DISCLAIMER: Nada es mío, solo la imaginación. Los personajes son de ELLA. Lamento el retraso en publicar, pero una propone y las circunstancias disponen. Pero ya estoy de vuelta así es que a leer…

Capitulo 6

En su cama de sabanas negras, Draco se despereza. Alarga el brazo hasta acariciar suavemente la espalda de la mujer de rizos castaños que duerme a su lado. No tiene clara conciencia de como llegó ella a ser su compañera de cama, pero tiene la absoluta certeza de que ese es el lugar que le corresponde a ambos.

Se acerca suavemente para besar su hombro desnudo sin despertarla y siente la tibieza de su piel y la suavidad de sus rizos en la mejilla y una sensación de inmenso bienestar se apodera de cada uno de sus sentidos. La mujer se mueve suavemente y de pronto con un sobresalto se gira y lo enfrenta "Mira lo que hiciste" dice y Hermione Granger le muestra su rostro deformado, sin ojos, solo dos cuencas negras que miran al vacio. De un salto intenta apartarse. Pero al otro lado de la cama lo espera su tía Bellatrix, aparecida de la nada. "Traidor a la Sangre….Sangre Sucia…. CRUCIO" Ve a Hermione convulsionar y abrir la boca en un grito mudo y se tapa los oídos, gimiendo, para no escuchar como crujen sus huesos, mientras el resplandor de los hechizos traspasa sus parpados cerrados. Su tía se ha subido a la mesa y la golpea con los tacones gritando, "CRUCIO… Crucio.. Crucio… Draco, Draco háblame…Draco despierta, soy yo"

Una mano suave le remece el hombro hasta que logra abrir los ojos y se encuentra hecho un ovillo sobre la cama y con los músculos adoloridos por la tensión. Tiene la garganta seca y le duele de tanto gritar sin sonido. Se sienta en la cama tratando de orientarse y recibe un vaso de agua que bebe a largos tragos. Se despabila por completo y enfoca el rostro serio de Pansy, parada junto a su cama

- ¿Por qué no me contaste que aun tienes pesadillas?- Pansy lo mira con una mezcla de preocupación y enfado.

- No son tan seguidas y por lo general no recuerdo de que tratan una vez que despierto, es solo lo desagradable del momento. ¿Qué haces aquí tan temprano?-le dice envolviéndose una sabana en la cintura y rebuscando en su mesita de noche hasta dar con una poción analgésica.

- Es casi la hora de almorzar y hoy no trabajas. Vine a invitarte a comer con nosotros- Pansy lo mira y decide dejar de lado su preocupación. Los ojos le brillan y tiene una sonrisa radiante- Se que soy horrible como amiga, pero te prometo que no volveré a dejarte solo tanto tiempo. Draco, soy tan feliz!. Tengo que contártelo todo!

- O sea que resultó bien y yo tenía razón. Espera mientras me visto y luego me cuentas todo con Theo presente. Imagino que el pobre hombre también tendrá algo que decir…- dice esquivando el cojín que le arroja Pansy y escapando hacia el baño.

Mientras el agua tibia de la ducha termina de relajar sus músculos, Draco no puede evitar sonreír pensando en la cara que pondrían sus amigos si él les contara de su… salida?...escapada?... o lo que fuera con Granger. Decide conservar el secreto. Uno bastante agradable por lo demás.

Algo más tarde los tres amigos disfrutan de un almuerzo ligero en un café al aire libre en el Callejón Diagon.

- Y cuando lo encontré, lo único que pude hacer fue ponerme a llorar como una tonta y abrazarlo y aquí estamos juntos desde ese día….- A Pansy le brillan los ojos y no puede dejar de sonreír mientras Theo la mira de reojo y toma su mano suavemente por debajo de la mesa.- Bueno… eso es por parte nuestra. Nos debes algunos pormenores de tu agitada vida. Draco, me han llegado ciertos comentarios que tu y tu jefecita se llevan mejor de lo esperado… No ha explotado el Ministerio de Magia, ni se han batido a duelo y por lo que vi no tienes furúnculos, ni cola, ni ninguna otra cosa altamente humillante… A no ser que ella tenga algo mas que los cuernos, gentileza de Weasley.

- Vamos Pansy, ¿crees que voy a estropear mi oportunidad de ser una persona decente? La verdad es que no es tan malo como me temía. Ella en lo suyo y yo en lo mío. Y lo de la jefatura, para tu información, aun no se decide. – Draco se inclina un poco hacia ellos y baja la voz- Lo que me tiene preocupado es lo de los incidentes.

- Incidentes…? ¿Qué incidentes?- dijo Theo enderezándose en la silla y apoyando los brazos en la mesa.

- Tonterías si quieren tomarlo así. El Ministerio no ha permitido que se divulguen, pero ha habido algunos líos menores un tanto extraños… Como la seguidilla de incendios que afectó este lugar- confidenció Draco.

- Pero el Profeta dijo que los incendios fueron ocasionados por larvas de gusanos de fuego que pasaron inadvertidas en madera para leña… Eso parece mas un descuido que un incidente- dijo Pansy restándole importancia.

- Pero no ha sido el único. Hubo un brote de fiebre extraño…

- En donde tú hiciste de héroe salvando a Granger - dice Theo riéndose- aunque si querías que te tomaran en serio deberías haberte arriesgado con algo más peligroso que un resfrío.

- No es gracioso Theo. Tuve un desagradable encuentro con Potter y no quiero que nada eche por tierra mis planes. – Draco torció el gesto- lo que me preocupa es que me relacionen, aunque sea indirectamente, con estas cosas. Sobre todo ahora que mi madre vendrá a visitarme.

- Pero que es lo que te preocupa, Draco. Tu madre sigue teniendo una buena cantidad de dinero a pesar de todo. Tú mismo dijiste que su patrimonio personal nada tenía que ver con el de tu padre y que es más que considerable.- Le dijo Theo.

- No tiene que ver con el dinero sino con la posición. Quiero que cuando mi madre regrese, aunque sea temporalmente, su posición social este asegurada. Que no tenga que sufrir malos ratos, que ya ha tenido muchos. Y para eso no basta con el dinero.- Dijo Draco frunciendo un poco el seño – Ojala hubiera una gala o algún evento importante en donde pudiera participar…Bueno, ya planeare algo.

- Espera... - dijo Pansy con las mejillas coloreadas y casi dando saltitos de la emoción- Draco, tengo una idea fabulosa que nos puede beneficiar a todos ¿No esta cercana la fecha en que el Ministerio organiza una actividad para recaudar fondos para las criaturas mágicas en riesgo de extinción? ¿Por qué este año no podría ser un evento de modas? Yo podría conseguir todo y auspiciarlo. Me serviría para dar a conocer mi nombre como diseñadora e importadora y a ti te ayudaría a afianzar tu imagen. ¡Que emoción! Ya me los imagino a ti y a Narcisa entrando a un salón elegante y a mi misma presentando mis creaciones. Theo también podría participar consiguiendo el lugar adecuado… Si lo hacemos entre los tres no tiene falla.

- No se… No es mala idea, pero para concretar algo tengo que contar con el consentimiento del Ministro y una cosa es que me hayan admitido en el Ministerio y otra es que los convenza de encargarme de esto.- dijo sin mucho entusiasmo- Hasta el año pasado la organizadora era la esposa de Thomas junto con un grupo de voluntarias y con Thomas jubilado no se cual será el escenario para este año. Quizás le den la tarea a Relaciones Publicas o a alguna otra persona. Ya veremos.

No había sido buena idea salir con Theo la noche anterior. Sobre todo por que el muy maldito estaría a esa horas tranquilamente durmiendo en su cama, reponiéndose del exceso de whisky de fuego. Mientras el debía soportar la resaca a punta de una ducha fría, pociones analgésicas y arropándose con su túnica, tratando por todos los medios que Granger no se diera cuenta que cada tres pergaminos sus ojos tendían invariablemente a cerrarse.

- ¿Cuándo vas a darte por vencida Granger? No hay nada en la enciclopedia- Draco estaba sentado en el suelo de su oficina rodeado de libros y pergaminos a medio extender. Le dolía la cabeza tanto aspirar el polvo de las cajas repletas de libros que Hermione Granger había traído de la Biblioteca – No aparece ni una sola referencia a posibles migraciones de las sirenas, no hay datos comprobables. Ni siquiera leyendas. El que mando esa alerta debió haber estado viendo visiones.

- Estamos haciendo nuestro trabajo Malfoy, no hemos terminado de revisar y puede haber alguna referencia importante.- Dijo Hermione sin mirarlo.

A Draco empezaba a fastidiarle la profunda concentración de Hermione. Su espíritu competitivo le hacia continuar leyendo y rebuscando en uno tras otro de los viejos manuscritos, como si pedir una pausa se convirtiera en deshonra en ese duelo silencioso que estaba solo en su cabeza. No pensaba ser el primero en dejar de trabajar aunque el hambre y la resaca lo estuvieran matando.

No sabía por que le irritaba, y le obsesionaba a la vez, ver a Granger sentada en el suelo con las piernas cruzadas, el pelo desordenado, moviéndose pausadamente entre un libro y otro y con una expresión de concentración en rostro aun cuando llevaban horas leyendo. Esa inmovilidad tan suya le sacaba de quicio. El, para reflexionar necesitaba moverse, caminar, conducir, tocar el cello, lo que fuera…

No se percato de que llevaba varios minutos observándola hasta que Hermione estiro los brazos por sobre su cabeza y luego se masajeó suavemente la nuca para aliviar la tensión en su cuello.

- Voy a buscar café. ¿Quieres uno Malfoy?- se paró con algo de dificultad por sus piernas medio adormecidas.

- Vamos a la cafetería, necesito comer algo- no pensaba desaprovechar la oportunidad y además era ella quien había sugerido la pausa.

Hermione salió primero sonriendo disimuladamente. Hacia rato que se había dado cuenta de la impaciencia de Draco por detener un rato la lectura y refrescarse, pero había dilatado el momento a sabiendas que ella también requería de un descanso. Se daba cuenta que, consiente o inconscientemente, la relación laboral estaba marcada por un afán de competencia y el no tener claridad con respecto a la jerarquía de la oficina lo fomentaba aun más.

- Es extraño… No hemos encontrado nada. - Hermione había vuelto a concentrarse en el problema, tratando de acompasar sus pasos a las zancadas de Draco.

- Granger, es un grupo de sirenas que no sabemos si existe, que supuestamente esta en una laguna en un bosque de Escocia. Una laguna que, según dice en la carta, está medio congelada cuando aun no estamos ni a mediados de Septiembre.- Draco se apresuraba a tomar el ascensor- Deberíamos comprobar cuan cierto es antes de seguir buscando. ¿Tienes que llevar ese bolso horripilante a todos lados?

- Para mi es cómodo y me gusta. Además, aunque no creo que sea algo que te interese, cabe de todo en el y me ahorra…. ¡Luna! Que sorpresa ¿Qué haces aquí?.

Con su aire soñador de siempre, Luna Lovegood bajó del ascensor que estaban esperando, cargada con un inmenso paquete envuelto en papel de regalo y adornado con cintas multicolores que lanzaban chispitas en forma de estrellas.

- Hola Hermione. Venía a despedirme y a dejarte tu regalo, espero que te guste. Lo hice yo misma. No podré estar en tu cumpleaños, voy a Brasil con mi padre, estaremos por lo menos tres meses fuera. ¿Vas a celebrarlo en la Madriguera? – Luna miraba ingenuamente a su alrededor – Hola Draco, no tienes buena cara. Deberías tomar un caldo de pimplies. Dicen que es muy útil para la resaca.

Hermione suspiro y le dedicó una sonrisa. ¡Tan propio de Luna!, un par de frases y todos quedaban en evidencia. Se acercó a ella y la besó en la mejilla con cariño.

- Te extrañaré amiga. Gracias por el regalo.- dijo mientras Luna ponía sin miramiento alguno el enorme paquete en manos de Draco y correspondía al abrazo de Hermione.

Draco se sentía un poco incomodo con las demostraciones de cariño. Nadie en su círculo de amigos demostraba tan fácilmente el afecto frente a terceros y el prefería dejarse atropellar por una docena de hipogrifos enfurecidos antes de dar muestras de sentimentalismo. Sin embargo Granger y la Lunática se despedían como si no fueran a volverse a ver.

Hermione recupero su regalo y lo metió con cuidado en su pequeño bolso. Juntos tomaron el ascensor y Draco quedó boquiabierto cuando Luna, después de despedirse de Hermione con un último abrazo, se despidió de él de la misma forma.

- ¿Así que resacoso?- dijo Hermione con una sonrisa burlona una vez que se hubieron sentado.

- ¿así que de cumpleaños en la Madriguera?- contestó Draco sarcástico- Podrías invitarme.

Hermione bajo la vista ruborizada. El tema de su rompimiento con Ron aun era sensible y no se sentía preparada para discutirlo, menos con Draco Malfoy. Horrorizada notó que se le llenaban los ojos de lagrimas y para disimular se dedico a rebuscar en su bolso hasta que sacó uno de los pergaminos que había estado leyendo.

Cuando por fin levanto la vista, Draco tenía sus ojos grises clavados en ella con una mirada inescrutable.

- Lo siento, fue una mala broma.- dijo desviando la mirada hacia el pergamino- Creo que deberíamos ir y verificar en terreno lo que esta pasando. Anímate Granger… Puede que hasta nos perdamos y nos coma una acromantula.

- Tienes una idea equivocada Malfoy. Aun no quiero suicidarme…- y de repente se puso a reír- una acromantula… mejor llevamos a Ron. Adora las arañas.