ooo
Capitulo 10
ooo
Las semanas pasaban y Sakura no sabía nada de Sasuke. Su matrimonio era igual, no tomaba en cuenta a Taishi. El fin de las vacaciones de su nueva maestra había llegado. Sakura se levantó temprano ese día y se dirigió al hospital. Allí vio a una rubia dándole la espalda.
–Disculpe, ¿usted es Senju Tsunade? –la rubia dio media vuelta quedando enfrente de la pelirosa.
–Si. ¿Tú quién eres? –pregunto mirándola.
–Haruno Sakura.
–Oh. Tú eres mi nueva discípula.
–Si.
–Bien, un gusto Haruno, te explicare en qué consistirá tu práctica. –camino a una oficina. –No me gusta trabajar con débiles así que espero tu máximo esfuerzo. Me gusta la puntualidad y eso. –dijo mirando a Sakura.
–Entendido. –respondió firme.
La práctica había comenzado y la rubia realmente era un monstruo, a Sakura le temblaba su cuerpo, no podía más.
– ¿Estas cansada? Solo han sido 3 cirugías. –dijo de lo más normal la rubia.
–No, no lo estoy. Estoy bien, continuemos. –Sakura respiraba rápidamente. No estaba acostumbrada a todo esto.
La tarde llego rápidamente y la pelirosa ni había notado la hora que era. La rubia dejo que Sakura se fuera ya que para su primer día la había hecho sufrir bastante.
–Tsunade-san, creo que fue dura con ella. –hablo Shizune viendo como la pelirosa salía del hospital.
–Claro que no Shizune, veras que ella será mucho mejor que yo en cuanto a medicina. –la pelinegra quedo mirando a su jefa y maestra.
–Sakura, ¿estás bien? –Masaki había visto que apenas subía las escaleras.
–Sí, mi maestra es una bruja. –dijo estirándose. El pelirrojo rio.
– ¿Vas a cenar? –pregunto mirándola.
–No, iré a descansar, no doy más. –le regalo una sonrisa a su hermano y se fue a su habitación. Al llegar a esta se dio una ducha la cual la dejo extremadamente relajada. Alguien toco la puerta del baño.
– ¿Sakura? –la pelirosa reconoció la voz de Taishi. Se levantó de la ducha y se colocó su bata para abrir la puerta.
–Hola Taishi. –dio un gran bostezo.
– ¿Cómo te fue en tu practica? –pregunto mientras Sakura buscaba su pijama.
–Bien, agotador. –volvió al baño para cambiarse. Regreso y se sentó en la cama.
–Se ve que estas cansada. –Taishi se sentó junto a ella y le acaricio la cara.
–Solo un poco. –le sonrió, el ojivioleta no pudo soportar más y la beso. Sakura no supo cómo reaccionar, habían pasado 2 meses y ella aun no aceptaba ser la esposa de Taishi, no sabía de Sasuke, quizás lo mejor era darle una oportunidad a su "esposo". Correspondió el beso y Taishi rápidamente se acercó más a ella. Sakura dejo de pensar y dejo que el actuara sobre ella. El ojivioleta se colocó sobre ella sin aplastarla y poco a poco le fue sacando la ropa. La pelirosa no se quejó de nada por lo que Taishi continúo con lo que hacía. Al fin tuvieron su noche de bodas. Taishi estaba cegado por el placer que le causaba estar dentro de la pelirosa y Sakura pensaba en su primera vez con Sasuke.
Un nuevo día llegaba, la relación que tenía con Taishi estaba resultando, de cierta forma, más agradable. Sakura dejaba que Taishi la besara, le tomara la mano y la invitara a salir. Su práctica iba cada vez mejor, comenzaba a acostumbrarse al arduo trabajo que le hacia Tsunade-san. También se había juntado con Hinata, la cual estaba feliz de ver a su amiga, por fin le podría contar lo que había pasado con Naruto y ella. Ambos llevaban 3 semanas de estar saliendo. Sakura estaba feliz por ella.
–Buenos días Tsunade-san. –la pelirosa había llegado 10 minutos antes.
–Buenos días Sakura, que bueno que llegues temprano. Necesito que me ayudes en algo. –dicho eso la rubia se encamino a una sala un tanto alejada, la pelirosa la seguía sin mencionar palabra alguna.
– ¿Dónde estamos Tsunade-san? –vio a su alrededor y vio que era una entrada a otra parte del hospital.
–Me dijeron que te gustaba pediatría. –volvió a mirar y vio a niños que esperaban para entrar al pabellón. –Hoy me ayudaras a operar a estos pequeños. –Sakura sonrió ampliamente.
Shizune había llegado junto a ellas y las dos ayudaban a Tsunade con las operaciones. Estuvieron 6 horas dentro de los pabellones atendiendo distintos niños. Se tomaron un descanso en la oficina de la rubia. Sakura se había sentado en una de las sillas y se levantó para ir a buscar un poco de agua. Sintió un fuerte dolor de cabeza y comenzó a marearse.
–Sakura, ¿te encuentras bien? –Tsunade vio la reacción de la chica y se preocupó.
–No es nada Tsunade-san. –trato de calmarse un poco y camino por el vaso de agua pero sus piernas y cabeza no quisieron eso. La pelirosa no soporto más y cayo desmayada al suelo.
– ¡Shizune ayúdame a colocarla en la camilla! –grito levantando a la pelirosa.
–Tsunade-san le dije que era muy ruda con ella. –la rubia examino con la mirada a la chica de ojos verdes.
–Esto no es por cansancio, Shizune. Tráeme una jeringa, le haré un examen de sangre. –la pelinegra obedeció y le entrego la jeringa. Tsunade saco lo necesario de sangre y se lo entrego a Shizune. –Anda donde te dije, yo llamare a un familiar para que la vengan a buscar. –Shizune obedeció rápidamente no le gustaba cuando su jefa se enojaba. Tsunade busco entre las cosas de la chica y encontró su teléfono. Marco el primer número y hablo con la persona. Luego de unos minutos Shizune llego con los resultados en mano.
–Lo que me imaginaba. –hablo seria. Alguien toco la puerta de su oficina.
– ¿Dónde está Sakura? –pregunto alarmado.
–Haruno Masaki, ¿no es así? –el nombrado asintió y vio a su hermanita en una camilla.
– ¿Qué le paso? –Tsunade le entrego los resultados del examen que le había mandado a hacer.
–Ve eso y sabrás. Debes llevártela a casa para que descanse. –Masaki asintió mirando la hojita en shock. Luego de un rato había tomado a Sakura en brazos y la llevo al auto, la acomodo y condujo hasta casa. Se estaciono y bajo con cuidado a la pelirosa. Daba gracias a que justo todos habían salido a cenar fuera. Entro en la mansión y Keiko vio a Sakura en brazos de Masaki.
–Dios mío, ¿Qué le ocurrió a la señorita Sakura? –pregunto preocupada.
–Nada malo Keiko, tranquila. Desde ahora necesito que estés atenta a Sakura. –la empleada asintió. Masaki le sonrió y subió con su hermana a su habitación, la recostó y se sentó junto a ella acariciando su cabello. Había pasado una hora y Sakura comenzaba a moverse.
– ¿Mmmh? ¿Masaki? –miro a su hermano que aún le acariciaba el cabello.
–Hola pequeña. –la pelirosa se acomodó sentándose en la cama.
– ¿Qué paso? –miro a su alrededor. –Yo estaba en el hospital.
–Te desmayaste y tu maestra me llamo. –Sakura miro sorprendida a Masaki.
–Debe ser el cansancio. –se relajó un poco.
–Bueno…si lo quieres llamar cansancio… –Masaki le entrego la hoja de los exámenes hechos por Tsunade a Sakura. La pelirosa leía atentamente. Miro con miedo a Masaki.
– ¿Qué? –susurro sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
–Felicidades hermanita, estas embarazada. –Masaki abrazo fuertemente a Sakura, la cual no sabía cómo reaccionar.
–Ma-Masaki… –susurro.
– ¿Qué pasa? –el pelirrojo la miro.
– ¿Tú crees que sea de Taishi? –Masaki la miro preocupado.
–Tú y Sasuke… –susurro comprendiendo, la pelirosa asintió derramando lágrimas. –Creo que tendrás que hablarlo con Tsunade. –dio una pausa y le seco las lágrimas a su hermana. –Tranquila, solo tú y yo sabremos esto. Y si llega a ser de Sasuke yo no diré nada, diremos que es de Taishi. –le sonrió dándole apoyo. Sakura lo abrazo y sonrió agradecida.
Uy embarazada, dios...realmente no se que mas decir así que hasta pronto:D.
