Juego por un beso Basado en Gundam Wing Por Maryluz

Pairings: 1x2, 3x4, 5+H, 6+13 Category: AU, OOC, Shonen Ai, Yaoi. Raiting: PG-13 yo señalo el NC-17. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai, Lima o Lemon suave, masturbación.

-- Dialogo - " Pensamientos " //Sueños// //*** Flasback***//

CAPITULO 15

FIN DEL JUEGO

Warning: NC-17, bla, bla, bla, bla, están advertidos.



Heero iba cargando a Duo que pataleaba tratando de que este lo soltara. En el estadio los gritos estaban a todo lo que daba. La música, las porras, los aplausos y los gritos ensordecedores de la gente hubieran impedido que alguien escuchara si Duo se ponía a gritar. Pero era mejor llevarlo amordazado, así por lo menos lo escucharía sin interrumpirle.

-- No se por que le crees más a ella que a mí? - dijo Heero a Duo - necesito recuperar tu confianza.

Subió los últimos escalones para llegar hasta el auto y presiono los códigos de seguridad de la puerta de atrás. Un auto que no necesitaba llaves era conveniente de vez en cuando. Dejo a Duo en la parte trasera y se dio prisa en subir del lado del conductor. Abrió la guantera y sacó las llaves para encender el auto y la calefacción, ya que por las prisas, había olvidado que Duo no traía una playera que le cubriera ni el traía alguna chamarra.

Duo se enderezó en su lugar y vio con sorpresa como Heero se iba en reversa para salir del estacionamiento del estadio.

De donde había sacado Heero un auto como ese?

Dejo vagar su vista violeta por el interior del mismo, el lujo era notorio. Un BMW ultimo modelo, con asientos de piel y equipado. Solo que este era del tipo familiar, no cabía duda que de ser de dos puertas, sería un magnifico auto deportivo. Aun así, ese auto debía costar una fortuna.

-- Sorprendido? - dijo Heero desviando su vista del camino para ver los ojos violetas de Duo por el espejo retrovisor. Duo solo asintió topándose con la vista cobalto de Heero por el espejo - te he mentido - dijo Heero sin perder detalle de Duo. Duo bajo la vista al escuchar esas palabras - pero no de la forma en la que piensas - Duo volvió a mirarle por el espejo - cuando te esperaba fuera del estadio de Oz, en nuestro encuentro amistoso. Preguntaste si era rico. - Duo asintió - te dije que no - Duo se sorprendió por lo que sabía seguía - Si Duo. Omití contarte que cuando murieron mis padres, me dejaron como heredero universal de su fortuna. Como siempre y hasta el último momento, trataron de compensar con dinero su falta de cariño - dijo Heero de forma melancólica - Acabo de heredar toda su fortuna. Estaba bajo la tutela de mi tío Gapp hasta los 18. Ya los cumplí, así que ya herede. Sin embargo mi tío sigue haciéndose cargo de los laboratorios GY hasta que yo decida hacerme cargo de la compañía. - La mirada de Duo estaba cada vez más sorprendida - Yo no necesito el trabajo de las industrias Piscraf ni su dinero.

-- Mmmphhss - trato Duo de decir algo.

-- Por lo que me comentaste en el campo. Supongo que Relena te dijo que había firmado un contrato con su compañía. - Duo asintió - La firma de ese contrato es falsa. Para papeleo legal uso otra. La firma de ese contrato es la que uso para tareas escolares - Los ojos de Duo se abrieron aun más por la sorpresa - y no creas que fue lo único en lo que mintió.

Duo vio el semblante de Heero, apretaba fuertemente el volante con sus manos haciendo que los nudillos se le pusieran blancos. Su mandíbula estaba muy apretada. Se notaba que estaba enojado. muy enojado.

Pero y si quien mentía era Heero?.... no, eso era imposible.

Comenzó a sacudir su cabeza en cuanto llego esa idea. Por que no podía confiar en Heero como antes? Por que tenía que creerle más a Relena que a él? Por el simple hecho de haberla visto salir de su habitación envuelta en una toalla?

En que más había mentido Relena? A caso en que habían tenido relaciones? Era eso? Pero. como?

--Mmmphh - trato de preguntar, pero esa maldita mordaza le impedía pronunciar palabra.

-- Cuando te dije que no recordaba nada de lo sucedido. No te estaba mintiendo. Estaba seguro que Relena me había dado algo en ese café - Duo observo a Heero por el espejo. Lucía tan sincero en lo que decía - Sospechaba algo por que no había ninguna señal en la cama de que hubiéramos hecho algo. No apareció nada como cuando nosotros hicimos el amor - el rostro de Duo se sonrojo de inmediato al recordar ese episodio - Descubrí una botella de vino en la cocina. Tú sabes bien que no bebo y en el departamento no hay licores. Pero el vino no puede hacerte olvidar, a menos que hayas bebido mucho. Y Relena solo lo vació en una de las tazas: la mía. Pero no solo puso vino en ella, lo mezclo con algo más que fue lo que me hizo dormir.



Las piruetas de las porristas de Oz estaban a punto de llegar a su fin lo mismo que el descanso del primer tiempo, no quedaba mucho para echar a andar la maldita bocina del estadio. Pero no lo lograba! Tenía varios minutos encendiendo cuanto interruptor encontraba tratando de dar con el correcto sin lograrlo. Si no lo hacía ahora, no lo haría nunca!

-- Maldición!, Maldición! Maldición! - dijo Dorothy por enésima vez, moviendo a on otro de los interruptores sin lograr que la grabación diera comienzo.

Escucho unos golpes a la puerta que le hicieron saltar con temor, lo último que le faltaba era que alguien la descubriera en un lugar en el que no debía estar. Pero se sintió aliviada al escuchar la voz de Klementz que le hablaba.

Se dio prisa en abrir la puerta y cerrarla para que nadie les viera.

-- Que sucede linda? - dijo Klementz al verla alterada - pensé que ya tenías todo preparado. Ya tenía lista mi cámara para captar a tu prima cuando escuchara la grabación.

-- No logro encontrar el interruptor que echa a andar la bocina del estadio Klementz, ayúdame a buscarla! - dijo Dorothy regresando al tablero y asomándose de reojo para ver la rutina de las porristas.

-- Claro Linda - dijo Klementz levantando los periódicos que Dorothy tenía sobre el tablero - generalmente el interruptor principal es de color rojo - dijo Klementz señalando el botón que estaba justo debajo de los diarios.

-- Oh cielos, como no lo vi! - dijo Dorothy acercándose al botón - ahora no podrás tomar las fotografías Klementz.

-- Aun puedo tomarlas desde aquí, solo hay que usar el zoom de mi cámara - dijo Klementz ajustando el lente de su cámara y captando el lugar donde estaba Relena - Para completar tu trabajo les he dejado a algunos amigos los papeles que te mostré esta mañana - sonrió y volteo a ver a Dorothy que no perdía de vista a las porristas - En cuanto estés lista linda.

-- Esto será fantástico Klementz - dijo Dorothy sonriendo - en cuanto Relena este en la sima, pondré en marcha la grabación.

-- Y en cuanto escuchen la grabación, mis amigos lanzaran por todo el estadio las impresiones. Tu prima no se salvara de esto.

-- Entonces. en marcha - dijo Dorothy presionando el botón rojo.



Las porristas de oz estaban presentando su rutina frente a todo el estadio. Relena como jefa de porristas debía subir hasta la punta de la pirámide de chicas. Pero estaba sumamente enojada. Necesitaba que la estúpida rutina terminara rápido y poder salir en busca de Heero y hacer algo para que dejara de ver tanto a Duo en el campo.

No había pasado desapercibido para nadie las miradas que le dirigía al mariscal de campo del equipo contrario y los cuchicheos le había hecho enfadar. De nada había valido haber hecho circular el rumor de que se había acostado con Heero, parecía ser que él hacía todo lo posible por hacerles notar a todos, que su interés estaba en Duo y no en ella.

El último abrazo que Heero le había dado a Duo cuando lo había derribado, había soltado una que otra carcajada entre las porristas y le habían dirigido una mirada maliciosa a ella, haciéndole enojar cada vez mas.

-- Estúpidas - pensó para si misma mientras sonreía subiendo de un salto hasta la punta de la formación - ninguna de ellas vale lo que yo, que se diviertan ahora que pueden, por que mañana me tocara a mi reír.

El sonido de la música se interrumpió de pronto, haciendo que todas las chicas en la pirámide se miraran de una a otra.

"Todas mis supuestas amigas son unas estúpidas sin cerebro que creen que por tener un cuerpo bonito podrán conservar a su novios."

Relena volteo para todos lados tratando de averiguar de donde venía ese sonido. esa era su voz!

Varias de las chicas pudieron reconocer la voz de Relena y voltearon a verla tratando de entender que pasaba.

"Pero ninguna tiene lo necesario para conservarlos. Que estúpidas son. ni siquiera se han dado cuenta que es en mi en quien piensas cuando las besan o hacen el amor. Yo me he acostado con casi todo el equipo de football. ninguno se me ha escapado. Bueno, a excepción de Heero."

Relena sintió que su cuerpo temblaba y las piernas dejaban de responderle. las chicas de las primera filas comenzaron a moverse haciendo que la pirámide se desmoronara y todas cayeran hasta el suelo con un grito.

"Ni siquiera los maestros pueden resistirse a mis encantos. solo coqueteas un poco y los muy tontos caen rendidos a tus pies. Por eso he pasado todas mis materias con excelentes notas, aun que casi no voy a clases. Puedo sobornarlos, o simplemente le pago a alguien para que me haga las tareas o me resuelva los exámenes. Y no precisamente les pago con Dinero."

-- Maldita!!! - grito una de las chicas lanzando sus pompones sobre Relena que apenas se levantaba del suelo.

-- Cristine. espera! - dijo Relena poniéndose de pie delante de ella - yo no he tenido nada que ver con Ralph!

Pero para desmentir lo que Relena afirmaba la grabación continuó.

"Mi rival más fuerte en las tontas porristas había sido Cristine. creía que por estar en último año sería la nueva jefa de porristas, que ilusa, nunca supo como fue que se lo quite. Pero al haber sobornado a todas las chicas para que me dieran el puesto de jefa no me basto. También seduje a su novio, como mero deporte. por supuesto que no se me resistió."

-- Zorra desgraciada.

Cristine se lanzó sobre Relena enterrando sus largas uñas sobre el blanco rostro de la rubia al mismo tiempo en que la jalaba de los cabellos, casi arrancándole los mechones con sus manos, ante los gritos de la gente que le animaban a seguir golpeándola.

Relena fue tomada por sorpresa y lo único que había alcanzado a hacer fue tratar de detener los brazos delgados de Cristine sin lograrlo. La furia que acompañaba a su compañera porrista le hacía arañarle la cara sin contemplaciones, haciéndola sentir un dolor agudo y sintiendo como por su rostro comenzaban a escurrir pequeñas gotas de algo parecido al agua, pero algo más viscosa.

El resto de las porristas comenzó a arrojarles cuanta cosa estaba en el campo. Botes con agua, balones de repuesto, tiras de papel hechas bola. y la gente del público había comenzado a abuchearla. pero la grabación continuaba, mientras comenzaban a volar volantes sobre las gradas.

"He comprado muchas cosas. pero Heero Yuy se me ha resistido, ni siquiera por que le he ofrecido un puesto en mis empresas me ha hecho caso. sin embargo lo tengo en la palma de mi mano, una vez que le muestre la pruebas de embarazo que compre con el resultado positivo, el será mío. oh, yo se que no nos acostamos, pero eso nadie lo sabe, ni siquiera él y mientras tenga dudas, yo lo tengo en mi poder. me importa muy poco que este enamorado de Duo Maxwell. Mientras yo pueda presumirlo por un rato me daré por satisfecha. Embarazarme yo!... yo no pienso cambiar mi envidiable figura por traer al mundo a un escuincle estúpido. Aun y cuando sea de Heero. Si alguna vez me embarazo, me practicare un aborto!..."

Relena quedo en el centro de un circulo de porristas que le lanzaban cosas. Los pocos maestros que habían separado a Cristine de ella, no habían podido alejar al resto de las chicas.

Relena veía asustada como todas le propinaban insultos. La grabación que se escuchaba en todo el estadio la había puesto al descubierto y se sentía, por primera vez, desvalida y sola.

Estaba toda cubierta de lodo, por haber sido bañada con agua y refrescos y haber sido arrastrada de los cabellos por el suelo por Cristine. Su larga cabellera rubia estaba ahora toda desarreglada y sucia. Tenía su uniforme destrozado, por haber sido golpeada por más de una. Su cara arañada y pequeñas gotas de sangre caían por sus mejillas terminando de mancharla.

Todo el estadio le abucheaba.

Todos en el estadio le gritaban fuera.

Todas las personas que antes le respetaban, ahora le estaba gritando insultos.

Todos los chicos que antes morirían por que les dirigiera una mirada, seguramente ahora la despreciarían.

Todos a los que ella trataba como basura, la estaban tratando de la misma forma.

Sintió que algo se quebraba dentro de su pecho. Jamás volvería a ser Relena Piscraf, la chica más rica he inalcanzable de la ciudad. Jamás la volverían a ver como lo que había sido. una poderosa reina. Sin poder evitarlo comenzó a llorar, mientras todas las porristas que antes le seguían y la trataban con displicencia le seguían gritando insultos.

Se levanto del suelo bañada en lodo y cubierta de refresco y se fue corriendo por los corredores rumbo a los vestidores.

"Yo soy mejor que todos. soy una reina a quien todos le sirven y todos a mi alrededor son una basura."

Termino la grabación mientras en las manos de los que estaban en las gradas, terminaba volantes con fotografías impresas, en situaciones comprometedoras, de Relena con varios de los chicos con los que había salido incluyendo, por supuesto, algunos de los profesores de la universidad de Oz. Fotos que Klementz había conseguido y ahora utilizaba para ayudar a Dorothy.



Dorothy sonrió al ver a Relena salir corriendo y volteo a ver a Klementz quien también sonrió en respuesta.

-- Misión cumplida - dijo Dorothy extendiendo la mano al rubio.

-- Misión cumplida linda - dijo Klementz con una sonrisa tomando la mano de la rubia y depositando un beso en ella.



Los jugadores de Colmillo Blanco iban saliendo al campo cuando escucharon el alboroto y los abucheos. Vieron como las porristas de Oz rodeaban a alguien y le lanzaban cosas y como la gente gritaba fuera, pero no entendían que pasaba.

Habían escuchado toda la grabación, ya que el sonido se había escuchado incluso en los vestidores.

Los narradores de radio, televisión e internet se deleitaban lanzando comentarios morbosos sobre lo acontecido. Toda la ciudad se estaba enterando de lo que Relena había hecho. Pero los jugadores de colmillo blanco no entendían bien que sucedía. Quizá solo unos cuantos podían realmente entenderlo.

-- Que rayos fue todo eso? - pregunto Wufei a la nada, pero nadie supo responderle solo vio salir corriendo a una chica rumbo a los vestidores completamente llena de lodo. Una chica a la que reconoció de inmediato.

-- Parece que alguien puso en su lugar a Relena Piscraf - dijo Trowa viendo como varios jugadores de Oz discutían con algunas de las porristas - y al parecer no solo a ella. Varios jugadores tendrán problemas con sus novias debido a esa grabación.

-- Y ahora resulta que deberé disculparme con el cero? - dijo Wufei viendo a Trowa de forma detenida.

-- No solo tú deberás hacerlo. Duo, Hilde y yo también tendré que hacerlo.

-- Maldición!!! - dijo Wufei pateando al suelo.

-- Yo sabía que el asunto entre Relena y Heero tenía explicación. Solo espero que Duo lo haya escuchado en la enfermería.

-- Maldición, maldición, maldición! - volvió a repetir Wufei mientras Trowa solo sonrió. Generalmente nunca se equivocaba cuando juzgaba a alguien. Con la única persona que le había fallado había sido con Middie. Por suerte, pudo recapacitar a tiempo.



El pasillo que conducía a los vestidores estaba por completo solo. Los sonidos fuertes de las gradas llegaban hasta ese sitio, pero aun más fuertes eran los sollozos que escapaban detrás de la puerta cerrada del baño de damas que estaban a un costado de los vestidores de los visitantes.

Había escuchado todo. y estaba muy sorprendido de ello.

-- Relena por dios, sal de allí - volvió a repetir Zech golpeando de forma sutil la puerta sin obtener respuesta de su hermana. Solo el llanto de la chica era lo único que le contestaba.

Jamás había pasado por su cabeza que su hermana hubiera sido capaz de actuar de esa manera. Era una chica que tenía todo!, todo!, el amor de su padre, el dinero y el respeto de la gente. Entonces por que haberse decidido a hacer tantas bajezas?

Y lo único que vino a sus recuerdos fue una niña solitaria y tímida que jugaba con una muñeca, mientras él era adiestrado en el uso de las computadoras para algún día ocupar el puesto que tenía su padre.

Quien le prestaba atención a Relena?... Quien?

Nadie.

Seguramente la misma soledad en la que se había desenvuelto durante sus primeros años le hizo comportarse como lo hacía ahora. Siempre dura y autoritaria. Sabía que con dinero podía hacer su voluntad y su padre jamás se lo negaba. La había mal acostumbrado, por que cualquier cosa que la niña deseaba siempre se la daba. Y Relena creció con eso en la cabeza: conseguir cualquier cosa que se proponía a costa de quien fuera.

-- Relena. - volvió a insistir Zech con iguales resultados.

Dorothy iba caminando con una enorme sonrisa al lado de Klementz, habían recogido todo del cuarto de audio y habían salido como si nunca hubieran estado en ese sitio.

-- Iré ahora a tomar las fotografías del segundo tiempo linda - dijo Klementz deteniéndose frente a la puerta de acceso al campo.

-- Te agradezco mucho la ayuda Klementz. Y dime, tu quien piensas que ganara el encuentro? Oz o Colmillo Blanco? - Klementz sonrió.

-- Creo sinceramente que será Colmillo Blanco - dijo Klementz.

-- Crees que Duo Maxwell se va a recuperar para jugar en el segundo tiempo? - dijo Dorothy viendo a Klementz, pero este sonrió de forma maliciosa.

-- No, Duo Maxwell no va a jugar y no lo digo por su brazo - dijo riendo - solo que Oz no tiene defensiva y creo que con Trowa Barton y Wufei Chang, Colmillo Blanco tiene lo suficiente para conservar su delantera sin que entre otro Mariscal de Campo - Dorothy parpadeo sin entender.

-- Como que Oz no tiene defensiva? Y Heero Yuy que es? Por que el hecho que hayan sacado a Erick no quiere decir que no tengan forma de defenderse.

-- No lo digo por eso linda - dijo Klementz acercándose a Dorothy mientras retrocedía los archivos en su cámara digital para mostrárselos a la rubia - sino por esto.

Dorothy se acerco hasta la pantalla de la cámara de Klementz y pudo distinguir una fotografía en la que se veía a Heero cargando con un Duo atado sobre el hombro.

Dorothy soltó la carcajada.

-- Heero Yuy secuestro a Duo Maxwell!! - dijo entre risas - esa fotografía vale oro Klementz.

-- Lo se querida, lo se muy bien - dijo Klementz viéndola con una sonrisa - ahora te dejo para hacer mi trabajo. Te veo al terminar el juego - dijo despidiéndose de ella agitando la mano en despedida.

-- Si Klementz. después del juego - dijo Dorothy caminando por los solitarios pasillos del estadio.

Cargaba en sus manos los diarios de ese día mientras buscaba con la mirada algo en el suelo. Las cosas aun no terminaban, tenía aun un as que le faltaba mostrar y no se iría hasta hacerlo.

Al pasar por los vestidores de visitantes vio sobre el suelo las manchas de lodo de unas zapatillas. Y fue siguiéndolas hasta llegar hasta el sitió donde se perdían.

Zech escucho los pasos finos de una chica detenerse a escasos centímetros de él. Había estado tan concentrado en sus pensamientos que nunca se dio cuenta que alguien se acercaba.

-- Dorothy!... - dijo cuando al girara su cabeza se topo con unos ojos igual de azules que los de él - que bueno que llegas, necesito de tu ayuda.

-- Claro primo, dime en que puedo ayudarte? - dijo ella en tono cortes. Pero por los sollozos provenientes del baño, tenía una ligera idea de lo que Zech iba a pedirle.

-- Se que estas enterada, todo el estadio lo sabe. - Dorothy solo asintió - habla con ella. Dile que esta en pie lo que le propuse, que si quiere hoy mismo puedo sacarla de todo esto.

-- Yo se lo diré primo - dijo Dorothy viendo el semblante preocupado de Zech - pero tú debes regresar al campo, el partido esta por comenzar.

-- Lo se. Puedo confiar en que le dirás? - pregunto Zech tomando a Dorothy por los hombros.

-- No te preocupes, le diré.

-- Gracias Dorothy, eres su mejor amiga - y con la última frase se dio la media vuelta para irse al campo con los jugadores.

-- Pues con amigas como yo, para que necesita enemigas - dijo en un susurro burlón dándose la vuelta para disponerse a entrar al baño.

Dorothy sonrió con malicia al ver aquel cuerpo sobre el suelo. Relena estaba llorando dentro del vestidor de las visitas. Claro!, era imposible que se hubiera metido a su propio vestidor, "sus amigas" las porristas podían haber dado con ella.

Con la misma sonrisa camino hasta estar a la altura de sus piernas.

Relena estaba "mucho mejor" de lo que se había imaginado. Su imagen derrotada le acompañaría hasta los últimos momentos de su vida.

Estaba sentada en el suelo del baño, ocultando su cabeza entre sus piernas y abrazando sus rodillas con ambos brazos. El cabello desarreglado y lleno de lodo cubría parte de su maltratado cuerpo. Los jirones de su uniforme se dejaban entre ver entre sus piernas.

Ojalá hubiera traído su cámara para tener una imagen así de ella!

-- Pobrecita Relena, estas llorando - dijo Dorothy con burla haciendo que los sollozos de Relena se calmaran y haciéndola voltear hacía arriba para verla.

La imagen de la cara de Relena totalmente arañada, le arranco una sonrisa aun mayor.

-- Dorothy. por que? - dijo la rubia viéndola con odio - se que tu lo hiciste, pero por que?

-- Veamos - dijo Dorothy poniendo una mano sobre su mentando y fingiendo hacer memoria - quieres que te diga mis motivos por orden alfabéticos o con forme se me vayan ocurriendo?

-- Dorothy. - dijo Relena de forma lastimera - tú eras mi mejor amiga y me traicionaste.

-- Que yo te traicione? - dijo Dorothy con enojo - si no mal recuerdo, tu fuiste la que me quito a mis novios. La que siempre me puso en evidencia con mis amigos, la que.

-- Por favor Dorothy. solo eran juegos de niños.

-- Pues yo me los tome muy en serio - dijo Dorothy molesta, para después comenzar a reír y sentarse a un lado de Relena - sabes que ahora eres mas famosa que nunca? - Relena volteo a verla y Dorothy pudo apreciar mas de cerca los rasguños que Crsitine le había dejado sobre el rostro - si, eres muy famosa. Ya que toda la grabación fue narrada por radio, televisión e internet.

-- Oh!... No podré regresar a la escuela! - dijo Relena ocultando su cabeza entre sus piernas.

-- Claro que puedes, solo que. - Relena volteo a verla - tendrás que soportar las burlas de algunos cuantos, o los insultos de las novias de algunos chicos. quizá los reclamos de las esposas de algunos maestros. pero nada que no puedas soportar.

-- Aaaahhh - dijo Relena volviendo a sollozar.

-- Pero también puedes aceptar la oferta de Zech. Aun que no se a que oferta se refiere - Relena volteo a verla - dijo que esta misma tarde podría sacarte de todo esto.

-- Miliardo! - dijo Relena viendo a la nada.

-- Y sabes - volvió a decir Dorothy - todo tu planecito con Heero de todas formas no hubiera funcionado - dijo Dorothy desdoblando uno de los periódicos que traía. Relena solo se quedo viendo la nota que Dorothy le señalaba con un dedo.

-- Oh dios! - dijo volviendo a ocultar su rostro entre las piernas.



Heero freno frente al edificio donde estaba su departamento y con el control del garaje hizo que la puerta se abriera de forma automática.

-- Sigues sin creerme? - dijo Heero volteando un poco para ver a Duo. Pero Duo no respondió solo bajo la vista sin decir nada - Algo como esto me suponía.

Estaba dudando. Duo estaba dudando y aun no le mostraba las fotografías. Eso de secuestrarlo, aun que loco, parecía estar dando mejores resultados que lo que había hecho antes. De haberlo sabido, lo hubiera hecho desde el principio.

Se enderezo en su asiento y comenzó a meter el auto dentro del garaje subterráneo del edificio. Busco con la vista el que indicara el número de su departamento y lo estaciono.

Iba a ser un verdadero problema llevar a Duo en el hombro y abrir la puerta de su departamento. Pero ya se las arreglaría.

Volvió a guardar las llaves en la guantera y tomo una hoja azul de ella que guardo en la cintura del pantalón deportivo.

Bajo del auto y se dio la vuelta para abrir la puerta trasera y poder sacar a Duo sobre el hombro. Con las llaves del departamento en la mano, apretó el botón del elevador. Era una suerte que no tuviera que subir hasta la recepción, donde seguramente el portero lo iba a interrogar sobre el motivo de traer atado a Duo de esa forma.

Duo iba aun pataleando tratando de que Heero por lo menos lo bajara. No era necesario que lo trajera sobre el hombro. Ni mucho menos atado. El podía caminar solo.

Le habían inquietado los comentarios de Heero. Si era cierto?. si realmente Relena le había mentido?... había cometido la peor injusticia con Heero. Lo había tratado como un traidor y le había negado la oportunidad de explicarse.

Además, Heero afirmaba haber heredado los laboratorios GY. GY!, donde iba a trabajar su padre a partir del siguiente lunes!. Es que Heero había tenido algo que ver en eso? Era realmente cierto que el fuera dueño de esos laboratorios? Si. tenía que serlo. Ahora sabía por que el apellido Gapp le sonaba tan conocido. Heero se lo había comentado cuando le contó su historia. Julius Gapp, debía ser el tutor y tío de Heero.

Y el auto en el que llegaron? A caso ese lujoso BMW de color azul oscuro era de Heero?...

La puerta del elevador se abrió y Heero entro en ella con Duo aun sobre su hombro.

-- En el departamento tengo algo que te hará salir de las dudas que aun tengas. Y después de eso espero una sincera disculpa de tu parte - dijo Heero de forma fría.

Duo trato de sonreír al escuchar esas palabras de Heero. No había sonado molesto, y a pesar de sonar frío, sabía que había sido un vano intento por bromear. Que era eso que le quería mostrar? En el campo también lo dijo, pero el uso su sarcasmo en respuesta.

La puerta del elevador volvió a abrirse. Heero comenzó a caminar para salir del elevador, cuando se detuvo de forma abrupta.

Duo comenzó a sentirse nervioso, por que Heero se detenía de esa forma? A caso alguien lo había visto?

-- Señor Yuy?

El rubor en las mejillas de Duo comenzó a incrementarse al reconocer la voz del portero que sonaba nerviosa.

El portero llevaba en sus brazos paquetes y correspondencia, era fácil imaginarse que había estado repartiéndola en los diferentes departamentos. Pero al ver a Heero con Duo sobre el hombro y atado, no pudo evitar el sonrojarse.

-- He. este. necesita que le abra su departamento? - dijo al tiempo en que vio las llaves en la mano de Heero.

-- Si - dijo Heero, mientras el hombre se aproximo para tomar las llaves de la mano del capitán de oz.

-- Mmmppphhh - dijo Duo tratando de asomarse sobre el hombro de Heero para pedirle ayuda al portero. Pero este solo abrió la puerta y le sonrió a Duo mientras Heero lo apretó más sobre su hombro con sus brazos para evitar que se moviera demasiado.

-- Buenas tardes Joven Maxwell - dijo sumamente sonrojado, viendo la cara ruborizada de Duo - Que se diviertan - dijo tendiéndole la llave a Heero cuando este se giro para cerrar la puerta.

-- Gracias - dijo Heero sin emoción cerrando la puerta tras él.

-- Mmmphhhh - volvió a replicar Duo con enojo, con las mejillas aun más rojas. Que estaría pensando el portero para que les dijera que se divirtieran?

-- Deberá acostumbrarse a vernos juntos - dijo Heero cargando con Duo hasta su habitación - a menos que no quieras quedarte a vivir en este departamento y prefieras una casa.

Duo sintió como era arrojado sobre algo suave. Por fin Heero lo había bajado, pero al voltear para todos lados, se dio cuenta de que estaba sobre la cama. sobre esa cama que no hacía ni una semana habían compartido.

Su corazón comenzó a latir de forma apresurada. Estaba semi desnudo con Heero frente a él, observándolo sin decir nada. Sus mejillas estaban enrojecidas, al principio de vergüenza, pero ahora por otro sentimiento que conocía bien y que no había podido apartar de su corazón por más intentos que hacía.

Heero se aparto de él para dirigirse al control de la calefacción. A penas y había notado que hacía frío. Sentía que un calor interno estaba a punto de desbordarse por que la piel de las manos de Heero sobre su cuerpo le estaba quemando.

Heero agarro una caja que estaba sobre la cómoda y camino de nuevo hasta la cama donde Duo permanecía sentado viéndolo sin perder detalle de lo que hacía.

-- No te culpo de creerle - dijo Heero sentándose a su lado con la caja - Relena fue muy astuta. Yo mismo estaba dudando y seguiría dudando si no es por esto - dijo extendiendo todo el contenido de la caja como si fueran barajas sobre la cama frente a Duo - Relena nos mintió a ambos. Te hizo creer que habíamos tenido relaciones cuando todo el tiempo estuve dormido. Si en lugar de solo asomarte por la puerta - dijo mostrándole una de las fotografías - hubieras entrado a la habitación. Te habrías dado cuenta que yo no estaba desnudo, bajo la sabana estaba usando mi pantalón - dijo mostrándole la foto donde Relena lo cubría con la sabana, pero dejándolo con el pantalón - y tampoco estaba dormido. Estaba drogado.no crees que me hubiera despertado con toda la platica que se ve que sostienen Relena y tu en estas fotos? - dijo Heero mostrándole las fotos y los tiempos en ellas.

Duo bajo la vista y siguió viendo cada fotografía sobre la cama. Allí estaba todo lo que había ocurrido en dos horas! Eran 160 fotografías que mostraban tiempos muertos con la toma de una cama vacía o de Heero dormido. o drogado.

Levanto la vista cuando sintió las tibias manos de Heero deslizarse por sus mejillas hasta tomar la punta de las vendas tras su nuca.

-- Me crees ahora? - pregunto Heero viéndolo fijamente, mientras bajaba la mordaza de los labios de Duo.

Sentía que su corazón iba a estallar de felicidad, en verdad Heero nunca le había mentido y todo había sido una trampa de Relena. una maldita Trampa!! Cuanto quería gritarle que le creía, abrazarlo y decirle que le creía.

-- Te creo. - pero solo salieron de sus labios las palabras de una forma baja. Aun había algo que le molestaba - pero aun así no regresare contigo. - dijo viéndolo fijamente.

Heero se levanto de la cama y lo vio de forma fría. Después de todo lo que había hecho y le había mostrado, él aun seguía creyéndole a ella?.

-- Te he demostrado con pruebas que Relena miente.

-- Y yo te creo Heero - dijo Duo bajando la vista - pero no es por eso.

Sintió como las fuertes manos de Heero lo tomaban por los hombros y lo sacudían ligeramente haciéndolo voltear para verlo a los ojos.

Los ojos cobalto de Heero se veían furiosos, por un momento sintió temor de él, muy pocas veces lo había visto enojado y parecía que sus palabras no estaban ayudando en nada a que ese enojo se disipara.

-- Si no es por la mentira de Relena, entonces por que?, Explícame por que?. Tiene algo que ver ese maldito jugador de Rocquefeller con quien hablabas antes de que el partido comenzara?

-- No!! Claro que Trent no tiene nada que ver en esto. - dijo Duo a la carrera.

-- Entonces por que? - volvió a cuestionar Heero molesto.

-- Por. por. por que.. Por que jamás podré darte lo que puede darte una mujer! - dijo Duo de forma nerviosa viendo a Heero a los ojos.

Heero lo soltó sin entender ese motivo. Como que jamás podría darle lo que puede darle una mujer? A caso no le había dado ya todo lo que necesitaba? Su amor?.

-- De que estas hablando Duo? - dijo al ver como Duo bajaba la vista - por que piensas que no podrías hacerlo? Tú me has dado mucho más de lo que podría darme cualquier mujer. Desde que te conozco has llenado mis silencios con tus palabras, me has dado el amor que siempre se me fue negado, me has escuchado cuando he necesitado hablar, me has ayudado a dejar salir mis sentimientos. Duo, no puedes decirme que no puedes darme lo que puede darme una mujer. Por que solo tú puedes hacerlo, me has dado la felicidad.

Los ojos de Duo se abrieron por la sorpresa. Jamás había escuchado a Heero hablar tanto y de esa forma. Y le dolía intensamente.

-- Relena me dijo esta tarde.

-- Olvídate de Relena y sus mentiras - dijo Heero sentándose de nuevo en la cama para estar mas cerca de él y dejo deslizar su mano para apartar los mechones de cabello que caían sobre la frente del trenzado para acercarlo a la suya.

-- No. esta vez no. Me dijo algo muy cierto. Yo jamás podría darte un hijo. Eso es lo que cualquier mujer podría darte, pero no un hombre.

-- Duo. - dijo Heero intentando callarlo con la mano, pero Duo agito su cabeza para evitarlo y siguió hablando.

-- No quiero negarte eso. Yo soy gay desde hace años y desde entonces he sabido que nunca tendré un hijo a quien cuidar. Pero tú recién comienzas con esto, aun puedes arrepentirte.

-- Duo. - volvió a intentar callarlo sin lograrlo.

-- Tu solo has estado conmigo, quizá si pruebas estar con una chica puede llegar a gustarte y cambies de opinión.

-- Duo cállate. - dijo Heero, pero Duo no estaba dispuesto a guardar silencio.

-- Yo no quiero quitarte eso. Por eso no voy a regresar contigo - afirmo.

-- Duo si no guardas silenció voy a volver a amordazarte - dijo Heero colocando su mano sobre los labios del trenzado.

Duo guardo silenció con asombro. Heero amenazaba con amordazarlo de nuevo y eso le hizo detenerse, por que de otra forma hubiera seguido hablando.

-- Yo tengo todo lo que quiero de ti - dijo levantando la mano de sus labios para acariciar la suave mejilla del trenzado - dicen que un hijo es la culminación del amor. Pero mírame. Tú crees que soy la culminación del amor de mis padres? Yo solo fui un error. y no quiero un hijo. Nunca lo he pensado, aun y cuando no sabía que era gay - Duo lo vio sorprendido - si Duo, yo también soy gay al igual que tu.

-- Pero eso.

Duo vio que Heero se aproximaba hasta su rostro y volvió a sentir que su corazón se aceleraba con cada centímetro que el capitán de oz se acercaba a él. Sentía la respiración tibia cerca de su oído, acariciando de forma suave su piel, mientras una de sus manos se depositaba de forma suave sobre su hombro herido y la otra reposaba sobre su espalda desnuda.

-- De todas formas, las leyes cambian constantemente - dijo Heero en forma de susurro al oído de Duo haciéndolo estremecer - Mientras en Holanda, Bélgica, Canadá y Suecia ya son legales los matrimonios entre personas del mismo sexo. En algunas ciudades de estados unidos están haciendo la lucha. Simplemente en california ya se hubiera firmado esa ley, si no es que el alcalde fue depuesto y entro Arnol en su lugar haciendo que se pospusiera la legalidad de los matrimonios gays - dijo mientras depositaba un suave beso sobre su oído - si lo que te preocupa es un hijo, quizá dentro de algunos años podamos incluso adoptar. Aun somos demasiado jóvenes para pensar en eso. No lo crees?

Duo se giro un poco para ver a Heero, tenía razón. Las leyes cambiaban constantemente y quizá dentro de algunos años, incluso, pudieran adoptar un hijo. En Vermont, estaba permitido. En Vermont se podían casar por el civil, por la iglesia e incluso tenían las mismas oportunidades que otros matrimonios de adoptar. Y esa ciudad estaba dentro de los Estados Unidos.

-- Si - dijo totalmente sonrojado.

Duo cerró los ojos al sentir que Heero se aproximaba de nuevo a su rostro para depositar esta vez un beso sobre sus labios. La última vez que habías disfrutado de un beso de él había sido en el cementerio. Cuando lo acorraló en la barda.

Era un beso calido y embriagante, lleno de deseo y pasión. Abrió los labios en cuanto sintió la lengua de Heero urgiéndolo a hacerlo, sintiendo como el asalto sobre su boca le hacía temblar. Sentía como si fuego comenzaba a recorrer su cuerpo, haciéndolo entrar en calor de forma acelerada. Haciéndolo comenzar a sudar ligeramente debido a los besos de Heero y a las caricias que comenzaba a sentir sobre su cuerpo.

Pero aun quedaban un par de dudas. y no quería dejarlas para después.

-- He. Heero - alcanzo a balbucear cuando ambos se separaron con la respiración acelerada - aun no hemos terminado de hablar - dijo Duo de forma entrecortada.

-- No? - cuestiono Heero juntando su frente con la de Duo de nuevo para verlo a los ojos - yo ya he hablado demasiado - Duo sonrió, era verdad. Jamás había escuchado a Heero hablar tanto como ahora.

-- Me mentiste - dijo Duo haciendo que Heero se separara un poco de él - me dijiste que no eras rico y ahora me sales con que eres dueño de la empresa en la que trabajará mi padre. Tu tuviste algo que ver con ese ofrecimiento? - Heero asintió - por que?

-- Te escuche en el cementerio. - La mirada de Duo se noto desilusionada, por lo que Heero se dio prisa en aclarar - Y en los Laboratorios siempre se necesita gente que sepa de contabilidad. No creas que mi tío lo contrato por que yo se lo pedí. Yo solo le dije que lo entrevistara, pero me advirtió que si tu padre no reunía los requisitos que necesitaban, no lo iban a contratar. Así que si se quedo, fue por que tu padre tiene lo que necesitan en los Laboratorios GY.

-- Te lo agradezco - dijo sonriendo.

-- No me agradezcas nada - dijo Heero pegando sus labios a las mejillas sonrojadas del trenzado.

Duo sintió de nuevo como el fuego comenzaba a correr por todo su cuerpo, comenzaba a quemarle las venas. Quiso levantar sus brazos para pasarlos por el cuello de Heero, pero se topo con las vendas a su espalda.

-- Desátame Heero - dijo Duo en un murmullo sintiendo los labios de Heero recorriendo su cuello.

-- No - murmuro Heero en respuesta.

-- Heero. ahhh

Un gemido escapo de los labios de Duo al sentir las manos de Heero recorrer su pecho desnudo, mientras los labios del capitán de oz volvían atrapar los suyos en un beso apasionado.

Con una mano Heero recostó a Duo sobre la cama, sin dejarlo protestar por encontrarse aun atado.

-- He. Heero. - dijo Duo en un jadeo - suéltame! - volvió a decir en cuanto Heero se separo de sus labios.

-- No - volvió a responder Heero levantando la cabeza para ver a Duo a los ojos.

-- Esto es una violación.

-- Una violación es cuando no estas de acuerdo y no creo que aplique en esta ocasión.

-- No estoy de acuerdo! - dijo Duo tratando de sonar molesto enderezándose sobre la cama.

-- Ah no? - Heero dejo deslizar su mano por el pecho de Duo de nuevo haciéndolo retener el aire.

-- N. no.- dijo Duo soltándolo al tiempo en que hablaba.

Pero su cuerpo estaba de acuerdo y muy de acuerdo. Solo por llevarle la contra a lo que decía, su cuerpo había comenzado a temblar bajo las caricias que Heero estaba dando sobre su pecho. Las sensaciones eran intensas y de sus labios escapaban de forma inconsciente gemidos de placer.

-- Si no estas de acuerdo - dijo Heero dando pequeños besos a lo largo del cuello del trenzado, sin dejar de mover sus manos por el pecho desnudo del mariscal de campo - solo tienes que decirme que me retire y lo haré.

Duo sintió su corazón latiendo a mil mientras abría y cerraba la boca sin poder pronunciar ninguna palabra. Solo escapaba su respiración acelerada de ella. Y los gemidos que Heero le provocaba.

La mano de Heero comenzó a moverse de forma circular sobre el pezón derecho del trenzado haciéndolo dar un pequeño brinco en la cama. No se había dado cuenta cuando había sacado sus zapatos deportivos de sus pies.

-- Ahh Heero! - grito al sentir como Heero retiraba su mano de su pezón y lo cubría con sus labios haciéndolo gemir más fuerte.

-- Solo dilo - dijo Heero pegado a su pecho.

-- Re. re.

La mano de Heero comenzó a bajar de forma lenta por todo el pecho lanzando corrientes eléctricas por toda la piel del trenzado. Se detuvo sobre las cintas del pantalón elástico esperando las palabras del trenzado.

-- Retira la maldita concha que me esta molestando! - dijo Duo por fin totalmente sonrojado ante sus propias palabras. Le estaba dando a Heero el permiso que necesitaba para continuar.

-- A mi también me molesta mucho - dijo Heero jalando las cintas del pantalón de Duo y dejando deslizar su mano dentro del pantalón para obtener la concha de plástico que protegía su miembro ya endurecido por las caricias.

Duo soltó un suspiro al verse libre de aquello que tanto le estaba molestando y dirigió su vista a Heero que se hincaba en la cama y comenzaba a retirar su playera y desataba las cintas de su propio pantalón, arrancando los cojincillos de su cintura y sacando la concha que cubría su miembro también erecto.

El sonrojo en las mejillas de Duo se intensifico aun más al ver como Heero empujaba sus apretados pantalones hasta sus caderas, para terminar de retirarlos y quedar por completo desnudo. Heero al igual que él, no usaba ropa interior bajo los pantalones del uniforme.

-- He. Heero! - dijo Duo en un jadeo al ver la perfección en el cuerpo del capitán de oz.

Heero volteo a verlo clavando sus ojos cobalto en los violeta. Por fin veía la misma luz en ellos, esa mirada brillante que no había visto en una semana. Cuanto lo había extrañado.

-- Ya no necesitaras esto - dijo Heero empujando a Duo a la cama y comenzando a jalarle los pantalones para después lanzarlos al suelo juntos con los de él.

Duo cerró los ojos al sentir como Heero se apoderaba de nuevo de sus labios, urgiéndolo a abrir su boca para saborear de nuevo su sabor. Pero en esta ocasión las manos de Heero se deslizaron por detrás de la espalda del trenzado y comenzaba a jalar las vendas para soltarlo.

-- Eres libre - dijo Heero mientras dejaba deslizar su mano hasta el miembro despierto de Duo - pero no de dejarme.

-- Jamás te dejaría Heero - respondió Duo a su oído, entrelazando sus brazos, ahora libres, al cuello de Heero para unir sus labios a los del capitán de Oz.

Duo gimió de forma sonora al sentir la mano de Heero moverse de forma maestra sobre su miembro crecido. Solo una vez habían hecho el amor y Heero parecía haber aprendido de forma, por demás, rápida. Una sensación que le hacía retorcerse de la pasión llego hasta él. Haciéndole enterrar sus uñas sobre la espalda del capitán de oz.

Heero acariciaba de forma suave al principio su miembro endurecido, pero con forme sus gemidos aumentaban, la velocidad en la mano de Heero también lo hacía.

-- Oh Heero!! - escapo un gemido de sus labios de forma inconsciente.

Al escuchar Heero de los labios del trenzado su nombre le hizo estremecer de pasión. Había estado masajeado el miembro de su trenzado, mientras el suyo rozaba de forma seductora sus largas piernas. Cada gemido que escapaba de los sensuales labios de Duo le hacía estremecer. No era necesario que Duo lo tocara. aun. Podía excitarse con la suave música que eran sus gemidos.

Pero una idea había estado cruzando su cabeza desde que viera las novelas del trenzado. Y necesitaba averiguar que tan dulce sería probarla ahora con él.

Duo se quejo al sentir que Heero dejaba de masturbarlo para casi al mismo tiempo sentir una oleada de placer que casi lo hace gritar.

-- Aaahhh Heero. Heero!!! - grito.

Sentía como algo calido había rodeado su mimbro y como de forma seductora subía y bajaba provocándole infinito placer, como rodeaba con su lengua su excitación, como tocaba la punta con la misma y se volvía a sumergir introduciendo por completo su miembro en su boca de nuevo.

Donde había aprendido Heero a hacer eso? Pero el placer que sentía comenzaba a borrarle cualquier pregunta que cruzara su cabeza en esos momentos.

Estaba por completo perdiendo la razón, sintiéndose llevar por emociones muy distintas a las de la primera vez. Al grado de hacer cosas que solo había visto retratadas en una hoja de papel. Pero ahora sabía que le gustaban y le gustaban mucho.

Un ligero quejido escapo de los labios de Duo al sentir que algo penetraba su entrada. Pero era un dolor ínfimo comparado con el placer que la boca de Heero le estaba proporcionando.

Heero había aprovechado el placer que sentía había despertado en su Trenzado para irlo preparando. Sabía que era mejor tener la vaselina con ellos, pero no quería interrumpir la melodiosa música que escapa de los labios de Duo para ponerse a buscarla.

-- Heero!! - un gemido más fuerte escapo de los labios de Duo al mismo tiempo en que sus manos viajaron hasta la cabeza de Heero para acariciar sus rebeldes cabellos.

Heero dejo deslizar un segundo dedo dentro de la entrada de Duo, al mismo tiempo en que sintió como el miembro que tenía en su boca comenzaba a palpitar más fuerte. Sabía por experiencia que Duo no tardaría en llegar al clímax.

Moviendo ambos dedos dentro de Duo, comenzó a torturarlo de forma suave. Metiendo y sacando, logrando que la pequeña entrar se estirara para hacerle más fácil la entrada, mientras su boca continuaba moviéndose sobre el miembro casi realizado del trenzado.

-- Aaaahhhh Heero!!! - trato Duo inútilmente de avisarle que se venía dentro de su boca, pero Heero no hizo el mínimo intento por apartarse.

Con un grito ahogado Duo lleno con su blanca semilla la boca de Heero, llevando un sabor almizclado con ella. Era un sabor exquisito, como podía Duo tener sabores tan distintos?. Sus besos, su piel y ahora su semilla. Y los tres tan intoxicantes como el más finos de los vinos.

Duo respiraba de forma agitada, esperando lo suficiente para que su corazón dejara de latir tan apresurado y poder hablar. Pero Heero subió hasta sus labios y los atrapo en un beso apasionado compartiendo el sabor del exquisito vino que había probado.

Duo rodeo a Heero con sus brazos haciendo aun mas profundo el beso dejando que la lengua de Heero recorriera su boca de forma dominante, mientras movía sus manos por la espalda del capitán de Oz sintiendo como los dedos no dejaban de moverse en su interior.

-- Duo.

Duo escucho el gemido quedo que escapaba de los labios de Heero al mismo tiempo en que sentía retirarse los dedos de su entrada, ya lista, para recibirle.

-- Duo. Duo.

Volvió a escuchar de los labios del jugador mientras sentía como los fuertes brazos de Heero abrían sus piernas y se acomodaba entre ellas dejando en su entrada la excitación despierta del capitán de oz.

Duo vio fijamente los ojos cobalto cubiertos por un brillo de deseo y pasión que ya le había visto antes. Y subió los brazos hasta su cuello al tiempo en que solo asintió, dándole el permiso que necesitaba para penetrarlo.

Un fuerte quejido escapo de sus labios al sentir como el miembro de Heero entraba de forma lenta en él, pero el dolor fue menor de lo que esperaba. Pensaba que por no haber utilizado un lubricante, el dolor sería muy intenso, pero no había sido así.

De forma instintiva rodeo la cadera de Heero con sus piernas y comenzó a moverse de forma rítmica al no sentir moverse a Heero dentro de él.

Heero se había detenido al escuchar el quejido de los labios de Duo, pero al sentir sus sensuales movimientos, había comenzado a moverse de forma suave, entrando y saliendo con el mayor cuidado, hasta que los gemidos de placer de Duo escaparon haciéndolo moverse de forma cada vez más y más rápida.

-- Ahh, ahh, Heero!!

-- Duo.

Los gemidos escapaban de uno y de otros labios al mismo tiempo, haciendo que el miembro antes dormido de Duo volviera a erguirse.

Heero al sentir la dureza en su vientre, dejo deslizar su mano de nuevo hasta el miembro del trenzado y comenzó a masajearlo con forme cada embestida.

El ritmo se fue incrementando con forme los gemidos, haciendo que los dos cuerpo mostraran una ligera capa de sudor. Las respiraciones se fueron acelerando, lo mismo que los latidos de ambos corazones para dar las ultimas resistencias.

En poco tiempo los cuerpos se tensaron dejando escapar al mismo tiempo toda su pasión. Duo sobre la mano y estomago de Heero, manchando al mismo tiempo el suyo y Heero dentro de Duo.

Respirando agitadamente, Heero se retiro de forma suave del interior del trenzado y se acomodo a su lado, abrazando de forma posesiva el cuerpo largo y delgado que estaba del lado contrario.

-- Duo. - murmuro de forma entrecortada, aun con el corazón latiendo a mil.

Duo solo levanto la vista topándose con los ojos cobaltos que le veían de forma detenida con una mezcla de sentimientos que no alcanzaba a entender.

-- Mm? - pregunto curioso.

-- Te. amo.

Duo abrió grandemente los ojos al escucharle decir esas palabras, que a pesar que no era la primera vez que se las decía, si era la primera vez que sabía eran verdaderamente ciertas.

-- Heero!!! - dijo levantándose a la carrera para apoyarse sobre su pecho y rodear su cuello - yo también te amo!

-- Ahora si me crees? - pregunto Heero viéndolo fijamente.

-- Si, jamás volveré a dudar de ti. Lo siento, en verdad lo siento mucho. Yo no debí.

Pero en esos momentos los labios de Heero le asaltaron haciéndolo callar de inmediato.

-- Cierto, no debiste. - dijo Heero con una media mueca en forma de sonrisa. Duo sonrió en respuesta. Para después quedarse pensando un momento - Ahora que sucede?

-- Es que.- comenzó Duo de forma nerviosa.

-- Es que qué?, no te quedes callado Duo - insistió Heero.

-- Es que tengo una duda - dijo Duo desviando la mirada.

-- Hn? - cuestiono sin decir nada más. Duo volteo a verle y sonrió un poco de forma nerviosa.

-- Donde aprendiste a hacer eso? - Los ojos de Heero se abrieron con sorpresa, haciendo que un casi imperceptible color rojo apareciera sobre su rostro. - Eso me preocupa - dijo Duo al ver el ligero color sobre las mejillas de Heero.

-- Recuerdas tu tarea? La de radares? - pregunto Heero.

-- La que sacaste y entregaste por mi? - Heero asintió - si, la recuerdo, por que?

-- No te diste cuenta que no solo faltaba tu tarea, si no, una de tus novelas también? - Duo lo observo fijamente y después soltó la carcajada - Creo que lo tome como una especie de manual - y Duo volvió a reír.

Después que Duo se hubo calmado de la risa, volteo a verlo de nuevo de forma seria. Heero solo arqueo una ceja al verlo de esa forma.

-- Aun tengo una duda - dijo Duo desviando la mirada. Heero le levanto la barbilla para hacer que lo mirara a los ojos.

-- Ahora cual es tu duda? - pregunto intrigado.

-- Quien habrá ganado el juego? - dijo Duo con la mas luminosa de sus sonrisas.

Al escuchar las palabras del trenzado, Heero se incorporo en la cama tomándolo por las muñecas y lanzándolo sobre las almohadas para besarlo de forma apasionada. Duo cerro los ojos dejándose arrastrar por eso beso, haciendo que de nuevo su respiración volviera a acelerarse.

Heero se separo para verlo a los ojos, mientras Duo lo vio con una sonrisa en los labios.

-- Esa forma de callarme me ha gustado - dijo Duo de forma sensual - pero aun no se quien gano el juego. - en respuesta Heero volvió a besarlo de la misma forma apasionada, para después separarse.

-- Cada vez que menciones algo relacionado al juego, voy a hacer lo mismo - dijo Heero en el mismo tono que había usado Duo.

-- Pues deberás enfrentar las consecuencias - dijo Duo moviendo su entrepierna hasta las caderas de Heero dejándole notar hasta donde había llegado su beso.

-- Estoy dispuesto a hacerlo - dijo Heero viéndolo con lujuria volviéndolo a besar.



El reloj en el campo caminaba, estaba por dar inicio el tercer cuarto.

Traize había batallado mucho para regresar a sus jugadores a la línea y sacar a las porristas del campo. La grabación que había escuchado le había intrigado mucho, pero no eran sus asuntos, su asunto era ganarle a Colmillo Blanco que estaba adelante por solo tres anotaciones.

Sus ojos azules recorrieron por enésima vez el campo de enfrente buscando a aquel que tanto había odiado una vez. había odiado?. No!, solo era una mentira, como le había dicho Lady One por la mañana y Noin hacía unos minutos. Pero como recuperar el tiempo perdido? Diez años era demasiado tiempo y quizá ya era muy tarde para eso.

Giro su vista buscando a su defensiva, Colmillo Blanco estaba de ofensiva y necesitaba definir a un nuevo jugador para que ocupara la posición de Erick. A buena hora lo había sacado. pero eso ya no importaba, ahora solo necesitaba hablar con Heero y ver a quien iban a poner en su lugar.

-- Heero!!! - grito el coach haciendo que todos voltearan a verle - Donde esta Heero? - pregunto al no obtener respuesta del capitán.

-- No lo hemos visto coach - respondió uno de los chicos.

-- Como que no lo han visto? Ve a buscarlo ahora mismo - dijo el coach, girando su vista tratando de localizar al capitán de Oz del otro lado del campo.



Faltaban un par de minutos para entrar al campo y Duo no había regresado aun de la enfermería. Wufei y Trowa volteaban constantemente hacía la salida, pero no veían aparecer a nadie.

-- Ya se tardo mucho no crees? - pregunto Wufei a Trowa, haciendo que el de los ojos verdes volteara a verlo y solo asintiera - deberíamos ir por él.

-- Si, vamos antes de que sea hora - dijo Trowa caminando a un lado de Wufei para entrar por la puerta e ir rumbo a la enfermería.

Pero apenas habían dado un paso dentro, cuando vieron la figura del coach Zech aparecer frente a ellos.

-- A donde creen que van ustedes dos? Ya casi es hora de entrar al juego - dijo Zech colocando una mano en cada hombro de los chicos para hacerlos volver al campo.

-- Lo sabemos coach, solo que Maxwell. - intento defenderse Wufei.

-- Duo no jugara el segundo tiempo con nosotros Wufei, así que nos las arreglaremos sin él - dijo Zech de forma firme.

-- Que!!!, como que Maxwell no juega!?!, vamos a perder! - dijo Wufei alterado, mientras caminaba de nuevo hasta el campo.

-- Quizá perdamos, pero recuerda que esto es solo un juego y ya hemos llegado hasta aquí - respondió Zech de forma tranquila - ya somos ganadores.

-- Pero y Duo? - pregunto Trowa de forma seria - él esta bien?

-- No te preocupes Trowa, Duo esta en las mejores manos - dijo Zech mostrando una sonrisa.

Wufei no entendió lo que el coach Zech estaba tratando de decir, pero Trowa de forma inmediata volteo para ver del otro lado del campo. Quizá Duo si estaba en las mejores manos después de todo.



-- Quatre!!! - grito Traize haciendo que el rubio se acercara algo temeroso. Traize de nuevo actuaba como siempre, a gritos - Donde diablos esta Heero?

-- Lo siento coach, Heero entro con nosotros a los vestidores, pero se me perdió de vista. Pensé que habría entrado al baño, pero creo que si fuera así ya estaría aquí.

-- Ya lo busque por todas partes y no lo encuentro coach - dijo el chico que había mandado a buscarlo.

-- Maldición!!! - grito Traize enfadado - Zech tiene algo que ver con esto, estoy seguro.

-- Pero coach. - intento protestar Quatre, pero justo en ese momento el silbato daba por comenzado el segundo tiempo del partido.

Traize detuvo a toda la ofensiva, ni siquiera sabía quien iba a ocupar el puesto que dejo Erick y ahora se le perdía Heero?.

-- Tiempo fuera!! - grito Traize al arbitro levantando las manos y formando una "T" con ellas al mismo tiempo en que comenzaba a caminar dentro del campo.

-- Coach Zech - dijo Trowa apuntando al frente.

Zech volteo siguiendo la mano de Trowa y vio como Traize entraba gritando su nombre al campo. Esbozo una sonrisa y comenzó a caminar también dentro del campo para encontrase con Traize.

Desde las gradas, Noin se levanto a la expectativa de lo que pudiese pasar. Era la primera vez que Zech y Traize hablarían después de enterarse del contenido de la novela de Odin. Pero. como reaccionarían al hacerlo?

-- Tu. - dijo Traize deteniendo en frente de Zech - me has quitado a mi mejor jugador. que has hecho con Heero?

-- Yo no tengo a Heero Traize - contesto Zech de forma tranquila - que te hace pensar que haría algo que pudriera dañarte?

-- Yo se que tu fuiste Zech!, llámalo intuición, pero se que algo tienes que ver con la desaparición de Heero. Y nunca me he equivocado en cosas que a ti se refieren - la mirada de Zech se lleno de tristeza en ese momento y Traize pudo verlo.

-- Nunca. Traize - dijo Zech de forma melancólica.

Los locutores se daban prisa en narra lo que acontecía en el campo. Era la primera vez en seis años de partidos entre estas dos universidades, en que se veía a ambos entrenadores hablando de forma pacifica. Parecían dos viejos amigos que se encontraban después de un tiempo sin verse.

-- Yo. - dijo Traize casi arrepentido de haber caminado dentro del campo para toparse con Zech - yo estoy seguro de que tienes algo que ver con esto - dijo regresando al tema que le había llevado a enfrentarse a Zech - ahora no tengo defensiva!

-- Y yo no tengo ofensiva. Duo no jugara el segundo tiempo - dijo Zech viendo a Traize de forma fija a los ojos.

Ambos se quedaron viendo por eternos segundo, estudiando los detalles de la cara uno del otro. Diez años habían pasado y parecían segundos.

Ambos soltaron la carcajada al mismo tiempo.

Desde las gradas, Noin se sentó de nuevo en su lugar. Los dos habían dado el primer paso al mismo tiempo con esa risa contagiosa. No tenía idea de que habían hablado, pero podía reconocer esa risa. esa risa que siempre les acompaño a lo largo de su relación. Esa risa que nunca volvió a escuchar de Zech desde que se había alejado de Traize. y ahora, después de diez años. volvía a escucharla.

-- Señores entrenadores, el tiempo fuera ya se agoto, es hora de.

-- Tiempo fuera - dijo Zech viendo al arbitro.

-- Muy bien - dijo el arbitro marchándose y dejándolos en medio del campo de nuevo solos.

-- Estamos a mano Traize - dijo Zech - yo he quemado también uno de mis cuatro tiempos, ahora ambos tenemos solo tres para jugar los siguientes dos cuartos.

-- A ver como nos las arreglamos. Suerte Zech - dijo Traize extendiendo la mano al rubio.

-- Suerte para ti también - contesto Zech tomando la mano delgada que Traize le tendía.

Una sacudida eléctrica sintieron ambos entrenadores al tomar la mano del otro entre las suyas. Era una sacudida como la de aquella primera vez, como cuando ambos eran rivales en el juego y se conocieron. Pero ya no eran aquellos jóvenes estudiantes. sin embargo, sus corazones se sintieron latir igual que entonces.

Ambos soltaron sus manos y caminaron cada quien de su lado, no sin antes voltear a verse y haciendo que sus miradas de dos tonos diferentes de azul chocaran como cuando jugaban dentro del campo.



Traize se detuvo de golpe a hablar con los entrenadores de los equipos especiales y con el entrenador de la defensiva. Se le había ocurrido algo mientras hablaba con Zech e iba a ponerlo en práctica.

Zech llego con Trowa y comenzó a explicarle lo que iban a hacer, tenían dos cuartos para tratar de mantenerse arriba, pero había una oportunidad de seguir anotando. Sin embargo eso no le gusto a Trowa.

-- Pero entrenador, la última vez. - protesto Trowa

-- Eso fue hace meses Trowa, el chico se ha preparado mucho, es hora de que lo metamos al campo.

-- Si entra al campo, es como entregarle el partido a Oz! - dijo Trowa molesto.

-- No, lo he visto entrenar. Se que podrá hacerlo - afirmo Zech - además ya sabías que así sería.

-- Confiaba en que Duo regresará.

-- Pero no lo hará, por eso, el chico entrará. Quieras o no! - dijo Zech terminante.

Trowa se coloco el casco con molestia y camino hasta el resto de sus compañeros de equipo. No podía desobedecer las ordenes, pero. si pudiera lo haría.

-- Va a entrar, verdad? - pregunto Wufei viéndolo de reojo.

-- Si, ese chico nos va a meter en problemas - dijo Trowa entre dientes - si solo pudiera sacarlo.

-- Dime por que te cae tan mal? - pregunto Wufei - solo por que no es tan bueno como Maxwell o. por que se llama igual que tu ex cuñado?

Trowa apretó los dientes y comenzó a caminar rumbo a la formación al escuchar el silbato del árbitro.

-- Vamos Tritón Bloom, entra al campo - dijo Zech indicándole al chico de cabellos castaños que entrara.

-- Pero entrenador, yo no. - dijo el chico de forma nerviosa.

-- Es tu oportunidad de demostrarles a todos que puedes superar el partido contra Rocquefeller.

-- Si. entrenador - dijo el chico entrando y ocupando su lugar en el sitió que ocupaba Duo.

La línea se formo y Wufei quedo frente a un nuevo jugador, más alto y mas fuerte de lo que era Heero. Lo conocía, era uno de los taclers de la ofensiva. El coach Traize al parecer iba a dobletear(*) jugadores.

Trowa vio de reojo como Tritón ocupaba su lugar de forma nerviosa. La última vez que había jugado esa posición les había entregado el juego a los de Rocquefeller. Eso y que se llamara igual que su ex cuñado era lo que le molestaba de ese chico.

Volteo al frente para ver al nuevo tacler y casi cae al suelo al toparse con unos ojos color aqua que le veían con cierto temor.

-- Quatre!!!

Traize vio la sorpresa en los gestos de Trowa, no estaba mal su estrategia, estaba seguro que el capitán de Colmillo Blanco no podría hacer nada contra su pateador. Por lo menos esa posición estaba segura. Y Ralph, con su estatura, podría detener a Wufei, mientras algún otro detenía al novato y nervioso mariscal de campo.

Zech vio a Quatre frente a Trowa y comprendió de inmediato la estrategia de Traize, no podía negar que era buena. Trowa no haría nada en contra del rubio.

-- Has lo que siempre has hecho Trowa - dijo Quatre viéndolo fijamente mientras escuchaba el conteo del mariscal de campo - no te detengas por mi.

-- Jamás te haría daño. - respondió Trowa al tiempo en que el 'Hit' se dejaba escuchar.

Quatre se levanto cerrando los ojos para empujar a Trowa, pero de antemano sabía que Trowa era más alto y más fuerte, sería imposible que tan siquiera pudiera hacerlo dar un paso atrás. Trowa tomo uno de los brazos de Quatre y lo dejo que avanzara lo suficiente para pasar su brazo por la cintura del rubio y arrojarlo al suelo. Pero su brazo detuvo cualquier daño que pudiera recibir el rubio.

-- Trowa?... - dijo Quatre abriendo los ojos y se topo con los verde esmeralda de aquel a quien quería.

-- Haremos lo que Heero y Duo, te parece? - dijo Trowa sonriendo. Quatre sonrió de igual forma.

-- Claro que me parece!. Así podrás abrazarme en el campo mientras dure la jugada - dijo riendo haciendo que un ligero rubor apareciera sobre el rostro del más alto.

Las jugadas siguieron, sin que Colmillo Blanco pudiera anotar.



Hilde veía con detenimiento cada jugada. Se había angustiado al distinguir el número de Quatre frente a Trowa, pero se sintió aliviada al ver lo que hacían. Era semejante a lo que Heero había hecho cuando llegaba hasta Duo: Tratar de protegerlo con sus brazos.

Wufei, a pesar de ser mas bajo que el tacler frente a él, parecía poder detenerle. Ya que hasta el momento el tacler no había avanzado y Wufei había logrado detenerlo en la línea de golpeo.

Hasta el mariscal que había entrado en lugar de Duo parecía estar haciendo un buen trabajo, solo que la defensiva de Oz también hacían lo suyo.

-- Tu eres hermana de Duo, verdad?

Hilde volteo al escuchar que alguien le hablaba. Se topo con un chico alto de cabellos ensortijados que había visto en él último partido como uno de los jugadores de Rocquefeller.

-- Si. Tu quien eres? - pregunto desconfiada.

-- Mi Nombre es Trent y quisiera pedirte un favor - dijo frente a ella.

-- Claro, dime - dijo Hilde sin dejar de verlo.

-- Puedes, por favor, decirle a Duo que me retiro de la contienda?

-- De la contienda? No lo entiendo - dijo Hilde desconcertada.

-- El podrá entenderlo. Me ha bastado ver el primer tiempo de este juego para darme cuenta que jamás me mirará a mi, como lo ha visto a él. A pesar de la ira que mostraba, sus ojos brillaban al verle cuando el jugador no lo veía.

-- A él? Te refieres a Heero? - Trent solo asintió.

-- Si. Y pude saber por todo esto, tu sabes - dijo haciendo círculos con el dedo en el aire.

-- Al audio?

-- Si, a eso que escuchamos, que él le corresponde. Así que yo no tengo nada que hacer aquí. Solo dile eso a Duo, si?

-- Si - dijo Hilde sonriendo. Mientras veía como Trent se daba la vuelta para bajar las escaleras rumbo a la salida.



La ofensiva de Oz logro anotar en el último momento estando a tan solo una anotación de Colmillo Blanco. Las cosas estaban mejor que nunca, Oz estaba logrando acercarse a su objetivo.

La pausa de los dos minutos antes del final había llegado demasiado pronto con Colmillo Blanco como ofensiva. Tenían que anotar a como diera lugar, siete puntos no era nada de ventaja.

La línea volvió a hacerse y todos los jugadores tomaron sus posiciones. Quatre sonrió a Trowa al verlo, durante el tiempo que llevaba jugando la posición de tacler, había recibido más abrazos de Trowa que empujones y eso lo estaba disfrutando.

Pero al oír el 'Hit' Quatre se levanto como las últimas veces esperando que Trowa lo sujetara, solo que esta vez su compañero de línea había empujado al que estaba a un lado de Trowa y ambos habían caído sobre el capitán de Colmillo Blanco.

El nuevo mariscal de campo había estudiado lo que hacían el pateador de oz y su propio capitán, así que sabía por donde podía lanzar el balón sin que este fuera interceptado. Solo que no contaba con que en esta ocasión Trowa no detuviera al rubio.

Quatre vio de pronto como el balón volaba hasta sus manos y por inercia las levanto para tomarlo entre las suyas. Abrió los ojos con sorpresa y volteo a ver a Trowa que estaba en el suelo.

-- Corre!! - grito Trowa, mientras Quatre reaccionaba y salía corriendo brincando a los jugadores que estaban derribados en el campo.

Estaba cerca de la zona de anotación de Colmillo Blanco y los full backs de la ofensiva de colmillo blanco que le seguían no lograban alcanzarle. Los gritos de las gradas de Oz llegaban emocionados hasta sus oídos y con un profundo rubor sobre sus mejillas debido a la repentina carrera se detenía dentro de la zona de anotación del equipo de Trowa.

Trowa sonrió sentado en el campo, Tritón Bloom lo había hecho de nuevo. Había dejado que el balón fuera interceptado por Oz y ahora estarían empatados cuando Quatre conectara el gol de campo.

Menos de un minuto en el reloj y el balón estaba en manos de Oz.



Hilde estaba sumamente nerviosa, en cualquier momento el partido terminaba y no había nada definido. Tanto podía ganar Oz, como podía ganar Colmillo Blanco.

Volteo al sentir una penetrante mirada sobre ella y se sorprendió al ver los ojos azules de una chica rubia a la que hacía mucho tiempo no veía.

-- Middie! - dijo Hilde con sorpresa.

-- Que tal Hilde, hace tiempo que no nos veíamos - dijo ella acercándose a la baranda donde Hilde veía el partido.

-- Si, hace tiempo - dijo Hilde de forma seca regresando su vista al partido.

-- Trowa esta haciendo un magnifico trabajo, verdad? - dijo haciendo que Hilde la viera de reojo.

-- A que has venido Middie? A ver el juego o en especifico a Trowa? - Middie comenzó a reír.

-- Sabes que no me gustan este tipo de juegos tan rudos. Yo solo he venido por Trowa.

-- Yo creo que pierdes el tiempo, Trowa no te hará caso, ya sale con alguien - dijo Hilde sin verla.

-- No debes preocuparte por mí. Se que Trowa no toma en serio esa relación - Hilde volteo a verla sorprendida.

-- A caso sabes?...

-- Que sale con el pateador del equipo rival?, por supuesto - dijo sin darle importancia - pero se que eso no le va a durar. Trowa gusta de las mujeres. Y ese rubio no lo es, se aburrirá y regresara a mi - Hilde comenzó a reír.

-- Como se nota que no lo conoces - dijo Hilde riendo - Trowa no es de los que cambia de opinión como otros que conozco - dijo clavando su vista azul en ella.

-- Que quieres decir? - dijo Middie comenzando a molestarse - que yo me arrepentí de convertirme en lesbiana?

-- Tu lo dijiste, no yo - dijo Hilde regresando su vista al partido, mientras Middie fijo su vista en Trowa.

Lo había engañado al decirle que estaba interesada en él. Lo único que buscaba era probar. Desde siempre había estado involucrada con chicas, solo quería ver que se sentía estar con un hombre y había elegido a Trowa para ello. Solo que Trowa la había descubierto mientras estaba con su novia.

Aun recordaba su mirada, ni siquiera le había reclamado. Solo se había hecho presente y se había marchado sin decirle nada. Cuanto le había dolido esa actitud de él.

Y desde entonces se había propuesto reconquistarlo. sin lograrlo.



Oz había tratado de anotar sin lograrlo, el tiempo regular estaba terminando y solo faltaba una oportunidad. No había tiempo de anotar siete puntos pero con una patada podrían ganarle a Colmillo Blanco, solo que eran demasiadas yardas. No había nada que perder. si Quatre lograba anotar el gol de campo ganaban y si no. se irían a tiempos extras, no podían quedar empatados.

-- Quatre, puedes anotar - dijo Traize acercándose al rubio.

-- Es una patada demasiado larga Coach, no se si pueda lograrlo, además estoy cansado - dijo Quatre secando el sudor que escurría por su frente. El ambiente estaba frío, pero él había corrido demasiado en ese partido.

-- Inténtalo, no hay nada que perder. Si no anotas, aun tenemos oportunidad en el tiempo extra.

-- Lo intentare Coach - dijo Quatre con voz cansada.

Los equipos especiales entraron al campo seguidos de Quatre. Era una patada demasiado larga. No sabía si podría lograrlo.

Volteo a ver a Trowa que estaba de su lado del campo, atento a la jugada que realizaría. Vio como Trowa le aplaudía para que anotara y le daba ánimos inclinando la cabeza de forma afirmativa.

Quatre sonrió en respuesta sintiendo que la confianza regresaba a él. Fijo su vista en el balón, para después ver la 'H' por donde debía cruzar el balón. Podía lograrlo, podía hacerlo.

Se dispuso a correr y patear con todas sus fuerzas.

Mientras el balón aun iba en el aire, el silbato del árbitro dio por terminado el partido. La patada parecía buena, aun estaba a media distancia pero parecía buena.

La vista esmeralda de Trowa y la aqua de Quatre no perdían de vista la trayectoria del balón. Todo el estadio estaba en silenció esperando que cayera. Poco a poco iba bajando y aun estaba lejos de la 'H'.

. No iba a lograrlo.

Quatre bajo la vista sintiéndose triste, sería la primera vez en su vida que hiciera algo importante y había fallado. Las lágrimas amenazaban con derramarse por sus ojos al saber que le había fallado a su equipo y a aquel que tanto le había dado. Cuando de repente el grito ensordecedor de la gente le hizo voltear. Vio a uno de los árbitros levantando ambos brazos, dando por bueno el gol de campo.

Lo había logrado!...

De pronto sintió que era levantado en hombros y bajo su vista topándose con la verde esmeralda que tanta confianza le había dado al final.

-- Ganaste Quatre - dijo Trowa sonriendo al rubio - me siento orgulloso.

-- Trowa! - dijo Quatre con los ojos repletos de lagrimas, mientras el resto de su equipo se unía en la felicitación.

Al final el partido había quedado 37- 40, a favor de Oz.



Los jugadores de Oz y Colmillo Blanco recibieron sus trofeos de primero y segundo lugar ante la vista satisfecha de sus respectivos coach's. Zech y Traize se habían dado la mano sonrientes y habían posado para las cámaras de los reporteros que estaban reunidos en el lugar.

Pero ahora cuatro chicos estaban preocupados por dos de ellos que no aprecian.

Trowa y Wufei se separaron del grupo que celebraba la victoria de sus equipos para hablar con Quatre.

-- También Heero desapareció? - pregunto Trowa a Quatre mientras Wufei solo escuchaba.

-- Si. El entro con nosotros a los vestidores después del primer tiempo, pero ya no regreso. Y por más que lo buscaron no dieron con él.

-- Duo entro a la enfermería y ya no volvió.

-- Ese maldito cero debió llevárselo! - dijo Wufei - durante el juego afirmo tener algo que mostrarle.

-- Por que no vamos a buscarlos? - sugirió Quatre - quizá aun están en el estadio.

-- Si, quizá siguen en el estadio - dijo Trowa dándose la vuelta y topándose de lleno con los ojos azules de una chica rubia - Middie?

Quatre sintió que el mundo se derrumbaba a sus pies. La chica le sonreía a "su Trowa" de una forma coqueta. Ya una vez la había visto besándolo, la misma vez en que estuvo a punto de besar a Duo. Pero debido a todo lo que había pasado, nunca tuvo tiempo de aclarar las cosas con Trowa y lo había olvidado por completo.

Ahora ella estaba allí de nuevo, atormentándolo con su presencia.

-- Siento que hayan perdido Trowa - dijo la rubia acercándose a ellos, mientras Wufei caminaba para encontrase con Hilde unos pasos más adelante y Quatre se quedaba un paso detrás de Trowa.

-- No lo lamentes, yo estoy feliz - dijo Trowa de forma fría.

-- Por que no vamos a comer por allí y así celebramos este segundo lugar entonces? - dijo la rubia sonriendo, mientras Quatre solo bajo la vista.

Pero justo en ese instante Quatre sintió una mano que lo jalaba y después un fuerte brazo que lo colocaba delante de un cuerpo delgado y firme y alcanzo a escuchar a su odio la voz de Trowa.

-- Te lo agradezco Middie, pero ya tengo planes con mi novio. Así que gracias por la oferta, pero debemos irnos - dijo Trowa mientras depositaba un beso sobre la mejillas de Quatre para después jalarlo por la puerta de salida del campo ante la vista asombrada de la rubia.

-- Trowa. - dijo Quatre viendo de perfil al mas alto con un ligero color sobre sus mejillas - yo.

-- Middie es lesbiana Quatre - dijo sabiendo de antemano la inquietud del rubio - y solo me uso por un tiempo para tratar de cambiar, según ella. Aun sigue buscándome, pero ella sabe que solo puedo ofrecerle mi amistad. Se que ella ya no cambiara, aun que me afirme lo contrario. Por eso tenía tantas dudas. Tu no iras a intentar cambiar después, verdad? - dijo dirigiendo su mirada esmeralda al rubio.

-- Nunca Trowa! - dijo de forma firme - yo te amo... mucho - dijo sonrojándose por completo.

Trowa se detuvo para verlo a los ojos. Cuanto amaba el rubor sobre las mejillas del rubio. Era como pintar fina porcelana de rosa.

Dejo deslizar un dedo sobre las mejillas del rubio, al mismo tiempo en que los ojos color aqua de Quatre se cerraban por la caricia. Lo siguiente que Quatre sintió fueron los palpitantes labios de Trowa sobre los suyos, urgiéndole a abrir su boca para saborearlo.

-- Oigan tortolitos que no íbamos a buscar a Maxwell? - la voz de Wufei les hizo separase y ambos se acercaron ruborizados a donde estaban Hilde y Wufei sonriéndoles.

-- Propongo que nos separemos, así cubrimos estos pasillos en menos tiempo - dijo Trowa.

-- Estoy de acuerdo. Pero si tú o yo aparecemos por los vestidores de Oz podemos meternos en problemas - dijo Wufei - aun que todos ellos estén ahora en el campo celebrando.

-- Que les parece si Hilde y yo buscamos del lado de Oz y ustedes de este otro lado - dijo Quatre - y nos encontraremos en este mismo punto una vez terminado.

-- De acuerdo - dijeron Trowa y Wufei al mismo tiempo.

Los cuatro se separaron en parejas buscando a Duo o a Heero en cada una de las puertas que aparecían por los pasillos. Pero no se veía nada. Al llegar a la enfermería, tanto Trowa como Wufei entraron y vieron la playera de manga larga, que Duo traía, en el suelo y uno equipo de football en el mismo sitio. Pero no era de Duo, el de él estaba quebrado.

-- Este dice Oz! - dijo Wufei molesto al haberlo tomado para buscar si tenía algún logotipo de uno de los equipos - ese maldito cero. debió haber estado aquí con Duo.

-- Salgamos de aquí y sigamos buscando. Si no lo encontramos en el estadio, debemos buscar en el departamento de Heero - Wufei solo asintió.

Ambos jugadores salieron con paso apresurado topándose casi de frente con el reportero que tanto hablaba de ellos en el diario escolar. Ambos pasaron de largo sin dirigirle la palabra. Pero Klementz se dio la vuelta para seguirlos, era su oportunidad de sacarles unas palabras. Ya se había imaginado que andarían por los pasillos del estadio, al no verlos en el campo celebrando con el resto de los jugadores.

-- Trowa, Wufei!, puedo hacerles una entrevista ahora que perdieron? - pregunto Klementz mientras seguía su paso apresurado.

-- No tenemos tiempo - dijo Trowa mientras abría una de las puertas - Duo!, estas aquí? - pregunto en voz alta, mientras Wufei abría otra puerta y hacía lo mismo.

-- Ah, están buscando a Duo Maxwell!, no lo van a encontrar aquí - dijo Klementz con indiferencia.

Klementz sintió que lo tomaban fuertemente de los hombros y lo aprisionaban contra la pared topándose con un par de ojos negros centellantes.

-- Por que dices que no esta aquí? - dijo Wufei molesto.

-- Por que esta en muy buenas manos - dijo Klementz sonriendo de forma nerviosa.

-- A que te refieres con eso? - pregunto Trowa cerca de Klementz, quien volteo a verlo.

-- A que esta con Heero Yuy! - dijo a la carrera.

-- Eso lo sabemos nosotros, como lo sabes tu? - pregunto Wufei levantándolo contra la pared.

-- Por que se fue con él, por eso - dijo más nervioso el reportero.

-- No creo que se haya ido, así como así. - dijo Wufei comenzando a perder la calma.

-- Claro que no. Heero Yuy lo secuestro - Wufei soltó de golpe a Klementz haciéndolo caer hasta el suelo.

-- Como que lo secuestro? - pregunto Wufei.

-- Quieren ver? - dijo Klementz levantándose con su cámara y retrocediendo los archivos en ella para mostrarles la fotografía que había tomado.

Tanto Trowa como Wufei se fijaron en la foto que les mostraba Klementz. Las mano de Wufei tomaron la cámara mientras Klementz trato de arrebatársela, pero Trowa lo detuvo torciéndole el brazo hacía atrás.

-- Hey suéltame! - grito Klementz

Wufei volteo a ver a Trowa, quien solo asintió con la cabeza. Klementz vio esa señal y comenzó a gritar que no lo hicieran, pero ya era demasiado tarde. Wufei había dado 'delete' al archivo.

-- Maldición muchachos, esa foto valía oro!! - dijo Klementz sobando su brazo cuando Trowa lo soltó.

-- Pues deberás buscar otra cosa - dijo Trowa caminando a paso veloz con Wufei.

-- Bueno, que tal una foto del capitán de Colmillo Blanco, besando al pateador de Oz?

Pero lo único que recibió en respuesta fue un puñetazo en el estomago por parte de Trowa.

-- Cof, cof - tosía Klementz hincado en el suelo mientras veía alejarse a Trowa y a Wufei - Con un NO hubiera sido suficiente!!! - les grito.

Ambos llegaron al punto de encuentro, al mismo tiempo en que Hilde y Quatre llegaban también corriendo.

-- Tenemos noticias - dijo Trowa.

-- Nosotros también tenemos noticias - dijo Hilde.

-- Nosotros sabemos donde puede estar Duo - afirmo Trowa, mientras Wufei volteaba a ver a Quatre.

-- Oye Rubio espía puedes llevarnos al departamento del cero? - cuestiono.

-- Me llamo Quatre - dijo el rubio de forma seria - y si puedo llevarlos. Vamos! - dijo Quatre.

Trowa pasó el brazo por los hombros de Quatre y comenzaron a seguirlos.

-- Deberías de dejar de poner sobre nombres Wufei - reclamo Hilde al chino.

-- Por que? Es divertido molestia! - dijo el chino.

-- Pues entonces enorme patán, no me dirigiré a ti de otra forma hasta que llames a la gente por sus nombres.

-- No tienes derecho. - pero las protestas de Wufei fueron calladas por unos labios tiernos que los cubrían - si, tienes derecho a besarme cuantas veces quieras - dijo sonriendo el chino, mientras Hilde sonreía a su vez.

-- Hilde, cual era esa noticia que nos iban a dar? - pregunto Trowa volteando a ver a la pareja que estaba detrás de ellos.

-- Oh, si. No lo van a creer! - dijo Hilde desdoblando el diario que había encontrado y mostrando una nota en él - encontramos este diario en uno de los pasillos y esta noticia nos llamo la atención - dijo mientras Trowa y Wufei se sorprendían de lo que leían.



En una de las oficinas del estadio, uno de los coach se había separado de la celebración de su equipo. No habían hecho un mal papel, todo lo contrario. Un segundo lugar no era del todo malo. Pero él tenía cosas que hacer de momento y no podía celebrar con el resto de los chicos.

Había entrado a la enfermería con su celular y daba indicaciones precisas de lo que deseaba.

-- Ella estará llegando el Domingo a las seis de la tarde, debido a la diferencia de horario. Espero que vayas a recibirla al aeropuerto Charls Degaulliete y la lleves de inmediato a la residencia donde se quedara. no, ella no obtuvo su acreditación de estos cursos, por lo que deberá cursar la carrera desde el inicio, ya te mandaré por fax lo que me pediste... Cree me, es lo mejor para ella. Ya te indique cual será su mensualidad. No deberás darle un solo euro más. Ella es muy difícil, puede que te grite y te amenace, incluso con despedirte, para que le des mas dinero. No lo hagas, solo yo podría despedirte y no lo haré. Otra cosa. Deberás obligarla a hacerse sus propias cosas. No es demasiado que haga su cuarto y lave su ropa, verdad?... si, se que ustedes tienen suficientes sirvientes para atenderla. Pero este no es un premio a su conducta, es un castigo!... Si no hace lo que le pides, deberás rebajar de su mensualidad un porcentaje de euros para pagar a quienes hagan sus tareas domesticas. Cree me terminara por hacer lo que debe, si no, se quedará sin dinero. También rebajaras euros si no te presenta sus tareas. Estas encargada de revisar todas y cada una de ellas y de asegurarte de que asista a clases. Se que al final mi hermana entenderá y corregirá su camino. Muchas gracias por todo, me mantendré en contacto contigo.

Zech cerró el celular de forma triste. Se había topado con Dorothy y esta le había informado que Relena aceptaba el trato y que en esos momentos seguramente ya estaba en la mansión preparando las maletas. Eso significaba que se iría a París a terminar su carrera. Pero irse a París huyendo de todo lo que había hecho no sería un premio, debía obligar a su hermana a conducirse por el buen camino. Y estaba seguro que con las medidas que estaba tomando lo lograría.

Dejo vagar su vista por la enfermería. Allí estaba el equipo de Heero. Sonrió para si mismo y suspiro.

-- Más vale que lleve el equipo de Heero a Oz

-- Entonces tenía la razón y tuviste algo que ver con la desaparición de mi jugador?.

Esa voz tan conocida lo sorprendió a sus espaldas y le hizo voltear de forma inmediata. Allí en el marco de la enfermería, Traize le observaba con una sonrisa en los labios.

-- Esto fue idea de Heero - contesto Zech con igual sonrisa - él me pidió que mandara a Duo a la enfermería y que sacara al médico de aquí. Jamás pensé que Heero no regresaría al juego - Traize sonrió de forma mas amplia y se despego del marco de la puerta haciendo que la puerta se cerrara detrás de él.

-- Perdona Zech. - dijo Traize viéndolo fijamente

-- Perdón? Por que pides perdón Traize? - dijo el rubio sin entender.

-- Por que siempre tuviste la razón. y yo estaba tan ciego que nunca lo vi - Zech se extraño aun más al ver la actitud del coach de Oz.

-- Creo que ganar el campeonato de este año te ha afectado un poco.

-- No Zech - dijo de forma tranquila sacudiendo la cabeza en negativa - lo que me afecto fue conocer la verdad de lo que paso hace diez años.

-- Lo. lo sabes? - Traize solo asintió con una sonrisa - Pero Odin se fue y Lady desapareció. como es que lo sabes? - Traize metió la mano a la bolsa de su chaqueta y obtuvo de ella un pequeño libro - La novela!

-- Nuestra historia - dijo Traize - pude comprobarla con Lady One antes de hacerla renunciar.

-- Tu.

-- Yo. yo nunca - dijo de forma nerviosa y totalmente sonrojado, como cuando eran dos simples estudiantes, mostrando en su mirada un brillo que hacía mucho no veía - nunca.

-- Yo tampoco - dijo Zech acercándose a Traize de forma sorpresiva para tomar sus labios entre los suyos. Y recibiendo una respuesta de forma inmediata.

Aun sería demasiado tarde para recuperar diez años de amor?... no, nunca es demasiado tarde para ello.



Cuantas veces habían hecho el amor esa tarde? Tantas como Duo había mencionado algo referente a quien habría ganado el juego.

Ahora Duo dormía placidamente mientras él lo contemplaba dormir. Le gustaba ver su cuerpo desnudo en su cama. Ver como la pálida luz del sol, que comenzaba a ocultarse debido al horario de invierno, aun se reflejaba sobre la blanca piel del trenzado.

Dejo vagar uno de sus dedos sobre la mejilla sonrojada de Duo hasta llegar a los mechones de cabello que descansaban sobre su rostro y cuello. De tantas veces que se habían movido, la trenza de Duo había terminado por soltarse y ahora su cabello descansaba a un costado de ambos.

La cabeza de Duo permanecía recostada en el hueco de su hombro, mientras él abrazaba a su cuerpo el delgado cuerpo del trenzado.

Le había repetido un sin numero de veces que lo amaba, recibiendo el mismo numero de respuestas por parte de 'su trenzado'. No estaba dispuesto a dejar que la falta de esas palabras pudiera hacerle dudar de su cariño de nuevo.

El timbre de su departamento lo sorprendió. Quien podría irlos a molestar a esas horas?

Se dio prisa en levantarse de la cama, tratando de no despertar a Duo. Tomo la bata que siempre usaba y se dispuso a ir a abrir la puerta antes de que el timbre pudiera despertar al 'bello durmiente'.

Apenas abrió la puerta, unas fuertes manos lo tomaron por el cuello de la bata y se sorprendió al ver los ojos negros del Chino que centellaban con furia.

-- Donde esta Maxwell? - pregunto Wufei con enfado.

Pudo ver que detrás del chino llegaba Trowa, ambos aun usaban los trajes del juego. Eso quería decir que recién terminaba el partido.

-- Maldito cero responde!! - grito Wufei al no obtener respuesta de Heero.

Heero solo apunto la puerta cerrada de la recama, mientras Wufei lo soltó y salió corriendo a ver el estado en el que pudiera encontrase su amigo.

Trowa miro a Heero de arriba abajo y pudo entender que había pasado allí. No había creído desde el principio las fantasías de Wufei. Wufei pensaba que si Heero había secuestrado a Duo era por que iba a hacerle daño, matarlo o violarlo, o ambas cosas.

-- Todo ya quedo arreglado? - pregunto Trowa viendo fijamente a Heero y sabiendo de antemano la respuesta.

-- Si - solo contesto Heero.

-- Pues entonces doblemente felicidades - dijo Trowa haciendo que Heero se sorprendiera.

-- Doble? - pregunto curioso.

-- Si, doble. Una por que Duo y tú ya han arreglado el asunto que los tenía separados. Y la segunda por que ganaron el juego.

-- Que bien - dijo Heero de forma seca.

-- También debo advertirte que ya todo el estadio, o debería decir toda la ciudad - aclaró - se entero que entre Relena y tu no hubo nada - Heero volvió a sorprenderse - al parecer alguien puso una grabación en la que Relena confesaba muchas cosas, entre otras, que estas enamorado de Duo. Creo que ustedes no tuvieron tiempo de oírla - dijo medio sonriendo.

-- Entonces deberé agradecerle a la chica por lo que hizo.

-- Chica? A caso sabes quien fue la persona que puso la grabación?

-- No estoy seguro, pero tengo una idea - dijo Heero recordando que Dorothy le había pedido la clave de acceso a la sala de audio del estadio.

Wufei abrió la puerta de la recamara que le había indicado Heero y camino de forma lenta hasta la cama. Pero su vista estaba fija en el suelo recorriendo todo lo que estaba tirado sobre él.

La playera del juego de Heero, todo el montón de almohadillas que tapizaban los pantalones deportivos del uniforme. Una gran cantidad de fotografías. Los pantalones y zapatos deportivos de ambos equipos, una serie de vendas. las conchas que protegían sus partes nobles de algún golpe mal dado durante el partido!.

Fijo repentinamente su vista sobre la cama y lo que vio le hizo sonrojar de forma precipitada. Sobre la cama estaba Duo placidamente dormido, con el cabello totalmente suelto descansando a los lados de su cuerpo desnudo. Lo único que lo cubría era la fina sabana que estaba sobre sus caderas cubriendo lo mínimo indispensable.

Y si por un momento había pensado que Heero lo había violado. El ligero susurro adormilado que escapo de los labios sonrientes del trenzado le hicieron desistir de la idea. Un 'Heero te amo', había escuchado Wufei haciéndolo darse la media vuelta y salir de la habitación tan rápido como había entrado.

Trowa volteo al escuchar la puerta del cuarto de Heero abrirse y fijo su vista en la cara sonrojada de su amigo.

-- Vamonos Barton - dijo Wufei pasando por un costado de ambos chicos que aun estaban cerca de la puerta.

-- Quiero disculparme por la forma en la que te tratamos Heero - dijo Trowa haciendo que Wufei se parara de golpe. Eso significaba que el también debía disculparse.

Murmuro un 'maldición' para si mismo y se dio la vuelta para quedar de frente a Heero. Heero les observo de forma seria sin dejar entre ver si les iba a disculpar o no. Wufei se sentía nervioso, después de todo, lo había golpeado. Si el cero decidía golpearlo en respuesta, estaba dispuesto a aguantarse.

-- Dis. - comenzó Wufei de forma nerviosa - disculpa por el golpe que te di - dijo desviando la vista.

-- Esta bien - dijo Heero de forma fría haciendo que Wufei volteara a verlo sorprendido.

-- Solo eso vas a decir? - pregunto Wufei con sorpresa.

-- Esperabas que te golpeara?

-- Pues si - dijo Wufei sin entender - sería lo justo.

-- No sería bueno golpear a un compañero de equipo por algo que ya quedo en el pasado.

-- He!

-- Nos veremos después - dijo Heero cerrando la puerta dejando a Wufei sumamente desconcertado.

-- Maldito Cero!!! - grito con enojo, mientras sentía como Trowa lo conducía por el hombro - pero no cabe duda que me cae bien - dijo sonriéndole al de los ojos verdes.

-- Llegaran a ser buenos amigos - dijo Trowa bajando con el chino.

-- Primero muerto!

-- Entonces iremos a tu funeral - dijo Trowa bromeando.

-- Ah, ya cállate Barton!



Hilde entro a su casa de forma nerviosa seguida de Wufei, Trowa y Quatre se habían despedido dirigiéndose a la casa del más alto por estar más cerca. Pero ella estaba nerviosa de lo que tenía que decirle a su padre. Eran dos noticias y no sabía como reaccionaría su padre al saberlas.

Al entrar ambos vieron al hombre mayor sentado frente al televisor. Cuando el hombre los vio llegar levanto la vista de lo que veía y les sonrió.

-- Hola cariño! - dijo el hombre con una sonrisa.

-- Ho. Hola papá! - dijo de forma nerviosa.

-- Que tal muchacho, como les fue en el juego? - dijo el hombre viendo a Wufei que aun lucía el traje del juego.

-- Ba!, perdimos - dijo Wufei cruzándose de brazos.

-- Bueno, un segundo lugar no es tan malo - dijo el hombre sonriendo - Pero díganme, donde esta Duo? - dijo el hombre asomándose por detrás de los chicos buscando al trenzado - no vino con ustedes?

Hilde trago saliva de forma nerviosa, al mismo tiempo en que se sonrojaba. Como explicarle a su padre que Duo y Heero había vuelto, cuando su padre estaba predispuesto en contra de Heero?

-- Ha, papá, es que. - dijo Hilde de forma nerviosa viendo a su padre.

-- Tenemos algo muy importante que decirle - dijo Wufei tomando la mano de la chica para darle ánimos.

El hombre los observo fijamente. Hilde estaba notoriamente nerviosa y sumamente sonrojada. Y el que Wufei le tomara de la mano para darle ánimos para hablar le hizo sonreír.

-- Voy a ser abuelo?

-- NOOO! - gritaron los dos al mismo tiempo haciéndolos sonrojar terriblemente. El hombre soltó la carcajada al ver el sonrojo en su hija y en Wufei.

-- Papá! Que cosas se te ocurren! - dijo Hilde muy roja.

-- Bueno, quizá no serían tan mala idea ir practicando.

-- Wufei!! - le grito la chica haciendo que el hombre volviera a reír a carcajadas.

-- No papá, es sobre Duo de lo que queremos hablarte - dijo Hilde tratando de calmar su indignación.

-- Bien, hablen, escucho.

-- Duo regreso con Heero - dijo de forma apresurada, mientras su padre solo la observo.

-- Lo perdono? - pregunto el hombre después de un momento de silencio.

-- No, no fue eso. es que. no paso nada de lo que creímos - dijo Hilde sonrojada - la Chica esa, les tendió una trampa y todos caímos. Así que creo que.

-- Le debemos una disculpa a ese chico - termino el hombre. Hilde suspiro.

-- Si, se la debemos.

-- Bueno, se la daremos en cuanto vengan por las cosas de Duo. Por que supongo que vendrán por ellas, verdad?

-- Wufei? - pregunto Hilde viéndolo.

-- Y por que me preguntas a mi? Yo como voy a saber?

-- Por que tú fuiste quien los vio y hablo con ellos. No te dijeron nada?

-- Yo no hable con nadie. fue Barton quien lo hizo!

-- Bueno, bueno, ya basta chicos, supongo que ellos vendrán o nosotros iremos. Pero de que los veremos, los veremos. No dejare que mi chico deje de ver a su familia - dijo el hombre sonriendo haciendo que la mirada de Hilde se abriera con sorpresa.

-- Señor Schbeiker, aun hay algo más de lo que debemos hablarle - dijo Wufei de forma seria. El hombre mayor le vio fijamente, mientras Hilde le tomaba de la mano de forma nerviosa.

-- Ahora si voy a ser abuelo? - de nuevo los colores llenaron las caras de ambos chicos. Pero Wufei se repuso lo suficiente para contestar.

-- Yo creo que deberíamos darle ese gusto.

-- Noooo! - gritaron esta ves Hilde y su padre al mismo tiempo, haciendo que fuera esta vez Wufei quien soltara la carcajada.

-- Yo solo estaba bromeando muchacho - dijo el hombre con una sonrisa en los labios - y ahora que van a decirme.

-- Papá esta vez es sobre Heero. - dijo de forma nerviosa, mientras desdoblaba el diario que había estado cargando desde que entro.

-- Heero Yuy es el heredero de los laboratorios GY - dijo Wufei al tiempo en que Hilde le extendía el diario a su padre y este lo levantaba para leer la nota en los diarios.

Hilde esperaba con impaciencia a que su padre terminara de leer la nota. No sabía cual sería su posible reacción. Todos habían creído que Heero era un estudiante becado más que cursaba su carrera con ella. Pero jamás paso por la cabeza de nadie, que fuera una de las personas más ricas del país, aun más rico de lo que era la fastidiosa Jefa de Porristas de Oz.

Hilde había esperado un estallido de indignación por parte de su padre al enterase que trabajaría para la empresa que pertenecía al novio de su hijo. Pero se sorprendió al ver que el hombre doblaba el diario y le sonreía.

-- Ya lo sabía cariño - dijo el hombre de forma tranquila.

-- Que? - dijeron Wufei y Hilde al mismo tiempo.

-- Pero como te enteraste papá? La noticia nos ha tomado a todos desprevenidos, ni siquiera creo que Duo sepa algo de esto.

-- Yo me entere por el propio Julius Gapp - dijo de forma calmada haciendo que tanto Hilde como Wufei se sentaran - El me contó todo acerca de Heero y su herencia y como me había contactado. Ya que yo jamás deje mi información en sus laboratorios.

-- Heero le pidió que te contratara? - pregunto Hilde intrigada.

-- No cariño - dijo el hombre suspirando - ese chico solo le dijo que me entrevistara. Heero Yuy puede ser el dueño de los GY, pero quien la maneja es el doctor Julios Gapp de momento. El le aclaro a su sobrino que si yo no pasaba la entrevista no me contratarían.

-- Entonces usted paso - afirmo Wufei haciendo que el hombre sonriera.

-- Pase y entre. Por eso le di a entender a Duo que su amigo era sobrino del doctor Gapp, solo que tu hermano no pareció captar la indirecta - dijo el hombre sonriendo - a veces tu hermano es algo distraído.

-- A veces? - dijo Wufei suspirando - yo diría que casi siempre - el hombre rió.

-- Habiendo aclarado las cosas. irán a celebrar su segundo lugar? - pregunto el hombre sonriendo.

-- Si - dijo Wufei levantándose del sillón en donde estaba - así que no nos espere temprano, verdad molestia? - dijo jalándola de la mano sin darle tiempo a responder nada.

-- Hay enorme patán, cuantas veces debo decirte que no me digas molestia? - cuestiono Hilde deteniéndose abruptamente.

-- No te gusta que te diga molestia? - dijo Wufei rodeándola por la cintura con los brazos, mientras Hilde solo agitaba la cabeza en negación - entonces como deberé decirte? Amor?

-- Ese sobre nombre me gusta mas. - dijo ella sintiendo como el chino la acercaba más a su cuerpo y le besaba apasionadamente.



Trowa terminaba de atar sus zapatos cuando vio que la puerta del baño se abría y una figura ligeramente mas baja que él salía de dentro, luciendo sencillamente divino.

-- Creo que tu ropa me queda algo grande - dijo Quatre con una risa haciendo que Trowa sonriera al verlo.

Al despedirse de Hilde y de Wufei en casa de Duo, Trowa le había sugerido a Quatre pasar a su casa a cambiarse de ropas, ya que no le gustaba andar con el traje del juego para todos lados. Y ya que su casa estaba cerca, podría prestarle algo de ropa al más chico. Solo que no contaba con que la ropa le quedara tan grande!!

Quatre había tenido que doblar de forma considerable los pantalones que Trowa le había prestado y los hombros del sweter casi le llegaban hasta el codo. Si dejaba de fuera la camisa, esta prácticamente le llegaría hasta las rodillas. Era como vestir a un niño con ropas de adulto.

Trowa comenzó a reír haciendo que Quatre soltara un poco los pantalones que traía sujetos por la cintura.

-- No me parece gracioso Trowa - dijo el rubio intensamente ruborizado.

-- Perdona Quatre, pero deberías verte - dijo señalándole el espejo de su cómoda que estaba a las espaldas del rubio.

Quatre giro su vista y se topo con su propia imagen haciendo que el rubor se intensificara notablemente. Para después soltar el mismo la carcajada.

-- Me veo terrible!

Sin embargo sintió con dos fuertes brazos se pasaban por su espalda para cerrarse sobre su pecho y como unos labios tibios se posaban sobre su mejilla.

-- Eso es mentira, tu te ves bien con cualquier cosa - escucho la voz de Trowa sonar ronca a su oído.

Quatre se giro quedando de frente a Trowa, había una luz especial en esos ojos verdes que tanto le gustaban. Una mirada lleno de algo que no comprendía pero que le gustaría conocer.

Sintió como su corazón se agitaba al sentir como las manos de Trowa comenzaban a subir por su espalda y por debajo de las ropas tocando su blanca piel de forma lenta y sensual.

Trowa amo la sensación que la tersa y suave piel de Quatre le trasmitía. Era tan suave como la más fina de las sedas. Catherine no estaba en casa, había dejado un recado para él avisándole que había tomado el turno nocturno, así que llegaría hasta la mañana. No había nadie que les pudiera interrumpir.

El cuello en 'V' del sweter se resbalo de los hombros de Quatre dejando al descubierto la blanca piel de esa parte. Los labios de Trowa se dejaron deslizar haciendo que Quatre soltara un ligero murmullo en forma de gemido al sentirlos.

-- Trowa. - murmuro el rubio al sentir los labios de Trowa moverse de forma sensual sobre su cuello desnudo.

-- Crees que deberíamos ir a tu casa para que te cambies e ir a la fiesta de celebración de tu equipo? - pregunto Trowa en un murmullo sin dejar en ningún momento de acariciar la suave piel del rubio.

-- Prefiero celebrar en privado - dijo Quatre sintiendo que su sangre comenzaba a hervir. Deslizando sus labios rosados sobre la piel morena de Trowa.

Trowa dejo deslizar sus manos por la espalda del rubio hasta llegar a la pretina del pantalón que ya estaba por la cadera. Un ligero empujón y la prenda cayó hasta el suelo dejando a Quatre solo con los boxers, que él si usaba bajo los apretados pantalones del uniforme.

-- Quatre. esto. - dijo Trowa separándose del cuerpo del rubio al sentirlo temblar ligeramente. Pero Quatre deposito uno de sus dedos sobre los labios del capitán de Colmillo Blanco.

-- Sssshhh Trowa - dijo sonriendo totalmente ruborizado - esto esta bien.

-- Pero yo. yo no quisiera lastimarte. yo nunca - la mirada de Quatre brillo como nunca la había visto brillar al mismo tiempo en que su sonrisa se hizo más amplia.

-- No lo harás te lo aseguro - dijo acercándose para atrapar los labios del capitán entre los suyos. Pero Trowa lo separo con un gesto de duda.

-- Quizá. quizá debería preguntarle a Duo. - Quatre rió más ampliamente al notar el nerviosismo en su amor.

-- A caso nunca has tenido relaciones?

-- Si. Pero no con otro hombre.

-- Debe ser igual Trowa.

-- Estas seguro de esto?

-- Jamás he estado más seguro en toda mi vida.

Trowa sonrió a Quatre, su pequeño rubio le brindaba la seguridad que necesitaba para amarlo como quería. Tantas ocasiones se había sentido tentado por ese cuerpo en apariencia frágil y angelical, pero debido a la inseguridad que sentía, se había detenido.

-- Además. - dijo Quatre acercándose al oído de Trowa, mientras este lo acercaba por la cintura sentándose en la cama - me lo prometiste.

Ante el comentario del rubio, un ligero rubor cubrió las morenas mejillas de Trowa. Al parecer no lo había olvidado. Y con una sonrisa, lo volteo sobre la cama y se acomodo sobre él, mientras le besaba de forma apasionada, dispuesto a cumplir su promesa.



El sol de una nueva mañana comenzaba a asomarse iluminando por completo la fachada de aquella casa en uno de los suburbios más importantes de la ciudad.

Era sábado y la gente se levantaba temprano para salir a correr o a pasear sus perros. Aun era temprano para que los niños salieran en bicicleta a jugar, pero a esa hora de la maña, un auto patrulla llegaba con la torreta encendida a una de aquellas casas.

Dos policías bajaron del auto y caminaron por la banqueta hasta llegar a la puerta de aquella casa, prolíficamente cuidada. Volteando para ambos lados y viendo como algunos de los vecinos volteaban con curiosidad a verles. Uno de los dos hombres toco al timbre.

Pocos segundos después la voz de un hombre preguntaba por la identificación de la persona que llamaba. Al escuchar que era la policía, la puerta se abrió de forma inmediata, dejando ver a un hombre de mediana edad, de cabellos avellanados, mostrando una enorme sorpresa al verles en su puerta.

-- Oficiales, sucede algo? - pregunto Traize notablemente sorprendido.

-- Señor Traize Krushrenada? - pregunto uno de los hombres dejando vagar su vista oscura por el cuerpo, cubierto por una bata, del coach Traize.

-- Si, soy Traize Krushrenada, que sucede? - pregunto aun algo alarmado.

-- Traize sucede algo?

La mirada de ambos hombres se desvió hacía el interior de la casa, al escuchar la voz de un segundo hombre y ambos se miraron uno al otro, al ver como un hombre de increíbles ojos azules y cabello largo rubio se asomaba detrás de Traize, usando al igual que el hombre anterior, solo una bata ligera.

-- Es usted el señor Traize? - dijo uno de los hombres apuntando a Traize - o es usted? - dijo apuntando al otro.

-- No, él es Traize, yo soy Zech Merquise.

-- Es mi pareja - completo Traize la presentación de Zech haciendo que en el rubio se dibujara una sonrisa. Los oficiales no dijeron nada ante tal afirmación - Que ocurre oficiales?

Uno de los oficiales abrió una carpeta y se la mostró a Traize. Traize observo detenidamente lo que le mostraban, mientras Zech vio detrás de su hombro lo mismo.

-- Puede decirnos si es usted? - Traize volteo a ver al hombre que le pregunto y solo asintió.

-- De donde la han sacado? - pregunto Traize con curiosidad regresando la carpeta al oficial.

-- Necesitamos que nos acompañe a identificar un cuerpo.

-- Un muerto? - se apresuro a decir Zech con sorpresa.

-- No, no, disculpe, no debí decir un cuerpo, es una persona, una mujer - dijo el oficial.

-- Lady? - dijo Traize dudoso.

-- Mire señor Traize. El día de ayer reportaron a una mujer NN en el hospital del centro y.

-- Que es NN? - pregunto Traize sin entender el termino interrumpiendo la explicación del policía.

-- No Nombre - aclaro Zech.

-- Exacto - dijo el oficial - esta mujer fue encontrada en un tramo solitario de carretera, sin identificaciones, sin bolso, sin nada que pudiera darnos una idea de quien era. Al parecer fue un asalto. Al revisarle, lo único que encontramos fue esta foto y pudimos identificarlo por los diarios. Solo queremos que nos acompañe al hospital para asegurarnos que sea ella.

-- Si realmente es Lady One, a mi me dijeron que había salido de viaje ayer por la mañana - dijo Zech a los oficiales.

-- Eso mismo creemos. La mujer traía ropas finas y la ruta en la que fue encontrada fue la del aeropuerto. Tenemos reportes de asaltos en esas rutas y creemos que la señora fue victima de uno de ellos.

-- Les acompañaremos, solo dénos oportunidad de cambiarnos - dijo Traize comenzando a darse la vuelta, pero se volteo de nuevo para ver a los oficiales - Solo díganme como esta ella? - pregunto Traize.

-- En coma - dijo el otro de los oficiales - al parecer sufrió un fuerte golpe que la ha dejado en ese estado.

-- Cielos! - dijo Traize notablemente contrariado.

-- Tranquilo Traize - dijo Zech pasando su brazo por los hombros de él - estoy seguro que ella se repondrá. Será mejor que nos cambiemos y acompañemos a los oficiales.

-- Pasen por favor, en seguida estaremos listos - dijo Traize haciendo pasar a los oficiales y ofreciéndoles asiento, mientras ellos entraban a una de las habitaciones para cambiarse.

-- Por que no les dijiste que los médicos dicen que la mujer esta como vegetal y no hay posibilidades de que se recupere? - dijo uno de los oficiales al otro.

-- Es mejor que eso se los diga el médico - dijo el otro de los hombres - seguramente la mujer va a morir y no me gusta dar ese tipo de noticias.



La luz golpeaba por completo su rostro haciéndolo mover sus brazos para tratar de taparse de los rayos de oro que se colaban por aquel ventanal de vidrios ahumados que no tapaban por completo el sol invernal de aquella bella mañana.

Con parpadeos pesados comenzó a abrir los ojos tratando de identificar donde estaba. Fijo su mirada en el techo sin poder reconocer el lugar. Volteo siguiendo la luz del sol y se topo de lleno con aquel ventanal que tantas veces había visto.

Donde estaba?...

Giro su vista del otro lado y vio un reloj digital sobre el buró que marcaba las nueve de la mañana. entonces de golpe regresaron sus recuerdos a su memoria haciéndolo sonreír.

-- LAS NUEVE DE LA MAÑANA!! - dijo sentándose de golpe sobre la cama con un grito.

La puerta de la habitación se abrió y un Heero totalmente vestido apareció por ella a toda prisa.

-- Dios mío Heero!! - grito totalmente alterado mientras Heero se acercaba a él sin entender nada - me e quedado en tu casa toda la noche, PAPA VA A MATARME!! - dijo parándose a la carrera sin importarle estar totalmente desnudo e ignorando el malestar que había sentido al hacerlo, mientras Heero solo lo veía ir de un lado a otro buscando sus ropas.

Duo camino de un lado de la cama a otro, buscando sus ropas, pero no encontraba nada. Miro sobre el sillón que estaba a un costado de la cama y tampoco allí había nada. Entonces regreso su vista hasta la cama de nuevo y vio que Heero le observaba sin perder detalle de su cuerpo y su cabello que se movía graciosamente con forme sus movimientos.

Heero tenía los brazos cruzados y una ligera mueca en forma de sonrisa se dibujaba sobre su rostro haciéndolo ver aun más apuesto de lo que ya era. No pudo evitar que un repentino sonrojo le inundara por completo el rostro. Sintió que su corazón comenzaba a latir de forma apresurada cuando Heero se levanto de la cama y comenzó a caminar hasta él.

-- He. Heero? - dijo de forma nerviosa, mientras sentía como Heero atrapaba su cintura y depositaba un beso sobre sus labios para después hablar.

-- No tienes que preocuparte más por tu padre - dijo viéndolo fijamente a los ojos, mientras sacaba de la bolsa de su camisa una hoja de color azul y se la tendía - Felices 18 Duo.

-- He? - dijo Duo sin entender sentándose en la cama con la hoja que Heero le había dado haciendo que su cabello totalmente suelto cubriera su desnudez - que es esto?

-- Ábrelo y veras - dijo Heero

Duo desdoblo la hoja y comenzó a leer lo que decía. Sus ojos se abrieron en sorpresa al ver su nombre sobre la factura del BMW que Heero conducía el día anterior.

-- Heero!!! - dijo con sorpresa viéndolo a los ojos - esto es. es.

-- Es tu regalo de cumpleaños - dijo Heero viendo como la sonrisa de Duo se ensanchaba.

-- Yo tengo todo lo que quiero Heero, no era necesario un auto - dijo Duo cerrando sus brazos sobre el cuello del capitán de oz - te tengo a ti.

Duo sintió que el abrazo de Heero se apretaba aun más, haciéndolo acercase de forma más intima al capitán de Oz.

-- Si no lo quieres puedes devolvérmelo - dijo Heero al oído del trenzado.

-- Ha, claro que no! - dijo Duo separándose de Heero de forma precipitada para verlo con el seño fruncido - Me encantara ver la cara de envidia de mis amigos cuando me vean conducir un auto semejante! - dijo riendo, para después quedar por completo en silenció y bajar la vista.

Entonces sintió como una mano tibia se posaba sobre su barbilla y le obligaba a verle. Los ojos cobaltos de Heero, antes fríos, ahora mostraban algo de preocupación en ellos.

-- Que te sucede? Deberías estar contento, hoy cumples la mayoría de edad y ya puedes abandonar tu casa para venirte a vivir conmigo. o es que no quieres?

Duo levanto la vista con sorpresa al escuchar las palabras de Heero y se dio prisa en aclararle.

-- Claro que quiero! - dijo con vehemencia - solo que. - dijo volviendo a bajar la vista. Pero Heero volvió a levantarle la barbilla para que le viera a los ojos.

-- Solo que qué? - pregunto Heero.

-- Solo que las cosas con papá habían estado muy bien hasta ayer. Creo que ahora con mi falta a dormir, volverán a descomponerse - dijo Duo de forma triste - No creo que papá me perdone tan fácilmente, aun que ya había aceptado que yo fuera gay - dijo bajando la vista de nuevo.

-- Ya dije que no tienes por que preocuparte por tu padre - aseguro Heero haciendo que Duo volteara a verlo.

-- No entiendes Heero. - dijo Duo de forma triste, pero Heero cubrió los labios del trenzado con un beso, para evitar que siguiera hablando por un momento.

-- No, el que no entiende eres tú. Tu padre estuvo aquí hace una hora.

-- QUE!!!! - Gritó Duo poniéndose de pie. Pero Heero lo tomo de la mano para hacerlo sentarse de nuevo.

-- No te alarmes. Tu padre vino personalmente a traerte algo de ropa y a disculparse conmigo por todo. - la mirada de Duo estaba por completo abierta por la sorpresa - Ahora no puedo dudar lo que siempre me dijiste, tu padre te quiere mucho. Hablamos por un rato mientras tú dormías. Y le he asegurado que iremos más tarde para celebrar tu cumpleaños con todos.

-- Heero esto es un sueño?... - pregunto Duo con los ojos y la boca muy abiertos.

-- No - dijo Heero mostrando una mueca en forma de sonrisa mientras agitaba su cabeza de forma negativa.

-- Júrame que esto no es un sueño! - insistió Duo tomando fuertemente las manos de Heero entre las suyas.

-- Puedo jurarte que esto no es ningún sueño - le repitió Heero.

-- Júrame, júrame que no estoy soñando! - insistió de nuevo Duo apretando las manos de Heero.

-- Cuantas veces quieres que te diga que esto no es ningún sueño? - pregunto Heero.

-- Hasta que este totalmente convencido que no estoy soñando y que tu me quieres y que viviremos juntos y que papá acepta nuestra relación y que he pasado mates y que. - dijo Duo interrumpiéndose de golpe.

-- Y que?... - pregunto Heero cada vez más divertido con la actitud del trenzado.

-- Y. quien gano el partido? - pregunto Duo de forma muy seria.

Heero jaló las manos de Duo para abrazarlo a su cuerpo al tiempo en que atrapaba sus labios entre los suyos obligándole a abrir su boca para poder introducir su lengua en la del trenzado y saborear ese delicioso elixir que le volvía loco.

El corazón de Duo comenzó a palpitar de forma alocada, mientras ese beso de Heero lanzaba corrientes de electricidad por todo su cuerpo haciéndole estremecer.

-- Te. te dije lo que pasaría cada vez que mencionaras el juego - dijo Heero con la respiración entre cortada separándose de los labios de Duo - pero gano Oz - dijo respondiendo a la pregunta.

-- Finjamos que no sabemos quien gano el juego. - dijo Duo tomando a Heero por la nuca para esta vez besarlo él.

Pero Duo estaba a la orilla de la cama y al momento de jalar a Heero, lo hizo con tanta fuerza que ambos cayeron al suelo dándose un fuerte golpe.



-- Auch!

Duo abrió los ojos al sentir el fuerte golpe al caer al suelo y se sintió sorprendido al ver que entre sus brazos tenía una almohada.

Se sintió confundido y comenzó a incorporarse analizando el lugar en el que estaba.

Giro su vista hasta la cama que estaba a un costado y pudo reconocerla. Era su cama, la cama que había ocupado desde que regresara a vivir con el esposo de su madre y a quien siempre considero como su padre. Aun desde el suelo, dejo vagar sus ojos violetas por las paredes de aquella habitación. No le fue difícil identificarlo, era su cuarto, tapizado de posters de los 49's de San Francisco.

Estaba en su recamara? A caso?.

Tomo su cabeza entre sus manos y al inclinarse sintió un fuerte dolor en su espalda, un dolor como el que sentía cuando su padre lo golpeaba.

Sus ojos se abrieron en sorpresa y colocando su brazo sobre el buró intento levantarse tirando algo que había en él.

El calendario escolar había caído al suelo a un lado de su cuerpo y la fecha que marcaba le desconcertó aun más de lo que ya estaba.

La fecha marcada en el calendario era la del sábado, justo un día después del juego amistoso contra los de la escuela privada de Oz.

Verano? Pero como?... por eso estaba usando manga corta?

-- Un sueño? - se pregunto Duo apretando el calendario entre sus manos - no pudo todo haber sido un sueño. no - dijo sintiéndose demasiado triste - si esto fuera un sueño, entonces. - dijo deslizando su brazo bajo el colchón de la cama.

Tanteo de forma nerviosa por debajo del colchón tratando de no encontrar nada bajo él. Pero sus dedos chocaron con algo rasposo y liso y sin querer verlo al principio lo saco. Lo llevo hasta el frente y armándose de valor giro su vista hasta lo que tenía entre sus manos.

-- Heero!. - dijo con sorpresa viendo el recorte del diario escolar en sus manos - Heero.no. no puede ser posible?!?!... No. - dijo comenzando a arrugar el recorte.

Por fin se levanto del suelo y se sentó en la cama. Fijo su vista sobre el sillón en el que su padre solía esperarlo cuando llegaba tarde para darle la lección después de cada juego y sobre él estaba su uniforma del juego. Ese traje por completo azul y francas blancas y rojas, con el 02 pintado en la parte de atrás con su apellido. Y sobre el uniforme su libro de matemáticas y su mochila negra. Lucía como siempre, tan pesada, tan llena de todos aquellos mangas yaoi que no podía dejar en casa.

-- Era demasiado lindo para ser verdad - se dijo a si mismo suspirando y poniendo atención al ruido de la televisión y al goteo que se escuchaba afuera, seguramente estaba lloviendo.

Era tarde, las 4:30, seguramente Hilde estaba viendo alguna película mientras hacía su tarea. Y como siempre, tenía la televisión a todo volumen. Quizá también su padre estaba con ella o había salido a la tienda por algunos víveres para la cena.

-- Heero. - volvió a suspirar desarrugando el recorte de periódico en su mano - un sueño. todo fue un sueño. un sueño tan real!... tanto, que siento que mi pecho se rompe al pensar que no me amas. y que yo te amo tanto.

Escuchó de nuevo la televisión y se levanto de la cama. Lo mejor era distraerse, seguramente esa sensación de irrealidad y realidad que había causado el sueño se iría. Además. tenía hambre.

Se estiro un poco al levantarse y de nuevo el dolor en su espalda llegó como un fino puñal encajándose justo en medio. Pero era un dolor diferente. quizá su padre le había golpeado menos.

Abrió la puerta de su cuarto y salió rumbo a la sala en busca de su hermana.

-- Hilde, Hey Hil. - pero se detuvo de golpe al ver a la persona que menos esperaba ver haciéndolo quedar por completo mudo de la impresión.

-- Vaya!, hasta que despiertas.

Los ojos de Duo estaban por completo abiertos por la sorpresa y en su garganta comenzaba a crecer un nudo enorme que le impedía hablar, al mismo tiempo en que sentía que su corazón se detenía. Sus labios estaban por completo cerrados formando una línea recta que no podían dibujar ninguna expresión. Una línea abajo para mostrar tristeza o una línea arriba para mostrar alegría, o quizá solo un círculo pequeño para denotar asombro. Pero su rostro no mostraba nada, estaba solo parado sin moverse, viendo a la persona frente al televisor.

-- Por que te quedas parado viéndome como si fuera un fantasma?

En esos momentos Duo sintió como el nudo en su garganta crecía y una enorme emoción le embargaba haciendo que su corazón volviera a latir.

Sobre sus ojos unas gotas de llanto comenzaban a acumularse haciendo que la persona que aun estaba sentada se parara viendo los ojos violetas que le miraban de una forma extraña.

-- Duo?

-- HEERO! - Grito Duo corriendo de forma rápida con los brazos extendidos hasta tomar el cuello del de los ojos cobalto y sintiendo como él le regresaba el abrazo haciéndose hacía atrás por la velocidad con la que se había lanzado el trenzado y haciéndolos caer al sillón.

Ambos habían caído semi acostados en el sillón, pero Duo se acomodo sobre el cuerpo de Heero para verlo a los ojos y poderse percatar que realmente era él.

-- Que sucede Duo? Parase que no me hubieras visto en meses? - dijo Heero viendo la emoción en la cara de Duo y no entendiendo nada.

-- Eres tu!, eres tu! - dijo con emoción el trenzado con la felicidad dibujada en el rostro.

-- Por supuesto que soy yo? A quien más esperabas ver en esta casa? - pregunto Heero sin entender.

-- Es que yo. pensé que había sido un sueño.. y creí que tu no estabas. y que yo si. y que papá me golpeaba.. y que entonces.

Fue entonces que Duo sintió como las fuertes manos de Heero lo tomaban por la nuca y lo acercaban a sus labios para silenciar tanta palabrería que no entendía. Duo se ruborizo cuando al separarse vio el brillo en aquellos ojos cobaltos.

-- No te entiendo nada Duo - dijo Heero confundido.

-- Es que me sentí confundido cuando despertar y me encontré en mi habitación - dijo Duo tratando de explicar.

-- Te quedaste dormido después de que arreglamos un poco tu casa, ya que tu padre y hermana están de viaje. A caso no lo recuerdas? - pregunto Heero viendo la confusión en la cara del trenzado.

-- Oh, es verdad! - dijo Duo recordando - A papá lo mandaron del trabajo a los laboratorios de China y Hilde se fue con él.

-- Y tú cediste tu lugar a tu amigo Wufei. Dijiste que para que tu hermana aprovechara para conocer a sus futuros suegros - Duo comenzó a reír - Esa no fue la razón? - dijo Heero entendiendo que la risa de Duo era debido a que lo había atrapado en una mentira.

-- Esa solo fue parte de la razón. La verdad es que no quise dejarte solo. A penas tenemos un par de semanas de vivir juntos y no podía dejarte, verdad? - sonrió el trenzado al ver que el rostro de Heero se relajaba ante la afirmación - Así que vinimos a darle una vuelta a la casa de papá? - dijo Duo de nuevo dudoso.

-- No puedo creer que no lo recuerdes? Vinimos por todas tus novelas.

-- Ah!, ahora entiendo este dolor en la espalda - dijo Duo sonriendo haciendo que un ligero rubor cubriera las mejillas de Heero - fue por imitar algunas de las posiciones en mis mangas - dijo riendo a carcajadas.

-- Si y ahora nos hemos quedado atrapados debido a la nieve.

-- Nieve? - dijo Duo dejando de reír y levantándose de forma precipitada para asomarse por la ventana - esta nevando! - dijo Duo viendo como los copos de nieve caían y comenzaban a formar gruesas capas a los lados de la ventana y tapizaban por completo la entrada, el césped y las calles frente a él. Por eso escuchaba como si estuviera lloviendo, por que estaba nevando.

-- Por supuesto que esta nevando - dijo Heero acercándose hasta el trenzado y tomándolo por la cintura para ver como él por la ventana - en esta época del año es natural que caiga nieve. Aun que aquí dentro no se sienta el frío debido a la calefacción, te aseguro que afuera esta helando.

Duo se volteo quedando de frente a Heero y dejo vagar su vista violeta por el rostro sereno de Heero. Ahora regresaban a sus recuerdos todo lo que había pasado en los días pasados.

Habían celebrado su cumpleaños 18 en esa misma casa en compañía de todos sus amigos. Todos se habían sorprendido al verlos llegar en el BMW que Heero le había regalado. Aun y cuando Wufei había insistido en que era robado y por más que le enseñaron la factura a su nombre, insistía en que no podía ser del trenzado. Quatre había reído con las bromas que le hacía a Wufei al respecto y hasta su padre había complementado las bromas contra el chino con algún comentario.

Esa misma noche habían llevado parte de sus cosas al departamento y comenzaron a vivir lo que para Duo era un sueño.

En cuanto su padre había entrado a trabajar le dijeron que iban a mandarlo a China para que conociera algunos de los laboratorios allá y podía llevarse a su familia con él. Solo que Duo había decidido ceder su lugar a Wufei para que visitara a su familia y llevar a su hermana a conocerlos. Además que no quería dejar a Heero cuando recién comenzaban.

Ahora estaban de vacaciones, en espera de que diera comienzo el siguiente semestre que iban a cursar en la misma universidad y quizá hasta les tocara estar por un tiempo en el mismo salón. Pero si no era así, se verían en los entrenamientos, ya que Heero ahora estaría con Colmillo Blanco, solo que el capitán seguiría siendo Trowa.

Y las cosas que había visto sobre el sillón, era por que estaban limpiando y su antiguo uniforme lo había dejado allí. El nuevo estaba en el departamento que compartía con Heero. Y el libro de mates, era algo que se iba a llevar, ya que lo seguirían viendo por un par de semestres más, aun que realmente no iban a estudiar de él.

-- Por que me miras de esa forma? - pregunto Heero al ver la brillante mirada violeta sobre él.

-- Por que todo esto me parece un sueño - dijo Duo sonriendo, mientras pasaba sus brazos por el cuello de Heero.

-- Cuantas veces quieres que te diga que esto no es ningún sueño Duo? - pregunto Heero viendo la enorme sonrisa que se dibujaba en los labios de Duo.

-- Las que sean necesarias. hasta que me convenza que esto es real.

-- Claro que es real y puedo demostrártelo.

Heero atrapo los labios de Duo en un beso apasionado, guiando sus manos hasta la espalda ya casi lisa del trenzado, mientras los copos de nieve seguían cayendo cubriendo por completo el techo de la casa y dando comienzo a una nueva historia dentro de ella.

OWARI!!

Notas de la Autora:

Lo Termine ¡_¡ snif, snif. Esta historia es la más larga que he escrito y estoy muy contenta que haya sido de su agrado. Espero que les haya gustado el final, se creyeron el cuento de que todo había sido un sueño de Duo???, jejejejeje. Hubiera sido muy cruel de mi parte hacer eso, después de lo que sufrió el pobre, jejejeje.

Y antes de que me pidan terminar el Lemon entre Trowa y Quatre, les diré que no puedo hacerlo, ya que la historia esta centrada solo en Duo y Heero y a pesar de que metí mas personajes (juro que es la última vez que hago algo como esto!!), no puedo adentrarme tanto en sus historias.

Pero. no crean que esto es todo, aun hay un epilogo que falta que lean. Espero que les guste también esa historia, aun que es muy breve.

Me gustaría agradecerles a todos y cada uno de los que me ha escrito, pero creo que de hacerlo me llevaría otras 50 hojas, jejejeje. Solo puedo decirles:

GRACIAS! MUCHAS GRACIAS! ¡_¡

Sin sus ánimos y comentarios esta historia no hubiera llegado a su fin. No tengo con que pagarles.

Solo puedo decirles

GRACIAS.

Y gracias especiales a mis amigas, Bonny, Claudia y Xcaret por darme ideas para poner en su lugar a Relena. Espero que les haya gustado el castigo que le di, aun que no crean que aquí acaba todo. En el epilogo sabrán algo más de ella, (Muaahaaa, risa malevola).

Faby!!!, te quiero mucho, tu sabes que eres la causante de esta locura. Muchas gracias amiga!!! No podía dejar de mencionarte.

Comentarios, sugerencias tomatazos a: maryluz_mty@yahoo.com

Ups! Y antes de que se me olvide déjenme les digo que es eso de Dobletear.

Un equipo de Football americano esta compuesto por tres quipos de 11 jugadores cada uno. Son la Ofensiva, encargada de anotar puntos, la defensiva, encargada de que la ofensiva del equipo contrario no anote y los equipos especiales, que solo se encargan de patear el balón.

Cuando un entrenador dobletea jugadores, es cuando manda llamar jugadores de alguno de los otros dos equipos para ponerlos en el que va a jugar en el campo.

Explicación que debí dar desde el primer capitulo, jejejeje. Espero que le hayan entendido a todo esto de las jugadas y las anotaciones. Trate de ser fiel a los juegos, aun que. yo no se mucho de él.

Review Contest:

Muchas gracias a todos y cada uno de los que me han dejado Reviews en este espacio de ff.net. Debido a la premura de las vacaciones y a que mi internet fallo, me vi en la necesidad de cambiar de compañía. Así que ya esta el ultimo capitulo.

Quiero agradecerles a:

Nuriki Sakuma, Megumi Kansaki, Terry Maxwell, Angel de Luz, Mirai Maxwell, Angeli Murasaki, Hikaru Itsuko, Aiko Maxwell, Ali Chan, Hotaru Chan, Itzukiai, Devil1, Nakuru Tsukishiro, Mari2, Maria Wong, shinigami_mashou no tenshi , Aguila Fanel y Fabi Chan

por sus Reviews, pero debido a las prisas se me es imposible contestarlos en este momento.

Muchas gracias a todos!!!