DISCLAIMER: Los personajes son de la imaginería de la . El movimiento de las piezas sobre este tablero de ajedrez es contribución mía.
Capítulo 9:
Draco despertó con la boca algodonosa y la mirada clavada en un techo blanco desconocido. Quiso incorporarse, pero cada pequeño movimiento le causaba punzadas de dolor en las articulaciones de todo el cuerpo. Dedujo que se encontraba en San Mungo pero no lograba recordar nada más que el vuelo en escoba sobre el bosque.
Un crujido lo hizo voltear la cabeza para encontrarse con una enfermera de baja estatura y pelo encanecido que se acercó a su lado con una bandeja con instrumentos para auscultarlo.
- Buenas tardes señor Malfoy, ¿Cómo se encuentra?- le pregunto mientras tocaba suavemente sus codos y muñecas con una varita metálica que emitía un leve zumbido- Me alegro que este despierto, es buena señal. Sus articulaciones están casi descongeladas, le sugiero que evite moverse. El medimago vendrá más tarde y nos dirá si puede irse esta noche o tendrá que permanecer un día más.
- ¿Qué me paso? ¿Cuándo llegue?- pregunto Draco con una voz ronca irreconocible que le raspo la garganta.
- ¿No recuerda nada?... Sr. Malfoy usted recibió de lleno un hechizo congelante y cayó desde a lo menos 20 metros de altura a una laguna. Estuvo a punto de ahogarse y además llego en estado de hipotermia severa. Estuvo inconsciente desde ayer en la mañana. Avisamos a sus contactos pero tiene prohibición de visita hasta que sea interrogado por el Ministerio.- Mientras le ayudaba a beber de un vaso con algo que tenía un leve sabor acido.
- ¿Qué tiene que ver el Ministerio? ¡fui atacado? Y Granger?- casi grito Draco tratando de incorporarse, lo que hizo que todo su esqueleto crujiera como si fuese a partirse obligándolo a dejarse caer nuevamente.
- Cálmese sr. Malfoy únicamente Ud. salió herido. Voy a dar aviso de que se encuentra despierto. Por favor descanse.- dijo la enfermera con voz profesional y arreglando un poco su cama.
La mente de Draco era un torbellino, se agolpaban miles de preguntas. No se imaginaba quien podría haberlo atacado o mejor dicho no lograba encontrar un culpable entre los muchos sospechosos. ¿Un auror resentido? ¿Familiares de alguna víctima de Voldemort? ¿Algún ex mortífago? El motivo siempre era el mismo, venganza pura y dura.
Lanzo un gemido ahogado y cerró los ojos. Sentía latir sus sienes anunciando un dolor de cabeza en progreso.
Escucho abrirse la puerta y una serie de pasos firmes que ubicaron a su visitante a un costado de la cama. Sintió un ligero crujido de la silla cuando la persona tomo asiento.
- Abre los ojos Malfoy. Cuanto antes terminemos esto va ser mejor para los dos.
- Potter… ¿Sabías que interrogar a una persona en mi condición puede ser considerado una forma de tortura?- Draco siguió con los ojos cerrados.
- No hagas el payaso conmigo. Esto empezó casi al mismo tiempo de tu llegada y los ataques han ido in crescendo hasta el incidente de Lucian Bole que resultó muerto y tú podrías haber corrido la misma suerte.
- Lucian muerto? De que estas hablando Potter?- la mirada espantada de Draco tuvo el efecto de hacer dudar a Harry sobre la potencial culpabilidad de Malfoy. Este había adoptado un tinte grisáceo de la impresión.- Yo conocí a Bole, no éramos amigos exactamente pero lo considero un buen tipo. Bastante legal…
- Fue asesinado anteayer. Veneno en una botella de licor y ni una sola pista. ¿La forma de operar no te recuerda algo? De Hogwarts quizás? Nuestro sexto año?- El rostro de Harry era una máscara dura con ojos refulgentes. No movió un musculo ni cambio de postura. Se limitó a mirar a Draco fríamente y este entendió su fama como interrogador implacable.
Draco acusó el golpe y su rostro muto a una máscara de ira.
- ¿Por qué no me acusas algo concreto de una vez por todas Potter? Yo no mate a Bole, no provoque el incendio en el callejón y no tengo nada que ver con ningún otro incidente real o imaginario del que quieras culparme. ¡Por Merlín Potter! Tú mismo lo dijiste. ¡Pude haber muerto!- Draco estaba furioso y desesperado- Sé que puedes culparme de muchas cosas del pasado y si, puede que te moleste que no haya pasado un veraneo en Azkaban, pero no tengo puta idea de quién está detrás de esto y tengo tantas ganas como tú de averiguarlo. Así es que por que no empiezas contándome exactamente porque estoy en esta cama con los huesos congelados.
- ¿Qué es lo último que recuerdas?- pregunto Harry acomodándose en la silla.
- Estaba volando cerca de un claro en el bosque y vi el reflejo de la laguna, lance chispas rojas para avisarle a Granger y sentí una ráfaga de viento frío, la escoba empezó a girar, trate de maniobrar para detenerla pero simplemente dejo de volar y empecé a caer. Después de eso no recuerdo nada más. A propósito ¿Dónde está Granger? ¿No fue atacada?
- Hermione está bien salvo unas heridas menores que le quedaron después de sacarte del lago y arrastrarte por medio bosque. Si no es por ella, no la cuentas.- Harry habla casi al pasar acomodándose los lentes. Se los saca, los limpia tomándose su tiempo dejando que la información haga su efecto - ¿Tienes alguna idea de quien hizo esto?
- Ya te lo dije Potter. Ni mierda. ¿Granger no sabe nada? ¿Vio algo?
- Lo mismo que tú. Bien, una última pregunta y terminamos. – Harry se pone de pie y se acerca a Draco en actitud amenazante- ¿Por qué tu varita vomito un "Obliviate"?
Draco piensa a toda carrera, sabe que mientras más tarde en contestar más sospechoso se ve. Decanta por la verdad o parte de ella.
- Bueno…. Tomamos algo de vino con la cena y Granger no está acostumbrada… Se dijeron cosas que no es necesario que recuerde, menos si me las dijo a mí.- Hace una pausa y se ve azorado- Veras Potter, las cosas han cambiado un poco con Granger. Llevamos un tiempo trabajando a la par y digamos que somos más cordiales entre nosotros. No sé si les habrá contado pero hay días en que almorzamos juntos o paso a dejarla a su casa, cosas de colegas. Ambos hemos puesto de nuestra parte para poder trabajar bien y quiero que continúe así.
- ¿Por qué volviste realmente? No creo que el puesto de pocionista del Ministerio sea la vocación de tu vida. ¿Qué ocultas Malfoy?- le pregunto Harry con los ojos entrecerrados- Quiero que me digas exactamente cuál es tu plan y que pretendes lograr.
- Vine a recuperar lo que me pertenece. Mi vida, mi lugar en esta sociedad. Vine a reivindicarme y dejar de ser un paria para volver a ocupar el lugar que mi familia tuvo siempre. ¿Mi plan? Ya lo conoces, trabajo duro y decente, soy bueno en mi profesión y quiero ganar ese prestigio no importa que sea mal pagado. Aún tengo lo suficiente para vivir a mi gusto. – Draco dijo todo de un tirón con su típica forma de arrastrar las palabras. De pronto se quedó callado mirando a Harry directamente a los ojos- ¿Qué me diste? Veritaserum?
- Lo siento Malfoy, tenía que asegurarme. Lo bueno es que tu declaración coincide palabra por palabra con la de Hermione. Estas limpio… y si estás pensando en denunciarme a mis superiores por usar una poción casi ilegal, técnicamente no era veritaserum pues le agregue algunas gotas de limón al prepararlo.- Harry sonrió con suficiencia al decirlo- Le avisare a tus amigos que estas despierto. Están esperando desde temprano.
En cuanto Harry dejo la habitación, Pansy y Theo hicieron su aparición seguidos de Blaise Zabinni. Algo bueno había que decir de ellos y es debían haber estado muy preocupados. Los tres tenían cara de no haber dormido y Pansy no estaba en su mejor momento con los ojos enrojecidos y algo despeinada. En cuanto vio a Draco se echó a llorar y se acercó para abrazarlo quedando tendida a su lado con la cabeza sobre su hombro, mientras Draco le acariciaba el cabello con su mano derecha.
- Tremendo susto nos hiciste pasar dragón, casi te dimos por muerto- le dijo Theo pasándose la mano por la frente, mientras Zabinni en silencio le daba palmadas en el hombro- Esperando que despertaras y encima con Potter interrogándonos…. ¿Supiste lo de Bole?
- Potter me lo acaba de contar… Blaise ¿Cuándo llegaste?
- Ayer. Vine en cuanto Pansy me contacto. Tenía pensado darte una sorpresa, ser el remplazo de Nott en alguna que otra travesura, pero la sorpresa me la diste tú. ¿No sabes quién…?
- ¿Quién pudo ser? Ni idea – Draco se acomodó en la cama sin dejar de abrazar a Pansy que continuaba llorando en silencio- Supongo que no le avisaron a mi madre. No quiero que sepa nada hasta salir de aquí.
- Yo le avise hoy en la mañana.- dijo Pansy con voz ronca- Estaba furiosa, pero logramos convencerla que era mejor esperar hasta que estuvieras en casa para venir. Draco,¡ tengo miedo ¡¿Quién haría esto? He estado pensando y pensando y no logro descifrar nada. Bole no tenía enemigos y ahora está muerto… asesinado con veneno. Y después alguien te ataca a ti y te escapas por los pelos. Me da miedo imaginar que el siguiente es uno de nosotros. Creo que cada uno debiera empezar a descartar gente que conocemos para poder señalar el común entre Draco y Bole, además de planear estrategias para protegernos.
Se produjo un silencio incómodo. Pansy siempre lograba el efecto de poner en palabras los sentimientos del resto.
Fueron interrumpidos por unos suaves golpes en la puerta y la entrada de Hermione Granger premunida de dos libros y un paquete gigante de bombones chocolate rellenos con menta, quien inmediatamente se vio sometida al escrutinio de los acompañantes de Draco.
Hermione se quedó de piedra ante la escena de Pansy recostada "impúdicamente" con la cabeza en el hombro de Draco y sintió un monstruo de un sospechoso color verde retorcerse en su estómago. El monstruo rugió cuando se dio cuenta que los ojos celestes de Pansy brillaban burlones ante su cara de asombro.
- Ehm… Hola solo venía a ver como estabas – Hermione mentalmente se dio una palmada en la frente y se obligó a pensar en algo que decir, si no brillante, a lo menos original- Veo que estas acompañado. Te dejo esto para que te entretengas más tarde, es decir cuando estés solo. O sea es para que no te aburras… Bien lo dejo aquí. Me alegro que estés mejor. Nos vemos.
Hermione, valientemente se acercó a la mesita de noche para dejar su carga mientras era escrutada sin ningún disimulo por Zabinni y Nott. Pansy continuaba con los ojos cargados de malicia y una sonrisita irónica que la sacaba de quicio, sobre todo por ese maldito monstruo transformado en hipogrifo instalado en su estómago, que no dejaba de dar saltos y coces mientras veía a Pansy pasar sus dedos blancos acariciadoramente por el brazo de Draco.
Casi había alcanzado la puerta cuando la llamo.
- Granger por que no te quedas un rato. Los chicos ya se van.
Hermione alzo la cabeza, se armó con su mejor sonrisa, se volteó y abriendo la puerta se despidió con la mano.
- Lo siento Malfoy, no puedo quedarme. Tengo que volver al Ministerio. Recupérate pronto.
- Y más tarde?- Draco no alcanzo a retener la pregunta antes de pensarlo dos veces. Sabía que ese lapsus iba a merecer un interrogatorio.
- Más tarde te darán el alta. Nos vemos en la oficina – y salió rápidamente de la habitación.
Casi corrió por el pasillo, hasta llegar a un baño en donde se encerró. "Estúpida, estúpida… Por qué dejaste que te descolocaran?... Eres adulta compórtate como tal¡… Bueno, está bien, la salida no fue tan mala… Casi digna. Y porque te molesto tanto que estuvieran sus amigos…? y Parkinson¡ Después de todo ella fue su novia" El monstruo volvió a despertar mandándole un retorcijón "Gobiérnate Hermione¡ Es tu compañero de trabajo, nada más" Se lavó la cara con agua fría y salió rumbo a Ministerio decidida a no dejarse enloquecer por esos pensamientos centrados en un rubio con ojos grises enigmáticos y que de un tiempo a esta parte tenía la mala costumbre de colarse en su mente provocando reacciones inesperadas.
- Wow¡ ¿Esa era Granger? ¿LA Granger?... No me creo ese trasero y ese par de….- Blaise se calló sin terminar la frase bajo la mirada fulminante de Pansy- Bueno… Es un don, saben?… Puedo adivinar lo que esconden las túnicas más deformes y Granger está… eh atractiva.
- No ha cambiado mucho. ¿Qué edad cree que tienes? Chocolates? Al menos no son ranas… y estos libros… - Pansy se había acercado a curiosear y hojeaba descuidadamente los libros dejados por Hermione- "Unicornios en la niebla" y "Dragones, el mito muggle"… Le contaste que tenías más de 14 años verdad?
- A mí me pareció bien, se ve simpática y parece que algo sabe acerca de tus gustos- Theo lo dijo mirando a los ojos a Draco quien sostuvo la mirada sin dejar entrever ninguna emoción.- No veo nada malo en chocolates con menta y dragones. ¿Qué les parece si dejamos a Draco descansar tranquilo? Esperamos llevarte a casa esta noche colega.
Se despidieron con un apretón de manos y Pansy se agacho a besarlo en la mejilla "No creas que te salvaste Dragón, tenemos una conversación pendiente" y salió dejando a Draco preocupado. ¿Cómo explicar algo que no se lograba explicar ni a sí mismo?
La figura encapuchada temblaba de pavor mientras recorría el laberinto de piedra que lo llevaba a su amo. Sabía que le esperaba un cruel castigo. ¡Maldita Sangre sucia siempre interponiéndose! Si no fuera por ella su plan habría tenido otro resultado. Uno que lo llevaría a la gloria…. A ser la mano derecha de su amo. Sin embargo no todo estaba perdido. Ese traidor a la sangre de Bole lo había pagado.
Mientras cavilaba se fue acercando al leve resplandor de la cueva a la que las antorchas empotradas daban el aspecto de una cosa viva. Y allí, en el centro, lo esperaba su señor. Inmóvil en su grandiosidad.
- Ya lo sé todo. Tu patético intento por obedecer mis órdenes no dio resultados.
- Pero señor… La sangre sucia lo salvo. El cayó y podría haberlo dado por muerto si no es por ella.
- Y de que me sirve a mí un cadáver en un lago congelado. ¿Crees que me conformare con el cadáver de un traidor a la sangre con una snitch por cerebro? ¡El mundo mágico debe saber que estoy de vuelta, tan fuerte como ayer!... Mis mortífagos deben saber que estoy de regreso y que el poder es nuestro... Les haremos pagar por habernos perseguido como ratas… ¿A cuántos haz contactado? ¿Cuántos están dispuestos a volver a mí?- los ojos rojos brillaron en la profundidad de la capucha- ¡Contesta!
- A ninguno mi amo. Algunos están presos en Azkaban y el resto convertidos en traidores. Otros escondidos en lugares lejanos tratando de olvidar- la desesperación lo había hecho arrodillarse- Pero estoy yo mi señor. Su más leal vasallo. Puede confiar en mí…
- Así que somos solo tú y yo… Muy bien… Volverán. Arrastrándose, pero volverán. Esta vez seré generoso contigo. No tendrás castigo. Pero escúchame bien… Un solo error y lo pagaras.- la voz seseante pareció retumbar dentro de la cabeza de su vasallo- No te apresures. Prepáralo todo. Quiero miedo en los ojos de esos inmundos…. Ahora retírate y no vuelvas hasta que me traigas una buena noticia. Y la única buena noticia que aceptare será la cabeza de los traidores.
El encapuchado no se hizo esperar para salir a paso rápido de la cueva. Hasta que no llegó al primer recodo no se sintió lo suficientemente a salvo como para apoyarse en la pared y respirar aliviado. Aún tenía miedo de ser alcanzado por un rayo verde y mortal por la espalda.
