Juego por un beso
Basado en Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.
-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//
CAPITULO 3
DEBES JUGAR
Por que desde aquella mañana en la biblioteca de Oz no dejaba de pensar en aquel jugador? Sabía que en su mente solo debería de existir el examen que tenía que pasar, pero cada vez que veía el libro de matemáticas no podía evitar recordar la forma en la que Heero le había llevado hasta el baño y con sus dedos había recorrido su cuello. No podía evitar el sentir como un sonrojo recorría su rostro tan solo al recordarlo. Pero al mismo tiempo, no podía evitar que a su memoria regresara la imagen de aquella rubia, rubia que había visto en alguna parte, colgada de su cuello.
Balanceaba el lápiz entre sus dedos, con la barbilla apoyada entre sus manos, cuando debería estar contestando su examen. Pero no lograba concentrarse, sabía que tenía que aprobar si quería jugar el día siguiente contra la Universidad de Rocquefeller, los campeones del año pasado. Pero en su cabeza solo existía la imagen del jugador de Oz...
El coach Zech le había dado la oportunidad de faltar a los entrenamientos para que presentara ese examen. Pero sabía que no lo haría siempre, si seguía sacando tan bajas calificaciones como hasta ahora, sabía que no solo no jugaría los siguientes partidos, no jugaría ningún otro. Ya que los jugadores de Football tenían que tener todas sus materias aprobadas y en primera oportunidad, no importaba que fueran con 70's, lo importante era que estuvieran aprobadas.
-- Duo Maxwell!! - una voz femenina lo interrumpió de sus pensamientos. Y alzo la vista para ver delante de él a una joven mujer de ojos azules y cabello negro corto.
-- Profesora Noin?
-- Si tiene tiempo de distraerse viendo por la ventana, eso quiere decir que ya termino su examen. Así que entréguemelo - Duo bajo la vista para ver que la mitad del examen aun se encontraba en blanco.
-- No maestra Noin, aun no termino - dijo Duo nervioso.
-- Lo que no hizo en dos horas no lo hará en los cinco minutos que faltan para que termine el examen. Así que entréguemelo ahora - volvió a repetir esta vez extendiendo la mano para que Duo le entregara el examen.
Duo tomo las hojas del examen resignado, la maestra tenía razón. Había estado demasiado tiempo distraído con sus pensamientos que no había resuelto todo. Sabía que no tenía caso retenerlo, solo quedaba esperar a que la profesora lo revisara y si de nuevo sacaba un 68, rogarle por los dos puntos extras como la vez anterior y jugar contra Rocquefeller al siguiente día.
-- Bien Duo, ahora mismo me pondré a revisar tu examen.
La profesora Noin camino de nuevo hasta el escritorio con el resto de los exámenes en la mano. Todos los alumnos fueron saliendo, menos él. No sabía si era una suerte o una desgracia que la profesora Noin y el coach Zech fueran amigos desde la universidad. La profesora Noin revisaba primero el examen de Duo para saber si jugaba o no el viernes. Y ese resultado se lo daba directamente a Zech.
Duo volvió a concentrase en la nada viendo por la ventana. Mientras la profesora revisaba los aciertos y errores en el examen del trenzado.
Hilde caminaba por el pasillo de la Universidad de Literatura con la cara apesadumbrada. Aun no entendía por que la maestra le había asignado a semejante compañero de equipo!. Hubiera preferido hacer el trabajo sola que tener a ese patán cerca de ella, y ahora tenía que aguantar su compañía por el resto del semestre...
-- Insisto en que vayamos a mi casa a hacer el trabajo que entregaremos el Lunes.
Los ojos azules de Hilde se clavaron en los ojos oscuros de su compañero con furia.
-- Olvídalo Wufei!!, si no quieres estar en la biblioteca o en mi casa, entonces tu haz tu parte y yo la mía. Así evitamos tener que vernos las caras... - dijo parándose delante del chino y poniendo ambas manos sobre su cintura.
-- La maestra se dará cuenta si hacemos el trabajo de forma separada, no escribimos de la misma forma... - dijo tranquilamente el chino.
-- Por supuesto, yo no tengo mala ortografía... - Wufei sonrió ante lo dicho por la morena.
-- Precisamente por eso serás quien lo teclee - dijo mostrando una sonrisa triunfal.
-- Quee!, yo no haré todo el trabajo, no soy tu secretaría!
-- Te quejas de mi ortografía, si tu lo tecleas te aseguras de que este bien escrito.
-- Eres un pesado!, no te soporto! - dijo Hilde dándose la vuelta para seguir su camino.
-- Yo también te quiero - respondió Wufei con sarcasmo siguiendo a Hilde, quien solo le observo de reojo molesta.
-- No se como sobreviviremos este semestre sin matarnos uno al otro - murmuro.
Un auto convertible rosa se estaciono frente a la Universidad de Ciencias. Una chica de anteojos oscuros tomo sus cosas del asiento del copiloto y se puso a marcar un numero en su celular, mientras con la vista recorría los pasillos de la universidad de Oz, sabía que la persona a la que buscaba debería estar por allí, solo se aseguraba de que aun no hubiera salido.
El teléfono sonaba por cuarta ocasión sin que aun se obtuviera respuesta.
-- Vamos Dorothy, contesta! - dijo la chica para si misma exasperada por la espera aun sentada en su auto.
Una chica de ojos celestes miraba con renuencia el identificador de llamadas, sabía quien era y no quería contestarle, pero solo a ella se le había ocurrido dejar encendido el celular. Por suerte lo había puesto en vibrador y así evitaba que el maestro se diera cuenta de que sonaba.
Tomo con fastidio el aparato y dejo caer su pluma, al mismo tiempo en que se agachaba para recogerla, contestaba el celular.
-- Relena!, aun estoy en clases, sabes que no debes interrumpirme cuando aun no salgo...
-- Solo contéstame algo... Heero también esta en clases?
-- Si, si, aun esta aquí. Por que?
-- Solo eso quería saber, adiós.
Relena cerro el celular, quería ver a Heero y atraparlo, pensaba que él solo se estaba haciendo el difícil con ella y eso le gustaba más. El viernes se le había perdido entre la gente de la fiesta y el sábado que le había visto en la biblioteca de Oz, gracias a Dorothy, se había aprovechado de que estaba distraído para abrazarlo. Pero no supo por que él solo le había mirado de forma fría y había separado sus brazos de su cuello para salir corriendo. Por más intentos que había hecho por llamarlo, él la había ignorado. O quizá no la había escuchado.
Durante los entrenamientos en el campo de football, siempre trataba de llamar su atención, pero él parecía no verla. Por que las cosas que con otros funcionaban, no funcionaban con él?
No le gustaba andar persiguiendo a los chicos, pero con este tendría que hacerlo, ya que el parecía no verla. Ahora solo tendría que esperar unos minutos para verlo aparecer por los pasillos principales.
Aun estaba pensando que decirle, cuando la inconfundible figura de Heero apareció ante su vista. Se dio prisa en aventar sus lentes al asiento del copiloto y bajar del auto para ir a su encuentro.
-- Hola Heero! - dijo alegremente deteniéndose delante de él con la más amplia de las sonrisas, pero Heero paso por su lado sin ni siquiera verla. Eso le molesto - Heero! - entonces Heero volteo solo de reojo a verla.
-- Ah, Relena, que quieres? - dijo de forma fría quedando delante de ella.
-- Yo solo... he... - no había tenido tiempo de pensar en que decirle - se que vas a entrenar ahora, quieres que te lleve? Tengo aquí estacionado mi auto nuevo - dijo sonriendo ampliamente y señalando su convertible rosa.
Heero volteo a su espalda viendo el enorme estadio que estaba solo al cruzar el estacionamiento de su universidad sin prestar atención al auto que señalaba Relena. Realmente no necesitaba que nadie lo llevara, además el entrenamiento era hasta las siete de la noche, por ser el juego del siguiente día a las dos de la tarde. A caso esa niña no lo sabía?
Relena sonrió nerviosa, como se le había ocurrido decirle que lo llevaba al estadio, estando solo a unos pasos de allí?, además se le había olvidado que el entrenamiento había cambiado de horario.
El sonido de un claxon los distrajo del tenso silenció que se había formado entre ellos.
-- Heero!, Hey Heero!, necesito hablar contigo - Heero volteo para ver a Quatre en su auto y se dio la vuelta ignorando a Relena.
La mirada de Relena centello con furia al ver como Heero se alejaba de ella para subirse al auto de Quatre. Por que Heero no se fijaba en ella?, sabía que era Bonita, además era rica y Heero solo se sostenía con una beca. Cualquier chico en su lugar se sentiría dichoso de que ella se interesará en él. Pero ya sabía por Dorothy que Heero no era como los demás chicos con los que había salido y eso le encantaba.
-- Te atrapare Heero - murmuro para si misma - de una forma o de otra te atrapare.
No podía creer lo que había pasado... por que le había pasado eso a él? Por que?...
Después de haberse pasado casi toda la semana estudiando para el examen, cuando debió estar concentrado en contestarlo, se la había pasado pensando en ese jugador de Oz y ahora, debido a su distracción había reprobado el examen.
Por más que le había suplicado a la maestra por que lo pasara, eran demasiados los puntos que necesitaba para aprobar. Si le hubiesen faltado de dos a cinco puntos, la profesora Noin se los hubiera dado, pero no. Tuvo que haber reprobado con 45!! Y ahora ya no jugaría contra Rocquefeller. Si por lo menos hubiera reprobado cuando le tocara jugar contra Victoria. Sabía que contra ese equipo, cualquiera ganaba. Pero Rocquefeller!!, el campeón!!, contra ese equipo si lo necesitaban y no iba a estar.
Caminaba de forma desanimada rumbo a la parada del autobús. Seguramente Trowa lo iba a regañar por haber reprobado, pero no había nada más que pudiera hacer. Solo ponerse a estudiar para el siguiente examen y pasar, si no, no jugaría contra Oz, el partido que si contaba, ya que el anterior solo había sido amistoso.
Unos ojos azul cobalto se clavaron sobre la figura esbelta que caminaba del otro lado de la calle. Su cabello castaño, atado en una trenza, se movía graciosamente conforme sus pasos.
Pero por que se veía triste? Por que caminaba de forma pausada? Desde cuando le interesaba saber de ese jugador? Desde cuando le preocupaba saber por que razón estaba triste?
Agito su cabeza para dejar de pensar en tonterías cuando se percato que Quatre se orillaba a un lado de la calle por donde Duo caminaba.
-- Hola Duo! - dijo Quatre, haciendo que el trenzado volteara a verlo.
Los ojos violetas de Duo se clavaron en los cobaltos de Heero con sorpresa. Justo el causante de que reprobara... pensó en ese momento.
Heero se extraño de que Quatre conociera al mariscal de campo del equipo rival. Por que lo conocía?, de donde lo conocía? Por que Duo le sonreía?
-- Hola Quatre!, Que tal Heero! - dijo dirigiendo su vista del rubio al moreno.
-- Quieres que te llevemos? - preguntó Quatre sonriendo.
-- En verdad? - dijo Duo emocionado - no quiero que te molestes!
-- No es ninguna molestia Duo, sube!
Duo tomo su mochila y la lanzo al asiento trasero para después brincar a la parte de atrás del auto también.
-- Que envidia les dará a mis amigos al verme en un auto como el tuyo! - dijo Duo sonriendo, Quatre solo sonrió.
-- Tu me dirás por donde Duo.
-- Claro Quatre, da vuelta en la siguiente avenida y cuando llegues al super volteas a la izquierda.
-- No vives tan lejos de casa de Heero.
-- Ah no? - dijo Duo viendo al serio jugador de Oz, que desde que había subido no había dicho ninguna palabra - Tu vives por aquí Heero? - pero Heero solo asintió sin decir nada.
Duo hablaba animadamente con Quatre, mientras Heero se limitaba solo a observar, aparentemente a la nada. La mirada color Aqua de Quatre observaba de forma atenta por el espejo retrovisor, que a pesar de que Duo parecía platicar animadamente con él, todo el tiempo veía el perfil del jugador que viajaba en el asiento del copiloto de forma callada.
Heero observaba el espejo lateral del auto, la imagen del trenzado se reflejaba de forma perfecta. Parecía que la tristeza que poco antes había visto en él había desaparecido al encontrarse con Quatre. Pero por que le molestaba el pensar que era por Quatre por el que él jugador de Colmillo Blanco se mostraba ahora animado?
-- Por que quieres que te dejemos en esta parte Duo? - pregunto Quatre cuando Duo le pidió que lo dejaran en la parte trasera de su casa.
-- Entrare por el patio trasero, no hay problema Quatre, así no tendrás que dar la vuelta.
-- No es ningún problema.
-- En verdad no te molestes Quatre - la realidad era que no quería que alguien le dijera a su padre que dos chicos lo habían llevado a su casa en auto y no en cualquier auto; en un deportivo rojo; pero no pensaba decírselos.
-- Esta bien Duo, será como tu quieras.
-- Bueno chicos, esta es su casa, cuando gusten pueden venir a visitarme - dijo Duo saltando del auto y tomando su pesada mochila negra del asiento trasero, pero se animo a aclarar - claro que mientras sea antes de las seis - dijo riendo y cerrándoles un ojo.
-- Muchas gracias Duo! - dijo Quatre sonriendo, mientras Heero solo se limitaba a verlo.
-- Un gusto platicar con ustedes, eres muy platicador Heero - dijo de forma sarcástica, mientras Quatre comenzó a reír - mucha suerte en el juego contra Victoria mañana - dijo Duo levantando la mano para despedirse.
-- Lo mismo para ustedes contra Rocquefeller - dijo Quatre comenzando a poner el auto en marcha.
-- Gracias!!!! - grito Duo mientras veía como el auto se alejaba y veía como Heero giraba su rostro para verlo por última vez - en verdad gracias, que lo van a necesitar...
Duo abrió la puertecita trasera de la cerca de madera para entrar al patio. Seguramente Hilde ya había llegado de clases y estaría sentada en la sala viendo su novela y no quería que le viera llegar. Se sentía apesadumbrado por haber reprobado y más al saber que no podría jugar al siguiente día. No, no estaba con ánimos de ver a nadie... a pesar de que se había mostrado contento y juguetón con Quatre y con Heero, la verdad es que se sentía profundamente desanimado.
Abrió la puerta de la cocina y se topo de lleno con dos personas que no esperaba ver.
-- Pon lo que te dije!!, las cosas sucedieron así y no de la forma en que tu lo narras - dijo la chica.
-- Todo eso es una mentira, si solo vamos a poner un resumen de estos libros, pues solo deberíamos copiar. Yo te estoy comentando lo que vi en la televisión y lo que leí en los periódicos - comento el chico en tono fastidiado.
-- No tenemos nada con que sustentar tu historia! Y si la maestra pregunta por Bibliografía que le diremos? - cuestiono la chica.
-- Que yo soy la bibliografía - dijo Riendo.
-- Wufei!!! Eres un fastidio!!!
-- Y tu eres un amor Schbeiker? - cuestiono el chino.
-- Ejem, ejem, espero no interrumpir nada...
Ambos voltearon para ver en la puerta de la cocina a Duo, que les observaba divertido. Parecía que había presenciado parte de su pelea.
-- Duo!!!, que bueno que llegaste, si no, mira, soy capas de usar este cuchillo para acabar con tu amigo - dijo Hilde agarrando un cuchillo de cocina.
-- Y yo era capas de ahogarla en el lava vajillas - dijo Wufei viendo a Duo que les sonreía.
-- Veo que se siguen llevando igual de bien - dijo Duo riendo mientras dejaba su mochila sobre una silla de la mesa de la cocina.
-- Y ahora por que están los dos aquí? Y haciendo tarea - dijo viendo la pila de libros que había sobre la mesa - pensé que el día que se juntaran a hacer algo, era por que la tierra estaba a punto de estallar.
-- Y debe estarlo... - dijo Hilde - nos hemos estado gritando desde que llegamos.
-- Como me fui a perder eso... - dijo Duo riendo.
-- Es en serio Maxwell, tu hermana es una molestia - se quejo Wufei.
-- Y tu eres un patán!!! - grito Hilde
-- Por que soy un patán?, por que no dejo que todo sea como tu quieres?? - cuestiono Wufei.
-- Si, digo, no, bueno si - dijo Hilde nerviosa.
-- Bueno chicos, me encantaría quedarme a ver el espectáculo, pero tengo que estudiar - dijo Duo levantándose y tomando su mochila.
-- Por cierto Maxwell, como te fue en tu examen? Pasaste?
Duo aun de espaldas a Wufei abrió los ojos en sorpresa, pensó haberse salvado de responder por el examen, pero se había equivocado.
-- No - fue la única respuesta que dio y salió lo más rápido que pudo de la cocina para entrar a su cuarto.
-- Duo... - dijo Hilde parándose para tratar de consolar a su hermano, sabía lo que significaba reprobar un examen. No iba a jugar.
-- Espera, yo iré - dijo Wufei deteniendo a Hilde por un brazo y parándose para dirigirse al cuarto de Duo.
Duo estaba sentado en la cama con la cabeza entre las manos. Por que había reprobado?
Wufei toco la puerta del cuarto de Duo y abrió entrando en ella.
-- No te han dicho que esperes a que te dejen pasar? - cuestiono Duo sin levantar la mirada, viendo los tenis de su amigo.
-- Si, pero nunca les hago caso - dijo Wufei deteniéndose en el marco viendo al trenzado apesadumbrado - en verdad reprobaste? - pregunto. Duo no levanto la mirada y solo asintió - por mucho? - Duo volvió a asentir - no suplicaste por puntos como en el examen pasado? - pero Duo volvió a asentir sin decir nada - Uh! - dijo Wufei comenzando a preocuparse de que el trenzado no hablara.
-- Hice todo y nada funciono, solo me falto sobornarla.
-- Quizá hubiera funcionada - dijo Wufei viendo al trenzado.
-- Y con que la iba a sobornar? Con un sándwich de jamón y queso que llevaba en mi mochila? Por que dinero no tengo.
-- Quizá si le robabas a tu hermana unas bragas y se las regalabas? - Duo levanto la vista sorprendido por lo que dijo Wufei - era una broma, una broma! - dijo levantando las manos el chino para defenderse.
-- Te escuche maldito pervertido!!! - grito Hilde desde la cocina, ya que la puerta estaba abierta, mientras Duo soltaba la carcajada al ver la cara roja del chino.
-- Por lo menos te reíste, ya me tenías preocupado de que no dijeras nada.
-- Gracias amigo Wu, por preocuparte por mi - dijo Duo levantándose para abrazar a Wufei, pero Wufei lo empujo.
-- No se te ocurra repetirlo! - Duo volvió a reír.
-- Protegeré tu imagen fría - dijo Duo riendo - pero se que debajo de esa mascara de hielo, existe un corazón de chocolate.
-- Cállate Maxwell! - Duo volvió a reír.
-- Quiero pedirte un favor - le dijo Duo serio a Wufei.
-- Cual?
-- Puedes avisarle a Trowa?
-- Quee?, Claro que no!, que sea a ti a quien le reviente el tímpano cuando te grite por el teléfono.
-- Esta bien...- dijo Duo resignado tomando el teléfono y tomando aire para aguantar el regaño de Trowa.
Quatre giro su vista para ver a Heero, desde que habían dejado a Duo en su casa había permanecido serio, sin decir ni una sola palabra.
Intuía que el motivo de su seriedad era Duo, había podido notar que Heero se la había pasado viéndolo por el espejo lateral de su lado y Duo por su parte había hecho los mismo mientras platicaba con él.
Pero si Heero no quería hablar del asunto, él no insistiría en ello. Normalmente Heero era serio y reservado, si él no estaba listo para hablar, no lo presionaría para hacerlo. Por el momento él tenía sus propios cuestionamientos y necesitaba hablar con alguien y que mejor que con Heero. Sabía que era bueno escuchando y lo poco que hablaba le había servido en alguna ocasión.
-- Heero puedo preguntarte algo? - cuestiono Quatre viendo a Heero. Heero volteo a verlo sin decir nada. - Que opinas de la amistad entre dos jugadores de equipos rivales? Me refiero a que...
-- Lo dices por Duo? - cuestiono Heero sin dejar terminar a Quatre.
-- Por Duo y por...
-- Te gusta Duo? - volvió a interrumpir Heero
Heero sacudió de nuevo su cabeza. Por que había hecho esa pregunta? Y mas importante aun, por que había hecho esa pregunta en un tono de reclamo? Que le estaba pasando con Duo? Que?, a él no le gustaban los hombres, entonces por que?
Quatre sonrió al entender el motivo de molestia de Heero, era por Duo, todo era por Duo. Realmente no parecía haber habido diferencia en que la persona que lo flecho aquella vez no haya sido una chica. Pero Heero lo sabría?
-- No me gusta Duo, me gusta Trowa - dijo Quatre haciendo que Heero volteara a verlo sorprendido.
-- Trowa? El Capitán del equipo de Colmillo Blanco?
-- Si.
-- De donde los conoces? Tanto a Duo como a Trowa.
-- También conozco a Wufei, el chino con quien peleaste en la fiesta de Relena.
-- De donde los conoces? - volvió a preguntar.
-- El día que saliste del auto buscando a la chica misteriosa, ese día salí detrás de ti y choque con Trowa en uno de los pasillos. Me ayudo a no caer y con el estaban Duo y Wufei. En ese entonces ninguno sabíamos que éramos jugadores de equipos rivales.
-- Ya veo.
-- Es Duo Verdad? - cuestiono Quatre a Heero cuando ambos se quedaron callados.
-- Si - dijo Heero viendo al frente.
-- Ese día que choque con Trowa y lo vi, lo supuse, pero no quise decirte nada, por que no estaba seguro y no sabía cual sería tu reacción.
-- Me di cuenta hasta el día del partido, cuando le tumbe el casco. Lo intercepte a la salida y le pregunte si tenía una hermana gemela.
-- Por eso querías hablar conmigo en la fiesta? - Heero solo asintió - Por que no me lo dijiste después?.
-- Que mas da, ya lo sabías - dijo Heero sin darle importancia - Tu le gustas a Trowa? - dijo Heero regresando al tema de Quatre para dejar de hablar de Duo.
-- Creo que él es heterosexual - dijo Quatre apesadumbrado.
-- Pero no estas seguro, él sabe que eres gay? - Quatre negó con la cabeza
-- Crees que debería decirle? - pregunto Quatre.
-- Si, así saldrías de la duda.
-- Pero si no lo es y me rechaza por eso? - dijo Quatre deteniéndose frente al edificó donde vivía Heero.
-- Por lo menos lo intentaste - dijo Heero bajándose del auto.
-- Tienes razón Heero, gracias por escucharme - Heero solo inclino la cabeza y bajo del auto para entrar al edificio.
Quatre tomo el teléfono celular que colgaba de su cinto. Lo abrió y busco en su memoria un numero que recién había agregado.
Allí estaba: Trowa Barton...
A penas el sábado había agregado ese teléfono a la memoria de su celular, cuando tímidamente se lo solicito al capitán del equipo de colmillo blanco. El había sonreído y él mismo había grabado su numero en el celular del rubio.
Selecciono el numero y marco la tecla send para llamarlo. Su corazón comenzó a latir de forma acelerada. No sabía si estaría en casa, pero lo que pudo platicar con él, el sábado, sus clases eran matutinas, mas había algunas que se retrazaban, ya que a veces los maestros estaban en alguna operación y eso les retrasaba o les cambiaba la clase.
Pudo escuchar como el teléfono sonaba por tercera ocasión, estaba a punto de colgar cuando escucho una voz al otro lado del teléfono.
-- Hola, Trowa? - dijo Quatre algo nervioso.
-- Si, quien llama? - escucho del otro lado de la línea.
-- Como estas?, soy Quatre, espero no te moleste mi llamada. - dijo preocupado de estar molestando al de los ojos verdes.
-- No claro que no Quatre, no me molesta tu llamada - Quatre sonrió ante las palabras de Trowa.
-- Yo... yo... - dijo Quatre sintiéndose nervioso, no podía decirle a Trowa por teléfono lo que pensaba.
-- ... - Trowa se quedo callado al escuchar el nerviosismo de Quatre.
-- Quería desearte suerte en el juego de mañana.
-- Gracias Quatre, lo mismo para ustedes, aun que se que no lo necesitan. Victoria es el equipo más débil de toda la liga.
-- Lo se - dijo Quatre riendo - también quería saber si el sábado ibas a estudiar o algo por el estilo - dijo nervioso.
-- El sábado?, si, tengo que buscar algo sobre infartos al miocardio...
-- Puedes sacarlo de internet - se apresuro a decir Quatre.
-- Sabes que no tengo - dijo Trowa en un tono burlón.
-- Pero yo te lo puedo prestar. Podemos vernos en Oz como el sábado pasado, sabes que te puedo prestar mi computadora cuanto gustes.
-- Te lo agradezco mucho Quatre, pero no te ira a hacer falta? Dijiste que tus tareas las entregabas por e-mail.
-- No, no me hace falta, te lo aseguro. Te veo el sábado? - dijo Quatre ansioso por verlo.
-- Si, en Oz a las diez am? - pregunto Trowa.
-- Si, perfecto. Entonces te veo el sábado - dijo Quatre feliz de que Trowa haya aceptado verlo, aun que solo para hacer una tarea.
-- Si, hasta el sábado.
Trowa colgó el teléfono sintiéndose extraño. Primero Duo le llamó avisándole que había reprobado y por lo mismo no podría jugar contra Rocquefeller. Le había regañado de una forma dura y le había colgado el teléfono. Y cuando creyó que el trenzado le había vuelto a llamar es Quatre quien le había llamado.
-- Por poco no le contesto... - murmuro Trowa viendo aun el aparato - Por que me siento tan extraño aun cuando he estado hablando por teléfono y no en persona con él?.
-- Esta alguien contigo Trowa? - escucho una voz femenina que se acercaba.
Trowa esbozo una ligera sonrisa al ver a la mujer que entraba en la sala totalmente vestida de blanco, quitándose el pequeño gorro de enfermera que aun adornaba su cabeza.
-- No Catherine, no hay nadie más conmigo
La chica sonrió al verlo y se acerco para darle un beso en la mejilla.
-- Como escuche que hablabas, pensé que había alguien contigo... o es que estabas hablando solo? - dijo la chica sonriendo.
-- Estaba hablando por teléfono con un amigo.
-- Con cual de tus únicos dos amigos Trowa? - cuestiono la chica sonriendo.
-- Uno que no conoces...
-- Uno nuevo? Eso si es sorpresa - dijo la chica riendo dirigiéndose a la cocina, mientras Trowa la seguía - Sabes Trowa, no entiendo por que tu siendo tan guapo, tan simpático y tan bueno, no tienes mas que dos amigos?. Bueno, ahora tres amigos. - Trowa solo se encogió de hombros - Será por que eres muy serio? Por que no hablas más hermano?
-- No tengo nada que decir - dijo Trowa saliendo de la cocina para poner la mesa.
-- Claro que tienes mucho que decir!! - grito Catherine a su hermano.
Quizá era cierto, pero nunca había conocido a nadie con quien le interesara hablar. Todos eran aburridos, a excepción de Duo y Wufei. Duo era divertido, y fue al primero que conoció cuando llego al país, el primero que le tendió la mano y desde entonces no se habían separado y se habían convertido en los mejores amigos...
//***//
Aquella mañana estaba lloviendo y corría un viento ligeramente frío. Se había sentido asustado al estar en una nueva escuela, un año más abajo del grado en el que debía estar, con niños que hablaban de una forma extraña, no sabía que tanto le estaban diciendo. Y al no responderles, todos lo excluían de sus juegos considerándolo tonto o retrazado.
Uno de aquellos niños constantemente le empujaba llamándolo de una forma que no entendía, pero que intuía debía ser un insulto. Nunca le había dicho nada y se limitaba solo a observarle de forma fría.
Después de unas semanas de estar en aquella escuela, en una esquina del salón vio a un niño relativamente nuevo. Sabía que estaba en su misma clase, pero era uno de los que mas hablaba y de los que más reía. Ese día lo vio llorando en un rincón y él niño que siempre solía molestarlo, ahora se dirigía a ese niño de cabellos castaños largos con la firme intención de molestarlo.
Sin saber por que, se levanto del pequeño banco en que siempre permanecía y se atravesó al paso del niño grande como le decían todos. El otro niño había intentado empujarlo, pero por primera vez le había respondido algo. Había usado la misma palabra que el le dirigía y le había dado un fuerte empujón lanzándolo al suelo. El niño grande había llorado y desde entonces no volvió a molestarlo.
-- Hola, me llamo Duo y tu como te llamas? - pregunto Duo con lagrimas en los ojos acercándose al niño que le había salvado del niño grande.
Pero el niño de ojos esmeraldas le veía sin entender, sin decir nada.
-- Me llamo Duo y tu? - volvió a repetir. Pero de nuevo el otro niño se quedo en silencio - se que puedes hablar te escuche diciéndole idiota al niño grande. Por que no me dices tu nombre? - pero de Nuevo el niño no decía nada - no me entiendes?
-- Trowa - dijo el niño de los ojos verdes.
-- Te llamas Trowa, ya es algo! - dijo sonriendo Duo - creo que no me entiendes, yo te voy a enseñar a hablar.
Y desde ese día en el colegio, Duo se había encargado de enseñarle todo sobre el idioma. En pocos meses ya podía comunicarse relativamente bien con Duo. Y desde entonces, los dos se habían convertido en los mejores amigos. Sin embargo, sus primeros días en el colegio le habían marcado para siempre. Seguía siendo el mismo chico serio que había ingresado al kindergarten. Solo hablaba cuando lo consideraba necesario.
//***//
-- Si con nadie había hablado tanto, por que con Quatre si? - pensó detenidamente mientras seguía poniendo la mesa.
Tal como todos esperaban, el partido del siguiente día contra Victoria había sido ganado por Oz por un marcador aplastante. Nadie parecía haberse cansado, nadie de Oz, por que los de Victoria habían terminado muertos.
Treize los había felicitado por su buen trabajo, pero no dejo pasar la oportunidad para recalcarles que el siguiente partido no sería nada fácil y no deberían perderlo. Si ya habían perdido en un juego amistoso, esta vez no debían perder. Que consideraran haber jugado contra Victoria como una practica, pero que no se confiaran con Colmillo Blanco, ya les había dado una enorme sorpresa al ganarles en el amistoso.
-- Me gustaría ir al partido de Rocqueller contra Colmillo Blanco - dijo Quatre a Heero mientras entraban a los vestidores - no te gustaría ir a ese partido? Es a las siete y hay tiempo suficiente para llegar.
-- No - dijo Heero de forma fría.
-- Me gustaría ver jugar a Trowa, aun que lo veré el sábado, pero no me molestaría verlo antes en el juego - dijo Quatre sonriendo mientras se quitaba el uniforme - también serviría para ver como esta Rocquefeller. Aun que tengo que terminar una tarea y no puedo ir.
-- A mi no me interesa ni ver a Colmillo Blanco ni a Rocquefeller - dijo Heero de forma fría, Quatre solo lo miro de forma extrañada.
Heero salió rápidamente de los vestidores sin esperar a Quatre. Por que Quatre se empeñaba en que fueran al partido? Por que no podía sacar de su cabeza a ese mariscal de campo?
-- Quieres que te lleve Heero? - escucho la voz de una mujer que lo distrajo.
-- No gracias - dijo pasando por enfrente de la rubia sin ni siquiera mirarla.
-- Heero espera! - dijo Relena tomándolo por el brazo.
-- Se te ofrece algo?
-- Quiero salir contigo, el sábado - dijo segura, acariciando el brazo de Heero con sus largos dedos. Heero soltó su brazo ante el contacto.
-- No tengo tiempo Relena, tengo mucha tarea - dijo dándose la vuelta y saliendo a toda prisa.
-- Las cosas van lentas, pero van a resultar - dijo Relena viendo como Heero corría para abordar el autobús que acababa de pararse frente al estadio.
Por que estaba allí? Por que diablos se había presentado en el campo de Rocquefeller a ver ese partido?
Estaba sentado en la parte más alta de las gradas, viendo como Rocquefeller le daban una paliza a Colmillo Blanco. Definitivamente Duo les hacía falta. El mariscal de campo que habían puesto en su lugar se estaba dedicando a entregar el balón a los del equipo contrario. No se sabía para quien estaba jugando? Si para Rocquefeller o para su propio equipo.
La defensiva actuaba bien, debía reconocerlo, pero la ofensiva no estaba logrando nada. Por lo que el partido iba abajo por demasiados puntos. Si Duo llegara en esos momentos, ya nada podría hacer para ganarle al aun equipo campeón.
-- Donde estas Duo? - se pregunto en voz alta al ver como por quinta ocasión el mariscal de Campo de Colmillo Blanco, perdía el balón y lo capturaba la gente de Rocquefeller.
No podría considerar que su propio equipo había tenido suerte o había sido mejor. El equipo de Victoria era muy débil y eso todos lo sabían. Así que la aplastante victoria sobre ellos no contaba para él. Necesitaba enfrentarse a un buen equipo y sabía que colmillo blanco lo era, pero con Duo en él. Sin Duo, ese equipo era tan o más débil como lo era Victoria.
Unos ojos celestes se fijaron en una persona pensativa en lo alto de las gradas. Quizá su intuición había sido correcta después de todo...
La noche había llegado mas pronto de lo que esperaba. No había querido estar en el partido solo observando como les iba a sus compañeros. Era mejor estar en casa y no arriesgarse a recibir una tunda por llegar tarde como la semana anterior. Era lo mejor. Por lo menos su papá sabía que estaba en el patio trasero tratando de encestar en el aro la pelota de básquet. Tenía que matar el tiempo en algo, hasta que Trowa o Wufei le llamaran para decirles como les fue o que llegara Hilde del juego.
Una tras otra la maldita pelota rebotaba en el aro y salía rebotando hasta sus manos o lejos de él. No podía controlar la ira que sentía al no encontrarse en el partido y toda la culpa era de ese maldito jugador de Oz que le había distraído del examen.
-- Claro Duo Maxwell! - se repitió a si mismo al darse cuenta de a donde iban sus pensamientos - échale la culpa a otros de lo que solo tu causaste - dijo mientras rebotaba de nuevo la pelota para tratar de lanzarla al aro - Esa persona no tiene la culpa de que tu no dejes de pensar en ella.
Duo lanzó la pelota por enésima vez al aro y por enésima vez reboto fuera de el lanzando la pelota detrás de los árboles del patio de su casa.
Miro al suelo apesadumbrado, de la ira había pasado a la tristeza. Por que no dejaba de pensar en él? Que tenían esos ojos fríos que lo tenían atrapado? Pero no solo sus ojos lo habían cautivado, aun que fue en lo primero que se fijo. Ese jugador tenían un cuerpo excepcional, atlético; la voz varonil y serena, fría, pero hermosa; había un aura de misterio en él y parecía tener siempre la situación bajo control. No por nada era el capitán del equipo de Oz.
La pelota de basketball voló por detrás suyo y cayó en el aro en un tiro limpio.
Duo volteo a ver quien había lanzado la pelota a sus espaldas, no podían ser sus amigos, por que ellos estarían recién saliendo del partido contra Roquefeller y no podía ser Hilde por el mimo motivo.
Al darse la vuelta se topo de lleno con unos ojos azul cobalto que le miraban fríamente. Sintió como el corazón comenzaba a latir apresurado, y como la boca se le secaba. Que estaba haciendo Heero Yuy en su patio trasero? En las horas en las que su papá estaba en casa? Si su padre lo llegaba a ver, esta sería la peor paliza que le diera desde aquella vez.
Heero clavo su vista en los ojos violetas del trenzado y comenzó a recorrer el cuerpo del jugador. Usaba una playera de manga corta, a pesar de que hacía algo de frío, pero eso parecía no afectarle al trenzado. La piel lucía blanca bajo las luces del patio, no se notaba ningún moretón en los brazos o cuello. Al parecer no había vuelto a pelear, o los golpes del partido anterior ya habían quedado borrados.
-- Q.. que... que haces aquí? - pregunto de forma nerviosa Duo al ver la mirada que Heero le dirigía.
-- No seguiste mi consejo y reprobaste - Afirmo Heero acercándose un poco a él.
-- S... si. Como lo sabes? - dijo nervioso.
-- Perdiste...
-- Como que perdí? - dijo Duo sin entender.
-- Tu equipo perdió contra Rocquefeller por que no estuviste en el partido.
-- Y tu como lo sabes?
-- No puedo permitir que vuelvas a reprobar - dijo Heero sin contestar la pregunta de Duo.
-- Entonces desaparece de mi cabeza - pensó Duo dándole la espalda - Y que piensas hacer? Sobornar a la maestra para que me pase? Por que te diré que mis amigos ya habían pensado en eso, solo que dudamos que funcione...
-- Voy a ayudarte con la materia...
-- Que? - dijo Duo volteando para verlo, no parecía bromear.
-- Tu equipo y mi equipo se enfrentan la próxima semana. No quiero ventajas de ningún tipo y eso te incluye.
-- Vas a ayudarme a estudiar matemáticas? - cuestiono Duo dudoso.
-- Si - contesto de forma fría.
-- Por que haría semejante cosa? Solo por mi linda cara?
-- Ya te lo dije, necesito que juegues en ese partido. - dijo Heero clavando su vista en la cara del trenzado, realmente tenía una linda cara.
-- Si yo no juego, ustedes tendrían más oportunidad de ganar. No sería mejor eso?
-- No quiero ventajas de ningún tipo. Vamos a ganarles contigo en el partido.
-- Oh claro, señor perfecto! Y crees que los vamos a dejar? - dijo Duo colocando ambas manos sobre su cintura por la forma en que el jugador de Oz pretendía ganarles.
-- Espero que no, por que si juegan como hoy, los vamos a aplastar...
-- Estuviste en el partido? - dijo Duo sorprendiéndose.
-- Si.
-- Y que hacías allí? - Heero entre cerro los ojos, esa misma pregunta se la había hecho él cuando se vio sentado en las gradas del estadio.
-- DUO!! - la voz gruesa da un hombre mayor lo distrajo poniéndolo nervioso.
-- Mi papá!, rápido, vete de aquí! - dijo al tiempo en que empujaba a Heero para sacarlo del patio.
-- Te veré mañana a las diez en la biblioteca de Oz - ordeno Heero dejando que Duo lo empujara.
-- DUOOO!! - la voz fuerte del hombre se escucho mas cerca.
-- Voy papá! - grito a su vez mientras volteo a ver a Heero - Como usted ordene - dijo Duo de forma sarcástica.
-- DUOOO!! - la voz se escuchaba casi en el traspatio.
-- Rápido escóndete que no te vea mi padre!! - dijo mientras empujaba a Heero de la cabeza para que quedara agachado tras de la cerca.
-- Que demonios estas haciendo? Que no me escuchaste? - dijo el hombre viendo como Duo se daba la vuelta tras la cerca para verle.
-- Si, te escuche, solo que mi pelota cayó tras de la cerca y me agachaba para buscarla.
-- Tu amigo Trowa te llama por teléfono - dijo al tiempo en que le extendía el aparato.
-- Gra... gracias - dijo tomándolo.
-- Ya es hora de que entres, hace frío y tu hermana no tardara en llegar.
-- Si papá, ya voy.
El padre de Duo se dio la vuelta para perderse por el pasillo del patio rumbo al interior de la casa, mientras Duo se asomo por la barda para ver de nuevo a Heero.
-- Lo siento - dijo soltando la cabeza de Heero para permitirle levantarse.
-- Le tienes tanto miedo a tu padre? - cuestiono Heero mientras Duo comenzó a ponerse nervioso al sentir la mirada inquisidora de Heero en él.
-- Espera un segundo - dijo mientras tomaba el teléfono - Hola!, Trowa?, Si ya lo supe... quien? Un pajarito... luego me regañas quieres? Te aseguro que no volverá a pasar amigo... Como que castigado?? Por que??... Que?? No voy a llevarles el agua a todos, no puedo esta muy pesada... que?... Por que por una semana?... Y tu querías que estuviera solo viendo?... Ok, Ok, te veo mañana.
-- Bien hecho - murmuro Heero con los brazos cruzados viendo la cara apesadumbrada de Duo.
-- Como que bien hecho? - dijo Duo viendo a los ojos a Heero.
-- Faltaste a un partido, supongo que quien te hablo es el capitán del equipo y te esta castigando por no haber ido.
-- Yo no podía estar solo viendo como los hacían pedazos - dijo Duo a la defensiva.
-- Era tu obligación, son un equipo y deberías haber ido. Aun que estuvieras en la banca.
-- Si claro y arriesgarme a una paliza - murmuro Duo bajando la vista. Heero no alcanzo a entender que murmuro el trenzado.
-- Te veré entonces mañana a las diez - dijo Heero dándose la vuelta para partir. Duo levanto la vista para detenerlo.
-- Heero espera!
-- Hn?
-- Tengo algo importante que decirte... - dijo Duo viéndolo directo a los ojos.
-- Hn?
-- Yo soy... soy... - dijo poniéndose nervioso.
-- DUO!!! Entra ya a la maldita casa!!!
-- Me lo dirás mañana, será mejor que entres a tu casa - dijo Heero viendo lo nervioso que estaba Duo.
-- Esta bien... hasta mañana entonces - dijo Duo extendiendo la mano para despedirse de Heero - Y gracias!
-- Dame las gracias cuando pases el examen - dijo Heero extendiendo también la mano para despedirse de Duo.
Duo sintió de nuevo esa corriente eléctrica recorrer su mano, su brazo, su espalda, mientras un rubor comenzó a cubrir su rostro. No entendía por que se sentía así con ese jugador? Por que solo con él?
Heero sintió un cosquilleo extraño cuando su mano comenzó a rozar los dedos del trenzado para después apretar su mano de forma firme. Retiro su mano de forma precipitada al sentir que la había sostenido más tiempo del necesario.
-- Hasta mañana - dijo Duo, cuando vio que Heero se dio la vuelta. Heero solo volteo un poco y levanto la mano para despedirse sin verlo.
Duo entro corriendo dentro de su casa haciendo ruido para que su padre se enterara y abrió la puerta de su habitación de forma precipitada. Se dejo caer en el colchón de su cama con suma alegría y dejo deslizar su mano bajo el colchón tomando algo de allí con los dedos.
-- Heero Yuy! - dijo volteándose boca arriba y dejando deambular un dedo sobre el recorte de periódico donde aparecía abrazado a Heero en el campo de juego - me gustas Heero Yuy! Me gustas mucho...
Por fin lo había entendido...
Continuara...
Notas de la Autora.
Mil gracias a quienes me han escrito diciéndoles que les gusta esta otra locura de fic. Tratare de no tardarme mucho en publicar los capítulos.
Bueno, yo estoy manejando en este fic muchas cosas que se usan actualmente, pero se conocen con nombres diferentes en otros países. Por ejemplo, menciono el teléfono celular, que se que en Europa se conoce como teléfono móvil. O Lap Top, que es la computadora, o computador portátil.
Si pueden ver, no menciono en que país están, solo digo que no es china. No me estoy basando en ningún sistemas escolar para narrar lo que sucede en clases o en los juegos. Tomo esto de mi propia experiencia en la universidad y las rivalidades que existen entre los equipos de football en mi estado y país.
Comentarios, sugerencias, tomatazos, todo será bien recibido en maryluz_mty@yahoo.com
Review Contest
Como aun no se como contestar y he visto que algunas lo hacen en este espacio, aquí dejare las respuestas a sus reviews. Gracias por dejarme Reviews!!
Nefichan: Ya te mande un correo a tu cuenta personal, que bueno que te gusta mi fic. Lia4: Que bueno que te gusta también este fic y que consideres que no pierdo el toque. Hago un gran esfuerzo por que mis historias sean de su interés y les entretengan un poco. Sayo Takahashi Shinigami: Hay que vergüenza me da que me digas eso... soy muy penosa aun que no lo creas. Pero que bueno que te gustan mis historias, seguiré escribiendo, que a mi me encanta escribir y espero que pronto sepan mas de mi.
Bueno que creo que son todos los Reviews de momento, así que aquí contestare los que me dejen después. Que bueno que les gusta esta historia.
Basado en Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.
-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//
CAPITULO 3
DEBES JUGAR
Por que desde aquella mañana en la biblioteca de Oz no dejaba de pensar en aquel jugador? Sabía que en su mente solo debería de existir el examen que tenía que pasar, pero cada vez que veía el libro de matemáticas no podía evitar recordar la forma en la que Heero le había llevado hasta el baño y con sus dedos había recorrido su cuello. No podía evitar el sentir como un sonrojo recorría su rostro tan solo al recordarlo. Pero al mismo tiempo, no podía evitar que a su memoria regresara la imagen de aquella rubia, rubia que había visto en alguna parte, colgada de su cuello.
Balanceaba el lápiz entre sus dedos, con la barbilla apoyada entre sus manos, cuando debería estar contestando su examen. Pero no lograba concentrarse, sabía que tenía que aprobar si quería jugar el día siguiente contra la Universidad de Rocquefeller, los campeones del año pasado. Pero en su cabeza solo existía la imagen del jugador de Oz...
El coach Zech le había dado la oportunidad de faltar a los entrenamientos para que presentara ese examen. Pero sabía que no lo haría siempre, si seguía sacando tan bajas calificaciones como hasta ahora, sabía que no solo no jugaría los siguientes partidos, no jugaría ningún otro. Ya que los jugadores de Football tenían que tener todas sus materias aprobadas y en primera oportunidad, no importaba que fueran con 70's, lo importante era que estuvieran aprobadas.
-- Duo Maxwell!! - una voz femenina lo interrumpió de sus pensamientos. Y alzo la vista para ver delante de él a una joven mujer de ojos azules y cabello negro corto.
-- Profesora Noin?
-- Si tiene tiempo de distraerse viendo por la ventana, eso quiere decir que ya termino su examen. Así que entréguemelo - Duo bajo la vista para ver que la mitad del examen aun se encontraba en blanco.
-- No maestra Noin, aun no termino - dijo Duo nervioso.
-- Lo que no hizo en dos horas no lo hará en los cinco minutos que faltan para que termine el examen. Así que entréguemelo ahora - volvió a repetir esta vez extendiendo la mano para que Duo le entregara el examen.
Duo tomo las hojas del examen resignado, la maestra tenía razón. Había estado demasiado tiempo distraído con sus pensamientos que no había resuelto todo. Sabía que no tenía caso retenerlo, solo quedaba esperar a que la profesora lo revisara y si de nuevo sacaba un 68, rogarle por los dos puntos extras como la vez anterior y jugar contra Rocquefeller al siguiente día.
-- Bien Duo, ahora mismo me pondré a revisar tu examen.
La profesora Noin camino de nuevo hasta el escritorio con el resto de los exámenes en la mano. Todos los alumnos fueron saliendo, menos él. No sabía si era una suerte o una desgracia que la profesora Noin y el coach Zech fueran amigos desde la universidad. La profesora Noin revisaba primero el examen de Duo para saber si jugaba o no el viernes. Y ese resultado se lo daba directamente a Zech.
Duo volvió a concentrase en la nada viendo por la ventana. Mientras la profesora revisaba los aciertos y errores en el examen del trenzado.
Hilde caminaba por el pasillo de la Universidad de Literatura con la cara apesadumbrada. Aun no entendía por que la maestra le había asignado a semejante compañero de equipo!. Hubiera preferido hacer el trabajo sola que tener a ese patán cerca de ella, y ahora tenía que aguantar su compañía por el resto del semestre...
-- Insisto en que vayamos a mi casa a hacer el trabajo que entregaremos el Lunes.
Los ojos azules de Hilde se clavaron en los ojos oscuros de su compañero con furia.
-- Olvídalo Wufei!!, si no quieres estar en la biblioteca o en mi casa, entonces tu haz tu parte y yo la mía. Así evitamos tener que vernos las caras... - dijo parándose delante del chino y poniendo ambas manos sobre su cintura.
-- La maestra se dará cuenta si hacemos el trabajo de forma separada, no escribimos de la misma forma... - dijo tranquilamente el chino.
-- Por supuesto, yo no tengo mala ortografía... - Wufei sonrió ante lo dicho por la morena.
-- Precisamente por eso serás quien lo teclee - dijo mostrando una sonrisa triunfal.
-- Quee!, yo no haré todo el trabajo, no soy tu secretaría!
-- Te quejas de mi ortografía, si tu lo tecleas te aseguras de que este bien escrito.
-- Eres un pesado!, no te soporto! - dijo Hilde dándose la vuelta para seguir su camino.
-- Yo también te quiero - respondió Wufei con sarcasmo siguiendo a Hilde, quien solo le observo de reojo molesta.
-- No se como sobreviviremos este semestre sin matarnos uno al otro - murmuro.
Un auto convertible rosa se estaciono frente a la Universidad de Ciencias. Una chica de anteojos oscuros tomo sus cosas del asiento del copiloto y se puso a marcar un numero en su celular, mientras con la vista recorría los pasillos de la universidad de Oz, sabía que la persona a la que buscaba debería estar por allí, solo se aseguraba de que aun no hubiera salido.
El teléfono sonaba por cuarta ocasión sin que aun se obtuviera respuesta.
-- Vamos Dorothy, contesta! - dijo la chica para si misma exasperada por la espera aun sentada en su auto.
Una chica de ojos celestes miraba con renuencia el identificador de llamadas, sabía quien era y no quería contestarle, pero solo a ella se le había ocurrido dejar encendido el celular. Por suerte lo había puesto en vibrador y así evitaba que el maestro se diera cuenta de que sonaba.
Tomo con fastidio el aparato y dejo caer su pluma, al mismo tiempo en que se agachaba para recogerla, contestaba el celular.
-- Relena!, aun estoy en clases, sabes que no debes interrumpirme cuando aun no salgo...
-- Solo contéstame algo... Heero también esta en clases?
-- Si, si, aun esta aquí. Por que?
-- Solo eso quería saber, adiós.
Relena cerro el celular, quería ver a Heero y atraparlo, pensaba que él solo se estaba haciendo el difícil con ella y eso le gustaba más. El viernes se le había perdido entre la gente de la fiesta y el sábado que le había visto en la biblioteca de Oz, gracias a Dorothy, se había aprovechado de que estaba distraído para abrazarlo. Pero no supo por que él solo le había mirado de forma fría y había separado sus brazos de su cuello para salir corriendo. Por más intentos que había hecho por llamarlo, él la había ignorado. O quizá no la había escuchado.
Durante los entrenamientos en el campo de football, siempre trataba de llamar su atención, pero él parecía no verla. Por que las cosas que con otros funcionaban, no funcionaban con él?
No le gustaba andar persiguiendo a los chicos, pero con este tendría que hacerlo, ya que el parecía no verla. Ahora solo tendría que esperar unos minutos para verlo aparecer por los pasillos principales.
Aun estaba pensando que decirle, cuando la inconfundible figura de Heero apareció ante su vista. Se dio prisa en aventar sus lentes al asiento del copiloto y bajar del auto para ir a su encuentro.
-- Hola Heero! - dijo alegremente deteniéndose delante de él con la más amplia de las sonrisas, pero Heero paso por su lado sin ni siquiera verla. Eso le molesto - Heero! - entonces Heero volteo solo de reojo a verla.
-- Ah, Relena, que quieres? - dijo de forma fría quedando delante de ella.
-- Yo solo... he... - no había tenido tiempo de pensar en que decirle - se que vas a entrenar ahora, quieres que te lleve? Tengo aquí estacionado mi auto nuevo - dijo sonriendo ampliamente y señalando su convertible rosa.
Heero volteo a su espalda viendo el enorme estadio que estaba solo al cruzar el estacionamiento de su universidad sin prestar atención al auto que señalaba Relena. Realmente no necesitaba que nadie lo llevara, además el entrenamiento era hasta las siete de la noche, por ser el juego del siguiente día a las dos de la tarde. A caso esa niña no lo sabía?
Relena sonrió nerviosa, como se le había ocurrido decirle que lo llevaba al estadio, estando solo a unos pasos de allí?, además se le había olvidado que el entrenamiento había cambiado de horario.
El sonido de un claxon los distrajo del tenso silenció que se había formado entre ellos.
-- Heero!, Hey Heero!, necesito hablar contigo - Heero volteo para ver a Quatre en su auto y se dio la vuelta ignorando a Relena.
La mirada de Relena centello con furia al ver como Heero se alejaba de ella para subirse al auto de Quatre. Por que Heero no se fijaba en ella?, sabía que era Bonita, además era rica y Heero solo se sostenía con una beca. Cualquier chico en su lugar se sentiría dichoso de que ella se interesará en él. Pero ya sabía por Dorothy que Heero no era como los demás chicos con los que había salido y eso le encantaba.
-- Te atrapare Heero - murmuro para si misma - de una forma o de otra te atrapare.
No podía creer lo que había pasado... por que le había pasado eso a él? Por que?...
Después de haberse pasado casi toda la semana estudiando para el examen, cuando debió estar concentrado en contestarlo, se la había pasado pensando en ese jugador de Oz y ahora, debido a su distracción había reprobado el examen.
Por más que le había suplicado a la maestra por que lo pasara, eran demasiados los puntos que necesitaba para aprobar. Si le hubiesen faltado de dos a cinco puntos, la profesora Noin se los hubiera dado, pero no. Tuvo que haber reprobado con 45!! Y ahora ya no jugaría contra Rocquefeller. Si por lo menos hubiera reprobado cuando le tocara jugar contra Victoria. Sabía que contra ese equipo, cualquiera ganaba. Pero Rocquefeller!!, el campeón!!, contra ese equipo si lo necesitaban y no iba a estar.
Caminaba de forma desanimada rumbo a la parada del autobús. Seguramente Trowa lo iba a regañar por haber reprobado, pero no había nada más que pudiera hacer. Solo ponerse a estudiar para el siguiente examen y pasar, si no, no jugaría contra Oz, el partido que si contaba, ya que el anterior solo había sido amistoso.
Unos ojos azul cobalto se clavaron sobre la figura esbelta que caminaba del otro lado de la calle. Su cabello castaño, atado en una trenza, se movía graciosamente conforme sus pasos.
Pero por que se veía triste? Por que caminaba de forma pausada? Desde cuando le interesaba saber de ese jugador? Desde cuando le preocupaba saber por que razón estaba triste?
Agito su cabeza para dejar de pensar en tonterías cuando se percato que Quatre se orillaba a un lado de la calle por donde Duo caminaba.
-- Hola Duo! - dijo Quatre, haciendo que el trenzado volteara a verlo.
Los ojos violetas de Duo se clavaron en los cobaltos de Heero con sorpresa. Justo el causante de que reprobara... pensó en ese momento.
Heero se extraño de que Quatre conociera al mariscal de campo del equipo rival. Por que lo conocía?, de donde lo conocía? Por que Duo le sonreía?
-- Hola Quatre!, Que tal Heero! - dijo dirigiendo su vista del rubio al moreno.
-- Quieres que te llevemos? - preguntó Quatre sonriendo.
-- En verdad? - dijo Duo emocionado - no quiero que te molestes!
-- No es ninguna molestia Duo, sube!
Duo tomo su mochila y la lanzo al asiento trasero para después brincar a la parte de atrás del auto también.
-- Que envidia les dará a mis amigos al verme en un auto como el tuyo! - dijo Duo sonriendo, Quatre solo sonrió.
-- Tu me dirás por donde Duo.
-- Claro Quatre, da vuelta en la siguiente avenida y cuando llegues al super volteas a la izquierda.
-- No vives tan lejos de casa de Heero.
-- Ah no? - dijo Duo viendo al serio jugador de Oz, que desde que había subido no había dicho ninguna palabra - Tu vives por aquí Heero? - pero Heero solo asintió sin decir nada.
Duo hablaba animadamente con Quatre, mientras Heero se limitaba solo a observar, aparentemente a la nada. La mirada color Aqua de Quatre observaba de forma atenta por el espejo retrovisor, que a pesar de que Duo parecía platicar animadamente con él, todo el tiempo veía el perfil del jugador que viajaba en el asiento del copiloto de forma callada.
Heero observaba el espejo lateral del auto, la imagen del trenzado se reflejaba de forma perfecta. Parecía que la tristeza que poco antes había visto en él había desaparecido al encontrarse con Quatre. Pero por que le molestaba el pensar que era por Quatre por el que él jugador de Colmillo Blanco se mostraba ahora animado?
-- Por que quieres que te dejemos en esta parte Duo? - pregunto Quatre cuando Duo le pidió que lo dejaran en la parte trasera de su casa.
-- Entrare por el patio trasero, no hay problema Quatre, así no tendrás que dar la vuelta.
-- No es ningún problema.
-- En verdad no te molestes Quatre - la realidad era que no quería que alguien le dijera a su padre que dos chicos lo habían llevado a su casa en auto y no en cualquier auto; en un deportivo rojo; pero no pensaba decírselos.
-- Esta bien Duo, será como tu quieras.
-- Bueno chicos, esta es su casa, cuando gusten pueden venir a visitarme - dijo Duo saltando del auto y tomando su pesada mochila negra del asiento trasero, pero se animo a aclarar - claro que mientras sea antes de las seis - dijo riendo y cerrándoles un ojo.
-- Muchas gracias Duo! - dijo Quatre sonriendo, mientras Heero solo se limitaba a verlo.
-- Un gusto platicar con ustedes, eres muy platicador Heero - dijo de forma sarcástica, mientras Quatre comenzó a reír - mucha suerte en el juego contra Victoria mañana - dijo Duo levantando la mano para despedirse.
-- Lo mismo para ustedes contra Rocquefeller - dijo Quatre comenzando a poner el auto en marcha.
-- Gracias!!!! - grito Duo mientras veía como el auto se alejaba y veía como Heero giraba su rostro para verlo por última vez - en verdad gracias, que lo van a necesitar...
Duo abrió la puertecita trasera de la cerca de madera para entrar al patio. Seguramente Hilde ya había llegado de clases y estaría sentada en la sala viendo su novela y no quería que le viera llegar. Se sentía apesadumbrado por haber reprobado y más al saber que no podría jugar al siguiente día. No, no estaba con ánimos de ver a nadie... a pesar de que se había mostrado contento y juguetón con Quatre y con Heero, la verdad es que se sentía profundamente desanimado.
Abrió la puerta de la cocina y se topo de lleno con dos personas que no esperaba ver.
-- Pon lo que te dije!!, las cosas sucedieron así y no de la forma en que tu lo narras - dijo la chica.
-- Todo eso es una mentira, si solo vamos a poner un resumen de estos libros, pues solo deberíamos copiar. Yo te estoy comentando lo que vi en la televisión y lo que leí en los periódicos - comento el chico en tono fastidiado.
-- No tenemos nada con que sustentar tu historia! Y si la maestra pregunta por Bibliografía que le diremos? - cuestiono la chica.
-- Que yo soy la bibliografía - dijo Riendo.
-- Wufei!!! Eres un fastidio!!!
-- Y tu eres un amor Schbeiker? - cuestiono el chino.
-- Ejem, ejem, espero no interrumpir nada...
Ambos voltearon para ver en la puerta de la cocina a Duo, que les observaba divertido. Parecía que había presenciado parte de su pelea.
-- Duo!!!, que bueno que llegaste, si no, mira, soy capas de usar este cuchillo para acabar con tu amigo - dijo Hilde agarrando un cuchillo de cocina.
-- Y yo era capas de ahogarla en el lava vajillas - dijo Wufei viendo a Duo que les sonreía.
-- Veo que se siguen llevando igual de bien - dijo Duo riendo mientras dejaba su mochila sobre una silla de la mesa de la cocina.
-- Y ahora por que están los dos aquí? Y haciendo tarea - dijo viendo la pila de libros que había sobre la mesa - pensé que el día que se juntaran a hacer algo, era por que la tierra estaba a punto de estallar.
-- Y debe estarlo... - dijo Hilde - nos hemos estado gritando desde que llegamos.
-- Como me fui a perder eso... - dijo Duo riendo.
-- Es en serio Maxwell, tu hermana es una molestia - se quejo Wufei.
-- Y tu eres un patán!!! - grito Hilde
-- Por que soy un patán?, por que no dejo que todo sea como tu quieres?? - cuestiono Wufei.
-- Si, digo, no, bueno si - dijo Hilde nerviosa.
-- Bueno chicos, me encantaría quedarme a ver el espectáculo, pero tengo que estudiar - dijo Duo levantándose y tomando su mochila.
-- Por cierto Maxwell, como te fue en tu examen? Pasaste?
Duo aun de espaldas a Wufei abrió los ojos en sorpresa, pensó haberse salvado de responder por el examen, pero se había equivocado.
-- No - fue la única respuesta que dio y salió lo más rápido que pudo de la cocina para entrar a su cuarto.
-- Duo... - dijo Hilde parándose para tratar de consolar a su hermano, sabía lo que significaba reprobar un examen. No iba a jugar.
-- Espera, yo iré - dijo Wufei deteniendo a Hilde por un brazo y parándose para dirigirse al cuarto de Duo.
Duo estaba sentado en la cama con la cabeza entre las manos. Por que había reprobado?
Wufei toco la puerta del cuarto de Duo y abrió entrando en ella.
-- No te han dicho que esperes a que te dejen pasar? - cuestiono Duo sin levantar la mirada, viendo los tenis de su amigo.
-- Si, pero nunca les hago caso - dijo Wufei deteniéndose en el marco viendo al trenzado apesadumbrado - en verdad reprobaste? - pregunto. Duo no levanto la mirada y solo asintió - por mucho? - Duo volvió a asentir - no suplicaste por puntos como en el examen pasado? - pero Duo volvió a asentir sin decir nada - Uh! - dijo Wufei comenzando a preocuparse de que el trenzado no hablara.
-- Hice todo y nada funciono, solo me falto sobornarla.
-- Quizá hubiera funcionada - dijo Wufei viendo al trenzado.
-- Y con que la iba a sobornar? Con un sándwich de jamón y queso que llevaba en mi mochila? Por que dinero no tengo.
-- Quizá si le robabas a tu hermana unas bragas y se las regalabas? - Duo levanto la vista sorprendido por lo que dijo Wufei - era una broma, una broma! - dijo levantando las manos el chino para defenderse.
-- Te escuche maldito pervertido!!! - grito Hilde desde la cocina, ya que la puerta estaba abierta, mientras Duo soltaba la carcajada al ver la cara roja del chino.
-- Por lo menos te reíste, ya me tenías preocupado de que no dijeras nada.
-- Gracias amigo Wu, por preocuparte por mi - dijo Duo levantándose para abrazar a Wufei, pero Wufei lo empujo.
-- No se te ocurra repetirlo! - Duo volvió a reír.
-- Protegeré tu imagen fría - dijo Duo riendo - pero se que debajo de esa mascara de hielo, existe un corazón de chocolate.
-- Cállate Maxwell! - Duo volvió a reír.
-- Quiero pedirte un favor - le dijo Duo serio a Wufei.
-- Cual?
-- Puedes avisarle a Trowa?
-- Quee?, Claro que no!, que sea a ti a quien le reviente el tímpano cuando te grite por el teléfono.
-- Esta bien...- dijo Duo resignado tomando el teléfono y tomando aire para aguantar el regaño de Trowa.
Quatre giro su vista para ver a Heero, desde que habían dejado a Duo en su casa había permanecido serio, sin decir ni una sola palabra.
Intuía que el motivo de su seriedad era Duo, había podido notar que Heero se la había pasado viéndolo por el espejo lateral de su lado y Duo por su parte había hecho los mismo mientras platicaba con él.
Pero si Heero no quería hablar del asunto, él no insistiría en ello. Normalmente Heero era serio y reservado, si él no estaba listo para hablar, no lo presionaría para hacerlo. Por el momento él tenía sus propios cuestionamientos y necesitaba hablar con alguien y que mejor que con Heero. Sabía que era bueno escuchando y lo poco que hablaba le había servido en alguna ocasión.
-- Heero puedo preguntarte algo? - cuestiono Quatre viendo a Heero. Heero volteo a verlo sin decir nada. - Que opinas de la amistad entre dos jugadores de equipos rivales? Me refiero a que...
-- Lo dices por Duo? - cuestiono Heero sin dejar terminar a Quatre.
-- Por Duo y por...
-- Te gusta Duo? - volvió a interrumpir Heero
Heero sacudió de nuevo su cabeza. Por que había hecho esa pregunta? Y mas importante aun, por que había hecho esa pregunta en un tono de reclamo? Que le estaba pasando con Duo? Que?, a él no le gustaban los hombres, entonces por que?
Quatre sonrió al entender el motivo de molestia de Heero, era por Duo, todo era por Duo. Realmente no parecía haber habido diferencia en que la persona que lo flecho aquella vez no haya sido una chica. Pero Heero lo sabría?
-- No me gusta Duo, me gusta Trowa - dijo Quatre haciendo que Heero volteara a verlo sorprendido.
-- Trowa? El Capitán del equipo de Colmillo Blanco?
-- Si.
-- De donde los conoces? Tanto a Duo como a Trowa.
-- También conozco a Wufei, el chino con quien peleaste en la fiesta de Relena.
-- De donde los conoces? - volvió a preguntar.
-- El día que saliste del auto buscando a la chica misteriosa, ese día salí detrás de ti y choque con Trowa en uno de los pasillos. Me ayudo a no caer y con el estaban Duo y Wufei. En ese entonces ninguno sabíamos que éramos jugadores de equipos rivales.
-- Ya veo.
-- Es Duo Verdad? - cuestiono Quatre a Heero cuando ambos se quedaron callados.
-- Si - dijo Heero viendo al frente.
-- Ese día que choque con Trowa y lo vi, lo supuse, pero no quise decirte nada, por que no estaba seguro y no sabía cual sería tu reacción.
-- Me di cuenta hasta el día del partido, cuando le tumbe el casco. Lo intercepte a la salida y le pregunte si tenía una hermana gemela.
-- Por eso querías hablar conmigo en la fiesta? - Heero solo asintió - Por que no me lo dijiste después?.
-- Que mas da, ya lo sabías - dijo Heero sin darle importancia - Tu le gustas a Trowa? - dijo Heero regresando al tema de Quatre para dejar de hablar de Duo.
-- Creo que él es heterosexual - dijo Quatre apesadumbrado.
-- Pero no estas seguro, él sabe que eres gay? - Quatre negó con la cabeza
-- Crees que debería decirle? - pregunto Quatre.
-- Si, así saldrías de la duda.
-- Pero si no lo es y me rechaza por eso? - dijo Quatre deteniéndose frente al edificó donde vivía Heero.
-- Por lo menos lo intentaste - dijo Heero bajándose del auto.
-- Tienes razón Heero, gracias por escucharme - Heero solo inclino la cabeza y bajo del auto para entrar al edificio.
Quatre tomo el teléfono celular que colgaba de su cinto. Lo abrió y busco en su memoria un numero que recién había agregado.
Allí estaba: Trowa Barton...
A penas el sábado había agregado ese teléfono a la memoria de su celular, cuando tímidamente se lo solicito al capitán del equipo de colmillo blanco. El había sonreído y él mismo había grabado su numero en el celular del rubio.
Selecciono el numero y marco la tecla send para llamarlo. Su corazón comenzó a latir de forma acelerada. No sabía si estaría en casa, pero lo que pudo platicar con él, el sábado, sus clases eran matutinas, mas había algunas que se retrazaban, ya que a veces los maestros estaban en alguna operación y eso les retrasaba o les cambiaba la clase.
Pudo escuchar como el teléfono sonaba por tercera ocasión, estaba a punto de colgar cuando escucho una voz al otro lado del teléfono.
-- Hola, Trowa? - dijo Quatre algo nervioso.
-- Si, quien llama? - escucho del otro lado de la línea.
-- Como estas?, soy Quatre, espero no te moleste mi llamada. - dijo preocupado de estar molestando al de los ojos verdes.
-- No claro que no Quatre, no me molesta tu llamada - Quatre sonrió ante las palabras de Trowa.
-- Yo... yo... - dijo Quatre sintiéndose nervioso, no podía decirle a Trowa por teléfono lo que pensaba.
-- ... - Trowa se quedo callado al escuchar el nerviosismo de Quatre.
-- Quería desearte suerte en el juego de mañana.
-- Gracias Quatre, lo mismo para ustedes, aun que se que no lo necesitan. Victoria es el equipo más débil de toda la liga.
-- Lo se - dijo Quatre riendo - también quería saber si el sábado ibas a estudiar o algo por el estilo - dijo nervioso.
-- El sábado?, si, tengo que buscar algo sobre infartos al miocardio...
-- Puedes sacarlo de internet - se apresuro a decir Quatre.
-- Sabes que no tengo - dijo Trowa en un tono burlón.
-- Pero yo te lo puedo prestar. Podemos vernos en Oz como el sábado pasado, sabes que te puedo prestar mi computadora cuanto gustes.
-- Te lo agradezco mucho Quatre, pero no te ira a hacer falta? Dijiste que tus tareas las entregabas por e-mail.
-- No, no me hace falta, te lo aseguro. Te veo el sábado? - dijo Quatre ansioso por verlo.
-- Si, en Oz a las diez am? - pregunto Trowa.
-- Si, perfecto. Entonces te veo el sábado - dijo Quatre feliz de que Trowa haya aceptado verlo, aun que solo para hacer una tarea.
-- Si, hasta el sábado.
Trowa colgó el teléfono sintiéndose extraño. Primero Duo le llamó avisándole que había reprobado y por lo mismo no podría jugar contra Rocquefeller. Le había regañado de una forma dura y le había colgado el teléfono. Y cuando creyó que el trenzado le había vuelto a llamar es Quatre quien le había llamado.
-- Por poco no le contesto... - murmuro Trowa viendo aun el aparato - Por que me siento tan extraño aun cuando he estado hablando por teléfono y no en persona con él?.
-- Esta alguien contigo Trowa? - escucho una voz femenina que se acercaba.
Trowa esbozo una ligera sonrisa al ver a la mujer que entraba en la sala totalmente vestida de blanco, quitándose el pequeño gorro de enfermera que aun adornaba su cabeza.
-- No Catherine, no hay nadie más conmigo
La chica sonrió al verlo y se acerco para darle un beso en la mejilla.
-- Como escuche que hablabas, pensé que había alguien contigo... o es que estabas hablando solo? - dijo la chica sonriendo.
-- Estaba hablando por teléfono con un amigo.
-- Con cual de tus únicos dos amigos Trowa? - cuestiono la chica sonriendo.
-- Uno que no conoces...
-- Uno nuevo? Eso si es sorpresa - dijo la chica riendo dirigiéndose a la cocina, mientras Trowa la seguía - Sabes Trowa, no entiendo por que tu siendo tan guapo, tan simpático y tan bueno, no tienes mas que dos amigos?. Bueno, ahora tres amigos. - Trowa solo se encogió de hombros - Será por que eres muy serio? Por que no hablas más hermano?
-- No tengo nada que decir - dijo Trowa saliendo de la cocina para poner la mesa.
-- Claro que tienes mucho que decir!! - grito Catherine a su hermano.
Quizá era cierto, pero nunca había conocido a nadie con quien le interesara hablar. Todos eran aburridos, a excepción de Duo y Wufei. Duo era divertido, y fue al primero que conoció cuando llego al país, el primero que le tendió la mano y desde entonces no se habían separado y se habían convertido en los mejores amigos...
//***//
Aquella mañana estaba lloviendo y corría un viento ligeramente frío. Se había sentido asustado al estar en una nueva escuela, un año más abajo del grado en el que debía estar, con niños que hablaban de una forma extraña, no sabía que tanto le estaban diciendo. Y al no responderles, todos lo excluían de sus juegos considerándolo tonto o retrazado.
Uno de aquellos niños constantemente le empujaba llamándolo de una forma que no entendía, pero que intuía debía ser un insulto. Nunca le había dicho nada y se limitaba solo a observarle de forma fría.
Después de unas semanas de estar en aquella escuela, en una esquina del salón vio a un niño relativamente nuevo. Sabía que estaba en su misma clase, pero era uno de los que mas hablaba y de los que más reía. Ese día lo vio llorando en un rincón y él niño que siempre solía molestarlo, ahora se dirigía a ese niño de cabellos castaños largos con la firme intención de molestarlo.
Sin saber por que, se levanto del pequeño banco en que siempre permanecía y se atravesó al paso del niño grande como le decían todos. El otro niño había intentado empujarlo, pero por primera vez le había respondido algo. Había usado la misma palabra que el le dirigía y le había dado un fuerte empujón lanzándolo al suelo. El niño grande había llorado y desde entonces no volvió a molestarlo.
-- Hola, me llamo Duo y tu como te llamas? - pregunto Duo con lagrimas en los ojos acercándose al niño que le había salvado del niño grande.
Pero el niño de ojos esmeraldas le veía sin entender, sin decir nada.
-- Me llamo Duo y tu? - volvió a repetir. Pero de nuevo el otro niño se quedo en silencio - se que puedes hablar te escuche diciéndole idiota al niño grande. Por que no me dices tu nombre? - pero de Nuevo el niño no decía nada - no me entiendes?
-- Trowa - dijo el niño de los ojos verdes.
-- Te llamas Trowa, ya es algo! - dijo sonriendo Duo - creo que no me entiendes, yo te voy a enseñar a hablar.
Y desde ese día en el colegio, Duo se había encargado de enseñarle todo sobre el idioma. En pocos meses ya podía comunicarse relativamente bien con Duo. Y desde entonces, los dos se habían convertido en los mejores amigos. Sin embargo, sus primeros días en el colegio le habían marcado para siempre. Seguía siendo el mismo chico serio que había ingresado al kindergarten. Solo hablaba cuando lo consideraba necesario.
//***//
-- Si con nadie había hablado tanto, por que con Quatre si? - pensó detenidamente mientras seguía poniendo la mesa.
Tal como todos esperaban, el partido del siguiente día contra Victoria había sido ganado por Oz por un marcador aplastante. Nadie parecía haberse cansado, nadie de Oz, por que los de Victoria habían terminado muertos.
Treize los había felicitado por su buen trabajo, pero no dejo pasar la oportunidad para recalcarles que el siguiente partido no sería nada fácil y no deberían perderlo. Si ya habían perdido en un juego amistoso, esta vez no debían perder. Que consideraran haber jugado contra Victoria como una practica, pero que no se confiaran con Colmillo Blanco, ya les había dado una enorme sorpresa al ganarles en el amistoso.
-- Me gustaría ir al partido de Rocqueller contra Colmillo Blanco - dijo Quatre a Heero mientras entraban a los vestidores - no te gustaría ir a ese partido? Es a las siete y hay tiempo suficiente para llegar.
-- No - dijo Heero de forma fría.
-- Me gustaría ver jugar a Trowa, aun que lo veré el sábado, pero no me molestaría verlo antes en el juego - dijo Quatre sonriendo mientras se quitaba el uniforme - también serviría para ver como esta Rocquefeller. Aun que tengo que terminar una tarea y no puedo ir.
-- A mi no me interesa ni ver a Colmillo Blanco ni a Rocquefeller - dijo Heero de forma fría, Quatre solo lo miro de forma extrañada.
Heero salió rápidamente de los vestidores sin esperar a Quatre. Por que Quatre se empeñaba en que fueran al partido? Por que no podía sacar de su cabeza a ese mariscal de campo?
-- Quieres que te lleve Heero? - escucho la voz de una mujer que lo distrajo.
-- No gracias - dijo pasando por enfrente de la rubia sin ni siquiera mirarla.
-- Heero espera! - dijo Relena tomándolo por el brazo.
-- Se te ofrece algo?
-- Quiero salir contigo, el sábado - dijo segura, acariciando el brazo de Heero con sus largos dedos. Heero soltó su brazo ante el contacto.
-- No tengo tiempo Relena, tengo mucha tarea - dijo dándose la vuelta y saliendo a toda prisa.
-- Las cosas van lentas, pero van a resultar - dijo Relena viendo como Heero corría para abordar el autobús que acababa de pararse frente al estadio.
Por que estaba allí? Por que diablos se había presentado en el campo de Rocquefeller a ver ese partido?
Estaba sentado en la parte más alta de las gradas, viendo como Rocquefeller le daban una paliza a Colmillo Blanco. Definitivamente Duo les hacía falta. El mariscal de campo que habían puesto en su lugar se estaba dedicando a entregar el balón a los del equipo contrario. No se sabía para quien estaba jugando? Si para Rocquefeller o para su propio equipo.
La defensiva actuaba bien, debía reconocerlo, pero la ofensiva no estaba logrando nada. Por lo que el partido iba abajo por demasiados puntos. Si Duo llegara en esos momentos, ya nada podría hacer para ganarle al aun equipo campeón.
-- Donde estas Duo? - se pregunto en voz alta al ver como por quinta ocasión el mariscal de Campo de Colmillo Blanco, perdía el balón y lo capturaba la gente de Rocquefeller.
No podría considerar que su propio equipo había tenido suerte o había sido mejor. El equipo de Victoria era muy débil y eso todos lo sabían. Así que la aplastante victoria sobre ellos no contaba para él. Necesitaba enfrentarse a un buen equipo y sabía que colmillo blanco lo era, pero con Duo en él. Sin Duo, ese equipo era tan o más débil como lo era Victoria.
Unos ojos celestes se fijaron en una persona pensativa en lo alto de las gradas. Quizá su intuición había sido correcta después de todo...
La noche había llegado mas pronto de lo que esperaba. No había querido estar en el partido solo observando como les iba a sus compañeros. Era mejor estar en casa y no arriesgarse a recibir una tunda por llegar tarde como la semana anterior. Era lo mejor. Por lo menos su papá sabía que estaba en el patio trasero tratando de encestar en el aro la pelota de básquet. Tenía que matar el tiempo en algo, hasta que Trowa o Wufei le llamaran para decirles como les fue o que llegara Hilde del juego.
Una tras otra la maldita pelota rebotaba en el aro y salía rebotando hasta sus manos o lejos de él. No podía controlar la ira que sentía al no encontrarse en el partido y toda la culpa era de ese maldito jugador de Oz que le había distraído del examen.
-- Claro Duo Maxwell! - se repitió a si mismo al darse cuenta de a donde iban sus pensamientos - échale la culpa a otros de lo que solo tu causaste - dijo mientras rebotaba de nuevo la pelota para tratar de lanzarla al aro - Esa persona no tiene la culpa de que tu no dejes de pensar en ella.
Duo lanzó la pelota por enésima vez al aro y por enésima vez reboto fuera de el lanzando la pelota detrás de los árboles del patio de su casa.
Miro al suelo apesadumbrado, de la ira había pasado a la tristeza. Por que no dejaba de pensar en él? Que tenían esos ojos fríos que lo tenían atrapado? Pero no solo sus ojos lo habían cautivado, aun que fue en lo primero que se fijo. Ese jugador tenían un cuerpo excepcional, atlético; la voz varonil y serena, fría, pero hermosa; había un aura de misterio en él y parecía tener siempre la situación bajo control. No por nada era el capitán del equipo de Oz.
La pelota de basketball voló por detrás suyo y cayó en el aro en un tiro limpio.
Duo volteo a ver quien había lanzado la pelota a sus espaldas, no podían ser sus amigos, por que ellos estarían recién saliendo del partido contra Roquefeller y no podía ser Hilde por el mimo motivo.
Al darse la vuelta se topo de lleno con unos ojos azul cobalto que le miraban fríamente. Sintió como el corazón comenzaba a latir apresurado, y como la boca se le secaba. Que estaba haciendo Heero Yuy en su patio trasero? En las horas en las que su papá estaba en casa? Si su padre lo llegaba a ver, esta sería la peor paliza que le diera desde aquella vez.
Heero clavo su vista en los ojos violetas del trenzado y comenzó a recorrer el cuerpo del jugador. Usaba una playera de manga corta, a pesar de que hacía algo de frío, pero eso parecía no afectarle al trenzado. La piel lucía blanca bajo las luces del patio, no se notaba ningún moretón en los brazos o cuello. Al parecer no había vuelto a pelear, o los golpes del partido anterior ya habían quedado borrados.
-- Q.. que... que haces aquí? - pregunto de forma nerviosa Duo al ver la mirada que Heero le dirigía.
-- No seguiste mi consejo y reprobaste - Afirmo Heero acercándose un poco a él.
-- S... si. Como lo sabes? - dijo nervioso.
-- Perdiste...
-- Como que perdí? - dijo Duo sin entender.
-- Tu equipo perdió contra Rocquefeller por que no estuviste en el partido.
-- Y tu como lo sabes?
-- No puedo permitir que vuelvas a reprobar - dijo Heero sin contestar la pregunta de Duo.
-- Entonces desaparece de mi cabeza - pensó Duo dándole la espalda - Y que piensas hacer? Sobornar a la maestra para que me pase? Por que te diré que mis amigos ya habían pensado en eso, solo que dudamos que funcione...
-- Voy a ayudarte con la materia...
-- Que? - dijo Duo volteando para verlo, no parecía bromear.
-- Tu equipo y mi equipo se enfrentan la próxima semana. No quiero ventajas de ningún tipo y eso te incluye.
-- Vas a ayudarme a estudiar matemáticas? - cuestiono Duo dudoso.
-- Si - contesto de forma fría.
-- Por que haría semejante cosa? Solo por mi linda cara?
-- Ya te lo dije, necesito que juegues en ese partido. - dijo Heero clavando su vista en la cara del trenzado, realmente tenía una linda cara.
-- Si yo no juego, ustedes tendrían más oportunidad de ganar. No sería mejor eso?
-- No quiero ventajas de ningún tipo. Vamos a ganarles contigo en el partido.
-- Oh claro, señor perfecto! Y crees que los vamos a dejar? - dijo Duo colocando ambas manos sobre su cintura por la forma en que el jugador de Oz pretendía ganarles.
-- Espero que no, por que si juegan como hoy, los vamos a aplastar...
-- Estuviste en el partido? - dijo Duo sorprendiéndose.
-- Si.
-- Y que hacías allí? - Heero entre cerro los ojos, esa misma pregunta se la había hecho él cuando se vio sentado en las gradas del estadio.
-- DUO!! - la voz gruesa da un hombre mayor lo distrajo poniéndolo nervioso.
-- Mi papá!, rápido, vete de aquí! - dijo al tiempo en que empujaba a Heero para sacarlo del patio.
-- Te veré mañana a las diez en la biblioteca de Oz - ordeno Heero dejando que Duo lo empujara.
-- DUOOO!! - la voz fuerte del hombre se escucho mas cerca.
-- Voy papá! - grito a su vez mientras volteo a ver a Heero - Como usted ordene - dijo Duo de forma sarcástica.
-- DUOOO!! - la voz se escuchaba casi en el traspatio.
-- Rápido escóndete que no te vea mi padre!! - dijo mientras empujaba a Heero de la cabeza para que quedara agachado tras de la cerca.
-- Que demonios estas haciendo? Que no me escuchaste? - dijo el hombre viendo como Duo se daba la vuelta tras la cerca para verle.
-- Si, te escuche, solo que mi pelota cayó tras de la cerca y me agachaba para buscarla.
-- Tu amigo Trowa te llama por teléfono - dijo al tiempo en que le extendía el aparato.
-- Gra... gracias - dijo tomándolo.
-- Ya es hora de que entres, hace frío y tu hermana no tardara en llegar.
-- Si papá, ya voy.
El padre de Duo se dio la vuelta para perderse por el pasillo del patio rumbo al interior de la casa, mientras Duo se asomo por la barda para ver de nuevo a Heero.
-- Lo siento - dijo soltando la cabeza de Heero para permitirle levantarse.
-- Le tienes tanto miedo a tu padre? - cuestiono Heero mientras Duo comenzó a ponerse nervioso al sentir la mirada inquisidora de Heero en él.
-- Espera un segundo - dijo mientras tomaba el teléfono - Hola!, Trowa?, Si ya lo supe... quien? Un pajarito... luego me regañas quieres? Te aseguro que no volverá a pasar amigo... Como que castigado?? Por que??... Que?? No voy a llevarles el agua a todos, no puedo esta muy pesada... que?... Por que por una semana?... Y tu querías que estuviera solo viendo?... Ok, Ok, te veo mañana.
-- Bien hecho - murmuro Heero con los brazos cruzados viendo la cara apesadumbrada de Duo.
-- Como que bien hecho? - dijo Duo viendo a los ojos a Heero.
-- Faltaste a un partido, supongo que quien te hablo es el capitán del equipo y te esta castigando por no haber ido.
-- Yo no podía estar solo viendo como los hacían pedazos - dijo Duo a la defensiva.
-- Era tu obligación, son un equipo y deberías haber ido. Aun que estuvieras en la banca.
-- Si claro y arriesgarme a una paliza - murmuro Duo bajando la vista. Heero no alcanzo a entender que murmuro el trenzado.
-- Te veré entonces mañana a las diez - dijo Heero dándose la vuelta para partir. Duo levanto la vista para detenerlo.
-- Heero espera!
-- Hn?
-- Tengo algo importante que decirte... - dijo Duo viéndolo directo a los ojos.
-- Hn?
-- Yo soy... soy... - dijo poniéndose nervioso.
-- DUO!!! Entra ya a la maldita casa!!!
-- Me lo dirás mañana, será mejor que entres a tu casa - dijo Heero viendo lo nervioso que estaba Duo.
-- Esta bien... hasta mañana entonces - dijo Duo extendiendo la mano para despedirse de Heero - Y gracias!
-- Dame las gracias cuando pases el examen - dijo Heero extendiendo también la mano para despedirse de Duo.
Duo sintió de nuevo esa corriente eléctrica recorrer su mano, su brazo, su espalda, mientras un rubor comenzó a cubrir su rostro. No entendía por que se sentía así con ese jugador? Por que solo con él?
Heero sintió un cosquilleo extraño cuando su mano comenzó a rozar los dedos del trenzado para después apretar su mano de forma firme. Retiro su mano de forma precipitada al sentir que la había sostenido más tiempo del necesario.
-- Hasta mañana - dijo Duo, cuando vio que Heero se dio la vuelta. Heero solo volteo un poco y levanto la mano para despedirse sin verlo.
Duo entro corriendo dentro de su casa haciendo ruido para que su padre se enterara y abrió la puerta de su habitación de forma precipitada. Se dejo caer en el colchón de su cama con suma alegría y dejo deslizar su mano bajo el colchón tomando algo de allí con los dedos.
-- Heero Yuy! - dijo volteándose boca arriba y dejando deambular un dedo sobre el recorte de periódico donde aparecía abrazado a Heero en el campo de juego - me gustas Heero Yuy! Me gustas mucho...
Por fin lo había entendido...
Continuara...
Notas de la Autora.
Mil gracias a quienes me han escrito diciéndoles que les gusta esta otra locura de fic. Tratare de no tardarme mucho en publicar los capítulos.
Bueno, yo estoy manejando en este fic muchas cosas que se usan actualmente, pero se conocen con nombres diferentes en otros países. Por ejemplo, menciono el teléfono celular, que se que en Europa se conoce como teléfono móvil. O Lap Top, que es la computadora, o computador portátil.
Si pueden ver, no menciono en que país están, solo digo que no es china. No me estoy basando en ningún sistemas escolar para narrar lo que sucede en clases o en los juegos. Tomo esto de mi propia experiencia en la universidad y las rivalidades que existen entre los equipos de football en mi estado y país.
Comentarios, sugerencias, tomatazos, todo será bien recibido en maryluz_mty@yahoo.com
Review Contest
Como aun no se como contestar y he visto que algunas lo hacen en este espacio, aquí dejare las respuestas a sus reviews. Gracias por dejarme Reviews!!
Nefichan: Ya te mande un correo a tu cuenta personal, que bueno que te gusta mi fic. Lia4: Que bueno que te gusta también este fic y que consideres que no pierdo el toque. Hago un gran esfuerzo por que mis historias sean de su interés y les entretengan un poco. Sayo Takahashi Shinigami: Hay que vergüenza me da que me digas eso... soy muy penosa aun que no lo creas. Pero que bueno que te gustan mis historias, seguiré escribiendo, que a mi me encanta escribir y espero que pronto sepan mas de mi.
Bueno que creo que son todos los Reviews de momento, así que aquí contestare los que me dejen después. Que bueno que les gusta esta historia.
