Tortura
Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2
Category: Yaoi
Raiting: Shonen ai , PG-13.
Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos.
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Dialogo -
" Pensamientos "
CAPITULO 6
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Jamás en sus veinte años de vida se había sentido más avergonzado…
Bueno, no se puede contar como vergüenza la vez que estaba compitiendo en la plataforma de saltó en trampolín. Tenía 11 años y era la primera vez que pasaba a semifinales en la escuela. La natación siempre fue su deporte preferido y el único que podía practicar libremente, ya que no producía musculatura en exceso, solo que no era muy rápido. En clavados no era experto y no le agradaba mucho eso de estarse estrellando contra el agua. Pero en el último año, había mejorado bastante al grado que paso a semifinales en salto en la plataforma de 10 metros. El día de la competencia había muchas celebridades, padres famosos de hijos igualmente famosos o con aspiraciones de serlo. Incluso se había dicho que la competencia sería televisada. Otra más de esas excentricidades de famosos, que solo servía para ponerlo nervioso.
Entre esos famosos estaba su padre y sus hermanos: Solo y Middie, de la señora Maxwell no se tuvo noticias ese día, estaba seguro que su madre había preferido pasarse el día en el salón de belleza que ir a verlo competir en la escuela. Pero no importaba, mientras su padre estuviera allí. Estando en la plataforma, centro su mirada en ese hombre alto y delgado que le veía orgulloso, Solo parecía estar viendo a las chicas en traje de baño y Middie platicaba animadamente con alguien en las gradas bajas, solo su padre le observaba atentamente. Sonrió agitando la mano para indicarle que lo había visto, recibiendo una señal de su padre en respuesta, se preparó mentalmente, aspiro suficiente aire y entonces se dejo caer logrando una calificación casi perfecta…
"Si no fuera porque mi traje de baño quedo flotando justo en medio de la piscina" – se dijo con cierto coraje. Y hasta ahora, era fecha en la que Solo a veces solía recordarle el incidente entre risas burlonas.
Tampoco se puede contar como vergüenza, la ocasión en que se presentó a un casting vistiendo como Vikingo… la prueba era de canto, no de actuación y le pasaron los datos mal a Noin. Sin embargo eso le valió la entrada a uno de los comerciales de comida enlatada. Su vergüenza inicial se convirtió en anécdota graciosa.
Y otra más cuando…
"¡Ok, ok, he tenido ocasiones más vergonzosas que la que Heero me hizo pasar con Erick anoche" se dijo mordiendo de forma ruda la manzana que tenía al frente.
Si no hubiera sido porque Erick le conocía desde hacía años, no sabía que hubiese pasado con él ese día cuando seguramente todos estuvieran enterados. Seguramente la prensa también lo sabría y a esas horas habría una guarda enorme de reporteros, a la salida del colegio, tratando de saber si era cierto.
"Yo soy Heero Yuy, actor de profesión, estudiante del segundo año y amante de Duo…" – Argh! – gruño para si mismo.
¿Como olvidar esas palabras, el simple echo de recordarlas hacía que un ardor recorriera por completo su cara. Erick había volteado a verle con la boca abierta por la sorpresa y él se había quedado mudo sin saber que decirle. Pero pocos segundos después, Erick había comenzado a reírse sin control, sorprendiéndolo a él y al propio Heero que no había apartado la vista de su amigo.
"Creyó que Heero estaba bromeando" – se dijo a si mismo viendo de forma desinteresada la mesa del comedor donde estaba sentado junto a Hilde y frente a Erick - "Como se nota que no conoce al témpano de Hielo Yuy. Ese actor tan frío jamás bromea, o se ríe"
Erick se había carcajeado de lo lindo, tirándose al suelo con las manos en el estomago. Si no lo conociera bien, hubiera llamado a los médicos creyendo que tenía algún tipo de ataque. Pero no, Erick era de los que se reían de esa forma cada vez que algo les causaba gracia y no cabía duda que lo que Heero había comentado le había hecho reír.
Vio como Heero parecía desconcertado al ver la reacción del moreno-rubio, no sabía si sentirse agradecido o asustado por el hecho de que hubiese sido Erick a quien se lo dijo y no a otro. Quizá si se lo hubiera comentado, por ejemplo a Trowa, hubiera reaccionado de forma distinta y le hubiera creído cada palabra. Pero eso le dejaba la duda… "¿Heero quería que supieran de su interés en hombres, ¿no era tanto como estarse declarando gay, ¿Debería estar preparado para una revelación de ese mismo tipo en fechas cercanas?"
Si no fuera por que conozco a éste Don Juan rompecorazones, ten por seguro que te hubiera creído todo – dijo Erick entre risas y secando las lágrimas que le habían causado – eres un gran actor – dijo sin poder contenerse de reír – ¿mira que decirme eso de que son "amantes" de una forma tan seria, por poquito y me lo trago, casi, casi caigo en su juego – dijo sin parar de reír.
Duo había sentido que el alma le regresaba al cuerpo con las palabras de Erick que incuso se pudo dar el lujo de soltar una carcajada. Pero era una carcajada nerviosa, sin embargo Erick no podía imaginárselo. Heero solo le vio frunciendo el ceño y se despidió de forma rápida dejándolo a solas con el moreno-rubio.
Erick quería salir en ese momento para contarles el chiste a sus compañeros de maratón. Pero bien sabía que una vez revelado el asunto, comenzarían a vincularlo con el actor y los rumores sobre la sexualidad de Heero se verían nuevamente renovados. Tuvo que explicarle a su amigo sobre esos rumores y lo que podría causar si comentaba algo de lo sucedido y no solo lo que podría causarle a Heero, también a él.
Solo te diré algo Duo – dijo Erick de forma sería – si tu amigo se la pasa haciendo este tipo de bromas, tarde o temprano van a perjudicarle; tanto a él como a la persona que haya elegido como su blanco; en esta ocasión tu. No te preocupes por mi – dijo al ver la mirada de Duo – yo no diré nada, pero si lo hace de nuevo delante de otros… no te aseguro que guarden silenció. Y ahora vamos a mi habitación por las cosas que te traje – dijo volviendo a reír y sacando a Duo por el cuello para arrastrarlo por el pasillo hasta llegar a la habitación que le pertenecía.
Duo levanto un poco la vista para fijar su mirada violácea en la persona que ocupaba, como siempre, la mesa cerca de la de ellos. El actor estaba sentado solo, como cada mañana, leyendo el diario, no le pareció extraño que declinara la invitación de Erick de sentarse con ellos. Pero se le hacía extraño que ahora no tuviera el libro de derecho en sus manos, quizá después de todo, doblegaría su orgullo y se disculparía con su madre. Habiendo visto la película, podía afirmar que Heero había usado parte de su vida para darle mayor realismo a su actuación.
¡Y vaya que le había resultado, seguramente además de la nominación al Globo de Oro, también obtendría una nominación al Oscar.
Sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal, cuando vio como la mirada de Heero se despegaba del diario para centrarla en él. Por incontables segundos sus miradas chocaron. Podía sentirse perdido en ese azul cobalto de hielo que le miraba de una forma detenida, sosteniéndole la mirada sin apartarla. Frunció el ceño ante el escrutinio, no estaba dispuesto a dejarse vencer por ese engreído y antisocial, así que no aparto la mirada y siguió viéndole con furia. Después de todo, tenía grandes motivos para estar enojado con él. Quizá Erick no le había creído, pero bien sabía que debía proteger su imagen para poder lograr tan siquiera la nominación al Oscar.
"¿Y desde cuando me preocupo por su imagen, debería estar preocupado por la mía no por la de él", se dijo con molestia al reconocer que había pensado en el actor antes que en si mismo.
Sus ojos se abrieron de forma enorme, cuando pudo ver como los dedos de Heero -que aparentaban seguir sosteniendo el diario, pero se movían de forma rítmica sobre la imagen- le señalaban una fotografía en la parte posterior de la sección que leía. Como no estaba muy lejos, la foto la podía ver bien, más no de forma clara. Sin embargo, las enormes letras que señalaban el titulo del articulo si las había podido leer.
"¿Quien es la nueva conquista del actor Heero Yuy?"
"¡Maldición!" – tragó saliva sintiendo que se le hacía un nudo en la garganta – "¿Alguien nos vio?" – se pregunto de forma nerviosa. Después de todo, alguien debía haberlos visto, estaban en un parque público, rodeados de turistas con cámaras fotográficas y de video y Heero no era precisamente un desconocido.
Sintió que el sudor comenzaba a perlar su frente debido al nerviosismo. No quería que alguien le fuese a tachar de gay, ¡el no era gay! Y el echo de que su cuerpo reaccionara ante las caricias que Heero le proporcionaba no quería decir nada. Estaba totalmente seguro que si fuese una chica la que lo hiciera, su cuerpo reaccionaría igual.
Sintió como el agua helada salpicaba su rostro y de forma inmediata volteo para todos lados buscando al culpable. Vio como Erick sostenía en la mano un vaso y metía sus dedos para tomar unas gotas del líquido transparente y salpicarlo.
¡Hey! – Replico al sentir que era salpicado de nuevo – deja de hacer eso – reclamo frunciendo el seño para ver los ojos marrones de su amigo.
Pues entonces regresa de donde quiera que andes – dijo de forma sería el moreno-rubio – Hilde te esta hablando desde hace rato y parece que le estuviera hablando a la pared. Por eso mismo te desperté arrojándote agua a la cara.
Si Duo, ¿que es lo que te sucede? – Pregunto Hilde algo preocupada – desde hace rato estas muy serio y tu no eres así.
No pasa nada Hilde – dijo Duo dejando el corazón de la manzana en su plato – es solo que estoy algo cansado.
Bueno, entonces ¿puedes contestarme lo que te pregunte? – cuestiono Hilde viéndolo fijamente.
Me vas a disculpar, pero no te escuche – dijo Duo volteando a verla.
¿Por qué dejaste que Dorothy te besara? – Cuestiono Hilde de forma neutra – ¿estas saliendo con ella?.
Duo parpadeo sorprendido, ya había olvidado ese beso, en su cabeza solo existían los besos de Heero y eso era lo que le perturbaba. Si Dorothy lo había besado, solo había sido una reacción involuntaria de la rubia, estaba seguro de eso y Hilde no tenía porque preguntarle nada sobre ello. Eso le hizo fruncir el seño y ver a su amiga de esa forma.
No estoy saliendo con nadie Hilde y si lo hiciera ¡estoy en todo mi derecho, tu y yo ya no somos novios, ¿A caso lo has olvidado? – dijo de forma ruda levantándose de la mesa y tomando sus cosas para salir del comedor dejando a sus amigos muy sorprendidos por su reacción.
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Atravesó a toda prisa los pasillos sin detenerse a saludar a nadie, estaba muy molesto, mucho muy molesto. Sentía que la sangre le hervía y la preocupación le estaba matando. Se detuvo de golpe al ver el rumbo que llevaban sus pensamientos y se recargo en la pared cerca de la dirección. Estaba enojado con Heero, con Heero no con Hilde y se había desquitado con la morena por una pregunta inocente.
"¡Maldición!" - Se dijo a si mismo golpeando su frente con la mano.
Estaba asustado al haber medio visto la nota en el diario que traía Heero y eso le había echo enfurecer. Pero Hilde no tenía la culpa, ella siempre le reclamaba cuando salía alguna nota que le relacionaba con Dorothy y todo porque Hilde sabía como era la rubia y solo se preocupaba por él, como los amigos que eran.
"Soy un desgraciado" – se dijo con pesar – "Ella no se merecía esas palabras"
Comenzaba a sentirse como un volcán a apunto de estallar. La tensión que Heero y sus acosos le estaban provocando le hacia reaccionar de una forma en la que jamás había reaccionado. El no era de los que se enojaba con tanta facilidad y desde que Heero había entrado al colegio, sus lapsus agresivos se hacían cada vez más frecuentes.
"Un día de estos voy a terminar golpeando a alguien… y no será precisamente a Heero. Por más que me gustaría hacerlo."
Tenía que hablar con alguien acerca de lo que estaba pasando con el actor como una forma de desahogo, pero ¿con quien?. A Hilde no se lo podía contar, ella era mujer y probablemente no entendería como él, siendo un hombre, se dejaba manipular por el actor. Tampoco se lo podía contar a Trowa. Trowa era su mejor amigo y era precisamente esa amistad la que le impediría decirle algo, se sentiría muy avergonzado al confesarle como reaccionaba su cuerpo ante las caricias de otro hombre. ¡Que pensaría Trowa, seguramente que era gay… ¡pero no lo era!. Y Erick… no, Erick menos, seguramente pensaría que era una broma. Y su reputación no le ayudaría a que alguna autoridad en la escuela le pudiera creer.
"Por eso dicen que crea fama y échate a dormir" – se dijo con pesar. En estos momentos su fama de bromista no le ayudaba en nada – "¿Que hago?" – se cuestiono dejando descansar su cabeza en la pared y metiendo su mano libre a la bolsa de su saco. Pudo sentir que dentro había una pequeña tarjetita y la saco para verla. Había un número telefónico apuntado y una sola palabra… "Amigo".
"¿Amigo?…"
A sus recuerdos llego aquella llamada telefónica que pensó era un acosador. Le dijo que podía llamarle a cualquier hora y en cualquier momento. Esa persona no era precisamente su amigo y según sus propias palabras, no se conocían personalmente. Esa persona o ese "amigo", sabía que había alguien que le estaba molestando. ¿Podría confiar en él como para hablarle sobre Heero y sus acosos, ¿Quién podrían confirmarle que no era un periodista tratando de obtener información?. Tenía que arriesgarse, necesitaba hablar con alguien antes de que fuera a estallar contra alguien más. Después le pediría disculpas a Hilde.
Camino rumbo a la dirección, sabía que era temprano, aun faltaban 30 minutos para que la primera clase comenzara, pero sabía que Silvia, la secretaría del director, estaba ya en su lugar. Así que entro al despacho y sonrió de forma luminosa viendo a la rubia que tecleaba en su computadora algún trabajo.
¡Hola Silvia! – saludo de forma efusiva el trenzado. Silvia dejo de teclear y se volteo sonriendo a verle.
¡Que tal Duo, veo que madrugaste hoy. ¿Puedo ayudarte en algo? – dijo de forma amable. La nieta y secretaría del director era la dulzura en persona y siempre le ayudaba cuando necesitaba algo. Solo esperaba que ahora no le fuera a decir que se esperara hasta el miércoles, que era cuando estaban permitidas las llamadas a particulares.
Necesito tu ayuda – dijo de forma seria sentándose al borde del escritorio y tendiéndole la tarjeta a la rubia – necesito llamar a esta persona – la rubia levanto la vista para verle, pocas veces le veía así de serio, siempre era bromista y risueño, por lo que supo que realmente necesitaba hacer esa llamada. Así que sonrió y cabeceo de forma afirmativa.
Toma la línea 4 en la sala de prensa Duo, solo tienes 30 minutos antes de que suene la campana de inicio de clases.
¡Gracias Silvia, eres un encanto – dijo besándola en la mejilla haciéndola sonrojar, para después salir corriendo y entrar a la sala de prensa.
Vio como el botón de "Line" parpadeaba en color verde, indicando que la línea que Silvia le había prometido estaba libre. Tomo el auricular entre sus manos y pulso el botón escuchando el sonido que la línea abierta produce. Vio por enésima vez el número que el mismo había apuntado en esa tarjeta sin animarse a marcar. Suspiro un poco y comenzó a teclear sintiéndose algo nervioso.
Escuchaba que el teléfono timbraba por tercera ocasión, pero aun no había respuesta. Le habían enseñado que si una persona estaba en casa, respondería máximo a los 5 timbrazos del teléfono. Si no lo hacía, era porque no estaba. Suspiro cansado, sonaba por cuarta ocasión, una quinta vez y se vería en la necesidad de colgar. También cabía la posibilidad de que aun fuera demasiado temprano y esa persona, "amigo", aun estuviera durmiendo.
¿Duo, eres tu? – sintió como su corazón saltaba del pecho, casi junto con el auricular, al escuchar su nombre del otro lado de la línea. ¿Como era posible que esa persona supiera quien hablaba si aun no daba su nombre?
¿Cómo supiste quien habla? – cuestiono algo intrigado apretando el aparato entre sus manos. Por primera vez, en su cabeza no había una idea clara del porque supo que era él. Sin embargo una risa proveniente de su interlocutor lo sacó de sus pensamientos.
Porque solo tú tienes este número. Nadie más lo sabe – dijo de forma divertida. Duo suspiro sintiéndose algo aliviado. La única idea que había cruzado por su cabeza era que estaba siendo grabado y esa persona pertenecía a la escuela. Pero claro que eso era imposible, los únicos teléfonos estaban en la dirección y en la sala de prensa, donde en esos momentos no había nadie. Y en dirección solo estaba Silvia, y de lo que si estaba seguro era que con quien hablaba era hombre y un hombre joven, por lo menos su voz así lo aparentaba.
Espero no haberte despertado – dijo de forma apenada el trenzado.
¡Oh, no te preocupes, no estaba dormido, de hecho estaba desayunando, por eso me tarde mucho en contestarte, lo lamento – dijo de forma sincera el "amigo"
No te preocupes – dijo el trenzado para después volver a hablar - ¿Puedo preguntarte algo y estar seguro que me responderás con la absoluta verdad? – cuestiono sentándose al borde de la mesita que sostenía el teléfono. Bien podía sentarse en la silla que estaba dentro, pero le era más cómodo sentarse en otra parte.
Claro Duo, pregunta lo que quieras, ten por seguro que te responderé con la verdad – aseguro la otra persona.
¿Eres periodista? – una risa clara inundo el lado contrario de la línea. No sabía porque, pero con el simple hecho de escuchar reír al "amigo" le hacía sentir extremadamente bien. Era como si le conociera de antes, o supiera que podía confiar en él. Su risa era bastante contagiosa y las risas sinceras son así: alegres, claras y divertidas.
Te aseguro que no soy periodista ni tengo nada que ver con los medios de comunicación actuales – dijo riendo haciendo que Duo sonriera al escucharle – realmente te sorprendería a lo que me dedico, pero no es algo que te vaya a decir ahora.
¿Por qué no? – cuestiono sin entender.
Porque me has hablado por algo y no creo que sea solo para preguntarme si soy periodista, ¿cierto? – cuestiono el otro a través del teléfono. Duo suspiro de forma audible - ¿Te sucede algo, puedes confiar en mi, si te puedo ayudar, ten por seguro que lo haré.
¿Puedes decirme tu nombre, no me gusta eso de solo llamarte "amigo" – dijo el trenzado de forma queda.
Lo mejor es que solo me conozcas con ese sobrenombre, así no habrá ninguna intimidad en nuestro trato y te sentirás con toda la confianza para hablarme – Duo no respondió – ¿Si te proporciono mi nombre, confiaras más en mi como para decirme que te ocurre?
No, no es necesario – dijo de forma seria – creo que tienes razón, manejaremos esto como una platica de chat, porque realmente necesito hablar con alguien.
¿Duo que sucede? – cuestiono el "amigo" con un dejo de preocupación en la voz. El trenzado pudo percatarse de eso, pero no entendía como alguien a quien no conocía podía preocuparse por él.
La primera vez que charlamos – dijo interrumpiéndose un momento, no sabía si mencionar todo el asunto completo o guardar ciertas cosas; como el nombre de Heero, por ejemplo. Si, eso era lo mejor – la primera vez que charlamos me dijiste que sabías que había alguien que me molestaba – terminó la frase escuchando una exclamación afirmativa por parte del "amigo" – tenías razón, hay alguien que me molesta y mucho. Pero no es el clásico acoso en el que te ves envuelto cuando eres un adolescente… esos en los que te peleas con alguien por que te gusta la chica que a esa persona le gusta, o porque tú quieres ver un programa en la TV y la otra persona quiere ver otro…
Lo entiendo – murmuro el otro – ¿entonces de que forma te molesta esa persona?
Ese chico me acosa… sexualmente
¿He?
Se que te sorprende y más a sabiendas que es un chico el que me molesta. Si fuese una mujer no tendría porque sentirme tan desesperado, a las chicas se como manejarlas, a los empresarios que quieren propasarse también, pero a ese ac… chico – dijo interrumpiéndose a penas a tiempo de revelarle que era un actor - no se como detenerlo, no se que hacer ni como evitar que sus avances lleguen más lejos – dijo sintiendo que todo el peso que sentía se posaba sobre su espalda y le hacía caer. Se dejo resbalar por la pared hasta quedar recargado en ella y sentado en el suelo con el auricular en la mano.
¿Y que has intentado? – pregunto de forma sería – porque me imagino que has hecho algo, o intentado hacer algo para detenerle.
Lo he golpeado, claro que casi me demanda – dijo soltando una risita queda que no sonó divertida a sus oídos - He intentado hablar con él, pero eso es casi imposible, porque aprovecha cada oportunidad que tiene para besarme… ¡rayos, no sabes como lo detesto.
Duo, ¡debes denunciarlo!
¡Je, ya lo había pensado, pero dudo mucho que me crean – dijo de forma apesadumbrada.
¿Por que no habrían de creerte, un hombre puede ser acosada al igual que una mujer – dijo de forma convencida el "amigo". Pero para poder entenderlo, tendría que conocer ciertas cosas por las cuales en la escuela no creerían una historia como la que le estaba contando. Y se lo explicaría brevemente.
No me refiero a eso, a lo que me refiero es a que mi reputación en la escuela no me ayudaría mucho a que me creyesen. Seguramente si les salgo con que alguien me esta acosando sexualmente van a creer que estoy bromeando. A buena hora tengo la reputación de "Incorregible bromista"
Pero Duo, tu palabra es tan creíble como la de cualquiera. Debes denunciar a esa persona a las autoridades de tu escuela y deben de creerte.
No creo que lo hagan, porque a estas alturas mi credibilidad esta por debajo de "esa persona". Si yo lo denunciase, aquí en la escuela o a las autoridades competentes, lo primero que me preguntarían sería por pruebas y no las tengo. Ese tipo se sabe cuidar muy bien, siempre que ha intentado algo conmigo no ha habido ningún testigo, es más, nadie sabe que es gay, solo yo… de momento.
Hay métodos muy modernos que le permiten a la policía detectar algún tipo de agresión… - Duo sintió que su corazón se desbocaba en su pecho. ¿Podía realmente denunciar a Heero a la policía, no, esa no era la pregunta correcta… ¿Quería realmente denunciar a Heero? - ¿Duo, sigues allí?
Tengo… tengo miedo – susurro con un hilo de voz, pero el suficiente como para ser escuchado.
¿De denunciarlo? – pregunto el amigo.
No, de no poder hacerlo… - dijo en un suspiro. Por primera vez hablaba de cómo se sentía con Heero y lo estaba haciendo con un completo desconocido.
¿No comprendo Duo, dices que ese chico te molesta, que no lo soportas y ¿no crees poder denunciarlo?. ¿Por qué? – cuestiono intrigado y aparentemente desconcertado. Duo volvió a suspirar tratando de poner en palabras lo que tantas veces se había preguntado.
Esa es la pregunta que me hago cada vez que mi puño se levanta y no puedo golpearlo. Cada vez que me toca y mi cuerpo reacciona aun cuando mi cerebro ordena que no lo haga. ¿Es normal esto?... estoy tan… confundido.
Duo es normal que tu cuerpo reaccione, ¿Qué edad tienes, 20? – un "aja" respondió del otro lado de la línea – tu cuerpo produce cantidades enormes de hormonas, así que si alguien te provoca, sea hombre o mujer, vas a reaccionar. Eres un joven normal y por eso estás confundido. No debes asustarte de tu reacción, es completamente comprensible.
Una imperceptible sonrisa cruzó por el rostro del trenzado. Esas palabras eran las que él siempre se repetía después de que Heero había hecho de las suyas y el que alguien más se las dijera le llenaba de alivio.
Levanto su mano para ver el reloj y se dio cuenta que faltaban escasos 10 minutos para que comenzaran las clases. Ya era hora de despedirse de su amigo, ahora si podía considerarlo SU AMIGO.
Sabes amigo, ya es hora de que entre a clases – dijo sonriendo para si mismo, pero en su voz podía notarse su cambio de animo.
Lamento no poderte ayudar Duo… - dijo de forma triste, pero Duo se dio prisa en interrumpirle.
No, no, claro que me has ayudado, me has escuchado y en cierta forma, me has quitado un gran peso de encima – dijo suspirando aliviado - ¿Podría llamarte de nuevo?
Estaré encantado de escucharte Duo, ya sabes que puedes llamarme el día que quieras a la hora que sea.
Te lo agradezco amigo mío – dijo Duo sonriendo, para después colgar.
Camino de forma segura alejándose de la sala de prensa, se sentía más aliviado después de haber hablado con alguien sobre su problema con Heero. Quizá no le había ayudado mucho o dado algún consejo que pudiera seguir, pero le había escuchado y le había confirmado lo que siempre se repetía sobre la reacción de su cuerpo. Sin embargo…
Sin embargo no le había dicho que los últimos besos de Heero le habían gustado al grado de responder a ellos, o que su estomago había punzado cuando Heero hablo de su amigo Odin, o que por segundos su cabeza pedía que se rindiera a las caricias del actor "Porque se sentían tan bien".
Al ir pasando cerca de las escaleras que le conducían a los dormitorios de varones, y debido a que iba sumamente distraído, no se percató que una persona le esperaba. Paso de largo sin mirarle, hasta que sintió como era tomado del brazo de forma ruda y empujado a la pared junto a los escalones.
¡No te atrevas! – dijo levantando el brazo de forma defensiva al reconocer la mirada cobalto que se posaba a escasos centímetros de su rostro. Su corazón había comenzado a latir con furia al imaginar que Heero se atrevería a hacerle algo delante de todos los alumnos que se dirigían a clases.
¿Qué no me atreva a que? – escuchó la voz de Heero sumamente calmada. Un intenso rubor cubrió su rostro al escuchar la pregunta.
A besarme delante de todos – dijo en un susurro sin bajar el brazo, a cualquier costo evitaría que Heero hiciera semejante cosa. Pero una mueca en forma de sonrisa curvó la boca del actor y de forma instintiva lo bajo. ¿A caso no era eso lo que iba a hacer?
No iba a hacer semejante cosa, solo te estaba buscando ¿Dónde diablos te metiste cuando saliste del comedor? – Duo parpadeo sorprendido. Algunos alumnos les observaban con curiosidad y no era para menos, Heero no era conocido por socializar.
Tuve algo importante que hacer – un "Hn" escapo de los labios del actor y se dio la vuelta para caminar en dirección al salón. Duo de nuevo parpadeo sin entender, ¿Qué significaba esto, ¿para que le estaba buscando? – ¡Oye! – dijo al tiempo en que salio corriendo para darle alcance. Heero solo le vio de reojo, pero no dijo nada – ¿puedes decirme que decía el diario, ¿nos han relacionado? – Heero se detuvo girándose para verlo fijamente.
Justamente por eso te estaba buscando, quería que vieras la nota, pero como tuviste cosas más importantes que hacer…
Esta bien, está bien – dijo Duo tratando de justificarse, nunca cruzo por su cabeza que Heero le buscara para hablar sobre la nota. ¿Eso quería decir que si los relacionaron? – Enséñame el diario – pido extendiendo la mano.
No lo tengo conmigo, lo deje en mi habitación…
¡Ni si quiera lo pienses! – dijo Duo levantando un poco el tono de voz y haciendo que varios alumnos les vieran. No pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran al haber sido observados por tantos.
¿Y ahora que fue lo que creíste? – Cuestiono Heero de forma calmada viendo fijamente esos ojos violetas que brillaban con algo parecido a la extrañeza – ¿A caso creías que te llevaría a mi habitación con el pretexto de enseñarte el diario para una vez adentro encerrarte y saciar mis bajos instintos?
El sonrojo en las blancas mejillas del trenzado se hizo aun más notorio, su corazón latía tan fuerte y tan aprisa que sentía que el aire le haría falta en cualquier momento. ¿Cómo decirle a Heero que eso precisamente era lo que había imaginado?.
Eres un… - se apresuro a contestarle, pero los dedos de Heero sobre sus labios le hicieron callar.
Ya me se cada uno de tus insultos, no es necesario que me los repitas – dijo bajando la mano igual de rápido que la había subido para darse la vuelta y caminar y sin detenerse comenzó a hablar – te espero en el bosque que esta detrás del comedor, después de la hora de comida. Llevare el diario del domingo y se me trajeron el de hoy, también lo llevare. No me dejes esperando.
El calor que sentía en todo el cuerpo debido al contacto de los dedos de Heero sobre sus labios no podía mitigarlo. Aun estaba en shock debido a lo que había hecho el actor en medio de los pasillos del colegio. Le había tocado los labios para evitar que hablara y ese simple contacto lanzó un choque eléctrico por toda su espina dorsal. Se había quedado con los ojos abiertos y su cuerpo se negó a responderle. Incluso ahora, que el actor se perdía por los pasillos, su cuerpo se negaba a moverse.
Duo – la voz a sus espaldas le hizo girarse de forma precipitada, al toparse con unos ojos verde esmeralda se dio cuenta que ya era tarde y el timbre hacía pocos minutos que había sonado. Debía agradecerle al músico por haberlo despertado – no me digas, te quedaste dormido – dijo el alto de ojos verdes jalando al trenzado por el brazo sin darle oportunidad de hablar. Pero era mejor no sacarlo de su error, era mejor que pensara que se había quedado dormido a decirle que Heero lo había dejado helado con esa acción de tocar sus labios.
Caminaron a toda prisa por el pasillo hasta llegar al aula de clases que ya se encontraba cerrada. Seguramente el profesor de contabilidad ya había llegado y les esperaba un inminente retardo. Pero Trowa abrió sin ningún nerviosismo y entro haciendo que el maestro se interrumpiera y les viera de forma reprobatoria.
Jóvenes, ¡llegan tarde! – recrimino el maestro al verlos parados. Trowa siguió su camino sin decir nada, pero Duo no se movió de su lugar. Su amigo tenía una excusa, tocaba en la sinfónica hasta tarde y se quedaba a dormir fuera, por lo que le resultaba imposible llegar a tiempo. Aun que sabía que era mentira. Pero él no tenía ninguna y no sabía como justificarse – Jóvenes Barton, Maxwell y… - el maestro parpadeo al ver en la puerta a alguien más y Duo se giro al sentir a alguien a su espalda – ¿Yuy? – dijo sorprendido el hombre. En el tiempo que llevaba del semestre, era la primera vez que el actor llegaba tarde, a veces simplemente no llegaba, pero llegar tarde no era algo que le conociera – por esta sola ocasión no les pondré retardo, el timbre casi acaba de sonar, así que tomen sus asientos por favor.
Duo camino sintiendo que su corazón latía a toda prisa, en un murmullo bajo había preguntado a Heero ¿por que había llegado tarde? y la única respuesta que obtuvo fue "tuve que ir al baño". Se dio prisa en separarse del actor para seguir hasta su banco, Heero también camino por la última hilera para llegar a su lugar. Duo llego primero y se dio prisa en dejar sus libros, mientras veía como Hilde se giraba para saludar, como siempre, al engreído actor que jamás le contestaba.
Buen día Heero – dijo de forma cortes la morena disponiéndose a recibir la misma frialdad de siempre. Pero se sorprendió enormemente cuando Heero se digno a mirarle a los ojos.
Buen día – respondió de forma fría tomando su lugar.
"¿Este es el día de los inocentes, ¿O hay cámara escondida?"- Se cuestiono Duo al escuchar de forma clara como Heero por fin contestaba al saludo de Hilde. No sabía que le había picado al actor, ya que desde que había entrado al colegió se la pasaba ignorándola y ahora de buenas a primeras, ¿le saludaba?. - ¿Estoy soñando? - Se dijo a si mismo pellizcando sus mejillas, pero no, le había dolido. Quizá más tarde le preguntaría a Heero que le había orillado a responder al saludo de su amiga. Pero en cierta forma le daba gusto. Hilde sonreía de una forma luminosa y se alegraba por ella. Quizá era tiempo de disculparse por la forma en la que se había comportado hacía unos minutos.
Mientras el maestro preguntaba por la tarea, tomo una hoja de su libreta y escribió una sola palabra en ella entre signos de admiración. La doblo y se estiro sobre el banco de Hilde para depositarla sobre su regazo. Hilde volteo de inmediato, pero Duo se había girado para ver al frente. Tomo la nota entre sus manos y una enorme sonrisa adorno su rostro al leer un "¡Perdóname!" escrito en letras grandes en toda la página. Su corazón volvió a latir con alegría y girando el rostro se topo con esos ojos violetas que tanto le gustaban. Duo le veía sonriendo y ella le respondió con otra sonrisa igual. Pudo ver como el trenzado gesticulaba la misma palabra que había escrito y se dio prisa en cabecear en afirmación extendiendo la mano para tomar la de Duo y estrecharla sin que el maestro les viera.
Estaba feliz… Heero por fin había respondido a su saludo y Duo le pedía perdón por el sobre salto del desayuno, realmente, estaba feliz.
Heero frunció el entre cejo al ver lo que el trenzado acababa de hacer. Su mirada cobalto no despegaba la vista de la mano de la morena entrelazada con la del modelo. Duo levanto la vista al sentir que alguien le observaba y pudo ver como la mirada de Heero se desviaba de su mano, sujetando la de Hilde, a sus ojos. La mirada cobalto parecía un fino puñal queriendo degollarle. Era una mirada tan fría que sentía que podía congelarle. De forma lenta soltó su mano de la de Hilde y se giro por completo al frente para poner atención en clases. Sin embargo, cada vez que se movía un poco al frente y giraba la vista, se topaba con esa mirada de hielo que parecía trasmitirle algo que no comprendía.
"Quien le entiende" – se dijo a si mismo, tratando de ignorar esa sensación de ser observado que le hacía estremecer el cuerpo entero.
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Las clases se pasaron sumamente rápido, no sabía que habían visto, ni como había contestado a las preguntas que el maestro de literatura le hacía. Ni recordaba que le había preguntado, mucho menos recordaba sus propias respuestas. Era lo malo de tener a cierto actor que no dejaba de mirarle a solo un pupitre de distancia. No cabía duda que ese semestre iba a ser el peor de toda su vida en ese colegio. Los exámenes estaban a punto de dar comienzo y él iba a necesitar mucha ayuda para pasarlos.
"Y mientras ese infeliz de Heero siga mirándome de esa manera, he de considerarme reprobado" – se dijo con molestia tomando la charola para ordenar su comida.
Trowa ya había elegido mesa y junto a él estaba Erick quien se deleitaba platicando una y otra ves su viaje a Europa. Hilde se había sentado frente a ellos y Duo tuvo que sentarse junto a la morena. Odiaba tener que sentarse de frente, porque la única vista que tenía después de Trowa y Erick era la mesa de Heero.
Buenas tardes, ¿puedo acompañarlos? – una voz que conocía le hizo voltear hacía arriba para toparse con un par de ojos negros que veían a todos con cierto interés. Duo sonrió de forma luminosa al ver a uno de sus amigos.
Wu, ¿Qué haces aquí, la clase de pasarela es hasta mañana – dijo Duo invitándole a sentarse, pero el chino había tomado la silla a un lado de Trowa y eso le obligaba a ver al frente de nuevo.
Se que la clase es mañana, solo vengo a ver al maestro de fotografía para que le de un vistazo a mi tarea – dijo mostrando un fólder y dejándolo en medio de la mesa. Su vista se giro para ver al moreno-rubio que no le quitaba la vista de encima.
Ha, Erick, el es mi amigo Wufei Chang, toma un par de talleres por la tarde – dijo para después voltearse a ver a Wufei – Wu, el es Erick LeBlanc, uno de nuestros amigos.
Mucho gusto – dijeron ambos para comenzar a comer.
La comida se fue de forma rápida hablando de viajes y trabajos. Duo no comentaba muchas cosas, porque sentía cierta mirada fija sobre él y no se atrevía a levantar la vista porque sabía que esos ojos azul cobalto estaban enfrente. Otra que no había dicho una sola palabra desde que Wufei llego era Hilde, quien solo miraba de reojo a Duo y le dirigía cierta mirada recelosa al chino que no dejaba de hablar con Erick, dejando en medio a Trowa, que parecía lidiar entre meterle una manzana al moreno-rubio o atravesar con su flauta la garganta del modelo amigo del trenzado, para que dejaran de hablar.
Pues, fue un placer comer con ustedes – dijo Erick levantándose de la mesa – pero es hora de que esta belleza les prive del placer de su presencia – dijo al tiempo en que todos soltaron la carcajada - ¿Qué, no me digan que no soy bello porque me ponen a llorar – dijo haciendo un puchero.
Nadie ha dicho que no eres bello – dijo Trowa haciendo que todos los presentes se giraran a verle. Trowa era poco expresivo y el echo de que hiciera semejante afirmación dejaba a todos con la boca abierta – pero quizá en otro planeta – de nueva cuenta la risa general se hizo en la mesa.
Eres cruel conmigo Trowa – dijo Erick entre carcajadas – ya buscare la forma de desquitarme. ¿Quizá en el maratón del jueves? – dijo de forma retadora. Duo dejo de reír para voltear a ver al moreno-rubio.
¿Maratón, ¿Qué maratón? – cuestiono sin entender.
¡Oh por dios Duo! – bufo el bailarín – voy llegando a la escuela, necesito una noche de maratón para celebrarlo. ¡No te niegues, ya he comenzado a correr la voz, así que no te puedes echar para atrás ahora.
¡Pero si apenas llegaste ayer! – reclamo Duo viendo a su amigo.
Tuve toda la noche y parte de la mañana para comenzar con los planes – dijo mostrando una gran sonrisa que hizo sonreír a Duo a su vez.
Está bien, está bien, cuenta conmigo – acepto el trenzado, mientras Hilde solo negaba con la cabeza en desacuerdo.
¿Y tu Trowa? – dijo viendo al alto de ojos verdes que permanecía con los brazos cruzados y los ojos cerrados. Pero este negó con la cabeza.
No me gusta el juego. No cuenten conmigo – aseguro de forma fría.
¿Y tu Chang? – dijo viendo los ojos negros del chino.
Duo solía contarme de esas noches de maratón en la escuela y parecen divertidas, si puedo quedarme en el colegio el jueves en la noche, ten por seguro que asistiré. Pero no puedo confirmarlo hasta no hablar con mi representante – dijo Wufei. Erick cabeceo en acuerdo para entonces girarse y ver a la mesa contigua haciendo que Duo abriera de sobremanera los ojos al escuchar a Erick hablar.
¿Y tu Yuy?… ¿A dónde se fue Heero Yuy? – dijo volteando para todos lados al no ver al actor en su mesa, mientras Duo soltaba el aire que había guardado – bueno, ya le preguntare en otra ocasión – dijo mientras se marchaba de la mesa para después salir del salón.
Trowa estiro la mano para tomar la carpeta que estaba justo en medio, mientras veía como todos se habían quedado en silenció de forma extraña.
¿Puedo verlo? – cuestiono al abrir la carpeta, Wufei cabeceo en acuerdo, mientras Duo se levanto de su lugar para ver lo mismo que Trowa.
Una carcajada se escapo de los labios de Duo mientras Trowa daba vueltas, de forma sorprendida, a cada una de las fotografías en aquella carpeta.
Y yo que tachaba a Heero de ególatra – dijo entre risas haciendo que Hilde volteara a verlo – pero Wu amigo, tu no te quedas atrás – dijo sacando una de las fotos y mostrándosela a Hilde que parecía no entender tal afirmación – todas estas son fotos de él.
¡Esa fue la tarea! – dijo Wufei con un gruñido – deberíamos posar nosotros mismos para las fotos.
¿Si, ¿También en paños menores? – dijo sacando otra entre risas y mostrándole la foto a Hilde.
¡Deja de mostrarme esa basura! – Grito Hilde poniéndose de pie sumamente molesta – si yo quisiera verla, estaría detrás de ustedes. A mi no me interesan esas fotos pornográficas…
¡Pornográficas! – Gruño Wufei poniéndose de pie a su vez con molestia – esto no es pornografía, es arte.
Si, como no – dijo Hilde de forma sarcástica – una foto con un desnudo para ti es arte, pero para mi es ¡pornografía!.
Es que tu no sabes nada de arte, solo eres una costurera – dijo Wufei con enfado haciendo que Trowa le señalara a Duo con la mirada la puerta.
¡COSTURERA, ¡como te atreves a decirme Costurera pervertido! – grito Hilde con enfado haciendo que la mayoría de los alumnos les vieran con gran interés. Era muy poco común presenciar un pleito en medio del comedor.
Yo no soy ningún pervertido… - dijo el chino en forma de defensa, pero Hilde se dio prisa en interrumpirle.
¡No que va, por eso me pediste que fuera tu modelo, para aparecer desnuda en tus fotos pornográficas
Fotos artísticas
Pornográficas
Artísticas
Duo y Trowa se alejaron de la pareja que discutían sin tomar en cuenta al resto de los alumnos que parecían disfrutar de un magnifico espectáculo. Unos cuantos había girado las sillas para ver de frente el show, tal y como lo habían hecho cuando él se había peleado con Heero en ese mismo lugar.
¿Crees que Hilde corra peligro con tu amigo? – cuestiono Trowa volteando hacía el interior del comedor y viendo como esos dos seguían su discusión de forma acalorada.
No – aseguro el trenzado – el que corre peligro es Wufei. No debería hacerla enojar de esa forma – dijo entre risas.
Pues parece que ya sabemos porque tu amigo no le cae bien a Hilde. Pero tampoco debería ser tan cerrada, son buenas fotos las que trae – dijo Trowa comenzando a caminar por el pasillo rumbo a las habitaciones.
Ya sabes como es ella. No puedes llevarle la contra, si ella dice que algo es rojo, aun que todo el mundo lo vea negro, va a ser rojo – aseguro Duo siguiendo de frente, mientras Trowa comenzaba a subir los escalones hacía el ala este – te veo en la noche – aseguro sin ver atrás, mientras Trowa se perdió en el siguiente piso.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Atravesó con paso lento los pasillos del colegio, saludando de cuando en cuando a alguna que otra chica que le salía al paso. Había quedado de verse con Heero para que le mostrara el diario que traía en la mañana. Se sentía algo inseguro al estar caminando hasta ese sitió, aun podía recordar las ocasiones anteriores en que le vio allí, no eran recuerdos agradables, ninguno de ellos.
Llego hasta el bosquecillo y se puso a buscar con la vista a Heero, pero no había señales del actor. Se recargo en el tronco del árbol en el que antes había estado esperando a la aspirante a actriz para darle los chocolates que le había encargado y frunció el seño con molestia.
¡Genial, el me dice que no lo deje esperando y es él quien me hace esperar a mi, ese maldito engreído y egocéntrico actor – dijo con enojo. Pero algo golpeando su cabeza le hizo interrumpirse y girarse hacía arriba – ¡Heero! – grito al reconocer al actor sentado en una rama del árbol.
No deberías hablar mal de las personas hasta asegurarte de que no están allí – le contesto el actor clavando su profunda mirada cobalto sobre la violeta.
No dije nada que no supieras ya – aseguro el trenzado - ¡Baja ya mismo de ese árbol, no voy a estar hablando contigo viendo hacía arriba.
De un saltó Heero brinco al suelo quedando a menos de un paso de distancia de Duo. Por segunda vez en el día su corazón comenzó a latir con rapidez, mientras un calor profundo comenzaba a inundarle el rostro. ¿Por qué diablos ese frío y egocéntrico actor le causaba esa reacción?
Éste es el de ayer, yo veré el de hoy – Duo parpadeo sin entender y sin moverse – el diario – aclaro el actor al ver el desconcierto del modelo - ¿no querías verlo? – dijo tendiéndole las hojas para que el trenzado las tomara.
S, si – dijo de forma nerviosa tomando las hojas que Heero le tendía.
Duo tomo la sección de espectáculos y se sentó en el pasto cruzando las piernas, mientras comenzaba a leer cada artículo, tratando de ignorar ese cosquilleo que la cercanía de Heero le estaba produciendo. Heero lo imito tomando su posición cerca del cuerpo del trenzado y buscando alguna nota que hablara de él o de Duo.
La foto que mostrabas en la mañana es muy mala. Si no se sabe si realmente eres tu, es casi imposible que sepan que quien iba contigo era yo – aseguro Duo viendo la nota que Heero había visto.
Si, la foto seguramente fue tomada con un celular y ampliada, lo que ocasiono su distorsión – aseguro el actor, dando vuelta a la hoja de espectáculos que él veía.
En otra sección aseguraban que era yo quien te acompañaba – dijo Duo haciendo que Heero se girara para ver la sección que Duo señalaba con el dedo – pero después se desmienten al asegurar que me vieron acompañado de 3 jovencitas de muy buen ver, esa misma tarde.
¿Las conocías? – pregunto Heero levantando la vista para verle fijamente. La mirada de Duo se clavo en la cobalto por segundos, ¿Cómo se atrevía a tan siquiera preguntarle, ¿Qué a caso no lo había dejado abandonado en el parque sin dinero para volver al colegio?
No, las conocí en el parque donde me dejaste sin dinero… - dijo de forma sarcástica.
Yo no te deje, tú te fuiste como alma que lleva el diablo – recalco el actor de forma calmada. Duo frunció el seño con molestia, mientras Heero se giraba para volver a leer la sección que tenía entre sus manos.
Como alma perseguida por el diablo querrás decir – Heero levanto la vista topándose con la violeta detenida en su rostro y medio sonrió haciendo que un leve sonrojo pintara las blancas mejillas del trenzado.
Para llevarte justo al infierno como has dicho antes – aseguro haciendo que el sonrojo se hiciera más presente en las mejillas del trenzado.
Como sea – dijo Duo con fastidio desviando la vista de la mirada cobalto, dándose por vencido en ese duelo verbal, no cabía duda que su corazón latiendo a toda velocidad no iba a ayudarle a ganar en esta ocasión – ellas se ofrecieron a traerme y no me quedo más remedio que aceptar. Si hubiera traído dinero o mi tarjeta del banco, pude haber tomado un taxi.
O pudiste haber regresado conmigo al departamento – dijo Heero de forma suave acercándose al oído del trenzado para susurrarle.
¡Eso jamás! – dijo Duo girándose para verlo, pero al momento de hacerlo no se dio cuenta que el rostro de Heero estaba muy cerca del suyo. Sus labios a escasos milímetros de los del actor, su corazón se desbocó en cuestión de segundos, mientras su cuerpo se negó a privarle del calor que la cercanía de Heero le proporcionaba.
En el momento en el que Heero levanto su mano para tomar su barbilla, su cuerpo tembló por el choque eléctrico que ese simple contacto le causo. Sus ojos quedaron fijos en aquellos labios que se acercaban a su rostro y se posaban de forma sutil sobre los suyos, dejando deslizar una suave caricia. Quería alejarse del actor, quería moverse hacía atrás y huir, pero su cuerpo de nuevo no reaccionaba ante la sensación que la mano de Heero bajando por su cuello y ese beso en sus labios le producía. Quería obligarse a si mismo a huir, pero por más que le mandaba señales a su cuerpo, éste no respondía.
Heero levanto ambas manos para pasarlas por detrás de su espalda y su cintura, acercando su cuerpo al suyo para intentar profundizar el beso. Quería gritarle y pedirle que se alejara, pero en cuanto su boca se abrió un poco la lengua de Heero entro en ella probando y saboreando su sabor, jugando con su lengua, haciendo que su cuerpo temblara a causa de las caricias que las manos del actor le producían.
Su respiración se acelero al sentir como una de las manos de Heero se abría paso por debajo de la camisa y tocaba la piel de la espalda.
No – dijo entre jadeos tratando de alejarse del actor sin lograrlo.
Acompáñame a los globos – susurro a su oído al separarse de sus labios para tomar aire.
Esas simples palabras lograron despertarle del momentáneo hechizo en el que las caricias del actor lo habían sumido. ¿A caso creía que besándolo y tocándolo como lo hacía iba a lograr convencerle para que fuera su juguete durante un evento público televisado a un montón de países?
¡No, suéltame – dijo de forma fuerte, sintiendo que su cuerpo por fin respondía a sus ordenes y lograba empujar al actor lo suficiente como para intentar levantarse. Pero las manos de Heero lo tomaron de los brazos y lo lanzaron al suelo para detenerlo sentándose sobre su cuerpo y aprisionando sus muñecas contra el césped bajo el árbol.
No quiero soltarte – aclaro el actor muy cerca del rostro del trenzado haciéndolo sonrojar. Su corazón comenzó a latir aun más deprisa, así que comenzó a moverse, intentando patalear, pero era como tratar de soltarse de una banda de acero remachada contra el suelo.
¿Pero que pretendía al mantenerlo en esa posición? Podía sentir sus piernas alrededor de sus caderas y como su miembro chocaba contra su pelvis. Sus manos fuertemente sujetas por las de Heero le impedían moverse, por más que lo intentaba, jamás iba a poder ganarle. Eso ya se lo había dicho y por eso se aprovechaba. ¿Pero que acaso no temía que alguien les viera? Quizá el recordarle lo que Zech le había dicho, le hiciera reaccionar y soltarlo.
¿No te preocupa que te descubran? – Soltó de pronto, pero al tiempo en que lo dijo recordó las palabras del actor a su representante - no que va, a ti no te importa tu carrera, por eso te la pasa haciendo tonterías.
¿Como cuales? – cuestiono el actor sin dejar de verlo.
¿Te parece poco haberle dicho a Erick que eras mi amante, si no fuera que la tomo como una broma en estos momentos estaríamos en graves problemas – dijo con fastidio frunciendo el ceño.
¿Que relación tienes con ese rubio a fuerzas? – Duo pestañeo confundido, ¿a quien se refería con Rubio a fuerzas?
¿Rubio a fuerzas? – cuestiono sin comprender.
¿No me vas a decir que es Rubio Natural? – Duo soltó la carcajada al comprender que Heero hablaba de su amigo Erick. Desde que vio a Wesley Snipes con el cabello platinado, siendo negro, le entro la idea de pintárselo del mismo tono.
No claro que no, se lo pinto así para sobresalir, y con respecto a la relación que mantengo con él, pues solo solos amigos. Trowa, él y yo somos los 3 mosqueteros – claro, siempre estaban juntos, desde que se conocieron. Por desgracia ahora el moreno Rubio no había tocado en el mismo salón que ellos, lo que les obligaba a estar separados en clase y verse solo en los tiempos compartidos, como las comidas.
Si, por supuesto – dijo el actor con sarcasmo. Duo frunció el seño, esa tonadita solía usarla él cuando no le creía a alguien o quería molestar. Pero Heero no iba a lograrlo.
Ahora ¡suéltame! – dijo tratando de levantarse, pero Heero volvió a apretar sus manos contra las muñecas del trenzado evitando que se moviera.
¿Por que tomabas a tu amiga de la mano en plena clase? - ¿pero que, ¿Por que Heero parecía estar molesto pro ese acto?. Hilde había sido su novia, ahora solo eran amigos y se tomaban de las manos como una muestra de amistad, nada más. ¡Pero eso a Heero que le importaba!
¡Y eso que te importa! – Le espeto en la cara de forma molesta. Pero Heero volvió a apretar las muñecas del trenzado haciéndolo que apretara los dientes para evitar soltar un "Auch"
¿Por que? – volvió a cuestionar.
No es algo que te interese – dijo tratando de ignorar el dolor que comenzaba a sentir en sus brazos por la posición en la que se encontraba con Heero encima suyo.
¿Por qué? – volvió a preguntar el actor ignorando la respuesta anterior.
Por lo visto no te darás por vencido hasta que te responda, ¿he? – dijo Duo viéndolo fijamente, por suerte no tenía sesión fotográfica en los días próximos, sino las marcas de las manos de Heero iban a estar muy presentes en su piel. Pero era mejor decirle y que lo soltara, total, no era nada del otro mundo - Le pedía disculpas por el exabrupto que tuve en la mañana con ella, eso fue todo.
Lapsus brutus – dijo Heero aflojando el agarre en las muñecas del trenzado. Duo frunció el seño e intento pararse, pero de nuevo Heero lo mando al suelo.
El sordo no oye pero bien que compone, ¡exabrupto idiota! – dijo molesto por no poder ganarle en ese juego de poderes. Heero era más fuerte y por lo mismo no podía con él.
Ese es uno nuevo, Lapsus Brutus idiota – dijo Heero dejando dibujar una mueca en forma de sonrisa en sus labios. Al parecer la molestia que había podido notar en las facciones del actor ya se había esfumado y comenzaba a bromear… ¡Bromear, pero que tontería había pensado, Heero Yuy nunca bromeaba, mucho menos se reía. Tenía que salir de allí y pronto, si no, su cabeza comenzaría a pensar en más tonterías.
No sabes como te detesto, no te soporto, ¡Suéltame ya! – dijo intentando levantarse de nuevo sin lograr moverse ni un centímetro.
No – dijo el actor clavando su mirada cobalto en la violeta.
Heero, mira que puede venir alguien y a mi si me importa mi carrera. Tú puedes gritarle a todo el mundo que eres gay, mientras no me involucres – aclaro – Quizá tu tienes mucho dinero pero yo necesito cada centavo que gano – los ojos de Heero se achicaron al escuchar las palabras del trenzado. Duo no entendió porque la fuerza que Heero aplicaba sobre sus muñecas casi desaparecía.
¿Qué haces todo el dinero que ganas, se que eres uno de los modelos mejor pagados del medio. Tienes cerca de 14 años trabajando, deberías de tener algo ahorrado. ¿Qué haces con ese dinero? – cuestiono Heero viéndolo fijamente. Duo suspiro cerrando los ojos, sería imposible decirle que, que le importaba, Heero seguiría insistiendo provocando marcas en la piel de sus muñecas. Además no era desconocido para nadie lo que hacía con lo que ganaba.
El 98 de lo que gano va a parar a manos de mi familia – Heero soltó las manos de Duo, pero se quedo sentado sobre sus caderas viéndole fijamente – No es para nadie desconocido que mi padre perdió toda su fortuna produciendo malas películas. Así que ahora yo mantengo a la familia, ya que mis hermanos no trabajan y mi padre esta postrado en cama desde hace 3 años. Yo soy el sustento para ellos, necesito cada centavo que gano. ¿Entiendes? – dijo de forma sería. Heero volvió a tomar las muñecas del trenzado frunciendo el seño con molestia.
No sabía que eras de esos buenos que rayan en lo tonto – dijo Heero de forma dura haciendo que el ceño en el rostro de Duo se frunciera con enojo - Tu hermano Solo es un jugador empedernido que bien puede trabajar, que yo sepa tiene estudios universitarios. Tú no tienes porque mantenerlo. Tu hermana esta varias veces divorciada, bien puede obtener una manutención de sus esposos. Pero no, tienen a su tonto hermano menor que vela por ellos. Tu solo estas obligado moralmente con tus padres, más tu padre, que al parecer es el único que te quiere.
¡Cállate! – grito Duo molesto. Nadie tenía derecho de hablar de su familia, aun que lo que dijera fuera verdad.
Deja de ser un bueno-tonto, has pagado suficiente por ellos, es ahora cuando debes hacer tu vida y dejarlos hacer a ellos la suya. Que resuelvan solos sus problemas.
Duo giro el rostro para escapar de esa mirada de hielo que le perturbaba. Heero solo le estaba diciendo la verdad, pero dolía. ¿Cuantas veces no se había dicho lo mismo, sin embargo el recuerdo de su padre en aquel hospital y las palabras de Solo acusándolo de su estado y el llanto de su madre secundando las palabras de su hermano, le hacían sentir culpable. No, no podía abandonarlos. Por más que lo quisiera no podía abandonarlos.
Volvió a girar la cabeza para ver de nuevo la mirada de Heero. Él no tenía porque saber su decisión, que creyera lo que quisiera, que dijera lo que quisiera. Las decisiones las tomaba su corazón y no su cabeza…
Acompáñame a los Globos – volvió a pedir el actor.
"¿Pero que?" se dijo con asombro al escuchar esa pregunta de nuevo. ¿A caso ese egocéntrico actor estaba pretendiendo que nada de la discusión que habían sostenido escasos segundos antes, había pasado? ¡Pero como se atrevía!
¡Que no! – casi gritó de la desesperación e indignación. Heero seguía encima suyo y ya no lo soportaba, esa cercanía, ese calor, esa sensación de sentirse indefenso y ese temblor que parecía inundarle el cuerpo. ¿De nuevo pensando tonterías, ¡No, tenía que alejarlas de su cabeza de alguna forma. Entonces recordó una pregunta que quería hacerle al actor - Por cierto, ¿que mosca te pico en la mañana que te hizo responder por fin al saludo de Hilde? – cuestiono con curiosidad viendo fijamente la mirada del actor, olvidando por completo la discusión y tratando de olvidar esa sensación que parecían embargar su cuerpo.
Una mosca muy terca llamada Duo Maxwell – la sangre comenzó a hervirle por la indignación de nuevo, ¿a caso le estaba llamando insecto?
¡Eres un idiota, yo no soy ninguna mosca – refuto molesto.
Preguntaste que mosca me pico y yo te respondí, fuiste tu. Te llamaste a ti mismo mosca, no fui yo – aclaro el actor. Bueno, en cierta forma tenía razón. Pero no había entendido que quiso decir con que había sido él.
¿A que te refieres con que fui yo quien te hizo le respondieras a Hilde el saludo?
Me dijiste que había gente que se acercaba a mí porque querían ser mis amigos y yo los alejaba con mi frialdad. Digamos que solo estoy tomando tu consejo y dejo que alguien más se acerque además de ti.
A mi puedes alejarme todo lo que quieras, no me molestaría que me ignoraras como al resto de los mortales – dijo con sarcasmo, aun que no recordaba en que momento le había dicho semejante cosa - ¡Suéltame ya!
Se nos esta haciendo tarde para ir al taller – dijo viendo su reloj sin soltar a Duo de las muñecas – te voy a soltar, pero deberás acompañarme a los globos.
No voy a ir contigo a ningún lado, no me convencerás de ninguna forma de que te acompañe, sería como estarme declarando gay ¡y no lo soy!. – dijo levantándose a la carrera y sacudiéndose las ropas.
Eso es lo que tú dices, pero tu cuerpo lo refuta cada vez que te toco – dijo Heero levantándose a su vez y cruzando los brazos viendo como la mirada del trenzado se abría de forma enorme.
¡Mentira! – grito Duo con vehemencia.
¿Quieres que te lo demuestra? – Dijo extendiendo la mano, pero Duo retrocedió todo lo que pudo hasta topar con el árbol – temes que este en lo correcto.
No te tengo miedo, pero ya se esta haciendo tarde – dijo mientras corría para alejarse.
Heero se quedo de pie junto al árbol hasta que vio a Duo perderse dentro de la institución. Una mueca en forma de sonrisa apareció en su rostro.
Claro que tienes miedo, porque sabes que estoy en lo correcto – dijo en voz baja metiendo las manos a las bolsas del pantalón mientras caminaba rumbo a la escuela de nuevo llevando los diarios bajo el brazo.
Necesitaba cada centavo que ganaba. ¿Por qué un chico como él, quien se había criado en un orfanato, se preocupaba tanto por gente que no le quería?
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Desde el lunes en la noche que no veía a Heero y por segunda vez se había sentido inquieto con su ausencia. Primero no se había presentado a cenar, el martes tampoco se presento a desayunar, ni a clases y el miércoles que era el taller de teatro, tampoco había asistido. El que Heero faltara a ese taller le dio pie a la aspirante a actriz para acosarlo durante toda la clase con sus coqueteos vulgares. ¿Por qué sería que antes le gustaba que la chica hiciera eso y ahora le molestaba tanto?.
"Y en lugar de alegrarme con la desaparición de Heero me encontré sumamente preocupado"
Tanta era su inquietud por saber del actor que se vio a si mismo prestando atención a los noticieros de chismes que sus compañeros veían en la sala de estar. Trowa le había ganado tres veces en el ajedrez y se había dado por vencido cuando en lugar de contestarle a lo que le preguntaba solo soltaba un "si o no" ante sus preguntas. Y termino por dejarlo solo, sentado frente a la televisión atendiendo a cada una de las notas que hablaban de los artistas o cantantes. No pudo evitar prestar total atención cuando una de las notas señalaba que el ex actor y ahora corredor de autos Odin Low, se encontraba en los Estados Unidos corriendo en la CART que se llevaba a cabo ese año en Miami.
Un escalofrió recorrió su espina dorsal al imaginar que Heero podría encontrase visitando a su antiguo compañero. Pero las noticias no decían nada del actor, tampoco hacían alusión a él en algún otro ámbito, como el legal. En lo único que fue nombrado fue en una nota sobre los Globos y se comentaba que el actor había confirmado su asistencia, más no se sabía quien le acompañaría.
La noche del miércoles no pudo dormir. Había una sensación extraña en su estomago que le hacía sentir dolor. Pero no el clásico dolor que te da cuando comes mucho o algo en mal estado. Era como una punzada que se hacía cada vez más fuerte cuando pensaba en Odin Low y en la desaparición de Heero. La entrada de Trowa a su recamara a la media noche, muy a penas le distrajo, su amigo hacía su escapada nocturna de entre semana y él solo le había sonreído, esta vez no tuvo ganas de bromear con él y Trowa lo había notado.
¿Estas seguro de que estas bien? – pregunto Trowa parado por el lado de afuera del balcón de la recamara del trenzado. Duo solo sacudió la cabeza en afirmación y se dejo caer de espaldas a la cama.
¡Quiero dormir! – Dijo elevando la voz – asegúrate de despertarme mañana, porque no estoy seguro de escuchar el despertador.
Claro – dijo Trowa tomando la soga entre sus manos y deslizándose hacía abajo.
Duo solo levanto un poco la cabeza para ver si Trowa ya se había marchado. Cuando se percató de que de nuevo estaba solo, suspiro de forma profunda.
"Maldito seas Heero Yuy" – se dijo poniendo la almohada sobre su cabeza y apretándola fuerte sobre su cara – "aun cuando no estas, no dejas de darme problemas."
Por la mañana Trowa se había encargado de despertarlo, porque tal como había pensado, no escucho el despertador cuando este sonó. Se había quedado dormido tan tarde, que había caminado medio dormido hasta el salón de clases saltándose el desayuno para llegar a tiempo. Lo primero que hizo al abrir la puerta, fue buscar el cuerpo bien formado del actor, siempre estaba en su banca, pero este día y por tercera ocasión, no.
"¿Donde se habrá metido?" – se cuestiono sumamente intrigado. Nunca había faltado tantos días seguidos.
Pero bueno, quizá alguien allá arriba había escuchado sus suplicas y el actor desaparecería para siempre de su vida. Ese pensamiento le hizo sonreír. En pocas horas comenzaría el curso de dicción y moría de ganas de entrar en él y ver como funcionaba. Así que se olvidaría del actor y lo que fuera que le pasase.
Pero ahora, quince minutos después de terminado el curso, atravesaba a toda prisa y sumamente molesto los pasillos rumbo a su recamara. Tanto que había estado esperando el taller de dicción de los jueves y todo ¿para que?. Se topo con indignación con el causante de todos sus problemas. Ahora no solo tenía por compañero a Heero en el taller de teatro, también en el de dicción. Y para su gusto, la primera clase fue un total desastre, ya que el maestro se la había pasado haciéndoles repetir muy difíciles trabalenguas. ¡Claro, habían comenzado con los fáciles, como:
Mi mamá me mima mucho
Para después continuar con otros más difíciles, como:
María Chuchena techaba su choza
Cuando un leñador que por allí pasaba dijo:
María Chuchena ¿Techas tu choza o techas la ajena?
Ni tacho mi choza ni techo la ajena,
Techo la choza de María Chuchena
Era tanta su frustración por no poder pronunciar esas atrocidades que se levanto indignado preguntando para que las necesitaban. Para completar el cuadro de frustración, el maestro le dijo "jovencita". JOVENCITA, como si fuese una chica. La carcajada no se dejo esperar en el aula y el maestro se disculpo al comprender su error, pero eso no evito que un sonrojo invadiera su rostro. Quizá y debía disculpar al hombre, ya que usaba unos horribles lentes con fondo de botella. Por lo visto su edad, evidenciada por su muy escaso pelo, no le estaba ayudando a identificar a sus nuevos alumnos.
Dígame joven Maxwell – dijo el maestro sonriendo – podría usted pararse aquí al frente y leer la siguiente nota. Le aseguro que no es un trabalenguas, es solo una nota, inventada por supuesto, que bien se podría presentar en algún diario, o quizá en la TV.
Duo se había levantado molesto, sintiendo como la mirada cobalto de Heero no se despegaba de su cuerpo. Pero haría gala de actuación y no dejaría que sus nervios le traicionaran. Tenía tanta curiosidad por preguntarle donde había estado tantos días, pero se la tuvo que tragar. Ya tendría la oportunidad de preguntarle. Aun que… ¿Qué diablos le importaba donde estuvo o dejo de estar?
Tomo la nota entre sus manos sumamente molesto y se dispuso a leerla a través del micrófono.
La bella actriz Rene Zewe – se interrumpió de pronto levantando la pequeña nota entre sus manos y arqueando las cejas con asombro. Conocía a la actriz, era una de las tantas amigas de Dorothy, pero siempre procuraba no decir su apellido, porque se le hacía difícil de pronunciar y no quería cometer errores… como el que estaba cometiendo ahora – La bella actriz Rene Zellweber… Zellweger – dijo esbozando una sonrisa habiendo conseguido pronunciar bien su apellido – ha anunciado el próximo nacimiento de su primogénito, producto de su matrimonio con el también actor Arnold Schar… Schwarzeni… Schwarzenegger. Por lo que en pocos meses vendrá al mundo un Schwarzi… Schuarzeniger… Schwarzenegger Zellwiber… Zellweger… ¡Rayos, que difícil fue esto – dijo Duo sintiendo que el sudor perlaba su frente.
El maestro había sonreído al modelo y le había dado las gracias, indicándole que debido a lo difíciles que eran los nombres y apellidos de algunas personas, era por lo que se necesitaba que la dicción fuera perfecta, para que todos entendieran lo que estaban diciendo al hablar. Y para que la lengua se les soltara, era que los iba a tener repitiendo trabalenguas en cada clase.
¡Maldición, de haber sabido que la clase iba a ser de trabalenguas y que Heero iba a estar en ella, se hubiera metido a otra cosa, ¡quizás poesía! O por que no, ¡cocina, cualquier donde no estuviera Heero. Suficiente era tener que soportarlo en todas las clases matutinas y en teatro, como ahora también tener que soportarlo en dicción. Toda la clase sintió la mirada de actor, además de percibir su aroma, porque el muy desgraciado se había sentado a un lado suyo. ¡Solo para molestarlo, estaba seguro de ello.
¿Mal día?
Al escuchar una voz conocida a sus espaldas se detuvo viendo la mirada esmeralda de Trowa que le veía con curiosidad.
Pésimo – dijo Duo desacelerando su paso para ir al del más alto – de haber sabido que este día sería así de malo, te aseguro que no me tomo la molestia de levantarme – dijo de forma apesadumbrada - De por si he tenido una mala semana, este día solo se ha sumado a los anteriores, solo falta que haya un terremoto y por estar situados en la falla de San Andrés la escuela se venga abajo…
Eso si sería malo – dijo Trowa sin prestar mayor interés al pesimismo del modelo.
Duo iba a continuar hablando, mejor dicho, quejándose, cuando sintió que alguien le tomaba por el cuello y le hacía lo mismo con Trowa. Se giro de forma rápida solo para ver a su amigo Erick sonriendo de forma amplia.
Queridos mosqueteros, ¿están listos para la maratón de esta noche? – pregunto el moreno-rubio de forma alegre, ignorando por completo la molestia del alto de ojos verdes que hacía todo lo posible por soltarse del abrazo del otro.
Ya sabes que odio los juegos – dijo Trowa sin mirarle.
Francamente yo no estoy de humor Erick – dijo Duo de forma sería haciendo que los ojos marrones del moreno se posaran en su rostro de forma molesta.
¿Como que no estas de humor? – Dijo cerrando más su brazo para acercar el rostro del modelo al suyo – y yo que tenía tantas ganas de pasar la noche contigo.
Un calor comenzó a subir por su rostro pintándolo por completo de rojo. Mientras pudo ver como Trowa alzaba una ceja de forma suspicaz al escuchar lo que el moreno-rubio había dicho de forma tan coqueta.
Duo abrió la boca dispuesto a reclamarle a Erick por semejante broma, cuando sintió como el brazo de su amigo era separado de forma brusca de su cuello y una persona atravesaba por en medio de ambos sin disculpase siquiera por lo que había hecho.
¡Se dice con permiso! – Reclamo Erick de forma molesta, pero al sentir la fría mirada cobalto que se clavaba en su rostro, detuvo su reclamo de forma abrupta – ¡Ha, Heero, no sabía que eras tu.
No deberían estar estorbando el paso de los demás – dijo de forma fría disponiéndose a continuar con su camino. Pero la voz de Erick le detuvo.
¡Oye, espera, justo a ti te estaba buscando – dijo el moreno haciendo que Heero se detuviera y se girara para verlo alzando solo una ceja. Duo y Trowa se quedaron viendo a su amigo que se aproximaba al actor sin intimidarse – se ha organizado una noche de maratón en la sala de estar. ¿Te gustaría acompañarnos?
¿Maratón? – cuestiono sin comprender. Erick comenzó a reír.
Creí que Duo te habría explicado que son las noches de maratón – Heero solo negro con la cabeza – Pues bien, una vez a la semana nos organizamos para escabullirnos en la sala de estar, después de las 11 de la noche. Duo lleva los juegos de azar ilegales, por cierto Duo, será poker – dijo girándose para ver al trenzado que solo asintió – yo llevo algunas bebidas y cigarros para pasar la noche. En una mesa no sentamos 4 jugadores, que somos los que tomamos las cartas y las apuestas consisten en saber quien ganara. He de decirte que Duo casi nunca pierde, pero en esta ocasión yo me siento con suerte – dijo levantando ambos brazos como si ya hubiese triunfado.
No sueñes – dijo Duo desde su lugar. Heero solo le vio de reojo, para después voltear a ver al moreno rubio.
¿Cuanto dura esa maratón? – cuestiono de forma fría.
Hasta que el cuerpo aguante, o hasta que el dinero se nos acabe, o hasta que sea hora de irnos a clase y en muy contados casos, cuando algunos de los profesores nos encuentre – dijo entre risas. Heero frunció el seño para girarse y ver a Duo.
Mañana hay examen de contabilidad y en lugar de ponerte a estudiar ¿te pones a gastar tu tiempo en tonterías?
No es tu asunto en que gasto o dejo de gastar mi tiempo, te hicieron una invitación y estas en tu derecho de aceptarla o negarte – dijo Duo en tono molesto. ¿Quién se creía para sermonearle?.
¿Ese comentario significa que no iras? – Preguntó Erick, pero Heero se giro para marcharse sin darle una respuesta - ¡Oye, por lo menos espero que no nos delates – pero de nuevo no obtuvo respuesta alguna. Erick rasco su cabeza con nerviosismo, pero al sentir una mano en su hombro se giro topándose con la mirada violeta de su amigo.
No va a delatarnos – aseguro el trenzado sonriendo de forma amplia – puede ser un completo ególatra, mal educado y antisocial, pero no traiciona a sus amigos – dijo de forma segura. Trowa se acercó a ambos viendo de forma detenida el rostro del modelo.
¿Y se puede saber desde cuando son amigos? – pregunto Trowa de forma escéptica. Duo se giro de golpe sintiendo que un profundo sonrojo invadía su rostro. ¿Por qué Trowa le preguntaba semejante cosa, Bien sabía que no lo eran.
Sabes que no lo somos – dijo de forma cortante viendo los ojos verdes de su amigo.
Acabas de decir que si, ¿o es que tu subconsciente te traiciono? – el sonrojo que le había acompañado se incremento aun más al escuchar las palabras de Trowa.
Yo creí que eran amigos – dijo Erick sin comprender – con eso de que los encontré peleando en tu habitación cuando llegue y que su mirada no se despega de ti… - pero se detuvo de forma abrupta viendo fijamente el rostro sonrojado del trenzado – si no son amigos ¿Por qué dijo que eran amantes?
¿Amantes? – cuestiono Trowa asombrado volteando a ver a un más sorprendido Duo.
¿Por qué Erick tenía que haber abierto la bocota, ¿Ahora como le iba a explicar a Trowa que todo había sido una broma de Heero, cuando realmente no lo había sido?
¿Y tu desde cuando eres gay? – cuestiono Trowa viéndolo con el ceño fruncido. El corazón de Duo latía a toda prisa, tratando de explicar algo para lo que no tenía explicación alguna. Pero de una cosa si estaba seguro…
¡Maldita sea, yo no soy gay! – casi grita haciendo que varios de sus compañeros voltearan a verlo.
Trowa parecía molesto, jamás había visto esa mirada inquisidora en su amigo. ¿Es que acaso Trowa era homo fóbico o algo por el estilo?. Se dio la vuelta sintiéndose enojado con medio mundo. Con Heero por haberle dicho a Erick que eran amantes cuando no era cierto. Con Erick por haber repetido lo que Heero había dicho y con Trowa por estar enojado con él al considerarlo gay cuando no lo era.
Duo espera – dijo Trowa corriendo por el pasillo para darle alcance – no fue mi intención ofenderte – trató de disculparse, pero la mirada de Duo era demasiado fría, no iba a ser fácil obtener su perdón – tu no eres gay – afirmo – pero no estoy seguro de Heero – Duo se detuvo en su puerta y abrió seguido de Trowa.
¿A que te refieres con que no estas seguro de Heero? – cuestiono sin verlo, pero de reojo podía ver cada movimiento del músico por el espejo. Trowa se encogió de hombros y comenzó a hablar.
Heero se comporta muy extraño cuando estas cerca – Duo se giro para ver los ojos de su amigo – en el comedor no deja de mirarte. Cuando llegas al salón de clases su mirada te recorre de arriba abajo, incluso durante las clases siempre esta pendiente de todo lo que haces – la mirada de Duo se abrió considerablemente ante las palabras de su amigo. ¿Quién más se percataría de lo que decía Trowa? - ¿te habías dado cuanta de que siempre te esta vigilando, incluso me atrevería a pensar que lo que hizo hace unos instantes con el brazo de Erick fue apropósito – Duo solo le observo sin decir nada – parecía molesto, incluso celoso… Creo que Heero esta enamorado de ti – concluyo de forma convencida.
Una sonora carcajada inundo la habitación de Duo. No pudo evitar soltarla, ¿Heero enamorado de él, eso si era para dar risa. Sabía perfectamente lo que Heero buscaba de él y no era precisamente su amor.
Estas totalmente equivocado Trowa – dijo Duo sin dejar de reír – Heero y yo no nos soportamos mutuamente y quizá siempre me esta vigilando solo con la intención de molestarme. Dudo mucho que Heero sepa tan siquiera lo que la palabra amor significa. ¿A caso no viste como trato a Relena en la premiación de los Broadcost? ¿O como solía tratar a Hilde? Y eso que ellas parecen estar muy enamoradas de él.
No se de Relena, pero Hilde no esta enamorada del actor – dijo Trowa de forma segura – además ellas son chicas, yo te estoy diciendo que Heero es gay y esta enamorado de ti.
Tonterías – dijo Duo dándole la espalda al alto de ojos verdes – y aun si fuese verdad, yo no soy gay… ni lo seré.
Solo piensa en lo que te estoy diciendo – dijo Trowa caminando hasta la puerta para salir. Duo se giro viéndolo con el ceño fruncido.
¿A caso quieres que me relacione con ese maldito egocéntrico de Heero Yuy? – cuestiono sin dejar de verlo. Trowa solo esbozo una ligera sonrisa.
No estoy diciendo eso, solo que si Heero esta realmente enamorado de ti, eso explicaría sus extrañas actitudes, el echo de que no te demandara y la ayuda que te ha prestado en clases. A mi nadie me sacará de la cabeza que Heero te ama, aun que tu lo desprecies – dijo abriendo la puerta y saliendo a toda prisa.
Duo se dejó caer sobre la silla del peinador pesadamente. No, Heero no estaba enamorado de él, se lo había preguntado y lo único que contesto es que solo deseaba su cuerpo. ¿Qué podría haber cambiado si le hubiera dicho que si le amaba?...
Nada, absolutamente nada.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Pasaba de la media noche. Los pasillos del ala este estaban por completo a obscuras y en total silencio. Una luz mortecina, producto del único foco encendido, iluminaba el camino a las escaleras y a la sala de estar. No había nadie por aquellos corredores, desde las diez de la noche se habían apagado las luces y se había mandado a dormir a los alumnos. Todos dormían esperando la salida del sol… todos, menos aquellos que se fugaban durante la noche para jugar maratón.
¡Gané de nuevo! – dijo Duo riendo de forma sonora y jalando de su lado una considerable cantidad de billetes.
Estas haciendo trampa – dijo Erick arrojando las cartas al montón y soltado el humo del cigarro que había mantenido en su boca.
Imposible que haga trampa, aquí hay muchos testigos – dijo otro de los jugadores que tomaba un vaso de whisky y lo empinaba de golpe – es solo que sigue teniendo mucha maldita suerte – gruño.
Todos los presentes en la sala intercambiaban las ganancias o perdidas de las apuestas, mientras otro se encargaba de barajar las cartas. Durante la hora y media que tenían jugando, Duo había ganado la mayoría de las veces, por lo que aquellos que apostaban a su favor, solo estaba recibiendo centavos y eso no los tenía muy contentos.
Ya gana Erick, me estas haciendo perder mucho dinero – dijo otro de los chicos, tomando un cigarro y encendiéndolo – dijiste que habías traído suerte de Europa, pero me parece que te la confiscaron en la aduana.
Todos comenzaron a reír y las cartas fueron repartidas de nuevo. Las apuestas comenzaron a correr. Mientras Duo veía sus cartas y hacía cálculos en su cabeza para tratar de adivinar con que podría ganar esta vez, tomo un nuevo cigarro de su cajetilla y lo encendió. Sintió como el humo llegaba hasta su garganta y comenzaba a raspar, lo que le hizo soltarlo, llenando más de humo aquella habitación. Casi todos sus compañeros tenían un cigarro en la mano y un vaso de vino, mientras el dinero, producto de las apuestas, seguía corriendo.
Ser el último en pedir cartas le daba la oportunidad de estudiar las actitudes de sus compañeros. Por los ojos, el sudor o los tics nerviosos, podía deducir quien tenía algo bueno, o quien solo estaba alardeando. No por nada, había visto jugar miles de veces a Solo en la mansión Maxwell y escuchaba los tips que les daba a sus compañeros de parranda cuando pensaba que nadie estaba en la casa. O quizá si sabía que él estaba allí, pero lo consideraba tan insignificante que simplemente le ignoraba.
¡Allí viene alguien!
El grito de alarma les hizo levantarse a la carrera y tomar el dinero, las cartas y las botellas de vino y cigarros que había sobre la mesa. Era costumbre que hubiera un vigía en la puerta que pudiera avisarles si alguno de los maestros andaba en ronda nocturna. Los jueves casi nunca paseaban por los pasillos, por eso habían elegido ese día, sin embargo, parecía que a alguien se le había ocurrido deambular a esas horas.
Rápidamente algunos alumnos corrieron para esconderse detrás de los sillones, mientras uno más tomaba un bote de spray y rociaba todo el lugar para lograr que el aroma a cigarro desapareciera. Otros habían corrido a esconderse debajo de la mesa de la pequeña cocina, esperando porque el maestro no fuera a encender las luces de toda la sala de estar y solo fuera por un vaso de agua o leche o lo que fuera… Duo quedo arrinconado en la cocina, entre el frigobar y la alacena baja.
Todos guardaron silencio esperando porque la puerta fuera abierta y al notar que no había nadie, el maestro se marchara y continuara con su recorrido.
Duo sintió su corazón latiendo a toda prisa al escuchar el chirrido de la puerta y como unos pasos ligeros se dirigían hasta la cocina sin encender las luces. Escuchó el motor del frigobar entrar cuando la puerta se abrió y casi le hace pegar un brinco.
¡Auch! – dijo a la carrera al sentir que era tomado fuertemente de la trenza lanzándolo hacía atrás. Sentía su boca por completo seca, no se atrevía a abrir los ojos porque sabía que el maestro que le había descubierto le vería molesto… como en otras ocasiones.
¿Qué diablos estas haciendo en ese sitio?
Duo abrió los ojos al reconocer la voz que le hablaba y sintió que el alma le volvía al cuerpo. Pudo ver, gracias a la luz proveniente del frigobar, que no era un profesor quien le había jalado la trenza y sonrió de forma luminosa poniéndose de pie.
Ah, Heero, eres tu, pensamos que era un maestro haciendo su ronda – dijo riendo de forma aliviada para después dirigirse a la oscuridad y gritar - HEY CHICOS, SOLO ES HEERO, YA PUEDEN SALIR.
Heero vio como la luz de la sala de estar se encendía solo al centro iluminando una mesa redonda extrañamente vacía y limpia, generalmente los últimos alumnos en marcharse dejaban algo de comida o vasos sucios en esa mesa. Una buena cantidad de alumnos salieron de su escondite respirando con alivio. De nueva cuenta sirvieron la mesa y acomodaron las cartas y las apuestas. Era una extraña visión la que tenía al frente, era como ver el cuadro de los perros jugando a las cartas, pero con alumnos en pijamas en lugar de los caninos. Aquellos que habían apagado sus cigarros volvieron a encenderlos. Pero una buena cantidad de miradas estaban sobre él, y eso le hacía sentir extraño y por instinto había fruncido el ceño. Quizá le veían de forma extraña porque había dicho que no iría y ahora estaba parado detrás de Duo viendo como se comportaban todos esos idiotas.
Puedes tomar lo que gustes Heero – dijo Erick sin soltar el cigarro de su boca y viendo las cartas que tenía en su mano. Heero solo cabeceo en acuerdo.
Duo sintió la pesada mirada del actor sobre su hombro y viendo de reojo pudo apreciar que permanecía con el ceño fruncido y los brazos cruzados viéndole. Se sentía incomodo y muy nervioso al grado de olvidar ver que carta había tirado.
Heero cabeceo en desacuerdo haciendo que Duo comenzara a sudar nervioso, había tirado una carta que le serviría para formar una tercia si le llegaban a dar otra con la misma numeración. Para su desgracia, en esta ocasión no tenía nada. Y por la sonrisa de Erick, estaba seguro que él iba a ganar.
Y Duo – dijo otro de los chicos sentado a su lado, haciendo que todos voltearan a verle – desde hace tiempo tengo una pregunta que quisiera hacerte – un aja salió de los labios del trenzado, quien no dejaba de ver sus cartas en la mano - ¿sales con esa hermosa rubia?
Dorothy y yo solo somos amigos – aclaro pagando la suma de la apuesta que estaba corriendo.
Pero se dicen muchas cosas sobre ella, supongo que al decir que "son amigos", te refieres a esa clase de amigos que pueden salir con otras parejas, ¿cierto? – Duo volteo a verlo con el ceño fruncido. Y el chico trago saliva de forma nerviosa al ver que no solo Duo le veía molesto, Heero y Erick lo hacían de la misma forma.
Yo no soy esa clase de persona y la clase de amigos que Dorothy y yo somos, no es asunto público – dijo molesto el trenzado arrojando las cartas a la mesa – no voy.
Lo siento, no quise molestarte – dijo apenado el otro – pero como te beso en la premiación, algunos creímos que…
¡Ya cállate! – dijo Erick tomando al chico por el cuello de la camisa del pijama de forma molesta – si lo que quieres es tener una oportunidad de salir con Dorothy, primero deberás hacerte una cirugía plástica para corregir tu horrible cara, aun que eso no te quitará lo ¡bruto! – dijo soltándolo haciendo que de la impresión se fuera de espaldas y cayera al suelo.
Una imperceptible sonrisa apareció en el rostro de Heero al ver la acción del moreno rubio, más nadie se dio cuenta de ello.
El chico se levanto y salió del lugar a la carrera, mientras otro de los presentes ocupó su lugar y tomo las cartas que le daban para seguir con el juego.
¿Por qué no te pones detrás de otra persona? – Dijo Duo sin dejar de ver sus cartas – me estas dando mala suerte – dijo sin ningún tono en su voz.
Hn – dijo Heero moviéndose a su izquierda, pero sin dejar de verlo.
Todos voltearon a ver a Heero, algunos habían comenzado a murmurar y circulaban apuestas silenciosas para saber en que momento se molestaría con alguno de los presentes. Todo mundo conocía del carácter violento del actor, salía demasiadas veces en televisión demandado por golpear a alguien, y estaban seguros que esa noche verían algo de acción y apostaban por ello.
Las miradas de todos esos estudiantes le tenían algo molesto, odiaba ser el centro de atención en su propia escuela, pero la mirada que más le estaba molestando, era la marrón del moreno rubio que no parecía querer despegarse del rostro del trenzado.
¿Hasta cuando dejaras de ser un rompecorazones Duo? – pregunto el moreno-rubio sin verle, mientras dejaba un par de cartas sobre la mesa para ser cambiadas. Todos voltearan a verle, pero Duo solo se concentraba en su juego, tratando de ignorar un par de ojos azules que le ponían nervioso.
No soy un rompecorazones, yo no tengo la culpa de que las chicas se enamoren de mí, te aseguro que no les doy motivos. ¡Soy un santo! – dijo riendo, haciendo que los demás rieran por la broma. Todos sabían del carácter bromista del modelo y sabían era todo, menos un santo.
¡Oh vamos! – Dijo otro de los chicos - ¿Quién fue tu última novia, Hilde? – pregunto.
Oficialmente si, extraoficialmente no se, ya perdí la cuenta – todos rieron, menos Heero.
¡Y luego dices que no eres un rompecorazones, has tenido más novias que todos nosotros juntos – dijo Erick riendo – o quizá no. ¿Heero cuantas novias has tenido? – pregunto el moreno-rubio viendo al actor que permanecía con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
Todos los presentes guardaron un tenso silencio y voltearon a ver al actor. Este parecía no haberse inmutado ni molestado por la pregunta, permanecía en la misma posición, solo había entre cerrado los ojos y veía fijamente al bailarín sin contestarle.
Duo trago saliva nervioso, por preguntas semejantes había visto como el actor le rompía la cara a los reporteros. ¿Sería capaz de golpear a Erick por una pregunta inocente como la que había hecho?. De los nervios levanto el cigarro que mantenía encendido para llevarlo hasta su boca. Pero la mano de Heero estirándose para arrebatarle el cigarro antes de que llegara hasta sus labios le sorprendió.
¡Con un demonio, ese es mi cigarro, si quieres uno, pues tómalo de la cajetilla – dijo sacándola de la bolsa de la camisa del pijama y viendo a Heero sumamente molesto. El actor solo volteo a verlo divertido, llevándose el cigarro hasta sus labios y fumando de él de forma calmada.
Este ya estaba encendido – dijo sin prestar mayor atención a las miradas de todos.
¿Hasta cuando vas a dejar de ser un maldito desgraciado? – cuestiono Duo molesto, tomando otro cigarro de la cajetilla y encendiéndolo, sin dejar de ver con ojos fieros los cobaltos del actor.
Hasta que se me de mi regalada gana – contesto de la misma forma fría.
¿Y ahora se puede saber por que diablos estas enfadado? – pregunto Duo viéndolo fijamente. Heero clavo su vista cobalto en la violeta, mientras todos volteaban a verle. Nadie entendió la pregunta del modelo, Heero se veía igual a como había llegado, idéntico a como se comportaba en clase. Entonces ¿por que Duo decía que Heero estaba enfadado?.
No es algo que te importe – contesto Heero arrojando el humo que había sostenido en su boca.
Si, tienes razón, a mi que diablos me importa si estas contento o encabronado, por mi puedes irte al mismismo infierno – dijo Duo molesto, lanzando su apuesta al centro – tengo poker, así que no se molesten, a menos que tengan Flor o escalera(1).
Una maldición general se volvió a dejar oír en la sala de estar, mientras se repartían las apuestas. Todos olvidaron la pregunta que Erick había lanzado a Heero, por concentrarse en el aparente pleito entre el actor y el modelo. No era para nadie desconocido, excepto para Erick, que entre esos dos había una profunda aversión y no era la primera vez que se hacían de palabras. Lo que si les había resultado desconcertante, era que Duo se hubiera percatado que Heero estaba enfadado por algo. ¿Quizá era tanta la antipatía que se sentían que incuso esos pequeños detalles eran conocidos él uno por el otro?
¡Alerta de nuevo!
La voz del chico que permanecía en la puerta les hizo poner a todos de pie y volver a repetir la misma rutina de hacía unos momentos.
Esto ahora si me esta asustando – se escucho la voz de uno de los chicos mientras corría a esconderse entre la oscuridad del lugar.
Duo saltó detrás de uno de los sillones, está vez no se arriesgaría a ser descubierto, si lo hacían lo iban a mandar a detención por quien sabe cuantos días y eso le haría perder los talleres de danza, pasarela y teatro; dicción no le importaba, ese lo podría perder sin ningún problema, pero los otros tres si le gustaban y mucho y no estaba dispuesto a irse castigado.
Sintió como alguien se apretujaba contra su cuerpo y le hacía perder el equilibrio lanzándolo al suelo. No le agradaba sentirse acorralado entre el respaldo del sillón, la pared y el cuerpo de alguien pegado al suyo. Quiso moverse, pero al hacerlo sus pies golpearon algo suave.
¡Hey, ten cuidado – pudo escuchar la voz de uno de sus compañeros quejándose por el golpe que le había dado con los pies.
Lo siento – murmuro Duo en respuesta.
Sintió como las manos de aquel sobre su cuerpo comenzaban a moverse de forma provocativa. Trato de detenerlas, ¿Cómo se le ocurría a Heero hacerle esa clase de cosas cuando una buena parte de sus compañeros estaban cerca, Quizá no podían verles, porque las luces en la sala de estar estaban todas apagadas, pero eso no le daba ningún derecho a tratar de propasarse con él. Aun que el actor nunca le pedía permiso para hacer de las suyas… esta ves si se estaba pasando en serio.
¡Basta! – murmuro con enfado logrando que aquellas manos se detuvieran por un instante. Sin embargo había algo que le tenía confundido. Siempre que Heero estaba cerca había un aroma que llegaba hasta su nariz y le inundaba los sentidos y esta vez no era así. Pero eso quizá tenía una explicación lógica, la mayoría de los que estaban presentes en aquella habitación tenían cigarros en mano y el aroma a tabaco estaba impregnado en su ropa, además habían vaciado casi todo el bote de spray para que el aroma a humo se disminuyera.
Las manos que había sujetado comenzaron a moverse de nuevo sobre su pecho. Duo se sintió molesto con aquellas caricias que se deslizaban por su cuerpo tratando de excitarle, pero en esta ocasión el actor estaba consiguiendo todo lo contrario. Bufo molesto y dejo soltar un golpe, con la mano cerrada, sobre las costillas de actor que casi subía sobre su cuerpo. Pudo sentir como esta se replegaba doblándose un poco y soltaba una risita muy cerca de su oído. Podía sentir ese aliento chocando sobre su mejilla y el aroma a alcohol llego de lleno a su nariz…
"¡No es Heero!" – se dijo con alarma sintiendo como esa misma persona le sujetaba de forma violenta de la nuca para pegar la frente con la suya.
Deja de moverte tanto, amigo mío, si se que te gusta esto… - Duo sintió un escalofrío recorrerle la espalda al reconocer la voz, en medio del sonido aguardentoso que da la borrachera.
¿E… Erick? – Murmuro con la voz temblorosa - ¿Qué crees que haces? – cuestiono tratando de soltarse de las fuertes manos del bailarín que trataban de acercarlo a sus labios.
Me gustas mucho – Duo abrió los ojos de forma enrome al escuchar las palabras de su amigo – siempre me gustaste mucho, pero yo no sabía que eras gay. Y ahora que lo se, no quiero perderte por culpa de ese actor – dijo al tiempo en que trato de posar sus labios en los del modelo, pero debido a la oscuridad y a que Duo se movía mucho, le fue imposible lograr su cometido.
Erick estás equivocado – volvió a murmurar – y además estas borracho – dijo tratando de imprimir algo de enojo en la voz, pero no había resultado.
Estaba muy preocupado por la confesión que había escuchado, pero estaba casi seguro que era producto de la borrachera y no por que realmente fuese cierto. "¿No dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad?" – Maldición – murmuro para si mismo. ¿Por qué ahora acudían a su memoria las palabras de Heero?. El le había dicho a Heero que sus besos le habían gustado y había replicado que estaba tomado. Y era cierto… los últimos besos que había recibido por parte del actor le habían gustado en verdad. Entonces… ¿Erick era gay y gustaba de él como lo estaba confesando?
¡No Erick! – dijo alarmado al sentir la mano del moreno rubio descender por su vientre para intentar llegar hasta su entrepierna. Esta vez no había tenido la precaución de murmurar y su voz se escucho en toda la sala de estar poniéndolo nervioso y el sudor comenzó a perlar su frente.
Pero el peso de Erick desapareció por completo de su cuerpo de forma sorpresiva y se incorporo a la carrera tratando de distinguir algo en medio de la oscuridad. Solo pudo escuchar un ligero golpe, como el sonido que llegaba hasta su odio cuando Heero lo empujaba contra las paredes de la escuela.
Erick sintió un fuerte brazo sobre su cuello, mientras el resto de su cuerpo permanecía pegado a la pared sin dejarle moverse. No podía ver al frente a nadie, no había ni una sola luz colándose, solo un fuerte aroma a colonia cara era lo que llegaba hasta su nariz, ese mismo aroma que llegó cuando Heero entro a la sala a interrumpir la ronda de maratón. Sonrió un poco al darse cuenta de quien le tenía fuertemente sujeto y parecía querer ahorcarle.
No te atrevas a molestarlo – el murmullo de la voz de Heero guió los pasos de Duo. ¿Había sido el actor quien había quitado a Erick de encima de él? – Si no quieres vértelas conmigo – Erick sonrió aun más al comprobar que sus suposiciones eran acertadas.
¿Y tu quien eres, su guardaespaldas? – la voz de Erick sonó en toda la sala de forma queda. Pero al parecer estaba cerca, porque Duo había escuchado de forma clara – ah no, dijiste que eras su amante – dijo entre risas – pero el que te entregue su cuerpo, no quiere decir que haga lo mismo con su corazón. El no te quiere – dijo de forma segura – te admiraba mucho, pero eso es tiempo pasado. El dijo que ni siquiera son amigos. Yo soy uno de sus mejores amigos y el día que te deje vendrá conmigo.
¡Basta Erick! – dijo Duo en un murmullo llegando a oscuras hasta la pared donde Heero lo tenía sujeto – estas tomado y no sabes lo que dices. Suéltalo Heero – dijo tomando a tientas el brazo del actor para hacerlo soltar al moreno rubio.
Una fuerte luz se introdujo hasta la sala en ese momento y los tres voltearon a la puerta topándose con el maestro de literatura parado en el marco.
Jovencitos, ¿no creen que es un poco tarde para estar fuera de sus camas? – cuestiono el hombre joven dirigiendo una mirada curiosa a los tres chicos en pijama que solo le veían sorprendidos – si vinieron por leche, jugo o un sándwich, dense prisa y los quiero en su cama, ¡ya, tienes menos de 5 minutos. Y ESTO VA PARA TODOS – grito girando su vista a la oscuridad - En ese tiempo volveré a pasar por aquí y si veo a alguno de ustedes, los voy a mandar a detención sin miramientos.
Ya nos vamos profesor – afirmo Duo, el hombre sonrió y asintió con la cabeza dándose la vuelta para seguir con su recorrido.
¡Vamonos, ¡vamonos, ¡vamonos!
El sonido de las cosas moviéndose y de la puerta abriéndose no se hizo esperar, todos los alumnos salieron de su escondite para dirigirse a sus habitaciones a toda prisa. Dos veces escondiéndose en una noche, había sido demasiado para ellos. Si hubiese sido otro el maestro que les hubiese descubierto, ya estarían todos anotados para pasar los siguientes días en la última habitación del primer piso, soportando a la amargada de la subdirectora y sus eternos sermones de buenas costumbres.
Duo, no olvides conectar la alarma contra incendios – dijo uno de los chicos antes de salir de la sala de estar.
Márchate – dijo Heero viendo los ojos marrones del moreno rubio, quien solo le veía con el ceño fruncido – yo me quedare y me aseguraré de que llegue a su habitación.
Tu también puedes irte Heero – dijo Duo subiendo a la mesa en la que habían estado jugando – esto quedara en un minuto.
La puerta se abrió y Erick salió por ella, Heero se asomó solo para asegurarse de que todos se hubiesen marchado y se quedo recargado en el marco de la puerta, con los brazos cruzados, viendo lo que el trenzado hacía.
En verdad puedes irte – dijo Duo viendo de reojo a Heero. El que su mirada le recorriera de arriba abajo le ponía más nervioso de lo que ya estaba.
Me quedo hasta que termines – aseguro el actor. Duo suspiro con resignación mientras tomaba los cables de la alarma para volverlos a conectar - ¿Por que el maestro no nos mando a detención? – Cuestiono el actor viendo cada movimiento que el trenzado hacía – estábamos rompiendo una de las reglas de la escuela. Además, parecía saber que había más gente aquí – Duo comenzó a reír.
El maestro de literatura se graduó hace dos años de aquí, es un gran escritor, así que se sabe todas nuestras andanzas. No hay nada que podamos ocultarle. Mientras no nos metamos en problemas, el no nos delatara – aseguro el trenzado, terminando de unir los cables de la alarma contra incendios – ¡listo! – dijo Duo dándose la vuelta y dispuesto a saltar de la mesa.
¿Como sabes que funciona? – cuestiono Heero viendo los alambres unidos solo con cinta de hilar – quien dice que no uniste mal la corriente. Estaremos corriendo peligro si ocurre un verdadero incendio – Duo frunció el ceño y dejo caer su mirada violeta sobre la cobalto.
Yo estuve aquí cuando se instalaron las alarmas contra incendios, por eso se como desactivarlas y volverlas a activar. La alarma es sensible al humo, aun que sea de cigarro, por eso la desactivamos cuando venimos aquí a jugar. Y esa alarma – dijo apuntando al aparato redondo que estaba en el techo – esta activada.
Si estuviera activada habría un foquito rojo que así lo indicara y yo no lo veo – Duo volteo para ver la alarma.
Era cierto, el foquito rojo que indicaba que la alarma funcionaba no estaba encendido. Era imposible que se hubiese equivocado al unir los cables. Solo para estar seguro, iba a hacerla funcionar, al cabo, la alarma solo sonaría en la sala y la apagaría de forma rápida, nadie se daría cuenta.
Sacó de la bolsa de la camisa del pijama el encendedor. Le quito la envoltura a la caja de cigarros, y la incendió por la orilla.
¿Qué crees que haces? – cuestiono Heero viendo lo que el trenzado intentaba.
Pruebo la alarma – dijo acercando el papel encendido al censor y lanzando la cajetilla y el encendedor a Heero. Pero la alarma no emitió sonido alguno – ¡No puede ser! – Dijo alarmado – estoy seguro de haber conectado bien los cables.
Déjalo, mañana lo reportaremos a dirección – dijo Heero recargándose en la pared a un costado de la puerta, viendo como el trenzado acercaba más el papel encendido al censor de la alarma.
¿Reportarlo, ¿Y que se supone que les voy a decir?. Señor director, desconecte la alarma porque estábamos fumando y cuando la quise volver a conectar esta ya no funciono. ¿Te parece bien así o aun más acusador? – dijo enfadado sacudiendo el papel para apagar la llama que ya casi llegaba hasta sus dedos, cuando la puerta de la sala de estar se abrió de golpe, ocultando la figura de Heero detrás de ella y dejando ver la figura alta y fornida de un hombre mayor.
¡DUO MAXWELL!
¡Director Noventa! – dijo Duo asustado al ver al hombre parado en el umbral de la puerta sumamente agitado, usando el pijama y con el cabello revuelto. Era claro que se había levantado a la carrera y había llegado corriendo hasta la sala de estar.
¡Baja ahora mismo de esa mesa! – Duo saltó de ella de inmediato - debí haberme imaginado que eras tu jovencito, pero ahora si te has metido en un gran lío – dijo el hombre acercándose al modelo y tomándolo de la oreja al tiempo en que levantaba el radio que traía en la otra mano y hablaba de forma ruda – cancelen la llamada de ayuda a los bomberos, no hay ningún incendio, solo fue uno de nuestros estudiantes tratando de hacernos una broma.
¡Hay! – dijo Duo quejándose por el jalón – no fue mi intención alarmarlos. La alarma no estaba funcionando y solo quería probarla – dijo tratando de justificarse, pero el director estaba sumamente molesto.
Claro que funciona la alarma silenciosa que pusimos en las vacaciones de invierno Duo, si no, ¿Por qué estoy yo aquí, casi haces que me de un infarto – dijo sacándolo por el pasillo, Duo solo suspiro resignado, con razón la alarma no había sonado como antes, eran nuevas – te voy a dejar encerrado seis meses por esto – Duo trago saliva nervioso. Seis meses era perderse todo el año escolar, iba a tener que repetir todos los talleres- "maldición".
Director noventa…
La voz de alguien a sus espaldas le hizo detenerse sin soltar a Duo. Se sorprendió al ver parado al actor Heero Yuy en la puerta de la sala de estar.
No fue culpa de Duo hacer sonar la alarma – dijo Heero haciendo que el hombre soltara al modelo y este se sobara el lóbulo de la oreja.
No trate de defenderlo señor Yuy, conocemos muy bien las bromas de Maxwell y estoy seguro que esta es una de ellas – aseguro el hombre aun enfadado – y si no quiere verse involucrado en un castigo por esto, será mejor que se marche a su habitación.
Duo vio como Heero no se amedrento por la amenaza del director, por el contrario, parecía retarle con la mirada y comenzó a caminar hasta ellos. Se detuvo delante del hombre y extendió la mano para entregarle algo. El director noventa levanto la mano y tomo la caja de cigarros y el encendedor que Heero le daba.
Fue mi culpa – aseguro el actor. Los ojos de Duo se abrieron de forma enorme al ver que Heero se echaba la culpa por lo que él había hecho - estaba fumando en la sala de estar y la alarma se activo por eso. Duo me lo advirtió y trataba de desconectarla para que no sonara, cuando usted llego y lo descubrió.
¡Señor Yuy, ¿a caso no sabe que esta prohibido fumar dentro de las instalaciones de la escuela? – cuestiono el director apretando la cajetilla de cigarros en su mano.
Cuando me inscribí en esta escuela, usted le dio las reglas a mi representante. El las leyó, no yo. Así que no estoy enterado de que puedo hacer y que no. Me he ido enterando conforme las rompo. Como salir de mi habitación después de las 10 de la noche para ir al gimnasio – dijo Heero viendo a Duo, quien sintió que un sonrojo pintaba su rostro - o fumar en la sala de estar – concluyo – de hecho le he entregado los cigarros y el encendedor como una muestra de que no volverá a ocurrir.
SEÑOR YUY – dijo el director alterado. Duo comenzó a sudar, jamás había visto al director tan enfadado, ya se esperaba que ahora si lo expulsara, a él y a Heero. Pero entonces vio como el hombre comenzaba a respirar más tranquilamente – está bien, está bien. Por esta ocasión los dos pueden irse sin reprimenda alguna. Duo no ha roto las reglas y el señor Yuy es la primera que rompe. Espero que cumpla con su palabra joven Yuy – dijo el hombre. Heero solo asintió – Ahora, los dos vayan a sus habitaciones.
Gracias director Noventa – dijo Duo sonriendo y comenzando a caminar a un lado de Heero hasta su habitación.
Pero aun no sabía, ¿Por qué Heero le había salvado de ir a detención?. La culpa había sido suya y Heero le había prestado ayuda… una vez más. ¿Sería cierto lo que Trowa le había dicho unas horas atrás?... ¡No, imposible – sacudió la cabeza solo para espantar tan loca idea - Heero no le quería, solo deseaba su cuerpo. Volteo a verlo solo un poco, había muchas locas ideas que estaban circulando en su cabeza. Por suerte, esta noche no había probado el vino, que si no, las ideas serían aun más locas.
Te metiste en líos por mi culpa – dijo de forma desinteresada, desviando la vista al frente. Sabía bien que el director Noventa ahora tendría a Heero en la mira, esperando porque volviera a quebrantar las normas de la escuela para mandarlo a detención. Él ya era una fichita, pero Heero no tenía porque pagar por sus culpas.
No quiero perder a mi compañero de teatro – afirmo Heero de forma fría. Duo se giro para verle con la sorpresa reflejada en su rostro.
Un momento, ¿como sabes que si me voy a detención pierdo los talleres?. ¿No se supone que no te sabes las reglas de la escuela? – cuestiono asombrado. Heero no sabía que era ir a detención, o por lo menos eso imaginaba ya que dijo desconocer las reglas. ¿A caso había mentido?
Mentí – aseguro el actor. Duo curvo la boca, era de esperarse. Había sido tan buen actor que le creyó todo lo que dijo sobre no leer las normas.
Si, lo supongo. ¿Quién sabe en que tantas otras cosas hayas mentido? – dijo con fastidio apresurando el paso para llegar hasta su puerta y deshacerse lo más pronto de la presencia del actor. Su cercanía le crispaba los nervios.
Nada en lo que a ti respecta – dijo Heero haciendo que Duo solo le viera de reojo antes de poner la mano en el picaporte de su puerta - ¿Tienes más cigarros? – cuestiono tomándolo por el brazo y evitando que abriera.
El contacto en su brazo era leve, solo le sostenía sin presionar su piel, pero la sensación de calor que trasmitía a través de la tela del pijama le hizo estremecer ligeramente. Un calor sofocante llego hasta su rostro y sin meditar en sus palabras hablo a la carrera.
¡Claro, en mi habitación. Pero pensé que ya no ibas a fumar – dijo sin verlo, Heero le soltó haciendo que su corazón dejara de latir tan apresurado.
Mentí de nuevo – aseguro el actor. Duo esbozo una leve sonrisa y abrió la puerta de su habitación.
Por supuesto. Entra – Abrió de forma enorme los ojos al escucharse a si mismo decir la palabra "Entra", ¿en que demonios estaba pensando al invitar al actor a su cuarto?. Su corazón volvió a acelerarse al solo imaginar que Heero entrara en su habitación a semejantes horas de la noche. Pero se sorprendió mucho más al escuchar lo que dijo.
No. Te veré en el balcón – Duo giro la vista intrigado para verlo.
¿He? – pero Heero ya había caminado hasta su habitación y entraba en ella.
¿Qué había pasado? Heero se había negado a entrar en su cuarto y se marchaba a su propia habitación. De haber sido él el actor, habría aprovechado la oportunidad de encontrarlo solo para acosarlo de nuevo.
Abrió la puerta de su cuarto y cerro a sus espaldas sintiéndose molesto. ¿Pero en que rayos estaba pensando para sentirse molesto con Heero por no querer entrar en su habitación? Era un peligro tenerlo dentro y eso lo sabía muy bien, pero la información de E! News la tenía muy presente. "Odin estaba en Miami" y Heero no estaba en la escuela.
¡Pero que rayos! – Se dijo enfadado de nuevo consigo mismo – ¿A mi que me importa con quien estuvo estos tres días?
Corrió hasta la cama y tomo de la tarima el paquete de cigarros que tenía guardado. Aun le quedaban muchos, así que solo saco una cajetilla y guardo el resto. Escuchó golpes leves en el vidrio del balcón y se dio prisa en salir. Heero ya le esperaba sentado en la baranda. Se acerco para ofrecerle el cigarro que le había pedido y el tomo otro, lo encendió al momento y se quedo pardo frente a Heero viéndolo fijamente.
Era extraño, pero se veía abatido. No mostraba el clásico semblante de todos los días, o el que había mostrado cuando ingreso a la sala de estar. Heero podía parecer ser de Hielo, pero en ocasiones como esta era que podía darse cuenta que también era humano.
¿Por que no quieres acompañarme a la ceremonia, ¿Soy yo acaso? – cuestiono el actor sin verle. Duo camino hasta el otro lado de la baranda y se recargo para fumar. Heero se veía tan melancólico que no quería incrementar su tristeza si le contestaba de forma ruda. Así que respondería con la verdad.
Francamente no, no eres tú – Dijo haciendo que Heero volteara a verlo de reojo.
¿Entonces? – Cuestiono.
Es la ceremonia en si, todas esas premiaciones, donde hay periodistas y conductores que solo están esperando que te equivoques para destrozarte – dijo lanzando el humo que comenzaba a picar en su garganta - Que si escogiste mal la ropa, que si la corbata no combina, que si la camisa no te favorece, que no lustraste los zapatos – gruño para si – Que si la persona que te acompaña la sacaste de Hollywood Boulevard(2) – dijo con sarcasmo al recordar el comentario de una de esas conductoras que se creen las mejor vestidas del mundo - Hay demasiada hipocresía, demasiadas envidias. Yo no seré artista, pero conozco a muchos en el medio que lo son y he trabajado con algunos cuantos. Muchos te hablan bien de frente, pero a penas te das la media vuelta y te encajan el puñal por la espalda y no sabes cuanto odio que me mientan. He asistido con Dorothy a unos cuantos en los últimos dos años, pero es porque siempre encontró una forma de obligarme. Por suerte ahora no tiene nada con que chantajearme y me he salvado de ir a ese fastidioso evento. Y como tú no puedes obligarme, estoy muy tranquilo – dijo volviendo a llevar el cigarro a su boca. Heero se enderezo de nuevo para seguir viendo a la nada - ¿Por qué me quieres a mi en ese lugar? – esa era una pregunta que le había querido hacer desde que le insistió en llevarlo al evento – hay tantas personas que estarían gustosas en acompañarte, creo que la principal sería Relena.
Tu eras la única persona que conozco que no se favorecería con mi fama. Relena lo primero que haría si la llegase a invitar, sería informarle a los medios para que estuvieran al pendiente de su arribo. No se cansaría de mentirles a todos sobre nuestro estatus, a sabiendas que no somos nada. Te vi con Dorothy y me gusto tu comportamiento, la dejaste lucirse a ella y tú te mantuviste detrás, jamás la opacaste, siendo que tuviste muchas oportunidades.
Ella era la nominada, no yo – dijo Duo de forma calmada. No cabía duda que a veces el actor sabía comportarse y se podía mantener una buena conversación con él. Si siempre fuese de esa forma, quizá hasta amigos podrían ser.
Mila te manda esto – dijo Heero extendiéndole un recipiente de hielo seco. Duo parpadeo acercándose y lo tomo entre sus manos, al abrirlo se dio cuenta que era un trozo de pay.
¡Gracias! – dijo de forma alegre, apagando el cigarro contra la baranda – dale las gracias a Mila por recordar que adoro los pasteles – dijo comenzando a comer, ya que dentro había un tenedor de plástico. Pero se detuvo viendo de nuevo a Heero quien parecía no estar viendo nada y solo fumaba de forma callada – ¿estuviste estos días en tu casa?
Solo llegaba a dormir – afirmo el actor – estuve arreglando el problema con Traize – Duo comenzó a toser logrando la atención de Heero.
Pensé… pensé que no te había demandado, en verdad creí que solo alardeaba con los medios – Heero curveo la boca de forma fastidiada y llevo el cigarro hasta su boca de nuevo.
Traize no es de los que alardea Duo, solo que no le gusta hacer publica su vida, ni sus problemas. Actúa guiado por el enojo solo al principio, lo que lo hace actuar como un tonto, después se calma y reacciona de forma inteligente.
Parece que le conoces bien – dijo Duo de forma distante. Por algún motivo el que Heero hablara de esa forma de un miserable como Traize no le agradaba mucho.
Le conozco y punto. El arreglo para no demandarme, incluía dejarte en paz…
¿He? – cuestiono Duo abriendo los ojos de forma enorme ante lo que Heero dijo.
No acepte, por supuesto – dijo volteando a verlo – por lo cual la demanda esta en proceso. Pero Traize no contaba con que sacara una restricción para que no se acerque a ti a más de 100 metros.
¿Qué hiciste que? – Cuestiono Duo parándose para quedar de frente al actor - ¿con que derecho?
Traize no puede acercarse a ti, si quieres que la restricción tenga efecto, debes firmar unas formas que te llegaran mañana a dirección. Mi abogado se encargara de llevarlas al juzgado. Si he cometido un error, solo ignóralas y Traize puede intentar llevarte con él la próxima vez que te vea borracho – dijo Heero clavando su fría mirada en la violeta.
Duo trago saliva de forma nerviosa. Heero había interpuesto una demanda de restricción para evitar que Traize se acercara a él. Estaba confundido. Por un lado se sentía dichoso de que Traize le dejara en paz, aun que nunca había sido un problema demasiado grave, Traize era relativamente fácil de controla, pero fastidioso. Pero por otro lado se sentía molesto con Heero por tomarse atribuciones que no le correspondían. Si él quería a alguien lejos de si, era al actor y no a Traize. "Amigos", ¡Ja, con la forma de ser de ese egocéntrico, jamás llegarían a nada.
Firmare las formas – Dijo Duo, Heero cambio su mirada fría por una más serena – pero donde dice Traize ¡Pondré Heero Yuy! – Dijo con molestia haciendo que Heero volviera a fruncir el ceño – No tienes ningún derecho a prohibirle a nadie que se acerque a mi. Traize no es peligroso, tu si.
Has lo que se te de tu regalada gana – dijo Heero en tono molesto apagando el cigarro y viendo de nuevo al frente.
Duo parpadeo confundido, esperaba otra clase de reacción del actor, no una tan… tan… ¿pasiva?. Si, no había otra forma de llamarle a la reacción de Heero, más que pasiva. Solo respondió molesto al hecho de que rechazara interponer la demanda de restricción. ¿Qué estaba ocurriendo con Heero?. ¿Tendría Odin algo que ver con ese estado de animo tan… triste?. ¿Y por que el echo de pensar en la tristeza de Heero se la tenía que atribuir a Odin Low?
"Maldición"
¿Qué rayos te pasa Heero? – cuestiono Duo viendo fijamente al actor. Heero solo se enderezo para verle sin decirle nada – todo este día te has estado comportando muy extraño. No eres el mismo Heero Yuy arrogante y altivo de todos los días – Heero no respondió nada, solo se limito a observarle – ¿Odin Low tiene algo que ver con tu extraño comportamiento? – la mirada de Heero no pudo mostrar más extrañeza.
¿Odin? – Cuestiono Heero sin entender - ¿Qué tiene que ver Odin en todo esto? – Duo suspiro, sintiendo que un extraño malestar se apoderaba de la boca de su estomago. ¿Sería el pay que había comido pocos minutos antes, si, eso tenía que ser la causa.
¿No fuiste a ver a Odin a Miami, ¿No es por eso que te comportas de forma tan extraña? – cuestiono Duo viendo fijamente la mirada cobalto que parecía no entender nada - ¿Te dijo algo que te hizo sentir mal, ¿A caso te rechazo? – Heero se paro de su lugar quedando a solo centímetros del rostro de Duo.
¿De que demonios me estas hablando? – Cuestiono Heero tomando a Duo por los hombros – Yo ni siquiera sabía que Odin estaba en Estados Unidos, no se porque piensas que Odin tiene algo que ver conmigo, eso termino hace años… - los ojos de Duo se abrieron de forma enorme al escucharlo.
"Eso termino hace años"
Entonces, si tuvieron algo que ver, eso le confirmaba lo que Mila sospechaba, muy posiblemente Odin era la causa por la que Heero era gay. El dolor en el estomago se estaba haciendo cada vez más insoportable, y el que Heero lo tuviera sujeto de los hombros no le permitía apartarse de él. El cosquilleo que las manos de Heero le hacía estremecer, sentía su rostro ardiendo, pero no iba a permitirse ser un juguete con el que solo se divierten y después botan.
Ya comprendo – dijo Heero sacándolo de sus pensamientos – desaparecí de la escuela sin decirte nada, te enteras de que Odin esta en Miami y piensas que me e ido a verlo – dijo haciendo que Duo abriera mucho más los ojos por la sorpresa - Duo Maxwell estas celoso.
¡MENTIRA! – Grito de forma vehemente tratando de alejarse del actor, pero Heero dejo deslizar sus brazos por la espalda del trenzado evitando que se apartara de él – suéltame Heero – dijo sintiéndose nervioso. El calor del cuerpo de Heero pegado al suyo, le estaba lanzando torrentes de electricidad a todo el cuerpo, haciendo que sus piernas amenazaran con no sostenerle más.
No tienes porque estar celoso Duo. Tienes razón al decir que me he estado comportando extraño, pero es porque mi padre llego el día de ayer y tuve una discusión con él por el asunto de la demanda que interpuso mi madre. Como siempre, se ha puesto de su lado ignorando todo lo que yo tengo que decir – dijo Heero haciendo que Duo se detuviera por un momento en sus intentos por soltarse.
No sabía que tu padre estaba en el país – afirmo el trenzado.
Ahora ya lo sabes – dijo el actor – por lo mismo no tienes porque ponerte celoso de Odin, en cambio yo si tengo motivos para estarlo de ti – Duo solo le observo, tratando de soltarse de los brazos de Heero de nuevo sin lograrlo – tus amigos tienen razón al decir que eres un rompecorazones, pero no solo rompes los corazones de las chicas, también los de los chicos.
Erick estaba borracho, él no es gay – dijo tratando de soltarse de nuevo, pero no lo consiguió.
Claro que lo es y de eso me di cuenta desde que lo vi. Y hay más amigos tuyos que lo son y lo mantienen en secreto. Solo tú pareces no querer darte cuenta. Incluso tu lo eres y te estas enamorando de mi – aseguro haciendo que Duo frunciera el ceño con molestia.
Eres un maldito presuntuoso y engreído – pero los labios de Heero descendiendo sobre los suyos evitaron que siguiera hablando.
Sentir los labios de Heero sobre los suyos le hicieron estremecer, haciendo que su cuerpo temblara de pies a cabeza. Las manos de Heero se cerraron sobre su cuerpo, sin dejarle escapar, pero de poder hacerlo, no lo haría, porque sus piernas se negaban a moverse de su lugar. Este beso era como los últimos que le había dado, nada que ver con aquellos besos salvajes que le arrancaban el aliento y los sentidos de golpe. Pero aun así no dejaban de ser sensuales y combinados con las caricias sobre su cuerpo, sus sentidos se alejaban de forma rápida de la realidad, pidiéndole a gritos que se dejara llevar, que se dejara arrastrar por ese fuego que le recorría las venas y le inflamaba la sangre.
Abrió la boca sin darse cuenta, lo que permitió a Heero profundizar aun más el beso. Adentrarse en su interior para jugar con su lengua, para hacerle estremecer de nueva cuenta, para hacer que sus sentidos traicionaran la razón al corresponder al beso del actor con igual pasión y entrega. Ese dolor en la boca del estomago, parecía ser anestesiado con los besos y las caricias del actor.
"Te estas enamorando de mi"
Las últimas palabras de Heero parecían querer tatuarse en su interior. No era verdad, no se estaba enamorando de él. ¿Pero por que su cuerpo reaccionaba como si fuera de mantequilla ante el solo tacto del actor?
Haa – un jadeo escapo de su garganta al sentir las mano de Heero bajar por sus glúteos y acercarlo hasta su caderas para amoldarlo a su cuerpo con maestría, sintiendo la dureza del miembro de Heero chocar contra el suyo que comenzaba a estar en iguales condiciones.
"No, esto esta mal"
Pero su cuerpo se negaba a las órdenes que dictaba su cerebro. Su corazón y su aliento estaban descontrolados. Sentía las manos de Heero moviéndose sobre su cuerpo, incitándolo, excitándolo sin poderlo detener, sin querer realmente hacerlo, respondiendo al beso que en ningún momento había sido roto por ninguno de los dos.
Un "Basta", escapo de su boca al romper el beso que casi le dejaba sin aire, pero era una palabra sin ningún tono autoritario, parecía más un continua que un detente.
Odiaba a Heero, lo odiaba por lo que le hacía, lo odiaba por hacerle reaccionar con sus besos y sus caricias, le odiaba porque no podía resistirse y su cuerpo y su mente estaban cediendo.
No supo en que momento las manos de Heero arrancaron de su cuerpo el saco del pijama, llevándose de encuentro todos los botones y desprendiendo parte de la tela. Las manos del actor comenzaron a recorrer su cuerpo con sensuales caricias, lanzando corrientes de electricidad con sus dedos, haciendo que de su boca salieran ligeros gemidos de placer. El aire frío de la noche no le estaba afectando, porque el calor que ambos cuerpos producían era mayor.
"¿Por qué no?"
La pregunta cruzaba su cabeza sin cesar cada vez que el sentimiento de que todo estaba mal intentaba apoderarse de su mente.
¿Por qué no?; porque no entregarse a las sensaciones que el actor tan hábilmente sabía despertarle.
¿Por qué no?; porque no entregar su cuerpo al actor, quizá haciéndolo una vez lograría que por fin le dejara en paz.
¿Por qué no?; porque el no era gay y sin embargo... sin embargo estaba respondiendo a las caricias y los besos del actor como jamás creyó poder hacerlo.
Sintió como era recostado sobre algo suave y muido, eso le hizo despertar de sus pensamientos. ¿En que momento había sido conducido hasta el interior de su cuarto y llevado hasta la cama, estaba tan alejado de la realidad con las caricias del actor que no sabía lo que estaba haciendo, solo sentía y vaya que se sentía bien.
Un gemido aun más fuerte escapo de su boca cuando una de las manos de Heero se dejo introducir por el cintillo del pantalón del pijama llegando hasta su miembro ya erecto, la calidez de los dedos que envolvían la frágil piel de su miembro le hacía estremecer cada vez con mayor fuerza. Heero le estaba seduciendo y el mansamente se estaba dejando conducir por un experto. Porque no podía negarlo, Heero era un experto y su cuerpo respondía a sus caricias.
Se mi amante – el ligero murmullo que llego hasta su odio al mismo tiempo que los dientes de Heero mordían el lóbulo de su oreja, le hizo estremecer – no te arrepentirás.
Ni siquiera estaba razonando, las sensaciones que Heero le despertaba le hacían olvidar aquello que el actor estaba buscando: una diversión nocturna. Pero en esos momentos no importaban, la mano de Heero subiendo y bajando por su miembro le hacían olvidar todo, le hacían olvidar que quien estaba con él era un maldito desgraciado que no se cansaba de estarle acosando, quien se había atrevido a intentar comprarle. En estos momentos su cuerpo estaba receptivo a las caricias del actor, arqueándose y temblando bajo su cuerpo, respondiendo al beso que Heero arrancaba de sus labios con pasión y deseo. Sintió como abandono su boca, para bajar hasta su cuello, mientras su mano se movía de forma diestra abandonando la caricia sobre su miembro para llegar un poco más abajo.
Abrió los ojos de forma enorme cuando sintió como algo intentaba llegar hasta su entrada, su corazón se desboco asustándolo y los golpes en la puerta le hicieron reaccionar deteniendo las manos de Heero sobre su cuerpo y replegándose hacía atrás de forma rápida.
"¡Dios mío, ¿Qué estaba haciendo?" – se dijo a si mismo asombrado viendo la mirada cobalto que le veía con deseo.
Regresa – la voz de Heero sonó ronca y vio como el brazo del actor se levantaba pidiéndole la mano para continuar, pero negó con la cabeza de forma asustada – te prometo que no te dolerá.
¡Vete al infierno! – Dijo Duo sintiendo que el calor inundaba su rostro y parándose a toda prisa de la cama – yo no voy a ser tu amante, ¡ni ahora ni nunca! – Heero esbozo solo una mueca.
No es lo que parecía hace unos instantes, estabas bastante dispuesto…
Vete…
¡Duo! – pero la voz proveniente de afuera le hizo detenerse. ¿Cuánto tiempo llevaba aquella persona tocando a su puerta?
Manda tu amigo al infierno y regresa a la cama – dijo Heero. Duo volteo a verlo con el seño fruncido.
El que se va al infierno eres tú, lárgate de mi cuarto ahora mismo – dijo señalando la puerta y acomodándose el pantalón del pijama que había quedado torcido. Más al ver el saco, se dio cuanta que no podía usarlo – ¡maldición, ahora me debes un pijama nuevo, esto ya no sirve – dijo arrojándoselo a Heero, quien se disponía sal ir por el balcón.
Pues tú me debes la lavandería de tu traje, el mío y la limpieza de la limusina y no te he reclamado nada, ya que el día de los Broadcost vomitaste dentro y nos manchaste.
Témpano de Hielo Yuy, eres un…
Prefiero que me digas cubito – dijo mostrando una leve mueca en forma de sonrisa.
¡Lárgate!
Duo vio como Heero salía por la puerta del balcón y se dio prisa en llegar hasta su puerta. Abrió, pero solo saco la cabeza, ya que no llevaba el saco del pijama puesto. Se sorprendió mucho al ver a Erick parado en el umbral de su puerta.
¿Qué haces aquí a esta hora? – Cuestiono sin entender, pero a penas estaba a punto de hablar cuando Duo le interrumpió – sabes que, no importa, cualquier cosa que me quieras decir lo vemos mañana. Tengo mucho sueño y mañana tengo un examen muy importante, así que mejor hablamos mañana – Y sin decir más cerró la puerta.
Sabía que se había comportado terrible con su amigo, pero si a Erick aun no se le pasaba la borrachera iba a tener problemas como los de la sala de estar y suficiente era con lo que había pasado con Heero minutos antes. Su cuerpo aun estaba muy caliente y sensible. Sin embargo, debía agradecer a Erick por haberles interrumpido, gracias a eso, había recuperado la cordura.
Camino hasta el balcón para cerrar la puerta y abrió los ojos de forma enorme al ver al causante de todos sus problemas sentado en la baranda de su ventana fumando. El muy descarado había tomado sus cigarros y ahora se fumaba otro sin habérselo pedido.
¿Por qué sigues aquí, te dije que te fueras – le dijo desde dentro, pero Heero pareció no escucharle, así que abrió solo un poco – vete a tu cuarto, allí también tienes un balcón donde puedes fumarte mis cigarros – dijo con molestia el trenzado. Heero solo le vio de reojo sin decir nada.
Un día de estos Duo, no voy a poder controlarme y voy a terminar haciéndote daño – le dijo de forma dura haciendo que un escalofrío recorriera su espina dorsal – deja de jugar conmigo.
Yo no estoy jugando contigo, eres tu el que lo hace. Parece que te divierte mucho el someterme a tu capricho, cuando te he dichos muchas veces que no soy gay y que no te soporto. No voy a caer en tu juego, ni ahora ni nunca. Déjame en paz – volvió a decirle.
Camino de forma decidida hasta la puerta de su balcón de reojo vio como Heero seguía en su misma posición fumando sin ver hacía ninguna parte. No lo comprendía. A veces se portaba de forma civilizada y hasta amable, pero en otras… como esta, era un completo salvaje a quien no soportaba.
¿Sería realmente capaz de hacerle daño, Claro, ¿por que no, ¿ya no había estado una vez a punto de violarlo?. ¿Todo esto tendría que ver con su familia, ¿sería cierto lo que dijo Mila, ¿que con una sola palabra su madre lo mando por el mal camino?. Pues si era así, quizá si se reconciliaba con ellos, Heero podría volver a ser el mismo niño bueno de aquellas series infantiles.
Sabes Heero – dijo Duo deteniéndose en el umbral de la puerta del balcón – siempre fuiste para mi como una especie de héroe – dijo sin verlo y sin moverse. Heero solo se enderezo en su lugar para verle, pero no dijo nada – tu eras la persona a la que quería parecerme cuando fuese grande – no pudo evitar reír un poco – pero todo cambió el día en que me golpeaste en los estudios de la ABC. Es irónico, porque no me hubiera importado, incluso pude haber presumido ese golpe si tu te hubieras disculpado conmigo.
¿Por qué me estas diciendo esto? – Cuestiono el actor arrojando el humo del cigarro que había sostenido en su boca - ¿Aun estas esperando que me disculpe por aquello que ocurrió hace más de un año? – Duo solo se giro un poco viéndolo con la mirada triste.
No lo digo por mi, lo digo por tu madre – la mirada de Heero antes tranquila, centello con furia al escuchar las palabras del trenzado – doblega tu orgullo y discúlpate con ella – Heero iba a abrir la boca para protestar, pero Duo le interrumpió antes de que pudiera decir algo – Tu dices que no tienes nada que ver con el guión. Pero ambos sabemos, ya que me llevaste a ver la película, que has usado parte de tu vida para darle realismo a algunas escenas. Si tan solo te disculpas con ella, te olvidaras de la demanda y del juicio al que quieren llevarte.
Que lo haga – dijo Heero de forma fría – yo no tengo nada que perder.
Claro que tienes algo que perder – aseguro Duo. Heero solo entrecerró los ojos esperando por la respuesta del trenzado – a tu familia… - dijo dejando caer la profundidad de su mirada violeta sobre la cobalto por intensos segundos – Buenas noches – dijo sin más, entrando a su habitación y cerrando la puerta dejando a Heero sentado en la baranda del balcón.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Los golpes en la puerta le hicieron levantarse con un sobre salto, había estado soñando de nuevo con ese Heero que le golpeaba y se deleitaba torturándolo. Daba gracias a quien fuera que estaba golpeando a su puerta de madrugada, porque en su sueño, el Heero niño, casi le mataba a golpes y él no quería defenderse de sus ataques por temor a lastimarlo.
¡Tonterías, si el que lo estaba lastimando era el otro.
Se levanto a la carrera y se dirigió a la puerta a toda prisa, sin percatarse que no llevaba el saco del pijama y solo llevaba puesto el pantalón.
Que ojeras...
La voz firme de su amigo le hizo abrir los ojos percatándose de la presencia del alto de ojos verdes que aun usaba el pijama al igual que él.
Trowa, ¿Pasa algo? – cuestiono curioso tallándose los ojos tratando de despertar. Trowa frunció el ceño y cruzo los brazos.
Claro que pasa algo – dijo de forma seria – hoy tenemos examen y he venido a despertarte como cada viernes después de una noche de maratón.
¡Ah! – dijo con sorpresa – gracias Trowa, voy a darme un baño, y llegare directamente a clases, ¿puedes guardarme una manzana?
Por supuesto – dijo Trowa dándose la vuelta y saliendo rumbo a su cuarto.
Duo cerró la puerta y se recargo en ella. Se sentía sumamente cansado y no solo por haberse desvelado en el maratón con sus compañeros, bien sabía que cierto actor de ojos cobalto tenía mucho que ver con su cansancio. Los recuerdos de la noche anterior llegaron de golpe a sus recuerdos haciéndolo enrojecer. Erick había interrumpido una escena bastante candente en la cual no había dado muchas señales de resistencia.
"Maldición" – se dijo a si mismo cubriendo su rostro con las manos – "me siento terrible"
Se sentía avergonzado, tanto con Erick por haberlo tratado de forma tan fría cuando estaba seguro de que solo iba a disculparse y con Heero. Aun que con ese engreído no tenía porque sentirse mal, al contrario, debería sentirse agradecido de que Erick les hubiese interrumpido.
Si, era preferible brincarse el desayuno a tener que verlos a ambos en el comedor. No importaba que muriera de hambre, ya tendría la oportunidad de comer más tarde. De momento debía concentrarse en el examen de contabilidad. Así que se dio prisa en meterse al baño y arreglarse para irse de inmediato al salón de clases y repasar por última vez las formulas para el examen.
Como era de esperarse, en el salón ya había gente. Muchos estudiantes acostumbraban dar un último repaso a las notas antes de presentar, por lo que se habían saltado el desayuno y estaban ya sentados en sus lugares. No le extraño no ver a Heero, ni a ninguno de sus amigos, seguramente ellos si estaban desayunando. Así que llego tranquilamente hasta su lugar, dejo sus libros bajo el banco y saco sus apuntes de contabilidad para dar un último repaso.
Los minutos pasaban demasiado lento, cada cierto tiempo levantaba su muñeca para ver el reloj y se daba cuenta que solo había pasado uno o dos minutos. Se sentía tenso y nervioso y no solo por el examen, la noche anterior había sido sumamente candente y no podía borrar esa escena de su cabeza. Debería estarse concentrando en los apuntes del examen, pero simplemente no podía.
Duo – al escuchar su nombre levanto la vista a la carrera topándose con los ojos verdes de Trowa que le veían de forma fija – Erick te manda decir que quiere hablar contigo a la hora del almuerzo... a solas. ¿qué le hiciste?
¡Nada! – dijo a la carrera haciendo que el ceño de Trowa se frunciera y cruzara los brazos viéndolo aun más detenidamente - ¿por qué preguntas?
Porque esta mañana luce diferente, muy serio y pensativo, a veces me daba la impresión de que se sonrojaba por sus propios pensamientos. El echo de que quiera hablar contigo me hace sospechar de que tienes algo que ver con su extraño comportamiento.
Hablare con él, pero te aseguro que yo no le he hecho nada – aseguro el trenzado.
La puerta se abrió de golpe y todos en el salón guardaron un sepulcral silencio. Duo se giro hacía la puerta para ver porque todos se habían callado. Un calor impresionante comenzó a recorrer su rostro cuando sus ojos chocaron con los cobalto del actor que acababa de entrar.
Este es otro que se comporto de forma extraña esta mañana – señalo Trowa haciendo que Duo volteara a verlo – si, en cuanto Erick se levanto de la mesa Heero lo hizo de la suya y lo interceptó casi a la salida. Todos vimos como ambos se hacían de palabras, más nadie sabe que tanto se dijeron. Por lo visto ya no eres tu el único con el que se ha peleado, aun que Erick no le dio ningún puñetazo.
¿Heero se hizo de palabras con Erick? – cuestiono, Trowa solo asintió sin decir nada más. Duo giro de nuevo para ver al actor sentado en su lugar sin prestar atención a nadie en aquel salón.
Todos estaban murmurando, pero no era difícil saber de que hablaban y no era precisamente del examen que no tardaba en comenzar, ya que las miradas iban y venían al actor. Duo se quedo en silencio observando el perfil de Heero. Se veía tenso y bien sabía que no era por el examen, era lo suficientemente inteligente como para pasarlo hasta con los ojos cerrados. Por lo que solo le quedaban dos opciones; la primera era el asunto de su padre y la discusión que había tenido con él, aun que eso le tenía algo melancólico la noche anterior, no creía que fuese posible que estuviera tenso ahora por eso. Así que solo le quedaba la discusión con Erick. ¿Pero que pudo haberle dicho Erick para que le pusiera en ese estado de tensión tan notorio?
Buen día Heero – la voz de Hilde le distrajo, como siempre su morena amiga llegaba saludando a ese egocéntrico en lugar de saludarlos a ellos. Pero para su sorpresa, Heero había girado el rostro y cabeceo en señal de saludo haciendo que Hilde sonriera de forma amplia y se girara para saludarlos a ellos – Buenos días Duo, sabía que estabas estudiando en el salón, por eso no me extraño que no fueras a desayunar. Así que te traje tu manzana, porque Trowa la olvido – dijo sonriendo, dándole la fruta al trenzado.
Buenos días Hilde y gracias – dijo Duo viendo de reojo como la mirada cobalto no se separaba de él en ningún momento, lo cual le había hecho sonrojar un poco.
Pero Duo, no te sonrojes – dijo Hilde haciendo que el trenzado abriera los ojos de forma enorme al escuchar las palabras de la morena – hacía mucho tiempo que no hacías eso conmigo – dijo tomando el rostro de Duo con ambas manos y dándole un beso en la mejilla – me has hecho feliz.
Pe... pero...
Alumnos a sus lugares
La voz del maestro hizo que todos llegaran corriendo a sus pupitres y comenzaran a poner atención a las instrucciones para el examen. Cualquier cosa que Duo iba a decirle a Hilde quedo para después.
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Contrario a lo que había pensado, el examen no le había resultado tan difícil. Contesto todo en el tiempo justo y salió del salón poco antes de que terminaran las dos horas que el maestro les había dado para resolverlo. Después del examen las clases continuaron de forma normal y por ser viernes, no había talleres, por lo que aquellos que salían de la escuela, como Trowa, tenían permiso para abandonarla después de las 2 PM.
Duo caminaba detrás de Erick por los pasillos del colegio, durante la hora de comida había llegado con ellos, como siempre, y se había sentado en silencio. Trowa constantemente volteaba a verlo, esperando por alguna palabra del moreno rubio que le despejara la duda sobre el conflicto entre sus amigos, pero sus esperanzas de saber que ocurría se vieron frustradas, cuando al terminar la comida el moreno rubio le dijo a trenzado que hablarían en la parte trasera del comedor: en el bosque.
Ambos se detuvieron bajo un enorme árbol, estaban lo suficientemente lejos de la escuela como para asegurarse de que nadie les oyera, o les viera.
Quiero disculparme – dijo Erick sin voltear para ver a Duo a los ojos – me siento terrible por lo que hice anoche.
No tienes que pedirme disculpas Erick, se que cuando uno esta bajo los efectos del alcohol dice y hace muchas tonterías. Así que no hay nada que disculpar – dijo Duo palmeando el hombro del moreno rubio que se veía sumamente afligido.
El trenzado esperaba por la reacción de su amigo, pero este parecía no querer verle a los ojos, a toda costa evitaba verle al rostro. Duo no entendía esa extraña actitud, ¿a caso lo que le había dicho la noche anterior era cierto y por eso se comportaba así?
¿Erick? – cuestiono tratando de ver los ojos marrones de su amigo, pero este le rehuyo de nuevo
Me siento muy avergonzado contigo Duo – dijo – puede que tu me hayas disculpado, pero yo no me disculpo por mi comportamiento. Eres uno de mis mejores amigos y el echo de que seas sumamente atractivo no me da ningún derecho a comportarme como lo hice – un sonrojo pinto las blancas mejillas del modelo al escuchar las palabras de su amigo – no tengo disculpa, yo tengo novio y le quiero mucho...
¿Novio? – cuestiono Duo sumamente confundido, Erick volteo a verle por primera vez mostrando una enorme sonrisa en su rostro.
Si, Novio. Lo conocí en la gira que hicimos por Europa, pertenece al valet ruso y me ha invitado a unirme a su grupo – dijo levemente sonrojado - yo… yo no les había dicho nada porque creí que me rechazarían, pero ahora que se que tu también eres gay, me siento muy aliviado.
Yo no soy… - trato de justificarse, pero al ver la mirada animada de su amigo dejo de lado su explicación – nosotros jamás te rechazaríamos por tu inclinación sexual Erick, no se porque pensaste semejante tontería.
Ahora lo se y bueno, yo solo quería disculparme y decirte que me voy….
¿Dejas la escuela? – pregunto Duo sintiéndose algo triste al escuchar el comentario de su amigo.
Si, una oportunidad como la que se me ofrece no la puedo desperdiciar. Y antes de que me preguntes… - dijo sonriendo – también lo hago por él. Me voy a vivir a su departamento y de paso a trabajar en su compañía. Probablemente me vas a extrañar, pero ya tienes quien te consuele por mi ausencia – dijo soltando la carcajada al ver la cara que su trenzado amigo ponía.
Sin ti dejaremos de ser los tres mosqueteros, ya no habrá nadie que organice las noches de maratón – dijo Duo de forma desconsolada. Pero la mano de Erick en su hombro le hizo voltear a verlo.
Heero puede ocupar mi lugar en los mosqueteros, aun que dudo que tenga mi encantadora personalidad. Y si, definitivamente tendrás que buscar a alguien que organice las noches de maratón de los jueves. Pero, tendremos un mes para desquitarnos, antes de que me vaya.
¿Un mes? – dijo Duo sorprendido – creí que te irías al finalizar las clases. ¿Por qué te vas de forma tan precipitada? – un extraño presentimiento inundo su cuerpo al ver la mirada que Erick le dirigía – ¿Heero tiene algo que ver?
Hey, ¿Por qué preguntas eso? – dijo riendo, sin embargo si algo sabía el trenzado sobre su rubio amigo, era que la risa era su forma de evadir las respuestas.
¿Qué fue lo que te dijo ese maldito infeliz? Y no me digas que no tiene nada que ver con tu partida de la escuela, te conozco lo suficiente como para saber que me mentirías – dijo algo alterado. Pero Erick solo esbozo una ligera sonrisa y dejo deslizar su dedo índice sobre la blanca mejilla del trenzado haciéndolo retroceder un poco.
Te aseguro Duo que tu novio no tiene nada que ver con mi partida…
¡HEERO NO ES MI NOVIO! – dijo exasperado. Suficiente era que el maldito actor lo acosara día y noche como para tener que soportar que uno de sus mejores amigos lo creyera su novio.
Pues bueno, "tu amante" no tiene nada que…
¡DEJA DE BURLARTE, HEERO Y YO NO TENEMOS NINGUNA RELACIÓN! – volvió a gritar haciendo que Erick soltara la carcajada. Al parecer lo estaba haciendo apropósito y el estaba cayendo en sus provocaciones.
Bueno, bueno, lo que sea. Él no tiene nada que ver, ya te dijo que me voy por mi novio y por la oportunidad que se me presento. Tengo un mes para arreglar mis papeles y solicitar una visa de trabajo en Rusia.
Pero Erick – trato de protestar, sin embargo los brazos del moreno rubio lo sujetaron en un fuerte abrazo interrumpiéndole.
Te voy a extrañar Duo Maxwell – susurro a su oído – no dejes que Heero se aproveche de ti – le dijo suavemente soltándolo y caminando rumbo a la escuela, despidiéndose con la mano sin ver atrás.
Erick – murmuro el trenzado viéndolo perderse entre los arbustos cercanos a la entrada de la escuela.
Y yo que pensé que se te iba a declarar… - Duo levanto la vista a la carrera al escuchar la fría voz proveniente de las ramas altas del árbol.
¿Qué estas haciendo allí arriba, ¿A caso me estas espiando Heero? – dijo Duo sintiéndose molesto. No era la primera vez que Heero presenciaba una de sus conversaciones con alguien más.
Yo no te estaba espiando, tu y ese rubio a fuerzas llegaron hasta donde yo estaba – aclaro el actor aun sentado en la rama del árbol y viendo a la nada.
Pero bien pudiste hacernos notar tu presencia – dijo Duo cada vez más molesto – no te conformas con molestarme todo el tiempo, también te la pasas espiándome, no es la primera vez que te encuentro sentado en las ramas de este árbol y presencias mis platicas con alguien más. Eres un arrogante y un entrometido.
Al escuchar los reclamos del trenzado, Heero se dejo caer de un salto quedando a centímetros del cuerpo de Duo. La fría mirada que le dirigía le hizo estremecer y retrocedió por instinto chocando con la dura corteza del árbol. Heero extendió los brazos para cercar el delgado cuerpo del modelo y evitar que pudiera escaparse. Su corazón comenzó a latir desenfrenado al sentir el calor que el cuerpo de Heero desprendía, su mirada podía ser de hielo, pero su cuerpo era calido y bien que lo sabía.
¿No será que tu trajiste a tu amigo hasta este punto solo para que me enterara de lo que tenía que decirte? – Dijo Heero de forma calmada haciendo que la mirada violeta del trenzado se abriera por la impresión – Tu sabes que este sitió lo utilizo para descansar, como dijiste antes, no es la primera vez que me encuentras aquí.
Yo no…
¿No será que quieres que me entere, no solo por lo que dicen tus amigos, sino que quieres que realmente sepa que eres un rompe corazones? – La mirada de Duo se abrió aun más por la sorpresa, mientras su corazón no dejaba de latir apresurado – Por que tu amigo se disculpo contigo, pero aun así dejo entre ver que le gustabas. Y ya te dije… que no acepto compartirte con nadie.
Duo sintió los labios de Heero apretarse de forma ruda contra los suyos, trato de separarlo de su cuerpo, pero sus brazos le mantenían pegado a la dura corteza del árbol como si fueran dos fuertes vigas de acero. Por más que intentaba apartarlo de su cuerpo, por más que quería soltarse de su agarre, Heero era demasiado fuerte y bien sabía que no podía ganarle. Pero tampoco quería rendirse, esta vez no sería como la noche anterior, esta vez su cabeza tenía que ganar a sus sentidos y tenía que oponer resistencia. Heero actuaba de la misma forma que al principio, con besos salvajes que le arrancaban el aliento, pero esta vez no había abierto la boca y por más intentos que Heero hacía por querer introducir su lengua en su boca no lo estaba permitiendo.
Sintió como la mano de Heero se separo del árbol y le tomaba fuertemente de la nuca hundiendo los dedos en la fina piel de su cuello arrancándole un gemido de dolor que le hizo abrir la boca, lo cual permitió la invasión de la lengua de Heero en su boca. La profundidad del beso aunado a las caricias que sus manos comenzaban a prodigar por su cuerpo comenzó a lanzar corrientes de electricidad por todo el cuerpo. Su respiración estaba sumamente acelerada, pero no iba a dejarse ganar, ¡No!. Heero solo deseaba su cuerpo y el no entregaría su cuerpo a un arrogante mal nacido como Heero Yuy.
Esta vez estaba lo suficientemente molesto como lograr controlarse. Así que haciendo un enorme esfuerzo metió el pie entre las piernas de Heero y lo levanto haciendo que Heero perdiera el equilibro y cayera de espaldas al suelo.
Soltó una enorme carcajada al sentirse victorioso por una sola vez. La mirada de hielo que Heero le dirigía desde el suelo solo le hizo sentirse mejor, en lugar de sentirse intimidado.
Esta vez no Heero Yuy – dijo Duo dándose la vuelta, mientras arreglaba su uniforme y caminaba de forma lenta hasta la escuela.
Duo – la voz de Heero que le hablaba desde el árbol le hizo detenerse y girar para verlo. Estaba lo bastante alejado como para sentirse seguro – no estaré en la escuela esta tarde, ni el día de mañana. Tengo una audiencia con el juez de lo civil que llevara el caso de mi madre y después me espera una discusión con mi padre. Te veré hasta el domingo.
¿Y a mi que me interesa donde estés o cuando llegues, No me debes ninguna explicación, nosotros no somos nada como para que me digas esas cosas – dijo Duo metiendo las manos a las bolsa del pantalón – aun que si me dices que no piensas volver, ese día haré una enorme fiesta para celebrarlo – dijo sonriendo.
Te lo digo para que no pienses que fui a ver a Odin – dijo Heero de forma burlona haciendo que la sonrisa en el rostro de Duo se borrara.
¡Vete al infierno! – le grito dándose la vuelta para ir a la escuela.
Ya sabes, solo si me acompañas.
Duo solo gruño para si mismo, sin embargo se sentía tranquilo de saber que Heero no estaría un día y medio en el colegio. Pero lo que no podía identificar era el origen de esa tranquilidad. ¿Sería por que realmente Heero no estaría? ¿O por que sabía no estaría con Odin Low?
"Tonterías" – se dijo a si mismo – "Estoy tranquilo porque me dejara en paz 36 horas, solo por eso"
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La tarde del viernes había recibido la visita del ayudante del abogado de Heero. Casi había olvidado que el engreído ese había levantado una restricción en contra de Traize. El chico le había explicado en que consistía y como es que se había llevado a cabo la demanda de restricción. Solo se necesitaba un testigo y en este caso Heero fungía como tal. No sabía si firmar o no, ya que hacerlo sentía que estaba declarando que entre Heero y él había algo. Por lo mismo le pidió al ayudante del abogado tiempo para pensarlo, el chico se marcho, diciendo que regresaría el lunes para recoger los papeles estuvieran firmados o no.
Y ahora, domingo, se sentía sumamente relajado, por fin un fin de semana tranquilo. Al siguiente día tenía que regresar a clases, pero eso era lo de menos. A una semana de la entrega de los Globos de Oro, Heero estaría sumamente ocupado con las cenas a los premiados, la elección de su traje para la ceremonia y quien sabe, quizá hasta diera entrevistas.
Había recibido la llamada de Dorothy el día anterior, pero como ahora no tenía con que chantajearlo, no había podido convencerle para acompañarle. Y eso lo tenía sumamente relajado. Terminando marzo, terminaban las ceremonias de premios, tanto locales como internacionales y todavía faltarían 9 largos meses para que se volviera a repetir la misma rutina de selección, adulación, premiación y coraje por perder. Algo en lo que no quería volverse a ver involucrado. Ni con Dorothy, ni con Heero, ni con nadie.
Era tarde y estaba sentado en las sillas frente a la alberca, tomando el sol, era bueno después de dar más de tres vueltas a la olímpica, descansar un poco antes de presentarse en el comedor. Por suerte, en fin de semana, tenía un poco más de tiempo para llegar a comer y como ahora no había gente refrescándose, aun no calentaba lo suficiente el sol, había aprovechado para ejercitarse un poco.
Cerró los ojos disfrutando de la caricia del sol sobre su cuerpo aun húmedo. Ojalá todos los fines de semana fueran como ese, sin Heero a su alrededor que le pusiera los nervios de punta. Por suerte, aun no lo veía, eran las ventajas de levantarse tarde y de haberse ido directamente a la alberca sin pararse a comer.
Sabía que Heero estaba en la escuela, podía sentirlo aun que no lo viera. Había algo en el ambiente que le indicaba que el actor respiraba el mismo aire que él. ¿Pero por que simplemente no le dejaba en paz? – Se dijo frunciendo el ceño – habiendo tantos chicos que estarían felices de estar con él, ¿Por qué se empeñaba en tenerlo precisamente a él?.
"Solo quiero tu cuerpo"
Esas palabras no desaparecían de su cabeza. Tampoco las que Trowa le dijo el jueves. ¿Heero enamorado de él? Eso si sonaba gracioso. Tampoco era cierto lo que Heero le había dicho el mismo jueves en la noche, ¿él enamorado del actor, tonterías. Desde el principio Heero le dejo ver sus intenciones, lo quería solo como su amante y eso evitaba que en alguna remota posibilidad, el pudiera enamorarse de él. ¡Ni que fuera gay!. La última vez, el muy ególatra, le ofreció dinero por poseerle, dinero, como le había ofrecido Traize.
"Es un maldito desgraciado y nunca dejara de serlo" – se dijo con molestia.
De pronto sintió como algo le tapo el sol y con renuencia se obligo a abrir los ojos solo para toparse con la figura de su enemigo parado delante suyo observándolo de arriba abajo como si fuera un trozo de bistec en una carnicería. Frunció el ceño con enojo. Heero traía puesto el pantalón del uniforme y la camisa blanca arremangada y él solo usaba un diminuto traje de baño que no dejaba nada a la imaginación. Sintió como algo caliente amenazaba con cubrirle por completo el rostro al ver la mirada que Heero le dedicaba sin avergonzarse.
Deja de verme de esa forma – dijo clavando su vista violeta en la cobalto. Heero ni siquiera se movió o dejo de verlo, solo metió las manos a la bolsa del pantalón y hablo.
¿De que forma te estoy viendo? – cuestiono sin cambiar la expresión de su rostro. Duo sintió que su rostro se sonrojaba aun más al ver el brillo en aquella mirada. Trato de buscar con la vista la toalla para cubrirse, pero esta estaba en la siguiente silla.
Como si fueras a comerme – respondió molesto.
¿Y me culpas por querer hacerlo? – Cuestionó el actor en un tono que parecía ser divertido, pero que a Duo no le causaba gracia - Después de la foto que tengo en mi habitación y de la forma en la que te encuentro vestido en estos momentos, lo menos que quiero hacer es devorarte – Las mejillas de Duo se tiñeron de rojo intenso al escucharlo decir aquello.
¿Por que no te largas y me dejas en paz? – Gruño el modelo desviando la vista totalmente avergonzado - ¿No te cansas de perseguirme y recibir siempre la misma negativa de mi parte?
No lo considero negativa – aseguro Heero sin dejar de verlo. Duo levanto la vista para encararlo. ¿A que se refería con esa afirmación?
¿Que, ¿Entonces, como lo consideras? – cuestiono sin entender.
Estás confundido – aseguro el actor. Duo sintió que su corazón se desbocaba en su pecho, era como si una cubetaza de agua helada le hubiera bañado por completo.
¡Es mentira, yo no estoy confundido, estoy muy seguro de lo que siento y de lo que soy – dijo de forma efusiva haciendo que en Heero pareciera una mueca en forma de sonrisa.
Por que me parece que no es verdad – dijo Heero sentándose en la silla al lado de la de Duo, Duo se enderezo para verlo con el ceño fruncido.
¡Es verdad! – recalcó. ¿Por qué ese maldito actor se empeñaba en decirle que mentía cuando no era cierto? ¿En que se basaba para afirmarlo?
¿Estas seguro que no te gusto? – cuestiono Heero viéndolo fijamente haciendo que las mejillas de Duo se tiñeran de rojo intenso. Pero se dio prisa en contestarle.
Te detesto – aseguro de forma convencida. Al fin y al cabo eso no era mentira, Odiaba a Heero Yuy por todo lo que le hacía, lo detestaba por saber como y donde tocarle para que le respondiera.
Entonces hagamos algo – dijo Heero de forma firme logrando captar el interés del trenzado.
¿Que? – cuestiono Duo al no obtener una respuesta inmediata.
Una apuesta – Duo se extraño ante tal propuesta. No sabía que al actor le gustaran las apuestas.
¿Apuesta? – cuestiono solo para estar seguro de que había escuchado bien.
Si, te gustan las apuestas, ¿no? – cuestiono Heero.
Así es, yo jamás pierdo, ya lo viste en la noche de maratón. ¿Pero que quieres apostar? – No sabía a donde quería llegar con eso de las apuestas, pero estaba sumamente curiosos y la curiosidad era uno de sus peores defectos.
Si tu ganas en la apuesta que te propongo, te prometo – dijo levantando la mano – que no volveré a molestarse – Duo abrió mucho los ojos por la sorpresa – no te tocare, no te besare, ni siquiera te mirare en clases. Será como si no existiera para ti. Pasará lo que siempre has querido desde que nos conocimos en esta escuela, desapareceré de tu vida para siempre.
Bastante tentadora – dijo Duo riendo con sarcasmo – ¿pero que hay si pierdo? – cuestiono. No confiaba en esa apuesta, debía haber algún truco.
Serás mío por un día y una noche – dijo el actor de forma calmada haciendo que Duo se sonrojara a mas no poder al solo imaginarlo.
¡Jamás! – dijo de forma vehemente totalmente rojo. El solo hecho de imaginarse perdiendo, le ponía la piel de gallina. Heero lograría por lo que tanto le había estado acosando.
Dijiste que nunca pierdes y acabas de decir que lo que ganarías es algo tentador. ¿No me quieres fuera de tu vida, es ahora tu oportunidad de conseguirlo – Duo mordió su labio inferior. Sabía que había algo sucio en lo que Heero planteaba, pero hasta no saber de que se trataba el juego, no podría averiguarlo.
¿De que se trata el juego? – Heero se levanto para sentarse en la misma silla que Duo. Duo sintió como algo comenzaba a cosquillear en su estomago y se replegó en su silla viéndolo de forma precavida. Si tener a Heero sentado en la silla de enfrente le ponía nervioso, tenerlo en su misma silla, le hacía estremecer.
Un beso en los labios – Duo lo observó fijamente, estaba seguro que había algo más involucrado en un simple beso – dices que no te gusto, y me lo has repetido muchas veces. Entonces si tu cuerpo no reacciona cuando te bese, puedes considerarte vencedor de esta apuesta.
¿Solo… solo un beso? – preguntó Duo dudoso. Heero levantó las manos y las colocó detrás de su espalda haciendo a Duo pestañear por la extrañeza.
Ni siquiera voy a tocarte.
Duo se quedó pensando en los pros y los contras de esa apuesta. Heero estaría para siempre fuera de su vida, sabía de antemano que Heero tenía palabra… pero su cuerpo no. Podía repetirle una y mil veces a Heero que no le gustaba, pero cada vez que sus manos tocaban su cuerpo, una descarga de electricidad era lanzada por todo él. Sin embargo – volteo a verlo fijamente sonriendo un poco – esta vez no iba a tocarlo.
Si te atreves a tocarme, tan siquiera rozarme la piel con tus manos, pierdes de forma automática – dijo Duo de forma firme. Heero cabeceo en acuerdo.
Mis manos permanecerán en mi espalda, tú tampoco deberás tocarme
Ni que quisiera hacerlo – dijo Duo desviando la vista totalmente sonrojado. A penas podía creer que aceptara besar a Heero de forma conciente. Sabía que estaba cometiendo una estupidez al aceptar, pero… iba a ganarle y lo sacaría para siempre de su vida.
¿Estas de acuerdo con las reglas? – pregunto Heero viendo fijamente al trenzado. Duo volteo para todos lados, para después ver de nuevo a Heero.
Si, pero será mejor terminar con esto rápido, no quiero que nos vayan a ver.
Ventaja para ti – murmuro Heero – pero yo estoy de acuerdo con eso.
Bien, entonces comienza, para que entre más rápido pierdas, mas rápido te largues de mi vida.
Duo vio el rostro de Heero acercarse al suyo, sentía como su corazón quería saltar del pecho solo al contemplarlo así de cerca. Hubiera dado lo que fuera porque esa tonta apuesta nunca ocurriera, pero si era la única forma de quitarse a Heero de encima, literalmente, lo haría.
Sintió como algo calido se posaba sobre su cuello y de forma brusca se movió haciendo que Heero le siguiera.
¡Un momento, dijiste que un beso en los labios! – dijo Duo tomando fuertemente la silla plegable.
Así es – susurro Heero dando suaves masajes con su lengua en la suave piel del trenzado – pero aun no llego a ellos.
¡Maldición eso era trampa, pero haciendo notas mentales, no habían establecido que sería un beso directo, bien Heero podría seguir besando todo su cuerpo hasta llegar a sus labios haciéndole estremecer y algo más. Lo que tenía que hacer era concentrase en… en… ¡en lo que sea, menos en esa maldita lengua que le recorría de forma sensual parte del cuello, subiendo, chupando, succionando y besando de forma lenta la piel suave de su cuello. Cada caricia de la lengua del actor le ponía la piel de gallina. Había ido subiendo con las caricias de su lengua por la base del cuello hasta llegar a la oreja, lanzando corrientes eléctricas que le nublaban la mente y las ideas. Tenía que concentrarse, apretar con todas sus fuerzas el acero de la silla plegable para evitar que su cuerpo lanzara órdenes de reaccionar ante esos besos sensuales de Heero sobre su piel.
¡¡Maldición!
Apretó los ojos y mordió con fuerza su labio inferior, casi hasta sangrar, cuando sintió los labios de Heero rozar la suave piel de su mejilla y como su lengua dejaba un notorio rastro de saliva por toda ella. Ese maldito actor sabía lo que estaba haciendo, su cuerpo sintió una fuerte sacudida cuando los labios de Heero rozaron los suyos. De forma imprevista soltó sus manos de la silla y las coloco sobre los hombros de Heero alejándolo de él.
Bajo la mirada hasta ver sus piernas, un poco más y sería completamente visible lo que Heero había provocado en él. Y no quería que lo viera. Levanto la vista para ver la cobalto. Estaba muy enojado, pero enojado con su maldito cuerpo por no seguir sus malditas órdenes. Por una vez en su vida necesitaba que su cerebro se hubiera impuesto a su cuerpo y no había podido.
Ganaste – dijo Duo soltando los hombros del actor.
Ni siquiera te he besado
¡YA TE DIJE QUE GANASTE! – Grito Duo cada vez más molesto – ahora solo dime ¿cuando y donde? Y Deja de hacerte el payaso.
"Maldición" como iba a pagar esa apuesta. Era un completo y estúpido idiota. Jamás debió apostar con un tramposo como Heero. Ahora iba a ser suyo por un día y una noche y no podía echarse para atrás. Era un idiota, un idiota, idiota, idiota, idiota…
Heero se levanto y se dio la vuelta sin verlo, Duo levanto la vista siguiéndolo, esperando impaciente por su sentencia de muerte. Estaba sumamente sonrojado al solo imaginar todo lo que le esperaba con el actor.
El próximo sábado – dijo Heero viéndolo solo de reojo. Duo se sobresalto.
¿Sa… sábado? – Heero asintió – pero ese día son los Globos, ¿a caso no vas a ir? – el actor se giro para verlo de frente.
Por supuesto que iremos, saldremos de aquí a las diez am, la ceremonia comienza a las siete, pero debemos estar listos antes de las cinco pm.
¿Que? – Dijo asombrado – ¡ya te dije que no iría contigo a esos premios! – reclamo.
Acabas de perder una apuesta que te compromete a ser mío por un día y una noche y es el sábado el día que escogí. ¿A caso pensabas que te pediría que te acostaras conmigo? – Duo se sonrojó por completo, porque si era eso lo que había pensado. Heero se dio la vuelta y se alejó a paso lento, pero Duo estaba muy enojado, tanto que tomó la toalla mojada la hizo bola y se la lanzó.
¡Desgraciado mal nacido!
Jamás pensó tener tanta puntería, la toalla hecha bola fue a dar directo a la cabeza de Heero que en esos momentos caminaba por la orilla de la alberca. Al sentir el golpe sobre su cabeza le hizo perder el equilibrio y caer al agua. Duo se levanto de la silla riendo a carcajadas, ya esperaba ver a Heero emergiendo de las aguas totalmente empapado. Por lo menos se había vengado de su apuesta arrojándolo al agua vestido.
Pero al acercarse a la orilla, Heero aun no salía. Dejo de reír al no ver señales del actor y comenzó a preocuparse. En el fondo se veía solo un manchón oscuro, pero de Heero nada, ni siquiera burbujitas saliendo del agua. Comenzó a asustarse en serio, ni siquiera sabía si Heero sabía nadar y el solo pretendía jugarle una broma al lanzarlo al agua. Comenzó a manotear tratando de distinguir si lo del fondo era la figura de Heero o el desagua de la alberca. Pero de repente sintió como era jalado al agua y después la presión de unos labios sobre los suyos, una lengua dentro de su boca y unas manos que se movían de forma maestra sobre su cuerpo haciéndole reacción.
Duo se sintió aliviado al saber que Heero estaba bien y desesperado por la forma en la que se comportaba acariciándolo y besándolo dentro de la alberca del colegio en las horas en las que algún alumno podría verles.
Necesitaba aire, porque Heero se lo había arrebatado demasiado pronto. Así que tomo los hombros de Heero y se empujo hacía arriba llevando a Heero con él pegado a su cuerpo.
¿Qué crees que estabas haciendo? – dijo molesto al ver a Heero cerca suyo flotando tranquilamente – pensé que te habías ahogado
Me gusta que te preocupes por mi – dijo Heero. Duo bufo con molestia y comenzó a nadar hacía la orilla, mientras Heero se dio prisa en alcanzarlo y tomarlo por el elástico del traje de baño jalándolo hacía abajo.
¡Suéltame! – grito Duo al percatarse que Heero le retiraba la única prenda que le salvaba de estar desnudo.
Considéralo una revancha por arrojarme al agua vestido.
Heero termino de jalar el traje de baño dejándolo por completo desnudo y lo dejo llegar hasta la escalera de la alberca y Duo volteó hasta el centro donde Heero permanece flotando y mostrándole con la mano la prenda que le había quitado. Frunció el seño al verle, no iba a dejarse vencer solo por eso. Así que sonrió de forma amplia haciendo que Heero le viera de forma extraña.
Sufre por algo que nunca tendrás – dijo Duo de forma altiva saliendo por completo desnudo de la alberca, dejando que el sol iluminara las gotas de agua que se deslizaban por la perfección de su cuerpo.
Heero pudo ver como caminaba hasta la silla plegable, mientras el agua escurría a chorros por todo su cuerpo y tomaba otra toalla que amarraba a su cintura y se giraba triunfante a verle.
¡Duo! – la voz de Hile le distrajo y giro para ver que quería su morena amiga – Duo que bueno que te encuentro – dijo deteniéndose para intentar recuperar el aire que había perdido con la carrera.
¿Qué ocurre Hilde? – Pregunto el trenzado sin dejar de verla - ¿Por qué vienes tan agitada?
Necesito que me ayudes con mi examen de diseño – dijo a la carrera recuperándose - ¡Heero! – se interrumpió al ver salir al actor de la alberca por completo empapado y vestido.
Duo esbozo una enorme sonrisa al ver a Heero caminar hasta ellos con toda la ropa pegada al cuerpo, no era para nadie desconocido que el actor tenía un cuerpo magnifico, pero verlo con la ropa entallada al cuerpo le daba cierto aire sensual que les hacía retener el aire.
¡Lo empujaste a la alberca Duo! – reclamo Hilde encarando al modelo que al escucharla le hizo soltar el aire que había retenido al ver la figura de Heero.
Fue un accidente – dijo Heero de forma fría comenzando a desabotonarse la camisa – ten tu traje – dijo al tiempo en que le arrojaba la prenda a Duo.
Duo se sintió enrojecer al ver su traje de baño siendo arrojado por el actor a sus manos. La mirada de Hilde le vio con curiosidad, no sabía que decirle, ni modo de explicarle que Heero lo había desnudado en la alberca. Pero la morena soltó la carcajada haciendo que Duo se extrañara y Heero alzara solo una ceja.
¿De nuevo dejaste tu traje en medio de la piscina? – Cuestiono la morena haciendo que el sonrojo de Duo se presentara en todo su rostro – ¿No le has comentado a Heero esa experiencia graciosa cuando competiste en la plataforma de diez metros?
¡Cállate Hilde! – Dijo Duo totalmente avergonzado – jamás debí contarte eso.
De todas formas me hubiera enterado Duo, ya sabes que aquí nos enteramos de todo y esa experiencia tuya se la sabe todo el mundo – dijo entre risas haciendo que Duo le arrancara el suéter largo que traía sobre los hombros para colocándoselo a la carrera sobre su cuerpo para después arrojarle a Heero la toalla que traía atada a su cintura.
Heero se quito la ropa mojada sin preocuparse porque Hilde volteara ya que seguía riendo a carcajadas contando lo que al trenzado le había ocurrido cuando tenía 11 años y su traje quedo flotando en medio de la olímpica. Nadie recordaba su marca de 9.8, todos recordaban solo la prenda flotando y las carcajadas que eso había causado.
¿Y así quieres que te ayude? – reclamo el trenzado de forma molesta a la morena haciendo que dejara de reír y limpiara las lagrimas le había causado dicha anécdota.
No te enojes Duo, fue algo muy gracioso, me he reído como loca cuando lo vi en video. Tu también deberías verlo Heero, esta en audiovisual – le señalo al actor que recién se incorporaba con la toalla en la cintura, haciendo que Hilde se sonrojara notablemente al verlo.
Hn – dijo Heero comenzando a caminar rumbo a la escuela con la ropa mojada entre sus brazos. Hilde y Duo comenzaron a seguirlo.
Vamos Duo, necesito tu ayuda en mi examen de diseño, ¿puedes ser mi modelo, como cada año? – pregunto la morena seguida por el modelo.
¿Cuándo es tu examen? - siempre le ayudaba a Hilde, no había razón para no hacerlo esta vez. Es más casi siempre la morena se basaba en sus medidas para hacer los trajes.
El próximo sábado es el desfile examen, ya tengo listos tus trajes, me quedaron magníficos, voy a sacar diez – dijo Hilde sonriendo, pero dejo de hacerlo al ver el rostro de Duo que parecía estar por trasmitirle una mala noticia.
Hilde, lo lamento mucho – dijo Duo algo apenado – pero en esta ocasión no podré ayudarte.
Pero Duo, siempre me ayudas, el que te haya embromado hace unos momentos no creo que haya sido para tanto. Perdóname, no lo vuelvo a hacer, pero ayúdame, ¡por favor! – dijo suplicante.
En verdad no puedo…
¿Por qué? – Cuestiono la morena casi a punto de llorar - ¿Por qué me haces esto, siempre me ayudas.
Esta vez deberás buscarte otro modelo – la fría voz de Heero le hizo voltear a verlo. Heero le veía con el ceño fruncido y la boca curveada con disgusto. No sabía si estaba molesto con ella o era realmente el semblante que siempre tenía con todos.
¿Por qué? – cuestiono con algo de temor.
Porque Duo va a acompañarme a los Globos de Oro, simple y sencillamente por eso… - dijo Heero dándose la vuelta y apresurando el paso dejando al par de amigos atrás.
Maldita apuesta – gruño Duo con enojo viendo como de los ojos de Hilde resbalaban un par de lágrimas haciéndole sentir terriblemente mal.
Iba a acompañar a Heero a un evento público, el preámbulo de los Oscares, un evento que estaría cubierto por casi tantos medios de comunicación como el Oscar, solo de pensarlo se le crispaban los nervios. Heero Yuy, el actor nominado al Globo de Oro de ese año, llegaría al evento acompañado de un hombre… ¡Dios, ya se imaginaba los titulares y todo el cúmulo de rumores que se suscitaría en torno a ellos.
"Maldita apuesta"
Pero lo que más le preocupaba no era el echo de acompañarle a los Globos eso lo podría soportar, pero lo que no soportaba era el saber que no solo eran sus caricias las que le hacían reaccionar. También eran sus besos.
"Maldita apuesta"
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Continuara…
1) En el Poker lo único que puede ganarle a 4 cartas iguales (poker), es la Flor, consistente en reunir cartas del mismo color (si es baraja española) y que sean consecutivas, aun que la numeración sea baja (3,4,5,6,7 de corazones rojos). Y la escalera es igual a la flor, solo que con los colores distintos. La máxima sería la Flor imperial, que además de ser del mismo color están numeradas al rey o carta mayor.
2) Hollywood Boulevard, durante el día es el paseo de las estrellas. Allí donde los actores logran poner sus nombres en el suelo dentro de una estrella azul, con franjas doradas. Pero en la noche, abundan las prostitutas y los vagabundos. Es el mismo Lugar donde Richard Gere sube a Julia Roberts en Mujer Bonita. Hace unos años yo anduve por allí. ¡De día mal pensados, jamás me imagine que los pies de Tom Hanks fueran tan grandes.
Notas de la Autora
¡Ahora si que por poco no hago esta entrega, primero me quedo sin monitor lo que me hace no poder usar mi computadora por un buen rato. Ahora estoy trabajando con uno prestado porque nada más no encuentran el fusible para repararme el mío y el repuesto que tengo esta para llorar. Después me dan una magnifica noticia que me tiene durmiendo 18 horas al día, por lo cual escribo muy muy lento, pero escribo que es ganancia. Y como no tengo una portátil que pueda llevarme a todos lados y debo estar dando muchas vueltas fuera de casa, me han prestado una que me arruino el capitulo... si, me lo borro por completo. He tenido que buscar una copia y arreglarlo de nuevo, por esto mismo me he tardado tanto con este capitulo. No ha sido del todo culpa mía y ojalá me comprendan. Hay ocasiones que uno hace lo posible por entregarles el capitulo pronto, pero la tecnología y la salud no ayudan.
Ojalá este capitulo les haya gustado y me tengan un poco de paciencia para el siguiente, ya que el sueño me vence y en muchos casos me quedo dormida frente al monitor. Dicen que esto pasara pronto, ¡Ojalá, porque odio estarme durmiendo en cada lugar al que voy.
Y pues ya estamos a pocos capítulos de los Oscares y por ende del Final de esta historia. El próximo capitulo habla sobre los Globos, pero ese no es el punto, por lo cual no esperen grandes descripciones del acontecimiento, solo de lo que ocurre tras bambalinas, jejejeje. Si mis cálculos son correctos más o menos faltan 4 capítulos para terminar esta historia.
Ya saben, comentarios, sugerencias, tomatazos a: Contest.
Hikaru Itsuko: Gracias, que bueno que te gusta la historia y pues mira, la inspiración esta en su total apogeo, el problema es mantenerme despierta para escribir, jejejeje. Pero ya este esté otro, ojalá no me tarde tanto con el siguiente.
Leviq: Gracias por el dato de la Virgen de los Sicarios, no recordaba de donde era y hace poco la había visto, jejejejeje. Que bueno que te gusta mi historia y ojalá la continúes leyendo aun que me tarde un poco en actualizarla.
Carmin: Ya se que tu cruzas los dedos cuando dices que me dejaras en paz, jejejeje, pero tu si sabes los motivos por los que este fic se retraso y se retrazara, gracias por tus ánimos amiga.
Dark Elliot: Sigo adelante Jefe, jejejejeje.
Denisse: Gracias amiga, pero lo que pasa por esa cabezota dura de Heero tendrán que saberlo más adelante, jejejeje, es plan con maña, lo confieso. Poco a poco irán sabiendo más de él aun que le toca primero el turno a Duo.
Zhena Hik: Te he leído como reviewer en algunos fics de Bey que estoy leyendo, ya viste que nada más no sirvo para eso, mejor me dedico a lo mío y de bey una vez que haya visto toda la historia y pueda definir bien los caracteres de cada personaje. Que bueno que te gusta esta historia y espero pronto estar haciendo una de bey, por lo menos ya tengo el nombre, se llamara BBA (Box Boxing America) y será un AU, por supuesto.
Mirai Maxwell: Que bueno que te gusto la historia y lamento mucho la demora. Ojalá puedas seguir leyendo esta historia después de que me he tardado tanto en actualizarla.
Asr: Me tarde, pero ya esta.
Cafi: Y este esta tan o más largo que el anterior, son 44 hojas y muchas escenas de esas picositas, jejejeje.
Shanna Huneter: Ojalá este también te haya gustado, eso del sueño se me ocurrió solo para darle más sabor al asunto, jejejeje. Pero ahora nada fue sueño y todo ha estado ocurriendo realmente.
Anyanka Khushrenada: De todas tus preguntas solo puedo responderte dos, por que las otras tendrás que averiguarlas con forme leas, siempre dejo pistas, jejejeje.. Por que no pongo los pensamientos de Heero, pues porque no quiero que se enteren que tanto esta pensando Heero, eso lo sabrán hasta el final o casi el final de la historia. Y habrá lemmon, claro que si, eso lo había advertido desde el inicio de la historia, pero debido a que estos de ff net se les ocurrió la gran idea de borrármelo, decidí cambiar el warning y ponerlo solo cuando aparezca esa escena.. Ojalá te haya gustado este capitulo también.
Mili Maxwell: Uff, espero no haberme tardado demasiado, y este también es muy largo. Y pues si Erick solo apareció por dos cosas, para que Heero se enterara que a Duo le gustan las apuestas (escena de la piscina) y para darle celos, jejejejeje.
Sarahi: Solo tengo una respuesta a tu cuestión del amor: cada quien habla de la feria como le fue en ella. Si tú dices que no se puede uno enamorar de una persona a primera vista es porque no te ha pasado y solo diré eso. Todos mis fics y la mayoría de los que he leído son románticos y ficticios, por lo cual cada quien pone la relación como le gustaría que hubiera pasado. A mi me encanta el amor a primera vista entre Duo y Heero y así lo he puesto en varios de mis fics, quizá este sea la excepción, pero yo si creo en eso.
Taose: Pues ya actualice, ojalá te haya gustado el capitulo.
Zei Kinomiya: Sobre el fic para Bey, me lei todas esas tontas normas que sacaron estos de ff y resulta que no puede haber dos fics con el mismo nombre o contenido, por lo cual no se puede hacer la adaptación de este a bey. Ya lo intente y me lo borraron, tu crees, por lo que mejor será no arriesgarnos, capas y me borran este de nuevo. Mejor luego hago uno de bey pero con trama nueva.
Eril: Muchas gracias, que bueno que te gustan mis historias. Pues ya esta la actualización, espero no haberme tardado demasiado.
X es la incógnita: Que bueno que te gusta, ya esta actualizado, ojalá también te haya gustado este capitulo.
Eri: Pues imagino que este cap te ha gustado más por que las escenas limme estuvieron muy presentes y más picositas. De donde saco tantas cosas, si vieras que lo mismo me pregunto, yo escribo de lo que veo, de lo que leo o de lo que vivo. La idea de este fanfic me vino por una frase que leí en un correo que mando Susi Maxwell "Voy a poseerte y voy a herirte y me amaras aun que me odies, esa será mi venganza". De donde salio esa frase, no tengo idea, Susi jamás respondió a mi mensaje y hasta ahora tengo la duda. Pero gracias a esas palabras, surgió esta historia. Las ideas me vienen de donde menos lo espero a veces me levanto a media noche a escribir algo que se me ocurrió y que ocuparé más adelante. Por lo mismo voy armando apuntes y después los acomodo en los capítulos, así escribo, a veces en la liberta, a veces en hojas sueltas o directamente en una hoja de Word. Ojalá este capitulo te haya gustado.
Maria Wong: Gracias, quien es el primo de Heero, mmm, pronto, muy pronto lo sabrás, jejejejejeje. Ojalá te haya gustado este capitulo.
