Disclaimer: Los personajes de esta historia no son míos, son de la maravillosa S.M. Sólo la trama es mía y espero que la disfruten mucho! :)


Capítulo 7: Begging on your knees.

Bella POV.

La vida es como una montaña rusa… Estas arriba sin esperarlo y, en menos de un segundo, bajas tan veloz y precipitadamente que sientes que el estómago se te saldrá por la boca en cualquier momento, la vida es engañosa, te hace creer que lo tienes todo para después quitártelo sin siquiera decirte el por qué, solo pasa… Pocos tienen la fortuna de poseerlo y quedárselo, mi pregunta es: ¿Por qué quien no busca el mal para nadie, tiene que sufrir? Es una injusticia, la vida te manipula, te sube y te baja, las caídas duelen, las heridas sangran, los ojos pican del dolor, la garganta se cierra en un grito agónico… ¿Por qué darte una luna que ilumine tu mundo y después quitártela? ¿Por qué darte un corazón y después mutilarlo? ¿Para qué sufras? No tenía sentido, bueno, en realidad, nada tenía sentido. Ya no. ¿Por qué? Porque la vida me había dado mi luz, mi sol, mi luna en una noche obscura, mi sueño y mi meta, mi calor… Y me lo había quitado demasiado rápido, sin motivos aparentes, me había dejado con frio, con dolor, con desilusión. ¿De qué sirven las estrellas si la luna no las acompaña? ¿Qué es el calor sin el Sol? No es nada, y eso era yo… Nada…

Era nada desde que él se fue, era como una muñeca de trapo o una marioneta, solo me movían los hilos, hilos que habían colgado mis amigos y mi familia, era como un muerto en vida, me movía, pensaba, pero no sonreía, no sentía, esa era la palabra, mi corazón estaba muerto, no lo sentía latir en mi pecho.

-Bella…- me llamaron.

Me volví hacia la voz, eran Elena y Kath, no les conteste y regrese mi vista a la ventana. Me encontraba en mi habitación con las piernas encogidas contra mi pecho y la mirada perdida en el obscuro bosque que se extendía ante mí, tan negro y profundo, como un hoyo negro, uno que se lleva el color y la vida con él, era negro como mi vida en ese momento.

-Bella, hermana…- sentí una mano en mi pierna.

Mire los rostros de mis hermanas, demacrados por el cansancio y la preocupación pero hermosos, con sus ojos llenos de vida y amor...

-No puedes seguir así…- dijo Elena.

-Hermana, nos duele a todos verte así…- prosiguió Kath.

-Santi y Josh ya han llamado varias veces para saber porqué y comó estás- informó Elena.

Mi productor y el director de la película, tan preocupados…

-Desde que regresamos ayer no has salido de aquí…- musitó Kath-¿Por qué terminaron?

Cerré mis oídos al oír salir las palabras de la boca de mi hermana, no quería oírlo, no quería caer más en cuenta que la única persona que había amado se había ido… No quería oírlo…

Mis ojos se llenaron de lágrimas, el hoyo en mi pecho se ensanchó y cobró vida propia, me sentí vacía, dejada, olvidada…

-¡Katherine!- gritó Elena, soltándole un golpe en el hombro.

-¡Lo siento!- exclamó Kath.

Elena movió su cabeza, negando.

-Bella… Por favor… Háblanos…- suplicó mi hermana menor.

Las mire sin la menor emoción y regresé mi mirada a la ventana, no quería hablar con nadie, de nada, quería quedarme sola, como lo estaba ya.

Mis hermanas suspiraron.

-Te estaremos esperando, si quieres hablar… Solo llámanos- susurró Kath.

Inclusive yo, ahí, hundida en mi dolor, pude escuchar la tristeza, la preocupación y el dolor impregnado en cada palabra de mi hermana. Ellas salieron de la habitación y entonces la culpa me llenó, estaba dañando a mi familia, a mis hermanas, mis amigos… Y no podía hacerles eso… No a ellos, debía ser fuerte, al menos su presencia.

Mi mente comenzó a maquilar un plan, sin embargo, en la densidad del bosque me pareció ver esos hermosos ojos color esmeralda y los recuerdos me inundaron, me negaba a creer que él estaba en estos momentos con Tanya… Simplemente no podía hacerme a la idea de que me había dejado por ella…

La puerta de mi habitación se abrió de forma estrepitosa y se cerró con la misma fuerza.

-Bella- me llamó Damon con determinación.

Lo mire igual que a mis hermanas, sin emoción.

-No, a mí no me mires así, Isabella. Estoy harto de verte sufrir, nos estas llevando a todos contigo, no puedes solo callarte y ya, Bella… ¡Por Dios! ¡Háblanos! Deja de sufrir, por favor… ¿Sabes que es lo peor de todo? ¡Nadie sabe lo que paso! ¡Nadie sabe y nadie puede ayudarte! ¿Por qué? ¡Por qué no nos quieres contar nada! No te cierres, dinos cómo te sientes, dinos que paso ayer... ¡Al menos para poder partirle la cara! Bella… Por favor… Te lo ruego, habla con nosotros…- era el discurso con más sentimiento que le había escuchado a Damon, su respiración estaba agitada y sus ojos llenos de lágrimas, prueba del verdadero sufrimiento que estaba pasando.

No sé qué me pasó en ese momento, mi cuerpo y mi mente reaccionaron ante el inesperado discursó de mi amigo, no pude controlar mi cuerpo y en medio segundo me encontré abrazándolo fuerte mientras sollozaba en su pecho y murmuraba disculpas una y otra vez.

Damon me apretó contra su pecho y se unió a mis lágrimas.

-No sabes como lo siento...- conseguí murmurar.

-Bella, ángel, por favor, háblame... Dime que paso...- me suplicó mi cuñado con voz débil.

-No se sí sea capaz de hacerlo... No aún...- proseguí mirándolo con disculpa.

Damon colocó una mano en mi hombro y me mandó una mirada de entendimiento.

-Descuida, dilo cuando estés lista, pero no te cierres de nuevo...- musitó sonriendo un poco- Stefan extraña que lo molestes constantemente.

-¡Él es quien me molesta siempre!- exclame.

Damon se río ligeramente.

-Esa es la Bella terca que conozco- felicitó.

Le sonríe un poco, sin embargo, pareció más una mueca extraña.

-Voy a tratar de salir adelante...- prometí solemne.

-Así se hace, recuerda que tu eres Bella Swan, la estrella internacional, mundialmente famosa, multimillonaria, princesa y futura reina del Reino de Odette, condesa de...- comenzó a nombrar mis títulos.

-Damon...- lo corte- Al punto...

-¡Oh, si!- exclamó- Tu eres grande, Bella, nadie va a hacerte menos, nadie va a lastimarte, nadie va a cambiarte, menos por Tanya, eres única. Tu, Bella, tu, eres una reina- finalizó sonriéndome.

En cuanto escuche sus palabras, mi autoestima voló al cielo y de regreso, mi ego aumentó notablemente y sonreí. Tenía razón, yo era una futura reina, era muchísimo más que Tanya, no importaba cuanto amaba a Edward, ninguno de ellos me iba a hacer sentir mal, ninguno tenía mi autorización para hacerme menos. Damon había tocado la fibra orgullosa que había en mi y este crecía a cada segundo. Yo ya no era la Bella que Edward había conocido, ahora el orgullo y el resentimiento me dominaban, y eso no era nada bueno...

Le sonreí a mi amigo y cuñado.

-Gracias, Damon...- dije- En serio me has ayudado.

Damon me regresó la sonrisa.

-Por nada, Bella, ahora baja a comer y has ejercicio...- tocó mi abdomen ligeramente- Creo que lo necesitas...

Abrí la boca sorprendida.

-¡Claro que no!- exclame.

Damon soltó una carcajada y salió de la habitación. Yo sonreí de nuevo y me dirigí a la ducha, abrí la regadera y espere a que el agua se calentara. Me quite la ropa lentamente, pensando en las palabras de Damon, no había mucho en que pensar, él tenía razón y no me iba a dejar vencer...

Mientras me duchaba comencé a tararear una melodía recién salida de mi mente, no trate de ponerle letra pero la memorice bien.

Salí después de media hora, camine hacia mi armario y decidí que ese día me arreglaría más que cualquier otro, estaba dispuesta a ir al set de grabación y demostrarle a Edward de lo que se estaba perdiendo. Me puse una blusa de algodón, ceñida al cuerpo, de tirantes, color beige, una falda corta de holanes a la altura de la cintura color negra y faje la blusa, unos calentadores un poco antes de las rodillas, color negro, mis tacones negros de quince centímetros y coloque en mis muñecas pulseras negras y platas. Deje mi cabello suelto y acomode mis ondas naturales, mi maquillaje consistía en base, polvo compacto, sombras doradas, rímel, delineador y brillo labial.

Me di una mirada en el espejo de cuerpo completo y sonríe, me agradaba lo que había logrado. El reloj de la mesita de noche marcaba las siete de la mañana, no había dormido absolutamente nada.

Baje presurosa hacia la cocina, ahí ya estaban todos, tendríamos un día ajetreado. Cuando entré, toda mi familia, exceptuando a Damon, me miró con sorpresa. Les regale una sonrisa.

-¿Bella?- inquirió Elena.

-¿Sí?- respondí a mi vez.

-¿Estas bien?- cuestionó mi hermana insegura.

-¡Claro! ¡Mejor que bien!- conteste sonriendo.

-No se qué le hiciste pero me agrada mucho...- le susurró Katherine a Damon y después lo beso.

Los recuerdos quisieron llenar mi mente al verlos pero los detuve, no lo iba a recordar.

-De acuerdo...- comenzó Stefan- Ahora que Bella ya esta bien... ¿Podemos desayunar tranquilamente?

Reímos a carcajadas por la impaciencia del vampiro. Me senté al lado de Stefan y comencé a comer del plato que Katherine había puesto frente a mi. Desayunamos entre risas y comentarios sarcásticos, Damon tenía razón, hasta yo había extrañado molestar a Stefan.

Me levanté y junte mis platos para llevarlos al fregadero, después tome mi celular.

-Bella, Harry te llamo ayer mientras estabas fuera...- comentó Andrea.

-¡Oh! Gracias, le devolveré la llamada supongo- conteste.

Marque el recién adquirido número del chico castaño y me lleve el teléfono al oído.

-¿Hola?- respondió Harry después del segundo timbrazo.

-Harry, hola, soy Bella, me dijeron que llamaste- comente alegre.

La línea se quedó en silencio por unos segundos.

-¡Oh! Bueno... Sí, ayer te llame... Los chicos... Pues... Estaban pensando en salir de nuevo...- dijo entrecortadamente, como sí estuviera sorprendido por mi llamado.

-Bueno, sería una idea genial, ¿A dónde iremos?- pregunte interesada.

-Pues no estoy seguro, cuando tu y Edward puedan... Con lo de la película y eso...- en cuanto Harry mencionó su nombre mi corazón palpitó de forma irregular y mi respiración se agitó notablemente.

-Bueno... Harry... Creo que sí quieren salir con Edward...- tartamudee un poco al decir su nombre- Será sin mi...- trate de explicarme.

-¿Qué? ¿Porqué?- inquirió confundido.

Mierda, ¿Iba a tener que decirlo en voz alta? ¿En serio?

Tome una respiración profunda pero mi mente bloqueó la respuesta y mis ojos se llenaron de lágrimas.

Damon me hizo señas desde frente y murmuro un "Tranquila", asentí en respuesta. Solté un suspiro, "Déjate de niñerías ya y habla con la verdad, Bella" me dije a mi misma.

-Pues... En realidad... Edward y yo... Ya no... Estamos...- solté otro suspiro- Juntos...

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! ¡¿Porqué?!- exclamó Harry sorprendido.

-Es una larga historia...- respondí sin ganas de seguir.

Se escucho un suspiro al otro lado de la línea.

-De acuerdo, no te preocupes Bella, no te obligare a hablar de eso...- musitó él.

Sonreí agradecida, aún que sabía que él no me podía ver.

-Gracias, Harry, en serio...- agradecí sinceramente.

-Descuida, Bella- respondió- Pero ahora, dime cuando vamos a salir...

Me reí.

-¿Están disponibles ahorita?- pregunte.

-No, sólo yo, el resto salió apenas.- informó.

-Bueno... Estaba pensando llevarlos al set... ¿Te molestaría que fuéramos solo tu y yo?- mordí mi labio pensando en sí era una buena opción, decidí que lo era, Harry era mi amigo y no tenía nada de malo que me acompañara.

-B...Bueno... No, no me molestaría...- tartamudeó nervioso.

-¡Excelente!- exclame sonriendo.

-¿A qué hora debes estar ahí?- cuestionó.

-A las nueve- respondí de inmediato- ¿Quieres qué nos veamos en algún lado?

-¿Qué? ¡Claro que no! ¿Qué clase de chico sería?- exclamó y pude intuir su sonrisa.

-Uno que vive muy lejos de mi casa...- comente divertida.

-¿Dónde vives?- inquirió curioso.

-En las afueras del pueblo...- respondí.

-No importa, estoy ahí a las ocho en punto - aseguró.

-Harry, no es necesario que vengas hasta aquí, podemos vernos ce...- trate de sugerir.

-No, nada, estoy en tu casa a las ocho en punto, pásame tu dirección- me cortó.

Me reí ligeramente, extrañamente con Harry me sentía bien, en confianza.

-¡Que terco eres!- exclame, sin embargo, dentro de mi sabía que me agradaba su insistencia.

Le pase la dirección de la casa, nos despedimos y terminamos la llamada.

Harry me daba mucha confianza, sabía que era un chico increíble al igual que sus amigos, nos llevaríamos realmente bien.

-¿Harry Styles va a venir?- preguntó Melany.

-Si, Harry vendrá como en una hora- respondí volteando a verla.

-¡Debo verme bien!- exclamó y salió disparada escaleras arriba.

-¡No te caigas!- le grite en broma.

Ella nunca caería. Escuche su armoniosa risa desde arriba.

La hora que faltaba la pase hablando con mis hermanas y mis cuñados, Damon y Stefan se lanzaron bromas casi todo el rato solo para que yo riera, sabía que temían decir algo equivocado y provocar mi depresión nuevamente, me sentí culpable por eso, quiero decir, ellos podían hablar de lo que quisieran...

Exactamente a las ocho, unos ligeros toques en la puerta principal nos alertaron de la presencia de Harry.

-Iré yo- dije.

Me paré rápidamente y casi corrí hacia la puerta, la abrí de un tirón.

-Hola, Bella, buen día- saludó Harry.

-Hola, Harry- le regrese.

-¿Lista para irnos?- inquirió con una adorable sonrisa.

-Claro que sí- le devolví la sonrisa- Dame un segundo.

Entre a la casa, tomé mi bolso, me despedí de mi familia y salí de nuevo.

-Ahora sí, estoy lista- sonreí más ampliamente.

-De acuerdo, andando- ánimo con su encantador acento inglés.

Me abrió la puerta del auto, le di una sonrisa de aprobación y agradecimiento y entré, a los pocos segundos él subió del lado del conductor.

-¿Sabes? Tu acento es adorable- comenté.

Harry se sonrojó y mi corazón se llenó de ternura al verlo.

-Gracias...- susurró apenado.

Me reí ligeramente.

-Por nada- contesté.

Harry me miró por un segundo sonriendo y regreso su mirada a la calle.

-¿Cómo éstas?- cuestionó con algo de preocupación.

Suspire, sabía a lo que se refería.

-Bien...- me límite a contestar.

-Bella, no estas bien... Pero descuida, no te voy a presionar ni nada de eso...- prometió- Solo me gustaría que me dijeras como te sientes...

Le sonreí.

-Gracias por preocuparte, Harry- dije sinceramente- Tal vez... Un poco más adelante...

Me regresó la sonrisa.

-De acuerdo, ya te dije que no voy a presionarte- me recordó.

El resto del camino la pasamos hablando de nosotros, de lo que nos gustaba y lo que no, nuestras formas de pensar, entre otras cosas.

Harry me agradaba mucho, era una persona demasiado interesante, divertida y madura. Me encantaba.

Llegamos al set más rápido de lo esperado, no supe sí fue por la forma de conducir de Harry o porque el tiempo se me había pasado demasiado rápido.

Mi nuevo amigo bajó rápidamente del coche, abrió mi puerta y me tendió una mano para ayudarme, la tomé casi sin dudar.

-Gracias, que caballero- le sonreí.

-Toda bella dama merece un caballero a su lado- musitó mirándome fijamente.

Me sonroje un poco pero no aparté la mirada de sus ojos verdes.

-Pues, en ese caso, he sido afortunada al tenerlo, señor- comenté.

-Absolutamente no, soy yo quien se regocija por poder admirar su bello rostro antes que cualquier otra persona...- comentó sin apartar la mirada de mi.

La intensidad de su mirada me dejo sin aire por un momento. Tuve qué bajar la mirada.

-Es usted muy amable- sonreí juguetona.

Me ofreció su brazo.

-Permítame escoltarla, señorita Swan- dijo en el mismo tono.

Enlace mi brazo con el suyo y caminamos hacia el set, entramos riéndonos de la ridícula escena que estábamos protagonizando, ya que, Harry hablaba como sí estuviéramos en el siglo pasado y exageraba su acento inglés de una forma tan cómica que realmente no podía guardar o disminuir las carcajadas que salían de mi boca.

-¡De acuerdo! ¡Debes dejar de hacer eso antes de que muera de un ataque!- exclamé entré risas.

-¡Oh! ¡Nadie quiere eso! ¡Perderíamos un tesoro de la naturaleza!- musitó sonriente.

-¡Exacto! ¡Sería terrible!- continúe.

Lleve a Harry por todo el lugar, lo presente con mis amigos de set, con el director y con mi familia. Podía sentir seis pares de ojos fijos en nuestras espaldas.

Hice una mueca, no podía atrasarlo más tiempo.

-Ven, te presentare a los Cullen- dije con un suspiro.

-Bella, no tienes que hacerlo...- musitó mi castaño amigo.

Le sonreí.

-Si, si tengo...- respondí.

Jalé su mano y nos dirigimos a ellos.

-Chicos- salude.

-¡Bella!- brincaron Alice y Rosalie.

-Hola, Bells- exclamó Emmett.

Jasper me mando una sonrisa pero en su mirada había un deje de preocupación. No fui capaz de buscar a Edward, sabía con quien estaba y aún no estaba lista para eso.

-Amigos, él es Harry Styles- señale al chico con quien estaba.

-Mucho gusto- dijo con su acento inglés.

-Ellos son: Alice, Jasper, Emmett y Rosalie- presenté- Alice y Jasper son novios y Emmett y Rosalie igual.

-Hola, Harry, es todo un gusto concerté al fin, me encantan sus canciones, todo son geniales en serio, pienso que es asombroso que graben un disco con Bella, ustedes juntos sonarán genial, bueno, en realidad siempre suenan increíble pero ahora juntos sonarán mejor que bien, quiero decir, aún no los he escuchado pero estoy segura de que sus voces juntas serán increíblemente geniales, no puedo esperar para que saquen su disco, supongo que comenzarán pronto las giras de promoción...- Alice hablaba sin respirar sí quiera.

-Alice- la corte ante la sorprendida mirada de Harry.

-¿Sí?- me miró

-Respira- aconseje.

-Lo siento- dijo.

-¿Qué?- cuestiono Harry aún sorprendido.

Todos soltamos una enorme carcajada ante la confusión del chico.

-¡No lleva ni un minuto aquí y la enana ya lo mato!- exclamó Emmett entre carcajadas.

Rosalie le mandó una mirada de desaprobación pero no pudo contener las carcajadas.

-Descuida, te acostumbras con el tiempo- lo calme.

-Eso espero- comentó Harry soltando unas risas.

Habíamos llegado realmente temprano al set, por lo que nos quedamos hablando más tiempo, no había prisas.

Jasper no me había quitado la mirada de encima desde que había presentado a Harry, estaba comenzando a ponerme muy nerviosa

-Bella- me llamó.

Lo miré.

-¿Sí?- inquirí.

-¿Podemos hablar?- pidió.

-Claro...- respondí confusa.

Me separe de Harry y seguí a mi rubio amigo. No pude contener la tentación de mirar hacia atrás y realmente me destrozo lo que vi: Edward abrazaba a Tanya por la cintura, tenían sus frentes juntas y ambos sonreían...

Mierda... Ese sonido había sido mi corazón rompiéndose en mil pedazos por segunda vez.

Alcance a Jasper rápidamente y me refugie bajo su brazo, conteniendo las lágrimas. Cuando estuvimos lo suficiente lejos de todos me solté a llorar desconsoladamente, las lágrimas bajaban sin consideración por mis mejillas.

-Bella...- susurró mi amigo.

Pasó su brazo por mis hombros y me abrazó fuertemente.

-No puedo... No puedo, Jazz...- solloce.

-Lo se, siento tu dolor como el mío propio- musitó con un suspiro.

-Trato de ser fuerte, en serio, pero...- tome un respiro- Lo amo, lo amo como nunca he amado a alguien... Nadie mejor que tu sabe eso...

-Escúchame, Bella...- pidió- Yo tampoco entiendo lo que pasó, estaban muy bien, ambos irradiaban amor, ilusión, esperanza, felicidad... Y, de un momento a otro, Edward ocultó sus sentimientos y tu tienes dolor, desilusión... Tristeza, eso es...- remarcó la palabra "tristeza"- Yo no lo entiendo aun, pero lo que sí puedo decirte, Bella, es que eres una persona excepcional, mi hermano es un real idiota por hacer todo esto. Se qué lo amas pero en esta ocasión demuéstrale que eres fuerte, que no te vas a dejar vencer, más a Tanya, ella piensa que ya ganó...- en ese momento mi llanto paró- Muéstrale que no lo ha hecho, que tu eres mejor, sal adelante, Bella. En cualquier otro momento te diría que hablaras con Edward, pero ya lo hiciste, ya no trates más, ahora sonríe, no te muestres feliz, realmente se feliz, será difícil pero no les des el gusto, a nadie...- terminó.

Lo abrace con fuerza.

-Gracias, Jasper- susurre en su oído- Muchas gracias.

-No me agradezcas, hazlo, Bella- musitó.

-Lo prometo- dije solemne.

Jasper sonrío.

-Ahora dime, ¿Trajiste a Harry para poner celoso a Edward?- pregunto directamente.

Lo mire sobresaltada.

-¡¿Qué?!- exclame- ¡No!

Mi amigo soltó una carcajada.

-¿Entonces?- inquirió.

-Pues sus amigos salieron y nosotros nos arreglamos, sólo eso- respondí- ¿Porqué? ¿Están sirviendo los celos?

Jasper se río más fuerte.

-Demasiado, se estaba muriendo del coraje cuando te abrazo- informó sonriente.

-¿Ah sí?- musite con una sonrisa orgullosa.

-Totalmente- confirmó- ¡Y lo hubieras visto cuando entraron riéndose y con los brazos enlazados! ¡No se le aventó encima a Harry porque no pudo!

Sonreí ampliamente y le pedí que me contara con detalle lo que había sentido, el tiempo pasó rápidamente entre risas con Jasper. Mi amigo me dio muchos consejos y me hizo sentir mucho mejor, al igual que Damon, aumentó mi autoestima y mi orgullo.

Tuvimos que regresar casi corriendo cuando un chico del staff nos habló, diciendo que el director quería verme para tratar unos "asuntos" conmigo.

-¡Vaya! ¡Pensé que tendría que comenzar a sentir celos!- exclamó Alice cuando llegamos.

-Descuida, no es mi tipo- le sonreí.

Alice soltó una risa.

-Cuento con ello- respondió.

Le di una sonrisa y camine hacia el director.

-Josh- lo llamé- Me dijeron que me buscabas...

-¡Oh sí!- exclamó- A ti y a Edward...

Mierda, pensé. ¿Edward y yo juntos? ¿A menos de tres metros del otro?

-Josh- dijo una voz aterciopelada.

Me congele en ese instante, su voz... Su olor, su simple presencia provocó que mi corazón latiera desbocado, todo color abandonó mi rostro y las lágrimas se acumularon en mis ojos, de nuevo. "Demuéstrale que eres fuerte, que no te vas a dejar vencer, más a Tanya, ella piensa que ya ganó..." Recordé las palabras de Jasper, sólo eso bastó para que la compostura volviera a mi. No le daría el gusto, no lo haría.

-Edward, acércate- lo sentí moverse- Lo que quería comentarles a ambos es lo siguiente: vamos a terminar antes de lo esperado las grabaciones, entonces nos reunimos los guionistas, los productores y su servidor para ver sí podíamos alargarlo un poco más...- sonrío- Decidimos que sí lo alargaríamos, ¡Haremos una boda!- exclamó eufórico.

Mi boca y mis ojos se abrieron totalmente, mi mente se paralizó y mis nervios salieron a flote. ¿Una boda? ¿Había escuchado bien? ¡¿Una maldita boda?! ¡¿Ahora?!

-¡¿Qué?!- estallamos Edward y yo.

-¡¿Verdad qué es genial?!- gritó Josh.

-¡No!- exclame.

-¡Sí!- gritó Edward al mismo tiempo que yo.

-¡¿Qué?!- pregunte en un grito volviéndome hacia él.

Sus ojos esmeralda se fijaron en los míos, en ese momento, fue como sí nunca nada se hubiera terminado, sus ojos me miraron cálidamente, con una emoción que yo no había visto en ellos desde que me propuso salir a cenar hace casi tres semanas. Mis pensamientos se hicieron polvo y, de repente, la idea de una boda me pareció asombrosa. "Demuéstrale que eres fuerte...", las palabras de Jasper se arremolinaban en mi mente, no me dejaría vencer. Pero, entonces, ¿Que debía hacer? ¿Aceptar la idea de la boda para que él viera que no me afectaba? También podría rechazarla... ¿Con qué argumentos? ¿Sólo porqué no quería y ya? Eso no era creíble.

Tome un suspiro, la pregunta crucial en esto era: ¿Podría yo soportarlo? ¿Era lo suficientemente fuerte como para aguantar la simulación de una boda con él? Eso era lo que yo soñaba pero, ahora, esa era una idea absurda... En menos de un segundo tuve mi respuesta: Sí, lo haría. Yo era fuerte y no iba a dejar que viera que me importaba.

Baje la mirada y, tras soltar otro suspiro, me volví hacia el director.

-¿No les agrada?- inquirió confuso.

-A mi me parece una idea magnífica- contestó Edward.

-¿Y a ti, Bella?- preguntó Josh.

Sentí la presión de ambas miradas.

-De acuerdo, si, es una idea genial- concorde rodando los ojos.

-¡Excelente! Vamos a preparar el vestuario y la próxima semana comenzaremos a grabar la última escena- planeó Josh con entusiasmo.

-¡Genial!- le siguió Edward.

-Sí, como sea- murmuré.

-De acuerdo, pueden irse- ordenó.

Bufe incrédula y terriblemente molesta, ¡¿Sólo para eso nos había citado?! ¡¿En serio?! ¡No era posible!

Di media vuelta y di un paso para dirigirme a mis amigos.

-Bella...- susurró Edward a mis espaldas.

En cuanto escuche su voz, mis pies se quedaron clavados en el suelo, mi respiración se atascó y mi corazón arrancó a latir descontroladamente.

Me volví lentamente hacia él, tratando de ocultar las lágrimas que luchaban por salir de mis ojos.

-¿Qué?- respondí fríamente.

Él me miro totalmente sorprendido por mi dureza, aún que debo admitir que yo también estaba sorprendida, tal parece que sí era buena actriz.

-Yo... Bueno... Es que...- comenzó a tartamudear, claramente nervioso.

-¿Qué, Edward?- volví a preguntar, cruzando los brazos y adaptando una posición altanera.

-Bella... Yo...- tomó un respiro- Yo... Bueno...

Solté otro bufido.

-¿Sabes, Edward? No tengo tiempo para esto, cuando logres hablar con claridad me llamas, tengo cosas más importantes- solté, claramente, harta.

No espere respuesta, di media vuelta y camine hacia mis amigos.

-¿Bella? ¿Éstas bien? ¿Qué paso?- me asaltaron con preguntas todos.

-Jasper- lo llamé.

Le hice señas para que me siguiera y nos dirigimos al lugar donde, minutos antes, habíamos estado hablando.

-¿Qué ocurrió, Bella?- cuestionó preocupado.

Solté las lágrimas que había estado conteniendo y me deshice ahí, frente a él, mis piernas no pudieron sostener mi peso y caí al suelo, los sollozos que salían de mi eran imparables, me costaba trabajo respirar y mi corazón dolía como nunca. ¿Porqué lo había tratado así? ¿Porqué? ¿Porqué me había dejado? ¿Porqué me había abandonado por ella?

No me di cuenta de cuando mis hermanas llegaron, seguro Jasper había ido por ellas, sólo las sentí y me lance a sus brazos.

Pudieron haber pasado horas o días, no lo sabía, cuando me calme al fin, las lágrimas pararon y el dolor diminuyo solo un poco.

Me di cuenta que estaba en brazos de Elena con Stefan y Damon a nuestro alrededor, me encontraba tan cómoda ahí, no quería moverme, los ojos me pesaban y mi respiración estaba calmada.

Me incorpore un poco.

-Bella, hermanita- me llamó Elena.

La mire arrepentida.

-Elena, perdón...- susurre con la voz pastosa.

Mi hermana negó repetidamente.

-No pidas perdón, ya sabemos lo que pasó...- musitó

Damon se acercó a mi con rapidez y me abrazó fuertemente.

-Bella, me preocupe tanto...- dijo.

-Lo lamento- volví a decir.

-¿Cómo éstas, demonio?- inquirió Stefan.

-Mejor...- conteste.

-Me alegro, nos preocupaste a todos, más a Jasper- informó Damon.

-¿Jasper? ¿Dónde esta Kath?- pregunte con confusión.

-Sí, Jasper estaba contigo cuando caíste, te llamaba pero no lo escuchabas, entonces decidió llamarnos- me contó Elena.

-Y Kath esta afuera, con Harry, lo esta entreteniendo mientras tu te recuperas- siguió Damon.

-¡Harry!- exclame.

Me levanté rápidamente y un mareo me llegó.

-¡Tranquila! Has estado mucho tiempo acostada- me sostuvieron entre los tres.

-¿Cuanto tiempo estuve así?- quise saber.

-Como... Una hora...- calculó Elena.

Suspire, Harry debía estar como loco.

-Iré con Harry- informe.

-¡Espera!- me detuvo Elena- No quieres salir así...- señaló mi rostro.

No quise preguntar como estaba solo deje que trabajara en mi. Retocó mi maquillaje y peinó mi cabello de nuevo, todo eso le llevó diez minutos más.

-¡Listo! Ahora sí sal- dijo sonriente.

Trate de sonreírle de regreso, sin embargo, lo único que logre fue una mueca que hizo reír a los tres.

-Déjenme- refunfuñe como niña pequeña.

Caminamos todos hacia la salida, fuera del set estaban Katherine y Harry.

-¡Kath!- la llamó Elena.

Mi hermana se volvió hacia nosotros y sus ojos brillaron en cuanto me vio.

-¡Bella!- exclamaron Kath y Harry al unísono.

Los salude con la mano y una sonrisa.

-¿Cómo estas?- se apresuró Harry.

Mi hermana lo mira sorprendida pero sonrió casi al instante.

-Bien, ya mejor...-respondí con una sonrisa.

-Kath me contó todo, creo que yo estoy muy distraído porque no me di cuenta de nada- dijo Harry- Pero de haberlo visto lo hubiera golpeado igual que Jasper...

¡¿Qué?! ¡¿Qué Jasper que?!

-¡¿Qué?!- exclame, haciendo eco de mis pensamientos.

-Si, por eso también supimos que algo estaba mal, Jasper llegó furioso y se le fue encima a Edward...- contó Damon.

-Exacto, lo golpeo y le gritó no se qué tanto, que como había sido capaz de hacerte algo así, que era un maldito poco hombre, que no tenía perdón...- siguió Stefan.

-Se puso fuerte, todos trataron de separarlos pero Jasper no lo soltaba...- prosiguió Elena.

-¡Lo mas raro de todo!- exclamó Kath- ¡Edward se dejó! ¡No hizo nada!

Mis ojos y mi boca se abrieron de impresión.

-Provoque una pelea de hermanos...- susurre con culpa.

-¡No! ¡No fuiste tu, Bella!- se apresuró a decir Harry.

Suspire.

-Sólo quiero olvidarme de esto y de que la próxima semana vamos a grabar una boda...- susurre.

Los brazos de Harry me rodearon.

-Vamos por un helado, ¿te parece?- inquirió.

Mire sus ojos verdes fijamente, entonces sonreí.

-Me encantaría...- musite.

-Pues... Andando...- me regresó la sonrisa.

Harry me ayudó a subir al coche y después subió él, ambos nos despedimos de los chicos con la mano y nos dirigimos a una heladería que, según mi amigo, era la mejor en todo el mundo.

Media hora después estábamos ahí, durante el camino mantuvimos una amena conversación, sabía que Harry se estaba muriendo por preguntarme lo que realmente había pasado con Edward pero no lo hacia por educación, decidí que se lo contaría, era mi amigo y me daba mucha confianza.

La heladería tenía un aspecto moderno pero hogareño, era algo grande, sus paredes tenían un color café claro, el piso era de madera, tenía un enorme mostrador con cientos de sabores, las mesas que estaban cerca de la puerta eran cuadradas, tenían una silla en un extremo y un sillón corrido en el otro, las mesas del centro eran circulares, sus sillas tenían una forma de huevo (1) color naranja. Era una heladería muy lujosa pero con un toque hogareño al mismo tiempo.

-Wow- musite.

-¿Te gusta?- preguntó Harry.

-Es preciosa- respondí, admirando el lugar.

-Sí, la encontramos gracias a Niall- contó.

Me reí.

-No me extraña- dije a mi vez.

Él también soltó unas risas.

-¿Cerca de la ventana o en el fondo?- cuestionó él.

Lo pensé unos segundos.

-En la ventana- decidí.

No teníamos que ocultarnos de nada, sólo éramos amigos.

Caminamos hacia una mesa junto a la ventana y nos sentamos.

-Buenos días, mi nombre es Lola y los atenderé el día de hoy- se presentó con una sonrisa amigable una chica de cabello castaño y ojos azules.- Aquí tienen las cartas, cuando deseen ordenar algo solo deben presionar el botón de ahí- señalo un delicado botón que estaba cerca del servilletero- Y vendré enseguida.

-Gracias- respondimos Harry y yo al unísono.

La chica se retiró aún sonriendo.

-¿Un botón?- inquirí.

Harry se encogió de hombros.

-Lujoso, ¿eh?- respondió.

Me reí asintiendo.

-Ya lo creo...- musite.

Revisamos las cartas en silencio, yo sabía que Harry quería saber que había pasado con Edward pero, ¿Cómo explicarle algo que ni siquiera yo sabía?

Solté un suspiro y continúe mirando los diversos y extravagantes, en algunos casos, sabores de helados. Finalmente, me decidí por un Lemon Pie, era limón a la crema con merengue italiano, mi curiosidad salió a flote, ¿Limón a la crema? Quería saber como era eso.

-¿Ya decidiste que vas a pedir?- la voz de Harry me sacó de mis pensamientos.

Lo mire.

-Sí, ya decidí...- respondí un poco ida.

-¿Quieres hacer los honores?- inquirió señalando el botón para llamar a la mesera.

-¿Puedo?- regrese algo emocionada.

Harry soltó unas risitas.

-Adelante- concedió.

Acerque mi dedo lentamente y presione el botón, de este salió una ligera melodía.

-¡Qué lindo!- exclame.

-¿Lo disfrutaste?- preguntó Harry entre risas.

-Sí, es una de las mejores cosas que he hecho- musite riéndome también.

-Entonces creo que aún te falta mucho por hacer- exclamó soltando una carcajada.

-¡Oye!- lo golpee en el hombro.

-¿Qué desean ordenar?- nos interrumpió Lola con una sonrisa.

Harry me miró esperando.

-Quisiera un Lemon Pie y un Latte Caramel, por favor.- le pedí sonriendo.

La chica me regresó la sonrisa y se volvió hacia Harry.

-Yo quiero un Tiramisú y un Moka, por favor.- pidió él.

-De acuerdo, en unos minutos les traigo su orden- dijo la chica.

-Gracias- musitamos ambos.

Cuando la chica se fue Harry me miró fijamente.

-¿Qué?- inquirí fingiendo estar extrañada.

Sabía a la perfección lo que quería.

-Estoy esperando...- contestó.

-¿Qué estas esperando?- le regrese.

-Que me digas que paso con Edward- respondió.

Me sorprendió un poco su honestidad y el hecho de que no se andaba con rodeos.

-¡Oh!- exclame- Nada... Sólo... Terminamos...

Harry levantó una ceja.

-¿Porqué?- presionó.

Solté un suspiro, era obvio que no lo iba a dejar pasar.

-No lo se...- respondí sinceramente.

-¿Cómo que no sabes?- cuestionó.

-No lo se, estábamos bien hace dos semanas y de repente me evade, me cambia por Tanya y me deja...- explique brevemente, tratando de contener mis ganas de salir corriendo.

-¿Él no te explico nada?- dijo confuso.

Negué con la cabeza.

-No... Eso fue lo que paso...- suspire con la mirada gacha.

-¿Quieres contarme bien que paso?- inquirió.

Asentí lentamente y procedí a contarle detalladamente todo lo ocurrido, cuando Lola regresó con nuestro pedido ambos guardamos silencio, una vez se fue, continúe con mi deprimente relato, tratando de contener las lágrimas cada vez más. Cuando termine de contarle, casi di gracias al cielo.

-No lo entiendo...- dijo.

-Yo tampoco lo entiendo...- reí sin humor- Yo lo amaba... Lo amo... Y estaba tan segura...- remarque la palabra "tan"- Pensé que pasaríamos juntos la vida, que éramos uno sólo... Pero me equivoque...

-Es sólo que... Cuando nos conocimos... Él se veía tan enamorado de ti... Te miraba con unos de ojos...- dijo.

-¡Para!- exclame con voz ahogada- Ya no sigas...

El dolor en mi pecho se hizo insoportable, sentía que no respiraba y las lágrimas pugnaban por salir.

-Lo lamento...- susurró Harry.

-Siempre lo extrañare, no renunciare a su mirada, no me importa nada... Siempre lo esperare... Aún sabiendo que su amor ya lo perdí...- murmure con voz rota.

-Bella...- me miró Harry con dolor- No sabes cuanto lo siento. Pero no puedes estancarte ahí, debes salir adelante.

Suspire y me trague las lágrimas y el dolor.

-Saldré adelante... Pero amándolo cada segundo que pase...- admití.

No tenía caso negar que lo amaba con toda mi alma entera, por más que el orgullo callara mis sentimientos.

Harry suspiró también.

-Entiendo- asintió- Todo esta muy reciente...

Lo mire.

-Gracias , Harry...- musite- Por escucharme...

Él me sonrió.

-Aquí estaré siempre que quieras hablar- prometió- ¡Pero bueno! Sigamos comiendo.

Me reí un poco ante su prisa. Harry se estaba convirtiendo rápidamente en un excelente amigo.

Pasamos horas en esa heladería hablando de todo, de lo que nos gustaba y lo que no, de nuestra infancia, nuestros padres. Realmente ese chico era una persona increíble, fuerte, maduro... Genial, en pocas palabras.

Cerca de las dos de la tarde, decidimos irnos, el camino hacia mi casa fue en silencio, sólo roto por la música que salía del estéreo.

-La pase increíble hoy, Harry- le sonreí antes de salir del auto.

Me sonrió de regreso.

-Me alegra saber que alegré un poco tu día...- musitó- También la pase genial, eres buena compañía cuando te lo propones- agregó en broma.

-¡Hey!- exclame sonriendo- Siempre soy buena compañía.

Harry soltó una carcajada.

-Vete antes de que tenga que decirte la verdad- bromeó.

-¡Grosero!- exclame riéndome.

Salí del coche y me despedí de él con la mano. Cuando ya no pude verlo, di media vuelta y entre a la casa.

En la sala estaban mis hermanas.

-Chicas- las salude.

-Hermana- regresaron al unísono.

-¿Qué tal te fue?- prosiguió Kath.

-Muy bien, Harry es genial- conteste sonriendo.

-¿Qué hicieron?- inquirió Elena.

-Fuimos a comer helado, platicamos, reímos, ¡hasta lloramos! Bueno, yo llore...- conté- Fue increíble.

Ambas me miraron preocupadas.

-¿Estas bien?- cuestionó Kath.

-Tranquilas- me reí- Estoy bien.

-En ese caso, que bueno que te hayas divertido con Harry- sonrió Elena.

-Lo se- suspire- Iré a mi cuarto, las veo después.

Mis hermanas asintieron y comenzaron a platicar entre ellas. Casi corrí a mi habitación y me tire en la cama con pesadez cuando llegue.

No quería hacer nada, al fin el peso de las cosas caía sobre mi, había tratado a Edward de lo peor, me había derrumbado delante de todos después de estar cerca de él, había salido con Harry y, por sí fuera poco, ¡La siguiente semana debía grabar una boda! ¡y con Edward! Mi vida no podía ir peor.

Realmente lo que menos quería hacer era pensar en la situación pero, poco a poco, mi mente comenzó a cuestionarse que era lo que había hecho mal, porque Edward me había dejado de esa forma, ¿Realmente había sido culpa mía? Él había mencionado mis celos, sin embargo, yo nunca lo había celado, nunca le había prohibido nada ni le había pedido explicaciones de nada, siempre había confiado en él... El tenía todo conmigo...

Una furia invadió mi cuerpo y nubló mi razón, él no tenía porque haberme tratado como lo hizo... ¡Menos después de todo lo que yo había dado por él!

-You had it all... The day you told me, told me you want me...- cante con un bufido- I had it all, but let you fool me, fool me completely. Yeah, I was so stupid, to give you all my attention, 'cause that way you played me, exposed your true intention...

Poco a poco fui ajustando la letra a la melodía que había memorizado por la mañana, la hice con todo el resentimiento, el dolor y el orgullo que tenía en mi, esa letra definitivamente la iba a presentar, le enseñaría a Edward que no importaba cuando amará a alguien, nadie jugaba conmigo... Ni siquiera él, nadie lo haría...

Por más que trate de atrasarlo, la noche llegó y, con ella, la hora de dormir. Me puse mi pijama y me acosté a regañadientes, cerré los ojos tratando de dormir.

Pase toda esa noche dando vueltas sin parar, tenía una semana sin nada que hacer pero eso no evitó que mis nervios salieran a flote desde ese momento, realmente no tenía ni la más mínima idea de lo que haría el siguiente lunes cuando tuviéramos que grabar... Iba a enloquecer.

Finalmente, cerca de las tres de la mañana me sumí en un inquieto sueño, repleto de pesadillas.


-¡Bella!- escuche una voz lejana.

Alguien me sacudió un poco.

-Bells...- canturreó la misma voz.

-¡Bella! ¡Despierta!- gritaron.

Casi al mismo tiempo, la cama comenzó a moverse bruscamente, sacándome del estado de inconsciencia en el que me encontraba.

-¡¿Qué?!- exclame molesta.

¿Porqué me despertaban?

-¡Al fin!- musitó Elena- Pensé que no despertarías.

Solté un suspiro y Elena se sentó a mi lado.

-Lo siento, no dormí bien anoche...- me excuse.

-Se nota en tus ojeras del tamaño del mundo...- resaltó ella.

Me toque las ojeras.

-¿Se ven mucho?- pregunte.

-Algo, con un poco de maquillaje se cubren...- respondió.

Me encogí de hombros con otro suspiro.

-¿Qué paso?- inquirí.

-Santi te llamo, dice que les programaron un concierto a los chicos de One Direction y a ti, ya sabes, juntos, para el próximo mes, quiere que empiecen los ensayos ya mismo...- informó mi hermana.

-Gracias por avisarme, programare todo con los chicos- le sonreí.

-De acuerdo, baja a almorzar, es tarde- musitó, levantándose y saliendo de la habitación.

Me recargue en la cabecera, al menos ahora tenía algo que hacer. Me levanté con pesadez, decidí ponerme solo un pants y cepille mi cabello, el reloj marcaba las once de la mañana, sí era tarde.

Baje lentamente las escaleras con mi IPhone en la mano.

-Buen día, dormilona- me molestó Stefan.

-Hey, rubio- le regrese.

-¡No soy rubio!- exclamó.

Me reí un poco y entre a la cocina, ahí estaban todos.

-¿Quien esta molesto ahora?- inquirí divertida.

Los chicos soltaron una carcajada y Stefan se enfurruño.

-¿Qué tal tu noche?- preguntó Kath divertida.

-Algo... Agitada...- conteste con un suspiro.

Mi hermana mayor negó con la cabeza.

-Esta mal que te desveles así, Bella- regañó.

-Lo se, lo siento, es lo que paso tanto ayer... Tenía los nervios a flor de piel...- explique.

Kath colocó un plato de comida frente a mi.

-Lo entiendo, pero ahora come- ordenó.

Le sonreí y comencé a comer. Durante el desayuno me arregle con los chicos, los bailarines y los Cullen para los ensayos, primero tendríamos ensayos con los bailares para las coreografías, después nos veríamos en la casa de los Cullen para las canciones, así es, mi gozo en un pozo... Decidimos que comenzaríamos ese mismo día, por lo que, después de desayunar, me despedí de mi familia y me dirigí al estudio para ensayar. Estuvimos las dos horas siguientes poniendo las coreografías, los chicos cantarían sus canciones, algunas conmigo, sí es que nos daba tiempo de escribir alguna, y luego yo cantaría unas mías, no haríamos nada muy largó, algunas diez canciones a lo mucho.

Salí del estudio y junto con mis chicos ingleses, y uno irlandés, partimos a la casa de los Cullen. Trate de no sentirme incómoda ahí pero me fue casi imposible.

Con Emmett le pusimos mejor música a la canción de Manías, hasta hacerla algo increíble y lleno de sentimiento, le mostré la nueva canción que había hecho y le pareció asombrosa.

-Eso matara a muchas personas...- había dicho el grandulón.

Yo solo atine a sonreír enormemente. Terminamos demasiado tarde ahí, lo cual agradecí infinitamente, todo el trabajo me había dejado agotada, sin ganas de pensar en nada y eso era justo lo que necesitaba.

Cuando llegue a casa, subí a mi habitación después de avisar, me puse mi pijama, me recosté y me dormí casi de inmediato, sin soñar absolutamente nada.

De esta forma pasó el resto de la semana, a excepción del domingo, ese día lo dejamos libre. Pero claro, ahí me encontraba yo, encerrada en mi habitación paseándome nerviosamente por toda la estancia, el siguiente día era crucial para mi.

-Calma, hasta parece que enserio vas a casarte...- se burló Damon.

-¿No sabes tocar?- inquirí recordando que nunca tocaba- Y no bromees con eso, es de mal gusto.

-Tranquila, ángel, todo estará bien...- trató de calmarme.

-No lo se, no se sí pueda con eso- me sincere- Tengo mucho miedo...

Damon me abrazó.

-Eres fuerte, Bella, yo se que puedes, confió en ti...- musitó.

Solté un suspiro, eso aumentaba mi presión, ahora no quería decepcionar a Damon.

El día paso demasiado rápido, tal parecía que se había vuelto en mi contra, en vez de ir lento, la tarde se me paso volando y pronto obscureció lo suficiente para dormir.

No hace falta decir que esa noche no dormí absolutamente nada, la pase dando vueltas en la cama, esperando que amaneciera, mis nervios estaban en su punto más alto y no podía controlarlos.

A la mañana siguiente, sólo pude levantarme, bañarme, ponerme un simple pants y recoger mi cabello. No desayune, sólo me quede sentada esperando que llegara la hora de irnos.

Exactamente a las ocho, unos toques ligeros en la puerta nos confundieron a todos, Elena fue la primera en levantarse y abrir.

-Bella- me llamó- Creo que te buscan a ti...

Me levanté confundida y camine a la puerta.

-Harry- exclame sorprendida cuando lo vi.

-Hola, Bella, creí que necesitarías apoyo hoy, así que...- musitó sonrojado.

Le sonreí con ternura.

-Muchas gracias, Harry...- agradecí- No tenías que molestarte...

-No es molesta...- agregó rápidamente.

-De acuerdo, de igual forma, muchas gracias...- dije.

-Por nada- me sonrió- ¿Nos vamos?

-Claro- respondí.

Tome mi bolso y nos despedimos de los chicos. Harry me abrió la puerta del copiloto y luego él se subió.

Llegamos en menos de treinta minutos y bajamos juntos, Harry paso su brazo por mi cintura mientras caminábamos hacia el director.

-Josh- lo salude.

-¡Bella! ¡Que bueno que estas aquí! ¡Ve a tu camerino! Los muchachos irán a arreglarte ahí- me sonrió Josh.

-De acuerdo, gracias- dije.

-Supongo que tendré que dejar que te vayas- dijo Harry.

-Supones bien...- respondí sonriendo.

Harry se río.

-Esta bien, iré con los Cullen...- planeó- Aunque tal vez sea mala idea, ya que, Edward no deja de matarme con la mirada.

-¿Qué?- exclame.

Me voltee para ver lo que Harry estaba mirando y me tope de lleno con los ojos esmeraldas de Edward, no miraban a Harry, me miraban a mi y tenían un extraño brillo que nunca había visto.

-No se ve molesto- susurre algo aturdida, regresando la mirada hacia Harry.

-No, ya no...- se volvió a reír.

-Bien, debo irme ahora- dije extrañada.

-Por supuesto, nos vemos en un rato- se despidió.

Lentamente besó mi mejilla de forma suave y se alejó, dejándome ligeramente aturdida. Cuando al fin logre moverme, camine presurosa hacia mi camerino, ahí ya estaban todos los chicos.

-Hola- salude.

-Bella- regresaron todos.

-Siéntate, vamos primero con tu maquillaje y el peinado- musitó Támara.

Támara y Lucio se metieron en el peinado mientras que Nidia, Nuria y Jessy se encargaron del maquillaje.

Pasamos un buen rato encerrados en mi camerino, después llegaron Antonio y Alex con el enorme vestido, me lo pusieron entre todos, ajustaron el corset y se alejaron para admirar su obra.

-¡Dios! ¡Estas hermosa!- exclamó Nidia.

-¡Lo tuyo es casarte!- gritó Alex, haciéndonos reír.

Me volví hacia el espejo y me quede sin palabras al verme, no me reconocí a mi misma, esa chica enfundada en un precioso vestido blanco, con el cabello recogido hermosamente y los ojos brillantes no era yo...

El vestido era straples, totalmente blanco, caía en muchas capas hasta el suelo, tenía pedrería en el corset y la cola era casi de metro y medio, los tacones eran blancos con aplicaciones en plata y de quince centímetros. Era sencillo pero hermoso, mi cabello estaba peinado en una media coleta con algunos mechones artísticamente rizados alrededor de mi rostro y el maquillaje solo consistiría en base, polvo compacto, sombras color perla, rímel, delineado y brillo labial.

-Wow- exclame- En serio... No puede ser...

Estaba alucinada, realmente parecía mi boda...

"No olvides que sólo es una escena, Bella" me recordó una voz en mi mente y se lo agradecí, lo que menos necesitaba ahora era proyectarme o algo peor.

Alguien tocó la puerta justo en ese instante.

-Adelante- murmure aún perdida en mi reflejo.

-Señorita Swan, la necesitan ya- avisó el chico de staff.

-Iré en un segundo, gracias...- alcance a susurrar.

-¡Deja de mirarte y ve!- exclamó Jessy riendo.

Entre todos me ayudaron con la cola y salimos del camerino.

-¡Por Dios!- escuche las exclamaciones de todos.

Sólo pude sonreír algo sonrojada, ya no supe que hacer, me quede parada al lado del director esperando mi entrada o, al menos, una señal, no habíamos ensayado esa escena, era improvisada.

Mis amigos y mi familia estuvieron ahí desde que salí del camerino, sólo diciendo lo mucho que parecía una boda real, lo bella que me veía o cosas así.

Cuando llegó el momento de filmar, mis nervios salieron a flote y, cuando tuve que entrar a escena, casi moría, no sentía mis piernas, sólo podía saber que me movía porque avanzaba, realmente no lo sentía.

Llegue al lado de Edward y me tendió su mano, no me quedo más remedio que tomarla, mirarlo fijamente y sonreír con "alegría". Él realmente se veía guapo con el traje negro, tomo mi mano y la acuno contra su pecho unos segundos. En ningún minuto alejamos la vista del otro, realmente sentí el momento y después me sentí estúpida por haberlo hecho.

En poco tiempo tuvimos que decir los votos matrimoniales.

-Yo, Ethan Brasher, te tomo a ti, Bella Pam, como esposa, para amarte y respetarte todos los días de mi vida, tanto como esta dure... En la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza... Porque te amo más que a mi propia vida...- recitó Edward, deslizando el frío anilló por mi dedo.

-Yo, Bella Pam, te tomo a ti, Ethan Brasher, como esposó, para amarte y respetarte todos los días de mi vida, tanto como esta dure... En la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza... Porque te amo más que a mi propia vida...- repetí deslizando, ahora yo, el anillo en su dedo.

Mis ojos estaba llenos de lágrimas pero luche para contenerlas, no iba a llorar, no lo iba a hacer...

-Sí hay alguien que se oponga a este matrimonio que hablé ahora o callé para siempre- leyó quien interpretaba al sacerdote, al ver que, lógicamente, nadie se imponía, continuo:- En ese caso, los declaro marido y mujer, ya puede besar a la novia...

Edward y yo nos miramos fijamente, ambos sonriendo enormemente, tomó mi rostro delicadamente entre sus manos y se fue acercando lentamente hasta que sus labios se unieron con los míos, en ese momento, nada más existió, salvo él y yo, era claro que todos los extras estallaron en aplausos, pero yo no los escuchaba, estaba metida en ese beso, en la dulzura, el amor y la ternura que proporcionaban sus labios. Nos besamos con lentitud, moviendo los labios pausadamente como sí no quisiéramos que ese momento terminase... Las lágrimas bajaban por mis mejillas, todos podían pensar que era por una buena actuación pero sólo yo sabía la verdad de esas lágrimas, sólo yo sentía ese asfixiante dolor que me inundaba, esa sería la última vez que lo besaba, ya no había más excusas... Quería disfrutarlo, sabía que, en cuanto terminara, el dolor sería insoportable pero no me importo...

-¡Corte!- gritó Josh.

Juro que lo odie en ese momento, ¿No podía quedarse callado?

Nos separamos lentamente, yo aun estaba saboreando sus labios, nos volvimos a mirar fijamente, él tenía los ojos enrojecidos y las lágrimas caían por su rostro de ángel, igual que en el mío. No pude soportar mucho su mirada, baje la vista y me separare totalmente, camine hacia el director con la mirada gacha.

-¿Es todo?- pregunte tratando de sonar normal.

-Sí, eso fue todo- me respondió- ¡Excelente trabajo, chicos! ¡Oficialmente terminamos este fantástico proyecto!- exclamó en voz alta, dirigiéndose a todos.

No me quede a escucharlo, tomé con mis puños la falta del vestido, lo levanté lo más que pude y corrí a mi camerino, ignorando todas las miradas preocupadas de mis amigos. Me encerré y me quité el vestido bruscamente, retiré el maquillaje corrido con furia y deshice el peinado.

Sobra decir que estaba destrozada, el corazón me latía descontrolado, mi mente no dejaba de recordar sus labios contra los míos, su ternura y el amor que sentí cuando me beso...

Todos confían en ti, Bella, no los decepciones..., esa voz me había acompañado los últimos días, regresandome la coherencia cuando se iba. Y tenía razón nuevamente, no podía decepcionar a mi familia, ellos habían depositado su confianza en mi.

En ese momento, tome una decisión: yo saldría adelante, con o sin Edward, lo haría.

Tome un suspiro y corté las lágrimas, cepillé mi cabello, lo recogí en una coleta, me maquillé ligeramente pero lo suficiente para cubrir las ojeras y lo rojo de mis ojos, me puse el pants con el que había llegado y salí.

-¡Bella!- exclamó Alice cuando me vio.

Les sonreí a todos.

-¡Hey, chicos! ¿Qué tal lo hice?- inquirí tratando de verme animada.

-¿Qué?- cuestionó Jasper, confundido.

-La actuación...- expliqué- ¿Qué tal salió?

Todos me miraron más confundidos.

-Bien... Tan bien que quedó a la primera...- respondió al final Rosalie.

-¡Excelente!- musite.

-¿Estás bien?- preguntó Kath.

-Sí, estoy muy bien- conteste.

-¿Segura?- presionó Damon.

Rodé los ojos y me reí.

-Segura, ahora me tengo que ir porque tengo ensayos- dije.

No tenía que despedirme de nadie, aún los vería en el estreno a todos.

-Claro, Harry esta esperándote...- informó Stefan.

-Gracias, ya voy con él, nos vemos en la noche...- me despedí.

Cuando encontré a Harry, le tuve que asegurar, al menos, diez veces que estaba bien, después de eso nos dirigimos al estudio para iniciar el ensayo.

Así fue como paso el mes entero, entre ensayos, canciones, bailes y demás, salíamos todos juntos, incluidos Edward y Tanya, para mi mala suerte, sin embargo, siempre iba Harry, alegrándome los días. Mis hermanas siempre estaban pensando y diciendo que Harry me veía como algo más que una amiga pero me parecía algo imposible, el hecho de que saliéramos no quería decir que le gustará, sólo éramos amigos y yo no tenía prisa por cambiar eso.

Yo no había vuelto a llorar por Edward, aún lo amaba intensamente, pero me había prometido a mi misma no volver a soltar una lágrima por él y lo iba a cumplir, por mucho que me doliera verlo con Tanya..

Tuvimos que viajar a Los Ángeles, ya que, ahí se llevaría acabo el concierto, Harry, Zayn, Liam, Niall, Louis y yo nos fuimos antes que los demás, puesto que, queríamos pasar más tiempo en esa interesante ciudad, Edward y Alice nos alcanzaron sólo unos dos días después, me sorprendió que Edward no llevara a Tanya consigo, una semana después, todos los chicos estaban con nosotros, Santi incluido, pasamos dos días más en Los Ángeles, entre ensayos y acomodos en el que sería el escenario, una pieza enorme de quince metros de largo y diez de ancho, tuvimos que acomodar más de lo planeado.

Finalmente, el día del concierto llego, yo no podía estar más emocionada, habíamos quedado en que One Direction cantarían cuatro canciones y yo otras cuatro, desafortunadamente, no habíamos tenido tiempo para escribir nuevas canciones entre los seis.

La mañana de ese día se pasó entre ensayos, comida, ensayos, descanso, ensayos, platica, ensayos, reacomodo, ensayos... El repertorio era: What makes you beautiful, Live while we're young, Stole my heart y More than this, las mías iban a ser: Liberty walk, Can't be tamed, Untouched y mi canción secreta, todos pensaban que iba a ser Rock good pero no era así. Les daría una buena sorpresa a todos.

La hora de arreglarnos llegó más rápido de lo que imaginábamos, corrí al pequeño cuarto previamente instalado con Kath, Elena, Melany, Andrea y Fanny tras de mi. En cuanto entramos, de inmediato comenzaron a arreglarme, como Bonnie, Caroline, Bety y Herms no estaban, Elena y Katherine tuvieron que encargarse del peinado, Fanny me ayudó con el maquillaje y Melany y Andrea comenzaron a elegir el vestuario. En cuanto Melany y Andrea tuvieron listo el vestuario corrieron a ayudar a las otras chicas con lo que necesitaran, a pesar de las prisas, pudimos encontrar momentos divertidos y hacer bromas. Fanny nunca me había maquillado antes, por lo que, la molestamos continuamente con que tuviera cuidado, que no podía sacarle un ojo a la estrella... Fanny moría de risa con cada una de nuestras tonterías e imaginaciones.

-¡Lista!- exclamaron todas cuando terminaron.

-Exactamente, cinco minutos antes- dijo Andrea, revisando su reloj.

-Tienes cinco minutos para verte- se río Elena.

-Eso me agrada- respondí con una risa.

Me acerque a un espejo y realmente ame como me habían arreglado. El vestuario consistía en unos leggings negros, de un extraño material parecido al cuero, pero mucho mas fresco y cómodo, una blusa suelta, color azul rey, con muchísimos diseños de estrellas en colores que combinaban a la perfección, tenía el cuello redondo y las mangas caían hasta un poco más arriba del codo, no se veía la separación se la manga y el resto de la blusa, ya que, esta se unía en la parte de abajo, cerca de la axila y el resto del diseño pasaba por encima, los tacones eran cerrados con diamantina, color plata, de aproximadamente quince centímetros. El maquillaje era base, polvo, delineado por dentro y por fuera, sombras color azul con plata, rímel y brillo. Mi cabello lo habían arreglado suelto, con sus ondas naturales pero algo despeinado.

-¡Ustedes hacen milagros!- exclame riéndome.

Todas soltaron una carcajada.

-¡Bueno! ¡Tu no estas tan mal!- respondió Melany.

Me reí y le solté un ligero golpe en el hombro. Alguien tocó la puerta justo en ese momento.

-Adelante- dijimos todas al mismo tiempo.

Nos reímos fuertemente.

-Chicas...- escuchamos la voz de Edward.

Me tensé de inmediato, paramos de reír e, incluso, contuvimos el aliento.

-¿Sí?- inquirió Elena cuando vio que mi voz no salía.

-Ammmm... Ya necesitamos a Bella...- informó.

Todas me miraron, esperando a que dijera algo. Yo estaba algo aturdida por lo mucho que me había gustado el "necesitamos" que había dicho, se había incluido, él también me necesitaba...

Un codazo me sacó de mis pensamientos. Miré a la persona que estaba a mi lado, había sido Melany.

-S...Sí... Ya salgo...- dije con voz un poco temblorosa.

-Te esperamos...- dijo.

-Anda, ve ya...- incitó Andrea.

-¡No olvides mandarnos saludos!- exclamó Fanny.

Me reí mientras salía.

-Nos vemos, chicas- me despedí.

Salí completamente y cerré la puerta con un suspiro, recargué mi frente en ella.

-¿Estas bien?- inquirió aquella voz que conocía tan bien.

Mi cuerpo reacciono de inmediato ante su evidente presencia, mis nervios brincaron inmediatamente y me volví bruscamente hacia él, topándome con sus ojos esmeralda.

-¡Dios!- exclame asustada.

Edward se río encantadoramente.

-No, Edward- comentó de buen humor.

Lo mire sin saber que decir.

-Estas... Hermosa, Bella...- murmuró ante mi silencio.

-Gracias...- conteste en el mismo volumen.

Nos quedamos callados unos segundos, simplemente mirándonos fijamente.

-Bella...- comenzó acercándose más a mi, como sí no estuviéramos ya demasiado cerca.

Trague saliva, claramente nerviosa, su simple presencia me afectaba, me impedía pensar.

-¿Qué?- alcance a susurrar.

-Bella... Yo...- comenzó de nuevo.

-¡Bella!- lo cortó el grito de Harry.

Ambos nos volvimos hacia él, Edward de inmediato se tensó, su expresión, antes inofensiva y dulce, se volvió molesta y distante, como últimamente. Nunca antes había estado tan molesta con alguien, pero Harry había estropeado el momento de forma trágica.

Lo salude con la mano y una débil sonrisa, Harry miró a Edward con la misma molestia que él, después me miró a mi sonriendo nuevamente e hizo señas para que me acercara. Negué con la cabeza y me volví hacia Edward de nuevo.

-¿Qué querías decirme?- pregunte con la voz más fuerte que antes.

Él se volvió hacia mi y me sonrió ampliamente.

-Que no olvides quedarte a mi lado, al menos, una canción- musitó.

Le regrese la sonrisa sin poder evitarlo.

-No lo olvidaré...- asentí.

Tocó ligeramente mi abdomen, dio media vuelta y se alejó. Ese simple toque hizo que mi mente se nublara más aún y mi corazón latiera con algo más que entusiasmo, inclusive creí verlo salir volando.

-¡Por cierto!- exclamó, volviéndose hacia mi- ¡Te ves sexy!

No pude evitar la gran carcajada que brotó de mi al ver su pose de chico sexy.

-¡Ya sabía!- le regrese.

Me sonrió y se alejó para ir con sus hermanos, que ya estaban a punto de dar inicio.

Yo me acerque a Alice.

-¿Estas segura de presentar la canción?- ella y Rose eran las únicas que lo sabían.

-No lo se...- musite insegura- Viste como se portó hace un minuto...

-No están planeando echarse para atrás, ¿verdad?- inquirió Rose, apareciendo detrás de nosotras.

-Bella ya no esta segura...- contó Alice.

-¿Qué?- se volvió Rose hacia mi.

-Lo viste, se portó agradable...- dije suplicante.

Estaba un noventa y nueve punto nueve segura de que me iban a obligar o me convencerían, así eran ellas.

-¿Y eso que? El que se porte agradable una vez no quita que te ignoro una semana, te cancelo una cita importante sin decir porque, te trato de lo peor una semana más y te dejo por Tanya- dijo Rosalie.

Hice un puchero y casi me puse a llorar.

-Eso fue cruel...- dije.

-El punto, Bella- siguió Alice- Es que te lastimo y eso con ninguna buena cara lo va a cambiar... Necesitas una venganza.

Suspire, Alice tenía razón y Rosalie había tocado mi orgullo.

-¡Lo haré!- decidí.

Ambas me sonrieron.

-Estarás genial- confirmó Rosalie.

-Más que eso- reafirmó Alice.

-Gracias, chicas- susurre.

Nos despedimos deseandonos suerte, camine hacia los chicos de One Direction.

-¿Qué tal?- pregunte con emoción- ¿Listos?

-¡Más que listos!- exclamó Louis.

Les sonreí.

-Excelente, estamos a punto de comenzar- me reí.

Como sí lo hubiera invocado, mis chicos comenzaron a tocar la canción inicial. Los chicos tomaron un suspiro, se sonrieron y salieron.

Sus canciones pasaron rápidamente, poco antes de la mitad de What makes you beautiful, Niall y Liam se acercaron a mi y me sacaron al escenario, yo solo pude reírme y divertirme con ellos. En ese momento estaban a punto de comenzar More than this, por lo que, decidí quedar tras bambalinas.

-Oye- me llamó Harry- ¿A dónde vas?

Lo mire y me reí.

-Detrás del escenario- respondí.

Él tomó mi mano.

-Quédate- casi grito por sobré el ruido de los fans.

Rodé los ojos sonriendo pero asentí. Entonces comenzaron. La luces del escenario bajaron considerablemente y la música inicio.

Liam: I'm broken, do you hear me, I am blinded, but you are everything I see

I'm dancing, alone, I'm praying, that your heart will just turn around, And as I walk up to your door, My head turns to face the floor

Cause I can't look you in the eyes and say

Los chicos comenzaron a moverse por el escenario, Harry tomó mi mano y me guió al centro con él, en seguida, los gritos se volvieron más ensordecedores aún.

Harry: When he opens his arms and holds you close tonight, It just won't feel right, Cause I can love you more than this

Yeah

When he lays you down, I might just die inside, It just don't feel right, Cause I could love you more than this, Can love you more than this.

De las manos de Harry pase a las de Niall cuando lo empujo y se plantó frente a mi, sólo atine a sonreír, demasiado sorprenda.

Niall: If I'm louder, would you see me Would you lay down in my arms and rescue me, Cause we are the same, You save me, When you leave it's gone again

De Niall pasó Louis.

Louis: Then I see you on the street, In his arms, I get weak, My body fails, I'm on my knees, Prayin'

Y volví a Harry.

Harry: When he opens his arms and holds you close tonight, It just won't feel right, Cause I can love you more than this, Yeah, When he lays you down, I might just die inside, It just don't feel right, Cause I could love you more than this, Yeah

Después llegó Zayn.

Zayn: I never had the words to say, But now I'm asking you to stay, For a little while inside my arms, And as you close your eyes tonight, I pray that you will see the light, That's shining from the stars above

A él le siguió Liam.

Liam: When he opens his arms and holds you close tonight, It just won't feel right, Cause I can love you more than this, Cause I can love you more than this.

Y regrese a manos de Harry.

Harry: When he lays you down, I might just die inside, It just don't feel right

Cause I could love you more than this

Yeah, When he opens his arms and holds you close tonight, It just won't feel right, Cause I can love you more than this, Yeah, When he lays you down, I might just die inside, It just don't feel right, Cause I could love you more than this.

Finalmente, Liam tomó mi mano y la colocó en su pecho.

Liam: Could love you more than this...

Los fans estallaron en gritos y aplausos, los chicos sonrieron al público y yo... Yo estaba demasiado aturdida para pensar en algo, ¿Qué acababa de pasar?

De forma inmediata, mis muchachos me presentaron y abandonaron el escenario.

Mis canciones pasaron igual de rápido, los saque a todos en todas, pero, cuando llegó el momento de la sorpresa, les pedí que se retirarán. Comenzó la introducción a Rock Good.

-¡Esperen! ¡Esperen! ¡Alto!- pare la música.

Todos me miraron confundidos, menos Alice y Rose, quienes me sonrieron.

-¡¿Cómo la están pasando?!- grite por el micrófono.

Se escucharon los gritos de todos, asemejando el sonido a un rugido.

-¡¿Eso es un "bien"?!- exclame y me llegó otra ronda de gritos más fuerte que la anterior- ¡Qué bueno! ¡Yo les tengo una sorpresa! ¡¿Quieren ver que es?!

Los fans hicieron un enorme y brutal eco de "si", entonces les sonreí.

-¡Una nueva canción no estaría mal!- un solo y enorme grito se escucho- ¡Será un preview del nuevo sencillo de mi próximo álbum!

Deje a la multitud de millones de personas, tal vez exagere el número, tal vez no, y corrí hacia los Cullen.

-Alice, Rose, ya saben- les dije, ellas asintieron- Edward, Jasper, Emmett, la canción esta atrás de Rock Good- ellos pasaron las páginas y asintieron.

Por algo les habíamos puesto la hojas con los acordes de las canciones, aunque no lo necesitarán. Regresé hacia el público.

-¡¿Listos?!- otra ronda de gritos ensordecedores me llegó- ¡Bien! ¡Esto es: Begging on your knees!

Cuando dije el nombre, Edward comenzó a tocar.

-You hat it all...- comencé al mismo tiempo que Jasper y Emmett- The day you told me, told me you want me, I had it all, but let you fool me, fool me completely, yeah, I was so stupid, to give you all my attention, 'cause that way you played me, exposed your true intention.

Los bailarines comenzaron con su coreografía y me uní un poco a ella.

-'Cause one day... I'll have you begging on your knees for me, yeah one day... I'll have you crawling like a centipede, you mess with me, I mess with her, so I'll make sure you get what you deserve, Yeah one day, you'll be begging on your knees for me.

Yo bailaba, me movía por todo el escenario con energía, era obvio que Edward ya tenía una idea de para quien iba.

-So watch your back,'cause you don't know what or where I could get you, I've set the trap- hice el movimiento se caer en una trampa con mis manos e incline mi cuerpo un poco.- And when I'm done then you'll know what I've been through. So oh Mr. Player, do you feel like the man now?- en esa parte levanté mis brazos e hice como sí estuviera mostrando los músculos de estos, una clara burla- And I bet you nervous 'cause this gong makes you freak out- sacudí la cabeza, simulando demencia- And one day... You'll be begging on your knees for me, yeah, one day... I'll have you crawling like a centipede, you mess with me, I mess with her- Alice hizo unos ligeros "Yeah" en ambas frases- So I"ll make sure you get what you deserve (yeah) Yeah, one day... You'll be begging on your knees for me.

Me pare frente a la multitud, mirándolos a todos. Regrese casi corriendo, a la altura de Edward, lo mire fijamente, él me regresó la mirada.

-I know I'm being bitter, but I'ma drive you under, 'cause you just don't, don't deserve Happy Ever After, but what you did to me, after you told me you're never felt that way, it was only just a game- supe que él sentía el resentimiento y el dolor que me había dejado, sin embargo, cuando termine de cantarle, no pudo sostener mi mirada más.

-(And one day) And one day... I'll have you begging on your knees for me, yeah, one day, I'll have you crawling like a centipede, you mess with me (yeah) I mess with her (yeah) So- me acerque a Edward, tomé las solapas de su chaqueta, la estire, se la acomode y lo empuje ligeramente, siempre mirándolo fijamente- I make sure you get what you deserve (yeah)- después me alejé, camine hacia mis bailarines para finalizar la canción- Yeah, one day... You'll be begging on your knees for me...

La canción término, la música paró y las luces se apagaron, dando por terminado el concierto... Y mi relación con Edward...


(1) Son esas sillas redondas y hondas que parecen huevos con un hoyo en un lado, espero explícame bien!

Las canciones si son de One Direction, Liberty Walk y Can't be tamed son de Miley Cyrus, Untouched es de The Verónicas, Rock Good es de Selena Gómez y Begging on your knees es de Victoria Justice, la última recomiendo que la escuchen, esta muy buena! :)

Hola! :) Como están? No me maten! Lo siento! Como les dije en la nota, tuve algunos problemas personales y se me juntaron los exámenes, en serio. Pero bueno! Quiero dedicar este capítulo a .Black porque me estuvo presionando y dándome ideas! Te quiero mucho! Gracias por todo el apoyo amiga! :)

Bueno! Ya aquí esta el capítulo! Lamento mucho la tardanza! En serio! Pero pues aparté el capítulo sí está largo! Dejen sus comentarios! Me encanta leerlos y me dan ánimos! :) los quiero mucho! Nos leemos en el siguiente capítulo! :) Espero les gusté mucho el capítulo y la historia!

Alexa Swan de Cullen*