Magnus
Yo sabía que no debí dejar que Alec fuera solo, bueno no fue solo pero yo pude haber ayudado, cuando supe que irían de cacería tuve un mal presentimiento por eso le pregunte si quería que lo acompañará pero el se negó, no debí preguntar y solo ir.
Necesitaba saber donde estaba, saber si estaba bien, ver su rostro y ver esa sonrisa de lado que me encantaba pero no podía ya había intentado rastrear a Alec por medio de la runa de Jace pero nada, también había hecho un hechizo y igual ninguna respuesta, también invoque algunos demonios menores pero tampoco sabían nada y encina se burlaron de mi por preocuparme según ellos por un simple nefilim, ellos no entendían y tampoco me importaba lo que pensaran solo quería encontrar una manera tener a Alec a mi lado. Había pasado 10 horas desde que lo supe y lo extraña, y no sólo yo sino también max, toda la noche no durmió y lloraba constantemente.
-Tu también lo extrañas verdad - le dije a mi hijo que estaba en mis brazos
- también extrañas a Alec- al escuchar su nombre empezó a mover su carita buscándolo- eso me partió y me puse a llorar.
Imágenes se cruzaron por la mente de Magnus, la primera vez que lo conoció, la primera cita, su primer beso él y Alec besándose, él mirando a Alec dormir en sus brazos, su viaje por Europa, él y Alec acostados en el sillón mirando televisión, cuando Alec fue a Edom para rescatarlo y ver esos ojos azules que pensó que nunca mas lo vería, cuando encontraron a Max y decidieron quedárselo y criarlo juntos... Se pregunto ¿Seguiría allí? ¿estaría peleando para escapar? ¿Y si estaría... Magnus no termino ese pensamiento, se rehusaba a imaginar que Alec se hubiera dado por vencido, y el tampoco lo haría encontraría la manera de encontrarlo incluso si tendría que hablar con su padre y pagar el precio lo haría, haría cualquier cosa por Alexander cualquier cosa, y con esos pensamiento se levanto del sillón cargando a Max y fue a buscar a Jace.
Ya tenia un plan para saber donde estaba su garbancito...
