CAPITULO 6

- Amigos

- Ok

- No pongas esa cara

- No me entusiasma la idea

- Quieres que te diga la verdad?

- Claro

- A mi tampoco

- Pero solo seremos amigos, como tu quieres – sigo considerando una estupidez todo esto

- Exacto – rie levemente – tenemos gustos un poco diferentes

- A que te refieres?

- Tengo que volver al trabajo – rie casi imperceptiblemente

- Adiós

Como se atreve Sophie a… a… bueno yo accedí a ser su amigo aun cuando siento una gran atracción por ella. Que voy a hacer con la maraña de sentimientos y sensaciones que tengo dentro de mi? Por un lado anhelo poder volver a besar los aterciopelados labios de Gabrielle, pero por otro quiero intentarlo con Sophie, y lo peor: ninguna parece tener la misma idea de mí. Durante los últimos días he asistido normalmente a la universidad, donde casualmente trabaja Sophie y además, donde me he encontrado con Gabrielle en un par de ocasiones por los pasillos, nos hemos saludado amablemente, pero de la atracción y el brillo en los ojos que ella tenia cuando me veía, ya no queda nada. Que idiota me siento aun pensado en ella. Miro la hora y me doy cuenta de que hace 10 minutos debería estar en clases. Corro por los pasillos mientras recibo un mensaje de texto de mi amigo, nuevo amigo Billy. "Apresúrate o te perderás a la profesora mas candente de la universidad". Billy es hijo de un ex socio de papá, creo que fueron socios cuando mi padre estaba iniciando su negocio. La vida de ambos se separó un poco, el padre de Billy ahora es empleado de una tienda departamental y mi padre, bueno mi padre es mi padre. Llego al salón indicado con serios problemas para respirar, golpeo la puerta y me abre una maestra vestida en un traje de dos piezas azul marino y tacones celestes, mostrando un generoso y firme escote, me mira divertida y con una gran sonrisa.

- Señor Grey. Que pudo haberle retrasado para su clase?

- Disculpe, estaba con una amiga

- Esta vez lo dejare pasar – sonríe aun mas – soy Sophie Taylor, su maestra de Algebra. Tome asiento – camino hasta donde se encuentra Billy haciéndome señas, aun sin poder creer que Sophie es mi maestra – como les decía el algebra es una de las materias mas importantes…

- Te dije que es guapísima – dice Billy por lo bajo

- Si que lo es

- Mira ese escote – no me gusta hacia donde va esa conversación

- Si, muy guapa – fingí no escucharlo cuando me respondió para no golpearlo, no me agrada para nada que mire de esa manera a Sophie

- Hey Grey, que te pasó en el salón? – mientras abre una botella de gaseosa

- Nada, es solo que no estoy acostumbrado a referirme así a las profesoras

- Pero si a las chicas de la universidad – ríe señalando a la rubia que iba por el pasillo, a la cual el fin de semana pasado había llevado a escala y le había presentado mi cama.

- Exacto, ellas son muchachas, Sophie es una mujer

- Le dijiste Sophie a la maestra?

- Y acaso no se llama asi? – intento disimular mi incomodidad

- Que te parece si esta noche vamos al bar y me enseñas alguno de tus trucos de conquista – señala hacia su pene y dice – mi amiguito necesita un poco de acción

- Solo procura no decirles esa frase a las chicas, es grotesca y les dará asco – golpeo su espalda y me dirijo al estacionamiento al encuentro de mi auto, hoy tengo que comer en casa de mis padres

A la llegada a mi casa de toda la vida me encuentro con Phoebe y un amigo, pido al cielo que se trate de un novio o algo así, no quiero que mis padres se enteren aun de que no es heterosexual. Estaciono el auto con descuido cerca de la entrada y me dirijo a la pareja que hablaba animadamente, cuando me acerco noto que las voces son muy parecidas, demasiado a decir verdad. Un minuto, no es un chico, es una chica.

- Hola pequeña – beso la frente de mi hermana

- Teddy – me da uno de sus abrazos patentados – recuerdas a Greta?

- Como olvidarla – me acerco para besar su mejilla, pero ella me tiende la mano – que formal Greta, la ultima vez que nos vimos… bueno, fue incomodo – aun recuerdo ese beso

- Ahora la situación es distinta – guiña un ojo a Phoebe

- Teddy lo sabe, tranquila

- Greta y tu… - que difícil completar la pregunta – están saliendo?

- Si – las miradas que se dedican reflejan, respeto, amistad y cariño. No puedo evitar estar feliz por mi hermana – hace 2 semanas.

- Y papá lo sabe?

- No, y por eso te estábamos esperando aquí – oh no, esto no me gusta.

- Quieres que yo le diga?

- No, quiero que estés presente cuando se lo diga

- Ok – miro a Phoebe son su dulce rostro y su vestido de diseñador, luego miro a Greta con su pelo corto y ropa grunge, no hay duda se ven hermosas juntas – lo que sea por que mi pequeña favorita sea feliz –

Adentro me encuentro con mi sexy maestra de algebra, esta en el sofá de la sala leyendo un libro, no nota que entro en la habitación. Me acerco lentamente al sofá y por atrás me acerco a su oído.

- El viernes será mi día favorito de la semana – se sobresalta un poco, lo que me desvía a la vista privilegiada que tengo de su escote

- Y eso por que?

- Porque tengo la profesora mas sexy de toda la facultad

- Señor Grey, no tiente al destino – se acomoda en el sofá para poder verme de frente – a las maestras nos gusta castigar, no vaya a ser que usted incurra en una falta –

- Que clase de castigo? – es oficial, me estoy excitando

- No estas preparado para saberlo aun – se pone de pie y sonríe – eres un idiota Ted Grey, casi muero de risa cuando te vi llegar al salón

- No habías visto el detalle de los alumnos?

- Y tu no habías visto que maestra te asignaron?

- No niego la sorpresa, pero fue agradable

- Lo mismo digo – nos quedamos observando unos segundos hasta que mi madre entra en la sala alzando los brazos

- Hijo mio! – me abraza, en el instante la alzo del piso – tienes que venir todos los fines de semana a comer con nosotros, es tu obligación de hijo, no sabes cuanto te he extrañado

- Mamá, hablamos todos los días por teléfono, tranquila – digo devolviéndole los abrazos, en ese momento aparece mi padre con Phoebe y Greta, será ya el momento?

- Hola Teddy, como va todo en la facultad?

- Bien, todo bien

- Y con las chicas? – rio inconscientemente

- Mas o menos, la que quiero no me quiere

- Siempre es asi hijo, siempre – dice primero mirándome, luego a Sophie y luego a mi, dándome a entender que sabe que ella me atrae.

- Ya saludaste a Greta hijo? – mi madre nunca quiere que alguien que esta en su casa pase desapercibido

- Si mamá, ya estuve con las chicas

- Ya que todos estamos animados – habla Phoebe – creo que es momento de que hablemos

- Hablar que? – no me gusta la expresión de mi padre

- Familia, estoy saliendo con alguien –

- Guau, que bien hija – mi madre se ve mas preocupada de mi padre que de phoebe

- Antes de decirles con quien, quiero que me prometan que respetaran mi decisión, tal como lo hizo Ted

- Tu sabías de esto? – demonios

- Si papá, lo se desde el viaje a Europa

- Y porque no nos habias dicho nada?

- Porque Phoebe me lo pidió

- Me van a dejar terminar?

- Si claro, prosigue hija

- Se que será difícil de aceptar para ustedes, pero les pido tolerancia – respira profundo y dice – estoy saliendo con Greta – se hace un silencio mortal en la habitación, que es roto por Sophie, quien se encontraba al fondo de la sala observándonos atónita

- Felicitaciones – dice con poco convencimiento

- Con Greta? – dice mi padre apuntando a Greta

- Si con ella

- Phoebe tienes 16 años, no se si estes segura de lo que estas diciendo – en el rostro de mi madre se refleja una batalla interna

- Por supuesto que no esta segura, eres una niña aun – mi padre entrecierra los ojos – eres mi pequeña

- Sigo siendo tu pequeña, solo que con gustos distintos

- Señor Grey – guau Greta se va a dirigir a mi padre – yo quiero mucho a su hija, si es que tiene miedo a eso –

- No Greta, no es eso

- Papá – aventuro dirigirme a mi padre – estoy seguro de que Phoebe y Greta saben lo que hacen, confío plenamente en mi hermana. Si ella cree que es lo mejor, es lo mejor – mi padre me observa con recelo

- Que tal si pasamos a la mesa? – mi madre pareciera estar hecha de gelatina – ya debe estar servida – todos se adelantan hacia el comedor, cuando me dispongo a hacerlo mi padre me retiene

- Que se supone que tenemos que hacer con todo esto hijo? – el señor Grey pidiéndome consejos, quien lo diría

- Tener con Greta la misma actitud que tuviste con el ex novio de Phoebe

- No se… yo.. solo estoy confundido

- Ve el lado positivo – me mira extrañado – no vas a tener que tener esa incomoda conversación con Phoebe –

La cena fue un poco incomoda teniendo en cuenta los últimos acontecimientos. Greta se mostraba mas pálida que de costumbre, Phoebe cada vez que mi padre hablaba se estremecía como esperando alguna palabra de desaprobación, mi madre adujo que no se sentí bien así que no termino su plato y en cambio yo, era el mas tranquilo, intenté poner temas de conversación, pero todo quedaba flotando en el aire. Cuando todos acabamos ya era hora de marcharme a mi noche de desenfreno y lujuria, como suele decir Billy, en la cual por primera vez lo incluiré. No se como resulte todo eso, pero desde que notó que de un tiempo a esta parte tengo cierta suerte con las chicas, quiere aprender de mi. Pero, que? No tengo una estrategia clara, por lo general noto que chica quiere tener algo y cual no quiere. Por ejemplo la chica de la semana pasada rozaba su trasero contra mi miembro en cada paso de baile, imposible no entender que quería. Antes de irme paso por la terraza a despedirme de Sophie.

- Volveré a comer aquí mañana, espero poder tener tiempo de hablar mas contigo… amiga – esta ultima palabra la digo haciendo comillas en el aire

- Asegúrate de llevar preservativos al bar

- Por que?

- No quiero que contraigas alguna infección, en la que la gangrena sea el principal síntoma

- Entonces – digo ignorando su frase – te veo mañana?

- Claro que si – se pone de pie y me abraza – diviértete … pequeño

- Que ya no soy un niño – me acerco a paso decidido y vuelvo a besarla. Luego me alejo riendo a carcajadas

En la entrada del bar se encuentra Billy y otros chicos de la facultad esperándome. No puedo creer que quieran saber que hago para llevar mujeres a la cama. Bien al parecer esta noche será larga.

- Entramos?

- Claro – Billy se ve ansioso – que consejo nos puedes dar

- Ninguno

- Y que haces para conquistar mujeres?

- Un poco de alcohol, decisión y el resto va por cuenta de la chica

- Como?

- Observa – me acerco a una morena que esta sentada en la barra – disculpa, te puedo invitar un trago?

- Ok – sus ojos color avellana se posan en los míos – gracias, me llamo Francesca

- Ted – tomo su mano y beso el dorso, noto que lame sus labios instintivamente, luego de beber de un sorbo su Martini se pone de pie y me lleva a la pista de baile, allí siempre es donde comienzan las señales, movimientos exagerados de las caderas, roces "incidentales" sobre mi pecho, hombros o miembro – vamos a mi apartamento? –

- No, no creo que aguante hasta allá

- Mi auto?

- Demasiado lejos

- Aquí?

- Bingo – me sujeta de la chaqueta y me arrastra al rincón más oscuro del lugar. Allí toma mi mano y se la lleva a su sexo, esta húmeda, lo que inevitablemente me excita. Jugueteo durante unos minutos introduciendo mis dedos en ella, mientras se retuerce en mis brazos ante cada caricia, soltando gemidos de vez en vez. Lentamente introduce su mano en mi pantalón para acariciarme directamente sobre la piel, mi miembro reacciona a las caricias de inmediato, palpitando queriendo liberarse. De pronto la chica que ya he olvidado como se llama, toma mi erección y la saca del pantalón dejándola libre de ser vista, se lame los labios de una manera en que me hace pensar como será dando sexo oral. Continúo jugueteando con mi mano debajo de sus bragas, mientras ella me acaricia, siento esa sensación de liberación inminente y termino eyaculando en su vientre. Ella se limpia con la mano y aun con una gota de liquido en un dedo, se lo lleva a la boca y saborea – sabes de lo mejor – se aleja dejándome ahí, entre el cielo y la tierra. Arreglo la bragueta del pantalón y cuando volteo ella va alejándose a paso firme hacia el bar. En el otro extremo se encuentra mi grupo de amigos mirándome con expresión de incredulidad, para cuando me acerco a ellos adoptan actitud de alabanza: "la cogiste ahi mismo", "Grey eres una maquina". En realidad ni siquiera yo creo que lo que acaba de pasar lo haya hecho yo. Creo que esta noche volveré a casa de mis padres y no a Escala. No tengo el suficiente ánimo de estar con otra chica. Esto me superó, más que físicamente, psicológicamente. Nunca me cansaré de la forma en que las personas vivimos la sexualidad. Es el estado más puro de la naturaleza humana.