Tortura
Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2
Category: Yaoi
Raiting: Shonen ai , PG-13.
Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos.
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Dialogo -
" Pensamientos "
CAPITULO 7
AVISO: No voy acambiar mi forma de escribir solo por pone los guiones. Creo que mi estilo de escritura es lo bastante clara como para entender quien dijo que cosa a quien.
De nueva cuenta no pudo dormir en toda la noche. La maldita apuesta con Heero lo tenía sumamente desvelado y al borde de un ataque de nervios. Sabía que el muy infeliz no se iba a quedar de brazos cruzados una vez que lo tuviera a solas en algún lugar, sabía muy bien lo que podía provocarle, sabía muy bien que su cuerpo reaccionaba tan solo con que le besara. Cayendo en cuentas, era muy probable que Heero le hubiera propuesto esa maldita apuesta solo para hacerle entender que le atraía…
"Maldición"
"¿Heero me atrae?" – Sacudió la cabeza de forma firme frente al espejo. Esas eran tonterías. Heero no le atraía ni un ápice. Mucho menos se estaba enamorando de él como le había comentado aquella noche de maratón en su habitación. Esas solo eran fantasías del actor y traiciones de su estúpido cuerpo. El "Amigo" tenía razón, tenía hormonas y estas reaccionaban ante la provocación. Y ese maldito de Heero lo provocaba cada vez que podía.
"Ese estúpido solo ha conseguido que me masturbe mucho más de lo que lo hacía cuando era un simple adolescente" – gruño para si mismo en silencio viendo su imagen al espejo con el ceño fruncido.
Tenía que hacer algo para evitar tener que acompañar a Heero a la entrega de los Globos de Oro, cualquier cosa… - ¡No, no cualquier cosa – se dijo firmemente mientras ajustaba la corbata del uniforme – Cualquier cosa no incluye acostarme con él.
Los golpes en la puerta le distrajeron. Se asomo rápido al reloj, era imposible que fuese Trowa, ya que los lunes siempre llegaba tarde por venirse directamente de la casa de su novia- dichoso él que tenía con quien desahogar sus necesidades sexuales- Tampoco creía que fuese Erick, ya que le había dicho durante la comida del día de ayer, que el lunes estaría en la embajada Rusa solicitando su visa de trabajo. Además, aun era temprano como para bajar a desayunar, él estaba despierto solo porque no había podido dormir, pero seguramente la mayoría de los alumnos apenas estarían apagando el despertador.
"¿Quién será?"
Con la curiosidad desbordando de su pecho se acerco a la puerta y abrió. Sus ojos se abrieron sobremanera al ver parado en el umbral de la puerta al causante de sus sufrimientos. Heero ya estaba elegantemente vestido y le observaba como era su costumbre, con la mirada fría y el ceño fruncido.
¿Qué diablos haces aquí? – Cuestiono Duo con cierta molestia – aun es demasiado temprano para tener que soportarte.
Solo vine a traerte esto – dijo Heero dejándole un paquete en las manos. Este parpadeo sin entender – debí traértelo anoche, pero supongo que una noche más sin usarlo no te causaría problema.
¿Qué es esto? – Cuestiono Duo abriendo el paquete y sacando una prenda de seda en color violeta - ¿pijamas¿Por qué? – dijo viéndolo sin comprender. Pero Heero se dio la vuelta y comenzó a caminar rumbo a las escaleras sin darle una respuesta. Duo frunció el ceño molesto¿hasta cuando dejaría de comportarse de forma tan fría y dejaría a las personas con la palabra en la boca? - ¡Oye, detente! – grito con fuerza ahogando en su garganta algún insulto, Heero se detuvo y se giro sobre sus talones para regresar hasta donde Duo le veía. Se plantó frente a él viéndolo fijamente y dejo mostrar una mueca en forma de sonrisa en su rostro.
Duo parpadeo sin comprender, seguramente era a causa del poco descanso que había tenido, pero no comprendía porque Heero le había llevado pijamas a su cuarto. Y sería debido al mismo cansancio, que no había podido predecir el movimiento rápido de la mano del actor que le había atrapado de la nuca y le plantaba un rápido beso en los labios, para de igualmente rápido soltarlo y alejarse, dejándolo totalmente rojo, sorprendido y molesto por lo que había hecho.
Usa la cabeza genio – respondió el actor a la pregunta que Duo le había echo antes y siguió caminando hasta las escaleras sin prestar mayor atención a los reclamos que Duo le soltaba desde su puerta.
Cerro la puerta de su habitación sintiéndose hervir por dentro. Con la sensación de los labios de Heero aun quemándole los suyos. Heero le exasperaba y a la vez le intrigaba. ¿Y ahora por que le había regalado unos pijamas? Y entonces llegaron los recuerdos y el calor hasta su cabeza y su cuerpo. Heero había roto el saco de su pijama el jueves por la noche y ahora se los reponía por unos nuevos. Camino enojado hasta el escritorio con las prendas en la mano y las arrojo al cesto de la basura.
¡Idiota¡mil veces idiota Heero Yuy!
El jamás aceptaría un regalo de esa engreído actor, aun que este le hubiera echado a perder el único par de pijamas que tenía. ¡No importaba, seguiría durmiendo con la playera holgada con la que había dormido las últimas cuatro noches, o de plano ¡dormiría desnudo!. Pero jamás usaría algo que el actor le hubiera regalado.
Se quedo sumamente molesto en la habitación, esperando la hora oportuna para bajar a desayunar. No quería toparse con Heero a solas en el comedor o en el salón de clases, no quería que Heero fuese a repetir lo de hacía unos momentos. No quería verlo más, ojalá él hubiera ganado esa maldita apuesta, así lo hubiera sacado para siempre de su vida. Pero no, su maldito cuerpo tenía que traicionarlo cuando más lo necesitaba y ahora se veía en la obligación de acompañarle a esos malditos premios, donde sabía sería acosado por toda la prensa al aparecer al lado de Heero.
Maldito Heero Yuy – se dijo por enésima vez antes de bajar al comedor.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Las cosas no podían haber sido más difíciles esa mañana, comenzando con la mirada azul de su morena amiga que no dejaba de hacerle sentir mal. El siempre le ayudaba en sus exámenes prestándose a ser su modelo. Esa parte le cubría un buen porcentaje de la calificación, ya que el modelo elegido era indispensable para hacer lucir la prenda. Pero ahora la apuesta con Heero – de nuevo esa maldita apuesta – le impedía ayudar a Hilde y no sabía que hacer. Hilde ya no podía pedir ayuda a alguien más de la clase de pasarela, porque todos habían sido elegidos previamente. Y ahora Hilde estaba en un grave dilema: pedir prorroga al maestro para presentar su propuesta un día después; así él podría ayudarle. O quizá contratar aun modelo; aun que con la beca que la morena tenía, era casi imposible conseguir aun que se a un modelo de tallaje(1). Pero aun tenía algo de tiempo para pensar en algo y poder ayudarle, por lo menos así aliviaría un poco su conciencia. Quizá y llamara a alguno de sus amigos: modelos profesionales.
Lo siguiente en esa difícil mañana había sido cuando Silvia Noventa toco a la puerta de la clase interrumpiendo la entrega de calificaciones del examen de contabilidad. Era imposible que el maestro se enojara con la dulce chica y menos a sabiendas que además de ser la secretaria del director, era su nieta.
Disculpe que interrumpa profesor, pero necesito hablar con Duo Maxwell¿le permitiría salir un momento, le prometo que se lo devuelvo pronto – dijo con una dulce sonrisa.
El maestro sonrió en respuesta y volteo a ver al modelo señalándole con la mano que saliera. Duo se levanto sin comprender para que lo quisiera Silvia. Camino despacio sintiendo la mirada de todos sobre su espalda, principalmente una fría mirada que provenía del último banco de la primera fila. Pero prefirió ignorarla y ver que se le ofrecía a la rubia.
¿Qué pasa Silvia, No es común que vengas personalmente a buscar a un alumno hasta su salón – pregunto curioso el trenzado.
No lo haría si no me pareciera importante – dijo la rubia poniendo frente a Duo un enorme sobre color manila – en la oficina del director hay un abogado que dice que tiene que llevarse estos papeles firmados ahora mismo – señalo haciendo que Duo no comprendiera – pero como no tiene cita y no esta permitido que los interrumpa, vine a avisarte para que los firmes o para llevarle tu respuesta.
¿Abogado? – pregunto Duo sin realmente comprender nada.
Me dijo que Heero lo mando y que ya había hablado contigo el viernes y quedaste en firmar estos papeles hoy –aseguro la rubia.
Los papeles de la demanda de restricción en contra de Traize, ahora lo recordaba. Pero con todo lo que había pasado no había pensado en que hacer con ellos. Traize era muy fácil de manejar… estando sobrio. Pero si iba a tener que acompañar a Heero a los Globos, era probable que ese hombre estuviera allí y no quería tener nada que ver con él.
Dámelos, los firmare – dijo tomando del sobre los papeles y firmando en cada hoja que así lo señalaba. Estaba seguro que se arrepentiría de lo que hacía tarde o temprano, pero era mejor sentirse seguro de Traize en ese lugar o cualquier otro donde pudiera topárselo, suficiente sería tener que cuidarse de Heero, como para también tener que preocuparse por otro acosador como Traize – gracias Silvia – dijo devolviéndole las formas debidamente firmadas.
De nada Duo – dijo dedicándole una dulce sonrisa para después darse la vuelta y salir rumbo a la dirección.
A penas había llegado a su asiento y se disponía a contestar a la pregunta que Trowa le hacía con la mirada cuando el sonido del altavoz le sobresalto. Estaban mencionando su nombre y le pedían que se presentara en la sala de prensa para contestara una llamada. Todos en el salón observaron como salía por segunda vez del salón, pero en esta ocasión no había necesidad de pedir permiso, ya que todos los profesores sabían que las llamadas telefónicas a los alumnos eran cosa de trabajo y se les tenía prohibido impedirles el paso.
Salió contento del aula, por lo menos aun faltaría tiempo para ver su calificación al examen de contabilidad, estaba casi seguro de haber reprobado y de ser así, era probable que el maestro le diera un sermón, como acostumbraba, y le pidiera hacer un trabajo extra para mejorar sus notas. Además, estar fuera del salón evitaba tener que soportar esa mirada azul cobalto que se empeñaba en seguirle cada vez que se movía, o se quedaba viéndole por intensos segundos hasta hacerle desviar la vista hasta otra parte. ¿Por que esa mirada le ponía tan nervioso últimamente?
Llego hasta la sala de prensa y se dispuso a contestar la única línea que parpadeaba en verde. Estaba seguro que Noin le llamaba para avisarle que la campaña de la siguiente semana se iba a adelantar, cuanto rogaba porque eso fuera lo que su representante iba a decirle, así no tendría porque acompañar a Heero.
Bella Noin, que bueno que me llamas¿la campaña se adelanto? – cuestiono alegremente, pero el silenció que surgió del otro lado de la línea hizo que su sonrisa se borrara de sus labios - ¿Noin?
No me molestaría que me dijeras Bella, si fuese mujer, pero como no lo soy, debo estar algo molesto – escucho una voz que le sonaba algo familiar del otro lado de la línea, pero no lograba reconocer de donde le conocía.
¿Quién llama? – cuestiono sin entender. Las únicas personas que podían llamar a esas horas de la mañana eran los representantes artísticos o familiares directos y estos últimos solo cuando había emergencias.
Duo Maxwel¿tan pronto te has olvidado de mi? – cuestiono la otra persona del otro lado de la línea. Duo frunció el ceño, no estaba de humor para juegos. Sabía que conocía a la persona, pero no recordaba de donde. Al no escuchar respuesta por parte de Duo, la otra persona hablo – soy Zech Merquise, el representante de Heero, nos vimos hace apenas una semana en mi oficina del centro – aclaro el hombre. Duo suspiro¿y ahora que quería Heero para que su representante le llamara? – ¿supongo que te preguntas por que te estoy llamando?
Así es – dijo Duo secamente – no creo que me llame para ofrecerme trabajo, en todo caso estaría hablando con Noin y no conmigo. Por lo que creo tiene algo que ver con ese egocéntrico y frío actor que tiene por cliente – Zech soltó la carcajada al oír la descripción que Duo había hecho de Heero – no veo porque se ríe, estoy diciendo la verdad.
Lo se Duo, lo se – dijo el hombre sin ocultar la diversión en su voz – y tienes razón al pensar que te llamo por Heero – Duo suspiro de forma resignada ¿y ahora que? – Heero me llamo muy temprano esta mañana para pedirme confirmar su asistencia a los globos con un acompañante… - espero un poco por algún comentario del trenzado, pero este nunca llego - ¿No preguntas quien es la persona que Heero me dijo le acompañara?
No – dijo Duo de forma seca – soy yo.
¡Pero Duo! – dijo Zech algo sorprendido – creí que habías entendido lo perjudicial que es para ambos que les relacionen. El echo de que acompañes a Heero a un evento de este tipo es involucrarte en rumores que no necesitas. Esa cabeza hueca de Heero no quiere entender que su carrera esta pendiendo de un hilo… ¡pero tu!...
Antes de que continué con su sermón – dijo Duo comenzando a desesperarse e interrumpiendo al rubio platinado - ¡yo no quiero acompañarle, perdí una tonta apuesta con él y eso fue lo que me pidió y yo cumplo lo que prometo. Si hubiera una forma de no cumplir con esa apuesta, este seguro que lo haría – dijo Duo de forma segura – no soporto a Heero e ir con él a ese evento será una horrible tortura para mí.
Pues inventa algo para negarte a acompañarlo, los Oscares están a la vuelta de la esquina y la confirmación de que es gay no le ayudara en nada a ganar esa estatuilla. Además se que tienes en puerta algunas campañas nacionales en las cuales esos rumores también te afectarían severamente.
¡Y cree que no lo se! – aseguro Duo tomando fuertemente el auricular entre sus manos – pero yo no se mentir y si le salgo a Heero con una mentira se daría cuenta de inmediato. Yo esperaba que la sesión de fotos que tengo para la próxima semana se adelantara, creía que era Noin quien me llamaba para decirme eso. Pero veo que me equivoque y ahora tendré que ir con Heero, quiera o no.
Entonces haz que sea Heero quien no quiera que vayas – dijo Zech de forma segura haciendo que Duo abriera los ojos de forma sorprendida – pídele algo que no este dispuesto a cumplir, como dar entrevistas o desfilar por la alfombra roja. Quizá si le dices que le acompañas solo si cumple con esas condiciones, Heero se moleste contigo y te deje plantado.
¡Genial! – dijo Duo sintiéndose de nuevo contento. Era probable que Heero le mandara al diablo una vez que le impusiera esas condiciones para acompañarlo, estaba seguro que lo primero que le diría era que no estaba en condiciones de exigirle nada, pero él no estaba incumpliendo con la apuesta, solo quería que se comportara como lo que era: un actor de prestigio y no un ermitaño odioso – eso puede funcionar. Voy a hacer hasta lo imposible por que Heero se enoje conmigo y no me lleve a ese fastidioso evento.
Estaré contando con eso Duo – dijo Zech de forma agradecida colgando el auricular antes de que Duo pudiera despedirse.
Ya se de donde saco Heero sus modales – dijo con molestia viendo el auricular en la mano y escuchando el tono de ocupado.
Pero la línea estaba libre, solo tenía que volver a presionar el botón y podía hacer una llamada sin necesidad de pedirle ayuda a Silvia. Se dio prisa en presionarlo y obtener la línea libre que necesitaba. Metió la mano a la bolsa de su saco y obtuvo la pequeña tarjeta donde tenía anotado el numero de su "amigo". Tenía tiempo de no hablar con él y necesitaba aclararse lo suficiente como para convencer a Heero de que aceptara sus peticiones, o mejor dicho, que no las aceptara.
Marco el numero y espero a que le contestaran, pero contrario a lo que había pensado, el teléfono no sonó más de dos veces.
Buen día Duo – escucho la voz alegre del otro lado de la línea – me alegra mucho que me llames.
Buen día mi amigo – dijo Duo de forma contenta, ya ni siquiera se sorprendía de que supiera quien era – tenía ganas de platicar contigo, espero no interrumpirte – dijo al escuchar la música que provenía del otro lado de la línea, para luego no escuchar nada, más que la risa de su amigo.
No me interrumpes, te lo aseguro, cambie de habitación para que el ruido no nos moleste. Pero cuéntame¿Cómo te ha ido con ese chico que te molestaba¿te has decidido por fin a denunciarlo, o de plano ya se calmo?
Ni lo uno ni lo otro mi amigo, las cosas se han puesto cada vez más duras y estoy hablando literalmente – dijo sintiendo como el calor comenzaba a inundar su rostro. Una expresión de sorpresa escapo de los labios de la persona al otro lado de la línea – y ahora tengo otro problema que me tiene los nervios de punta.
¿Con el mismo chico? – cuestiono el otro.
Si, con el mismo. Se que tarde o temprano sabrás a quien me estoy refiriendo, solo te pido por favor que esto no se lo digas a nadie, quiero que sea un secreto entre nosotros – dijo Duo de forma suplicante.
Puedes confiar en mi, jamás diré una sola palabra de lo que hablamos – dijo el chico a través de la línea haciendo que Duo se sintiera en confianza.
Es Heero – dijo en un suspiro.
¿Heero? – cuestiono el otro al parecer sin entender.
Si, el actor Heero Yuy es quien me esta acosando sexualmente desde que llego a esta escuela…
Pero él… - trato de decir, sin embargo el trenzado le interrumpió.
Si, ya se lo que vas a decir, que no se sabe que sea gay, que solo son rumores, pero yo te los confirmo, el mismo me lo dijo el primer día que llego a esta escuela y comenzó a acosarme. Desde entonces no se ha cansado de torturarme con sus besos y sus caricias al grado de llegar a hacerme reaccionar. ¡Yo no soy gay, y sin embargo… las últimas veces que me ha besado me ha gustado… ¿Amigo mío que me pasa, mi cuerpo no reacciona ante mis ordenes cuando él me besa. En un principio creí que solo sus caricias me excitaban, pero justo ayer comprobé que no son solo sus caricias las que me provocan…
Duo… - dijo el amigo en un susurro - ¿te gusta Heero?
¡NOOO! – casi gritó elevando el tono de voz que por estar encerrado en el cubículo de la sala de prensa no se alcanzaba a escuchar fuera de esta – no… no… no lo se – termino por confesar cubriendo su rostro con la mano libre – no lo se, no lo se… Por lo menos cuando me besa, no lo se. He estado con muchas mujeres en el pasado, soy lo que se dice un Don Juan. Pero desde que Heero apareció por esta escuela, no he mantenido relaciones con nadie y mira que he tenido oportunidad.
Quizás solo no has tenido ganas – respondió el amigo tratando de darle ánimos al moldeo que parecía haberse apagado de repente.
No es eso, porque después de que Heero ha… bueno, ha intentado algo conmigo, me deja demasiado sensible y lo único que puedo hacer es desahogarme solo… tú entiendes.
Si. Veo que si tienes un verdadero problema – aseguro.
No, este no es el único problema. Perdí una apuesta con él y ahora me veo en la necesidad de acompañarle a la entrega de los Globos de Oro. ¿Sabes lo que eso significa?
Te estarían relacionando con él de forma directa.
Si. El insiste en que nosotros tenemos una relación, incluso me ha dicho que yo estoy enamorado de él, él muy cretino se cree ¡irresistible!. Pero él fue muy claro conmigo desde el principio, me dijo que de mi solo quería mi cuerpo…
¡Pero que estúpido! – dijo molesto el amigo, Duo solo asintió, no podía estar más de acuerdo con él.
Y sin embargo uno de mis mejores amigos cree que Heero esta enamorado de mi… eso sería imposible, ya que me ha ofrecido dinero por hacerme su amante y a alguien a quien ames no le comprarías. Y antes de que preguntes, no, mi amigo no sabe nada de los acosos de Heero, él solo se esta guiando por sus observaciones.
Te ofreció… ¿dinero? – cuestiono incrédulo sin cuestionar sobre las observaciones del amigo del modelo– ¿pero a caso cree que eres un objeto que se puede comprar¿En que demonios esta pensando ese idiota?
Me gustaría saberlo. Pero Heero Yuy no es de los que te deje saber sus pensamientos o emociones¿cuanto daría por saber que pasa por esa cabezota de hielo que se carga?.
Lo mismo yo – aseguró de forma pensativa.
Hace unos momentos me llamo su representante pidiéndome que no lo acompañe a la premiación, ya me lo había advertido antes, lo mismo que mi representante. Ambos dicen que si me llegan a relacionar amorosamente con Heero, mi carrera se puede venir abajo. Pero no se como lograr que desista de esa apuesta, yo siempre cumplo lo que prometo. Zech Merquise me sugirió hacer enojar a Heero, pedirle que cumpla ciertos requisitos para que yo le acompañe a la premiación, como obligarlo a desfilar por la alfombra roja, pero dudo mucho que funcione.
¿Por qué no, puede funcionar Duo, es sabido por muchos que Heero odia a la prensa y haría lo que fuera por no dar entrevistas. Quizá si le pones como condición para acompañarle, que de entrevistas en la alfombra roja y firme autógrafos a los fans, Heero prefiera que no vayas.
Zech me dijo algo parecido – dijo Duo de forma pensativa - ¿en verdad crees que funcione?
Nada pierdes con probar – aseguro el amigo – puedes agregar otras condiciones, como que no debe tocarte…
¡ESO ES OBVIO! – casi gritó, aun que pensándolo bien, no estaría de más dejarlo asentado. Aun podía recordar esas reglas de la apuesta en las que no especifico que el beso sería directamente a los labios y Heero había comenzado besando su cuello. !Ese tramposo! De solo pensarlo su corazón comenzó a latir de forma apresurada. Tenía que pensar muy bien en que iba a decirle a ese maldito actor – lo siento – se disculpo al haber levantado la voz a su amigo – pero en verdad me encuentro desesperado.
No te preocupes, te entiendo muy bien, si tan solo pudiera ayudarte – dijo dejando salir un enorme suspiro.
Lo haces amigo mío, creedme que lo haces. Y ahora debo dejarte, ya me he brincado un par de horas de clases – dijo riendo de forma queda – te agradezco mucho el que me escuches y me ayudes con esta carga emocional.
Ojalá pudiera aligerarte esa carga – dijo de forma queda haciendo que Duo se extrañara un poco – pero ya sabes, si te sirve el que te escuche, puedes llamarme cuando quieras a la hora que sea, siempre estaré allí para ti.
Muchas gracias amigo mío, te tomo la palabra. Cuídate – dijo colgando el auricular y saliendo de la sala de prensa para dirigirse de nuevo al salón.
Había tardado más de la cuenta al teléfono, pero mientras no supieran que había sido una llamada personal nadie le pondría retardo o falta. La media mañana había pasado demasiado pronto y aun le faltaba mucho en que pensar, por suerte faltaba poco para la hora de comida, quizá allí pudiera pensar en algo. Tenía que lograr que Heero se enfadara y le deja en el colegio. La pregunta era ¿Cómo?.
A penas había regresado al salón y estaba por responder a la pregunta de Hilde sobre quien le había hablado que tardo tanto, cuando el altavoz volvió a mencionar su nombre. Se levanto alegremente del banco y antes de salir se giro para ver a todos sus compañeros mostrando une enorme sonrisa.
El día de hoy estoy muy solicitado, así que no me esperen chicos – dijo riendo, pero viendo de reojo aquella mirada cobalto que le había seguido en todo momento.
Salió del salón con la curiosidad, pero esa se la quitaría al contestar la llamada. Pero lo que más le inquietaba era tratar de convencer a Heero, sutilmente, de que no le llevara al evento. Zech ya le había dicho una forma de lograrlo y el amigo incluyo otras más que podrían servirle. Necesitaba hablar con él y tenía que buscar la forma, no podía irle a decir así sin más al comedor, lograría llamar la atención de todos en la escuela y eso era lo que menos buscaba. Tampoco podía irlo a buscar a su habitación, era como meterse a la boca del lobo. Tenía que buscar otro lugar.
Llego de nuevo a la sala de prensa y levanto el auricular esperando escuchar una voz conocida. Pero no estaba preparado para la voz que escucho.
Hola mi querido Duo¿estabas esperando mi llamada? – Duo frunció el ceño y apretó el aurícula entre sus manos. Jamás se hubiera imaginado que la persona que le llamaba era Traize Khrushrenada y hablaba con una confianza que le exasperaba – no dices nada, eso quiere decir que si amor.
No me digas amor Traize, yo no estaba esperando tu llamada, ni siquiera se como lograste que te comunicaran conmigo, solo los familiares o representantes pueden interrumpirnos en clase – dijo Duo de forma molesta.
No vayas a colgar – dijo Traize previendo la acción que Duo estaba por hacer – recibí la llamada de un abogado y la copia por fax de tu demanda de restricción. Eres astuto niño.
Lo que sea por mantenerte lejos de mi – dijo Duo de forma seria.
Bueno, pero esta demanda no impide que te este hablando al oído ahora mismo – dijo el ejecutivo de forma sensual haciendo que Duo se sintiera enfurecer.
Aléjate de mi Traize, o levantare otra demanda por acoso sexual – dijo Duo con molestia.
¿Tu o tu novio Heero me quieren lejos? – cuestiono con cizaña el hombre.
Heero no es mi novio, ya sabes que yo no soy gay – aseguro el trenzado dejando entre notar en su voz lo que esas palabras le causaban. Traize soltó una carcajada queda
– No es lo que parece, porque según se, fue SU abogado, quien interpuso la demanda a tu nombre – Duo solo apretó el auricular, sabía que firmar esos papeles le traería problemas – además alguien me dijo por allí, que acompañaras a Heero a los Globos, lo que confirmaría la noticia que di después de los Broadcost¿lo recuerdas? – dijo entre risas quedas haciendo que Duo solo apretara los dientes - ¿A que modelo crees que involucrarán con Heero en cuanto los vean llegar?
Eso no es de tu incumbencia – dijo entre dientes el trenzado – ¿dime para que me has llamado, porque no creo que sea solo para decirme que estas preocupado por mi imagen.
No, tienes razón, para mi mucho mejor que se sepa que eres gay, así puedo cortejarte abiertamente, sin limitaciones.
Yo-No-Soy-Gay – dijo de forma pausada, demasiado molesto para rebatir de otra forma la acusación del hombre.
Pero Heero si lo es, de eso estoy mucho muy conciente y si vieras lo bueno que es en la cama – dijo entre risas burlonas, para de forma abrupta detenerse – ¡oh, pero supongo que eso ya lo sabes¿no?
¿Qué dijiste? – cuestiono Duo totalmente sorprendido con lo que Traize comentaba. ¿Heero bueno en la cama, eso quería decir que entre él y Traize… ¡no, solo de imaginarlo le producía un terrible dolor en el estomago – eres un… - dijo tratando de ocultar el enojo que la solo idea le causaba, pero era tanta la ira que había comenzando a circular por su cuerpo que le era imposible ocultarla.
¡Oh, ya te enojaste mi querido Duo – dijo Traize en tono arrepentido – pero yo creí que Heero te lo había contado. Entre amantes no debe haber secretos y menos de este tipo – dijo en tono confidencial – pero si lo que quieres es vengarte de él, yo soy materia dispuesta.
¡VETE AL INFIERNO! –dijo colgando de forma ruda y saliendo a toda prisa de la sala de prensa.
Se sentía muy enojado, a sus recuerdos regreso aquella conversación que mantuvieron en el balcón de su cuarto en el que Heero parecía conocer muy bien a Traize.
"Le conozco y punto"
Así que a eso se refería cuando decía que le conocía, porque habían sido amantes, era por eso. El dolor en la boca del estomago estaba creciendo cada vez más, aun era más fuerte que cuando pensó que había ido a ver a Odin.
"Estas celoso Duo Maxwell"
Las palabras de Heero cayeron como balde de agua fría sobre su cuerpo y le hizo detenerse de forma abrupta. ¡No, no estaba celoso, estaba asqueado que era muy distinto. Estaba asqueado de que Heero hubiera tenido relaciones con una persona como Traize, esos no eran celos, era repugnancia, era asco, era… era… ¡cualquier cosa menos celos!.
No son celos – se dijo a si mismo de forma baja recargándose en la pared de los pasillos que conducían a los salones – no son celos
Tenía que calmarse, no podía entrar al salón de clase sintiéndose y viéndose tan mal, así que antes de llegar al aula, decidió entrar al baño. Llego a la carrera al lavabo y abrió el chorro de agua, si hubiese sido posible metería la cabeza en él, pero tuvo que conformarse con meter las manos y arrojarse agua al rostro.
"No son celos"
Se repetía una y otra vez arrojándose tanta agua como podía, tratando de aminorar ese dolor que parecía crecer en la boca del estomago cuando la conversación con Traize se hacía presente en la memoria.
El chirrido de la puerta al abrirse le hizo girarse de forma brusca lanzando agua por todo el suelo del baño. El calor comenzó a subir por su rostro al reconocer a la persona que estaba parado frente a él y le veía de forma inquisitiva. Sus ojos azul cobalto le miraban de arriba abajo, como tratando de leer en su semblante el motivo de su extraño comportamiento.
Si querías bañarte hay mejores formas que lanzarte agua del lavabo – la fría voz del motivo de todos sus problemas le puso a la defensiva, frunció el seño y como pudo logro retirar algo del agua que escurría por su rostro.
Lo que haga o deje de hacer no es asunto que deba importarte – dijo tratando de pasar por en frente de Heero para salir del baño, pero la mano del actor le asió del brazo con fuerza lanzándolo contra la pared de forma sorpresiva para ser arrinconado contra esta.
¿Qué demonios te pasa? – cuestionó el actor de forma ruda pegando su firme cuerpo contra el del trenzado, franqueando toda posibilidad de escape al sujetar fuertemente sus brazos con los suyos y mantenerlos firmes contra la pared de azulejos del baño.
Duo giro la vista de un lado a otro, no quería ver esa fría mirada que parecía querer congelarle, el calor del cuerpo de Heero estaba comenzando a quemarle, pero su mirada le producía escalofríos. El rudo agarre sobre sus brazos le dolía, pero apretaba sus labios para evitar soltar un sonido de dolor. No iba a dejar amedrentarse, no iba a decirle nada al actor, no iba a contestar a su pregunta, no podía decirle… no quería decirle…
¿Qué demonios te importa? – Grito fijando por fin la mirada en la cobalto, que solo se entrecerró al escuchar la fría forma en la que le había contestado – ¿a ti que más te da si me pasa algo o no, tu solo quieres mi cuerpo¿no fue eso lo que dijiste¿entonces que te interesan mis sentimientos, mi dolor o frustración? – dijo con amargura haciendo que la fría mirada cobalto se fijara aun más intensamente en sus ojos.
¿Qué demonios te hicieron para que digas eso? – cuestiono el actor suavizando un poco el tono de voz, pero sin cambiar su mirada
¿Qué te importa? – dijo tratando de soltarse, pero Heero apretó más el agarre haciendo que Duo soltara un gemido de dolor, lo que hizo que el actor le soltara un poco.
Me importa – Duo frunció el ceño con molestia. ¿Le importaba, pero que tonterías¿que podía a él importarle todo lo que le estaba haciendo?. El solo disfrutaba con hacerle sufrir, con torturarle, con encenderle para llevárselo a la cama. ¡Claro que no le importaba nada!.
¡Que bien actúas Heero Yuy! – dijo Duo de forma sarcástica haciendo que Heero le soltara y le viera fijamente entre sorprendido e incrédulo – si, actúas muy bien. Pero que te crea quien no te conoce, yo no creo en tus buenos sentimientos, cuando has sido claro desde el principio al decirme que solo deseas mi cuerpo. ¿O me vas a salir ahora con que estas enamorado de mi y por eso te importa lo que me pase? – no sabía porque sus propias palabras le estaban doliendo tanto al grado de hacerle cerrar los ojos para tratar de aminorar ese sentimiento.
He sido claro, si, y no lo niego – dijo Heero haciendo que Duo abriera los ojos y le viera de forma intensa – yo no siento nada por ti, ni por nadie – Duo sintió como si un enorme cubo de concreto le golpeara el pecho, lo sabía, Heero no estaba enamorado de él, Trowa estaba terriblemente equivocado, pero no lograba entender ¿Por qué el saberlo le afectaba tanto? – si lo que estas esperando para convertirte en mi amante es que te diga palabras cursis de enamorados, esperaras en balde.
Yo no espero nada de ti – dijo Duo de forma tan calmada que le pareció imposible ser él quien estuviera hablando – ha no, si espero algo – dijo mostrando una falsa sonrisa que Heero pareció interpretar mal, ya que mostró una mueca que parecía ser también una sonrisa – quiero que cumplas algunas peticiones para acompañarte a esa entrega de premios, si no estas dispuesto a cumplirlas, simplemente no iré contigo – el gesto en el rostro de Heero cambio por completo a uno de clara molestia.
Perdiste una apuesta y estas obligado a cumplir con ella – aseguro el actor de forma fría.
Yo no he dicho que no cumpliré con ella, solo que le he agregado algunos detalles que si no…
Ya te escuche – dijo Heero de forma brusca cruzando los brazos y viéndole con el ceño fruncido. Su mirada antes serena había cambiado a una de hielo, como la que le dedicara al principio – habla… - Duo sonrió de forma complacida, era esta la oportunidad que tenía para hacer enfurecer más a Heero.
Cuando vayamos a la premiación, deberás desfilar por la alfombra roja como el actor nominando que eres – la mirada de Heero cambio a una de sorpresa, Duo se felicito a si mismo por lograr que las emociones del actor le fueran mostradas de forma tan clara. Pero aun no terminaba – además tendrás que dar entrevistas a cuanto medio de comunicación te lo solicite…
¿Qué? – cuestiono Heero bajando los brazos y dispuesto a protestar, pero Duo levanto la mano y comenzó a girar el dedo de un lado a otro indicándole que aun no terminaba.
Deberás dar entrevista de forma amable, contestando a sus preguntas sin gritarles, sin ofenderles y sin decirles que se vayan al diablo, como es tu costumbre – Heero solo dejo salir un gruñido y desvió la vista del rostro de Duo cruzando los brazos de nuevo. Duo casi soltaba la carcajada sintiéndose seguro de lograr enfurecer a Heero lo suficiente como para cancelar su asistencia al evento, era profundamente notorio que estaba a punto de lograrlo.
¿Es todo? – Cuestiono Heero viéndolo solo de reojo, pero la enorme sonrisa en el rostro de Duo le indico que aun faltaba más.
No, también deberás darle autógrafos a toda esa legión de fans que siempre están esperando alguna oportunidad para acercarse a ti. Si te piden una foto, deberás tomarte una con ellos y sobre todo sonreírles – Heero giro el rostro para verle con una mirada asesina, pero Duo no se dejó intimidar - dejaras de ser un cubito de hielo por esa noche.
Puedo dejar de serlo de otra forma – dijo dejando vagar su vista por el bien formado cuerpo del trenzado parado frente a sí.
No sueñes Heero Yuy – dijo de forma segura, dejando ver una seguridad que estaba muy lejos de sentir – no podrás tocarme en público, esas es mi última petición – dijo sonriendo de forma amplia, sintiéndose seguro de haber logrado que Heero desistiera de la idea de llevarlo a los Globos – ah y por supuesto, ni se te ocurra gritarle a todos en la premiación ¡que eres gay, sería como estarme declarando yo también – Heero se giro para estar de frente a Duo y camino dos pasos haciendo que Duo retrocediera topando de nuevo con la pared de azulejos. El actor recargo su brazo sobre la pared, encima de la cabeza del trenzado, sin tocarlo, pero había quedado lo suficientemente cerca como para que su voz susurrando pudiera ser escuchada claramente.
Claro que eres gay, solo que te gusta fingir demencia – dijo Heero de forma suave, tomando los mechones de cabello que delineaban el rostro del trenzado.
No lo soy – dijo Duo sacudiendo la cabeza para soltar sus cabellos de los dedos del actor – ¿estas aceptando mis peticiones? – cuestiono Duo tratando de moverse a un lado para evitar la cercanía de Heero, pero este bajo el brazo cercándolo para evitar que escapara de él.
Tengo 24 horas para probarte que eres gay – dijo Heero ignorando la pregunta que Duo le había hecho. Duo se quedo observando la mirada cobalto que parecía querer leer el interior de su mente. ¿24 horas, eso no era cierto y lo aclararía ahora mismo.
No tienes 24 horas, solo tienes un día y una noche – aclaró – tu día comienza a las diez de la mañana y termina a la media noche, porque a las 12:01, ya es otro día.
Es suficiente tiempo – dijo Heero sin dejar de verlo, esbozando una semi sonrisa que desconcertó un poco al trenzado. ¿Suficiente tiempo para que?
No puedes hacer nada en los globos – dijo tratando de que su sonrisa mostrara una confianza que la tremenda cercanía del cuerpo de Heero con el suyo estaba comenzando a arrebatarle.
Quizá no vayamos a los globos y te tenga 14 horas para mi solo
¿Qué? - ¿Cómo de que no irían a los globos, Heero ya había confirmado su asistencia y todos sabían que los Globos era la antesala de los Oscares, no podía dejarlos plantados tan fácilmente.
Pero cualquier cosa que Duo iba a decirle fue interrumpida al sentir la mano de Heero cerrarse sobre su barbilla al tiempo en que sus labios se pegaban a los suyos en un beso arrebatado que le obligaba a abrir los labios de forma rápida, dejando que la lengua de Heero se apodera de su boca, mientras sus manos le abrazaban pegándolo a su cuerpo, arrinconándolo contra la pared, dejando deslizar sus manos por debajo del saco del uniforme y por encima de la camisa. Por más que trataba de apartarlo de si, jalándolo cuanto podía del saco del uniforme, eran intentos vanos, porque la fuerza de Heero era cada vez mayor y le impedía moverse.
Su corazón de por si acelerado, comenzó a latir con mayor fuerza, al sentir que la pasión le invadía por dentro haciendo correr torrentes de calor que le envolvieron por completo el cuerpo. Las caricias de Heero eran sensuales y certeras, sabía donde, cuando y como tocar. De forma rápida las manos del actor habían sacado la camisa del pantalón y se deslizaban ahora por la suave piel de su espalda, arrancándole gemidos de placer que no sabía podía soltar. Jamás con las chicas había experimentado el placer que Heero podía hacerle sentir.
Sus fuerzas le abandonaban sin que se diera cuenta, sin que pudiera hacer nada por evitarlo. Sus sentidos estaban siendo ahogados con las caricias de Heero, no podía pensar, solo sentía como esas manos se movían sobre su cuerpo, desabrochando la camisa dejando expuesto su pecho a ser besado y torturado a besos y chupetones.
Ahhh, no…
Un gemido de protesta escapo de su boca cuando la mano de Heero se deslizo por dentro de su pantalón tomando entre sus manos su miembro ya excitado, lanzando corriente eléctrica por toda su espina dorsal, haciéndole estremecer ante la exploración.
¿Quieres saber lo que me provocas? – La ronca voz de Heero resonó en su cabeza, al tiempo en que sintió como Heero tomaba una de sus manos y la colocaba sobre su miembro tan despierto como el suyo – tócame, provócame como lo hago yo contigo.
No… - dijo Duo de forma queda, tratando de separar su mano del miembro despierto de Heero, pero la mano de Heero presionando suavemente se lo impidió.
Hazlo…
Nunca – murmuro de forma queda.
Pero la mano de Heero provocándole con sus caricias, moviéndose de arriba abajo sobre su miembro endurecido, le nublaba la razón y las ideas. No quería tocarlo, no debía hacerlo, pero algo muy dentro de si le obligaba a mover su mano y tomar entre sus dedos la excitación de su torturador, logrando arrancar de los labios del actor un fuerte gemido de placer, lo que le hizo temblar de pies a cabeza. Era la primera vez que tocaba a un hombre de esa forma, jamás en su vida lo había hecho y hacerlo con Heero le producía un cierto grado de excitación que jamás había sentido con mujer alguna. Por primera vez sentía que podía tener el control de la situación y utilizarlo a su favor.
Su mano comenzó a moverse de forma lenta sobre el miembro endurecido del actor, logrando que la respiración acelerada de este se incrementara aun mas, y sus labios besaran su cuello de forma fuerte. Sabía que eso le dejaría alguna marca, pero en esos momentos no le estaba importando nada.
Aaahh Duo, más rápido…
La voz de Heero apurándole a moverse más aprisa le hizo estremecer, el aliento calido del actor chocando contra su pecho desnudo le producía un estado de embriaguez que no había sentido antes. En estos momentos no le importaba nada, de sus labios escapaban gemidos quedos provocados por las expertas caricias de Heero, su mano comenzó a amoverse solo un poco más rápido sintiendo la excitación de Heero chocando contra la suya. No supo en que momento el actor le había desabrochado los pantalones lanzándolos al suelo y bajado los boxers. Sabía que en cualquier momento se vendría en las manos de Heero y en esos momentos no le importaba, como tampoco le importaba encontrase en los baños de caballeros a unos pasos de las aulas de clase, expuestos a que alguien fuese a encontrarles en semejante situación. Su mano en el miembro del actor se movía a la misma velocidad que la de Heero sobre el suyo, cada vez más rápido con ellos escapaban los gemidos de su boca cada vez más rápidos y más fuertes.
"Yo no siento nada por ti, ni por nadie…"
Las duras palabras que había dicho Heero momentos antes le hicieron estremecer por un momento, pero la pasión que estaba experimentando le hizo nublarse de nuevo y esconder ese sentimiento de dolor que comenzaba a experimentar de nuevo en su corazón.
Te deseo – dijo Heero de forma ronca al oído del trenzado haciéndole estremecer.
Lo sabía, desde el principio sabía lo que Heero buscaba. Pero en estos momentos no importaba ser solo un juguete con el que pudiera desahogarse. Quizá si Heero le hubiera dicho poco antes lo mismo, hubiera tenido la fuerza y el coraje suficiente como para apartarlo de su lado. Pero en lugar de hacerlo ahora, su cuerpo cedía… su maldito cuerpo estaba sucumbiendo a la pasión que el actor había despertado en él y lejos estaba de importarle que era un hombre y no una mujer con quien estaba.
Sintió su cuerpo tensarse. Un poco más y se vendría en las manos de Heero. Una vez echo, estaría lo suficientemente vulnerable como para que Heero hiciera con él lo que quisiera. No iba a poder detenerlo y quizá, muy en el fondo, no iba a querer hacerlo.
Duo… - murmuro Heero regresando sus labios a la boca del trenzado. Lo sabía, Heero sabía que solo era cuestión de segundos para que se convirtiera definitivamente en su amante. ¿Pero que podía hacer¿Cómo detenerse en un momento así¿Cómo?...
Ambos se detuvieron de forma brusca separándose ligeramente al escuchar el fuerte sonido del timbre de salida. Duo sintió el profundo temor de ser descubiertos en semejantes condiciones, Heero murmuro una maldición y a toda prisa se dio la vuelta entrando a uno de los sanitarios mientras Duo tomo sus pantalones y como pudo se los acomodo saliendo a toda prisa de los baños.
Afuera todo era caos, era bien sabido que el timbre de salida llevaba a toda una marabunta de alumnos al comedor o los dormitorios y muchos aprovechaban para entrar a los baños, lo que implicaba un alto porcentaje de ser descubiertos haciendo el amor…
¿El Amor?
¡Jamás, eso solo era sexo.
Duo se abrió paso corriendo entre sus compañeros y empujando a cuanto se le ponía en frente. Le urgía llegar a su habitación, el fuerte dolor en su vientre por haber contenido el orgasmo se iba incrementando, necesitaba llegar y remediarlo.
"Maldito Heero Yuy" – se decía una y mil veces mientras subía de dos en dos los escalones hacía el segundo piso. Ese maldito actor era el culpable de todas sus desgracias.
Abrió la puerta de su habitación a la carrera y cerró recargándose en ella. Bajo la cabeza con pesar mientras cubría su cara con una de sus manos. No sabía, aun no sabía que demonios le había pasado en el baño. ¿Por qué había respondido de ese modo a las caricias de Heero?. Se dejo deslizar recargado en la puerta hasta que toco el suelo y ocultando su rostro entre sus piernas se puso a maldecir a Heero una y otra vez. El dolor en su vientre era muy fuerte, su miembro aun permanecía sensible por lo que ese desgraciado le había hecho.
¿Pero a quien engaño? – se dijo de forma queda sin levantar el rostro de sus piernas – lo hicimos ambos – se dijo con molestia.
Era mejor poner remedio a ese dolor cuanto antes. Aun faltaba bajar al comedor y no quería presentarse con cara de sufrimiento en él y que el maldito de Heero o alguno de sus compañeros se dieran cuanta de lo que le pasaba. Así que gateando, se fue hasta el baño a remediar aquello que Heero había iniciado.
ssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Los golpes a la puerta le distrajeron, era imposible que fuese Heero, seguramente el muy infeliz se había ido directamente al comedor, dejándolo a él sumido en la desesperación. No quería bajar a comer, pero moría de hambre.
¡Ya voy! – grito dirigiéndose a la carrera a la baño de nuevo, aun tenía que borrara las huellas de su cuerpo de lo recientemente ocurrido. Pero para alguien con su "experiencia", no era un asunto demasiado complicado. Solo un poco de agua en el rostro y estaba listo para continuar con su día como si nada hubiera pasado. Pero para su desgracia, las huellas existían; Heero le había dejado una marca bastante visible en el cuello, pero con un pañuelo anudado en él, se resolvería el problema. Como el taller al que iría era de danza, a nadie le sorprendería verlo usar algo en el cuello que absorbiera el sudor. "No cabe duda que eres un genio en ocultar estas huellas Duo", se dijo mostrando una sonrisa ante el espejo antes de ir a abrir la puerta de su habitación.
Los golpes volvieron a escucharse y se dio prisa en llegar y abrir la puerta de su habitación. Se topo con sorpresa con unos ojos verde esmeralda que le veían con cierto grado de molestia. Recibió de inmediato todos los libros que su amigo casi le arrojó a los brazos.
Pensaba dejarlos en el aula, pero ya que venía para acá, decidí traértelos – dijo Trowa entrando a la habitación del trenzado.
Gracias amigo, ya se me habían olvidado – dijo con una sonrisa viendo como el más alto pasaba sin pedir permiso, como era su costumbre – ¿puedes decirme que saque en el examen de contabilidad? – pregunto un tanto nervioso, tratando de ignorar la mirada inquisitiva que Trowa le lanzaba. Parecía querer leer en su rostro donde había estado toda la mañana y se sentía perturbado al sentir como esos ojos verdes se quedaban clavados en el pañuelo que traía amarrado al cuello.
Sacaste 90 – dijo el oji verde haciendo que los ojos de Duo se abrieran en sorpresa – yo también me sorprendí, sacaste 5 puntos más que yo. Pensé que ibas a reprobar porque has estado muy distraído viendo a Heero en clases.
¿Qué, yo no veo a Heero – dijo Duo sintiéndose molesto por el comentario de su amigo – en todo caso él es quien me ve a mi – Trowa solo esbozo una ligera sonrisa y camino hasta la puerta.
Vamos a comer, tengo algo que comentarte que creo va a interesarte mucho – Duo parpadeo y se dio prisa en seguir a su migo fuera de su habitación. Era bueno cambiar de tema y que este no preguntara nada por el pañuelo. Sería muy difícil mantener la excusa del sudor sabiendo que para que comenzara el taller aun faltaban algunas horas.
¿Qué ocurre Trowa? – Pregunto curiosos - ¿Por fin vas a presentarme a tu misteriosa novia? – Trowa solo le vio de reojo, pero sonrió a medias haciendo que la curiosidad en Duo creciera aun más.
Puede… - fue lo único que este dijo – pero lo que quiero comentarte es otra cosa.
¿Qué? – Cuestiono curioso – porque no vas al grano y dejas de tratar de matarme de la curiosidad – Trowa volvió a sonreír. No cabía duda que la curiosidad sería algo que jamás desaparecería de su amigo.
¿Recuerdas a mi amigo Quatre Winner? – Cuestiono Trowa mientras seguían caminando rumbo al comedor.
¡Claro, el rubio que llora mientras toca. ¿Pero por que lo mencionas Trowa?
Bueno, pues su familia son productores teatrales y están próximos a montar una obra musical, por lo que van a hacer audiciones para todos los papeles – Duo se detuvo de golpe totalmente sorprendido por la noticia… Teatro… su gran sueño. Pero él era un total desconocido y los Winner tenían compañías teatrales con actores famosos. Aun así, obtener un pequeño papeles le abrirá las puertas que tanto buscaba. Sin embargo Trowa aun no terminaba de hablar - No están buscando actores con renombre, quieren actores desconocidos a quienes puedan lanzar a la fama.
¿Queeeee? – dijo Duo tomando fuertemente a Trowa por las solapas del saco del uniforme y comenzando a zarandearlo de un lado a otro. No podía ser tanta su suerte. ¿En verdad necesitaban actores desconocidos, o Trowa estaba tratando de matarlo con una broma tan cruel? – ¿es en serio, dime que no estas bromeando Trowa.
Trowa comenzó a reír a carcajadas soltándose del agarre de su amigo, ya se esperaba una reacción eufórica, pero no una tan exagerada.
No es broma – aseguro el alto de ojos verdes – de echo, vendrán a esta escuela a hacer casting…
¡Aaaaahhh¡genial! – dijo Duo sumamente contento. Pero Trowa lo calmo tomándolo de los hombros para evitar que fuese a saltar de la alegría.
No, no es tan genial como crees – Duo abrió de forma enorme los ojos al escuchar las palabras tan serias que su amigo le decía – Si, van a venir a hacer un casting, pero solo a alumnos de tercero – La mirada de Duo se ensombreció al comprender que por estar en segundo no sería tomado en cuenta – pero como Quatre es amigo mío y sabe por mi que tu deseas incursionar en teatro, esta dispuesto a hablar con su hermana para que tu nombre aparezca en su lista de audiciones – Duo de nuevo estaba a punto de saltar, pero Trowa volvió a detenerle – pero antes de que él hable con su hermana, deberás contestarme una pregunta Duo.
Claro, claro Trowa, pregunta lo que quieras – dijo a la carrera, esperando por la pregunta que su amigo iba a hacerle.
Si llegases a ser seleccionado para un papel en la obra¿estarías dispuesto a abandonar la escuela e irte a vivir a Nueva York, porque las obras que presenta la familia Winner se presentan en Broadway, por eso solo van a hacer audiciones a los alumnos de tercero que terminan sus estudios a mediados de mayo. Pero si tu estas dispuesto a dejar la escuela y cambiar de ciudad, Quatre hablara con su hermana para que se te tome en cuenta.
Duo parpadeo confundido al escuchar lo que Trowa le decía. ¿Dejar la escuela¿Dejar Los Ángeles¿Dejar su vida para comenzar de nuevo? No habría problema con las campañas que aun tenía pendientes, solo sería cuestión de fijar bien las fechas y volaría para hacerlas en el menor tiempo posible. Estaba seguro que Noin podría arreglarle eso. ¿Pero la escuela, la escuela era su segunda casa. Su padre vivía en LA, aun que pocas veces lo había ido a visitar en los pasado tres años, pero era porque Solo se lo tenía prohibido. Pero también estaba el teatro… su gran sueño. Una oportunidad como esa no se daba todos los días, además, no era seguro que obtuviera el papel. Trowa le había dicho que era un musical. Había tomado algunos talleres de canto en el pasado y sabía que no lo hacía del todo mal, pero aparecer cantando en una obra era otra cosa.
Pero pensándolo bien, porque no… dejaría la escuela si le dieran la oportunidad de actuar en teatro y comenzar con su sueño.
Porque no… dejaría la escuela y las torturas constantes al que le sometía Heero con tal de actuar. Que mejor oportunidad para sacarlo de su vida, que iniciando el sueño por el que había trabajado durante tantos años.
Si Trowa – dijo de forma totalmente segura haciendo que los ojos verdes de su amigo se sorprendieran por la noticia – estoy dispuesto a todo por comenzar mi sueño. Dile a tu amigo que puede hablar con su hermana y yo no le defraudare. Obtendré un papel en la obra y me mudare a Broadway – Trowa rasco su cabeza de forma confundida al tiempo en que sacaba del interior del saco unas hojas grapadas y se las entregaba a Duo.
No se como le hizo, pero Quatre me aposto a que dirías que si e incuso te mando el guión para que lo fueras estudiando.
Duo lo tomó emocionado y lo primero que leyó fue el titulo de la obra. Sus ojos se agrandaron aun más al saber que la obra para la cual adicionaría era una de sus preferidas. Se sabía todas las canciones y los diálogos de cada uno de los personajes, incluso los de las chicas.
¡Vaselina!
Si, esa es la obra que piensan montar. Quatre me dijo que su hermana hará prueba de canto, por lo que te recomienda te aprendas alguna de las canciones de la obra y sobre los personajes, te harán leer algunas cuantas líneas del personaje que ellos crean te quedaría mejor – aseguro Trowa, pero Duo hacía poco caso a sus palabras, ya que sus ojos no se habían despegado del texto que leía con avidez – creo que no importa lo que te diga – dijo Trowa al darse cuenta que Duo no le hacía el menor caso, así que lo tomo por el brazo y lo guío hasta el comedor, llenando ambas bandejas de comida y llevando a Duo hasta la mesa.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Estuvo solo picando la comida sin prestar atención a lo que era, o la pregunta de Hilde sobre lo que leía. Estaba tan concentrado en el libreto que no ponía atención a la conversación entre Trowa y Hilde. Pero aun y cuando su atención estaba centrada en el libreto, había algo que le inquietaba. Desvió su vista de las hojas que tenía en frente y giro el rostro a sus espaldas topándose de lleno con esa mirada azul cobalto que le perseguía siempre.
Heero le estaba observando desde su lugar, tenía la misma mirada fría de siempre y esa apariencia estoica. Trató de ignorarlo regresando su vista al libreto, pero el escalofrío que la mirada de Heero le causaba le impedía concentrarse. Así que hizo lo que hacía mucho tiempo no hacía: tomo un pedazo de la servilleta de papel con la que se había limpiado y la hizo bolita. La remojo en agua y se la lanzo a Heero dándole de lleno en el rostro lo que le hizo soltar la carcajada ante la mirada asesina que el actor le había lanzado.
¡DUO!
Giro el rostro a la carrera al escuchar que gritaban su nombre, ya se esperaba ver a la amargada de la subdirectora en la puerta del comedor lista para tomarlo de la oreja y llevarlo al salón de detención. Pero suspiro aliviado al ver lo ojos oscuros de su amiga viéndole con molestia. ¿Por qué Hilde siempre estaba defendiendo a ese egocéntrico de Heero, alguna vez le había comentado a Trowa que Hilde estaba enamorada de ese idiota, pero Trowa le afirmo que no era así. ¿Sería cierto?.
Ya ni me digas nada Hilde, se que te enoja que moleste a Heero¡pero él comenzó! – dijo apuntándolo con el pulgar sin voltearse a verlo.
¿Hasta cuando dejaras de ser un niño? – dijo Hilde soltando un suspiro cansado.
Para tu conocimiento soy un niño – dijo Duo de forma socarrona sabiendo de antemano a lo que su amiga se refería.
Sabes perfectamente bien a lo que me refiero Duo Maxwell – exploto la morena poniéndose de pie – ¡jamás vas a madurar, deja de molestar a Heero o hacer bromitas que en lugar de divertir solo te causan problemas al enviarte a detención.
Solo si me atrapan – se defendió el trenzado sonriendo.
Que es la mayoría de las veces – concluyo Trowa haciendo que Duo se girara para verlo con el ceño fruncido. Con esa clase de amigos, quien necesitaba enemigos. Pero ese comentario había servido para enfriar un poco el asunto y ahora Hilde se reía de forma animada. Por lo menos el que se burlaran de él había servido de algo.
Hay Duo, jamás vas a cambiar – dijo Hilde mostrando una sonrisa melancólica, para casi de inmediato recomponerse y soltar una pregunta que no esperaba el trenzado - ¿Por qué estas usando esa pañoleta en el cuello, se que están de moda, pero en la cabeza, no en el cuello Duo.
Duo sintió que un escalofrío le recorría el cuerpo, por un momento pensó que se había salvado de responder a esa pregunta cuando Trowa se le había quedado viendo en su habitación, pero ahora su amiga le salía con esa pregunta que rogaba jamás llegara.
¿No me digas que ocultas un chupetón? – dijo Hilde sonriendo con los ojos cerrado por lo que le fue imposible ver el sonrojo en el rostro del modelo.
¿Te fuiste al bar y no me invitaste? – pregunto Trowa volteando a ver a Duo con el ceño fruncido. Duo se sintió molesto al ver que su amigo le seguía la corriente a la morena, pero eso le estaba dando la oportunidad perfecta para evitar el tema.
¿Invitarte, tu te sales cada miércoles del colegio pasando por mi habitación como si fuera la portería y jamás tienes la delicadeza de decirme ¿gustas acompañarme amigo?. Es más, si no soy yo el que te dice que me traigas algo, tu no eres para traerme algún recuerdito de afuera – dijo Duo mostrándose algo molesto, pero sonriendo de forma cínica, ya que de antemano sabía cueles eran los motivos para que Trowa no lo invitara al bar.
Trowa solo se cruzo de brazos y cerro los ojos sin prestar mayor atención a los reclamos de Duo.
Tengo motivos para no invitarte
Es cierto Duo, Trowa tiene novia y no te va a llevar para que hagas mal tercio – dijo la morena secundando lo dicho por el alto de ojos verdes.
Entonces que no me reclame si me salgo y no lo invito – dijo cruzándose de brazos de igual forma y dándole la espalda al moreno como si estuviese realmente molesto. Pero al abrir los ojos se percato que la persona a sus espaldas ya no estaba en su lugar. ¿A dónde se había ido Heero?
Se paro a la carrera volteando para todas partes, aun faltaban algunas cosas por arreglar con es engreído actor y no quería dejarlo para otro día. Tenía que hablar con él y antes de que entrara a quien sabe que taller.
¿A quien buscas? – pregunto Hilde viendo el desconcierto del trenzado.
A Heero – dijo sin dejar de voltear para todos lados. Sintió como las miradas de sus amigos y de quienes lo habían oído se posaban sobre él. Así que se dio prisa en aclarar – ni me vean de esa forma, solo quiero preguntarle sobre la dichosa ida a los Globos. Ya que, Hilde – dijo sonriéndole de forma luminosa – cabe la posibilidad de que no lo acompañe y pueda ayudarte con tu examen.
¡Oh¿en verdad? – dijo de forma emocionada – entonces no te quedes allí parado, búscalo, yo me encargo de recoger tu plato – dijo la morena comenzando a pujarlo fuera del salón comedor. Duo comenzó a reír dejándose sacar por la morena.
Pero una vez fuera, el problema era dar con el causante de todos sus problemas. Ojalá pudiera encontrarlo sin meterse directamente en la boca del lobo, es decir, en su habitación. Aun que aun era temprano como para que Heero intentara algo en su habitación. Sin embargo imaginaba que el actor no estaría en ese lugar.
Camino de forma distraída por los pasillos, buscando con la vista, tratando de verlo caminar por allí. Y sus pasos lo llevaron hasta la puerta que conducía al pequeño bosque detrás del comedor.
Era extraño, pero muy dentro de si sabía que podía encontrarlo en ese mismo lugar. No era necesario preguntar por él, sabía que a esa hora, poco antes de que comenzaran los talleres, Heero estaría sentado en la rama de aquel árbol, justo frente al salón comedor, en el bosque donde a veces solían reunirse. Verlo sentado en aquel lugar, viendo a la nada, le llenaba de algo que no sabía identificar. Quizás algo de melancolía¿Por qué Heero se vería así de alejado?. Realmente no era algo que le importara, sin embargo, su corazón latía acelerado al irse acercando.
¡Oye tu desgraciado! – Dijo elevando el tono de voz para que aquel sentado en lo alto le escuchara – Quiero hablar contigo.
Ya lo estas haciendo – contesto el actor desde arriba sin moverse ni girarse para verlo.
Era lo mejor, que Heero se quedase allí, lejos de él. Esta vez no le pediría que se bajara, no lo quería ni remotamente cerca. Solo le preguntaría aquello que le interesaba y se marcharía.
No me respondiste. ¿Quiero saber si aceptas mis condiciones para acompañarte a los globos o no? Porque si no aceptas, puedo decirle a Hilde que puedo ayudarle con su examen.
Heero ni siquiera se movió de su lugar, solo cruzo los brazos detrás de su cabeza sin responder a lo que Duo decía. Duo se sintió ignorado y profundamente molesto. ¿Hasta cuando se le quitaría esa costumbre de dejar a los demás hablando solos?
¡Te estoy hablando! – grito enojado.
Y te estoy escuchando – respondió Heero de forma fría, haciendo que Duo se molestara aun más – pero haz memoria Duo, si te respondí.
Duo se sorprendió. Heero no había respondido a su pregunta¿Por qué decía que si lo había hecho¿En que momento lo había hecho que no recordaba?
Heero saltó de un brinco de la rama para quedar de frente al trenzado que aun hacía intentos por recordar. Cruzo los brazos sobre su pecho y le observó hasta que el modelo levanto la vista para verle.
"Quizá no vayamos a los globos y te tenga 14 horas para mi solo", eso te dije – afirmo el actor haciendo que un intenso rubor pintara las blancas mejillas del trenzado.
Si, ahora lo recordaba, había sido poco antes de que Heero le besara. Pero había pensado que solo había sido alguna especie de broma macabra del actor¿a caso iba a faltar a uno premio tan importante para su carrera?
Es… ¿es una broma? – cuestiono sintiéndose temblar por dentro. No quería ni imaginarse estando a solas por 14 horas con ese engreído. Pero como siempre su hiperactiva imaginación estaba haciendo de las suyas y hacía que el sonrojo en su rostro se incrementara notablemente.
No y lo sabes bien – afirmó el actor viéndole de forma fija, dejando dibujar esa absurda mueca en forma de sonrisa en su rostro. No le agradaba verla, le hacía sentirse indefenso – estas obligado a cumplir una apuesta. Yo escogí este sábado y el lugar al que iremos es lo de menos. Así que dile a tu amiga que busque a otro modelo, porque tú vienes conmigo.
Duo bajo la mirada mordiendo su labio inferior para evitar soltar unas cuantas maldiciones. Al parecer nada de lo que le había solicitado iba a funcionar. Ojalá se le hubiera ocurrido otra cosa para evitar tener que acompañarle. ¡Maldición, cuanto se recriminaba a si mismo por haber aceptado aquella apuesta.
Está bien – dijo resignado – tu ganas.
Se giro de forma brusca para alejarse de ese lugar, pero sintió como algo retenía su brazo por la muñeca. Volteo el rostro topándose con esa mirada cobalto clavada en su rostro. ¿Y ahora que¿A caso iba a intentar besarle de nuevo?
Y antes de que te vayas... – dijo el actor sin soltarle, pero él tampoco hizo nada por soltarse.
¿Y ahora que quieres? – cuestiono el trenzado con cierto fastidio.
Solo quiero avisarte que no estaré en la escuela el resto de la semana.
¡Genial, así no tendré que soportarte, por mi puedes irte para siempre, yo estaría realmente feliz de que así fuera.
Para tu desgracia no me iré pronto, solo estaré cumpliendo con los malditos compromisos de estas aburridas premiaciones. Pero para que no te preocupes o creas que estoy viendo a otro, puedes verme en los canales de chismes, es muy probable que me aborden como siempre que me ven.
¡Eres un maldito presuntuoso, yo no quiero ni pienso verte en ningún programa, a mi me importa un comino lo que hagas o dejes de hacer.
Claro – dijo el actor en un tono que dejaba entre ver que no le creía. Duo trato de ignorar ese sarcasmo que tan bien dominaba, para soltarse de forma brusca del agarre de su muñeca y caminar fuera del alcance del actor.
Solo porque estoy cansado te dejo ir tan fácilmente – dijo Heero sin voltear a verle. Duo se detuvo de forma abruta y se giro para verle con el ceño fruncido.
¿Cansado de que¿De estar sentado en una rama pensando en la inmortalidad del cangrejo? – trataba de ser sarcástico, pero la media mueca en el rostro de Heero le indico que no lo había logrado.
Me hubiera gustado más terminar en tu mano o dentro de ti que en el baño… - dijo Heero girándose solo un poco para clavar sus pupilas cobalto en las violetas, dedicándole una mirada llena de deseo. Las palabras y la mirada de ese maldito actor le habían echo sonrojar de golpe al recordar el acto de hacía unas horas.
¡VETE AL INFIERNO MALDITO INFELIZ! – Dijo al tiempo en que salía corriendo lo más rápido que pudo – no tenía porque enterarme de eso, eres un maldito Heero Yuy – se dijo mentalmente mientras a sus recuerdos volvían esos momentos de tortura en el baño de caballeros. Si no hubiera sido por el timbre…
"Diablos no…"
Si no hubiera sido por el timbre, en esos momentos ya sería amante de Heero Yuy. Estaba tan excitado que no había tomado conciencia de donde y con quien estaba. ¡No, no quería caer con alguien como Heero, con un frió y egocéntrico actor que solo pensaba en si mismo antes que en los demás.
"¿Pero en que estoy pensando?" – se pregunto deteniéndose a la entrada de los pasillos que conducían a los talleres – "Ya ni siquiera me pongo a pensar en que es un hombre. Un hombre y yo no soy gay… y sin embargo me gusto…"
"¿Me gusto?" - se pregunto a si mismo abriendo mucho los ojos. Para que negarlo si no era más que la verdad "Me gusta un hombre… ¡maldición!" – se dijo a si mismo dejando azotar su cabeza contra la pared donde estaba.
¡Maxwell, no hagas eso, si quieres mejor te doy un puñetazo – la voz de Wufei le hizo abrir los ojos y levantar la cabeza. Le había sorprendido totalmente el que su amigo chino estuviera allí – No soy ningún fantasma para que me veas con es acara de sorpresa y ese semblante tan pálido.
No, lo siento amigo, solo que no te esperaba – dijo Duo tratando de recomponerse, lográndolo a penas - ¿Qué haces por aquí, las clases son hasta mañana.
Oh, ya sabes – dijo encogiéndose de hombros – Me gustan las chicas de esta escuela, así que vengo a admirarlas un rato y de paso, veo a mi profesor de fotografía y le muestro lo que presentare en el taller la siguiente clase.
Duo sonrió al darse cuenta cuan importante era esa clase para su amigo, quizá lo ocultaba, pero esas peleas por las supuestas fotos pornográficas con Hilde no… - ¡Hilde! - pensó Duo en ese momento, porque no se le había ocurrido antes pedirle a Wufei el favor de que fuese el modelo de su amiga. Wufei era uno de los mejores, al igual que él, y a Hilde le ayudaría mucho con su calificación. Hilde no podría negarse a tener a un modelo de la talla de Wufei luciendo sus prendas, quizá el problema sería convencer al chino.
¿Amigo que tienes que hacer el sábado por la mañana? – cuestiono Duo viendo fijamente los ojos negros de Wufei.
No estoy interesado en tener una cita contigo – dijo Wufei cruzándose de brazos de forma sería. Duo comenzó a agitar las manos en forma de negación.
No, no, no. No es para salir conmigo, quiero que ayudes a una amiga con su examen – aclaro.
¿Examen, sabes que yo no soy bueno en ninguna materia escolar y…
Serías su modelo – dijo Duo interrumpiendo las negativas de su amigo – es un examen de diseño de modas. Por tener que acompañar a Heero a los globos no puedo ayudarle, pero quizá tú pudieras hacerle el favor.
¿Vas a ir a los globos con quien consideras tu pero enemigo¿Por qué? – cuestiono Wufei rascándose la cabeza.
Por que perdí una maldita apuesta con él – dijo entre dientes el trenzado apretando los puños – pero bueno¿aceptas?
Ah, solo una pregunta – cuestiono el chino. Duo asintió esperando con impaciencia lo que su amigo iba a preguntarle. Estaba a punto de lograr que Wufei aceptara modelar las prendas de Hilde y con eso tendría un peso menos en su conciencia – ¿tu amiga es bonita?
¡Por supuesto! – Dijo Duo tomando a Wufei del brazo y conduciéndolo por los pasillos que lo llevaban a los talleres de diseño – es una verdadera belleza de ojos azules y cabellos negros, con un cuerpo que despertaría la envidia de más de 10 – Wufei comenzó a sonreí y Duo se felicito a si mismo al mantener oculto el nombre de la chica.
Duo continuo describiendo a la chica, procurando ocultar su explosivo carácter o sus celos, pero resaltando su fuerza y su belleza, hasta que llegaron al salón. Duo le pidió a Wufei que entrara en una pequeña sala que contenía las herramientas que usaban los diseñadores para tomar medidas, de antemano sabía que Hilde debería modificar un poco las prendas ya que Wufei era un poco más ancho de espaldas y tenía un poco más de cadera, pero estaba seguro de que Hilde contaba con tiempo suficiente para hacerlo.
Hil – dijo Duo asomando la cabeza al taller donde Hilde platicaba con algunas de sus amigas y esta se dio prisa en salir esperando escuchar la noticia de que siempre si le ayudaría en su examen.
¿Siempre si me ayudaras? – cuestiono curiosa y esperanzada, pero Duo sacudió la cabeza en negativa borrando la sonrisa del rostro de su amiga.
Ese desgraciado no quiso – dijo Duo, pero de inmediato le sonrió tomándola de las manos – pero te tengo una buena noticia – dijo comenzando a conducirla al lugar donde había dejado a Wufei – logre convencer a un buen amigo, modelo profesional como yo, de que sea tu modelo para este sábado.
¡Ah¿en verdad? – Cuestiono emocionada – aceptó, así de buenas a primeras
Si, pero te lo advierto – dijo deteniéndose en la puerta antes de dejar que su amiga entrara y conociera al modelo – es algo temperamental, por lo que deberás armarte de paciencia y guardar ese endemoniado carácter tuyo si quieres que no te renuncie al primer grito Hilde – Hilde hizo un puchero, no cabía duda de que Duo la conocía muy bien – es uno de los mejores y estoy seguro que tenerlo como tu modelo te subirá enormemente la calificación.
Esta bien Duo – dijo suspirando – tratare de que mi carácter no eche a perder la relación modelo-diseñador. Te prometo que me portare bien con él.
Duo sonrió ante las palabras de su amiga, solo esperaba que una vez que le viera, no lo fuese a sacar a patadas. Pero de hacerlo, ella era la que salía perdiendo. Así que abrió la puerta para que su amiga entrara y en lugar de seguirla la cerró quedándose él afuera.
¡TUUUU!
Fue el grito que escucho antes de darse la vuelta sonriendo y continuar hasta su propio taller. Ya sería problema de Hilde controlar su carácter para que Wufei no saliera huyendo.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
El sol comenzaba a colarse por la ventana que mantenía las cortinas corridas. Los árboles le franqueaban el paso completo al sol, pero aun así la claridad del día era notoria.
Estaba sumamente cómodo en su cama, tranquilo y relajado. Casi no había visto a Heero en toda la semana, solo esa clase de teatro donde le cayó de sorpresa y para su mala suerte tuvo que interpretar junto a él la escena dramática de la muerte de los protagonistas de Romeo y Julieta.
Algo muy dentro de si, le decía que Heero había aparecido por el taller solo porque sabía que la escena a representar era la culminante de la obra y se haría presente el beso. Sin Heero, él podría actuar con alguna chica y ya tenía a Claudette, la aspirante a actriz, sobre él para representar ese papel.
Sin embargo Heero apareció y Claudette se retiro molesta de su lugar, cediéndoselo al actor quien le había visto con el ceño fruncido y la mirada fría. Si hubiese sido otro, podría haber definido esa mirada como celos. ¿Pero Heero celoso de él, eso solo ocurriría cuando el infierno se congelara.
Ni creas que te voy a besar – le había susurrado al actor a penas lo tuvo cerca. La gran mayoría de sus compañeros lo estaban haciendo, pero el simplemente se negaba y así se lo hizo ver a Heero.
Lo haz hecho en otras ocasiones, no habrá diferencia si lo haces ahora solo actuado.
Se había sentido perturbado y molesto¡pero por nada en el mundo le besaría delante de todo el mundo!.
Y al fin y al cabo se había salido con la suya y no le había besado, para desilusión de muchos. Después de eso Heero desapareció de nuevo, sin embargo, esa noche en la sala de estar vio por la televisión que Heero había llegado a una cena previa a los Globos. Se encontró a si mismo inmerso en cada palabra que la reportera, Lady One, decía sobre el actor, pero como era de esperarse, el engreído de Heero Yuy no había dicho ni media palabra. Se le había cuestionado sobre Relena, sobre la chica de la foto y sobre las palabras de Traize, pero Heero guardo silenció y entro a la recepción.
Por un lado se sentía agradecido, ya que la persona de la foto y el modelo que había mencionado Traize era la misma persona: él. Pero por el otro¿que le costaba a ese egocéntrico dirigirles unas palabras amables a la prensa y así quitarse esa etiqueta de témpano de hielo?
Pero ahora no importaba, era sábado, era temprano y no estaba dispuesto a levantarse de la cama hasta después del medio día. ¡Que Heero se fuera mucho a la goma! Ni siquiera le había dicho nada sobre sus peticiones, así que no tenía porque acompañarle a esos premios. Tampoco había dicho nada del asunto en el taller, así que era de esperarse que no apareciera en la escuela ese día tampoco.
Si Heero se llegase a presentar para llevarlo a los premios se iba a llevar una desagradable sorpresa; no tenía nada que ponerse – sonrió para si mismo – había mandado a la lavandería todos sus trajes, así que si pretendía llevarlo a unos premios tan importantes, iba a tener que llevarlo en mezclilla o pants. Todo había sido finamente planeado, Heero se molestaría y lo dejaría en la escuela. Ni siquiera para ir a comer a algún sitio tenía ropa adecuada.
Todo estaba planeado y en orden…
Así que cerró los ojos, se acomodo entre las cobijas y se dispuso a disfrutar de unas horas más de sueño; pero la puerta abriéndose de forma violenta le hizo sobresaltarse y pegar un brinco.
¡Levántate! – La voz imperativa de Heero le dejo sin habla por unos momentos – ya es hora de irnos, te dije que estuvieras listo a las 10 am y faltan 5 minutos y aun no te has levantado.
Duo frunció el ceño con molestia al ver como el actor entraba en su habitación como si fuese suya y abría las puertas de su closet buscando algo. Se paró de inmediato aventando las cobijas al suelo ¿Pues que se creía?
Un momento, un momento¿Qué crees que haces? – dijo con enfado a sus espaldas. Heero se volteo en ese momento y le miro con el ceño fruncido.
¿Dónde esta toda tu ropa? – Duo sonrió de forma triunfal, su plan iba a funcionar, claro que iba a funcionar.
En la lavandería – aclaro el trenzado, viendo como Heero caminaba hasta la cómoda del trenzado y abría los cajones buscando algo, para después tomar varias prendas entre sus manos y lanzárselas. Duo las tomo entre sus brazos con el ceño fruncido.
Vístete, Peter nos estará esperando a las 10 en el estacionamiento. Hay varias citas que tenemos que cumplir y no estoy dispuesto a llegar tarde por tu culpa – advirtió Heero con la mirada fría, viendo de arriba abajo el delgado cuerpo del trenzado frente a él. Parecía desaprobar por completo la ropa de dormir que llevaba. Pero si ese engreído pensaba que se iba a poner la pijama que le había regalado, estaba muy equivocado.
Vio las prendas que Heero le había lanzado y curvo la boca con disgusto¿un pantalón de manta color caqui y una playera negra, el actor si podría ir vestido con el pantalón del uniforme y una camisa azul y ¿él iba a tener que usar algo tan simple?
¡No voy a ir a ningún lado vestido con esto, tengo una imagen que cuidar – dijo Duo cruzando los brazos viendo fijamente los ojos cobaltos del actor.
Eso debiste pensar antes de mandar, con toda intención, toda tu ropa a lavar – dijo Heero haciendo que un rubor pintara el rostro del trenzado al verse descubierto. ¿Cómo era posible que Heero fuese tan listo? - Ahora vístete o te saco de la escuela en esa ridícula ropa de dormir que traes
¡No te atreverías! – dijo Duo sintiéndose molesto. Pero Heero volvió a dejar dibujar esa mueca en su rostro que le indicaba que de ser necesario lo haría – esta bien, esta bien – dijo a la carrera quitándose la playera para ponerse la negra, sin darse cuenta de la mirada que Heero le dirigía.
Escucho la puerta cerrarse a sus espaldas y se giro buscando a que se debía y sonrió para sus adentros al percatarse que Heero había salido de la habitación justo antes de que se retirara el pantalón. ¿Eso sería bueno o malo?
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Se sentía algo incomodo al ir sentado a un lado de Heero vestido tan informal. Cuando Peter le saludo al subir al auto, no pareció darle importancia a su vestimenta, incluso lo saludo amablemente y él le pregunto por Mila.
Mi madre le manda saludos joven Duo, está encantada de volverle a ver, ya esta preparando toda una variedad de postres para cuando lleguen.
Eso solo significaba que pararían en el departamento de Heero en algún momento, pero el actor no le había querido decir a donde iban cuando él le pregunto, solo se limito a decirle que ya lo sabría cuando llegaran.
Estaba muy nervioso y le costaba mucho trabajo ocultarlo. Veía por la ventana de la limosina tratando de identificar las calles por las que pasaban. Podía ver que iban rumbo al centro, cruzaban por uno de los sectores más exclusivos de LA, pero no parecía que Peter fuese a detenerse. Heero parecía entretenido leyendo algo, mientras él procuraba no mirarle, pero era algo que no podía lograr. Comenzó a tararear una de las melodías de la obra de teatro, quizá eso le ayudaría a distraerse o a mantener los nervios bajo control.
Esa es la misma melodía que berreabas anoche…
El frío comentario le hizo detenerse y voltearse bruscamente topándose con la fría mirada cobalto viéndole fijamente.
¿Anoche? – Cuestiono incrédulo – ¿estabas en el colegio desde anoche? – Heero solo cabeceo de forma afirmativa regresando su vista a lo que leía.
Duo solo le observo con el ceño fruncido. Estaba tan concentrado en las canciones de la obra que no bajo a cenar, ni se percato que Heero había regresado al colegio… ¿Berrear, Heero había dicho que estaba berreando la canción. Bajo la vista de forma triste al cruzar por su cabeza que aquellos encargados de la audición pensaran lo mismo que el actor. ¿Lo diría en serio¿Tan mal cantaba?.
Heero¿puedo hacerte una pregunta? – las palabras de Duo le distrajeron y levanto la vista para verle. La mirada de Duo era diferente, así que solo había asentido sin decir nada - ¿En verdad crees que canto tan mal, te pregunto porque se que me dirás la verdad, no importa lo dura que esta sea. Es importante para mi saber si realmente estaba berreando anoche – dijo bajando la vista para dejar de ver la mirada cobalto que no se había separado de su rostro en todo ese tiempo.
Duo esperaba en silenció que Heero dijera algo, pero cada segundo que pasaba se le hacía eterno. ¿Por qué debía considerar tan importante la opinión del actor, con que presentara la audición y obtuviera algún papel, por pequeño que este fuera, sería suficiente para confirmarle que lo hacía bien.
Me exprese mal – dijo por fin Heero haciendo que Duo levantara la vista – berrear no es la palabra que debí usar. Aun ahora, no se cual es la palabra que busco – Duo se extraño por lo que dijo el actor, pero la mirada de Heero no le expresaba nada – si quieres de mi una calificación a tu canto, no puedo dártela, no soy experto. Sin embargo, pase algunas horas escuchándote y es… - dijo deteniéndose haciendo que la expectación de Duo se incrementara aun mas – agradable al oído – termino por fin desviando la vista hasta ver por la ventana, apartando su mirada de la violeta que parecía tremendamente sorprendido y agradecido por sus palabras.
Yo… - dijo Duo tratando de controlar su emoción. No sabía porque, ni quería entenderlo, pero las palabras de Heero le producían una enorme felicidad – agradezco tus palabras.
¿Por qué estabas cantando esa melodía de Vaselina? – cuestiono Heero volteando a ver a Duo, este solo se encogió de hombros, no estaba dispuesto a decirle que ensayaba para un casting – ¿tiene algo que ver con lo que leías el lunes de forma tan entretenida?
Solo canto porque me gusta hacerlo – dijo Duo cruzando los brazos y cerrando los ojos sin verlo.
Estas mintiendo – afirmo el actor haciendo que Duo volteara a verlo con el ceño fruncido. ¿Cómo diablos sabía Heero cuando estaba mintiendo y cuando no, bueno, tampoco era de extrañarse, era muy malo mintiendo.
¡Que rayos! – Dijo en voz alta, total, no tenía nada de malo decirle – estoy ensayando para el casting que harán en la escuela de la obra musical de vaselina – afirmo sin prestarle mayor importancia.
No sabía que la escuela presentaría esa obra – aseguro el actor viendo con interés al modelo a su lado.
Es que no es la escuela quien la va a presentar. Una compañía teatral, los Winner, van a montarla y harán casting para todos los papales en la escuela dentro de un par de semanas.
¿Winner? – Cuestiono Heero aun más interesado en la conversación de Duo – pero ellos solo montan obras en Nueva York¿a caso van a abrir temporada aquí? – Duo sonrió de forma luminosa y negó con la cabeza.
Será en Broadway, por lo que aquellos que obtengan un papel en la obra deberán mudarse a Nueva York – dijo sonriendo – y yo voy a obtener un papel en la obra, no me importa de lo que sea, hasta de árbol, con tal de comenzar mi carrera – "y alejarme de ti", pensó viéndolo fijamente.
Heero guardo silenció por un momento cruzándose de brazos y cerrando los ojos. Duo lo observo por unos momentos, no entendió ese repentino interés y después el alejamiento. O quizá Heero había entendido la indirecta.
¿Quieres el papel principal en esa obra? – cuestiono de pronto haciendo que Duo abriera los ojos de forma enorme al escucharlo.
¿Qué? – Cuestiono sin comprender - ¿Cómo que el papel principal?
Puedo hacer que obtengas el papel principal en esa obra, así como el que no te den ninguno. Todo dependerá de ti… - dijo Heero viéndolo de reojo sin cambiar su postura.
¿De que diablos estas hablando? – cuestiono Duo comenzando a molestarse. Esa mirada y esa mueca reflejada en el rostro del actor le daban escalofríos. Su hiperactiva imaginación comenzaba a hacer de las suyas, se imaginaba a Heero ofreciendo grandes sumas de dinero a la compañía de teatro Winner porque le dieran el papel principal en la obra, o por quitárselo. ¿Y todo dependía de él¿a que se refería con eso?
La mirada de Heero centello con algo que ya había visto cuando había levantado la mirada para enfrentarlo. ¿A que se refería con que todo dependía de él¿A caso a?... no, Heero no podía atreverse a tanto¿o si?
Te prometo que te darán el papel principal en la obra, si te conviertes en mi amante…
Duo sintió que su sangre hervía por dentro al escucharlo, de nueva cuenta estaba tratando de comprarlo. ¿Hasta cuando, hasta cuando, ya no estaba dispuesto a soportarlo más; a soportar como ese egocéntrico siempre le humillaba con lo mismo, ya le había dicho muchas veces lo que deseaba de él y las mismas veces le había respondido lo mismo: NUNCA. Pero parecía que Heero estaba sordo, porque siempre surgía con lo mismo, incluso ahora le amenazaba con lograr que no le dieran ningún papel en la obra, suponía, si se negaba a ser su amante.
Le gustaba, si, ya lo había admitido ante si mismo, pero eso no quería decir que fuese a aceptar convertirse en su amante. Quizá si Heero le amara pudiera considerarlo, pero el actor no sentía nada por él, ya se lo había dicho.
Sintió una caricia sobre su mejilla que le hizo levantar de forma abrupta el rostro topándose de cerca con el rostro de Heero.
Lo estas pensando mucho – Dijo Heero de forma suave dejando deslizar su dedo por la sonrosada mejilla del trenzado haciéndolo retroceder de forma precipitada.
Ya sabes la respuesta a eso – dijo replegándose contra la puerta de la limusina, viendo fijamente a Heero con el ceño fruncido. No estaba dispuesto a que volviera a hacer de las suyas, aun era demasiado temprano y eso no quería decir que más tarde se lo fuese a permitir.
Siempre dicen que lo que mal comienza mal acaba y esta no parecía ser la excepción. Por unos segundos se había sentido cómodo hablando con Heero, pero como siempre que pasaba eso, el maldito lo había echado a perder con sus humillaciones.
Pide lo que quieras, cualquier cosa y te la daré: dinero, papeles en películas, teatro, cosas materiales, cualquier cosa – acorralando entre la puerta y su cuerpo.
El calor que el cuerpo de Heero desprendía era embriagante, no quería tenerlo así de cerca, su cercanía era realmente peligrosa. Su cuerpo comenzaba a disfrutar de esa cercanía, aun que su cerebro gritaba por que lo empujara lejos de si. Sin embargo, su cuerpo no lo quería así, comenzaba a reconocerlo, a disfrutar ese calor y a temblar ante el roce.
Necesitaba alejarlo, de alguna forma, tenía que hacerlo. Quizá pedirle algo que no pudiera darle. ¿Pero que, Heero tenía dinero, había escuchado las ofertas de trabajo que había rechazado y no le pagarían cualquier cosa. Seguramente tenía mucho dinero ahorrado. Además, tenía contactos con directores que podrían darle papeles en películas o teatro, era la segunda vez que se lo ofrecía. ¿Qué¿Qué podía pedirle que no pudiera darle?
"Quien esta hablando de amor, Duo Maxwell. Solo quiero tu cuerpo…"
"No siento nada por ti, ni por nadie… Si lo que estas esperando para convertirte en mi amante es que te diga palabras cursis de enamorados, esperaras en balde…"
Las frías palabras que Heero le había dicho desde que le acosaba regresión a su cabeza en esos momentos. Quizá si había algo que ese témpano de hielo Yuy no podía darle. Así que sonrió de forma amplia viendo fijamente la mirada cobalto del actor.
¿Cualquier cosa¿estas seguro? – pregunto de forma segura, pero su corazón latía de forma apresurada. Heero asintió ante la pregunta y entonces se dispuso a poner en marcha su plan – lo que realmente quiero no creo que estés en posición de dármelo – dijo haciendo que Heero se enderezara para verle de forma curiosa. Parecía no dar crédito a lo que Duo decía, parecía creer imposible que considerara el ser su amante después de todas las negativas.
¿Dime que es? – cuestiono Heero sin ninguna expresión en el rostro. ¿Le estaría decepcionando el que aceptara ser comprado, para lo que le importaba. JAMAS SE DEJARÍA COMPRAR y eso lo vería ahora mismo.
Esto – dijo dejando deslizar su mano por el pecho del actor y deteniéndose a la altura de su corazón – si estas dispuesto a dármelo, yo estoy dispuesto a ser tu amante – dijo Duo dejando asomar una enorme sonrisa en su rostro.
Heero frunció el ceño posando una fría mirada en el rostro del trenzado. Le estaba pidiendo un imposible, lo sabía bien. Heero jamás le entregaría su corazón y por eso se lo había pedido.
El día en que Heero le entregara su corazón, el infierno se congelaría… y quizá entonces podría considerar convertirse en su amante.
Era un precio muy alto¿Heero estaría dispuesto a pagarlo?.
Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Continuara…
(1) Modelo de Tallaje: Quienes hayan visto Betty la fea, sabrán a lo que me refiero. La pupuchurra (Jenny) era el claro ejemplo de esto. Un modelo de tallaje es una persona que tiene unas medidas estándar (algunos dirían que perfectas), es decir, las medidas más comunes entre la población a la que va dirigida la ropa. No es necesario que sean bellos, ni que sepan caminar en pasarela (por lo cual tampoco se les paga mucho), con que su cuerpo sirva para medirse la ropa (maniquís humanos) es suficiente.
Notas de la Autora:
Lamento mucho esta terrible demora, pero en verdad que tengo grandes motivos para ella. Debido a lo mismo, este capitulo es un poco más corto que los anteriores. Pero tenía dos opciones. Una, hacerlo igual de largo que los 6 anteriores, pero me tardaría aun más en actualizar. O Dos, hacerlo así de corto, pero el fic se alargara quizá el doble, ya que los siguientes capítulos también los haré cortitos para no tardarme tanto en actualizar.
Bueno, ahora si les diré el motivo de mi demora. Y es que mis prioridades han cambiado mucho. Tengo, o más bien curso, el 4º mes de embarazo y ese es mi motivo de demora. Me da mucho sueño y casi todo el tiempo me la paso dormida. Mi embarazo es de alto riesgo, por lo que no puedo estar mucho tiempo sentada frente a la computadora, no debo agitarme, ni preocuparme por nada, por lo que tampoco estoy mucho tiempo en el internet. Así que este fic puede que se tarde un tiempo en actualizar, pero voy a terminarlo. Escribo a ratitos y al internet voy cada semana.
Espero que este capitulo les haya gustado, el siguiente capitulo ya viene lo que la mayoría me ha estado pidiendo y les diré que ojalá no me maten por lo que ocurrirá, pero es algo que esta planeado desde el principio de la historia. Aparece por fin el hermano de Duo en los globos de Oro y ya verán como resultan las cosas.
Lamento no responder Reviews, pero estoy en un café y se me hace imposible. Tampoco puedo subir la historia a amor yaoi o slasheaven ya que este café las tiene bloqueadas, ojalá puedan avisarles a las personas que las leian en aquellas paginas para que la puedan buscar acá.
Mil gracias por todos sus mensajes.
Comentarios, sugerencias tomatazos a:
