Dos días después de recibir la carta, los Booth recibieron la visita de la profesora McGonagall, que les habló de todo lo que debían saber y les resolvió las dudas que les seguían generando todo el mundo de la magia. También les comunicó que en caso de que no dispusieran de dinero para comprarlo todo, el colegio disponía de un fondo que cubría los gastos generados por los materiales y vestimenta que se requería en los siete años que Sophie pasaría en Hogwarts.

La profesora McGonagall les dio las indicaciones para poder ir al Callejón Diagon cuando quisiera ir antes del inicio del curso para comprar el material y las túnicas de Sophie, Les dijo dónde estaba la entrada al callejón desde el mundo muggle, pero también les avisó que solo Sophie podría verlo pero que podrían entrar todos. Además les recomendó que abrieran una cuenta en Gringotts, el banco del mundo mágico, de ese modo, podrían meter dinero mágico y de ese modo, tener una cuenta de la que tirar cada vez que necesitaran dinero mágico.

Como los Booth tenían los recursos suficientes, la profesora, viendo que ya habían terminado, les indicó la forma en la que había que entrar en el andén 9 ¾ para que Sophie pudiera coger el tren a las once de la mañana del día uno de setiembre para abordar el tren que la llevaría a Hogwarts. Cuando todo estuvo aclarado, la profesora se despidió y se marchó para seguir informando a los hijos de muggles de sobre su entrada en el colegio.