¡Yu-Gi-Oh!: El último duelo

Capítulo 11

Mientras tanto en las arenas de Kaiba. Seto pensaba en una estrategia que le diera la victoria y la libertad de su hermano.

-Creo saber lo que estás pensando, Kaiba-sólo escuchó un quejido de molestia-Piensas que estoy haciendo trampa, ¿cierto?.

-Siguiente ronda, ya tengo lista mi pieza-Shogun apareció delante de Seto.

-Bien-con sólo una mirada, el clon de Kaiba hizo aparecer su pieza-Listo-el muro se desvaneció mostrando las piezas.

-¿El Rey?-Seto miro la pieza que su oponente jugo-(¿Por qué usaría al Rey?).

-Cómo te dije anteriormente, el Rey es la pieza más fuerte del juego-el Shogun atacó al Rey y esté de un golpe lo deshizo-Recuerda que soy parte de ti.

-¡Cierra la boca!. Tú no eres…-una pulsada hizo Seto callara repentinamente-(Déjame esto a mí)-una voz casi igual a la de él se escuchó-¿Quién eres?.

-No me digas que te estás volviendo loco, ¿Kaiba?-miro sus presas que estaban confundidas por lo que pasaba con el castaño-Bien, si quieres hacerte el loco, habrá quién pague las consecuencias-sonrió.

-¿Eh?-Mokuba miro al clon de su hermano-¿Qué quiso decir con eso?.

-Ya me dio miedito-Tristán fijo su vista a lo que era el piso y notó un par de ojos rojos que los observaban-¡Ay, mamá!.

-Uh-Seto volteo a ver a su hermano y a los demás-¡¿Qué sucede?!.

-¿Recuerdas el Amemit del anterior juego, Kaiba?-el ojiazul lo miro sin decir nada-Bueno, está esperando su comida. Cada vez que falles, uno de tus amigos o hermano será la comida del Amemit.

-Realmente eres despreciable-Seto volvió a ver a Mokuba que ahora fijaba su vista en aquel monstruo escondido en la oscuridad.

-Bien, sigamos con el juego. Recuerda que cada mala decisión, tus amigos pagaran-el muro volvió a aparecer-(Gracias a esta distracción cometerás más errores, Seto).

-(Ese maldito)-Kaiba fijo su vista en las piezas-(Tengo que pensar en una estrategia que me ayude a salvar a Mokuba). Ya estoy listo.

-De acuerdo, yo también-el muro se desvaneció dejando a la vista las dos figuras-Oh, vaya. Dos soldados-miro a Kaiba que intentaba en vano no mostrar preocupación-¿Recuerdas las reglas acerca de usar las mismas figuras?. Los soldados se destruirán y ya no regresaran al campo-ambas figuras se atacaron y convirtieron en polvo-Y no es lo único que caiga en esté turno.

-¡AH!-Seto volteo a ver a su hermano, pero Mokuba seguía en su lugar. La persona que había caído era Tea-(¿Será el fin?. ¿Acaso ya no podré ver al Faraón?)-a la mente de Tea vino la cara de su amor imposible-(¡ATEM!).

En el duelo de Atem y el doctor, las cosas estaban muy tensas. Ahora el Faraón tenía que pensar bien sus movimientos. No quería lastimar a la gente y mucho menos defraudar a un molesto Yugi que lo miraba con desconfianza. Antes de que pudiera lanzar un nuevo ataque, la voz de Tea se hizo presente en su mente.

-(¡TEA!. Esa es la voz de Tea!)-Yugi desvió la mirada-(Tal vez….)-el Faraón no sabía qué hacer. Pensaba que tendría el apoyo de su compañero para esté terrible juego-(Yugi, por favor)-pero Yugi no cedía-(No lo haré. Tú mismo lo dijiste. Ya no me necesitas)-la voz de Yugi sonaba muy molesta.

-¿Sigue aquí, Faraón?-Atem lo miro-Recuerde que hay mucho en juego a parte del alma de Yugi o mejor dicho, su alma, Faraón. Después de todo, Yugi y usted son la misma persona-Yugi volvió a mirarlos sin comprender lo que decía.

-¿Qué dijo?-fijo su vista en Atem que no lo miraba a él sino a su rival-¡Explícame!. ¿Qué quiso decir con que tú y yo somos la misma persona?.

-Oh, lo siento. ¿Era un secreto, Faraón?-el tricolor que tenía enfrente estaba furioso y eso lo tomaría para que cayera en su trampa.

Kaiba miraba como Tea colgaba de unas de las piernas de Tristán. El clon de Seto no estaba muy feliz por esto ya que su objetivo deshacerse de los amigos de Yugi y tomar el lugar de Kaiba como ante el mundo.

-¡No te sueltes, Tea!-la castaña lo miro a los ojos.

-Gracias, Tristán-su amigo asintió.

-Qué alivio-el menor de los Kaiba suspiro y vio a su hermano-¡Seto, haz lo que sea para salvarnos!.

-Mokuba-dijo en susurro el castaño para ver a su rival-(¿Qué puedo hacer?. No conozco mucho esté juego y tengo la sensación de que estoy a un paso de perder)-cerró los ojos-(Déjame esto a mí).

-Sigamos-el muro volvió a aparecer-(Te tengo acorralado, Kaiba). Ya tengo lista mi pieza, ¿Qué tal tú, Kaiba?-pero no recibió repuesta de su rival-¿Kaiba, no me digas que ya te está matando el miedo?.

-Estoy listo-el muro se desvaneció para dejar las piezas a la vista.

-¿Qué?-el clon de Seto se sorprendió al ver la figura del Rey contra el suyo.

-Muerte doble, ¿no es así?-el clon de Seto lo miraba sin decir nada-¿Qué pasa?.

-Será un empate-Seto lo miraba seriamente-No perdimos ni recuperamos nada. Empate. Las reglas dictarían un empate, pero usaremos la regla oficial.

-Habla, ¿Cuál es esa regla?-Mokuba miro a su hermano, algo había cambiado después de esa jugada.

-Ante una situación como la nuestra, la regla dicta que si ambos lados pierden, el que tenga más piezas a la izquierda será el ganador-río-Kaiba, ahora tendrás que ser más cauteloso con tus movimientos. Cómo pudiste ver, uno de tus amigos caerá y será la comida del Amemit.

-Descuida, nadie caerá-Kaiba sonrió y tenía una mirada decidida.

-Sólo hay un pequeño detalle en esto, dependiendo el rumbo que tome el juego puedes perder a tu Reina. Dentro de las piezas que tengas, las que se excluyen serán la Reina e Indra. Tal vez una de tus jugadas haga que la pierdas y sería el fin para todos, Kaiba-sólo escuchó una pequeña risa de su rival-Bien, ya tengo mi pieza.

-Yo también-el muro se levantó y revelo la ficha de su rival, era el Rey.

-Te advertí que pensaras tus movimientos detenidamente, Kaiba-la pieza del Rey hizo polvo al Shogun que había colocado Seto-Tus amigos deberían maldecirte, estás jugando con sus vidas.

-¡Ah!-Seto fijo su vista al escuchar el grito de Mokuba

-¡Mokuba!-su hermano caía hacia el Amemit.

-¡Sujétate, Mokuba!-Tea extiende un poco más su pierna para que el pequeño Kaiba no cayera.

-Hm, eso no les servirá por mucho-Seto lo miro con furia-Cuando Seto haga otra jugada, tu hermano y esos dos caerán y no habrá quién los salve.

-¡Seto!-Mokuba trataba de soltarse de la pierna izquierda de Tea, pero su miedo hacía que sus manos sudaran-¡Ayúdame!.

-(Ya veo, con que ese es el truco)-Seto dejo de ver a su hermano para ver a su rival. El muro no tardó en aparecer-(Jamás me gusto dejar todo a la suerte. Ni en esta vida ni en la pasada, pero creo que la única manera de vencerlo será por medio de ella)-cerró los ojos y apunto con su dedo índice a una de las piezas.

-Bien, sigamos-vio sus piezas y con la vista materializo lo que sería su victoria.

-Antes de continuar, creo saber perfectamente la pieza que usaras-Seto sonrió y cerró los ojos-El elefante.

-(Ya entiendo todo)-Solomon veía a Seto más calmado que cuando inicio el juego-(Creí que le tomaría más tiempo. No debí preocuparme por él, después de todo, fue mano derecha del Faraón).

-Ja, piensa lo que quieras-el muro se levantó. El elefante del clon de Seto acabo con su pieza de caballería-Eso pone a uno de tus amigos en aprietos, Kaiba.

-¡No!-Tristán, Tea y Mokuba esperaban lo peor.

-¡Seto!-cuando abrió los ojos, Mokuba pudo ver que aún seguían colgando-¿Qué paso?.

-¿Eh?-Tea vio a Mokuba que fijo su vista en ella-¿Por qué no caímos?.

-Eso quiere decir que….-el castaño miro hacia su lado derecho y ya no vio al abuelo de Yugi-¡El abuelo!-Tea y Mokuba fijaron su vista en Solomon que ya no estaba-¡No!.

-El Señor Moto…-la ojiazul no podía creer que el abuelo de Yugi haya sido devorado por aquella cosa-No…no…¡No!.

-Tienes suerte, Seto, tu hermano sigue vivo-el aludido lo miraba sin decir nada-Sigamos con nuestro juego, ¿quieres?-el muro volvió a aparecer-(¿Cómo pudo ese tonto saber que mi ficha era el elefante?. Y sí lo sabía, ¿Por qué jugo con la caballería?. No tiene sentido).

-(Te tengo dónde quería. Un juego como esté no se compara en nada en un duelo. Usare tú mismo truco para ganar). Ya tengo mi pieza-pero su rival no dijo nada-¿Aún sigues ahí?.

-(Su voz suena diferente, está muy seguro de que ganara). Ya estoy listo, pero recuerda, Kaiba, que está es la última oportunidad para salvar a tu hermano y a tus amigos del Amemit-vio una de sus piezas y esta se materializo-Escoge sabiamente.

-No necesito tus consejos-Seto abrió los ojos.

El muro desapareció y las piezas quedaron al descubierto. Mientras que en el hospital, Atem peleaba no sólo contra el doctor sino contra Yugi. Quería salvar a su amigo, pero tampoco quería defraudarlo y confinarlo al Reino de las Sombras para siempre.

-Continuemos-Atem ya no hizo caso a Yugi y esté se molestó aún más-(Antes de que sigas, explícame lo que dijo. ¿Cómo que tú y yo somos una misma persona?)-Atem se desesperó como nunca antes-Estoy esperando tú jugada.

-Faraón, lamento decirle que no es el único que cuenta con protección-Atem se molestó aún más ante su comentario-Mi dragón de agua le da poder a mi dragón del bosque y eso es lo que me dará la victoria y tu alma, Faraón-el dragón de bosque dirige sus raíces al dragón de Tierra del Faraón.

-Eso crees-Atem sonríe, por primera vez sentía la confianza y la seguridad que hace poco se había ido con su pelea con Yugi-Has lo que quieras, no conseguirás tú cometido.

-¡Te quitare esa sonrisa del rostro, Faraón. ¡Ataca Dragón de Agua!-en el exterior, el dragón comenzó a inundar de nuevo la ciudad de Tokio. La gente que se encontraba ahí subía rápidamente a las azoteas de los edificios para no morir ahogados-¡De seguro ya habrá muertos!.

-(Con el nuevo ataque del Dragón de Agua, el Dragón de Tierra no soportara mucho y eso dejara indefenso a mi Dragón de Metal)-sin más fijo su vista hacia su rival-(Tal vez no sea un duelo de monstruos, pero confió en mis dragones, ellos me darán la victoria).

-¡Mata a todos, Dragón!-el doctor se paró y Atem se quedó mirándolo sin decir nada-¡Dame lo que tanto quiero!.

-(¡Faraón!)-Atem se puso de pie-¡Ahora, Dragón de Metal, muestra tu verdadera fuerza!-el dragón del Faraón voló hacia el Dragón de Bosque y lo parte en dos liberando así a su dragón-¡Mi dragón ha sido liberado!. ¡Dragón de Tierra, lágrimas de Dragón!-el Dragón abre la tierra de bajo del dragón de agua y esté cae al fondo y el agua que amenazaba con destruir la ciudad se ve junto con él-Se terminó.

-¡Imposible!-el doctor no podía creer que sus dos monstruos fueran destruidos-¡Esto no se quedara así, Faraón!-Atem no dice nada y sólo sonríe-Nos veremos en el torneo de Kaiba-el doctor cae al piso y aquella energía oscura que los rodeaba va despareciendo poco a poco.

-Esperare con ansias ese último duelo-Atem va hacia Yugi que ya se encuentra libre-Yugi-el aludido lo mira sin decir nada-¿Estás bien?.

-Creo que sí-la energía oscura se disipa dejando ver un cielo azul y un Joey muy feliz agarrando a Atem del cuello.

-¡Sabía que mis amigos de cabellera picuda podrían con esto!-el rubio comenzó a revolver el cabello del Faraón con su mano derecha-No cabe duda que ustedes son un gran equipo.

-SÍ, equipo-dijo en susurro, pero tanto Joey como Atem no lo escucharon-(No sé qué pensar. Se ve como mi mejor amigo, pero hace unos momentos parecía otro. ¿Será está su verdadera personalidad?).

Atem no paso por desapercibido el gesto de confusión y tristeza de Yugi. Ahora se preguntaba sí era lo correcto que ellos dos volviera a ser una persona. En las arenas de duelo, Kaiba se encontraba casi en la recta final de su juego. El abuelo de Yugi no pudo sobrevivir al juego y fue devorado por Amemit.

-Ya es momento de terminar esto-Seto miro la pieza que daría paso a su victoria-Anda, que no tengo tu tiempo, escoge tu pieza.

-Bien-el clon de Kaiba miro sus piezas y río-Ya tengo mi victoria asegura gracias a tus patéticas habilidades, Kaiba. Me ha sorprendido que tu nivel ha bajado considerablemente-el muro fue desapareciendo dejando a la vista las piezas-¡Ves, gane!.

-¡No!-Tristán sentía que su cuerpo iba cediendo a la gravedad-¡Es el fin!.

-(Atem, Yugi)-la castaña no pudo evitar que sus últimos pensamientos fueran para ambos tricolores.

-¡Seto!-Mokuba ver más cercas los ojos rojos del Amemit mientras caía con Tristán y Tea.

-¡Eso es lo que tú crees!-el ojo de Wdjat apareció en la frente de Seto. Los chicos dejaron de caer y ahora eran rodeados por un aura dorada. Esto lo noto el clon de Kaiba-Has perdido la única pieza que te daría el triunfo.

-¡¿Cómo es que tú?!-el clon de Kaiba no podía creer lo que sucedía.

-Ahora que has perdido a Indra contra un soldado, el ganador de este juego seré yo-Kaiba usa su dedo pulgar y se señala.

-(¡Imposible!)-el muro volvió a parecer-(¿Cómo pudo?).

-Ya tengo lista mi pieza-esto saco de sus pensamientos al Clon de Seto y escogió con nerviosismo su siguiente pieza. El muro desapareció y las piezas quedaron expuestas-Como dije, ya no tienes escapatoria-la pieza de su rival era el elefante contra su Rey.

-¡No!-el Rey destruyó al elefante hasta hacerlo polvo y el muro volvió a aparecer-¡Se supone que Seto no sabe nada de este tipo de juegos!.

-Tal vez él no, pero….-sin pensar mucho escogió su siguiente pieza-Juegos como estos se remontan miles de años atrás, en Egipto-el muro volvió a desaparecer y ahora su rival lo atacaba con el Rey-¿Recuerdas bien las reglas?. Sólo hay una ficha que puede destruir al Rey-el clon dio dos pasos atrás-Así que esto ya está decidido-Seto sonrió a un más y sus ojos tenían un brillo totalmente diferente-¡Regresa a donde perteneces!-la Reina ataco al Rey pulverizándolo y luego fue hacia su rival y lo partió en dos.

-Tú…-Seto lo miraba sin decir nada-Tú no eres….-pero no pudo acabar su oración ya que su cuerpo desapareció junto con la oscuridad en su interior.

-Exacto-cerró los ojos, el juego por fin había concluido.

Continuará….