JhorseL: Actualizo una vez al día, pero son capítulos cortos.

Criss G.R: Puede ser :3

Eagle Gold: No tengo nada en contra de Lissana aunque a veces haga bromas de ello. Si a un fic le toca a Freed, Lissana, Sting, Rogue o quien sea ser el malo de la historia, no tiene nada que ver con mi odio/aprecio hacia él, simplemente pongo al que más me encaja para la situación, y en esta ocasión, no, Lissana no influye en la trama.

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima


Anteriormente…

"B-Bueno… está bien… supongo que puedo limpiar mientras tanto" Dije con timidez

"¡Eso es! Vamos Elfman" Lisanna dijo con entusiasmo, dirigiéndose a la cocina y arrastrando a su hermano

Yo sólo pude observar con los ojos abiertos como alguien tan pequeño podía tener tanta fuerza


Capítulo 9 – Verdades ocultas

Después de mucho esfuerzo, finalmente había terminado de limpiar la gran taberna, y me dirigí a la barra con entusiasmo para comer lo que Lisanna me había preparado

"¡Wow! Realmente tiene muy buena pinta" Dije, mirando la comida con sorpresa

Lisanna me sonrió en señal de agradecimiento mientras yo empecé a comer. Era delicioso, ni siquiera el chef de mis tropas tenía tanto talento como ella, eran afortunados de tenerla como cocinera

Unos minutos después, mi estómago estaba lleno y me sentía como nueva "Tu cocina es increíble, muchas gracias Lisanna" Le agradecí con entusiasmo

Las puertas de la taberna se abrieron de pronto, revelando a la mujer de pelo escarlata, Erza, cuyo rostro se cambió en la severidad nada mas verme. No parecía que yo le agradaba mucho

Ella se dirigió hacia mí mientras los demás se tensaban nerviosamente ante su presencia, al parecer esta mujer les intimidaba por alguna razón, pero no entendía sus puntos de vista, ella era guapa y no parecía amenazadora

Se paro delante de mí y dirigió la vista hacia Mirajane, que era la única que permanecía impasible "¿Qué hace ella aquí?" Dijo con un tono de aprensión

Mirajane dejó cesó la limpieza del vaso de cristal momentáneamente "Según ella, Natsu le ordenó limpiar, y de paso le dimos algo de comer" Dijo sonriente

Erza endureció su rostro, haciendo estremecerse a todos, excepto Mira "¿¡Y quién os ha dicho que podíais hacer eso?!" Gritó furiosa

El rostro de Mira continuó sonriente como si nada "No era necesario que nadie lo dijese, ella llevaba 2 días sin comer nada, Erza" Le dijo como si nada

Erza gruñó profundamente, pero decidió dejar de lado el tema y marcharse del lugar sin antes darme una última mirada de desagrado

Todos suspiramos cuando cerró la puerta y Cana me puso una mano en el hombro "¡Ey!, no te preocupes por ella, da un poco de miedo, pero es una buena persona" Hizo una pausa, haciendo una mueca "…En el fondo" Susurró débilmente contra su jarra de cerveza, pero lo suficientemente audible como para oírle

Yo me giré hacia ella y los demás "¿Por qué me odia? Es decir, soy vuestra enemiga después de todo, pero todos vosotros habéis sido tan amables…"

Todos, incluida Mira, cambiaron sus rostros en la tristeza y la compasión "No es nada de lo que debas preocuparte, Lucy, no es culpa tuya después de todo…" Dijo Lisanna ofreciéndome una sonrisa triste

No entendí lo que me quiso decir, ¿Quizás había alguna otra razón oculta detrás de todo para explicar su odio? "¿Ha pasado algo? ¿He hecho algo malo? Por favor, tenéis que decírmelo" Supliqué

Todos desviaron su mirada de la mía, guardando un silencio incómodo y evitando decirme lo que quería saber, pero por sus expresiones, tenía que ser algo realmente serio

"¿Es porque me encargaron perseguir a Fairy Tail, yo… realmente lo siento… yo creía que—

Cana me interrumpió, posando su jarra fuertemente contra el mostrador y negó lentamente con la cabeza "No Lucy, no tiene nada que ver con eso, a Natsu incluso le parecía divertido"

Mira guardó el vaso finalmente limpio "Verás Lucy, es complicado, hace poco…—

Pero fue interrumpida cuando las puertas se abrieron golpeando contra las paredes con un ruido fuerte. Natsu estaba detrás de ellas con un rostro lleno de furia "¡LUCY!" Gritó

Yo tragué saliva por su entrada brusca "¿S-Sí?"

Natsu gruñó desde las puertas, apretando sus puños "¡Te había dicho que limpiaras la taberna, no que charlases con mi tripulación!" Dijo con evidente descontento por mis acciones

"P-Pero yo… ellos…" Intenté decir

Él se acercó con pasos grandes y me agarró duramente del brazo, llevándome fuera de la taberna, probablemente a su camarote a hacerme alguna cosa horrible una vez más, por lo que empecé a sentirme muy nerviosa


Natsu no había dicho absolutamente nada durante el trayecto hasta la cubierta, sólo gruñía mientras me arrastraba detrás de sí con un ritmo apresurado, dándole igual si podía seguirlo o no. Cuando finalmente llegamos, él me cogió de mis piernas y espalda y me llevó sobre sus hombros, acostándome en su cama de forma brusca y deslizándose encima de mí

Aunque se tratase de él, no podía soportar esa mirada dura y llena de odio hacia mí, no al menos sin saber el motivo, por lo que inspiré y exhalé aire profundamente, armándome de valentía "¿Por qué me odias?" Le dije sin rodeos

Mi pregunta repentina pareció sorprenderle, a que desvió la mirada y apretó su mandíbula. Unos momentos después, el suspiró y endureció su rostro de nuevo "¿A caso no es evidente?" Me habló con voz ronca

Negué con la cabeza en decepción "No, Salamander…ejem… Natsu, sé que no me odias por mi título, no me odias por las persecuciones, no me odias por—

CÁLLATE!" Me interrumpió con un grito enfurecido, que no pudo evitar intimidarme un poco. Su rostro cambió de pronto, mostrando como si estuviese en una dura lucha interna en su mente "T-Tú… Todo es tu culpa… Todo…" Intentó hablar, pero no entendía lo que quería decirme

De un salto, él se separó de mí y se dirigió a la puerta "Si sales de nuevo sin mi permiso, voy a violarte hasta que me ruegues que te mate" Dijo duramente mientras daba un fuerte portazo al salir

Me quedé completamente atónita ante sus actos, era algo que no me esperaba como respuesta, y ahora estaba claro que había una razón que justificaba su odio hacia mí que yo no conocía. Un fuerte impulso de salir y volver a la taberna para escuchar esa historia pasó por mi mente, pero el miedo a la amenaza de Natsu lo eclipsó del todo, sabía que era capaz de hacer eso, no me convenía desafiarle.

Di un largo y profundo suspiro en derrota mientras me recostaba en la cama, barajando pensamientos en mi mente hasta que mis ojos empezaron a cerrarse y me quedé dormida sin darme cuenta