Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Pues sí jajaja. Está muy ocupado intentando salvar al mundo (tanto el mágico como el muggle) jajaja. Besos de chocolate :)

xXm3ch3Xx: Un poco adulador sí que es, y listo porque sbe que si la llama por su nombre se le come vivo, pero lo endulza on una adulación y cosas bonitas jajaja. Bueno... es HARRY POTTER! Jajaja. Sí siento que sean tan cortos, de verdad. Besos de chocolate :)

No sé si me falta alguien para contestar. Si es así pido perdón por adelantado y si veo el comentario contestaré en el próximo capítulo.

Gracias.

Besos de chocolate :)


Capítulo 6

Cuando Harry llegó allí había una verdadera batalla campal. Los ciudadanos se metieron en Gringotts, que había cerrado sus puertas,allí los duendes les protegerían.

Aurores y miembros de la Orden del Fénix luchaban como podían, entre ellos Albus Dumbledore; pero el bando contrario era más numeroso y las criaturas difíciles de ahuyentar.

Se acercó corriendo a los gigantes ayudando a Sirius, que tenía problemas.

- ¡Diffindo Máxima!- gritó apuntando al cuello del gigante, el cual cayó muerto al suelo.

- ¡Harry! Menos mal que estás aquí.

- He venido lo más rápido posible. Los dos juntos seremos más efectivos. ¡Vamos!

Los dos apuntaron al cuello del siguiente gigante y gritaron el hechizo a la vez. Poco a poco fueron eliminando a los seis gigantes que había.

Se separaron para ayudar a los demás, Sirius fue a por las acromántulas y así ayudar a Remus y Harry a por las químeras ayudando a Ojoloco.

- Gracias por ayudarme.

- No me las des Monny. Si no llega a ser por el cachorro no creo que estuviese vivo.

- ¿Harry ya ha venido?

- Sí, está ayudando a Ojoloco con las dos químeras. ¡Cada vez tiene más poder!

- No sé porqué no me sorprende- susurró Remus.

- ¿Necesitas ayuda?- le preguntó Harry a Ojoloco.

- Me harías un gran favor chico. Tú una y yo la otra.

Harry asintió y empezó a esquivar los ataques de la criatura y atacando él. Después de veinte minutos logró convertirla en estatua y ésta cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos. Ojoloco le imitó y a los cinco minutos ya no había más químeras.

- Yo voy a por los mortífagos. Están causando demasiado destrozos. Creo que tú serías más útil si ayudases a Hestia, tiene problemas con los dementores- le dijo el viejo auror.

- Tienes razón. Ten cuidado.

Harry fue corriendo a ayudar a la mujer quien poco a poco se veía más derrumbada.

- ¡Expectro Patronum!

Un gran ciervo apareció y fue ahuyentando a los dementores hasta llegar a Hestia, la rodeó dándola energía para que pudiese seguir luchando. Harry se puso a su espalda y envió a su ciervo detrás de los dementores.

Un minuto después, la mariposa de Hestia le acompañó junto con los patronus de algunos aurores. Entre todos acabaron con ellos.

- ¡Gracias!- le dijo Hestia.

- No me las des a mí, si no a Ojoloco que se ha dado cuenta. Mejor voy a por los Nundus; los aurores y Arthur parece que me necesitan. ¿Podrías ayudar a Ojoloco y Albus? Hay demasiados mortífagos.

- Por supuesto. Nos vemos después.

Harry se dirigió hacia el primer Nundu, éste tenía unas garras que eran venenosas en cuanto tocaban a otra persona, haciendo herida. Había cinco, por lo menos eran las que había contado el ojiverde.

Tardó muchísimo tiempo en deshacerse de él pero al final logró hacerlo dejándolo hecho una estatua de hielo. Se dirigió al siguiente, estando en mitad de la lucha otro Nundu se sumó al primero Harry suspiró mientras esquivaba como podía los ataques de las criaturas.

Al final con la ayuda ce Arthur Weasley logró quitarse las dos de encima. Quedaban otras dos. Afortunadamente, los cinco aurores que luchaban contra ellos lograron derrumbarlas.

- Gracias Arthur, sin ti no las habría vencido.

- Un placer, estamos para ayudarnos entre nosotros. Parece ser que sólo quedan los mortífagos- apuntó el pelirrojo.

- Eso parece. ¿Los pateamos el trasero?

- Me parece bien.

Los dos se dirigieron hacia los primeros mortífagos que vieron. A Harry le rodearon una veintena. Se defendía como podía pero eran muchos y estaba cansado después de haber combatido a los gigantes, dementores, químeras, Nundus y mortífagos.

Varios hechizos le dieron. Parecía que los mortífagos se multiplicaban... vencía a uno y aparecía otro.

Con la ayuda de Sirius, Remus y Tonks logró deshacerse de ellos: unos heridos, otros atados y otros huyendo.

- Harry, ¿estás bien?- preguntó Sirius.

- Sí, no te preocupes- jadeó cansado.

En cuanto terminó la frase se desmayó en los fuertes brazos de su padrino, que lo atrapó enseguida.


Espero que os guste.

Besos de chocolate :)