Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Jajaja pues sí, se ha entrenado desde pequeño así que más que un prodigio un luchador con mucho entrenamiento jajaja. Besos de chocolate :)

Fran Ktrin Negro: Sii! jajaja necesita uno jajaja. Espero que te haya gustado jajaja. Besos de chocolate :)

xXm3ch3Xx: Si jajaja. Está bien... la verdad es que demasiado sí que a aguantado pero para eso le entrenaron desde pequeño... jooo te has adelantado un poco jajaja todavía nadie sabía lo de Susan... pero no te preocupes jajaja. Besos de chocolate :)

sjrodgers23: Of course! He is Harry Potter! jajaja. Thanks you! Chocolate kisses :)

No sé si me falta alguien para contestar. Si es así pido perdón por adelantado y si veo el comentario contestaré en el próximo capítulo.

Gracias.

Besos de chocolate :)


Capítulo 7

Le llevaron enseguida a la enfermería de Hogwarts, si le llevaban a San Mungo causarían mucho revuelo y no querían eso. Sirius le llevaba en brazos, seguido de Remus y Tonks.

Por el camino se encontraron a muchos estudiantes, la mayoría "alumnos" del desmayado. Todos le miraban con preocupación, sobre todo al ir en brazos de un famoso y fugado convicto.

- ¡Poppy! ¡Poppy!- gritó Sirius dejando a su ahijado en una camilla.

- ¡¿Qué son todos estos gritos?! ¡Por Merlín! Apártate de mi camino- dijo una preocupada enfermera empujando al animago en el trayecto.

Los tres adultos se apartaron y se apoyaron en la pared, sin perder de vista al pequeño. La enfermera se movía de un lado para otro, moviendo la varita, curándole y administrándole algunas pociones.

Media hora después, Albus Dumbledore, Minerva McGonagall, Arthur, Bill y Charlie Weasley y Ojoloco entraron en la enfermería.

- ¿Qué le ha pasado?- preguntó Albus a los tres que habían llevado a la enfermería a Harry.

- No lo sabemos- contestó Tonks e un susurro.

- Yo sé lo que pasa más o menos...

- ¿El qué Alastor?

- Vi como le dieron varios hechizos a la vez. Entre ellos cruciatus vi cómo tres mortífagos le enviaban esa maldición a la vez. Además, ya estaba muy cansado, a mí me ayudó con las químeras y a Hestia con los dementores. Además de combatir a muchos mortífagos.

- A mí me ayudó con los gigantes.

- Y a mí con los Nundus.

- ¡Madre mía! Tiene que estar agotado, además soportar esas cantidades de maldiciones, sobre todo la cruciatus... - dijo un asombrado Charlie.

- Será mejor que descanse. Los demás también- ordenó Albus- Sirius...

- Yo me quedaré aquí con mi cachorro.

- Y yo le acompañaré- dijo Remus.

Albus suspiró con resignación, sabiendo que si discutía con ellos sería una batalla perdida, asintió con la cabeza y salió de la enfermería seguido de los demá a los merodeadores con Harry.

La enfermera informó a los dos merodeadores el diagnóstico: tenía dos costillas rotas, otra con una grave contusión, efectos de la maldición cruciatus, el músculo del antebrazo izquierdo desgarrado, un golpe en la cabeza y pérdida de mucha sangre aparte del agotamiento físico y mágico.

Tardaría dos o tres semanas en recuperarse, y no del todo. Lo importante era que se despertarse pero eso no sabían cuándo ocurriría ya que uno de los efectos de la maldición cruciatus era encerrarte en un sueño profundo.

Sirius y Remus no se separaron de su lado. Tonks iba todos los días aunque fuese por la noche cuando no podía por el día por su trabajo. Tuvo muchas visitas, lo que alegró a los dos adultos. Habían estado muy preocupados porque el azabache no hiciese amigos... no los solía hacer porque nunca pasaba todo el curso en el mismo colegio, lo que dificultaba a la hora de hacer amistades. Harry no sabía cómo hacer amigos.

La mayoría en el castillo estaban preocupados por la salud del muchacho, todavía no había despertado y la enfermera dijo que si no despertaba en una semana lo más seguro es que nunca volviese a despertar o recordar a nadie ni nada.

Neville era uno de los que peores lo estaba llevando, ya que eso mismo era lo que les había pasado a sus padres...

Seis días después del ataque al Callejón Diagón Harry movió la mano derecha un poco y gimió de dolor.

Remus se acercó enseguida a él, Sirius había ido a darse una ducha.

- Cachorro, ¿me escuchas?- preguntó agarrando la mano del moreno.

Harry se la apretó en una afirmación. Poco a poco fue abriendo los ojos, los tuvo que cerrar enseguida a causa de la claridad, aunque un minuto después lo volvió a intentar; parpadeando logró acostumbrarse a la luz.

- M... Mo... Moony- dijo con voz ronca.

- Hola cachorro. Me alegro de volver a verte despierto. Toma, bebe un poco de agua.

El hombre le pasó un vaso de agua fría, Harry se lo tomó poco a poco.

-Gracias.

- A Sirius no le hará ninguna gracia no haber estado aquí cuando te has despertado. Acaba de irse a bañarse. No se ha separado de ti nada más que para bañarse y comer, ya que Madame Pomfrey le prohibió que comiese aquí, aunque lo intentó encarecidamente.

- Típico de Padfoot. Gracias por cuidarme, tío.

- No me las des. Es mi deber y quería hacerlo- le dijo sonriendo.


Espero que os guste.

Besos de chocolate :)