Wow, hoy si que ando inspirada (Delirios de las 3:00 am :I )

He aquí la letra "H" x3

Avatar: El último maestro aire no me pertenece.

Clasificación: M

-o-o

Humedad.

-¿Por qué me estás viendo así?- Cuestionó ella. Sus mejillas ardían en cuanto notó la intensidad con la que Aang le observaba.

-No lo sé...- Respondió mientras veía como la desnuda figura de su amada se detenía luego de dejar la cortina del baño entre-abierta.-...eres hermosa.

-Aang...- Dijo desviando la mirada.

-No, lo digo en serio.- Le interrumpió, sus manos frente a su pecho a modo defensivo.- La habitación estaba muy oscura, ¿sabes?...- Añadió llevándose una mano a la nuca.

-¿Y eso qué tiene que ver?- Preguntó Katara con una ceja en alto a la vez que las apasionadas escenas que se repetían en su cabeza le robaban aquella sonrisa.

-No había podido verte bien...tú sabes...así.- Respondió acercándose y tomando las manos de la morena.- Eres aún más hermosa de lo que imaginé.

Un nudo se formó el la garganta de Katara, no pudo evitar inclinarse y aceptar aquel beso.

-Oye...- Llamó la joven maestra antes de tomar su mano.- Ven, tengo una idea.- Dijo guiándolo al pequeño espacio tras la cortina del baño.

-Uh...¿Katara?...- Sus ojos viajaron por la pequeña pieza y acabaron recorriendo el cuerpo de Katara, quien le daba oportunidad para ver su redondo trasero mientras tomaba el jabón de la repisa de arriba. Sacudió la cabeza levemente tratando de volver al tema principal.-...¿Qué clase de idea?

-Una en la que tú y yo tomamos un baño...- Dijo sensualmente mientras daba un paso hacia él.- Es importante asearse después de hacer el amor.

Un cálido cosquilleo se albergó en el pecho de Aang. Habían hecho el amor por primera vez y él lo sabía, pero escuchar aquellas palabras salir de los labios de su amada era como música para sus oídos.

-¿O acaso prefieres ducharte solo?- Preguntó a modo de broma mientras se enjabonaba las manos y las tallaba suavemente contra el pecho del joven Avatar. Aang negó con la cabeza.

Las manos de Aang encontraron la cintura de Katara en segundos y comenzaron a descender lentamente por su espalda baja. Un quedo suspiro escapando de los labios de Katara al sentir como la espuma que alguna vez estuvo en el cuerpo de su novio ahora resbalaba por su piel.

-¿Te digo un secreto?...- Murmuró la femenina voz, su alieno hormigueando por el oído de Aang.- Tú no estás nada mal.- Confesó rozando el frente de su cadera con la de él.

-Oh...¿Eso era un secreto?- Bromeó copiando la indiscreta insinuación de su novia.

Katara arqueó una ceja, en sus labios formándose una seductora sonrisa. Fue entonces cuando sus manos comenzaron a trazar los tatuajes en sus brazos, subiendo lentamente hasta encontrar aquel que era dividido por la cicatriz en su espalda.

Aang atrapó el rostro de la joven maestra entre sus manos con delicadeza y plantó un beso sobre su frente.

-No es que esté en contra de tu idea...- Murmuró Aang mientras besaba sus labios.- ...pero no le encuentro mucho sentido.

-¿Por qué dices eso?- Se quejó apartando sus labios de él, una severa mirada ocupando los celestes ojos.

Aang alzó los hombros como distracción antes de sujetar las caderas de la joven contra las de él firmemente. Katara dejó salir un leve gemido al sentir como el despierto falo de su novio rozaba su entrada.

-Por que vamos a terminar ensuciándonos de nuevo.

Katara sonrió ante la sensación de la mano que capturó uno de sus pechos.

-Pensé que nunca lo dirías.


Y de repente la espalda de Katara estaba firmemente presionada contra la pared, la repisa mas baja dándole el soporte suficiente para mantenerse sentada sobre la fría superficie. Inclinó su cabeza hacia mientras la atención de Aang se concentraba en sus pechos.

-Oh, Aang...- Llamó con voz temblorosa en cuanto sintió como su novio mordisqueaba uno de sus pezones.- ...por favor...

El corazón del joven Avatar latía con fuerza dentro de su pecho, su otra mano aventurándose entre las piernas de su novia, quien soltó un leve grito luego de que sus dedos llegaran a su clítoris.

Las manos de Katara pasaron de estar firmemente clavadas a la repisa de madera, a encontrarse detrás del cuello de Aang, un escalofrío erizándole la piel.

El sexo de Aang se deslizó dentro de ella con un poco más de dificultad esta vez y un profundo gemido escapó de la garganta de Katara a la vez que sus uñas se clavaban en la piel de Aang.

-¿Amorcito?...- Llamó preocupado.- ¿Estás bien?

Los ojos de Katara se habían cerrado con fuerza. La joven respiró hondo y una leve risita escapó de sus labios segundos después.

-Estoy bien...- Respondió alzando la mirada.-...es solo...- Suspiró apenada, sus mejillas tornándose rojizas.-...es más grande de lo que era.

Los grises ojos de Aang se abrieron con sorpresa y sus mejillas enrojecieron de igual forma.

-¿Y eso es bueno? ¿Acaso te lastimé?

-¡Sí!, quiero decir, ¡no!...ugh...

-¿Quieres que salga?

-¡No!

-¡¿Entonces qué quieres que haga?!- Exclamó el joven entrando en pánico.

-¡No lo sé!- Respondió Katara igualmente angustiada.

Un rotundo silencio se coló en aquella pequeña sección del baño. Sus respiraciones se calmaron poco a poco, el calor de sus cuerpos evaporándose en el aire y el sonido del agua cayendo por la regadera provocando un incómodo eco.

-Lo siento...- Comentó ella cubriéndose el rostro con una mano.-...lo eché a perder.

-¿Qué?- Exclamó Aang, una de sus manos sujetando la muñeca de la joven, tratando de animarle para descubrirse el rostro.- Claro que no. Solo me tomaste por sorpresa, ¿de acuerdo?...me asustaste, amorcito.- Agregó mientras ella recargaba su cabeza sobre el hombro de Aang, quien la envolvió en un cálido abrazo.
Estuvieron así un momento, el vapor del agua bailando al rededor de sus cuerpos.

-Lo sé...solo...lo siento.- Dijo deshaciendo el abrazo y lentamente agachando la cabeza, su mirada esquivando la de su novio.- Todo iba tan perfecto.

-Katara...- Llamó dulcemente, su mano encontró la barbilla de su novia y la alzó para verle a los ojos.- Siempre que tú y yo hagamos el amor, será perfecto.

Una solitaria lágrima resbaló por la mejilla de Katara, el pulgar de Aang limpiándola casi instintivamente. Ella sonrió y acercó sus labios a los de él en un beso tan inocente y lleno de cariño, que pareció haber llegado hasta sus almas.

Sus miradas se encontraron nuevamente, ésta vez, una pizca de lujuria dilatando sus pupilas.

Un apasionado beso nació entre el vapor de la ducha y Katara se tuvo que morder la lengua para evitar gemir demasiado fuerte cuando Aang se adentró el ella, con más cuidado esta vez.

Aang sintió un escalofrío correr por su espalda, estaba tan cálida a su alrededor, tan húmeda...simplemente se sentía demasiado bien.

Adquirieron un ritmo fácilmente, sus respiraciones acelerando junto con el choque entre sus caderas.

-Aang yo...no creo...no creo poder...- Murmuró en su oído, aferrándose a su espalda con fuerza.-...Aang...

-Y-yo tampoco...- Respondió apretando los dientes.-...oh, Katara...

La joven maestra-agua pudo sentir el tibio líquido que se disparó dentro de ella, una sonrisa dibujándose en sus labios.

-Te amo, Katara.- Le escuchó decir entre agitadas respiraciones.

-Yo también te amo...demasiado.

-o-o

Gracias por leer.