Juego por un beso

Basado en Gundam Wing Por Maryluz

Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.

-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//

CAPITULO 7

DOBLE CITA

No había podido sacar de su cabeza la imagen del trenzado recostado en la cama. Había tardado en dormir, pero se había levantado temprano gracias al despertador digital que tenía sobre el buró...

Aun en sus sueños, ese lugar, justo al que se dirigía, se empeñaba en aparecer...

La 30 y la 5...

Podía recordar como si hubiera sido ayer la figura que esperaba parada en aquel lugar... cabello castaño largo, figura esbelta y atlética... ojos violetas...

Violetas...

Si hace ocho meses le hubieran dicho que la persona que tanto le había gustado era un hombre, le hubiera dado un puñetazo en la cara... pero ahora? Ahora iba en camino a encontrase con ese ángel de ojos violetas que sabía bien era un hombre y no una mujer.

Tantas veces que regresó para intentar ver a esa chica... no, chico, solo que en ese entonces no lo sabía. Pero regreso muchas veces a ese sitio y permaneció sin saber por que?, sentado, esperando poder volver a verla, sin conseguirlo.

Pero ahora estaba a su lado y le veía seguido. Es acaso?...

-- No - se contesto en voz alta haciendo que las personas que estaban a su alrededor voltearan a verle. Permaneció con la vista fija al frente sin prestarles atención. - No, solo me cae bien, es alegre, es divertido. E S O E S T O D O - pensó para si mismo tocando el timbre para bajar en cuanto vio que llegaba al lugar indicado.

La 30 y la 5... volteo de lado a lado en la amplia avenida buscando la figura de Duo. Pero no se veía, parece que de nuevo el trenzado iba a llegar tarde. Le indico el cruce de calles, pero no le dijo de que lado le estaría esperando. Cuando lo vio por primera vez había sido del lado contrario de la calle. Giro de nuevo su vista hacía ese sitio, pero el lugar estaba solo.

Solo existían esas dos paradas de autobús, así que del lado que estuviera, podría verle. Tomo asiento en una de las bancas y se puso a contemplar la otra parada del autobús. Allí había estado la primera vez que le vio, usando esa playera de los 49's de San Francisco, con el cabello totalmente suelto. Eso era algo que no había preguntado aun. Por que usaba el cabello tan largo? No es que estuviera de moda, aun que odiaría que se lo cortara....

Y ahora en que demonios estaba pensando?...

Un nuevo autobús se detuvo en la parada del frente. Pero no, el trenzado no descendió de él. Solo bajo una chica en mezclilla... una chica?

Heero se levanto al ver al otro lado de la calle la figura esbelta en mezclilla y playera holgada de cabello castaño largo y suelto. Era como la imagen que había tenido de Duo la primera vez que lo vio. O es que en verdad no había sido Duo y había sido una verdadera chica?

El cabello suelto de la chica se movió con el aire dejando entre ver en la espalda el logotipo de la playera, los 49's de San Francisco. Heero abrió los ojos por la sorpresa, era ella... ella y no era Duo?.

Entonces la chica volteo para disponerse a cruzar la avenida y Heero volvió a caer en la banca viendo la imagen que se acercaba sonriente a él.

-- Lamento llegar tarde Heero!!! - pero Heero solo le observo sin decir nada - Heero? Estas bien Heero?

-- Duo? - dijo Heero dudoso.

-- Pues quien mas? O estas esperando a alguien más en este sitio he? - Dijo Duo sonriendo.

-- Por que traes así el cabello? - dijo señalando el cabello suelto de Duo.

-- Ah!, mi cabello! - dijo riendo - es que a ella le gusta que lo use así. No creas que fue por que me levante tarde y no tuve tiempo de hacerme la trenza. Lo deje suelto a propósito. Y no es que me agrade, se me enredad demasiado. Pero ven, vamos que se nos hace tarde - dijo tomando la mano de Heero para levantarlo de la banca.

Duo sonreía como aquella vez en que le vio... no se había equivocado, Duo era aquella persona a quien confundió con una mujer. Ya no había ninguna duda de ello... ninguna.



Corría por aquellas calles con el sol de la mañana a sus espaldas. Se había levantado tarde por haber dormido mal la noche anterior cuando cuido a Duo. Solo esperaba que ya se encontrara mas repuesto, aun que imaginaba que Duo había pasado la tarde en compañía de Heero y eso le habría servido más que una medicina milagrosa.

Sin embargo, había algo que le preocupaba. Como podía hacer para que cambiaran los horarios de juego sin tener que revelar lo que le sucedía al trenzado? Sabía que en sus manos estaba el poder ayudarle con eso, pero como sin delatarlo?. Tenía que haber una ventaja el ser capitán del equipo de Colmillo Blanco.

Seguía corriendo por la banqueta, pensando no solo en como ayudar a Duo... también a su mente recurría la imagen de Quatre...

Por que pensaba ahora en él?... que era lo que le pasaba al estar a su lado?.

Nunca se había sentido así con alguien. Ni siquiera con su exnovia se había sentido así. Middie era linda y muy cariñosa, pero no le hacía sentir ese estremecimiento que la sola mirada de Quatre le hacía sentir.

Por que con Quatre se sentía así?...

-- Barton!!

El grito de una persona conocida detuvo su carrera y volteo para toparse con la mirada oscura de su amigo que corría para alcanzarlo.

-- Buenos días Wufei, que haces por el barrio a esta hora? - dijo sorprendido de verlo mientras seguía caminando.

-- Desgraciadamente ayer tuve una discusión con la hermana de Maxwell y me fui antes de terminar la tarea. Ahora me toco venir temprano para terminarla - dijo Wufei muy apesadumbrado caminando a un lado de su amigo, cosa que a Trowa se le hizo extraño.

-- No entiendo por que no te llevas bien con Hilde, ella es una buena chica - dijo Trowa de forma sería.

-- Buena Chica!!! - dijo Wufei sorprendido - se nota que no has tenido que soportarla. Es una gruñona y mandona - dijo Wufei comenzando a levantar la voz.

-- Tal como la necesitas - dijo Trowa palmeando el hombro de Wufei.

-- Que!!, por supuesto que no. Jamás me fijaría en la hermana de Maxwell, primero me fijo en ti que en ella... - dijo comenzando a ponerse rojo, cosa que Trowa vio con algo de sospecha.

-- Muy halagador - dijo Trowa deteniéndose cruzando los brazos pero sin dejar de ver el rostro sonrojado de su amigo.

-- Hey amigo es broma!! - dijo Wufei sonriendo - sabes que yo adoro a las mujeres. Pero Mujeres!! No como la molestia de la hermana de Maxwell.

-- Por que me parece que te quejas demasiado de ella - dijo Trowa clavando su vista en su amigo.

-- Que quieres decir Barton? Estas insinuando que me gusta? - dijo Wufei viéndolo de reojo.

-- No insinuó nada.

-- A bien!!

-- Afirmo!

-- QUE??? - dijo Wufei sumamente sorprendido y sonrojado.

-- Lo afirmo, te gusta Hilde y por eso siempre la haces enojar. Te aseguro que vas a terminar hartándola.

-- Un momento, a mi no me gusta esa mujer!!! Es una insensata, es una engreída, es una mandona y una gritona... no sabe cuando callarse... no sabe... no sabe...

-- No sabe que te gusta.

-- Cállate Barton, a mi no me gusta esa niña mimada.

-- Uh, ahora es una niña mimada?.

-- Si, es una niña mimada, por eso nunca va a tener novio. Los espanta con su forma de ser.

-- Y por que te preocupa que no tenga novio? - cuestiono Trowa divertido con la reacción del chino.

-- No transgiverses mis palabras, a mi no me importa si tiene o no tiene novio. Y sabes, ya me voy, por que entre mas tarde llegue, mas tarde me deshago de ella.

-- Si claro, lo que quieres es llegar para verla.

-- Mentira!! - dijo Wufei totalmente rojo viendo a Trowa que medio sonreía - te estas burlando de mi, verdad Barton?

-- Solo un poco - dijo Trowa sonriendo ahora sí abiertamente.

-- Maldición Barton, no estoy para bromas!!! - entonces lo miro fijamente, mientras Trowa seguía sonriendo - por cierto Barton, el viernes te vi en el auto del espía - Trowa dejo de sonreía - que hacías con el enemigo?

-- Cual enemigo?

-- Como que cual enemigo?? Tu ibas con ese pateador espía de oz y después ayer el maldito capitán del enemigo viene a casa de Maxwell a buscarlo. Que se traen ustedes dos con ellos?

-- Quatre es amigo mío y de Duo y Heero le ayuda a Duo con las matemáticas. Eso es todo lo que nos traemos.

-- El Cero ayuda a Maxwell a pasar una materia? - dijo incrédulo.

-- Si, que de extraño tiene eso? Heero es una buena persona.

-- Que buena persona ni que mis narices!!, ese cero busca algo... - se quedo en silenció por un momento pensando - eso era!! Es por eso que Maxwell se comporto tan extraño durante todo el partido... el cero le pidió que perdiera!!...

-- Si que tienes imaginación Wufei, pero será mejor que te vayas o Hilde te gritara que te largues.

-- Cállate Barton!! Ya hablare con Maxwell en cuanto llegue.



Habían caminado por la banqueta de la calle 5, la cual se encontraba de bajada totalmente rodeada de árboles. Quizá por eso, cuando se bajo del autobús aquella vez no le había visto. Había cruzado la calle y había bajado caminando.

-- A donde vamos? - pregunto Heero al ir caminando a un lado de Duo. Duo volteo para sonreírle.

-- A ese edificio de enfrente - dijo Duo apuntando al edificio que se hallaba al fondo de la calle.

Que lugar era ese? Era un edificio rodeado de jardines y de árboles. Daba la impresión de ser un lugar de recreo. Había muchos autos rodeando los campos y familias completas paseando en el lugar.

Un enorme letrero con letras doradas llamó su atención: Hogar de Descanso Nueva Esperanza.

Que lugar era ese?...

Duo abrió la puerta de vidrio del frente y Heero entro detrás de él viendo todo alrededor. Una recepción atendida por una mujer mulata adulta vestida de enfermera. Unos sillones amplios, una televisión, revistas sobre la mesa y varios pasillos.

-- Mi querido Duo!!!

Heero giro su vista para ver a la mujer que recibía a Duo con una amplia sonrisa y que parecía conocerle muy bien.

-- Ya te estábamos esperando, el día que no vienes este lugar esta muy triste. Tu eres el que ilumina este sitio.

-- Ho por dios, Anne que me ruborizas!!

-- Pero es la verdad Duo!! Heelen y Pattsy están ansiosas por verte, ya sabes que ellas cuentan los días para tu visita. Y no solo ellas - dijo cerrándole un ojo la mujer - habemos muchas que esperamos impacientes el domingo para verte - dijo la mujer riendo.

-- Ejem...

Heero clavo su vista fría en la mujer, por que el hecho que coqueteara con el trenzado de esa forma le molestaba tanto?

Duo volteo a ver a Heero con una sonrisa y Anne la enfermera también volteo a verlo sorprendida.

-- Oh Duo!!!, trajiste a un amigo, por que no me habías dicho? - dijo la mujer acercándose a Heero para tocarle la cara y voltearla ligeramente de un lado a otro para verla mejor - eres muy guapo!! Estoy segura que a Pattys le dará mucho gusto ver que cumpliste tu promesa. Toda la semana se la ha pasado preguntando si traerías a alguien contigo Duo y ya veo que si...

-- Anne, él es Heero! - dijo Duo sonriendo, no cabía duda que esta mujer hablaba aun mas que Duo. Heero suspiro.

-- Ah!!! No cabe duda que además de guapo tienes un bonito nombre Heero... - dijo la mujer abrazando a Heero que se quedo en silenció - pero pasen, pasen, que las doncellas les aguardan.

La mujer los empujo por uno de los pasillos sin permitirles decir nada. Duo sonrió a Heero, solo esperaba que no quisiera salir huyendo después de eso.

-- Lo siento Heero, debí advertirte de Anne, ella es un poco efusiva con todas las visitas.

-- Ya veo... - dijo Heero limitándose a seguir a Duo - y como estas de... - Duo volteo en esos momentos para ver la seña que Heero le hacía sobre su espalda.

-- Mejor - dijo Duo sonriendo - creo que la mayoría ya cicatrizó por lo que no me duele mucho.

Heero dejo caer su mano sobre la espalda del trenzado, haciendo que Duo soltara un grito que hizo que varias enfermeras asomaran la cabeza por las puertas.

Duo se volteo a Heero con la mirada furiosa.

-- Te dije que ya estaba mejor no que ya estaba totalmente recuperado!!

-- Lo siento - dijo Heero sin ninguna expresión en el rostro caminando a un lado del trenzado.

Llegaron hasta una pequeña sala donde una mujer de ojos verdes expresivos los esperaba sentada en uno de los sillones. Al verlos entrar a la sala, se paro con los ojos muy abiertos y esbozando la mas amplia de las sonrisas.

-- Duo... Duo cumpliste tu promesa! - dijo la mujer palmoteando sus manos por la alegría.

Heero observo a la mujer parada delante de ambos. Era una mujer anciana, de cabellos cortos y ensortijados totalmente blancos. Su cara estaba totalmente llena de arrugas, pero en sus ojos había un brillo de felicidad.

-- Pattsy, creíste que no lo traería?. Mira, te presento a Heero - dijo Duo jalando a Heero por la playera para acercarlo - Heero ella es Pattsy, tu cita.

Heero se sorprendió al escuchar lo que dijo Duo. Como que su cita? Cuando el día anterior Duo le dijo que saldrían con mujeres, jamás especifico la edad.

-- Heero!!, Heero!! - volvió a palmotear la mujer - quieres ver las fotografías que guardo? Tengo muchas cosas que enseñarte cariño, tenemos toda la mañana ya que en la tarde dudo mucho que se pueda, por eso quiero comenzar ya!, Quieres verlas?? - dijo la mujer muy emocionada. Heero solo asintió.

Heero observo salir a la mujer con paso lento para después voltear a ver a Duo confundido.

-- Hay algo que te haya faltado decirme? - Duo comenzó a reír mientras se sentaba en un enorme sillón.

-- Lo siento Heero, pero este centro es el lugar donde esta mi...

-- Oh mi amor!!, mi amor por fin viniste!!!

Duo se levanto del sillón para recibir en sus brazos a otra mujer que se acercaba a él para abrazarlo y besarlo por todo el rostro. En su voz se notaba la alegría de verle.

Heero dejo vagar su vista por la mujer que Duo sostenía en sus brazos con tanto cariño. Era otra anciana, mas o menos de la misma complexión que Duo, solo que mas baja, quizá producto de la edad. Se notaba que en su juventud debió haber sido una mujer hermosa, aun lucía su cabello sumamente largo, amarrado en una trenza, como la que solía usar Duo.

Heero sintió algo que jamás había sentido al ver esa escena. Envidia... a él jamás le habían profesado amor de esa forma, jamás le esperaban con tanto cariño, jamás le abrazaban o besaban con tanto amor...

Por que tenía que sentir eso?... por que tenía que ver lo que jamás tuvo?...

-- Mama Lena, pero que bonita te ves! - dijo Duo con una enorme sonrisa separando a la anciana de su cuerpo un poco.

-- Oh cariño, tu siempre me dices eso!! - dijo la mujer con igual sonrisa y entonces volteo a ver a Heero que estaba detrás de ella viendo la escena con ojos entrecerrados. Heero entonces pudo notar que la anciana mujer tenía el mismo color de ojos que el trenzado - ho mi amor! Por fin lo trajiste? - pregunto volteando a ver a Heero.

-- Si, él es... - pero la mujer lo interrumpió.

-- Oh que gusto conocerte por fin!! - dijo la mujer acercándose a Heero para abrazarlo y besarlo en la mejilla, lo cual tomo por sorpresa al jugador de oz haciéndolo ruborizar un poco al tiempo en que no supo que hacer - Heelen me ha hablado tanto de ti - dijo la mujer separándose de Heero para verlo a los ojos.

-- Heelen? - murmuro Heero confundido. A quien se refería con Heelen?

-- Si Duo, Heelen me ha dicho lo maravilloso que eres, mi niña te quiere mucho, esta tan enamorada de ti. - Dijo la mujer tocando el rostro de Heero - y ya se por que, eres mas guapo de lo que me imaginaba - dijo la mujer sonriendo.

-- Heelen, enamorada de mi? - volvió a murmurar Heero sin entender una sola palabra.

-- Abuela - dijo Duo tomándola con cariño por los hombros haciendo que la mujer soltara a Heero - yo soy Duo, el es mi amigo Heero. La mujer se volteo indignada a Duo.

-- Cariño no juegues conmigo. Me dijiste que me presentarías a tu novio y veo que lo has traído. Pero no me digas que tu eres él - dijo señalando a Heero - tu eres muy bonita para hacerte pasar por un chico niña.

-- Abuela soy hombre!! - volvió a indicar Duo.

-- Oh por favor cariño, yo te di a Luz, no crees que sabría si al nacer traías eso importante que te hace hombre!!

-- Abuela!!! - dijo Duo sonrojándose ligeramente.

-- Tampoco me digas abuela, soy tu madre! - dijo la mujer ajustándose el sweter y viendo a Heero - esta niña es muy bromista Duo. Creo que solo tu la soportas - dijo la mujer riendo y Heero esbozo una ligera sonrisa - hay, pero olvide mis lentes, que distraída soy, en seguida regreso, voy por ellos. Heelen, atiende a tu novio - dijo la mujer señalando con un dedo a Duo mientras salía. Duo solo suspiro.

-- Que paso? - dijo Heero sin entender.

-- Mamá Lena piensa que soy su hija. El Alzheimer le ha hecho olvidar que mamá murió. Piensa que tu eres mi padre y que por fin mamá se lo trajo a presentar. Creo que ni siquiera recuerda como era él. No sabe que yo soy su nieto y no su hija.

-- Tu abuela esta bien Duo - dijo Pattsy que al ir entrando escucho lo que Duo decía - ella es feliz pensando que tu eres Heelen.

-- Gracias por estar a su lado Pattsy - dijo Duo sonriendo.

-- Ella es mi mejor amiga, así que estaré siempre con ella. - dijo sentándose en un sillón y poniendo todos sus álbumes de fotos sobre la mesa - ven Heero, quiero mostrarte mis recuerdos.

Mamá Lena no tardo en llegar a la sala y sentarse en la otra orilla del sillón mientras Duo se sentaba en la alfombra y recargaba su cabeza en su regazo, mientras la anciana mujer jugaba con su largo cabello y comenzaba a contarle algo.

Heero veía la escena entendiendo el motivo del por que Duo no estudiaba los domingos. Iba a ver a su abuela. Era fácil notar cuanto la quería y cuanto lo quería la anciana.

-- Le quieres? - Heero regreso su vista a la mujer que estaba sentada a un costado de él.

-- Como dijo?

-- Pregunte si le quieres? - dijo la mujer.

-- A quien? - cuestiono Heero sin entender.

-- Muchachito a quien va a ser, a Duo - dijo la anciana sonriendo. Heero se sobresalto un poco al escuchar la pregunta.

-- Somos amigos, nada mas señora.

-- Y desde cuando son amigos? - pregunto la mujer curiosa.

-- Desde hace ocho meses, mas o menos - dijo Heero sin pensar viendo a Duo y a su abuela.

-- Mmm es suficiente tiempo - dijo la mujer pensando - él si te quiere.

-- Como dice? - dijo Heero volteando a verla.

-- Duo te quiere. Puedo verlo en sus ojos. El te quiere. Por eso te trajo. Por que quiere que conozcas a la mujer que mas ama en el mundo. Por que quiso que ella te conociera y por que quería que yo te viera - dijo riendo - yo también te quiero querido, por que se que Duo es muy especial para ti. Aun que no me lo quieras decir, puedo verlo en tus ojos.

-- Creo que se equivoca señora. Duo y yo solo somos amigos - insistió Heero.

-- Dicen que mas sabe el diablo por viejo, que por diablo - refuto la anciana Pattsy - y mira... aquí estoy yo con el presidente... - dijo la señora cambiando abruptamente de tema y regresando a las fotografías en su álbum.

Heero observaba las fotografías que la anciana le mostraba con interés, pero de reojo seguía viendo a Duo. Realmente el trenzado lo quería?...



Trowa caminaba hasta su casa sonriendo por la broma que le acaba de hacer a su amigo Wufei, aun que en un principio había sido broma, le había sorprendido el que se sonrojara tanto cuando le afirmo que le gustaba. Parece que después de todo, el juego resulto ser cierto.

Vio en la entrada principal de su casa un auto convertible rojo, no le fue difícil reconocerlo. El auto de Quatre. Volvió a sonreír al identificarlo y se dio prisa en llegar hasta su casa.

-- Trowa no debe tardar Quatre - dijo Catherine al rubio que estaba con ella en la cocina.

-- Yo tuve la culpa por venir sin avisarle. Así que no me molesta esperarle, además disfruto de una agradable compañía. - dijo Quatre sonriendo, haciendo que Catherine sonriera a su vez.

-- Eres muy amable Quatre!!

La puerta principal se abrió y Catherine y Quatre voltearon para ver a Trowa que llegaba. La vista aqua de Quatre no pudo evitar el recorrer el cuerpo alto y atlético que tenía delante. Trowa usaba unos shorts cortos y una sudadera de gorra que caía a sus espaldas, la cual por el sudor se pegaba a su bien formado torso. Tuvo que hacer un esfuerzo enorme por desviar su vista del cuerpo del capitán de Colmillo Blanco, pero no pudo evitar el sonrojarse.

Trowa vio a Quatre sentado en uno de los bancos de la barra, parecía platicar con su hermana y eso le agradaba, era extraño que a Catherine alguien le cayera bien y con Quatre se había llevado bien desde el principio.

-- Quatre, buenos días! - dijo Trowa alegremente.

-- Siento haber venido sin avisarte, pero...

-- Tu amigo trajo su computadora para ayudarte con tu tarea Trowa - completo Catherine sonriendo - y ya que se quedara aquí por unas horas, puedo cumplir mi promesa de cocinar para él.

-- Catherine en realidad no es necesario - dijo Quatre volteando a ver a Catherine. Pero Trowa camino hasta donde estaba el rubio y dejo caer su mano en el hombro.

-- Si, si es necesario - dijo Trowa haciendo que Quatre volteara a verlo al sentirlo tan cerca. Los ojos verdes de Trowa se clavaron en los aqua, Quatre se ruborizo un poco y bajo la vista. - gracias por traerla, estaba pensando en pedir una prorroga para entregar la tarea, aun que eso significaba puntos menos.

-- Bueno, entonces, mientras tu te bañas Trowa...

-- He? - dijo Trowa viendo a Catherine

-- No me vas a decir que piensas quedarte así? - dijo viendo a Trowa fijamente - no voy a aceptar que estés todo sucio. Así que tu te bañas, que mientras Quatre me ayudara en la cocina.

-- Pero...

-- Esta bien Trowa, yo no tengo prisa - afirmo sonriendo Quatre.

-- Además Quatre se quedara a comer, así que mas vale que no tardes - dijo Catherine arrojándole una toalla a su hermano.

-- Esta bien! - dijo viendo a Quatre - en seguida regreso.

Quatre siguió con la mirada a Trowa hasta que este se perdió dentro de una de las recamaras. Era agradable estar en su casa, podía sentir su presencia y el embriagante aroma que lo caracterizaba en cada rincón y eso le agradaba.

-- Dime Quatre - comenzó a hablar Catherine haciéndolo salir de sus pensamientos y dándole algunas cosas para que picara - no has notado un cambio en Trowa?

-- Un cambio de que tipo? - pregunto sin entender Quatre.

-- Mmm, cuanto tiempo tienes de conocer a Trowa? - pregunto entonces al darse cuenta que Quatre no se había percatado. Quatre sonrió nervioso.

-- No mucho, algo así como dos meses - dijo dudoso - cuando recién comenzó el semestre.

-- Ha, entonces si debiste haberte dado cuenta, por que el cambio de Trowa tiene pocas semanas.

-- Pero no entiendo. Un cambio de que tipo? - volvió a cuestionar Quatre.

-- En su carácter Quatre. De unos días a la fecha, Trowa se ve mas contento, mas relajado. Habla un poco más y hasta sonríe! - dijo Catherine con felicidad y después volteo a ver a Quatre - Dime Quatre, no sabes si Trowa esta interesado en alguien? O si de casualidad volvió con Middie?

Middie? La sola mención del nombre de una chica le hizo estremecer dejando de picar las cebollas que Catherine le había dado. Era de esperarse que Trowa estuviera interesado en alguien, que existiera o hubiera existido una chica. Pero escucharlo de labios de su hermana le hacía sentir un terrible dolor en el pecho.

-- No se nada Catherine - dijo bajando la vista mientras volvía con su tarea y Catherine seguía en lo suyo.

-- Oh! - dijo con desilusión - creo que en eso es algo en lo que nunca va a cambiar Trowa. Siempre va a ser muy discreto en sus relaciones amorosas. Pero yo esperaba que hubiera regresado con Middie, ella era muy especial para él.

-- Y por que terminaron? - pregunto Quatre curioso por saber el motivo de la ruptura.

-- Trowa no me dijo nada, creo que fue ella la que termino con él. Pero después de su rompimiento Trowa se volvió mas taciturno que antes. Creí que nunca iba a superarlo, hasta hace unos días.

-- Pero yo siempre he visto a Trowa como un hombre muy fuerte. Se me hace difícil que algo así pudiera afectarle tanto.

-- Los hombres fuertes son los mas blandos - dijo Catherine cerrándole un ojo a Quatre que había volteado para verla.

Pudiera ser que el rompimiento con Middie le hubiese dolido tanto? Que debido a ello es que Trowa no sonreía con frecuencia y casi no hablaba? Pero con él si sonreía y hablaba. Cuando estaban juntos hablaban de diversos temas, disfrutaban de las veces en que habían salido juntos al cine o a comer...

-- Pero que tonto eres Quatre - pensó para si mismo - el hecho de que a ti te guste, no quiere decir que sea por ti que él ha cambiado...

Sintió como algo tibio recorría su mejilla y levanto la vista para toparse con la vista esmeralda de Trowa que le veía con algo de preocupación. Se sobresalto sonrojándose al máximo al verlo tan cerca y al sentir su dedo índice deslizándose por su mejilla. No lo había sentido salir de la recamara y mucho menos acercarse a él.

-- Lloras? - pregunto Trowa alejando la mano del rostro de Quatre

-- Oh por dios Quatre! - dijo Catherine acercándose al rubio para quitarle las cebollas - debí darte los tomates, las cebollas ya te irritaron los ojos, lo siento!! - Quatre comenzó a reír.

-- No hay problema! - en verdad no lo había, había sentido la calidez de la mano de Trowa sobre su rostro.

-- Bueno, Trowa ya salió de bañarse y a esto solo le falta que se cosa, así que pueden hacer la tarea, yo les aviso cuando este la comida.

-- Gracias Catherine! - dijo Quatre limpiando sus ojos de las lagrimas causadas por la irritación de la cebolla.

Trowa se quedo observando el blanco rostro de Quatre que ante su contacto se había sonrojado divinamente. Pero lo que mas le perturbo, fue que al sentir la suavidad de su piel bajo el roce de su dedo, había sentido como si una corriente eléctrica le hubiera invadido por completo el cuerpo.

Que había sido eso?...



Mama Lena había armado la trenza de Duo de nuevo, le gustaba verle el cabello suelto, pero mas le gustaba hacerle ella misma la trenza, mientras él estaba sentado entre sus piernas en la alfombra.

-- Ven aquí Duo! - dijo mamá Lena llamando a Heero.

-- Heelen, él esta conmigo, tu tienes a tu nieto - replico Pattsy algo molesta por que le quitaran a su cita.

-- Deja de molestar, él es el novio de mi niña y quiero conocerlo. No lo acapares - insistió la mujer en tono autoritario - ven Duo.

Heero se levanto y fue a sentarse al lado de la abuela de Duo. Duo solo siguió la escena sin decir nada. Ahora que se le ocurriría a su abuela?

-- A ver Duo, cuéntame como conociste a mi Heelen? - dijo la mujer con los ojos muy abiertos. La anciana Pattsy, se paro de su lugar y se sentó a un lado de Heero dispuesta a escuchar la historia.

Duo vio con sorpresa lo que su abuela preguntaba, como iba a contar algo que jamás paso? Ni modo que le dijera que le había arrancado el casco con un golpe en el campo de football... Estaba a punto de decirle que Heero no era su padre y que su madre había muerto cuando escucho hablar a Heero haciéndolo detenerse.

-- Que le contó... Heelen? - pregunto tranquilamente.

-- Bueno, ella me dijo que estaba esperando el autobús para ir a la universidad, cuando tu te bajaste del que ibas y le pediste su nombre. Se quedaron platicando, por que le habías gustado desde el primer momento, y ambos perdieron sus clases... pero esa es su versión. Quiero saber la tuya - dijo la mujer sonriendo.

Heero se sorprendió al escuchar lo que la abuela de Duo contaba sobre la madre del trenzado. Era mas o menos igual, solo que aquella vez que el bajo, no lo vio por ninguna parte.

-- Abuela él... - comenzó Duo, pero la mujer lo interrumpió.

-- Deja que él cuente la historia niña.

-- Si, déjame a mi contarla - dijo Heero viendo fijamente a Duo a los ojos. Duo se ruborizo al sentir la mirada cobalto sobre su rostro. Que historia se iría a inventar Heero?

-- Yo iba... a la universidad - comenzó Heero, Duo creyó que estaba tomando parte de la historia que había contado su abuela - era un día muy nublado, parecía que iba a llover en cualquier momento - hasta que Heero menciono el clima. Parecía que después de todo si se inventaría algo. - Yo iba perdido en el paisaje de afuera, cuando el autobús se detuvo... lo.. la vi parada de espaldas. Traía el cabello suelto, tal como lo traía hace rato, fue lo primero que llamo mi atención. Nunca había visto a una chica con el cabello tan largo - Duo clavo su vista en Heero, parecía recordar. Estaría concentrado en inventar la historia? O estaría recordando a alguien? - El viento mecía sus cabellos de un lado a otro. No supe por que me levante para abrir la ventana del autobús?, solo se que quería saber su nombre, saber quien era, saber que no era un sueño...

-- Hay que romántico - exclamo Pattsy entrelazando sus manos en su regazo.

-- Shhh - reclamo la abuela de Duo para que guardara silenció.

-- No le había visto aun el rostro. Solo sabía que parecía un ángel... rogué por que volteara, por ver el rostro de aquella chica. Y creo que alguien en lo mas alto me escucho, por que... volteo. Y entonces pude ver los más hermosos ojos que jamás haya visto... me sentí perdido en su mirada tan pura y transparente... me sentí como dentro de un sueño...

-- Los ojos de la familia siempre tienen ese efecto - dijo la abuela de Duo sonriendo - y luego que paso Duo?

-- Nada, que baje a toda costa del autobús, el chofer estaba a punto de partir, pero no me importo perderlo con tan de encontrarla y...

-- La encontraste querido... - competo Pattsy

-- Si - dijo Heero viendo fijamente a Duo a los ojos - le encontré - dijo sin dejar de verlo.

Duo sintió que su corazón latía a toda prisa al sentir la mirada cobalto de Heero sobre él. Por que le daba la impresión de que Heero hablaba de él? Pero no, esa no había sido la forma en que se conocieron, fue en el campo de football. Entonces... a quien había conocido Heero de esa forma? Quine era la persona que lo había hechizado con sus ojos? Por que el no especifico. Aun que era de esperarse que fuese una chica.

A quien pertenecía el corazón de Heero?

-- Indudablemente tu versión de los hechos me gusta mas que la de Heelen querido - dijo la abuela de Duo besando a Heero en la mejilla por segunda vez - me doy cuenta que le amas tanto como ella te ama a ti.

Heero se paro de golpe al escuchar esas palabras. Haciendo que Duo se parara también. Que le había molestado o sorprendido?

-- Heero? - dijo Duo viéndolo directo a los ojos, pero Heero desvió la mirada - Heero?

-- Joven Maxwell!

Tanto Heero como Duo voltearon a la entrada de la salita para ver a una doctora que llegaba.

-- Doctora Sally como esta? - pregunto Duo acercándose para saludarla.

-- Bien, bien Duo. Te tengo buenas noticias. Puedes venir? - Duo volteo a ver a Heero y él solo asintió. Por lo que Duo siguió a la doctora fuera de la sala - tu abuela esta muy bien. Le hemos practicado varios exámenes y en todos ha salido mejor de lo que esperábamos.

-- Eso quiere decir que recuperara la memoria? - dijo Duo esperanzado.

-- No Duo, la memoria no la puede recuperar. Pero para los años que llevaba con el mal ya debía haber olvidado cosas mas importantes. Como escribir, hablar o caminar y no lo ha hecho. Y en cambio esta mucho mejor que otros pacientes con igual años de evolución. Así que la buena noticia, es que esperamos que tu abuela siga así por muchos años mas. Incluso esta reteniendo nuevos conocimientos muy bien. Esta aprendiendo a tejer, lo sabías?

-- No, pero entonces recuerda como tejer? Lo esta recordando en verdad?

-- Si. Por lo que te aseguro que lo que hoy le digas, puede seguir recordándolo por mucho tiempo. No se cuanto, pero esperemos que muchos años.

-- Eso es fantástico. Pero que hay con sus recuerdos sobre mi y sobre mi madre?. Me refiero a los verdaderos recuerdos. Deberé decirle que mamá murió y yo soy su nieto?

-- Es mejor no decirle nada. Tu abuela tiene una buena condición física para alguien de su edad. Pero decirle que su única hija murió, sería un golpe demasiado duro para ella.

-- Entonces yo sigo siendo Heelen, mi madre, para ella.

-- Es lo mejor.

-- Y entonces Heero será mi padre para ella - murmuro Duo desviando la vista de la doctora.

Duo regreso al pabellón donde estaba su abuela y Pattsy con Heero, ya era hora de comer y a todos los habían llevado a un amplio cuarto donde todos se reunieron. Buena parte de los ancianos salían los domingos con sus familias. Los que no podían se quedaban a comer en el lugar, por eso no había mucha gente.

En el comedor tenían un pequeño radio con música suave que les servía para relajarse. Pero Duo se había parado para cambiar la estación y escuchar un poco de música mas movida. Las enfermeras reían con cuanta cosa decía y hacía el trenzado y como sacaba a bailar a unas cuantas ancianas haciéndolas reír.

Heero ahora entendía por que el lugar era mas alegre cuando Duo iba...

Mamá Lena toco a Heero por el brazo regresándolo de sus pensamientos. Había estado todo el tiempo viendo lo que Duo hacía.

-- Baila - dijo la mujer con los ojos violetas muy abiertos.

-- Yo no... - comenzó Heero algo nervioso.

-- Baila con mi hija, quiero verlos bailar.

-- Estoy muerto... - dijo Duo dejándose caer en una silla cerca de Heero y de su abuela.

-- No querida, aun te falta bailar con alguien - dijo la abuela sonriendo a Duo.

-- Quieres que vuelva a bailar contigo mamá Lena? - dijo Duo comenzando a parase de nuevo.

-- No, baila con tu novio. A él es al único a quien no has sacado a bailar cariño - un rubor cubrió el rostro del trenzado al escuchar las palabras de su abuela. Una cosa era que lo creyera una mujer y otra muy distinta el bailar como mujer con Heero.

Sin embargo Heero se levanto de la mesa y se paro frente a Duo. Duo giro su vista para verlo con los ojos muy abiertos por la sorpresa. Que iba a hacer Heero? Entonces vio como la mano de Heero se extendía delante suyo indicándole que bailara con él.

-- Bailamos? - pregunto Heero. Duo se ruborizo aun más.

-- Heero no tienes por que hacerlo - dijo Duo dudoso.

-- Quiero hacerlo - dijo tomándolo por la muñeca para llevarlo al centro donde bailaban un par de parejas de ancianos.

-- Heero... en verdad - dijo Duo dudoso viendo a Heero a los ojos totalmente ruborizado - mi abuela no se molestara si no lo hacemos.

-- No quieres bailar conmigo? - pregunto Heero de forma fría.

-- Si... pero...

-- Entonces cierra la boca y baila - dijo Heero poniendo el brazo en la cintura del trenzado y tomando su mano para comenzar a bailar al ritmo de la música.

Duo sintió como su cara se enrojecía al sentir el contacto de las manos del capitán de Oz sobre su mano y sobre su cintura. Sentía un cosquilleo recorrer su cuerpo, mientras el corazón parecía salírsele del pecho. Podía sentir bajo su mano los músculos de Heero. Pero no bailaban juntos, estaban más bien separados. Aun así, podía sentir su calor como si lo tuviera junto a su cuerpo.

Por que lo había hecho? Por que le había pedido a Duo bailar? Aun no entendía por que se había levantado para pedirle que bailaran ante la sola idea de su abuela. No había dejado de ver los ojos violetas del trenzado. Podía ver la sorpresa en sus ojos, era la primera vez que veía esos ojos tan de cerca. Que podía apreciar la luz que los iluminaban, que podía verse reflejado en esos ojos violetas...

Tenía los ojos mas hermosos que hubiese visto... mas hermosos...

Podía sentir la suave piel de su mano al estarla sosteniendo, esa piel de tono cremoso que se empeñaba en tomar un color rojizo cuando él hacía o decía algo. Esos ojos tan trasparentes que le observaban detenidamente. Esos labios sonrosados entre abiertos que parecían estarle pidiendo que se acercara más a ellos...

Por que la mirada cobalto de Heero parecía perdida en su rostro? Por que le observaba de forma tan minuciosa, pareciera que intentaba gravarse cada una de sus facciones. Había sentido como su mano en su espalda le había acercado un poco mas a su cuerpo. Había sentido un poco de dolor al haber tocado una de sus heridas, pero ese dolor era minúsculo.

El fuerte latir de su corazón le impedía escuchar la música, no sabía si llevaba mucho tiempo bailando, si llevaban poco o si esta ya había acabado. Solo sabía que el rostro de Heero estaba cada vez mas cerca de su propio rostro. Cada vez mas cerca de sus labios... podría ser que Heero quisiera besarle?...

La mirada de Heero subió de los labios de Duo hasta sus ojos para después volver a bajar hasta sus labios entre abiertos. El corazón de Duo estaba a punto de estallar cuando sintió como Heero lo empujaba mas hasta su cuerpo. Cerro los ojos al sentir como el cabello de Heero rozaba sus mejillas ardiendo y pudo escuchar un murmullo.

-- Vamonos...

Duo se soltó de los brazos de Heero al escucharlo. La música se había acabado y no se había dado cuenta. Fue entonces que poco a poco comenzaron a regresar los sonidos a sus oídos. Solo había podido escuchar los latidos de su corazón, pero ahora también escuchaba los aplausos del resto de la gente que los había estado observando.

-- Si, ya vamonos - dijo Duo bajando la vista al percatarse que todo había sido solo una ilusión.



Los ojos oscuros de Wufei veían de reojo la figura de Hilde desde hacía rato. No podía sacar de su cabeza lo que Trowa le había dicho. Desde que había llegado por la mañana a su casa se había dedicado a verla así, solo de reojo, estudiándola y viéndolo bien, no era nada fea.

Quizá si su carácter fuera distinto, podía fijarse en ella... Pero en que tonterías estaba pensando?

-- Que?? - dijo Hilde arrojando los lápices sobre la mesa y haciendo que Wufei volteara a verla.

-- Que de que? - pregunto Wufei sin entender.

-- Que quieres? Por que me miras así? - dijo viéndolo fijamente a los ojos.

-- Así como? - cuestiono Wufei sin entender.

-- Desde que llegaste por la mañana, has estado muy extraño. Todo el tiempo te la has pasado mirándome y no has discutido conmigo.

-- Y extrañas mis peleas contigo? - dijo riendo Wufei

-- No!, solo se me hace extraño. A caso estas enfermo? - pregunto extrañada extendiendo una de sus manos para tocar la frente del chino.

-- No. Solo estoy cansado de pelear contigo - dijo Wufei sonrojándose por el gesto de la morena y apartando la mano de la chica de su frente.

-- En verdad? - dijo incrédula.

-- Si. Podríamos solo hacer la tarea y descansar uno de otro? Ya mañana nos lanzaremos de nuevo las sartenes.

-- Era demasiado pedir que esto pudiera durar para siempre? - murmuro Hilde viendo al cielo.

-- Quizá si estoy enfermo... - murmuro Wufei desviando su vista de Hilde y dejando caer su cabeza sobre la mesa al sentir como su corazón se aceleraba al ver los gestos de la morena.



La hora de visita había concluido en el Hogar de Retiro la Nueva Esperanza. Todos los familiares se habían ido retirando poco a poco. Uno de los últimos en irse habían sido Duo y Heero. Pattsy había agradecido a los chicos por su vista, y le pidió a Heero que volviera a visitarlas. Mamá Lena todo el tiempo llamó a Heero por el nombre de Duo y también le pidió que volviera pronto y que cuidara mucho de su niña Heelen.

Ahora ambos chicos caminaban de regreso a la parada del autobús para marcharse. Pero había algo que había llamado la atención de Duo durante la visita.

-- Oye Heero... - Duo detuvo su paso haciendo que Heero volteara ene se momento a verlo.

-- Hn?

-- Hace rato, cuando mi abuela te pidió que contaras tu versión de la forma en la que se conocieron mi madre y mi padre. He... tu... lo inventaste o realmente conociste a alguien de esa forma? - cuestiono Duo. Heero solo le dio la espalda y siguió caminando.

-- Conocí a alguien así - dijo en un murmullo.

Duo abrió grandemente los ojos por la sorpresa. No se esperaba esa respuesta. Pensó por un momento que todo había sido un invento del jugador de Oz. Como es que conoció a alguien así? Quien sería esa chica?

-- Y quien es ella? - pregunto Duo alcanzando a Heero.

-- Solo la vi, cuando me baje ya no estaba. Satisfecho? - cuestiono Heero viendo a Duo a los ojos.

-- Y también tenía los ojos violetas? - pregunto Duo sonriendo.

-- Ya cállate! - dijo Heero en tono fastidiado. Como podría decirle que había sido él a quien había visto precisamente en esa parada de autobús.

-- Ok, ok. Pero acompáñame a la librería, que mi padre me encargo un libro de impuestos - dijo Duo cruzando la calle 5 del otro lado para desviarse a una librería que estaba cerca.

-- Bien - dijo Heero siguiendo al trenzado.



Trowa y Quatre estaban sentados en el sillón con la computadora de Quatre sobre la mesita de centro. Platicaban animadamente mientras Trowa terminaba de hacer su tarea. Hasta que se percataron de algo.

-- Trowa, este trabajo lo tienes que imprimir? - pregunto Quatre

-- Se supone que si. Pero a estas horas creo que ya no encontraremos donde imprimirlo verdad?

-- No se me ocurrió traerme la impresora de mi casa - dijo Quatre contrariado.

-- Bueno, no importa, de todas formas iba a pedir una prorroga - dijo resignado Trowa.

-- Pero tendrás menos puntos Trowa y ya tienes el trabajo, solo te falta imprimirlo.

-- Quizá mañana pueda pedirle a alguien que me lo imprima.

-- Por que no hacemos algo. Yo lo imprimo en mi casa y mañana te lo llevo a tu facultad.

-- Quatre no quiero que te molestes.

-- En verdad, no es ninguna molestia, lo hago con mucho gusto.

-- Por que mejor no voy yo a tu facultad.

-- Mi facultad esta lejos de la tuya y yo traigo coche, será mas fácil que yo te la lleve. Solo dime donde y a que horas nos vemos.

-- El trabajo lo tengo que entregar a las 12:00, así que tu dime a que horas puedes.

-- A las 10 esta bien? - cuestiono Quatre.

-- Si. En la cafetería?.

-- Muy bien.

Trowa sonrió a Quatre, era muy amable. Como es que una persona tan amable como Quatre jugaba football americano?, un deporte que era demasiado rudo.



Duo revisaba el estante de libros de economía y contabilidad buscando el libro que su padre le había encargado. Heero aprovechaba para ver los manuales de computación. En la parte baja de contabilidad estaba la nueva ley de impuestos. El precio era alto, pero traía el dinero suficiente para comprarlo: 120.

Ya que estaba en la librería, podría aprovechar para ver si el nuevo libro de una de las series que coleccionaba ya había llegado. Camino hasta la parte de libros de importación y allí, a la altura de la vista estaba el libro.

-- Wow!! Love Mode 6!! - dijo con felicidad. Heero se acerco a él al escuchar el escándalo que había hecho.

-- Que es eso de Love Mode? - pregunto Heero al ver la felicidad en el rostro de Duo.

-- Es uno de los mangas yaoi que colecciono, he estado esperando este libro por mas de tres meses y mira, ya llego! - dijo Duo levantando el libro - por fin sabré que ocurre con Aoe y Naoya.

-- Hn? -

Duo camino con el libro hasta la caja seguido de Heero. Uno de los dependientes le miro sonriendo.

-- Me lo puede separar? - dijo Duo al dependiente de la librería. El joven de la caja lo marco, pero en la pantalla apareció una nota.

-- Lo siento joven, pero es el último que nos queda y no lo podemos separar - le dijo a Duo.

-- Que??, pero si yo siempre lo separo aquí - dijo Duo con sorpresa.

-- Lo siento, pero es política que el último ejemplar no se separe y solo se compre. Únicamente se separar el libro cuando hay mas - explico el dependiente.

-- Pero es injusto, yo siempre compro aquí estos libros y ahora no me lo pueden separar. Mañana mismo vengo por él. Hoy no traigo mucho dinero y debo llevarle este libro a mi padre - dijo mostrando el libro de impuestos que traía en la otra mano.

-- Lo siento. Es la política - volvió a disculparse el joven de la caja.

Duo llevo a devolver el manga al estante, si regresaba al siguiente día y no estaba, le dolería mucho. Pero no había mas que hacer. Camino de nuevo hasta la caja y pago el libro de impuestos para su padre. No se fijo donde había quedado Heero hasta que estuvo fuera de la librería y no lo vio.

Heero camino hasta el estante y tomo el libro que Duo había dejado. Por que le importaba tanto un comic? Bueno, si él estaba dispuesto a regresar al siguiente día, es que realmente le importaba una cosa como esa.

-- Donde estabas? - pregunto Duo a Heero cuando lo vio acercarse.

-- Toma - dijo entregándole una bolsa de la librería.

-- Que es esto? - cuestiono Duo sacando el libro dentro de la bolsa.

-- El libro que querías...

-- Lo compraste?? - dijo Duo emocionado viendo el libro en sus manos para después verlo de forma extraña - tu también coleccionas Love Mode?

-- No. Te lo compre a ti. A caso no lo querías? - dijo Heero en tono fastidiado.

-- Si, si, pero por que hiciste eso por mi? - dijo Duo extrañado de la actitud de Heero.

-- Por haberme invitado a esta loca cita - Duo sonrió.

-- Pensé que no te había gustado.

-- Fue... divertido.

-- Si, fue muy divertido y muchas gracias.

-- Nada de gracias, me pagaras mañana.

-- He? Y yo que creí que me lo ibas a regalar... - dijo Duo en tono apesadumbrado, pero sonriendo - mañana te pago.

-- Lo se - dijo Heero caminando rumbo a la parada de autobús.

-- Heero... - dijo Duo haciendo que Heero volteara a verlo de nuevo.

-- Hn?

-- Tu sabes cual fue el verdadero motivo por el que traje aquí? - pregunto Duo mientras llegaban a la parada del autobús.

-- Ya sabía que tenías un motivo - dijo Heero parándose delante de él y viéndolo fijamente - cual es?

-- Quería que supieras que siempre habrá mucha gente que te quiera por ser como eres... - dijo Duo sonriendo. Heero le dio la espalda.

-- Cállate... quieres? - dijo Heero recargando su brazo sobre uno de los tubos de la parada del autobús.

-- Si... - dijo Duo observándolo de espaldas - yo te quiero - murmuro en voz baja.



La noche había llegado demasiado rápido. Quatre se había marchado apenas hacía unas horas y Catherine aun no regresaba de su trabajo. Eso le había dejado solo, con mucho tiempo para pensar en lo que le ocurría.

No tenía ganas de escuchar la radió, o ver la televisión. Solo quería estar recostado en su cama y pensar. Desde que había roto con Middie, había perdido las ganas de salir o de divertirse, de hablar con alguien, o de sonreír. Se había volcado de lleno en los estudios y en el football... hasta que apareció Quatre.

Desde que el rubio apareció en su vida de nuevo había vuelto a salir, volvía a sonreír, aun que no muy seguido, pero sonreía. Platicaba con él, incluso más de lo que lo hacía con Middie, más que con cualquier otro.

Y esa sensación extraña?... ese estremecimiento que su sola mirada le causaba?... esa corriente eléctrica que le había recorrido el cuerpo cuando había secado una de sus lagrimas sobre su mejilla?

-- Maldición! - se dijo a si mismo agarrando la almohada y dejándosela caer sobre la cabeza - necesito hablar con Duo...



Heero iba llegando a su departamento, se había asegurado de que Duo llegara bien a su casa. Aun que el trenzado le había asegurado que el domingo era el único día en que su padre le permitía llegar después de las seis, por que sabía que iba a visitar a su abuela. Aun así, quiso asegurarse y le acompaño parte del camino para dejarlo a unas casas de su casa.

Al ir entrando vio sobre la mesa las revistas que Duo había dejado el día anterior. Quizá ya era hora de que les buscara un lugar en su librero.

Tomo los libros de la mesa y los llevo hasta el librero para ver en que parte los acomodaría, cuando el último libro cayó al suelo abriéndose a la mitad del mismo.

-- Que es esto? - dijo mientras veía la imagen en aquel libro que el trenzado había dejado.

En el se veía la imagen de un jugador de football lanzando a un portero quien detenía el cañonazo del jugador. Y esto decía el trenzado que era yaoi? No parecía ser nada del otro mundo. Pero lo que llamo su atención fueron los textos del mismo. Quien hacía las veces del portero en el manga, estaba recordando a una chica años atrás... una chica quien le había ganado y desde entonces le había interesado. Era entonces que se enteraba que esa chica que le había cautivado aquella vez no era mujer, era un hombre...

Calló sentado en el suelo al leer eso, como es posible que ese pequeño libro contara algo como lo que le había pasado a él? A caso el autor había sufrido algo semejante?

Siguió leyendo, ahora desde el principio el libro, era apenas el tomo uno, pero quizá pudiera averiguar un poco más de esa historia por momentos semejante a lo que le había pasado a él. Pero no, solo en eso era parecido, en la confusión del portero, que resultaba ser un cantante famoso. Y en su atracción, aun que no lo aceptaba al principio, por un chico de secundaría con una historia triste y trágica. Por desgracia, solo había dos libros entre las cosas de Duo, así que no sabía en que terminaba la historia.

Saco otro libro del montón, parecía que Duo cargaba con el famoso Love Mode en su mochila y ahora tenía cuatro pequeños libros. Cuantos serían en total?

Bueno, comenzaba con una cita a ciegas con una mujer mayor, que resulto ser un hombre. Pobre chico, se vio metido en una confusión de nombres y fue tomado por un gay de un club de citas. Como era posible que los hombres pudieran tener sexo de esa forma? Era muy explicito, quizá no ponían todas las partes, pero no era necesario... se entendía a la perfección. A pesar de todo, era una historia divertida la del primer libro. La del segundo libro era mas bien trágica, aquí aparecían los personajes que Duo había mencionado: Aoe y Naoya.

Cerro los libros y los acomodo en el librero para después dejarse caer sobre la cama. Por que esos libros de dibujos contaban historias tan extrañas? Un chico que conoce a otro pensando que es una chica. Otro chico que es confundido con un gay de un club de citas. Un chico en la miseria que es llevado a vivir con un magnate, un doctor que tiene como compañero de departamento a otro, un actor de doblaje de anime gay con un hijo que parece su hermano, un asesino en serie que se enamora de una de sus victimas, un par de policías de otro mundo...

-- Y un jugador de football americano de una universidad privada... - murmuro Heero cerrando los ojos.

Continuara...

Mil disculpas por la tardanza de este capitulo, pero como muchas ya saben. A mi maquina le cayó un virus y fue necesario formatearla dos veces por que dos veces se activo el virus. Así que perdí mucha información, entre ella, lo que llevaba escrito del fic. Por suerte, buena parte de la información la tenía respaldada y pude recuperar algo.

Espero que este capitulo les haya gustado y ojalá no me caiga otro virus que me impida subirles el siguiente capitulo pronto.

Mil gracias a todas las que me dieron su apoyo al enterarse de mi tragedia, jejeje, por suerte, solo me resta volver a bajar fics e imágenes que se me perdieron. Pero esas están en el internet, así que solo me resta sentarme a bajarlas.

Review contest:

Aki-Chan: Gracias por los ánimos, en verdad los necesitaba.

Kurai neko: Que bueno que detectaste lo de Solo, por que yo dejo pistas en cada capitulo para que ustedes vayan armando la historia.

Angelcake: No dependo de los reviews por que estos fics los tengo publicados en otras partes. Además de ff.net, están en un grupo yaoi de Gundam y en la pagina de Itzukiai. Por eso después no se de donde me llegan tantos correos, jejeje.

Angeli Murasaki: Jejejeje, solo faltaba que un perro se le acercara al pobre de Duo y lo bañara. Hay que mala soy con el trenzado. Me dio mucha riza tu comentario.

Dennisse: Que bueno que no te pareció aburrido el capitulo, mil gracias por decírmelo!!.

Terry Maxwell: No, la historia de Heero ya estaba planeada desde el principio. Eso lo puedes ver desde el capitulo uno donde la menciono. Y con respecto a los mangas yaoi de Duo, jejejeje, te diré que tiene una colección muy muy amplia. (La misma que yo :P)

Oro Makoto Hayami: Bueno, ya te mande un correo explicándote quien es Solo y de que imagen me baso para hablar de él. Gracias por tu review!

CYNDI: Muchas gracias, yo también espero que pronto estén juntos esos dos, jejejeje.

Aiko Winner: Mil gracias Aiko!!! Que bueno que a te gusto Recuperando y que te gusta esta otra locura. Mil Gracias

Hasta antes del ataque del virus, estos eran los Reviews que tenía. Para la próxima contesto los demás. Sorry!!