Tortura

Gundam Wing

Por Maryluz

Pairings: 1x2

Category: Yaoi

Raiting: Shonen ai

Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos.

-- Dialogo -

" Pensamientos "

CAPITULO 3

Duo observo de reojo la mirada cobalto fija sobre él y Wufei. Al parecer el que tuviera un amigo tan "cercano", le desconcertaba, o por lo menos eso parecía. Tenía las cejas arqueadas y la fría vista puesta sobre cada movimiento que hacía para abrazar al chino o indicarle algo con la mano. No sabía ¿por que?, pero ese aparente desconcierto le producía un ligero sabor a victoria. Era como estarle dando una lección sin ni siquiera tocarlo. ¡Y eso sabía a gloría!.

-- Este trenzado es un completo mal educado – dijo Wufei señalando a Duo con el pulgar y viendo fijamente a Hilde – no ha tenido la amabilidad de presentarnos. Mi nombre es Wufei Chang y al igual que este idiota soy un modelo – dijo extendiendo la mano frente a Hilde y levantándose de su lugar.

Hilde vio la blanca mano frente a ella y elevo un poco la vista hasta toparse con un par de ojos negros y una sonrisa luminosa. Extendió la mano para tomar la que se le ofrecía y sin poderlo prever recibió un beso en el dorso de la mano haciéndola sonrojar.

-- Hi… Hilde Schbeiker mucho gusto estudiante de diseño de modas – dijo a la carrera sin tomar aire haciendo que Duo tratara de reprimir una carcajada. Al parecer Wufei utilizaba sus encantos para llamar la atención de cualquiera.

-- El gusto es mío – dijo soltándola para después girarse a un lado y ver a Trowa y extender la mano. Trowa la levanto pero antes de bajarla para tomar la que se le ofrecía recalco.

-- A mi no me vayas a besar la mano – dijo sujetando la del chino y haciendo que tanto Duo como Hilde soltaran la carcajada. Wufei solo observo al serio chico frente a él y sonrió ante el comentario, era difícil saber si estaba bromeando o realmente lo había dicho en serio. Parecía tener una mascara que cubría sus expresiones – Soy Trowa Barton, estudiante de música. Mucho gusto.

-- Un placer – dijo Wufei soltando la morena mano de Trowa – y sobre besarte la mano, no me ofendas, solo lo hago con chicas bellas – dijo viendo a Hilde detenidamente. Duo rasco su cabeza por el comentario.

-- Que extraño, yo te vi ha… - pero las manos de Wufei topándole la boca evitaron que siguiera hablando.

-- ¿No les parece que a veces habla demasiado este trenzado? – dijo viendo a Trowa y Hilde quien parecía divertida por lo que hacía el chino - un día de estos deberíamos cobrarle por todo el aire que nos quita por tanta palabrería soltada sin control.

Duo trataba por todos los medios de quitar las manos de Wufei de su boca, ¿por que el chino simplemente no le dijo que se callara?, lo hubiera hecho sin necesidad de que le tapara la boca. Pero en sus movimientos por soltarse su mirada violeta choco con la cobalto que le veía con el seño fruncido. Pudo notar como Heero cerraba el libro y se levantaba con su charola en la mano sin quitarle la vista de encima.

-- ¿Ese es Yuy? – pregunto Wufei soltando a Duo y viendo hasta donde Heero se dirigía con su charola.

-- El mismo témpano de hielo Yuy – dijo Duo viendo hasta donde Wufei veía, para de inmediato girar el rostro y ver como Hilde le veía molesta.

-- ¿Todavía te ayuda en clase y tu le sigues insultando?, ¿pero como te atreves Duo? – Las miradas de todos se dirigieron a Duo haciendo que su corazón comenzara a latir a toda prisa. No se había dado cuenta que alguien más había visto lo que Heero había hecho por él.

-- Clámate Hilde – dijo Trowa de forma seria – ya sabes que Duo no lo soporta.

-- No lo soportas Maxwell, ¿Por qué? – Pregunto Wufei viendo al trenzado – pensé que era tu ídolo y que había sido por su influencia que habías entrado a este loco mundo.

Duo abrió los ojos con sorpresa al escuchar lo que Wufei había dicho. Si, era cierto, cuando niño solía ver mucho el programa infantil donde Heero era el protagonista. Se levantaba temprano todos los fines de semana solo para reír y llorar con Heero. Las repeticiones de entre semana se las sabía de memoria. Incluso, uno de esos capítulos fue lo que lo llevo a la familia Maxwell y a entrar al mundo de la farándula. Había memorizado todas las líneas de cada uno de los personajes y las había repetido con todo y gestos. Lo que había sorprendido a Odiseo Maxwell y lo llevo después a adoptarlo.

-- Es una larga historia Wufei – dijo Duo levantándose – pero ya se nos esta haciendo tarde para ir a clases, así que ya deberíamos irnos, ya que es tu primer día te enseñare donde están los vestidores y cuales son las aulas de los talleres. Así no necesitaras llegar tan temprano – dijo Duo de forma rápida.

-- Te aseguro que no será un problema llegar temprano, hay muchas cosas que ver – dijo viendo a Hilde, quien de nuevo se sonrojo al ver su mirada oscura detenida en ella – además me dijeron que si llegaba temprano podría comer aquí.

-- Sería muy bueno tenerte por aquí cuando vengas a los talleres – dijo Hilde sonriendo y Wufei le correspondió a la sonrisa.

-- Duo, ven, necesito hablar un momento contigo – dijo Trowa parándose para caminar con él. Pero Duo volteo a ver a Wufei.

-- No se preocupen por mi, estoy seguro que tu amiga podrá indicarme como llegar al aula del taller. Y si me pierdo en el camino – dijo viéndola fijamente – espero sea en tan buena compañía – ante lo que Hilde volvió a reír.

Duo solo asintió y camino con Trowa fuera del comedor de la escuela. Trowa estaba muy serio, no sabía si era por culpa de la forma de ser de Wufei o si había algo más involucrado en esa seriedad que mostraba. Ambos se detuvieron en los pasillos que conducían a las aulas de los talleres y separaban los pasillos de las aulas de clases.

-- No se si hicimos bien en dejar a Hilde con ese chico que parece un casanova – dijo Trowa cruzando los brazos frente a Duo. Duo solo sonrió ante la actitud tan paternalista que mostraba su amigo, además, no había de que preocuparse él no conocía a Wufei.

-- Te aseguro que Wufei es inofensivo, puede parecer un completo casanova, pero si la chica permite sus avances un poco más el tigre se convierte en un gatito y no sabrá que hacer – dijo Duo sonriendo haciendo que la seriedad de Trowa se borrara con una media sonrisa – si es por eso que estabas tan serio, en verdad, no tienes por que preocuparte. Yo sería el primero en apartarla de él si lo considerara peligroso. Es más, estoy seguro que Wufei no es del tipo de Hilde, les doy menos de 2 minutos para que se harte uno del otro.

-- ¡Vaya!, parase que le conoces bien – Dijo Trowa viéndolo, mientras Duo asintió sonriendo.

-- Hemos trabajado mucho juntos, así que lo conozco casi desde que somos niños. Aun tengo más tiempo de conocerlo que ni a ti. Solo que a él lo veo una o dos veces al año y a ti te veo todos los días.

-- Eso explica muchas cosas – dijo Trowa más tranquilo – pero no era de eso de lo que te quería hablar, es sobre la demanda – la mirada de Duo se nublo ante la sola mención. ¿Es que había sido una broma de su amigo? – No te alarmes, solo quiero preguntarte si Heero te ha comentado algo o le has preguntado por ella.

-- No – dijo Duo con temor – pero tu me dijiste que no iba a ponerla, ¿A caso no era cierto?.

-- No Duo, Heero me dijo que no iba a demandarte. Solo quiero saber si te lo confirmo. Por que tuvo todo un fin de semana para arrepentirse.

El corazón de Duo comenzó a latir a toda prisa, no podía ser posible que aun pendiera sobre su cabeza la amenaza de la demanda. Casi brincaba y saltaba de gusto cuando Trowa le aviso que ya no le demandarían y ¿ahora le salía con eso?.

-- Deberás preguntarle tu mismo para salir de toda duda y si realmente no te demandará, deberías darle las gracias…

-- ¡Jamás! – Grito Duo – no pienso darle las gracias por no demandarme después de todo lo que me ha hecho – dijo sintiendo que un temblor le recorría las espalda solo al recordar todo por lo que había pasado con ese infeliz actor.

-- ¿Y que es lo que te ha hecho además de golpearte hace un año?

Duo volteo a ver a Trowa con los ojos abiertos por el asombro. No podía decirle de los acosos constantes al que lo sometía Heero. Era demasiado vergonzoso contarlo, ¡tan solo imaginarlo!. Era preferible seguir dejando que Trowa pensara que no lo soportaba debido al golpe que había recibido hacía un año a contarle por todo lo que estaba pasando.

-- Na… nada – dijo Duo tartamudeando un poco. Pero las cejas de Trowa se ciñeron, le conocía lo suficiente como para saber que mentía. Sin embargo no iba a insistirle para que le contara, cuando quisiera hacerlo, él estaría dispuesto a escucharle.

-- Entonces deberías agradecerle por no arruinarte la vida – aseguro el músico viéndolo fijamente con los brazos cruzados – y esta es tu oportunidad - dijo señalando hacía los baños. Duo se giro un poco para ver como la inconfundible figura del actor abría la puerta de los sanitarios y entraba cerrándola detrás de él – le das un solo gracias por el precio de dos – Duo volteo con sorpresa a ver a Trowa, pero este solo sonrió un poco – por lo que escuche, también te ayudo en clases con una materia y supongo que tampoco le has agradecido.

-- ¡Maldita sea! – dijo Duo pateando el suelo y girándose rumbo al baño – solo diré gracias y adiós, que no espere nada más de mi – pudo escuchar Trowa mientras Duo se alejaba para entrar a los sanitarios al igual que Heero.

Heero lavaba sus manos cuando vio, a través del espejo, como la puerta se abría y la figura del trenzado aparecía por ella.

Duo se quedo parado con el ceño fruncido viendo por el espejo los fríos ojos azules del actor. No sabía por que diablos le había hecho caso a Trowa y se encontraba ahora en el mismo lugar que Heero. ¡En los únicos baños que estaban lo suficientemente escondidos como para no ser visitados de forma frecuente por los alumnos!

¡Que diablos! Se dijo a si mismo bajando la vista por instantes para después subirla y volver a ver los ojos de Heero que esta vez se había girado para verlo de frente. Solo se limitaría a darle las gracias, que lo tomara como quisiera. Si quería creer que era solo por ayudarle en clase el día anterior o por la demanda. ¡Ese ya era su problema!

-- Heero yo… - comenzó, pero su voz sonó demasiado insegura haciendo que las cejas de Heero se fruncieran con extrañeza.

¡Maldición!, ¿Por qué estaba tan nervioso?. Su corazón había comenzado a latir con furia desde que su mano se poso en la puerta del baño. Y ahora amenazaba con explotar al ver los ojos cobaltos del actor detenidos en su cuerpo.

Pudo ver como Heero se recargaba en los lavabos de mármol cruzando los brazos para verlo fijamente sin pronunciar palabra. Pero era algo que le estaba costando trabajo. Su boca se había secado y aquello por lo que había acudido al baño se le había ido de la mente.

-- Si no te has dado cuenta, los dos vamos a llegar a tarde a nuestros talleres si no dices de una vez a lo que has venido.

¡Tenía razón!, faltaban escasos dos minutos para que diera comienzo el segundo taller de la semana y él que se había propuesto solo decir ¡gracias y adiós!.

Heero se despego del lavabo para caminar hasta él. La mirada violeta de Duo parecía no ver nada, solo estaba fija al frente, al parecer estaba pensando en algo y eso le había distraído. Dejo deslizar su mano por la barbilla de Duo para hacer que le viera. Ante el solo contacto Duo se retiro replegándose contra la pared, pero Heero le siguió colocando ambos brazos a sus costados para evitar que se moviera.

¡Que idiota había sido al irle a buscar!, su mirada le quemaba la piel, esos ojos azules que parecían hielo le hacían estremecer.

-- ¿Vas a decirme que aceptas lo que te ofrecí? – susurro Heero viendo fijamente los ojos violetas, pero Duo frunció el entrecejo con molestia y lo empujo de forma fuerte para alejarlo. Sin embargo, contrario a lo que pensaba, Heero se alejo de forma rápida.

-- ¡Maldición, claro que no!, solo vine a darte las gracias por lo que hiciste. Aun que eso signifique que tengas otro motivo para fastidiarme la vida. Eso era todo – dijo Duo dándose la vuelta para intentar llegar hasta la puerta.

Pero la mano de Heero echando llave a la única salida le puso en alerta. ¿Era por eso que se había separado de él tan fácilmente? ¿Por qué estando la puerta abierta corrían el riesgo de que alguien les descubriera?. ¡Maldición!.

-- ¿Solo gracias? – murmuro Heero dando un paso para estar más cerca de Duo, pero Duo lo dio hacía atrás para alejarse – yo hubiera esperado algo más.

-- ¡No!

Duo trato de alejarse, pero Heero fue más rápido, logro atraparlo de la muñeca y arrinconarlo contra la pared como lo había hecho minutos antes. Solo que esta vez estaba su cuerpo recargado contra el suyo y sus labios apresando su boca robándole los sentidos, obligándole a abrir sus labios para dejarle introducir la lengua, paro dejarlo saborear, recorrer con completa libertad el interior.

Sus manos estaban acorraladas entre el cuerpo del actor y el suyo, quería moverlas para empujarlo, pero lo único que había logrado era abrirlas para sentir el calor de la piel de Heero bajo la camisa blanca del uniforme. Las manos de Heero le apresaban como dos fuertes vigas de acero, le hacían casi perder el aire. Sus besos le robaban el aliento, le arrancaban los sentidos. Se vio a si mismo cerrando los ojos mientras su mente comenzaba a gritar que continuara.

Podía sentir como las manos de Heero jalaban la camisa fuera del pantalón para tener más libertad de acariciar su espalda. ¡No!, ¡lo estaba haciendo de nuevo! Y de nuevo su cuerpo no oponía resistencia. ¡Maldita sea!, ¿por que nunca podía obedecer sus ordenes y solo respondía a las caricias proporcionadas por el actor?.

Comenzó a mover sus manos para empujarlo con fuerza, su respiración agitada no ayudaba en mucho con la tarea, su cuerpo temblando ante el contacto era difícil de controlar. Pero necesitaba alejarse de él.

Heero solo se separo de su cuerpo sin alejar sus brazos de la pared manteniéndolo arrinconado. Sus ojos azules, además de fríos, se veían oscuros. Podía identificar en su mirada las huellas del deseo. Pero, ¿Por que él, habiendo tantos otros?

-- Si realmente quieres ganarme en esta clase de lucha, deberás hacer un poco de ejercicio – dijo Heero a su odio de forma entre cortada alejándose un poco más del cuerpo del modelo.

-- Mi contrato lo prohíbe – dijo Duo cerrando los ojos tratando de recuperar el aliento. Sin tan solo pudiera levantar pesas para incrementar sus músculos, por lo menos podría intentar partirle esa linda cara de un golpe. ¡Que importaba que lo demandara!, si sentiría la satisfacción de haberlo derribado con sus puños.

-- Vete antes de que me arrepienta de dejarte ir – Duo abrió los ojos al escuchar la voz de Heero. Sus cejas se arquearon con disgusto. ¿Qué le hacía pensar que lo estaba dejando libre?, ¿A caso era una presa a la que se había dispuesto a cazar?.

-- ¡Eres un maldito! – gruño entre dientes el trenzado haciendo que Heero se volviera para verlo fijamente.

-- No parece disgustarte la idea de que lo sea – dijo de forma burlona el actor haciendo que Duo cerrara sus puños por el coraje dispuesto a estrellarlos contra su cara para tumbarle un par de blancos dientes.

-- ¡Vete al infierno témpano de hielo Yuy! – dijo Duo levantando la voz antes de pasar por un costado del cuerpo de actor. Pero de forma sorpresiva fue detenido del brazo y vuelto a arrinconar contra la pared. Los ojos azules de Heero estaban clavados en los violetas con molestia. Parecían los ojos de una fiera que estaba a punto de lanzar un zarpazo sobre su presa.

-- Puedo demostrarte que no soy ningún témpano de hielo, incluso puedes llegar a darte cuenta que arderemos los dos en el infierno, como tanto lo pregonas – De un fuerte tirón Duo soltó su brazo. El tiempo se había pasado demasiado rápido ahora los dos llegarían tarde a su primera clase del taller de los martes. Pero es no impediría que le respondiera a tal afirmación.

-- ¡Eso quisieras idiota! – dijo llegando hasta la puerta sin ser detenido.

-- Por supuesto que si – afirmo Heero en tono firme. Duo se detuvo de golpe y le observo detenidamente. La mirada cobalto de Heero le veía con curiosidad, ¿Qué le había hecho detenerse?.

-- Dime algo – dijo Duo de forma clara y audible frunciendo el entrecejo - ¿estas enamorado de mi? – El acoso constante y las palabras que siempre obtenía de Heero cuando le besaba le llevaban a pensar que quizá el actor sintiera algo diferente por él que solo deseo. Quizá era una tontería, era alguien demasiado frío a quien no se le conocía pareja. ¿Pero no acababa de decir que podría demostrarle que no era un témpano de hielo?, ¡que tonto había sido al hacer esa pregunta! Y la sonrisa burlona que apareció en los labios de Heero se lo confirmaba.

-- Quien esta hablando de amor, Duo Maxwell. Solo quiero tu cuerpo…

"Solo quiero tu cuerpo"

Desde el principio lo sabía, desde que le dijo que era gay sabía que el actor solo quería satisfacer sus bajos instintos con él. Pero el echo de que se lo dijera cara a cara le producía un profundo malestar, le causaba ira, enojo y una gama de sentimientos que no sabía como interpretar.

Duo solo lo observo con el ceño fruncido abriendo la puerta del sanitario para salir a la carrera del lugar sintiendo aun su excitación despierta en su entrepierna. Era mejor dejar la camisa de fuera, solo arreglar un poco el saco. No podía creer que un simple beso… no, no había sido eso. Habían sido sus manos recorriendo su cuerpo, eso era lo que le había provocado. Sus manos, no sus besos. Como le hubieran provocado las manos de cualquier chica de tocarlo como solía hacerlo Heero.

"Ese maldito de Heero Yuy sabía muy bien donde tocar y como hacerlo. Y por eso quería solo su cuerpo" se dijo a si mismo apretando fuertemente los ojos para caminar a toda prisa hasta el taller.

La tarde se había pasado rápido en compañía de Wufei, había olvidado un poco lo que le había pasado con Heero en los sanitarios. Por lo menos el chino no le había recriminado por haberse presentado tarde y con la camisa de fuera. Quizá había ayudado el que llegara quitándose el saco para colocarlo detrás de la silla donde ahora estaba, le daba un look despreocupado que andaba muy de moda.

Ahora tenía un poco más de competencia por la atención de las chicas. Antes, siendo él el único modelo que figuraba de forma profesional en el taller, las chicas le seguían mucho. Pero ahora también estaba Wufei. Para su desgracia, le habían reconocido como el chico del pastel, haciendo que su amigo se molestara muchísimo con él. Mientras alguien le siguiera recordando el incidente, Wufei le seguiría reclamando por ello.

Había sido divertido volver a las pasarelas y ver como Phillipe, el maestro y coreógrafo, ponía a las chicas a caminar con un libro en la cabeza para recordarles como debían caminar. Algo que, tanto él como Wufei, dominaban a la perfección.

Wufei regresaría al siguiente día para asistir al taller de fotografía. Desde hace mucho tiempo tenía el conocimiento de que a Wufei le apasionaba eso. Sería su primer curso de la materia y lo había notado algo emocionado. Por lo menos esta vez no pareció disgustarle que le hubiesen obligado a dejar su celular y su biper(1) en la entrada. Pero en la escuela estaba prohibido que los alumnos cargaran con esa tecnología.

Tenía sueño y bostezaba constantemente. Estaba recostado en la cama viendo constantemente hacía la ventana. Hacía un par de horas que había cenado y apenas una que las luces se habían apagado. Faltaba solo una hora para la media noche y aun esperaba que Hilde llegara para ayudarle a elegir el traje que llevaría a los E! (Broadcost Film Critics Choice Awards). Por ese mismo motivo aun no se cambiaba y seguía usando el uniforme con las mangas de la camisa arremangadas.

No podía dejar de pensar en su amigo Wu y la reacción de Heero al verle. Solo que cuando estuvo a solas con él, en ningún momento le cuestiono por su amistad con el chino. Seguramente le conocía, por eso no le pregunto nada. Solo se limito a besarle como en tantas otras ocasiones.

Levanto su mano para dejarla deslizar por sus labios. La calidez que los labios de Heero dejaba en los suyos cada vez que le besaba, aun podía sentirla.

"Maldición" se dijo a si mismo retirando la mano de forma brusca. "¿Por que he de pensar ahora en ese maldito de Heero?, él estúpido me recalco que solo esta interesado en mi cuerpo. ¡Ese idiota!"

Se giro del otro lado de la cama cruzando sus brazos bajo su cabeza. Estaba cansado por todo lo que había pasado en el día. Estaba cansado por haberse tenido que enfrentar de nuevo a Heero y su forma de tortura. Estaba tan cansado, que sin quererlo se quedo dormido.

Hilde observo de nuevo el segundo piso del edificio. Tenía un par de años de no acudir de noche a la habitación de Duo. Solía hacerlo con frecuencia cuando eran novios, a veces ella iba, a veces Duo acudía a la suya. Pero de eso ya hacía algún tiempo. Ahora solo hablaban durante el día y desde que habían terminado no había vuelto a hacer el amor con nadie.

Volvió a estudiar las terrazas de las habitaciones. Desde abajo, las dos habitaciones que permanecían con la ventana abierta y dejando entre ver las cortinas de encaje transparente se veían exactamente iguales. La luna en cuarto menguante no ayudaba en nada a ver cual sería la correcta. Así que decidió subir al árbol que estaba entre ambas habitaciones. No cabía duda que necesitaba ser podado, ahora tenía más hojas y ramas que antes. ¿O quizá se había equivocado incluso de árbol?

Volvió a fijar su vista en la habitación. Una de ellas permanecía con toda la puerta abierta y la otra a penas un pedazo que dejaba escapar parte de la cortina. Eso le daba una clara idea de cual habitación debía ser la de Duo. Saltó del árbol en la habitación de la izquierda.

-- ¡Duo, ya llegue! – dijo de forma audible entrando de lleno en el interior del cuarto. Pero solo le respondió el silencio de la habitación.

Siempre que iba a la habitación de Duo, este mantenía la pequeña lámpara del escritorio encendida. Pero en esta ocasión todo estaba a oscuras y en silencio. Giro la vista hasta la cama y no pudo apreciar nada. La escasa luz de la luna no le permitía ver en el interior con claridad. Así que a tientas se dirigió hasta el escritorio para encender la lámpara y buscar a ese trenzado olvidadizo. Era probable que anduviera de maratón (2) en la sala de estar con sus amigotes apostadores y se hubiera olvidado de ella.

Dejo deslizar la mano por la madera del escritorio, esperaba encontrar una montaña de papeles que indicaran el desorden en el que siempre estaba sumido Duo. Aun que para él eso era un desorden ordenado. Les tenía prohibido a las chicas que hacían el aseo, que le tocaran algo de allí. En esta ocasión no había nada fuera de su lugar, y eso se le hizo sumamente extraño. Encendió la lámpara en cuanto la encontró y se dio la vuelta para buscar a Duo.

Sus ojos se abrieron de forma enorme al darse cuenta que esa no era la habitación del trenzado. Estaba demasiado ordenada para ser de él. La cama tendida, la ropa en su lugar, una pila de libros acomodado de forma ordenada sobre la repisa a un lado de la cama. ¡No!, definitivamente esa no era la habitación de Duo. Tenía que estar en…

-- ¡La habitación de Heero! – casi grita, pero se obligo a si misma a cubrir su boca con sus manos.

Su corazón comenzó a latir con fuerza en el pecho. Estaba demasiado asustada como para moverse. No sabía que hacer. Sus piernas comenzaron a temblar. ¿Qué haría si Heero la descubría dentro?, ¿Sería capaz de aprovecharse de ella?, ¿La denunciaría a dirección? Sería mejor salir de allí lo más pronto posible y no averiguarlo.

Trato de moverse sin lograrlo. Un paso primero y otro después, pero sus piernas parecían pegadas al suelo. Después de unos segundos, que le parecieron eternos, por fin logro moverse del escritorio rumbo a la puerta de la terraza. Giro la vista con nerviosismo rumbo a la puerta de entrada, rogando a todos los santos por que Heero no apareciera en ese momento. Sabía de su fama de violento y no quería comprobarla.

Estaba a punto de salir por donde había entrado, cuando de reojo pudo notar algo que su nerviosismo no le había permitido ver y que ahora la escueta luz de la lámpara le daba la oportunidad de apreciar. Se giro de lleno con temor y logro caminar hasta un costado de la cama. Y allí, en el suelo, estaba Heero tirado.

-- ¡Dios mío Heero! – se asusto hincándose a su lado sin animarse a tocarlo. Había un grueso libro a un costado de él, pero no sabía si estaba dormido o quizá desmayado. No sabía si tocarlo o no, tratar de reanimarlo.

Con manos temblorosas comenzó a moverlo de los hombros, hablándole en voz baja. Pero no obtuvo ninguna reacción del actor, lo que le llevo a pensar que algo estaba sumamente mal con él. En ese momento su mente se nublo. No sabía que hacer. No podía salir de la habitación de Heero pidiendo ayuda por que quien la viera la reportaría y el simple echo de estar en el ala este era motivo de expulsión, cuanto más salir de la habitación de uno de los alumnos. Por eso cuando estaba con Duo…

-- ¡Duo! – como era posible que se hubiera olvidado que Duo estaba justo en la habitación contigua a la de Heero.

Salió corriendo hacía la terraza dejando a Heero donde estaba. Salto de un brinco de una habitación a otra y abrió la puerta a la carrera entrando a toda prisa. No le fue difícil distinguir la figura de Duo sobre la cama. Llego corriendo moviéndolo sobre ella.

-- ¡Duo levántale, Duo, Duo, levántate! – dijo a la carrera asustada haciendo que el trenzado se levantara a la carrera asustado por la forma brusca de despertarle.

-- ¿Hilde que sucede por que estas tan alterada?, ¿Paso algo? – pregunto viendo la agitación en la morena. Nunca la había visto tan nerviosa.

-- ¡Heero!, ¡Heero! – dijo tratando de articular algo coherente sin lograrlo.

-- ¿Heero te vio? – dijo recargándose en el respaldo de la cama sin hacerle mucho caso – no te preocupes, dudo mucho que te delate – Pero Hilde siguió alterada.

-- No, no es eso, entre por error a su habitación, por un momento pensé que me encontraría, pero no. Heero esta tirado en el suelo sin moverse. Tienes que ir a ver que le pasa, yo no puedo – dijo Hilde a la carrera jalando la camisa de Duo para intentar levantarlo de la cama sin lograr mucho.

-- Un momento, un momento – dijo Duo safandose del agarre de la morena – si ese tipo esta herido, dormido o muerto, ¡a mi que diablos me interesa!, yo no tengo por que ayudarle – dijo frunciendo el ceño y recargándose de nuevo en el respaldo de la cama.

-- ¡Duo por favor! – Rogó sentándose en la cama para verle – tienes que ayudarle. Estaba inconsciente, se que no te cae nada bien, pero yo no puedo ver que le pasa, si alguien me descubre son capaz de expulsarme – dijo suplicante la morena entrelazando las manos haciendo que Duo le viera fijamente – por favor – suplico de nuevo.

-- No y no, a mí que me importa lo que le pase a ese tipo – dijo Duo cruzándose de brazos. No iba a ceder ante las suplicas de Hilde. Si Heero lo llegaba a encontrar de nuevo en su habitación… ¡dios que miedo!

-- Duo, por favor, puede estar muy mal. Quizá si puedes ayudarle por fin ustedes se hagan amigos. ¡Duo! – Pero Duo negó con la cabeza de forma firme – ¡por favor!, ¡por favor! – Dijo Hilde entre sollozos haciendo que Duo comenzara a sentirse culpable – hazlo por mi, por que yo fui quien lo encontró y si algo le pasa, me voy a sentir terrible – dijo dejando escurrir sus lagrimas por su rostro.

-- ¡Hay! – Suspiro poniéndose de pie y tomando el rostro de Hilde con sus manos – ¿que tienen ustedes las mujeres que hacen de mi lo que quieren? – Hilde dejó entre ver una sonrisa mientras Duo secaba sus lagrimas con los pulgares – solo me voy a asomar a su habitación, no quiero que me pase lo de la última vez – Hilde le miro sin comprender haciendo que un ligero rubor pintara las mejillas de Duo, pero se dio prisa en soltarla y darle la espalda.

-- Te espero aquí Duo, avísame como esta – Duo se giro de nuevo para verla y se acerco levantándola de la cama para conducirla a la terraza.

-- Ah no, te vas ahora mismo a tu habitación. Si realmente a Heero le paso algo, en unos minutos este lugar estará lleno de alumnos y alguien puede descubrirte.

-- ¿Pero como he de saber si todo esta bien? Voy a estar muy nerviosa sin poder dormir hasta que sepa algo Duo – Duo le sonrió antes de dejarla en la pequeña terraza.

-- Desde tu habitación se ven las luces de estos cuartos. Se supone que todas deben estar apagadas a estas horas. Así que si todo está bien con Heero, encenderé y apagaré la luz dos veces. Si hay algo mal, comenzarás a ver luces en todas las habitaciones. Ya sabes que el medico hace demasiado escandalo cuando alguien le llama a la media noche – Hilde solo sonrió – ahora regresa a tu habitación, yo iré con Heero.

Duo no espero a ver si Hilde se iba o no de su cuarto, camino de forma decidida hasta la puerta de su habitación y la abrió para salir. El pasillo estaba por completo a oscuras, solo una ligera luz se veía hacía el final llegando a la escalera que le conduciría al primer piso. Vio hacía todos lados y se dirigió a la habitación de Heero. Aun no sabía por que le había dicho a Hilde que iría a ver como estaba ese infeliz. ¿A él que le importaba si estaba mal o no?, por él ¡que se muriera!, así dejaba de acosarlo tanto.

Se detuvo viendo la puerta del actor y suspirando dio la vuelta a la manija. Por un momento pensó que está estaría cerrada, así no se vería obligado a entrar, pero para su desgracia, la puerta no tenía seguro. Sentía que su corazón comenzaba a acelerarse con cada centímetro que la puerta se abría. Desde aquella vez en que había entrado para dejarle la tarea, no había vuelto por allí. Y ahora, se veía obligado a regresar.

Pudo ver que la lamparita de noche que estaba en el escritorio estaba encendida, por lo menos esa luz le permitía ver el interior del cuarto y evitaría que se tropezara como aquella vez. Entro sintiéndose inseguro, si lo que Hilde había visto era a Heero dormido, estaba entrado a la boca del lobo y aun serio problema. Ese simple pensamiento le hacía estremecer. Dio un par de pasos hasta la cama y pudo ver la inconfundible figura del actor tirado a un costado.

-- ¡Heero!

Corrió hasta su lado para moverlo de forma enérgica y tratar de despertarlo, si es que estaba dormido, pero el actor no reaccionaba. Era imposible que estuviera dormido aun vestido con el uniforme y en el suelo. Repitió en varias ocasiones su nombre sin obtener respuesta. Necesitaba subirlo hasta la cama y revisarlo. Por lo que reuniendo toda su fuerza logro subirlo y acomodarlo sobre los almohadones. No sabía que le pasaba, pero pudo notar que respiraba. Coloco su cabeza sobre su pecho para oír los latidos de su corazón, todo parecía indicar que estaba bien. Cuantas veces no habían hecho eso mismo en el orfanato, o en casa cuando enfermaba. Solo que quien lo hacía era un doctor y siempre le explicaba que cuando alguien estaba enfermo, el corazón latía más rápido de lo normal. Pero el corazón de Heero parecía latir de forma correcta. Lo primero que se le vino a la mente al verlo tirado, era que quizá Heero sufría de una sobredosis de drogas.

-- No sería extraño que anduvieras metido en eso – murmuro viendo su semblante y abriendo sus ojos con los dedos para ver el color.

No, definitivamente no eran drogas. Los ojos de alguien que consume estupefacientes son de color rojizo y se mueven demasiado rápido. Varias veces lo había visto entre la gente de la farándula. Algún actor, algún modelo o cantante, siempre mostraban los signos de las drogas en el color de sus ojos y la forma de comportarse. Sin embargo Heero no parecía sufrir de una sobredosis, seguramente solo era un desmayo. Tenía que hacerle reaccionar de alguna forma.

Se paro a la carrera de la cama y corrió hasta su habitación para sacar de debajo de la cama el licor que Trowa le había traído. Sirvió una generosa ración en un vaso desechable y corrió de vuelta hasta la habitación del actor.

Dejo deslizar su mano por la nuca de su enemigo y le puso el vaso con el licor en los labios. Eso le serviría para que reaccionara. A penas hubo tocado su boca, Heero comenzó a toser abriendo los ojos y apartando de forma rápida el vaso.

-- ¡Vaya!, despertaste – dijo Duo sonriendo haciendo que la mirada cobalto se posara en su rostro con extrañeza – termina de beberlo para que te recuperes – dijo Duo volviendo a poner el vaso en sus labios, pero Heero lo aparto de nuevo.

-- No, aleja esa cosa de mi – dijo renuente acomodándose en la cama y alejándose de Duo. Duo solo lo miro sin entender.

-- Bueno, como quieras. Pero esto no se desperdiciara – dijo al tiempo en que tomo el vaso y vació su contenido de un trago. Casi al mismo tiempo comenzó a toser - ¡cielos!, esto estaba muy fuerte – dijo sonriendo y arrojando el vaso al cesto de la basura que estaba a un costado del buró – ahora entiendo por que te despertó tan pronto.

-- ¿Que haces en mi habitación de nuevo? – cuestiono Heero, Duo giro la vista para verlo levantándose a la carrera del costado de la cama donde se había sentado. Un profundo rubor amenazo con pintarle por completo el rostro ante el escrutinio del actor.

-- Yo… yo… - ¿como explicarle que Hilde lo había encontrado?

-- ¿Tu que? – Cuestiono Heero de forma fría viendo el ligero color que pintaba las mejillas del modelo – ¿me dirás que has venido a dejar tarea de nuevo?

-- No, yo… - ¿por que se ponía tan nervioso?. Total, le diría la verdad omitiendo el nombre y sexo, eso era lo mejor – alguien te encontró tirado y casi me obliga a venir a verte. Así que por eso estoy aquí – dijo sin verlo – ahora, llamare al medico para que te revise – dijo dándose la vuelta para salir.

-- No, espera – la voz de Heero le detuvo y se giro para verle – no llames a nadie, estoy bien – dijo sentándose en la cama.

-- Alguien que esta bien, no se desmaya – dijo medio sonriendo, evitando a toda costa tener que ver al actor de frente. Al verlo sentado en la cama el corazón había comenzado a latirle de forma desenfrenada. ¿Quién decía que no intentaría repetir lo del primer día ahora que parecía sentirse mejor? - Debo llamar al medico, no quiero que me acusen de ser el culpable si algo te pasa – insistió con la firme intención de retirarse de la habitación lo antes posible.

-- Te digo que estoy bien, no tienes que alarmar a nadie – aseguro Heero frunciendo el ceño y dedicándole una mirada fría desde su lugar.

-- Ese ya pareces tu – rió Duo de forma defensiva al verlo. Tenía que salir ahora mismo de la boca del lobo – ¿realmente estas seguro de sentirte bien? – pero antes se aseguraría de que realmente estaba bien. Si no lo hacía, alguien le molestaría todo el día por haberle abandonado.

-- Si – contesto de forma fría.

-- Entonces permíteme hacer esto – dijo acercándose al pasillo y prendiendo y apagando las luces dos veces. Tal y como se lo había prometido a Hilde. Si no lo hacía, estaba seguro que la terca de su amiga se presentaría de nuevo en el ala este para saber que había pasado con el actor.

-- ¿Por que hiciste eso? – Pregunto Heero extrañado levantándose de la cama para acercarse – ¿es una especie de clave?

-- Así es – dijo Duo sin moverse del pasillo, sintiendo que sus piernas no le respondían. Sentía un cosquilleo recorrerle la espalda al ver como Heero había caminado para estar más cerca de él – solo le aviso a la persona que te encontró, que estas bien.

-- Entonces era cierto – murmuro Heero viendo al piso.

-- ¡Por supuesto que era cierto!, yo jamás miento – esa última afirmación le hizo levantar la vista de nuevo para ver las orbes violetas del trenzado frente a él.

-- Desde que te conozco mientes – afirmo Heero viendo a Duo fijamente. El trenzado frunció el ceño ante tal afirmación. Esa mirada cobalto le hacía estremecer, parecía poder leer en su mirada cualquier cosa que tratara de ocultar. ¡Pero mentir no era una de ellas!

-- ¡Eso no es verdad!, ¿dime en que te he mentido? – cuestiono irritado. Si algo había aprendido en el orfanato era que una mentira conduce a otra más grande y que al final la verdad siempre es lo mejor. Una mentira no se puede sostener por mucho tiempo. Por eso siempre decía la verdad. ¿No entendía por que Heero afirmaba que desde que lo conocía miente?

-- En que no sientes nada por mi – Duo comenzó a reír al escuchar semejante afirmación. ¿Le acusaba de mentir sobre sus sentimientos?, si que el actor era engreído.

-- Claro que siento algo por ti – dijo Duo entre risas haciendo que la mirada cobalto le viera con curiosidad – ¡te odio Heero Yuy! – dijo de forma sería dejando de reír de golpe. Heero solo cruzo los brazos. No parecía importarle lo que acababa de decirle.

-- Me alegro – Duo abrió de forma enorme los ojos al escuchar lo que Heero dijo – si, me alegro. Dicen que del amor al odio hay un paso, pero es el mismo paso que hay del odio al amor.

-- ¡Estas loco! – dijo Duo dándose la vuelta para salir. Pero una mano en su muñeca le impido llegar a la puerta.

Esa piel sosteniendo la suya le hacía cosquillas. Su corazón comenzó a latir de forma alocada en su pecho pensando que por fin Heero repetiría la misma hazaña de la primera vez. Pero por el contrario de las otras. En esta ocasión no había sido lanzado contra la pared, acorralado y torturado con sus besos. En esta ocasión solo Heero le detenía evitando que se fuera.

-- Espera Duo – dijo Heero de forma queda haciendo que Duo volteara con curiosidad a verle – en lo que a mi respecta, te debo una – ver la mirada cobalto cubierta con una capa de serenidad le destanteo un poco. Parecía sincero al decirle que le debía una, aun que no tenía idea a lo que se refería con eso. Sin embargo no estaba dispuesto a seguir más tiempo en esa habitación tratando de averiguarlo.

-- Como sea – dijo Duo soltando su muñeca del agarre del actor. No estaba dispuesto a pasar un momento más en su compañía. Pero el que le debiera una le daba la oportunidad de cobrarse – ojalá eso significara que dejaras de molestarme – dijo abriendo la puerta para salir, pero Heero solo se encogió de hombros.

-- No cuentes con eso – dijo cerrando a sus espaldas.

-- Me lo temía – murmuro Duo a la nada saliendo por completo del cuarto y chocando de lleno con alguien que estaba parado frente a él. Del susto levanto la vista a toda prisa. No esperaba encontrar a nadie a esas horas por los pasillos, pero al sentir las manos de alguien deteniéndolo le hizo comenzar a sudar.

-- ¿Duo que haces saliendo de la habitación de Heero y oliendo a alcohol?

La vista esmeralda clavada en sus ojos violetas le regreso el alma al cuerpo. Era Trowa y no uno de sus maestros haciendo ronda. No iba a saber como explicarle a alguien del cuerpo docente lo que hacía en la habitación de Heero. Pero a Trowa si podía decirle.

-- Hilde entro por error a su cuarto – dijo en su susurro apuntando con el pulgar la habitación de Heero. Trowa pareció sorprendido, pero Duo se dio prisa en aclarar – no, no la encontró. Hilde lo encontró desmayado en el suelo y me obligo a ir a ver que le ocurría. Así que eso mismo estaba haciendo. Huelo a alcohol porque lo que no bebió ese antipático me lo he tomado yo.

-- ¡Esa chica es una tonta! – dijo Trowa entre dientes de forma molesto – y tu eres otro más. ¿Que crees que hubiera pasado si Heero los descubre?, ya una vez te salvaste de su demanda, ¿pero a caso crees que hubiera dejado pasar tan fácil el encontrar a una chica en su habitación? – Duo parpadeo sin comprender la molestia en su amigo.

-- Estoy seguro que de haberla descubierto no hubiera dicho nada – aseguro Duo viendo los ojos verdes de Trowa.

-- ¿Que te hace estar tan seguro Duo?, ¿Le conoces tanto?, ¿a caso eres su amigo?.

-- ¡No!, claro que no Trowa, solo se que no lo haría. No me preguntes como lo se, solo lo se. Heero podrá ser muchas cosas, un témpano de Hielo, un insensible, un arrogante. Pero estoy seguro que no es ningún soplón y haría todo lo posible por proteger a alguien que va en su misma clase.

-- ¿A alguien como Hilde o tu? – Cuestionó Trowa sin creer lo que Duo afirmaba – ¿después de lo bien que se llevan y lo efusivo que saluda a nuestra tonta amiga?

Duo solo mordió su labio inferior. En eso Trowa tenía razón. Heero no le dirigía la palabra a Hilde desde que las clases comenzaron y él aun se empeñaba en decir que Heero no la delataría. ¿Cómo podía asegurar semejante cosa? No lo conocía, ni sabía nada de él más que lo que había leído en las revisas cuando aun lo consideraba su ídolo. Lo único que sabía es que era gay y tenía una obsesión insana por su cuerpo. Que besaba como todo un maestro y le calentaba la sangre cuando le tocaba.

"Pero que tonterías estoy pensando" se dijo a si mismo mandado al fondo de su cabeza las ideas que habían cruzado por su mente para ver a Trowa de nuevo con el ceño fruncido.

-- Lo bueno es que no la vio, le he ayudado a sentirse mejor y no habrá ningún problema – dijo clavando su vista de forma molesta en la esmeralda – así que te veo mañana Trowa.

Duo se dio la vuelta para entrar en su cuarto cerrando de forma inmediata. Mientras Trowa lo siguió con la vista. Pero el ruido de otra puerta cerrándose le distrajo. Giro la vista y alcanzó a ver muy a penas como la puerta de Heero se terminaba de cerrar. Al parecer, el actor había escuchado su pequeña conversación en el pasillo.

"Esto se pone cada vez más extraño" pensó Trowa para si mismo dándose la vuelta y entrado en su propia habitación.

La mañana había pasado muy rápido ese día haciendo que tanto Duo como Hilde voltearan hacía la puerta cada vez que esta se habría. Heero no se había presentado en el comedor, ni tampoco en clases. Y eso, aun que extraño, le tenía preocupado.

Hilde le había interrogado durante el desayuno para saber que era lo que había pasado, pero realmente no estaba seguro. Solo sabía que Heero se había desmayado y no sabía los motivos. Bien pudo ser una baja de presión, una mala alimentación o ¡sabrá dios que!. Eso a él no le concernía y si su amiga quería saber que le había pasado al actor, pues tendría ella que preguntarle. Solo que al hacerlo, se delataría ante él y sabría que fue ella quien lo encontró la noche anterior. Y eso era un riesgo que Hilde no estaba dispuesta a correr.

De nueva cuenta el timbre para la comida sonó y de forma simultánea Hilde y Duo se vieron buscando entre los alumnos la figura de actor. Pero de nueva cuenta no se veía entre ellos. ¿Dónde diablos se había metido Heero? ¿Estaría realmente bien?

-- Si algo le pasó a Heero será tu culpa ¡Duo! – siseo Hilde con molestia al trenzado sacándolo de sus pensamientos.

-- ¿Qué?, ¿pero por que mi culpa?, él me dijo que estaba bien y que no molestara a nadie. Hasta se paro de la cama para cerrar la puerta. Yo lo vi bien, si realmente no lo estaba, no tenía por que mentirme – dijo Duo molesto terminando su comida en el plato. Trowa solo observo con desaprobación a la morena que comía con el ceño fruncido observando a Duo de reojo.

-- Debiste… - comenzó de nuevo Hilde, pero la mano de Trowa evito que continuara.

-- Yo vi cuando Heero cerró la puerta Hilde, Duo lo dejo bien. Es muy probable que haya salido a cumplir un compromiso. Si tanto te preocupa como está, ¿Por qué no vas y preguntas a dirección por él y dejas de molestar a Duo?. – Hilde bajo la mirada de forma avergonzada. Trowa tenía razón y había estado molestando a Duo toda la mañana con lo mismo.

-- Lo siento Duo, no quería molestarte con mis tonterías. Todavía te obligo a ir a verlo con lo mal que se llevan y no conforme con eso te atosigo con mis reclamos. Lo lamento.

-- No te preocupes por eso Hilde. Dicen que mala hierba nunca muere. Ya veras como ese egocéntrico actor llega como si nada a las clases – sonrió Duo a su amiga haciéndole esbozar una ligera sonrisa.

La mirada de Trowa se centro sobre su amigo, quien estaba sentado justo al frente de él. Mantenía los brazos cruzados sobre su pecho mientras le estudiaba un poco. No le había pasado desapercibido, que al igual que Hilde, buscaba con la mirada a alguien. Solo que procuraba no hacerlo notar. Sin embargo, no era difícil imaginarse, que a quien buscaba era a Heero. La pregunta era ¿Por qué?. ¿No se suponía que ambos no se soportaban?, ¿que incluso se habían peleado un par de veces? ¿Entonces por que esa preocupación disimulada de Duo por el actor?

Era notorio que a Hilde le gustaba Heero, por eso su preocupación por él. ¿Pero Duo?…

"No, tonterías", se dijo a si mismo sacudiendo la cabeza al solo imaginarlo.

-- Oye Hilde, ya que anoche no pudiste ayudarme a seleccionar un traje para los Broadcost Film Critics Choice Awards, ¿podrías ayudarme hoy?, necesito tener listo el traje. Por que si esta sucio deberé mandarlo a la tintorería de forma urgente. Ya vez, es miércoles y aun no me traen la ropa que les di el lunes – dijo Duo viendo a la morena. Hilde sonrió en respuesta.

-- Claro Duo, por que no agarras unos cuantos de tu armario y los llevas al taller de costura. Allí mismo puedo ayudarte a seleccionar alguno. Si te das prisa, ahora mismo puedo hacerlo.

-- ¡Gracias Hilde!, te veo en el taller y a ti Trowa te veo en la sala de estar esta noche para nuestro juego de ajedrez.

-- Claro – contesto Trowa mientras veía como Duo salía corriendo. Su mirada esmeralda se poso sobre el rostro sonriente de la morena de forma fija – ¿puedo preguntarte algo? – Cuestiono de forma directa haciendo que Hilde dejara de sonreír para verle de la misma forma y asentir – ¿sigues enamorada de Duo?

-- ¡He! – un rubor comenzó a cubrir el rostro de la morena al escuchar la pregunta. No sabía como responder a eso. Trowa y Duo eran sus mejores amigos y no quería arruinar las cosas. Así que se encogió de hombros y volvió a ver a Trowa – lo nuestro nunca funciono Trowa, lo sabes bien. Lo que sienta o deje de sentir por Duo, no arruinara la amistad que tengo con él.

-- Duo piensa que te gusta Heero – aseguro el músico.

-- Lo se – dijo Hilde bajando la vista para después volverla a levantar – a Heero lo admiro mucho, es un gran actor. Me encantaría ser su amiga. Pero una cosa es que admires a un actor famoso y otra muy distinta que sientas amor por él. Ni siquiera lo conozco. Y a Duo lo conozco muy bien – dijo volviendo a bajar la vista – se que me quiere como a una hermana, aun que antes haya sido como mujer. Eso ya paso y dudo mucho que se vuelva a repetir.

-- Deberías intentar enamorarte de otro chico, hay muchos en esta escuela que están interesados en ti – aseguro Trowa haciendo que Hilde levantara la vista sonriendo y algo sonrojada.

-- Lo se, pero ninguno que me interese – dijo sonriendo - Creo que estoy destinada a seguir amando en secreto a Duo por siempre.

-- ¿Y que me dices de su amigo el modelo? – pregunto Trowa viendo como un rubor cubría el rostro de la morena, pero sus cejas se arqueaban con disgusto.

-- ¡Ese cretino!, no quiero que me lo menciones nunca más.

Trowa sonrió un poco al ver la reacción que había surgido en su amiga. No cabía duda que Duo les conocía a ambos muy bien. Al parecer el chino había hecho algo que había molestado a Hilde. Sin embargo… justo así habían comenzado Hilde y Duo. Ni pensar que incluso él había creído que se estaba enamorando de Heero, cuando seguía amando a Duo. No cabía duda, que a veces las mujeres demuestran una cosa y siente otra totalmente distinta.

Duo dio la vuelta por el pasillo que le conduciría al ala este. Tenía que llegar a seleccionar los trajes que le mostraría a Hilde. Pero al ir caminando, le llamo la atención como dos chicas platicaban animadamente sobre una revista. Cuando ambas chicas le vieron, sonrieron de forma amplia y le llamaron para que se acercara. Sonriendo de igual forma, se acerco hasta ellas para ver que se les ofrecía.

-- ¡Mira Duo!, salgo en una revista – dijo la chica sumamente emocionada mostrándole al modelo el pequeño cuadro donde era mencionado su nombre. Duo tomo la revista entre sus manos y se puso a leer la breve mención. Para casi todos, aparecer por primera vez en un medio, era causa de algarabía.

-- ¡Felicidades Marión! – Dijo Duo de forma alegre entregándole la revista a la chica que sonreía de forma alegre – seguramente comenzarás a salir más en los medios. Aquí dice que te ven mucho futuro en las novelas.

-- Gracias Duo – dijo la chica sonriendo – aun que es una nota muy breve, mi representante me la trajo para que la viera esta mañana. Algún día ocupare la portada como esta Relena – dijo viendo la portada de la revista y haciendo que Duo se asomara por su hombro para verla. Seguramente cuando Dorothy se enterara, le iba a causar mucha molestia – aun que – dijo leyendo el encabezado - ¿Tu crees que sea cierto lo que afirma esa chica?

-- ¿Y que es lo que afirma Marión?, no he visto esa revista aun. Seguramente salió el lunes, así que no he tenido tiempo de comprarla – pregunto Duo con curiosidad.

-- Relena afirma que es novia de Heero Yuy.

La sola mención al nombre de Heero le hizo estremecer. Pero no podía ser cierto lo que Marión decía. Heero era gay, él mismo se lo había dicho, incluso, se la pasaba molestándolo cada vez que podía. ¿Entonces?... No, era una mentira. Heero solo trataba de cubrir las apariencias. ¿Qué no había dicho que si informaba a la prensa sobre su inclinación sexual, lo iba a negar?, Aunque… También dijo que quien no quería que se enterara de lo que era, era su representante, que a él le tenía sin cuidado que lo supieran o no.

-- ¿Duo? – pregunto la chica al no obtener respuesta del trenzado. Duo pareció despertar de sus pensamientos y volteo con una sonrisa a ver a las dos chicas que le veían.

-- Estoy seguro de que la chica miente. Heero es un antisocial. No ha sido capaz de hacer amigos en esta escuela, ¿como crees que va a hacerse de una novia como ella? – dijo apuntando a la revista.

-- Pero ella lo afirma – recalco la chica – y como no han podido contactar a Heero para preguntarle, lo han tomado como cierto.

-- Lo bueno de esta escuela es que la prensa no tiene acceso, a menos que el involucrado este de acuerdo – dijo Duo encogiéndose de hombros – así que dudo mucho que Heero diga nada.

-- A mi aun me queda la duda – dijo la chica poniendo sus dedos sobre su barbilla – pero si es cierto, ¡estaría muy celosa! – Dijo riendo – esa chica se hará de una popularidad impresionante gracias a la fama de su novio.

-- Si, eso es verdad – dijo Duo de forma pensativa – pero bueno, yo debo irme. Felicidades por aparecer en la revista – dijo Duo dándose la vuelta, pero la chica le retuvo un poco.

-- Tú también sales Duo

-- ¿Hu? - cuestiono sin comprender, pero tomo la revista para leer la nota - ¡cielos!, esa chica si que sabe como presionarme – dijo Duo entre risas.

-- ¿Eres novio de Dorothy Catalonia? – cuestiono la otra chica que solo se había limitado a ver.

-- ¡Claro que no Myriam! – Dijo entregando la revista y mostrando su mejor sonrisa – solo somos buenos amigos.

-- ¡Que bueno!, entonces tengo esperanzas – dijo sonriendo haciendo que Duo se riera a carcajadas y se diera la vuelta para caminar hasta las escaleras del segundo piso.

Vaya que Dorothy sabía como lograr que la gente de la prensa la tomara en cuenta. Había anunciado que se presentaría con él en los Broadcost Film Critics Choice Awards de ese viernes y dejaba entre ver que eran más que amigos. Bueno, no era la primera vez que los relacionaban sentimentalmente y no le molestaba en lo absoluto que lo hicieran. Solo que en cuanto Hilde se enterara, se iba a enojar mucho por esa falsa aseveración de los medios. A veces le daba por pensar que su amiga seguía enamorada de él, pero no – se dijo sacudiendo la cabeza – su tiempo había pasado y estaba más que seguro que Hilde ya no le amaba. Y de Dorothy no se preocupaba, esa rubia era demasiado liberal para estar con un solo chico. Así que estaba seguro que esa información solo la dejo filtrar para asegurarse que estuvieran al pendiente de su llegada a la alfombra roja.

"¿Relena habrá hecho lo mismo al asegurar que Heero era su novio?"

Si, probablemente. Dudaba mucho que Heero fuera novio de alguien, sea chica o chico. Era demasiado frío, sería difícil imaginar que sintiera algo de cariño por alguien. Si no era deseo, no podría ser otra cosa, menos algo parecido al amor.

"Definitivamente Relena miente"

Levanto su brazo para ver la hora en su reloj y al darse cuenta que había perdido demasiado tiempo con las chicas, apresuro su paso para llegar a su habitación. Abrió a la carrera el armario y sin fijarse que trajes había tomado los agarró todos entre sus brazos y salió igual de rápido que había entrado.

Iba a toda prisa por los pasillos de la escuela, ya casi era hora de que comenzaran los talleres. Ya ni tiempo iba a tener de que Hilde le ayudara a elegir un traje y ¡todo por el maldito de Heero Yuy!. Si no se hubiese desmayado la noche anterior, ahora no tenía por que ir casi corriendo al taller de corte de Hilde.

Y hablando del egocéntrico actor, ¿Dónde diablos se había metido?. Ahora comenzaba a invadirle un sentimiento de culpa. "Debía haberme dado cuanta que algo andaba mal cuando no intento besarme. ¡Estaba a solas en su habitación y no hizo nada!. Eso si es de preocuparse."

Por ir pensando en donde se habría metido Heero, no se dio cuenta que uno de los protectores de los trajes había dejado escapar parte de uno de los pantalones y comenzaba a arrastrase por el suelo. Y sin darse cuenta lo piso haciéndole caer con todo y prendas.

-- ¡Ah!, maldita sea – gruño consigo mismo comenzando a recoger los trajes del suelo y acomodándolos de nuevo entre sus brazos.

-- ¿Se puede saber a donde vas con tanta ropa?, ¿a caso piensas donarla?

Duo levanto la vista de forma rápida al reconocer ese frío tono de voz. Y él que pensaba que el frío actor estaba muerto. ¡No tuviera tanta suerte!. Comenzó a levantarse de forma lenta dejando los trajes en el suelo mientras se daba cuanta que Heero no usaba el uniforme. Llevaba un traje azul marino de corte clásico, una camisa blanca con rayas finas de color azul y una corbata roja. ¿De donde podía venir luciendo tan elegante?.

-- ¿Puedo saber donde rayos te metiste toda la mañana? – pregunto con el ceño fruncido viendo fijamente al actor frente a él. Heero cruzo los brazos y entre cerro los ojos clavando su vista cobalto en sus ojos violetas. Sintió por un momento que había lanzado un reclamo. ¿Pero que demonios había hecho?

-- Que tierno de tu parte preocuparte de esa forma por mí – dijo Heero viéndolo fijamente. Un rubor ligero cubrió las mejillas del trenzado. ¡Eso era!… no, realmente no era mentira. Pero no iba a dejárselo saber.

-- ¿Que?, yo no estaba ni remotamente preocupado – dijo a la defensiva haciendo que Heero le viera aun más fijamente. ¿Por qué sería que no le creía?.

-- ¿Entonces a que se debe tu pregunta? - cuestiono de forma fría sin dejar entre ver un ligero sarcasmo en su voz. Duo trago saliva nervioso. Ahora podía darse cuenta que ya no estaba enfermo.

-- Pongámoslo de esta forma – Dijo sonriendo un poco - La persona que te encontró tirado en tu habitación, me estuvo atosigando toda la mañana. Y si no aparecías era capaz de acusarme de tu desaparición. Así que básicamente estaba preocupado por mi, no por ti – dijo de forma triunfal. Al fin y al cabo era cierto. Si Heero no daba muestras de vida, Hilde era capaz de echarle la culpa de su desaparición.

-- De todas formas, es una manera de preocuparte. Aun que finjas que solo era por ti – aclaro Heero sin cambiar su posición haciendo que Duo dejara de reír.

-- ¡Yo no miento! – se dio prisa en recordarle.

-- Claro ya me lo dijiste anoche, pero se me es difícil creerte - ¿pero que le pasaba a este cretino?, ¿Por qué se empeñaba en decirle que era un mentiroso cuando él único mentiroso era él?. Bueno, eso mismo lo aclararían ahora mismo.

-- El león cree que todos son de su condición – dijo de forma acusadora viendo como la mirada cobalto de Heero parecía sorprenderse por segundos. Pero de forma inmediata recupero su forma fría bajando los brazos para verle - El hecho de que tu vida entera sea una mentira, no quiere decir que este envuelta yo en otra.

-- ¿A que te refieres con mi vida entera? – pregunto Heero sin entender sus palabras. ¿Qué había averiguado el trenzado para que le dijera semejantes palabras?

-- A que salió publicado en una revista que eras novio de una chica. Que, ¿es publicidad?, ¿mercadotecnia?, ¿tratas de tapar el sol con un dedo? O…

-- ¿Celoso Duo? – cuestiono Heero volviendo a cruzar sus brazos y dibujando una media mueca en su rostro en forma de sonrisa.

-- ¿Bromeas?, por mi mejor, así me dejas en paz – dijo entre risas. Pero sus mejillas lucían un intenso sonrojo ante la vista del actor. Ya no quería estar allí, tenía que irse lo antes posible.

-- Ya te dije que no cuentes con eso – recalco Heero viéndolo. Duo solo bajo la vista esbozando una sonrisa.

-- Eres realmente extraño – dijo Duo sin mirarlo.

-- ¿Yo soy el extraño? Pensé que lo serías tú – Duo levanto la vista topándose con la cobalto detenida en su rostro. Un profundo rubor le invadió de nuevo haciendo que su corazón comenzara a latir a toda prisa.

-- ¿He? ¿Y yo por que soy extraño? – pregunto sin saber a que se refería el actor. Pudo ver como Heero bajaba los brazos a los costados de su cuerpo y daba un par de pasos acercándose a él de forma lenta. Sus piernas se negaron a moverse, mientras su mirada violeta no perdía detalle de la fría del actor.

-- Por que afirmas que no eres gay y sin embargo… - dijo Heero estirando una de sus manos para rozar de forma sutil la sonrojada mejilla del modelo con sus dedos. Duo sintió como si un fuerte rayo le golpeara la cara y de forma precipitada dio un paso atrás para alejarse de Heero – tu cuerpo reacciona cuando te toco – su cara se cubrió por completo de rojo. Un calor le inundo por completo el cuerpo al sentir los dedos de Heero rozando su mejilla y sus palabras recalcando el hecho. Pero no era por él, de eso estaba seguro y eso mismo le respondería.

-- Como reaccionaría si fueses una chica – dijo curveando sus labios con disgusto. ¿Por qué las manos del actor hacían que su cuerpo reaccionara?

-- Pero da la casualidad de que soy un hombre y eso lo has sabido desde siempre – aseguro Heero sin moverse de su lugar y volviendo a cruzar sus brazos sobre el pecho.

-- Eso podría dudarlo – murmuro entre dientes, para después verlo de nuevo y casi gritarle -
!Lárgate a tu taller!, ya se te hizo tarde.

-- Se nos hizo tarde. ¿Pero antes dime por que me consideras extraño? – cuestiono Heero viéndolo fijamente.

-- Por que no eres curioso – dijo mostrando una sonrisa - Desde anoche te dije que alguien que no fui yo te encontró tirado y hasta ahora no me has preguntado ¿Quién? – Heero volvió a bajar los bazos y dio un paso al frente para quedar junto al trenzado que no dejaba de verle.

-- Y no se te ha ocurrido pensar que si no lo he hecho, es por que ya lo se – dijo levantando de nuevo su mano para dejar deslizar un dedo por el blanco rostro del trenzado haciendo que Duo retrocediera de inmediato.

-- ¿Mm? – cuestiono asustado viendo como Heero solo se daba la vuelta para caminar hasta alguna de las aulas de los talleres. Era imposible que supiera que quien lo encontró era Hilde. O… ¿sería cierto?

Heero se fue mientras Duo salio corriendo rumbo al taller de costura donde estaba Hilde, pero debido a que se le había hecho tarde discutiendo con el actor, solo le dejo los trajes y le aseguro que iría al terminar el taller de teatro. Antes de salir de la clase de Hilde, le dijo que ya había visto a Heero y que estaba bien. Hilde suspiro aliviada y le sonrió dándole las gracias.

Salio caminando a toda prisa del taller de Hilde para dirigirse al suyo. Sin embargo una duda la asaltaba. Heero no había respondido a su pregunta sobre Relena.

-- No, no lo hizo – se dijo a si mismo en voz alta mientras seguía caminando – pero es imposible pensar que sea cierto – se dijo de forma pensativa – ¿que no es gay?, bueno, quizá sea bi…

-- ¿Qué?, ¿quien es bi?

Duo se giro a la carrera al escuchar la voz a sus espaldas topándose con sorpresa con un par de ojos negros viéndolo con burla.

-- ¿Tu eres bi Duo?, mira que guardadito te lo tenías – dijo en son de broma haciendo que un profundo sonrojo iluminara el rostro del trenzado.

-- ¡Yo no soy bi, Idiota!, solo estaba pensando en voz alta. No esperaba que alguien me fuera a escuchar – Wufei comenzó a reír al ver la turbación en su amigo. Mientras Duo aceleraba el paso para alejarse de él. Ya se le estaba haciendo muy tarde.

-- ¡Oye!, espera. Estoy perdido, no se como llegar al taller de fotografía – dijo dándole alcance – ¿puedes llevarme? – Duo se detuvo para verlo de reojo.

-- Debiste haber llegado más temprano Wu. Hoy no puedo acompañarte, ya voy tarde a la clase de teatro, pero sigue este pasillo hasta el final y es el segundo salón de la esquina – dijo indicándole con la mano – y te dejo, por que teatro es mi taller preferido.

-- Si me pierdo en esta ciudad llamada escuela, será tu culpa – acuso Wufei viendo como Duo comenzaba a correr, pero se giraba un poco para contestarle.

-- Pondremos letreros de se busca – dijo entre risas para perderse por los pasillos que le llevarían al salón de clases.

Ya llevaba casi 20 minutos de retraso, solo esperaba que el maestro le perdonara por eso. Cuando llegó al aula abrió la puerta a la carrera y entro pidiendo mil disculpas por haber llegado tarde.

-- ¡Vaya Duo!, por un momento pensé que mi mejor alumno no se había inscrito este año – dijo el maestro llegando hasta el y colocando un brazos sobre sus hombros.

-- Lo lamento profesor, no fue mi intención llegar tan tarde.

-- No te preocupes Duo, tu retardo te da una gran oportunidad. Ya hemos armado las parejas para este año escolar y te ha tocado alguien genial – Duo sonrió de forma luminosa viendo la sonrisa del maestro. Quizá tenía razón y ese año le tocaba hacer todo a su lado. Cuando faltaba alguien de pareja, el maestro se encargaba de acompañarle y eso le servía de mucho a la persona. Ojalá el que dijera que era alguien genial significará que él sería su pareja.

Todos los alumnos ya estaban sentados en parejas distribuidos a los largo de las gradas del teatro. El maestro le condujo hasta las gradas que estaban al frente y le indico con la mano a alguien sentado en la primera fila. Los ojos de Duo se desorbitaron al contemplarlo.

-- Heero Yuy será tu pareja este año. Estoy seguro que serán los mejores. Mi mejor alumno de teatro, con el mejor actor de cine. Esto será realmente increíble. Espero que se lleven bien y que se ayuden mutuamente – dijo el maestro sin darse cuenta de la cara que había puesto Duo al ver al actor frente a él - Bien, ahora que vimos como serán las cosas, vamos a comenzar viendo a Shakespeare. Duo este es el dialogo que veremos – dijo entregando unas hojas al trenzado que permanecía viendo de forma fija la mirada cobalto del actor - Comenzaremos de atrás hacía adelante. Vamos a ver como leen…

La mirada de Duo seguía viendo la cobalto con furia. No era posible que ahora incluso estuviera en el taller de teatro. Y lo peor de todo, ¡iban a ser compañeros de equipo todo el año!. No cabía duda que alguien en lo más alto no lo quería.

Frunció el ceño y se sentó a un lado de Heero sin verlo y sin dirigirle la palabra prestando atención a la primera pareja que subía al escenario. Pero no podía con la curiosidad de saber que hacía allí. Así que suspirando un poco se dispuso a preguntarle, sin verlo.

-- Maldición Heero, ¿qué estas haciendo aquí?, tu no necesitas clases de actuación – dijo entre dientes.

-- Siempre estoy tomando clases, ¿quien te dijo que no las necesito?. No se llega hasta donde estoy sentándose a descansar en el tiempo libre – dijo de la misma forma que Duo, haciendo que el trenzado se molestara un poco por su repuesta.

-- Pero ¿por qué teatro?, tu eres actor de cine. ¿O acaso te has dado cuenta que los verdaderos actores son los que se paran en un escenario y actúan sin ver un prompt(3) o tener un apuntador en el oído? – dijo de forma sarcástica viéndolo de reojo. Pudo notar como las cejas de Heero se arquearon con disgusto, pero no se volteo a verlo para hablarle.

-- ¿Así que no me consideras un verdadero actor? – Pregunto de forma queda - ¿Tu que sabes como trabajo? ¿Me has visto? ¿Has estado conmigo en el plato(4) de alguna grabación?

-- No lo necesito… - dijo Duo dejando descansar su barbilla sobre su mano y viendo al frente. Se hizo un tenso silencio en el que ambos comenzaron a prestar atención al frente y seguían las indicaciones del maestro a los alumnos en el escenario. Pero en Duo aun había una duda – ¿Puedes decirme que diablos paso anoche? – pregunto Duo viéndolo de reojo. Heero hizo lo mismo, luego cerro los ojos – Si, tienes razón, no tengo ningún maldito derecho a preguntarte nada – dijo con fastidio regresando su vista al frente.

Había sido un tonto al pensar que Heero iba a responder una pregunta tan personal. Y además, ¿a él que diablos le importaba lo que le había pasado?. Si estaba en la fase terminal de alguna enfermedad, ¡pues que se muriera!, para lo que le importaba.

-- Tengo muchos problemas – aseguro Heero viendo al frente haciendo que Duo se girara un poco para verle. No pensaba que fuera a responderle y sin embargo, lo estaba haciendo – cuando estoy bajo mucho estrés, suelo perder el sentido. Cuando estaba en la serie infantil comencé con esos problemas. Ese fue uno de los principales motivos para cancelarla – Duo parpadeo nervioso al escucharlo. No sabía que decirle o como responderle. Parecía muy sincero y no tenía por que dudar de lo que decía.

-- No sabía nada de eso. Pensé que estando en esta escuela te quitarías de esas cosas. No estas trabajando actualmente, deberías estar más descansado y disfrutando de la fama que produjo tu última película – dijo Duo a la expectativa. Ni siquiera sabía de donde había sacado las palabras para armar una frase coherente.

-- Esa última película es lo que me tiene estresado. Estoy envuelto en una pelea legal – aseguro Heero recargándose en el asiento y cruzando los brazos sobre su pecho. En ningún momento había volteado a verlo y sin embargo, confiaba en sus palabras. ¿De nuevo una pelea legal?

-- ¡Vaya!, de nuevo le rompiste la cara a un fotógrafo?, deberías tranquilizarte cuando alguien quiere tomarte alguna foto. Ese es el trabajo de los paparazzis, nunca vas a poder mantenerlos a raya. Para eso les pagan – dijo Duo también recargándose en el asiento y cruzando sus brazos detrás de su cabeza viéndolo de reojo. Pero Heero no le veía. Sin embargo, continúo hablando.

-- Ojalá fuera tan simple, pero no lo es. Este problema es muy fuerte y no le hallo salida. Si va a la corte… - dijo suspirando un poco e interrumpiéndose por un momento - estaré en el peor escándalo de mi vida. Eso es lo que fui a ver esta mañana. Por eso no me viste – dijo por fin viéndolo de reojo.

Duo trago saliva nervioso. Jamás había platicado de esa forma con Heero. Era extraño, por que estaban rodeados de alumnos y solo hablaban con murmullos. Sin embargo las palabras de Heero le llegaban de forma clara. Sin verse a los ojos, sin estar uno frente al otro, parecía más fácil hablar así con el actor. No parecían tan malo, ni tan engreído o egocéntrico. Parecía alguien normal, alguien como todos los que estaban en esa aula de clase. Lleno de problemas y contradicciones. Hasta parecía humano y no una estrella inalcanzable.

-- Bien, ahora les toca a la pareja que quiero ver actuar – Duo y Heero se sorprenden al ver al maestro delante de ellos – ¿ya escogieron quien será Julieta?

-- Julieta, ¿que Julieta? – cuestiono Duo sin entender sintiendo que su corazón comenzaba a latir con furia en su pecho. Actuar junto a Heero había sido su sueño por muchos años, antes de que pasara aquel incidente. Y ahora, en clase, podría lograr aquello con lo que había estado soñando por un tiempo. Sin embargo, se sentía profundamente asustado.

-- ¿No estabas prestando atención Duo?, Van a leer un fragmento de Romeo y Julieta, uno de ustedes será Romeo y el otro Julieta – afirmo el maestro viendo a Duo. No le gustaba repetir las instrucciones, el maestro exigía total atención en sus clases y debido a que había llegado tarde y se la había pasado platicando con Heero no había puesto atención a nada y eso al maestro no pareció caerle mucho en gracia.

-- Vamos Duo – dijo Heero tomando a Duo por el brazo - o debo decir ¿Julieta? – Duo volteo sorprendido a ver a Heero. ¿Quién le había dado el derecho a decidir que papel interpretaría cada uno?, ni que fuese el director de la obra.

-- ¿Que te hace pensar que seré Julieta?, ¿por que no lo eres tu? – Duo sintió como Heero tomo la punta de su trenza y la sacudió un poco.

-- ¿Por que será? – cuestiono Heero en tono divertido. Duo Frunció el ceño y le arrebato la trenza de un manotazo.

-- ¿Solo por mi cabello?, bien puedo ocultarlo – afirmo Duo. No estaba dispuesto a que Heero le diera ninguna orden. Aun que fueran compañeros de quipo y tuvieran que esforzarse por obtener buenas notas. No iba a permitir que Heero le dijera que o a quien hacer. Pero Heero solo se dio la vuelta para subir los peldaños que le conducían a la tarima tomándolo de la mano, haciendo que ese gesto le produjera cosquillas en todo el cuerpo.

-- Deja de discutir, tenemos todo el año para intercambiar papeles – dijo depositándolo en la parte alta de la tarima y soltándolo sin avisarle.

-- ¡Oh!, esta bien. Pero la próxima vez tú será Julieta – dijo suspirando de forma resignada y tratando de ocultar su rostro detrás del liberto. No quería que Heero ni nadie viera el sonrojo que había producido el que Heero le tomara de la mano.

-- Como sea – respondió Heero colocándose del otro lado del escenario.

Todo estaba listo, todos en las gradas del teatro guardaron silenció mientras el maestro les observaba desde el centro. Duo comenzó a leer el texto en silenció estudiándolo un poco. Se lo sabía de memoria, pero tener que leerlo con Heero le ponía nervioso y no quería que nada se le fuera a olvidar.

-- Adelante muchachos – fue la orden que dio el maestro y Duo sintió que el estomago se le contraía.

Heero comenzó con la escena, mientras Duo le veía de forma fija, estudiando sus movimientos. Pero contrario a lo que había pensado, Heero solo se limitaba a leer el texto. No se movía, no gesticulaba al hablar, ni siquiera le imprimía matices(5) a su propia voz.

-- Un momento Heero – dijo Duo interrumpiendo la lectura y haciendo que el maestro se parará de su lugar – ¿que crees que estas haciendo?

-- Leyendo, fue eso lo que dijo el maestro – contesto Heero mostrando el libreto. Duo frunció el ceño con molestia y dio dos pasos para quedar de frente al actor.

-- Pero debes actuar al personaje de Romeo, no solo leer las líneas sin ninguna clase de entonación. ¿Y te dices actor? – dijo irritado.

-- ¡Duo Maxwell! – Grito el maestro levantado la voz – no puedes decirle eso al mejor actor joven que conozco – luego se giro para ver a Heero – lo lamento señor Yuy. Si, quizá le falta matizar su voz para leer al personaje, pero estoy seguro que aquí le enseñaremos como hacerlo. Quizá este acostumbrado a actuar en cine, pero en teatro es un poco diferente. No se preocupe, para eso es este curso – de nuevo vio a Duo con molestia – ¿y Tu Duo?, sal de mi clase. No voy a permitir que critiques a nadie por celos profesionales.

-- ¿Celos profesionales? Pero… - trato de decir Duo sintiéndose contrariado. Era la primera vez que el maestro le regañaba por algo y le pedía salir del salón. Sin embargo, Heero estaba interrumpiendo lo que iba a decir.

-- Espere profesor – dijo Heero interrumpiendo a Duo y haciendo que la mirada violeta se girara para verle – yo acepto la critica. Dudo mucho que lo que Duo dijo sea por celos profesionales. Usted mismo comento, cuando nos asigno como compañeros, que Duo era su mejor actor de teatro, entonces sabe lo que hace – el profesor asintió a lo que Heero dijo - Imagínese que yo actúe de la forma en que lo acabo de hacer. Seguramente los críticos me destrozarían y debo aprender a aceptarlo. Así que, quiero escucharlo – el profesor volteo a ver a Duo, luego a Heero.

-- Bien, Duo, di en que se equivoco Heero Yuy – pido el profesor más calmado. Duo se giro a verlo, luego regreso la vista a Heero. Jamás hubiera imaginado que Heero le defendería. ¡Aun que todo había sido por su culpa!, por la pésima actuación que estaba dando. Pero él no tenía por que decírselo.

-- Usted debería decirlo profesor – aseguro Duo viendo al maestro.

-- Quiero escuchar tu critica – dijo Heero viendo al trenzado de forma fría - fuiste tu quien me detuvo, supongo que sabes como es el personaje – un sonrojo cubrió el rostro de Duo. Claro que sabía como era el personaje, se lo sabía de pies a cabeza, sabía como actuaría y en que circunstancias. Y ahora mismo se lo diría al actor. No permitiría que lo dejara en ridículo delante del profesor y sus compañeros de clase.

-- Romeo es un personaje que se enamora de una chica a quien conoció en un baile. Así que debe mostrarse impresionado aun sin saber que pertenece a la familia enemiga. Su voz, su mirada, sus movimientos, todo debe indicar cuan impactado esta con ella. Podrías comenzar moviendo tus brazos para indicar altura, ya que estamos al nivel del suelo, pero se supone que Julieta esta en lo alto de un balcón.

-- Correcto – dijo el profesor sentándose de nuevo - vuelvan a empezar.

Duo volvió a tomar su lugar, mientras veía por el borde del liberto a Heero. Pudo apreciar, como Heero comenzó a caminar a un costado de las bambalinas y le veía fijamente haciéndolo sonrojar.

Heero(Romeo): ¡Se burla de las llagas el que nunca recibió una herida! – dijo Heero caminando más al centro y cubriendo sus labios – pero ¡Silencio! – extendió los brazos hacía Duo - ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el oriente – señalo y luego apunto de nuevo a Duo - y Julieta el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tu, su doncella, la has aventajado en hermosura!...

Un rubor aun más intenso inundo el rostro de Duo al verlo actuar de esa forma. Había un mar de diferencia entre lo que había echo antes y lo que hacía ahora. Se notaba un crecimiento enorme, como si el haber actuado tan mal hubiera sido apropósito. Incluso pudo darse cuenta que Heero no leía el texto que sostenía en sus manos. ¡No podía ser! Heero al igual que él, se sabía el libreto de memoria.

Pudo seguir detenidamente el monologo de Heero al interpretar a Romeo haciendo la escena del balcón. Era su turno y le demostraría que por algo era el mejor de su clase.

Duo(Julieta): ¡Oh Romeo, Romeo! – Viendo al cielo entrelazando sus manos sin leer el texto que llevaba en sus manos - ¿Por qué eres tu Romeo? Niega a tu padre y rehúsa tu nombre; o si no quieres, júrame tan sólo que me amas y dejaré yo de ser una Capuleto – dijo apuntando su pecho.

Heero puso su mano sobre su barbilla y le dio la espalda para disponerse a hablar de nuevo.

Heero(Romeo): ¿Continuare oyéndola, o hablo ahora?

Heero se dio la vuelta para ver de nuevo a Duo, no cabía duda que sabía lo que hacía, actuaba extremadamente bien, como si tuviera mucha experiencia en el ramo, aun que sabía que nunca había salido en una obra.

Duo(Julieta): ¡Solo tu nombre es mi enemigo! – dijo Duo moviendo sus manos para hacer más creíble su desesperación por saber que Romeo era un Montesco - ¡Porque tu eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? – cuestiono a la nada viendo hacía arriba - No es ni manos – dijo señalando las suyas - ni pie – levanto uno para mostrarlo al público que veía - ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre – continuo señalando para cerrar los ojos y abrirlos de forma rápida con pesar - ¡Oh, sea otro tu nombre! ¿Qué hay en tu nombre? – Volvió a cuestionar viendo esta vez al suelo - ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfuma con cualquier otra denominación! – Replico con molestia - De igual modo Romeo – dijo de forma suave - aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora – levanto los brazos junto con su voz - ¡Romeo, rechaza tu nombre; y, a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, tómame a mi toda entera! – termino abrazando su cuerpo con sus manos.

Heero de forma rápida se movió hasta estar cerca del trenzado y en cuanto Duo termino de hablar se dio prisa en responder.

Heero(Romeo): te tomo la palabra – dijo viendo fijamente los ojos violetas de Duo, que parecieron verle por primera vez - Llámame sólo "amor mío", y seré nuevamente bautizado. – Esa expresión hizo que de nuevo un sonrojo pintara las pálidas mejillas del trenzado - ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!.

Un sonoro aplauso se dejo escuchar en todo el salón. Duo parpadeo para voltear a verlos, había olvidado por completo que estaba en un escenario y había alumnos viéndoles y el maestro evaluando "su lectura".

-- Magníficos los dos – dijo el maestro levantándose y sumándose a los aplausos de los alumnos - Sabía que ustedes dos serían una gran pareja. Deberemos preparar algo para fin de curso que les servirá como examen – Heero y Duo solo cabecearon en acuerdo – ahora si pueden bajar. La clase ha terminado, recuerden seguir repasando el libreto, lo seguiremos viendo la próxima clase.

Duo salio de forma rápida del teatro mientras Heero le seguía. De reojo volteo a verlo y frunció el entrecejo con molestia al notarlo cerca de él.

-- ¿Que crees que estabas haciendo allá arriba cuando actuaste tan mal? – pregunto molesto. Sabía que Heero había fingido todo, solo le faltaba la confirmación del hecho. Aun que si Heero decía que no había fingido, no iba a creerle.

-- ¿Estaba probando algo? – Duo se detuvo de golpe haciendo que Heero se girara para verlo con curiosidad. Los alumnos que salían de los talleres les pasaron por la orilla sin detenerse a verlo.

-- ¿A mi? – cuestiono asombrado, creyendo que Heero quería saber que tan bien actuaba. Pero Heero negó con la cabeza y eso le hizo suspirar de alivio.

-- Por supuesto que no, al maestro. A ti ya te he probado y te aseguro que sabes muy bien – esa aseveración le hizo enrojecer. ¿Comos e atrevía a decirle semejante cosa y en pleno pasillo de talleres?, ¿Qué no sabía que alguien podría escucharles?.

-- ¡Eres un idiota!, sabes que no es a eso a lo que me refiero. Lo que quiero saber es ¿Por qué al maestro? – pregunto cambiando de tema. No quería meterse en los asuntos del acoso al que siempre lo sometía. Pero si le intrigaba saber por que estaba evaluando al maestro.

-- Quería saber si era como tu o como el resto de esos aduladores que no les importa lo mal que haga las cosas, siempre dirán que estuvo bien - ¿Aduladores?, no tenía idea que había gente que a pesar de que hicieras las cosas tan mal como lo había hecho Heero al principio, algunas gentes dijeran que estaban bien. Por lo menos él no era de esa clase. Era por eso que Heero le dijo eso, que quería saber si el maestro era como él.

-- ¿Y cual es el veredicto? – pregunto tratando de saber cual era la opinión que tenía Heero sobre el maestro.

-- Actúas bien – respondió Heero viéndolo fijamente.

-- ¡Imbécil! – Grito Duo reanudando su marcha y dejando a Heero parado en su lugar. Una mueca en forma de sonrisa se asomo al rostro de Heero cuando Duo dio la vuelta para perderse en los pasillos rumbo al taller de costura.

Duo sonrió de forma amplia cuando se sintió lo suficientemente lejos de Heero. "Actúas bien", eso era lo que había dicho Heero y esas simples palabras le hacían sentir orgulloso de su trabajo en el taller. Era como haber recibido un premio por su actuación. No podía evitarlo. Heero había sido su inspiración por años y escucharlo decir que actuaba bien era como un aliciente para continuar estudiando.

-- Algún día – se dijo en voz baja – algún día seré un gran actor como lo es él.

Esa misma noche en la sala de estar había una gran algarabía. Los alumnos solían recibir las llamadas de su familia, parientes o novia solo un día a la semana; los miércoles. Las llamadas por cuestión de trabajo se recibían cualquier día de la semana a cualquier hora, para eso no había restricciones de horario. Así que todos esperaban el momento en que algún alumno que viniera de la sala de prensa mencionara su nombre. Todos volteaban hasta la puerta cada vez que esta se abría, todos esperando el momento en el que pudieran hablar con sus seres queridos.

Pero ni Duo ni Trowa prestaban atención a sus compañeros y se dedicaban a jugar ajedrez en una de las mesas a un costado de la televisión. Duo jamás recibía una llamada de alguien de su familia. El único a quien veía era a su padre y este solía sacarlo de la escuela los fines de semana para ir a comer. Era lo mejor que podía hacer, prefería hablar con él en persona que hacerlo por teléfono. Pero desde que había enfermado, debido al primer infarto, ya no salía como antes y era probable que su madre o Solo le evitaran hablarle los miércoles al colegio. Procuraba no darle importancia al asunto y prefería distraerse jugando con Trowa.

Trowa por el contrario, solía recibir las llamadas de su hermana a cualquier hora del día, por lo que esperar una llamada de Cathy el miércoles en la noche, era poco probable. De la única persona que podría recibir una llamada, era a la que veía por las noches en el bar cerca de la escuela, además la veía los fines de semana.

-- ¡Hey Trowa, mira, sales en televisión!

El grito de uno de sus compañeros los distrajo. Tanto Duo como Trowa dejaron de prestar atención al tablero de ajedrez donde jugaban para voltear a ver la pantalla que les señalaban. La televisión mostraba el programa de chismes E! News Live y justo en ese momento pasaban adelantos de los siguientes segmentos. Breves imágenes de Trowa caminando por los pasillos de la sinfónica seguido de algunos otros músicos se dejaron ver.

-- No voy a salir – dijo Trowa desviando su vista hasta el tablero de nuevo – fue una entrevista que le hicieron al solista.

-- ¿Por que no le cambian a otro programa? – pregunto Duo viendo a sus compañeros – ¿por que les gusta ver eso? Solo van a conseguir que se les atrofie la mente – dijo Duo regresando a su juego.

-- Vamos Duo, viendo estos programas, los no famosos como nosotros nos enteramos de lo que hacen ustedes los famosos – dijo el chico riendo viendo a Duo y a Trowa y viendo de reojo como Heero solo levantaba una ceja, pero sin dejar de leer el libro que tenía entre sus manos.

-- Miren, es Relena – dijo otro de los chicos con aire soñador – es realmente hermosa.

Duo levanto la vista para dirigir su atención de nuevo hacía la pantalla, mientras de reojo pudo ver como Heero dejaba el libro para poner atención a lo que la rubia decía por televisión.

Y de nuevo la chica aseguraba que Heero y ella eran novios y deba detalles de su vida y la forma en la que burlaban a los medios para no ser captados juntos. La reportera había cuestionado su veracidad, pero Relena de forma astuta había pedido que confirmara la noticia con Heero.

"Algo totalmente imposible" pensó Duo viendo de forma atenta la sonrisa que la chica mostraba a la reportera "y ella lo sabe muy bien".

Todos giraron la vista al escuchar como la puerta de la sala de estar se azotaba y pudieron ver a Heero saliendo a toda prisa. Duo solo meneo la cabeza en negativa. Era claro para él que el que la rubia hubiera dado tantos detalles de la vida del actor a la prensa le había causado enojo. Pero… ¿y si lo que le molesto es que hubiera dado a conocer que eran novios?

-- ¿Sucede algo Duo? – pregunto Trowa viendo fijamente a su amigo. Un intenso rubor cubrió de forma rápida las mejillas del trenzado. No esperaba que Trowa le estuviera viendo.

-- Duo Maxwell, tienes llamada en la sala de prensa – dijo otro de los alumnos abriendo la puerta y sonriendo de forma amplia.

"Salvado por la campana" pensó Duo en ese momento. Era extraño que alguien le llamara, pero daba gracias a quien fuera que lo hubiera hecho. Así se ahorraba el tener que decirle algo a su amigo. Era imposible mentirle a Trowa y no sabía como responder a la pregunta de ¿Sucede algo?, realmente, por que no lo sabía. Además, a él que le importaba que Heero tuviera o no novia. Peor para la chica cuando se enterara de su condición sexual. Seguramente Dorothy se sentiría dichosa de podérselo restregar en la cara.

-- Deja veo quien es Trowa, no vayas a mover nada – dijo riendo. Trowa solo cabeceo en acuerdo mientras Duo se dirigió a la sala de prensa.

La sala de prensa estaba compuesta por dos amplios salones que contaban con tarimas provistas de una mesa para varias personas con igual número de micrófonos y en la parte baja se daba cabida a las sillas para los reporteros. De vez en cuando se hacían conferencias para los medios. En la parte trasera se habían ubicado 8 cubículos con teléfono, para que aquellos reporteros que necesitaban llamar a sus editores pudieran hacerlo con confianza. Pero ahora también eran usados por los alumnos para hablar con sus familiares.

Duo llego en poco tiempo hasta el cubículo 4 que era donde habían dejado la llamada en espera, la curiosidad era mucha. Dudaba mucho que fuera alguien de su familia, o quizá por fin su padre le hablaba para saludarlo. Ese simple pensamiento le hizo sentirse feliz.

-- ¡Hola, soy Duo! – dijo de forma alegre tomando el auricular con ambas manos.

-- Duo Maxwell, no me conoces, pero me gustaría que me consideraras tu amigo.

Duo se sintió extraño, la voz que se oía del otro lado del teléfono se escuchaba muy joven. Tenía un acento que había escuchado en algún lado, pero no recordaba de donde. Se escuchaba tranquila y sincera en cuanto a ser su amigo.

-- Disculpa "amigo", pero creo que te equivocaste de persona – no quería ser descortés, pero no quería verse involucrado con acosadores por teléfono. Ya era mucho tener a un acosador de forma física como para tener que soportar a otro por teléfono.

-- No, no estoy equivocado, eres Duo Maxwell, modelo de profesión. Te conozco, aun que no personalmente. Y me gustaría que me considerarás tu amigo – Duo estaba a punto de abrir la boca para negarse, pero la persona en el teléfono se le adelanto – espera, antes de que te niegues. Se que hay alguien en tu escuela que te esta molestando…

-- ¿Que? – Duo se sintió asustado, ¿Quién era este tipo? – ¿quien eres? ¿Cómo me conoces?, ¿Qué buscas de mi? – dijo sintiendo que su corazón latía de forma rápida. Si, si había alguien en la escuela que le estaba molestando. Pero eso nadie lo sabía. ¿Cómo lo sabía la persona que ahora le llamaba?

-- Lo único que quiero es ser tu amigo, nada más. Y como te conozco, pues… - dijo interrumpiéndose haciendo que Duo se sintiera desesperado. Quería saber todo lo que la persona supiera. Quizá solo era casualidad y la persona al teléfono había lanzado una afirmación solo para ver si caía y al notarlo interesado había decidido continuar con la farsa. ¿Por qué diablos tenía que ser tan curioso?

-- ¿Pues que?, ¡contéstame! – elevo la voz tratando de obtener respuestas.

-- Tenemos a un amigo en común, solo eso puedo decirte – contesto la voz al teléfono. Pero no le era suficiente saber que tenían a un amigo en común. El tenía muchos amigos, algunos más que otros, no por nada era muy popular en la escuela. Pero…

-- ¿Por que solo eso? ¿Cómo sabes que hay alguien que me molesta? – cuestiono tratando de obtener más información.

-- Solo lo se. Por favor, apunta el número que te voy a dar. Puedes llamarme cuando quieras hablar con alguien a quien no conozcas y con quien puedas hablar de todo. Como te sientes, cuales son tus miedos, como…

-- ¿A caso eres un psicólogo?, Te contrato mi hermano para tratar de convencerme de cambiar los títulos a su nombre? – cuestiono Duo interrumpiendo la palabrería que comenzaba a soltarle. Pero estaba seguro que Solo, esta vez, no tenía nada que ver.

-- No, estas equivocado. No conozco a tu familia. Solo se de ellos lo que han publicado los diarios. De ti se un poco más, pero no puedo decirte como – de nuevo ocultaba las cosas dejándolo intrigado.

-- Y vuelve la burra al trigo. ¡Maldita sea! ¿Quién eres? – volvió a cuestionar totalmente fuera de si. Odiaba que lo dejaran con la duda y esta persona ya le había sacado de quicio.

-- Ya te dije, solo un amigo. Apunta mi numero, puedes llamarme a la hora que sea, yo estaré allí para ti – Duo pudo escuchar como dictaban una serie de números que no se molesto en apuntar – apuntalo, por favor.

-- Mira "amigo", mis problemas los resuelvo solo. Jamás he necesitado la ayuda de nadie y esta no será la primera vez – dijo Duo de forma sarcástica.

-- Solo por no dejar, apunta mi teléfono – Duo suspiro, quizá lo apuntaría para mandarlo investigar después. Volvió a escuchar los números y esta vez si los apunto a la carrera.

-- Ok, ok, ya tengo tu maldito teléfono, pero si estas esperando que te llame, espera sentado, porque parado te vas a cansar – una sonrisa melodiosa se dejo escuchar por el auricular. Duo parpadeo sin comprender – ¿que fue tan gracioso?

-- Eres tal cual me lo habían dicho. Duo Maxwell, cuídate.

-- Espera, espera – pero del otro lado solo se escucho el sonido de línea ocupada – no me dijiste tu nombre – dijo colgando el auricular.

Salio de la sala de prensa pensativo. Ni siquiera escucho el nombre del chico al que debía llamarle para que fuera a contestar la llamada al cubículo que había dejado. Estaba confuso y lleno de preguntas referentes a la llamada.

¿Quién era la persona que le hablo? Y sobre todo ¿Por qué le hablo? ¿Sería de Heero de quien hablaba cuando dijo que sabía que alguien le molestaba? No, eso era imposible. En la escuela nadie sabía todo lo que Heero le torturaba. Ni siquiera Trowa, que era su mejor amigo, lo sabía. ¿Cómo iba a saberlo alguien a quien no conocía? ¿O es que si lo conocía?

"Tenemos un amigo en común"

¿A caso sería Wufei?, si, pudiera ser el chino. Wufei le conocía muy bien, claro que no más que Trowa. Pero sería imposible que Trowa hubiera contado algo de su vida a otra persona. Además Trowa se la pasaba en la escuela, las únicas veces que salía era a la sinfónica y allí estaba su novia. Y de los que estaba 100 seguro, es que quien le había hablado era un hombre. Y Trowa no sabía lo de Heero. ¡Nadie sabía lo de Heero!.

-- ¿Maldición quien era esa persona? – se dijo agitando fuertemente su cabeza antes de entrar de nuevo a la sala de estar.

Entro justo en el momento en que en pantalla se mostraba a un chico rubio sonriente. La mirada de todos estaba puesta en la pantalla, incluida la de Trowa. El chico daba una entrevista y mencionaba lo emocionado que se sentía de formar parte de la sinfónica y poder interpretar su primer solo.

-- ¿Compañero tuyo Trowa? – pregunto Duo sentándose en su sitió y haciendo que Trowa le viera.

-- Si, es un amigo y se llama Quatre Rabeaba Winner, toca el violín.

-- ¿Winner?, pertenece a una de las familias más ricas de Beverly Hills – dijo Duo sonriendo – no creí que tuvieran un hijo que fuese músico.

-- Quatre es un genio tocando el violín. Entro a la sinfónica hace poco más de un año y casi desde el comienzo formó parte de la primera platilla de músicos. Rebasó con creses a los más avanzados. Doy gracias por que no toca la flauta, me hubiera quitado mi puesto muy rápido – Duo comenzó a reír ante las palabras de su amigo – es una persona muy dulce, te agradaría mucho si lo conocieras. Jamás había conocido a una persona como él. Es en extremo sensible, jamás vi a alguien llorar cuando toca. Es un verdadero ángel.

-- Trowa – dijo Duo viéndolo fijamente – que tu novia no te escuche hablar así de otra chica, esta bien que hayas dicho eso de este chico pero si lo haces con una chica, la vas a poner celosa – un ligero color rosa tiño las mejillas de Trowa.

-- Y bien, ¿quien te llamo? – pregunto Trowa cambiando abruptamente de tema.

-- No tengo la menor idea – la cara de Trowa mostraba un signo de interrogación cuando escucho la vaga respuesta de Duo – en serio no supe quien era – reafirmo el trenzado al ver que su amigo no parecía entender - En un principio pensé que era un error, pero creo que no. Aun así solo tengo un número telefónico, ni siquiera tengo un nombre, me dijo que le llamara "amigo" y que si quería hablar de algo, le llamara a cualquier hora.

-- Eso es extraño, ¿no será algún acosador que te vio en algún comercial y le gustaste?.

-- Eso pensé, pero que ni crea que le voy a llamar.

Duo levanto la vista cuando sintió que alguien le veía. Se topo con sorpresa con un par de ojos cobalto fijos en su rostro. Le miraba con el ceño fruncido y la boca curveada. ¿Qué no se había ido ya? Cuando entro a la habitación ni cuenta se había dado que Heero había vuelto. Su mirada de nuevo le perturbo. Dos acosadores era mucho para él. No quería seguir en ese lugar sintiendo como su corazón latía a toda prisa. Así que se puso de pie para despedirse de Trowa.

-- Sabes Trowa, estoy agotado, jugamos mañana. ¿si?. Ya tuve suficiente el día de hoy. Comenzando con los reclamos de Hilde por lo que ya sabes, luego sus regaños por haberle llevado trajes grises y azules en lugar de solo negros, para terminar de rematar la montaña de protestas por no querer usar el Arman. Por suerte había un Yves St Lauren entre los que le lleve, si no, no se que hubiera hecho. A veces creo que Hilde me sobreprotege mucho. Yo no soy ni su novio ni su hermano – dijo en tono molesto.

-- Pero ella igual te quiere – completo Trowa.

-- Quiere, pero matarme – dijo Duo cambiando su molestia por una risa – te veo mañana amigo.

-- Si, hasta mañana Duo.

Trowa siguió con la mirada al trenzado hasta que este salió de la habitación. Pudo ver como la mirada de Heero también le había seguido. Era muy extraño que Heero hiciera eso con Duo y no era la primera vez que lo sorprendía haciéndolo. La mirada de Heero se detuvo sobre la verde por segundos. Se había dado cuanta que le observaba, pero luego la desvió de nuevo hasta su libro. Al parecer no le importaba que alguien le sorprendiera viendo a Duo de esa forma, o quizá solo fingía no importarle.

"Quizá es hora de averiguar ¿Por qué?"

Trowa se dio prisa en levantar el juego de ajedrez y acomodarlo dentro de su estuche. Quizá Duo tenía el domino y las cartas ocultas bajo la cama; él tenía el ajedrez y las damas chinas, esas no necesitaban ser ocultadas. Se levanto del sillón que ocupaba con el estuche bajo el brazo y camino hasta el sillón que ocupaba Heero donde seguía leyendo. Un pequeño taburete descansaba a un costado del sillón, al parecer nadie quería estar cerca del actor y no los culpaba, el actor era sumamente frío y no parecía querer la compañía de nadie. Así que se sentó quedando muy cerca de él.

-- ¿Puedo saber que significa esa mirada tuya cuando vez a Duo? – pregunto Trowa en voz queda haciendo que Heero solo le viera de reojo enarcando una ceja.

-- Quizá lo mismo que significa la tuya cuando hablas de tu amigo el violinista.

Trowa se sorprendió por el comentario del actor, abrió la boca para tratar de decir algo, pero termino por cerrarla al no saber que decir. Se levanto de prisa de su lugar dándose la vuelta para irse, pero antes Heero le comentario en voz baja.

-- Supongo que Duo no lo sabe, ¿se lo dirás algún día? – Trowa solo medio volteó para verlo.

-- Quizá – dijo dándose la vuelta para salir de la sala de estar.

Continuara…

(1) Biper : Por este lado del mundo se conoce como biper a ese cuadrito(grande o chico, hay de diversos tamaños) donde recibes mensajes de texto, las principales marcas por acá son Skytel y multibip. Yo personalmente le digo chilladera, por que hace demasiado ruido cuando recibes un mensaje. En España se conoce como busca.

(2) Maratón: Yo se que todos deben conocer los maratones, pero en esta caso lo estoy utilizando como un sinónimo de juerga, ya que ellos disfrazan la palabra con otra para que los maestros no sepan de que hablan. Duo se va con sus amigos a la sala de estar a jugar Póquer o domino y apuestan y beben. ¿Creen que se le iba a olvidar tan fácil los juegos solo por que estuvo en detención?

(3) Prompt: El prompt es una pantalla que se pone detrás de las cámaras y a la vista de los actores, presentadores o conductores para que sepan que tienen que decir. ¡Eso es recibir ayuda! El problema es cuando no ven o su dicción esta por los suelos, jejejeje.

(4) Plato: Se conoce como plato al set de filmación.

(5) Matizar: Como les explico este término. Matizar la voz es darle sube y bajas para que no se escuche todo de una misma forma. Pongamos un ejemplo: No lo es lo mismo escribir "largo", que "¡largo!" o que "¡LARGO!". Si matizamos estas 3 palabras. Sería un largo de forma sutil, o en voz baja. El siguiente ¡largo! Sería imprimiendo algo de autoridad indicando que se vaya y el último ¡LARGO! es gritando, indicando que no habrá opción y debe irse. Esto es matizar la voz. Ojalá me haya dado a entender.

Notas de la Autora:

Yo pensaba dejar este capitulo un poco más adelante, cuando la premiación de los E! terminara, pero creo que es mejor cortarlo antes. De todas formas ya llevo 29 hojas y si meto los premios creo que me voy fácil a 50, jejejejeje.

Yo dije que Quatre no iba a salir y lo estoy cumpliendo, solo ha salido nombrado no esperen verlo como personaje interactuando con los otros. Como ya les he dicho y en la parte de arriba, donde dice Pairings aclaro, solo es 1x2. No me voy a meter describiendo otras parejas, solo son Heero y Duo, nadie más. Aun que eso no quiere decir que no mencione otras parejas, solo no voy a detallar sus relaciones.

Pido mil disculpas a Dark por olvidarme de nombrarlo en el pasado capitulo, sorry Dark, se me perdió tu nombre, pero sabes que te tengo en mis pensamientos siempre Jefe!!!

Y como siempre, agradezco a mis amigas por estar allí: Faby, Bony, Claudia y Marlene.

Comentarios, sugerencias tomatazos a:

Review contest:

Kaede Sakuragi: Bueno como bien dices, la pareja principal es Heero y Duo, el resto esta implícito, ya ustedes irán viendo. Espero que te siga gustando esta historia.

Karla: No pienso abandonarlo, pero será uno de los más cortos que haya hecho, jejejejeje.

Denisse: Pues creo que no pasaron muchas cosas de las que decías, jejejejeje. Por que lo de la foto, nunca menciono que Wufei este sobre Duo, es más Duo esta solito en la foto y el evento, se quedo para el siguiente capitulo. Espero que te guste como me quedo el cap 3, yo se que te vas a reír con ese Wu y sobre Trowa y Quatre, jejejejeje, solo implicito, nada de descripciones, jejejejeje.

Mi Koushiro Yamato: Eres capas de destruir la escuela?, debo avisarles a Luis, Balta y Jacob para que peguen una foto tuya en la parte baja y te prohíban la entrada, jejejejejejeje. Cierto que hace siglos que no sabía nada de ti, aun que había visto tus comentarios en los fics de Yugi, espero que la U te de tiempo de leer todas estas locuras. Por cierto, ahora estoy en la mañana, digo, por si gustas ir a distraernos, digo, a platicar, jejejejejej, serás bienvenida. Y ya ves, la relación de Trowa esta implícita, pero bien clarita, jejejejejeje. Y sobre la horrografía, el word me ayuda, yo jamás pasé de 4 en la materia :P. Pero como no reviso el texto luego que lo subo, solo que aparezca completo, no se que detalles me puso. Ojalá te guste el cap 3.

Dark Mouse: Espero que te haya gustado el cap 3 y con respecto a lo que dices, jejejeje, ya lo veras con forme pasen los caps.

Kana Yuy: Si parecía oración pero quedaba perfecta, jejejejeje. Ojalá te haya gustado el cap 3.

Kayla: No, el proyecto sigue en pie, aun que creo que me tardo por que hago los caps largos. Pero bueno, espero que te guste como va quedando.

Keysie-chan: Si tengo msn de Hotmail, es igual al de yahoo, solo agrégale el 71 al final de mty y antes de la arroba. Sería maryluzmty71, luego viene el arroba Hotmail. Lo que pasa es que esta cosa la borra. Ojalá te haya gustado el cap 3

Duo Shinigami Maxwell de Yuy: Ya fui, solo el sábado, conocí a Jun y me falto otra chica por que ella iba el domingo. Ahora si había cosas de Gundam! Feliz de la vida. Ojalá nos veamos en la de Marzo. O si quieres conocerme, búscame en la casa de la cultura los sábados, 3er piso, dibujo de manga avanzados. Los profes saben quien soy, generalmente me siento frente al pizarrón. De 10 a 1, estoy allí. Y no, ya no puedo subir caps tan rápido como antes, culpa del cable, jejejejej, antes solo tenía señal abierta y prefería escribir.

Bulma Chan: Ojalá no hayas esperado mucho, jejejeje. Y espero que te haya gustado el cap 3.

Hikaru Itsuko: Esta clara la pareja de Trowa, pero como dije, no los voy a poner interactuando. Ojalá te haya gustado también este capitulo.

Uru Yuy: Hola Uru!, pues la pareja principal sigue siendo Heero y Duo, pero Wu, como viste, saldrá poco solo para darle sabor al caldo, jejejejeje. Ojalá también te haya gustado este capitulo.

Chipita: Si, es Quatre, pero como dije no saldrá, mas que nombrado (Maryluz maniatando a Carmín para que no cuente nada de lo que sabe) Espero que te haya gustado el cap 3, jejejejeje.

Karla: Me tardo, lo se, pero trato de tenerlo lo antes posible. Por eso corte lo de los premios, por que casi no estaré en casa y no tengo lap donde trabajar, así que lo de los premios se va al otro capitulo y quizá este más rápido que este.

Angeli Murasaki: Waaaajaaaa, Duo sobrevivir a los metodos de Heero?, he, este, jejejejeje. Mejor dejamos que sigas leyendo los capítulos, jejejeje.

Oriko Asakura: Algunas cosas si, algunas no, jejejejeje. Me gusta dejar las cosas en suspenso, es plan con maña, jejejeje. Así las hago que sigan viniendo a ver que sucede con la historia, jejejejeje. A ver si le atinaste a la pareja de Trowa, hasta ahora, todos han atinado, jejejeje, es que era bastante obvia, jejejeje.

Asakura Maxwell: No, con Wu no, es con toda la bola de resbalosas que rodean al trenzado, jejejejejejeje. Espero que te haya gustado el cap 3, jejejeje.

Sayriu sama: Jejejeje, me hiciste rei Sei, procurare no preguntarte por una critica, jejejejeje. Ojalá te haya gustado el cap 3.

Eri: Estoy actualizando tan pronto puedo. Me encantaron tus razonamientos, no me molesta que sean tan largos, al contrario, me encanta leerlos. Ya iras viendo todas tus dudas resueltas conforme pasan los capítulos. El final de la historia es lo primero en lo que pienso antes de escribir el capitulo 1, así que hasta eso esta ya en mi cabecita loca, jejejeje. Ojalá el capitulo 3 te haya gustado y haya despejado algunas dudas y se que te dejará con más, jejejeje.

Dark Elliott!! : sorry jefecito, no me apunte con su esfera de enregia, ya deje un comentario general mas arriba pidiendo disculpas, Sorry, sorry!!

Carmin: Paciencia? (maryluz viéndola con cara de , "si como no"). Espero que ahora si no me presiones mucho amiga, ya te conté muchas cosas que tengo planeadas para esta historia, pero no le digas a nadie, que nadie debe saber, jejejejeje. Y ahora si podrás leer (se que primero lees esto, jejejeje) la escena de Duo Julieta y Heero Romeo, jejejeje.

Sarahi: Cuando creo una historia, ya tengo definidos a los personajes, sus parejas y hasta su final. En mi historia Quatre no esta contemplado para aparecer interactuando con todos. A mi no me gusta a Heero con otra persona que no sea Duo. Simplemente no puedo imaginarlo así. Heero siempre se interesara en Duo y Duo en Heero en cualquiera de mis historias puedes verlo. Puede haber alguien más interesado en esos dos, pero ellos interesados en alguien más, jamás.

Ariadna: Si he visto esas dos historias, aun que no las he leído. No leo crossovers cuando no conozco la segunda historia y eso me pasa con los caballeros del zodiaco, dudo mucho que pueda entenderle. Y la otra la leeré apenas tenga tiempo. Ojalá te guste el cap 3.

Nishi: Pues siguiendo tu sugerencia, jejejeje. No se cuanto me he tardado, solos e que son menos hojas. Espero que te guste este cap.

Asr: Y yo que creí que iban a terminar odiando a este Heero --, bueno, quizás más adelante, jejejejejeje. Ojalá te haya gustado el cap 3.

Shio Zhang: Te refieres a la propuesta de Heero?, jejejejejeje. Ya lo veremos después, ya ves que se sigue negando. Pero ya veremos que s eme ocurre para que acepte (Maryluz vuelve a cubrir la boca de Carmín) Ojalá te haya gustado este cap.

Sei Kinomiya: Wufei con Duo sería algo difícil, por que Wu es Hetero y le interesan más las chicas que andar detrás del trenzado. Aun que cada que puede aprovecha para hacerle una que otra broma. Peor no te apures por los celos de Heero, esos sis e van a presentar, aun que ya veras como, jejejeje.

Taose: Sigo sin creer que les haya gustado el Heero que describo. No cabe duda que las cosas no siempre resultan como una las planea, jejejejeje.

Misao Maxwell: Si el último review fue en el final, esos no puedo responderlos por que ya no hay más capítulos. Luego veré que dices y tratare de responderte. Pero te he mandado correos personales, de esos no he recibido respuesta.

Luria: Las respuestas a tus preguntas las tendrás con forme pasen los capítulos, jejejeje. De momento el que se ha dado cuanta de lo de Trowa es Heero.

Dark Angel: Imaginación es lo que me sobra, deberías ver cuantos fics inconclusos tengo en mi carpeta con la promesa de los terminare cuando termine este?, luego surge otro nuevo y continuo con ese en lugar de seguirle con los que tengo pendientes, jejejeje. Por suerte, son fics no publicados, los publicados los llevo a buen fin (menos uno que no es de Gundam). Así que no te apures, este lo voy a terminar, de todas formas es cortito. Ojalá te guste el cap 3.

Gelsy: Claro que si!!!, procuro acabar todas mis historias.

32 reviews!!! OO!, ya se me hacía que no terminaba de responderlos, jejejejeje. Gracias a todos por sus amables comentarios!