Alec
No sabia cuanto tiempo había pasado desde que desperté en este lugar... Solo sabia que constantemente era llevado a esa habitación y era inyectado con esa solución roja y cada vez se sentía igual de dolorosa que la primera vez.
Contando con el de hoy ya era la sexta y a decir verdad me sentía raro muy raro después de la tercera dosis ellos me venderán los ojos y me habían cambiado de celda a una mas cómoda por así decirlo esta tenia una cama por si se podía llamar cama a eso pero por lo menos ya no dormía en el suelo o colgado aunque mantenía los grilletes, lo que más me llamo la atención fue que aunque estaba vendado empecé a ver por detrás de la venda, no ver de modo que vería sin esto pero podía verlos como sombras sin contar que sentía mi cuerpo extraño algo había cambiado pero al estar vendado no lo podía confirmar y también estaba mi audición que había aumentado mucho los podía escuchar hablando aunque ellos no estuvieran aquí, es así que descubrí que fue la reina Seelie fue la que organizó esto, no se que contenía ese líquido rojo pero me estaba cambiando no sólo físicamente si no que desperté con ganas de golpear a cualquiera que se me acercara, así que el que entrará...
Reina Seelie
Mi plan marchaba a la perfección, tenia a ese Lighwood en mi poder y pronto el estaría en mis filas y ningún nefilim podría detener eso, cobraría mi venganza por matar a mi amado Sebastian pero no se había ido por completo aun quedaba una parte de el conmigo y ese era mi hijo.
- Mi reina, disculpe pero como ordeno hoy le volvimos a subministra la dosis al prisionero- me dijo uno de mis subordinados
- Y a habido algún cambio? - le pregunte levantándome
- Si mi reina, a presentado cambios físicos como ganar masa muscular y fuerza justo, hoy ataco y mato a a uno de los guardias que le llevo comida lo sedamos por que no podíamos contenerlo. Creo mi reina que hay que pasar a la segunda fase- me informo
- Yo decidiré cuando pasar a la segunda fase- le respondí tomando a mi hijo en brazos- quiero que lo mantengan sedado si se les complica tratar con el, ahora retírate-
- Veras hijo mio que pronto todo los nefilim serán nuestros sirvientes y pagaran por todo los que le hicieron a tu padre y a mi, ya lo veras se arrepentirán de todo- le prometí a mi hijo
Alec
Esperaba con ansia que alguno de ellos entrara, sentía mis venas arder con fuego necesitaba descargar mi ira con algo o alguien y en este caso seria la primera persona que cruzara esa puerta, estaba sentado en ese colchón esperando hasta que escuche pasos... o si había llego el momento pensé ...
- Estas despierto- me dijo detrás de las rejas
- No podía dormir- conteste
- Bueno hoy no pareces tan agotado como días anteriores- me respondió y escuche que habría la reja y me prepare
Cuando vi que entraba y cerraba la reja me dio la espalda y pensé muy mal, y me lance hacia él, lo tome por sorpresa porque salio un grito cuando sintió que me abalance sobre el. aun que tenia las manos atadas no me impidió el empezar a darle golpes con estas, el empezó a gritar y eso me alegro podía sentir su temor y eso me daba ganas de seguir hasta que escuche que pasos se acercaban al subir la mirada pude ver que habían 3 hadas que miraban con horror la escena y como vi que se quedaron parados continué con lo mio en golpear a ese bastardo, de pronto sentí unos brazos que me alejaban de mi objetivo y eso no lo iba permitir así que no se como pero logre romper los grilletes de las manos y los agarre a cada uno los golpee y los lance fuera de la rejas y fui de nuevo a mi presa, escuche que me suplicaba que lo dejara ir pero no el no se iría, así que lo coji de los pies y lo jale así mi lo levante y le sonreí y a continuación empece a golpearlo sentía mi mano pegajosa y supe que era su sangre ya no se quejaba así que me quite la venda de los ojos y lo que vi me impresione yo no puede haber hecho eso... lo que tenia adelante mio me asusto yo nunca fui violento jamas hubiera hecho esto el hada estaba muerto, eso no me impresiono en absoluto si en como había acabado fue lo que me impresione su cara estaba mancha de su sangre su rostro era irreconocible tenia rasguños en brazos y supe que había sido yo cuando vi mis manos, mis uñas parecían garras y estaban manchadas de sangre igual que mis brazos y mi pecho, lo solté y retrocedí hasta llegar a la pared y me senté mirando el cuerpo ahí tirado e inerte escuche a lo lejos que decían que lo había matado y que me sedarían para no hacer lo mismo de nuevo y estuve de acuerdo con eso solo podía ver el cuerpo y pensar que me estaba convirtiendo en un monstruo mire mis manos y negaba con la cabeza no lo podía creer
- Soy un monstruo grite y me levante pero cuando iba a dar un paso asía adelante sentí un pinchaso en el muslo y mi que desde lejos había un hada con una servatana y luego mire mi pierna y ahí había una aguja y caí al mundo de los sueños.
