Hola, humanos x3
Ok, me disculpo por mi melodrama del otro día. La verdad es un sentimiento que he tenido guardado, pero supongo que la forma en que lo puse pudo no ser la adecuada. Repito: No es una despedida.
Y lo digo en serio: Lo siento. Creo que todo se me salió de las manos porque se acerca mi periodo y bueno...estúpidas hormonas que me ponen histérica. Sé que esto vuelve todo aún más tonto, pero aún así les ofrezco una disculpa gigante.
Se les quiere mucho gente :3
Y bien, aquí ando de nuevo, actualizando el ABC que anda medio abandonado (y es que encontrar una buena palabra con "K" esta difícil) pero bien, está hecho por fin.
Espero que lo disfrutes. ^^
Avatar: El último maestro del aire no me pertenece.
Clasificación: K+
-o-o
Karst.
-Tenía tanto tiempo que no hacíamos esto.
-¿A qué te refieres?
-Acampar...- Respondió Katara mientras utilizaba una varita de madera para mover los trozos de leña en la fogata entre ellos.
Una fresca brisa nocturna se aventuró por la entrada de la pequeña cueva haciendo el cuerpo de ambos estremecerse.
Los grises ojos de Aang siguieron los movimientos de Katara mientras se acercaba a gatas en su dirección. Aang sonrió en cuanto el peso de la cabeza de la joven se hizo presente en uno de sus hombros.
-Hace algo de frío, ¿cierto?- Murmuró Aang, sus brazos rodeando el cuerpo de Katara, que asintió segundos después.
El Avatar se recostó contra la rocosa pared a sus espaldas y respiró profundamente, el aroma de su futura esposa inundando sus fosas nasales.
Una pequeña risa se escuchó en la cueva. Aang se volvió en dirección a la chica, cuya mirada se mantenía fija en el techo.
-¿Qué sucede?
Desvió la mirada apenada mientras se quitaba un mechón de cabello del rostro, sus mejillas enrojecidas.
-Fue solo un déjà vu...- Respondió acurrucándose nuevamente. Su rostro ahora hundiéndose en la camisa de Aang.-...una parte de mí se quedó esperando a que los cristales se encendieran.
Aang sonrió y giró su cabeza solo un poco para poder mirarle a los ojos.
-Creo que somos dos.- Admitió con un leve rubor en sus mejillas.
Katara soltó una leve risita y se volvió hacia la pequeña maleta a su lado, a la vez ganándose una mirada confundida por parte de su prometido.
-Uh...¿Katara?- Llamó en cuanto noto el libro que la joven ahora colocaba sobre su regazo.
-¿Qué quieres decir con "Uh."?- Le reclamó con una pequeña sonrisa mientras abría el libro en la primera página.- Necesitas estar listo para la junta de mañana.
Aang recargó su cabeza contra la pared junto con un gruñido prolongado.
-Vamos, no puede ser tan malo.- Le animó pasando las primeras páginas que conformaban la introducción.-Mira.- Agregó señalando una línea del índice.- Aquí dice "Significado de los nombres.". Eso suena interesante.
Aang examinaba los delicados movimientos de Katara con suma atención, sus grises ojos capturando cada detalle hasta que la joven se detuvo en la página indicada, sus dedos acariciaron la hoja inconscientemente y volvió a pasar las hojas, con más lentitud esta vez.
-Hmm...- Se pasó la lengua por los labios con profunda concentración hasta llegar a la sección que estaba buscando.- Aquí está.- Exclamó volviéndose hacia él con una gran sonrisa. Los ojos de Aang captaron las letras finamente escritas sobre la hoja de papel al mismo tiempo que Katara las leía en voz alta.- "Significado de los nombres: Nación del Aire."
Aang se incorporó solo un poco, dispuesto a escuchar lo que su novia estaba por decir.
-Lo encontré. - Dijo siguiendo las palabras con su dedo índice.- "Aang.": Cernido pacífico.- Arqueó una ceja mostrándose confundida.- ¿"Cernido"?, ¿qué significa?
-Es como...- Hizo una pausa y se volvió para encontrar los azules ojos.-...como cuando un ave se mantiene en un mismo sitio en el aire, aleteando pero sin moverse.- Explicó.
Katara asintió y regresó su atención al libro.
-Hmm...- Pasó un par de hojas.- En cierta forma, tiene sentido.- Bromeó antes de sentir los brazos de Aang ajustando el abrazo de su cintura.
-¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó juguetonamente, su aliento danzando en el oído de ella.
-Oh, nada.- Respondió antes de recostar su cabeza sobre su hombro.- Es solo que recordé tus caricias aquella noche en la bahía hace un par de meses...- Su otra mano halló su mejilla.-...te sentías como el aire mismo.
Aang atrapó su mano y plantó un beso sobre ella.
-Vaya sorpresa.- Bromeó devolviendo su atención al libro.- Vamos. Quiero saber qué significa tu nombre.
Katara hojeó las páginas repletas de nombres desconocidos hasta toparse nuevamente con un título en llamativas letras negras.
-"Significado de los Nombres: Tribu Agua."- Dijeron a unísono.
Ambos repasaron los nombres con cuidado hasta que la voz de Aang detuvo la búsqueda.
-Ahí está.- Dijo señalando el nombre de su amada.- Dice: "Katara.": Cascada.
-Oh...- Arqueó una ceja.- Me gustó más el tuyo.
-¿Qué dices? - Sonrió.- Tú eres muy parecida a una cascada: Eres poderosa, y a la vez benévola y hermosa.
Un cálido cosquilleo emergió de las mejillas de Katara y su rostro se acercó al rostro Aang lo suficiente para poder plantar un veloz beso sobre sus labios. Justo en ese momento se escuchó el estruendo de un rayo, cuya luz iluminó la pequeña cueva e hizo que el cuerpo de a joven maestra se tensara. Aang sonrió.
-No sabía que le temes a los rayos.
-No les temo.- Se quejó apenada.
-Como tú digas.- Bromeó abrazándole con más fuerza.- Sigamos.
-Pensé que no querías repasar ésto.- Bromeó.
-Bueno, tiendo a recordar mucho de lo que hacemos juntos así que con suerte no se me olvidará para mañana.
-o-o
Gracias por leer.
