Contestación de Reviews:
sjrodgers23: Yes! I´m excited because that date comes! Jajajaja. I hope you like it! Chocolate kisses :)
TsukihimePrincess: Y no sólo a Susan... es lo que tiene ser un "chico malo" jajaja. No crees? Pero bueno, quien nos interesa es Susan al fin y al cabo... jajaja. Besos de chocolate :)
No sé si me falta alguien para contestar. Si es así pido perdón por adelantado y si veo el comentario contestaré en el próximo capítulo.
Gracias.
Besos de chocolate :)
Capítulo 13
Harry llegó durante la cena, había sido una batalla dura al ser el lugar donde murieron James y Lily Potter y donde Voldemort perdió sus poderes durante 13 años.
Llegó con la túnica rota, magullado y con rastro de sangre pero aún así no parecía que estuviese herido salvo algunos arañazos y cortes.
Entró en el Gran Comedor con paso firme y directo a hablar con Minerva McGonagall. Todos le miraban y muchos suspiraron aliviados de verle sano y salvo.
Pasó al lado de la mesa de Hufflepuff donde una pelirroja le miraba preocupada, la sonrió y la guiñó un ojo para relajarla.
Llegó ante Minerva, el Comedor estaba silencioso así que se escuchó perfectamente lo que se decían.
- Minerva, Albus se quedará en el Valle de Godric para ver en qué puede ser útil y hablar con el Ministro.
- Muy bien. ¿Qué te ha pasado, en el nombre de Merlín? Estás pálido.
- Odio los dementores. Había miles de ellos y en un momento de la batalla me han rodeado más de 500 de esos seres. ¡Puff! Horrible.
- ¡Por Merlín! Necesitas chocolate- dijo el profesor Flitwick.
Muchas personas se levantaron con un trozo de tarta de chocolate cada uno y se la llevaron (entre ellos Neville, los gemelos Weasley, Seamus, Dean y Susan)
Harry les agradeció y cogió el plato que le tendía un primer año de Ravenclaw. Se la comió enseguida.
- Debería llamar a Poppy para que te examine.
- ¡No! No hace falta Minnie, si Poppy me examina estoy seguro de que me obligará a permanecer toda la noche en la enfermería.
- Está bien. Pero cena bien y come chocolate.
- Hecho. Gracias por los trozos de tarta chicos, mejor me voy a duchar.
- ¡Tienes que cenar!
- Y cenaré en cuanto me dé una buena ducha, la necesito.
- Pero si te desmayas.
- No me voy a desmayar y si eso sucede tengo a Hedwig.
- Muy bien.
Harry se dio la vuelta y se marchó de allí, no sin antes acariciar la mano de Susan con ternura y sin que los demás se diesen cuenta.
Bajó las escaleras mejor de lo que las había subido (mucho mejor), la ducha le había sentado de maravilla. Bajó el tramo y allí, de pie, esperando, estaba Susan Bones.
Llegó hasta ella y la sonrió.
- Hola, ¿qué haces aquí?
- ¡Oh Harry!
Susan le abrazó con fuerza, enterrando su cara en el cuello del chico.
- ¡Ei! ¿Estás bien?
- He estado tan preocupada…
- Estoy bien, de verdad.
- ¡Tienes que cenar! Llevas sin comer desde el desayuno. Y en el Gran Comedor ya no hay comida.
- Pues iremos a las cocinas.
- ¿Las cocinas? ¿Sabes dónde están las cocinas?
- Pues claro. He crecido en este castillo. Vamos.
La agarró de la mano y la llevó hasta la cocina, hizo cosquillas a la pera del cuadro y entraron.
En cuanto Harry entró, sintió cómo le abrazaban las piernas.
- ¡Harry Potter! Dobby tenía ganas de ver al señor Harry Potter- chilló un elfo doméstico.
- Hola Dobby, me alegro de verte. Siento no haber podido venir estos últimos tres días. Mira, te presento a Susan. Susan él es Dobby, un amigo.
- Dobby se alegra de conocer a la señorita Susan.
- Encantada.
- Dobby, ¿podrías traerme algo de cenar y beber? También para Susan y chocolate por favor, lo necesito.
- Dobby le traerá al señor Harry Potter todo lo que quiera.
Los dos muchachos se sentaron en la mesa, al segundo estaban rodeados de comida que habían llevado los elfos.
- Yo ya he cenado Harry.
- Me acompañarás por lo menos en un trozo de tarta, ¿verdad? Por favor.
- Está bien. ¿Ha sido una batalla muy dura?
- Sí, había muchos mortífagos y dementores pero en nuestro bando también había bastantes que luchaban. En el Valle de Godric los habitantes no se amilanaron, es un lugar sagrado por lo que pasó hace 14 años.
- Entiendo. Me alegro que estés bien.
- Te dije que volvería sano y salvo, que no me perdería la cita del sábado contigo por nada.
Ella sonrió azorada y a la vez con alegría.
Espero que os guste.
Besos de chocolate :)
