Hola Agradezco a quienes se hayan tomado la oportunidad de leer el primer capítulo.
Minskal muchas gracias por la review, se que la pareja no es muy común xD pero ellos juntos me gustan, si ya hasta una amiga mía me mostro un par de imágenes de ellos y las ame agadasgaf es que son tan diferentes… y a Teppei es al único que permito ukear a Aomine xD jajajajajaja en fin, espero la conti sea de tu agrado!
El chantaje
Llego a su departamento, era pequeño pero cálido, al menos a él le gustaba, además vivía en el séptimo piso, desde ahí podía ver gran parte de la ciudad. Al ingresar no dudo en abrir el ventanal y salir a la terraza, el aire fresco golpeo su rostro y permitió que se relajase un poco. Aun mantenía muy presente la resaca. Recargo los codos en el barandal y miro a su alrededor, se sentía perdido… él siempre había sido muy seguro de sí y tenía bien fijo sus metas a corto y largo plazo, pero con Kiyoshi todo era diferente. Por supuesto que él sabía bien que es lo que deseaba del castaño: Ser correspondido, pero el castaño no parecía contemplarle en sus planes románticos en lo más mínimo.
-¡Arghhhh!- Revolvió sus cabellos- ¡Suficiente Daiki, deja de pensar ya en todo eso, jamás podrá ser, y es lo mejor!- Regreso al interior de su departamento y llamo a un restaurante chino para servicio a domicilio, después se encargo de meter la ropa sucia a la lavadora y sentarse en el sofá a mirar tv de manera despreocupada. Fue cuestión de media hora para que la comida llegara, una hora para que la lavadora se apagara y se pusiera a tender la ropa en ganchos de plástico y hora y media para que llegara Teppei.
-¡Hola!- Saludo el castaño frente de él con una mano en alto cuando este abrió la puerta y una sonrisa bobalicona. –Traje el postre- Mostro una cajita rectangular, en el interior había una tarta de limón.
-Ey…- Movió la cabeza como respuesta.
-Fiuuu, vaya pinta… -Resoplo el más alto e ingreso al departamento del contrario sin esperar invitación alguna –Seguramente te divertiste bastante por la noche-
-Algo así… -Mintió olímpicamente. –¿Tú fuiste a algún sitio?- Cuestiono de manera casual, pero la verdad es que casi siempre, sino es que SIEMPRE, deseaba tener conocimiento de las actividades de Teppei.
-Sí…- Dejo obvios puntos suspensivos en esa respuesta. Aspiro profundo- Wow, huele demasiado bien, vamos a comer, muero de hambre-
Aomine frunció el ceño, sabía que algo escondía Kiyoshi, era demasiado transparente, al menos para él. Prepararon la mesa y minutos después ya se encontraban acabando con toda la comida china que había pedido el agente.
-Aomine…- Le llamo y el nombrado dirigió la vista hacia este.
"Bien, ahí va…" Pensó el contrario, sabía que terminaría por contarle lo que le atormentaba.
-Ayer te buscaba por el whats porque quería platicarte algo que me paso…-
-¿Qué cosa?-
Teppei suspiro, se sentía algo inseguro sobre si contarle o no a su amigo… temía a su reacción.
-¡Deja de hacerte el idiota y ándate sin rodeos!-
-Ok, ok, calma amigo mío…- Se rasco la nuca- Hyuuga me cito, el día de ayer comí con él-
Aomine levanto la mirada de su plato y observo directamente a su amigo, tenso la mandíbula y apretó un poco los palillos chinos, rompiendo a la mitad uno de ellos.
-¿Ah sí?- Trato de contener su ira, pero era obvio que aquello le había desagradado y bastante.
-Si bueno… me pidió perdón por todo lo que me ha hecho y… quiere que regresemos-
La vesícula comenzó a llenársele de bilis, respiro profundo tratando de calmar al Daiki asesino psicópata que resurgía como el fénix de entre las cenizas única y exclusivamente para matar a Hyuuga Jumpei. Permaneció callado, mirando a Teppei.
-¿Estas, molesto?-
-No…-
-¿No me dirás nada?-
-¿Y que quieres que te diga?-
-Bueno, le he dicho que me de tiempo, le quiero aun… es cierto, pero también me hizo bastante daño, al menos yo… ya no me esforzare en conquistarle y se lo deje bien en claro, es su turno de conquistarme a mí, si compruebo que se esfuerza…la posibilidad de que regresemos será alta-
Aomine siguió comiendo, sentía una fuerte presión en el pecho, quería gritar y golpear algo, o a alguien y la imagen del cuatro ojos se le vino a la mente de inmediato.
-¿Aomine…?-
-Grrr… -gruño- sabes perfectamente que pienso de ese idiota ¿no? ¿Que si estoy molesto? ¡Eso es poco! ¡Lo detesto, no me cae bien… te ha hecho tanto daño! –Exploto finalmente-
-Sí, lo sé…-
-¡Claro que lo sabes!- Se puso de pie de un impulso y golpeo la mesa con las palmas abiertas. –Pero es inútil hablar contigo sobre esto, porque tú le quieres, porque te haga lo que te haga siempre regresas con él, de que sirve que te diga esto ¿eh? A final de cuentas terminaras por aceptar a ese imbecil nuevamente… -Sujeto su plato ya vacio y se encamino a la cocina para fregar los trastos sucios. Respiraba con rapidez y sentía su corazón latir con la misma intensidad, estaba furioso y decepcionado.
Ya había tallado varias veces el mismo plato, incluso la espuma se había expandido demasiado entre sus manos, cuando sintió aquellos largos brazos rodearle y luego esa imponente figura colocarse tras de sí.
-Lo siento…-
-¿Qué me dices a mi? A final de cuentas, quien saldrá lastimado OTRA VEZ, serás tú… -
Teppei recargo su barbilla en el hombro del contrario y cerró los ojos.
-Aun no regreso con él-
-Lo harás tarde o temprano, pero esta vez… no seré yo quien seque tus lágrimas cuando ese bastardo te vuelva a mandar a la mierda-
-Gracias, se que lo dices porque estas preocupado por mi… -sonrío un poco.
Aomine se mordió la lengua, pero ya no respondió a eso.
-Veamos una película, traje una, aprovechemos tu día de descanso-
-Si, como sea… -
Teppei le soltó y regreso a la mesa para terminar de limpiarla y luego preparar todo para pasar la tarde sentados frente a ese televisor.
Los días siguientes fueron normales, Teppei no se distancio de él como solía pasar cada vez que regresaba con Hyuuga. Al parecer en esa ocasión el castaño si estaba dispuesto a valorarse más, sin embargo, Aomine no podía evitar sentir celos cuando él y Teppei charlaban por Whats y el castaño se despedía alegando sentirse cansado y tras ello, el más alto continuaba en LINEA por un par de minutos más. Era obvio que se encontraba platicando con ese infeliz y Daiki se sentía el tipo más enfermo del mundo, ¿qué mierda hacia el revisando si Kiyoshi seguía conectado o no?.
Así transcurrieron varios días más, Daiki de por si era una persona antisocial, aunque con sus allegados era tolerante, sin embargo a últimas fechas se le mostraba más callado, gruñón y eso comenzó a repercutir en su relación con Momoi, con sus padres a quienes ya no solía visitar tanto como antes, con sus amigos… ya que en sus días de descanso, prefería encerrarse en su casa a mirar tv o estar navegando por internet. Él lo estaba ocasionando, pero cada vez se sentía más solo.
Estaba quedándose dormido, cuando su celular vibro, miro la pantalla, no hacía poco había estado charlando con Teppei, creyó que era una respuesta a su último mensaje, pero en esta ocasión se trataba de su amigo Kuroko Tetsuya.
Ago 20 20:13 hrs: Aomine-kun…
Ago 20 20:15 hrs: Que hay Tetsu?
Por la manera en la que incluso contestaba los textos, se notaba tan agotado.
Ago 20 20:18 hrs: Necesito que me lleves a un lugar
Ago 20 20:23 hrs: …. me viste cara de taxista o qué diablos?
Ago 20 20:28 hrs: No, sería un viaje peligroso, manejas terrible
Ago 20 20: 35 hrs: Deja de tocarme los cojones, ¿qué diablos quieres?
Ago 20 20:40 hrs: ¿Recuerdas esa vez, que te compre la revista de Mai-chan edición especial?
Ago 20 20:45 hrs: ¡Mierda Tetsu, eso fue hace años, no quieras chantajearme con ello!
Ago 20 20:50 hrs: No pudiste comprarla porque no tenías dinero…
Ago 20 20:55 hrs: He dicho que no
Ago 20 20: 58 hrs: Y tenía un poster tamaño real…
Okay, si buscaba hacerle sentir culpable no lo conseguiría.
Ago 20 21:01 hrs: Dije que no
Ago 20 21:05 hrs: Tuve que resguardarla de la lluvia en mi pecho bajo la sudadera… a pesar de que yo me empape por completo y me enferme al día siguiente con fiebre de 40 grados y gripe
Ago 20 21:10 hrs: ….
Ago 20 21:15 hrs: ….
Ago 20: 21:30 hrs: ¿Que sitio?
Eran las 10:30 de la noche y estaba a las afueras de un antro, pero no cualquier antro… aquel sitio estaba dirigido para cierto público, aunque las puertas se abrían a todos en general. Aomine tenía un tic en el ojo derecho y miraba el sitio.
-¿Por qué aquí?-
Tetsuya que estaba a su lado se encogió de hombros.
-Me han recomendado este sitio-
-Es un antro gay-
-Sí, las luces neón lo hacen sobresalir bastante-
-Tetsu… - Le advirtió.
-Nadie te molestara, no eres homofóbico o ¿si, Aomine-kun?-
-No… - Respondió sintiéndose un poco incomodo por ello, no por el hecho de estar en ese sitio, sino porque no pudiese hablarle con la verdad a su pequeño amigo peliceleste.
-Sí alguien se te acerca, di que eres mi pareja y dejaran de molestarte-
Daiki rodo los ojos.
-¿Se puede saber que hacemos exactamente en este lugar?-
-Me gusta alguien de aquí-
Aomine giro el rostro tan rápido que sintió como le tronaban los huesos del cuello.
-¿Q..que?-
-No quiero que me vea solo, deseo verle desde lejos únicamente, apenas me entere que trabaja en este sitio-
-¿Es… una chica, cierto?-
Kuroko giro el rostro y le miro a los ojos.
-Hace no mucho acepte mis sentimientos hacia Kagami-kun-
-¡BAKAGAMI!-
Kuroko le dio un certero y potente codazo en las costillas haciéndolo callar, que pese a la música de fondo el peliazul había hablado de manera muy alta.
-Se discreto Aomine-kun-
-¿Cu… cuando fue, que te diste cuenta de eso? Auch…- Se acaricio a la altura del golpe, el menudo chico seguía golpeando con fuerza, su amigo Kuroko jamás había mostrado interés por nadie en particular, pero siempre pensó que era Heterosexual… que sorpresas de la vida, aunque… ¿quién demonios era él para juzgar sobre ello? Hasta pensar eso le hizo sentir hipócrita.
-Después de preparatoria, dejamos de vernos porque cada uno estudio una carrera diferente… le extrañaba demasiado-
-Fue así como te diste cuenta de que no era normal lo que sentías por él, ¿no?-
-Sí, y hace poco volvimos a encontrarnos… hablamos poco pero lo suficiente como para que me dijera que había abandonado los estudios y trabajara aquí… -
-Vaya, ¿es bailarín exótico?- Sonrío de medio lado el moreno, pero de inmediato se puso en guardia, cuando el menor le dirigió una mirada nada grata.
-Es un disc jockey-
-Solo tú usas ese término, es un DJ… punto-
-Suena mejor dics Jockey-
-Da igual… -
Tomaron asiento en una mesa apartada, Kuroko de inmediato busco con la mirada a su ex compañero de preparatorio Kagami Taiga y si, ahí le encontró, concentrado con su trabajo, moviendo sus manos de aquí para allá y hablando por micrófono, alentando y motivando al público asistente.
-¿Por qué no vas y le saludas?-
-No puedo… - Y era verdad, los nervios le petrificaban.
-Así no lograras nada idiota-
-No importa…- Kuroko suspiro resignado, Kagami le gustaba mucho… si, pero no sabía si el pelirrojo también gustaba de los hombres, en preparatoria ambos únicamente pensaban en basquetball, ninguno había sabido que el otro tuviese pareja o interés en nadie en particular, a decir verdad, Kuroko desconocía muchas cosas de Kagami, eso era triste.
-¡Oe BAKAGAMI!- Aomine se levanto y estiro un brazo haciéndose notar. Conoció a Kagami gracias a Kuroko y aunque no eran los grandes amigos. Le guardaba cierta estima, era un buen tipo.
-¡Aomine-kun!- Kuroko se sonrojo con intensidad y miro a su alrededor, dios, en ese momento quería que la tierra lo tragase.
-Oh vamos Tetsu, no seas nena… solo salúdalo, no es como si te le fueses a declarar o algo así-
Kagami dirigió su mirada un poco a donde Aomine, movió la cara en señal de saludo y sonrío un poco, pero al dirigir su mirada más allá, pudo ver a aquel chico de cabellos celestes y su corazón comenzó a bombear con fuerza, incluso levanto una mano y la agito, sonriendo de manera más amplia a donde Kuroko.
Aomine se dejo caer a su asiento nuevamente.
-Es estúpido, esta loquito por ti, mira que notarte… eso ya es mucho ¿no?-
-Claro que no, el está acostumbrado a mi presencia… por la manera en como acostumbramos a jugar en preparatoria-
-No hay peor ciego que el que no quiere ver…- Miro a su alrededor, conociendo el lugar, pero entonces su corazón comenzó a latir con fuerza y se puso hasta pálido.
-¿Aomine-kun?- Kuroko había notado su actitud, giro el rostro para ver qué es lo que había sorprendido a su amigo y fue entonces que reparo en la presencia de su antiguo capitán de equipo de baloncesto y al fundador del mismo, juntos… muy juntos, tanto que sus bocas se mantenían unidas, ajenos de todos alrededor.
CONTINUARA!
