Aló!
Estoy tan feliz de que el primer capítulo sea tan bien recibido, así que aquí tengo el segundo :3
Y como siempre quiero agradecerte por seguirme apoyando al leer estas cosas x3
Aww! Solo una semana más para el estreno de la tercera temporada de Korra! 3 Que emoción!
Pero bueno...
Que mejor testigo del nacimiento del amor entre Aang y Katara que Sokka, quien ha decidido hacer un brindis a la mitad del festejo de la boda. Aún así hay que tener presente que sigue siendo Sokka...
Avatar: El último maestro del aire no me pertenece.
Clasificación: T
-o-o
Brindis.
El repetitivo sonido de la cuchara golpear contra la copa de cristal logró captar la atención de los presentes en el elegantemente decorado salón.
Fue Sokka quien se delató a si mismo al ponerse de pie, una copa con champaña en mano.
-Gracias. Me gustaría hacer un brindis en honor a mi hermanita y ese chico calvo con quien adora burlarse de mi sentido de la percepción.- Dijo mientras colocaba la pequeña cuchara en la mesa frente a él. Su mirada encontrando a la pareja sentada a algunas mesas de distancia.
Un leve rubor se apoderó de las mejillas de Aang ante el comentario de su ahora cuñado. Katara no hizo más que soltar una risita cubriéndose la boca con una de sus manos.
-¿Quiénes son estas personas por las que alzo mi copa esta noche?.-Comentó para estar seguro de ser el dueño de la atención de los invitados.- Debo admitir que nunca pensé en llegar a ser el primer testigo del nacimiento de una relación que rompería con los límites de las Cuatro Naciones.
Sus manos se entrelazaron secretamente bajo la mesa.
-Me encantaría mentirles y decir que estaba muy sorprendido cuando les encontré dándose de besos en aquel balcón...-Dijo con una sonrisa.- Aún así tanto Toph como yo sabíamos perfectamente lo que había entre ustedes dos desde hacía tiempo atrás. Incluso el Señor del Fuego Zuko sabía lo que pasaba antes de que el "Poderoso Avatar" se enterara...
Algunos de los presentes dejaron que sus risillas se escucharan en el salón ante los exagerados ademanes del joven. Aang intentaba ocultarse el rostro tras una de sus manos; su esposa le miraba curiosa con una bella sonrisa en sus labios.
-Y es obvio que mi hermanita no se queda atrás...-Dijo arqueando una ceja mientras los ojos de Katara se abrían lentamente.- "No estoy segura si pueda bailar". La verdad nunca noté que se te dificultara cuando te la pasabas danzando con la cesta de ropa sucia en los tiempos en que ni siquiera salíamos del Polo.
La joven morena se sonrojó y de un momento a otro jugar con los mechones de su cabello se volvió lo más entretenido del mundo.
-Katara.-Llamó el joven guerrero captando su atención casi de inmediato.- Sé que como tu hermano debería estar feliz por este día...quiero decir, es tu boda. Tú más que nadie debe disfrutarla...
Un fúnebre silencio de apoderó del lugar. Los invitados intercambiaban miradas de confusión mientras leves murmures nacían de las bocas de aquellas mujeres nobles que está de más mencionar, habían bebido más vino del que se consideraría adecuado.
-Sin embargo...-Dijo, su voz haciendo un leve eco en el salón.-...estoy aún más feliz por haberte hecho enojar aquella mañana de pesca.
Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas, una inevitable sonrisa cruzando por sus labios. Sokka notó la curiosa mirada con la que Aang veía a su hermana y en un sencillo intento por asustarle llamó su nombre. La sorpresa se vio reflejada instantáneamente sobre el rostro del joven Avatar quien solo volteó a ver al guerrero.
-...solo quiero que sepas que Katara pudo haber parecido ciega ante tus sentimientos por ella durante nuestros viajes...-Comentó con una sonrisa.-...pero yo no.
Aang se llevó la mano a la nuca soltando una leve risa, sin embargo su nerviosismo se desvaneció al sentir la cabeza de su esposa reposar sobre su hombro junto con la cálida mano bajo la mesa regalándole un apretón.
-¡Por los novios!- Exclamó alzando la copa en mano seguido por los demás invitados.
La mirada de Aang se clavó en la joven quien, se notaba, disfrutaba del pato asado servido hace solo un par de minutos. Pasaron unos segundos antes que siquiera notara la profunda concentración de su esposo sobre ella.
Katara dejó ambos cubiertos sobre el plato en el que sólo quedaron pequeños huesos.
-¿Qué sucede?- Preguntó curiosa, la delgada servilleta de tela pasando por sus labios.
-Ven conmigo...-Dijo tomando su mano, un tono decidido en su voz.
Ambos se pusieron de pie y luego de verse obligados a escabullirse entre los invitados en la pista de baile lograron llegar al balcón que daba a un pequeño jardín fuera del salón.
Katara se recargó en la sólida roca, permitiendo que el frío de la noche se apoderara de ella.
-¿Qué te ocurre?- Cuestionó una voz a sus espaldas.- Haz estado tan callada...
La mirada de la joven volvió al nocturno paisaje poco antes de encontrar a su esposo recargándose al lado de ella.
-Aang, yo...-Dijo, un suspiro interrumpiéndole.- Perdona...sabía que debí habértelo dicho antes...
La piel de Katara comenzaba a erizarse, más por nervios que por frío. Se tallaba los brazos tratando de mantenerse tranquila.
-¿Katara?...¿Acaso ya no...
La joven le devolvió una mirada de sorpresa, sus manos encontrando las de él.
-¡Aang, no!, no es eso...- Respondió con una cálida sonrisa.- Te amo más que nada en este mundo, ¿qué te hizo pensar que...
El joven le abrazó fuertemente interrumpiendo sus palabras. Mientras, ella depositaba aquel susurro en su oído...
-...estoy embarazada...
-o-o
Daww... a mi gustar cursi...
¿A ti gustar?
¡Entonces comentar! :D
Gracias por leer.
