Juego por un beso Basado en Gundam Wing Por Maryluz

Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.

-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//

CAPITULO 10

LA DECISION DE DUO

Aun estaba oscura la mañana, pero necesitaba llegar por su hermana a casa de Wufei. Como le hubiera gustado despertar en brazos de Heero y esperar hasta que él despertara para sonreírle y darle las gracias. Cuanto deseaba ver sus ojos cobaltos y perderse en el mar azul de sus ojos al despertar. Pero no podía hacerlo. Tenía que pasar por su hermana para llevara a casa y tener el tiempo suficiente de arreglarse para ir a la escuela.

Pero aun podía sentir el calor de la piel de Heero sobre sus hombros. El aroma de su cuerpo en su nariz. Escuchaba el suave latido de su corazón al haber descansado sobre su fuerte pecho. Cuanto deseaba volverlo a repetir, pero sabía que eso no ocurriría. Heero no era gay. Y tarde o temprano él terminaría con alguna chica. Mientras el seguiría sufriendo las palizas de su padre hasta no salir de su casa.

No quería ni pensar en lo que les diría su padre al llegar.

Toco a la puerta de aquella casa esperando a que alguien le abriera. Volvió a tocar al no recibir respuesta. Y volvió a tocar más fuerte al darse cuenta que nadie le habría.

Después de golpear una docena de veces escucho una voz somnolienta que le avisaba que ya iban.

-- Por Dios Maxwell, son las 5:30 de la mañana!! - dijo Wufei con enfado dejando que Duo pasara - Que horas son estas de venir a despertar gente?

-- Te dije que vendría temprano por mi hermana - respondió Duo viéndolo fijamente - donde esta?

-- En la recamara - dijo Wufei apuntando hacía la habitación que tenía la puerta cerrada - Un momento, no me pongas esa cara, yo no dormí con tu hermana!, yo me quede incómodamente en el sillón - dijo Wufei al ver la cara de sorpresa de Duo.

-- Si claro - dijo Duo incrédulo.

-- Créeme Maxwell!

-- Yo no he dicho que no te crea - afirmo Duo - pero se me hace extraño verte aun con la ropa de ayer y totalmente manchada de maquillaje. - Pero luego sonrió de forma picara - O es que te gusta pintarte y no nos lo habías dicho.

-- Cállate Maxwell!! - dijo Wufei cruzando los brazos y desviando la mirada.

-- Solo es una broma Wu amigo, yo confió en ti y si Hilde vino contigo es que también confía en ti. - dijo Duo sonriendo, haciendo que Wufei volteara a verlo sorprendido.

-- Lo crees? - dijo sin poder creer en las palabras de Duo.

-- Por supuesto. Si ella no confiara en ti, ni loca hubiera venido. Pensé que se odiaban por la forma en la que se pelean. Pero ahora me doy cuenta de que no es así.

-- Duo. - la voz de Hilde en el umbral de la puerta les hizo voltear - sabía que eras tu - dijo sonriendo la morena que ya se encontraba vestida.

-- Hilde - dijo Duo acercándose a su hermana para abrazarla. El moretón en su ojo se había tornado morado, pero no estaba demasiado hinchado. Tal como había pronosticado Trowa.

-- Tenemos que ir a casa, lo sabes verdad? - dijo Duo en un susurro a su hermana, mientras ella solo asintió - entonces pongámonos en marcha. Al mal paso darle prisa.

-- Pero Duo papá preguntara donde estuve y. - dijo Hilde separándose un poco para ver a su hermano a los ojos.

-- Tú y yo pasamos la noche en casa de uno amigo. Entendido? - dijo Duo sonriendo a su hermana, quien sonrió en respuesta.

-- Quieres esto? - dijo Wufei tendiéndole unos lentes oscuros a Hilde.

-- Gracias - dijo Hilde al tomarlos - no sabía que pudieras ser tan amable - dijo sonriendo.

-- Amable yo? No te hagas ilusiones molestia, solo te hago un favor - dijo Wufei cruzándose de brazos. Hilde sonrió aun más ampliamente.

-- Pues no fue el favor completo Wufei. Que pensarían tus amigos si se enteraran?

-- Que insinúas molestia? - dijo Wufei descruzando los brazos y volteando a verla furioso.

-- Tranquilo Wu amigo, nadie sabrá que mi hermanita se quedo aquí y que no paso nada! - dijo Duo siguiéndole la corriente a Hilde.

-- Cállate Maxwell!!, no la ayudes. - dijo viéndolo rojo por el enojo. - Por lo visto la chica que se quedo aquí ayer ya desapareció.

-- La chica que se quedo ayer aquí nunca existió Wufei - dijo Hilde caminando rumbo a la salida - pero gracias por cuidar de ella - dijo dándose la vuelta para sonreírle.

-- Es una lastima que no existiera la chica de anoche, ella si me gustaba, a ti no te soporto - dijo Wufei con enojo caminando detrás de ella. Hilde se volteo quedando muy cerca de él.

Los ojos azules de Hilde se clavaron en los profundamente negros de Wufei haciéndolo sonrojar. Ella estaba sonriendo, en ningún momento se había molestado por todo lo que él estaba diciendo. Y ahora cerraba los ojos parándose de puntillas sobre sus pies para depositar un beso sobre su mejilla haciéndolo retroceder por el asombro.

-- Que pretendes? - dijo en un grito de sorpresa.

-- Solo darte las gracias debidamente - dijo sonriendo la morena.

-- Maxwell llévatela de aquí, me asusta tanta amabilidad - Duo soltó la carcajada al verlo y escucharlo. Realmente había puesto una cara muy cómica que nunca le había visto antes.

-- Ya me la llevo, ya me la llevo - dijo colocando los brazos sobre los hombros de Hilde para sacarla de casa de Wufei - y gracias de nuevo amigo.

-- No hay por que - contesto desde el umbral de la puerta - Oye Maxwell! - grito cuando Duo y Hilde ya caminaban para alejarse. Ambos voltearon a verlo - ya deberías tirar esa playera a la basura - dijo Wufei para después cerrar la puerta de su casa.

-- Tirarla a la basura? - se pregunto Duo en voz alta tomando la playera para verla bien. Hilde también volteo a verla.

-- Tiene razón Duo. No pensé que en tan poco tiempo ya se hubiera despintado tanto.

Duo observo bien la playera, era cierto que estaba muy despintada. Pero no era su playera, era la playera de Heero y era idéntica a una que él tenía. Era idéntica a la playera de los 49`s de San Francisco que a veces llevaba cuando iba a visitar a su abuela. No sabía que Heero tuviera una igual, solo que demasiado gastada.

-- Es de Heero - dijo Duo soltando la playera.

-- Pues ya debería tirarla, esta muy gastada - dijo Hilde volviendo a verla - oye y que es eso? - dijo señalando la bolsa que descansaba sobre el lado izquierdo del pecho del trenzado. Duo levanto la mano para sacar lo que allí había.

-- Parase una tarjeta - dijo Duo viéndola detenidamente - solo espero que Heero no la vaya a necesitar.

-- Pero es una tarjeta vale de cumpleaños Duo - dijo Hilde viendo bien la tarjeta - eso quiere decir que tu amigo o cumplió años o esta por cumplirlos - Duo desdoblo la tarjeta y se fijo en lo que decía.

"Quinze y asociados le desea un feliz cumpleaños señor Heero Yuy."

-- La fecha es de hoy! - dijo Duo sorprendido - que idota soy!, nunca le pregunte cuando cumplía años. Hilde voy a necesitar un favor de tu parte. - dijo viéndola fijamente.

-- Sabes que cualquier cosa que quieras lo haré por ti - dijo sonriendo la morena.

-- Te imaginas que es lo que te voy a pedir? - dijo riendo Duo. Hilde volteo a verlo sonriendo.

-- Tengo una ligera idea.

-- Igualita!! - dijo Duo sonriendo.

-- Esta bien, pero tendrás que darme el dinero, no seré yo quien la compre.

-- Me quedare sin dinero para comprar mis revistas, pero no importa!

-- Oye Duo, y tú y Heero.

-- No - dijo de forma seria - que más quisiera yo, pero Heero no es gay. Me lo dijo desde un principio.

-- Pero si siempre están juntos y además el diario escolar lo insinúa a cada rato - dijo Hilde con sorpresa.

-- Pero nada de eso es cierto. Entre Heero y yo solo hay amistad. por desgracia - dijo suspirando.

-- Duo - dijo viéndolo con tristeza - entonces por tu bien debes dejar de verlo.

-- Lo se Hilde. Se que sería mejor dejar de verlo, pero no puedo. Yo lo amo.

-- Pero solo te harás daño Duo. Al rato el terminara siendo novio de una chica y tu vas a sufrir mucho. Debes dejar de verlo - insistió Hilde - es por tu propio bien.

-- Lo se, lo se, se que es por mi bien. Pero yo necesito verlo, aun que se que nunca va a corresponderme. - Hilde lo vio de forma triste y Duo sonrió - te prometo hermana que dejare de verlo. Pero no me pongas esa cara que me pones triste.

-- No quiero que sufras Duo.



La llegada a casa no fue lo que esperaba. Pensó que al llegar su padre les estaría esperando en el sillón como la noche anterior con la cuarta en la mano listo para darles una lección a los dos, o quizá solo a él. Estaba preparado para eso. Mentalmente estaba preparado para sufrir el castigo que quisiera imponerle su padre.

Pero no paso nada de eso.

Al dar la vuelta a la llave, el aroma a comida llego de lleno hasta ambos, mientras el hombre mayor al escuchar la puerta salía de la cocina para verlos con la mirada baja.

Se había disculpado con Hilde por haberle causado un daño y a Duo no le había dicho nada. No hasta que entro en su habitación para cambiarse.

-- Donde estuviste anoche antes de llegar a casa? - pregunto entrando a la habitación del trenzado sin tocar, pero su voz no se escuchaba molesta.

-- Como te lo dijo Hilde, la acompañe a una reunión con las porristas de Colmillo Blanco, por que están organizando un festival para este sábado. Se iban a tardar y Hilde me pidió que la acompañara para no regresarse sola de la escuela.

-- Quien es Heero Yuy? - volvió a preguntar el hombre.

-- Heero es un amigo papá, es quien me ha estado ayudando con la materia con la que tenía problemas en la escuela - dijo Duo sin mirarlo, mientras preparaba la mochila.

-- Te estas viendo con él? - pregunto arrastrando cada una de las palabras.

-- Claro que me estoy viendo con él! - dijo Duo volteando a verlo - pero no como tu piensas. El me esta ayudando a estudiar papá, nada más!. No hay nada entre él y yo, solo amistad!. El no es gay, yo si, pero él no!

-- Cállate Duo!, nunca digas esa palabra en mi casa! - dijo el hombre comenzando a enojarse.

-- Papá! - gritó Hilde abriendo la puerta del cuarto de Duo - ya esta el desayuno? - el hombre voleo a verla. El moretón en el ojo de su hija le hacía sentir culpable.

-- Si cariño - dijo viéndola.

-- Estas peleando con él papá? - pregunto Hilde asustada.

-- No cariño, solo quería saber quien era ese amigo con el que estuvieron, el tal Heero Yuy.

-- Es un buen amigo papá. Deja a Duo en paz - dijo comenzando a sollozar.

-- No cariño no llores, mejor vamos a desayunar antes de que se enfríe - dijo tomando a Hilde por los hombros para después ver a Duo que había guardado silencio - Esta bien Duo, vamos a desayunar para que se vayan a la escuela.

Esta vez había corrido con suerte por el golpe que accidentalmente le había dado su papá a Hilde. Pero si volvía a pasar la noche fuera de casa, como le iría después? Seguramente su padre lo mataría a golpes.



Tenía un examen que presentar y no estaba concentrado en él. Era la primera vez que le pasaba. La primera vez que en su cabeza tenía otra cosa que no fuera su objetivo principal: pasar la materia. Esta vez, estaban las palabras del trenzado en su cabeza.

"Te amo"

"Heero yo te amo"

"Te Amo"

Nunca había escuchado esas palabras dichas a él. Nunca de sus seres que se suponían eran queridos. Nunca de amigos que jamás fueron sinceros. Solo tenía esas palabras de él, de Duo, de 'su Duo'.

Desde cuando era tan posesivo con Duo? Por que anteponer la palabra 'Su' al nombre del trenzado? Desde cuando era 'su'?... ahora lo recordaba, desde que lo vio en aquella para del autobús. Primero había sido 'su chica misteriosa' para después convertirse en 'su Duo'.

-- Demonios! - dijo arrugando la hoja que había sacado para resolver el examen al haber escrito Duo en lugar de la respuesta - por que diablos tenías que haber dicho eso este día.

Este día.

Pero no estaba molesto, no, muy dentro por primera vez en mucho tiempo estaba feliz. Feliz por que había escuchado de los labios del trenzado que lo amaba, justamente el día de su cumpleaños.

18 años ya.

Cumplía 18 años y por primera vez no los pasaría solo. En cuanto terminara el examen saldría de clases y se iría a sacar a Duo de las suyas. Necesitaba saber como le había ido con su padre. Solo esperaba que bien, por que si no era así, entonces él pondría remedio a la situación. Duo le había dicho anoche como hacerlo. Quizá no concientemente, pero lo había hecho.

Anoche.

Aun podía recordar la suavidad de la piel del trenzado bajo sus manos. El aroma de su cabello que inundaba todo su cuerpo. Cuan difícil había sido mantenerse frío mientras el descansaba sobre su pecho. Mientras escuchaba su respiración al dormir, mientras le había escuchado decirle "te amo" cuando lo hacía dormido.

Había sentido el frío que dejo el cuerpo del trenzado cuando se levanto y eso le hizo despertar. Lo vio moverse por el cuarto buscando la ropa que traía el día anterior y lo había escuchado murmurar en voz baja. Con sorpresa lo vio cambiarse de ropas frente a sus ojos de una forma lenta. Parecía estar haciendo un baile sexy frente a él, pero sabía que no se había percatado de que lo estaba viendo.

La excitación que había sentido un día antes, volvió a hacerse presente al verlo por la mañana bajo la tenue luz de la lámpara que había quedado encendida.

Entonces lo vio girarse y cerró los ojos para que no se diera cuanta que estaba despierto. Por que no había abierto los ojos? Por que fingir que dormía cuando estaba escuchando todo?

-- Quizá fue mejor así - se dijo a si mismo subiendo su mano para tocar de nuevo sus labios - si hubiera sabido que estaba despierto no me hubiera besado, ni hubiera dicho que me amaba.

No había más dudas. ya no más. Duo lo amaba y necesitaba decirle que él se sentía atraído por él.

Pero.

Sería capas Duo de jugar igual después de saber que le gustaba? No había sido capas de casi dejarse ganar unos meses atrás por creer que era su precio por ayudarle con las matemáticas?

Bueno, eso debería aclararlo con él. Lo primero era terminar el examen para salir a buscarlo a su propia universidad.

Sin embargo, no pudo salir temprano, ya que el examen se prolongo más del tiempo esperado y el maestro de la clase siguiente ya esperaba para comenzar la suya. Tendría que esperar hasta el cambio de hora para poder salirse de clases.

Él saliendo de clases?...

Otra cosa más para agregarle a la lista del trenzado.



Relena había estado todo el día esperando a Dorothy, no había ido a clases por estar planeando bien que iba a hacer para humillar a Duo delante de todo el mundo. Necesitaba que fuera lo más humillante que alguien hubiera hecho en esa universidad.

Pero Dorothy no había llegado aun a su casa y ahora iba a toda velocidad a buscarla a la universidad de Heero. Un pretexto más para verlo. Pero a quien vio fue a Duo caminando por en frente de la universidad.

Detuvo su auto de forma brusca haciendo rechinar las llantas y logrando que todas las miradas se fijaran en ella.

Duo volteo asombrado para ver quien había hecho semejante escándalo con su auto y se sorprendió de ver a la jefa de porristas de Oz bajando a toda prisa del mismo. Suspiro resignado al darse cuenta que ella se dirigía a él, iba a tener que soportar cualquier tontería que la rubia le fuera a decir.

-- Duo Maxwell! - grito llegando hasta él.

-- Dígame usted señorita - dijo Duo de forma cortes.

-- Que haces en Oz? Esta no es tu universidad y no puedes estarte paseando por aquí así como así - dijo ella molesta.

-- Usted va a disculpar. Pero aun no se cobra por caminar por donde a uno le plazca - dijo de forma sarcástica haciendo que Relena se enojara más.

-- Vienes a buscar a Heero!, a mi no me engañas - dijo molesta.

-- Eso a usted no le importa! - dijo Duo a la defensiva tratando de pasar por delante de ella. Pero Relena lo tomo por el brazo enfurecida.

-- Escúchame Duo Maxwell.

-- Creo que ya le escuche demasiado señorita. Ahora puede hacerme el favor de soltarme?. No quiero ser brusco con usted - dijo Duo mientras Relena lo soltó del agarre.

-- Tu lo quieres no es así Duo? - dijo viéndolo a los ojos cambiando su tono de voz - no es necesario que me lo niegues. Solo lo se. Si lo quieres como me imagino, deberás querer lo mejor para él. Y lo mejor soy yo Duo.

-- Usted? - dijo Duo sin entender.

-- Si Duo - dijo sacando de su bolso unas hojas para mostrárselo - este es el contrato que le ofrece a Heero un trabajo en las empresas Piscraf con un sueldo con el que fácilmente puede comprarse un auto de contado en tres meses.

Duo tomo el contrato entre sus manos. Cuando aquella vez había discutido con Relena sobre el mismo punto, no creyó que ella sería capaz de ofrecer un trabajo para obtener todo lo que había dicho. Un trabajo no era indigno, al contrario, era algo con lo que él mismo soñaría.

-- Y que quiere que yo haga? - dijo regresando las hojas a su dueña. Relena sonrió.

-- Deja de verlo - sentenció firme.

-- Por que cree que sería por mi culpa que Heero no aceptaría un contrato como ese? Él puede aceptarlo si lo considera conveniente.

-- Por ayudarte. Heero se ha tomado muy en serio su papel de maestro. Así que dudo mucho que quiera aceptar este contrato si tú sigues solicitando su ayuda.

-- Solo por ayudarme. Eso lo puede dejar de hacer. - trato de asegurar, pero Relena lo interrumpió.

-- Pero no lo hará mientras tú sigas yendo a buscarlo!. - dijo Relena levantando la voz. Se daba cuanta que ese no era el camino para tratar de convencer a Duo de que dejara de ver a Heero. Volvió a calmarse y cambio la estrategia - Además Duo, Heero ha dicho muchas veces que no es gay. Al final terminara, si no conmigo, con alguna chica más. Pero jamás contigo. Creo que sería demasiado doloroso para ti. No crees? - dijo sonriendo de forma dulce.

Duo vio los ojos azules de Relena que parecían ser sinceros al decirle que sería doloroso para él el que Heero terminara con alguien que no fuera él. Era duro escucharlo de labios de sus amigos, pero más duro era escucharlo de labios de ella.

Se dio la vuelta en dirección a su propia universidad sin ver más a Relena. Ella al ver que Duo se daba la vuelta sin dirigirse a Oz, sonrió de forma triunfante.

-- Que idiota eres Duo Maxwell - dijo en voz baja viendo como Duo se alejaba de Oz - solo cambio mi tono de voz y te hago creer que será lo mejor para Heero y tu caes redondito - dijo riendo - jamás te iba a decir que Heero me rechazo. Pero no será por mucho tiempo. Yo haré que él me acepte.



Había salido temprano de clases para recoger el regalo que Hilde había comprado para Heero y después de obtenerlo había salido corriendo para ir a buscarlo. Ya que la lluvia de la noche anterior había suspendido de nuevo los entrenamientos. Pero al encontrase con Relena le había repetido lo que ya Trowa y Hilde le habían dicho: Dejar de verlo.

Dejar de verlo.

No!.

No podía, lo amaba mucho para dejar de verlo. Pero sabía que tarde o temprano Heero se haría novio de alguna chica. Ojalá no fuera la jefa de porristas de oz. Pero si ella tenía semejante contrato en sus manos, era posible que al final Heero terminara aceptando salir con ella. Y eso no iba a poder soportarlo.

Heero no era gay. Quizá se preocupaba por él, pero también Trowa y Wufei lo hacían. Quizá el chino en menor proporción, pero lo hacía. Quizá lo acompañaba a ver a su abuela, pero se había dado cuanta que Heero necesitaba mucho cariño y eso era algo que sus dos abuelas le daban. Por que Pattsy, a pesar de no ser nada suyo, lo quería como si fuera su nieto. Y su abuela Heelen, seguía creyendo que Heero era su padre biológico.

Quizá se habían besado en una ocasión. Heero había respondido a ese beso. Pero pudo darse cuanta que era su primer beso, quizá lo hizo por un mero impulso. Pero no lo recordaba, ahora no podía preguntarle cual era la razón que le hizo responder a ese primer beso. Además no había sido planeado, fue un tonto reto que había impuesto el capitán de oz y que él había aceptado sin medir las consecuencias de eso.

Lo deseaba, de eso estaba muy seguro. Pero Heero no era gay y ese deseo podía llegar a causarle problemas con él tarde o temprano y no podía permitírselo.

Sería mejor dejar de verlo?...

El sonido del claxon de un auto llamó su atención y volteo creyendo que era Quatre. Pero no era el rubio, eran cinco chicos montados en un deportivo convertible negro que bajaban la velocidad al pasar a su lado.

-- Hey bonito, quieres subir? - grito uno de ellos mientras los otros cuatro reían. Pero Duo no dijo nada y siguió caminando, no era la primera vez que unos idiotas trataban de molestarlo.

-- Parece que el lindo mariscal de campo de Colmillo Blanco no se va a dignar a hablarte Trent - dijo otro de los chicos mientras reían.

-- Ya veremos si no. Para Nicole!! - grito al conductor mientras bajaba de un brinco del auto.

Duo no presto atención a lo que los cinco chicos en el auto discutían. Solo siguió caminando, había aprendido que si no quería provocar un pleito era mejor ignorarlos. Generalmente terminaban cansándose y se iban. Además no podía arriesgarse a que alguien de la universidad lo viera peleando y fuera suspendido a dos días del partido contra Roquefeller.

-- Hey Duo Maxwell!!

Al escuchar que alguien mencionaba su nombre volteo para ver quien era. Pero no le resulto familiar. Era un chico de cabellos negros cortos y de mirada lasciva, parecía de último año y era muy alto y fornido. No conocía a nadie de último año, más que a los jugadores de colmillo blanco. Entonces quien era este chico que ahora le hablaba con tanta familiaridad y le veía como si con ella pudiera desnudarlo.

-- Quien eres? - pregunto Duo dándose la vuelta para quedar de frente a él. Mientras el otro chico camino hasta estar a un paso de él viéndolo fijamente a los ojos.

-- No tuve el gusto de verte hace unos meses. Si hubiera sabido que eras tú el mariscal de campo titular del equipo, hace mucho que me hubiera presentado contigo - dijo el del cabello negro sonriendo.

-- Bueno, tampoco creo que sea para tanto. Que quieres? - dijo Duo viéndolo fijamente.

-- A ti - dijo ampliando mas su sonrisa haciendo que Duo se sorprendiera.

Estaban cerca del pasillo que separaba a tres de las universidades de colmillo blanco. No mucha gente caminaba por allí, pero era el camino mas corto hasta la parada del autobús que lo dejaba en su casa.

Duo sintió como el mas alto lo tomaba por las muñecas empujándolo hacía una de las bardas que formaban el pasillo al mismo tiempo que apresaba su cuerpo contra la pared.

-- Eres más lindo en persona que en el diario bonito.

-- Suéltame! - grito Duo moviéndose para tratar de soltarse.

-- No hasta que me des un beso - dijo riendo el otro.

-- Lo que te voy a dar es un buen golpe - dijo tratando de soltar sus manos del agarre del más alto. Pero lo tenía bien sujeto. El otro solo rió.

Le dolía profundamente la espalda, las heridas aun no terminaban de cicatrizar y ahora eran lastimadas al ser lanzado sobre la pared del pasillo. Por que tenía que pasarle esto a él?

-- Entonces me darás un beso? - dijo acercándose más hasta el rostro de Duo, pero Duo volteo el rostro para evitar que lo besara haciendo que Trent soltara la carcajada - no tienes por que rechazarme de esa forma. Te aseguro que beso muy bien.

-- No me importa como beses o dejes de besar, solo quiero que me sueltes! - volvió a gritarle Duo logrando soltar una de sus manos y dejando caer la mochila para empujarlo. Pero Trent apretó más fuerte la otra.

-- Vamos bonito, nos veremos este viernes en el campo de football. Si no logro un beso ahora, lo lograre el viernes en medio de todos los espectadores - Duo abrió los ojos. Es que este tipo pertenecía a...?

-- Eres de Rocquefeller? - pregunto Duo

-- Mi nombre es Trent y soy tacler lateral. Por lo que puedo hacer de mi misión el derribarte. Y te aseguro que no será muy divertido.

-- Y tu crees que Wufei o Trowa lo permitirán? - dijo Duo riendo en respuesta.

-- Al chino lo detendrá Nicole y de Trowa yo me encargo. Pero también me encargaré de ti.

-- Ya basta de todo esto. Que es lo que buscas aquí? - dijo Duo soltándose por fin del agarre de la otra muñeca.

-- Ya te lo dije. A ti bonito - dijo volviendo a arrinconarlo en la pared.

-- Y ya te dije que me sueltes idiota!!! - volvió a gritarle con fuerza.

-- Que no escuchaste que lo soltaras idiota.

La voz fuerte y fría de un tercero los asombro a los dos. Trent volteo sin soltar a Duo topándose con dos ojos azul cobalto que lo veían con furia.

-- Vaya!, que tenemos aquí, el capitán de oz.

-- Trent suéltalo ahora mismo - dijo Heero con voz gélida.

-- Que harás si te digo que no lo suelto?.

-- No querrás saberlo.

-- Creo que si quiero saberlo por que no lo voy a soltar.

-- Necesitas ayuda Trent?

La voz de otra persona les hizo voltear a todos. Allí parados detrás de Heero se encontraban el resto de los amigos de Trent, entre ellos el capitán del equipo de Rocquefeller: Nicole.

-- Necesitas ayuda Trent? - dijo Duo en tono sarcástico haciendo que el jugador de Rocquefeller se sonrojara y soltara a Duo.

-- Que hacen ustedes aquí?

Otra voz distinta les hizo voltear a todos. Mientras unos ojos profundamente negros veían con enojo al rubio capitán de Rocquefeller.

-- Vienes a que te parta la cara de nuevo Nicole? - volvió a hablar el mismo chico.

-- Vaya!, solo faltaba que tu nos hicieras el honor de llegar Chino - contesto el rubio cruzándose de brazos.

-- Si me hubieran informado que estaban ustedes aquí, con gusto hubiera llegado antes - dijo Wufei dando un paso al frente. Pero de inmediato sintió un brazo sobre su cuello sujetándolo.

-- Suéltame Barton! - dijo con furia al darse cuanta que Trowa lo detenía.

-- Alto todos - dijo Trowa viendo el ánimo enardecido de Heero, Trent, Nicole y Wufei - no pueden pelearse a dos días del partido. Si alguien los ve serán suspendidos y sus equipos no pueden darse el lujo de perderlos. - Dijo Trowa viendo a Heero más que a los otros chicos de Rocquefeller.

-- Tiene razón Nicole - dijo uno de los chicos que acompaña al rubio - si alguien pasa el reporte a nuestro coach, nos van a suspender.

-- Esta bien. Esta bien! - dijo Nicole de mala gana viendo a Wufei - Pero no nos iremos con las manos vacías - dijo sonriendo - Por que no jugamos un pequeño partido - dijo Nicole viendo a los 4 chicos que estaban allí - el primero que anote gana.

-- Jugar con el cero? Ni loco - dijo Wufei viendo a Heero.

-- Tienes miedo que les ganemos? - pregunto Nicole con burla.

-- No! - grito Wufei enojado.

-- Además si nosotros anotamos. Yo obtendré una cita con tu mariscal de campo - agrego Trent viendo a Duo.

-- No! - grito Duo y Wufei al mismo tiempo, mientras Heero solo clavo su mirada en la divertida de Trent.

-- Entones ya esta hecho. Ustedes contra nosotros - dijo Nicole con una sonrisa sin tomar en cuanta la protesta de Duo y de Wufei sobre la cita.

-- Ustedes son cinco, nosotros cuatro - dijo Heero poniéndose delante de Nicole.

-- Nosotros? - pregunto Wufei viendo a Heero - desde cuando hay un nosotros? - Heero solo lo observo de reojo sin decir nada.

-- Heero nos va a poyar Wufei, deberías darle las gracias y no reclamarle por ello. - dijo Trowa de forma seria - Nosotros somos los que tenemos el pleito con ellos, no Heero. - Wufei solo curvo su boca en disgusto.

-- Yo no juego - dijo uno de los cinco jugadores de Rocquefeller - así serán cuatro contra cuatro.

-- Entonces ya quedo arreglado. Estamos completos - dijo Nicole sonriendo - en donde podemos jugar?

-- En medicina, nunca hay jugadores en el campo y esta detrás de esta barda. Vamos - dijo Trowa caminando para ir al campo.

Los nueve jugadores dieron la vuelta a la barda y encontraron el campo vacío. Tal como había dicho Trowa. Lanzarían una moneda al aire para ver quien entraba de ofensiva primero. Heero se negó a escoger, lo mismo que Trowa, pero Wufei eligió por todos y el ganó. Entrarían primero como ofensiva.

-- Duo, tu ocupas el puesto de mariscal de campo. Trowa deberás correr y tu quieres ser el centro o prefieras que sea yo? - pregunto Heero viendo a Wufei.

-- Por que he de obedecerte? Tu no eres el capitán aquí? - dijo Wufei molesto.

-- Escúchalo Wufei, es una buena estrategia. - dijo Trowa a Wufei.

-- Además, si quieres golpear a Nicole, deberás ser tacler. Yo seré centro y tacler, así cubriremos todas las posiciones. - dijo Heero caminando hasta el centro.

Habían recortado la distancia a la mitad. No tendrían que correr todas las yardas. Rocquefeller ya estaba cubriendo las posiciones y ellos ya tenían definidas las suyas.

-- Si estuviera el rubio espía saldríamos de esto en un dos por tres - dijo Wufei siguiendo a los otros tres.

-- Quatre esta enfermo, no ha venido a la universidad - dijo Heero de forma serena.

-- Que le paso? - pregunto Duo interesado.

-- Dicen en su casa que no es nada de cuidado - respondió llegando delante de los otros cuatro jugadores.

-- Y el capitán de colmillo blanco no va a jugar? - pregunto Trent viendo que Trowa se había quedado parado detrás de todos.

Heero, Duo y Wufei voltearon a verlo sin entender. Habían pensado que Trowa los venía siguiendo. Pero no, él estaba unos pasos atrás, aparentemente perdido en sus pensamientos.

Quatre enfermo? Por que? De que?. Tendría algo que ver con lo que paso la noche anterior? Sentía un profundo dolor en el pecho al saber que el rubio estaba enfermo, al grado de no ir a la escuela. No podía ser algo sin importancia como había dicho Heero. Por algo sin importancia no faltas a clases. Claro que las clases no era algo que le gustara a Quatre. Por suerte no había entrenamientos debido al estado del campo.

-- Oye Barton! - grito Wufei haciendo que Trowa reaccionara - vas a jugar o no?

-- Si - dijo Trowa llegando hasta ellos.

Desde lejos se podía ver a los ocho chicos en formación. Algunos alumnos se dieron cuenta que estaban jugando 'tochito', parecía ser un juego de algunos amateurs, y no hacían mucho caso a ellos. Pero algunos que se habían detenido, habían podido ver que eran tres de los jugadores de su universidad y el capitán de la universidad vecina. Podían detectar la tensión entre los ocho y sabían que estaban por ver un buen espectáculo.

Duo ocupo la posición detrás de Heero para recibir el balón que este le lanzaba. A los lados de Heero estaban Trowa y Wufei. Frente a Wufei estaba Nicole y Trent frente a Heero. Los otros dos jugadores estaban en posiciones similares esperando por el 'Hit' de Duo.

El 'Hit' se dejo escuchar y Heero lanzo el balón al tiempo en que Trent se lanzo sobre él para tratar de empujarlo al suelo y llegar hasta Duo. Pero Heero no lo dejo pasar sobre él. Lo detuvo por ambos brazos y lo lanzó al suelo.

Wufei empujo con todo a Nicole y aprovechando el empujón dejo caer su codo sobre el rostro del capitán de Rocquefeller.

-- Perdón - dijo Wufei con una media mueca en forma de sonrisa.

Sin embargo, los dos jugadores al final de la formación de Rocquefeller detuvieron a Trowa antes de que pudiera anotar.

Como este juego no era de football americano, sino un 'tochito', deberían volver a comenzar en la misma posición inicial.

No muy lejos del campo de medicina, el coach de colmillo blanco caminaba de forma tranquila rumbo a la universidad de Oz. Había pensado en avisarle a Traize sobre la propuesta que le había hecho a Heero. Sabía que Traize reaccionaría mal al saberlo, pero no quería que pensara que era otra traición. por lo menos él si le iba a avisar, ya que Traize solía llevarse a sus mejores jugadores sin decirle nada.

Un chico paso corriendo por delante de él a toda prisa, no le fue difícil reconocerlo, últimamente sus notas en el diario escolar le habían hecho algo popular.

-- Klementz! - le grito para detenerlo. Si iba con esa prisa sabía que algo tenían que ver sus jugadores en eso.

-- Coach Zech, disculpara que no me detenga a platicar con usted, pero me han llegado noticias de sus chicos y voy a cubrirlas. - dijo Klementz saliendo a toda prisa rumbo a los campos de medicina.

-- Sabía que su 'noticia' tenía que ver con los chicos - pensó Zech caminando rumbo a los campos de medicina para ver que pasaba. Ya vería a Traize mas tarde, si es que este lo recibía.

Desde lejos podían verse a los ocho chicos, mas una cantidad de alumnos que veían con interés lo que pasaba. Uno de ellos llamo la atención de Klementz, sabía que pertenecía a Rocquefeller. Se acerco al chico para intentar averiguar que había pasado?.

-- Cual es el motivo del juego? - pregunto de forma desinteresada el rubio Klementz al acercarse al jugador que sonreía al ver a Wufei en el suelo.

-- Nicole y el chino tienen un pleito desde el juego anterior - dijo el chico sin ver a Klementz - además a Trent le gusta el mariscal de campo de este equipo - dijo sin pensar haciendo que la mirada de Klementz se fijara en Heero.

-- Por eso esta jugando el capitán de Oz. - dijo en forma de afirmación, pero el otro jugador no pareció darse cuanta.

-- El frío capitán de oz los esta ayudando. Yo no sabía que tuviera amistad con los jugadores de esta universidad. Pensé que como el coach Traize y el coach Zech se odian, ese odio era heredado a sus jugadores.

-- Nosotros no odiamos a nadie - al escuchar una voz a sus espaldas, tanto el jugador de Rocquefeller como Trent voltearon sorprendidos.

-- Coach Zech! - dijo el jugador asustado - no están peleando! - dijo nervioso al verlo.

-- No me da esa impresión - dijo Zech al ver como Trent empujaba a Heero y este lo levantaba con los pies para evitar que el alto jugador cayera encima suyo. Y Nicole era vuelto a lanzar al suelo por Wufei mientras Trowa podía llegar hasta la línea de anotación.

-- Ganamos!!, ganamos!! - dijo Duo apuntando a Trowa que levantaba el balón sobre la línea de anotación.

-- Esta bien, fue un gran partido - dijo Trent acercándose a Duo con la mano extendida.

Duo vio con desconfianza el gesto del jugador de Rocquefeller. No podía confiar en que todo se le hubiera pasado tan rápido. Sin embargo Trent estaba sonriendo con la mano extendida. No podía dejarlo así.

-- Claro, fue un gran partido - dijo Duo extendiendo la mano a su vez para tomar la de Trent - espero que el del viernes sea tan emocionante como este - completo Duo.

-- Lo será - dijo Trent sonriendo mientras tomaba la mano de Duo y lo jalaba hasta él.

Duo sintió el jalón de su mano y su sonrisa de borro al darse cuanta lo estúpido que había sido. El jugador de Oz iba a cumplir su promesa de besarlo delante de todos. Pero entonces alguien lo tomo por la espalda y lo empujo del lado contrario.

-- No te atrevas.

Trent dejo de sonreír al ver a Heero delante de él. Su mirada era intimidante, siempre se veía serio, pero ahora su semblante era distinto, parecía enojado.

-- Perfecto! - dijo Trent dando un paso atrás al ver la mirada de Heero - ya me cobrare después. - Dijo Trent dándose la vuelta.

-- No lo creo - dijo Heero mientras Trent solo lo vio de reojo y después siguió caminando.

Cuando los jugadores comenzaron a irse, los alumnos vieron terminado el show y también partieron. Zech vio que no había habido ningún problema y decidió ir a buscar a Traize.

-- En el partido del viernes! - grito Wufei a Nicole que no le hizo caso y camino con los otros cuatro hasta donde había dejado el auto.

Duo observo a Heero. Tenía la mandíbula apretada y observaba alejarse a los jugadores. Parecía enojado. De nuevo pensaría que era su culpa el que Trent quisiera besarlo?

-- Heero.

Al escuchar la voz de Duo, Heero volteo a verlo. Sus ojos violetas lucían un dejo de preocupación.

-- Hn?

-- Gracias por ayudarnos - dijo Duo tímidamente, esperando su reacción.

-- De nada - dijo viéndolo fijamente.

Heero le veía de forma detenida haciéndolo sonrojar. Su mirada cobalto le perturbaba, le hacía estremecer al sentirla sobre él. Por que Heero le veía de esa forma?

Necesitaba decirle a Duo como se sentía con él a su lado. Quería que lo supiera, pero no encontraba las fuerzas para que esas palabras salieran de su boca. Como podía decirle que le gustaba y que el que Trent quisiera besarlo le había hecho enfurecer? No quería sentirse de nuevo de esa forma con él. Sabía que él lo amaba, pero Duo aun no sabía lo que él sentía.

Sentía?...

Desde cuando él había dejado salir todos esos sentimientos? Era por eso que no encontraba las palabras que buscaba. Por que por muchos años los había mantenido ocultos al mundo.? Por eso no podía decirle nada a Duo, a pesar de que se sentía atraído por él, por eso no lograba pronunciar palabra alguna ahora.

-- Heero te sientes bien? - pregunto Duo preocupado al notar el cambio en la expresión de Heero. Heero lo vio aun más fijamente. Tenía que decirle, tenía que hacerlo.

-- Duo yo.

-- Duo!

El grito de Trowa le distrajo haciéndolo voltear hasta donde estaban los dos jugadores de colmillo blanco discutiendo algo. Trowa le hizo una señal con la mano para que se acercara.

-- Heero. - dijo regresando su vista hasta el capitán de oz. Heero mantenía su cabeza entre las manos. No entendía que había pasando. - estas seguro de que estas bien? - volvió a preguntar Duo.

-- Si Duo, ve con Trowa pero regresa - le dijo Heero de forma serena. A penas podía creer que estuvo a punto de decirle a Duo algo cuando Trowa lo interrumpió - necesito decirte algo.

-- Es importante? - pregunto Duo con una sonrisa.

-- Si.

-- Entonces en seguida regreso, que yo también tengo algo que decirte - dijo riendo mientras corría con Trowa.

Algo que decirle? Es que Duo le diría directamente lo que le dijo cuando lo hacía dormido? Eso le evitaría soltarle esas palabras. Era más fácil decirle un 'yo también' que decir las palabras que describirían como se sentía.

-- Necesito hablar contigo Duo - dijo Trowa con pesar a Duo cuando llego.

-- Hablar? Ahora? - pregunto Duo regresando la vista a Heero que le esperaba unos pasos atrás.

-- Si Duo, tú me dijiste que cuando necesitara hablar con alguien podía hacerlo contigo - recordó Trowa.

-- De eso? - dijo Duo sorprendido.

-- Ustedes dos me desesperan! - dijo Wufei molesto - Trowa esta preocupado por el rubio espía y tu eres muy amigo del cero.

-- De eso exactamente Duo - dijo Trowa ignorando a Wufei.

-- Pero Trowa es que yo.

-- En verdad es importante! - dijo Trowa con desesperación - no se que hacer.

-- Trowa. - dijo Duo encontrándose en una disyuntiva. Por un lado estaba Heero, el chico a quien amaba y que además cumplía años. Y por el otro, estaba Trowa, su mejor amigo y tenía un gran problema. Que hacer?

-- Se que Heero puede esperar - dijo Trowa de forma seria.

-- Es su cumpleaños.

Tanto Trowa como Wufei voltearon a ver a Heero. Él les regreso la mirada sin comprender por que lo veían de esa forma.

-- Cumples años Heero? - pregunto Trowa alzando la voz.

Como se habían enterado que era su cumpleaños? Como si él aun no se lo decía a Duo. La única forma de que lo supiera era que hubiese visto la tarjeta que el bufete de abogados de Quize le había mandado, pero se había asegurado de guardar esa tarjeta dentro de la bolsa de su playera favorita. Solo asintió en respuesta a la pregunta de capitán de colmillo blanco.

-- Heero eso debiste habérnoslo dicho antes - dijo Trowa caminando hasta donde estaba el capitán de oz aun parado - te hubiéramos organizado una fiesta o algo por el estilo.

-- No me agradan las fiestas - contesto Heero. Mientras Trowa lo jalo por el brazo y Wufei caminaba con los brazos cruzados detrás de ellos.

-- Bueno, pero por lo menos no despreciaras un buen pastel de la cafetería de medicina. No te salvaras de la clásica mordida.

-- Mordida? - cuestiono Heero sin entender.

-- No vas a hacer eso Trowa - dijo Duo caminando a un lado del de ojos verdes.

-- Es una costumbre Duo, así que no veo por que no? - dijo Trowa, mientras Heero solo le observo sin entender.



Después de haber hablado con Duo, Relena se puso a buscar a Dorothy por toda la universidad de ciencias sin encontrarla. Marco a su celular una docena de veces las mismas en que respondió el buzón. Se dio por vencida y decidió regresar a su casa, tampoco Heero se veía por ningún lado y como los entrenamientos habían sido suspendidos, no sabía donde buscarlo.

Cuando regreso a su casa, Dorothy ya estaba esperándola. El verla no disminuyo en nada su mal humor.

-- Donde diablos estabas Dorothy? Te he estado esperando desde hace horas y cuando no llegaste te fui a buscar a la universidad de ciencias.

-- Yo si tengo clases Relena, no soy como tú, que les pago a los maestros para que me pasen y así ir cuando se te da la gana - dijo Dorothy indignada parándose del sillón en el que la esperaba.

-- Cállate - dijo Relena con enojo - si mi hermano se entera me mata.

-- No te preocupes por Zech, él no esta - dijo Dorothy segura.

-- Ah no? - dijo con sorpresa - pensé que ya habría llegado. Pero que bueno, así podemos discutir un plan que tengo con mayor libertad.

-- Un plan para que? Para conquistar a Heero?

-- No, para humillar a Duo Maxwell delante de todos - dijo Relena sacando una hoja de su bolso y mostrándoselo a Dorothy.

Dorothy tomo entre sus manos la hoja que Relena le mostraba y se puso a leerla con detenimiento. En cuanto termino soltó la carcajada haciendo que Relena se molestara de nuevo.

-- Y tu crees que Duo hará todo esto? - dijo Dorothy riendo.

-- Estará en obligación de hacerlo.

-- Y deberá hacerlo por que motivo?

-- Por que será mi esclavo - dijo Relena sonriendo.

-- Mmmm. Lo dices por ese festival que organiza Colmillo Blanco para el sábado. Donde van a vender a los jugadores de football como esclavos? - pregunto Dorothy viendo a Relena. Y ella sonrió aun más.

-- Exacto, vamos a ir las dos y yo voy a comprar a Duo.

-- Pero según me dijeron. Ni Trowa Barton, ni Wufei Chang, ni Duo Maxwell han aceptado participar en esa subasta.

-- Te equivocas - dijo Relena con una sonrisa de satisfacción - Duo Maxwell esta en la lista, aun que él no lo sabe.

-- Relena!!, eso ya es demasiado!! - dijo Dorothy con sorpresa.

-- No, aun no es demasiado - dijo Relena segura.

Dorothy abrió los ojos por la sorpresa. Relena había sido capas de incluir el nombre de Duo en la lista de jugadores a subastar y sabía como lo había hecho: con dinero. Con dinero ella era capas de hacer cualquier cosa. Había comprado su puesto en las porristas, les pagaba a los maestros para que la pasaran sin estudiar y si el maestro no aceptaba un soborno, le pagaba a algún alumno por que hiciera sus tareas o presentara en su lugar.

Para ella todo tenía un precio, incluso Heero. Quizá no le estaba ofreciendo dinero directamente, pero le estaba ofreciendo un trabajo con un salario tres veces mayor al de un ejecutivo con experiencia.

Y como Duo representaba un rival fuerte, se había propuesto desprestigiarlo ante los ojos del capitán de oz y ante todos los demás estudiantes de colmillo blanco. No se conformaba con poco.

Relana ya estaba llegando demasiado lejos. demasiado.

En la puerta de la sala, Zech Merquise se dio la vuelta sin que lo vieran dejado solas a las dos chicas. Pensaba igual que Dorthy, eso ya era demasiado.



Era la primera vez que alguien le festejaba un cumpleaños. Había pensado en que pasaría ese día de forma tranquila solo en compañía del trenzado y así a solas podría decirle como se sentía. Pero no, ni Trowa ni él le habían dejado irse a ningún lado sin antes probar el pastel que vendían en la facultad de medicina.

No le gustaba mucho el dulce, pero debía reconocer que estaba sabroso. Quizá lo más sabroso había sido la forma de probar el merengue. directamente de las manos de Duo, ya que Wufei lo había empujado al pastel para mostrarle lo que era la 'clasica mordida'. Y Duo había tratado de embarrarle el merengue en la cara sin lograrlo.

Se había divertido. no podía negarlo.

Ahora caminaban por la banqueta de la calle que llevaba a la casa de Duo, mientras el trenzado hablaba de algo en lo que no prestaba atención. Le gustaba su plática incesante, podía permanecer horas escuchando sin escuchar. Por que le gustaba ver toda la gama de gestos que hacía mientras estaba hablando.

Estaban cerca de la casa del trenzado. La tarde se había pasado demasiado rápido y no había podido decirle nada a Duo. Pero tampoco él le había dicho nada. Quizá esta era la oportunidad que necesitaba, ahora estaban solos y lo habían estado desde hacía rato, solo que no se acordó de preguntarle.

-- Duo - dijo Heero deteniéndose haciendo que el trenzado se parara y dejara de hablar.

-- Si Heero? - pregunto con curiosidad.

-- Hace rato, después del partido contra Rocquefeller dijiste que querías decirme algo.

-- Ha, es verdad! - dijo Duo sonriendo y poniendo su mochila sobre una de las jardineras por donde caminaban.

Heero se quedo observando lo que Duo hacía, no parecía que fuera a decirle nada. Estaba abriendo su mochila y sacando algo de ella.

-- Feliz cumpleaños Heero! - dijo Duo tendiéndole una bolsa al tiempo en que en la otra mano tenía la playera que se había llevado de su departamento.

-- Que es esto? -dijo tomando la bolsa mientras la abría.

-- Es un presente - dijo Duo sonriendo, mientras Heero extendía el contenido de la bolsa.

-- Una playera? - dijo viéndola.

-- Tome de tu departamento esta playera - dijo mostrándosela - y me di cuenta que te hacía falta una nueva. No sabía que te gustaban los 49's de San Francisco. - Ahora entendía como Duo se había enterado de su cumpleaños. En esa playera había guardado la tarjeta que le habían mandado.

-- Pero Duo no debiste hacerlo, debió costare muy cara.

-- Eso no importa, unos meses sin comprar mis novelas no va a matarme. Además, tú me has ayudado mucho. Muchas gracias por todo Heero.

-- Lo hago con gusto.

-- Te la iba a dar en la escuela, solo que llegaron esos idiotas de Rocquefeller y.

-- La cuidare Duo - dijo Heero interrumpiendo lo que Duo decía. Duo soltó la carcajada.

-- Lo siento, no se me quita la costumbre de hablar demasiado - dijo riendo.

Heero se quedo observando a Duo. Tendría que decirle él lo que sentía, no parecía que Duo fuera a hacerlo. Pero primero tenía que saber si estaba dispuesto a llegar hasta la final en el football.

-- Duo, cumplirás tu promesa? - pregunto Heero haciendo que Duo parara de reír.

-- Mi promesa? Cual promesa? - cuestiono Duo sin entender.

-- Vas a llegar hasta las finales para volvernos a enfrentar. No vas a permitir que Rocquefeller les gane. Por ningún motivo.

-- Ah, esa promesa!. Claro que nos enfrentaremos Heero. Ustedes también deben ganarle a Edwards.

-- Edwards no esta bien en estos momentos. Les vamos a ganar fácilmente.

-- Nosotros también les ganaremos a los de Rocquefeller. Y si ese Trent trata de volver a besarme, le partiré la cara. - Duo guardo silencio y volteo a ver a Heero con preocupación. No habían mencionado en incidente en toda la tarde. Solo esperaba que Heero no se molestara por ello. - Yo no. - dijo Duo nervioso al ver la mirada de Heero perdida en su rostro.

Heero dio un paso al frente para estar más cerca de Duo y extendió la mano. Duo cerró los ojos por impulso pensando que Heero le golpearía. Pero sintió un suave contacto sobre su mejilla que le hizo abrir los ojos para ver de nuevo a Heero.

-- La gente quiere besarte por que eres lindo.

Quien había dicho esas palabras? Estaba despierto y era Heero quien las había pronunciado? No podía dar crédito a lo que estaba escuchando de labios del capitán de oz. Los ojos de Heero estaban fijos en los suyos, no había roto el contacto desde que se había acercado. Pero que es lo que intentaba decirle con la mirada que no podía decirle con palabras?

-- Duo yo.

-- Maldición Duo!

Heero y Duo voltearon siguiendo la voz enfadada que gritaba a sus espaldas acercándose con rapidez a ellos. Él hombre llegaba corriendo hasta ellos al tiempo en que iba levantando el brazo para darle un puñetazo a Duo y Duo solo levantaba los brazos para intentar defenderse.

Pero Duo no sintió nunca el golpe. Abrió los ojos para ver que había pasado. Es entonces que se dio cuenta que Heero se puso frente a él para detener el puño del hombre con una sola mano.

La fuerza que aplicaba Heero en su mano para detener el golpe a Duo era mucha y hace que el hombre se queje de dolor y comience a hincarse para tratar de evitar que le duela tanto.

-- No Heero, suéltalo!!! - gritó Duo intentando que Heero lo soltara. Pero en la cara de Heero se nota el enojo y no lo iba a soltar tan fácilmente.

-- Aaagghh aaagghhh!! - se quejaba el hombre casi en el suelo.

-- Suéltalo Heero, es mi padre!! - grito Duo en un intento por hacer que Heero lo soltara.

Al escuchar las palabras de Duo, Heero soltó al hombre sorprendido. El hombre terminó cayendo de espaldas al suelo y sujetando la mano dolida. Duo se hinco a su lado para ayudarle, pero el hombre retiro sus brazos de su hijo.

-- Tu quien eres? El nuevo amante de Duo? - dijo el señor Schbeiker viendo a Heero desde el suelo. Pero Heero solo lo observo sin decir nada.

-- Papá él es mi amigo Heero...

-- A mi no me engañas Duo. Este niño no es solo tu amigo! - grito el hombre parándose sin aceptar la ayuda de Duo.

-- No te estoy mintiendo!

-- Si vas a seguir comportándote como un.

-- No se atreva a insultarlo señor Schbeiker. Se puede arrepentir - dijo Heero con voz fría.

-- Me vas a amenazar de nuevo? No te tengo miedo niño!

-- No es una amenaza.

-- Heero por favor!

-- No quiero que llegues tarde! - dijo el papá a Duo y después volteo a ver a Heero - y tú. - Heero solo estrecho los ojos cuando el señor Schbeiker lo señalo - aléjate de él!

El señor Schbeiker se dio la vuelta y camino a paso rápido rumbo a la casa del trenzado. Duo observo con preocupación su semblante, estaba enojado y muy enojado. Que le haría al llegar a su casa? No quería ni imaginarlo.

-- Heero debo irme! - dijo Duo asustado. Pero Heero lo tomo del brazo antes de que se diera la vuelta - Heero?

-- No voy a permitir que te maltrate Duo. Ya no más. Debes ponerle un alto a eso. Si no lo haces tú, lo haré yo.

-- Pero Heero!

-- Vamos, ya no tiene caso que te deje cerca de tu casa. Ahora te acompañare hasta la puerta.

-- No Heero! - dijo Duo con preocupación.

-- Vamos! - dijo Heero jalando a Duo de la playera. Ya tendría otra oportunidad de hablar con el trenzado de lo que sentía.



El jueves por la mañana Duo esperaba nervioso que la profesora Noin aplicara el examen. Heero no le había ayudado en ese último por tantas cosas que habían pasado y se había visto en la necesidad de estudiar solo.

Sin embargo, la profesora sorprendió a todos con la noticia de que no habría examen. Solo pondría un problema, el cual podrían resolver aquellos que quisieran mejorar sus calificaciones o para quedar excento en el examen final. Pero aquellos que ya estaban exentos, estaban en libertad de irse.

Duo se sorprendió de eso. La profesora le dijo que con sus calificaciones ya estaba excento, pero si quería mejorar el promedio final, entonces que resolviera el problema. La duda lo embargo por un momento, pero Heero había confiado en él. Decidió presentar y para su sorpresa lo hizo bien.

Ya no era necesario que Heero le volviera a ayudar como le había ofrecido. Sabía que había decidido dejar de verlo y que mejor oportunidad que el haber pasado. Así él tendría la oportunidad de tomar el trabajo que le ofrecía Relena.

Lo aceptaría?

Se dirigió de forma triste a ver a Heero para comunicarle la noticia.

Dejar de verlo.

Había pensado que era lo mejor. Después de que la tarde anterior su padre los viera a unas cuadras de su casa y que este le pidiera a Heero alejarse él, había tenido que soportar más de una hora los reclamos de su padre. Por lo menos habían sido reclamos y no golpes. Pero estaba decidido a hacer lo que su padre le repitió varias veces. dejar de verlo.

Era extraño que en la última semana habían sido cuatro las personas que le pidieran dejar de ver a Heero. Tres con el mismo argumento, Heero no es gay. Solo su padre había visto algo diferente, él aseguraba que Heero estaba interesado en él y por más intentos que él había hecho por tratar de convencerlo de lo contrario, su padre no cambio de idea. El estaba seguro de que Heero también era gay y estaba enamorado de él. Cosa que no le agradaba nada.

Pero su padre no conocía a Heero como él, ni lo había visto comportarse, solo los había visto en una sola ocasión. Ojalá lo que su padre aseguraba fuera cierto. Si tan solo Heero fuera gay lucharía por ganarse su amor. Pero estaba seguro de que no lo era y por eso era necesario alejarse de él de una buena vez.

Pero dolía y dolía mucho.

Llego hasta el edifico de vidrios ahumados. Cuantas veces no había llegado a este lugar para estudiar con Heero. Lo veía como su casa. Conocía cada rincón de ese departamento en el segundo piso. Solo había faltado que Heero le diera la llave para poder entrar y salir cuando él quisiera. Por que dentro del departamento él podía hacer y deshacer a su antojo. Abría la nevera y sacaba o metía los alimentos. Prendía la televisión, la video o la computadora de Heero sin que este le dijera nada. Podía cambiar los muebles de lugar si el sol se colaba poco o demasiado. Si, este departamento había sido como su casa por cuatro meses.

Abrió la puerta de cristal y saludo sonriente al portero que ya lo consideraba como su amigo. Y subió las escaleras de forma lenta.

Sería lo correcto? Era correcto dejar de verlo con lo mucho que lo amaba?

Llego hasta la puerta y toco el timbre. Ojalá Heero no estuviera en su departamento, eso le daba el pretexto perfecto para despedirse de él otro día. Pero no estaba de suerte. La inconfundible figura de Heero apareció detrás de la puerta al abrir. Se esforzó en sonreír y entro detrás de Heero. Pero se detuvo al cerrar la puerta y se recargo en ella con lña vista baja sin animarse a dar un paso más dentro del departamento.

-- Pasa Duo, estoy en la computadora haciendo tarea - dijo Heero caminando hasta la mesita en la que tantas veces habían estudiando - como te fue en el examen? - pregunto volteando a verlo. Su semblante era triste, es que había reprobado? - te fue mal?

-- No Heero, al contrario, me fue muy bien - dijo Duo de forma seca sin levantar la vista del suelo.

-- Entonces por que traes esa cara? - pregunto Heero parándose de su lugar para quedar de frente a él. Duo levanto la mirada para verlo a los ojos. Como decirle lo que iba a hacer?

-- Estoy excento del examen final Heero. - Heero cruzo los brazos sin entender y lo vio fijamente.

-- Eso es muy bueno. Felicidades.

-- Gracias a ti he pasado la peor de mis materias.

-- Tu eres muy inteligente, no tienes por que darme a mi las gracias, tu lo hiciste solo. Ni siquiera pude ayudarte con el último examen y pasaste.

No podía soportar verlo a los ojos cuando le diría que no iba a verlo más. No sabía como enfrentar esa mirada cobalto que le perturbaba tanto. Cuanto le gustaba, cuanto lo amaba. Pero él no era gay y no poda seguirlo viendo. Levanto la vista de nuevo, Heero no había cambiado su posición, seguía con los brazos cruzados viéndolo fijamente.

-- HEERO TE AMO! - dijo en voz alta totalmente ruborizado.

Los brazos de Heero comenzaron a caer de forma lenta hasta los costados de su cuerpo. Lo sabía, sabía que Heero se iba a sorprender al saberlo y no pudo evitar el sentir un dolor en el pecho al saber que jamás iba a corresponderle.

-- Lo siento Heero - dijo Duo desviando de nuevo su mirada - pero tenía que decirte el motivo por el que dejaré de verte. No quiero que pienses que te utilice para ayudarme a pasar la materia. - Heero no cambio de posición ni dijo nada, solo se limito a verlo - Yo se que tu no eres gay y que nunca podrás corresponder a lo que siento por ti. Por eso será mejor para ti y para mi él que dejemos de vernos. - Duo levanto la vista para ver a Heero esperando alguna reacción de su parte, pero Heero no dijo nada. - Solo he venido a despedirme y a darte las gracias por todo.

Al ver que Heero no decía nada y solo lo veía, abrió la puerta para disponerse a salir. Se sentía profundamente triste. Había pasado los mejores días en su compañía, se había enamorado de su enigmática forma de ser. Pero eso tenía que terminar.

-- Adiós Heero! - dijo Duo agitando su mano en el umbral de la puerta para después cerrar la puerta.

Si tan solo Heero le hubiera impedido despedirse. Si por lo menos él le correspondiera en algo. Si le gustara aun que fuera un poco. Pero no. Heero no sentía lo mismo y era imposible que lo sintiera después.

Se había ido!, Duo se había ido y él no había podido decirle nada. Por que era tan difícil decir un 'yo también' ante las palabras tan difíciles que había dicho el trenzado?. Ahora sabía que un 'yo también' era tan difícil de pronunciar como un 'te amo'. Pero no podía dejarlo irse así como así, tenía que detenerlo.

O sería mejor esperar hasta después del último juego?

Bueno, eso ya lo vería después de momento tenía que detenerlo. Así que se apresuro a abrir la puerta para tratar de alcanzarlo.

Pero Duo aun estaba parado fuera de la puerta de su departamento, y cuando la puerta se abrió, Duo volteo sorprendido topándose con la mirada de Heero.

-- Heero? - dijo Duo dudoso al verlo en la puerta solo mirándolo sin decirle nada. Heero no esperaba verlo aun fuera de su departamento, aun no pensaba en que iba a decirle. Entonces recordó algo.

-- Se te olvida algo - dijo Heero con su mismo tono de voz frío.

-- Si? - cuestiono con esperanza. Quizá si le diría algo después de todo.

-- Tus novelas aun están aquí. O prefieres venir después por ellas?

-- Oh! - dijo desilusionado - no, me las llevare de una vez. - Dijo Duo dándose la vuelta para entrar de nuevo en el departamento de Heero.

Heero lo observo mientras tomaba del librero todas las novelas y las metía a su mochila. No iba a decírselo aun, esperaría hasta que el juego final se llevara a cabo. Si alguno de los dos perdía el viernes, entonces no tenía por que esperarse. Pero si no, esperaría hasta después del juego.

Que podría pasar en una semana?

Duo termino de meter todas sus novelas a la mochila. De nuevo volvía a ser la pesada mochila negra que siempre cargaba. Y se dispuso a salir ahora si para siempre del departamento de Heero. Se volverían a ver hasta que se enfrentaran en el jugo final, lucharía por volverlo a ver en ese juego. Sonrió para volver a despedirse.

-- Gracias por todo Heero - dijo mientras daba la vuelta al picaporte de la puerta para salir - adiós! - dijo dando un paso fuera del departamento, mientras Heero caminaba detrás de él.

Iba a irse sin hacer lo que tanto deseaba, sin darle algo para que lo recordara. Tenía que armarse de valor y hacerlo, hacerlo de frente y no como lo había hecho la última vez. Así que regreso el paso que había dado y se volteo de forma repentina quedando a un paso de Heero con el corazón latiendo a mil.

Heero se quedo en su lugar sin moverse al ver como Duo se volteaba. Estaba tan cerca de él que podía sentir su aliento sobre su rostro. Podía ver la intensa luz en su mirada violeta, el sonrojo sobre sus mejillas. Si tan solo tuviera el valor de besarlo.

Entonces Duo cerró los ojos y lo tomo por los hombros acercándose a sus labios para besarlo.

Pudo sentir que su corazón se desbocaba como nunca lo había sentido. Era ya el tercer beso, el segundo que recordaría, por que el primero no lo recordaba. Era un beso suave, no le obligaba a nada. Era una sensación agradable, calida. Ese sabor en su boca volvía a embriagarle. Había abierto los labios sin darse cuenta dejando que la lengua de Duo entrara a invadir su boca.

Pero esa sensación termino demasiado pronto. Duo se separo de sus labios viéndolo fijamente.

-- Tenía que hacerlo. - dijo bajando la vista totalmente sonrojado - Por lo menos este si podrás recordarlo - dijo dándole la espalda y saliendo de su departamento a toda prisa.

Heero solo se quedo observando la puerta con los ojos muy abiertos por la sorpresa de que Duo le hubiera besado por segunda vez.

Subió su mano hasta sus labios para tocarlos, mientras lograba esbozar una ligera sonrisa al recordar la sensación de calidez que el beso del trenzado le había trasmitido. Se giro y camino hasta la recamara para abrir la persiana y ver como Duo esperaba por el autobús que lo llevaría a su casa.

Duo giro su vista hasta la ventana donde estaba Heero y levanto la mano para agitarla en señal de despedida, mientras abordaba el autobús que lo llevaría a su casa.

-- No te volveré a ver Heero - pensó Duo mientras se sentaba del lado de la ventanilla para volver a ver hacía la ventana del departamento de Heero con tristeza.

-- En una semana Duo - pensaba Heero desde su departamento - en una semana te diré que yo también te amo.

' Te Amo'.



Continuara.

Notas de la Autora.

Mil disculpas por no actualizar el domingo, pero aquí tienen el capitulo prometido.

Bueno, yo había pensado meter en este capitulo lo de la subasta de besos y esclavos. Pero a ultima hora decidí dejarlo para el siguiente capitulo por que si no este capitulo sería aun más largo que el anterior.

Espero que este capitulo sea de su agrado y ya saben.

Comentarios, sugerencias, tomatazos a: maryluz_mty@yahoo.com

Review contest:

Dennisse: Hello Dennisse!!! Que bueno que te gusto el capitulo y me has dado varias cosas para reflexionar para el próximo o próximos capítulos. Así que mi cabecita loca ya trabaja en lo complicado: los diálogos. Muchas gracias por el review y me alegra que me escribas, no importa que sea en el grupo o aquí.

Angeli Murasaki: Me sonrojan tus palabras. Aun que no lo creas son algo tímida y si me sorprenden los reviews. Pero que bueno que te gusta la historia.

Hotaru-Chan: Ya esta, ya esta!!! El próximo capitulo para la proxima semana. Que bueno que te gusta la historia.

Kurai Neko: Pues aun no se declara, pero ya esta por hacerlo, jejeje. La próxima semana si sera lo de la subasta, lo prometo, así podrás intentar conseguir a Duo. Crees ganarle a Relena??

Devil1: Muchas gracias!!! Seguire escribiendo y ojalá sigan disfrutando de las locuras que se me ocurren, jejeje.

Hikaru Itsuku: Pues aun siguen jugando al gato y al ratón, pero solo hasta después del juego. me late que no, jejejeje. Ya sabrás por que en el próximo capitulo.

Nakuru Tsukisiro: Que bueno que regresas a leer fics de Gundam, yo no tengo mucho tiempo en este mundo, pero no puedo dejar de leer los fics de estos 5 chicos. Que bueno que te gusta la historia y seguiré escribiéndola para darle respuesta a tus dudas.

Uru_yuy: Que bueno que te gusto el 9, ojalá también te guste el 10.

Terry Maxwell: Muchas gracias por tus palabras, me sonrojan. Este no salio tan largo, solo 30 hojas, pero si ponía lo de la subasta -_-, me saldrían unas 70, creo yo. Pero la próxima semana ya lo tedian.

Arla17: Solo hay que esperar una semana para el siguiente capitulo. Que puede pasar en una semana? Pues con Relena suelta, muchas cosas, jejejeje.

Dark Elliot: Gravitation!!!, yo no lo he visto!!!! Ojalá pronto me lo manden que lo estoy esperando con ansias, me han dicho que esta muy buena. Pero bueno, ya pronto la veré. Lo de Catherine deberás esperar, por que no puedo contarte que pasara con Trowa y ella, jejejeje, es parte de la historia. Y la historia con muertes (solo muertes no soy buena para el angst) ya esta en proceso, la subiré cuando termine esta.

Verónica: Las cosas a veces no las explico pronto, jejejeje. Deberas poner atención a pequeños detalles que dejo regados a lo largo y ancho de cada capítulos, los cuales se explican mas adelante. Que bueno que te gusta la historia.

Oro Makoto Hayama: Lindo Akito Hayama!!! No tienes mal gusto, he!. Ya pronto quedara resuelto el asunto entre Trowa y Quatre, próximamente.

Ali Chan: Bueno, ya esta el 10 y para la próxima semana en 11. No te preocupes por Trowa que ya pronto quedara eso resuelto.

Megumi3: Si te recuerdo y te digo que Faby actualiza cada mes, por eso mi fic va mas atrasado en su pagina que en este espacio. Aquí actualizo regularmente cada semana. Mil gracias por tus palabras Megumi!!!

Estos son todos los reviews hasta el día de su publicación.