Juego por un beso

Basado en Gundam Wing

Por Maryluz

Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17.

Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos.

Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.

-- Dialogo -

" Pensamientos "

//Sueños//

//*** Flasback***//

CAPITULO 6

DOLOROSOS RECUERDOS

El sol matinal se asomaba detrás de las persianas de aquella habitación. Hacía ya mucho rato que había amanecido. Había visto a la gente muy temprano que corría animosa por las banquetas por enfrente de aquel edifico de ventanas ahumadas. Corriendo por ejercicio, por diversión o simplemente paseando a sus perros. Pero de eso ya hacía mucho rato, ahora por enfrente de su edificio la gente iba rumbo a otras partes, a disfrutar de un bello sábado soleado.

Pero él estaba asomado a la ventana sin poder salir a ninguna parte, esperando que llegara... Mirando constantemente su reloj... desesperado por no verlo llegar, molesto consigo mismo por estar preocupado...

Ya se le había hecho tarde y muy tarde...

Cerro furioso la persiana. Ok, a veces llegaba tarde, de 10 a 15 minutos. Pero podía verlo desde la ventana bajando del bus y agitando su mano para saludarlo. Por que desde la parada su ventana abierta era visible. En otras ocasiones lo encontraba sentado a la orilla de su puerta esperando a que él llegara.

Pero una hora tarde?...

Una hora tarde ya era demasiado...



Quatre observaba constantemente su reloj, estaba sentado de nuevo al final de los cubículos de la biblioteca esperando por Trowa, pero él aun no llegaba.

Se sentía un poco desesperado, por que la noche anterior le había confirmado su cita... cita? No, no era ninguna cita, simplemente Trowa lo veía por que él le prestaba su computadora para sacar la tarea del internet.

Sin embargo le gustaba estar a su lado aun que sea solo por que le prestaba su maquina. Quería seguirlo viendo aun que sabía que no tenía ninguna esperanza con él.

Volvió a fijarse en el reloj como hacía un par de minutos lo había hecho, como si con la sola mirada pudiera hacer que el tiempo se detuviera o pudiera hacer que Trowa apareciera ante sus ojos.

Casi una hora de retrazo...

Le habría pasado algo?...

Casi al mismo tiempo en que por su mente cruzaba la pregunta con preocupación, su celular comenzó a vibrar en su cintura. Se dio prisa en sacarlo de su broche y sin ver de quien era el numero contesto.

-- Hola!

-- Quatre soy Trowa - pudo escuchar del otro lado de la línea. Sintió en ese momento un profundo alivio al escucharlo.

-- Trowa, estaba preocupado por que no llegabas. Estas bien? - cuestiono al escuchar la voz del capitán de Colmillo Blanco un poco diferente.

-- Si, yo estoy bien. Pero no creo poder acudir a la biblioteca el día de hoy. Lamento haberte hablado tan tarde, pero surgió un problema en casa...

-- No, Trowa, no te preocupes. Puedo ayudarte en algo? - pregunto con la esperanza de serle útil.

-- Gracias por preguntar Quatre, pero todo esta bien. Te lo aseguro.

-- Te veré entonces...

-- Hablemos mas tarde, quieres?

-- Esta bien - dijo con tristeza el rubio - te veo después.

-- Si, adiós Quatre y lo siento.

-- Adiós Trowa...

Cuando cerro el celular aun se quedo viendo el numero por unos minutos sintiéndose terrible por dentro. Esto era lo que mas temía, que Trowa no quisiera volver a verlo... pero si anoche aun le confirmo verse en la biblioteca...

Realmente estaría bien?...

Comenzó a guardar sus cosas y a desconectar su computadora. Quizá pudiera ir a ver si todo estaba bien. Aun que Trowa se lo había asegurado, quería ver si podía ayudarle en algo.



Heero sintió como una fuerte sacudida lo movió de su lugar y sintió como si despertara de un sueño. Se enderezo para volver a acomodarse y se dio cuenta que iba sentado en el autobús rumbo a la casa de quien le había dejado plantado.

Pero que diablos le estaba pasando?...

En que momento había decidido salir de su departamento, abordar el autobús e ir rumbo a la casa del trenzado? Por que? Que le había orillado a hacer semejante locura?

Estaría enfermo?...

Agito su cabeza asomado por la ventana viendo su propio reflejo en el cristal ahumado del bus. Por que se preocupaba por él? Si el interesado en pasar esa materia era él trenzado, no él. Entonces por que iba en su búsqueda? Por que iba a cerciorarse de que no le hubiera pasado algo?

Entre cerro los ojos recordando lo pasado la noche anterior. El estaba dispuesto a perder el partido si lo quería... si él lo quería... por que esas palabras no podían apartarse de su cabeza? El jamás sacrificaría un partido por una persona.

Jamás...

Había aprendido a no preocuparse por nadie mas que por si mismo. Entonces por que ahora iba rumbo a aquella casa?

Por que?...

Toco el timbre para bajar y descendió de forma rápida a dos cuadras de la casa del trenzado. Todavía tenía tiempo de regresarse y olvidar que se había preocupado...

Preocupado él?...

Agito de nuevo su cabeza con desgano y siguió caminando rumbo a aquella casa.



Hilde escucho los pasos de su padre y se dio prisa en salir de la cocina para asomarse por la puerta y ver lo que hacía el hombre.

-- Donde esta tu hermano? - pregunto enfadado.

-- Se fue muy temprano a la universidad papá, ya sabes, esta presentando y debe estudiar.

-- Le recordaste que debe regresar antes de las seis?

-- Si, el lo sabe y te aseguro que llegara temprano.

-- Mas le vale. Voy a salir de nuevo, regreso en un par de horas cariño. Te quedaras sola con tu amigo, mas vale que te portes bien - dijo el hombre sonriendo mientras cerraba la puerta.

-- Con este patán quien tiene ganas de portarse mal... - murmuro Hilde dirigiendo sus pasos de nuevo a la cocina.

-- Muchas morirían por estar en tus zapatos - dijo Wufei que estaba parado con los brazos cruzados justo a la entrada de la cocina y había oído lo que el papá de la chica dijo y lo que la morena había comentado. Hilde se ruborizo al verlo.

-- Supongo que incluyes a las porristas de Oz - dijo pasando de largo y sentándose a la mesa para seguir con su trabajo. Wufei sonrió con burla.

-- Con lo que hice ayer, estoy seguro que si. También ellas morirían por estar en tus zapatos - dijo el chino sentándose a su lado para continuar con los libros.

-- Eres un presumido... - dijo Hilde molesta.

-- Y tu sigues siendo una molestia - dijo sin verla para después cambiar de tema - en verdad Maxwell esta en la universidad? - dijo viéndola de reojo. Hilde prefirió no decir nada al respecto.

El timbre en la puerta principal los distrajo de lo que hacían. Hilde se paro para ir a ver quien era. Abrió la puerta principal sin abrir la mosquitera y se sorprendió de ver a un chico bien parecido de ojos color azul cobalto que le miraba detenidamente. Le pareció vagamente familiar.

-- Puedo ayudarle en algo? - dijo Hilde intrigada por saber que hacía ese chico apuesto en la puerta de su casa.

-- Si, estoy buscando a Duo - dijo de forma impersonal. Hilde se sorprendió un poco pero no estaba dispuesta a decir nada.

-- Lo siento, salió muy temprano rumbo a la universidad. - Heero se extraño de eso. Si Duo había salido... donde estaba?

-- Disculpe señorita, tu eres Hilde, su hermana, verdad? - Hilde solo asintió sin decir nada - mira no quiero asustarte... - sin embargo esas simples palabras ya habían hecho a Hilde comenzar a ponerse nerviosa - Duo se quedo de ver conmigo hace como hora y media y cuando me vine aun no había llegado.

-- Eres tu... - dijo Hilde sorprendida abriendo la mosquitera - tu eres quien le ayuda con matemáticas a Duo.

-- Si, soy Heero Yuy...

-- CEEERRRROOOO!!!

Hilde volteo a toda prisa al escuchar el grito de Wufei que se acercaba corriendo hacía donde ella estaba y cerro con picaporte la tela mosquitera haciendo que el chino estrellara sus brazos sobre la puerta.

-- Maldito cero que haces aquí?? - dijo Wufei muy enojado, pero Heero solo entre cerro los ojos para verlo. Hilde se volteo a Wufei con la mirada chispeante.

-- Regresa ahora mismo a la cocina y continua con lo que estábamos haciendo Wufei! - dijo con molestia la morena.

-- No, ese maldito cero...

-- QUE TE VAYAS A LA COCINA!! - grito Hilde haciendo que Wufei la viera sorprendido, era la primera ves que la chica le gritaba de esa forma.

-- Esta bien! - dijo levantando las manos en señal de derrota y siguiendo rumbo a la cocina sin voltear a ver a Heero.

Una vez que Wufei desapareció por el pasillo, Hilde abrió de nuevo la tela mosquitera y salió con Heero.

-- Siento mucho la forma en la que se comporto ese patán de Wufei.

-- No te preocupes, siempre que me ve grita de esa forma - Hilde solo sonrió un poco.

-- Entonces tu eres Heero Yuy, el capitán del equipo de Oz y quien le esta ayudando a mi hermano con su materia?.

-- Si. Puedes decirme donde esta?

-- Claro, supongo que ustedes son amigos y estarás enterado de todo - dijo Hilde viéndolo a los ojos. Heero solo le observo sin entender.

-- Si - solo contesto Heero haciendo que Hilde mal interpretara su respuesta.

-- Bien - dijo Hilde apuntando con su mano - sigue hasta la esquina y dobla a la derecha. La segunda casa es la de Trowa, esta con él desde anoche...

La mirada de Heero cambió en ese momento. Que hacía Duo con el capitán de su quipo?? Por que le molestaba el hecho de saber que había estado toda la noche en esa casa con él alto de ojos verdes?

-- Gracias - dijo Heero comenzando a caminar, mientras Hilde entraba de nuevo a su casa.

-- Nunca vuelvas a gritarme - sentenció Wufei a Hilde en cuanto la vio entrar.

-- Pues no grites en una casa que no es la tuya - recalco la chica.

-- Que hacía el Cero aquí? - pregunto ignorando la reprimenda de la morena.

-- Vino a buscar a Duo - contesto sin verlo.

Los ojo de Wufei se entrecerraron al saber el motivo de la visita del cero en la casa del trenzado.

-- Trowa y Duo tienen mucho que explicar el lunes... - murmuro entre dientes.



Heero caminaba de forma decidida hasta el lugar que la hermana de Duo le había indicado. Pero se sentía confuso sobre sus razones para buscar al trenzado.

Aun tenía tiempo de pasar de largo y seguir hasta su edificio. Si el trenzado había preferido pasarse el tiempo con Trowa en lugar de estudiar para su examen, pues que le aprovechara!. El ya no tenía por que ayudarle. El interesado era el trenzado y no él... pero sus pasos se detuvieron al haber llegado a la casa que la hermana del trenzado le había indicado.

Por que estaba enojado?...

Se quedo observando el lugar para tratar de calmarse, era una casa chica pero acogedora. Tenía toques femeninos, por lo que suponía que el capitán de Colmillo Blanco vivía o con su madre o con alguna o varias hermanas. La cochera estaba vacía, pero había manchas de aceite en el suelo, señal de que tenían un auto. La puerta estaba cerrada y las persianas abajo. Es que acaso aun dormían?

Subió los tres escalones hasta la puerta de la casa y en lugar de usar el timbre llamó a la puerta. Espero unos momentos hasta que alguien le abriera....

Trowa escucho los golpes en la puerta. No sabía por que no habían usado el timbre, pero daba gracias por ello. Duo recién se había quedado dormido y no le hubiese gustado que alguien lo despertara.

Camino hasta la puerta y la abrió sin preguntar quien era. Abrió los ojos en sorpresa al ver a Heero parado en el umbral de su puerta.

Heero observo detenidamente al capitán de Colmillo Blanco. Estaba totalmente vestido, pantalón de mezclilla y una playera de tirantes que dejaba al descubierto sus bien marcados músculos. Por lo menos sabía que no estaba dormido.

Pero eso que diablos le importaba?...

-- Esta Duo contigo? - pregunto Heero dándose prisa sin esperar a que Trowa dijera algo.

-- Si - contesto Trowa indicándole al capitán de oz que pasara.

Heero camino dentro de la casa. Había una pequeña sala y al fondo de la misma se veía la cocina, separada por una barra para el desayuno. Las dos puertas al frente, imaginaba, eran las habitaciones. Sobre la pared de la sala, vio la foto de una mujer joven con un par de niños. Una niña y un niño que se parecía mucho al capitán de Colmillo Blanco. La madre y la hermana, supuso.

Pero algo llamó su atención sobre el sillón de aquella sala. Una playera manchada de sangre. Una playera parecida a la que Duo usaba la noche anterior. Camino hasta ella y la tomo entre sus manos. Pudo percatarse del aroma de la colonia del trenzado. No en balde la había tenido que soportar durante el tiempo en que estuvo ayudándole con las matemáticas. Aun que soportar no era la palabra correcta... Volteo para ver a Trowa.

-- Que le hiciste? - pregunto acusador - donde esta ?, esta bien? - Trowa solo le observo apuntando la puerta de la derecha sin decir nada.

Heero camino despacio hasta llegar a la puerta, mientras escucho a Trowa hablar.

-- Por favor, no hagas mucho ruido, paso una mala noche y no hace mucho tiempo que se quedo dormido.

Heero solo lo vio de reojo y abrió la puerta aun con la playera impregnada con el aroma de Duo llena de sangre en la mano...

Allí, sobre una cama individual, estaba Duo acostado boca abajo usando solo unos boxers blancos. Abrazaba la almohada y tenía la cabeza viendo hacía la pared. La persiana de la habitación estaba a medio cerrar, pero el sol afuera era fuerte y le permitió verlo claramente.

Camino un poco hasta la cama y se sorprendió de ver el largo cuerpo del trenzado, sus bien formadas piernas desnudas sin nada que le cubriera.

Sintió algo extraño al verlo semi desnudo en la cama. Por que se sentía de esa forma? No tenía explicación a ello. Solo sentía que un ligero hormigueo recorría por completo su cuerpo.

Siguió recorriendo el cuerpo con la mirada, pero sus ojos se abrieron al llegar a su espalda. Sobre su espalda había muchas cicatrices, cicatrices hechas por algo que era azotado sobre el cuerpo del trenzado. No eran heridas del juego... no, estas eran mucho peores.

Había heridas viejas sobre la blanca piel del tranzado y heridas nuevas que apenas comenzaban a cicatrizar dejando marcas rojas de sangre sobre su espalda.

Heero se dio la vuelta y salió de la habitación cerrándola. Una mezcla de sentimientos lo inundaban. Ese extraño cosquilleo que le recorría el cuerpo, la curiosidad y el coraje... Que es lo que había pasado? Por que Duo tenía todas esas cicatrices?. Y por que se sentía tan extraño al verlo?

Trowa se acerco hasta él y le indico el sillón para que se sentara, mientras le tendía una taza de café que Heero acepto sin decir nada.

-- Que paso? - dijo Heero viendo los ojos verdes de Trowa - quien lo golpeo de esa forma?

-- Su padre - dijo Trowa viendo como Heero apretaba los puños sobre la playera que descansa en una de sus piernas.

-- Por que? - cuestiono sin entender.

-- El verdadero motivo no lo se. Duo nunca ha hablado de ello claramente. Pero estas palizas las viene recibiendo desde hace tiempo.

-- Cuanto?...

-- Años...

-- Tu lo curaste? - pregunto viendo que sobre la mesa había un recipiente con agua roja y varios tipos de cremas. Cosas en las que no se había fijado cuando entro.

-- Si, yo estudio medicina. Pero ya antes había tomado un curso de primeros auxilios por que mi hermana es enfermera. Así que en varias ocasiones lo he curado. Anoche Hilde me llamo para que fuera a verlo y preferí traerlo a casa que dejarlo en la suya. Hilde lo cubriría diciendo que estaba en la universidad.

-- Si, eso me dijo en un principio.

Ambos se quedaron en silencio por un rato, mientras Heero desviaba su mirada hasta la habitación donde Duo descansaba tratando de entender lo que sucedió.

-- Por que si el papá lo maltrata tanto sigue viviendo con él? - pregunto Heero regresando su vista a Trowa.

-- Por que no tiene a donde ir. Yo le he ofrecido varias veces que se venga a vivir con Catherine y conmigo. Pero no ha aceptado. Además, aun es menor de edad.

-- No por mucho tiempo, tiene 17 años.

-- Si, pero debe esperar hasta cumplir los 18 para salirse de su casa y no creo que lo haga.

-- Por que no? - cuestiono Heero.

-- Por Hilde - dijo Trowa seguro.

-- También a ella la maltrata?

-- Hasta ahora no. Pero Duo tiene miedo de que al no estar él, su padre se desquite con ella.

-- El no puede estar recibiendo los golpes de su padre solo por evitárselos a su hermana. Por que no lo denuncia? - dijo Heero molesto levantándose del sillón.

-- Por que a pesar de todo lo quiere - dijo Trowa observándolo detenidamente.

La puerta de la habitación se abrió y un Duo somnoliento y bostezando salió caminando descalzo sin percatarse que había alguien mas con Trowa.

Heero escucho la puerta del cuarto abrirse y giro su vista topándose con la mas hermosa de las imágenes caminando hasta donde estaba él sin percatarse siquiera de que Trowa no estaba solo.

Duo lucía el cabello aun en su trenza, pero de ella escapaban varias hebras de cabello castaño. Levantaba uno de los brazos para bostezar dejando entre ver los raspones causados por él la noche anterior en el juego. No se había puesto nada en sima, solo usaba los mismos boxers blancos que le había visto cuando entro al cuarto. El sol colándose por la venta de la habitación hacía que su piel, demasiado blanca , pudiera brillar bajo aquella luz y al mismo tiempo dejando trasparentar la silueta de sus caderas bajo la fina tela que le cubría.

-- Oye amigo, no tienes algo para desayunar? Tengo ham... Heero! - se interrumpió al ver parado en medio de la sala al capitán de Oz con su playera manchada de sangre en las manos.

El cosquilleo que sintió al verlo se incremento aun mas que antes...

Los ojos violetas del trenzado se abrieron sorprendidos al verlo parado en la sala de Trowa. Y pudo distinguir la misma luz que había visto siempre. Por que después de haber recibido los golpes por parte de su padre, no había tristeza o rencor? Por que la mirada del trenzado seguía tan limpia como aquella vez en que le vio en la parada del bus?.

Trowa camino hasta Duo que se había quedado parado sin habla al ver a Heero.

-- Voy a traerte una playera - dijo pasando por detrás del trenzado para entrar a su habitación.

-- Si, gracias - dijo viéndolo de reojo. No había despegado su mirada de la de Heero, sentía como un calor le recorría todo el cuerpo al estar parado semi desnudo delante de él - He.. Heero que haces aquí? - pregunto por fin. Cuando sintió que Trowa le dejaba una playera sobre el hombro.

-- Como no llegaste viene a ver que te había pasado - dijo Heero hablando por fin mientras veía los movimientos de Duo para ponerse la playera.

-- Lo siento, me quede dormido - dijo Duo tratando de fingir ignorancia. Pero Heero levanto la playera. Mientras Duo bajo la vista - ya lo supiste... - dijo casi en un murmullo, mientras Trowa entraba a la cocina.

-- Ya lo supe y ya te vi... - Duo levanto la vista para verlo sorprendido - entre a la habitación y te vi dormido boca abajo... Por que sigues allí si te maltrata tanto?

-- No, no es así - dijo Duo a la defensiva agitando sus manos.

-- Que no es así! - dijo Heero levantando la voz. Acercándose a él mientras Duo retrocedió. Heero tenía una mirada como la que le había visto en el juego del día anterior - Si no fuera así por que traes todo tu cuerpo marcado?

-- Duo ven a desayunar - dijo Trowa asomándose por la cocina y poniendo un plato en la barra - nos acompañas Heero? - dijo mirando al jugador de Oz que solo asintió.

Duo camino hasta la barra seguido de Heero y se sentó con la mirada baja. Como era posible que Heero se hubiera enterado de todo? Por que precisamente él?...

-- Como supiste que estaba aquí? - pregunto Duo mientras comenzaba a comer.

-- Tu hermana me lo dijo

-- Fuiste a mi casa!??! - dijo alarmado - te vio mi padre? Supo que fuiste a buscarme?

-- No, no me vio mas que tu amigo el chino.

-- Ops, creo que vamos a tener problemas el lunes - dijo Trowa viendo a Duo - Wufei no va a dejarte en paz después de haberlo visto - dijo señalando al capitán de oz. Duo solo asintió.

-- Por que tu padre te golpea? - pregunto Heero. Pero Duo apuro su comida tratando de no responder.

-- No me has contado el motivo Duo. Aun que es fácil imaginarlo. Se que esto comenzó después de lo de Solo, verdad? - comento Trowa que había terminado de desayunar y solo observaba tanto a Duo como a Heero sentados frente a él.

Heero estrecho sus ojos al oír un nombre de hombre y ver como Duo dejaba caer su tenedor al escuchar el comentario de Trowa.

-- Quien es Solo? - pregunto Heero.

-- So... Solo? - cuestiono Duo nervioso viendo a Heero de reojo.

-- Si, eso pregunte. - Duo suspiro y agacho su cabeza entre sus hombros para comenzar a hablar.

-- Solo era mi novio - dijo sin levantar la mirada. Trowa vio la reacción de Heero al escuchar lo que dijo Duo. Que buen espectáculo estaba viendo y sonrió un poco.

-- Es la causa de que tu padre te golpee? - volvió a cuestionar - donde esta ese tal Solo? Por que tu madre no te defiende?

-- Es una larga historia... - dijo Duo aun con la mirada baja clavada en su plato.

-- Yo no voy a ningún lado y creo que a Heero le gustaría conocerla - menciono Trowa viendo la reacción del capitán de Oz.

-- Esta bien... - murmuro Duo.

Duo levanto la mirada y dejo vagar su vista de forma melancólica por la ventana principal de la sala de casa de Trowa. Al frente se veía una casa como la que ocupaba su amigo y su hermana. Solo que la casa estaba en malas condiciones y aparentemente abandonada.

-- Yo vivía en esa casa - dijo apuntando al frente - mamá, mi abuela y yo... Y todo comenzó cuando papá murió...

/// *** Flasback *** ///

Papá murió antes de que yo naciera, nunca pude conocerlo, de él solo conservo sus fotos. Por que no recuerdo mucho de lo que mamá me contaba de él.

Mamá conoció al papá de Hilde que también era viudo en una tienda cerca de aquí. Nunca se habían visto y vivían muy cerca.

Los dos se enamoraron y en menos de un año se casaron.

Cuando yo conocí a Hilde tenía tres años, al igual que yo. Siempre nos quisimos mucho, éramos como hermanos. Entramos al mismo Kindergarten y mi abuela permaneció en esa casa y cuidaba de nosotros mientras nuestros padres trabajaban.

Mi padre, bueno, el papá de Hilde me quería mucho, yo era el niño que siempre quiso tener. Un tiempo después de que nuestros padres se casaron, pidieron informes para adoptarme y cambiar mi apellido a Schbeiker. Pero los papeles se tardaron en llegar y mi madre murió antes de completar el tramite.

Por eso yo sigo siendo Maxwell, aun que papá me dice hijo y yo lo llamo padre.

Mamá murió en un accidente cuando volvía de su trabajo. Un auto la atropello y murió instantáneamente, por suerte no sufrió.

Papá quedo tan destrozado después de su muerte, solo tres años habían durado casados y de nuevo volvía a quedar viudo.

El día que enterraban a mi madre, papá no quiso que fuera a su funeral y me enviaron al Kindergarten. Ese día conocí a Trowa... perdí a mi madre, pero gane un hermano.

Mi abuela quiso hacerse cargo de mi y mi padre lo permitió, por que yo se la recordaba mucho. Ella también tenía los ojos violetas, la piel blanca y el cabello castaño.

Pero seguía viéndolo, por que mi abuela quería mucho a Hilde y después de la escuela ambos llegábamos a casa de la abuela, hasta que papá pasaba por ella.

Cuando tenía 14 años, nuevos vecinos se cambiaron a la casa de enseguida. Había un chico con ellos. Era tres años mayor que yo. El era Solo. Era hijo único, pero sus padres tenían muchos problemas. Constantemente los escuchaba gritarse y arrojarse cosas.

Cuando eso sucedía, yo veía como Solo salía a las escaleras del tras patio y se quedaba por horas allí. Fumaba mucho y a veces tomaba también sin que sus padres le dijeran nada. Además tenía una moto en la que iba a la escuela.

Saben que estudiaba?... Ingeniería en Comunicaciones y Sistemas de radar.

Comencé a hacer mi hobbie el verlo sentado en las escaleras. Desde mi ventana podía ver su traspatio y de paso verlo a él. Siempre se veía triste, pero cuando salía siempre mostraba una sonrisa, creo que yo era el único que le había visto llorar desde mi ventana.

Yo sabía por todos los gritos que se lanzaban sus padres, que Solo era gay, más en ese entonces no sabía lo que significaba la palabra, creo que no podía entenderlo. Sus padres se culpaban uno a otro por ello y ese era el motivo de sus constantes discusiones.

Yo jugaba football americano en la High School, y una tarde que llegaba a la casa de la abuela, el estaba sentado en las escaleras de su casa, pero al frente. Sonrió al verme y yo sentí que me derretía. Jamás me había sentido así con alguien.

Vestía una chaqueta de cuero negra y unos pantalones de mezclilla rotos, botas y siempre llevaba unos lentes oscuros que cubrían sus ojos. Se veía como todo un rebelde.

-- Ven! - me dijo y sin pensarlo me acerque a él - te he visto espiándome - me dijo. Yo no supe que decirle, me quede mudo en ese momento y totalmente sonrojado al haber sido descubierto - No hablas? - volvió a preguntar.

-- Claro que hablo y habrás deseado que no lo hiciera por que no me calló tan fácilmente - el soltó la carcajada.

-- Que edad tienes? - me pregunto observándome de arriba abajo. En ese momento no supe que debía decirle, la verdad? No quería que me viera como un niño, así que intente mentir.

-- 16 años

-- No, tienes menos. Pero no importa. Esperaré el tiempo suficiente. Me caes bien... Duo.

-- Como sabes mi nombre? - dije sin entender. Había mencionado el esperar el tiempo suficiente... suficiente para que? y además sabía mi nombre?. En todo el tiempo en que le había visto, nunca habíamos platicado y él ya sabía mi nombre.

-- Yo también te he estado espiando - dijo sonriendo - solo no sabía tu edad, aun que la había calculado.

-- Espiándome? - dije sin entender que él pudiera hacer eso conmigo.

-- Claro. Crees que solo tu ventana da a mi traspatio? Mi ventana también coincide con tu traspatio y no solo al traspatio. También coincide con tu ventana - y lo volví a escuchar reír - no deberías dejar la ventana de tu cuarto abierta. Puedo ver que duermes solo en boxers y abrazando la almohada.

No pude evitar el sentir que un rubor aun mas intenso cubría mi rostro. Es que este chico me había estado observando cuando dormía? Por que?

Pero no pude averiguarlo, por que mi abuela ya me había visto platicando con él y me mando llamar. A ella no le agradaba Solo, pero a mi me gustaba mucho. Era rebelde y viajaba en moto, además de ser universitario. Me hubiese gustado platicar mas con él, pero mi abuela no me lo permitió ese día.

Pero después de esa platica, comenzamos a vernos a través de las bardas de nuestras casas. O golpeaba la ventana de mi habitación con piedras para hacerme bajar. Yo disfrutaba mucho de sus charlas. Solía hablarme de los sistemas de radar con mucha pasión y desde entonces comencé a interesarme en ellos.

Varias veces fue a verme a los juegos de la escuela y me regresaba con él en su moto. Era agradable ser la envidia de mis amigos. Trowa te lo puede decir.

Mi abuela pensaba que esa amistad con Solo no era buena para mi. Por que sus padres peleaban mucho y su nombre siempre estaba incluido en sus discusiones. Mi abuela si sabía que Solo era gay y trataba de alejarme de él. Pero yo siempre lo defendía de todo lo que mi abuela decía y nunca permití que me prohibiera su amistad.

Una tarde que llegamos del juego. Solo me dijo que tenía algo importante que decirme.

-- Me gustas mucho - me dijo. Yo no entendí en el momento, solo le observe a los ojos tratando de comprender que quería decirme con eso.

Pero entonces sentí que pasaba sus manos por mi espalda y me acercaba a él para besarme en los labios...

Mi primer beso...

Lo empuje bruscamente y salí corriendo, aun lo recuerdo y me da risa, claro, ahora me da risa. En ese entonces estaba confundido. Mis amigos decían que los besos eran entre chicas y chicos, no entre dos chicos. Pero eso me confundía, por que si era entre chicos y chicas... por que me había gustado tanto el beso de un chico?

Pasaron varias semanas antes de que volviera a dirigirle la palabra. Pero las cosas ya habían cambiado entre nosotros. El segundo beso no fue tan sorpresivo, mas bien era deseado.

Pero Solo quería besarme en público, yo me sentía avergonzado. No quería que me tomara de la mano, ni que pasara los brazos por mi hombro. Pensaba que estaba mal el que nos besáramos, que nos tocáramos, que no era propio.

Solo consiguió un permiso falso para mi en mi cumpleaños numero 15 y me llevo a un bar gay. Allí vi que no estaba mal el besarse o tomarse de la mano. Fue cuando entendí que también los chicos podían ser novios como lo eran los demás... también podían enamorarse.

Fue entonces... bueno, eso no tiene importancia ahora. Lo que si importa es que Hilde se dio cuenta de lo que me pasaba y a ella no le importo. Pero no solo ella se dio cuanta, varios chicos de la escuela también. Comenzaron a molestarme y a insultarme, varios de ellos me golpearon algunas veces. Trowa me defendía cuando se daba cuenta y Solo también cuando llego a verlos.

Pero a Solo no le gustaba que me agredieran o que dependiera de alguien mas fuerte. Así que comenzó a enseñarme a defenderme. Y no solo eso, también aprendí a tomar y a fumar... no, ya no lo hago. Solo quería verme mas grande cuando estaba junto a él.

Todo iba bien, hasta una tarde en que llegue a casa de la abuela y no la encontré. La busque por toda la casa, incluso salí corriendo a los alrededores para ver que había sido de ella. La casa estaba abierta, así que pensé que no podía estar muy lejos. Pero no la encontré. Solo me vio y me ayudo a buscarla.

La encontramos muy lejos de casa, sentada en un parque, con la mirada perdida. Cuando llegue con ella y le pregunte que hacía allí?, mi abuela no me conoció. Entre Solo y yo la llevamos a casa y llame al medico. El doctor dijo que mi abuela comenzaba con Alzheimer y que ya no había esperanzas de que se recuperara, poco a poco iba a ir perdiendo la memoria.

En un momento de lucidez mi abuela decidió irse a vivir en un asilo de ancianos donde la podría cuidar, yo no podía estar al pendiente de ella todo el tiempo y papá tampoco. Ella pagaría con su pensión los cuidados en el asilo y allí estaría mejor atendida. Y así fue como regrese a casa de papá y de Hilde.

Yo seguía viéndome con Solo, pero no quería decirle a papá que era gay. No sabía cual sería su reacción por que siempre se expresaba mal de los homosexuales. Sin embargo, un día llego antes de lo que esperábamos y me vio besándome con Solo a dos cuadras de casa...

Fue ese día cuando comenzó a golpearme. Recibí muchísimos golpes, muchos mas de los que traigo ahora. Esa vez fue la primera vez que Catherine me curo. Catherine quiso denunciarlo por el estado en el que me había dejado. Pero yo no quise. El era mi padre y me golpeaba por creer que hacía lo mejor para mi. Batallé mucho para convencerla de que no lo denunciara, y al final no lo hizo pero lo que si hizo fue hablar con mi padre. Pero no logro nada...

Las cosas que dijo mi padre aun las recuerdo, mientras me golpeaba me decía que lo hacía por mi bien que lo que me hacía le dolía mas a él que a mi. Por que me amaba, pero que los chicos no se deben besar, que es antinatural y no se que tantas cosas más. Y que yo recibiría golpes cada vez que hiciera algo como eso...

Pero yo amaba a Solo y no estaba dispuesto a dejarlo...

Papá creyó que con esa tunda todo entre Solo y yo había quedado atrás. Pero no fue así. Por que después de los juegos en la escuela yo seguía viéndolo. Papá creía que yo regresaba de jugar en la escuela, cuando regresaba de ver a Solo y nunca hice nada por sacarlo de su error.

Una tarde, papá fue a verme jugar, era la final de nuestra escuela. Yo no creí que fuera, era muy temprano para él, pero salió temprano del trabajo para ir a verme, no me lo espere... Cuando el juego termino fui corriendo a los brazos de Solo y papá de nuevo me vio.

Jamás voy a olvidar su mirada desilusionada y dolida...

En esta ocasión Solo si recibió unos cuantos golpes. Y las amenazas de papá de que lo mataría. Fue a reclamarle a sus padres y se armo un verdadero escándalo en casa de sus padres y del mío.

/// *** Fin Flasback *** ///

-- Y que paso con tu novio? Rompiste con él después de eso? - cuestiono Heero mientras Trowa dirigió su mirada al capitán de oz.

-- Hubiera sido lo mejor terminar, pero no... Una tarde no paso a recogerme a la escuela y yo fui a buscarlo a su casa. Me encontré a sus padres llorando...

-- Por que?

-- Solo había muerto... la motocicleta en la que viajaba derrapo por la lluvia y cayó bajo un camión de redilas...

-- Yo... yo lo siento - murmuro Heero bajando la vista.

-- Papá no me dejo ir al entierro de Solo, pero falte a la escuela al siguiente día para llevar flores a su tumba. Después de eso, no volví a saber mas de su familia, se cambiaron de casa y no los he vuelto a ver desde entonces.

-- Pero si eso fue cuando tenías 15, por que tu padre te sigue golpeando? - cuestiono Heero.

-- Por que él cree que me veo con mas chicos, nunca supo que Solo era el único con quien salía. Tiene la idea errónea que los gays somos promiscuos y que nos acostamos con cuanto chico se nos cruza enfrente... Por eso no me deja llevar amigos a la casa y debo llegar antes de las seis. Por que todos los juegos eran tarde y el cree que por llegar antes de las seis se asegura de que no vea a nadie.

-- Pero...

-- Ya no quiero hablar de eso - dijo Duo parándose de la silla de la barra.

-- Así que tu padre cree que te hace un favor golpeándote de la forma en la que lo hace - dijo Heero con la vista baja y los brazos cruzados. Daba la impresión de que pensaba en voz alta.

-- Como si ser gay fuera algo que se corrigiera con eso - secundo Trowa.

-- Ya basta los dos!, no quiero seguir hablando del asunto. Ya saben por que lo hace, ya saben que no lo hace con mala intención, así que les pido por favor que dejen de hablar del asunto.

-- Lo peor del caso es que él cree que esta haciendo un bien, sin darse cuenta que te esta causando daño - dijo Heero sin cambiar la posición e ignorando lo que Duo dijo - y algo todavía peor...

-- Ya basta Heero!! - trato Duo de hacer que Heero guardara silencio. Pero Heero levanto la vista para verlo.

-- Tu lo justificas por ello...

-- Es mi padre!

-- Y por eso tiene el derecho a casi matarte? - dijo Heero viéndolo fijamente a los ojos - puede ser tu padre, pero no por ello debe maltratarte de esa forma.

-- Saben muchachos, les agradezco que se preocupen por mi. Pero no es necesario que lo hagan. Si, papá me golpea un poco, pero ya me acostumbre...

-- Si tu lo sabes, por que no has hecho nada? - cuestiono Heero a Trowa.

-- Por que yo se lo pedí... - dijo Duo a la defensiva.

-- Cuéntale a Heero lo que te paso cuando la vecina denuncio a tu padre.

-- Trowa!!! - dijo alarmado Duo.

-- Que paso? - se intrigo Heero.

-- Nada, que iba a pasar??? Que los malditos policías me trataron peor que a un delincuente. Me maltrataron más de lo que lo hizo mi padre. Y todo por ser gay. A papá lo amonestaron y desde entonces suelo dejar de gritar cuando me pega, para que los vecinos no escuchen - suspiro un poco para volver a verlos - así que les pido por favor, que no digan nada de esto...

-- No - dijo Heero de forma firme

-- Pero Heero!!...

-- Si tu padre vuelve a ponerte una mano en sima, quizá no lo denuncie a la policía, pero yo lo voy a matar!! - dijo Heero parándose de la silla sumamente molesto para ver a Duo a los ojos.

-- He... Heero? - dijo sorprendido Duo viendo fijamente a Heero a los ojos, era la primera vez que lo veía reaccionar de esa forma. Heero estaba enojado con su padre por el maltrato que al que lo sometía?

Trowa observo detenidamente a Heero. Se veía realmente molesto. Por que reaccionaba así? Le indignaba el maltrato a un gay? O... en especifico el que maltrataran a Duo? Si se enteraba que Quatre era golpeado por alguien, reaccionaría de la misma forma? Era interesante observar las reacciones del jugador, estaba seguro que ni el mismo estaba enterado de la forma en que los demás lo verían si reaccionar así delante de alguien más?

El timbre del teléfono lo saco de sus pensamientos, haciendo que Duo y Heero dejaran de mirarse.

Trowa se levanto y fue hasta el aparato para contestar.

-- Diga... Si Cath... el auto se te descompuso?... Y donde estas?... bien... no, no hagas el intento, voy para allá... Si, si lo se...

Heero volteo a ver a Duo de nuevo mientras Trowa contestaba el teléfono.

-- Heero prométeme que no dirás nada de esto - dijo Duo suplicante.

-- No puedo hacerlo...

-- Por favor Heero... No conseguirás nada con denunciar a mi padre. Esta sociedad tiene tan estereotipados a los gays... no nos hacen caso cuando algo nos pasa, yo diría que hasta se alegran.

-- Debe haber alguien que si les haga caso. Derechos humanos es uno de ellos. - dijo cruzando los brazos viendo los ojos violetas del trenzado. Los ojos de Duo se abrieron por la sorpresa, sería Heero capaz de denunciar a su padre?

-- Heero no...

-- Debo irme... - dijo Heero dándose la vuelta. Tenía que huir de la mirada del trenzado, le hacía sentirse extraño y no aguantaba un segundo mas el tenerlo tan cerca, solo usando una playera. Sabiendo que bajo ella, su cuerpo estaba casi desnudo.

Camino de prisa hasta la puerta, viendo como Trowa colgaba el teléfono.

-- Heero espera!!... - volvió a gritar Duo para evitar que Heero se fuera.

-- Gracias por todo Trowa... - dijo abriendo la puerta y cerrándola rápidamente.

-- Heero!! - grito Duo abriendo la puerta, pero Trowa lo detuvo cerrándola.

-- No puedes salir así, por lo menos ponte el pantalón. - dijo señalando que solo traía el boxer y la playera.

-- Entonces detenlo, que no se vaya. - dijo al tiempo en que corrió hasta la recamara,

-- Lo intentare...

Trowa abrió la puerta y vio a Heero detenido en el primer escalón a un paso de tomar la banqueta para irse.

-- Espera Heero - Heero volteo topándose con los ojos verdes de Trowa.

-- Hn?

-- Te interesa Duo, no es así? - pregunto el capitán de colmillo blanco con los brazos cruzados. Heero le observo de forma fría.

-- De que hablas? - Trowa bajo dos escalones quedando a uno por encima de Heero.

-- Vi tus reacciones desde que llegaste. Estabas enojado por que pensabas que Duo había pasado la noche conmigo. Cuando supiste el verdadero motivo te preocupaste por él. Y cuando por fin Duo se puso a contar quien era Solo y los motivos de los golpes de su padre... no pude evitar el ver lo molesto que estabas por eso...

-- Yo no estaba molesto - dijo de forma serena.

-- Ah no? Y entonces por que apretabas tanto el vaso con tu mano, al grado de que tus nudillos se pusieran blancos? Pensé que en algún momento el vaso se haría pedazos...

-- Fue por los golpes que le daba el padre...

-- No, fue antes, cuando Duo omitió de forma deliberada lo que paso en su cumpleaños numero 15. No es difícil imaginarlo...

-- Yo no soy gay... - afirmo Heero clavando su vista cobalto en la verde.

-- Yo no he dicho que lo seas, solo te preguntaba si estabas interesado en él?.

-- No lo estoy... - dijo dándose la vuelta y caminando rumbo a la parada del autobús.

-- Si lo estas... - murmuro Trowa.

La puerta de la casa de Trowa se abrió y Duo salió corriendo de ella con la mochila en sus manos y ya totalmente vestido.

-- Ya se fue Heero? - pregunto apurado.

-- Aun puedes alcanzarlo - dijo señalando el camino que había tomado - pero Duo, procura que a las heridas les de el aire para que cicatricen mas rápido.

-- Esta bien, gracias por todo amigo. Luego te traigo tu playera.

-- Si, no te apures.



Trowa cerro la puerta de su casa y camino del lado contrario al que se habían ido Heero y Duo. Tenía que tomar un autobús rumbo al hospital y la parada estaba del lado contrario.

Sabía desde hace tiempo que el papá de Hilde golpeaba a Duo, pero era la primera vez que escuchaba la historia completa del motivo. Imaginaba que había sido por Solo desde el principio, pero jamás creyó que el señor Schbeiker tuviera prejuicios de ese tipo.

Debía llegar antes de las seis???...

Muchos de los juegos en la universidad eran a las siete de la tarde. Eso quería decir que una buena parte de ellos Duo estaría llegando alrededor de las diez de la noche a su casa. Entonces su padre le golpearía por llegar tarde?... Duo ocultaba muy bien sus heridas, solo pocas veces se enteraba que su padre le había golpeado, ahora sabía que esos golpes habían sido constantes. Ahora entendía por que nunca le acompañaba a fiestas y siempre corría a las 5:30 de la universidad... Duo había estado cargando con un enorme sufrimiento solo.

Pero ahora que lo sabía... quizá en sus manos estaba el ayudarle en algo.

Todos los gays pasarían por los mismos problemas? Por las mismas etiquetas? Por los mismos agravios?...

Estaría Quatre pasando por algo semejante?...

El solo pensarlo le hizo sentir un nudo en la garganta. Quatre se veía tan frágil al lado de Duo. Si Quatre estuviera pasando por lo mismo, estaba seguro de que podría enterarse.

Escucho un claxon que lo saco de sus pensamientos y cuando volteo para ver quien era, se topo con un par de ojos aqua que le sonreían.

-- Quatre? - justo en la persona que estaba pensando.

-- Hola Trowa, espero que no te moleste el que haya venido hasta aquí sin avisarte. Pero te escuche algo extraño por el teléfono y... - Trowa esbozo una sonrisa y Quatre se sintió feliz al verla - sonríes.

-- Me has hecho sonreír - dijo Trowa parado a un costado del auto.

-- A donde ibas? - pregunto Quatre.

-- Se le quedo el auto a mi hermana en el hospital e iba por ella.

--Puedo llevarte?

-- Muchas gracias.

Trowa abrió la puerta del auto y se sentó a un lado de Quatre. Estaba dispuesto a averiguar si él pasaba por algo como lo de Duo y si era así, también intentaría ayudarle...

Un momento... esto como lo vería otra persona? A caso pensarían que estaba interesado en Quatre como él pensaba que Heero estaba interesado en Duo?

Pero él no estaba interesado en Quatre!!... claro que no lo estaba... Entonces por que se sentía extraño en su compañía... por que?



Por que la mirada violeta del trenzado le llamaba tanto la atención? Por que era lo mas presente que tenía de él?. Era lo que mas recordaba de la primera vez que lo vio y lo que menos lograba borrar de su memoria. Esos ojos eran los que mas veía en el juego y por lo que mas podría distraerse en él... Esos ojos era los que procuraba no ver durante el tiempo en el que le ayudaba con matemáticas.

Por que le gustaban tanto esos ojos?...

Caminaba con las manos en los bolsillos. En su mente se formo de nuevo la imagen del trenzado en la cama semi desnudo. Por que el solo recordarlo de esa forma le hacía estremecer ligeramente? Por que el ver a las porristas de oz en poca ropa el día de ayer no le habían causado ningún efecto y si el ver al trenzado en poca ropa sobre la cama?

Es caso que él comenzaba a sentirse atraído por el trenzado?... No, pero que tonterías!... Agito su cabeza para sacarse esas ideas de la cabeza.

Duo corrió para alcanzar a Heero. Heero llevaba buen paso y estaba muy cerca de la parada del bus. Pero Duo corría rápido y pudo alcanzarlo.

-- Heero espera! - grito Duo cuando pudo verlo mas cerca.

Heero se detuvo de golpe y volteo de reojo para ver que Duo llegaba corriendo con su pesada mochila en los brazos.

-- Pero que demonios... - dijo con enfado.

-- No te molestes Heero, solo... - pero sintió como Heero arrebato la mochila de sus manos para colgarla en su espalda - Heero?

-- Ya viste como estas y aun así vienes con esto? - dijo señalando la pesado mochila en su hombro - debes cuidarte esas heridas, aun no entiendo que tanto cargas en ella para que pese tanto...

-- Tienes curiosidad Heero!! - dijo riendo.

-- No quiero ver que tanto traes, solo quiero que dejes de cargar cosas tan pesadas.

Duo rió con ganas mientras Heero lo observo extrañado. Duo se veía contento, parecía que no le hubiese pasado nada, sin embargo en su espalda estaban las marcas rojas de las cicatrices. Como es que Duo tenía esa alegría?

-- Vas a tu casa? - pregunto Heero haciendo que Duo dejara de reír.

-- No, no quiero aun ir a casa... solo quería alcanzarte para dos cosas.

-- Cuales?

-- La primera convencerte que no denuncies a mi padre - volvió a decir - te lo suplico Heero. Si quieres me hinco, te lo pido de rodillas.

-- No tienes por que hacerlo. Por esta ocasión haré lo que me pides, pero si lo vuelve a hacer... no habrá nada que lo salve.

-- No habrá otra vez!! - dijo Duo sonriendo.

-- Lo creería si fuera él quien lo dijera... Cual es la segunda cosa.

-- Eh... este... quería pedirte un favor - dijo nervioso.

-- Cual favor?

-- Podrías salir mañana conmigo? - Heero abrió sus ojos con sorpresa - no, no en si conmigo - dijo agitando sus manos - es con un par de mujeres. Sería algo así como una cita doble.

-- Cita doble con mujeres? - dijo aun extrañado.

-- Algo así! - dijo riendo.

-- Que no habías dicho que eras gay?

-- Lo soy, lo soy...

-- Entonces por que sales con mujeres? Ella sabe que eres gay?

-- Pues si... ella lo sabe. Solo que le prometí llevar a un amigo a la cita de mañana y pues quise pedírtelo a ti. Si tu no quieres, no hay problema, iré a ver a Wufei para...

-- Iré... - dijo Heero apresurándose, haciendo que Duo riera.

-- Gracias Heero!! - dijo arrojándose a sus cuello para abrazarlo.

Heero sintió los brazos de Duo sobre su cuello y el aroma de su cabello y la colonia que usaba le inundo de nuevo haciéndolo estremecer. La mochila comenzó a resbalar hasta caer por completo al suelo. Sin saber por que? levanto sus brazos para responder a ese abrazo del trenzado. Pero cuando poso sus manos sobre la espalda de Duo, él se separo a toda prisa.

-- Auch!! - Heero se dio cuenta que lo había lastimado.

-- Lo siento - dijo agachándose para levantar la mochila del suelo - ya que no quieres ir a tu casa y que Trowa se fue de la suya, supongo que seré yo quien te cuide hasta que sea hora de que regreses aquí.

-- No tienes por que hacerlo Heero, yo puedo irme a...

Pero Heero lo tomo por el brazo haciéndolo caminar hasta la parada del bus.

El autobús iba llegando cuando ellos llegaron, así que no esperaron nada para abordar.



Hilde discutía de nuevo con Wufei sobre las cosas que había que poner en el reporte, cuando la puerta de la casa se abrió y su papá llegaba hasta la cocina para ver a su hija.

-- Estas segura que Duo estaba en la universidad Hilde? - Hilde se sintió temblar ante la pregunta de su padre.

-- Si papá, yo le di desayunar y el se fue corriendo. Por que?

-- No, entonces olvídalo hija, es que me pareció ver a tu hermano en compañía de un chico de cabello oscuro subir a un autobús. Pero ese no va a la universidad, así que seguramente me equivoque.

-- Seguramente si papá - dijo Hilde sintiéndose aliviada.

-- Bueno, traje algunas cosas para la comida. Tu te quedaras con nosotros a comer como el sábado pasado? - pregunto viendo a Wufei.

-- Si, gracias señor Schbeiker.

-- De nada, me agradas muchacho - Hilde sonrió por el comentario de su padre, mientras el hombre salía de la cocina.

-- No por que le caigas bien a mi padre y hermano vayas a creer que a mi también me caes bien - dijo la morena.

-- No por que tu padre y tu hermano me caigan bien, vayas a creer que tu también me caes bien - respondió Wufei en el mismo tono.

-- Pesado - murmuro Hilde.

-- Molestia - murmuro Wufei.

-- Engreído.

-- Presumida.

-- Patán.

-- Mentirosa...

Hilde volteo a ver a Wufei con los ojos muy abiertos, es verdad, Wufei sabía que mentía. No le había creído el que Duo estaba en la universidad y ahora sabía por su padre que se había ido con un chico y ese chico no era Trowa, si no, su padre lo habría dicho.

-- Ya no dices nada? - pregunto Wufei viéndola fijamente - te gane?

-- Solo por esta vez - dijo Hilde regresando a su trabajo.



Catherine estaba contenta de que su auto estuviera de nuevo funcionando. Quatre había llamado por su celular al mecánico que siempre le arreglaba su auto y este lo había echado a andar en el mismo estacionamiento del hospital.

Estaba tan contenta que abrazo y beso a Quatre con entusiasmo y le prometió cocinar para él en agradecimiento.

-- Adoro a tu amigo Trowa!! - dijo por la ventana de su auto despidiéndose de su hermano y del rubio - Gracias de nuevo Quatre, ya sabes que estoy pendiente contigo.

-- De nada Catherine y no te preocupes por la comida, no es necesario - dijo Quatre con una enorme sonrisa.

-- Pero yo quiero hacerlo, así que no hay pero que valga. Ponte de acuerdo con Trowa y el día en que tu puedas yo cocinare para ti.

-- Acepta Quatre, por que mi hermana es capaz de llamarte todos los días para ver cuando aceptas la comida - dijo Trowa.

-- Trowa!, no predispongas a tu amigo en mi contra, si no, no va a querer ir a comer a casa - dijo Catherine cerrando un ojo - entonces chicos, ya les dejo, diviértanse, disfruten de la tarde que el lunes ya regresaran a clases - rió un poco - Trowa no llegues temprano - dijo mientras arranco el auto.

-- Tu hermana es divertida - dijo Quatre viendo como Catherine sacaba la mano para despedirse de los dos chicos - todas mis hermanas siempre tratan de controlar mi vida.

-- Catherine es sobre protectora conmigo, pero es muy buena. Supongo que ha tomado el papel que tendría mi madre.

-- Si, creo que si, ya que solo son ustedes dos - Quatre volteo a ver los ojos verdes de Trowa - Quieres ir a comer a algún lado. Yo muero de hambre, no se si tu.

-- Claro - dijo Trowa acompañando a Quatre hasta el auto, quizá en la comida tendría la oportunidad de preguntarle si pasaba por algo semejante a lo de Duo.



Con su mirada azul volvía a recorrer la entrada del edificio frente a ella. Ya tenía mucho tiempo esperando por él, pero no llegaba. Quizá era hora de hacerle caso a su acompañante, dormida por el aburrimiento, en el asiento del copiloto y marcharse a casa.

Estaba a punto de poner en marcha el auto, cuando vio aparecer al causante de su obsesión. Por que iba acompañado de esa persona? Por que Heero iba en compañía del jugador de Colmillo Blanco?

Se sintió enfurecer y bajo del auto haciendo que su prima despertara de golpe al escuchar el portazo del auto.

-- Relena!, a donde vas? - pregunto Dorothy al darse cuenta que Relena corría del otro lado de la calle para entrar al edificio sin contestarle.

Relena empujo la puerta de cristal y de nuevo vio al portero en su lugar. Esbozo la mejor de sus sonrisas y se acerco a él lo más coqueta que pudo. El portero le sonrió en respuesta al verla acercarse.

-- Ya llego el señor Yuy señorita - dijo sonriendo el portero.

-- Lo vi pasar - dijo sonriendo - pero iba acompañado y no quisiera molestarlo.

-- Ah si, iba con el joven Maxwell - dijo el portero.

-- Ah, usted lo conoce? - dijo Relena sonriendo aun mas ampliamente, aun que por dentro se sentía enfurecer.

-- Claro que lo conozco señorita, es un joven muy alegre y amable. Él viene casi todos los días aquí con el señor Yuy.

-- Casi todos los días? - dijo extrañada - en verdad?

-- Si, el sábado pasado estuvo aquí desde muy temprano hasta casi las 6 de la tarde y del lunes al miércoles solo vino un par de horas y hasta hoy que vuelve a aparecer.

-- Oh! - solo dijo Relena - bueno, vendré después - dijo Relena sonriente

-- Quiere que le diga algo al señor Yuy? - pregunto el portero antes de que Relena se fuera.

-- No se preocupe, yo buscare a Heero un poco después. Muchas gracias por tu ayuda, eres muy amable - dijo Relena inclinándose sobre el mostrador para depositar un beso sobre la mejilla del portero. Y sonrió para ver como se sonrojaba. - Hasta luego - dijo sonriendo para salir del lugar - idiota!

Relena cruzo enojada la calle para abordar su auto y salir a toda velocidad sin escuchar las protestas de Dorothy.

-- Maldito Duo Maxwell!!, tengo que hacer algo y pronto - dijo para si misma entre dientes.



Heero abrió la puerta de su departamento y dejo la mochila sobre el mueble, mientras Duo permaneció parado. Había viajado de forma incomoda en el autobús ya que no se había recargado, pero estaba contento de que Heero lo hubiera llevado a su casa.

-- Pasemos a la recamara para que te acuestes - dijo Heero abriendo la puerta de su cuarto.

El simple hecho de que Heero le pidiera pasar a la recamara le hizo sonrojar. Hasta ahora no sabía donde dormía el capitán de Oz. Siempre que iba a su departamento, solo estaban en la sala, sentados en la alfombra. Y la puerta de su habitación siempre permanecía cerrada.

-- Ven - dijo Heero asomándose por la puerta viendo a Duo que se había quedado parado - debes quitarte la playera para que les de aire a las heridas.

-- Si, solo que...

-- Entra y guarda silenció - dijo Heero terminante. Duo camino dentro de la habitación.

No era lo que esperaba, la habitación de Heero era grande. Tenía una cama matrimonial y un librero con una televisión, un pequeño estéreo , la video y entrepaños con un sin numero de libros. Sobre el buró estaba una computadora portátil, por un momento pensó que Heero no tenía computadora, pero había estado equivocado. También ahora podía ver que la ventana que se veía desde la parada del autobús era la de su cuarto.

-- Me gusta tu cuarto! - dijo Duo con una sonrisa.

-- Gracias - dijo Heero acomodando las almohadas - ahora quítate la playera - Duo sintió como un calor le invadió el rostro.

-- Preferiría...

-- Voy a la cocina por algo de comer, supongo que ya debes tener hambre - dijo Heero saliendo por la puerta. Por lo menos no lo vería cuando se quitara la playera.

Heero se apresuro a salir, no podía imaginar al trenzado retirando su playera delante de él. Por que lo trajo a su departamento ese día? Sintiéndose tan extraño como se sentía? Debió haber esperado hasta que se sintiera calmado y olvidara todas las estupideces que cruzaban por su cabeza...

Saco unos paquetes de comida congelada y los metió al microondas. En unos minutos la comida estaría lista. El sábado anterior se la habían pasado comiendo frituras, pero esta vez no sería así.

Puso la comida sobre una bandeja y entro de nuevo a la habitación...

Se quedo parado en el marco de la puerta viendo al trenzado acostado sobre la cama, abrazando la almohada con la espalda desnuda. El cabello de la trenza descansando a un costado de su cuerpo...

Duo giro su rostro cuando sintió que alguien le observaba. La mirada violeta y cobalto se cruzaron, mientras Duo sonreía.

-- No quiero darte problemas Heero - dijo Duo sentándose en la cama, aun con la almohada abrazada. Sentía el rubor cubrir su rostro, la mirada de Heero era sumamente perturbadora.

-- No es problema, toma esto.

-- Que es? - pregunto Duo viendo el plato en la bandeja. Heero tomo la etiqueta y la leyó.

-- Aquí dice que Lasaña

-- Esto no parece lasaña - dijo Duo picando la comida - que clase de comida es esta?

-- Comida congelada... - Duo devolvió el bocado que recién iba a probar - es lo que yo como, no se cocinar y casi siempre como en la universidad.

-- Hace cuanto que no comes comida real? - pregunto Duo viéndolo fijamente.

-- Esto es comida real - replico Heero.

-- No, no lo es, es comida refrigerada. Yo me refiero a una sopa caliente recién hecha, una verdadera pasta, una carne con hierbas...

-- Hace años...

-- Lo que voy a hacer el próximo sábado, es prepararte una verdadera comida - dijo Duo sonriendo - será mi forma de agradecerte lo que haces por mi.

-- Sabes cocinar?

-- Si, Hilde y yo solemos turnarnos para cocinar. Así que no esta de mas decir que soy muy bueno en la cocina.

-- Lo creeré hasta que lo vea.

-- Y lo veras, lo veras!! El próximo sábado iremos a comprar lo necesario y cocinare para ti.

Heero observaba detenidamente el rostro del trenzado Duo no sabía por que su mirada estaba sobre él. Quizá estaba molesto o sentido por no comer su comida, pero realmente estaba haciendo un gran intento por hacerlo. Hasta que por fin Heero revelo el motivo del por que le veía de esa forma.

-- Nunca creí que tu vida hubiera sido tan dura... - dijo sin separar su vista del trenzado - y yo que pensé que la mía lo había sido, pero me doy cuenta de que hay otros que la pasaron peor que yo.

-- T.. tu? - dijo Duo sin poder creer que fuera a hablarme de su familia.

-- De mi o de mi familia no hay mucho que contar. Desde que recuerdo siempre fui cuidado por otras personas diferentes a mis padres. Si no eran nanas, eran sirvientes, maestros... y desde los 6 hasta los 15 estuve en una escuela militar.

-- He? - dijo Duo sorprendió al enterarse, por eso siempre se comportaba de forma tan fría.

-- Mis padres murieron en un accidente de avión cuando tenía 15...

-- Heero lo siento... - dijo Duo apenado.

-- No sientas pena, yo no sentí nada cuando fui a su entierro. Para mi eran dos desconocidos. Nunca los vi, nunca sentí su cariño. Siempre pensé que yo había sido un error en sus vidas del que trataban de deshacerse.

-- Heero!.. no digas eso, seguramente no fue así.

-- Nunca lo sabremos ahora. Mientras vivieron nunca fueron a verme al colegio. Solía pasar las vacaciones o los días de visita encerrado en la escuela militar. Nunca tuvieron un detalle en mi cumpleaños, o en navidad...

-- Eso...

-- Cruel?, No, creo que se olvidaron que tenían un hijo.

Duo volteo a ver a Heero. La mirada azul era dura, parecía hielo al estar hablando de sus padres. Parecía que realmente resentía el que sus padres no se hubieran ocupado de él.

-- Cuando murieron, mi custodia paso a mi tío Gapp, o doctor G, como suelo llamarle. Es científico y él me dio la opción de seguir en la militar, donde jugaba football americano, o seguir en otra escuela civil. Acepte la segunda opción, por lo menos tenía la oportunidad de obtener una beca para la universidad por medio del football y dejarle de pedir a mi tío dinero para pagar la colegiatura.

-- Heero, yo no sabía nada. Por eso nunca hablas de tus padres - dijo Duo en voz baja.

-- Tu por lo menos tienes la certeza de que tus padres te querían. Aun dices que tu padrastro te golpea por que te ama. No lo justifico. Pero por lo menos te quiere.

-- Seguramente tus padres también te querían, no tienes por que pensar que no. Ellos se preocupaban por que alguien te cuidara, por...

-- Cierra la boca Duo... - dijo Heero molesto parándose de la cama y caminando fuera de la habitación - nada de lo que digas me hará creer que ellos sentían algo por mi - dijo desde fuera.

-- Heero... - murmuro Duo - yo por lo menos recuerdo los años felices al lado de mi madre, mi abuela, Hilde y su padre. Por lo menos tengo eso... pero tu Heero? Siempre estuviste carente de cariño... yo puedo darte ese cariño Heero, si solo me dejaras...



Trowa y Quatre estaban sentados en la mesa de un pequeño restaurante. Ya habían terminado de comer y ahora tomaban un poco de café haciendo sobre mesa.

Trowa no había separado la mirada del rubio. No había ninguna seña de violencia en él. Su piel era sumamente blanca, aun más blanca que la de Duo. Parecía leche... y se veía que era suave, como la más fina porcelana...

Pero en que demonios estaba pensando?

Sacudió un poco la cabeza para dejar de pensar en como era la piel de rubio, para concentrarse en detectar alguna señal de violencia.

-- Trowa estas bien? - pregunto Quatre observando detenidamente a Trowa.

-- He?, si, si por que preguntas Quatre? - dijo Trowa perdiendo la concentración.

-- Por que desde hace rato parece que estuvieras estudiándome. Me has estado observando como si yo fuera un expediente clínico o algo por el estilo - dijo Quatre sonriendo divertido, Trowa se sintió descubierto. Había sido tan obvio? Bueno, solo le quedaba soltar la pregunta y dejar de tratar de descubrir algo en el rubio.

-- Quatre quisiera hacerte una pregunta y me gustaría que me respondieras sinceramente - dijo Trowa descruzando los brazos y acercándose a la mesa para ver al rubio.

-- Claro Trowa, puedes preguntarme lo que quieras y ten por seguro que te responderé la verdad - dijo Quatre sonriendo. Trowa solo asintió ante la respuesta del rubio.

-- Por tu condición de gay, has recibido alguna vez algún maltrató físico o psicológico?

Quatre bajo la vista un momento. Nunca creyó que Trowa pudiera hacerle esa pregunta. No era sencillo responderla, pero él había prometido decir la verdad.

Trowa se sintió angustiado al ver la reacción de Quatre, es que acaso el también sufría lo que Duo?

Quatre levanto la vista para ver a Trowa a los ojos y sonrió de nuevo. Había visto la preocupación en Trowa y eso lo hizo sentirse contento, por lo menos le preocupaba su bienestar y eso lo ponía feliz.

-- En mi familia todos saben que soy gay. Creo que el haberme criado con 29 hermanas y haber sido el mas chico no ayudo mucho a que fuera el hombre que mi padre esperaba.- sonrió con melancolía - En cuanto mis padres detectaron cierto comportamiento en mi, me mandaron a psicólogos, psiquiatras, doctores, centros especializados, clínicas que juraban poder corregirme... - Quatre bajo la vista de nuevo - fueron años terribles, los peores de mi vida - Quatre levanto la vista al sentir el contacto tibio de la mano de Trowa sobre una de sus manos - En ese tiempo salía de un medico para entrar a otro. Mis padres nunca vieron un cambio en mi. Estaban dispuestos a mandarme a una escuela militar, juraban que estando en esa escuela podría corregirme. Pero uno de los doctores que vi, les aconsejó que no lo hicieran y les comento lo que les hacían a chicos como yo en esas escuelas. Así que al final me salí con la mía.

-- Tus padres te dejaron en paz? - cuestiono Trowa.

-- No del todo. Aun me obligaron a entrar a estudiar administración, me han seleccionado esposa...

-- Y el football?

-- No, eso fue mi decisión. No te diré que es un juego que me agrade mucho, pero es un juego rudo, que se supone es solo para hombres y eso ha detenido un poco a mi padre en su afán por volverme "normal".

-- Y agravios físicos? - pregunto Trowa soltando la mano de Quatre. El solo sonrió.

-- No - dijo agitando su cabeza en negativa - creo que le hecho de ser hijo de uno de los hombres que financia la universidad me ha protegido en algo. Además yo siempre salgo en auto y cuando no lo traigo, uno de los hombres de mi padre me recoge.

-- Tienes suerte... - dijo Trowa de forma sería.

-- Por que me hiciste esa pregunta Trowa? Duo tiene algún problema?

Si, lo tenía, pero no podía decir nada al respecto. Así que termino su café de forma rápida y cambió el tema de forma abrupta.

-- Me dijeron que la nueva película de Sean Conery es buena, te gustaría ir a verla conmigo? - pregunto Trowa levantándose de la mesa. Quatre sonrió ampliamente.

-- Si Trowa, me encantaría.

Los dos salieron caminando del restaurante, los cines estaba al cruzar la calle, así que llegarían pronto.

Por lo menos Quatre no sufría lo que Duo, realmente tenía suerte, por que el pobre de Duo no...



Desde que le había contado a Duo lo de su familia, ya no había entrado a su recamara. Jamás le había dicho a nadie como se sentía, por que lo hizo con Duo? Es que acaso sentía que le debía algo por haberse enterado de la causa de los golpes?

Estaba sentado en el sillón viendo la puerta abierta de su recamara y volteando constantemente a ella. Seguramente el trenzado estaba dormido, si no había dormido bien la noche anterior, era muy probable que ahora durmiera.

Pero se hacía tarde y ya era hora de que el trenzado tomara camino, si no, llegaría después de la hora indicada por su padre.

Se levanto del sillón para dirigirse a la habitación, cuando vio que Duo aparecía por la puerta, ya con la playera puesta.

-- Debo irme ya - dijo Duo en voz baja.

-- Iba a despertare

-- Gracias por, por...

-- Olvídalo - dijo viéndolo a los ojos.

-- No. Te agradezco que confiaras en mi para contarme lo de tu familia. Debió haber sido muy duro.

-- Olvídalo Duo. Te lo debía.

-- Como?

-- Hicimos un trato recuerdas? - Duo negó con la cabeza - si yo no te preguntaba sobre los golpes, tu no preguntarías por mi familia. Pero yo pregunte, tu respondiste, así que me tocaba a mi contarte esa parte.

-- Aun así, te lo agradezco - dijo Duo sonriendo y caminando al sillón para tomar su mochila.

-- Que tanto traes en esa mochila? - volvió a preguntar Heero viendo que Duo la levantaba con esfuerzo. Duo sonrió para verlo.

-- Son mis tesoros, cosas que no puedo dejar en casa por que si mi padre las encuentra las tira.

-- Tesoros?

Duo abrió su mochila y comenzó a sacar cosas de la mochila poniéndolas sobre la mesa frente al sillón. Heero se acerco para ver todo lo que Duo ponía en la mesa y tomo una de ellas entre sus manos.

-- Comics? - dijo extrañado. Duo tomo otro de ellos.

-- No, mangas yaoi. Si mi padre encuentra esto en casa me mata.

-- Yaoi? Que es eso? - Dijo comenzado a hojear uno de ellos.

-- Relaciones hombre con hombre. Son novelas graficas que cuentan historias.

Heero dejo caer la revista al montón que Duo había sacado, mientras Duo soltó la carcajada.

-- Sabía que no te gustarían - dijo riendo - pero esto es lo que cargo en mi mochila. Otras tantas están en mi locker, estas son las que no caben.

-- Idiota! - dijo Heero cruzando los brazos - por eso siempre cargas esa mochila tan pesada? Y yo que creía que traías libros en ella - Duo volvió a reír.

-- Lo siento si te desilusione... pero sabes, ya debo irme - dijo mientras volvía a meter los mangas a su mochila - pero Heero detuvo la mano del trenzado, Duo dirigió su vista a la de Heero.

-- Si quieres déjalas aquí. Para que no vayas cargando esa mochila tan pesada. Después pasa por ellas.

-- Gracias Heero!

-- Entonces allí déjalas, después les busco un lugar. Ahora vamonos, si no, llegaras tarde a tu casa.

-- Irnos?

-- Crees que te voy a dejar ir solo?

-- No puedes acompañarme a mi casa... mi padre.

-- No te dejare en la puerta de tu casa, pero si lo suficientemente cerca como para asegurarme que llegaste bien.

-- Pero...

-- Vamonos o llegaras tarde - dijo Heero tomando la mochila casi vacía de las manos de Duo para sacarlo del departamento. Duo sonrió siguiéndolo.

-- Por eso te quiero... - murmuro Duo.

-- Decías algo? - cuestiono Heero volteando a verlo.

-- No, Nada - dijo Duo riendo corriendo para seguir a Heero - Oye Heero y sobre la cita de mañana.

-- Que hay con ella?

-- Te esperare mañana en la 30 y la 5. A las 9 de la mañana.

-- La 30 y la 5? - volteo a verlo extrañado.

-- Si, sabes donde queda?

-- Si.

-- Entonces nos vemos allí?

-- Si.

La 30 y la 5, justo el mismo lugar en el que vio por primera vez a Duo. Aquel lugar que siempre acudía a su memoria. Incluso... a sus sueños...

Continuara...

Notas de la Autora

Capitulo Kilométrico!!, lo se, lo se, esta muy muy largo. Pero no quise hacer dos capítulos de un solo tema. Así que deje en un solo capitulo los recuerdos de los tres chicos.

Espero no me haya quedado muy triste (Angst). Pero ya vemos que Heero comienza a cuestionarse y no solo Heero, también Trowa.

Espero que este capitulo les haya gustado y no se me hayan quedado dormidas. Prometo que el próximo no será tan largo, ni tan aburrido (espero).

Comentarios, sugerencias, tomatazos a: maryluz_mty@yahoo.com.

Y un enorme favor!!! Últimamente mi correo ha sido bombardeado con correos en ingles, de esos que contienen virus. Así que active un filtro para borrar todos aquellos que contengan frases en ingles en el subjet. Pls!!!, no incluyan un Fwd o my o you, o yours en el subjet. Así yo podré leer sus correos y les contestare con todo gusto.

Review Contest:

Nefichan NanoDA: Chiquito!!! O.o bueno a ver que tan largo o chiquito te parece este otro, jejeje.

Lia4: Cumplido!!!, ya esta el capitulo 6 arriba!

Kotorimoon: Que no llueva? Por que? Ya quedo el 6, por fin.

Angeli Murasaki: Que bárbara!!! Lo leíste 2 veces!!! Que bueno que te gusto el capitulo 6, ojalá también te guste el 6.

Elito51: Un final feliz... mmmm, aun no pienso que final debo darle a la historia, jejeje. Por lo cual si ustedes están en duda, yo también, jejeje.

Arla17: Se lo que se siente que tus amigas te quieran matara, jejeje, yo también amo la pareja Heero x Duo.

Dennisse: Gracias, gracias por tu review, por que lo que me dijiste me dio ideas para poder escribir el capitulo 6, jejeje. Mil gracias!!!

Sekhmet: Lo se, se que soy muy mala con el pobre de Duo. Pero les aseguro que yo lo amo (se nota?). Y si, también con Faby publico mis historias, solo que ella actualiza cada mes y por eso están algo atrasados con ella.

Maria Wong: Que atinada, jejejeje. Pues ya quedo el capitulo 6 arriba, ojalá te guste.

Princess of Darknes: Ya quedo el 6 arriba y espero pronto tenerles el 7 arriba.

Creo que son todos los de esta semana y como les dije, yo dependo del clima. Por acá a estado lloviendo toda la semana, lo que me hizo atrasarme en la entrega de este capitulo. Pero bueno., ya quedo y ojalá sea de su agrado.