ooo
Capitulo 6
ooo
– ¡Dios mío! Taishi, ¿Qué te paso? –grito alarmada Inari.
–No es nada. No hagas escándalo.
–Pero mira como está tu labio, dime que te paso. –continuo gritando. Kizashi, Masaki y Sakura fueron a ver qué pasaba.
– ¿Qué es todo este griterío? –pregunto Sakura. Vio a Taishi, su labio sangraba.
– ¿Quién te hizo esto, Taishi? –pregunto Kizashi.
–No tiene importancia. –comenzó a caminar a su habitación pero Inari lo detuvo.
–Claro que la tiene, ¿Quién te hizo eso? –Taishi bufo.
–Fue Sasuke. –Sakura al escuchar el nombre se alarmo.
– ¿Tu primo? –pregunto Kizashi, el ojivioleta asintió.
–Siempre le ha tenido envidia. –agrego Inari.
–Sasuke no es así. –hablo Sakura la cual se mantenía al margen de la conversación. Kizashi la miro.
– ¿Lo conoces? –pregunto su padre.
–Si.
–Al parecer es violento, no dejare que lo veas. Puede hacerte daño.
–Ya no soy pequeña, se cuidarme y él no es así. Taishi debió provocarlo.
– ¿Estás diciendo que Taishi miente? –pregunto enojada Inari.
–Pudo haber modificado la historia.
– ¡Basta! –grito Kizashi. –Sakura ve a curar a Taishi.
– ¿Yo?
–Si. Tu sabes medicina, si él se cura podría hacerlo mal e infectarse. –Sakura bufo y camino a su habitación, Taishi la siguió en silencio.
–Inari debemos hablar. –ambos desaparecieron. Masaki quedo parado mirando todo lo que había ocurrido.
Sakura le indico a Taishi que se sentara en su cama, ella fue por su botiquín al baño. Volvió y silenciosamente comenzó a curar al ojivioleta, este no dejaba de mirarla. Sakura sentía su mirada y la ponía nerviosa.
–Listo. Trata de no tocarte. –se levantó para guardar las cosas pero Taishi la detuvo.
–Gracias.
–No agradezcas, me obligaron. –Taishi bajo la mirada y Sakura lo quedo mirando.
– ¿Qué? –pregunto el ojivioleta.
–Ya puedes irte.
–Oh, sí disculpa. –se fue. Sakura suspiro y comenzó a pensar lo que realmente había pasado entre Sasuke y Taishi.
–Me parece una excelente idea, cariño. –sonrió Inari.
–El viernes les diremos y para eso haremos una fiesta. –dijo sonriente Kizashi.
– ¿Tu padre hará una fiesta? –Hinata y Sakura se encontraban en un parque caminando.
–Si…algo se trae entre manos. –respondió Sakura dudosa.
–No temas, quizás Inari ha hecho que cambie.
–Quizás. –dio una pausa. – ¿Hinata? –pregunto llamando su atención. – ¿Me acompañas a ver a mamá?
–Claro que sí, sería un placer ver a la tía Mebuki. –dijo sonriendo. La madre de Sakura junto con la de Hinata se conocieron cuando pequeñas, a pesar de su diferencia social ellas seguían siendo amigas al igual que las jóvenes.
El viernes había llegado, Hinata junto con Ino habían llegado más temprano para arreglarse las tres juntas.
–Tock, tock. –dijo Masaki antes de entrar a la habitación de Sakura. –Vaya están todas muy hermosas hoy.
–Masaki, por favor. –dijo Sakura riendo.
–El viejo dice que bajes, la gente ya llego.
–Ya vamos. –le sonrió y todas siguieron a Masaki. Había una cantidad enorme de gente, se podría decir más que en la boda de su padre. No conocía a nadie, solo a Natsuki, Azami, Jin, Naruto y Sasuke. Su padre llamo la atención de todos golpeando suavemente su copa de vino.
–Gracias a todos por venir. Les quiero decir el porqué de esta fiesta. –dio una pausa. –Quiero anunciarles felizmente el compromiso entre mi hija Sakura y Taishi. –los nombrados miraron confundido a Kizashi, Sakura palideció, todos aplaudían felices y la felicitaban, pero ella no escuchaba nada, estaba en shock. Hinata e Ino la miraron preocupadas. Sasuke contemplaba la escena angustiado. Taishi al comienzo no supo que hacer pero a medida que la gente lo felicitaba su estado había cambiado y estaba sonriente.
–Sakura, Taishi vengan por favor. –sonrió Kizashi. El ojivioleta se acercó al padre de Sakura. La pelirosa aún no salía de su shock. Sus piernas no respondían, quería llorar y ver a su madre. –Vamos Sakura, ven. –estiro su mano. Sakura parpadeo y finalmente sus piernas reaccionaron, salió corriendo de ahí. No quería ver a nadie. Masaki vio con enfado a su padre y salió tras Sakura, lo mismo hicieron sus amigas, Naruto y Sasuke. La pelirosa no corría tan rápido por los tacones que llevaba, se los quito dejándolos tirados y corrió rápidamente. Los chicos la buscaban pero no encontraban rastro de ella.
– ¿Dónde puede estar? –pregunto asustada Ino.
–Es tarde, le puede pasar algo. –dijo Hinata con miedo.
–Tranquilas ella estará bien. –las trato de calmar Masaki.
–Deberíamos dividirnos y buscarla. –dijo Sasuke llegando donde estaban junto con Naruto.
–Buena idea teme.
–Ok. Hinata iras con Naruto, Ino vendrás conmigo y Sasuke…
–Puedo ir solo. –respondió.
–Bien.
– ¿Dónde va Sakura-chan cuando se siente mal? –pregunto el rubio.
–Puede estar en el cementerio, en la playa o…en nuestro escondite. –dijo Masaki.
–Naruto con Hinata podrían ir al cementerio, Masaki e Ino al escondite que dices y yo a la playa.
– ¿Ce-ce-cementerio? –pregunto asustado el rubio.
–No seas gallina, dobe.
– ¿Entonces porque no vas tú, teme?
–Chicos, no es buen momento para discusiones. –interrumpió Ino. –Bien, dentro de 2 horas como máximo nos juntaremos aquí o si no nos llamaremos. –todos asintieron. Y se dirigieron a los lugares que les habían tocado.
Con Masaki e Ino; Escondite.
Ambos caminaban por el parque, Ino miro a donde se dirigían no sabía dónde estaban. Llegaron a un lugar aislado sin nada. Masaki se detuvo e Ino lo imito, ninguno se movía. La rubia miro hacia arriba y ahí se encontraba una pequeña casa del árbol.
–Sakura y yo veníamos aquí a jugar cuando niños. –dijo aclarando las dudas de Ino. Masaki camino alrededor del árbol el cual tenía una escalera de madera, subieron y abrió la puerta. No había nadie. El lugar estaba tal cual lo habían dejado la última vez que estuvieron ahí, hace 7 años.
–No está aquí. –suspiro la rubia.
–Espero que los demás tengan suerte. –Masaki se sentó en el suelo de la casita. Ino se sentó junto a él, lo miro y le dedico una sonrisa de apoyo.
–Tranquilo, ya aparecerá.
Con Hinata y Naruto; Cementerio.
Habían llegado a las afueras del cementerio. Naruto tiritaba de miedo y la peliazul no hablaba.
– ¿Por qué a Sakura-chan se le ocurre desaparecer en medio de la noche? –lloriqueo el rubio, Hinata sonreía con pequeñas gotas en la nuca. Era raro que un chico fuera más miedosa que ella.
–Hay que entrar. –suspiro y entro segura. Naruto la seguía detrás de ella. Caminaron por los pasillos donde estaba lleno de tumbas. Un pequeño búho se hizo presente y el rubio grito de miedo.
– ¿Y….y si hay fa-fa-fantasmas? –cada vez se ponía más pálido.
–N-no pasara nada Naruto-kun. –susurro la ojiperla. Continuaron su camino pero no veían a nadie. Hinata llego a la tumba de la madre de Sakura. Estaba todo intacto, no había rastro de que hubieran prendido velas o inciensos recientemente. Las flores que había eran las mismas que llevaron juntas hace unos días. –Ella no está aquí. –un ruido se sintió y ambos se alarmaron, se giraron y vieron una gran sombra que se acercaba a ellos.
–Un…un… ¡FANTASMA! –grito el rubio para caer desmayado en el suelo. Hinata se alarmo y se agacho a verlo.
– ¡Naruto-kun! –la sombra se acercó, Hinata tenía miedo.
– ¿Señorita? ¿Está bien? –la ojiperla levanto la mirada y vio a un hombre de edad avanzada. – ¿Qué hacen a estas horas aquí? –Hinata suspiro. Ambos acomodaron al rubio para que descansara mejor. Hinata se había puesto de rodillas y tenía la cabeza de Naruto en sus piernas. Ella le contaba lo sucedido a aquel hombre. Había pasado media hora y el rubio comenzaba a despertar.
– ¿Mmh? –abrió un ojo y lo primero que se encontró fue con los enormes pechos de Hinata. Se sonrojo a más no poder y se levantó rápidamente. –L-lo siento Hinata-chan. –hablo rápidamente mirando a otro lado. La chica también se había sonrojado.
– ¿E-estas mejor N-Naruto-kun?
–S-s-sí, gracias. –sus corazones latían a mil.
–Creo que no está aquí. –Hinata bajo la mirada y Naruto se sentó junto a ella.
–Ya la encontraremos Hinata-chan. –le sonrió, la ojiperla jamás había visto una sonrisa más sincera. Se volvió a sonrojar. –Eh…Hinata-chan. –la nombrada lo miro y este estaba nervioso. –Por favor no les digas a los demás lo que ocurrió aquí. –dijo suplicantemente. Hinata sonrió con pequeñas gotas en su nuca y asintió.
Lamento la demora pero no estaba en casa, no se que mas decir jaja, nos leemos. Besos!
