CAPÍTULO 6: LUCES


Nota de la Autora: Lo siento por el retraso pero ... Feliz Año Nuevo a todos ustedes! :-)

Nota de la Traductora: Bueno, ya no estamos en año nuevo. Pero se agradece la intención :)


William estaba en la clínica de Katie, todavía faltaba una hora para su encuentro con Ryder. El chico estaba sentado en una silla, sosteniendo a Cali en sus rodillas y acariciandola suavemente. Pronto llegó a Katie con dos bolsas.

— Wow, parece que te quedaste sin suministros —dijo William.

Katie puso las bolsas en la mesa.

— Es por eso que fui al supermercado, me dieron todo lo que necesito para la clínica.

— Con esos suministros podrías suministrar un ejército —dijo William, riéndose.

— Sí muy divertido. A propósito, me encontré con Justina, la sobrina de la Alcaldesa Goodway. Adivina lo que me dijo.

— Um, no sé, ¿qué dijo?

Katie comenzó a reírse.

— Que eres como un Príncipe Azul y ella quiere casarse contigo.

William se rió entre dientes.

— Estoy halagado, espero que no se decepcione demasiado cuando se entere de que no me atraen las chicas.

— No, no te preocupes, tiene sólo nueve años, no creo que hablase en serio... espero. De todos modos, sé que Ryder y tú vais a dar un paseo por el bosque —dijo Katie.

— Sí, exactamente. En realidad, me invitó, no podía rechazarle.

Katie miró a su hermano y vio que sus ojos brillaban. La chica sonrió.

— ¿Te gusta, verdad? —preguntó Katie.

William la miró confundido.

— ¿De qué estás hablando?

— De Ryder, por supuesto.

William se sonrojó intensamente.

— ¿R-Ryder? ¿Por qué crees que me gusta? —preguntó tartamudeando.

— Oh, vamos Wil, eres mi hermano, me di cuenta de que le miras con otros ojos. En mi opinión, no hay nada malo en que te guste.

William se levantó de su silla, haciéndo que Cali cayera al suelo y protestara.

— No seas ridícula. Soy gay, es cierto, pero eso no significa que me enamore de cada chico que veo en la calle.

— Yo no he dicho eso. De hecho, creo que os veríais lindos juntos —dijo Katie.

— Eso es ridículo.

William tomó su móvil y salió de la clínica. Katie recogió a Cali del suelo y le acarició el pelaje.

— ¿Por qué los hombres son tan rudos para hablar de sus sentimientos?

Mientras tanto, Ryder estaba en el puesto de observación. Para él, el tiempo fluía más lentamente de lo habitual. Tenía un incontrolable deseo de ver a William, su cara y sus ojos azules. Y este extraño deseo le asustó.

¿Por qué no puedo dejar de pensar en él? ¿Por qué tengo estos sentimientos cuando estoy junto a él? ¿Qué significa todo esto?

En ese momento, Chase entró en el edificio.

— Ryder Señor, William ha llegado.

— Gracias Chase, dile que iré pronto —Chase asintió y salió de la habitación.

Ryder suspiro.

— Tal vez un paseo al aire libre me ayudará.

Ryder salió del puesto de observación y vio que William acariciaba a los cachorros.

— Hola William.

El chico levantó la vista hacia él.

—Hola Ryder, entonces, ¿estás listo?

— Claro, conozco un lugar perfecto donde podemos ir, desde allí se puede ver toda la ciudad.

— Bueno, entonces vamos a ir —dijo William.

— Vamos a volver en breve, si hay alguna emergencia llamadme —dijo Ryder a los cachorros.

— Claro —ellos respondieron.

Los dos chicos entraron en el bosque, en la dirección de las grandes colinas que rodean la ciudad. Durante el viaje, los dos hablaron de varias cosas, bromeando entre sí y dando algunos golpes leves. Su relación fue cambiando, pero no eran conscientes.

Después de una hora los dos chicos llegaron en una de las colinas más altas que rodean la ciudad.

— Vaya, hay una bonita vista aquí —dijo William.

Ryder sonrió

— Lo sé, a menudo vtengo aquí cuando quiero pasar un poco de tiempo solo. Es el lugar perfecto para relajarse.

William tomó una respiración profunda, permitiendo que el aire entre en sus pulmones.

— Aquí el aire es limpio. En Miami hay una gran cantidad de contaminación del aire y es muy pesado. Pero aquí, es como estar en otro mundo.

— Tienes razón, y lo mejor está por venir —dijo Ryder.

— ¿De qué estás hablando?

— Bueno, es invierno, eso significa que el sol se pone temprano.

William estaba confundido.

— ¿Y?

— Lo vas a ver con tus propios ojos pronto.

Después de unos minutos, cuando el sol había desaparecido tras el mar todas las luces se encendieron en Adventure Bay, las casas ya estaban decoradas con adornos y árboles de Navidad que estaban esparcidos por toda la ciudad.

William se quedó sin aliento.

— Wow, es increíble. Nunca creí que el invierno podría ser tan hermoso.

— No me canso de ver la ciudad en la que crecí con las luces encendidas —dijo Ryder.

William se acercó al borde de la colina para tener una mejor vista. El joven no se dio cuenta de que el suelo estaba cediendo debajo de él.

William se volvió hacía Ryder.

— Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien. Estoy feliz de haberte conocido —dijo con una leve rojo en las mejillas.

Ryder sonrió, sonrojándose también.

— Yo también.

Se quedaron mirándose y hablando de cualquier cosa. Había un nuevo sentimiento dentro de Ryder, no sabía lo que significaba, pero cuando estaba con William se sentía diferente. Nunca había experimentado esos sentimientos por una persona.

William estaba a punto de alejarse del borde de la colina, cuando el suelo debajo de él comenzó a fallar y perdió el equilibrio.

— ¡Whaooo!

— ¡Wil! —gritó Ryder corriendo hacia él.

Antes de que pudiera caer, Ryder le tomó de la mano y tiró de él hacia su pecho. Los dos cayeron al suelo, Ryder cayo de espaldas y William encima de él. Las manos de ambos estaban únidas. Fue una acción simple, solo entrelazarón sus dedos y las palmas de las manos se tocaban. Pero para ellos era algo más, la chispa que encendió un fuego, era un río que fluía entre las rocas, era una emoción de emociones.

Era mágico.

Ambos se miraron, ruborizándose. Pasaron varios segundos antes de que William se levantase, poco después Ryder también se levantó. Sin embargo, sus manos todavía estaban unidas. Los dos chicos se seguían mirando, solo separados por unos pocos centímetros de distancia.

Después de varios minutos de silencio, sucedió algo que ninguno de los dos habría esperado. Tal vez fue el instinto, tal vez ambos se habían vuelto locos, tal vez todo era un extraño y absurdo sueño.

Pero la verdad es que los dos cerraron sus ojos y luego, se besaron. En ese momento el mundo se detuvo mientras una lluvia de emociones los rodeaba. William sintió un escalofrío en la espalda. Ryder de nuevo sintió el calor, esta vez invadíendo todo su cuerpo. En ambas mentes, todo pensamiento racional había sido dejado de lado.

Pero algo arruinó ese momento. El miedo.

Ryder nunca había experimentado nada como ese beso. Pero tenía miedo de las consecuencias, y mientras continuaba disfrutando de ese momento con William, en su cabeza se desarrolló un pensamiento profundo

¿Qué es lo que estoy haciendo?


Nota de la Traductora: ¡Besar al amor de tu vida, idiota! Okey, no he podido evitar decirlo XP

Bien, os digo que los siguientes dos capítulos van a ser descorazonadores por culpa de alguien. No señalo a nadie, pero está al mando de una patrulla de cachorros 7.7

En fin, mejor tened preparado el pañuelo.

Nota de la Autora: Espero que hayais disfrutado el capítulo. Decidme lo que pensáis con un comentario o PM mí. Gracias.

(Atención, pequeño spoiler)

No sé cuántos capítulos voy a escribir, pero los dos siguientes (o tres, no sé todavía) serán muy importante e incluso, un poco tristes, porque habrá alguien que, no obstante, no puede admitir sus sentimientos y esto podría arruinar más de un lazo de amistad.