¡Yu-Gi-Oh!: El último duelo
Capítulo 5
En las arenas de Kaiba Corp., Joey esperaba con impaciencia a su amigo Yugi, pero esté no daba señales de vida y eso ya le estaba empezando a preocupar. Yugi le había dicho que el juego de lo oscuro regreso y que tenía que hacerle frente. Su enemigo lo asechaba sin dejarlo descansar un momento.
-(Algo me dice que Yugi está peleando)-Joey miro el reloj que se encontraba en la entrada de la arena de Kaiba-Ya pasan más de las 9. Yugi no es de los que dejan plantados a sus amigos. Algo malo debió pasarle a mi amigo de cabellera picuda-el rubio decidió buscar a su amigo, pero fue jalado y llevado al suelo-¡Ah!-cuando abrió los ojos pudo ver al estirado de Kaiba-¡Maldición, Kaiba!. ¿Por qué te la pasas agrediéndome?.
-Hm-el director de Kaiba Corp. se cruzó de brazos y veía a Joey que seguía en el suelo-¿Dónde está?.
-¿Quién?-Joey se puso de pie y se sacudió el polvo.
-No te hagas el tonto-Joey lo miro molesto-aunque creo que eso ya es normal en ti, hasta me atrevo a afirmar que así naciste, Wheeler.
-¡¿Qué dijiste?!-Joey ya no pudo contener más su molestia y quiso ensartar un golpe en la cara a Seto, pero esté fue más rápido y lo esquivo. Esto ocasiono que Joey volviera al suelo de nuevo-¡Miserable!.
-Sólo contesta lo que te pregunte-Kaiba puso su pie derecho sobre la espalda de Joey que forcejeaba para quitarla-¿Dónde está tu inútil amigo?.
-¿Cuál?-Joey se tranquilizó y sonrió maléficamente-Ah, ya me acordé. Te refieres a Yugi. El inútil que te venció convocando a Exodia, él que casi destruyo a tus tres dragones fusionados, él que salvo a tu hermano y a ti de Pegasus, él que te derroto y se quedó con Obelisco y él que, ¡Ay!-el zapato de Kaiba se incrusto en su espalda ocasionado que Joey dejara de hablar.
-Deja de decir tonterías y dime, ¿dónde está?-Kaiba estaba perdiendo la paciencia con Joey.
-La verdad, no lo sé y aunque lo supiera no te lo diría-Joey notó que Kaiba dejo de hacer presión y quito el pie de esté sobre su espalda y así pudo levantarse-Admítelo, Kaiba. Jamás lograras ganarle a Yugi. Ni en tu vida pasada pudiste.
-Para ser un duelista de tercera tienes una boca muy grande, Wheeler-el rubio se molestó aún más-Bien, lo buscare por mi cuenta y cuando lo encuentre, verás quién es el mejor duelista.
-Eso lo veremos-Kaiba se da la vuelta y empieza a caminar-(Yugi, no importa dónde te escondas, te encontrare).
-Ese hijo de Chuky me hizo perder el tiempo-Joey salió corriendo en dirección contraria a la de Kaiba-Tengo que buscar a Yugi. Algo me dice que está en grave peligro.
Yugi y su rival estaban por empezar su juego. Tea despertó y pudo ver debajo de ella un tablero con unos monstruos. Yugi se percató que su amiga ya había despertado y por su cara de terror sabía que gritaría en cualquier momento.
-¡Descuida, Tea, te salvaré!-la aludida miro a su lado derecho y vio a su mejor amigo que la miraba-Dentro de poco estarás en casa.
-Yugi, ¿Qué es lo que pasa?, ¿dónde estamos?-todo estaba oscuro salvo Yugi, ella y ese tablero con los monstruos en él-Siento que todo me da vueltas.
-Claro, y eso es debido a la presión ejercida en esté mundo-Tea busco al portador de la voz y se llevó una gran sorpresa-¡¿Maestro?!.
-¿Qué?-Yugi miro a su rival-¿Poseíste al maestro de Tea?.
-(Ya entiendo. Ese ser que se formó por las energías oscuras aún no tiene un cuerpo propio y usa los mortales para retar a Yugi)-Atem veía aquel hombre.
-Empecemos nuestro duelo, Yugi, que el tiempo se agota para ti y para tu dulce amiga-enfoco a Tea y vio que está volvió a quedar inconsciente-Así está mejor.
-¡Tea!-su amiga ya no respondió. Miro aquel hombre-Está bien, empecemos-Yugi puso su primer monstruo que era un guerrero con un escudo y una espada.
-Que interesante-el pelirrojo movió su monstruo que era una víbora. Miro a Yugi y sonrió-Las fuerzas oscuras se han desatado, Yugi.
-¿Qué?-Yugi miro a su rival y luego los monstruos que habían usado. Estos cobraron vida y se destruyeron-(Es cierto. Paso lo mismo cuando peleé contra Pegasus y Bakura).
-¿Ya lo recordaste, Yugi?-el aludido lo miro-Cada vez que uno de nuestros monstruos desaparece, el daño lo recibimos nosotros.
-¡AH!-Yugi se dobló del dolor-(Se me había olvidado que en este mundo el daño que recibe mi monstruo se refleja en mí y no sólo es eso, me ha empezado a afectar las energías. Me cuesta trabajo respirar)-Yugi alzó la vista aduras penas-Kg.
-(Así está mejor, Yugi. Retuércete del dolor, hazle ver al Faraón lo que le depara el destino)-miro a su invitado que veía sufrir a su mejor amigo-¿Qué te parece, Faraón?-Atem lo miro molesto-Debes estar orgulloso de Yugi, ¿no es así?. Ha soportado más de lo que un humano promedio puede resistir aquí.
-(Tengo que hacer algo)-Atem miro a Yugi-(Sí dejo que Yugi siga peleando en esté mundo, su cuerpo no lo soportara. La energía oscura del Mundo de las Sombras es tan fuerte que alguien como Yugi, con un alma tan pura, es difícil mantenerse en él).
-(No debo darle el placer de verme derrotado)-Yugi miro de reojo a Atem, parecía preocupado-(Yami está viéndome y no puedo rendirme. Le demostré que podía vivir sin él y que podía enfrentar cualquier cosa sin que él tuviera que intervenir).
-Bien, es mi turno, Yugi-miro a sus monstruos-¡Ve, Dinosaur Wing!-el monstruo de apariencia de dinosaurio con alas se empezó a mover sus alas y voló hacia el monstruo con apariencia de flor de Yugi-¡Acaba con él!-su monstruo escupió fuego contra el monstruo de Yugi convirtiéndolo en cenizas-Me sorprendes, Yugi. Creí que como Rey de los juegos tú nivel sería superior, aunque no fuera en un duelo de monstruos.
-Kg-Yugi sufría el efecto de aquel devastador ataque.
-¡Yugi!-Atem quería mantener un semblante serio, pero le era difícil al ver que su amigo estaba siendo lastimado por cada monstruo que destruye su rival-(Tengo que encontrar una solución a esté predicamento o sino, Yugi estará perdido).
-Tú turno, pequeño Yugi-pero su rival apenas se podía mover-¿Qué pasa?, ¿acaso ese pequeño ataque te hizo perder las esperanzas de ganar?. Recuerda lo que te he dicho, Yugi, esto apenas empieza. Nuestra pelea final debe ser un duelo de monstruos que también será en esté preciso lugar.
-Kg-Yugi con las fuerzas que le quedaban movió su brazo derecho para tomar un monstruo de apariencia de castillo.
-Esa no fue una buena jugada, Su Alteza. Quedaste a merced de mi Head Zocker-al decir esto uno de sus monstruos avanzo hacia el monstruo de Yugi-¡Destrúyelo!-el monstruo que sólo tenía como cuerpo una cabeza formada por huesos y dos cuernos morados destruyo el monstruo de Yugi.
-¡AH!-Yugi cayó de rodillas. Su respiración se volvía agitada y el dolor era insoportable.
-¡Yugi!-Atem quería llegar con su amigo, pero sabía que era imposible.
-(Cuando te derroté, obtendré mi verdadero premio)-observo como el Faraón, una persona que parecía no temerle a nada, dejaba ver un lado vulnerable.
En las calles de ciudad Domino, Joey buscaba a su amigo, pero no había tenido éxito. Busco en el parque, en callejones dónde se llevaban duelos clandestinos e incluso fue a hospitales y a la policía. Se detuvo para descansar, las cosas no pintaban para nada bien.
-Parece como si se lo hubiera tragado la tierra-Joey fue hacia una banca y se sentó-Sí le habló al abuelo y le digo que Yugi no está de seguro lo preocupare. ¿Qué haré?-el rubio se recargó en el respaldo de la banca y fue en ese momento que sintió un golpe en el pecho-Kg-llevo su mano derecha a su pecho y apretó su playera-Qué sensación tan horrible. Jamás había sentido esto-luego recordó cuando Yugi combatió contra Pegasus en el Mundo de las Sombras-¡No puede ser!-Joey se levantó alarmado.
-Miren nada más a quién tenemos aquí-Joey miro a la persona que dijo eso-Mucho tiempo sin vernos, torpe.
-Mai-el rubio se alegró de ver a su eterna rival y amiga-ahora si me alegra verte.
-¿Qué te pasa?, estás muy pálido. ¿Acaso Seto Kaiba volvió a derrotarte?-Joey dio un bufido de molestia, pero su expresión cambio a una de dolor-¿Qué tienes?.
-Es Yugi, Mai. Yugi está en grave peligro-la rubia lo miraba desconcertada-Debemos encontrar a mi amigo, él me necesita.
En la tienda de juegos de los Moto, Minerva observaba con atención los duelos que se llevaban acabó entre los estudiantes del abuelo de Yugi. Creía que Yugi era un buen duelista y maestro, pero al ver como esos chicos y chicas combatían a la par le daba la sensación de que antes de competir contra su amigo, debería aprender muchas cosas, una de ellas era la seguridad en su mazo.
-¿Y qué piensas, Minerva?-la niña de pelo azul lo miro-¿tienes lo necesario para convertirte en una duelista?. Estos chicos llevan alrededor de un año entrenando y se han vuelto muy buenos.
-Sí, estoy sorprendida-sus ojos se posaron en un duelo que estaba a unos metros de ella-Creía que el Señor Moto era el mejor duelista del mundo, pero al ver a todos estos chicos creo que hay mucha variedad.
-Exacto, que bueno que lo veas de esa manera. Apuesto que serás una gran duelista-Solomon busco entre sus bolsillos y saco un mazo-Toma.
-Uh-Minerva volteo y vio en la mano derecha del abuelo de Yugi un pequeño mazo-¿Es para mí?-miro al señor Moto a los ojos y esté asintió sonriente.
-Sí, fue diseñado por Yugi-al escuchar esto la niña tomo inmediatamente la baraja-Es pequeño comparado con el de mis estudiantes. Yugi sabía que no debía ponerte muchas cartas ya que no sabrías como manejarlas así que hizo esté pequeño mazo de principiante con lo más básico. De ahora en adelante tú serás la encargada de fortalecerlo.
-Sí-Minerva no dejaba de ver su mazo. Lo cuidaría con su vida ya que su amigo, el arqueólogo, lo había hecho especialmente para ella.
En el mundo de las Sombras, Yugi trataba con todas sus fuerzas salir victorioso en su juego de CapMon, pero le era difícil puesto que aquel lugar no estaba diseñado para humanos y cada vez que se destruía uno de sus monstruos el daño lo recibía él. Las cosas iban empeorando, dos de los cinco monstruos de Yugi habían sido eliminados.
-¿Qué pasa, Yugi?. ¿La presión de esté juego hace que tus increíbles habilidades como Rey se vean disminuidas?-el chico no contesto y apenas y podía ver su pelo-Pronto conocerás el verdadero infierno. Esto que sientes no es nada comparado con lo que jugaremos en nuestro duelo final.
-Kg, kg-Yugi intentaba ponerse de pie, pero el dolor era inmenso. Aquel ataque con fuego lo dejo muy débil y su respiración empeoro con ello-Tengo que levantarme, no puedo quedarle mal a Tea.
-¡Levántate, Yugi!-Atem veía con impotencia como su amigo trataba de ponerse de pie sin mucho éxito-¿Qué puedo hacer para revertir esto?. ¿Qué puedo hacer para ayudarlo?-instintivamente, Atem toma entre sus manos el rompecabezas y esté comienza a brillar.
La pulsera que tenía Yugi en su mano derecha empieza a brillar junto con el rompecabezas de Atem. Yugi alza la mirada y ve ante él a su amigo Yami. Atem no dejo de ver seriamente a su amigo que seguía de rodillas ante él.
-Creo que no puedo hacer frente a todo-Yugi bajo la mirada-Ante esto no puedo ganar sin tu ayuda.
-Te equivocas, sé que podrás revertir esto y saldrás victorioso-Yugi lo miro sin poder creer lo que decía-Sé que sientes mucho dolor y es normal. Tú cuerpo es el de un humano común, pero tu alma es diferente a las demás, Yugi. Sí pudieras al menos descubrir su misterioso poder que se encuentra en su interior, lograrías derrotarlo.
-¿Un poder?-Atem asintió-¿y cómo lo despierto o que hago para obtenerlo?-su amigo negó con la cabeza.
-Quisiera ayudarte, Yugi, pero no puedo hacer más que decirte eso. Yo tampoco sé cómo liberar tú poder y sus consecuencias-su adolorido amigo volvió agachar la mirada-Pero lo que sí sé es que puedes ganar. No pierdas las esperanzas, Yugi. Sé fuerte.
-Tú presencia y tus palabras me reconfortan, Yami-Yugi ve a los ojos a su amigo-Cómo bien dijiste, cada uno dio un regalo al otro. Tú me diste un poco de tu valor así que no puedo desperdiciarlo y menos en un momento como este-Yugi trata de ponerse de pie. Sentía su cuerpo partirse en dos-Hay mucha gente que me necesita de pie-y cuando lo logro pudo ver a su amigo sonreír orgulloso.
-Ahora, ¡ve por él!-Yugi asintió.
Yugi abrió los ojos, perdió el conocimiento por unos minutos. Su vista estaba fija en su pulsera y eso le recordó la plática que tuvo con su amigo, el Faraón. Así que se puso de pie. El dolor era insoportable, más que el que sintió hace unos momentos cuando hablaba con Atem. Cuando logró ver a su oponente esté cambio su rostro de alegría a uno serio.
-Fue una mala decisión que te hayas puesto de pie, Yugi. Hubiera sido mejor que te quedaras en el piso sintiendo el dolor que mis monstruos te hacen. El juego termino, después de todo, no fuiste lo que esperaba. No eres el auténtico Rey de los juegos-luego miro al Faraón que dejo su expresión de angustia y volvía a su semblante serio-Faraón, espero que estés preparado. Porque lo que acabas de ver hace unos momentos será lo que te va a pasar-esté lo miro y en su rostro se dibujó una sonrisa-¿Por qué sonríes?.
-Esto aún no acaba-Atem se cruzó de brazos y miro a Yugi-Necesitas más que tus artimañas sucias para ganarle a Yugi.
-¡¿Qué dices?!-el pelirrojo miro de nuevo a Yugi y notó que tenía la misma expresión que el Faraón, sonreía-¿Y ahora?. ¿Por qué sonríes también?.
-Me tomo algo de tiempo descubrir tú trampa-Atem miro al pelirrojo-Alteraste la máquina de CapMon para que a Yugi le tocaran monstruos débiles y a ti los más fuertes.
-¿Cómo lo supiste?-Atem negó con el dedo.
-¡Será mejor que muestres tu verdadera forma!-tras decir esto el rompecabezas brillo y la luz se dirigió justo al rival de Yugi.
-¡AHH!. ¡Ya no puedo seguir más en esté cuerpo!-el pelirrojo cayó desmayado.
-Je, je, je-Yugi no quitó la vista del lugar dónde se encontraba su enemigo-eres demasiado perspicaz, mi querido Faraón-la imagen de Weevil Underwood aparece ante un sorprendido Yugi-No deberías poner esa cara, después de todo estamos en el Mundo de las Sombras.
-Genial, ya con uno tenemos-Yugi miro al Faraón-Pero no importa, ya le he ganado varias veces, está no será la excepción.
-Bueno, Yugi, ¿estás listo para que tú alma venga conmigo?. Muchos de nuestros amigos quieren darte la bienvenida-detrás de Weevil aparecieron un centenar de ojos rojos.
-Lamento no poder aceptar la invitación-Yugi ve el tablero y se da cuenta de la posición en que están sus monstruos y los de su verdadero rival-pero este juego ha llegado a su fin.
-¿Ah, sí?-Weevil miro con desdén a Yugi-¿y que te hace pensar eso, cabello de puerco espín?.
-Mira mejor el tablero-Yugi sonrió al ver como Weevil dirigió su mirada al juego-¿Ya te diste cuenta?. Puedo ver muy bien a tus monstruos.
-¡¿Qué?!-sus monstruos estaban acomodados de manera diagonal-¡No!, grr-miro a Yugi y luego al Faraón-¡Tú!, ¡tú le ayudaste!.
-No, Yugi lo hizo por sí mismo-Atem miro complacido el tablero y la expresión de Weevil-Tus trampas jamás servirán contra Yugi.
-¡Es mi turno!-la mirada de Weevil volvió a Yugi-Mi monstruo final….¡Torigan!. Tal vez no sea un monstruo de nivel cinco como los tuyos, pero como tus monstruos están alineados, él puede derrotar a tus nivel cinco. ¡Así que aquí termina el juego!. ¡Torigan!-el monstruo en forma de dinosaurio con alas y un enorme pico voló hacia los monstruos de Weevil. De un solo ataque destruyo los cuatro monstruos.
-¡¿Qué?!-Weevil veía el tablero desvanecerse al igual que el Mundo de las Sombras-Se suponía que Yugi no tenía conocimientos acerca del CapMon. Por eso elegí este juego.
-Y tenías razón-Yugi avanzó hacia Weevil y quedo a unos metros de él-Yo no estoy familiarizado con este tipo de juego. Tuve miedo al principio por estar en el Mundo de las Sombras ya que no podría resistir a él-Yugi miro a su lado izquierdo y vio como Atem se desvanecía-Mis habilidades crecen cuando ponen en peligro a la gente que quiero, a mi familia. Porque no son mis amigos, ellos son mi familia.
-¿Una familia?-Weevil empezó a brillar y su cuerpo a desaparecer en pequeñas burbujas.
-Es cierto-Yugi recordó a su amiga y vio que ella al igual que Weevil brillaba y desaparecía junto con el Mundo de las Sombras-Eso quiere decir que Tea está a salvo.
Aquella mancha que cubría a Yugi desapareció dejando que brillara de nuevo la luz del Sol sobre él. Joey junto con Mai recorrieron todas las calles, cada quién por separado para buscar al Rey de los juegos. Yugi débil por aquel combate cayó al piso. Mai que pasaba cercas observo un bulto en el suelo y al acercarse más notó que era Yugi.
-¡Yugi!-la rubia fue hacia el chico que estaba inconsciente en el piso-¿Qué te paso?-pero el chico no respondió-Será mejor moverlo-Mai puso el brazo izquierdo de Yugi sobre sus hombros y lo paró-Ahora a buscar ayuda o al bruto ese de Joey-Mai comenzó a caminar con Yugi y notó que esté podía mover sus pies-¿Yugi?-miro la cara del chico, estaba pálido-¿Te encuentras bien?-esté asintió débilmente-Aguarda, buscaremos a Joey y te llevaremos a un hospital.
-Gracias, Mai-Yugi sintió algo en su mano izquierda así que la abrió y de ella cayó un objeto.
-Uh-Mai se detuvo al escuchar el ruido y al volteo a su lado izquierdo vio la figura-¿Qué es eso?-la rubia quería levantarlo, pero no podía con Yugi así que decidió dejarlo ahí-Vamos, Yugi, busquemos al tonto de tu amigo. Parecía una niñita llorando por tú desaparición.
Una sombra negra espiaba a Mai y a Yugi, pero no hizo nada por atacarlos. En el mundo espiritual, Atem abrió los ojos y pudo ver que estaba en su cuarto. Cuando se enderezó pudo ver a Mana que lo veía preocupada.
-¿Qué paso?, ¿cómo fue que llegue aquí?-su amiga se acercó de inmediato a él y lo abrazo-Mana…¿Qué fue lo que paso?.
-Te encontramos en el balcón, estabas inconsciente-Mana se despegó de él-Atem, me preocupe mucho.
-Lo siento, no era mi intención preocuparte-el joven gobernante desvió la mirada de su amiga-(Fue real. Ese duelo de Yugi contra el alma corrupta de Weevil fue real).
-Atem, ¿Qué te paso?. Sabes bien que nosotros no podemos estar inconscientes-su amigo la miro y sólo sonrió-¿Y ahora?, ¿Por qué sonríes?.
-Por nada, es algo complicado-Atem miro como la chica se molestaba. Aunque eso no importaba, por el momento. Estaba satisfecho por la victoria de su amigo ante el poder oscuro-(Yugi, demostraste ser el mejor. Estoy muy orgulloso de ti).
En el mundo mortal, Yugi despertaba en un cuarto y a su lado se encontraban Joey y Mai. Ahora sabía que todo estaba bien. Joey se sintió aliviado al ver que su amigo abrió los ojos. Después de que Mai lo encontró y que traía a un casi moribundo Yugi en brazos, sintió que perdería a su amigo.
-Viejo, ya no nos vuelvas a asustar así-Yugi sonrió-o por lo menos avisa, ¿quieres?.
-Sí-luego miro a Mai-Gracias por ayudarme, Mai.
-No fue nada-la rubio sonrió-Oye, Yugi. ¿Regresaste a Japón para el nuevo torneo?-el chico la miro extrañado-Verás, Yugi, Seto..-pero Mai no termino ya que la puerta del cuarto de Yugi se abrió y ante ellos aparecía Seto Kaiba-está aquí.
-¿Qué haces aquí, Kaiba?-Joey hizo a un lado Mai que lo miraba furiosa-Nadie pidió servicio al cuarto.
-Yugi-Kaiba hizo caso omiso al comentario de Joey y sólo veía a Yugi-Hasta que al fin dejaste de esconderte.
-No cambias, Kaiba-Yugi sonrió y vio que esto puso de malhumor al mayor de los Kaiba-Creo saber a qué vienes y mi respuesta es sí-el castaño dio un respingo-Participaré en tu torneo. Me tendrás ahí el día en que empiece.
-Vaya, Yugi. Me congratulo al ver que no se te han pegado las mañas de Wheeler-el aludido quiso golpearlo, pero fue detenido por Mai-Entonces me retiro, dentro de poco sabrás el día y la hora del torneo. Espero que el hecho de seguir una carrera no te haya hecho débil, Yugi. Te mostrare lo que he mejorado y así podré proclamarme como el nuevo Rey de los juegos.
-Sí el destino así lo quiere, Kaiba-el chico de ojos azules se extrañó por lo que dijo-Sólo si el mismo destino quiere que vuelvas hacer el Rey.
-Tonterías-Kaiba ya no quería seguir escuchando cosas sobre el destino y salió del cuarto azotando la puerta.
-Ese tonto presumido-Joey fue hacia la puerta-¿Cuándo cambiara?-luego miro a su amigo-Yugi, ¿estás seguro de entrar al torneo?. No dudo de tus habilidades, pero no has estado en duelos por un largo tiempo, salvo cuando ese estirado te espera en el aeropuerto y te reta.
-Lo sé, Joey, sé que no he estado en duelos por un largo tiempo y eso me pone en desventaja ante los demás. Pero siento que mi enemigo estará presente y tengo que hacerle frente-Yugi miro su pulsera-Para eso voy a entrenar duro para volver a estar en mi nivel.
-La verdad, no me debería sorprender-Joey se cruza de brazos y sonríe-Después de años ya estamos acostumbrados de que los torneos en los que participes haya cosas mágicas que llevan a un torneo normal a un torneo que tiene como meta salvar al mundo.
-Sabía que reunirme con ustedes me volvería a poner en un nuevo predicamento-Mai miro a Yugi que estaba apenado por la situación-Pero qué más da. La vida es más emocionante así. Cuenten conmigo, aunque seré su rival, o más bien, la tuya, Yugi.
-¡¿Qué?!-Joey sintió el comentario de Mai como un ataque-¿Qué quisiste decir con eso?.
-Nada, sólo que Yugi participara y eso hace que queden menos lugares y con Kaiba queriendo destruirlo, bueno, no quedas en un muy buen puesto, tonto-Mai le giño un ojo a Yugi-Será mejor que me retire, quiero empezar con mi estrategia-se dirigió hacia Yugi y le dio un beso en la mejilla-Volveré mañana para ayudarte con tu entrenamiento-notó que Yugi se sonrojo y luego miro a Joey-Adiós, bobo.
-¿Qué?-Joey vio como la chica iba hacia la puerta y salió-¿Qué le pasa?-el último movimiento de Mai besando a su amigo puso irritable a Joey.
-Je, je, je, será mejor que descansemos, Joey-la manera en que Joey actuaba con Mai hacía reír mucho a Yugi, pero no le hacía olvidar su trabajo en ese torneo.
Continuará….
