Había recibido una llamada de Yomo, no era normal que le marcara en plena madrugada, lo que si le llamaba la atención es que colgó inmediatamente, intento volver a marcar su número pero no respondió, algo raro pasaba, se vistió rápidamente y tomo su máscara de conejo, hace años que no se la ponía y no quería volver a hacerlo, por ahora.

Rastreo el número y se dio cuenta que era en una parte algo alejada del local, aun así camino por las calles para encontrarlo, estaba preocupada por él,

Solo faltaban dos cuadras para que pudiera llegar, entonces sintió como una mano le cubría la boca y como la sujetaban, no la tendrían tan fácil. Podría ser que ya no era la misma Ghoul fuerte de siempre pero podía luchar, pateo hacia atrás a su atacante y luego hiso una llave con la mano que la sostenía.

– ¿Quién eres tú? –pregunto furiosa, toda preocupación la había abandonado.

–Lo siento –la voz le sonó parecida, entonces sintió como de el provenía un kagune y lo clavaba en su brazo, gimió y soltó su agarre.

– ¿Qué demonios te pasa? –Grito – ¿Fue una trampa?

–Oh no –el hombre negó con la cabeza –pero necesito que el amo Tsukiyama vuelva a ser el mismo de antes.

– ¿Qué? –conque ese tipo estaba vivo, al parecer su olfato había empeorado, el problema es para que la querían a ella, era cierto que en algún momento ese sujeto la acoso, pero eso era pasado.

–Me tomo mucho tiempo tomar esta decisión porque no quería que él se volviera a obsesionar pero viendo como las cosas se están poniendo, necesito de usted.

–Vete a la mierda –escupió enojada y lo pateo, pero el la esquivo, entonces con su kagune le atravesó el otro brazo y luego la golpeo en la cabeza, eso fue lo último que recordaba.


Estaban trabajando en el caso cascanueces, y para el eso era lo menos preocupante, no quería que Mutsuki se arriesgara demasiado, era por eso que tenía que entrenarla lo más que pudiera, lo único bueno es que también Suzuya iría con ella, eso tenía que ser bueno porque no dudaba de las capacidades de el cómo investigador Ghoul, además de que era una clase especial.

– ¿Te pasa algo? –le pregunto Akira, el negó rápidamente con la cabeza y sonrió.

–Todo esto de la misión es algo grande –respondió –además quiero que ellos estén preparados.

–Lo conseguirás –ella asintió –ahora ve a descansar que la reunión fue muy aburrida.

–Eso dices siempre –sonrió –pero tienes razón, antes tendré que entrenar un poco con ellos.

–Has lo que quieras –ella bostezo –nos vemos.

– ¿Un abrazo?

–No –Akira se marchó dejándolo en el pasillo.

Le parecía divertido decirle eso del abrazo, tal vez algún día ella diría que si, por ahora se conformaba con el no. Camino por las calles pacientemente, en verdad era tarde y no supo de donde saco eso de entrenar a estas horas de la noche, de seguro que cuando llegara todos estarían dormidos y sería muy descortés de su parte despertarlos.

Recordó la plática que había tenido con Touka, esa chica del café, por alguna razón le había inspirado confianza, era una extraña razón o tal vez era algo que su cabeza le pedía gritos, muchas cosas se habían removido al entrar a ese café llamado Re. Además de que todavía no podía entender del todo porque había llorado la primera vez que fue, eran muchas cosas en su mente para solo una noche o más bien dicho una madrugada.

Se hiso aun lado rápidamente, luego escucho un golpe en el piso, le habían arrojado algo que si no fuera por sus reflejos le habría quebrado la cabeza, se inclinó para tomarlo.

Era una prenda de mujer y entonces un olor familias llego a su nariz, estaba amarrado en una piedra y en esta también había una nota, la leyó.

"Haise Kaneki tenemos a una de tus amigas, si quieres volver a verla ven a esta dirección, no pasara de esta noche"

El recuerdo le llego de golpe, era obvio que ese era el olor de Touka, ¿la habían secuestrado? ¿Quiénes era? Pero lo más importante ¿Por qué le enviaban la nota a el? Apenas la conocía hace poco pero entre todo eso a el le llego la nota, entonces unió las pistas, de seguro era algún Ghoul.

Apretó los puños levemente y entonces camino a la dirección que le habían dado, estaba seguro que solo era algún Ghoul que se quería hacer el interesante y que creía que podía derrotarlo, él sabía muy bien lo poderoso que era, pero también que no estaba al nivel de Arima, desde que había despertado en aquel hospital le dijeron claramente que tenía que superarlo o forjar a alguien más poderoso que él, estaba agradecido porque recibió una nueva familia y una nueva forma de vivir que estaba seguro no había tenido.

Los recuerdos que había tenido en el pasado todavía le atormentaban, en especial esa voz, la voz que siempre lo quería seducir para que usara su poder.

–Llegaste muy pronto –un hombre estaba parado en la puerta, se detuvo y lo evaluó.

Tenía puesta una máscara que le cubría la mitad del rostro, su forma de vestir era bastante extravagante.

– ¿Touka donde esta? –Pregunto – ¿Fuiste tú quien me envió la nota?

–Obvio que si –el hombre suspiro –odio tener que hacer esto, pero es la única salida que encuentro.

–Por favor entrégamela –el Ghoul enarco una ceja impresionado.

– ¿Le estas pidiendo aun Ghoul las cosas por favor?

–Siempre se hay que tener modales –respondió rápidamente encogiendo los hombros.

–Está adentro –el abrió la puerta y se hizo a un lado para que el entrara primero.

Lo hizo, tal vez era idiota, solo que tenía el presentimiento de que este ghoul por ahora era inofensivo, la vio en una silla amarrada e inconsciente, se acercó rápidamente preocupado y vio que tenía manchas de sangre en ambos brazos y había rasgaduras en su ropa.

–Eso fue algo inofensivo –el chico se rio levemente –ella es alguien muy fuerte a pesar de que no se pueda defender como se debe y haya dejado de lado su entrenamiento.

– ¿A qué se refiere?

–Es hora del que amo venga.

¿Amo? Eso lo aturdió levemente, había algo más, alguna situación mucho más importante que matar a un investigador por lo que había actuado aquel chico, pero no estaba seguro que era ese algo.

Las luces se apagaron y solo una lo alumbro a el y a Touka, se cubrió los ojos porque lo lastimaron, entonces escucho la voz de una mujer por micrófono.

–Bienvenidos a este lugar –grito alegre –solo queremos que se queden para que alguien los pueda ver.

– ¿Qué demonios? –Touka se estaba despertando.

– ¿Estas bien? –le pregunto rápidamente acercándose.

– ¿Qué haces aquí? –la chica estaba moviéndose y tenía los ojos abiertos y observo donde estaban –maldito Tsukiyama.

– ¿Quién es? –pregunto curioso, ahora le llamaba la atención ese nombre.

–Es el –grito de nuevo la mujer y entonces se giraron en dirección a las escaleras, ahí enfrente estaba parado un hombre que solo podía distinguir su silueta, Sasaki miro fijamente y parecía que aquel tipo hacia lo mismo con él.

–Desátame, ¡Ahora! –Touka grito y lo fulmino con la mirada, entonces saco una navaja que siempre llevaba en casos de emergencia y corto los lazos.

– ¿Estas bien? –le volvió a preguntar, entonces hubo otro grito pero este venia de las escaleras.

– ¡Ese olor! Tan exquisito –al escuchar algo se removió entre su cerebro –parece que después de tanto castigo al fin hay un tesoro esperando por mí.

– ¿Quién eres? –grito Sasaki frunciendo el ceño y olvidando su amabilidad.

–Todo en ti es tan perfecto y delicioso –no podía ver bien su cara y ni siquiera distinguía algo más que su silueta, entonces Touka lo sujeto de la manga.

–Tenemos que irnos.

– ¿Puedes? –ella lo golpeo levemente en el hombro.

–Soy mucho más fuerte de lo que aparento –entonces el asintió.

Antes de que alguien reaccionara lanzo la navaja en dirección al hombre, después tomo de la mano a Touka y la jalo con él, de un tiro empujo la puerta y se lanzó a correr por las calles, escucho un grito que provenía de la casa.

–Esperaba que al menos me avisaras –se escuchaba que Touka estaba agitada, entonces se detuvo y la cargo –te dije…

–Deja de ser testaruda –la regaño y siguió corriendo, ahora no era momento de atacar y menos si estaba con un humano presente, era bastante difícil defender a las personas normales si estaban siendo atacadas, en especial porque los ghouls podían tomarlos como rehenes o aprovechar cualquier distracción para atacarlos.

– ¿Qué paso? –pregunto con la respiración normal, él no se cansaba tan fácilmente.

–Mi hermano –respondió ella –me tendieron una trampa acerca de él.

–Lo mejor es que te lleve a tu casa –él se detuvo levemente –¿Dónde vives?

–En el café –respondió –pero yo puedo sola.

–Acabas de ser atacada por un Ghoul, es lo menos que puedo hacer –el encogió los hombros, se quedaron callados en todo el camino, Touka ahora estaba caminando a lado de él y parecía que nadie los seguía, eso estaba bien por Sasaki que quería evitar gastar energía.

–Gracias –ella sonó brusca –por ir ahí, aunque dudo que me hubieran hecho daño.

– ¿Por qué?

–Creo que te querían a ti –ella encogió los hombros –es obvio por todo lo que hicieron, era como si solamente querían que ese hombre te volviera a ver.

– ¿volviera a ver? –Pregunto –además tú lo llamaste de un modo.

–Pensé que era un ex amigo de la secundaria y me estaba jugando una broma –dijo Touka tranquilamente pero no le creyó nada, podía ser muy buena actriz pero a él no lo engañaba –no tiene nada de malo que use ese de "Volviera"

–Todo esto es raro –él se rasco la cabeza, ya habían llegado al café –tendré que reportar esto en la CCG.

–No quiero entrevistas –ella se había puesto levemente gruñona –odio que me presionen.

–Hare que solo hables conmigo y con Akira –él sonrió débilmente –nos vemos pronto, cúrate esas heridas.

–Ya se debieron haber curado –ella murmuro y entro sin mirar atrás.

Solo en ese momento cuando nadie estaba con él se dio cuenta en todo lo que había pasado, por lo visto aquel hombre lo reconoció y se puso loco con su olor, además parecía ser como si Touka le ocultara algo, en definitiva tenía que investigar más a aquella chica, su cabeza estaba a punto de explotar, sentía que miles de pedazos de su pasado lo golpeaban fuertemente pero algo impedía que esa barrera se quitara.

Suspiro rendido y tomo de nuevo el camino para su casa, quería descansar un poco después de esa noche bastante agitada.