Cuando faltaba un mes para que empezara el colegio, decidieron que era hora de ir a buscar los materiales de Sophie. Al final fueron su madre, su hermano Seeley y ella, ya que su padre había tenido una urgencia en el trabajo y aún no había podido regresar y Jared estaba en un campamento. Antes de ir al Callejón Diagon pasaron por un cajero automático para sacar 1.000 dólares, ya que la profesora McGonagall les había advertido de que para abrir una cuenta en Gringotts hacían falta esa cantidad.
A continuación fueron al Caldero Chorreante y tras pedirle ayuda al tabernero, ingresaron en el Callejón Diagon donde se encontraron a unos magos que los ayudaron, se trataba de los Potter, cuyo hijo Harry ingresaría también en Hogwarts por primera vez. Lily se había acercado a ellos porque intuyó que eran muggles y los veía perdidos. La señora Booth se alegró de que le ofrecieran ayuda.
Con la ayuda de los Potter empezaron a hacer sus compras empezando por el banco, donde la señora Booth abrió una cuenta cambiando los 1.000 dólares a galeones y sacando la cantidad justa para las compras y algo más siguiendo el consejo de los Potter.
