Contestación de Reviews:
TsukihimePrincess: Pues sí! Cualquier cosa... Son mortífagos y no les importa torturar a los peques si es necesario... O a lo mejor sólo querían tener una forma de extorsionar a la familia, ya sabes para que hicieran lo que ellos quisieran... Besos de chocolate :)
xXm3ch3Xx: Jajaja no creo que la peque le vea de esa forma, sólo está mirándolo de esa forma porque es su salvador y porque le ha hecho una caricia, un mimo sin que sea su padre... y eso le ha llamado la atención. Susan, no creo que se ponga celosa por eso... y en cuanto al matrimonio... pues no lo sé, habrá que esperar ;) Besos de chocolate :)
sjrodgers23: I also!. And not only to them, but also to others... Chocolate kisses :)
No sé si me falta alguien para contestar. Si es así pido perdón por adelantado y si veo el comentario contestaré en el próximo capítulo.
Gracias.
Besos de chocolate :)
Capítulo 18
Llegaron a través de un traslador al cuartel de La Orden del Fénix, que no era otro que la Mansión Potter. Llegaron a través de un traslador indetectable, allí entraron y quince elfos domésticos atendieron a los prisioneros: curándoles, dándoles ropa, comida, bebida y un buen baño.
Mientras que ellos hacían todo eso, Harry, Bill y Charlie avisaron a los miembros de la Orden para convocar una reunión de emergencia.
Diez minutos después empezaron a llegar todos, incluido Albus Dumbledore. Entre los tres contaron todo lo que había pasado.
- ¿Estás seguro que no has metido en un espía en el cuartel con Narcisa Malfoy?
- Completamente Ojoloco. Draco me hizo un juramento inquebrantable y uno de fidelidad.
- Deberías haberme avisado, te habría acompañado.
- Lo siento Sirius, pero Bill y Charlie eran las personas que necesitaba. Lo siento.
Sirius suspiró.
- Lo comprendo.
- Gracias. Con permiso pero tengo que ir a hablar con la señora Malfoy.
Se levantó y se dirigió a una de las habitaciones, tocó a la puerta y entró después de escuchar el consentimiento.
- Señora Malfoy, ¿cómo se encuentra?
- Bien, gracias.
Harry le contó todo, decidieron que ella se quedaría allí cuidando la casa, no sin antes de que ella le hiciese un juramento de fidelidad.
Después de hablar con ella y de salir de la habitación un elfo doméstico llegó ante él.
- Señor Potter, siento interrumpir pero la niña no deja de llorar y su padre me ha pedido que le avise a usted.
- Iré ahora, Po. Guíame.
Po le guió hasta la habitación, dentro estaba un hombre intentando consolar a la pequeña, tumbado en la cama.
- Señor Potter- dijo el hombre intentando levantarse de la cama.
- No se levante. Hola pequeña, ¿qué te pasa?
- Echa de menos a su madre, la mataron en la celda mientras que la torturaban.
- Siento haber tardado tanto. Eh, ¿quieres chocolate? Me iba a colar en la cocina para coger un poco sin que nadie se entere.
La pequeña asintió rápidamente, así que él la cogió y la llevó a la cocina para comer chocolate.
Después de tomarse una taza de chocolate la niña cayó dormida, Harry se la llevó al padre.
- ¿Se ha dormido?- le preguntó extrañado el hombre.
- Bueno… en realidad la he dormido. He mezclado en su chocolate una poción para dormir sin soñar.
- ¿Poción?
- Soy mago, todo lo que has vivido últimamente es magia. Estamos en guerra, los magos quiero decir. Los que os tomaron como prisioneros no quieren que haya gente sin magia, yo y mi bando sí.
- ¿Cómo es que nadie lo sabe?
- Los magos estamos, por decirlo de una forma, escondidos. Desde la Caza de Brujas estamos escondidos. Tenemos nuestros colegios, nuestros puestos de trabajo, nuestros lugares escondidos; muchos de nosotros vivimos con gente sin magia sin que os deis cuenta. Ahora vuestra "especie" está en peligro.
- Me lo imagino.
- Estáis bajo mi protección, no te preocupes.
- ¿Eres como un soldado?
- Soy un estudiante de 15 años- el hombre se asombró- pero un estudiante que está desde hace 14 años en el punto de mira de ese psicópata. Trabajo muy duro para poder derrotarle.
- ¡V-a-y-a!
- Me tengo que ir, si mi novia se ha enterado que he salido del colegio estará histérica. Tu hija y tú sois bienvenidos a mi casa.
- ¿Ésta es tu casa?
- Sí, mis padres me la dejaron en herencia. Toma, deberías tomarte esta poción, te hará bien. Que descanses.
Harry se levantó de la silla donde se había sentado al principio de la conversación y se fue. El hombre le vio cerrar la puerta, miró a su hija, cogió la poción y se la bebió de un trago.
Se despidió de su padrino y de su tío, quienes se iban a quedar a dormir ahí esa noche para poder vigilar y ayudar a los ex prisioneros.
Llegó a Hogwarts a las tres y media de la mañana, entró en su habitación sigilosamente para no despertar a sus compañeros. Pero no todos estaban dormidos.
- ¿Ha ido todo bien Harry
- ¡Neville! Ha ido todo perfecto. ¿Qué haces despierto a estas horas?
- Estaba preocupado. ¿Eso es sangre?
- Si… Me han herido un poco pero son rasguños. Hemos sido tres contra treinta, no ha estado mal. Lo malo es que era un sitio cerrado.
Se metió en el cuarto de baño a darse una ducha y cambiarse. Neville le esperó y cuando ya estaba a medio vestir se levantó para ayudarle a curarse las heridas.
- ¿Sólo habéis sido tres?
- Sí, hemos ido a rescatar a unos prisioneros Poca cosa.
Neville sacudió la cabeza escéptico.
- Me gustaría ayudar en la guerra- susurró.
- Necesitas practicar más pero si necesito ayuda en algo te lo diré. En la guerra no todo es lucha.
- ¡Gracias Harry!
Espero que os guste.
Besos de chocolate :)
