Aspiro el olor a café que siempre le ocasionaba tranquilidad o en los peores casos traían recuerdos dolorosos que quería olvidar, solo que ahora estos parecían ser opacados por la felicidad que Touka estaba comenzando a recibir, no era mucha, pero se conformaba con ella.

Suspiro levemente y salió a atender a los clientes del café, se sorprendió al encontrarse a todo el escuadrón de Sasaki, hasta Urie estaba ahí, todos en una mesa.

–No te quedes ahí Touka –Fey le dio un leve codazo en las costillas –ve a la mesa de tu apuesto amigo.

– ¿Apuesto? –pregunto Touka frunciendo el ceño.

–Claro que si –se rio levemente Fey –su cabello y su sonrisa cálida son hermosas, así que apresúrate.

Ella asintió levemente aturdida, Touka siempre supo que él tenía una sonrisa cálida y su cabello siempre fue sedoso a pesar del cambio de colores, de negro paso a un blanco y después a lo que era ahora, una combinación de ambos. Ellos notaron su presencia y Mutsuki levanto la mano alegremente, era raro verlo así, después de todo él era una mujer físicamente, lo había descubierto después de la subasta, de eso hace dos días.

–Hola –dijo lentamente – ¿Qué se les ofrece?

–No nos hables en tono formal –hizo una mueca Sasaki –nos conocemos y tú a nosotros, se más natural.

–Lo siento –encogió los hombros –es solo que siempre actuó así en el trabajo, ¿Qué quieren que les traiga?

–Cafés para todos –respondió sonriendo.

–Y muchos panecillos –dijo alegremente Saiko, Touka sonrío involuntariamente.

–Por supuesto, tenemos muchos de sobra.

–Genial.

–Ahora vuelvo, me alegra que no les haya pasado nada malo –escucho un pequeño gruñido de parte de Urie, lo fulmino con la mirada –incluso a ti chico antipático.

El la miro levemente, ella solo le sostuvo la mirada.

–Tu eres genial Touka –le dijo animado Shirazu –además de que eres muy buena peleando, tienes muchos secretos.

–Para nada –negó con la cabeza –solo no me gusta dejar intimidarme por nadie, mucho menos por alguien tan antipático y gruñón.

–No seas así Touka –le sonrío Sasaki.

–Tu tampoco seas así –le sacudió el cabello, luego se dio la vuelta con una genuina sonrisa en el rostro, le gustaba pasar tiempo con ellos y adoraba los momentos en los que podía distinguir un poco del aura de Kaneki en Sasaki.

Ella se encargó de preparar el café, lo puso en una charola y en un plato coloco los panecillos, hecho algunos extrañas como regalo, sabía que Saiko tenía un apetito peculiar y quería que se alimentara bien, salió con paso lento y esquivo a Kazuo quien le dio un leve asentimiento. Se había estado acostumbrando a la presencia de él y Fey, no eran tan malos después de todo.

–Los panecillos son cortesía de la casa –anuncio poniendo la charola en la mesa.

– ¿Tienen veneno? –pregunto Urie.

–Eso quisieras –respondió –no lo tienen por si quieres saber, espero que lo disfruten.

– ¿Puedo hablar contigo? –Sasaki la tomo de la mano, ese contacto fue repentino y a Touka la hizo estremecer, ¿desde cuándo él podía hacer eso con su cuerpo?

–Claro, vamos a la parte trasera.

–Ahora vuelvo chicos, Mutsuki cuida de ellos –le dijo Sasaki levantándose.

–No hay problema –el sonrío débilmente, tenía una cara difícil de descifrar, no pudo evitar darse cuenta de que miro de reojo a Urie como esperando que el dijera algo más, pero no sucedió así.

Los dos caminaron hasta la parte trasera, el la miraba fijamente, todo esto era muy raro y Touka tenía un nudo en la garganta, algo en su corazón se aceleró, lo golpeo levemente en el brazo para alivianar lo que sea que estuviera ocurriendo.

–Eso duele –él se quejó, aunque sabía que no le había dolido en lo mínimo –no seas tan agresiva.

–Tú tienes que hablar más.

–En realidad es algo que tengo la necesidad de hablar con alguien y confió mucho en ti, no quiero agobiar a Akira o Arima, mucho menos a los demás del escuadrón.

– ¿Qué pasa? Me estas asustando.

–En la subasta luche contra un ghoul que me llamo Ken Kaneki –Touka contuvo la respiración –no sé nada de mi anterior vida y creo que él está relacionado con esos veinte años borrosos, además de que también hay algo más, salve la vida de una ghoul, no pude evitarlo, algo en mí se interpuso, se supone que como investigador tengo que eliminar ghouls, pero yo simplemente no pude dejar que a ella le hicieran daño, no después de lo que hizo por mí.

Touka apretó los puños, su respiración la obligaba a tranquilizar, ella quería gritarle quien era en realidad, que la CCG se los había arrebatado, que en realidad él era de Anteiku, que ellos fueron los primeros en brindarle ayuda, en lugar de hacerlo se quedó callada y después de unos segundos en silencio hablo.

–No tengo ni idea de lo que está pasando por tu cabeza Sasaki, pero ten por seguro que encontraras la respuesta que buscas –le sonrío –no es malo tener piedad por ghouls, ellos son seres vivos que tuvieron la mala fortuna de tener que alimentarse de humanos comunes para vivir y si dejaste vivir a uno no te hace culpable de nada.

–Ella me llamo hermano.

Solo una persona lo llamaba así, la mente de Touka gritaba su nombre y quería ordenarle que se callara, la cara de Sasaki era atormentada, su mirada exigía respuestas que ella podía darle pero aun no era el momento, no ahora que sabía que alguien que ella quería podía estar en peligro.

– ¿Cuál es su nombre? –su voz tembló ligeramente, estaba rezando porque solo fueran alucinaciones suyas.

–Fueguchi Hinami.

¡No! ¡Otra vez no! La CCG no podía volver a hacerlo, su hermanita no pudo haber sido capturada por ellos, Touka tembló otro poco y esta vez Sasaki si se dio cuenta, el también estaba muy confundido y parecía no mantenerse cuerdo en ese momento.

– ¿Estás seguro? –dijo en un murmuro.

–Completamente, ella me protegió, me salvo y…

–Dijiste que la salvaste, ¿a qué te refieres con eso? –necesitaba saber que había pasado con ella.

–Tome sus derechos –él se revolvió el cabello nerviosamente, Sasaki no era de los tipos que hacían eso –mientras yo está a su cargo ningún investigador podrá hacerle daño, yo no podía dejar que le hicieran daño, me salvo –Sasaki suspiro pesadamente –lo siento, yo no estoy bien con todo lo que ha ocurrido, te estoy causando muchos problemas Touka.

El volvió adentro de la tienda y ella se quedó ahí parada, golpeo un bote de basura que se encontraba cerca y luego lo pateo al suelo, todo se rego alrededor, estaba enojada y triste, Hinami estaba en la CCG como prisionera, su hermanita, apretó los puños.

Entonces se dio cuenta que su hermana trabajaba para el Aogiri, aquella chica a la que había visto en el tejado y que su mirada se le hizo tan familiar era porque se trataba de Hinami, ¿Por qué se había unido a ellos? ¿Desde hace cuánto? ¿Por qué la engaño? Lo más importante es que ella estuviera bien.

–Hola señorita Kirishima –levanto la vista para ver a Tsukiyama.

–Podrías solo no joderme esta tarde.

– ¿Mi presencia la incómoda? –él se acercó lentamente.

–Solo aléjate por esta tarde, cuando quieras puedes volver a venir –seguía enojada.

–Tu mirada es fría y muy molesta –Tsukiyama rio –me iré por esta tarde, para no molestar, pero solo vine por Haise y esos olores peculiares, hay uno que atrae mi atención particularmente.

–Solo vete –gruño a punto de perder su autocontrol.

Tsukiyama le hizo caso por primera vez a las buenas y se alejó por la calle.

Touka se controló, Sasaki también la estaba pasando mal con todas las nuevas verdades que llegaron de golpe, ella intento pensar en que Sasaki era el que decidía por su hermanita, él no le haría nada malo, podría ser que no se acordara de Hinami y muchas cosas más, sabía que ese algo dentro de Sasaki que le impidió matarla o dejar que la asesinaran era el cariño que guardaba por Hinami.

Volvió a entrar a la tienda, esta vez sujeto de la mano a Sasaki y lo llevo a la cocina, no le importo quienes los estuvieran mirando, ella necesitaba acabar la plática.

– ¿Eso que fue Touka? –Él estaba sorprendido –puedo caminar, ¿sabes?

–Sí, pero te fuiste dejándome ahí parada.

–No me respondías y decidí que era mejor estar adentro.

–Esa no es excusa –se cruzó de brazos y lo miro fijamente, él tenía el ceño fruncido –en realidad lo único que se me ocurre decirte ahora es que hagas lo que tus sentimientos te digan, no te dejes influenciar y si aquella chica te protegió fue por algo, ¿no crees?

–A veces no te entiendo –Sasaki sacudió la cabeza levemente –eres una persona amable por ratos y después te tornas violenta y controladora, ¿Quién en verdad es Touka?

–Es la persona que está en frente de ti –suspiro y lo golpeo en el hombro –lamento si te confundo, pero yo también no me entiendo en varias ocasiones, me gustaría conocer a esa ghoul.

– ¿Ah? –Lo confundió totalmente con lo último, luego él se aclaró la garganta –no sé si se pueda, solamente se le permite el paso a investigadores ghouls, tú no eres uno, ¿Por qué la curiosidad?

–Quería comprobar por mí misma que los ghouls no son todos malos, ni las personas todas buenas.

–Eso es obvio Touka –Sasaki sonrió –nada en el mundo es justo, tenlo en cuenta, intentare hacer que puedas conocerla, es amable y siento algo inexplicable por ella.

–No te aflijas por eso.

Los dos volvieron a la mesa, Touka tenía su cabeza hecha vueltas, Mutsuki los miraba con una sonrisa tímida, mientras que Urie bufo lentamente.

– ¿Tu serás mi nuevo papan? –pregunto Saiko con una sonrisa extraña en el rostro, Touka miro a los demás buscando una respuesta, ella solía llamar a todos los miembros del equipo con un apodo bastante curioso, luego abrió levemente los ojos al entender a lo que se refería.

–Todo depende de Sassan –dijo riendo Shirazu –aunque a nadie de nosotros nos molestaría, de hecho suena genial la idea.

– ¡Los dos se han puesto rojos! –Mutsuki añadió riendo más calmadamente.

Touka miro a Sasaki de reojo y este si tenía una pequeño sonrojo, en ese momento le recordó a cuando lo conocido por primera vez, a ese chico tierno y adorable que siempre quiso y le causaba demasiada confusión a su mente, sonrió débilmente, algunas cosas todavía no se irían tan fácilmente y los recuerdos tampoco.

–Si se gustan deberían ser novios y listo –Urie hablo, estaba mirando hacia otro lado –no me gustaría ver dramas amorosos.

–Basta –Sasaki se aclaró la garganta –nos tenemos que ir, lamento todo este lio Touka.

–No hay problema –encogió los hombros –Saiko a mí no me molestaría ser tu papan, pero eso no significa que Sasaki y yo seamos novios o algo así.

–Lastima, tendría a mis dos padres juntos.

Saiko se levantó de la mesa con unos panques en las manos, Touka no dijo nada y solo sonrió, ellos pagaron el café y recibió elogios por este, aunque en realidad los elogios deberían ser para el jefe Yoshimura y Yomo, ellos le habían enseñado todo lo que tenía que saber sobre café y su preparación.

Los despidió en la puerta, se quedó unos segundos escuchándolos discutir y ver a Sasaki regañar a Shirazu por algo que había dicho, en definitiva esto era como una familia, Touka no quería separarla, aunque algo en su interior decía que sería necesario si quería recuperar definitivamente a Kaneki.

Suspiro.

–Sigues siendo la misma idiota de siempre hermana –se giró de golpe y frunció el ceño.

– ¿Qué haces aquí Ayato? –hace casi tres años que no lo veía, todavía le tenía cariño a su hermano, pero no podía borrar de su mente los malos recuerdos y como él había cambiado tanto.

–Necesitamos hablar –él se cruzó de brazos, su cabello había crecido y estaba más alto, Touka también había cambiado.

–Lo siento, aquí solo servimos café y no hablamos con clientes en horas de trabajo –respondió en su faceta de mesera, no le importaba si lo hacía enojar, el no haría nada porque estaban muchos humanos alrededor –si gusta puede pasar adentro.

–No seas estúpida –el gruño ahora desesperado, ella enarco una ceja y sonrió como siempre lo hacía con los clientes dispuesta a responderle.

–Lo siento señor, pero tengo que seguir atendiendo el café.

–Tú no te vas –el la tomo del brazo, ella suspiro y se soltó de golpe, el pareció levemente sorprendido, podía ser que Touka no fuera un ghoul activo pero siempre se mantuvo en forma para poder defenderse y no quedarse desprotegida por la falta de control que tenía con su kagune y que no le era fácil hacer que este saliera.

–Basta –lo corto –yo tengo mi vida y no vas a venir a intentar destruirla, estas en desventaja ahora, así que vete.

–Es sobre Hinami.

Su resistencia se detuvo, Ayato tenía una cara de preocupación y era para pronunciar el nombre de su hermana menor, entonces su cabeza ato cables, Ayato y Hinami se conocieron en el árbol y pudieron ser amigos aunque de seguro ella fue muy importante para él, Ayato nunca se mostró preocupado por alguien, el parecía no pensar en nadie que fue en sí mismo.

– ¿Qué quieres?

–Parece como si ya supieras que está encerrada en una prisión Ghoul o que pertenecía al árbol Aogiri –sabía que el intentaba sacarla fuera de lugar, aunque había tenido poco tiempo de procesar la noticia todavía podía pensar un poco sobre eso y hablar.

–Lo sé –dijo –ahora, ¿Por qué me buscas?

–Hina puede estar en peligro, nadie en el Aogiri me quiere ayudar –el carraspeo molesto, sabía que le estaba costando mucho pedir ayuda, él no era de ese tipo de personas y que lo hiciera por Hinami le sorprendía mucho más –sé que tú la aprecias y todo ese maldito sentimentalismo.

–Joder Ayato, habla claro, ¿quieres que te ayude a rescatarla?

–Algo así.

–Cuando puedas quitar tu maldito orgullo y hablar sobre pedir ayuda me avisas –se volvió directo hacia la tienda, se interpuso entre ella y la puerta

–Quiero que me ayudes –su mirada era furiosa y sabía que la quería golpear por obligarlo a decirlo en voz alta, ella sonrió satisfecha.

–Lo hare solo por mi hermanita –suspiro –no podemos hablar de esto aquí, buscare la manera de contactarte.

–Te matare si dices algo de esto a tus amigos investigadores –el gruño.

–Se mas que tu sobre esto, ahora largo de mi tienda.

–No te creas la fuerte hermana idiota, nunca podrías derrotarme.

–Lo sé, así como sé que tú nunca podrías ayudar a Hinami sin mi ayuda.

Se giró directamente a la cocina, Kazuo le dio una sonrisa como preguntándole si era necesario llamar a la policía, negó con la cabeza, esperaba que Yomo nunca se enterara de que Ayato fue a la tienda, quería mantener esto oculto.

Antes le hubiera dolido que Ayato se preocupara más por una extraña que por su propia hermana, ahora ya no le importaba, Hinami era su prioridad, Sasaki también y por supuesto que colarse en su equipo lo era, no tenía tiempo para estar dolida, enojada o triste, se tenía que obligar a seguir avanzando.


Tomo una respiración y luego miro en dirección al espejo que le daba su reflejo, aunque en realidad no sabía a quién estaba viendo de verdad; tenía mucha suerte de que los baños de la CCG estuvieran vacíos y nadie pudiera ver la confunción de Sasaki. Se apoyó contra la pared e intento limpiar la mente, nada de eso servía, las imágenes borrosas y esa voz seguía aun en su cabeza.

"Tu serias comido en un segundo Kaneki, un chico delgado como tú, que siempre está leyendo libros incomprensibles"

"¿Qué? ¿A qué te refieres con incomprensibles?"

Podía escucharlas una tras otra, una de esas frases era su voz con un tono un poco más diferente, tardo en darse cuenta que era el mismo, pero después lo hizo, aunque ahí no lo nombraban, decían Kaneki, ¿Cómo se escribía? Seguían sin saberlo, además las constantes voces que no reconocía y las imágenes borrosas que no se dejaban observar con claridad, esto algún día lo pondría loco.

Se limpió la cara rápidamente y luego salió del baño, dejo a los demás en la puerta del edificio esperándolos, las cosas estaban marchando bien para el equipo, Urie parecía menos tosco, seguía siendo serio y poco comunicativo pero era un avance, además de que todos tenían un pequeño cambio después de lo de la subasta, esa misión los había cambiado a todos, en especial a él.

–Tendremos visitas el día de mañana –anuncio mientras caminaban alejándose de la CCG.

– ¿La mesera Touka? –pregunto Urie colocándose unos audífonos.

–No –negó con la cabeza rápidamente –apenas tuve tiempo de hablar con ella esta tarde, no pude invitarla a nada.

–Podemos ir de nuevo a decirle que venga –dijo Shirazu –me cae bien.

–Déjenme terminar de hablar, ni siquiera saben quiénes vendrán –se cruzó de brazos.

–Habla –Mutsuki se apresuró a decir.

–Invite a Akira y Arima, ambos aceptaron y llegaran a eso de las cuatro de la tarde

– ¿¡Ensero!? –preguntaron al mismo tiempo Shirazu, Saiko y Mutsuki; Urie se limitó a mirarlo intensamente esperando una respuesta.

–No he tenido mucho tiempo de hablar con Arima y el parece que tiene asuntos que quiere discutir conmigo –encogió los hombros –es bueno siempre hablar con él, Akira parece solo querer venir a visitarnos, hace dos días ustedes no estaban.

–Ellos son como tus padres, ¿cierto Sassan? –le pregunto Shirazu.

–Si –asintió lentamente –son como mis padres.

Con eso dejo terminada la conversación, realmente no sabía cuánto es lo que sabían sus subordinados sobre su pasado, ¿ellos tendrían idea de que no sabía nada de veinte años para atrás? Nadie lo había buscado, parecía ser que cualquier cosa de su pasado se había borrado, lo único que tenía era ese nombre y a esa ghoul.

– ¿Sasaki te otorgaron los derechos sobre esa ghoul? –miro de reojo en dirección a Mutsuki, no le había informado nada sobre ella a sus subordinados, en todo caso probablemente Saiko les dijo algo sobre eso, al fin y al cabo ella estuvo ahí mientras él le decía eso a Arima.

–Si, por unos cuantos meses –se tensó al recordarlo, pero todavía estaba muy lejos para que se acabara el plazo y por lo pronto el estaría seguro de que nadie le haría daño, ni siquiera Akira.

– ¿No ha dicho información? –Urie lo miro impaciente –ella pertenecía al árbol debe saber algo.

–Solo he hablado con ella una vez, no me ha podido contar mucho, pero dijo que sería cooperativa –recordó como la vio tras aquella pared de vidrio resistente en contra de ghouls, su sonrisa triste y como le pidió que le trajera libros la próxima vez que fuera a visitarla, ella leía lo mismo que él, cosa que le sorprendió.

Sacudió la cabeza y volvió a la normalidad sus pensamientos, olfateo el aire con una leve mueca en reconocimiento, conocía ese aire extravagante.

–Hola Haise, con ese traje luces especialmente fabuloso –Tsukiyama apareció con una sonrisa enfrente de ellos, su cabello lucia despeinado y de ese modo se veía más largo.

–No esperaba encontrarte en medio de la calle –dijo amablemente, le incomodaba su presencia.

–Yo tampoco, son coincidencias magnificas de la vida –él sonrió enigmático, luego se giró a mirar a sus subordinados y clavo la vista en Mutsuki y Saiko especialmente.

–Pertenecen a mi escuadrón –hablo poniéndose enfrente de sus alumnos –lo siento, tenemos que irnos.

– ¿No me los presentaras Haise? Eso es de mala educación.

–Tooru Mutsuki, Shirazu Ginshi, Urie Kuki y…

–Yonebayashi Saiko –ella levanto la mano en forma de saludo.

–Un gusto conocerlos a todos ustedes, siento quitarte tu preciado tiempo Haise, espero que nos veamos más tarde –él le guiño un ojo –de hecho estoy seguro de que será así.

–Está bien –asintió lentamente.

–Usted señorita Yonebayashi me agrado bastante –Tsukiyama se dirigió a ella, luego miro a Mutsuki y le sonrió, parecía ser que el siempre sacaba una sonrisa más rara a cada momento –Tooru, usted es interesante, hasta luego.

Él se alejó murmurando unas palabras en otro idioma, su equipo se quedó un momento callado.

–Es extraño –frunció el ceño Shirazu –nunca pensé que tuvieras ese tipo de amigos Sassan.

–No es mi amigo –emprendió de nuevo el camino –es solo un conocido que quiere serlo.

–No me da confianza –dijo Urie –de hecho es bastante sospechoso.

–Opino lo mismo –Mutsuki ocultaba algo, tenía una leve mueca en su cara pero no dijo nada.

Sasaki se prometió protegerlos, si Tsukiyama quería hacerles algo a ellos, tendría que pasar primero sobre él, no importaba si tenía que borrar su propia existencia.


De aquí las cosas podrian tomar un rumbo diferente al manga, asi que habra mas diferencias, intentare que no sean muchas xD

Como ven Ayato también se colo a mi novela :3 el es de mis personajes preferidos y vi esta una oportunidad de poder usarlo, tengo planes para todos los personajes, en especial con Mutsuki, el me confunde mucho, a veces no se si decirle "el" o "ella", además por lo que me he dado cuenta Urie desde que sabe que es mujer la trata como mujer, bueno solo ha dicho "perra" para referice a Mutsuki, lo se, Urie tan amoroso lol

Espero que les guste, gracias por los comentarios, favoritos y todo eso xD me doy cuenta de cuando lo ahcen y me gusta ver que esta historia este llegando a muchos, yo solo tenia planeado hacerla de unos cuatro o cinco capitulos a lo sumo, con este vendrian siendo doce.