ooo

Capitulo 2

ooo


La pelirosa había estado buscando a su hermano para ir a la oficina de su padre, pero no lo encontró. Camino en dirección hacia esa fría habitación y entro vio a su hermano ya allí. Grande fue su sorpresa al encontrarse al tal Taishi junto a una mujer de 40 años aproximadamente.

–Sakura, te quiero presentar a mi prometida Okumura Inari. –Sakura y Masaki no creían lo que sus oídos escuchaban, el pelirrojo miro a su hermana que estaba en shock.

–Un placer conocerte Sakura-chan, creo que ya conociste a mi sobrino Taishi. –le hablo dándole una sonrisa. Sakura reacciono, miro con odio a su padre y salió de allí dando un fuerte portazo. Inari Okumura, 39 años, rubia, ojos violeta.

–Viejo, te pasaste. –dijo Masaki enojado saliendo detrás de su hermana.

El pelirrojo salió y no vio a su hermanita por ningún lado.

–Keiko. –la nombrada miro. – ¿Dónde está Sakura?

–Salió corriendo de la casa. ¿Es por la prometida del señor? –pregunto levemente, Masaki suspiro y asintió.

–Si llega Sakura avísame por favor. –Keiko asintió y el pelirrojo subió la escalera hasta su habitación.


– ¿Qué paso Sakura? Vine corriendo a penas me llamaste. –la pelirosa abrazo fuertemente a su amiga y comenzó a llorar.

–Ese Viejo… –susurro, así le decía a su padre al igual que Masaki. –Volvió y…con prometida. –continuo llorando. – ¿Cómo puede hacer eso Hinata? Mamá murió hace poco.

–Tu padre está mal, está loco. –Hyuga Hinata, una de las mejores amigas de Sakura, 21 años, piel clara, cabello negro azulado y ojos perlados.

–Lo peor es que ella es como 6 años menor que ese viejo. –suspiro limpiándose las lágrimas. – ¿Puedo quedarme en tu casa Hinata? –la miro y la ojiperla asintió con una sonrisa reconfortante.


–Tranquilo mi amor, ella debe estar bien, ya es grande. –Inari se encontraba con Kizashi en la oficina de este.

–Es una malcriada. Mebuki no la supo educar. –golpeo el escritorio con rabia. La puerta sonó. –Adelante.

–La cena está servida, señor. –dijo Keiko asomando la cabeza por la puerta.

En la mesa solo se encontraban Inari, Taishi y Kizashi.

–Disculpa, Inari. Mis hijos son unos mal educados.

–No te preocupes cariño, los entiendo. –dijo sonriendo. Taishi se mantenía al margen mientras comía.


Sakura se había levantado y había desayunado junto con Hinata. La peliazul le presto ropa para que fuera a la universidad. Ella acepto y dijo que luego le devolvería la ropa limpia. Salió de la casa y fue a la universidad. En la entrada se encontró con Natsuki, Sakura le saludo como si nada y ambas entraron a clases.

Al término de clases Natsuki la había invitado a tomar un helado. Ambas se la pasaban de maravilla. Luego de eso cada una tomo su camino, quería descansar en su cama.

Entro a la mansión tranquilamente y con calma, no quería toparse con ningún nuevo inquilino de su casa pero no fue tan eficaz lo suave que caminaba, se encontró de frente con Taishi.

– ¿Sakura? ¿No es así? –pregunto con duda. La pelirosa miro con cierto odio.

–Sí, no te equivocas. –siguió su caminar, no sabía porque él estaba allí, no era hijo de Inari solo su sobrino.

–Kizashi me mando a ver cuándo llegaras y que estuvieras bien.

–Gracias. Estoy bien. –dijo cortante y subió las escaleras, pasando directamente a su cuarto cerrando con llave.


–Señor Masaki, la señorita Sakura acaba de llegar. –le anuncio Keiko al pelirrojo.

–Gracias. –le sonrió.


Masaki toco por tercera vez la puerta de su hermana. Desde adentro se escuchó un "Voy". La pelirosa abrió la puerta con una toalla en la cabeza.

–Disculpa Masaki, me estaba dando una ducha. –el ojimiel cerró la puerta tras de sí y se sentó en la cama de su hermana.

– ¿Dónde estuviste? –pregunto preocupado.

–Con Hinata. –dijo como si fuera algo obvio.

–Sakura, sé que no te gusta la presencia del viejo y menos de esas personas, pero a mí me preocupas, además le prometí a mamá que te iba a cuidar de todo, también del viejo. –Sakura lo miro y sonrió.

–Lo sé y gracias.

–Ahora arréglate un poco que el viejo entregara los regalos que nos trajo. –suspiro con cansancio.

–Lo hare solo por ti. Eres igual que mamá.


–Masaki, ten. –su padre le paso una maleta verde grande. –Ahí está todo lo que te compre. –tomo otra maleta rosada y se la entregó a Sakura. –Esto es tuyo, hija.

–Gracias. –ambos respondieron con una leve reverencia. Sakura odiaba el rosado, excepto su cabello.

–Vamos a cenar como una familia que somos. –hablo Kizashi. Sakura respiro hondo mirando a su hermano y este el brindo una cálida sonrisa.

En la mesa nadie hablaba. Sakura con suerte comía, no tenía apetito. Masaki como siempre era hambriento y le agradecía a Keiko lo rico que cocinaba. Taishi por otro lado miraba su plato incomodo por el silencio producido. Inari le sonreía coquetamente a Kizashi y este le daba comida en la boca.

–Permiso. –dijo Sakura levantándose dejando su plato lleno.

–Masaki, ¿Dónde se quedó tu hermana anoche? –pregunto cuando la pelirosa ya había desaparecido.

–En la casa de los Hyuga. –respondió.

– ¿Estás seguro? –volvió a preguntar.

– ¿Qué tratas de decir viejo? ¿Qué Sakura es una cualquiera? –miro a su padre con enojo y también se levantó de la mesa.

–Permiso. –dijo Taishi también levantándose.

–Cariño no deberías ser tan duro con ellos. Aun no me aceptan y se tardaran en hacerlo.


Taishi se encontraba en la habitación que le habían dado, la cual tenía un pequeño balcón que daba al patio. Desde allí veía a una pelirosa golpeando un árbol con sus puños. Salió de la habitación y fue al patio.

–El árbol no te ha hecho nada para que lo golpees así.

–Deja de observarme. –la pelirosa se encontraba dándole la espalda al ojivioleta. Suspiro y se encamino a entrar a la casa, pero el chico la detuvo tomándola del brazo.

–Espera. –Sakura lo miro fijamente. –Sé que es complicado para ti y para tu hermano la llegada de mi tía y la mía, pero…quiero que seamos amigos. –dijo el chico.

–Creo que eso será imposible. –dicho eso se soltó del agarre y se fue de ahí dejando al ojivioleta mirando en la dirección que se fue ella.


–Trata de ser más dulce con ella.

–Eso hago, pero nos odia. –dijo Taishi mirando a su tía.

–Ya se le pasara. –sonrió dulcemente ella.


Estaban todos reunidos en la mesa comiendo, era almuerzo, y como siempre nadie hablaba. Kizashi aclaro su garganta y se levantó de su asiento.

–Quiero decirles que ya han pasado cuatro meses desde la llegada de Inari y Taishi a la casa. Y con Inari pensamos y decidimos que nos casaremos la próxima semana. –Sakura se atraganto con la comida y comenzó a toser, Taishi que estaba al lado de ella la ayudo pero Sakura se levantó negándose de la ayuda.

– ¿Tan pronto? –hablo Sakura aun con la garganta resentida.

–Lo decidimos hace tiempo.

– ¿Y por qué no nos dijiste? –alzo la voz la pelirosa llena de rabia.

–Porque no quería que reaccionaran mal.

– ¿Te preocupas por nosotros? Qué lindo gesto. –tomo su chaqueta y salió de casa. Se le había hecho costumbre arrancar de situaciones.


Lamento la tardanza peeeeeero aquí esta el segundo capitulo, gracias por seguir mis fics, sin mas que decir nos leemos!