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Capitulo 18

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Sakura había hablado con Tsunade acerca lo sucedido y que Taishi podría buscarla en el hospital. Tsunade entendió ya que en la mañana lo había visto rondar cerca de allí. Tsunade ahora era la jefa de Sakura y ella trabajaba en el hospital. La pelirosa tenía miedo de salir de la casa de los Uchiha, Sarada al ser pequeña entendía a la perfección todo y trataba de entretenerse en el patio o con Itachi pero era una niña y se aburría. El cumpleaños de Sarada estaba cerca y cumpliría 5 años. Sasuke había hablado con Sakura acerca de celebrar el cumpleaños fuera de la ciudad en una cabaña que tenían, la pelirosa acepto ante tal gesto.

– ¿Mami me ayudas? –la pelinegra necesitaba que le pusieran su listón. Sakura la ayudo y le acomodo la ropa.

–Listo, estas hermosa. –sonrió al ver a su hija. La puerta del cuarto sonó y se abrió.

–Permiso. –Sasuke se quedó viendo a su hija. –Que niña tan linda. –miro a Sakura la cual llevaba un vestido arriba de la rodilla color verde limón. –Ya…ya nos vamos. –Sarada al escuchar eso salió corriendo.

–Deja de tartamudear Sasuke-baka. –dijo riendo al pasar a su lado recordando lo que Masaki había dicho. Sasuke sonrió de lado y salió tras ella. El viaje duraba alrededor de 2 horas. Habían quedado de encontrarse en la cabaña con Naruto, Hinata, Masaki, Ino y Sai, la nueva pareja de la rubia. Al llegar Sakura con ayuda de Sasuke e Itachi arreglaron todo para el cumpleaños. Sarada estaba acostumbrada de ser rodeada por adultos, aunque Naruto era un niño aun. Los invitados llegaron y comenzó la fiesta. La cabaña era pequeña pero cómoda. Cantaron el cumpleaños, Sarada abrió sus regalos feliz y ahora se encontraba jugando con Naruto. La puerta sonó y todos se miraron.

– ¿Invitaste a alguien Sakura? –pregunto Sasuke.

–No. –la pelirosa se acercó a la puerta para abrirla. Grande fue su sorpresa al ver a Taishi.

– ¿Creíste que me perdería la fiesta de MI hija? –sonrió y los presentes miraron con miedo. Sasuke se levantó tomando la mano de Sarada

–Taishi… -susurro la pelirosa y este entro cerrando la puerta.

–Que linda familia tienes Sakura, aunque no debiste ocultarme lo de Sarada. –la pequeña tiritaba. –Sarada, te extrañe. –dijo acercándose a ella, la pelinegra le escupió en la cara. Él se levantó. – ¿Cómo educas a tu hija Sa-ku-ra, o es que acaso Sasuke la crió? –al Uchiha menor le hervía la sangre.

–Vete de aquí Taishi. –hablo Naruto que hasta el momento se mantenía en silencio.

–Cállate Uzumaki. –lo miro con enojo. –Sakura vamos. –dijo tomando el brazo de la pelirosa, ella se soltó bruscamente del agarre.

–No voy a ningún lado contigo.

–Sakura, tú y Sarada se irán de aquí por las buenas o por las malas, tú decides.

–Asqueroso.

–Bien tú lo quisiste. –el ojivioleta abrió la puerta. –Inari ven. –la rubia entro sonriendo. –Toma a Sarada.

–No dejare que te la lleves. –Sasuke tomo fuerte la mano de la pequeña.

–Por favor Sasuke. –dijo sacando una pistola. –Suéltala. –Sasuke no se dejó intimidar. – ¡Que la sueltes! –grito histérico al ver que no lo intimidaba ni nada.

–Taishi por favor… -suplico Sakura pero eso hizo que el ojivioleta sintiera más ira y le disparo a Sasuke en la pierna dejando a Sarada. Taishi aprovecho y tomo la mano de la pequeña la cual lloraba.

–Llévatela. –le dijo a Inari.

– ¡Sasuke! –quiso correr pero fue detenida por una mano.

–No, no, no, tú te vas conmigo. –la tomo y con la punta trasera de la pistola la golpeo en la cabeza haciendo que cayera inconsciente.

–Agg… ¡Sakura!

– ¡Sakura-chan! –grito Naruto moviéndose.

–Si alguien se acerca lo mato. –apunto con la pistola. Tomo en brazos a la pelirosa y salió de allí.

–Sasuke, ¿estás bien? –pregunto Itachi acercándose.

–Hay que llevarlo al hospital. –dijo Hinata la cual ya tenía una panza de 7 meses.

–Sakura… -susurro. –Vayan por Sakura. –grito el pelinegro herido.

–Calma teme, primero iremos al hospital.


4 horas habían pasado desde el incidente. Sarada no dejaba de llorar, estaba en una habitación que no conocía en un lugar que tampoco conocía.

–Vamos pequeña, no llores lo hice por tu bien. –le sonrió su "ex" padre. La pelinegra no dijo nada. Quería ver a su madre. Sakura le había prometido que nada malo pasaría si ella estaba allí, pero no estaba. –Bien creo que no hablaras, descansa. –salió cerrando la puerta con llave. Camino por el pasillo y entro en una habitación. La pelirosa se encontraba atada de pies y manos. Aun no despertaba. Un quejido hizo saber que recobraba la conciencia.

–Sa…Sarada… -susurro con la garganta seca. Abrió los ojos mareada, la herida causada por el golpe de Taishi tenía la sangre seca. Poco a poco despertó y se sintió inmovilizada. – ¿Pero qué mierda? –levanto su vista.

–Sakura, amor. –Taishi se acercó.

–Aléjate. –grito.

–Vaya, al parecer vivir con Sasuke te hace mal. –la pelirosa recordó al pelinegro y se alarmo.

– ¿Sasuke, donde esta Sasuke? ¿Y Sarada, dónde están?

–Creí que me preguntarías como estaba yo con todo esto. –dijo con una falsa tristeza.

– ¡Dime donde están maldito!

–Sakura no deberías hablarle así a tu esposo. –sonrió tomándola con dificultad por la resistencia que ella ponía. Logro colocarla en una cama y se subió sobre ella. –Hace tiempo que no eres mía… -susurro como un psicópata. Y comenzó a besar su cuello, Sakura se resistía pero la fuerza de él era mayor.

– ¡NO DEJAME, SUELTAME ASQUEROSO! –grito llorando. Desde la habitación Sarada escucho los gritos.

– ¡¿MAMÁ?! –grito también la pequeña. Se acercó a la puerta gritando. -¡MAMÁ!

– ¡NOO! –escucho nuevamente el grito de su madre y comenzó a llorar desesperadamente sin poder hacer nada.


Sasuke salía del hospital junto a Naruto, Itachi y Masaki. El rubio le había dicho a su esposa que se fuera con Ino por su estado de salud.

–Debemos buscarla. –hablo por primera vez en todo el rato Sasuke.

–Lo se teme.

– ¿Dónde se escondería Taishi? –pregunto Masaki.

–No lo sé…puede estar en…muchas partes. –Sasuke miro con odio por lo que había dicho.

–Debemos avisar a la policía. –sugirió Masaki.

–No la buscaran después de 48 horas desaparecida y solo lleva 5.

–Debemos buscar nosotros. –hablo Itachi.

– ¿Dónde? –preguntaron los tres mirando al mayor de los Uchiha. Itachi cerró sus ojos pensando.

–Comencemos en las antiguas casas de Inari. –Masaki miro con duda a Itachi.

–Sasuke quizás no lo recuerda pero Inari tiene fama de viuda. –la duda de Masaki creció más. –Suele casarse con millonarios y luego…desecharlos. –el pelirrojo entendió el porqué de la conversación que escucho entre ella y Taishi. Suspiro por todo el enredo.

–Comencemos.