Juego por un beso
Basado en Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.
-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//
CAPITULO 11
SUBASTA DE BESOS Y ESCLAVOS
Warning: No se si debería poner o no un warning en este capitulo. Pero será mejor que ustedes lo juzguen cuando terminen de leer. De todas formas esto es una especie de advertencia por lo que leerán hacía el final.
Haberse despedido de Heero con un beso le resultaba aun más doloroso que haberse marchado sin decirle nada.
Por un momento sintió que Heero correspondía a ese último beso, que sus labios correspondían a lo que él hacía. Pero no, Heero en ningún momento respondió abrazándolo o regresando el beso en la misma intensidad que él.
No había marcha atrás, había terminado con él.
Terminado!!
Pero en que tonterías estaba pensando? En que momento la amistad que tenían se había convertido en noviazgo como para pensar que lo que acababa de hacer era terminarlo? No!, Heero no había sido su novio. por desgracia. Por que de haberlo sido jamás lo dejaría ir.
Pero pensándolo bien, la relación que llevaba con Heero era parecida al noviazgo. Quizá sin besos, sin abrazos y si tomarse de las manos; pero aun así, era un poco parecida al noviazgo: Se veían después de clases y estudiaban juntos. Después él lo acompañaba hasta su casa, bueno, a unas casas de su casa para evitar que su padre lo viera. Los viernes después del partido solía ir a ver como le fue y el sábado él cocinaba para ambos mientras seguían estudiando. Y los domingo ambos iban a ver a su abuela.
Quizá por eso había sentido que lo traicionaba al casi besar a Quatre y por eso mismo se había disculpado con él y le había prometido que no volvería a pasar.
Como si hubiesen sido novios.
Pero jamás lo fueron.
Caminaba con la cabeza baja rumbo a su casa. No tenía ganas de llegar a ella, sabía que estaba vacía, por que desde el incidente con su padre, Hilde ya no había vuelto a llevar a Wufei. Ahora ambos hacían la tarea en la biblioteca de la universidad.
Su casa estaría sola y él lo que necesitaba en esos momentos era compañía. No quería pensar en Heero en esos momentos.
Sin embargo una figura sentada en la banqueta frente a su casa le llamo la atención. Se veía cabizbajo al igual que él. Y ahora que recordaba, había prometido hablar con él y aun no lo hacía, quizá era por eso que le estaba esperando.
-- Trowa? - pregunto Duo llegando hasta los pies del mas alto y viendo hacía abajo. Trowa levanto la vista para verlo - tienes mucho esperándome? - dijo Duo bajando su pesada mochila negra y sentándose a un lado del él.
-- No tanto. Supuse que después de tu examen vendrías para acá. Como te fue? - pregunto Trowa viendo a Duo, este solo suspiro.
-- Estoy excento. Ya no me preocupare por matemáticas. - dijo apesadumbrado.
-- Eso te debería dar gusto y veo que no es así. Que paso? - pregunto Trowa de forma sería.
-- Me fui a despedir de Heero. ya no lo voy a ver mas.
-- Por que hiciste semejante tontería? - dijo Trowa haciendo que Duo volteara a verlo sorprendido.
-- Como que por que? Tu mismo me dijiste que si no quería sufrir con Heero debería dejar de verlo, ya que él no es gay.
-- Eso fue antes Duo.
-- Antes de que? - pregunto Duo sin entender.
-- Antes de darme cuenta que Heero esta muy interesado en ti y no precisamente como amigo.
-- Eso no puede ser cierto - dijo Duo bajando la cabeza y sacudiéndola en forma negativa - si fuera así, él no me hubiera dejado ir.
-- Le dijiste lo que sientes? - pregunto Trowa viendo a Duo que aun mantenía la cabeza baja. Duo solo asintió - y que te dijo?
-- Nada. No me dijo nada Trowa.
-- Yo hubiera jurado que él sentía algo por ti. - dijo Trowa levantando la vista de Duo.
-- A veces las cosas no son lo que parecen - dijo Duo levantando también la vista - pero tu has venido para hablar de lo de Quatre, no es así? - pregunto Duo haciendo que Trowa volteara a verlo sorprendido.
-- Si.
-- Que fue lo que paso Trowa, por que lo besaste esa vez?
Trowa desvió la vista hacía el frente al escuchar a Duo. Que era lo que le había pasado ese día? Había sentido enojo al ver a su mejor amigo a punto de besar al rubio. Pero ese enojo no había durado mucho. Lo siguiente que había sentido, al escuchar los motivos del rubio para pedirle a Duo que lo besara, había sido la necesidad de ser él quien probara esos labios tiernos y sonrosados. Esos labios que nunca habían besado.
-- Yo. yo no se. - dijo Trowa de forma nerviosa.
-- Trowa creo que si lo sabes. Te gusta Quatre. - afirmó Duo haciendo que Trowa volteara a verlo con la sorpresa reflejada en el rostro - tienes que admitirlo. Te gusta Quatre. No se que fue lo que te dijo, pero si te dijo los motivos para pedirme que lo besara, debió haberte tocado muy hondo para que lo hicieras. A menos que lo hayas hecho por el mismo motivo que lo iba a hacer yo. - Duo volteo a verlo a los ojos - tuviste pena por él y por eso lo besaste?
-- No! - respondió Trowa apresurado para después desviar la mirada y comenzar a tocarse el cabello de forma nerviosa - es decir, yo no.
-- Te defiendes al decir que no Trowa. Te has puesto nervioso. Por que no me dices como exactamente te sientes con él.
-- Yo me siento muy a gusto en su compañía. He podido hablar más con él que ni contigo Duo. - dijo viéndolo fijamente.
-- Bueno, es que yo hablo demasiado - dijo Duo riendo - pero que más?
-- Me pone nervioso su mirada. Esos ojos color aqua que me ven como si fuera un especie de héroe. No soportaría decepcionarlo. pero creo que ya lo hice - dijo bajando la vista de nuevo.
-- A que te refieres con que ya lo hiciste? - pregunto con inquietud Duo. Trowa volteo a verlo.
-- Después del beso, yo me sentía muy confundido. En el hospital, mientras tú entrabas a ver a Heero, Quatre me dijo que me amaba.
-- Te lo dijo! - dijo Duo con sorpresa - y que le contestaste?
-- Nada. En esos momentos entro su hermana y ya no pudimos seguir hablando. Aun que si Iria no hubiera entrado, no se que le hubiera respondido a Quatre. Me puso muy nervioso su declaración. Nunca creí que alguien se pudiera enamorar de mí. No después de lo que me hizo Middie. Pensé que cualquier chica con la que saliera me traicionaría de la misma forma en que lo hizo ella.
-- Pero Quatre no es Middie. Quatre es un chico sumamente dulce y amable. No lo conozco tan bien como debes conocerlo tú, pero esa es la impresión que tengo de él. Y por lo que me ha contado Heero, Quatre es alguien de suma confianza y muy noble.
-- Lo se. Y por eso me atrae. mucho. Quatre. - dijo Trowa bajando la mirada totalmente ruborizado. Duo sonrió ante lo que dijo Trowa.
-- Lo primero es admitirlo. Y ahora que sabemos que te gusta Quatre, por que no se lo dices? - Trowa apretó los puños.
-- Por que no creo que quiera verme. No después de que lo corrí la noche en que fuimos a buscar a Hilde, después de que intento besarme.
-- Que? - dijo Duo sin poder creer lo que dijo Trowa - pero Trowa por que hiciste eso?
-- Estábamos frente a mi casa. Catherine ya había llegado y no quería que ella se fuera a enterar de lo que pasaba.
-- Pero es que crees que Catherine se enoje por que sientes algo por Quatre?
-- No lo se, y ese fue el principal motivo por el que le pedí a Quatre que se fuera. No se si Catherine me rechacé por sentirme atraído a otro hombre.
-- No creo que sea capaz de hacerlo. Eres su Hermano Trowa! Y creo que antes que cualquier cosa ella quiere tu felicidad. Así que es muy posible que este feliz por que te has vuelto a enamorar.
-- Y si no es así? - dijo Trowa volteando a ver a Duo - que tal si a ella le disgusta tanto como a tu padre el que su hermano se sienta atraído por alguien de su mismo sexo?
-- Si así fuera, desde hace años Catherine me hubiera rechazado a mí. Y hasta ahora solo he recibido cariño y comprensión de su parte. Catherine nunca ha sido, ni será como mi padre. Por que no hablas con ella antes de hablar con Quatre? Creo que te sentirás mejor si lo haces. Sabes que él sigue enfermo?
-- Lo se Duo y no sabes como deseo ir a verlo. Pero primero haré lo que dices. Hablare con Catherine.
Duo sonrió a su amigo al tiempo en que apretaba su hombro para darle ánimos. El nunca había hablado o con su padre o su hermana para decirles que era gay, ellos se habían dado cuenta, pero ojalá lo hubiera dicho y no haberse esperado hasta que su padre lo descubrió. Eso le habría ahorrado muchos problemas.
Trowa se levanto de la banqueta en la que había estado hablando con Duo y tomo sus libros, al tiempo en que Duo hacía lo mismo y le sonreía.
-- Mucha suerte Trowa! - dijo Duo mientras veía como Trowa se giraba para ir a su casa.
Esa misma noche hablaría con Catherine.
El sol de la tarde comenzaba a meterse para dar paso a la noche. La secretaría que franqueaba la puerta de aquella oficina terminaba de guardar sus cosas para marcharse. Ya casi era la hora de salida y su jefe ya no esperaba mas visitas.
El sonido de unos pasos firmes llamó su atención y levanto la vista de su bolso para toparse con un par de ojos azules que le veían con una sonrisa en el rostro.
-- Lamento venir a estas horas, se que no tengo cita, pero me gustaría ver a la señorita One. Se encontrará ella aun en su oficina?
-- La subdirectora One aun se encuentra en su oficina, pero no se si pueda recibirle. - dijo la chica tratando de reconocer al hombre que estaba frente a ella. Sabía que lo había visto en algún lado, pero no lograba recordar donde.
-- Puede, por favor, informarle que un viejo amigo de la universidad quiere verla? Le aseguro que no le quitare mucho tiempo.
-- En seguida le informo, pero no le aseguro que lo reciba.
-- Yo entenderé si no tiene tiempo. Solo dígale que he venido a 'Jugar por un Beso' - la secretaría se quedo extrañada ante las palabras del hombre, pero aun así entro al despacho de Lady One para informarle.
-- Pase por aquí señor - dijo la secretaría cuando salio. Abrió la puerta y el hombre entro cerrando la puerta tras de si.
Unos ojos marrones levantaron la vista del escritorio en el que estaba para ver con furia al frente. Se paro en su lugar y apretó los puños para dejarlos caer sobre la mesa haciendo un fuerte ruido.
-- Que haces aquí Odin Low? - dijo molesta Lady One, Odin solo sonrió.
-- Veo que tu carácter sigue tan dulce como antes Lady One. Pero no te enfades, solo he venido a encontrar inspiración para escribir la segunda parte de mi novela.
-- Que? - grito Lady One - como te atreves a decirme eso?
-- Sabes de que te estoy hablando mi querida Lady? - pregunto Odin sentándose en la silla que estaba frente a su escritorio sin que Lady One le hubiera dado permiso - has leído mi novela?
Lady One abrió el cajón de su escritorio con furia, metió la mano y saco un libro de él, el cual lanzo con fuerza a Odin, pero él solo se hizo a un lado para evitar que este le fuera a dar en el rostro.
-- Allí esta tu respuesta maldito Odin!, no pudiste cambiarle algo? Todo esta allí, TODO!!! No cambiaste nada! Ni siquiera usaste un seudónimo para ocultar tu nombre!. Desde que tu maldita novela salio a la luz he tenido miedo de que Traize, Zech o Noin puedan relacionarla con ellos. Que diferencia hay de Zac a Zech o de Travis a Traize o de Lucy a Lucrecia?. Tu mal nacido!!... me has metido en el infierno con tu maldita novela!!
-- No Lady One. La que me metió en el infierno fuiste tú cuando me pagaste por hacer lo que hice - dijo Odin tranquilo viendo a Lady One - pero esta novela - dijo tomando el libro del suelo - me hace sentirme un poco menos sucio. Por que fuiste tu la que provoco todo esto.
-- No vengas a darte ahora golpes de pecho conmigo Odin, tú estabas enamorado de Noin, y ella de Zech. La hiciste tuya con mi ayuda!
-- De la peor forma!
-- Pero lo disfrutaste! Y Noin se embarazo de ti sin saberlo.
-- Que?? - dijo Odin parándose de su silla de un salto- como que Noin tiene un hijo mío?
-- No seas idiota Odin. Ella no tiene ningún hijo, lo perdió cuando tenía dos meses de embarazo. Y todo el tiempo pensó que era de Zech.
Al escuchar lo que Lady One decía, Odin fue cayendo poco a poco en la silla y apretó fuertemente su cabeza entre sus manos. Eso nunca lo supo.
-- Debí volver antes y decirle todo a Lucrecia. Yo la amaba!
-- No digas tonterías.
-- No son tonterías! - dijo poniéndose de pie nuevamente para ver a Lady One - Todo tu tonto plan de separar a Zech y a Traize dio resultado pero a que precio Lady? Ellos tres están solos y no solo ellos, tu y yo también. Zech y Traize se odian por tu culpa y ya no puedo soportar esta carga en mi conciencia.
-- Puedes deberás cargar con ella. Para eso te pague!
-- Para eso mismo vine - dijo Odin metiendo la mano a la bolsa de su pantalón y obteniendo un gran fajo de billetes y arrojándolo sobre el escritorio de Lady One - eso fue lo que me pagaste, más los intereses de estos 10 años. Yo no cargare con su desdicha por más tiempo. Cárgalo tu sola.
Sin esperar respuesta, Odine Low se dio la vuelta y camino rumbo a la salida de la oficina de la subdirectora One.
-- Odin! Espera Odin!
Pero Odin no se detuvo y salió de la oficina sin regresar.
Pasaban de las ocho de la noche y no lograba concentrarse en lo que tenía que hacer. Tenía que trabajar sobre los proyectos finales, pero de su cabeza no desaparecía la imagen del trenzado al decirle 'adios'.
Por que había sido tan idiota y no lo detuvo con alguna otra cosa que no fueran sus novelas? Seguramente había pensado que no las quería allí. Pero eso era una equivocación, el no solo quería las novelas, también lo quería a él. Por que no se lo dijo? Por que cuando el trenzado le dijo 'te amo' el no pudo decir 'yo también'? Por que le costaba tanto trabajo decir lo que sentía?
Quizá era mejor ir a buscarlo y decírselo de una vez y no esperar hasta después del juego como lo había pensado.
Creía que sin el trenzado en su departamento podría concentrarse mejor en hacer sus deberes, pero eso había resultado contraproducente. Por que ahora no hacía más que pensar en él.
Una semana sin verlo?...
No podía dejar de verlo por tanto tiempo!
Se paro de la mesa donde estaban los libros abiertos, tomo su chaqueta y se dispuso a abrir la puerta de su departamento. Pero se detuvo de golpe al ver a alguien que estaba a punto de tocar.
-- Relena!, que haces aquí a esta hora? - cuestiono Heero de forma fría.
-- Heero es que yo. - dijo de forma nerviosa al ver la mirada que le lanzaba - es que quiero saber que has pensado sobre lo que te propuse.
El haber visto a Duo marchándose sin ir a buscar a Heero le había dado la esperanza de que Heero aceptase el trato que le había ofrecido. Estaba casi segura de que Duo dejaría de buscarlo, era tan fácil leer en su rostro las respuestas a cualquier pregunta. El trenzado era tan predecible. Había esperado todo el día a que Heero se presentara en su casa para decirle que aceptaba el trato y por ende, ella se convertiría en su novia. Claro que eso no impediría humillar a Duo delante de todos, eso solo sería el broche de oro que cerraría el pacto.
Heero seguía observando de forma fría el rostro de Relena, se veía tan segura de que la respuesta sería afirmativa que se sentía bien decirle que no habría trato.
Relena pudo ver en el semblante de Heero que no había cambiado de parecer. No podía arriesgarse a un rechazo nuevamente. Le iba a dar la opción de pensarlo una vez más. Tenía que irse antes de que dijera que no.
-- Creo que aun necesitas más tiempo para pensarlo Heero, será mejor que me marche y te vea después. - dijo Relena dándose la vuelta para partir, pero Heero la detuvo del brazo.
-- Relena ya sabes que la respuesta es. - Relena se soltó y le interrumpió diciendo.
-- Se que necesitas más tiempo. Fui una tonta al presionarte Heero. Creo que podrías darme tu respuesta después del juego del próximo vienes, yo confió en que llegaremos a la final. O si tienes una respuesta afirmativa antes puedes ir a buscarme a mi casa. - dijo ella sonriendo. Pero Heero cruzó los brazos sin cambiar la expresión de sus rostros.
-- Mi respuesta sigue siendo la misma, no quiero tener nada que ver con tus empresas o contigo - dijo con voz gélida.
-- Se que esto lo estas diciendo por que he venido a presionarte. Pero deberías pensarlo muy bien, una oportunidad como la que te ofrezco no se da todos los días.
-- No la necesito - insistió Heero.
-- No me conformare con esa respuesta Heero. Estaré esperando tu verdadera respuesta para el próximo viernes - Y sin esperar ninguna respuesta de Heero se dio la vuelta para abrir la puerta de las escaleras y perderse detrás de ella.
-- Tu no entiendes nada Relena, la verdadera respuesta es que quiero estar con Duo y no contigo - dijo cerrando la puerta de su departamento. Después de todo quizá debería esperar hasta después del juego para hablar con él. Una semana sin verlo haría mas interesante su reencuentro.
Relena se quedo detenida en el primer escalón impactada por lo que acababa de escuchar. Heero no se había dado cuanta que ella no había bajado aun y había podido escuchar lo que dijo sobre estar con Duo.
No!, eso no iba a permitirlo. Jamás dejaría que Duo se quedara con Heero, jamás!!! Se dijo a si misma bajando a toda prisa las escaleras para irse en su auto a toda velocidad.
El día había pasado demasiado rápido, los estudiantes de oz y colmillo blanco estaban emocionados por tener a sus equipos casi en la final. Ambos partidos se llevaban a cabo a la misma hora, solo que colmillo blanco jugaba en casa y oz en Edwards. Si ambos ganaban, volverían a enfrentarse y era la oportunidad de la revancha para oz, y eso lo sabían todos.
El ruido de la gente en el estadio llegaba hasta la zona de los vestidores. Coreaban el nombre de Colmillo Blanco. Habían llegado a la semifinal con mucho esfuerzo, estaban en tercer lugar y dispuestos a obtener el boleto para la final.
-- Vamos Maxwell hay que salir al campo - dijo Wufei jalando a Duo por el brazo.
-- Promete que no dejaras al pesado de Trent llegar hasta mi Trowa! - dijo Duo al capitán del equipo cuando estuvo detrás de él.
-- Tratare - dijo Trowa.
-- No Barton, nada de tratar, hay que detenerlo! - dijo Wufei.
Wufei salio corriendo de los vestidores, mientras Duo se acerco a Trowa. No sabía como le había ido con Catherine y era algo que quería preguntarle.
-- Como te fue con tu hermana Trowa? - pregunto Duo.
-- No pude hablar con ella, anoche doblo turno y no llego a dormir. Espero que esta noche no tenga turno nocturno.
-- Si necesitas apoyo, ayuda o lo que sea. - Trowa solo agito la cabeza en negativa.
-- Gracias Duo, pero no lo creo necesario.
Zech había dado a Trowa la libertad de usar todas las jugadas especiales. Quería llegar a la final y tener la oportunidad de volver a ver a Traize. Cuando había solicitado hablar con él por el asunto de Heero, no lo quiso recibir. Le había llamado varias veces y había obtenido la misma respuesta: No quiero verte o escucharte.
Después de casi diez años, Traize aun no lo perdonaba y el lo seguía amando.
Nicole y Trowa llegaron hasta mediación del campo para el lanzamiento de la moneda. Ambos capitanes escogieron en el aire el mismo lado, por lo que el arbitro tuvo que volver a lanzar la moneda y pedirles que escogiera uno primero y el toro después para saber quien entraba primero. Trowa gano el segundo lanzamiento y el equipo de Rocquefeller entro como ofensiva primero.
La primera mitad del juego pasó demasiado rápido. Las cosas estaban muy parejas, y se veía muy difícil decir quien era mejor, por que ambos equipos estaban muy bien. Los puntos estaban a la orden del día, el pateador de Rocquefeller era tan bueno como lo era Quatre de oz y la mayoría de las anotaciones habían llegado por ese lado. Pero Colmillo Blanco no se quedaba atrás. Duo estaba lanzando mejor que nunca y eso lo sabían los de Rocquefeller y estaban preparando una nueva estrategia para detenerlo.
El tercer cuarto iba a dar comienzo con la entrada de Colmillo Blanco como ofensiva. Duo tomo su lugar detrás del centro, mientras Trowa y Wufei tomaron su lugar a los lados para taclear a sus oponentes de Rocquefeller.
Wufei levanto la vista para intentar seguir sacando de quicio a Nicole, pero se llevo una gran sorpresa al ver a Trent frente a él y no al rubio capitán del equipo contrario.
-- Tu que haces aquí? - pregunto Wufei con furia.
-- Hicimos un pequeño cambio - dijo Trent sonriendo mientras levantaba la vista para ver a Duo. - No cabe duda de que tienen un magnifico Mariscal - dijo Trent a Wufei sin dejar de ver al mariscal de campo a unos metros de él.
-- Claro que es magnifico - dijo Wufei sin dejar de ver a Trent, pero Trent saco la lengua y la paso muy despacio por sus labios en una señal totalmente sexual.
-- Me entere que el niño bonito, es muy bueno en... todo. - dijo Trent sarcástico.
-- Que quieres decir con en todo? - pregunto Wufei molesto.
-- Oh, tu sabes, en tooooddddooooo - dijo Trent volviendo a pasar su lengua por sus labios.
-- Maldito mal nacido!!! - grito Wufei enfurecido al entender la indirecta.
El 'Hit' se dejo escuchar y los golpes vinieron con el. Wufei por el enojo se levanto demasiado tarde sobre Trent, lo cual le dio la ventaja al jugador de Rocquefeller de empujarlo por el pecho y lanzarlo al suelo. Pero Duo había alcanzado a lanzar y habían conseguido el primero y diez.
Trowa llego hasta Wufei que aun seguía en el suelo y le dio la mano para ayudarlo a levantarse.
-- Que piensas que haces Wufei?, tienes que cuidar a Duo - le reclamo Trowa.
-- Ese mal nacido de Trent, esta diciendo cosas de él - dijo Wufei viendo a Trent y a Nicole que solo sonreían y chocaban las manos por el buen trabajo.
-- Quiere provocarte y parece que ya se dieron cuenta como hacerlo - dijo Trowa viendo lo que los dos jugadores de Rocquefeller habían hecho.
-- No lo lograran - afirmo Wufei.
-- Eso espero Wufei - sentenció Trowa volviendo a su posición para formarse.
Duo volvió a iniciar el conteo. Iban pocos puntos arriba de Rocquefeller, por lo que tenía que anotar lo antes posible. Solo que la mirada lasciva que Trent le dirigía constantemente le ponía nervioso. Pero sabía que Wufei no dejaría que el jugador llegara hasta él para detenerlo.
-- Sabes lo que le voy a hacer cuando lo pesque? - dijo Trent dirigiendo la vista a Duo, que seguía contando, pero hablando con Wufei.
-- No me importa! - dijo Wufei viendo con furia al jugador que tenía al frente. Trent dirigió su vista a Wufei sonriendo.
-- Lo voy a lanzar al suelo y lo voy a hacer gritar mi nombre... pero no aquí en el campo, claro que no...
-- Infeliz!!!
Wufei salto sobre Trent lanzándolo al suelo sin que el 'Hit' se hubiera escuchado, lo que hizo que los árbitros sacaran sus pañuelos por movimiento en falso. Fueron castigados con 5 yardas en contra. Trent y Nicole soltaron la carcajada viendo a Wufei que les vio con enojo, mientras lo detenían tres de sus compañeros.
-- Wufei te están ganando! - grito Trowa empujándolo por el hombro molesto por lo que les estaba costando.
-- No les hagas caso Wu amigo, déjalos que digan lo que quieran - dijo Duo acercándose a Wufei para tratar de calmarlo un poco.
-- No soporto su charla, ojalá le tumbara los dientes! - dijo Wufei con enojo.
La formación volvió a hacerse, necesitaban conseguir otro primero y diez para intentar anotar, pero lo que Trent y Nicole hacían para desconcentrar a Wufei los estaba deteniendo. Ahora no solo tenían que avanzar 10 yardas para avanzar, debido al castigo tenían que avanzar 15.
El 'Hit' volvió a escucharse y Trent empujo a Wufei a un costado pudiendo llegar hasta donde estaba Duo. Duo vio como el alto jugador de Rocquefeller se encontraba a solo unos centímetros de él, tenía que lanzar el balón para no ser detenido atrás y perder las pocas yardas que tenían. Busco con la mirada quien pudiera recibir el balón al frente y logro ver a un jugador en posición. Si tenían suerte, ese jugador podría anotar y lanzó mientras esperaba el golpe de Trent que lo lanzo al suelo.
-- Hola bonito! - dijo Trent sujetando las muñecas de Duo al campo, mientras él estaba encima suyo.
-- Y tu que diablos quieres?? Quítateme de encima animal!! - grito Duo tratando de quitarse al jugador.
-- Mas tarde rogaras por que no lo haga - dijo levantándose riendo. Seguido de Duo. A que se refería con más tarde?
El juego siguió su curso con Trent y Nicole tratando de detener a Duo y Wufei tratando de no hacerle caso a todas las cosas que Trent decía le haría al trenzado cuando lo atrapara.
Al inició del último cuarto, Colmillo Blanco había logrado ponerse adelante por 14 puntos. Pero el juego no acaba hasta que la última jugada termina, Rocquefeller aun podía anotar dos veces y alcanzarlos. Por eso Duo necesitaba anotar y llevar la ventaja a 21 puntos, sería más difícil que Rocquefeller los alcanzara así.
Rocquefeller sabía que los taclers ofensivos eran demasiado buenos y tenían que deshacerse por lo menos de uno de ellos y el más fácil de atacar era Wufei, ya que su carácter les permitiría enfurecerlo. Hicieron de nuevo un cambio en las posiciones y Nicole y Trent se ubicaron cerca de Wufei.
El 'Hit' se volvió a escuchar y Wufei se lanzó sobre Trent para tratar de detenerlo, solo que Trent lo jaló por el jercey mientras Nicole chocaba 'accidentalmente' con él cayendo los tres al suelo.
En la caída Trent logro mover el brazo del chino hacía abajo, para que el peso de él y de Nicole cayera sobre Wufei. El sonido de algo que se rompía se dejo escuchar en el campo, mientras los dos jugadores dejaban caer todo su peso sobre el cuerpo de Wufei y más sobre el brazo derecho.
-- Wufei!! - grito Trowa al darse cuanta de lo que había ocurrido mientras corría hasta donde estaba el chino.
Desde las gradas el grito asustado de una chica de ojos azules que se levantaba al ver lo que acababa de ocurrir también se escucho.
-- Amigo Wu! - grito Duo.
-- Wufei? - pregunto otro de los compañeros acercándose al chino en el suelo.
Wufeí observaba a sus amigos con un solo ojo, mientras apretaba sus labios fuertemente. Seguía tirado en el campo de juego, no se atrevía a moverse. Las voces de sus amigos las escuchaba claramente, pero sabía que si abría la boca lo único que saldría de ella sería un grito de dolor. Y no les iba a dar ese placer a los malditos tramposos de Nicole y Trent. Le dolía el brazo terriblemente. Es que esos idiotas de Rocquefeller se lo habían quebrado?
-- A un lado chicos, aquí esta el equipo medico - dijo Zech haciendo a un lado a sus jugadores para que entraran los médicos con la camilla para sacar a Wufei - estarás bien Wufei, te llevaremos al hospital de colmillo blanco.
-- Yo voy con el coach! - dijo Duo rápidamente.
-- Maxwell No! - dijo Wufei apretando los dientes - tienes que ganarles a los malditos!
-- Duo no puedes ir, tienes que seguir jugando. Yo lo acompañare - dijo Zech.
-- Coach lo necesitamos! - dijo uno de los jugadores.
-- Si me lo permiten yo voy con él.
Todos voltearon al escuchar la voz de una chica que hablaba a sus espaldas. Los ojos negros de Wufei se abrieron un poco para verla. Por que ella quería acompañarle? Logro estirar un poco el brazo sobre la camilla y alcanzo la mano de la chica, quien volteo sonrojada a verlo.
-- Tu molestia de hermana vendrá conmigo Maxwell. Pero ustedes prométanme que ganaran!
-- Lo haremos Wufei! - dijo Duo sonriendo - en cuanto terminemos iremos a verte.
Hilde se fue con Wufei al hospital, era necesario que le sacaran una placa para ver si no estaba lesionado el hombro. Mientras los jugadores de colmillo blanco terminaban el juego sin uno de los principales taclers.
Lo habían llevado a Rayos X con urgencia y después lo habían llevado hasta uno de los cuartos donde le vendaban el hombro. Los ojos azules de Hilde siguieron cada movimiento y cada comentario de los médicos y enfermeras.
Cuando por fin se quedaron solos, Wufei dirigió sus ojos negros a la chica que le observaba con una chispa que nunca le había visto. Es que ella estaba preocupada por él?
-- Regresa al campo molestia - dijo Wufei viéndola.
-- Ni creas que estoy contenta de estar aquí, solo lo hago por que eres amigo de Duo - dijo ella solemne.
-- Si claro, solo has venido para burlarte de mí. Y ver mi pecho desnudo. - dijo con sarcasmo Wufei.
-- Ja!, como si eso me gustara - replico la morena dándole la espalda.
-- Hilde en verdad, regresa al campo, no dejes a tu hermano solo... - dijo Wufei en tono más serio.
-- Me dijiste Hilde? - dijo ella volteando a verlo sorprendida.
-- Así te llamas, no?
-- Si, pero nunca me llamas por mi nombre. Realmente debe ser muy importante que regrese al campo.
-- Esos malditos de Rocquefeller quieren hacerle algo a tu hermano. Regresa al campo y adviértele, que se vaya con todos, que se vaya con Trowa, pero que no se vaya solo. Aun no termina el juego, aun puedes alcanzarlo.
-- Pero no puedo dejarte solo. No hay quien este contigo - replico ella.
-- Y todos los doctores y enfermeras no cuentan?
-- Esta bien, regresare al campo que no esta muy lejos... pero vuelvo mas tarde. - dijo dándose la vuelta para salir del lugar.
-- Dios me ampare!! - dijo Wufei viendo al cielo.
-- Pesado!!
A pesar de no contar con Wufei al finalizar el partido Rocquefeller no logro alcanzarlos. Colmillo Blanco gano su pase a la final con solo 7 puntos, pero habían sido suficientes.
Oz hizo lo suyo con Edwards, era imposible perder contra ellos, ya que alguien en el equipo tenía el incentivo de volver a ver al mariscal de campo de Colmillo Blanco en el partido final y decirle como se sentía. Había sido una noticia terrible para el entrenador Traize enterarse que su pateador estrella no asistiría al partido por estar enfermo. Casi hace que fueran por él a su casa y lo sacaran así estuviera en coma, pero el capitán del equipo lo impidió asegurándole que iban a ganar sin la ayuda de Quatre. Y lo hicieron.
El hombro de Wufei solo había sido dislocado, no estaba roto el brazo. Aun así debía mantener el hombro vendado por unos días para que estuviera en perfectas condiciones para el juego final.
Y como Hilde le había advertido a Duo lo que él chino le había dicho, fueron todos en grupo en compañía de Zech a ver a Wufei al hospital, por lo que cualquier cosa que los jugadores de Rocquefeller planeaba, no se había dado.
Esa misma noche una mujer encerrada en una oficina tomaba su tercer vaso de whisky. Desde que Odin Low había aparecido la tarde anterior le había entrado un miedo terrible a ver a Traize o encontrase con Zech.
-- Ojalá pudiera retirar esa maldita novela de las librerías - pensaba dando un trago más al vino en su mano para después arrojar el vaso con furia hacía el piso haciéndolo mil pedazos - maldición!!
-- Enojada contigo misma mi querida Lady One?
Esa voz a sus espaldas le hizo estremecerse de miedo. Es que su peor pesadilla se haría realidad esa noche?. Volteo poco a poco para tratar de ver a ese hombre que le había obsesionado por años, al grado de hacer hasta lo imposible por separarlo de la persona a la que más amaba.
-- Señor Traize me asusto - dijo viéndolo parado en el umbral de la puerta. Traize solo sonrió y camino hasta su escritorio con la misma sonrisa que siempre le había dedicado.
-- No fue mi intención hacerlo. Digamos que estamos a mano, ya que usted me asusto cuando lanzó ese vaso al suelo - dijo Traize agachándose para intentar recoger los vidrios del piso.
-- No señor Traize, no haga eso - dijo la mujer agachándose para tratar de quitarle los vidrios de las manos haciendo que sus manos chocaran y retirándolas de inmediato totalmente ruborizada - lo siento.
-- No entiendo Lady que es lo que te pasa a veces. Días como los de hoy me parece estar viendo a la misma colegiala de hace diez años.
-- Quizá muy dentro de mí aun vive esa misma chica.
-- Ojalá dentro de mi viviera ese mismo joven - dijo Traize arrojando los vidrios al cesto de la Basura - sabes que Zech ha tratado de hablar conmigo? - pregunto Traize acercándose a ella. Lady One volteo sorprendida. - Pero yo no he querido verlo. Ya ha pasado demasiado tiempo y aun no quiero verlo.
-- Él lo engaño señor Traize, lo uso - insistió ella.
-- Lo se. Por eso agradezco que hayas estado en esos momentos conmigo Lady One.
-- Yo siempre estaré con usted.
-- Y en todos estos años mi querida Lady One, no has podido quitarme el señor? - cuestiono Traize tomando los mechones de cabello castaño de la mujer entre sus manos, haciéndola sonrojar terriblemente.
-- No he podido. Me gusta mas como se escucha señor Traize, que solamente Traize.
-- Entonces lo dejo a tu elección, mi querida Lady One - dijo Traize soltando los mechones de cabello de la mujer y caminando hasta la salida de la oficina de ella. Pero antes de salir volteo a verla - solo he venido a decirte que estamos en la final - dijo sonriendo - ojalá nos acompañes en el último juego. Será contra Colmillo Blanco.
-- Con gusto señor Traize - dijo la mujer sonriendo, viendo como Traize se perdía al cerrar la puerta - Ojalá me hubieras amado a mi y no a él Traize - murmuro en voz baja viendo el lugar por donde se había ido él.
La final sería entre la universidad privada de Oz y la universidad pública de colmillo blanco. Muchas cosas estaban en juego, no solo el titulo de campeón.
El sol matinal comenzó a colarse por la ventana abierta de aquella habitación y se dio la vuelta para no recibir de lleno el sol en la cara. No quería levantarse temprano, era sábado y quería pasar todo el día en la cama. Le dolían los brazos y parte del cuerpo. El juego del día anterior había sido uno de los más difícil que hubiera jugado y más difícil se había hecho por las impertinentes llegadas del tacler de Rocquefeller.
-- Ese maldito Trent! - murmuro tomando la almohada y colocándola sobre su cabeza.
El tacler de Rocquefeller había llegado en varias ocasiones hasta su sitio lanzándolo al suelo con fuerza. Sin Wufei que protegiera esa posición, debía lanzar de forma más rápida a algún jugador lo que le impidió que los receptores volvieran a anotar. Un poco más y perdían. Pero no lo hicieron, ganaron y con orgullo!. Wufei se había reído a carcajadas en el hospital cuando le contaron las caras de los jugadores de Rocquefeller cuando el silbato dio por terminado el juego sin que ellos volvieran a anotar.
Ahora solo quería descasar. Las heridas que su padre le había causado no habían cicatrizado del todo bien debido a lo que ese maldito de Trent le había hecho un día después de que recibió los golpes.
Quería descansar pero no podía. fuera de su cuarto las pisadas que iban de un lado a otro le impedían dormir. Por que había tanto escándalo a esa hora de la mañana?
Se levanto sin ganas de la cama y camino hasta la puerta de su habitación, cuando esta se abrió de golpe haciendo que Duo diera un brinco hacía atrás por el susto.
-- Duo que bueno que ya estas despierto, date prisa en arreglarte que no tardan en venir Trowa y Wufei. El desayuno estará listo en cinco minutos, si vas a bañarte hazlo de prisa y.. - Duo se quedo sorprendido de la velocidad con la que su hermana iba hilando las palabras, sabía que solo hablaba así de rápido cuando estaba nerviosa. Pero por que su hermana estaba nerviosa? Y que era eso de que Trowa y Wufei no tardaban en llegar?.
-- Espera, espera. de que se trata todo esto? - pregunto Duo sin entender.
-- Como que de que se trata Duo? Hoy es el festival que estamos organizando para poder comprar los nuevos uniformes. No me digas que se te olvido?
-- Rayos! - dijo Duo colocando ambas manos sobre la cabeza - si, lo olvide por completo.
-- Bueno, pues aun es temprano, así que arréglate.
-- Esta bien, pero de una buena vez te advierto que yo no tengo dinero para comprar nada - dijo Duo comenzando a sacar su ropa para meterse a bañar.
-- Me conformo con que me apoyes Duo, ya que no quisiste participar en la subasta. La mayoría aceptaron.
-- Ni Trowa, ni Wufei lo hicieron. - sentenció mientras entraba al baño.
-- No, esos son tan egoístas como tu!, después de todo ese dinero es para comprarles sus nuevos uniformes!.
Pero del baño no salieron más palabras.
Ahora recordaba por que Trowa y Wufei llegarían juntos a su casa. El chino se había quedado con Trowa. El lo cuidaría por esa noche, ya que sería imposible que su padre permitiera que se quedara en su casa. No importaba la preocupación que había mostrado por el chino cuando llegaron.
Había llegado solo 10 minutos después de las seis debido a que Wufei no había sido dado de alta pronto y al abrir la puerta se había topado con su padre esperándolo, pero en lugar de recibirlo con un golpe como en otras ocasiones, lo primero que hizo fue preguntarle donde estaba. Parecía que aquel reclamo que Heero le diera cuando ambos se quedaron a dormir fuera de casa, había surtido efecto.
Wufei fue el primero que paso y le explico todo al papa de Hilde, quien al verlo vendado se preocupo por él. No cabía duda que era la primera vez que sentía algo de envidia con su amigo chino. Su padre hace años que no mostraba preocupación por los daños físicos con los que llegaba o los que él le hacía.
Aun era muy temprano para presentarse en el estacionamiento de la facultad de administración, que era donde se llevaría a cabo el festival. Tenía el tiempo suficiente de arreglar las cosas. Necesitaba cambiar un cheque y llevar lo que usaría Duo cuando se convirtiera en su esclavo.
Bajo corriendo las escaleras con una bolsa de plástico negra. Llevaba su cámara digital en la bolsa para asegurarse de obtener las mejores fotografías del ridículo que haría el trenzado. Cuando obtuviera las fotos las haría circular por el internet, que mejor arma que esa para hacer circular una noticia a toda la ciudad y más lejos. Ya que los usuarios de internet suelen mandar cadenas haciendo que una noticia sin importancia se convierta en un gran chisme en muy poco tiempo. Lo que puede comenzar con cinco personas, puede llegar a terminar en millones.
Encontró en la puerta de salida a su mayordomo y se le ocurrió una idea. Si mandaba a Peigan a cambiarle el cheque, le ahorraría tiempo y así podría ir a buscar a Dorothy en lugar de esperarla.
Peigan tomo el cheque de las manos de Relena y le aseguro ir al banco cuanto antes para después llevarle el dinero al lugar en el que iba a estar.
Todo estaba saliendo según el plan.
Salio a toda prisa rumbo a casa de Dorothy, mientras Peigan tomaba su saco para salir rumbo al banco donde estaba la cuenta de Relena.
-- A donde vas Peigan? - pregunto una voz a sus espaldas cuando vio que el mayordomo se preparaba para salir.
-- Buen día señor Zech, su hermana me ha solicitado que le cambie este cheque - dijo el anciano mostrándole el cheque a Zech. Zech lo tomo entre sus manos y vio la cantidad escrita en él.
-- Te dijo para que necesita el dinero? - pregunto Zech intrigado.
-- No señor, no me dijo nada, solo me pidió se lo llevara a la facultad de administración de colmillo blanco.
-- El festival! - dijo Zech entendiendo que iba a hacer Relena - esta bien Peigan, no te entretengo mas.
-- Lo veo mas tarde señor - dijo Peigan haciendo una pequeña inclinación ante Zech y retirándose.
-- Creo Relena que no lograras lo que te propones - se dijo a si mismo.
Entro al despacho de la mansión y se sentó en el escritorio frente a su computadora. Acceso por internet a la página del banco donde estaban registradas sus cuentas y las de Relena. Como el hermano mayor y Tutor de su hermana, tenía poder absoluto sobre los bienes y dinero en las cuentas de la chica. La cantidad que quería sacar de su cuenta era mucha, así que bloqueo la cuenta para que nadie pudiera sacar nada de ella. Cuando el cheque de Relena tratara de ser cobrado, este le sería rebotado, lo que la dejaría sin esa cantidad para hacer maldades o pagarle a los maestros como había escuchado. Si quería comprar algo en la subasta, tendría que lograrlo solo con el dinero que traía en su bolsa, que quizá era suficiente para comprar a Duo.
Después de arreglar eso, salió de la mansión para tratar de ayudar al trenzado. No podía permitir que Relena lo humillara de la forma en que pretendía hacerlo.
Heero estaba sentado frente a la computadora, se había levantado temprano para correr como cada mañana y ahora terminaba de hacer la tarea que había dejado pendiente la noche anterior debido a la poca concentración con la que se encontraba.
No podía dejar de pensar en Duo. A esas horas el trenzado ya estaría llegando a su departamento cargado de víveres que ocupaba para cocinar para ambos. Mientras Duo cocinaba, él solía sentarse sobre uno de los bancos de la barra y le observaba moverse sin realmente estarle prestando atención a todo el mundo de cosas que decía. Solo lo veía sin que el se diera cuenta.
Le gustaba verlo reír, extrañaba oír su risa. Extrañaba ver su mirada violeta llena de luz. Pero debía aguantar un poco más. El siguiente viernes era el partido final y después de ese partido, ganara quien ganara le diría todo.
Mientras llegaba ese día, no se podía prometer no verlo sin que el lo viera. Como lo había hecho la tarde anterior después del partido contra Edwards. Le preocupaba un poco lo que Trent pudiera hacerle.
Por suerte no paso nada. solo el hombro lastimado del chino.
Pero ahora que era sábado. que haría? Dedicarse todo el día a pensar en él? Antes por lo menos tenía las novelas de Duo y se entretenía analizándolas después de que él se marchaba.
Cerró su computadora y se dirigió hasta su habitación para asomarse por la ventana viendo directamente a la parada del autobús. Cuantas veces había hecho eso mismo desde el día anterior? Como si con solo ver a la parada del autobús pudiera traer al trenzado a su departamento.
Se dio la vuelta con molestia, tenía que salir de allí!
Pero el sonido sorpresivo de un cristal que se rompía y de algo que rebotaba sobre la alfombra le sorprendió un poco. Corrió hasta la ventana para ver de qué se trataba. Alguien había roto uno de los vidrios de la ventana de su cuarto haciendo un gran hoyo en él. Pero al ver si se veía algún chico jugado baseball en la calle no había podido distinguir a nadie.
Se dio la vuelta para buscar la pelota, estaba seguro que los niños irían a reclamarla. Pero al voltear por todos lados no la vio. La había escuchado rebotar en la alfombra, el sonido sordo de que caía era lo que le había llamado más la atención que el sonido del cristal al romperse.
Vio tirado bajo la cama una bolita de papel arrugado. No recordaba haber lanzado ninguna hoja bajo la cama. Se estiro para tomarla y se dio cuenta que pesaba mucho, como si fuera una piedra.
No, eso no era una simple bola de papel, era una piedra envuelta en papel. La desenrollo y pudo ver que había letras escritas en el. Eran dos hojas, la primera tenía un mensaje formado con letras de revistas y la segunda era una hoja de libreta con letra de molde. 'De una mujer' pudo ver, por que los puntitos de las i'es eran hechos con corazones.
La primera hoja tenía unas pocas líneas.
'Esto es lo que Relena obligara a Duo a hacer una vez que lo compre como su esclavo. Trata de Impedirlo.'
La segunda hoja contenía la lista de Relena, ahora lo sabía. Por que Relena quería humillar a Duo de esa forma? Que le había hecho el trenzado para obligarlo a hacer semejante ridículo en la escuela? Sería verdad? O solo era una trampa? No debería confiar en un anónimo, pero algo en la forma de armar las palabras le hacía creer que debía confiar en esa persona. Que ya la conocía.
-- No voy a permitírtelo Relena - dijo arrugando las hojas y dejándolas sobre la cómoda, mientras se disponía a tomar su chamarra y salía rumbo al festival que sabía se haría en el estacionamiento de Administración de Colmillo Blanco, la facultad con mas alumnos de todo el campus.
No podía dejar que Relena lo comprara, tendría que hacer hasta lo imposible por ser él quien lo tuviera como su esclavo por un día. Pero como podría lograrlo? En esos momentos no contaba con los fondos suficientes para competir contra la chica más rica del estado. Y con Quatre enfermo. no había muchas esperanzas de lograrlo.
-- Pero algo tengo que hacer, no me quedaré de brazos cruzados - se dijo a sí mismo, mientras salía a toda prisa rumbo a la universidad de Colmillo Blanco.
En Administración se había montado una tarima para que todos pudieran ver la música y los bailables que se estaban presentando antes de dar inicio a la subasta. Ya varios grupos estudiantiles se habían prestado a cantar y a bailar y los estudiantes ya esperaban por la subasta.
Había más gente de la que esperaban, esos prometía ponerse muy emocionante, ya que no solo se habían inscrito los jugadores de football, también las porristas, claro, con la excepción de Duo, Wufei y Trowa que por más ruegos de las porristas, estos se habían negado a participar. La diferencia era, que las chicas subastaban besos y los chicos estaban obligados a hacer lo que quisiera su ama o amo, ya que no se especifico que debía ser una mujer la que comprara al jugador.
Se había anunciado en el partido del día anterior que la subasta daría comienzo a las once de la mañana y los estudiantes ya llevaban una cuenta regresiva de los segundos que faltaban para que diera la hora indicada.
Hilde estaba muy nerviosa con las porristas a los lados. Silvia Noventa sería la encargada de conducir la subasta y varias chicas más estaban comisionadas a recoger el dinero que se obtendría por el esclavo o el beso.
-- Las Once! - se escucho el grito general frente a la tarima, mientras Silvia Noventa entraba a ella para dar comienzo a la subasta.
-- Que bueno que ha venido tanta gente! - comenzó Silvia - eso quiere decir que vamos a divertirnos mucho. Pero antes de comenzar con la primera subasta, quiero agradecerle públicamente a una gran amiga que fue la que nos ha apoyado en toda esta locura, sin ser parte de las porristas.
Hilde volteo para todos lados al ver que Silvia la veía a ella. Se había puesto roja al saber que Silvia le indicaba con la mano que subiera. Pero ella no quería hacerlo, tenía muchos nervios de estar frente a tanta gente.
-- Vamos Hilde, sube! - le dijo Silvia, mientras los estudiantes comenzaban a gritar en coro 'que suba, que suba'.
Hilde comenzó a subir los escalones con nerviosismos, pero Silvia la tomo del brazo y le dio el micrófono para que hablara.
Los nervios la inundaron y abrió la boca, pero ninguna palabra salio de ella. Toda la gente le veía esperando que dijera algo. Sabía que si no decía algo pronto todos esos estudiantes comenzarían a gritarle avergonzándola terriblemente. Volteo un poco hacía donde había dejado a Duo a Trowa y a Wufei y vio unos ojos negros que le veían con burla. No!, no iba a dejar que Wuefi se burlara de ella. Cualquiera menos él.
-- Les agradezco a todos por unirse a esta causa. El dinero que se junte por la subasta que esta a punto de comenzar será para comprar los nuevos uniformes de nuestro equipo! Tanto de jugadores como de porristas. Recuerden que han pasado a la final y que mejor incentivo que un nuevo uniforme para hacer pedazos a OZ! - Hilde sonrió cuando todos los estudiantes gritaron en acuerdo. Volteo de nuevo para ver la mirada de Wufei, pero este solo hizo un ademán de 'pesada'.
Hilde le dio el micrófono a Silvia y estaba a punto de bajar cuando escucho como alguien gritaba.
-- Que subaste un beso! - Hilde volteo sorprenda al escuchar eso. 'Un beso?'
-- Yo ofrezco 50 por un beso de la morenita que acaba de hablar! - se escucho otra voz, mientras se veía un brazo levantado.
-- Yo 75!
-- Yo 100!
Las ofertas comenzaron a alzarse entre los estudiantes bajo la tarima. Silvia solo volteo a ver a Hilde, ella no iba a participar en la subasta. No podía hacerlo!
-- Participa Hilde - dijo Silvia en vos baja - las pujas van altas y ya sabes que necesitamos mucho dinero para comprar todos los uniformes. - Hilde solo negó vehementemente con la cabeza.
-- No, Silvia, yo no. yo no puedo. es que no. - dijo Hilde de forma nerviosa totalmente sonrojada.
Duo desde su lugar soltó la carcajada, haciendo que Trowa y Wufei voltearan a verle. No podía parar de reír ante lo que veía que hacía Hilde. Sabía que se estaba negando.
Wufei volteo a verla, se notaba que estaba sumamente nerviosa, pero no le dio importancia y solo se recargo en la pared.
-- Eso se lo tiene merecido por andar de arguendera. - Duo siguió riendo sin control hasta que se calmo un poco y pudo hablar.
-- No, ella no lo hará - dijo aun riendo - por que nunca ha besado a nadie - dijo quitándose las lagrimas causadas por la risa.
Al escuchar lo que dijo Duo Wufei se sorprendió. Jamás había imaginado que la chica no hubiese dado un beso y tanto que la había molestado con insinuaciones al respecto. Ella siempre le hacía dudar al decirle que no era algo que le constara. Pero muy en el fondo lo sabía, su mirada era demasiado limpia.
Y ahora había una bola de estúpidos pugnando por darle su primer beso!
-- 200!
El grito proveniente de alguien a un costado suyo les hizo voltear. Trowa y Duo no daban crédito a lo que veían. Wufei se había adelantado a ellos rumbo a donde estaban todos los estudiantes con el ánimo de que Silvia lo viera ofreciendo por un beso de Hilde.
Trowa comenzó a reír sin control y Duo permaneció mudo mientras Wufei los observo solo de reojo rojo por lo que estaba haciendo.
-- Hilde! - grito Silvia volteando a verla. Pero la mirada de Hilde estaba depositada en un jugador de ojos negros que con desesperación saltaba ofreciendo cada vez más y más - vendido por 500! - grito Silvia al ver que ya nadie ofrecía más y que Hilde ya no se seguía negando.
-- Dios mío que hice? - murmuro Hilde subiendo sus manos hasta la cara para cubrir el rubor que le tupía el rostro.
Un par de chicas se acercaron a Wufei para recoger el dinero de la primera subasta y con renuencia lo saco de la cartera para dárselos. Cuantos días tendría que tomar solo agua para calmar el hambre?
-- Debes subir para recibir tu premio Wufei! - dijeron las dos chicas.
-- Que!!!, delante de todos? - dijo Wufei rojo.
-- Así es. Si no, como sabremos que se cumplió el trato? Debes subir.
Las chicas tomaron a Wufei por ambos brazos para llevarlo hasta las escaleras, mientras Trowa siguió riendo totalmente descontrolado con ambas manos sobre el estomago.
-- Cállate Barton! - grito Wufei mientras las dos chicas lo arrastraban arriba de la tarima y lo ponían frente a Hilde.
Los ojos azules de Hilde observaba los oscuros de Wufei, estaba nerviosa, lo podía ver en sus ojos y en su posición totalmente tiesa. Ella estaba clavada en su lugar sin atreverse a moverse o a decir algo. Solo le observaba sin decir nada, estaba esperando que fuera él quien diera el primer paso, pero no podía. Ella lo detestaba y si la besaba en los labios jamás se lo perdonaría.
Los gritos de los estudiantes apurándolos a que se besaran o la risa sin control de Trowa no les importaban. Ambos estaban totalmente ruborizados y nerviosos. Alguien tenía que dar el primer paso y se sorprendió al ver que era ella quien cerraba los ojos y levantaba un poco el rostro hacía él.
Ella!, era ella quien le ofrecía sus labios. Solo tenía que tomarlo, pero.
Se encontró a si mismo tomando el rostro de la chica con su mano libre y dirigiendo sus labios hacía la frente y no a los labios que tan seductoramente habían subido para darle el beso que había comprado.
Hilde abrió los ojos enormemente para ver a Wufei, él aun tenía su rostro sujeto con una de sus manos. Era una sensación tan calida, pero el que le besará en la frente y no en los labios cuando era ella quien se los había ofrecido le lastimaba profundamente. No pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas.
Los estudiantes reunidos comenzaron a gritar que el beso así no! Que fuera un beso en la boca!, que si otro hubiera ganado se habría aprovechado y un montón de cosas más. Pero nada de lo que decían le importaba, solo le importaban esas lágrimas que comenzaban a caer por aquel rostro delgado, blanco y expresivo.
-- Tan repugnante te parezco? - pregunto en un susurro la chica mientras sus lagrimas se derramaban, pero con el pulgar Wufei limpio una de las gotas cristalinas que comenzaba a caer.
-- No. Pero tu primer beso debes dejarlo para alguien que te ame y que tu. - intento responder el chino con nerviosismo. El rubor que había desaparecido del rostro de la morena se volvió a intensificar.
Al tiempo en que sonreía en respuesta subió sus brazos haciendo que él la soltara para tomar el rostro del chino entre sus manos. Cerró los ojos y se puso de puntillas para alcanzar sus labios mientras le murmuro.
-- Yo se que tu me amas. - dijo uniendo sus labios a los del chino.
Ella le había besado delante de todos. No pudo escuchar los gritos de aceptación y los aplausos de la gente reunida bajo la tarima o como la risa de Trowa desapareció de pronto. Solo escuchaba su corazón latiendo a toda prisa. No sintió el dolor en su hombro al subir los brazos hasta la cintura de la chica para abrazarla a su cuerpo.
Eso que diablos importaba! Solo era un dolor sin importancia. Nada comparado al calor que la chica podía transmitirle con ese simple beso.
Ya ni siquiera importaba si moría de inanición por no probar comida. Ese beso le bastaría para morir con tranquilidad.
Y entre aplausos de aceptación dio comienzo la subasta de besos y esclavos.
La subasta de besos de las porristas comenzó con 20 e iban subiendo poco a poco. Los gritos de las cantidades se escuchaban por todos lados. Hilde había bajado acompañada de Wufei, pero apenas había dado unos pasos fuera de la tarima corrió a los brazos de Duo para ocultar la cara totalmente roja.
Duo se quedo en silencio sosteniendo a su hermana entre sus brazos observando a otro rojo Wufei a los ojos. Pero al sentir la mirada tanto del trenzado como del capitán de Colmillo Blanco sobre él, desvió la mirada nervioso.
-- Yo. yo me. me voy a mi casa - dijo Wufei sin animarse a verlos.
-- Que no te ibas a venir conmigo? - dijo Trowa viendo como Wufei caminaba lejos de ellos.
-- No Barton, te veo luego - dijo agitando su mano y apresurándose a salir de donde estaban todos.
-- Hilde. - dijo Duo, pero la chica se aparto de él de forma rápida.
-- Estoy bien Duo, tengo que ir a ayudarles a las chicas - y diciendo esto se fue corriendo con las porristas.
-- Mujeres!, quien las entiende! - dijo Duo viendo como Hilde reía en compañía de las chicas.
-- Yo también me voy Duo - dijo Trowa viéndolo fijamente - Catherine de nuevo no llego anoche. Me dejo un recado diciendo que llegaba al medio día y me interesa estar en casa cuando regrese.
-- Vas a hablar con ella? - pregunto Duo de forma sería. Trowa solo asintió con la cabeza - quieres que te acompañe?
-- Gracias, pero no. Esto lo tengo que hacer solo. Te vas a quedar?
-- Si, voy a esperar a Hilde. Aun que finja que no le afecto el beso, si lo hizo. A mi no puede engañarme.
-- Y no solo a ella. A nuestro amigo también. Nunca lo había visto tan nervioso.
-- Es que tu no lo viste en su casa cuando mi hermanita se quedo a dormir - dijo Duo sonriendo, haciendo que Trowa esbozara una sonrisa.
-- Bueno, que te diviertas.
Trowa se marcho dejando a Duo solo recargado en una de las paredes a un costado de la tarima. Tenía una magnifica vista de todos los estudiantes desde allí. Y la subasta de los jugadores de Colmillo Blanco estaba por comenzar.
Relena iba sumamente enojada y apurada. Había ido a buscar a Dorothy a su casa, pero al llegar ella ya no estaba. Sabía bien que debió avisarle que iría a buscarla y no lo hizo. Tuvo que regresar a su casa y fue allí que la encontró. Eso le había hecho perder mucho tiempo, solo esperaba que la subasta de Duo aun no comenzara.
Arrastraba a Dorothy por todo el estacionamiento, necesitaba llegar antes de que subastaran a Duo. No estaba dispuesta a permitir que alguien más lo comprara. Tenía todo planeado y no podía salirse nada de su plan.
-- Vamos Dorothy, apúrate! - dijo Relena jalando a Dorothy por el brazo.
-- Vas muy deprisa Relena y yo traigo tacones, no puedo correr tan rápido!
-- Pues quítatelos, pero no podemos llegar tarde!
-- No, no llegaremos tarde para el show - dijo Dorothy en un murmullo mientras seguía corriendo detrás de Relena.
Había demasiados estudiantes, demasiado ruido. Todo eso era un verdadero caos. Como podían escuchar las ofertas entre tanto desorden?
Camino de forma lenta buscando la cabellera castaña que tanto le gustaba. Pero no se veía por ningún lado. Es que todo había sido una mentira? Realmente el anónimo que le lanzaron por la ventana no era cierto?
Pero entonces algo llamó su atención. El cabello platinado de una persona que observaba desde la parte trasera toda la subasta. Al parecer el coach Zech estaba al pendiente de lo que pudiera pasar con sus jugadores. Quizá todo había sido una falsa alarma. El coach Zech no permitiría que su hermana hiciera algo para humillar a nadie. Es más, ella no se veía por ningún lado.
Duo seguía recargado en la pared viendo todo lo que las chicas hacían. Riendo con cada locura que las nuevas amas les pedían hacer a los jugadores que habían comprado. Algunas al obtener el triunfo se lanzaban al cuello de los jugadores con felicidad para besarlos. Otras los tomaban por el brazo y rápidamente los arrastraban fuera del campus de administración. La pregunta que surcaba su cabeza era a donde los llevarían?
No, definitivamente él nunca participaría en una locura semejante.
Giro su vista para ver si distinguía a alguien entre los estudiantes. Tenía la vaga esperanza de ver a Heero entre ellos. Pero sabía que siendo un festival de Colmillo Blanco, quizá los estudiantes de Oz no se presentarían.
Pudo distinguir en la parte de atrás al coach Zech hablando con un hombre mayor y al frente de la tarima a Klementz. Pero no era de extrañarse el verlo allí, ya que Klementz se dedicaba a sacar fotos de todos los jugadores de oz y colmillo blanco para sacar su articulo amarillista de siempre.
Por fin había dado con su paradero. El trenzado estaba cerca de las escaleras que conducían a la parte alta de la tarima. No se veía que corriera ningún peligro, lo mejor era irse y verlo después del juego. Pero no podía apartar la mirada de él. Lucía tan divinamente distraído que no podía dejar de verlo. Que daño hacía seguir observándolo, al fin y al cabo, él no sabía que estaba allí.
Pero entonces Duo dirigió si mirada de forma sorpresiva hasta un grupo de estudiantes casi al centro del lugar. Fue entonces que distinguió entre todas esas personas un par de ojos azul cobalto que le veían con detenimiento. Un par de ojos de un color azul que extrañaba tanto. Un par de ojos que tenía días de no ver. Sintió como el corazón comenzaba a latir de forma apresurada con solo verle. Quería bajar de ese lugar y aproximarse a él. Quería volver a besarlo, decirle que quería seguirlo viendo aun que él no sintiera lo mismo. Pero se había prometido a si mismo dejarlo de ver. Pero si se había despedido de él que hacía Heero allí ahora? Cuanto tiempo llevaba viéndolo de esa forma?
Después de todo había logrado verlo, claro tenía una vista privilegiada desde el lugar en el que estaba. La expresión de asombro en su rostro le encantaba. Cuantas expresiones podían formar esos ojos violetas y esa sonrisa clara?
Duo sonrió al ver la mirada suavizada de Heero, lo estaba viendo a él y a nadie más. Sería demasiado soñar que había ido a buscarlo a él? Dio un paso al frente para intentar bajar del lugar en el que estaba y llegar hasta él. Pero algo llamó su atención. La cabellera dorada de una chica que estaba a unos pasos del capitán de oz.
-- Si era demasiado soñar - se dijo a si mismo con tristeza regresando a su lugar al reconocer a Relena entre la gente.
La subasta estaba casi por terminar, Silvia Noventa ya había anunciado que solo faltaba una última persona a subastar y que esta era alguien que no se esperaban.
-- El último jugador a subastar es nada mas y nada menos que nuestro Mariscal de Campo Duo Maxwell!!!
Duo volteo sorprendido a ver a Silvia quien le pedía que subiera. Pero él nunca acepto participar, él no había dado su autorización para que incluyeran su nombre en esa subasta. Subió corriendo hasta donde estaba Silvia para decirle que él no iba a participar.
-- Es un error Silvia, yo nunca acepte participar! - dijo Duo molesto.
-- Si tu nombre esta en esta lista es que en algún momento dijiste que si! - se defendió ella.
Las ofertas por Duo se habían comenzado a escuchar, solo que Duo por estar discutiendo con Silvia no se había dado cuanta de quienes eran los que ofrecían por él.
-- No voy a participar, no voy a participar y no voy a participar!! - insistió Duo.
-- Tienes que participar. Yo misma tuve que subastar un beso y no fue algo agradable. Yo creo que tu lo pasaras mejor! - insistió Silvia.
-- No! - dijo Duo renuente a aceptar.
Heero observo con sorpresa que efectivamente Duo estaba incluido en la subasta. Pero al ver como discutía con la encargada, se daba cuanta de que él no se había inscrito por voluntad. Tendría algo que ver Relena con eso? Pero hasta ahora, nadie de los que ofrecía dinero por Duo era la rubia jefa de porristas de Oz. Sin embargo había varios chicos ofreciendo por él y eso no le agradaba.
-- Vaya capitán, has venido a comprar a tu novio?
Heero volteo al escuchar una voz conocida a sus espaldas. No se esperaba verlos allí, no después de que jugaran el miércoles en los campos de medicina.
-- Trent.
-- Heero Yuy, no creí que dejaras que Duo fuera subastado.
-- Yo no sabía que él estaría en la subasta.
-- Bueno, ya que esta en ella. Que gane el que tenga más dinero - dijo Trent con una mueca sarcástica adelantándose para comenzar a ofrecer dinero por Duo - 500!!
-- 750! - se escucho una voz de mujer que Duo pudo reconocer de inmediato.
Al escuchar esa voz, Duo dejo de discutir con Silvia para verla. Relena Piscraf estaba al centro de todos los estudiantes con la mano levantada ofreciendo una gran suma por tenerlo de su esclavo. No!, cualquiera menos ella!!
-- 800! - grito otra voz de un hombre.
Duo apretó los dientes al reconocer esa otra voz. Volteo para ver los ojos negros de Trent y la sonrisa lasciva que dibujaba cuando se percato que lo había reconocido. No, él tampoco!!! Mil veces con la rubia pesada que con el pervertido de Trent!.
-- 1000! - volvió a gritar Relena dibujando una sonrisa de satisfacción al ver la cara de Duo.
Trent retrocedió con sus amigos para intentar juntar más dinero. Mil era demasiado y no lo llevaba consigo. Pero sus amigos tampoco traían mucho encima.
-- 1050? - dijo Trent al no haber conseguido más, mientras Relena soltó la carcajada.
-- 1100! - dijo Relena riendo.
La risa de Relena desapareció al ver delante de ella los ojos cobalto de Heero que le veían de forma fría. Estaba justo al frente de ella y estaba por levantar la mano. Es que también iba a ofrecer por Duo? No!, eso no iba a permitírselo!
-- 1150 - se escucho la voz de Heero.
Duo se quedo en silenció al ver a Heero ofrecer una cantidad tan alta. No iba a poder sostenerla por mucho tiempo si Relena ofrecía más. No tenía caso que lo hiciera, lo único que iba a conseguir con eso, era darle material a Klementz para su artículo sensacionalista.
Duo agito la mano en señal de negativa, diciéndole a Heero que no con ella. Relena sonrió al ver ese gesto, sabía que Heero no podría ganarle. Él solo se sostenía con una beca y ella tenía mucho dinero. Aun faltaba que llegara Peigan con el cheque cambiado, pero por mientras tenía el dinero que traía en la bolsa.
-- 1300 - dijo Relena, quería terminar rápido, así haría que Duo hiciera el ridículo antes de que todos, incluido su hermano, se fueran.
-- 1400 - volvió a decir Heero de forma fría. Haciendo que la mirada de Relena centellará por la furia. Era evidente para todos que esto se estaba convirtiendo en una batalla por que nadie más ofrecía, solo ellos dos.
-- 2000!!!! - gritó Relena con furia haciendo que reinará un silencio sepulcral al escucharlo.
Todas las miradas se fijaron en Heero, nadie sabía si rebatiría la cantidad dicha por Relena, pero estaban esperando o que se retirará o que ofreciera más. Pero Heero solo observaba a Duo a los ojos. Duo entendió con esa mirada que ya no podía ofrecer más, Relena había ganado.
Comenzó a escucharse la última cantidad en voz de Silvia, cuando se pronuncie la tercera vez, Relena habría ganado.
Heero bajo la mirada, mientras Relena observaba triunfal a Duo. Era la segunda vez que Silvia repetía la cantidad, una vez más y no habría nada más que hacer.
Pero entonces Heero sintió que alguien metió la mano a la bolsa de su chaqueta. Entre todo el amontonamiento de gente no pudo distinguir quien lo había hecho a pesar de que volteo para todos lados de forma rápida. No traía cartera en ese sitió, pero ahora sentía que pesaba. Metió la mano para saber que era y vio con sorpresa que era un fajo de billetes. Pero quien?... no tenía tiempo de averiguar ahora ya lo intentaría después, aun tenía tiempo de salvar a Duo de las manos de Relena.
-- Y 2000 a las tre..
-- 2100 - dijo Heero en voz alta haciendo que Silvia interrumpiera el conteo.
Todos voltearon a ver a Heero. Duo ya se estaba haciendo a la idea de que sería esclavo de Relena por todo lo que restaba del día. Los ojos de Relena centellaron de nuevo por la furia, como es que Heero había podido rebasarla tan pronto!, de donde había sacado tanto dinero?
-- 2300! - grito Relena apretando los puños, ya había agotado los fondos en efectivo que traía en su bolsa. Necesitaba que Peigan llegara pronto.
-- 2400 - dijo Heero de forma fría haciendo que Relena comenzara a enrojecer por el enojo.
Un hombre mayor se abrió camino para llegar hasta Relena, ella sonrió al verlo, por fin tendría el dinero que necesitaba para comprar a Duo, si era necesario daría 10,000 por él. Pero sabía que Heero no aguantaría mucho el ritmo de la oferta.
Estaba a punto de levantar la mano para hacer la contra oferta, cuando Peigan le susurro algo al oído. En esos momentos su piel se torno blanca y el miedo inundo su rostro. Bajo el brazo sin ofrecer nada y se dio la vuelta para salir de allí seguida de Peigan.
-- Y 2400 a las tres! - grito Silvia.
Duo pudo ver la mirada de satisfacción en el rostro de Heero. Sonrió al verlo, pasaría todo el día en su compañía y él que había pensado que ya no volvería a verlo.
Trowa había llegado a su casa y de nuevo no había encontrado a Catherine. No era una persona que se desesperara fácilmente, pero ya estaba comenzando a desesperarse. Quería saber de Quatre, necesitaba ver sus hermosos ojos aqua una vez más. Necesitaba escuchar su voz y escucharlo reír. Pero que diría Catherine al saber lo que sentía por el rubio? Eso era lo único que lo detenía para ir a verlo a su casa.
Escucho como la puerta de su casa se habría y su hermana entraba diciendo 'ya llegue Trowa'. Había estado tan concentrado en sus pensamientos que nunca escucho el auto llegar.
Se sentó en su cama al tiempo en que la cabeza de Catherine se asomaba por la puerta sonriendo.
-- Hola Trowa, pensé que no estabas - dijo ella entrando y sentándose en la cama a un lado de su hermano.
-- Tengo rato esperadote - contesto Trowa viéndola detenidamente. Lucía un par de ojeras enormes bajo los ojos.
-- Lo siento Trowa, pero tuvimos una epidemia en el hospital. Comenzaron a llegarnos casos de conjuntivitis desde hace tres días. Primero cuatro a cinco casos diarios, después hasta 10 y 20. Las cosas aun no están bien, por lo que decidí quedarme a cubrir turno doble, para evitar contagiar a alguien más.
-- Entonces vas a regresar? - pregunto Trowa de forma seria.
-- Si, solo tomo un baño, como y descanso un poco para después regresar.
-- Necesitas ayuda? - pregunto Trowa.
-- Gracias Trowa, pero no es necesario. Además no creo que te permitan entrar - dijo sonriendo. - Si no has salido por estarme esperando, puedes hacerlo, yo estaré bien - volvió a sonreír a su hermano. Pero Trowa solo bajo la vista - Trowa a ti te pasa algo - dijo volviendo a sentarse en la cama a un lado de él.
-- Por que crees que me pasa algo? - pregunto sin levantar la vista.
-- Por que te conozco, recuerda que soy tu hermana mayor. - Al ver que Trowa no dijo nada, puso ambas manos sobre las rodillas de él para verlo a los ojos - Anda Trowa dime que te pasa? Tendrá algo que ver con tu amigo Quatre? - pregunto sonriendo. Trowa levanto la vista sorprendido.
-- Por que crees que tiene algo que ver con él? - Catherine se levanto y comenzó a moverse por el cuarto.
-- Pues por que siempre sales con él los sábados y hoy es sábado y te encuentro aquí solo. A caso se pelearon? - dijo volteando a verlo con una sonrisa en los labios. Pero Trowa solo la observo sin decirle nada. - Mmm, veo que si se pelearon.
-- Sabías que Quatre es gay? - pregunto Trowa viendo a Catherine. Ella de nuevo se sentó en la cama para verlo de nuevo a los ojos.
-- No, pero lo sospeche desde la primera vez que lo vi.
-- Y no te molesto el que fuera uno de mis amigos?
-- Por que habría de molestarme Trowa. Duo también es amigo tuyo y jamás lo he rechazado por su condición. Es una linda persona, también Quatre es una linda persona. A caso se pelearon por que no te había dicho que es gay?
-- No. No fue una pelea, fue, fue. es que él. él. yo. yo. - dijo de forma nerviosa bajando la vista.
-- Trowa - dijo con una sonrisa - es que te gusta Quatre?
Trowa levanto la mirada totalmente ruborizado. No esperaba que su hermana le dijera de forma tan tranquila que le gustaba Quatre. Esperaba reclamos, incredulidad, pero no esa sonrisa tan abierta de ella.
-- Te gusta? - volvió a preguntar con la mas amplia de las sonrisas. Trowa bajo la vista y solo asintió con la cabeza. - lo sabía! - dijo levantándose de un salto.
-- Lo sabías? - pregunto Trowa con escepticismo.
-- Si, te vi hace unos días afuera de la casa. He de decirte que te portaste muy mal con ese chico. Quatre no se merecía que lo trataras de la forma en que lo hiciste. Así que si esta enojado contigo por eso, yo estoy con él!
-- Catherine!
-- Nada de Catherine! Ese pobre chico te ama, te lo dijo y tú lo corriste de una forma horrible. Me sentí tan mal por lo que hiciste, que quise reclamarte por él. Pero te encerraste en tu habitación y decidí esperar hasta que decidieras decírmelo para decirte lo mal que obraste ese día.
-- Catherine, entonces no te molesta el que me sienta atraído por otro hombre? - pregunto Trowa viendo a su hermana con sorpresa.
-- Te voy a confesar algo - dijo Catherine de forma seria - yo siempre le he estado muy agradecida a Duo por haberte ayudado con el idioma. Por hacerse tú amigo cuando nadie te hablaba. Por estar siempre contigo cuando yo no lo estaba. Siempre desee que Duo hubiese sido una chica para que tú te fijaras en ella.
-- He? - comento Trowa sin entender.
-- Si Trowa. Yo deseaba que tu y Duo se quedaran juntos. Cuando me entere que Duo era gay - dijo riendo - yo desee que tu también lo fueras y que ambos terminaran juntos. Ese era mi secreto Trowa. Pero se que tu no estas interesado en Duo, sino en Quatre. También es una linda persona, muy linda, tan linda como lo es Duo. Se que los dos se llevaran muy bien y serán felices juntos. Lo se y lo he visto - sonrió.
Trowa sonrió ante las palabras de su hermana. Como había dicho Duo, ella jamás sería como el señor Schbeiker.
-- Y ahora te dejo Trowa, por que me muero de sueño! - dijo Catherine disponiéndose a salir de la habitación de su hermano. Pero volteo antes de abrir la puerta - mas vale que lo busques! No te perdonare si no lo haces.
Dorothy buscaba por todos lados a Relena, se le desapareció cuando aun estaba compitiendo contra Heero y no supo en donde se metió. Habría sido capaz de abandonarla en la escuela? Si, la creía capaz.
-- Buscas a alguien Dorothy? - Dorothy volteo al escuchar una voz a su espalda y sonrió al verlo.
-- Si Klementz, a mi prima - dijo con una sonrisa.
-- Ella ya se fue. Por lo visto no pudo ganarle a Heero en la subasta por el mariscal de campo de colmillo blanco y eso la molesto mucho. Y veo que te dejo abandonada aquí - dijo sonriendo.
-- Esa Relena!, siempre me hace lo mismo. Pero que bueno que no gano a Duo - rió.
-- Por lo visto el capitán de oz cada vez hace más evidente su interés por el mariscal de colmillo blanco - dijo suspicaz Klementz.
-- Y eso que no has visto lo que yo he visto - dijo Dorothy con una sonrisa.
-- Y que tal si me lo cuentas? - sonrió Klementz a su vez.
-- Para que? Para que lo saques en tu articulo amarillista?
-- Quizá si. Depende que tal este la noticia. Entonces me la cuentas en la cena? - pregunto con una sonrisa mas amplia.
-- Me estas sobornando? - cuestiono Dorothy?
-- No. Solo te estoy pidiendo una cita, en la cual podemos divertirnos y podrás contarme lo que has visto entre esos dos jugadores.
-- Bueno, entonces pasa por mí a las ocho - dijo tendiéndole su tarjeta - te veo en la noche.
-- Hasta en la noche entonces - dijo sonriendo, mientras besaba la tarjeta que le había dado la rubia.
Duo iba caminando a un lado de Heero de forma silenciosa, desde que bajo de la tarima no había podido decirle nada. Quería decirle tantas cosas, pero nada salía de su boca. Solo sentía su corazón latiendo de forma acelerada y un profundo nerviosismo que le embargaba. Lo único que Heero le había pedido era que llevara su pesada mochila negra que no dejaba.
Heero abrió la puerta de su departamento y dejo que entrara Duo primero. Le indico que dejara su mochila sobre el mueble.
-- Y que quieres que haga Heero? - pregunto Duo por fin.
-- No tienes por que hacer nada. Ponte a estudiar - dijo Heero de forma fría. Cuanto había extrañado esa forma de comportarse.
-- Pero se supone que soy tu esclavo. Puedo hacer cualquier cosa que tu quieras!, lo que sea! - dijo Duo. Heero solo lo observo sin decir nada. Una idea traviesa cruzo por su mente al ver los ojos cobalto de Heero y era que ojalá le pidiera ser su esclavo sexual, estría dispuesto a hacer cualquier cosa que el deseara.
-- Esta bien, entra al cuarto - dijo abriendo la puerta. Duo abrió los ojos por la sorpresa, es que su fantasía se haría realidad? - necesito que me ayudes con algo aquí dentro.
Duo se dio prisa en entrar y vio el vidrio quebrado de la ventana principal de la recamara.
-- Una pelota de baseball? - pregunto Duo apuntando al vidrio.
-- No, una piedra. - le contesto Heero mientras sacaba del armario una aspiradora manual - ya que has dicho que harías cualquier cosa que yo te pidiera, ten - dijo dándole la aspiradora - ponte a recoger los vidrios que aun están en la alfombra. Cuando termines habrá que quitar ese vidrio quebrado y comprar otro para ponerlo. Hace frío y no quiero que entre el aire por allí.
-- Eso es todo? - pregunto Duo viendo a Heero.
-- Si quieres después haces mi tarea.
-- He! - dijo Duo sin poder creer lo que Heero dijo.
-- Olvídalo. Donde dejaste a Trowa y al Chino, no los vi en la subasta - dijo Heero parado a un costado de la cama, mientras Duo encendía la aspiradora para recoger los vidrios.
-- Wufei se fue a su casa. Supongo que se sentía muy avergonzado después de que mi hermana lo beso delante de todos. Y Trowa también se fue por que necesitaba hablar con su hermana.
-- Y te quedaste a merced de Trent y sus amigos - dijo Heero cruzando los brazos sin verlo. Duo levanto la vista con la aspiradora portátil en las manos.
-- Yo no sabía que ellos irían a la subasta, de haberlo sabido me hubiera quedado en casa.
-- Tienes algún problema con Relena? - pregunto Heero viéndolo fijamente. Duo se levanto y se acerco a él.
-- Yo no tengo ningún problema con ella. Creo que ella es la que tiene un problema conmigo. Por que lo preguntas? - Heero camino hasta la cómoda y tomo los papeles hechos bola que había dejado allí para dárselos a Duo.
-- Por eso. - Duo tomo los papeles y los desarrugo para leer la lista que veía escrita allí.
1.- Ponerse el traje de conejita de playboy. 2.- Maquillarse. 3.- Usar el traje en la escuela. 4.- Robarle un beso a Zech delante de todos los jugadores. 5.- Gritar delante de todos 'soy gay'
-- Que!!!, quieres que haga todo esto? - dijo Duo sorprendido.
-- No. Relena quería que hicieras eso en la escuela.
-- Y tu como lo supiste?
-- Por la nota que viene en la segunda hoja. - dijo Heero, mientras Duo desdoblo la otra hoja para ver el contenido.
-- Y por que te la mandaría a ti? Quien sería la persona que lo hizo?.
-- Alguien a quien le caes muy bien. - dijo Heero de forma seca.
-- Pero por que a ti?.- cuestiono Duo sin entender - Cuando Relena ofreció los 2000, yo sabía que tu no tenías para ofrecer más. Te quedaste sin dinero por mi culpa Heero. - dijo Duo apesadumbrado bajando la vista.
-- No. Alguien dejo dinero en la bolsa de mi chaqueta. - Duo subió de nuevo la vista asombrado.
-- Quien?
-- No me dio tiempo a investigar. Tenía que salvarte de hacer todo eso que quería Relena.
Duo Sonrió ante lo que dijo Heero. Como le agradaba de él esa forma de querer protegerlo de cualquier cosa que pudiera hacerle daño.
Era pasado el medio día, el solo bañaba de rojo y amarillo todo el jardín de la mansión. No cabía duda que a pesar de estar haciendo un poco de frío, era un día hermoso.
Pero no para él.
Desde que Trowa lo había rechazado los días siempre eran grises. Nunca se había sentido tan abatido como ahora. No tenía ganas de levantarse de la cama, mucho menos de ir a una escuela que no le gustaba o hacerse cargo de unos negocios que detestaba. Solo quería seguir en la cama, esperando que la tristeza que le embargaba desapareciera con su vida o menguara un poco. Pero los días pasaban y ninguna de las dos cosas ocurría.
Iría se había encargado de llevarle los alimentos hasta su habitación día tras día. Nadie sabía por que estaba así, por que a nadie le había dicho el motivo. Todos suponían que estaba enfermo y en cierta parte tenían razón. Estaba enfermo de dolor.
El golpe en la puerta lo distrajo de mirar por la ventana. Con un simple 'adelante' dio permiso para que su hermana entrara. Sabía que era hora de sus alimentos, pero de nuevo no tenía apetito, solo quería que lo dejaran solo.
-- Quatre - escucho la voz de su hermana, pero no quiso voltear a verla - debes comer algo. Si no comes nada vas a enfermar más. También creo que deberías levantarte de la cama.
-- Gracias por preocuparte Iria, pero no tengo ánimos de salir o de comer - contesto el rubio sin verla, solo viendo por la ventana.
-- Si sigues así, puedes morir Quatre! Nadie puede sobrevivir tanto tiempo sin probar alimento - insistió Iria. Pero Quatre siguió viendo solo por la ventana - te dejo la comida sobre la mesa y piensa en lo que te dije. Voy a cerrar con llave.
Escucho como la puerta de su cuarto se cerró y como entraba el cerrojo y las lagrimas que había aguantado comenzaron a derramarse por su blanco rostro.
-- Yo solo quiero morir. - susurro bajando la vista mientras las lágrimas caían a gotas hasta sus manos.
-- Por que quieres morir Quatre?
La voz que escucho a sus espaldas le hizo dar un salto en su cama volteando totalmente sorprendido hacía el lugar de donde provenía la voz. No esperaba verlo allí, en su habitación.
-- Tro. Trowa? ... - dijo de forma nerviosa, sintiendo como un rubor subía hasta su rostro.
Trowa camino hasta estar a la orilla de su cama. Los ojos color aqua de Quatre lucían tan luminosos como siempre, pero con una sombra de tristeza que le daba un aire de fragilidad hermoso. El rubor sobre sus blancas mejillas le hacía ver como una figurilla de porcelana. Era como un ángel, solo le hacían falta las alas, por que el pijama de seda de color blanco le sentaba tan bien.
-- Si mueres me matarías de pena. - dijo Trowa viéndolo a los ojos. Los ojos de Quatre se abrieron por el asombro. Abrió la boca para decir algo, pero de su boca no salieron las palabras. - Es por mi culpa que estas así? - pregunto Trowa, pero Quatre solo bajo la vista sin decir nada.
Era tan doloroso ver el estado de ánimo del rubio. No era la primera vez que veía a una persona deprimida y sin querer nada de la vida. Y todo era por su culpa. Lo sabía, sabía que Quatre estaba así por su causa, por la forma en que lo había tratado.
-- Perdóname - dijo Trowa acercándose a Quatre en la cama y abrazándolo fuertemente a su pecho.
La calidez que le transmitía el abrazo de Trowa hizo que su corazón comenzara a latir de forma apresurada. El le pedía que lo perdonara!. Había ido hasta su casa a verlo y a decirle esas palabras. Que difícil debía ser para él hacerlo, cuan valiente estaba siendo al decirlo de esa forma.
-- Nunca quise hacerte daño, nunca fue esa mi intención. Yo solo. solo.
-- Te amo Trowa - dijo Quatre levantando su rostro para ver al capitán de colmillo blanco a los ojos interrumpiendo lo que Trowa trataba de decirle.
-- Yo también te amo Quatre - dijo Trowa con una sonrisa sin romper el contacto visual con el rubio.
Cuanto había soñado con que aquellas palabras salieran del capitán de colmillo blanco, cuanto había deseado poder escucharlas y ahora que lo hacía, las lágrimas no pudieron esperar.
Trowa subió sus manos hasta el rostro del rubio. Su piel era tan suave, como la fina seda del pijama que traía. Comenzó a secar las lágrimas con suaves besos, haciendo que Quatre cerrara los ojos ante las sensaciones y temblara ligeramente ante el contacto de los labios de Trowa sobre su piel.
-- No llores Quatre, no me gusta verte llorar - susurro con sus labios aun pegados a su mejilla sonrosada que ahora adquiría un color carmín intenso.
Quatre sintió como Trowa levantaba su rostro de forma delicada para sentir el suave contacto de sus labios sobre los suyos. Trowa volvía a besarle como aquella vez en la universidad, pero esta vez con más pasión, con más entrega.
Subió sus brazos para sujetarse al cuello de Trowa devolviendo el beso de la misma forma en que Trowa lo hacía. Trowa soltó el rostrote Quatre y bajo sus brazos para abrazar a Quatre a su cuerpo.
Quatre había abierto los labios y ahora podía introducir su lengua para saborear su exquisito sabor. Lo abrazaba cada vez más a su cuerpo, comenzaba a excitarse al sentirlo tan cerca y al sentir las caricias que el rubio daba sobre su espalda. Si no paraban ahora mismo, eso podía llegar más lejos.
-- Quatre debes comer - dijo Trowa separándose de él con la voz entrecortada por la excitación.
-- Eso es lo que estoy haciendo - dijo Quatre, sin soltarlo del cuello, totalmente ruborizado. Trowa río.
-- Me refiero a la comida. Luego podemos devorarnos mutuamente, pero primero debes reponerte. - dijo Trowa sin borrar la sonrisa de su boca.
-- Es una promesa? - pregunto Quatre sonriendo.
-- Es una promesa - dijo Trowa acercando la mesita con la comida para Quatre hasta su cama.
-- Ahora le daré de comer a mi novio - dijo Trowa tomando un trozo de comida para dárselo a Quatre en la boca.
-- Novio? - dijo Quatre abriendo los ojos por la sorpresa.
-- Claro, o es que crees que vine aquí solo para ver como estabas? Si llego a casa y Catherine sabe que no llegamos a nada, es capaz de traerme de las orejas y no dejarme salir hasta que me aceptes. - Quatre comenzó a reír a carcajadas contagiando a Trowa con su risa.
-- No cabe duda que adoro a mi cuñada - dijo Quatre riendo.
Hilde iba llegando a su casa. Tenía un fuerte dolor de cabeza. Después de que la subasta termino se había encargado de acompañar a las chicas a pagar los uniformes para las porristas y los jugadores. Había sido un día muy pesado, por suerte ya había terminado.
Pero el dolor de cabeza no había sido por lo fuerte del día de trabajo. Se sentía profundamente triste por la forma de actuar de Wufei. Se había ido sin decirle nada! Que se creía ese cretino? Solo se fue y no la espero para hablar ni nada.
Sabía que él sentía algo por ella. Lo había escuchado a Trowa cuando llego aquella noche a casa de Wufei. Escuchó muy bien cuando Trowa le decía que no podía dejarla por que él estaba enamorado de ella. Pero quizá solo eran suposiciones de Trowa, por que Wufei no había respondido nada. O no lo escucho responder.
Ahora se había evidenciado delante de todos al ofrecer ella sus labios primero. El solo la había besado en la frente diciendo que su primer beso debería ser para alguien que la quisiera. Que quiso decir con eso? Que él no la quería y solo le había hecho el favor de salvarla de todos los demás? Pues que cretino!!
Abrió la puerta y entro dejando todas sus cosas sobre el mueble. Su padre ya debería estar en casa y le sorprendió no verlo o ver algún mensaje de él. Quizá solo había salido a la tienda.
Por suerte Duo estaba con Heero, eso garantizaba que él estaría bien y que llegaría antes de las seis. Así su padre no se molestaría con él como cada día que llegaba tarde.
El teléfono sonó y ella corrió para contestarlo. Solo esperaba que no fuera Wufei, no tenía ganas de hablar con él.
-- Diga? - contesto, pudo escuchar que alguien le preguntaba algo - Si, soy Hilde Schbeiker. como dice? - dijo palideciendo al escuchar a la otra persona por el auricular - papá, como?, cuando? . s.. si. Voy en seguida!
Hilde colgó el teléfono totalmente asustada entro desesperada al cuarto de Duo.
-- Se que Duo tiene por aquí el teléfono de Heero, él me dijo que lo anotaría por aquí!!... Ho papá!! - dijo mientras lagrimas comenzaron a caer por su rostro.
Ya era la segunda vez que Duo subía a la cómoda de Heero. La primera vez había sido para tomar las medidas del vidrio y ahora estaba subido de nuevo para poner el nuevo vidrio en su lugar.
Ojalá Heero le hubiera pedido hacer otra clase de cosas, eso de estar haciendo tareas domesticas no era su idea de ser un esclavo. Ya había recogido los vidrios, había quitado el vidrio quebrado, tomado medidas del nuevo y ahora terminaba de colocar el otro.
Heero veía a Duo subido en ese lugar, no podía apartar su mirada cobalto de la excelente figura que tenía al frente. Quería decirle todo. sería conveniente esperar cuando la oportunidad se presentaba de esta forma? Con el trenzado de nuevo en su departamento?
-- Por que Relena tiene problemas contigo? - cuestiono Heero de nuevo - hace rato lo comentaste pero no me diste la razón.
Duo observo a Heero a través del vidrio ahumado que ponía en su lugar.
-- Por ti - contesto viendo el reflejo del capitán de oz por el vidrio - ella esta enamorada de ti - continuo de forma triste - cree que yo soy una amenaza. Por eso me ha pedido que me aleje de ti. Pero que amenaza puedo ser yo si tú no eres gay - dijo volteando para verlo, pero Heero solo se encogió de hombros sin decir nada.
Duo seguía en la creencia de que él no sentía nada por él. Que sorpresa se llevaría cuando le dijera que Relena tenía toda la razón al considerarlo una amenaza, por que él estaba enamorado de él.
-- Sabes que Trowa me había dicho desde hace tiempo que Wufei estaba enamorado de mi hermana? - dijo Duo cambiando de tema, no quería seguir tratando el asunto de Relena, por que era recalcar que seguía enamorado de él sin esperanzas.
-- Trowa es muy observador. Deberías ponerle atención a cualquier cosa que él diga. - dijo Heero aun viéndolo. Duo volteo para verlo a los ojos.
-- Tu crees? - dijo Duo sin dar crédito a lo que Heero dijo.
-- Si, totalmente - aseguro Heero.
Vinieron a su mente las palabras que Trowa le dijera el jueves después de que se había despedido de Heero.
"Heero esta muy interesado en ti y no precisamente como amigo. "
-- Es que Trowa dijo que tu. - pero se detuvo totalmente sonrojado dándole la espalda para terminar de poner el vidrio.
-- Cualquier cosa que Trowa haya dicho sobre mi es cierta.
Duo se volteo sorprendido con los ojos muy abiertos por la sorpresa. Es que lo que Trowa dijo sería realmente cierto? Heero sabía lo que su amigo le había dicho? No, eso era poco probable. Heero hablaba sin saber, no podía saber. Era una tontería enorme el que Heero estuviera interesado en él.
Quiso ignorar el creciente palpitar de su corazón al escuchar esas palabras, sabía que Heero hablaba sin saber lo que Trowa había dicho. Pero la sola idea de que pudiera ser cierto, lo había puesto nervioso. Tan nervioso que sintió como sus piernas comenzaba a temblar y amenazaban con no poder sostenerle.
-- Duo ten cuidado - dijo Heero viendo como Duo daba un paso sobre la madera resbalosa de la cómoda.
Pero el trenzado dio un paso hacía atrás y el material de los calcetines que traía hizo que resbalara sobre la madera lisa de la cómoda haciéndole perder el equilibrio. Heero corrió para tratar de detenerlo, pero era imposible evitar la caída. La cómoda se movió de su lugar por el movimiento que Duo hizo y Heero choco con el cuerpo del trenzado al tratar de detenerlo haciendo que ambos cayeran sobre la cama que estaba frente a la ventana en la que el trenzado acababa de poner el nuevo vidrio.
Duo abrió los ojos al sentir un cuerpo calido bajo él y dos fuertes brazos que le sostenían por la espalda. Vio a Heero. El tenía los ojos fuertemente cerrados, al igual que sus brazos sobre su cuerpo. Lo tenía fuertemente sujeto por la espalda. No podía negar que eso le gustaba, le gustaba mucho. Sentía como su cuerpo reaccionaba por la cercanía del capitán de oz.
Heero abrió los ojos al sentir la tibia respiración del trenzado muy cerca de su rostro. Sus ojos lo veían con alivio. La cama había amortiguado el golpe que hubiera sufrido si ambos hubieran caído al suelo y no en el suave colchón de la cama.
Estaban tan cerca uno de otro, sus respiraciones chocaban al estar respirando de forma aceleradamente rítmica. Los dos estaban respirando de forma agitada debido a la cercanía de sus cuerpos.
Por que Heero no lo soltaba? Lo tenía aun fuertemente abrazado sobre la cama. No quería que lo hiciera, pero su cuerpo comenzaba a reaccionar por su cercanía. Heero le excitaba y sus ojos le hechizaban. Sus labios eran como dos imanes que le atraían fuertemente.
-- He. Heero?
Pero Heero levanto una de sus manos para tomarlo por la nuca y acercarlo a sus labios. Abrió grandemente los ojos cuado sintió los labios de Heero sobre los suyos. Heero lo estaba besando. Lo estaba besando de una forma apasionada.
Duo paso ambos brazos por la espalda de Heero comenzando a acariciarla al tiempo en que abría los labios para dejar que la lengua de Heero fuera la que entrara esta vez en su boca y pudiera recorrerla como él lo había hecho antes. Se sentía tan bien en los brazos de Heero, lo abrazaba de forma tan posesiva, sentía que le pertenecía y era así. Desde el principio fue así. El solo le pertenecía a Heero y a nadie más.
Comenzó a bajar las manos por la espalda de Heero para comenzar a levantar la playera que traía y sentir la piel ardiendo del cuerpo del capitán de Oz. Sintió como el cuerpo de Heero tembló ligeramente cuando dejo que una de sus manos recorriera la suave piel de su espalda desnuda.
Heero comenzó a imitar sus movimientos bajando una de sus manos hasta su cintura para comenzar a levantar la playera del trenzado a media espalda. Duo se detuvo bruscamente viendo a Heero a los ojos con la respiración entrecortada.
-- Mi espalda no esta lisa - dijo Duo ruborizándose ante las palabras.
-- Y crees que me importa? - contesto Heero también con la respiración entre cortada volviendo a tomar a Duo por la nuca para volver a besarlo como antes lo había hecho.
Duo se separo de los labios de Heero para comenzar a besar su cuello, mientras dejaba de acariciar su espalda para dejar recorrer sus manos por el firme pecho del capitán de oz. Hace cuanto que no se sentía como ahora? Que no amaba como lo estaba haciendo ahora?
Pudo escuchar como de la boca de Heero escapaba un gemido cuando comenzó a bajar besando su pecho. Mientras una de sus manos bajaba poco a poco hasta llegar a la pretina de su pantalón introduciéndose de forma lenta dentro de él.
La mano de Heero lo detuvo. Duo levanto la vista para verlo a los ojos, había una mezcla de sentimientos en ellos. Deseo, podía verlo y algo de temor a lo que hacían.
-- He. Heero?
-- No se que hacer - dijo Heero viéndolo fijamente. Duo sonrió ante las palabras de Heero. No se estaba negando, solo era la inseguridad de no saber lo que seguía. Duo lo abrazo por el cuello para besarlo y susurrar en el oído.
-- Para no saber que hacer lo estas haciendo muy bien - dijo Duo sintiendo las manos de Heero deslizándose por su pecho ahora desnudo - yo te enseñare cualquier cosa que necesites saber.
Duo volvió a bajar la mano hasta la pretina del pantalón de Heero desabrochando el botón y bajando el cierre, mientras Heero introducía su mano al pantalón del trenzado topándose con el miembro ya despierto de Duo.
Duo soltó un gemido al sentir como la mano de Heero se cerraba sobre su miembro despierto. Pero sabía que Heero solo estaba imitando sus propios movimientos o se estaba dejando llevar por los que estaba sintiendo.
Comenzó a bajar por el pecho de Heero haciendo que sacara su mano del pantalón, llego hasta uno de sus pezones y comenzó a chuparlo haciendo que Heero soltara un gemido más fuerte aun que el primero. Sentía el miembro despierto de Heero bajo su propio cuerpo. Sentía como el calor estaba quemándole por dentro. Como el deseo le embriagaba.
Heero abrió con sorpresa los ojos al sentir como las manos de Duo se cerraban sobre su miembro despierto. Estaba disfrutando mucho lo que Duo hacía, pero esto era diferente, aun más placentero que los besos y las caricias sobre sus labios o su cuerpo. Escucho como un gemido de placer sonoro escapaba de su garganta de forma inconsciente. Esto era mucho más placentero que verlo en las novelas del trenzado.
-- Duo. - alcanzo a gemir su nombre.
Duo escucho su nombre en los labios de Heero dicho de forma tan sensual, se sentía explotar por dentro. Lo amaba, amaba a este hombre tanto que lo quería dentro de él.
-- Heero - dijo Duo en un jadeo dejando por un momento el miembro de Heero.
El timbre de la puerta comenzó a sonar de forma insistente haciendo que ambos se detuvieran de forma brusca. La voz de Hilde comenzó a sonar al mismo tiempo que el timbre. Sonaba desesperada y gritaba el nombre de Duo.
Duo se levanto sobre Heero y tomo su playera para ponérsela a toda prisa y antes de bajar de la cama le dijo.
-- Lo siento Heero. - dijo mientras salía corriendo del cuarto para dirigirse a la puerta.
Heero se sentó en la cama acomodándose la ropa. Sonrió un poco levantando su mano para tocar sus labios de nuevo. Por lo menos ahora tenía una idea más clara de lo que tenía que hacer después.
Duo abrió la puerta de forma repentina mientras Hilde sollozando se abrazó a su cuerpo.
-- Hilde que sucede? - dijo Duo abrazando a su hermana.
-- Siento mucho interrumpirte Duo - dijo ella al darse cuenta que no debió ir a buscarlo, Duo se veía muy sonrojado - estuve llamando aquí, pero el teléfono sonaba y sonaba y no contestaban. Sabía que estabas aquí y por eso vine. Papá ha sufrido un infarto y esta en el hospital del centro. No sabía que hacer!! - dijo comenzado a llorar en el pecho de su hermano.
-- Papá!
-- Creo que deberíamos ir a ver como se encuentra - Duo y Hilde voltearon hasta la puerta de la habitación viendo a Heero. Se veía tan sereno. Como se había recuperado tan rápido? El aun sentía su respiración acelerada.
-- Si Hilde, Heero tiene razón, vamos al hospital a ver como está papá. Solo me pongo los tenis y nos vamos - Hilde solo asintió mientras Duo la condujo adentro del departamento de Heero y la hizo sentarse en el sillón mientras él se ponía los tenis.
-- Tu padre estará bien - dijo Heero viendo a Hilde, ella solo lo observo y le sonrió en respuesta.
El camino al hospital lo hicieron en silencio. Duo estaba preocupado por su padre, lo mismo que Hilde, pero Heero solo pensaba en lo que había estado a punto de hacer en su departamento.
Ni siquiera había tenido tiempo de decirle que lo amaba. Pero ya tendrían tiempo después de que vieran como estaba su padre. No cabía duda que Duo amaba a ese hombre a pesar de que este lo trataba muy mal.
Los tres entraron al hospital y fue Hilde quien se acerco a preguntar en información por su padre. Se acerco a ellos después para decirles que su padre estaba ya en un cuarto. Que al parecer fue solo una amenaza de infarto y que ahora se recuperaba. Pero que no debían alterarlo, por que entonces si podría sufrir un verdadero ataque.
Duo suspiro con alivio, había esperado lo peor. Varias veces Trowa le había contado lo peligroso que era un ataque al corazón.
Hilde entro corriendo al cuarto para abrazar a su padre con lágrimas en los ojos. El hombre correspondió al abrazo con igual fuerza.
-- Mala hierva nunca muere cariño - dijo el hombre riendo para después voltear a ver a Duo que permanecía parado en la entrada de la habitación en compañía de Heero - Que haces aquí con él? - dijo el hombre con ojos chispeantes al ver a Duo en compañía de Heero.
-- Papá yo.
-- Esto es lo último que has hecho Duo - gritó el hombre muy enojado - No quiero volver a verte. Saca tus cosas de la casa y vete!
-- Papá!! - gritó Hilde asustada.
Duo se quedo en silencio al escuchar las palabras de su padre. Lo estaba corriendo de su casa sin darle tiempo a explicarle nada.
-- Largo!, no quiero volver a verte - dijo el Hombre cada vez mas agitado.
-- Vamos Duo - dijo Heero poniendo la mano en el hombro al trenzado.
-- Papá. - intento Duo acercarse.
-- Lárgate! - dijo el hombre ignorando su intento de acercamiento.
Duo bajo la mirada con pesar y con paso lento se dio la vuelta para salir de la habitación del hospital. Heero vio con rencor al hombre en la cama. A caso no sabía el daño que le estaba haciendo a Duo?
-- Algún día se arrepentirá de lo que acaba de hacer - dijo Heero haciendo que el hombre le viera con sorpresa. Abrió la boca para decir algo, pero la mirada fría de Heero le intimido.
Heero salió de la habitación en silencio y dejo vagar su vista para localizar a Duo. El trenzado estaba recargado en la pared del pasillo. Lucía realmente triste. Heero se acerco a él.
Duo levanto la vista al ver los tenis de Heero cerca de él.
-- Heero ahora que haré? - pregunto Duo bajando de nuevo la vista sin animarse a verlo a los ojos.
-- Primero ir a tu casa por tus cosas. Después venir conmigo al departamento.
Duo levanto la vista sorprendido al escuchar las palabras de Heero. Si tan solo eso significara algo más. Pero sabía que era casi imposible.
Heero llevo a Duo a su departamento primero, ya que el trenzado se veía muy abatido.
-- Duo te dejare por unos momentos. Si quieres puedes ir a tu casa por algunas de tus cosas - dijo Heero. Duo solo levanto la vista sin entender. Heero saco sus llaves y comenzó a sacar una de ella para dársela - con esta llave podrás entrar y salir a tu gusto. Voy a avisar abajo que te quedaras conmigo.
Duo tomo la llave que Heero le tendía sin realmente comprender nada. Por que Heero estaba haciendo todo eso por él?
-- Heero - murmuro Duo haciendo que Heero volteara a verle - yo. no se como pagarte - Heero camino hasta estar a un paso de él.
-- Me conformo con un beso - dijo levantando sus manos para tomar el rostro de Duo entre las suyas.
Duo cerró los ojos al sentir los suaves labios de Heero sobre los suyos. Era un beso tierno, no contenía ninguna exigencia. Se separo de forma rápida y dejo deslizar uno de sus dedos sobre la mejilla sonrojada del trenzado.
-- Volveré en un rato.
-- A donde vas? - pregunto.
-- A arreglar un asunto - dijo mientras salía del departamento.
Duo camino hasta la recamara, las colchas aun estaban revueltas por lo que casi pasaba hacía unas horas. Pero que significaba todo esto? Su padre lo había corrido de la casa y Heero lo llevaba a su departamento. Pero a vivir como? Como su pareja?, Como un compañero de habitación?
Estaba muy confundido. Si tan solo Heero no hubiera salido en esos momentos le hubiera preguntado todas las dudas que tenía al respecto.
Lo amaba al grado de aceptar vivir con él como pareja. Heero lo sabía por que se lo había dicho. Pero él no le había dicho si también lo amaba. Quizá solo sentía deseo por él.
Abrió la mano para ver la llave que Heero le había entregado y sonrió. Heero le había entregado la llave de su departamento, eso tenía que significar algo.
Ya era tarde cuando la campanilla de la mansión Piscraf comenzó a sonar. Peigan se apresuro a abrir a la persona que tocaba. Pudo reconocerle y le hizo pasar hasta la sala. Ya le avisaría a la persona que fue a ver que él le estaba esperando.
Relena bajo corriendo las escaleras al reconocer la voz que hablaba con Peigan. Lo había visto llegar y estaba segura de saber el motivo. Iba a aceptar! Había estado toda la tarde enojada con Zech por lo que le había hecho. Pero ahora ese enojo había desaparecido al verlo a él parado en medio de la sala.
-- Heero has venido! - dijo con emoción.
-- Buenas tardes Relena vengo a.
-- Vienes a decirme que aceptas, estoy tan contenta Heero!!! - dijo ella con una enorme sonrisa en su rostro.
-- No. Vine a ver a tu hermano, no a ti.
La sonrisa de Relena se borro al escuchar lo que Heero dijo. Ella que había pensado que por fin su sueño se haría realidad. Zech apareció en la sala y le sonrió a Heero al verlo.
-- Heero que sorpresa.
-- Quciera hablar con usted coach, es muy importante - dijo Heero viéndolo.
-- Claro Heero, vamos al despacho - dijo Zech indicándole que pasara. Pero Relena detuvo a Heero por el brazo.
-- No, Heero ha venido a hablar conmigo - dijo con molestia.
-- Por favor Relena!, de esto ya hemos hablado muchas veces, vete a tu cuarto - sentenció Zech. Relena soltó a Heero y los vio alejarse rumbo al despacho. Pero ella los siguió y se quedo parada detrás de la puerta para escuchar que era lo que Heero iba a decirle a su hermano.
Heero entro al despacho de Zech y tomo asiento a un lado del entrenador. Zech lo observo con curiosidad. Que era eso tan importante que iba a decirle, como para irlo a buscar a la mansión.
-- Y bien Heero te escucho - dijo Zech.
-- Acepto cambiarme a Colmillo Blanco - dijo Heero, Zech abrió los ojos por la sorpresa, no se lo esperaba - pero las condiciones han cambiado.
-- Tú dirás - dijo Zech.
-- La beca que se me ofreció deberá ser dada a Duo. Todo - Zech sonrió pero no pudo evitar el preguntar.
-- Por que a Duo Heero?
-- Tiene problemas familiares y desde hoy vivirá en mi casa. Pero creo que se sentiría mejor si él pudiera cubrir todos esos gastos. Incluyendo los de su carrera. Si la beca no se la pueden dar, aceptara cambiarse a Oz, ya que el coach Traize le ofreció un puesto en el equipo.
-- Se le puede dar la beca, pero que hay de ti? - pregunto Zech.
-- Yo no la necesito - dijo Heero parándose del sillón para salir.
-- Lo amas verdad? - pregunto Zech viendo a Heero que ya partía. Heero volteo a verlo para contestar.
-- Si. Gracias por su tiempo - dijo saliendo del despacho.
Zech sonrió, sabía que la mirada que Heero había dirigido a Duo durante aquel primer partido era de amor. No se había equivocado.
Heero salió de la mansión Piscraf rumbo a su departamento, donde lo esperaba el trenzado, 'Su Trenzado'.
Relana se asomo por la ventana para ver a Heero partir. Tenía los puños apretados por la furia. Duo iba a vivir con Heero desde esa noche. Oyó que por problemas familiares. Sería que su padre lo había corrido por ser gay? Ojalá esa fuera la razón, pero no le gustaba nada que Duo estuviera con Heero. No podía permitirlo.
Apretó fuertemente un libro sobre su pecho, mientras veía la figura de Heero perderse en la distancia.
-- Me vengare! Voy a tenderte una trampa en la que vas a caer. - dijo apretando los dientes.
Continuara.
Notas de la autora.
Yo dije que la próxima semana, mas nunca mencione el día, verdad? Jejejeje. Pues he aquí el capitulo 11, ojalá que les guste. De nuevo me ha salido muy largo. 48 hojas!! Pero ya quedo solucionado el asunto de Trowa y de Quatre, que tanto me preguntaban por ellos.
De una vez le digo que tendré unos días muy ocupados los que me impedirán tenerles el capitulo 12 para la siguiente semana. Creo que me tardare unas dos semanas en traerles el siguiente capitulo. Lo único que puedo adelantarles es el titulo 'La trampa de Relena'. Creo que este si estará chiquito, por que solo quiero tratar un tema en él. Bueno, espero.
Leí un mensaje en el que me decían que lo que seguía en el fic era predecible. Ustedes lo creen? Con migo nada es lo que parece, luego no me reclamen, jejejeje.
Ya saben, comentarios, sugerencias, tomatazos a: maryluz_mty@yahoo.com
Review contest:
Vaya 95 reviews!! Para mi es una gran sorpresa por que este es mi segundo fic largo en este espacio y el primero al que le contesto reviews aquí. Eso me dice que les gusta la historia y por eso mismo me apuro para tenerles un capitulo cada semana. Lo veo casi como mi trabajo, jejejeje.
Ahora si a responderles a todos ustedes.
Susako-koi: Que bueno que te gusta la historia. Te aseguro que Relena no se quedara en blanco en esta historia.
Mai: Bueno, como viste no pudo comprar Relena a Duo!!, lero lero, se diría por acá, se quedo muy enojada por lo que le hizo Zech. Pero bueno, ojala que el 11 también te guste.
Angeli Murasaki: Si, el papá de Hilde y Relena tienen competencia, jejeje. Quien ira ganando? Creo que hasta ahora el papá verdad? Pero quien sabe, quizá Relena se desquite en el siguiente capitulo.. No me hagas caso, yo también estoy loca :P.
Terry Maxwell: Bueno, la historia de Traize y Zech ya comienza a ver la luz. La verán completa hasta el capitulo 13. Pero solo les estoy dando una probadita de lo que paso en realidad. Y si, tenías razón, gano Heero la subasta. Claro que con ayuda. Quien sería?
Uru-Yuy: Relena sigue recibiendo negativas de Heero pero ella insiste. Crees que su hermano pueda clamarla si esta obsesionada? Ni yo se como detenerla. jejejeje :P
Lady One: Yo soy una de las que lee historias y no deja Review -_-, pero es que mi maquina no me muestra la pagina para dejar mensajes. Bueno, que bueno que te gusta la historia y ojalá que también te haya gustado este otro cap. Ya salio de nuevo Quatre y ya quedo el asunto resuelto con él. Ojala te haya gustado eso.
Hotaru-chan: Bueno, la subasta ya se llevo a cabo y ya viste por que no podía poner a todos los jugadores en ella. Es más, Duo tampoco estaba en la subasta, solo que la Relena lo metió, jejeje. Ojala te haya gustado este otro cap.
Angel de Luz: Hay que gracioso!! Ojala yo le hubiera dicho a Duo que regresara también, jejejeje. Me pareció gracioso tu comentario. ACCION! Yap, aun que a medias, jejejeje. Ojala te haya gustado esa parte, lastima que llego Hilde a interrumpir todo. Que bueno que te gusta la historia y que te distrae en algo de la presión de los exámenes.
Arla17: Yo no se de donde saco tantas cosas tampoco! Solo el día de ayer escribí como 20 hojas. Demasiado, demasiado, mi cabecita saca homo de tanto pensar. Bueno, espero que te haya gustado este capitulo. Bueno las cosas entre Traize y Zech ya se van aclarando un poco, pero la historia completa será hasta el capitulo 13.
Megumi3: Pues tenía razón. Quatre estaba enfermo por amor, jejejeje. Ojala te haya gustado la escena. Estuvo chiquita por que los principales de mi historia son Heero y Duo, por eso no me adentro más en las historias secundarias. Si de por si me salen capitulo largos, ahora si meto lo de los demás personajes, nunca termino de escribir. Pero ojalá te haya gustado este capitulo.
Kurai neko: Hay que rico el salón del manga en Barcelona!!! Ojalá hayas podido encontrar muchas cosas de Gundam. Yo perdí mi oportunidad de conocerlo cuando anduve por allá por que mi jefe no me dejo salir y mi amiga se fue en jueves -_-. Yo me voy este fin de semana a McAllen, Tx, que es donde he comprado los mangas de GW y el domingo a la 22ª convención de comics y juegos de mesa. Ya tengo mi boleto y no me lo pienso perder por nada del mundo!! Tus preguntas han quedado resueltas en este capitulo. Espero, jejeje.
Devil1: Si, lo se, lo se!!! Meti demasiadas pareja sy eso me esta metiendo en líos terribles!! Tengo que arreglar muchas cosas, pero todas quedaran resueltas para el final del fic. Lo prometo!!
Hikaru Itsuko: Que bueno que eres paciente! Por que el 12 se va a tardar un poquito! Que bueno que te gusta la historia.
Maria Wong: Eso de Tonto, tonto, T-o-n-t-o, me sonó a Inuyasha!, jejejeje. Si, Heero se ha dado cuanta de que fue un tonto, ya que no podía concentrarse sin el Trenzado a un lado suyo haciendo escandalo, jejeje. Pero ya las cosas van tomando su curso. Solo esperemos que la trampa de Relena no le salga. sera?
Dark Elliot: Yo se que no tengo excusa, pero si la tengo!!! Estoy muy metida en esta historia al grado que no he leído mas fics. Pero te prometo que bajara el tuyo del grupo y me pongo a leerlo ahora que ya termine este capitulo. Bueno tu pregunta sobre la reacción de Catherine ya quedo resuelta. Espero que haya sido de tu agrado este capitulo.
HiKaRu: Que bueno que te gusta la historia. Y si, estoy escribiendo y escribiendo, es mi pasatiempo favorito. Así que pronto tendrán el siguiente capitulo.
Nakuru Tsukishiro: Si, muchas cosas pueden pasar en una semana y más con la loca de Relena suelta. Ojalá les tenga pronto el siguiente capitulo.
Ali-Chan: Que bueno que estabas tranquila. Por que por otros rumbos ya me habían puesto mensajes buscándome. Se me hacía que venían a mi casa y me sacaban el fic como estuviera, jejejeje. Pero ya esta listo y ojalá te haya gustado.
Dennisse: Pues no, Relena no pudo comprarlo y no fue por falta de ganas, jejeje. Fue gracias a Zech. Y pues aun falta que se le ocurre a Relena para separarlos, ya sabe que se quedaran juntos.
Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.
-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//
CAPITULO 11
SUBASTA DE BESOS Y ESCLAVOS
Warning: No se si debería poner o no un warning en este capitulo. Pero será mejor que ustedes lo juzguen cuando terminen de leer. De todas formas esto es una especie de advertencia por lo que leerán hacía el final.
Haberse despedido de Heero con un beso le resultaba aun más doloroso que haberse marchado sin decirle nada.
Por un momento sintió que Heero correspondía a ese último beso, que sus labios correspondían a lo que él hacía. Pero no, Heero en ningún momento respondió abrazándolo o regresando el beso en la misma intensidad que él.
No había marcha atrás, había terminado con él.
Terminado!!
Pero en que tonterías estaba pensando? En que momento la amistad que tenían se había convertido en noviazgo como para pensar que lo que acababa de hacer era terminarlo? No!, Heero no había sido su novio. por desgracia. Por que de haberlo sido jamás lo dejaría ir.
Pero pensándolo bien, la relación que llevaba con Heero era parecida al noviazgo. Quizá sin besos, sin abrazos y si tomarse de las manos; pero aun así, era un poco parecida al noviazgo: Se veían después de clases y estudiaban juntos. Después él lo acompañaba hasta su casa, bueno, a unas casas de su casa para evitar que su padre lo viera. Los viernes después del partido solía ir a ver como le fue y el sábado él cocinaba para ambos mientras seguían estudiando. Y los domingo ambos iban a ver a su abuela.
Quizá por eso había sentido que lo traicionaba al casi besar a Quatre y por eso mismo se había disculpado con él y le había prometido que no volvería a pasar.
Como si hubiesen sido novios.
Pero jamás lo fueron.
Caminaba con la cabeza baja rumbo a su casa. No tenía ganas de llegar a ella, sabía que estaba vacía, por que desde el incidente con su padre, Hilde ya no había vuelto a llevar a Wufei. Ahora ambos hacían la tarea en la biblioteca de la universidad.
Su casa estaría sola y él lo que necesitaba en esos momentos era compañía. No quería pensar en Heero en esos momentos.
Sin embargo una figura sentada en la banqueta frente a su casa le llamo la atención. Se veía cabizbajo al igual que él. Y ahora que recordaba, había prometido hablar con él y aun no lo hacía, quizá era por eso que le estaba esperando.
-- Trowa? - pregunto Duo llegando hasta los pies del mas alto y viendo hacía abajo. Trowa levanto la vista para verlo - tienes mucho esperándome? - dijo Duo bajando su pesada mochila negra y sentándose a un lado del él.
-- No tanto. Supuse que después de tu examen vendrías para acá. Como te fue? - pregunto Trowa viendo a Duo, este solo suspiro.
-- Estoy excento. Ya no me preocupare por matemáticas. - dijo apesadumbrado.
-- Eso te debería dar gusto y veo que no es así. Que paso? - pregunto Trowa de forma sería.
-- Me fui a despedir de Heero. ya no lo voy a ver mas.
-- Por que hiciste semejante tontería? - dijo Trowa haciendo que Duo volteara a verlo sorprendido.
-- Como que por que? Tu mismo me dijiste que si no quería sufrir con Heero debería dejar de verlo, ya que él no es gay.
-- Eso fue antes Duo.
-- Antes de que? - pregunto Duo sin entender.
-- Antes de darme cuenta que Heero esta muy interesado en ti y no precisamente como amigo.
-- Eso no puede ser cierto - dijo Duo bajando la cabeza y sacudiéndola en forma negativa - si fuera así, él no me hubiera dejado ir.
-- Le dijiste lo que sientes? - pregunto Trowa viendo a Duo que aun mantenía la cabeza baja. Duo solo asintió - y que te dijo?
-- Nada. No me dijo nada Trowa.
-- Yo hubiera jurado que él sentía algo por ti. - dijo Trowa levantando la vista de Duo.
-- A veces las cosas no son lo que parecen - dijo Duo levantando también la vista - pero tu has venido para hablar de lo de Quatre, no es así? - pregunto Duo haciendo que Trowa volteara a verlo sorprendido.
-- Si.
-- Que fue lo que paso Trowa, por que lo besaste esa vez?
Trowa desvió la vista hacía el frente al escuchar a Duo. Que era lo que le había pasado ese día? Había sentido enojo al ver a su mejor amigo a punto de besar al rubio. Pero ese enojo no había durado mucho. Lo siguiente que había sentido, al escuchar los motivos del rubio para pedirle a Duo que lo besara, había sido la necesidad de ser él quien probara esos labios tiernos y sonrosados. Esos labios que nunca habían besado.
-- Yo. yo no se. - dijo Trowa de forma nerviosa.
-- Trowa creo que si lo sabes. Te gusta Quatre. - afirmó Duo haciendo que Trowa volteara a verlo con la sorpresa reflejada en el rostro - tienes que admitirlo. Te gusta Quatre. No se que fue lo que te dijo, pero si te dijo los motivos para pedirme que lo besara, debió haberte tocado muy hondo para que lo hicieras. A menos que lo hayas hecho por el mismo motivo que lo iba a hacer yo. - Duo volteo a verlo a los ojos - tuviste pena por él y por eso lo besaste?
-- No! - respondió Trowa apresurado para después desviar la mirada y comenzar a tocarse el cabello de forma nerviosa - es decir, yo no.
-- Te defiendes al decir que no Trowa. Te has puesto nervioso. Por que no me dices como exactamente te sientes con él.
-- Yo me siento muy a gusto en su compañía. He podido hablar más con él que ni contigo Duo. - dijo viéndolo fijamente.
-- Bueno, es que yo hablo demasiado - dijo Duo riendo - pero que más?
-- Me pone nervioso su mirada. Esos ojos color aqua que me ven como si fuera un especie de héroe. No soportaría decepcionarlo. pero creo que ya lo hice - dijo bajando la vista de nuevo.
-- A que te refieres con que ya lo hiciste? - pregunto con inquietud Duo. Trowa volteo a verlo.
-- Después del beso, yo me sentía muy confundido. En el hospital, mientras tú entrabas a ver a Heero, Quatre me dijo que me amaba.
-- Te lo dijo! - dijo Duo con sorpresa - y que le contestaste?
-- Nada. En esos momentos entro su hermana y ya no pudimos seguir hablando. Aun que si Iria no hubiera entrado, no se que le hubiera respondido a Quatre. Me puso muy nervioso su declaración. Nunca creí que alguien se pudiera enamorar de mí. No después de lo que me hizo Middie. Pensé que cualquier chica con la que saliera me traicionaría de la misma forma en que lo hizo ella.
-- Pero Quatre no es Middie. Quatre es un chico sumamente dulce y amable. No lo conozco tan bien como debes conocerlo tú, pero esa es la impresión que tengo de él. Y por lo que me ha contado Heero, Quatre es alguien de suma confianza y muy noble.
-- Lo se. Y por eso me atrae. mucho. Quatre. - dijo Trowa bajando la mirada totalmente ruborizado. Duo sonrió ante lo que dijo Trowa.
-- Lo primero es admitirlo. Y ahora que sabemos que te gusta Quatre, por que no se lo dices? - Trowa apretó los puños.
-- Por que no creo que quiera verme. No después de que lo corrí la noche en que fuimos a buscar a Hilde, después de que intento besarme.
-- Que? - dijo Duo sin poder creer lo que dijo Trowa - pero Trowa por que hiciste eso?
-- Estábamos frente a mi casa. Catherine ya había llegado y no quería que ella se fuera a enterar de lo que pasaba.
-- Pero es que crees que Catherine se enoje por que sientes algo por Quatre?
-- No lo se, y ese fue el principal motivo por el que le pedí a Quatre que se fuera. No se si Catherine me rechacé por sentirme atraído a otro hombre.
-- No creo que sea capaz de hacerlo. Eres su Hermano Trowa! Y creo que antes que cualquier cosa ella quiere tu felicidad. Así que es muy posible que este feliz por que te has vuelto a enamorar.
-- Y si no es así? - dijo Trowa volteando a ver a Duo - que tal si a ella le disgusta tanto como a tu padre el que su hermano se sienta atraído por alguien de su mismo sexo?
-- Si así fuera, desde hace años Catherine me hubiera rechazado a mí. Y hasta ahora solo he recibido cariño y comprensión de su parte. Catherine nunca ha sido, ni será como mi padre. Por que no hablas con ella antes de hablar con Quatre? Creo que te sentirás mejor si lo haces. Sabes que él sigue enfermo?
-- Lo se Duo y no sabes como deseo ir a verlo. Pero primero haré lo que dices. Hablare con Catherine.
Duo sonrió a su amigo al tiempo en que apretaba su hombro para darle ánimos. El nunca había hablado o con su padre o su hermana para decirles que era gay, ellos se habían dado cuenta, pero ojalá lo hubiera dicho y no haberse esperado hasta que su padre lo descubrió. Eso le habría ahorrado muchos problemas.
Trowa se levanto de la banqueta en la que había estado hablando con Duo y tomo sus libros, al tiempo en que Duo hacía lo mismo y le sonreía.
-- Mucha suerte Trowa! - dijo Duo mientras veía como Trowa se giraba para ir a su casa.
Esa misma noche hablaría con Catherine.
El sol de la tarde comenzaba a meterse para dar paso a la noche. La secretaría que franqueaba la puerta de aquella oficina terminaba de guardar sus cosas para marcharse. Ya casi era la hora de salida y su jefe ya no esperaba mas visitas.
El sonido de unos pasos firmes llamó su atención y levanto la vista de su bolso para toparse con un par de ojos azules que le veían con una sonrisa en el rostro.
-- Lamento venir a estas horas, se que no tengo cita, pero me gustaría ver a la señorita One. Se encontrará ella aun en su oficina?
-- La subdirectora One aun se encuentra en su oficina, pero no se si pueda recibirle. - dijo la chica tratando de reconocer al hombre que estaba frente a ella. Sabía que lo había visto en algún lado, pero no lograba recordar donde.
-- Puede, por favor, informarle que un viejo amigo de la universidad quiere verla? Le aseguro que no le quitare mucho tiempo.
-- En seguida le informo, pero no le aseguro que lo reciba.
-- Yo entenderé si no tiene tiempo. Solo dígale que he venido a 'Jugar por un Beso' - la secretaría se quedo extrañada ante las palabras del hombre, pero aun así entro al despacho de Lady One para informarle.
-- Pase por aquí señor - dijo la secretaría cuando salio. Abrió la puerta y el hombre entro cerrando la puerta tras de si.
Unos ojos marrones levantaron la vista del escritorio en el que estaba para ver con furia al frente. Se paro en su lugar y apretó los puños para dejarlos caer sobre la mesa haciendo un fuerte ruido.
-- Que haces aquí Odin Low? - dijo molesta Lady One, Odin solo sonrió.
-- Veo que tu carácter sigue tan dulce como antes Lady One. Pero no te enfades, solo he venido a encontrar inspiración para escribir la segunda parte de mi novela.
-- Que? - grito Lady One - como te atreves a decirme eso?
-- Sabes de que te estoy hablando mi querida Lady? - pregunto Odin sentándose en la silla que estaba frente a su escritorio sin que Lady One le hubiera dado permiso - has leído mi novela?
Lady One abrió el cajón de su escritorio con furia, metió la mano y saco un libro de él, el cual lanzo con fuerza a Odin, pero él solo se hizo a un lado para evitar que este le fuera a dar en el rostro.
-- Allí esta tu respuesta maldito Odin!, no pudiste cambiarle algo? Todo esta allí, TODO!!! No cambiaste nada! Ni siquiera usaste un seudónimo para ocultar tu nombre!. Desde que tu maldita novela salio a la luz he tenido miedo de que Traize, Zech o Noin puedan relacionarla con ellos. Que diferencia hay de Zac a Zech o de Travis a Traize o de Lucy a Lucrecia?. Tu mal nacido!!... me has metido en el infierno con tu maldita novela!!
-- No Lady One. La que me metió en el infierno fuiste tú cuando me pagaste por hacer lo que hice - dijo Odin tranquilo viendo a Lady One - pero esta novela - dijo tomando el libro del suelo - me hace sentirme un poco menos sucio. Por que fuiste tu la que provoco todo esto.
-- No vengas a darte ahora golpes de pecho conmigo Odin, tú estabas enamorado de Noin, y ella de Zech. La hiciste tuya con mi ayuda!
-- De la peor forma!
-- Pero lo disfrutaste! Y Noin se embarazo de ti sin saberlo.
-- Que?? - dijo Odin parándose de su silla de un salto- como que Noin tiene un hijo mío?
-- No seas idiota Odin. Ella no tiene ningún hijo, lo perdió cuando tenía dos meses de embarazo. Y todo el tiempo pensó que era de Zech.
Al escuchar lo que Lady One decía, Odin fue cayendo poco a poco en la silla y apretó fuertemente su cabeza entre sus manos. Eso nunca lo supo.
-- Debí volver antes y decirle todo a Lucrecia. Yo la amaba!
-- No digas tonterías.
-- No son tonterías! - dijo poniéndose de pie nuevamente para ver a Lady One - Todo tu tonto plan de separar a Zech y a Traize dio resultado pero a que precio Lady? Ellos tres están solos y no solo ellos, tu y yo también. Zech y Traize se odian por tu culpa y ya no puedo soportar esta carga en mi conciencia.
-- Puedes deberás cargar con ella. Para eso te pague!
-- Para eso mismo vine - dijo Odin metiendo la mano a la bolsa de su pantalón y obteniendo un gran fajo de billetes y arrojándolo sobre el escritorio de Lady One - eso fue lo que me pagaste, más los intereses de estos 10 años. Yo no cargare con su desdicha por más tiempo. Cárgalo tu sola.
Sin esperar respuesta, Odine Low se dio la vuelta y camino rumbo a la salida de la oficina de la subdirectora One.
-- Odin! Espera Odin!
Pero Odin no se detuvo y salió de la oficina sin regresar.
Pasaban de las ocho de la noche y no lograba concentrarse en lo que tenía que hacer. Tenía que trabajar sobre los proyectos finales, pero de su cabeza no desaparecía la imagen del trenzado al decirle 'adios'.
Por que había sido tan idiota y no lo detuvo con alguna otra cosa que no fueran sus novelas? Seguramente había pensado que no las quería allí. Pero eso era una equivocación, el no solo quería las novelas, también lo quería a él. Por que no se lo dijo? Por que cuando el trenzado le dijo 'te amo' el no pudo decir 'yo también'? Por que le costaba tanto trabajo decir lo que sentía?
Quizá era mejor ir a buscarlo y decírselo de una vez y no esperar hasta después del juego como lo había pensado.
Creía que sin el trenzado en su departamento podría concentrarse mejor en hacer sus deberes, pero eso había resultado contraproducente. Por que ahora no hacía más que pensar en él.
Una semana sin verlo?...
No podía dejar de verlo por tanto tiempo!
Se paro de la mesa donde estaban los libros abiertos, tomo su chaqueta y se dispuso a abrir la puerta de su departamento. Pero se detuvo de golpe al ver a alguien que estaba a punto de tocar.
-- Relena!, que haces aquí a esta hora? - cuestiono Heero de forma fría.
-- Heero es que yo. - dijo de forma nerviosa al ver la mirada que le lanzaba - es que quiero saber que has pensado sobre lo que te propuse.
El haber visto a Duo marchándose sin ir a buscar a Heero le había dado la esperanza de que Heero aceptase el trato que le había ofrecido. Estaba casi segura de que Duo dejaría de buscarlo, era tan fácil leer en su rostro las respuestas a cualquier pregunta. El trenzado era tan predecible. Había esperado todo el día a que Heero se presentara en su casa para decirle que aceptaba el trato y por ende, ella se convertiría en su novia. Claro que eso no impediría humillar a Duo delante de todos, eso solo sería el broche de oro que cerraría el pacto.
Heero seguía observando de forma fría el rostro de Relena, se veía tan segura de que la respuesta sería afirmativa que se sentía bien decirle que no habría trato.
Relena pudo ver en el semblante de Heero que no había cambiado de parecer. No podía arriesgarse a un rechazo nuevamente. Le iba a dar la opción de pensarlo una vez más. Tenía que irse antes de que dijera que no.
-- Creo que aun necesitas más tiempo para pensarlo Heero, será mejor que me marche y te vea después. - dijo Relena dándose la vuelta para partir, pero Heero la detuvo del brazo.
-- Relena ya sabes que la respuesta es. - Relena se soltó y le interrumpió diciendo.
-- Se que necesitas más tiempo. Fui una tonta al presionarte Heero. Creo que podrías darme tu respuesta después del juego del próximo vienes, yo confió en que llegaremos a la final. O si tienes una respuesta afirmativa antes puedes ir a buscarme a mi casa. - dijo ella sonriendo. Pero Heero cruzó los brazos sin cambiar la expresión de sus rostros.
-- Mi respuesta sigue siendo la misma, no quiero tener nada que ver con tus empresas o contigo - dijo con voz gélida.
-- Se que esto lo estas diciendo por que he venido a presionarte. Pero deberías pensarlo muy bien, una oportunidad como la que te ofrezco no se da todos los días.
-- No la necesito - insistió Heero.
-- No me conformare con esa respuesta Heero. Estaré esperando tu verdadera respuesta para el próximo viernes - Y sin esperar ninguna respuesta de Heero se dio la vuelta para abrir la puerta de las escaleras y perderse detrás de ella.
-- Tu no entiendes nada Relena, la verdadera respuesta es que quiero estar con Duo y no contigo - dijo cerrando la puerta de su departamento. Después de todo quizá debería esperar hasta después del juego para hablar con él. Una semana sin verlo haría mas interesante su reencuentro.
Relena se quedo detenida en el primer escalón impactada por lo que acababa de escuchar. Heero no se había dado cuanta que ella no había bajado aun y había podido escuchar lo que dijo sobre estar con Duo.
No!, eso no iba a permitirlo. Jamás dejaría que Duo se quedara con Heero, jamás!!! Se dijo a si misma bajando a toda prisa las escaleras para irse en su auto a toda velocidad.
El día había pasado demasiado rápido, los estudiantes de oz y colmillo blanco estaban emocionados por tener a sus equipos casi en la final. Ambos partidos se llevaban a cabo a la misma hora, solo que colmillo blanco jugaba en casa y oz en Edwards. Si ambos ganaban, volverían a enfrentarse y era la oportunidad de la revancha para oz, y eso lo sabían todos.
El ruido de la gente en el estadio llegaba hasta la zona de los vestidores. Coreaban el nombre de Colmillo Blanco. Habían llegado a la semifinal con mucho esfuerzo, estaban en tercer lugar y dispuestos a obtener el boleto para la final.
-- Vamos Maxwell hay que salir al campo - dijo Wufei jalando a Duo por el brazo.
-- Promete que no dejaras al pesado de Trent llegar hasta mi Trowa! - dijo Duo al capitán del equipo cuando estuvo detrás de él.
-- Tratare - dijo Trowa.
-- No Barton, nada de tratar, hay que detenerlo! - dijo Wufei.
Wufei salio corriendo de los vestidores, mientras Duo se acerco a Trowa. No sabía como le había ido con Catherine y era algo que quería preguntarle.
-- Como te fue con tu hermana Trowa? - pregunto Duo.
-- No pude hablar con ella, anoche doblo turno y no llego a dormir. Espero que esta noche no tenga turno nocturno.
-- Si necesitas apoyo, ayuda o lo que sea. - Trowa solo agito la cabeza en negativa.
-- Gracias Duo, pero no lo creo necesario.
Zech había dado a Trowa la libertad de usar todas las jugadas especiales. Quería llegar a la final y tener la oportunidad de volver a ver a Traize. Cuando había solicitado hablar con él por el asunto de Heero, no lo quiso recibir. Le había llamado varias veces y había obtenido la misma respuesta: No quiero verte o escucharte.
Después de casi diez años, Traize aun no lo perdonaba y el lo seguía amando.
Nicole y Trowa llegaron hasta mediación del campo para el lanzamiento de la moneda. Ambos capitanes escogieron en el aire el mismo lado, por lo que el arbitro tuvo que volver a lanzar la moneda y pedirles que escogiera uno primero y el toro después para saber quien entraba primero. Trowa gano el segundo lanzamiento y el equipo de Rocquefeller entro como ofensiva primero.
La primera mitad del juego pasó demasiado rápido. Las cosas estaban muy parejas, y se veía muy difícil decir quien era mejor, por que ambos equipos estaban muy bien. Los puntos estaban a la orden del día, el pateador de Rocquefeller era tan bueno como lo era Quatre de oz y la mayoría de las anotaciones habían llegado por ese lado. Pero Colmillo Blanco no se quedaba atrás. Duo estaba lanzando mejor que nunca y eso lo sabían los de Rocquefeller y estaban preparando una nueva estrategia para detenerlo.
El tercer cuarto iba a dar comienzo con la entrada de Colmillo Blanco como ofensiva. Duo tomo su lugar detrás del centro, mientras Trowa y Wufei tomaron su lugar a los lados para taclear a sus oponentes de Rocquefeller.
Wufei levanto la vista para intentar seguir sacando de quicio a Nicole, pero se llevo una gran sorpresa al ver a Trent frente a él y no al rubio capitán del equipo contrario.
-- Tu que haces aquí? - pregunto Wufei con furia.
-- Hicimos un pequeño cambio - dijo Trent sonriendo mientras levantaba la vista para ver a Duo. - No cabe duda de que tienen un magnifico Mariscal - dijo Trent a Wufei sin dejar de ver al mariscal de campo a unos metros de él.
-- Claro que es magnifico - dijo Wufei sin dejar de ver a Trent, pero Trent saco la lengua y la paso muy despacio por sus labios en una señal totalmente sexual.
-- Me entere que el niño bonito, es muy bueno en... todo. - dijo Trent sarcástico.
-- Que quieres decir con en todo? - pregunto Wufei molesto.
-- Oh, tu sabes, en tooooddddooooo - dijo Trent volviendo a pasar su lengua por sus labios.
-- Maldito mal nacido!!! - grito Wufei enfurecido al entender la indirecta.
El 'Hit' se dejo escuchar y los golpes vinieron con el. Wufei por el enojo se levanto demasiado tarde sobre Trent, lo cual le dio la ventaja al jugador de Rocquefeller de empujarlo por el pecho y lanzarlo al suelo. Pero Duo había alcanzado a lanzar y habían conseguido el primero y diez.
Trowa llego hasta Wufei que aun seguía en el suelo y le dio la mano para ayudarlo a levantarse.
-- Que piensas que haces Wufei?, tienes que cuidar a Duo - le reclamo Trowa.
-- Ese mal nacido de Trent, esta diciendo cosas de él - dijo Wufei viendo a Trent y a Nicole que solo sonreían y chocaban las manos por el buen trabajo.
-- Quiere provocarte y parece que ya se dieron cuenta como hacerlo - dijo Trowa viendo lo que los dos jugadores de Rocquefeller habían hecho.
-- No lo lograran - afirmo Wufei.
-- Eso espero Wufei - sentenció Trowa volviendo a su posición para formarse.
Duo volvió a iniciar el conteo. Iban pocos puntos arriba de Rocquefeller, por lo que tenía que anotar lo antes posible. Solo que la mirada lasciva que Trent le dirigía constantemente le ponía nervioso. Pero sabía que Wufei no dejaría que el jugador llegara hasta él para detenerlo.
-- Sabes lo que le voy a hacer cuando lo pesque? - dijo Trent dirigiendo la vista a Duo, que seguía contando, pero hablando con Wufei.
-- No me importa! - dijo Wufei viendo con furia al jugador que tenía al frente. Trent dirigió su vista a Wufei sonriendo.
-- Lo voy a lanzar al suelo y lo voy a hacer gritar mi nombre... pero no aquí en el campo, claro que no...
-- Infeliz!!!
Wufei salto sobre Trent lanzándolo al suelo sin que el 'Hit' se hubiera escuchado, lo que hizo que los árbitros sacaran sus pañuelos por movimiento en falso. Fueron castigados con 5 yardas en contra. Trent y Nicole soltaron la carcajada viendo a Wufei que les vio con enojo, mientras lo detenían tres de sus compañeros.
-- Wufei te están ganando! - grito Trowa empujándolo por el hombro molesto por lo que les estaba costando.
-- No les hagas caso Wu amigo, déjalos que digan lo que quieran - dijo Duo acercándose a Wufei para tratar de calmarlo un poco.
-- No soporto su charla, ojalá le tumbara los dientes! - dijo Wufei con enojo.
La formación volvió a hacerse, necesitaban conseguir otro primero y diez para intentar anotar, pero lo que Trent y Nicole hacían para desconcentrar a Wufei los estaba deteniendo. Ahora no solo tenían que avanzar 10 yardas para avanzar, debido al castigo tenían que avanzar 15.
El 'Hit' volvió a escucharse y Trent empujo a Wufei a un costado pudiendo llegar hasta donde estaba Duo. Duo vio como el alto jugador de Rocquefeller se encontraba a solo unos centímetros de él, tenía que lanzar el balón para no ser detenido atrás y perder las pocas yardas que tenían. Busco con la mirada quien pudiera recibir el balón al frente y logro ver a un jugador en posición. Si tenían suerte, ese jugador podría anotar y lanzó mientras esperaba el golpe de Trent que lo lanzo al suelo.
-- Hola bonito! - dijo Trent sujetando las muñecas de Duo al campo, mientras él estaba encima suyo.
-- Y tu que diablos quieres?? Quítateme de encima animal!! - grito Duo tratando de quitarse al jugador.
-- Mas tarde rogaras por que no lo haga - dijo levantándose riendo. Seguido de Duo. A que se refería con más tarde?
El juego siguió su curso con Trent y Nicole tratando de detener a Duo y Wufei tratando de no hacerle caso a todas las cosas que Trent decía le haría al trenzado cuando lo atrapara.
Al inició del último cuarto, Colmillo Blanco había logrado ponerse adelante por 14 puntos. Pero el juego no acaba hasta que la última jugada termina, Rocquefeller aun podía anotar dos veces y alcanzarlos. Por eso Duo necesitaba anotar y llevar la ventaja a 21 puntos, sería más difícil que Rocquefeller los alcanzara así.
Rocquefeller sabía que los taclers ofensivos eran demasiado buenos y tenían que deshacerse por lo menos de uno de ellos y el más fácil de atacar era Wufei, ya que su carácter les permitiría enfurecerlo. Hicieron de nuevo un cambio en las posiciones y Nicole y Trent se ubicaron cerca de Wufei.
El 'Hit' se volvió a escuchar y Wufei se lanzó sobre Trent para tratar de detenerlo, solo que Trent lo jaló por el jercey mientras Nicole chocaba 'accidentalmente' con él cayendo los tres al suelo.
En la caída Trent logro mover el brazo del chino hacía abajo, para que el peso de él y de Nicole cayera sobre Wufei. El sonido de algo que se rompía se dejo escuchar en el campo, mientras los dos jugadores dejaban caer todo su peso sobre el cuerpo de Wufei y más sobre el brazo derecho.
-- Wufei!! - grito Trowa al darse cuanta de lo que había ocurrido mientras corría hasta donde estaba el chino.
Desde las gradas el grito asustado de una chica de ojos azules que se levantaba al ver lo que acababa de ocurrir también se escucho.
-- Amigo Wu! - grito Duo.
-- Wufei? - pregunto otro de los compañeros acercándose al chino en el suelo.
Wufeí observaba a sus amigos con un solo ojo, mientras apretaba sus labios fuertemente. Seguía tirado en el campo de juego, no se atrevía a moverse. Las voces de sus amigos las escuchaba claramente, pero sabía que si abría la boca lo único que saldría de ella sería un grito de dolor. Y no les iba a dar ese placer a los malditos tramposos de Nicole y Trent. Le dolía el brazo terriblemente. Es que esos idiotas de Rocquefeller se lo habían quebrado?
-- A un lado chicos, aquí esta el equipo medico - dijo Zech haciendo a un lado a sus jugadores para que entraran los médicos con la camilla para sacar a Wufei - estarás bien Wufei, te llevaremos al hospital de colmillo blanco.
-- Yo voy con el coach! - dijo Duo rápidamente.
-- Maxwell No! - dijo Wufei apretando los dientes - tienes que ganarles a los malditos!
-- Duo no puedes ir, tienes que seguir jugando. Yo lo acompañare - dijo Zech.
-- Coach lo necesitamos! - dijo uno de los jugadores.
-- Si me lo permiten yo voy con él.
Todos voltearon al escuchar la voz de una chica que hablaba a sus espaldas. Los ojos negros de Wufei se abrieron un poco para verla. Por que ella quería acompañarle? Logro estirar un poco el brazo sobre la camilla y alcanzo la mano de la chica, quien volteo sonrojada a verlo.
-- Tu molestia de hermana vendrá conmigo Maxwell. Pero ustedes prométanme que ganaran!
-- Lo haremos Wufei! - dijo Duo sonriendo - en cuanto terminemos iremos a verte.
Hilde se fue con Wufei al hospital, era necesario que le sacaran una placa para ver si no estaba lesionado el hombro. Mientras los jugadores de colmillo blanco terminaban el juego sin uno de los principales taclers.
Lo habían llevado a Rayos X con urgencia y después lo habían llevado hasta uno de los cuartos donde le vendaban el hombro. Los ojos azules de Hilde siguieron cada movimiento y cada comentario de los médicos y enfermeras.
Cuando por fin se quedaron solos, Wufei dirigió sus ojos negros a la chica que le observaba con una chispa que nunca le había visto. Es que ella estaba preocupada por él?
-- Regresa al campo molestia - dijo Wufei viéndola.
-- Ni creas que estoy contenta de estar aquí, solo lo hago por que eres amigo de Duo - dijo ella solemne.
-- Si claro, solo has venido para burlarte de mí. Y ver mi pecho desnudo. - dijo con sarcasmo Wufei.
-- Ja!, como si eso me gustara - replico la morena dándole la espalda.
-- Hilde en verdad, regresa al campo, no dejes a tu hermano solo... - dijo Wufei en tono más serio.
-- Me dijiste Hilde? - dijo ella volteando a verlo sorprendida.
-- Así te llamas, no?
-- Si, pero nunca me llamas por mi nombre. Realmente debe ser muy importante que regrese al campo.
-- Esos malditos de Rocquefeller quieren hacerle algo a tu hermano. Regresa al campo y adviértele, que se vaya con todos, que se vaya con Trowa, pero que no se vaya solo. Aun no termina el juego, aun puedes alcanzarlo.
-- Pero no puedo dejarte solo. No hay quien este contigo - replico ella.
-- Y todos los doctores y enfermeras no cuentan?
-- Esta bien, regresare al campo que no esta muy lejos... pero vuelvo mas tarde. - dijo dándose la vuelta para salir del lugar.
-- Dios me ampare!! - dijo Wufei viendo al cielo.
-- Pesado!!
A pesar de no contar con Wufei al finalizar el partido Rocquefeller no logro alcanzarlos. Colmillo Blanco gano su pase a la final con solo 7 puntos, pero habían sido suficientes.
Oz hizo lo suyo con Edwards, era imposible perder contra ellos, ya que alguien en el equipo tenía el incentivo de volver a ver al mariscal de campo de Colmillo Blanco en el partido final y decirle como se sentía. Había sido una noticia terrible para el entrenador Traize enterarse que su pateador estrella no asistiría al partido por estar enfermo. Casi hace que fueran por él a su casa y lo sacaran así estuviera en coma, pero el capitán del equipo lo impidió asegurándole que iban a ganar sin la ayuda de Quatre. Y lo hicieron.
El hombro de Wufei solo había sido dislocado, no estaba roto el brazo. Aun así debía mantener el hombro vendado por unos días para que estuviera en perfectas condiciones para el juego final.
Y como Hilde le había advertido a Duo lo que él chino le había dicho, fueron todos en grupo en compañía de Zech a ver a Wufei al hospital, por lo que cualquier cosa que los jugadores de Rocquefeller planeaba, no se había dado.
Esa misma noche una mujer encerrada en una oficina tomaba su tercer vaso de whisky. Desde que Odin Low había aparecido la tarde anterior le había entrado un miedo terrible a ver a Traize o encontrase con Zech.
-- Ojalá pudiera retirar esa maldita novela de las librerías - pensaba dando un trago más al vino en su mano para después arrojar el vaso con furia hacía el piso haciéndolo mil pedazos - maldición!!
-- Enojada contigo misma mi querida Lady One?
Esa voz a sus espaldas le hizo estremecerse de miedo. Es que su peor pesadilla se haría realidad esa noche?. Volteo poco a poco para tratar de ver a ese hombre que le había obsesionado por años, al grado de hacer hasta lo imposible por separarlo de la persona a la que más amaba.
-- Señor Traize me asusto - dijo viéndolo parado en el umbral de la puerta. Traize solo sonrió y camino hasta su escritorio con la misma sonrisa que siempre le había dedicado.
-- No fue mi intención hacerlo. Digamos que estamos a mano, ya que usted me asusto cuando lanzó ese vaso al suelo - dijo Traize agachándose para intentar recoger los vidrios del piso.
-- No señor Traize, no haga eso - dijo la mujer agachándose para tratar de quitarle los vidrios de las manos haciendo que sus manos chocaran y retirándolas de inmediato totalmente ruborizada - lo siento.
-- No entiendo Lady que es lo que te pasa a veces. Días como los de hoy me parece estar viendo a la misma colegiala de hace diez años.
-- Quizá muy dentro de mí aun vive esa misma chica.
-- Ojalá dentro de mi viviera ese mismo joven - dijo Traize arrojando los vidrios al cesto de la Basura - sabes que Zech ha tratado de hablar conmigo? - pregunto Traize acercándose a ella. Lady One volteo sorprendida. - Pero yo no he querido verlo. Ya ha pasado demasiado tiempo y aun no quiero verlo.
-- Él lo engaño señor Traize, lo uso - insistió ella.
-- Lo se. Por eso agradezco que hayas estado en esos momentos conmigo Lady One.
-- Yo siempre estaré con usted.
-- Y en todos estos años mi querida Lady One, no has podido quitarme el señor? - cuestiono Traize tomando los mechones de cabello castaño de la mujer entre sus manos, haciéndola sonrojar terriblemente.
-- No he podido. Me gusta mas como se escucha señor Traize, que solamente Traize.
-- Entonces lo dejo a tu elección, mi querida Lady One - dijo Traize soltando los mechones de cabello de la mujer y caminando hasta la salida de la oficina de ella. Pero antes de salir volteo a verla - solo he venido a decirte que estamos en la final - dijo sonriendo - ojalá nos acompañes en el último juego. Será contra Colmillo Blanco.
-- Con gusto señor Traize - dijo la mujer sonriendo, viendo como Traize se perdía al cerrar la puerta - Ojalá me hubieras amado a mi y no a él Traize - murmuro en voz baja viendo el lugar por donde se había ido él.
La final sería entre la universidad privada de Oz y la universidad pública de colmillo blanco. Muchas cosas estaban en juego, no solo el titulo de campeón.
El sol matinal comenzó a colarse por la ventana abierta de aquella habitación y se dio la vuelta para no recibir de lleno el sol en la cara. No quería levantarse temprano, era sábado y quería pasar todo el día en la cama. Le dolían los brazos y parte del cuerpo. El juego del día anterior había sido uno de los más difícil que hubiera jugado y más difícil se había hecho por las impertinentes llegadas del tacler de Rocquefeller.
-- Ese maldito Trent! - murmuro tomando la almohada y colocándola sobre su cabeza.
El tacler de Rocquefeller había llegado en varias ocasiones hasta su sitio lanzándolo al suelo con fuerza. Sin Wufei que protegiera esa posición, debía lanzar de forma más rápida a algún jugador lo que le impidió que los receptores volvieran a anotar. Un poco más y perdían. Pero no lo hicieron, ganaron y con orgullo!. Wufei se había reído a carcajadas en el hospital cuando le contaron las caras de los jugadores de Rocquefeller cuando el silbato dio por terminado el juego sin que ellos volvieran a anotar.
Ahora solo quería descasar. Las heridas que su padre le había causado no habían cicatrizado del todo bien debido a lo que ese maldito de Trent le había hecho un día después de que recibió los golpes.
Quería descansar pero no podía. fuera de su cuarto las pisadas que iban de un lado a otro le impedían dormir. Por que había tanto escándalo a esa hora de la mañana?
Se levanto sin ganas de la cama y camino hasta la puerta de su habitación, cuando esta se abrió de golpe haciendo que Duo diera un brinco hacía atrás por el susto.
-- Duo que bueno que ya estas despierto, date prisa en arreglarte que no tardan en venir Trowa y Wufei. El desayuno estará listo en cinco minutos, si vas a bañarte hazlo de prisa y.. - Duo se quedo sorprendido de la velocidad con la que su hermana iba hilando las palabras, sabía que solo hablaba así de rápido cuando estaba nerviosa. Pero por que su hermana estaba nerviosa? Y que era eso de que Trowa y Wufei no tardaban en llegar?.
-- Espera, espera. de que se trata todo esto? - pregunto Duo sin entender.
-- Como que de que se trata Duo? Hoy es el festival que estamos organizando para poder comprar los nuevos uniformes. No me digas que se te olvido?
-- Rayos! - dijo Duo colocando ambas manos sobre la cabeza - si, lo olvide por completo.
-- Bueno, pues aun es temprano, así que arréglate.
-- Esta bien, pero de una buena vez te advierto que yo no tengo dinero para comprar nada - dijo Duo comenzando a sacar su ropa para meterse a bañar.
-- Me conformo con que me apoyes Duo, ya que no quisiste participar en la subasta. La mayoría aceptaron.
-- Ni Trowa, ni Wufei lo hicieron. - sentenció mientras entraba al baño.
-- No, esos son tan egoístas como tu!, después de todo ese dinero es para comprarles sus nuevos uniformes!.
Pero del baño no salieron más palabras.
Ahora recordaba por que Trowa y Wufei llegarían juntos a su casa. El chino se había quedado con Trowa. El lo cuidaría por esa noche, ya que sería imposible que su padre permitiera que se quedara en su casa. No importaba la preocupación que había mostrado por el chino cuando llegaron.
Había llegado solo 10 minutos después de las seis debido a que Wufei no había sido dado de alta pronto y al abrir la puerta se había topado con su padre esperándolo, pero en lugar de recibirlo con un golpe como en otras ocasiones, lo primero que hizo fue preguntarle donde estaba. Parecía que aquel reclamo que Heero le diera cuando ambos se quedaron a dormir fuera de casa, había surtido efecto.
Wufei fue el primero que paso y le explico todo al papa de Hilde, quien al verlo vendado se preocupo por él. No cabía duda que era la primera vez que sentía algo de envidia con su amigo chino. Su padre hace años que no mostraba preocupación por los daños físicos con los que llegaba o los que él le hacía.
Aun era muy temprano para presentarse en el estacionamiento de la facultad de administración, que era donde se llevaría a cabo el festival. Tenía el tiempo suficiente de arreglar las cosas. Necesitaba cambiar un cheque y llevar lo que usaría Duo cuando se convirtiera en su esclavo.
Bajo corriendo las escaleras con una bolsa de plástico negra. Llevaba su cámara digital en la bolsa para asegurarse de obtener las mejores fotografías del ridículo que haría el trenzado. Cuando obtuviera las fotos las haría circular por el internet, que mejor arma que esa para hacer circular una noticia a toda la ciudad y más lejos. Ya que los usuarios de internet suelen mandar cadenas haciendo que una noticia sin importancia se convierta en un gran chisme en muy poco tiempo. Lo que puede comenzar con cinco personas, puede llegar a terminar en millones.
Encontró en la puerta de salida a su mayordomo y se le ocurrió una idea. Si mandaba a Peigan a cambiarle el cheque, le ahorraría tiempo y así podría ir a buscar a Dorothy en lugar de esperarla.
Peigan tomo el cheque de las manos de Relena y le aseguro ir al banco cuanto antes para después llevarle el dinero al lugar en el que iba a estar.
Todo estaba saliendo según el plan.
Salio a toda prisa rumbo a casa de Dorothy, mientras Peigan tomaba su saco para salir rumbo al banco donde estaba la cuenta de Relena.
-- A donde vas Peigan? - pregunto una voz a sus espaldas cuando vio que el mayordomo se preparaba para salir.
-- Buen día señor Zech, su hermana me ha solicitado que le cambie este cheque - dijo el anciano mostrándole el cheque a Zech. Zech lo tomo entre sus manos y vio la cantidad escrita en él.
-- Te dijo para que necesita el dinero? - pregunto Zech intrigado.
-- No señor, no me dijo nada, solo me pidió se lo llevara a la facultad de administración de colmillo blanco.
-- El festival! - dijo Zech entendiendo que iba a hacer Relena - esta bien Peigan, no te entretengo mas.
-- Lo veo mas tarde señor - dijo Peigan haciendo una pequeña inclinación ante Zech y retirándose.
-- Creo Relena que no lograras lo que te propones - se dijo a si mismo.
Entro al despacho de la mansión y se sentó en el escritorio frente a su computadora. Acceso por internet a la página del banco donde estaban registradas sus cuentas y las de Relena. Como el hermano mayor y Tutor de su hermana, tenía poder absoluto sobre los bienes y dinero en las cuentas de la chica. La cantidad que quería sacar de su cuenta era mucha, así que bloqueo la cuenta para que nadie pudiera sacar nada de ella. Cuando el cheque de Relena tratara de ser cobrado, este le sería rebotado, lo que la dejaría sin esa cantidad para hacer maldades o pagarle a los maestros como había escuchado. Si quería comprar algo en la subasta, tendría que lograrlo solo con el dinero que traía en su bolsa, que quizá era suficiente para comprar a Duo.
Después de arreglar eso, salió de la mansión para tratar de ayudar al trenzado. No podía permitir que Relena lo humillara de la forma en que pretendía hacerlo.
Heero estaba sentado frente a la computadora, se había levantado temprano para correr como cada mañana y ahora terminaba de hacer la tarea que había dejado pendiente la noche anterior debido a la poca concentración con la que se encontraba.
No podía dejar de pensar en Duo. A esas horas el trenzado ya estaría llegando a su departamento cargado de víveres que ocupaba para cocinar para ambos. Mientras Duo cocinaba, él solía sentarse sobre uno de los bancos de la barra y le observaba moverse sin realmente estarle prestando atención a todo el mundo de cosas que decía. Solo lo veía sin que el se diera cuenta.
Le gustaba verlo reír, extrañaba oír su risa. Extrañaba ver su mirada violeta llena de luz. Pero debía aguantar un poco más. El siguiente viernes era el partido final y después de ese partido, ganara quien ganara le diría todo.
Mientras llegaba ese día, no se podía prometer no verlo sin que el lo viera. Como lo había hecho la tarde anterior después del partido contra Edwards. Le preocupaba un poco lo que Trent pudiera hacerle.
Por suerte no paso nada. solo el hombro lastimado del chino.
Pero ahora que era sábado. que haría? Dedicarse todo el día a pensar en él? Antes por lo menos tenía las novelas de Duo y se entretenía analizándolas después de que él se marchaba.
Cerró su computadora y se dirigió hasta su habitación para asomarse por la ventana viendo directamente a la parada del autobús. Cuantas veces había hecho eso mismo desde el día anterior? Como si con solo ver a la parada del autobús pudiera traer al trenzado a su departamento.
Se dio la vuelta con molestia, tenía que salir de allí!
Pero el sonido sorpresivo de un cristal que se rompía y de algo que rebotaba sobre la alfombra le sorprendió un poco. Corrió hasta la ventana para ver de qué se trataba. Alguien había roto uno de los vidrios de la ventana de su cuarto haciendo un gran hoyo en él. Pero al ver si se veía algún chico jugado baseball en la calle no había podido distinguir a nadie.
Se dio la vuelta para buscar la pelota, estaba seguro que los niños irían a reclamarla. Pero al voltear por todos lados no la vio. La había escuchado rebotar en la alfombra, el sonido sordo de que caía era lo que le había llamado más la atención que el sonido del cristal al romperse.
Vio tirado bajo la cama una bolita de papel arrugado. No recordaba haber lanzado ninguna hoja bajo la cama. Se estiro para tomarla y se dio cuenta que pesaba mucho, como si fuera una piedra.
No, eso no era una simple bola de papel, era una piedra envuelta en papel. La desenrollo y pudo ver que había letras escritas en el. Eran dos hojas, la primera tenía un mensaje formado con letras de revistas y la segunda era una hoja de libreta con letra de molde. 'De una mujer' pudo ver, por que los puntitos de las i'es eran hechos con corazones.
La primera hoja tenía unas pocas líneas.
'Esto es lo que Relena obligara a Duo a hacer una vez que lo compre como su esclavo. Trata de Impedirlo.'
La segunda hoja contenía la lista de Relena, ahora lo sabía. Por que Relena quería humillar a Duo de esa forma? Que le había hecho el trenzado para obligarlo a hacer semejante ridículo en la escuela? Sería verdad? O solo era una trampa? No debería confiar en un anónimo, pero algo en la forma de armar las palabras le hacía creer que debía confiar en esa persona. Que ya la conocía.
-- No voy a permitírtelo Relena - dijo arrugando las hojas y dejándolas sobre la cómoda, mientras se disponía a tomar su chamarra y salía rumbo al festival que sabía se haría en el estacionamiento de Administración de Colmillo Blanco, la facultad con mas alumnos de todo el campus.
No podía dejar que Relena lo comprara, tendría que hacer hasta lo imposible por ser él quien lo tuviera como su esclavo por un día. Pero como podría lograrlo? En esos momentos no contaba con los fondos suficientes para competir contra la chica más rica del estado. Y con Quatre enfermo. no había muchas esperanzas de lograrlo.
-- Pero algo tengo que hacer, no me quedaré de brazos cruzados - se dijo a sí mismo, mientras salía a toda prisa rumbo a la universidad de Colmillo Blanco.
En Administración se había montado una tarima para que todos pudieran ver la música y los bailables que se estaban presentando antes de dar inicio a la subasta. Ya varios grupos estudiantiles se habían prestado a cantar y a bailar y los estudiantes ya esperaban por la subasta.
Había más gente de la que esperaban, esos prometía ponerse muy emocionante, ya que no solo se habían inscrito los jugadores de football, también las porristas, claro, con la excepción de Duo, Wufei y Trowa que por más ruegos de las porristas, estos se habían negado a participar. La diferencia era, que las chicas subastaban besos y los chicos estaban obligados a hacer lo que quisiera su ama o amo, ya que no se especifico que debía ser una mujer la que comprara al jugador.
Se había anunciado en el partido del día anterior que la subasta daría comienzo a las once de la mañana y los estudiantes ya llevaban una cuenta regresiva de los segundos que faltaban para que diera la hora indicada.
Hilde estaba muy nerviosa con las porristas a los lados. Silvia Noventa sería la encargada de conducir la subasta y varias chicas más estaban comisionadas a recoger el dinero que se obtendría por el esclavo o el beso.
-- Las Once! - se escucho el grito general frente a la tarima, mientras Silvia Noventa entraba a ella para dar comienzo a la subasta.
-- Que bueno que ha venido tanta gente! - comenzó Silvia - eso quiere decir que vamos a divertirnos mucho. Pero antes de comenzar con la primera subasta, quiero agradecerle públicamente a una gran amiga que fue la que nos ha apoyado en toda esta locura, sin ser parte de las porristas.
Hilde volteo para todos lados al ver que Silvia la veía a ella. Se había puesto roja al saber que Silvia le indicaba con la mano que subiera. Pero ella no quería hacerlo, tenía muchos nervios de estar frente a tanta gente.
-- Vamos Hilde, sube! - le dijo Silvia, mientras los estudiantes comenzaban a gritar en coro 'que suba, que suba'.
Hilde comenzó a subir los escalones con nerviosismos, pero Silvia la tomo del brazo y le dio el micrófono para que hablara.
Los nervios la inundaron y abrió la boca, pero ninguna palabra salio de ella. Toda la gente le veía esperando que dijera algo. Sabía que si no decía algo pronto todos esos estudiantes comenzarían a gritarle avergonzándola terriblemente. Volteo un poco hacía donde había dejado a Duo a Trowa y a Wufei y vio unos ojos negros que le veían con burla. No!, no iba a dejar que Wuefi se burlara de ella. Cualquiera menos él.
-- Les agradezco a todos por unirse a esta causa. El dinero que se junte por la subasta que esta a punto de comenzar será para comprar los nuevos uniformes de nuestro equipo! Tanto de jugadores como de porristas. Recuerden que han pasado a la final y que mejor incentivo que un nuevo uniforme para hacer pedazos a OZ! - Hilde sonrió cuando todos los estudiantes gritaron en acuerdo. Volteo de nuevo para ver la mirada de Wufei, pero este solo hizo un ademán de 'pesada'.
Hilde le dio el micrófono a Silvia y estaba a punto de bajar cuando escucho como alguien gritaba.
-- Que subaste un beso! - Hilde volteo sorprenda al escuchar eso. 'Un beso?'
-- Yo ofrezco 50 por un beso de la morenita que acaba de hablar! - se escucho otra voz, mientras se veía un brazo levantado.
-- Yo 75!
-- Yo 100!
Las ofertas comenzaron a alzarse entre los estudiantes bajo la tarima. Silvia solo volteo a ver a Hilde, ella no iba a participar en la subasta. No podía hacerlo!
-- Participa Hilde - dijo Silvia en vos baja - las pujas van altas y ya sabes que necesitamos mucho dinero para comprar todos los uniformes. - Hilde solo negó vehementemente con la cabeza.
-- No, Silvia, yo no. yo no puedo. es que no. - dijo Hilde de forma nerviosa totalmente sonrojada.
Duo desde su lugar soltó la carcajada, haciendo que Trowa y Wufei voltearan a verle. No podía parar de reír ante lo que veía que hacía Hilde. Sabía que se estaba negando.
Wufei volteo a verla, se notaba que estaba sumamente nerviosa, pero no le dio importancia y solo se recargo en la pared.
-- Eso se lo tiene merecido por andar de arguendera. - Duo siguió riendo sin control hasta que se calmo un poco y pudo hablar.
-- No, ella no lo hará - dijo aun riendo - por que nunca ha besado a nadie - dijo quitándose las lagrimas causadas por la risa.
Al escuchar lo que dijo Duo Wufei se sorprendió. Jamás había imaginado que la chica no hubiese dado un beso y tanto que la había molestado con insinuaciones al respecto. Ella siempre le hacía dudar al decirle que no era algo que le constara. Pero muy en el fondo lo sabía, su mirada era demasiado limpia.
Y ahora había una bola de estúpidos pugnando por darle su primer beso!
-- 200!
El grito proveniente de alguien a un costado suyo les hizo voltear. Trowa y Duo no daban crédito a lo que veían. Wufei se había adelantado a ellos rumbo a donde estaban todos los estudiantes con el ánimo de que Silvia lo viera ofreciendo por un beso de Hilde.
Trowa comenzó a reír sin control y Duo permaneció mudo mientras Wufei los observo solo de reojo rojo por lo que estaba haciendo.
-- Hilde! - grito Silvia volteando a verla. Pero la mirada de Hilde estaba depositada en un jugador de ojos negros que con desesperación saltaba ofreciendo cada vez más y más - vendido por 500! - grito Silvia al ver que ya nadie ofrecía más y que Hilde ya no se seguía negando.
-- Dios mío que hice? - murmuro Hilde subiendo sus manos hasta la cara para cubrir el rubor que le tupía el rostro.
Un par de chicas se acercaron a Wufei para recoger el dinero de la primera subasta y con renuencia lo saco de la cartera para dárselos. Cuantos días tendría que tomar solo agua para calmar el hambre?
-- Debes subir para recibir tu premio Wufei! - dijeron las dos chicas.
-- Que!!!, delante de todos? - dijo Wufei rojo.
-- Así es. Si no, como sabremos que se cumplió el trato? Debes subir.
Las chicas tomaron a Wufei por ambos brazos para llevarlo hasta las escaleras, mientras Trowa siguió riendo totalmente descontrolado con ambas manos sobre el estomago.
-- Cállate Barton! - grito Wufei mientras las dos chicas lo arrastraban arriba de la tarima y lo ponían frente a Hilde.
Los ojos azules de Hilde observaba los oscuros de Wufei, estaba nerviosa, lo podía ver en sus ojos y en su posición totalmente tiesa. Ella estaba clavada en su lugar sin atreverse a moverse o a decir algo. Solo le observaba sin decir nada, estaba esperando que fuera él quien diera el primer paso, pero no podía. Ella lo detestaba y si la besaba en los labios jamás se lo perdonaría.
Los gritos de los estudiantes apurándolos a que se besaran o la risa sin control de Trowa no les importaban. Ambos estaban totalmente ruborizados y nerviosos. Alguien tenía que dar el primer paso y se sorprendió al ver que era ella quien cerraba los ojos y levantaba un poco el rostro hacía él.
Ella!, era ella quien le ofrecía sus labios. Solo tenía que tomarlo, pero.
Se encontró a si mismo tomando el rostro de la chica con su mano libre y dirigiendo sus labios hacía la frente y no a los labios que tan seductoramente habían subido para darle el beso que había comprado.
Hilde abrió los ojos enormemente para ver a Wufei, él aun tenía su rostro sujeto con una de sus manos. Era una sensación tan calida, pero el que le besará en la frente y no en los labios cuando era ella quien se los había ofrecido le lastimaba profundamente. No pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas.
Los estudiantes reunidos comenzaron a gritar que el beso así no! Que fuera un beso en la boca!, que si otro hubiera ganado se habría aprovechado y un montón de cosas más. Pero nada de lo que decían le importaba, solo le importaban esas lágrimas que comenzaban a caer por aquel rostro delgado, blanco y expresivo.
-- Tan repugnante te parezco? - pregunto en un susurro la chica mientras sus lagrimas se derramaban, pero con el pulgar Wufei limpio una de las gotas cristalinas que comenzaba a caer.
-- No. Pero tu primer beso debes dejarlo para alguien que te ame y que tu. - intento responder el chino con nerviosismo. El rubor que había desaparecido del rostro de la morena se volvió a intensificar.
Al tiempo en que sonreía en respuesta subió sus brazos haciendo que él la soltara para tomar el rostro del chino entre sus manos. Cerró los ojos y se puso de puntillas para alcanzar sus labios mientras le murmuro.
-- Yo se que tu me amas. - dijo uniendo sus labios a los del chino.
Ella le había besado delante de todos. No pudo escuchar los gritos de aceptación y los aplausos de la gente reunida bajo la tarima o como la risa de Trowa desapareció de pronto. Solo escuchaba su corazón latiendo a toda prisa. No sintió el dolor en su hombro al subir los brazos hasta la cintura de la chica para abrazarla a su cuerpo.
Eso que diablos importaba! Solo era un dolor sin importancia. Nada comparado al calor que la chica podía transmitirle con ese simple beso.
Ya ni siquiera importaba si moría de inanición por no probar comida. Ese beso le bastaría para morir con tranquilidad.
Y entre aplausos de aceptación dio comienzo la subasta de besos y esclavos.
La subasta de besos de las porristas comenzó con 20 e iban subiendo poco a poco. Los gritos de las cantidades se escuchaban por todos lados. Hilde había bajado acompañada de Wufei, pero apenas había dado unos pasos fuera de la tarima corrió a los brazos de Duo para ocultar la cara totalmente roja.
Duo se quedo en silencio sosteniendo a su hermana entre sus brazos observando a otro rojo Wufei a los ojos. Pero al sentir la mirada tanto del trenzado como del capitán de Colmillo Blanco sobre él, desvió la mirada nervioso.
-- Yo. yo me. me voy a mi casa - dijo Wufei sin animarse a verlos.
-- Que no te ibas a venir conmigo? - dijo Trowa viendo como Wufei caminaba lejos de ellos.
-- No Barton, te veo luego - dijo agitando su mano y apresurándose a salir de donde estaban todos.
-- Hilde. - dijo Duo, pero la chica se aparto de él de forma rápida.
-- Estoy bien Duo, tengo que ir a ayudarles a las chicas - y diciendo esto se fue corriendo con las porristas.
-- Mujeres!, quien las entiende! - dijo Duo viendo como Hilde reía en compañía de las chicas.
-- Yo también me voy Duo - dijo Trowa viéndolo fijamente - Catherine de nuevo no llego anoche. Me dejo un recado diciendo que llegaba al medio día y me interesa estar en casa cuando regrese.
-- Vas a hablar con ella? - pregunto Duo de forma sería. Trowa solo asintió con la cabeza - quieres que te acompañe?
-- Gracias, pero no. Esto lo tengo que hacer solo. Te vas a quedar?
-- Si, voy a esperar a Hilde. Aun que finja que no le afecto el beso, si lo hizo. A mi no puede engañarme.
-- Y no solo a ella. A nuestro amigo también. Nunca lo había visto tan nervioso.
-- Es que tu no lo viste en su casa cuando mi hermanita se quedo a dormir - dijo Duo sonriendo, haciendo que Trowa esbozara una sonrisa.
-- Bueno, que te diviertas.
Trowa se marcho dejando a Duo solo recargado en una de las paredes a un costado de la tarima. Tenía una magnifica vista de todos los estudiantes desde allí. Y la subasta de los jugadores de Colmillo Blanco estaba por comenzar.
Relena iba sumamente enojada y apurada. Había ido a buscar a Dorothy a su casa, pero al llegar ella ya no estaba. Sabía bien que debió avisarle que iría a buscarla y no lo hizo. Tuvo que regresar a su casa y fue allí que la encontró. Eso le había hecho perder mucho tiempo, solo esperaba que la subasta de Duo aun no comenzara.
Arrastraba a Dorothy por todo el estacionamiento, necesitaba llegar antes de que subastaran a Duo. No estaba dispuesta a permitir que alguien más lo comprara. Tenía todo planeado y no podía salirse nada de su plan.
-- Vamos Dorothy, apúrate! - dijo Relena jalando a Dorothy por el brazo.
-- Vas muy deprisa Relena y yo traigo tacones, no puedo correr tan rápido!
-- Pues quítatelos, pero no podemos llegar tarde!
-- No, no llegaremos tarde para el show - dijo Dorothy en un murmullo mientras seguía corriendo detrás de Relena.
Había demasiados estudiantes, demasiado ruido. Todo eso era un verdadero caos. Como podían escuchar las ofertas entre tanto desorden?
Camino de forma lenta buscando la cabellera castaña que tanto le gustaba. Pero no se veía por ningún lado. Es que todo había sido una mentira? Realmente el anónimo que le lanzaron por la ventana no era cierto?
Pero entonces algo llamó su atención. El cabello platinado de una persona que observaba desde la parte trasera toda la subasta. Al parecer el coach Zech estaba al pendiente de lo que pudiera pasar con sus jugadores. Quizá todo había sido una falsa alarma. El coach Zech no permitiría que su hermana hiciera algo para humillar a nadie. Es más, ella no se veía por ningún lado.
Duo seguía recargado en la pared viendo todo lo que las chicas hacían. Riendo con cada locura que las nuevas amas les pedían hacer a los jugadores que habían comprado. Algunas al obtener el triunfo se lanzaban al cuello de los jugadores con felicidad para besarlos. Otras los tomaban por el brazo y rápidamente los arrastraban fuera del campus de administración. La pregunta que surcaba su cabeza era a donde los llevarían?
No, definitivamente él nunca participaría en una locura semejante.
Giro su vista para ver si distinguía a alguien entre los estudiantes. Tenía la vaga esperanza de ver a Heero entre ellos. Pero sabía que siendo un festival de Colmillo Blanco, quizá los estudiantes de Oz no se presentarían.
Pudo distinguir en la parte de atrás al coach Zech hablando con un hombre mayor y al frente de la tarima a Klementz. Pero no era de extrañarse el verlo allí, ya que Klementz se dedicaba a sacar fotos de todos los jugadores de oz y colmillo blanco para sacar su articulo amarillista de siempre.
Por fin había dado con su paradero. El trenzado estaba cerca de las escaleras que conducían a la parte alta de la tarima. No se veía que corriera ningún peligro, lo mejor era irse y verlo después del juego. Pero no podía apartar la mirada de él. Lucía tan divinamente distraído que no podía dejar de verlo. Que daño hacía seguir observándolo, al fin y al cabo, él no sabía que estaba allí.
Pero entonces Duo dirigió si mirada de forma sorpresiva hasta un grupo de estudiantes casi al centro del lugar. Fue entonces que distinguió entre todas esas personas un par de ojos azul cobalto que le veían con detenimiento. Un par de ojos de un color azul que extrañaba tanto. Un par de ojos que tenía días de no ver. Sintió como el corazón comenzaba a latir de forma apresurada con solo verle. Quería bajar de ese lugar y aproximarse a él. Quería volver a besarlo, decirle que quería seguirlo viendo aun que él no sintiera lo mismo. Pero se había prometido a si mismo dejarlo de ver. Pero si se había despedido de él que hacía Heero allí ahora? Cuanto tiempo llevaba viéndolo de esa forma?
Después de todo había logrado verlo, claro tenía una vista privilegiada desde el lugar en el que estaba. La expresión de asombro en su rostro le encantaba. Cuantas expresiones podían formar esos ojos violetas y esa sonrisa clara?
Duo sonrió al ver la mirada suavizada de Heero, lo estaba viendo a él y a nadie más. Sería demasiado soñar que había ido a buscarlo a él? Dio un paso al frente para intentar bajar del lugar en el que estaba y llegar hasta él. Pero algo llamó su atención. La cabellera dorada de una chica que estaba a unos pasos del capitán de oz.
-- Si era demasiado soñar - se dijo a si mismo con tristeza regresando a su lugar al reconocer a Relena entre la gente.
La subasta estaba casi por terminar, Silvia Noventa ya había anunciado que solo faltaba una última persona a subastar y que esta era alguien que no se esperaban.
-- El último jugador a subastar es nada mas y nada menos que nuestro Mariscal de Campo Duo Maxwell!!!
Duo volteo sorprendido a ver a Silvia quien le pedía que subiera. Pero él nunca acepto participar, él no había dado su autorización para que incluyeran su nombre en esa subasta. Subió corriendo hasta donde estaba Silvia para decirle que él no iba a participar.
-- Es un error Silvia, yo nunca acepte participar! - dijo Duo molesto.
-- Si tu nombre esta en esta lista es que en algún momento dijiste que si! - se defendió ella.
Las ofertas por Duo se habían comenzado a escuchar, solo que Duo por estar discutiendo con Silvia no se había dado cuanta de quienes eran los que ofrecían por él.
-- No voy a participar, no voy a participar y no voy a participar!! - insistió Duo.
-- Tienes que participar. Yo misma tuve que subastar un beso y no fue algo agradable. Yo creo que tu lo pasaras mejor! - insistió Silvia.
-- No! - dijo Duo renuente a aceptar.
Heero observo con sorpresa que efectivamente Duo estaba incluido en la subasta. Pero al ver como discutía con la encargada, se daba cuanta de que él no se había inscrito por voluntad. Tendría algo que ver Relena con eso? Pero hasta ahora, nadie de los que ofrecía dinero por Duo era la rubia jefa de porristas de Oz. Sin embargo había varios chicos ofreciendo por él y eso no le agradaba.
-- Vaya capitán, has venido a comprar a tu novio?
Heero volteo al escuchar una voz conocida a sus espaldas. No se esperaba verlos allí, no después de que jugaran el miércoles en los campos de medicina.
-- Trent.
-- Heero Yuy, no creí que dejaras que Duo fuera subastado.
-- Yo no sabía que él estaría en la subasta.
-- Bueno, ya que esta en ella. Que gane el que tenga más dinero - dijo Trent con una mueca sarcástica adelantándose para comenzar a ofrecer dinero por Duo - 500!!
-- 750! - se escucho una voz de mujer que Duo pudo reconocer de inmediato.
Al escuchar esa voz, Duo dejo de discutir con Silvia para verla. Relena Piscraf estaba al centro de todos los estudiantes con la mano levantada ofreciendo una gran suma por tenerlo de su esclavo. No!, cualquiera menos ella!!
-- 800! - grito otra voz de un hombre.
Duo apretó los dientes al reconocer esa otra voz. Volteo para ver los ojos negros de Trent y la sonrisa lasciva que dibujaba cuando se percato que lo había reconocido. No, él tampoco!!! Mil veces con la rubia pesada que con el pervertido de Trent!.
-- 1000! - volvió a gritar Relena dibujando una sonrisa de satisfacción al ver la cara de Duo.
Trent retrocedió con sus amigos para intentar juntar más dinero. Mil era demasiado y no lo llevaba consigo. Pero sus amigos tampoco traían mucho encima.
-- 1050? - dijo Trent al no haber conseguido más, mientras Relena soltó la carcajada.
-- 1100! - dijo Relena riendo.
La risa de Relena desapareció al ver delante de ella los ojos cobalto de Heero que le veían de forma fría. Estaba justo al frente de ella y estaba por levantar la mano. Es que también iba a ofrecer por Duo? No!, eso no iba a permitírselo!
-- 1150 - se escucho la voz de Heero.
Duo se quedo en silenció al ver a Heero ofrecer una cantidad tan alta. No iba a poder sostenerla por mucho tiempo si Relena ofrecía más. No tenía caso que lo hiciera, lo único que iba a conseguir con eso, era darle material a Klementz para su artículo sensacionalista.
Duo agito la mano en señal de negativa, diciéndole a Heero que no con ella. Relena sonrió al ver ese gesto, sabía que Heero no podría ganarle. Él solo se sostenía con una beca y ella tenía mucho dinero. Aun faltaba que llegara Peigan con el cheque cambiado, pero por mientras tenía el dinero que traía en la bolsa.
-- 1300 - dijo Relena, quería terminar rápido, así haría que Duo hiciera el ridículo antes de que todos, incluido su hermano, se fueran.
-- 1400 - volvió a decir Heero de forma fría. Haciendo que la mirada de Relena centellará por la furia. Era evidente para todos que esto se estaba convirtiendo en una batalla por que nadie más ofrecía, solo ellos dos.
-- 2000!!!! - gritó Relena con furia haciendo que reinará un silencio sepulcral al escucharlo.
Todas las miradas se fijaron en Heero, nadie sabía si rebatiría la cantidad dicha por Relena, pero estaban esperando o que se retirará o que ofreciera más. Pero Heero solo observaba a Duo a los ojos. Duo entendió con esa mirada que ya no podía ofrecer más, Relena había ganado.
Comenzó a escucharse la última cantidad en voz de Silvia, cuando se pronuncie la tercera vez, Relena habría ganado.
Heero bajo la mirada, mientras Relena observaba triunfal a Duo. Era la segunda vez que Silvia repetía la cantidad, una vez más y no habría nada más que hacer.
Pero entonces Heero sintió que alguien metió la mano a la bolsa de su chaqueta. Entre todo el amontonamiento de gente no pudo distinguir quien lo había hecho a pesar de que volteo para todos lados de forma rápida. No traía cartera en ese sitió, pero ahora sentía que pesaba. Metió la mano para saber que era y vio con sorpresa que era un fajo de billetes. Pero quien?... no tenía tiempo de averiguar ahora ya lo intentaría después, aun tenía tiempo de salvar a Duo de las manos de Relena.
-- Y 2000 a las tre..
-- 2100 - dijo Heero en voz alta haciendo que Silvia interrumpiera el conteo.
Todos voltearon a ver a Heero. Duo ya se estaba haciendo a la idea de que sería esclavo de Relena por todo lo que restaba del día. Los ojos de Relena centellaron de nuevo por la furia, como es que Heero había podido rebasarla tan pronto!, de donde había sacado tanto dinero?
-- 2300! - grito Relena apretando los puños, ya había agotado los fondos en efectivo que traía en su bolsa. Necesitaba que Peigan llegara pronto.
-- 2400 - dijo Heero de forma fría haciendo que Relena comenzara a enrojecer por el enojo.
Un hombre mayor se abrió camino para llegar hasta Relena, ella sonrió al verlo, por fin tendría el dinero que necesitaba para comprar a Duo, si era necesario daría 10,000 por él. Pero sabía que Heero no aguantaría mucho el ritmo de la oferta.
Estaba a punto de levantar la mano para hacer la contra oferta, cuando Peigan le susurro algo al oído. En esos momentos su piel se torno blanca y el miedo inundo su rostro. Bajo el brazo sin ofrecer nada y se dio la vuelta para salir de allí seguida de Peigan.
-- Y 2400 a las tres! - grito Silvia.
Duo pudo ver la mirada de satisfacción en el rostro de Heero. Sonrió al verlo, pasaría todo el día en su compañía y él que había pensado que ya no volvería a verlo.
Trowa había llegado a su casa y de nuevo no había encontrado a Catherine. No era una persona que se desesperara fácilmente, pero ya estaba comenzando a desesperarse. Quería saber de Quatre, necesitaba ver sus hermosos ojos aqua una vez más. Necesitaba escuchar su voz y escucharlo reír. Pero que diría Catherine al saber lo que sentía por el rubio? Eso era lo único que lo detenía para ir a verlo a su casa.
Escucho como la puerta de su casa se habría y su hermana entraba diciendo 'ya llegue Trowa'. Había estado tan concentrado en sus pensamientos que nunca escucho el auto llegar.
Se sentó en su cama al tiempo en que la cabeza de Catherine se asomaba por la puerta sonriendo.
-- Hola Trowa, pensé que no estabas - dijo ella entrando y sentándose en la cama a un lado de su hermano.
-- Tengo rato esperadote - contesto Trowa viéndola detenidamente. Lucía un par de ojeras enormes bajo los ojos.
-- Lo siento Trowa, pero tuvimos una epidemia en el hospital. Comenzaron a llegarnos casos de conjuntivitis desde hace tres días. Primero cuatro a cinco casos diarios, después hasta 10 y 20. Las cosas aun no están bien, por lo que decidí quedarme a cubrir turno doble, para evitar contagiar a alguien más.
-- Entonces vas a regresar? - pregunto Trowa de forma seria.
-- Si, solo tomo un baño, como y descanso un poco para después regresar.
-- Necesitas ayuda? - pregunto Trowa.
-- Gracias Trowa, pero no es necesario. Además no creo que te permitan entrar - dijo sonriendo. - Si no has salido por estarme esperando, puedes hacerlo, yo estaré bien - volvió a sonreír a su hermano. Pero Trowa solo bajo la vista - Trowa a ti te pasa algo - dijo volviendo a sentarse en la cama a un lado de él.
-- Por que crees que me pasa algo? - pregunto sin levantar la vista.
-- Por que te conozco, recuerda que soy tu hermana mayor. - Al ver que Trowa no dijo nada, puso ambas manos sobre las rodillas de él para verlo a los ojos - Anda Trowa dime que te pasa? Tendrá algo que ver con tu amigo Quatre? - pregunto sonriendo. Trowa levanto la vista sorprendido.
-- Por que crees que tiene algo que ver con él? - Catherine se levanto y comenzó a moverse por el cuarto.
-- Pues por que siempre sales con él los sábados y hoy es sábado y te encuentro aquí solo. A caso se pelearon? - dijo volteando a verlo con una sonrisa en los labios. Pero Trowa solo la observo sin decirle nada. - Mmm, veo que si se pelearon.
-- Sabías que Quatre es gay? - pregunto Trowa viendo a Catherine. Ella de nuevo se sentó en la cama para verlo de nuevo a los ojos.
-- No, pero lo sospeche desde la primera vez que lo vi.
-- Y no te molesto el que fuera uno de mis amigos?
-- Por que habría de molestarme Trowa. Duo también es amigo tuyo y jamás lo he rechazado por su condición. Es una linda persona, también Quatre es una linda persona. A caso se pelearon por que no te había dicho que es gay?
-- No. No fue una pelea, fue, fue. es que él. él. yo. yo. - dijo de forma nerviosa bajando la vista.
-- Trowa - dijo con una sonrisa - es que te gusta Quatre?
Trowa levanto la mirada totalmente ruborizado. No esperaba que su hermana le dijera de forma tan tranquila que le gustaba Quatre. Esperaba reclamos, incredulidad, pero no esa sonrisa tan abierta de ella.
-- Te gusta? - volvió a preguntar con la mas amplia de las sonrisas. Trowa bajo la vista y solo asintió con la cabeza. - lo sabía! - dijo levantándose de un salto.
-- Lo sabías? - pregunto Trowa con escepticismo.
-- Si, te vi hace unos días afuera de la casa. He de decirte que te portaste muy mal con ese chico. Quatre no se merecía que lo trataras de la forma en que lo hiciste. Así que si esta enojado contigo por eso, yo estoy con él!
-- Catherine!
-- Nada de Catherine! Ese pobre chico te ama, te lo dijo y tú lo corriste de una forma horrible. Me sentí tan mal por lo que hiciste, que quise reclamarte por él. Pero te encerraste en tu habitación y decidí esperar hasta que decidieras decírmelo para decirte lo mal que obraste ese día.
-- Catherine, entonces no te molesta el que me sienta atraído por otro hombre? - pregunto Trowa viendo a su hermana con sorpresa.
-- Te voy a confesar algo - dijo Catherine de forma seria - yo siempre le he estado muy agradecida a Duo por haberte ayudado con el idioma. Por hacerse tú amigo cuando nadie te hablaba. Por estar siempre contigo cuando yo no lo estaba. Siempre desee que Duo hubiese sido una chica para que tú te fijaras en ella.
-- He? - comento Trowa sin entender.
-- Si Trowa. Yo deseaba que tu y Duo se quedaran juntos. Cuando me entere que Duo era gay - dijo riendo - yo desee que tu también lo fueras y que ambos terminaran juntos. Ese era mi secreto Trowa. Pero se que tu no estas interesado en Duo, sino en Quatre. También es una linda persona, muy linda, tan linda como lo es Duo. Se que los dos se llevaran muy bien y serán felices juntos. Lo se y lo he visto - sonrió.
Trowa sonrió ante las palabras de su hermana. Como había dicho Duo, ella jamás sería como el señor Schbeiker.
-- Y ahora te dejo Trowa, por que me muero de sueño! - dijo Catherine disponiéndose a salir de la habitación de su hermano. Pero volteo antes de abrir la puerta - mas vale que lo busques! No te perdonare si no lo haces.
Dorothy buscaba por todos lados a Relena, se le desapareció cuando aun estaba compitiendo contra Heero y no supo en donde se metió. Habría sido capaz de abandonarla en la escuela? Si, la creía capaz.
-- Buscas a alguien Dorothy? - Dorothy volteo al escuchar una voz a su espalda y sonrió al verlo.
-- Si Klementz, a mi prima - dijo con una sonrisa.
-- Ella ya se fue. Por lo visto no pudo ganarle a Heero en la subasta por el mariscal de campo de colmillo blanco y eso la molesto mucho. Y veo que te dejo abandonada aquí - dijo sonriendo.
-- Esa Relena!, siempre me hace lo mismo. Pero que bueno que no gano a Duo - rió.
-- Por lo visto el capitán de oz cada vez hace más evidente su interés por el mariscal de colmillo blanco - dijo suspicaz Klementz.
-- Y eso que no has visto lo que yo he visto - dijo Dorothy con una sonrisa.
-- Y que tal si me lo cuentas? - sonrió Klementz a su vez.
-- Para que? Para que lo saques en tu articulo amarillista?
-- Quizá si. Depende que tal este la noticia. Entonces me la cuentas en la cena? - pregunto con una sonrisa mas amplia.
-- Me estas sobornando? - cuestiono Dorothy?
-- No. Solo te estoy pidiendo una cita, en la cual podemos divertirnos y podrás contarme lo que has visto entre esos dos jugadores.
-- Bueno, entonces pasa por mí a las ocho - dijo tendiéndole su tarjeta - te veo en la noche.
-- Hasta en la noche entonces - dijo sonriendo, mientras besaba la tarjeta que le había dado la rubia.
Duo iba caminando a un lado de Heero de forma silenciosa, desde que bajo de la tarima no había podido decirle nada. Quería decirle tantas cosas, pero nada salía de su boca. Solo sentía su corazón latiendo de forma acelerada y un profundo nerviosismo que le embargaba. Lo único que Heero le había pedido era que llevara su pesada mochila negra que no dejaba.
Heero abrió la puerta de su departamento y dejo que entrara Duo primero. Le indico que dejara su mochila sobre el mueble.
-- Y que quieres que haga Heero? - pregunto Duo por fin.
-- No tienes por que hacer nada. Ponte a estudiar - dijo Heero de forma fría. Cuanto había extrañado esa forma de comportarse.
-- Pero se supone que soy tu esclavo. Puedo hacer cualquier cosa que tu quieras!, lo que sea! - dijo Duo. Heero solo lo observo sin decir nada. Una idea traviesa cruzo por su mente al ver los ojos cobalto de Heero y era que ojalá le pidiera ser su esclavo sexual, estría dispuesto a hacer cualquier cosa que el deseara.
-- Esta bien, entra al cuarto - dijo abriendo la puerta. Duo abrió los ojos por la sorpresa, es que su fantasía se haría realidad? - necesito que me ayudes con algo aquí dentro.
Duo se dio prisa en entrar y vio el vidrio quebrado de la ventana principal de la recamara.
-- Una pelota de baseball? - pregunto Duo apuntando al vidrio.
-- No, una piedra. - le contesto Heero mientras sacaba del armario una aspiradora manual - ya que has dicho que harías cualquier cosa que yo te pidiera, ten - dijo dándole la aspiradora - ponte a recoger los vidrios que aun están en la alfombra. Cuando termines habrá que quitar ese vidrio quebrado y comprar otro para ponerlo. Hace frío y no quiero que entre el aire por allí.
-- Eso es todo? - pregunto Duo viendo a Heero.
-- Si quieres después haces mi tarea.
-- He! - dijo Duo sin poder creer lo que Heero dijo.
-- Olvídalo. Donde dejaste a Trowa y al Chino, no los vi en la subasta - dijo Heero parado a un costado de la cama, mientras Duo encendía la aspiradora para recoger los vidrios.
-- Wufei se fue a su casa. Supongo que se sentía muy avergonzado después de que mi hermana lo beso delante de todos. Y Trowa también se fue por que necesitaba hablar con su hermana.
-- Y te quedaste a merced de Trent y sus amigos - dijo Heero cruzando los brazos sin verlo. Duo levanto la vista con la aspiradora portátil en las manos.
-- Yo no sabía que ellos irían a la subasta, de haberlo sabido me hubiera quedado en casa.
-- Tienes algún problema con Relena? - pregunto Heero viéndolo fijamente. Duo se levanto y se acerco a él.
-- Yo no tengo ningún problema con ella. Creo que ella es la que tiene un problema conmigo. Por que lo preguntas? - Heero camino hasta la cómoda y tomo los papeles hechos bola que había dejado allí para dárselos a Duo.
-- Por eso. - Duo tomo los papeles y los desarrugo para leer la lista que veía escrita allí.
1.- Ponerse el traje de conejita de playboy. 2.- Maquillarse. 3.- Usar el traje en la escuela. 4.- Robarle un beso a Zech delante de todos los jugadores. 5.- Gritar delante de todos 'soy gay'
-- Que!!!, quieres que haga todo esto? - dijo Duo sorprendido.
-- No. Relena quería que hicieras eso en la escuela.
-- Y tu como lo supiste?
-- Por la nota que viene en la segunda hoja. - dijo Heero, mientras Duo desdoblo la otra hoja para ver el contenido.
-- Y por que te la mandaría a ti? Quien sería la persona que lo hizo?.
-- Alguien a quien le caes muy bien. - dijo Heero de forma seca.
-- Pero por que a ti?.- cuestiono Duo sin entender - Cuando Relena ofreció los 2000, yo sabía que tu no tenías para ofrecer más. Te quedaste sin dinero por mi culpa Heero. - dijo Duo apesadumbrado bajando la vista.
-- No. Alguien dejo dinero en la bolsa de mi chaqueta. - Duo subió de nuevo la vista asombrado.
-- Quien?
-- No me dio tiempo a investigar. Tenía que salvarte de hacer todo eso que quería Relena.
Duo Sonrió ante lo que dijo Heero. Como le agradaba de él esa forma de querer protegerlo de cualquier cosa que pudiera hacerle daño.
Era pasado el medio día, el solo bañaba de rojo y amarillo todo el jardín de la mansión. No cabía duda que a pesar de estar haciendo un poco de frío, era un día hermoso.
Pero no para él.
Desde que Trowa lo había rechazado los días siempre eran grises. Nunca se había sentido tan abatido como ahora. No tenía ganas de levantarse de la cama, mucho menos de ir a una escuela que no le gustaba o hacerse cargo de unos negocios que detestaba. Solo quería seguir en la cama, esperando que la tristeza que le embargaba desapareciera con su vida o menguara un poco. Pero los días pasaban y ninguna de las dos cosas ocurría.
Iría se había encargado de llevarle los alimentos hasta su habitación día tras día. Nadie sabía por que estaba así, por que a nadie le había dicho el motivo. Todos suponían que estaba enfermo y en cierta parte tenían razón. Estaba enfermo de dolor.
El golpe en la puerta lo distrajo de mirar por la ventana. Con un simple 'adelante' dio permiso para que su hermana entrara. Sabía que era hora de sus alimentos, pero de nuevo no tenía apetito, solo quería que lo dejaran solo.
-- Quatre - escucho la voz de su hermana, pero no quiso voltear a verla - debes comer algo. Si no comes nada vas a enfermar más. También creo que deberías levantarte de la cama.
-- Gracias por preocuparte Iria, pero no tengo ánimos de salir o de comer - contesto el rubio sin verla, solo viendo por la ventana.
-- Si sigues así, puedes morir Quatre! Nadie puede sobrevivir tanto tiempo sin probar alimento - insistió Iria. Pero Quatre siguió viendo solo por la ventana - te dejo la comida sobre la mesa y piensa en lo que te dije. Voy a cerrar con llave.
Escucho como la puerta de su cuarto se cerró y como entraba el cerrojo y las lagrimas que había aguantado comenzaron a derramarse por su blanco rostro.
-- Yo solo quiero morir. - susurro bajando la vista mientras las lágrimas caían a gotas hasta sus manos.
-- Por que quieres morir Quatre?
La voz que escucho a sus espaldas le hizo dar un salto en su cama volteando totalmente sorprendido hacía el lugar de donde provenía la voz. No esperaba verlo allí, en su habitación.
-- Tro. Trowa? ... - dijo de forma nerviosa, sintiendo como un rubor subía hasta su rostro.
Trowa camino hasta estar a la orilla de su cama. Los ojos color aqua de Quatre lucían tan luminosos como siempre, pero con una sombra de tristeza que le daba un aire de fragilidad hermoso. El rubor sobre sus blancas mejillas le hacía ver como una figurilla de porcelana. Era como un ángel, solo le hacían falta las alas, por que el pijama de seda de color blanco le sentaba tan bien.
-- Si mueres me matarías de pena. - dijo Trowa viéndolo a los ojos. Los ojos de Quatre se abrieron por el asombro. Abrió la boca para decir algo, pero de su boca no salieron las palabras. - Es por mi culpa que estas así? - pregunto Trowa, pero Quatre solo bajo la vista sin decir nada.
Era tan doloroso ver el estado de ánimo del rubio. No era la primera vez que veía a una persona deprimida y sin querer nada de la vida. Y todo era por su culpa. Lo sabía, sabía que Quatre estaba así por su causa, por la forma en que lo había tratado.
-- Perdóname - dijo Trowa acercándose a Quatre en la cama y abrazándolo fuertemente a su pecho.
La calidez que le transmitía el abrazo de Trowa hizo que su corazón comenzara a latir de forma apresurada. El le pedía que lo perdonara!. Había ido hasta su casa a verlo y a decirle esas palabras. Que difícil debía ser para él hacerlo, cuan valiente estaba siendo al decirlo de esa forma.
-- Nunca quise hacerte daño, nunca fue esa mi intención. Yo solo. solo.
-- Te amo Trowa - dijo Quatre levantando su rostro para ver al capitán de colmillo blanco a los ojos interrumpiendo lo que Trowa trataba de decirle.
-- Yo también te amo Quatre - dijo Trowa con una sonrisa sin romper el contacto visual con el rubio.
Cuanto había soñado con que aquellas palabras salieran del capitán de colmillo blanco, cuanto había deseado poder escucharlas y ahora que lo hacía, las lágrimas no pudieron esperar.
Trowa subió sus manos hasta el rostro del rubio. Su piel era tan suave, como la fina seda del pijama que traía. Comenzó a secar las lágrimas con suaves besos, haciendo que Quatre cerrara los ojos ante las sensaciones y temblara ligeramente ante el contacto de los labios de Trowa sobre su piel.
-- No llores Quatre, no me gusta verte llorar - susurro con sus labios aun pegados a su mejilla sonrosada que ahora adquiría un color carmín intenso.
Quatre sintió como Trowa levantaba su rostro de forma delicada para sentir el suave contacto de sus labios sobre los suyos. Trowa volvía a besarle como aquella vez en la universidad, pero esta vez con más pasión, con más entrega.
Subió sus brazos para sujetarse al cuello de Trowa devolviendo el beso de la misma forma en que Trowa lo hacía. Trowa soltó el rostrote Quatre y bajo sus brazos para abrazar a Quatre a su cuerpo.
Quatre había abierto los labios y ahora podía introducir su lengua para saborear su exquisito sabor. Lo abrazaba cada vez más a su cuerpo, comenzaba a excitarse al sentirlo tan cerca y al sentir las caricias que el rubio daba sobre su espalda. Si no paraban ahora mismo, eso podía llegar más lejos.
-- Quatre debes comer - dijo Trowa separándose de él con la voz entrecortada por la excitación.
-- Eso es lo que estoy haciendo - dijo Quatre, sin soltarlo del cuello, totalmente ruborizado. Trowa río.
-- Me refiero a la comida. Luego podemos devorarnos mutuamente, pero primero debes reponerte. - dijo Trowa sin borrar la sonrisa de su boca.
-- Es una promesa? - pregunto Quatre sonriendo.
-- Es una promesa - dijo Trowa acercando la mesita con la comida para Quatre hasta su cama.
-- Ahora le daré de comer a mi novio - dijo Trowa tomando un trozo de comida para dárselo a Quatre en la boca.
-- Novio? - dijo Quatre abriendo los ojos por la sorpresa.
-- Claro, o es que crees que vine aquí solo para ver como estabas? Si llego a casa y Catherine sabe que no llegamos a nada, es capaz de traerme de las orejas y no dejarme salir hasta que me aceptes. - Quatre comenzó a reír a carcajadas contagiando a Trowa con su risa.
-- No cabe duda que adoro a mi cuñada - dijo Quatre riendo.
Hilde iba llegando a su casa. Tenía un fuerte dolor de cabeza. Después de que la subasta termino se había encargado de acompañar a las chicas a pagar los uniformes para las porristas y los jugadores. Había sido un día muy pesado, por suerte ya había terminado.
Pero el dolor de cabeza no había sido por lo fuerte del día de trabajo. Se sentía profundamente triste por la forma de actuar de Wufei. Se había ido sin decirle nada! Que se creía ese cretino? Solo se fue y no la espero para hablar ni nada.
Sabía que él sentía algo por ella. Lo había escuchado a Trowa cuando llego aquella noche a casa de Wufei. Escuchó muy bien cuando Trowa le decía que no podía dejarla por que él estaba enamorado de ella. Pero quizá solo eran suposiciones de Trowa, por que Wufei no había respondido nada. O no lo escucho responder.
Ahora se había evidenciado delante de todos al ofrecer ella sus labios primero. El solo la había besado en la frente diciendo que su primer beso debería ser para alguien que la quisiera. Que quiso decir con eso? Que él no la quería y solo le había hecho el favor de salvarla de todos los demás? Pues que cretino!!
Abrió la puerta y entro dejando todas sus cosas sobre el mueble. Su padre ya debería estar en casa y le sorprendió no verlo o ver algún mensaje de él. Quizá solo había salido a la tienda.
Por suerte Duo estaba con Heero, eso garantizaba que él estaría bien y que llegaría antes de las seis. Así su padre no se molestaría con él como cada día que llegaba tarde.
El teléfono sonó y ella corrió para contestarlo. Solo esperaba que no fuera Wufei, no tenía ganas de hablar con él.
-- Diga? - contesto, pudo escuchar que alguien le preguntaba algo - Si, soy Hilde Schbeiker. como dice? - dijo palideciendo al escuchar a la otra persona por el auricular - papá, como?, cuando? . s.. si. Voy en seguida!
Hilde colgó el teléfono totalmente asustada entro desesperada al cuarto de Duo.
-- Se que Duo tiene por aquí el teléfono de Heero, él me dijo que lo anotaría por aquí!!... Ho papá!! - dijo mientras lagrimas comenzaron a caer por su rostro.
Ya era la segunda vez que Duo subía a la cómoda de Heero. La primera vez había sido para tomar las medidas del vidrio y ahora estaba subido de nuevo para poner el nuevo vidrio en su lugar.
Ojalá Heero le hubiera pedido hacer otra clase de cosas, eso de estar haciendo tareas domesticas no era su idea de ser un esclavo. Ya había recogido los vidrios, había quitado el vidrio quebrado, tomado medidas del nuevo y ahora terminaba de colocar el otro.
Heero veía a Duo subido en ese lugar, no podía apartar su mirada cobalto de la excelente figura que tenía al frente. Quería decirle todo. sería conveniente esperar cuando la oportunidad se presentaba de esta forma? Con el trenzado de nuevo en su departamento?
-- Por que Relena tiene problemas contigo? - cuestiono Heero de nuevo - hace rato lo comentaste pero no me diste la razón.
Duo observo a Heero a través del vidrio ahumado que ponía en su lugar.
-- Por ti - contesto viendo el reflejo del capitán de oz por el vidrio - ella esta enamorada de ti - continuo de forma triste - cree que yo soy una amenaza. Por eso me ha pedido que me aleje de ti. Pero que amenaza puedo ser yo si tú no eres gay - dijo volteando para verlo, pero Heero solo se encogió de hombros sin decir nada.
Duo seguía en la creencia de que él no sentía nada por él. Que sorpresa se llevaría cuando le dijera que Relena tenía toda la razón al considerarlo una amenaza, por que él estaba enamorado de él.
-- Sabes que Trowa me había dicho desde hace tiempo que Wufei estaba enamorado de mi hermana? - dijo Duo cambiando de tema, no quería seguir tratando el asunto de Relena, por que era recalcar que seguía enamorado de él sin esperanzas.
-- Trowa es muy observador. Deberías ponerle atención a cualquier cosa que él diga. - dijo Heero aun viéndolo. Duo volteo para verlo a los ojos.
-- Tu crees? - dijo Duo sin dar crédito a lo que Heero dijo.
-- Si, totalmente - aseguro Heero.
Vinieron a su mente las palabras que Trowa le dijera el jueves después de que se había despedido de Heero.
"Heero esta muy interesado en ti y no precisamente como amigo. "
-- Es que Trowa dijo que tu. - pero se detuvo totalmente sonrojado dándole la espalda para terminar de poner el vidrio.
-- Cualquier cosa que Trowa haya dicho sobre mi es cierta.
Duo se volteo sorprendido con los ojos muy abiertos por la sorpresa. Es que lo que Trowa dijo sería realmente cierto? Heero sabía lo que su amigo le había dicho? No, eso era poco probable. Heero hablaba sin saber, no podía saber. Era una tontería enorme el que Heero estuviera interesado en él.
Quiso ignorar el creciente palpitar de su corazón al escuchar esas palabras, sabía que Heero hablaba sin saber lo que Trowa había dicho. Pero la sola idea de que pudiera ser cierto, lo había puesto nervioso. Tan nervioso que sintió como sus piernas comenzaba a temblar y amenazaban con no poder sostenerle.
-- Duo ten cuidado - dijo Heero viendo como Duo daba un paso sobre la madera resbalosa de la cómoda.
Pero el trenzado dio un paso hacía atrás y el material de los calcetines que traía hizo que resbalara sobre la madera lisa de la cómoda haciéndole perder el equilibrio. Heero corrió para tratar de detenerlo, pero era imposible evitar la caída. La cómoda se movió de su lugar por el movimiento que Duo hizo y Heero choco con el cuerpo del trenzado al tratar de detenerlo haciendo que ambos cayeran sobre la cama que estaba frente a la ventana en la que el trenzado acababa de poner el nuevo vidrio.
Duo abrió los ojos al sentir un cuerpo calido bajo él y dos fuertes brazos que le sostenían por la espalda. Vio a Heero. El tenía los ojos fuertemente cerrados, al igual que sus brazos sobre su cuerpo. Lo tenía fuertemente sujeto por la espalda. No podía negar que eso le gustaba, le gustaba mucho. Sentía como su cuerpo reaccionaba por la cercanía del capitán de oz.
Heero abrió los ojos al sentir la tibia respiración del trenzado muy cerca de su rostro. Sus ojos lo veían con alivio. La cama había amortiguado el golpe que hubiera sufrido si ambos hubieran caído al suelo y no en el suave colchón de la cama.
Estaban tan cerca uno de otro, sus respiraciones chocaban al estar respirando de forma aceleradamente rítmica. Los dos estaban respirando de forma agitada debido a la cercanía de sus cuerpos.
Por que Heero no lo soltaba? Lo tenía aun fuertemente abrazado sobre la cama. No quería que lo hiciera, pero su cuerpo comenzaba a reaccionar por su cercanía. Heero le excitaba y sus ojos le hechizaban. Sus labios eran como dos imanes que le atraían fuertemente.
-- He. Heero?
Pero Heero levanto una de sus manos para tomarlo por la nuca y acercarlo a sus labios. Abrió grandemente los ojos cuado sintió los labios de Heero sobre los suyos. Heero lo estaba besando. Lo estaba besando de una forma apasionada.
Duo paso ambos brazos por la espalda de Heero comenzando a acariciarla al tiempo en que abría los labios para dejar que la lengua de Heero fuera la que entrara esta vez en su boca y pudiera recorrerla como él lo había hecho antes. Se sentía tan bien en los brazos de Heero, lo abrazaba de forma tan posesiva, sentía que le pertenecía y era así. Desde el principio fue así. El solo le pertenecía a Heero y a nadie más.
Comenzó a bajar las manos por la espalda de Heero para comenzar a levantar la playera que traía y sentir la piel ardiendo del cuerpo del capitán de Oz. Sintió como el cuerpo de Heero tembló ligeramente cuando dejo que una de sus manos recorriera la suave piel de su espalda desnuda.
Heero comenzó a imitar sus movimientos bajando una de sus manos hasta su cintura para comenzar a levantar la playera del trenzado a media espalda. Duo se detuvo bruscamente viendo a Heero a los ojos con la respiración entrecortada.
-- Mi espalda no esta lisa - dijo Duo ruborizándose ante las palabras.
-- Y crees que me importa? - contesto Heero también con la respiración entre cortada volviendo a tomar a Duo por la nuca para volver a besarlo como antes lo había hecho.
Duo se separo de los labios de Heero para comenzar a besar su cuello, mientras dejaba de acariciar su espalda para dejar recorrer sus manos por el firme pecho del capitán de oz. Hace cuanto que no se sentía como ahora? Que no amaba como lo estaba haciendo ahora?
Pudo escuchar como de la boca de Heero escapaba un gemido cuando comenzó a bajar besando su pecho. Mientras una de sus manos bajaba poco a poco hasta llegar a la pretina de su pantalón introduciéndose de forma lenta dentro de él.
La mano de Heero lo detuvo. Duo levanto la vista para verlo a los ojos, había una mezcla de sentimientos en ellos. Deseo, podía verlo y algo de temor a lo que hacían.
-- He. Heero?
-- No se que hacer - dijo Heero viéndolo fijamente. Duo sonrió ante las palabras de Heero. No se estaba negando, solo era la inseguridad de no saber lo que seguía. Duo lo abrazo por el cuello para besarlo y susurrar en el oído.
-- Para no saber que hacer lo estas haciendo muy bien - dijo Duo sintiendo las manos de Heero deslizándose por su pecho ahora desnudo - yo te enseñare cualquier cosa que necesites saber.
Duo volvió a bajar la mano hasta la pretina del pantalón de Heero desabrochando el botón y bajando el cierre, mientras Heero introducía su mano al pantalón del trenzado topándose con el miembro ya despierto de Duo.
Duo soltó un gemido al sentir como la mano de Heero se cerraba sobre su miembro despierto. Pero sabía que Heero solo estaba imitando sus propios movimientos o se estaba dejando llevar por los que estaba sintiendo.
Comenzó a bajar por el pecho de Heero haciendo que sacara su mano del pantalón, llego hasta uno de sus pezones y comenzó a chuparlo haciendo que Heero soltara un gemido más fuerte aun que el primero. Sentía el miembro despierto de Heero bajo su propio cuerpo. Sentía como el calor estaba quemándole por dentro. Como el deseo le embriagaba.
Heero abrió con sorpresa los ojos al sentir como las manos de Duo se cerraban sobre su miembro despierto. Estaba disfrutando mucho lo que Duo hacía, pero esto era diferente, aun más placentero que los besos y las caricias sobre sus labios o su cuerpo. Escucho como un gemido de placer sonoro escapaba de su garganta de forma inconsciente. Esto era mucho más placentero que verlo en las novelas del trenzado.
-- Duo. - alcanzo a gemir su nombre.
Duo escucho su nombre en los labios de Heero dicho de forma tan sensual, se sentía explotar por dentro. Lo amaba, amaba a este hombre tanto que lo quería dentro de él.
-- Heero - dijo Duo en un jadeo dejando por un momento el miembro de Heero.
El timbre de la puerta comenzó a sonar de forma insistente haciendo que ambos se detuvieran de forma brusca. La voz de Hilde comenzó a sonar al mismo tiempo que el timbre. Sonaba desesperada y gritaba el nombre de Duo.
Duo se levanto sobre Heero y tomo su playera para ponérsela a toda prisa y antes de bajar de la cama le dijo.
-- Lo siento Heero. - dijo mientras salía corriendo del cuarto para dirigirse a la puerta.
Heero se sentó en la cama acomodándose la ropa. Sonrió un poco levantando su mano para tocar sus labios de nuevo. Por lo menos ahora tenía una idea más clara de lo que tenía que hacer después.
Duo abrió la puerta de forma repentina mientras Hilde sollozando se abrazó a su cuerpo.
-- Hilde que sucede? - dijo Duo abrazando a su hermana.
-- Siento mucho interrumpirte Duo - dijo ella al darse cuenta que no debió ir a buscarlo, Duo se veía muy sonrojado - estuve llamando aquí, pero el teléfono sonaba y sonaba y no contestaban. Sabía que estabas aquí y por eso vine. Papá ha sufrido un infarto y esta en el hospital del centro. No sabía que hacer!! - dijo comenzado a llorar en el pecho de su hermano.
-- Papá!
-- Creo que deberíamos ir a ver como se encuentra - Duo y Hilde voltearon hasta la puerta de la habitación viendo a Heero. Se veía tan sereno. Como se había recuperado tan rápido? El aun sentía su respiración acelerada.
-- Si Hilde, Heero tiene razón, vamos al hospital a ver como está papá. Solo me pongo los tenis y nos vamos - Hilde solo asintió mientras Duo la condujo adentro del departamento de Heero y la hizo sentarse en el sillón mientras él se ponía los tenis.
-- Tu padre estará bien - dijo Heero viendo a Hilde, ella solo lo observo y le sonrió en respuesta.
El camino al hospital lo hicieron en silencio. Duo estaba preocupado por su padre, lo mismo que Hilde, pero Heero solo pensaba en lo que había estado a punto de hacer en su departamento.
Ni siquiera había tenido tiempo de decirle que lo amaba. Pero ya tendrían tiempo después de que vieran como estaba su padre. No cabía duda que Duo amaba a ese hombre a pesar de que este lo trataba muy mal.
Los tres entraron al hospital y fue Hilde quien se acerco a preguntar en información por su padre. Se acerco a ellos después para decirles que su padre estaba ya en un cuarto. Que al parecer fue solo una amenaza de infarto y que ahora se recuperaba. Pero que no debían alterarlo, por que entonces si podría sufrir un verdadero ataque.
Duo suspiro con alivio, había esperado lo peor. Varias veces Trowa le había contado lo peligroso que era un ataque al corazón.
Hilde entro corriendo al cuarto para abrazar a su padre con lágrimas en los ojos. El hombre correspondió al abrazo con igual fuerza.
-- Mala hierva nunca muere cariño - dijo el hombre riendo para después voltear a ver a Duo que permanecía parado en la entrada de la habitación en compañía de Heero - Que haces aquí con él? - dijo el hombre con ojos chispeantes al ver a Duo en compañía de Heero.
-- Papá yo.
-- Esto es lo último que has hecho Duo - gritó el hombre muy enojado - No quiero volver a verte. Saca tus cosas de la casa y vete!
-- Papá!! - gritó Hilde asustada.
Duo se quedo en silencio al escuchar las palabras de su padre. Lo estaba corriendo de su casa sin darle tiempo a explicarle nada.
-- Largo!, no quiero volver a verte - dijo el Hombre cada vez mas agitado.
-- Vamos Duo - dijo Heero poniendo la mano en el hombro al trenzado.
-- Papá. - intento Duo acercarse.
-- Lárgate! - dijo el hombre ignorando su intento de acercamiento.
Duo bajo la mirada con pesar y con paso lento se dio la vuelta para salir de la habitación del hospital. Heero vio con rencor al hombre en la cama. A caso no sabía el daño que le estaba haciendo a Duo?
-- Algún día se arrepentirá de lo que acaba de hacer - dijo Heero haciendo que el hombre le viera con sorpresa. Abrió la boca para decir algo, pero la mirada fría de Heero le intimido.
Heero salió de la habitación en silencio y dejo vagar su vista para localizar a Duo. El trenzado estaba recargado en la pared del pasillo. Lucía realmente triste. Heero se acerco a él.
Duo levanto la vista al ver los tenis de Heero cerca de él.
-- Heero ahora que haré? - pregunto Duo bajando de nuevo la vista sin animarse a verlo a los ojos.
-- Primero ir a tu casa por tus cosas. Después venir conmigo al departamento.
Duo levanto la vista sorprendido al escuchar las palabras de Heero. Si tan solo eso significara algo más. Pero sabía que era casi imposible.
Heero llevo a Duo a su departamento primero, ya que el trenzado se veía muy abatido.
-- Duo te dejare por unos momentos. Si quieres puedes ir a tu casa por algunas de tus cosas - dijo Heero. Duo solo levanto la vista sin entender. Heero saco sus llaves y comenzó a sacar una de ella para dársela - con esta llave podrás entrar y salir a tu gusto. Voy a avisar abajo que te quedaras conmigo.
Duo tomo la llave que Heero le tendía sin realmente comprender nada. Por que Heero estaba haciendo todo eso por él?
-- Heero - murmuro Duo haciendo que Heero volteara a verle - yo. no se como pagarte - Heero camino hasta estar a un paso de él.
-- Me conformo con un beso - dijo levantando sus manos para tomar el rostro de Duo entre las suyas.
Duo cerró los ojos al sentir los suaves labios de Heero sobre los suyos. Era un beso tierno, no contenía ninguna exigencia. Se separo de forma rápida y dejo deslizar uno de sus dedos sobre la mejilla sonrojada del trenzado.
-- Volveré en un rato.
-- A donde vas? - pregunto.
-- A arreglar un asunto - dijo mientras salía del departamento.
Duo camino hasta la recamara, las colchas aun estaban revueltas por lo que casi pasaba hacía unas horas. Pero que significaba todo esto? Su padre lo había corrido de la casa y Heero lo llevaba a su departamento. Pero a vivir como? Como su pareja?, Como un compañero de habitación?
Estaba muy confundido. Si tan solo Heero no hubiera salido en esos momentos le hubiera preguntado todas las dudas que tenía al respecto.
Lo amaba al grado de aceptar vivir con él como pareja. Heero lo sabía por que se lo había dicho. Pero él no le había dicho si también lo amaba. Quizá solo sentía deseo por él.
Abrió la mano para ver la llave que Heero le había entregado y sonrió. Heero le había entregado la llave de su departamento, eso tenía que significar algo.
Ya era tarde cuando la campanilla de la mansión Piscraf comenzó a sonar. Peigan se apresuro a abrir a la persona que tocaba. Pudo reconocerle y le hizo pasar hasta la sala. Ya le avisaría a la persona que fue a ver que él le estaba esperando.
Relena bajo corriendo las escaleras al reconocer la voz que hablaba con Peigan. Lo había visto llegar y estaba segura de saber el motivo. Iba a aceptar! Había estado toda la tarde enojada con Zech por lo que le había hecho. Pero ahora ese enojo había desaparecido al verlo a él parado en medio de la sala.
-- Heero has venido! - dijo con emoción.
-- Buenas tardes Relena vengo a.
-- Vienes a decirme que aceptas, estoy tan contenta Heero!!! - dijo ella con una enorme sonrisa en su rostro.
-- No. Vine a ver a tu hermano, no a ti.
La sonrisa de Relena se borro al escuchar lo que Heero dijo. Ella que había pensado que por fin su sueño se haría realidad. Zech apareció en la sala y le sonrió a Heero al verlo.
-- Heero que sorpresa.
-- Quciera hablar con usted coach, es muy importante - dijo Heero viéndolo.
-- Claro Heero, vamos al despacho - dijo Zech indicándole que pasara. Pero Relena detuvo a Heero por el brazo.
-- No, Heero ha venido a hablar conmigo - dijo con molestia.
-- Por favor Relena!, de esto ya hemos hablado muchas veces, vete a tu cuarto - sentenció Zech. Relena soltó a Heero y los vio alejarse rumbo al despacho. Pero ella los siguió y se quedo parada detrás de la puerta para escuchar que era lo que Heero iba a decirle a su hermano.
Heero entro al despacho de Zech y tomo asiento a un lado del entrenador. Zech lo observo con curiosidad. Que era eso tan importante que iba a decirle, como para irlo a buscar a la mansión.
-- Y bien Heero te escucho - dijo Zech.
-- Acepto cambiarme a Colmillo Blanco - dijo Heero, Zech abrió los ojos por la sorpresa, no se lo esperaba - pero las condiciones han cambiado.
-- Tú dirás - dijo Zech.
-- La beca que se me ofreció deberá ser dada a Duo. Todo - Zech sonrió pero no pudo evitar el preguntar.
-- Por que a Duo Heero?
-- Tiene problemas familiares y desde hoy vivirá en mi casa. Pero creo que se sentiría mejor si él pudiera cubrir todos esos gastos. Incluyendo los de su carrera. Si la beca no se la pueden dar, aceptara cambiarse a Oz, ya que el coach Traize le ofreció un puesto en el equipo.
-- Se le puede dar la beca, pero que hay de ti? - pregunto Zech.
-- Yo no la necesito - dijo Heero parándose del sillón para salir.
-- Lo amas verdad? - pregunto Zech viendo a Heero que ya partía. Heero volteo a verlo para contestar.
-- Si. Gracias por su tiempo - dijo saliendo del despacho.
Zech sonrió, sabía que la mirada que Heero había dirigido a Duo durante aquel primer partido era de amor. No se había equivocado.
Heero salió de la mansión Piscraf rumbo a su departamento, donde lo esperaba el trenzado, 'Su Trenzado'.
Relana se asomo por la ventana para ver a Heero partir. Tenía los puños apretados por la furia. Duo iba a vivir con Heero desde esa noche. Oyó que por problemas familiares. Sería que su padre lo había corrido por ser gay? Ojalá esa fuera la razón, pero no le gustaba nada que Duo estuviera con Heero. No podía permitirlo.
Apretó fuertemente un libro sobre su pecho, mientras veía la figura de Heero perderse en la distancia.
-- Me vengare! Voy a tenderte una trampa en la que vas a caer. - dijo apretando los dientes.
Continuara.
Notas de la autora.
Yo dije que la próxima semana, mas nunca mencione el día, verdad? Jejejeje. Pues he aquí el capitulo 11, ojalá que les guste. De nuevo me ha salido muy largo. 48 hojas!! Pero ya quedo solucionado el asunto de Trowa y de Quatre, que tanto me preguntaban por ellos.
De una vez le digo que tendré unos días muy ocupados los que me impedirán tenerles el capitulo 12 para la siguiente semana. Creo que me tardare unas dos semanas en traerles el siguiente capitulo. Lo único que puedo adelantarles es el titulo 'La trampa de Relena'. Creo que este si estará chiquito, por que solo quiero tratar un tema en él. Bueno, espero.
Leí un mensaje en el que me decían que lo que seguía en el fic era predecible. Ustedes lo creen? Con migo nada es lo que parece, luego no me reclamen, jejejeje.
Ya saben, comentarios, sugerencias, tomatazos a: maryluz_mty@yahoo.com
Review contest:
Vaya 95 reviews!! Para mi es una gran sorpresa por que este es mi segundo fic largo en este espacio y el primero al que le contesto reviews aquí. Eso me dice que les gusta la historia y por eso mismo me apuro para tenerles un capitulo cada semana. Lo veo casi como mi trabajo, jejejeje.
Ahora si a responderles a todos ustedes.
Susako-koi: Que bueno que te gusta la historia. Te aseguro que Relena no se quedara en blanco en esta historia.
Mai: Bueno, como viste no pudo comprar Relena a Duo!!, lero lero, se diría por acá, se quedo muy enojada por lo que le hizo Zech. Pero bueno, ojala que el 11 también te guste.
Angeli Murasaki: Si, el papá de Hilde y Relena tienen competencia, jejeje. Quien ira ganando? Creo que hasta ahora el papá verdad? Pero quien sabe, quizá Relena se desquite en el siguiente capitulo.. No me hagas caso, yo también estoy loca :P.
Terry Maxwell: Bueno, la historia de Traize y Zech ya comienza a ver la luz. La verán completa hasta el capitulo 13. Pero solo les estoy dando una probadita de lo que paso en realidad. Y si, tenías razón, gano Heero la subasta. Claro que con ayuda. Quien sería?
Uru-Yuy: Relena sigue recibiendo negativas de Heero pero ella insiste. Crees que su hermano pueda clamarla si esta obsesionada? Ni yo se como detenerla. jejejeje :P
Lady One: Yo soy una de las que lee historias y no deja Review -_-, pero es que mi maquina no me muestra la pagina para dejar mensajes. Bueno, que bueno que te gusta la historia y ojalá que también te haya gustado este otro cap. Ya salio de nuevo Quatre y ya quedo el asunto resuelto con él. Ojala te haya gustado eso.
Hotaru-chan: Bueno, la subasta ya se llevo a cabo y ya viste por que no podía poner a todos los jugadores en ella. Es más, Duo tampoco estaba en la subasta, solo que la Relena lo metió, jejeje. Ojala te haya gustado este otro cap.
Angel de Luz: Hay que gracioso!! Ojala yo le hubiera dicho a Duo que regresara también, jejejeje. Me pareció gracioso tu comentario. ACCION! Yap, aun que a medias, jejejeje. Ojala te haya gustado esa parte, lastima que llego Hilde a interrumpir todo. Que bueno que te gusta la historia y que te distrae en algo de la presión de los exámenes.
Arla17: Yo no se de donde saco tantas cosas tampoco! Solo el día de ayer escribí como 20 hojas. Demasiado, demasiado, mi cabecita saca homo de tanto pensar. Bueno, espero que te haya gustado este capitulo. Bueno las cosas entre Traize y Zech ya se van aclarando un poco, pero la historia completa será hasta el capitulo 13.
Megumi3: Pues tenía razón. Quatre estaba enfermo por amor, jejejeje. Ojala te haya gustado la escena. Estuvo chiquita por que los principales de mi historia son Heero y Duo, por eso no me adentro más en las historias secundarias. Si de por si me salen capitulo largos, ahora si meto lo de los demás personajes, nunca termino de escribir. Pero ojalá te haya gustado este capitulo.
Kurai neko: Hay que rico el salón del manga en Barcelona!!! Ojalá hayas podido encontrar muchas cosas de Gundam. Yo perdí mi oportunidad de conocerlo cuando anduve por allá por que mi jefe no me dejo salir y mi amiga se fue en jueves -_-. Yo me voy este fin de semana a McAllen, Tx, que es donde he comprado los mangas de GW y el domingo a la 22ª convención de comics y juegos de mesa. Ya tengo mi boleto y no me lo pienso perder por nada del mundo!! Tus preguntas han quedado resueltas en este capitulo. Espero, jejeje.
Devil1: Si, lo se, lo se!!! Meti demasiadas pareja sy eso me esta metiendo en líos terribles!! Tengo que arreglar muchas cosas, pero todas quedaran resueltas para el final del fic. Lo prometo!!
Hikaru Itsuko: Que bueno que eres paciente! Por que el 12 se va a tardar un poquito! Que bueno que te gusta la historia.
Maria Wong: Eso de Tonto, tonto, T-o-n-t-o, me sonó a Inuyasha!, jejejeje. Si, Heero se ha dado cuanta de que fue un tonto, ya que no podía concentrarse sin el Trenzado a un lado suyo haciendo escandalo, jejeje. Pero ya las cosas van tomando su curso. Solo esperemos que la trampa de Relena no le salga. sera?
Dark Elliot: Yo se que no tengo excusa, pero si la tengo!!! Estoy muy metida en esta historia al grado que no he leído mas fics. Pero te prometo que bajara el tuyo del grupo y me pongo a leerlo ahora que ya termine este capitulo. Bueno tu pregunta sobre la reacción de Catherine ya quedo resuelta. Espero que haya sido de tu agrado este capitulo.
HiKaRu: Que bueno que te gusta la historia. Y si, estoy escribiendo y escribiendo, es mi pasatiempo favorito. Así que pronto tendrán el siguiente capitulo.
Nakuru Tsukishiro: Si, muchas cosas pueden pasar en una semana y más con la loca de Relena suelta. Ojalá les tenga pronto el siguiente capitulo.
Ali-Chan: Que bueno que estabas tranquila. Por que por otros rumbos ya me habían puesto mensajes buscándome. Se me hacía que venían a mi casa y me sacaban el fic como estuviera, jejejeje. Pero ya esta listo y ojalá te haya gustado.
Dennisse: Pues no, Relena no pudo comprarlo y no fue por falta de ganas, jejeje. Fue gracias a Zech. Y pues aun falta que se le ocurre a Relena para separarlos, ya sabe que se quedaran juntos.
