Juego por un beso Basado en Gundam Wing Por Maryluz

Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.

-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//

CAPITULO 9

DE LA INCONCIENCIA A LA CONCIENCIA

Dorothy caminaba apresurada rumbo a la biblioteca de Oz, iba pensando en que forma podría utilizar lo que acaba de ver entre Heero y Duo. En definitiva Relena jamás podría ganarle a Duo, él ya había ganado desde hace mucho tiempo, aun que estaba segura de que Heero aun no lo sabía.

El sonido de su celular la saco de sus pensamientos, se dio prisa en buscar el aparato dentro de su bolsa y al ver el numero que le marcaba maldijo para si misma aun no saber que hacer con la información que tenía.

-- Dime Relena? - contesto Dorothy a su prima.

-- Donde diablos estas Dorothy?, te he estado buscando desde hace rato? - contesto molesta la rubia, Dorothy solo suspiro - necesito que me digas si has visto a Heero?

-- Yo lo. yo - comenzó a dudar en decirle o no a donde se habían llevado a Heero - no soy su niñera, yo no se en donde diablos se metió Heero. Por que no lo buscas en el campo de entrenamiento? - dijo a su vez molesta.

-- Por que los entrenamientos están suspendidos hasta mañana. Que acaso no lo sabías? - dijo aun enojada.

-- Y como voy a saberlo. Tú eres la que se pasa todo el día metida en ese lugar.- Relena solo refunfuño - Entonces debe estar en su departamento esperando a Duo Maxwell.

-- Está bien, ahora mismo salgo para allá.

-- Aun no se lo muestras verdad? - pregunto Dorothy

-- Tu crees que lo estaría buscando si ya se lo hubiera mostrado? - dijo en tono burlón - adiós - y colgó.

-- Maldita Relena, ya me estoy cansando de tu forma de ser, ojalá desaparecieras para siempre de mi vida - dijo molesta arrojando el celular a su bolsa.

Pero mientras caminaba hasta la biblioteca se le iba ocurriendo algo. No era posible sacar a Relena de su vida con solo decirle "márchate y déjame tranquila" ya varias veces lo había hecho y Relena nunca se iba. Siempre regresaba sonriente como si nada hubiera ocurrido y seguía martirizándola con su forma de ser arrogante y engreída. Sin embargo, había algo que rondaba su cabeza desde hacía unos meses.

Metió su mano a su bolso de nuevo y obtuvo un libro que había leído desde hacía tiempo y que siempre cargaba con la idea de algún día llevar a cabo alguna de las ideas de esa novela. Era una novela de corte romántico, llena de intriga y malas intenciones. La novela se había convertido en poco tiempo en un existo debido al desarrollo de la trama y al corte sensacionalista que manejaba. La villana hacía todo lo posible por separar a la pareja de la historia, una pareja gay, y lo lograba al final. Un final que no le había gustado, pero ella tenía su propio final.

Algo en la historia de la novela le recordaba la historia que vivían Heero y Duo y la villana le recordaba mucho a Relena. comenzó a reír al solo imaginar a Relena como la villana y a Heero y Duo como la pareja de la misma. Quizá el autor, un tal Odin Low, debería conocer a Relena y vasar su siguiente novela en ella.



Sonidos lejanos, voces como en eco, pasos, luces muy fuertes sobre sus ojos, la extraña sensación de sentirse extraviado.

Heero comenzó a pestañear hasta lograr abrir los ojos. Poco a poco los sonidos y las imágenes comenzaron a aclararse. Giro la vista para intentar identificar el lugar en el que se encontraba. Solo pudo ver una cortina hecha con una especie de sabana que funcionaba como una pared. Los pasos de gente que entraba y salía los escuchaba claramente, un aroma extraño inundaba sus sentidos, no lograba identificarlo, pero se le hacía ligeramente conocido, aun así seguía sin saber en donde se encontraba.

Se enderezo un poco en su lugar y se dio cuenta que traía una bata puesta y estaba cubierto por una sabana blanca y delgada. Estaría en un hospital?

-- Traigan los exámenes del paciente de esta cama- escucho la voz de una mujer joven que llegaba hasta donde estaba y jalaba la cortina - vaya, veo que ya despertó joven - Heero solo la observo sin entender, mientras la mujer vestida de blanco se acercaba a él y otra persona llegaba con unas hojas en la mano.

-- Aquí están los exámenes que solicito Doctora Iria. - Heero volteo a verlo al reconocerlo.

-- Trowa?

-- Heero, que bueno que ya despertaste. Nos preocupo mucho tu desmayo.

-- Estoy en un hospital? - cuestiono

-- Si, estas en el hospital universitario de colmillo blanco. Hemos tenido que sacarte sangre para analizar el motivo de tu desmayo, no soy de las que piensa que pudiéramos despertarte solo con sales. Yo tengo que saber el motivo correcto - dijo la doctora revisando la información que tenía en sus manos - pero veo que tenías razón Trowa. Me sorprende que tu diagnostico haya sido tan acertado aun cuando no teníamos estos exámenes.

-- Como que me desmaye? - pregunto Heero. Trowa se acerco a él.

-- Dime Heero. Cenaste ayer?

-- No - contesto Heero viéndolo sin entender la pregunta.

-- Desayunaste hoy?

-- No.

-- Hiciste ejercicio? - volvió a preguntar Trowa.

-- Por la mañana salí a correr un poco.

-- Y no desayunaste - aseguro Trowa - Ya comiste?

-- Aun no.

-- Bueno, he allí la cusa del desmayo - aseguro la doctora Iria - ayuno prolongado y exceso de ejercicio.

-- Como? - cuestiono Heero aun sin entender.

-- Es simple Joven Yuy. Para que su cuerpo funcione de forma correcta, debe darle de comer. Si usted pasa muchas horas sin probar alimentos y además lo somete a ejercicio, el cuerpo comenzara a tomar alimentos de donde sea. Comienza a quemar grasas para convertirla en carbohidratos y generar la energía necesaria para que siga caminando. Es por la quema de esa grasa y el agotamiento de carbohidratos que usted comienza a sentirse débil y si no come pronto para reponerlos, esa debilidad puede llegar a causarle lo que ya le paso. Un desmayo.

-- Hn - dijo Heero asintiendo solo con la cabeza.

-- Bueno Trowa, será mejor que le demos algo de comer a tu amigo. Te aseguras de que se lo coma y podrá marcharse.

-- Muchas gracias doctora - dijo Trowa saliendo detrás de ella para pedir algo de comer para Heero.

Heero se quedo observando la puerta por donde habían desaparecido Trowa y la doctora, ya que habían dejado la cortina corrida. Nunca había caído en un hospital y se sentía extraño de estar en ese sitio. No sabía como había llegado hasta allí o donde es que se había desmayado.

Quien lo había llevado?... a caso Duo?

Y Duo?... donde estaba Duo?

Comenzaba a recordar donde estaba antes de perder el sentido, había visto a Duo apunto de besar a Quatre. había discutido con él. y después?.

-- Después de que te comas lo que te van a traer podrás irte Heero - escucho que Trowa le dijo mientras entraba de nuevo a la pequeña habitación.

-- Quien me trajo? - pregunto viendo fijamente a Trowa.

-- Entre Duo y yo lo hicimos - dijo Trowa tratando de ocultar una sonrisa.

-- Que te parece tan gracioso? - cuestiono Heero al ver que Trowa hacía malos intentos por ocultar la risa.

-- Lo siento Heero, pero es la primera vez que veo que alguien se desmaya después de un beso - Heero se sorprendió ante lo que dijo Trowa.

-- Beso? Cual beso? - cuestionó sin entender.

-- Como que cual beso? Pues el tuyo con Duo.

-- Duo.y yo. no - comenzó a apretar su cabeza con las manos - no lo recuerdo.

-- No me sorprende - dijo Trowa haciendo que Heero volteara a verlo.

-- Que dices? Por que no te sorprende que no recuerde eso?

-- Por que tus análisis muestran una baja de azúcar y de presión. Eso pudo hacer que ciertas cosas, antes de perder el conocimiento, no las recuerdes.

Una enfermera entro cargando una charola entre sus brazos y Trowa se apresuro a tomar el vaso y la comida que le llevaban.

-- Debes comerlo todo, mientras tu comes voy a hablar con Duo. Esta sumamente asustado pensando que fue su culpa el que te hayas desmayado - dijo Trowa dándose la vuelta para salir.

-- No le digas - dijo Heero sin levantar la vista y cruzando los brazos. Trowa volteo a verlo sorprendido.

-- Que no le diga?

-- No le digas que no recuerdo lo del. del.

-- Lo del beso - completo.

-- Si, no le digas - dijo Heero volteando a verlo.

-- Esta bien, como quieras. En un momento lo haré pasar.



Duo estaba dando la vuelta de un lado a otro de forma nerviosa en el pequeño pabellón al que los había conducido Trowa. Era el lugar donde los médicos descansaban cuando se quedaba de guardia, pero como aun era muy temprano, no había nadie. Solo estaban Duo y Quatre, ambos en silencio. Duo demasiado nervioso y Quatre sumido en su tristeza.

"Lo lamento Quatre. perdóname. esto no debió pasar. olvídalo."

Las palabras nerviosas de Trowa después del beso que le había dado no dejaban de retumbar en su cabeza de forma triste. Trowa le había mirado de forma preocupada al separase. Para él había sido algo maravilloso, pero para Trowa había sido un error, algo que no debía haber pasado. Y como iba a pasar!, si él tenía una novia muy linda. Middie.

Había tratado de detenerle para decirle que no tenía por que disculparse, que él entendía, pero lo vio correr. Había salido detrás de él y se preocupo al ver a Duo con Heero en brazos solicitando ayuda.

Volteo a ver a Duo que seguía caminando de un lado a otro de forma nerviosa. Había escuchado que le comentaba a Trowa que Heero se había desmayado por su culpa, por haberle dado un beso. Ahora se sentía muy culpable de haberle pedido que lo besara. Seguramente Heero, en cuanto despertara, iba a estar muy molesto con ellos dos.

-- Duo. - dijo Quatre haciendo que Duo detuviera su paseo.

-- Si? - dijo volteando a verlo.

-- Yo quisiera pedirte perdón por lo que te pedí - dijo Quatre bajando la vista - nunca debí hacerlo. Yo sabía de tu interés por Heero y Trowa ya me había dicho que sospechaba que Heero estaba interesado en ti.

-- No tienes por que disculparte Quatre. Al fin y al cabo no paso nada. Además, los dos somos libres, podemos besar a quien queramos!. Si Heero se enojo muy su problema.

-- Trowa también se enojo. Aun que cuando le explique que fui yo quien te lo pidió y le dije el motivo se le paso.

-- Trowa no dura mucho tiempo enojado, por eso no me preocupe mucho por él - dijo Duo sonriendo.

-- Heero no fácilmente deja ver sus sentimientos. Pero ahora si pude ver que estaba enojado - comento Quatre - por lo que si estaba enojado antes de desmayarse, aun después de que despierte, seguramente seguirá enojado - Duo abrió los ojos por la sorpresa.

-- Lo se. Se que Heero no deja entre ver lo que siente tan fácilmente y eso es lo que me preocupa - murmuro Duo.

-- Duo. - dijo Quatre levantándose de la banca - Tro. Trowa me. me.- dijo de forma nerviosa.

-- Trowa que? - cuestiono curioso.

-- Trowa me beso.

-- Que? - dijo Duo abriendo aun mas los ojos por la sorpresa.

Ambos vieron la puerta abrirse y se percataron de la presencia de Trowa entrando al pabellón haciendo que Duo volteara a verlo y Quatre lo viera sorprendido.

-- Interrumpo? - dijo en tono severo. Duo se aproximo hasta él ignorando la pregunta.

-- Ya despertó Heero amigo? Dime como esta? Yo fui el culpable verdad? Yo tengo. - Trowa puso ambos brazos sobre los hombros de Duo, haciendo que se pusiera nervioso.

-- Duo tranquilo. Heero ya despertó y tu no tuviste nada que ver. - dijo Trowa tranquilizándolo.

-- En verdad? - dijo Duo aun sin poder creerlo.

-- Fue la falta de comida lo que le hizo perder la conciencia por unos minutos.

-- Puedo ir a verlo?

-- Puedes ir. Solo ponte esto - dijo dándole una bata blanca que llevaba sobre el brazo - es para que no te saquen de urgencias, no debe haber mas que médicos y enfermeras allí.

-- Ok - dijo Duo tomando la bata y poniéndosela para después salir corriendo rumbo a urgencias y dejando a Quatre y a Trowa solos.

Quatre observo a Trowa en silencio, no sabía que decirle, se sentía profundamente triste, aun mas que el haberlo visto besándose con Middie.

-- Trowa yo. - intento comenzar a hablar haciendo que Trowa volteara a verlo.

-- No tienes por que quedarte Quatre. Heero ya despertó y saldrá en unos minutos. - dijo interrumpiendo lo que Quatre intentaba decirle. Quatre levanto la vista para toparse con los ojos verdes de Trowa que no mostraban ningún tipo de emoción al verle.

-- Heero es mi amigo, y voy a quedarme hasta que salga para llevarlo a su casa - dijo Quatre de forma firme.

-- Esta bien, como quieras - dijo Trowa dándose la vuelta para salir.

-- Trowa espera - dijo Quatre tratando de detenerlo. Trowa volteo a verlo - yo.

-- Si es por lo de esta tarde, ya te dije que lo olvidaras Quatre - se adelanto Trowa.

-- No puedo olvidarlo Trowa! Se que para ti fue un error, tu tienes a alguien ya en tu vida. Y yo solo fui un error.

-- No yo.

-- Se que para ti lo que paso esta tarde fue un error, como lo hubiera sido si sucedía con Duo. Ahora estoy seguro de que nunca podré llegar a interesarle a alguien. Trowa yo te quiero - dijo viéndolo fijamente mientras de sus ojos comenzaban a salir las lagrimas - me gustaste desde el primer día que te vi. Desde aquel día en que choque contigo en el pasillo de la universidad y evitaste que cayera.

-- Quatre. - dijo Trowa sin apartar la vista sorprendida de los ojos aqua de Quatre.

-- No Trowa, déjame terminar. Se que después de esto no volveremos a vernos mas que para enfrentarnos en el campo de football como rivales, como los rivales que siempre debimos haber sido. Yo sabía desde un principio que tu no eres gay. Pero el que me besaras esta tarde me dio una esperanza que no tenía. Sin embargo yo lo entiendo. Cuando dices que fue un error yo lo entiendo. Pero no puedes pedirme que lo olvide por que no puedo Trowa.

-- Quatre yo. - dijo Trowa, pero Quatre no le permitió seguir..

-- Tu eres el primero que me besa, nunca nadie me había besado antes y eso no voy a poder olvidarlo. - la puerta se abrió de nuevo haciendo que ambos guardaran silenció.

-- Quatre? Pero que sorpresa que hayas venido a visitarme - la voz joven de una mujer que entraba al cuarto hizo a Trowa voltear.

-- Iria, no Iria.

La joven doctora que atendiera a Heero ahora abrazaba a Quatre casi ahogándolo y lo besaba tiernamente en las mejillas y la frente.

-- Ejem - dijo Trowa haciendo que la doctora soltara a Quatre.

-- Hola Trowa, no sabía que ustedes se conocieran - dijo volteando a verlo, pero sin dejar de abrazar a Quatre por los hombros.

-- Si, nos conocemos - dijo Trowa de forma sería viendo como Quatre terminaba de secarse las lagrimas, no parecía que la doctora se hubiese dado cuenta de su llanto o si lo había hecho, no quería hacerlo notar.

-- Quatre vendrás a casa conmigo? - dijo viendo al rubio.

-- Aun no, un amigo esta aquí y lo estoy esperando para llevarlo a su casa.

-- A casa? - se pregunto Trowa a si mismo en voz baja, pero Iria logro escucharlo.

-- Si a casa Trowa, no sabías que Quatre y yo somos hermanos? - Trowa se sorprendió un poco y negó con la cabeza - me imagino que es difícil saber en donde estamos todas, ya que somos muchas las hermanas de Quatre. Pero en este hospital estamos dos, Alexia y yo.

-- Alexia también es hermana tuya? - dijo viendo a Quatre.

-- Si - dijo el rubio.

-- Este es un buen hospital y no por haber estudiado en Oz íbamos a quedarnos en un hospital privado. Este lugar tiene las mejores herramientas de investigación y los mejores adelantos tecnológicos. Así que desde que salimos de Oz estamos aquí, en colmillo blanco - dijo sonriendo.

-- Puedo ir a ver a Heero? - cuestiono Quatre viendo a Trowa.

-- Ah, Heero es el amigo al que estas esperando?

-- Si - contesto el rubio.

-- Ya firme su alta, solo tiene que terminar su comida y se puede ir. Así que Quatre, por que no nos vamos juntos. Podemos pasar a dejar a tu amigo a su casa, si así quieres.

-- Te lo agradezco Iria, pero mi auto.

-- Mandaremos a alguien a recogerlo, por eso no te preocupes.

-- Voy a ver si Duo ya termino - dijo Trowa saliendo del pabellón y dejando a Quatre y a su hermana solos.

-- Así que este es el Trowa del que hablabas Quatre? - dijo viéndolo con una sonrisa, pero Quatre solo bajo la vista de forma triste.

-- Si, Trowa es el chico de quien estoy enamorado.



Heero se había quedado viendo la comida que Trowa le había dejado sobre la mesita. Sabía que tenía que comer, pero no quería hacerlo. Había un sabor dulce en su boca, un sabor que le gustaba y no sabía a que atribuírselo.

Es que lo que le había dicho Trowa sobre el beso con Duo era el motivo? El sabor dulce que sentía en su boca era el sabor de Duo?

Subió una de sus manos para tocar sus labios. Por que no podía recordarlo? Le hubiera gustado poder saber como era un beso del trenzado.

-- Pero en que demonios estoy pensando? - dijo en voz alta sacudiendo su cabeza y tomando el vaso de leche que estaba sobre la mesa.

-- Oiii Heero! - dijo Duo asomando la cabeza por la puerta del pequeño cuarto donde estaba Heero. Heero volteo a verlo - veo que ya estas bien - dijo suspirando de aliviado acercándose a él.

Heero no había retirado su mirada de Duo. Podía ver que estaba tranquilo y usaba una bata médica como la que Trowa traía, quizá para que pudiera pasar a ese cuarto a verlo.

Pero no podía retirar su mirada del trenzado, realmente había habido un beso entre ellos? Era así como reaccionaban dos personas que hacía unos minutos se habían besado por primera vez?

Por que Heero le miraba de esa forma? Quizá estaba enojado por la forma en que lo había besado?. O estaba sorprendido?, o quizá asustado?. Ya que él había dicho que no era gay y resultaba que lo había besado un hombre. Solo que había respondido a ese beso.

Había respondido al beso de una forma que lo hacía sonrojar solo al recordarla.

-- Estas bien Heero? - pregunto después de ver que Heero no había dicho nada desde que llego y solo se limitaba a verlo.

-- Si - dijo de forma seca.

-- He.. este - comenzó de forma nerviosa. Quería tratar el asunto del beso, pero como hacerlo sin que se molestara? Quizá lo mejor era bromear.

Así que camino del otro lado de la cama, sintiendo como la vista cobalto de Heero le seguía. Esbozo la mas amplia de las sonrisas y se sentó a un costado de él haciendo que este lo viera de forma sorprendida.

-- Sabes Heero - dijo viéndolo fijamente - No se si sentirme halagado u ofendido de que te desmayaras después de que te bese - dijo con una sonrisa. Heero cruzo los brazos y desvió la mirada de la violeta. No podía soportar esa mirada brillante dirigida exclusivamente a él.

-- No te hagas ilusiones, fue la falta de comida y el exceso de ejercicio - dijo sin verlo. Duo sonrió al darse cuanta que Heero no parecía molesto.

-- Bueno, a cualquiera le gusta pensar que su beso ha gustado tanto que hasta causa desmayos - dijo soltando la carcajada. Heero volteo a verle con una mirada asesina.

-- Ya te dije que no te hagas ilusiones - dijo Heero de forma fría.

-- Entonces no beso bien? - dijo sonriendo acercándose al rostro de Heero haciendo que este se alejara un poco y desviara de nuevo la vista.

-- No tengo con quien compararte, quizá le pida a Quatre que me bese y ya te diré. - Duo se hizo hacía atrás sorprendido de la respuesta de Heero. Pero comenzó a reír al pensar que bromeaba.

-- Eres cruel Heero Yuy! - dijo riendo. Heero le observo detenidamente, por que se empeñaba en seguirle la corriente cuando realmente no recordaba nada? Duo se veía contento, no cabía duda de que le gustaba verlo así. Pero no debía mantener por más tiempo la idea de que recordaba todo cuando no era así.

-- Duo espera - dijo viéndolo fijamente haciendo que Duo dejara de reír - solo te he estado siguiendo la corriente. Realmente no lo recuerdo.

-- Que es lo que no recuerdas? - dijo parándose de la cama y viéndolo fijamente a su vez.

-- Lo del beso, no lo recuerdo.

-- Quieres que lo repita? - dijo Duo sonriendo haciéndose hacía adelante para quedar mas cerca de Heero, pero Heero se alejo.

-- No - dijo Heero cruzando los brazos - no me interesa.

-- Es una broma verdad?

-- Me estoy riendo?

-- Tu nunca te ríes. - la sonrisa de Duo se borro. Heero no era de los que bromeaba. Entonces. era verdad que no lo recordaba?

Duo le dio la espalda a Heero. No podía seguirlo viendo a los ojos cuando él no recordaba lo del beso. Sería verdad? Solo había dos opciones: una, Heero no lo recordaba como había dicho y dos, Heero mentía. Pero si Heero estaba mintiendo. entonces no quería saber nada del beso? O de él?

-- Heero que es lo que recuerdas? - dijo Duo dándose la vuelta para verlo de nuevo.

-- Estabas a punto de besar a Quatre cuando llegamos Trowa y yo.- dijo de forma fría sin apartar su vista de él.

-- Que más? O solo recuerdas eso? - preguntó.

-- Por que ibas a besar a Quatre? - pregunto Heero de forma sería.

-- Ya te lo había dicho, por que él me lo pidió!.

-- Conozco a Quatre y se que debió haberte dado la opción de negarte - dijo Heero viéndolo fijamente.

-- Si, lo hizo y quizá debí negarme desde el principió pero me dio mucha pena la forma en que me lo pidió.

-- Eso no justifica el hecho de que estabas a punto de besarlo.

-- Pero no lo hice.!!

-- Si no hubiéramos llegado lo hubieras hecho.

-- Heero!! Te prometo que no volverá a pasar!

-- No necesito que prometas nada, puedes ir a besar a quien quieras a mi no me interesa.

-- Heero. yo.

-- Por que no te marchas y me dejas solo - dijo desviando la mirada sin descruzar los brazos.

-- Sigues enojado.

-- No estoy enojado, solo quiero estar solo.

-- Si estas enojado.

-- Bueno si, estoy enojado, ahora déjame solo!

-- Estas enojado aun por lo de Quatre? Ya te dije que no paso nada y no volverá a pasar.

-- Y yo ya te dije que a mi no me interesa a quien besas o dejas de besar. Puedes ir ya mismo a besarte con Quatre, con Trowa, con el chino o con tu hermana si eso es lo que deseas.

-- Ese fue el motivo por el que te bese, por las mismas tonterías que estas diciendo ahora. A caso no lo recuerdas? - Heero lo observo fijamente. Por cuales tonterías? No recordaba nada de eso.

-- De que estas hablando?

-- Me retaste a que te besara, después de repetir eso mismo que dijiste, y lo hice.

-- No lo recuerdo - dijo Heero desviando la mirada de Duo. Para después subirla y clavarla en él de nuevo - por lo visto tu padre tenía razón al final - Duo se sorprendió por las palabras de Heero.

-- Que dices? - dijo sin entender del todo.

-- Dijiste que tu padre tiene la idea errónea que los gay se acuestan con cuanto chico se les cruza enfrente. Quizá no se acuestan, pero se besan con ellos.

-- Heero!! - dijo Duo sorprendido bajando la vista - estoy seguro que eso que dices no lo sientes en verdad. - Dijo levantando la vista para verlo - Tienes razón, será mejor que me vaya y te deje solo antes de que digas cosas mucho peores que no te pueda perdonar.

Duo se dio la vuelta saliendo de forma apresurada de la habitación donde estaba Heero sin voltear a verlo.

-- Maldición Duo. - pero Duo ya había salido.



Duo iba caminando de forma apresurada de regreso al pabellón donde los había conducido Trowa. Estaba sumamente enojado por lo que Heero le había dicho.

-- Maldito Heero! - dijo en voz baja apretando los puños con fuerza por la rabia - maldito. No sabes lo que dices?, no piensas antes de decir las cosas?, No sabes como me hieren tus palabras? Maldito, maldito, maldito!!! - iba repitiendo en voz baja sin prestar atención a nadie.

-- Duo? - Trowa lo detuvo del brazo cuando este paso sin verlo - que pasa?

-- Trowa me largo, ese maldito de Heero puede quedarse solo - dijo de forma molesta.

-- Espérame, me voy contigo - dijo tomando la bata que Duo se quitaba - solo le pido a alguien que le lleve esta bata a Quatre y que le diga que puede pasar a ver a Heero al cuarto.

-- Esta bien, te espero afuera - dijo Duo dándose la vuelta y saliendo del lugar.

-- Que te habrá dicho Heero que estas tan molesto Duo? - se pregunto Trowa viendo como Duo doblaba hacía la salida de urgencias.

Pero eso tendría que averiguarlo después, ahora solo le mandaría a Quatre la bata con una de las enfermeras y le pediría que pasara a ver a Heero. No podía verlo, no de momento. Tenía primero que poner en claro sus sentimientos. Por que el que le hubiera dicho de frente y viéndolo a los ojos que lo quería le había puesto tan nervioso? Si la doctora Iria no hubiese llegado, que le iba a decir? Que? Si todo su cuerpo estaba temblando y tenía que hacer unos esfuerzos enormes por mantener la calma. Quizá el que Duo estuviera enojado no le había permitido notarlo. Pero eso si podrían verlo otros, incluido Quatre.

Había mandado la bata con una de las chicas que pasaba y se había dispuesto a salir, pero antes de dar la vuelta para ir a la salida, había podido verlo luciendo esa bata blanca. Y tal como había pensado, parecía un ángel.

Desvió la vista de la figura entrando al cuarto y se dispuso a salir del hospital para ver a Duo. Duo le esperaba afuera, con los brazos cruzados y aun lucía muy molesto.

-- Tardaste mucho Trowa - dijo Duo comenzando a caminar.

-- Tenía que guardar mis cosas antes de salir de aquí.

-- No importa, lo único que quiero ahora es ir a casa - dijo dejando escapar un suspiro de forma triste.

-- Heero esta molesto aun? - pregunto Trowa viendo a Duo de reojo.

-- Si, esta muy molesto - contesto de forma triste.

-- Eso es bueno, no? - comento Trowa aun viéndolo de reojo y caminando a su lado.

-- Como va a ser bueno si esta enojado? - dijo Duo sin comprender.

-- Por eso Duo, eso es bueno. - volvió a decir Trowa.

-- Trowa entiende!, como va a ser bueno que Heero este enojado!! - volvió a repetir Duo.

-- Repito, eso es bueno - insistió Trowa.

-- Con un demonio!. Como va ser bueno que Heero este enojado por que casi beso a Quatre!! - dijo desesperado.

-- Por que es bueno - insistió Trowa de forma calmada.

-- Pero Trowa!!! Como va a ser bueno que Heero este en. - dijo interrumpiéndose de pronto - es bueno! - dijo sonriendo, haciendo que Trowa esbozara una sonrisa.

-- Vaya hasta que entendiste Duo, pensé que te iba a tener que explicar.

-- Gracias Trowa!!! - dijo riendo - tienes razón, es bueno que Heero este enojado. Si realmente no le importara como me dijo, no estaría enojado. Y tu Trowa? - dijo viéndolo.

-- Yo que?

-- Tu no estas enojado por lo que paso? - preguntó

-- Debería estarlo?

-- Supongo que no? Realmente no paso nada. Pero tu.

-- No quiero hablar del asunto Duo - comento Trowa caminando un poco mas aprisa.

-- Espera Trowa, si no hablas conmigo entonces con quien? Con Wufei o Con Catherine?

-- No!. - dijo deteniéndose de pronto volteando a verlo - No quiero hablar de ello Duo.

-- Pero lo besaste Trowa, seguramente debes estar confundido. O no lo estas? - dijo clavando su vista violeta en Trowa.

-- Duo entiende. No quiero hablar de ello. No ahora, quizá después. Pero no ahora.

-- Esta bien Trowa, pero ya sabes que cuando quieras hablar puedes hacerlo conmigo.

-- Lo se Duo.

Un hombre alto y de cabello avellanado bajo de un auto estacionado justo frente al hospital de Colmillo Blanco. Tanto Trowa como Duo seguían caminando sin prestar atención a la persona que se paraba frente a ellos.

-- Duo Maxwell y Trowa Barton - dijo el hombre haciendo que ambos chicos se detuvieran y voltearan a verlo.

-- Coach Traize, que hace usted aquí? - pregunto Duo, mientras Trowa solo le dirigió una mirada desconfiada.

-- Quiero hablar con ustedes muchachos, podrían acompañarme? - dijo adelantando su mano e indicándoles el auto que estaba delante de ellos.

-- No creo que haya algo de que hablar - comento Trowa que por primera vez decía algo.

-- Le aseguro joven capitán que lo que tengo que decirles les interesara mucho.

-- Yo no puedo llegar tarde - dijo Duo tratando de salir del compromiso.

-- No se preocupe joven Maxwell, no les quitare mucho tiempo. Podrían acompañarme? - volvió a indicar el auto.

Duo y Trowa se miraron sin saber que decir. Que tendría que decirles el coach Traize para que insistiera tanto? Realmente era algo importante?

Trowa asintió y camino hasta el auto, mientras Traize abría la puerta para que ambos subieran.

-- Yo no me iré en medio - dijo Duo al ver que el auto deportivo de Traize solo era para dos personas.

-- Sube - dijo Trowa sujetándolo del brazo y haciendo que este subiera en medio.



Quatre toco tímidamente la puerta de la habitación donde estaba Heero y entro al escuchar su voz dándole permiso para entrar. Lo vio arreglándose ya para salir.

-- Me alegra que estés bien Heero - dijo Quatre sonriendo haciendo que Heero volteara a verlo.

-- Si. gracias - dijo terminando de cerrarse la camisa.

-- Te llevare a tu casa - dijo Quatre en voz apenas audible.

-- No es necesario Quatre, estoy bien.

-- Pero Heero. - intento protestar, pero la mirada fría de Heero le detuvo.

-- No necesito que me lleves - dijo en tono cortante. Quatre bajo la vista de forma triste.

-- Se que debes estar molesto conmigo por.

-- No lo estoy Quatre - afirmo haciendo que Quatre volviera a verlo.

-- No lo estas? - cuestiono de forma incrédula.

-- Tú le diste la opción de negarse y él no la tomo.

-- Pero yo fui el culpable, no Duo!

-- Olvídalo - dijo Heero dándole la espalda para tomar las cosas que estaban en una bolsa.

-- Entonces no quieres que te lleve? - volvió a preguntar. Heero solo lo vio de reojo.

-- No.

-- Esta bien, será como tú quieras - y se dispuso a salir de la habitación.

-- Quatre - Quatre se detuvo al escuchar la voz de Heero.

-- Si?

-- Te veo mañana en el entrenamiento - Quatre sonrió y salió.

Heero termino de guardar las cosas en las bolsas de su pantalón. Estaba a punto de tomar sus libros cuando escucho una voz dentro del mismo cuarto.

-- No debería ser tan duro con su novio joven.

Heero volteo hasta la sabana que funcionaba como pared y estiro la misma topándose con una mujer madura que descansaba sobre una cama igual a la que el ocupaba minutos antes. Tenía una pierna enyesada lo que le impedía moverse.

La mujer al verle sonrió.

-- Lamento meterme en lo que no me importa. Pero he escuchado todas las conversaciones entre ustedes. Creo que nunca se percato que había alguien más en esta pequeña habitación.

-- No lo sabía - murmuro Heero.

-- Me di cuenta de eso y quise hacerle saber que había alguien más, pero no me atreví a interrumpirlo - dijo la mujer sonriendo - Es usted muy duro con su novio.

-- Cual novio? - pregunto Heero sin entender.

-- El primero, al que llamo Duo.

-- Duo no es mi novio - dijo Heero mirando a la mujer de forma fría.

-- Oh lo siento - dijo la mujer apenada - pero como discutían de una forma tan acalorada por ese asunto del beso, que yo pensé que eran novios. Solo dos personas que se aman pueden discutir de esa forma.

-- . - Heero se quedo en silenció viendo a la nada. La mujer lo observo detenidamente hasta que volvió a hablar.

-- Usted esta culpando solo a una parte de los involucrados - la mirada de Heero volvió a fijarse en la mujer - y los dos tuvieron culpa. Pero usted culpa a la persona que mas quiere.

-- No se de que habla - dijo Heero dándose la vuelta - que se mejore señora - dijo para salir de la sala de urgencias sin avisarle a nadie de su partida.

Heero iba caminando fuera del hospital. Tenía demasiadas cosas en la cabeza como para dejar que Quatre lo llevara a su casa. Necesitaba pensar, aclarar las cosas consigo mismo. No estaba molesto con el rubio, estaba molesto con Duo. Por que si no le importaba el trenzado, por que se sentía tan molesto por que casi besaba a Quatre? Es acaso que la mujer en el cuarto de urgencias tenía razón? Culpaba a Duo por que era a quien más quería?...

-- Por que desde que apareciste en mi vida la has volteado de cabeza? - se dijo a sí mismo mientras seguía caminando.

Una imagen llegó hasta sus recuerdos al mencionar para si mismo esa frase. Una imagen en la que veía a Duo abriendo su nevera y sacando cuanta cosa había en ella.

-- Vaya Heero!, hasta que tienes algo en este refrigerador. Siempre que lo abría estaba vació.

-- Desde que llegaste a mi vida el refrigerador parece vivo.

La carcajada de Duo volvió hasta su recuerdo. Desde que Duo había comenzado a cocinar los sábados para ambos, el refrigerador lucía lleno. A él nunca le importo comprar comida, solía comer en la universidad y solo tenía lo mínimo en él. Un poco de leche, algo de jugo, quizá pan y mantequilla. Pero con Duo en su casa, ahora había frutas, verduras, carne y un sin fin de cosas con las que el trenzado llegaba cada sábado, listo para cocinar. Y debía admitir que cocinaba delicioso.

-- Desde que llegaste a mi vida. no solo el refrigerador parece vivo - volvió a repetirse para si mismo.

Desde que Duo había aparecido, habían llegado con él una serie de sentimientos que nunca había dejado salir. Jamás se había permitido sentir enojo, resentimiento, alegría o tristeza. Todos los sentimientos que se suponía debía sentir hacía sus padres o hacía otras personas. se había prometido a si mismo nunca dar a conocer lo que sentía y lo había cumplido. hasta que apareció Duo.

Con la llegada del trenzado habían llegado también las emociones. La sorpresa al descubrir que era un hombre y no una mujer quien le había cautivado en la parada del autobús. La curiosidad por conocerle. La preocupación al ver los moretones en su cuerpo. La necesidad de ayudarle a pasar su examen. La marejada de sensaciones extrañas al recibir el primer abrazo por parte del trenzado. La necesidad de verse inmerso en esos ojos violetas tan trasparentes. El enojo al saberlo toda la noche en casa de Trowa. El extraño cosquilleo en todo su cuerpo al verlo semi desnudo en la cama. La furia al enterarse del maltrato de su padre. La alegría al verlo al lado de su abuela. La extraña sensación de su piel al sentirlo cerca al bailar. Y ahora esto. que era esto que ahora había sentido al ver que casi se besa con Quatre? Que era este extraño sentimiento que le llevaba a enojarse con él y no con el rubio que era quien lo había pedido?

La única palabra que acudió a su mente fue celos.

Celos??.

No, eso no podía ser cierto!

Se dio la vuelta de forma repentina para intentar regresar por sus pasos, pero no se dio cuenta que alguien estaba detrás de él e irremediablemente choco con esa persona.

-- Heero?

Heero subió la mirada para toparse con un par de ojos celestes que le observaban de forma detenida, mientras un par de fuertes manos lo sujetaban por los hombros.

-- Coach Zech? - preguntó viéndolo sin entender.

-- Puedo hablar contigo? - pregunto el hombre. Heero asintió

Ambos caminaron de forma silenciosa hasta las canchas de Colmillo Blanco. No sabía que tenía que decirle el coach Zech, pero tampoco tenía por que negarse. El rubio le caía bien y siempre se había portado amble con él. No tenía por que negarse, aun que lo que más le gustaría en ese momento, era llegar a su departamento y seguir pensando en ese extraño sentimiento que ahora lo embargaba. celos.



Traize detuvo el auto frente a un enorme edificio en el centro de la ciudad. Afuera del mismo se podía ver el enorme escudo que adornaba la Fachada. Estaban frente al edificio de rectoría de la Universidad Privada de OZ.

-- Que hacemos aquí? - pregunto Duo en voz baja a Trowa mientras seguían a Traize por los pasillos del edifico.

-- Ni idea - contesto Trowa.

Traize abrió una de las puertas he hizo que ambos chicos pasaran. Al frente estaba un escritorio con una secretaria detrás de él, franqueando la entrada a otra puerta.

-- Venimos a ver a la subdirectora One, ella nos esta esperando - comento Traize a la elegante chica que solo le indico con una sonrisa que pasaran. - Por aquí muchachos - dijo Traize abriendo la enorme puerta para que Duo y Trowa pasaran.

Dentro de la oficina una mujer de gafas y elegante traje sastre mostraba unas hojas a alguien que estaba de espalda a ellos. Cuando la mujer vio que entraban a la oficina, se levanto de su sitio con una sonrisa.

-- Bienvenidos muchachos, los estábamos esperando.

La silla al frente del escritorio se giro y dejo ver a la persona que estaba con la subdirectora One.

-- Wufei? - dijeron al mismo tiempo Trowa y Duo.

-- Su amigo también ha venido a escuchar nuestra oferta - dijo Traize acercando una silla y haciendo que tanto Duo como Trowa tomaran asiento.

-- Oferta, que oferta? - pregunto Trowa.

-- Oz les ofrece una beca completa a los tres - dijo Lady One sonriendo.

-- A cambio de que? - pregunto Trowa con desconfianza.

-- Déjame les comento lo que les ofrecemos, mi amigo Barton - dijo Traize tomando los papeles que Lady One le tendía.

-- Sabemos que les va a interesar - se sumo Lady One al optimismo de Traize.

-- Duo Maxwell - dijo Traize haciendo que Duo volteara a verlo sorprendido - para ti tenemos una beca como la que tiene Heero. Podrás estudiar en la facultad de ingeniería la carrera que ahora cursas en Colmillo Blanco. Se te revalidaran todas las materias y cursaras el tercer semestre aquí, en Oz. Además se te proporcionara el sustento como si fueras estudiante foráneo. Lo que incluye dormitorio en las escuela, si así lo deseas o el pago de la mitad del costo de un departamento. Más gastos de comida y pago completo de libros y gastos extras. Si no deseas vivir en un departamento o en los dormitorios de la escuela, ese dinero se te será entregado mes a mes para que cubras los gastos que así requieras.

-- Es. es. - comenzó Duo de forma nerviosa.

-- No digas nada, hasta que terminemos con la oferta a tus amigos - dijo Traize.

-- Ok - dijo Duo viendo a Wufei y a Trowa.

-- Chang Wufei - dijo haciendo que Wufei cruzara los brazos esperando oír la oferta - sabemos que tu vienes de intercambio con la Universidad de China. Nosotros también tenemos acuerdo con tu universidad por lo que fácilmente podemos hacer el cambio si así lo deseas. La beca es prácticamente la misma que la de Duo, con un buen aumento en el dinero para gastos extras.

-- Interesante - comento Wufei.

-- Trowa Barton - Trowa solo le observo sin moverse - creo que para ti tenemos algo importante. Tú tienes ya una beca, pero esa beca proviene del hospital donde trabaja tu hermana, lo que te obliga a trabajar un cierto número de años con ellos al terminar tu carrera. Nosotros te ofrecemos una beca mejor. No tendrás que trabajar con ningún hospital cuando termines como pago por la beca dada. Tú podrás escoger a que hospital privado quieres irte. Además tendrás la opción de cursar una especialidad y dos post grados en cualquier parte del mundo. La beca en esta escuela incluye todos los gastos que conlleva la carrera y gastos extras que no te dan con tu beca actual.

-- Insisto, a cambio de que? - comentó Trowa sin inmutarse por la oferta hecha por Traize.

-- A cambio de que jueguen para nosotros en el equipo de Oz - dijo Lady One.

-- Solo eso? - pregunto Wufei con interés.

Traize pudo ver en la mirada del chino el interés. Duo parecía dudoso, pero el que le preocupaba era Trowa. La mirada de Trowa era fría, no parecía interesado en la oferta hecha. Ya tenían el presentimiento que con quien batallarían sería con él capitán del equipo de Colmillo Blanco.

-- No, no solo eso - dijo Traize de forma sería - pero antes de decirles la última condición quiero saber si están interesados?.

-- Si - dijo Wufei haciendo que tanto Trowa como Duo voltearan a verlo. Wufei los observo y se enderezo en su asiento - yo busco lo mejor - comento. Traize solo sonrió.

-- Estoy casi seguro de que ustedes llegaran a la final de Football americano, como lo haremos nosotros. Edwards no es rival en estos momentos, por lo que será sencillo ganarles. Roquefeller. quizá batallen un poco, pero si Duo no se desconcentra podrán con ellos, como pudimos nosotros.

-- A donde quiere llegar con ese sermón? - pregunto Trowa aun sin interés.

-- La oferta esta en pie desde ahora y hasta terminar el semestre. Si el viernes pierden contra Roquefeller, eso no importa, seguirán siendo Bienvenidos aquí. Pero si ustedes le ganan a Roquefeller y deciden aceptar la oferta, deberán dejar de jugar con Colmillo Blanco en la final.

Trowa se levanto del asiento enojado. Sabía que algo tramaba el entrenador de Oz, pero nunca se imagino que fuera algo tan bajo.

-- Sabía que entre usted y el entrenador Zech había una gran rivalidad, pero nunca me imagine que usted cayera tan bajo - dijo Trowa - yo no acepto su oferta, de una vez se lo digo.

-- Píenselo mejor señor Barton, esta universidad le estará dando dinero y no solo estudios - dijo Lady One tratando de convencerlo.

-- Pueden quedarse con su dinero. Esta universidad será muy reconocida en otras carreras, pero no en medicina. Nosotros, en Colmillo Blanco, tenemos a los mejores maestros y el mejor equipo tecnológico. Además de que se puede estudiar y hacer practicas al mismo tiempo. Cosa que no se hace en Oz. Hay mucha gente egresada de Oz que trabaja en el hospital Universitario de Colmillo Blanco, por lo que su oferta no me interesa. Además yo soy Capitán de Colmillo Blanco en el equipo de Football. Piensa usted que renunciaría a eso tan fácilmente?

-- Eso ya lo habíamos pensado Trowa - dijo Traize con una sonrisa.

-- Que?, Van a quitar a Heero para darme a mi ese puesto? - pregunto.

-- Habrá dos capitanes. Heero será Capitán de la Defensiva y tú lo serás de la Ofensiva. Ya que queremos que ocupen las mismas posiciones que ocupan actualmente en Colmillo Blanco.

-- Y creen que el cero aceptaría ser capitán solo de una parte del equipo cuando era capitán del todo?? - pregunto Wufei aun de brazos cruzados.

-- No tiene elección. O es capitán de una parte del equipo o no lo es de ninguna.

-- No me interesa - dijo Trowa dándose la vuelta para salir de la oficina.

-- Trowa espera! - grito Duo levantándose para tratar de darle alcance, pero Traize lo detuvo del brazo.

-- Espera Duo. Piensa en la oferta que te hacemos. Es una muy buena oferta y no a cualquiera se le hace, solo a los mejores jugadores de football. - Duo solo le observo sin decirle nada. Traize lo soltó y Duo salió corriendo detrás de Trowa.

-- Trowa!! - grito Duo haciendo que Trowa se detuviera para que Duo lo alcanzara. Una vez que lo alcanzo ambos siguieron caminando.

-- Wufei nos va a abandonar - dijo Trowa sin verlo.

-- Como lo sabes? No Creo que Wufei sea de los que traiciona o si? - se pregunto Duo.

-- La oferta es muy tentadora. Y creo que tu si deberías aceptar - dijo viéndolo fijamente deteniéndose frente a él.

-- Que? Estas loco? Yo jamás traicionaría al coach Zech de esa forma.

-- Duo es tu oportunidad para salirte de tu casa. Debes aprovecharla.

-- Salir. de mi casa. - dijo Duo viendo al suelo - No. no me. gustaría.

-- Duo si no lo haces así, seguirás recibiendo los golpes de tu padre hasta quien sabe cuando. Quizá hasta que te mate.

Duo volteo a verlo asombrado. Trowa tenía razón. Era la oportunidad que tenía de salirse de su casa. Pero no quería hacerlo. amaba a Hilde y a su padre y soñaba con que algún día las cosas se compusieran con él. Que algún día su padre lograría comprender que él era gay y que por más golpes que le diera, jamás podría cambiarlo.

Si algún día salía de su casa, era por que se iría a vivir con la persona que amaba. pero mientras eso no ocurriera, él quería seguir viendo a su padre y hermana todos los días, como hasta hoy.



Heero había hablado muy poco con el coach Zech, de hecho le había repetido algo que ya le había dicho anteriormente. Le había ofrecido cambiarse a Colmillo Blanco.

Quizá aquella vez en la fiesta, solo había sido un comentario, pero ahora fue un ofrecimiento más en forma. Todo estaba en sus manos. Si quería, el siguiente semestre podría cursarlo en Colmillo Blanco, en la Universidad de Ingeniería, que era donde se daba su carrera. Había la posibilidad de que estudiara con Duo y jugara en su mismo equipo. Con una beca igual a la que tenía en Oz. aun que ya no la necesitaría.

Una oferta tentadora.

Recién llegaba a su departamento con nuevas ideas en la cabeza. Había olvidado por un momento el motivo del enojo. Es más ya no se sentía enojado. Parecía haber visto una pequeña luz en un túnel de oscuridad.

Cerró la puerta de su departamento y se dispuso a abrir la puerta del refrigerador para sacar la comida que Duo había dejado. Generalmente los lunes comía lo que Duo le dejaba hecho el sábado. Y como no había comido bien en el hospital ahora tenía mucha hambre.

Quizá mas tarde, pudiera salir a ver a Duo a su casa y pedir disculpas por la Idiotez que había dicho.

El pidiendo disculpas?...

Algo más que agregar a la lista que había comenzado a surgir con la aparición del trenzado.

El timbre de su departamento sonó, de mala gana salió de la cocina. Pero al imaginar que pudiera ser Duo, se apresuro a abrir la puerta.

-- Hola Heero!

Los ojos azules de la chica que menos deseaba ver le observaban con expectante alegría.

-- Relena que haces aquí? - pregunto Heero en el umbral de la puerta.

-- Puedo pasar Heero? - preguntó Relena sonriendo.

-- Para que? - preguntó renuente a dejarla entrar a su departamento.

-- Tengo algo que proponerte - dijo Relena con la más amplia de las sonrisas.

-- Nada de lo que me digas podrá interesarme Relena.

-- Estoy segura que esto si te interesará Heero. Puedo pasar? - Heero se hizo a un lado para dejarla entrar.

Relena sonrió sintiéndose feliz al haber entrado al departamento de Heero. Había estado mucho rato esperando a que llegara y cuando por fin lo vio llegar y sin Duo Maxwell no pudo evitar el sentirse casi victoriosa.

-- Y bien? Que es eso que quieres proponerme? - Relena se volteo a verlo y con una enorme sonrisa le respondió.

-- Tengo un trabajo para ti Heero.

-- Sabes muy bien que estoy estudiando y no puedo trabajar.

-- Pero no es un trabajo de tiempo completo, es un trabajo de medio tiempo. Serías el jefe de seguridad de redes en las empresas Piscraf - dijo triunfal - cuando termines la carrera tendrás la suficiente experiencia como para ocupar un puesto mas importante.

-- A cambio de que? De salir contigo? - dijo Heero de forma fría cruzando los brazos.

-- Tendrías mi auto a tu disposición mientras tú puedes juntar el dinero para comprarte uno propio. Podrías traerme y llevarme a la universidad y.

-- No me interesa - dijo Heero interrumpiéndola.

-- Pero Heero!, es una magnifica oportunidad para ti. En Ninguna empresa te darían un puesto como ese sin experiencia!

-- Relena. - dijo viéndola fijamente.

-- Si, Heero? - pregunto dudosa.

-- Tu crees que yo estoy en venta? - Relena se ruborizo ante lo que dijo.

-- Jamás he pretendido ofenderte - trato de ponerse a la defensiva.

-- Pero eso estás haciendo.

-- Yo quiero lo mejor para ti. Con lo que ganarías en las empresas Piscraf, podrías olvidarte de la beca del Football y pagarte otro departamento mucho mejor.

-- Relena no estoy interesado. Me gusta el football americano y no estoy dispuesto a dejarlo y menos por ti. Y si me disculpas, tengo mucha tarea aun por hacer.

Heero tomo a Relena por el brazo y la condujo hasta la puerta y la cerro en sus narices. Los ojos de Relena centellaron de furia. Heero la había rechazado de nuevo.

-- No quería hacer esto Heero, pero tu me estas obligando - dijo para si misma, dando la vuelta para bajar las escaleras y salir a toda prisa del edificio donde vivía Heero - Voy a humillar a Duo Maxwell para que te des cuenta de una vez por todas de lo que es capaz ese estúpido!

Estaba segura que el rechazo se debía a Duo Maxwell, desde que ese chico se había involucrado con 'su' Heero, él se la pasaba rechazándola. Mientras esperaba a que llegara Heero, había recibido una llamada que le informaba de algo que harían los de Colmillo Blanco y eso le estaba dando ahora una idea de cómo humillar a Duo Maxwell. Solo que necesitaba la ayuda de Dorothy para llevarla acabo.

Salió a toda prisa en su auto rumbo a la biblioteca de Oz. Tenía muy poco tiempo para llevar a cabo su plan. Y estaba segura de que su prima le ayudaría a llevarlo a cabo sin negativas. Y si se negaba. la obligaría, no era la primera vez que lo hacía.

Unos minutos después de que Relena se había marchado, volvió a sonar el timbre en el departamento de Heero.

Heero se levanto de nuevo y abrió la puerta con fastidio creyendo que Relena había regresado. Pero se sorprendió al ver al portero delante de su puerta con un sobre en las manos.

-- Disculpe por molestarlo señor Yuy. Pero le han mandado por mensajería este sobre y se lo he traído - dijo el joven portero tendiendo el sobre a Heero.

-- Gracias - dijo Heero tomando el sobre de las manos del portero y cerrando la puerta tras de él.

Fijo su vista en el sello del sobre y rasgo con fastidio la parte de arriba. Sabía que tarde o temprano alguien tenía que dar con él. Que mejor que la persona que ahora le enviaba el sobre. Saco lo que venía dentro y se sorprendió al ver la tarjeta.

-- Se adelantaron dos días - dijo Heero dejando la tarjeta sobre la mesa al centro de la sala - pero es bueno saber que alguien por lo menos lo recuerda - dijo sin darle importancia al contenido de la tarjeta y disponiéndose a comer sin interrupciones esta vez.



Al siguiente día, Duo había pasado todo el tiempo pensando en si debía o no ir a ver a Heero, pero su indecisión le había costado todas las horas de clase y el entrenamiento. Había querido salir rumbo al departamento de Heero en cuanto termino el entrenamiento, pero Trowa lo arrastro junto con Wufei hasta la cafetería de medicina.

Trowa quería saber la decisión de Wufei, pero este se negó a decir nada.

-- No, ya les he dicho que lo estoy pensando - dijo Wufei cruzando los brazos.

-- Pero Wu amigo, serás capaz de abandonarnos? - pregunto Duo de forma sería.

-- Ya les he dicho no se cuantas veces que no lo he pensado detenidamente - dijo Wufei viéndolos.

-- Serías capaz de dejar a mi hermanita cuñado - dijo Duo soltando la carcajada, mientras Trowa sonreía y Wufei se sonrojaba por completo.

-- Deja de molestar con eso Maxwell!! - gritó Wufei.

-- Duo. Duo. Duo.!!

Los tres chicos sentados en una de las mesas de la cafetería voltearon siguiendo la voz de la chica que llamaba con desesperación al trenzado.

-- Hilde que pasa? - pregunto Duo poniéndose de pie viendo a su hermana que llegaba jadeando por haber corrido.

-- Que bueno que te encuentro. Necesito que me acompañes a una reunión con las porristas de colmillo Blanco - dijo Hilde jalando a Duo por la manga de la playera.

-- Quee?? Por que yo?? - dijo Duo deteniéndose - a mi no me gusta estar en esas reuniones de mujeres.

-- Aprovéchate Maxwell - dijo sonriendo Wufei - yo con gusto la acompañaría pero dudo que me acepte - dijo mostrando una sonrisa picara.

-- Claro que no te aceptaría patán. Tu solo te la pasarías piropeando a mis amigas - dijo molesta.

-- Celosa molestia! - dijo Wufei sonriendo.

-- Jamás!! Pero necesitamos ponernos de acuerdo para el festival del sábado y contigo allí eso sería imposible. Y eso les afecta a ustedes!

-- Por que a nosotros Hilde? - pregunto Trowa.

-- Por que ese festival es para recaudar fondos para comprar los nuevos uniformes de las porristas y de los jugadores de football - comento Hilde en respuesta.

-- Y por que te metes en esto Hilde? Tu no perteneces a las porristas - dijo Duo viendo a su hermana.

-- Por metiche - dijo Wufei en respuesta.

-- El metiche es otro. A ti nadie te esta preguntando! - dijo dirigiéndose a Wufei quien solo le observo sin decir nada - me metí en esto por mis amigas. Ya sabes que Silvia esta allí y le prometí ayudarla y no dejarla sola.

-- Pero por que tengo yo que acompañarte? - volvió a preguntar Duo.

-- Por que tu eres mi hermano!!! Y esta reunión va a durar algo de tiempo. Ahora ven, que ya debe estar todas reunidas - dijo comenzando a empujarlo - adiós muchachos, no esperen a Duo - dijo sonriendo.

-- Pero Hilde, papá.- dijo Duo en protesta cuando iban saliendo ya de la cafetería.

-- No te preocupes por papá. Vamos a llegar juntos y yo le diré que te obligue a quedarte conmigo.

-- Esta bien, está bien - dijo Duo con resignación siguiendo a su hermana.

Trowa y Wufei se quedaron viendo a Hilde y a Duo con una sonrisa en los labios. No cabía duda que ellos dos se querían mucho. Trowa volteo de forma repentina a ver a Wufei.

-- Por que no se lo dices? - pregunto de forma sorpresiva.

-- Por que no me creería - contesto Wufei sin meditar. Cuando de repente volteo a verlo sorprendido y totalmente sonrojado - Que? A quien debería decirle que o que? - Trowa sonrió.

-- Ya me contestaste - Trowa dijo levantándose de la mesa.

-- A donde vas? - pregunto Wufei viendo a su amigo que se iba.

-- Voy a casa a descansar un poco. Una de las clases se cambió a las 7:00 de la noche y debo regresar. Tu piensas quedarte aquí?

-- No. Con eso que la molestia de la hermana de Maxwell se fue a su dichosa reunión de porristas. Tengo el día libre. Así que iré a comprar unas palomitas y me dispondré a ver una película en la televisión.

-- Que te diviertas - dijo Trowa despidiéndose de su amigo.



Esa noche, el sonido de las palomitas explotando en el microondas era parte de los sonidos que se escuchaban dentro de aquella solitaria casa. El sonido alto de la televisión y la incesante melodía de una grabadora que insistía en repasar más de una vez la misma canción, acompañaban al sonido de las palomitas junto con los truenos que anunciaban una próxima tormenta.

-- Ya están listas las palomitas - dijo Wufei sacando la bolsa del microondas.

Se acerco hasta la sala con la bolsa en las manos, tomo el control con la mano libre y cambió el canal olvidando por completo la grabadora encendida.

-- Perfecto, ahora si puedo ver la película - dijo sentándose en el sillón y disponiéndose a disfrutar de la velada.



Duo iba caminando con su hermana a un lado. Estaba tremendamente aburrido y no paraba de bostezar. Le habían dado las ocho de la noche en la dichosa reunión y no había disfrutado nada estar viendo a las chicas decir cosas que no entendía. Realmente necesitaban mucho dinero para comprar nuevos uniformes y cuando él les dijo que para que tanto esfuerzo si quizá perdían el próximo viernes. Se gano que lo sacaran de la sala de reunión por pesimista.

Ahora casi llegaba a su casa, el cielo centellaba por los relámpagos y el aire frío se había soltado. Quizá esa noche también iba a llover como el lunes anterior y muy posiblemente se suspenderían los entrenamientos.

Hilde iba muy sonriente no sabía que había logrado en esa reunión, pero tampoco le interesaba saber. Solo tenía algo en sus pensamientos. Heero! Desde el día anterior que no lo veía y realmente lo extrañaba, nunca pensó que pudiera extrañarlo tanto. Tenía casi cuatro meses de verlo todos los días. Lo extrañaba y lo extrañaba mucho.

-- Duo quiero que participes en la subasta que haremos el sábado - dijo Hilde volteando a ver a su hermano.

-- Que subasta? Sabes bien que yo no tengo dinero para comprar nada - dijo Duo mientras seguía caminando a un lado de su hermana.

-- No vas a comprar nada, al contrario. Van a pagar por ti. - dijo Hilde sonriendo.

-- Queee??? Olvídalo, yo no participare en semejante locura - dijo Duo agitando la cabeza en negativa.

-- Vamos Duo, será divertido - aseguro Hilde.

-- Y tu quien crees que va a querer pagar por mi, he? - cuestiono Duo.

-- Aun que no lo creas hay muchas chicas que morirían por tenerte de su esclavo - rió Hilde.

-- Esclavo? Estas loca?

-- No. Esa será la subasta. Vamos a subastar a los jugadores de Football en el festival del sábado. Las chicas pagaran por ellos para tenerlos todo el día haciendo cualquier cosa que ellas quieran. Y tu Duo. - dijo señalándolo - eres muy popular con las chicas aun que no lo creas!

-- Pues no lo creo - dijo Duo sin comprender - a caso esas chicas no saben que soy gay? - pregunto viendo a su hermana que solo sonrió en respuesta.

-- Claro que lo saben. Lo que pasa es que a ellas les gustaría regresarte al camino.

-- Tonterías, ni que el ser gay fuera un camino torcido - dijo Duo molesto por las palabras de su hermana.

-- Pues aun que no lo creas, hay chicas que piensan que pueden lograrlo - dijo viéndolo fijamente, mientras llegaban hasta su casa.

-- No, no lo creo - dijo Duo llegando hasta la puerta de su casa y girando la llave para abrirla - y aun que fuera cierto. Yo no voy a participar en esa locura. Así que no habrá forma de que comprueben lo equivocadas que están.

-- MALDICION DUO!!!

Tanto Hilde como Duo voltearon en dirección de la voz que gritaba con enojo al tiempo en que la luz de la sala se encendía.

-- Papá. - dijo Duo ahogando un grito.

-- Cuantas veces te he dicho que no debes llegar tarde! - dijo el hombre aproximándose a Duo con la cuarta en la mano.

-- Papá, yo estaba con Hilde, estaba con ella - dijo Duo con la voz temblorosa. Pero el hombre ni siquiera volteo a ver a su hija que tenía la piel pálida y temblaba de miedo totalmente muda.

-- Ella no te va a encubrir - dijo el hombre tomando a Duo por el largo cabello de su trenza haciéndolo hincarse en medio de la sala, comenzando a azotar su espalda con la cuarta.

-- Papá. no. papá. - dijo Duo tratando de evitar los golpes que su padre le daba. Pero sabía que en su enojo no habría nada que dijera que lo hiciera desistir.

-- Duo debes aprender la lección. debes aprenderla. debes corregirte y lo haré hasta que entiendas.

El hombre golpeaba con furia la espalda de Duo, haciendo que poco a poco la tela clara de la playera que llevaba puesta se fuera poniendo roja por la sangre que comenzaba a pegarse en ella. Lo tenía fuertemente sujeto por el cabello de la nuca, mientras Duo trataba de sujetar su cabello para que no doliera tanto el tirón.

Pero dolía. y dolía mucho.

Mordía su labio inferior con fuerza para evitar soltar un grito de dolor. Para evitar que Hilde que estaba frente a él observando todo se asustara más de lo que ya estaba.

Hilde estaba en shock, muy pocas veces había visto a su padre golpear a su hermano. Hacía mucho tiempo que no lo veía hacerlo, pero ahora estaba como viendo una película. No podía creer que quien golpeaba su hermano era su padre. El mismo hombre que les enseñaba juegos de niños, quien les compraba golosinas en el parque, quien les enseño a andar en bicicleta y a nadar. quien decía que les protegería de cualquier daño. No podía ser el mismo hombre que ahora le causaba tanto daño físico a su hermano. No podía ser el mismo.

-- Papá basta!!! - gritó Hilde, al sentir que despertaba de un sueño, deteniendo el brazo del hombre con la cuarta en la mano - déjalo!!. Es verdad él estaba conmigo, yo le pedí que se quedara a acompañarme en la universidad para no venirme sola - dijo Hilde con las lagrimas en el rostro.

-- NO LO ENCUBRAS! - grito el hombre enfadado, soltando su brazo y volviendo a golpear a Duo.

-- Vete de aquí Hilde, no lograras convencerlo - dijo Duo en un jadeo volviendo a morder su labio al sentir un nuevo golpe sobre su espalda.

El hombre levanto de nuevo la cuarta dispuesto a azotarla contra la espalda del trenzado una vez más. Pero Hilde empujo a su hermano atravesándose delante del hombre recibiendo por completo el golpe en su cara.

-- Ahhhhh.

-- Hija!! - grito el hombre soltando a Duo del cabello haciendo que este cayera al suelo.

La marca roja del puño de su padre comenzó a dibujarse sobre el rostro pálido de Hilde, había recibido el golpe de lleno en el ojo izquierdo al haberse atravesado y este no había tardado nada en tornarse rojizo.

Con los ojos abiertos por el asombro y viendo directamente a su padre desde el suelo, los ojos de Hilde se llenaron de lagrimas y poco a poco comenzaron a derramarse sobre sus mejillas.

-- Hija. - dijo el hombre con la voz entrecortada tratando de acercarse a Hilde en el suelo.

-- No te atrevas a tocarme!! - grito ella poniéndose apresuradamente de pie y abriendo la puerta para salir corriendo.

-- Hilde!! - grito Duo poniéndose también de pie.

-- Hija fue un accidente!! - gritó el hombre desde el umbral de la puerta - regresa Hilde!!

-- Yo la traeré de regreso papá - dijo Duo pasando por un costado de su padre.

-- Duo. - dijo el hombre viendo como el trenzado salía tambaleándose de la casa, con las manchas rojas de la sangre en su espalda.

El cielo centellaba a causa de los relámpagos dejando caer una suave brisa invernal. Con el aire frío sobre su espalda, Duo trataba a toda costa de darle alcance a Hilde.



Trowa caminaba rumbo a la parada del autobús, la clase tenía algunos minutos de haber finalizado y se sentía algo cansado. No paraba de bostezar, tenía sueño y rogaba por que el autobús que lo llevaría a su casa no tardara demasiado en pasar.

Pero ahora estaba comenzando a llover y el aire frío se había soltado sin avisar. Como fue que no se le ocurrió sacar su chaqueta del locker? Pero ahora no tenía caso quejarse y no quería regresar a la universidad por ella. Era mejor abrazarse a si mismo para mitigar en algo el frío y rogar por que la lluvia no se soltara mas fuerte.

Heero iba en el auto de Quatre, el entrenador Traize los había hecho trabajar mas de la cuanta. Ambos estaban cansados y adoloridos, parecía que el entrenador estaba enojado y había decidido descargar su enojo con sus jugadores.

-- Me duelen mucho las piernas - dijo Quatre a Heero que solo observaba por la ventana - creo que el entrenador se excedió el día de hoy.

-- Hn - fue lo único que dijo Heero. Quatre sabía que Heero debía estar igual o más cansado que él, pero no daba muestras de sentir ningún dolor. - Ese es Trowa.

La mirada de Quatre se fijo del otro lado de la avenida siguiendo la mirada de Heero. Efectivamente Trowa caminaba de forma lenta, aun lejos de ellos, por la orilla de la avenida en dirección a la parada del autobús.

--Vas a pararte? - pregunto Heero viendo al rubio que se sonrojaba ante la pregunta del capitán de Oz.

-- No lo creo conveniente - dijo Quatre, pero sin embargo comenzó a disminuir la velocidad - entre Trowa y yo hubo una discusión algo fuerte y creo que no quiere verme - comento Quatre.

-- Esta lloviendo y haciendo frío. Creo que sería una buena forma de que te reconciliaras con él el que lo llevaras hasta su casa - Quatre volteo a verlo sorprendido.

-- Lo crees? - pregunto con algo de esperanza en la voz.

-- Si - dijo Heero, al tiempo en el que Quatre se detenía a un costado de Trowa - Yo saldré - se ofreció Heero.

-- Gracias Heero.

Trowa vio como un auto se detuvo a un costado de él, pero no le dio importancia y siguió caminando. Tenía frío y la lluvia comenzaba a empaparlo, aun que no estaba muy fuerte, esa pelusita estaba comenzando a mojar por completo el sweter que llevaba.

-- Trowa - Trowa volteo al escuchar que alguien le llamaba y se sorprendió al toparse con un par de ojos azul cobalto que le veían desde un costado del auto que acababa de detenerse.

-- Heero? - pregunto. Si Heero estaba en ese auto rojo, eso quería decir que el dueño era Quatre. Se asomo solo un poco a la ventanilla y pudo ver como Quatre observaba fijamente al frente apretando con fuerza el volante.

-- Quieres que te llevemos?

-- No es necesario.

-- Es tarde - dijo Heero -esta lloviendo y hace frío. Además no traes nada con que cubrirte. No crees que es mejor que te llevemos? - comento Heero.

-- Quieres ver a Duo - dijo Trowa comenzando a entender el por que la insistencia de Heero por llevarlo. Sabía que no se habían visto desde el día anterior.

-- Quizá - fue lo único que comento Heero.

-- Está bien - dijo Trowa caminando del otro lado del auto.

Heero movió el asiento del copiloto y se sentó atrás dejando que Trowa se fuera a un lado de Quatre.

Quatre se sintió nervioso al ver que Trowa se sentaba en el asiento delantero y abrochaba el cinturón de seguridad, no se atrevía a mirarlo a los ojos. Desde el lunes que le había declarado que lo quería no había vuelto a verlo. Había marcado varias veces a su casa, pero a penas y daba el tono y colgaba.

-- Buenas noches Quatre - escucho que Trowa le dijo y fue entonces que solo le miro de reojo para contestarte.

-- Bue. buenas noches Trowa - dijo de forma nerviosa y totalmente sonrojado poniendo en marcha el auto.

Heero seguía mirando distraídamente por la ventana. Trowa había tenido razón al decir que quería ver a Duo. Pero por que buscar un pretexto para verlo? Podía ir a buscarlo a su universidad o ir a su casa y a escondidas de su padre verlo como ya lo había hecho antes para enterarse como le había ido en sus exámenes. sus exámenes. Tenía dos días sin ayudarle en el último examen. si no lo pasaba no había esperanza de que le ganaran a Roquefeller y no se enfrentarían en la final.

Quizá era lo mejor.

Trowa viajaba en tenso silencio, no se atrevía a ver a Quatre. Se sentía nervioso de estar a solo unos centímetros del rubio. No había tenido el suficiente tiempo para poner sus sentimientos en orden. Sabía que sentía algo por Quatre pero no estaba listo para admitírselo a si mismo, mucho menos para decírselo a él.

Y que pensaría su hermana al enterarse?

Le importaba muy poco lo que pensaran otras personas, lo que pensaran sus compañeros de equipo, maestros o compañeros de escuela. Lo único que le importaba era lo que pensara Catherine. Ella, la única persona de la que le dolería un rechazo.



Hilde iba corriendo sin dirección. Había salido huyendo de su casa con temor, al no reconocer al hombre que le había golpeado como su padre. Había llegado corriendo hasta el lugar que consideraba más seguro después de su casa. Había llegado a esa casa frente a la que era de su abuela, había subido corriendo los escalones y había golpeado con fuerza y con profunda desesperación sin obtener respuesta. No se había fijado que en la cochera de esa casa no estaba el auto y que las luces de adentro y de afuera estaban apagadas. No, ni Trowa ni Catherine estaban en casa.

Sin saber hacía donde mas dirigirse, siguió corriendo en dirección contraria. No podía ir a casa de Silvia por que tanto ella como el resto de las porristas se habían ido a una reunión muy lejos de su casa. Ese era el motivo por el que le había pedido a Duo que le acompañara. Por que no regresaría con Silvia y no quería irse sola.

El frío y la lluvia le hacían estremecer. No llevaba un sweter grueso que le protegiera y la falda corta no la resguardaba mucho del frío que se había soltado.

Le ardía la cara, le dolía el golpe. pero más le dolía el recordar a la persona que se lo había dado. Cuanto tenía que soportar Duo en manos de su padre?. Ahora sabía lo fuerte y lo valiente que era su hermano al soportar solo ese dolor tan intenso por que ella no se había atrevido a intervenir por miedo.

No supo ni por donde iba corriendo, no se fijaba en la gente que le veía con sorpresa y se apartaba de su lado. No supo ni por donde había doblado ni donde estaba ahora. Estaba totalmente empapada y temblaba de frío. Levanto su vista y comenzó a reconocer el lugar, sabía donde estaba, lo que no sabía era por que sus pies la habían llevado hasta allí?. Pero eso no importaba. subió corriendo las escaleras y golpeo la puerta con fuerza.

Los golpes sonaban fuertes y con desesperación, parecían que iban a derrumbar la puerta con ellos. Quien podría estar molestando a esa hora?

-- Con un demonio. - gritó al abrir la puerta. Pero al sentir el frío cuerpo de la chica abrazándose a su cuerpo le interrumpió de forma brusca.

-- Por favor Wufei, no me corras, no me eches de aquí, no sabía a donde ir, déjame quedarme. - dijo Hilde entre sollozos.

-- Pero Schbeiker. - dijo Wufei sin entender.

-- Por favor!!... - volvió a repetir ella estrechando sus brazos sobre su espalda en un abrazo fuerte.

Wufei sintió el miedo en las palabras de Hilde, no sabía lo que había pasado. Pero la chica no solo temblaba de frío, también temblaba de miedo.

Había mantenido todo el tiempo los brazos sosteniendo la puerta, mientras Hilde se abrazaba a su cuerpo de forma temblorosa. Pero poco a poco subió los brazos para corresponder a ese abrazo. La condujo suavemente hacía adentro de la casa, cerrando la puerta tras de él. Lo primero que necesitaba era que se cambiara de ropa para evitar que se enfermara, después trataría de saber que era lo que había pasado para que Hilde llegara en ese estado hasta su casa.



Quatre detuvo su auto frente a la casa de Trowa, no habían pronunciado ninguna palabra desde que habían salido de la universidad. Y ahora Trowa se bajaba del auto dando un seco "gracias" por haberle llevado.

Quatre se sintió triste, Trowa ni siquiera le había visto a los ojos y lo había sentido muy frío con él. Trowa le odiaría en igual proporción como el le amaba?

Heero volvió a cambiar de asiento en cuanto Trowa bajo del auto y desde el porche de su casa, aun en penumbras, Trowa solo les veía marcharse sin decir nada.

Duo ya había ido a casa de Trowa, pero al encontrarla cerrada había regresado sobre sus pasos tratando de recordar que otras amigas tendría Hilde en el vecindario. Pero la lluvia y el frío los sentía calando hasta los huesos. El bao salía de su boca como si estuviera fumando. Además el dolor por los golpes en su espalda ya le resultaba insoportable y le impedía el llevar un paso rápido.

Quatre había dado la vuelta a la manzana. Había escuchado lo que Trowa le había dicho a Heero con respecto a Duo y sin que este le dijera nada, decidió pasar por enfrente de su casa.

La casa de Duo mantenía la luz principal encendida y la de la sala. Pero no se veía ningún otro movimiento dentro o fuera de la misma. Seguramente a esa hora, Duo ya estaba en su cuarto estudiando para el examen que presentaría el próximo jueves.

La vista de Heero siguió con detenimiento la casa sin ver ningún movimiento y al percatarse de que no se veía Duo por ningún lado desvió la mirada hacía el otro lado de la ventana cuando ya se perdía del todo la calle donde vivía el trenzado.

-- Detente Quatre - ordeno Heero haciendo que Quatre detuviera el auto de forma repentina sin entender la urgencia en la voz de Heero.

Pero no tuvo tiempo de preguntar nada. Heero bajo del auto corriendo, al tiempo en que el ponía las luces intermitentes y bajaba con paraguas en mano para ver a donde se dirigía Heero.

-- Duo!

Duo sintió como alguien le sostenía por los hombros de forma calida. Levanto la vista para toparse con un par de ojos cobalto que le veían con preocupación. Esbozo una sonrisa luminosa, mientras sus ojos centellaban al verle.

-- Heero.- dijo con voz apenas audible comenzando a desvanecerse, mientras Heero lo detuvo.

-- Duo, que sucede Duo? - pregunto Heero colocando el brazo del trenzado sobre sus hombros y sosteniéndolo por la cintura para evitar que cayera.

-- Hilde!, tengo que buscar a mi hermana. - murmuro Duo tratando de caminar con ayuda de Heero.

Heero vio la espalda del trenzado y pudo darse cuenta de lo que había pasado.

-- No iras a ningún lado - dijo Heero con voz molesta mientras vio como Quatre se acercaba.

-- Pero mi hermana.

-- Que sucedió Duo? - pregunto Quatre viendo a Duo en mal estado.

-- Por favor Quatre, podrías llevarnos a mi departamento? - pregunto Heero llevando a Duo con él.

-- Claro Heero.

-- No, Heero. Tengo que encontrar a Hilde.

-- Que paso con tu hermana Duo? - pregunto Quatre abriendo la puerta del auto para que Duo entrara. Pero fue Heero quien entro atrás dejando a Duo recargado en brazos de Quatre y fue entonces cuando Quatre pudo ver la sangre en la playera de Duo - Dios mío Duo, que te paso? - Duo solo volteo a verlo con una sonrisa triste.

-- Entra aquí atrás Duo - dijo Heero. Duo lo obedeció sin protestar.

Quatre se sintió nervioso al ver la sangre sobre la espalda de Duo. Que o quien había causado esas heridas? O sería solo pintura?. Pero si era así, por que Heero le hacía acomodarse boca abajo sobre el asiento trasero?

Igualmente nervioso se subió al auto olvidando la pregunta que le había hecho sobre su hermana y condujo de forma silenciosa hasta el departamento de Heero.

Duo se había acomodado boca abajo en el asiento trasero del coche de Quatre, con la cabeza en las piernas de Heero. Heero aprovechaba la oportunidad para revisar sus heridas, que no parecían tan severas como las que antes había visto cuando estaba en casa de Trowa.

Las mejillas de Duo estaban ardiendo, se sentía muy nervioso de estar tan cerca de Heero, apoyando sus brazos sobre sus piernas. Tenía la necesidad de tocarlo, pero tenía que contenerse. Su principal objetivo debía ser encontrar a Hilde.

-- Heero tengo que buscar a Hilde - dijo Duo en un murmullo.

-- No dejare que salgas con el clima tan frío como el que tenemos. Quatre podrá buscarla - le contesto Heero en igual tono.

-- No sabrá a donde ir! - dijo en voz alta.

-- Quatre - dijo Heero levantado la voz para que el rubio escuchara.

-- Si Heero?

-- Después de dejarnos en mi departamento, puedes volver a buscar a Trowa y juntos buscar a la hermana de Duo? - pregunto.

-- Claro que si Duo, vendré por Trowa y ambos la buscaremos por ti - dijo Quatre tratando de darle tranquilidad al trenzado.

-- Pero es mi hermana, ustedes no tiene por que molestarse - dijo Duo levantándose un poco para ver a Quatre.

-- Regresa a tu lugar - ordeno Heero haciendo que Duo volviera a bajar.

-- No es molestia Duo. Te lo aseguro. Supongo que Trowa sabrá donde buscarla.

-- Si, él debe tener alguna idea.

El auto de Quatre se detuvo frente al edifico de vidrios ahumados de Heero. En cuanto el portero vio que alguien bajaba, salió paraguas en mano para recibirlos. Pero al ver que Heero bajaba del auto ayudando a Duo y este traía toda la playera manchada de sangre se asusto un poco.

-- Cielos señor Yuy que le paso al joven Maxwell? - pregunto contrariado abriendo la puerta para que entraran los tres al edificio.

-- Un intento de asalto - dijo Heero sin ver al portero. Quatre solo observo a Heero, era claro para él que estaba mintiendo. Que era lo que realmente le había pasado a Duo?.

-- Le pediré el elevador - dijo el portero apretando el botón del elevador y esta abrió las puertas enseguida.

Heero, Quatre y Duo entraron dentro del elevador y al cerrarse las puertas. Duo soltó la carcajada.

-- Pobre hombre, ahora no querrá salir a la calle con lo que le dijiste Heero.

-- Preferías la verdad? - dijo Heero de forma fría sujetando de forma mas fuerte a Duo por la cintura. Duo levanto la vista para verlo, pero Heero solo veía al frente. Podía notar su mandíbula apretada, estaba molesto.

La puerta del elevador se abrió y los tres salieron de el. Quatre tomo las llaves que Heero le dio y abrió la puerta del departamento.

Heero condujo a Duo hasta su habitación y lo sentó en la cama mientras Quatre los siguió.

-- Que paso Duo? - pregunto Quatre mientras vio a Heero perderse en el baño.

-- Una lección - dijo Duo sin animarse a verlo a los ojos - una lección que jamás voy a aprender por que siempre seré gay - Quatre lo vio confundido.

-- Te prepare el baño. Debes cambiarte de ropas para que no pesques un resfriado. En seguida te llevo algo de ropa. Puedes entrar - dijo Heero.

-- Gracias Heero. Pero quiero encontrar primero a mi hermana. Papá esta asustado y yo debo regresar con ella.

Heero camino hasta donde estaba Duo y se paro frente a él. Duo levanto la vista y se topo con la mirada cobalto que le veía con enojo. Lo tomo fuertemente de los hombros para levantarlo.

-- No vas a regresar a tu casa. Por lo menos no esta noche - Duo se quedo en silenció al escucharlo y ver el hielo en sus ojos - Ahora ve y báñate. Trowa y Quatre encontraran a tu hermana. O es que no confías en ellos?

-- Claro que confió en ellos!.

-- Entonces déjalo en sus manos. Tú tienes que cuidar esas heridas.

-- Esta bien pero no te enojes - dijo Duo caminando hasta el baño de forma lenta.

Heero regreso la vista a Quatre que le veía sorprendido de su reacción.

-- No entiendo - dijo Quatre viéndolo nervioso.

-- No hay nada que entender Quatre. Puedes solo buscar a su hermana? - pregunto. Quatre asintió con la cabeza y se dispuso a salir del departamento de Heero - Y otra cosa Quatre. Mantén el celular encendido, me comunicare contigo.

-- Esta bien Heero.

-- Te lo agradezco Quatre.

Quatre salió nervioso del departamento de Heero. No entendía que había pasado. Pero su nerviosismo se incrementaba al haber asegurado que iría a buscar a Trowa. Como lo recibiría el de los ojos verdes? Le creería realmente? O pensaría que el ir a buscar a la hermana de Duo era solo un pretexto para verlo?



Hilde estaba sentada en una de las sillas de la cocina sin animarse a levantar la vista a Wufei que preparaba algo de café. Wufei le había prestado un pants que ahora usaba, pero el frío aun no desaparecía del todo de su cuerpo. Seguía sollozando de forma más calmada.

Vio como una humeante tasa de café se plantaba frente a ella. Pero no se animaba a levantar la vista. Sabía que el golpe se veía terrible, había podido verse mientras se cambiaba en la habitación de Wufei.

-- Por que? - pregunto Wufei sentándose sobre la mesa y viendo el temblosos cuerpo frente a él. No entendía por que había ido a buscarlo precisamente a él si se suponía que no lo soportaba.

-- . - Pero Hilde no dijo nada, solo tomo la taza de café entre sus manos, acunándola con la intención de calentarse un poco.

No podía verla en ese estado. Desde que le había conocido siempre había sido ruda con él. No podía verla ahora frágil, esta no parecía ser la chica que conocía.

-- Te peleaste con tu hermano y huiste de tu casa? - pregunto Wufei saltando de la mesa y parándose frente a ella.

-- . - pero Hilde volvió a quedarse en silenció, parecía no haberle oído.

-- Me vas a tener adivinando toda la noche? - pregunto Wufei en tono molesto - por que puedo pensar que has venido hasta aquí por que quieres seducirme - parecía que ni provocarla para que se enojara iba a funcionar. Hilde seguía sumida en su mutismo sin moverse de su posición.

Wufei se hinco para poder verla a los ojos. Dejo deslizar su mano para levantar la barbilla y poder verla. Fue entonces que lo vio.

-- Que te paso? - pregunto sorprendido al ver el moretón sobre el ojo.

La sola mención le hizo lanzar los brazos al cuello a Wufei quien perdió el equilibro y cayó al suelo con Hilde en brazos llorando. Wufei abrió los ojos en sorpresa al sentir el cuerpo de Hilde sobre él.

-- Que pasa? Quien te golpeo de esa forma?. - pero no obtenía ninguna otra respuesta que no fue llanto.

No podía negar que se sentía bien con aquel cuerpo pequeño y delgado entre sus brazos. Pero necesitaba saber que era lo que había pasado.



Quatre bajo del auto con nerviosismo. Vio que la luz estaba encendida, pero que el auto de Catherine aun no estaba en la cochera. Subió los escalones y toco el timbre esperando a que Trowa abriera.

Sin preguntar quien era Trowa abrió la puerta topándose con sorpresa con Quatre en el umbral de la misma.

-- Tro. Trowa, yo.

-- Quatre estás no son horas de vistas. Ya deberías estar en tu casa - dijo Trowa interrumpiendo a Quatre.

-- Lo se, lo se. Solo que encontramos a Duo y el estaba herido y.

-- Duo herido? - dijo Trowa sorprendido - donde está Quatre? - pregunto preocupado tomando a Quatre por los hombros.

-- En casa de Heero - dijo Quatre sin entender - yo los lleve allá.

-- Te han pedido que vengas por mi?

-- N. no.

-- Entonces que haces aquí?

-- La hermana de Duo salió de su casa y me han pedido que la busque contigo.

-- Hilde se fue? Por que?

-- No tengo idea Trowa. Quien hirió a Duo de esa forma en la espalda? - pregunto al darse cuanta que Trowa sabía algo.

Trowa tomo un sweter seco y las llaves que estaban detrás de la puerta y apago las luces para salir de su casa en compañía del rubio. Tenía una ligera idea de lo que había pasado. Generalmente Duo no salía de casa después de que su padre le había pegado, pero si Hilde se fue. quizá había ocurrido lo que tanto temía Duo. Su padre la había golpeado también a ella.

-- Vamonos Quatre - dijo Trowa sin contestar la duda de Quatre.

Pero Quatre estaba sumamente nervioso. Metió la llave de forma temblorosa, estaba asustado de lo que estaba pasando. Heero había mencionado al papá de Duo y Duo había mencionado una lección por ser gay. Es que el papá le daba una lección golpeándolo por ser gay? Ahora recordaba las palabras que una vez le dijo Trowa sobre Duo. El había dicho que Duo era el que tenía menos motivo para sonreír.

-- Estas bien? - pregunto Trowa al ver que el rubio no acertaba a meter la llave para encender el auto.

-- Lo siento Trowa - dijo Quatre bajando la vista - estoy muy nervioso.

-- Dame las llaves, yo manejo - Quatre le tendió las llaves sin protestar, mientras cambiaban de lugares.

-- Sabes donde buscar? - pregunto Quatre a Trowa.

-- Comenzaremos con sus amigas. Si no esta con ellas, no se donde puede estar.



Heero desconecto el cable telefónico que unía a su computadora con la red de la escuela y conecto un aparato telefónico que mantenía guardado en el closet junto a sus cosas. Desde que había llegado al departamento decidió retirar el aparato, por que no tenía por que recibir llamadas de nadie y él no necesitaba hacerlas. Para lo único que ocupaba la línea telefónica era para conectarse al internet y hacer su tarea.

Descolgó el aparato y se dio prisa en marcar el número de Quatre.

-- Quatre?

-- Si Heero. Me estas llamando de un teléfono público?

-- No, desde mi departamento.

-- Tienes teléfono?

-- Si. Siempre he tenido teléfono, solo que mantenía el aparato desconectado. Ya encontraron a la hermana de Duo?

-- No. Ya hemos pasado a casa de tres amigas de ella. Pero las chicas no están. Trowa esta pensando a que otro lugar pudo haber ido.

-- Tengo una idea - escucho Heero a Trowa que le decía a Quatre.

-- En cuanto la encuentren marca al teléfono.

-- Esta en el identificador de llamadas Heero, no te apures por dármelo.

-- Ok. Pero no llamen al padre de Duo. Yo lo haré en cuanto den con ella. Mantendré el teléfono conectado hasta que me regreses la llamada.

-- Muy bien Heero. Te llamaré en cuanto sepamos algo.

Heero colgó el teléfono y volteo a ver la puerta cerrada del baño. Duo ya tenía demasiado tiempo dentro. Y comenzaba a preocuparse el que no saliera. Camino hasta el baño y toco de forma firme.

-- Duo, estas bien? - pregunto.

-- N. no - pudo escuchar del otro lado de la puerta.

Heero abrió la puerta al escuchar el 'no' por respuesta. Esperaba verlo tirado en el piso, sangrando o algo peor. Pero Duo estaba sentado totalmente vestido, aun escurriendo agua con la mirada perdida en el suelo.

-- Que te pasa? - dijo viéndolo fijamente mientras se acercaba a él - ya deberías haberte bañado. Vas a pescar una pulmonía si sigues con toda la ropa mojada.

-- Yo no importo. Tengo que buscar a mi hermana Heero. Papá le pego por protegerme - dijo viéndolo de forma triste.

-- Tu padre. - dijo con molestia Helero.

-- Fue un accidente, él no quería golpearle - dijo tratando de defenderlo.

-- Y ahora por que fue? - dijo Heero acercándose a él y tomando la playera de la parte baja para comenzar a levantarla.

-- Heero?... - dijo Duo tomando sus manos para evitar que se la quitara.

A pesar de que aun tenía frío por estar totalmente mojado, el calor que las manos de Heero emanaban le hizo arder ante el solo contacto. Sin poder retirar sus manos de las de Heero levanto la vista sintiéndose asustado.

-- Vas a obedecerme. Tienes que cambiarte de ropas si no quieres bañarte. Y como tu no pareces tener intención de hacerlo, lo haré por ti - dijo jalando la playera hacía arriba para retirarla sin encontrar resistencia en el trenzado.

Nunca como ahora había sentido tan cerca de su cuerpo al trenzado. Emanaba un aroma exquisito, un aroma que desde que venía en el auto con él comenzaba a embriagarle. Podía perder la conciencia con ese aroma, como si fuera el más fino de los vinos.

Sin despegar su mirada de la violeta, dejo deslizar de forma lenta su mano hasta la pretina del pantalón para desabrocharlo. El color en las mejillas blancas del trenzado se había tornado de un tono rosa a un color carmesí intenso. Que sucedía? Por que comenzaba a sentir como una corriente recorría su cuerpo? Por que comenzaba a sentir que algo despertaba en su entrepierna mientras un calor indescriptible le recorría el cuerpo?

-- Espera Heero yo lo hago - dijo Duo deteniendo sus manos rompiendo el hechizo en el que Heero había caído de forma momentánea.

-- Esta bien, traeré algo de ropa - dijo Heero dándose la vuelta y saliendo precipitadamente del baño.

Duo observo salir a Heero del baño, se sentía tremendamente excitado al estar así de cerca con él. Había podido ver en la mirada del capitán de Oz algo parecido al deseo. Habría sido solo su imaginación?

Pero lo que si no estaba imaginando era su excitación latente bajo la gruesa tela del pantalón. Heero se habría dado cuanta de eso? Era por eso que casi había salido huyendo de él?

Heero había salido del baño totalmente acalorado. Necesitaba que algo le enfriara de forma rápida. No iba a dejar que el trenzado saliera de su departamento herido como estaba y eso significaba que tendría que dormir en su cama. No pensaba mandarlo al suelo o al sillón en el que no cabría.

Necesitaba algo que pudiera enfriarlo. Sus pensamientos estaban comenzando a llenarse de las imágenes de las novelas del trenzado y eso no le estaba ayudando en nada.

Abrió la ventana para ver si el frío de la noche le ayudaba en algo a calmar la excitación que había comenzado a sentir, desde que el trenzado iba con él en el coche de Quatre.

Había sentido sus manos calientes sobre sus piernas. Había sido un terrible error haber entrado atrás del coche y obligarlo a acomodarse boca abajo para evitar que se lastimara la espalda. Otro error terrible había sido el levantar su playera para ver esas heridas. No había podido evitar el recordarlo solo con unos boxers recostado sobre la cama de Trowa.

Por que le estaba pasando todo eso con un hombre? Es a caso que Duo le atraía tanto?

Si.

Esa era la respuesta y su excitación se lo confirmaba..



Wufei acariciaba suavemente el cabello corto de la morena que seguía llorando ahora de forma mas serena sobre su pecho aun en el suelo de la cocina. No sabía por que estaba tan sensible?. Que era lo que había pasado? En cuanto se enterar quien era la persona que le había golpeado, iría a partirle la cara con sus propias manos.

-- Debo ponerte algo sobre ese ojo, antes de que se te hinche mas - dijo Wufei levantando a Hilde de su pecho mojado por las lágrimas.

No sabía por que se comportaba así con él. Ya se esperaba que al siguiente día en la escuela no dejara de molestarla y le echaría en cara todo lo que ahora había hecho por ella. Pero eso ahora no le importaba, se estaba comportando como todo un caballero. Ni siquiera se había aprovechado de su debilidad y solo se había limitado a abrazarla para confortarla. Cuanto le agradecía.

-- Por fin una sonrisa - dijo Wufei viéndola después de que regresaba hasta la silla con algo en la mano.

-- Que es eso? - pregunto un poco mas calmada al ver que Wufei desenvolvía algo de un plástico transparente.

-- Deberé conformarme con comer verduras el día de mañana. Esto era mi comida - dijo Wufei poniendo el bistec sobre el ojo amoratado de Hilde.

-- Lo siento mucho Wufei, no debí venir a molestarte - dijo sujetando la mano del chino que aun detenía el bistec sobre el ojo de la morena.

Esto era diferente, ella le sonreía de forma dulce y se disculpaba con él tomándolo de la mano. Por que sentía que su cara ardía? Soltó su mano de forma brusca.

-- No hay problema - dijo desviando la mirada de ella - Que paso? - volvió a preguntar regresando la mirada a la morena.- Quien fue él idiota que te golpeo? Por que si fue ese tonto que tienes por hermano yo voy a.

-- Fue mi padre. - dijo ella cerrando el único ojo que tenía visible.

Wufei se quedo en silencio al escucharlo. No podía creer en que ese hombre que le trataba tan bien y que parecía adorarla hubiera sido capas de golpearla. Comenzó a sentir que la sangre le hervía por dentro. Que había hecho para que su padre le golpeara de esa forma?

-- Pero que hiciste? - pregunto tratando de controlar su furia. Hilde abrió los ojos con sorpresa.

-- Nada! Duo me acompaño todo el tiempo. Yo. yo.

-- Tu que?

-- Yo me atravesé para evitar que papá le pegara más a Duo - dijo quitándose el bistec del ojo y volviendo a llorar de forma desconsolada cubriendo su rostro con las manos.

-- No puede.

Pero los golpes en la puerta le hicieron interrumpirse. Hilde dejo de llorar para ver con sorpresa como Wufei caminaba hasta la puerta para abrir.

-- Y ahora que demonios?... - dijo abriendo la puerta, pero se interrumpió cuando al quitar el picaporte alguien la abría tomándolo por sorpresa.

-- Donde esta?

Wufei vio sin entender como Trowa entraba buscando con la mirada por toda la sala a alguien.

-- Se puede saber que haces aquí y con el espía? - dijo señalando a Quatre que se había quedado parado en la puerta sin animarse a pasar.

-- Te pregunte que donde esta? - volvió a decir Trowa sin contestar a su pregunta.

-- A quien buscas en mi casa a estas horas? - pregunto Wufei sabiendo de antemano que buscaba a Hilde.

-- Tu debes saber a quien busco Wufei. Solo me quedas tú en la lista. - dijo viéndolo fijamente y recorriendo su camisa de arriba a abajo - Si no me dices donde esta, yo mismo la buscare - dijo dándose la vuelta para pasar rumbo a la habitación pero Wufei atravesó su brazo para evitar que pasará.

-- No por ser el capitán del equipo puedes venir aquí y registrar mi casa - dijo Wufei reclamando por su actitud.

-- Si no quieres que me ponga a gritar dile que se venga con migo. No dejare que se quede aquí.

-- Como sabes que esta aquí? - pregunto Wufei.

-- Por tu actitud amigo. Y por que tienes toda la camisa manchada de maquillaje. O me dirás que esto es mantequilla? - dijo señalando su camisa - Se que ella vino aquí.

-- Si, aquí esta - confeso Wufei - Pero no quiere irse a su casa. Y yo no la voy a correr.

-- No voy a dejar que se quede. Tú sabes bien que no puedo dejarla aquí. - dijo Trowa en tono conciliador.

-- Por que no? Crees que le voy a hacer algo?

-- Tu estas enamorado de ella. No puedo dejarla que se quede.

-- Yo no. yo no.. no estoy.- comenzó diciendo Wufei de forma nerviosa sin poder completar la frase.

-- Si lo estas y no me lo niegues - aseguro Trowa.

-- No.

-- Hilde!! - gritó Trowa haciendo que Hilde saltara de su silla - vengo por ti. Duo esta muy preocupado. Si no quieres ir a tu casa vamos a la mía, pero no te dejare con Wufei.

-- Quiero quedarme Trowa - dijo Hilde parándose en el umbral de la puerta de la cocina haciendo que Wufei y Trowa voltearan a verla.

-- Déjame verte - dijo Trowa pasando por un costado de Wufei que solo observo como Hilde entraba de nuevo a la cocina con Trowa detrás de ella.

Quatre observo con sorpresa el moretón en el ojo de la hermana de Duo. Que era lo que había pasado para que los dos salieran de casa de su padre?. Duo con golpes en su espalda y su hermana con un golpe en el rostro.

Wufei vio al rubio aun en la entrada de su casa. Hacía frío afuera y el chico no estaba muy cubierto que digamos y aun así no pasaba.

-- Por que no entras? - dijo Wufei acercándose al rubio para cerrar la puerta - vamos a ver un rato la televisión. Espero poder ver aun que sea el final de la película, por que con tanto alboroto. ya me la perdí toda.

Quatre sonrió al chino. No cabía duda que podía ser simpático cuando se lo proponía.



Heero volvió a tocar en el baño sintiendo un poco calmada la excitación que sentía con el trenzado. Llevaba un pijama en sus manos para el trenzado. Pero sabía que no podría usar la camisa de la misma debido a sus heridas.

-- Te he traído el pijama. Dormirás en la cama - dijo Heero sin levantar la vista para ver a Duo que estaba en la bañera. Parecía que había decidido bañarse después de todo.

-- Donde dormirás tu? - pregunto Duo viendo que Heero no le miraba.

-- Tengo que estudiar, mañana tengo un examen. Así que no hay problema si no duermo.

-- Pero Heero.

-- Así estaré al pendiente de la llamada de Quatre, para que tú duermas.

-- Heero.

-- Te espero afuera

Duo había salido del baño poco después usando solo el pantalón del pijama. Traía por completo el cabello suelto echado hacia delante para evitar que tocara su espalda y este se pegara a las heridas al cerrar.

Heero estaba sentado en un costado de la amplía cama con un libro en las manos. Se veía sumamente concentrado en lo que hacía.

Duo camino de forma silenciosa por la alfombra para pararse a un lado de él. Al sentir que alguien lo observaba Heero levanto la vista topándose con los ojos violetas tan cristalinos de Duo.

-- Ya encontraron a Hilde? - pregunto Duo viendo a Heero.

-- Quatre aun no llama - dijo Heero viendo a Duo en respuesta. Duo giro su vista viendo el aparato telefónico que Heero mantenía sobre el buró a un lado de él.

-- No sabía que tenías teléfono.

-- Como no lo uso, lo desconecte.

La mirada cobalto de Heero comenzó a recorrer el blanco torso del trenzado mientras este seguía con la mirada perdida en el teléfono. Había pensado que el sumirse en sus estudios le ayudaría a olvidar que el trenzado estaba allí y que tendría que descansar en su cama. Pero al verlo ahora delante suyo, usando solo el pantalón del pijama con el blanco torso desnudo, le había hecho estremecerse ligeramente. La lectura no le iba a ayudar en nada, así que dejo el libro a un lado para volver a hablarle.

-- Puedes descansar del otro lado de la cama. Yo tengo que estudiar. Espero no te moleste la luz encendida para dormir. - Duo levanto la vista sintiendo que el color bañaba sus mejillas de nuevo.

-- No me molesta, pero no creo poder dormir - dijo Duo viéndolo fijamente.

-- Yo tampoco - dijo Heero sin pensar en lo que decía. La mirada de Duo se fijo con sorpresa en el rostro de Heero.

-- He? - dijo Duo sin entender la última frase.

-- Yo tampoco creo poder dormir hasta no saber algo de tu hermana. - se dio prisa en aclarar - Descansa - dijo Heero indicándole el lado contrario de la cama.

-- S. Si - dijo Duo de forma nerviosa.

Duo llegó hasta el lado contrario de la cama. Si antes se había sentido nervioso al ocupar la cama de Heero la primera vez que le vio con las heridas, ahora lo estaba más. Era tarde, afuera llovía y hacía frío y la mirada cobalto de Heero fija en su cuerpo no le ayudaba en nada a calmarse.

Duo se acostó en la cama extendiendo su cabello húmedo sobre la cama, dándole la espalda a Heero y abrazando la almohada.

Por que no podía apartar su mirada del largo cuerpo del mariscal de colmillo blanco? Necesitaba pensar en algo, pero no podía lograrlo. Solo tenía en su mente las imágenes proporcionadas por las novelas del trenzado.

-- Por llegar tarde de nuevo. - dijo Duo sin verlo sacando a Heero de sus pensamientos.

-- Que? - pregunto al no entender lo que Duo dijo.

-- Hace rato preguntaste por que me había pegado mi padre. Fue por llegar tarde de nuevo.

-- Pero si hoy no hay juegos. Por que llegaste tarde?

-- Por acompañar a Hilde a una reunión con sus amigas. Ella pensó que al llegar juntos y al decirle a papá que yo estaba con ella, sería suficiente explicación.

-- Pero no fue así.

-- No - dijo Duo cerrando los ojos con tristeza.

Abrió los ojos al sentir el tibio contacto de la mano de Heero sobre su hombro. Suponía que ese apretón en el hombro era para darle ánimos, pero estando donde estaba, ese tibio contacto le hacía reaccionar. Iba a ser muy complicada la noche, de eso estaba seguro.

-- Heero. - volteo Duo solo la cabeza para verlo a los ojos.

Pero el teléfono sonó haciendo que tanto Heero como Duo extendieran su mano para tomarlo. Duo sintió que los colores regresaban a su rostro, por que por el impulso de tomar el teléfono había quedado sobre el cuerpo de Heero. Pero Heero no parecía molestarse por eso.

-- Quatre? - pregunto Heero al levantar el teléfono.

-- No, Trowa - escucho del otro lado - ya encontramos a Hilde. Pero tenemos un problema.

-- Cual?

-- Ya la encontraron? - pregunto Duo con esperanza, viendo como Heero solo asentía.

-- Ella no quiere irse - dijo Trowa en respuesta a la pregunta de Heero - puedes comunicarme a Duo?

-- Si - contesto para después ver a Duo - es Trowa, quiere hablar contigo - Duo tomó el aparato que Heero le tendía.

-- Como esta ella Trowa? - pregunto Duo al tomar el aparato levantándose del pecho de Heero y sentándose en la cama con los pies cruzados.

-- Asustada y dolida, pero bien. El golpe no se le hinchará mucho por lo que hizo Wufei.

-- Wufei? Me dirás que ella esta con él? - dijo Duo sorprendido.

-- Si, estamos ahora en su casa. Pero Hilde no quiere irse. Ya le dije que si no quiere irse a tu casa, que se venga conmigo y con Catherine. Pero insiste en quedarse con Wufei.

-- Entiendo - dijo Duo bajando la vista - creo que se siente segura debido a la apatía con la que siempre se han tratado.

-- Pero tú sabes como yo, que Wufei esta enamorado de ella y debido a eso no puedo dejarla aquí.

-- Pero ella no lo sabe. Puedes comunicarme con Wufei?

-- Está bien.

-- Dime Maxwell? - escucho Duo la voz del chino después de unos segundos.

-- Se quedara contigo. Pero debes prometerme que la vas a cuidar Wu amigo.

-- No tienes ni que pedírmelo. Quien en su sano juicio se atrevería a hacerle algo a tu molestia de hermana?

-- Nadie si esta contigo - dijo Duo riendo.

-- Deja de molestar Maxwell!!! - dijo Wufei con fingido enojo - y tu donde estas?

-- Con Heero.

-- Con el cero? Estas con el enemigo?...

-- Tu también estas con el enemigo y pasaras toda la noche con él.

-- Que? - Duo solo soltó la carcajada.

-- Dale las gracias a Trowa y a Quatre de mi parte Wu amigo. Y mañana temprano voy a buscar a mi hermana.

-- Esta bien Maxwell.

Duo le paso el teléfono a Heero para que lo colgara regresando a su lugar en la cama con la mirada triste.

-- Esta bien tu hermana? - pregunto Heero viendo a Duo.

-- Si, se quedara con Wufei. El la cuidara por esta noche.

-- Crees que este bien allí con el chino?

-- Lo estará. - dijo Duo convencido - lo que no se es como tomara papá nuestra ausencia - Heero volvió a tomar el teléfono mientras Duo volteaba a verlo sin entender.

-- Dame el teléfono de tu casa, yo hablare con tu padre.

-- He? - dijo Duo sin comprender que haría Heero - yo debo hablar no tú Heero.

-- Yo lo haré. Le diré que te quedaras aquí y que tu hermana esta bien.

-- No le digas que Hilde se quedara con Wufei.

-- No pienso hacerlo. Ahora dame el número - insistió Heero.

Heero marco el número que Duo le dio. Ni siquiera sonó una vez, cuando una voz grave contestaba del otro lado de la línea.

-- Duo?

-- No señor Schebiker. Mi nombre es Heero Yuy y hablo por el asunto de sus hijos.

-- Mi niña esta bien? - pregunto el hombre algo asustado.

-- Hilde esta bien y Duo también. Pero ninguno de los dos regresara esta noche con usted. Solo le llamo para avisarle que no los espere.

-- Espera, tu quien eres? - pregunto el hombre sin entender.

-- Ya le dije. Mi nombre es Heero y soy amigo de Duo.

-- Tu. - dijo el hombre con enojo al saber que Heero era amigo de trenzado.

-- Debería usted preocuparse por los daños físicos hechos a Duo y no por que llegue tarde a su casa. Antes de ponerle una mano en sima, asegúrese de saber donde estuvo o yo me encargare de usted.

-- Me estas amenazando niño! - grito el hombre.

-- Buenas noches señor Schbeiker.

Duo se quedo con los ojos abiertos por lo que Heero le había dicho a su padre. Ahora como iba a reaccionar cuando lo viera?

-- Heero?

-- Descansa Duo, ahora ya no hay por que tener esto conectado - dijo Heero quitando el cable telefónico al aparato.

Esta iba a ser una noche muy larga. Con el trenzado a su lado, en su misma cama. Iba a ser muy difícil conciliar el sueño.



Catherine daba vueltas en la sala de su casa. Ya era muy tarde y su hermano no llegaba. Estaba muy preocupada por él. Generalmente le avisaba si iba a llegar tarde, pero ahora no había ninguna nota que le dijera si había decidido ir a algún lado o si en la escuela alguna clase se había cambiado de horario.

Al escuchar como un auto se detenía frente a su casa, corrió hasta la ventana para asegurarse de que Trowa ya había llegado. Suspiro aliviada al reconocer el auto de Quatre y al ver a dos personas arriba de él. Estaba segura que era Trowa.

Trowa descendió del auto seguido de Quatre. Ya habían localizado a Hilde y ahora podían descansar tranquilos. Pero él no se sentía nada tranquilo con la mirada aqua de Quatre sobre él.

-- Trowa - escucho la voz de Quatre que le detenía cuando estaba por subir los escalones de su casa.

-- Si? - dijo sin animarse a voltear para verlo.

-- Yo. yo he querido pedirte disculpas por lo que te dije el lunes - Trowa volteo con sorpresa. Quatre mantenía la mirada baja sin querer verlo. Trowa bajo el único escalón que había subido y se paro frente a él. Quatre levanto la vista al ver los zapatos de Trowa cerca - Perdóname Trowa, pero yo no quiero perder tu amistad. Además de Heero, tú y Duo son uno de mis únicos amigos.

-- No tienes por que disculparte Quatre - dijo Trowa subiendo la mano para acariciar con un dedo la blanca mejilla del rubio - no has perdido mi amistad. Eres tu quien debe disculparme por lo que paso el lunes.

El color subió hasta las blancas mejillas del rubio al sentir la caricia que Trowa daba sobre su mejilla. Lo amaba y Trowa no sabía lo que hacía con ese simple roce. Levanto su mano para detener la mano del capitán de colmillo blanco y la sostuvo entre la suya sin que Trowa la retirara.

-- Trowa yo.

Intento decir Quatre viendo los ojos esmeralda que le veían con detenimiento. Sintió el terrible impulso de besarlo de nuevo. De sentir de nuevo sus labios sobre los suyos. Era mucha la tentación al tenerlo así de cerca.

Rindiéndose a la tentación, cerró los ojos y se puso de puntillas para subir su rostro hasta el de Trowa, para depositar un beso sobre los labios del capitán de colmillo blanco.

Logro rozar solo sus labios sobre los del capitán, antes de que este lo empujara por el hombro para alejarlo de él.

-- Quatre!, estamos frente a mi casa - dijo Trowa con enojo - no te atrevas a volver a hacer algo como eso. - dijo dándole la espalda para comenzar a subir los escalones rumbo a su casa. Cuando sintió como los brazos del rubio se cerraban sobre su pecho con desesperación.

-- Por favor Trowa!!! No me dejes, yo te amo! Perdóname, perdóname. te prometo no volver a hacerlo.

Trowa tomo los brazos de Quatre y los separo de su pecho para voltearse a verlo.

-- Vete a tu casa Quatre!, no quiero verte. - Quatre levanto la vista para verlo a los ojos. Los ojos de Trowa se veían fríos.

-- Trowa.

Pero Trowa le dio la espalda y subió los escalones para entrar a su casa dejando a Quatre parado a un costado del auto.

Catherine lo vio entrar azotando la puerta y pasando a toda prisa rumbo a su habitación. No se atrevió a preguntarle nada. Desde hacía días lo veía cambiado y comenzaba a entender el motivo. Lo había visto todo por la ventana.

-- Dios mío Trowa.



La noche había pasado con lentitud para los dos chicos en aquella habitación. Ninguno de los dos había podido cerrar los ojos en las siguientes horas. Pero no se habían percatado de ello.

Duo cerraba los ojos y los abría para darse cuanta que el reloj solo había corrido un minutos sobre el buró que estaba de su lado. No quería voltear a ver a Heero que sabía estaba del otro lado de la cama. A escasos centímetros de su cuerpo. Sabía que con solo estirar la mano podía tocarlo. Por eso no se atrevía a moverse.

Heero veía por la ventana con la cortina corrida los relámpagos centellear. Había intentado concentrarse en su lectura, pero no lo lograba. Había algo. no, alguien que le distraía. De cuando en cuando volteaba a un costado para ver el cuerpo de Duo extendido sobre el lado contrario de la cama. Parecía tener frío por que estaba a medio tapar, dejando la espalda por completo descubierta y abrazaba sus brazos con sus manos.

-- Estas dormido? - pregunto Heero al darse cuenta del ligero movimiento del trenzado en su lugar.

-- No - respondió Duo sin moverse.

-- Quiero comentarte algo - dijo Heero.

-- Que es? - pregunto Duo

-- Me han invitado a unirme a Colmillo Blanco para el próximo semestre - Duo volteo a ver a Heero con sorpresa.

-- Y a mi a unirme a OZ - dijo Duo.

-- Que has decidido? - Pregunto Heero viéndolo fijamente.

-- Aun nada. Yo no quiero dejar mi escuela. Pero Trowa piensa que es lo mejor. Que es una forma de dejar mi casa. Pero yo quiero dejarla únicamente cuando me enamore y me vaya a vivir con esa persona. - Heero desvió su vista al frente. Duo lo observo sin entender esa reacción. - Tu ya decidiste si te unirás a Colmillo Blanco?

-- Tampoco lo he decidido. De aceptar estaría en tu misma escuela.

-- En verdad? - dijo Duo con sorpresa - Estaríamos en la misma Universidad. Que bien!

-- Tienes frío? - pregunto Heero al ver el ligero temblor en el cuerpo del trenzado.

-- Un poco - dijo Duo en respuesta viéndolo fijamente - pero se que debo dejar mi espalda descubierta para que las heridas cicatricen rápido.

-- Si, pero puedo intentar calentar tus brazos. - dijo Heero viéndolo a los ojos ante la tenue luz de la lámpara encendida.

-- Como sin que la tela se pegue a mi espalda? - cuestiono Duo sin entender.

-- Ven aquí - dijo Heero extendiendo los brazos invitando a Duo a recargarse en su pecho.

Duo lo observo con un rubor sobre su rostro. Abrazarlo?... era lo que más deseaba en el mundo. Dormir abrazado al cuerpo de Heero. Se movió hasta quedar recargado sobre su pecho, mientras Heero cerraba sus brazos sobre sus hombros.

-- Mejor? - pregunto Heero.

-- S. si. Gracias Heero.

-- Ahora solo duerme.

-- Si - dijo guardando silenció escuchando el corazón de Heero latir de forma rítmica - Heero.

-- Si? - pregunto Heero mientras comenzaba a acariciar el largo cabello de Duo.

-- Ya me perdonaste por lo de Quatre?

-- No hay nada que perdonar. Solo duerme.

-- Si - dijo Duo en un susurro - te prometo que no volverá a pasar.

-- Por que usas el cabello así de largo? - pregunto Heero para cambiar de tema.

-- Se lo prometí a mi abuela desde que era un niño. Desde entonces ella decía que me parecía a mi madre y me hizo prometerle que lo conservaría largo como un recuerdo a su memoria. Se que no debe gustarles a muchos pero.

-- Es lindo. - dijo Heero interrumpiéndolo - ya es de madrugada Duo, debemos dormir un poco.

-- Si, es verdad.

Con el latido suave del corazón de Heero y la sensación calida de sus brazos, era más fácil conciliar el sueño. Si su padre lo mataba al día siguiente por haber dormido fuera de su casa, eso ya no importaba.

Duo abrió los ojos sintiendo el calor del cuerpo de Heero aun bajo él. Era una sensación totalmente placentera. Cuanto amaba a Heero.

Movió un poco su cabeza y pudo ver que el reloj digital de Heero marcaba ya las cinco de la mañana. Afuera todavía estaba muy oscuro, pero sabía que en pocas horas el sol ya iba a salir y tenía que ir a casa de Wufei por su hermana.

Levanto muy despacio su cabeza para ver a Heero. Parecía dormir de forma placida. Lucía tan sereno y tranquilo que no le gustaría despertarlo. Sus facciones duras siempre, se habían suavizado y parecía dibujar una sonrisa en esos labios siempre serios.

Lucía tan guapo así dormido, cuanto daría por tener una fotografía suya así y no solo los recortes que tenía del diario escolar.

Se levanto de forma lenta para buscar sus ropas que sabía Heero había puesto en alguna parte para que se secaran, pero no podía usar su playera que estaba seca, pero manchada de sangre.

-- Deberé llevare una de tus playeras Heero - dijo en voz baja caminando por la habitación para abrir uno de los cajones de la cómoda del capitán de oz - estoy seguro que no te molestara que lo haga, verdad?

Se cambió de forma lenta evitando hacer ruidos en la habitación para no despertarlo. Sabía que tenía un examen y era mejor para él descansar antes de presentar.

Al terminar de cambiarse camino de nuevo hasta la cama donde Heero seguía durmiendo. Se veía tan bien así. Sus labios ligeramente entreabiertos dejando entrar y salir el aire de forma rítmica. Sus ojos cerrados daban una expresión de serenidad que nunca le veía cuando estaba despierto. Se inclino ligeramente sobre su rostro sujetando con una mano su cabello que permanecía aun suelto.

-- No me gusta irme sin despedir Heero, pero te ves tan tranquilo que no me animo a despertarte - dijo en un susurro frente a su rostro - pero sabes que tengo que ir por mi hermana a casa de Wufei. Me ha gustado tanto dormir contigo. - sonrió un poco al darse cuenta lo que acaba de decir - realmente me gusto mucho. No sabes como te agradezco todo lo que has hecho por mí.

Dirigió su vista hasta esos labios que solo una vez había probado. Sería un atrevimiento robarle un beso? Al fin y al cabo estaba dormido y no lo recordaría. -- Heero yo. - dijo interrumpiéndose al darse cuanta que Heero se movía un poco. Pero no pareció despertar - Heero yo te amo.

Y sin esperar más, unió una vez más sus labios sobre los del capitán de oz que aun dormía. Probo de forma sutil de nuevo su sabor, quería saborear más. Pero no, Heero dormía y no era la forma en que quería un beso de él.

-- Este será otro beso que no recuerdes - dijo Duo levantándose y caminando rumbo a la puerta - Te lo agradezco mucho Heero - dijo dándole una última vista en la cama, para después salir.

Heero aun con los ojos cerrados, levanto la mano para tocar sus labios. Abrió los ojos sin retirar la mano y volteo hasta la puerta de su habitación donde no había nadie ya.

-- Este será un beso que si recuerde Duo - dijo en un susurro levantándose de la cama y dirigiéndose a la ventana por donde veía como el trenzado caminaba rumbo a la parada del autobús de forma pensativa.



Continuara.

Notas de la Autora.

Bueno ojalá les haya gustado este capitulo. Esta muy muy largo por que les he querido compensar estas dos semanas de no actualizar. Ahora que mi PC ya está bien, ahora si puedo escribir y tener el siguiente capitulo para la próxima semana.

Espero que no me salga tan largo -_-¡ Y que sea de su agrada. Puedo adelantarles el titulo que será: Subasta de besos y Esclavos.

Ya saben, comentarios, sugerencias tomatazos. Por favor no más virus a: maryluz_mty@yahoo.com

61 Reviews!!! O.O!!! Nunca creí llegar a tantos Reviews en este espacio. Estoy realmente sorprendida. Muchas gracias a todos por sus mensajitos!!

Del capitulo 7.

Gracias a Hikaru Itsuko, Dennisse, Dark Elliot, Angelcake, Angeli Murasaki, Fabi-Chan, Terry Maxwell y Kuri Neko por sus mensajitos que no pude contestar debido al maldito virus que arruino mi maquina.

Ahora si, los Reviews del capitulo 8.

Mai: No te sorprenda que les deje siempre en la parte mas emocionante de la historia. Me encanta dejarlos en suspenso, jejejeje. Y si, por fin se dio el beso y como viste el segundo? Ira Heero a confesarle a Duo como se siente?

Hikaru: Trato de subir un capitulo por semana, solo que como habrás leído, se me daño la PC debido a un virus. Pero ya regrese y ahora si no hay problemas de nuevo, tendrán el nuevo capitulo a mas tardar el domingo.

Angeli Murasaki: Ya quedo el problema!! Ahora solo espero que la lluvia pase pronto o me compren un regulador :P. Ojalá también te haya gustado este otro capitulo.

Oro Makoto Hayama: Es Hayama por Akito Hayama? O.o. Muchas gracias!!!, que bueno que te gusto y de que me salve?

Dennisse: Yo también adoro las parejas clásicas. El casi beso entre Quatre y Duo solo para provocar algo. Ya viste por que?

Hotaru- Chan: Si no lo acabo como sigo con le de los herederos de Low? Buaahhh, necesito terminar. Además mi cabecita loca no tiene tanta imaginación. Pero que bueno que te gusta.

Maria Wong: Yo estuve en la depre total sin mi PC, lo bueno es que ya quedo y espero que la tuya también. Que bueno que te gusta esta locura de fic.

Hikaru Itsuko: Si, hasta que alguien le dijo a Relena que no esta segura de si misma, jejeje. Que bueno que te gusta.

Akito Winner: Y yo que ya quiero terminar esta historia por que en mi cabecita loca ya se cosen dos historias mas. Pero no por eso voy a apresurar las cosas en este, las cosas van lentas. De todas formas ya va a acabar. Que bueno que te gusto el capitulo 8 y ojalá también te haya gustado este.

Ali-Chan: No, claro que no los dejare en suspenso por mucho tiempo. Solo una semana, jejejeje. Que bueno que les gusto el capitulo a ti y a tus amigas.

Fabi-Chan: Espero actualizarla por semana como antes. Parece que mi PC ya esta bien por lo que ya puedo seguir escribiendo. Otra amiga de Brasil!!! Que bueno que puedes leer el español por que yo entiendo muy poco portugués, jejeje. Pero si entiendo!!!

Bueno, creo que son todos los Reviews que debía, si me falto alguien, díganmelo!!!