No sabía por qué había aceptado, pero ya no había vuelta atrás, Touka iba a ir a su casa y entrenar, la verdad era que la chica era bastante rápida, pero aun así le faltaba un poco más de fuerza y coordinación en las piernas, con los brazos era extrema, él se fijaba siempre en esos pequeños detalles, desde que Arima lo entreno siempre tenía esa manía. Todavía recordaba con claridad todas esas veces en las que Arima corregía sus fallos y daba recomendaciones.
–Ya vine –grito Mitsuki.
–Alguien vendrá a las cuatro, los demás ya están informados.
– ¿Quién es? –le pregunto el entrando.
–Alguien que me ayudara en su enteramiento –respondió mientras movía la comida, esta solo la comerían sus alumnos.
–Entonces me iré a cambiar.
–Pues apúrate a las cuatro estará aquí o al menos eso es lo que me dijo –encogió los hombros, escucho como él se iba corriendo a su habitación.
A veces estos adolescentes se comportaban como niños, Urie todavía no salía del hospital y estaba preocupado por el, esperaba que cuando regresara todo estuviera bien. Ya le había avisado a Saiko y Shirazu sobre la visita de Touka.
Escucho unos sonidos provenientes de la puerta, apago lo que estaba cocinando y se dirigió hacia afuera.
–Yo abriré –grito, probablemente era Touka que había llegado más temprano, el pensar en eso le produjo un leve dolor de cabeza, era como si algo en su cabeza quisiera salir pero no pudiera, ¿de cuándo acá le provocaba eso que una persona llegara antes de tiempo de la hora acordara?
– ¿Haciendo las labores del hogar? –ella enarco una ceja, él no se había quitado el delantal.
–Estaba cocinando –él se hiso aun lado –pasa, ahora mismo les hablo a los demás.
–Claro –ella seguía enarcando una ceja, bastante curiosa.
–Ya llego, bajen todos –sabía que los tres escucharían sus gritos, además de que estaba seguro de que los otros dos obligarían a Saiko a venir, esa chica podía no hacer nada, pero era la que tenía más importancia y control de su Kagune aunque no lo demostrara, es por eso que la CCG no había querido que ella saliera del escuadrón a pesar de su falta de interés.
Los tres bajaron lentamente con ropa cómoda, Mitsuki y Shirazu se sorprendieron al ver a Touka.
–Ella será también su entrenadora –dijo señalándola –es Touka.
–Mucho gusto –ella sonrió lentamente –vamos de una vez, quiero saber que tanto les ha mostrado Sasaki.
– ¿Eres la chica del Re? –pregunto Shirazu, él era muy directo cuando quería.
–Soy la misma.
–Luego la acosan de preguntas –contesto antes de que sus alumnos comenzaran a hostigarla –carguen a Saiko, no queremos que gaste más energías.
–Sassan no es justo –refunfuño Shirazu, pero siguieron sus órdenes.
Sasaki tenía puesto todavía su traje, no le daba tiempo de cambiarse, así que por esta vez entrenaría así, al fin de cuentas todavía podía hacer cosas interesantes con esta ropa, guio a Touka hasta donde era el lugar de entrenamiento.
–Aquí es –señalo el enorme espacio –quiero que primero veas las habilidades de cada uno para que te hagas una idea.
–Me sentare ahí a observar –ella se dirigió en una esquina.
– ¿Sasaki ella es tan fuerte como para entrenarnos? –Le murmuro Mitsuki nerviosamente –nosotros tenemos Kagunes y ella solo es una humana.
–Tranquilo, yo sé lo que hago –él se sacó el mandil y sonrió a Mitsuki – ¿Quieres ser tu primero?
El asintió y se colocó en formación de pelea, estaban siendo observados por los otros tres.
Sasaki sabía que él tendría que ser el primero en hacer un ataque, acorto la distancia y le lanzo un golpe con la mano, Mitsuki lo logró esquivar por poco, bien eso era un avance, pero sus piernas eran lentas todavía y podía notar el miedo provenir de él. Logro sostener su mano y hacerle una llave, después le dio un giro y el término en el suelo.
–Has mejorado un poco tus reflejos –le tendió la mano –pero a un así eres bastante lento con los pies y no usas la fuerza necesaria, mejora más tu rapidez y usa las piernas también.
–Está bien –Mitsuki ya levantado se fue a sentar, noto que Touka sonreía levemente, sintió como alguien lo iba a atacar.
Se hiso aun lado, esquivo la patada que le dio Shirazu.
–Me gusta eso de que uses la sorpresa para tu primer ataque –respondió riendo y atacando a su vez.
Todo lo contrario a Mitsuki, Shirazu era rápido y lograba esquivar los golpes que Sasaki le lanzaba, pero solo eso, no podía golpearlo un poco, ni siquiera le había ocasionado un rose o algo. Con él, simplemente le dio una patada en la espalda, Shirazu cayó al suelo y Sasaki coloco su codo sobre su cuello.
–Aprende a no solo esquivar –se quitó rápidamente de encima –usa tus reflejos para golpear y usa un poco más la fuerza.
–Bien Sassan –respondió bruscamente el, se había levantado.
Sabía que no recibiría ningún golpe de Saiko y que esta probablemente estaba en el suelo durmiendo, se acercó dónde estaba ella y le susurro en el oído.
–Tu solo mantén la calma y usa el kagune como hemos practicado otras veces –ella asintió medio dormida, pero para él era suficiente, estaba seguro de que con eso era suficiente, pero aun así le gustaría que Saiko aprendiera a defenderse no solo usando su kagune.
– ¿La otra chica no peleara? –le pregunto Touka que ya estaba aún lado suyo.
– ¿Saiko? Ella no es de ese tipo de chicas –negó divertido Mitsuki.
– ¿Y bien que te parecen? –le pregunto él.
–Todo lo que has dicho cuando los terminaste de golpear –respondió ella –creo que sería mejor si yo entreno con Mitsuki y tú con Shirazu.
–Vale –el asintió –ya la escucharon, Shirazu tu ven conmigo y tu Mitsuki con ella.
– ¿En serio sabes pelear? –Le pregunto Mitsuki interesado –yo pensé que solo eras solo mesera.
–Hubo un tiempo en el que yo tenía que aprender a defenderme de muchas personas.
Los cuatro estuvieron entrenando hasta muy tarde, en verdad debía reconocer que Touka era bastante fuerte, también sus alumnos parecieron reconocerlo, aunque era cierto que a comparación de él, Touka todavía estaba un poco más debajo de su nivel, se dio cuenta que ella se ganó a todos sus alumnos, inclusive a Saiko que estaba observando, parecía dormida, pero en realidad no lo estaba, la conocía lo suficiente para darse cuenta de eso.
–Eres muy veloz –le dijo Mitsuki a Touka –has esquivado todos mis ataques y me has tirado al suelo miles de veces.
–Practica –le respondió ella –ustedes no están mal, pero tienen que mejorar.
–Una simple kagune no les funcionara adecuadamente –Sasaki volvió a tirar al suelo a Shirazu –si antes no saben pelear cuerpo a cuerpo.
–Pero, Sassan, eso era información confidencial.
–Chicos ella sabe acerca de ustedes y de mi –respondió sonriendo, miro el reloj y había pasado una hora y media desde que habían comenzado –creo que eso será todo por hoy, vayan a bañarse y calentare la cena.
–Claro –los tres se fueron, Saiko caminaba pesadamente.
Sasaki se giró a mirar a Touka, ella tenía un poco de sudor, pero por lo demás estaba tranquila, parecía siempre tener esa expresión en su rostro.
– ¿Dónde aprendiste todos esos movimientos? –Touka hablo antes de que el pudiera lo hacer –además tienes ropa de trabajo y no es muy cómoda que digamos
–Eso no debe ser un impedimento, cuando estas en una operación usamos esto para diferenciarnos de los demás –él se encogió de hombros –Arima fue el que me enseño todo, fue mi mentor desde que desperté en el hospital como ya te lo había dicho.
– ¿Estás seguro de no recordar nada? Me refiero a tu anterior vida, tal vez algún nombre o ideas vagas.
–No –mintió, sonrió de lado, siempre sonreía para despejar las dudas de los demás, a veces no estaba seguro si eso funcionaba o solo hacía que dudaran más, pero ella parecía estar mirándolo fijamente como si buscara algo en su interior –¿Crees que puedas venir más adelante para entrenar? Te lo agradecería.
–No hay problema –ella suspiro –ya es tarde y tengo una cita.
– ¿Novio? –pregunto enarcado una ceja divertido, logro que Touka rodara los ojos levemente molesta y se sonrojara.
–Es Tsukiyama –dijo –el amigo del que te hable ayer en la noche.
–Me gustaría conocerlo.
–Créeme, es mejor que no.
Sasaki la acompaño hasta la entrada y se despido de Touka, en realidad no le hacía mal su compañía, de hecho era tranquilizador tenerla cerca, era como una medicina a ese vacío que comenzaba a crecer dentro de sus pensamientos.
Suspiro y cerró la puerta, también tenía hambre.
– ¿Qué quieres con Sasaki? –miro retadoramente al bastardo de Tsukiyama, parecía a haber vuelto a ser el mismo de hace tiempo.
Vestía la misma ropa extravagante de siempre, su cabello estaba arreglado y parecía desprender una energía bastante curiosa, era tal como lo recordaba, idiota y un arrogante Ghoul.
– ¿Sasaki eh? Su nombre es encantador –Tsukiyama atino a suspirar soñador –él tiene un aroma que es único, además de esa aura entremezclada, simplemente es para mí imposible no acercarme a él.
–Para ya Tsukiyama –Touka estaba irritada –él no es Kaneki, es un investigador Ghoul y tiene sus propios asuntos.
–Tengo el pequeño presentimiento de que es Kaneki –distinguió otro brillo en los ojos de Tsukiyama, ¿tal vez esperanza? No estaba muy segura –hoy hable con él.
–Yo también –ella se cruzó de brazos –lo he visto un par de veces y te lo digo no es Kaneki, yo misma pensé eso, pero al conocerlo mejor –negó con la cabeza, tenía que mentirle –él es mucho más inteligente y parece sonreír más.
–Eso solo hace que me interese más en un espécimen como el –Tsukiyama estaba sonriendo felizmente –Además, ¿él es también un Ghoul no?
Touka abrió la boca sorprendida, ¿acaso se dio cuenta por el olor de Sasaki?
–Los investigadores Ghoul crearon a sus propias armas –respondió lentamente, no quería dar demasiada información, pero tarde o temprano el se enteraría, ahora ya había salido de la depresión que lo había estado torturando –Sasaki es líder de esas armas y la más importante.
– ¿Y qué paso con ese tipo? –Noto la mueca de odio que salía de su rostro –¿se llamaba Kishou Arima? ¿Qué no era el mejor de todas las palomas?
–Él es el maestro de Sasaki –dijo –ahora mismo solo quieres comértelo, pero no lo lograras, es mucho más fuerte que los dos juntos
–Sr. Kirishima agradezco su visita y su consejo, pero debe entender una cosa –Tsukiyama parecía encaprichado por un nuevo juguete, ese juguete tenia un nombre falso –no volveré a dejar que mi presa escape, en especial si tiene un olor tan mágico como ese.
–Has lo que quieras Tsukiyama –ella gruño molesta –pero te advierto una cosa, Haise Sasaki no está solo y eres un ingenuo al que lo puedas engañar como alguna vez lo hiciste con Kaneki.
Salió del lugar hecha una furia, lo único que la tranquilizaba era que todavía Tsukiyama no estaba totalmente convencido de que Sasaki y Kaneki eran la misma persona.
Sabía que con eso aumentaría el deseo y el acoso de Tsukiyama, ya tenía suficiente con el de regreso, pero Yomo le había asegurado que lo estaría vigilando y que con solo un error que cometiera lo pagaría tarde, hablando de Yomo, ellos tenían que entrenar más, se sentía tan extraña al darse cuenta de cuan poderoso se había vuelto Kaneki,
Había tenido una tarde muy divertida con los alumnos de Sasaki, ahí pudo comprobar de nueva cuenta cuando había mejorado, sus movimientos eran más veloces y era preciso y contundente en sus golpes, además de que sus alumnos eran divertidos y parecían entender el trabajo en equipo.
Solo se extrañó de Mitsuki, Touka se había dado cuenta de sus rasgos femeninos, pero todo el mundo lo trataba como hombre, bueno esos eran sus asuntos. Por lo pronto había conseguido un pequeño hueco en la nueva familia de Kaneki.
