¡Yu-Gi-Oh!: El último duelo
Capítulo 8
Atem y Mana llegan a la Avenida principal de Domino, la egipcia veía asombrada como los carros iban de un lado a otro sin ser tirados de un caballo mientras que su amigo esperaba con impaciencia a que la luz cambiara de color.
-Deben ser buenos magos para hacer que esas cosas se muevan sin caballos-Mana miro a Atem, esté ni siquiera escuchó lo que dijo, se le veía muy molesto y preocupado-Todo estará bien. Mini Atem es muy fuerte y valiente, no se dejara vencer.
-Eso espero-cuando vio que la luz era verde, Atem se echó a correr seguido de Mana-(Yugi, resiste)-aunque esquivaba a la gente mientras pensaba, Atem choco contra alguien y dio al suelo.
-¡Oye, fíjate por donde caminas!-Atem abrió los ojos para ver a la persona que le reclamaba molesta-¡¿Tristán?!.
-¿Eh?-el aludido vio a la persona con quién choco y se llevó una gran sorpresa al ver que era su amigo Yugi-¡¿Yugi, qué haces aquí?!.
-¡Yugi!-Serenity se acercó al mejor amigo de su hermano y le dio la mano para que se pusiera de pie-De seguro tú eras la sorpresa que Joey nos tenía preparada.
-Gracias-Atem tomo la mano de la chica para pararse.
-Viejo-el castaño se puso de pie y le dio un abrazo a su amigo-es bueno verte. Hace meses que no te veíamos.
-Tristán, necesito tu ayuda-dijo seriamente el Faraón-Es con respecto a Joey.
-¿Le paso algo a mi hermano?-Serenity se puso en medio de Atem y Tristán-Desde hace unos minutos sentí que mi hermano ya no estaba.
-¿Entonces es cierta la noticia que vi en la tele?. ¿Qué secuestraron a alguien dentro de las arenas de duelo?-Atem asintió y Serenity se llevó las manos a su pecho-¡Maldición, no puedo dejar a Joey sólo porque siempre se mete en problemas!.
-Necesito tu ayuda para localizarlo. No sólo él está en problemas, también Yugi-Tristán lo miro extrañado.
-¿Yugi está en problemas?-el castaño medito las palabras que le decía su amigo. ¿Por qué se refería a él como tercera persona?.
-Yo no soy Yugi, soy Atem-ante esto, Tristán cayó al piso impresionado por lo que dijo.
Mientras que Yugi en esos momentos enfrentaba una dura prueba para salvar a Joey y a los demás. Aquel ser que tomo la apariencia de Rex Raptor lo tenía entre la espada y la pared.
-Bueno, Yugi, el primer juego es el de Kaiba-Rex miro al director de Kaiba Corp. que no se encontraba muy contento con el papel de víctima y menos que Yugi fuera su salvador-Kaiba está siendo sostenido por un monstruo llamado Amemit y para poder salvarlo de sus garras debes responder a mi acertijo oscuro-Yugi abrió los ojos al escuchar esto último-Sí, Yugi. Esté juego también forma parte del Reino de las Sombras. Fallas, no sólo tú alma irá a ese lugar, también tus amigos te acompañaran.
-¿Qué dices?-Kaiba miro a Rex que reía complacido por la expresión de Yugi-¡¿Pones mi vida en las manos de esté tonto?!. ¡Eso es lo más humillante que me han hecho!-Kaiba forcejeo para soltarse del agarre del monstruo, pero esté acercó más su boca sintiendo su aliento y su baba-¡Qué asco!-la baba cayó en la ropa de Kaiba.
-Será mejor que no te muevas, el Amemit es un monstruo muy poco paciente y más cuando su comida se encuentra a escasos centímetros de él-Rex miro al monstruo que era de color morado-Bien, Yugi. Detrás de estas hay pares de la misma figura, se podría decir que es como un espejo.
-¿Un espejo?-nueve cuadros aparecieron frente a Yugi. Ocho de los cuadros eran de un café claro y uno era oscuro, ambos tenían un signo de interrogación.
-Sí, Yugi. La placa de en medio es la que sobra y es la que le dará a Kaiba su libertad-Yugi no lo veía así que se colocó frente a él-El juego consiste en adivinar que figura contiene la placa de en medio. La clave para resolver esté acertijo ya te la había dicho, es un espejo. Así que considera las placas como tal. El espejo refleja la apariencia del Amemit. El acertijo aquí es…¿Cuál es la pieza que sobra?.
-(Genial, no soy bueno en los acertijos)-Yugi miro las piezas, sentía su corazón latir a mil por hora-Kg. (Recuerdo que Yami era muy bueno en esto. Cunado peleamos contra los hermanos Paradoja fue él quien resolvió el acertijo y ni se diga de mis amigos, ellos también eran buenos en esta área. ¿Qué haré?. Sí no contesto bien, Kaiba y Minerva..)-Yugi imagino el peor escenario para sus dos amigos y eso hizo que una de las estatuas se cuarteara-¡Minerva!-volteo a ver a la niña, pero el daño no había sido grave, por el momento.
-Hay algo que se me paso comentarte, Yugi-el aludido lo miro-Sólo tienes un movimiento, sí te equivocas, Kaiba pagara las consecuencias.
-(Genial, ahora es cuando me lo dice)-Yugi se concentró de nuevo en las piezas-(Debo mantener mi miedo lejos ya que perdería también a Minerva).
Yugi pasaba uno de los momentos más críticos en su vida y ahora estaba completamente sólo. Mientras que Atem esperaba impaciente a que Tristán reaccionara al saber que él no era Yugi. El castaño no sabía que decir, nunca se imaginó que su amigo regresaría.
-Tristán, no hay tiempo que perder. Yugi y Joey están en grave peligro-el castaño se paró y tomo un semblante serio-Sí Yugi vuelve al Reino de las Sombras su alma se despedazara y quedará sellada para siempre en ese lugar, y no se diga de Joey.
-Ese lugar no me gusta para nada, ¿Por qué siempre nos tienen que amenazar con eso?. Antes era el coco, la escuela, que el doctor-Tristán suspiro y miro a Serenity-Será mejor que te quedes aquí, Serenity. Nosotros buscaremos a Joey.
-No, déjenme ir con ustedes-la hermana menor de Joey tomo a Tristán de su brazo derecho-Es mi hermano. Joey me ha protegido desde que tengo memoria, es justo que yo ahora lo ayude. Por favor, Tristán.
-Es que, Serenity-el castaño miro a Atem que negó sin titubear-Lo siento, pero no puedes venir, es muy peligroso. Joey jamás me perdonaría si algo malo te pasara.
-Mana-Atem miro a su amiga que estaba a su lado viendo la escena-Encárgate de cuidar a Serenity-está la miro sorprendida-Nosotros iremos a buscar a Yugi.
-Pero, Faraón, yo puedo ayudarte-pero esté negó sin decir nada más-Está bien.
-Lo siento, Serenity-Tristán quitó la mano de la chica de su brazo y se fue corriendo con Atem.
-Joey-la castaña sólo se limitó a ver como esos dos chicos se perdían entre la gente-Cuídate.
Los segundos pasaban rápidamente. Yugi no sabía qué hacer ante una situación así. Sí decía la pieza incorrecta Kaiba sería devorado y seguramente su miedo se dispararía acabando con la vida de Minerva. Rex parecía disfrutar el sufrimiento de Yugi, era un deleite verlo en ese estado.
-Vamos, Yugi, todavía nos queda un invitado más a esté juego y es uno de mis favoritos-Yugi lo miro sin decir nada-Está impaciente por verte.
-(Seguramente es Joey)-Yugi volvió a ver las piezas-(¿Qué hago?. Esto es muy complicado. Necesito ayuda)-la pulsera de Yugi emitió un pequeño brillo.
En las arenas de Kaiba, Tea, Solomon y Mokuba esperaban noticias de sus amigos y también querían respuestas a sus preguntas y sólo el abuelo de Yugi podría responderlas.
-Díganos lo que pasa, Señor Moto-Tea estaba muy desesperada, angustiada y aterrada por sus amigos-¿Por qué el Faraón regreso?. ¿Qué le pasa a Yugi?. ¿Qué paso en las arenas de Kaiba?.
-Mi hermano se fue con Yugi, eso quiere decir que también corre peligro-pero el anciano no decía nada y se mantenía con los ojos cerrados-¿No nos dirá nada, verdad?.
-Sólo les puedo decir que sí el Faraón no encuentra a Yugi a más tardar en la tarde, su alma se quedara vagando en esté mundo por siempre-Tea emitió un pequeño sonido de sorpresa-El Faraón tiene que encontrar a Yugi para que sus almas sea una y no dos como es actualmente.
-¡¿Qué?!-Tea se levantó de su lugar-¿Qué es lo que trata de decir, Señor Moto?. Yo creía que Yugi y el Faraón eran personas diferentes, físicamente casi idénticos, pero diferentes en cuanto actitudes. Ellos no pueden ser una persona, es imposible.
-Claro que lo es-Solomon abrió los ojos y miro a Tea que lo veía espantada-Igual que ustedes tres. Tú crees que tu amistad con Yugi se dio sólo porque sí. Es raro como Joey, Tristán y tú se hicieron amigos de la noche a la mañana de un niño tan tímido como Yugi y que lo acompañaron en aventuras inimaginables que ponían en riesgo sus vidas.
-Está diciendo que ellos-el menor de los Kaiba recordó algo que le dijo su hermano antes de llegar a Japón después del duelo de Yugi con el otro Yugi-Tanto Tea, Tristán y Joey tuvieron una vida pasada igual que mi hermano. ¿Que ellos también conocían al Faraón desde antes?.
-Sí-asintió y volvió a cerrar sus ojos-Mis memorias como Shimon, antiguo consejero del Faraón, han regresado. Antes de que el Faraón fuera instruido por Mahad en la magia, él tuvo tres mejores amigos.
-Me imagino quienes eran-Mokuba miro a Tea que seguía de pie escuchando lo que decía el viejo Señor Moto.
-Jono, Teana y Honda, eran inseparables hasta que-Solomon abrió un poco los ojos y se podía ver la tristeza en sus ojos-Los monstruos se salieron de control. El padre del Faraón Atem encontró una solución para esto y eso eran los artículos del Milenio. La paz regreso a Egipto, pero no así para el pequeño Príncipe Atem. Sus amigos murieron en aquel ataque y eso abrió las puertas al Faraón que conocemos actualmente.
-¿Pero porque no los reconoció cuando estuvo con Yugi?-Mokuba esperaba impaciente la respuesta.
-Porque el alma que encerró el Faraón dentro del Rompecabezas del Milenio fue la actual, no la que tenía en su infancia. Por eso Yugi se hizo amigo de Tea, Joey y Tristán-Tea tomo asiento, su mirada estaba fija en el piso-Ustedes tres estaban destinados a tener una gran amistad con Yugi.
-(Por eso nuestra conexión. Ahora todo tiene sentido)-Solomon veía como Tea iba asimilando lo que le decía.
En las calles, Atem y Tristán no sabían a dónde iban, bueno, el primero sólo corría sin detenerse, al menos que fuera en los semáforos. Algo le impulsaba a seguir corriendo sin abandonar el camino que había trazado el carro de Kaiba.
-Faraón, ¿sabes a dónde vamos?-el castaño sólo veía la espalda de su amigo que no se detenía-Ya llevamos mucho tiempo corriendo sin rumbo.
-Quisiera decirte el lugar, Tristán, pero yo tampoco sé-en ese momento, Atem se detuvo de golpe, ocasionando que Tristán frenara y cayera detrás de él.
-¿Y ahora?-Atem no dijo nada-¿Qué pasa?.
-(Esa sensación de angustia vuelve)-Atem cerró los ojos y por un momento escucho la voz de Yugi-¡Yugi!-abrió los ojos.
-¡¿Dónde?!-Tristán se puso de pie y busco a su amigo, pero no lo veía por ningún lado-¿No te habrás equivocado?.
-Pudo escuchar la voz de Yugi, Tristán-el castaño lo miro seriamente-No sé cómo explicarlo, pero desde que llegue he tenido una terrible sensación de angustia, miedo y creo que todo eso es lo que Yugi siente en estos momentos.
-¿Lo que Yugi siente?-el castaño recordó cuando Yugi, él y los demás entraron al Rompecabezas a ayudar al Faraón-Ahora que lo dices, algo similar paso cuando entramos a tus memorias-Atem lo miro-Para encontrarte nos guiamos por lo que Yugi sentía o más bien, lo que tú le transmitías a Yugi. Creo que su conexión no está del todo rota, Faraón.
-Me has dado una idea para encontrar a Yugi, Tristán-Atem cerró los ojos y se concentró en su amigo. Tardo unos minutos para escuchar de nuevo a Yugi y tras escuchar su voz llena de miedo y angustia, unas imágenes llegaban a su mente-¡Lo tengo!-Atem abre los ojos y sale corriendo en la misma dirección que iban.
-¡Oye, espérame!-Tristán volvió a correr aunque sus piernas no daban para más.
Yugi por otro lado intentaba descifrar el acertijo oscuro. Todo se resumía en una simple pieza, ya no a una carta como estaba acostumbrado. Rex esperaba impaciente y no se diga de Kaiba que ya estaba babeado por ese monstruo.
-¡Yugi, será mejor que te des prisa!-y más baba cayó sobre Kaiba-Agh.
-(Bien. Veamos. Rex dijo que las placas son un espejo de ese monstruo y los espejos reflejan a las personas que se ven en él. Así que…) -Yugi veía aquellas piezas frente a él que esperaban su respuesta-(Son 9 piezas y dijo que sobra una, así que deduzco que las 8 restantes son pares. Entonces…)-Yugi cerró los ojos y medito por unos segundos-(Sí son pares, las únicas partes del cuerpo que son pares son los ojos, las fosas nasales, las orejas y las manos, hasta ahí son cuatro…y la que sobraría sería)-Yugi abrió los ojos y miro a Rex que veía sus uñas aburrido-La tengo.
-¿Eh?-Rex dejo de ver sus uñas y miro a Yugi-Ya era hora, me empezaba a aburrir.
-La única parte que no tiene par es….¡La Boca!-Rex dio un paso atrás y las piezas se mostraron revelando así que la pieza de en medio era la boca.
-Hasta que por fin se acabó esto-aplaudió Rex-en cualquier momento iba a tirar a esa niña para que fuera más divertido.
-¡Tardaste mucho en resolver ese tonto acertijo, Yugi!-Kaiba se acercó a su rival, se encontraba todo empapado de baba y Yugi lo veía con culpa y apenado-¿Acaso tu abuelo jamás te enseño ese simple juego?.
-Sí, pero-Yugi se rasco la cabeza apenado con Kaiba que se cruzó de brazos-cuando me ponía a resolverlos me daba dolor de cabeza así que los dejaba.
-Bien, pasaremos al siguiente, Yugi-Rex raptor dio un golpe al suelo con su pie y esté comenzó a abrirse-Ya quería que se llegara esté juego.
-¡Ah!-el lugar dónde se encontraba Yugi se convirtió en un precipicio y lo alejo de Kaiba-¿Qué clase de juego es esté, Rex?-Yugi miro a su rival que negó con el dedo.
-No me mires así, Yugi. Mejor concéntrate en tu nuevo contrincante o mejor dicho, en mi nueva víctima-Yugi miro a su lado, a unos metros de él se encontraba Joey-Te dije que un invitado estaba impaciente por verte y claro, esté juego es mi favorito.
-No-Yugi veía aterrado, ¿Qué clase de juego le tenían preparado junto a Joey?-Esto no puede estar pasando.
-El juego consiste en algo muy simple, Yugi-Rex alzó su mano derecha-Hay que arrojar esto-en la mano de Rex apareció el Rompecabezas del Milenio, Yugi lo miro, no podía creer que ese artefacto estuviera de nuevo en su mundo-El primero será Joey. Dependiendo la dirección que apunte el Rompecabezas, darás dos pasos, lo mismo pasara con Joey-Rex avienta el articulo milenario a Joey que lo atrapa-Que empiece el juego. Y tú, Seto Kaiba-el aludido lo miro molesto-Será mejor que no intervengas.
-Créeme, ni si quiera pensaba en hacerlo así que ahórrate tus amenazas.
-Yugi, Yugi, siempre perdiendo el tiempo con esos tontos juegos-Joey miro a Yugi que tenía una expresión de terror-y más aún con esté al que llamas tu gran tesoro-el rubio miro el Rompecabezas y luego a Yugi-¿Cómo es posible que a tu edad te llame la atención estas porquerías que una mujer?.
-¡Joey!-el corazón antes calmado de Yugi volvió a latir con mayor rapidez preso por el miedo que sentía. Un ruido llamo la atención de Yugi, dos estatuas habían desaparecido-(¡Minerva!)-ahora su amiga dependía de una sola estatua.
-Sigue así, Yugi, y esa niña no la cuenta-Rex miraba la expresión de Yugi-(Cuando esté juego termine, tú vendrás conmigo junto con el inútil de Joey)-unos pasos hicieron que Rex dejara de ver a Yugi-¿Kaiba?, ¿a dónde vas?!-el castaño dueño de Kaiba Corp. se dirigió hacia la salida.
-Es más que obvio que mi presencia aquí no es requerida-Seto abrió la puerta-y no pienso perder mi tiempo en tus estúpidos juegos así que me voy.
-¡Kaiba!-trato de girar para detener a Seto, pero Joey lanzó el Rompecabezas y eso lo aprovecho Seto para irse.
-Ahora Yugi, voltea hacia la orilla y da dos pasos-el aludido suspiro y acato su orden-Es tu turno, Yugi.
-(Estos juegos son de lo más cruel. No pienso tirar, Joey es mi amigo, es mi hermano. Él siempre me apoyó en los momentos más difíciles e incluso arriesgo su vida por mí en varias ocasiones y todo eso por nuestra amistad, por nuestra hermandad)-Yugi cerró los ojos-No tiraré. No pienso jugar esto contigo, Joey.
-Bien-Joey recoge el Rompecabezas-Entonces es mi turno-el Rompecabezas vuelve a caer en la misma dirección-Da dos pasos, Yugi-Yugi dio los dos pasos sin decir nada-Finalmente estás en la orilla. Otro turno más y quedaras atrapado en el Reino de las Sombras.
-No hay problema, paso mi turno de nuevo-Yugi abrió los ojos y miro de reojo a Joey que recogía el Rompecabezas para tirar de nuevo.
-¿El gran Rey de los juegos, Yugi Moto, se rinde?-Rex se tiró al piso a reír, no pensaba que sería tan fácil vencer a Yugi-¡Ja, ja, ja, ja!.
-Te equivocas, no me he rendido-las carcajadas de Rex pararon y esté lo miro-¡Yo confío en Joey, en mi mejor amigo!.
-Yugi, tu amor y confianza a tus amigos serán los que te lleven a la perdición. Jamás serás el número 1 sino dejas atrás esas ridiculeces-Yugi dejo de mirarlo y negó con la cabeza-Sabes que Joey no se detendrá, él sólo acata mis órdenes.
-Te equivocas, Joey no es el tipo de personas que se deja manipular tan fácilmente-Yugi busco entre sus recuerdos la pelea que tuvo contra Joey que era manipulado por Marik.
Esa pelea en el muelle entre Joey y Yugi fue una de las más difíciles para el cuarteto de amigos. No sólo peleaban para salvar a Tea de ser aplastada o de impedir que Marik se apoderara del Rompecabezas, esa pelea se jugaba la lealtad y la amistad de Yugi y Joey. Era cierto, su amistad se había puesto aprueba en el Reino de los Duelistas, pero nada comparado con esto. Después del crítico duelo y que Joey lo hubiera salvado, Yugi se encontraba frente a su amigo, Joey se veía muy mal por lo que había pasado.
-Yugi, yo-el rubio le costaba ver a los ojos a su mejor amigo. Hace unos minutos estaba dispuesto a acabar con él sin importar nada-Bueno, es que…Vaya, Viejo, lo lamento-Joey desvió la mirada, le costaba mucho disculparse, no por orgullo sino porque no se sentía digno de pedirle algo así a su mejor amigo.
-Ya, tranquilízate, no es tu culpa-el Rey de los juegos cerro los ojos, en el fondo, Yugi sabía que Joey jamás lo hubiera dañado de esa forma y no había disculpa que tuviera que darle.
-Pero casi destruí nuestra amistad-Yugi lo miro sonriendo.
-Sí, pero al final, no sólo salvaste nuestra amistad, sino que me salvaste a mí-Joey lo miro.
-No tenía opción. Cuando supe lo que yo te estaba haciendo, tenía que corregirlo-el rubio bajo la mirada, sentía vergüenza de sí mismo por lo que había hecho. Había roto la primera regla de la amistad, la lealtad-o morir en el intento, Yugi. Desde que somos amigos, siempre nos hemos cuidado tú y yo. No iba a dejar que un cazador raro cambiara eso aunque mi cerebro se volviera de coral-las manos de Joey se convirtieron en puños que temblaban por la fuerza que ejercía el rubio en ellos.
-Yo entiendo-Joey lo miro, jamás lo había visto tan triste y acabado, incluso más que cuando perdió a su dragón.
-Pero ese Marik se burló de mí-Joey sentía tanta rabia consigo mismo que el sólo pensar en entrar al torneo ya era una ofensa hacia el juego-¡No sé cómo podré presentarme en la final ahora!-su dolor era tanto que cerró los ojos para ya no ver a su amigo. Lo último que sintió fue una bofetada.
-Debes calmarte-Joey vio a su atacante, era Mai, que estaba harta de las tonterías que decía-Mostraste mucho valor allá fuera, Joey. ¿A quién le importa cómo lucías?. Igual que el valor que mostraste en el Reino de los Duelistas cuando peleaste por tu hermana-Joey la mirada desconcertado y con su mano izquierda en su mejilla-¿Lo recuerdas?. Lo que ella hizo hoy fue por ti, eres su ídolo, muchachito.
-¡¿Qué clase de ídolo se convierte en zombi y casi destruye a su mejor amigo?!-ante las miradas desconcertadas de su amigos, el rubio no aceptada lo que había hecho-Esta vez sí que di un mal ejemplo.
-¡Ya deja de compadecerte!-Tristán jamás apoyo que sus amigos se compadecieran de sus tragedias o malos pasos y más en Joey-Tu hermana saca fuerza de ti, por eso espero hasta ahora para quitarse los vendajes.
-¿Eh?-el rubio se sorprendió por lo que le decía su amigo y miro a su hermana que estaba a lado él sin decir nada y con la mirada fija en el piso.-Serenity-Joey volteo a ver a su hermana que lo miro-tú ya puedes ver-ella sonrió a duras penas sin dejar de lado su preocupación.
-Al principio tenía miedo, pero al escucharte salvar a Yugi me inspiraste. Cuando me quite los vendajes y abrí los ojos me mostraste lo que es el valor, Joey-la castaña cerró los ojos y las lágrimas salieron-y tuve que zambullirme-cuando los abrió su hermano la veía a los ojos.
-¿Enserio?-el juego cruel y despiadado de Marik iba perdiendo efecto en Joey por las palabras que su hermana le decía.
-Supere mi operación por ti. Tú siempre has estado a mi lado, hoy era mi turno de apoyarte, querido hermano-Serenity fue y abrazo a su hermano que hizo lo mismo y la abrazo mientras ella lloraba por la emoción de poder regresarle, aunque sea un poco, lo que él había hecho por ella-Creo que hacemos un gran equipo.
-Me alegra tanto que todos estemos juntos-Yugi junto a sus demás amigos contemplaban la escena.
-Tú lo dijiste, Yugi-Joey miro a sus amigos que estaban conmovidos por lo que pasaba.
Yugi y sus amigos como los hermanos Kaiba esperaron a que el Sol se metiera, había sido un día de muchas emociones para todos.
-Me alegra que todo acabara-por fin las cosas estaban en su lugar y sus dos amigos y ella estaban a salvo.
-Y a mí-dijo Tristán que sentía el fresco viento.
-Oye, Yugi-el aludido volteo a mirarlo-Creo que esto es tuyo-Joey coloco el Rompecabezas en el cuello de Yugi y esté lo sólo sonrió y asintió-Gracias por todo, amigo.
-Gracias a ti por salvarme, Joey-el rubio ya no dijo nada y por lo que podía ver en sus ojos, aquella mala treta de Marik había quedado en el pasado.
-(Debo ser el tipo más afortunado por tener unos amigos como ustedes, aun cuando había perdido la esperanza ellos no se rindieron. De no ser por ellos, quién sabe dónde estaría). Oye, Yugi, me alegra que el Rompecabezas del Milenio esté donde pertenece-su amigo tomo el objeto y lo miro sonriendo.
-Tú jamás lograras corromper a Joey-Yugi abrió los ojos-Por mucha magia que tengas, aunque haya miles de artículos del Milenio, ¡nada ni nadie podrá contra mi amigo Joey!-el rubio soltó el rompecabezas que señalo la misma dirección.
-Se acabó el juego, Yugi-Rex estaba muy complacido por la respuesta de Joey.
En la entrada de la escuela, Atem y Tristán brincaron el portón ya que eran vacaciones y la escuela permanecía cerrada. Atem siguió su carrera hasta el patio.
-¿Estás seguro que Yugi se encuentra aquí?-Atem sólo asintió y buscaba desesperadamente a su amigo-Dudo que esté adentro.
-Necesito encontrar a Yugi lo antes posible-miro al castaño que era más alto que él.
-¿Qué pasa?, ¿Por qué quieres ver a Yugi?-no recibió respuesta del Faraón ya que esté miro al edificio-¿Eh?.
-Hay alguien ahí, Tristán-Atem podía ver una tabla y sobre ella una persona.
-¿No será Yugi?-por la distancia, Tristán no podía enfocar bien-¿O tal vez Joey?.
En la azotea, Yugi esperaba que Joey reaccionara y no tirara, pero fue en vano. La energía oscura logro lo que tanto quería, verlo destruido. Yugi dio un paso y sabía que el otro lo llevaría al Reino de las Sombras para siempre. El suelo desapareció en ese último paso.
-(Es el fin..)-cuando sentía que su cuerpo se deslizaba en aquel lugar oscuro, alguien lo tomo del brazo-¡¿Qué?!.
-¡Imposible!-Rex veía como Joey había detenido la caída de Yugi-¡Ese tonto rompió mi control mental!.
-Eh-Yugi alzó la mirada y pudo ver la cara de su amigo-¡Joey!.
-¡Yugi!-el rubio estaba todo rojo de la cara por el esfuerzo que hacía para que Yugi no cayera en ese lugar-¡No te voy a soltar!.
-¡Sabía que reaccionarías, amigo!-el rubio sonrió.
-¡¿Cómo pudo ese tonto escapar de mi poder?!-Joey lo miro y sonrió.
-Eso es fácil, Rex o quién quiera que seas-Joey jalo a Yugi para alejarlo de aquel lugar-Yo siempre apoyare y protegeré a mis amigos, no importa quién sea o que artimañas usen. Mis amigos son lo más importante. Yugi, Tea y Tristán, ellos me enseñaron lo que es la amistad, la lealtad y el amor y todas esas cosas siempre me darán fuerzas para pelear contra cualquier poder.
-Así se habla, Joey-Yugi miro a un aturdido Rex que dio un paso hacia atrás-Nuestra amistad es tan fuerte como tus energías oscuras. ¡Mientras tenga a mi familia de mi lado nada ni nadie podrá ganarme!.
-¡No!-la estatua de Rex se partió liberan así el alma de Minerva-(¿Esa es la verdadera fuerza de Yugi?)-Rex desapareció del lugar.
-Gracias, Joey-Yugi miro a su amigo que sólo asintió-(No importa que pruebas me ponga la vida, mis amigos estarán ahí para apoyarme).
-¡AH!-Yugi y Joey voltearon al escuchar el grito de Minerva.
-¡Minerva!-Yugi vio como la niña caía de la tabla-¡No!.
Continuará….
