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Capitulo 13

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Sasuke se encontraba desayunando solo. Itachi fue a la cocina y preparo su comida sentándose junto a su hermano.

– ¿Qué paso Sasuke?

– ¿Sobre qué? –pregunto como si no supiera.

–Anoche.

–Nada. –respondió, Itachi lo miro con el ceño fruncido. –Solo discutí con Naruto.

–Tú no te pones así por discutir con Naruto, al contrario te da risa.

–Discutí con él por el tema de Sakura, ¿Si? –se levantó de la mesa desapareciendo. Itachi suspiro.


–Keiko. –llamo a su empleada, la rubia apareció ante ella.

–Dígame señorita Sakura.

–Quiero comer frambuesas. –dijo como niña pequeña. Keiko rio y fue a buscar lo pedido. Sakura se encontraba en el sofá recostada un pequeño dolor en el estómago la hizo levantarse.

–Sakura, ¿estás bien? –Masaki la vio, ella negó con la cabeza, el pelirrojo miro al suelo y vio un charco alrededor de ella. –Sa-sakura… -la nombrada miro y se alarmo.

–Masaki debemos ir al hospital, rompí fuente. –grito, caminaron rápido al auto y se fueron al hospital. Al bajarse Masaki pidió una camilla.

–Sakura.

–Tsunade-san… –dijo con mucha dificultad. La metieron a pabellón y comenzó el parto. Masaki se encontraba en la sala de espera.

–Masaki. –Taishi llego corriendo.

–La pequeña ya nació. –dijo Shizune saliendo del pabellón. Ambos se miraron y entraron a la habitación. Allí estaba Sakura con una pequeña bebé en brazos.

–Sakura… –susurro Taishi al ver que era pequeña.

–Saluden a Sarada. –dijo mostrando a la bebé.

–Hola pequeña princesa. –Masaki se acercó viéndola. Ese día 25 de Octubre nació la pequeña Okumura Sarada.


La pequeña era la consentida de todos en la mansión. Kizashi había ablandado su frio corazón y jugaba de vez en cuando con ella. Inari salía de compras con ella, le compraba helado, dulces y todo lo que ella quisiera. Masaki salía con ella a parques y la hacía degustar toda comida. Hinata la quería demasiado, la trataba como si fuera su hija. Naruto la hacía reír y hacer travesuras. Taishi la alejaba de todo niño que la tocara. Y Sakura, bueno Sakura adoraba a su hija, era lo único que le quedaba de Sasuke ya que hace 4 años que no veía y no sabía nada de él.

–Mami. –Sakura salió de sus pensamientos.

–Sarada, te dije que no estuvieras sin zapatos. –se levantó tomando la mano de la pequeña de 4 años.

–Quiedo id al padque. –si a su hija aun le costaba pronunciar la letra "r".

–Entonces vamos a buscar zapatos. –luego de ponerle zapatos a la pequeña salieron en dirección al parque. Masaki y Taishi se encontraban trabajando mientras que Kizashi e Inari habían salido de viaje. Llegaron al parque y comenzaron a jugar.


Sasuke había suspirado por sexta vez. Llevaba saliendo con una chica hace 7 meses y aun no encontraba el sentimiento que sintió por Sakura. Habían quedado de verse en pocos minutos.

–Sasuke-kun. –la chica llego corriendo a su lado, aun no se acostumbraba a que alguien más que "ella" lo llamara así. Sacudió su cabeza para "olvidarla".

–Emi. –la chica era delgada de piel morena, su cabello era corto castaño claro y sus ojos cafés.

–Te extrañe. –lo abrazo y beso. Sasuke correspondía solo para que Itachi no lo molestara que era gay.

–Vamos. –comenzó a caminar y ella lo siguió. Iban caminado sin rumbo fijo, ella le contaba cosas y el asentía sin tomar atención. Miro al parque que había al lado y vio una cabellera rosa. Se detuvo y continuo mirando, Emi se dio cuenta y se detuvo junto a él. Era ella, estaba más hermosa que antes, su cabello era largo, le llegaba a la cintura. Junto a la pelirosa había una pequeña de cabello negro. Se quedó embobado mirando a la chica, la pelirosa sintió una mirada, la busco y encontró nuevamente esos ojos. Se levantó rápidamente tomando la mano de la niña. –No. –susurro.

– ¿Qué pasa? –pregunto Emi.

– ¡SAKURA! –grito saliendo detrás de ella. La castaña no sabía que pasaba así que lo siguió. -¡Sakura, detente! –grito acercándose a ella.

–Mami. –dijo Sarada apuntando al pelinegro. Sakura se cansó ya que tenía en sus brazos a la pequeña. Se detuvo un momento.

–Sakura. –la nombrada se dio vuelta bajando a la pequeña y vio esos ojos negros.

– ¡Sasuke! –grito una chica llegando al lado de él. –Hola.

–Hola. –susurro la pelirosa sin dejar de mirar a Sasuke.

–Oh que niña más linda, ¿Cómo te llamas? –Emi se acercó colocándose a la altura de Sarada pero ella se alejó colocándose detrás de Sakura.

–Vamos Sarada. –Sakura tomo la mano de su hija y comenzó a caminar dejando a Sasuke mirando en esa dirección.

– ¿Quién es ella Sasuke? –pregunto Emi cuando ya habían desaparecido.

–Hmp. Nadie.

–Tus ojos no brillan por "nadie", ni si quiera yo logro ese brillo. –lo miro triste.

–Olvídalo, te llevo a casa. –la chica suspiro y acepto.


Cuando ambas llegaron a casa Sakura no podía regularizar su corazón.

– ¿Mami?

–Estoy bien pequeña, mami no está en forma. –dijo sonriéndole.

– ¿Dónde está la princesa más bella del mundo? –Masaki apareció y la pelinegra corrió a los brazos de él, miro a su hermana la cual estaba pálida. – ¿Paso algo?

–Sí, mami codio de un hombe alto. –respondió Sarada.

–Sarada, ve a decirle a Keiko que haga algo delicioso. –dijo Masaki.

–Sasuke. –el pelirrojo la miro. –Sasuke se acercó a mí.

– ¿Cómo?

–Estábamos en el parque con Sarada y el apareció con una chica, yo tome a mi hija y salí corriendo de allí. Él nos siguió nos miró y nos vinimos.

–Sakura, tranquila. –Masaki se acercó a ella y la abrazo.


– ¡Sakura-chan! –grito el rubio entrando junto a Hinata a la mansión Haruno.

–Naruto, Hinata. –los saludo a ambos.

–Tío. –Sarada había llegado corriendo a él y estiro sus bracitos.

–Hola princesita. –Naruto la había tomado en sus brazos.

–Sakura debemos contarte algo. –hablo Hinata. Sakura los miro.

–Con Hinata nos casaremos y estamos esperando un bebé. –dijo Naruto emocionado. La pelirosa los miro y los abrazo.

–Felicidades. –dijo feliz. – ¿Cuánto tienes?

–5 meses. –dijo sonrojada. Sakura la miro y no vio rastro de panza.

–No se nota. –rieron juntas.

–Exacto, no sé cómo lo hace. –dijo Naruto jugando con Sarada. –Y nos casaremos el próximo mes.

– ¿Quién se casara? –dijo Masaki entrando.

–Naruto y yo. –respondió Hinata sonriendo.

–Vaya felicitaciones, Naruto cuídala. La conozco desde que nació, es como una hermana para mí. –dijo amenazante Naruto sintió un escalofrió y asintió. Sarada apretó la nariz del rubio haciendo reír a todos.


¡Hola! bien empecemos. Lamento haber hecho este cap. tan corto, prometo que ahora vendrá lo bueno, y también lamento haber cambiado un poco físicamente a Sarada. Espero que no me linchen por eso. Sin mas que decir nos leemos. Besos!