No entendía porque tenía el presentimiento de que estaba siendo espiado desde lejos, sentía que alguien observaba cada paso que daba y lo incomodaba, estaba seguro que no era un ghoul, pero no podía asegurar que fuera un humano común y corriente.
No tenía miedo de que lo atacaran, el sabia defenderse, pero tenía curiosidad por saber.
Hoy tenía una reunión para verificar los últimos detalles de la operación, mañana seria el gran día y mentiría si digiera que no estaba nervioso, le preocupaba la vida de todos sus compañeros, había aprendido que no todos saldrían vivos, unas cuantas muertes tenían que ocurrir y el solo esperaba que no fuera alguien que conociera.
– ¿Estas bien? –La voz de Juuzou lo trajo de vuelta a la realidad –pareces perdido, ¿dormiste bien?
–Yo debería preguntarte lo mismo –dijo divertido –tienes unas enormes ojeras en los ojos.
–El azúcar me mantiene despierto –Juuzou jugueteo con unos dulces, a Sasaki le parecía un niño en actitud, pero debía admitir que cuando el momento era necesario podía actuar con una seriedad regulada.
– ¿Los dulces estaban bien?
–Como siempre Haise –los dos sonrieron, iban caminando en dirección a la sala de juntas.
Sasaki le había pedido a Touka que no fuera el día de hoy, que probablemente se volverían a ver dentro de tres días, él todavía tenía que explicarle una serie de asuntos a sus alumnos, de hecho cada uno de ellos parecía más tranquilo de lo normal, Urie estaba entrenando por su cuenta y Sasaki no pudo evitar darse cuenta de los cambios que presentaba, esperaba que él hubiera tomado la decisión correcta y pudiera manejarlo, el mismo sabía lo que era el descontrol.
–Hola –Akira se les acerco rápidamente –llegan tarde.
–Tú también vas con nosotros –dijo Juuzuo –así que los tres vamos iguales.
–Buen punto –ella encogió los hombros –por cierto ya hicieron algunas averiguaciones sobre el caso de tu novia Sasaki.
– ¿Tienes novia? –Juuzuo sonrió infantilmente –yo pensé que eras soltero.
–No tengo –murmuro en voz bajo y levemente sonrojado –es una amiga, solo que Akira suele molestar con el tema.
–Como sea –ella resto importancia –el punto es que parece ser que alguien te quiere comer Sasaki, porque por la dirección que nos diste, era el anterior restaurant gurmet del distrito 20.
– ¿Comerme? –pregunto, algo le martillo el cerebro.
–Tú mismo debes saber cuál es tu olor –ella encogió los hombros –puedes que les parezcas apetecible.
–Eso es canibalismo –apunto Juuzou –los ghouls pueden ser asquerosos.
–Tú antes eras asqueroso.
–Y lo sigo siendo –él le saco la lengua a Akira.
Sasaki miro la pelea, él le gustaba hablar con ellos porque aunque no fueran las personas más cuerdas del planeta, eran de las pocas que podían hacerlo sentar cabeza y regresarlo a la realidad.
Todavia pensaba en esa posibilidad de ser comido, ahora parecía que cobraba sentido todo ese de sentirse espiado, probablemente estaban planeando tenderle una emboscada, ahora andaría con más cuidado.
En la reunión solo estuvieron los jefes de las diferentes escuadras, se asignaron pequeños grupos que serían los principales, para la sorpresa de Sasaki su escuadra estaría encargada de ir a dentro, la idea no lo molestaba, así podía ir a encontrarse con Mitsuki rápidamente.
Ya era bastante de noche cuando salieron del CCG, él tuvo que caminar solo con su maletín en su mano, quería un café y que mejor que ir con Touka, quería visitarla y además aprovechaba de beber ese delicioso café que preparaban ahí, todavía recordaba la vez que soltó esas lagrimas sin ninguna razón aparente, simplemente no pudo evitarlo.
–Hola –un hombre se colocó a su lado, Sasaki lo reconoció pero su nombre no.
– ¿En qué puedo ayudarte? –pregunto amablemente, la verdad la presencia de aquel hombre bastante alto lo incomodaba.
–Solo quería caminar con un amigo.
–No te conozco –respondió –ni siquiera recuerdo tu nombre y no te tengo confianza
–Las dos primeras se pueden resolver y la última se pude logar –el hombre volvió a decir otra palabra en un idioma desconocido.
Sasaki se rasco la cabeza y encogió los hombros, no podía ser grosero, pero tampoco tan amable, quería por ahora mantener su distancia.
– ¿Cuál es tu nombre? –pregunto.
–Shuu Tsukiyama –los dos se sonrieron, Sasaki reconoció el nombre, era el mismo que había dicho Touka en una de sus pláticas, eso quería decir que eran amigos.
– ¿Conoces a Touka? –Dijo –según recuerdo ella te menciono.
–La señorita Kirishima, por supuesto, ella es una conocida de hace bastante tiempo, ¿no me digas que ustedes dos son amigos? –Tsukiyama se rio tontamente, parecía alguien por dos o tres años mayor que Sasaki.
–Sí, ella es realmente agradable.
–La definiría como problemática.
El resto del camino se la pasaron hablando de libros, Sasaki descubrió que sus gustos en lectura eran bastante parecidos, pero por una razón siguió desconfiando de él, había algo que su mente que decía que esto era algo ya vivido, que debía estar alerta ante cualquier peligro.
Se alivió levemente cuando vio que ya habían llegado al café, este tenía un letrero que decía abierto, en definitiva Sasaki disfrutaría del café.
– ¿Eres fanático del café? Yo puedo decir que es una maravilla única.
–Es mi bebida preferida –encogió los hombros Sasaki, abrió la puerta y aspiro un agradable olor.
–Bienvenidos –Touka apareció rápidamente y estaba sonriendo, pero esta duro poco, luego frunció el ceño y apretó los puños.
–Hace una semana que no la veo señorita Kirishima –Tsukiyama se adelantó con paso elegante –el traje de mesera le sienta de maravilla.
– ¿A qué vienes? –gruño.
–A tomar café por supuesto y que mejor que con tu amigo, ¿verdad Sasaki?
– ¿eh? –sacudió la cabeza para aclararse las ideas –si, bueno quería pasar a saludar y tomar café, además de hablar contigo.
–Pues tomen asiento –ella lucia levemente molesta, parecía haber olvidado su máscara de mesera perfecta, aunque realmente Sasaki ya habia conocido a la verdadera Touka en esas semanas.
Quería enterrar su kagune a Tsukiyama, se contuvo las ganas, solo que eso no aliviaría lo enojada que estaba, aunque en realidad tal vez no estaba enojada, estaba celosa, ¿celosa de qué? De que la alejaran de Kaneki, por su puesto, sabía que ese bastardo también quería tenerlo cerca.
Touka era egoísta y debía admitir que solo lo quería para ella, habia perdido mucho para que se lo arrebataran de nuevo.
– ¿Te pasa algo? –Kazuo la estaba mirando, el era un chico humano contratado para atender el café.
Fey estaba repartiendo los cafés, aunque Touka tenía que vigilarla constantemente, era bastante torpe, tal vez por eso no la trataba tan mal, de hecho hasta cierto punto le caí bien.
–Ve a entregar dos cafés a esa mesa –dijo cortante –atiende la caja, tardare unos minutos.
–Claro, no hay problema.
Él le sonrió débilmente, ese chico era bastante amable y leal.
Camino en dirección al despacho de Yomo, él tendría que estar atendiendo también el café, pero le había dicho a Touka que tenía que atender unos asuntos, ella sabía que él no le decía la verdad sobre todo lo que pasaba, el también tenía sus propios secretos.
No toco la puerta y entro directamente, se lo encontró leyendo unos papeles sobre la mesa.
– ¿A qué se debe tu interrupción tan sorpresiva?
–Tsukiyama –se cruzó de brazos –él es el maldito problema.
–Ahora que hiso, ¿tan grabe es?
–Creo que debería mantenerse alejado de Sasaki por un tiempo –gruño –no es conveniente que se le acerque demasiado, después del incidente el puede llegar a sospechar, es bastante listo.
– ¿Solo eso? Suenas molesta y hasta algo más.
–Busco nuestra seguridad, así que no me vengas a decir que hay otra cosa más.
–Hablare con el mas tarde, podrá alejarse por un tiempo, pero regresara.
–Eso lo se.
Salió del despacho, suspiro para recuperarse del enojo.
Justo cuando iba a salir para seguir atendiendo la tienda escucho un estruendo, salió rápidamente y encontró a Fey tirada en el suelo con el café regado por el suelo, su cabello castaño estaba empapado y estaba apenada, era la primera vez que tenia esa cara.
Se encamino lentamente en su dirección y le ofreció la mano.
–Anda, levántate –Touka no estaba muy segura de porque lo hacía, pero no podía dejar que hiciera un ridículo mayor.
–Gracias –ella asintió rápidamente, Fey tenía unos ojos castaños que le recordaban a los de Hinami.
La chica tomo su mano y la levanto, Kazuo le puso una toalla sobre sus hombros Fey. En ese momento Touka pareció regresar a la realidad y darse cuenta de que no estaban solos, se aclaró la garganta.
–Cámbiate y luego sigue con el trabajo –ordeno –yo me encargare de limpiar este desastre, tu Kazuo sigue con lo tuyo
–Está bien –cada uno se marchó a hacer lo que ella ordeno.
Los clientes rápidamente volvieron a lo suyo, Touka miro de reojo a Sasaki, Tsukiyama estaba sentado en su misma mesa. Se acercó lentamente en dirección a ellos.
– ¿Kazuo les trajo su orden? –pregunto.
–El café estuvo delicioso, pero puedo decir que Yomo no lo preparo y ni siquiera usted.
–Aun asi el café es bueno –ella encogió los hombros en dirección a Tsukiyama –ellos están aprendiendo cosas nuevas.
– ¿Son nuevo nos? –Sasaki le pregunto –no los había visto.
–Estábamos escasos de manos obreras y decidimos contratar a personal, ellos fueron lo mejor que obtuvimos.
–Pues la chica no es la gran cosa, el espectáculo que acaba de dar fue en verdad divertido.
–Vuelves a hablar de ese modo de cualquiera de ellos dos y te partiré la cara Tsukiyama –Touka apretó los puños –esto es una amenaza que pienso cumplir.
– ¿Tan rápido te apegaste de ellos? Un grave error señorita Kirishima, cuando los pierdas será doloroso.
– ¿Experiencia propia no? –enarco una ceja, vio cómo su rostro se contorsionaba y volvía a ser el mismo, pero Touka sonrió satisfecha –después de todo has perdido algo también.
–Lo siento –Sasaki se había levantado de la mesa, tenía una mueca en el rostro –me tengo que ir.
–Nos vemos dentro de tres días –sonrió en su dirección, pero algo en su mirada le preocupo y desde eso momento lo supo, el todavía tenía recuerdos, recuerdos que estaban perdidos en alguna parte de su mente, de la mente de Haise Sasaki.
–No faltaría, además Mitsuki, Shirazu y Saiko quieren volver a verte.
No le dio tiempo de despedirse porque el salió del café sin esperar respuesta y no se despidió de Tsukiyama que estaba perdido en sus pensamientos, Touka también lo estaba.
