CAPÍTULO 7: MIEDOS
Nota de la Traductora: Bien, lo siento por la demora. ¡Pero ya he traducido todos los capítulos! \(*-*)/
Disfrutad~~
Un nuevo día comenzaba en Adventure Bay, un día como muchos otros. Pero no para Ryder. El chico estaba en la planta superior del Puesto de Observación y, aunque era solamente las 6 a.m., Ryder estaba completamente despierto, algo extraño porque no durmió en toda la noche.
— Intenta calmarte... —dijo, llendo de un lado para otro frenéticamente— Contrólate...
Después de lo que había sucedido el día anterior, Ryder ya no podía pensar. Ese beso ... en ese momento todos sus problemas habían desaparecido como arena en el viento. El mundo entero se había detenido, y por una fracción de segundo quisó que ese momento nunca terminase. Pero ahora... ahora no podía continuar, no quería continuar.
¿Por qué tenía que pasarle todo esto a él? ¿Qué había hecho mal? Era como si estuviera flotando en un abismo de oscuridad y no sabía como volver a la luz. Desde que William llegó a la ciudad había perdido la cabeza. No podía pensar correctamente y cada vez que estaba a su lado comenzaba a sentirse algo extraño, nunca se había sentido así antes. Y tal vez por eso no entendía lo que significaba todo esto.
Mientras tanto, en el jardín los cachorros se habían reunido para hablar.
— Chase, ¿por qué quieres hacer esta... reunión? —preguntó Marshall.
— Ryder se comporta de forma extraña —dijo Chase.
— Bueno, ahora tiene 15 años, creo que es normal que se comporte de forma extraña. Quiero decir, ya no es un niño, es un adolescente —dijo Skye.
— Pero hay que admitir que en las últimas semanas, las cosas han cambiado mucho —dijo Zuma, rascándose la oreja.
Rocky asintió.
— Él riene razón. Desde que William llegó Ryder esta, bueno, nervioso.
Los cachorros empezarón a pensar, hasta que Marshall tuvo una idea.
— Tal vez... no, no, es imposible.
— ¿De que estás hablando Marshall? —preguntó Rubble.
— Bueno, el comportamiento de Ryder me recuerda mucho al comportamiento de Chase.
— ¿Yo? ¿Por qué? —preguntó Chase, confundido.
— Actúas así cada vez que estás cerca de Skye —dijo Marshall. Los otros comenzaron a reír, incluso Skye, y Chase se ruborizó intensamente.
— ¡Hey! ¿Qué significa eso? ¡Tú haces lo mismo con Everest! —dijo Chase.
Esta vez fue el turno de Marshall para ruboridarse, pero aún así continuó.
— Quiero decir, quizás Ryder se siente atraído por alguien.
— Tal vez tengas razón —dijo Skye.
Zuma frunció el ceño.
— Está bien, pero ¿hacía quién? Quiero decir, ¿puede que Katie?
Marshall sacudió la cabeza.
— No, yo estaba pensando en otra persona.
— ¿En serio? ¿En quién pensabas? —preguntó Chase.
Marshall no sabía exactamente cómo decirlo.
— Bueno, si os distéis cuenta Ryder comenzó a actuar extraño cuando William llegó a Adventure Bay, así que...
Pasaron unos segundos antes de que uno de ellos llegara a la conclusión.
— ¿Quieres decir que Ryder se siente atraído por William? —preguntó Rocky.
— Exactamente —dijo Marshall.
Chase se frotó la barbilla.
— Um, no sé...
— Creo que Marshall está en lo cierto. De lo contrario, ¿cómo podemos explicar su comportamiento? —dijo Skye.
Chase todavía no estaba convencido.
— Está bien... pero no estoy seguro.
— Amigo, tú eres el detective. Ve a hablar con él y a ver que te dice. Tal vez lo admita —sugirió Zuma.
Chase se rió entre dientes.
— Claro, ¿y qué le digo? ¿Perdón Ryder, pero quería saber si eres gay porque últimamente has estado actuando raro?
— Preguntale si se encuentra bien, tal vez se abra contigo —dijo Rocky.
— ¿Pero por qué yo? —preguntó Chase.
— Porque tú y Marshall sois los primeras cachorros que él adoptó. Pero Marshall no es capaz de interrogar a la gente —dijo Zuma.
— ¡Oye!
Chase, suspiró.
— Está bien, voy a hablar con él.
Ryder empezó a sentir los nervios que invadian su cuerpo.
— Por lo tanto, vamos a mantener la calma. El hecho de que lo besé no quiere decir que tengo sentimientos por él, eso no quiere decir que soy gay. Es probable que actué por instinto, no quería herir sus sentimientos, por eso lo hice. Así que, ¿por qué no puedo dejar de pensar en él?
A su lado había una mesa con un ordenador portátil y su PAW Pad encima de ella.
— Manten la calma, manten la calma —Ryder se frotó las sienes tratando de mantener la calma, pero la frustración era demasiada.
— ¡Raaaughhh! —gritó el muchacho, golpeando la mesa de madera, mientras que el ordenador y el PAW Pad cayeron al suelo.
Ryder se llevó las manos a cada lado de la cabeza.
— No soy gay, no soy gay. ¡NO SOY GAY!
En ese momento llegó Chase en el ascensor y vio la escena delante de él.
— ¿Ryder? ¿Qué pasó?
— ¡Cualquier cosa! ¡Quiero estar solo, Chase! —dijo Ryder, sin darse la vuelta.
— Pero realmente necesito hablar contigo primero. Nos preocupas, últimamente te has comportado de manera extraña y queríamos...
— ¡Dije que quiero estar solo! —grito Ryder de forma inflexible.
Chase parpadeó, sorprendido, y retrocedió. Ryder nunca antes le había gritado.
— Por supuesto, Señor... Perdón, Señor... —dijo el cachorro antes de dirigirse de nuevo al ascensor y desaparecer.
Mientras tanto, en la clínica de Katie, ella estaba revisando la lista de medicamentos que debian ser ordenados cuando William salió de su habitación.
— Buenos días, hermana pequeña —dijo alegremente poniendo un brazo alrededor de sus hombros.
— Buenos días a ti también. Parece que alguien está feliz hoy —dijo Katie.
— Sí, me desperté y me di cuenta de que hoy es un gran día —dijo William bebiendo una taza de leche caliente.
— ¿Enserio, y por qué? —preguntó Katie.
— No lo sé, pero en cualquier caso es un gran día.
Katie frunció el ceño.
— También ayer te comportaste de una manera extraña, ¿estás seguro de que estás bien?
— ¡Claro! Estoy muy bien, ¿es qué no eres feliz?
— Sí, pero nunca te he visto tan feliz. Quiero decir, desde que volviste después del paseo con Ryder... —Katie se detuvo y miró a su hermano— Wil... ¿qué sucedió durante el paseo con Ryder? —preguntó con una ceja levantada.
William empezó a ruborizarse, pero trató de ocultarlo.
— Nada en particular... paseamos y vimos la ciudad con todas las luces encendidas..
— ¿Estás seguro de que no paso nada, como decirlo, especial? —preguntó Katie.
William sabía que no podía mentirle a su hermana.
— No sé. Tal vez...
Katie abrió mucho los ojos.
— Espera... vosotros os habéis besado, ¿verdad?
— ¿Por qué? ¿Es qué éstas celosa? —le preguntó William, riendo.
Katie sacudió la cabeza de izquierda a derecha.
—¿Qué?, no. Es sólo que me sorprende, de hecho, nunca pensé que Ryder fuese...
— ...Gay —concluyó William.
— Exactamente —dijo Katie.
— Bueno, tengo que admitir que fue una sorpresa para mí también, y tal vez todo ocurrió por casualidad. Pero ese beso... jamás sentí algo así en toda mi vida, fue increíble.
— Oh, estoy tan feliz por ti —dijo Katie abrazando a su hermano—. Si quieres, cuando termine mi trabajo podemos ir al Puesto de Observación —sugirió.
— Sin duda, es una gran idea.
Chase salió del edificio y se dirigió con los otros.
— ¿Y bien? ¿Qué ha dicho? —preguntó Marshall, mientras que los otros miraban con impaciencia al Pastor Alemán.
— Que él quiere estar solo —dijo Chase.
— ¿Qué? ¿Eso es todo? —preguntó Skye.
— Sí, y creo que no puedo hacerle cambiar de opinión, parecía muy molesto —dijo Chase.
— Wow, la situación es grave, tenemos que hacer algo —dijo Rocky.
Chase, suspiró.
— ¿El qué? No podemos hacer nada.
Los cachorros estaban detrás del Puesto de Observación y no se dieron cuenta de que William y Katie habían entrado en el edificio, hasta que escucharon voces.
— Hey, eso parece la voz de Katie —dijo Rubble.
Los seis perros entraron en el edificio por la puerta de atrás y vieron que William y Katie estaban en el ascensor.
— ¡No, esperad! —Chase gritó, tratando de detenerlos, pero las puertas ya estaban cerradas y el ascensor subió a la segunda planta.
— Preveo problemas —dijo Marshall.
Cuando el ascensor llegó al segundo piso, los dos chicos salieron del ascensor.
— Hola Ryder —dijo Katie.
Sin embargo, ambos se detuvieron cuando vieron la mesa volcada y el ordenador en el suelo con la pantalla rota. Ryder se dio la vuelta y se puso rígido, empezando a sudar.
— ¿Qué haceis aquí?
— ¿Qué ha pasado aquí? —preguntó William.
— No es de tu incumbencia —respondió con frialdad Ryder.
— Ryder, ¿estás bien? —Katie preguntó preocupada.
— ¡No! —gritó—. No estoy bien no, por si quieres saberlo, ¡nunca me sentí tan mal!
En ese momento, todos los cachorros llegaron con el ascensor y observaban la escena sin decir una palabra.
— ¿Podrías explicarte mejor? —preguntó William acercándose a él.
— ¡Aléjate de mí! —gritó Ryder.
William estaba confundido y asustado.
— ¿Cuál es el problema?
— ¡Tú! ¡Tú eres mi problema! —dijo Ryder.
— ¿De qué estás hablando?
— Esto... esto es un error. No puede funcionar. No podemos continuar con esta estúpida historia —dijo Ryder.
William sintió que su corazón se detenía, porque entendía lo que quería decir.
— ¿Por qué? —preguntó, tratando de mantener la calma.
— Porque yo no soy como tú. Yo no quiero ser como tú. Es algo que no puedo aceptar —dijo Ryder.
— ¡¿Cómo yo?! ¡¿Qué quieres decir con que no quieres ser como yo?!
— Quiero decir que lo que pasó el otro día fue un error.
— ¡¿Un error?! ¡¿Me éstas diciendo que ese beso no significó nada para ti?! —gritó William sin preocuparse de que todos le habían oído. Durante unos minutos, la habitación se quedó en completo silencio.
— Lo siento, pero esta historia se termina ahora —dijo Ryder.
William no se podía creer lo que oía. Todo el tiempo después de ese beso había pensado que tal vez al fin había encontrado a alguien que lo amaba por lo que era. Pero estaba equivocado.
William dio un paso atrás, sus ojos estaban llenos de lágrimas, pero a pesar de ello logró contenerlas. Sin decir una palabra se dirigió al ascensor y al cabo de unos segundos desapareció. Cuando bajó al primer piso las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos a la vez que una sensación de vacío y dolor envolvió su corazón.
Mientras tanto, en el segundo piso todos estaban en silencio. Katie miró a Ryder con una mirada inexpresiva. Después de varios minutos, el chico se acercó a ella.
— Katie, yo...
Pero antes de que pudiera terminar Katie le dio una fuerte bofetada en la mejilla izquierda, dejandola con un rojo lívido. Ryder poso la mano en su mejilla y miró a Katie.
— Eres un idiota —dijo antes de entrar en el ascensor. Después de unos segundos, mientras que fue seguida por la PAW Patrol, quienes no dijeron nada.
Ryder los observó mientras desaparecian y él también sintió una sensación de vacío y dolor en su corazón.
Nota de la Autora: Lo siento chicos por el retraso pero tengo muchas cosas que hacer. De todos modos, decidme lo que pensáis de este capítulo con un comentario o PM, gracias.
