Los Herederos de Low
Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2, 3+4, 5+H? Category: Shonen Ai, fantasia, AU. Raiting: PG-13. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai.
-- Dialogo - " Pensamientos "
Capitulo 2
Cazando Problemas
Los limites del reino de Low eran muy vastos, si no fuera por el bosque negro, el reino sería mucho muy grande. Pero nadie se atrevía a pasar por el bosque negro o como les gustaba llamarlo a la gente, bosque de las sombras o las animas. Las crónicas decían que en ese bosque habitaban criaturas malignas, criaturas que habían encerrado las almas de los inocentes muertos hace más de veinte años. Y por lo mismo, ningún ser humano; sea soldado, noble, ladrón o campesino; se atrevía a cruzar por los linderos del bosque.
Contaban los ancianos que a orillas del río que cruza el bosque de las sombras, se encontró el medallón con la cadena rota del heredero de Low, aquel bebe que fue sacado de palacio el día en que fue muerto el rey. Junto con el medallón se encontraron los cuerpos muertos de una docena de soldados. Pero del bebe no se supo nada. Los soldados no habían sido muertos por flechas o por espadas. A simple vista parecían dormidos, pero todos habían muerto de forma misteriosa. La gente decía que las almas de los inocentes habían clamado venganza y que el bebe había sido desaparecido por las mismas animas. De allí que se temería entrar o cruzar por los linderos del bosque, ya que se decía que las animas podían secuestrar o matar gente.
A lo largo de los años, varios eran los soldados y viajeros muertos o desaparecidos en esa parte del bosque...
El ruido de los cascos de caballo retumbaban por el camino del bosque, no muy lejos de palacio, haciendo que los insectos brincaran de rama en rama y levantando un poco de lodo creado por el rocío de la mañana. Una docena de soldados de palacio recorrían el camino buscando personas que quebrantaran las leyes. Los ladrones y vagabundos solían dormir cerca de los caminos y a las orillas de los ríos. Encontrarlos por las mañanas era más común que encontrarlos por las tardes o noches.
Las hierbas comenzaron a quebrarse y a aplastarse bajo el peso de los caballos de los soldados. Caminando por pares, el guía observaba detrás de cada árbol, buscando a aquellos vagabundos que solían rondar por el reino de Low.
Levantando un solo brazo para que el resto de los soldados se detuvieran, el guía se adelanto al resto de los soldados, para observar un bulto negro que se hallaba tendido bajo un árbol. A simple vista parecía un hombre, pero no se movía, podría ser un muerto, uno de tantos aldeanos muertos al resistirse a un asalto.
Con una enorme lanza, se decidió a mover aquel bulto...
-- Aaay!!
Con un grito de dolor aquel bulto negro se levanto sobando sus glúteos para darle la cara al hombre que se atrevió a despertarlo picándole con algo en esa parte.
-- Como te atreves a despertarme! - grito aquel encapuchado, al ver al soldado sorprendido delante de él.
-- Disculpe señor, pensé que estaba muerto.
-- Ah, pensaste!?!, no sabía que los soldados pensaban, creí que todos se limitaban a seguir ordenes! - dijo de forma sarcástica. El Soldado le dirigió una mirada furiosa.
-- Puede decirme quien es usted? - cuestiono el soldado.
-- Que quien soy yo?, como osas siquiera preguntar quien soy??
-- Preguntamos por que no sabemos quien es usted. O ustedes saben quien es? - pregunto volteando a ver al resto de los soldados. Pero todos negaron con la cabeza.
-- No puedo creerlo!!, yo soy su soberano...
Una carcajada general se dejo oír.
-- Que?, No me creen?
-- Va a disculpar que no le creamos, señor. Pero con el atuendo tan lujoso que lleva, era imposible que le reconociéramos - Una carcajada general se volvió a dejar escuchar.
-- Yo soy Duo Maxwell, heredero del reino Maxwell y futuro soberano del reino Low - volvió a decir ante las carcajadas de los soldados. - Y si visto así es por que anoche salí de palacio y me quede dormido en el bosque.
-- Claro, su señoría - dijo el soldado haciendo una reverencia ante Duo - y esta es su corona? - dijo el soldado acercándose a Duo y retirándole una hoja de su cabeza.
-- Te burlas de tu señor! - dijo Duo comenzado a asustarse, pero imprimiendo un tono autoritario en su voz.
-- Para TU información, pequeño vagabundo - nuestro soberano se llama Traize Krushrenada, es imperdonable que no sepas quien es tu señor. Además el tal Duo Maxwell que mencionas, no es el heredero de nada. Todos saben que tanto él, como su primo Quatre, han decidido retirarse del reino en cuanto se casen. Solo son dos niños cobardes a los que no les gusta salir de las comodidades de palacio. Duo Maxwell solo se dedica a firmar leyes sin sentido, cree que esto de ser rey es un juego. Si no fuera por su excelencia Traize, este país estaría en la ruina con ese niño - la vista de Duo se clavo en la de aquel hombre. Como era posible que pensaran eso de él. No era verdad, nada de lo que decían era verdad.
-- No es cierto! - grito Duo.
-- Y ahora, tu debes venir con nosotros - dijo el soldado tomando a Duo por el brazo ignorando su protesta.
-- No, suéltame! - dijo Duo soltándose de forma brusca - Por que he de irme con ustedes?.
-- Por que eres un vagabundo y la ley del reino prohíbe vagar.
-- Que? - dijo Duo incrédulo, esa ley no tenía por que existir.
-- Que tu no eres de aquí pequeño vagabundo? Ven con nosotros!
-- No, olvídalo. Esa ley es una broma, verdad?
-- No es ninguna broma, el rey Traize y el príncipe Duo firmaron la ley hace un par de años. Por un capricho del niño. Así que debes venir con nosotros.
-- Yo jamás firme nada!!! - de nuevo una carcajada.
-- Creo que este chico esta loco, se cree de la nobleza - dijo el soldado riendo.
Pero Duo no estaba dispuesto a ser llevado preso. Sabía que estando en las mazmorras del palacio sería imposible que alguien se percatara de quien era. Los soldados decían cosas de él que no eran ciertas. Esa ley él nunca la había firmado, si algo le habían enseñado, era a no firmar algo que no había leído. Tenía que poner las cosas en claro. Huir por ser un cobarde? Dejar todo en manos de su tío Traize?. Aplicar leyes absurdas? No, él no había hecho nada de eso... Pero antes de regresar, tenía que impedir su boda, regresaría en tres meses como le prometió a Trowa y las cosas cambiarían... claro que iban a cambiar.
Pero de momento, tenía que huir de los soldados. No parecía convencerlos de que él era el soberano de esas tierras. Al parecer el robar las ropas del cuarto de lavado habían dado resultado y nadie creía que el fuese un noble.
Eso ahora no parecía ser nada bueno...
Vio la enrome lanza que aun sostenía el soldado en sus manos. Reía a carcajadas y el resto de sus compañeros también. Estaba distraído y tenía la oportunidad de huir ahora gracias a eso. Así que dio un paso ante el soldado extendiendo ambos brazos para alcanzar la lanza y la tomo fuertemente con ambas manos arrebatándola de forma sorpresiva al hombre que se vio sorprendido por la hazaña del vagabundo.
-- Alto! - dijo el soldado al sentir que le quitaban la lanza de las manos.
Pero todo fue demasiado rápido. Duo lanzó un golpe sobre el casco del soldado con la empuñadora de acero, haciéndolo caer hacía atrás, mientras comenzaba a correr entre los árboles arrojando la lanza en el camino en su carrera.
-- Deténganlo! - grito el soldado en el suelo al ver la figura negra que corría por el bosque.
Los once soldados restantes avanzaron en sus caballos a todo galope, siguiendo la figura que parecía correr con el viento. Pero él iba a pie y los soldados a caballo, era imposible que se les escapara.
Corría tan rápido como podía, empujando las largas ramas de los árboles que caían hasta el suelo. Saltando entre los altos carrizos que se extendían por el bosque...
-- No lo dejen, escapar!
-- Allí va!!
Volteo solo para ver como uno de los soldados se aproximaba peligrosamente. Como ganarle a la velocidad de un caballo?. El sonido de agua se escuchaba cada vez más cerca. Pero de que le serviría un rió?. Lo que necesitaba era que los caballos se detuvieran.
Que se detuvieran. deseaba con todo su corazón que los caballos se detuvieran. Siguió corriendo al darse cuenta que el caballo de uno de los hombres que más se acercaba a él, se había detenido bruscamente. Y sin darse cuenta calló al agua.
-- Esta en el rió, no permitan que se nos escape.
La corriente del rió lo arrastraba, sabía nadar y eso lo mantenía a flote, pero la capa se enredaba en sus piernas y brazos y eso a veces le impedía mantenerse arriba. Agua y mas agua se aparecían ante sus ojos, no sabía hacía donde iba, ni como se podría aproximar a la orilla. La corriente cada vez más fuerte lo arrastraba con furia.
-- Maldición! - pensó para si mismo - he tragado tanta agua que no me sorprendería que un pez estuviera ya ocupando mi estomago como su casa. - se dijo tratando de sacudirse el agua de los ojos - Me pregunto si esos malditos soldados ya se habrán retirado? - Pero una flecha le contesto - He!!, ahora me disparan!! - pensó viendo un poco hacía arriba para ver como varios soldados apuntaban hacía él con arcos y flechas.
El sonido fuerte del agua que caía le hizo mirar con los ojos asombrados al frente.
-- Una cascada!!!
Sin poder manotear a los lados y tratando de esquivar las flechas que le lanzaban, trato en vano de nadar en sentido contrario a la corriente. Pero esta era demasiado fuerte, sabía que si la corriente del rió iba muy fuerte, era por que la cascada era grande.
-- Va a caer por la cascada, rápido, bajen, encuéntrenlo, no permitan que se escape.
La corriente se fue haciendo cada vez más fuerte y sin poder evitarlo, el agua lo arrastro hasta la cascada...
Abrió los ojos al sentir que entraba de nuevo al agua, las luces provenientes de arriba le indicaban que tenía que nadar hacía el otro lado. Por fin podía respirar de nuevo. No se veían señales de los soldados. Se aproximo nadando hasta la orilla. Y por fin se dejo caer sobre las hierbas que crecían a los lados del río.
-- Coff, coff - seguía tosiendo mientras descansaba un poco boca abajo - con todo lo que nade, he hecho ejercicio para toda mi vida.
-- Allí esta!! Atrápenlo!!!
Duo volvió la cabeza al escuchar los gritos de los solados y los cascos de los caballos, que nunca se iban a dar por vencidos?
Se levanto pesadamente para intentar correr bosque adentro, pero lo pesado de las ropas por el agua le hacían caer constantemente.
-- Atrápenlo!!!
Las voces de los soldados se adentraban bosque adentro. A quien estaban siguiendo? A caso habían dado con él? Una sombra negra cruzo corriendo por debajo del árbol en donde se encontraba tendiendo una trampa. Parecía que huía de los soldados que le seguían a caballo.
-- Es el bosque de las animas!! - grito uno de los soldados deteniéndose algo asustado.
-- No crean en cuentos, este bosque es igual a cualquier otro. Encuentren a ese chico! - la voz de quien parecía ser el jefe se dejo escuchar.
Cuentos?, parecía que la oportunidad de demostrarle a los soldados que los cuentos del bosque de las animas no eran tan fantasioso como el jefe les hacía creer...
Tomo de su espalda una flecha y le ató la punta de una de las cuerdas que llevaba consigo. Los soldados aun parecían estar un poco lejos, pero seguían persiguiendo a la sombra negra que acababa de pasar por debajo de él. Lanzó la flecha al árbol que tenía en frente y bajó para atar el otro extremo al mismo árbol donde él estaba.
Varios soldados siguieron galopando para detener al vagabundo que seguía corriendo adentrándose cada vez más en el bosque negro. Cuando sin darse cuenta chocaron contra algo que los lanzó al suelo.
-- Que fue eso? - pregunto el capitán
-- Un espíritu! -grito uno de los soldados, girando al caballo y huyendo.
-- Detente!!, los fantasmas no existen! - pero varios soldados ya habían dado la vuelta para salir corriendo. Y los que habían caído al suelo ya se habían levantado corriendo para huir.
Corrió hasta una especie de cueva donde estaban una serie de jaulas. Levanto una de ellas que encerraban varios tipo de pájaros y estos al verse libres comenzaron a alzar el vuelo haciendo diferentes ruidos.
Los caballos de los soldados que aun se encontraban en el bosque, comenzaron a ponerse nervioso por el ruido de los pájaros y el aleteo. Los soldados comenzaron a ver hacía arriba, tratando de ver las luces matinales. Pero el bosque negro no permitía el paso de la luz, las copas de los árboles eran tan grandes que se extendían varios metros hacía arriba y estos impedían el paso de la luz del sol.
-- Yo me marcho! - grito otro de los soldados.
-- Retirada!, retirada! - grito por fin el capitán al verse solo en el bosque negro.
Por fin los intrusos se habían ido, solo faltaba darle alcance a la sombra negra que seguía corriendo y hacerlo salir del bosque antes de que diera con su refugio...
El sol matinal se alzaba sobre la enorme barda del palacio, su excelencia Traize paseaba por los corredores del castillo al lado del capitán de la fuerza real, Miliardo Piscraf.
-- Parece que todo va como lo hemos planeado Miliardo, el día de mañana se llevara a cabo el compromiso de Duo con Hilde y en cuanto se casen, el reino de Schbeiker pasara a ser parte del reino Low.
-- Parece que el haber dejado vivos a los niños fue la mejor decisión que haya tomado su excelencia.
-- Todo el merito es tuyo mi querido Miliardo - dijo Traize mientras Miliardo solo sonrió complacido.
El relincho de uno de los caballos en el establo llamó la atención de los dos hombres, quienes se aproximaron para ver que pasaba.
-- Por que ese caballo esta tan nervioso? - pregunto Traize viendo como una hermosa yegua negra relinchaba y daba vueltas en el corral, sin dejarse atrapar por nadie.
-- Lo siento su excelencia, es Shinigami, la yegua del príncipe Duo, desde anoche esta muy nerviosa y no la hemos podido calmar - dijo uno de los mozos de cuadra.
-- Pues hagan algo!, los invitados al compromiso ya están llegando y no quiero ninguna clase de escándalo en este día.
-- El único que puede calmarla es el príncipe Duo, pero no lo hemos encontrado.
-- Ya buscaron en su habitación? - pregunto extrañado Traize.
-- Si su excelencia, en todas partes, pero no lo hemos encontrado aun.
-- Pues sigan buscando! - dijo Traize dándose la vuelta para encontrase frente a Miliardo - No encuentran a Duo y esto no me gusta. Hay que encontrarlo, búscalo y tráelo de donde quiera que este.
-- Si su excelencia! - dijo Miliardo haciendo una reverencia y partiendo.
-- No permitiré que me hagas una de las tuyas querido sobrino - dijo entre dientes Traize dándose la vuelta para ver a la magnifica Yegua salvaje que le había regalado a Duo hace apenas un año.
Duo seguía corriendo, podía escuchar los pasos de alguien, parecía que por fin los soldados estaban por darle alcance. Pero no podía permitir que lo atraparan. Si lo encerraban en las mazmorras de palacio, podrían pasar meses antes de que alguien supiera que estaba allí. Esa hubiese sido una buena solución para librarse de la boda, si no supiera que el lugar era lúgubre, frío y la comida era pésima.
Alcanzó a ver de reojo como una sombra se aproximaba hasta él, parecía correr aun más rápido que los caballos que le seguían. Tenía que sacar fuerzas de donde fuera, no podía permitir que le atraparan. Pero el terreno estaba tan escabroso, tan lleno de sube y bajas, que si no se fijaba en el camino, pronto caería herido.
-- Aaaayyy!
Dijo al sentir como tropezaba con algo en el suelo que le hizo perder pisada y caía al suelo de tierra, extrañamente lisa frente a él. Mientras sobre él comenzaban a pasar varios tipos de patas de animales.
Agacho la cabeza cubriéndose con la capucha y las manos, no sabía de donde habían salido tantos animales, ni por que cruzaban por encima de su cuerpo?. Nunca los escucho, ni los vio. Pero podía sentir las patas de cabras, venados, gallinas y el graznido de patos o gansos, así como de algunos cerdos, el relinchar de caballos, por que no era un caballo, eran varios caballos. En que lugar había venido a parar?
Levanto un poco la cabeza al darse cuenta que ya ningún animal pasaba sobre él, bajo de forma rápida la cabeza al darse cuenta que un armadillo cruzaba corriendo al último. Volvió a levantar la cabeza y la escasa luz que se colaba le permitió ver de donde venían todos los animales. Al parecer había tropezado, en su loca carrera por escapar de los soldados, con la cuerda que mantenía las jaulas cerradas y al haberse enrollado en su pierna, había lanzado algunas de ellas al suelo y el resto de los animales habían aprovechado para escaparse al verse libres.
Donde estaba? Parecía ser el refugio de un cazador, pero seguramente al darse cuenta del desastre que había causado, este estaría muy molesto con él. Sería mejor salir de allí lo más rápido que pudiera antes de que el cazador llegara.
Se paro y comenzó a sacudirse las ropas, aun que tan mojadas y llenas de lodo como estaba, sería imposible quedar limpio.
-- Estas bien?
Escucho una voz fría a sus espaldas que le hizo quedarse petrificado, al sentir como si una corriente de electricidad le sacudiera por completo el cuerpo y le impidiera moverse. Su corazón comenzó a latir de forma acelerada, no sabía si era por miedo al escuchar la voz tan fría, o si había algo más que le había hecho sentirse de forma extraña.
Pero a quien pertenecía esa voz? Era de un soldado? O sería acaso el cazador que acababa de llegar? Volteo para verle...
La luz era muy escasa, a pesar de ser plena mañana, en esa parte del bosque parecía de noche. Solo había unas escasas aberturas entre las ramas de los árboles las cuales bañaban con muy poco el espacio donde estaba. Trato de ajustar su vista para ver a la persona que le hablaba. Pero solo pudo distinguir un par de ojos azules que le miraban con los ojos entre cerrados. No sabía por que al ver esa extraña luz en los ojos del cazador, la sensación de que le conocía de antes le embargo. Pero eso parecía imposible, ya que era la primera vez que estaba tan lejos de palacio. Es que se habrían visto en alguna parte antes? Quizá este era algún noble que habría ido a palacio?
Pero al ver bien las ropas del hombre frente a él, pudo distinguir que estas eran de gamuza, como las que usaban los arqueros de palacio. Y llevaba varios cintos al cuerpo, repletos de armas. Un cazador, eso era lo que era la persona frente a él.
Le sonrió nerviosamente para contestar de la forma mas tranquila que pudo, tratando de cubrir con su cuerpo la vista del cazador e ignorando ese extraño sentimiento de conocerle de algún lado.
-- Sobreviviré -dijo Duo bajando la capucha que aun cubría su cabeza.
Su larga caballera amarrada en una única trenza escapo de la capucha, dejando ver el color y la forma de su cabello. Así como los más hermosos ojos violetas que jamás se hubiesen visto en esa parte del bosque.
-- Eres una mujer? - pregunto molesto el cazador sin poder creerlo.
-- Claro que no! - dijo Duo molestándose por la forma en que el cazador lo veía - el hecho que traiga el cabello largo no quiere decir que sea una chica!
-- No lo digo solo por tu cabello - dijo el cazador pasando por un costado de Duo y viendo todas sus jaulas tiradas en el suelo - Pero que demonios??... - dijo parándose frente a las jaulas destruidas.
-- Eran tuyas? - dijo Duo sintiéndose nervioso. El Cazador volteo a verlo clavando sus ojos fríos en él. - Oh Diablos, nunca había visto unos ojos tan hermosos, pero tan fríos y peligrosos... - pensó Duo al ver los ojos azul cobalto del Cazador.
-- Que les paso a los animales dentro de las jaulas? - pregunto enojado el cazador.
-- He, este... - dijo nervioso comenzando a jugar con la punta de su trenza - tropecé con la cuerda que mantenía cerradas las jaulas y escaparon... - dijo riendo nervioso
El cazador paso su mano por su cara para terminar jalándose el cabello, se veía sumamente molesto, Duo se sentía muy nervioso, nunca había visto a alguien como él. Había tenido suerte de escapar de la jauría de soldados que le perseguía, pero la vista de este hombre parecía aun más peligrosa que los soldados de palacio.
-- Me has hecho perder mucho dinero - dijo tratando de calmarse el cazador.
-- Oh, lo siento - dijo Duo acercándose a él - te pagaré - el cazador clavo su vista cobalto en las pupilas violetas de Duo.
-- Me pagaras? - cuestiono sin creer.
-- Claro, te pagare hasta la última moneda - dijo Duo seguro, aun que había olvidado cargar con su bolsa de oro, pero en cuanto regresara a palacio... un momento!... No podía regresar a palacio!! Por lo menos no pronto.
-- Con que vas a pagarme? Pareces un vagabundo....
-- He, si, quizá, yo, este, pues bien. - dijo Duo de forma nerviosa tratando de no revelar quien era en realidad. Si el cazador quería pensar que él era un vagabundo, no lo iba a sacar de su error.
-- Entonces como piensas pagarme? - cuestiono de nuevo el cazador.
-- Con... con... con...
-- Con que?? - dijo furioso
-- No se!! Tampoco tienes por que gritarme, yo no tengo la culpa de que hayas puesto todas esas jaulas en medio del camino... - dijo Duo señalando las jaulas tiradas.
-- Si te das cuenta, las jaulas están a un costado de la pared de mi cabaña, no en medio del camino... - aclaro el cazador.
Duo giro su vista para ver las jaulas, se sintió nervioso de nuevo, que podía hacer para pagarle a este hombre todo los destrozos que había causado?
El cazador dejo vagar su vista por el desastre que el vagabundo trenzado había causado. Las jaulas estaban en el suelo, algunas estaban rotas. La comida que solía darles a los animales estaba toda regada. Cuanto tiempo se tardaría en volver a reunir todo lo que ya tenía? Y sumado a todo ello, debía reconstruir las jaulas y recoger todo... quizá esa era la solución.
-- Ya se como vas a pagarme - dijo el cazador viendo los ojos violetas del trenzado.
-- Ah si y como? - cuestiono Duo.
-- Me pagaras con tu cuerpo...
La mirada azulada de Traize vagaba por el cuerpo esbelto y alto del soldado joven que tenía frente a él. Por que debía creer en lo que decía? El era el único amigo que Duo tenía dentro de palacio que podía ayudarle a salir sin ser visto. Pero que pruebas tenía en su contra? Y si el soldado decía que el no lo había visto, quizá decía la verdad.
-- Bien Trowa, creeré en tu palabra - la mirada de Trowa pareció relajarse ante las palabras de su excelencia, sin embargo, este aun no terminaba - sabes que debes guardar lealtad a tu soberano Trowa, es la única función de un soldado: obedecer y cuidar de su señor.
-- Lo se, su excelencia. Por eso siempre he tratado de cuidar a Duo - Las palabras de Trowa cayeron como balde de agua fría sobre Traize haciendo que se pusiera de pie.
-- Pero Duo no es tu soberano, yo lo soy! - la mirada de Trowa de nuevo se endureció ante las palabras de Traize - cuando Duo se case, yo quedare a cargo del reino Low, es a mi, a quien le debes lealtad!.
-- Lo siento su excelencia - dijo Trowa sin realmente sentirlo. Traize le dio la espalda fastidiado, la platica con Trowa le había molestado. Pero aun tenía que encontrar a Duo.
-- Ve por Quatre y tráelo ante mi presencia!
-- En seguida su excelencia.
-- Duo no será el heredero de todo esto - murmuro Traize entre dientes al oír que la puerta se cerraba tras de Trowa y viendo por la ventana todo el vasto reino de Low.
Con renuencia había aceptado dejar vivos a los dos bebes, Miliardo le había convencido para llevarlos al palacio de Low y mantenerlos encerrados. Podía tener la tutela de ambos niños, ya que los dos se habían quedado sin parientes vivos que pudieran hacerse cargo de ellos. Y al tener él al heredero universal de los tres reinos, él se haría cargo del reino de Low en lugar del infante heredero.
Sabía que los reinos de Catalonia y Schbeiker tenían mujeres como princesas. Se había enterado por las parteras de las dos mujeres que las reinas no podrían volver a tener hijos. Eso obligaba a los reyes de esos reinos a conseguir príncipes para sus respectivas hijas. Una ves calmado el asunto de la muerte del Rey Low y su familia, pudo estableces un acuerdo con ambos reyes. Los matrimonios entre sus hijas con los príncipes de Winner y Maxwell. Mejor acuerdo no pudo lograr. Con la promesa de dar a los príncipes para sus princesas, los reyes de ambos reinos habían dado soldados para combatir en la guerra contra otros reinos. Con lo que ahora el reino de Low era mas grande al haberse sumado a sus tierras los reinos vencidos.
Claro que en cuanto Duo cumplió los quince, debió comenzar a firmar las leyes junto con él y eso había comenzado a fastidiarle. Pero tuvo que acceder a eso, ya que estaba en guerra con otros reinos y no podía ocuparse de los matrimonios de sus sobrinos. Pero ya estaba de regreso para hacer cumplir las leyes...
Pero ahora que todo estaba por cumplirse, cuando realmente él estaba por ser el soberano absoluto de Low, no podía permitir que Duo se escapara de casarse con Hilde. Por más que este se negara a la boda, debía casarse he irse. Nunca permitiría que subiera al trono de Low, Nunca!...
Quatre estaba nervioso en su habitación, sabía que mas temprano que tarde se darían cuenta de la desaparición de Duo de palacio y no sabía cual sería la reacción de su tío ante eso. Se paseaba de un lado a otro, le habían llevado el desayuno a su habitación cuando aviso que no bajaría a desayunar, no sabía como enfrentar la mirada de su tío al preguntarle por Duo. Sin embargo, su desayuno, prolijamente servido en una bandeja de plata, aun permanecía intacto.
Se sobresalto al escuchar como llamaban a la puerta con golpes fuertes y seguros. Sabía que era uno de los guardias. Su tío ya se había dado cuenta de que Duo no estaba?
-- Su majestad Quatre? - Quatre se relajo un poco al reconocer la voz de Trowa, se dio prisa en abrir la puerta y al ver los ojos esmeraldas del arquero sonrió ampliamente.
-- Buen día Trowa, pasa por favor - dijo Quatre de forma cortes, pero Trowa bajo la vista sin moverse.
-- Buen día su majestad. Su excelencia me ha enviado a buscarle para llevarle ante su presencia. - Quatre tembló un poco, ya lo sabría?, ya había descubierto la huida de Duo?
-- Ya lo sabe? - pregunto dudoso.
-- Si, su majestad - respondió Trowa viéndolo a los ojos - sabe que Duo no estuvo toda la noche en su habitación, pero no sabe que salió de palacio - Quatre suspiro aliviado al escucharlo.
-- Que bueno que no le dijiste, yo tampoco le diré nada - Trowa solo asintió con la cabeza e hizo un ademán para indicarle a Quatre que lo siguiera.
Traize no había obtenido nada con Quatre tampoco, el príncipe Winner también había dicho que no vio a Duo la noche anterior, sin embargo algo le decía que tanto Trowa como Quatre mentían en sus afirmaciones.
Miliardo regreso al palacio después de haber buscado en los alrededores, nadie parecía haber visto al príncipe Duo, sin embargo lo que contaban unos de los soldados que habían salido temprano llamo su atención.
Un vagabundo trenzado decía ser el soberano de Low. Todos lo consideraron loco, pero cuando pregunto si este se encontraba en las mazmorras, los soldados se habían sentido contrariados al informarle al capitán que este se había perdido en el bosque de las ánimas.
Ahora le correspondía averiguar más sobre ese supuesto vagabundo trenzado. Algo le decía que no era otro más que el príncipe Duo Maxwell. Eso quería decir que Duo estaba fuera de palacio y para mayores señas, perdido en el bosque negro de las ánimas.
Continuara...
Notas de la Autora:
Espero que vaya mejor y que les este gustan. Consideren que este fic lo estoy escribiendo al mismo tiempo que Juego por un Beso.
Mil gracias a mi amiga Claudia por darme ideas para desarrollar la trama de este fic.
Ya saben, comentarios, sugerencias, tomatazos, todo es bien recibido en maryluz_mty@yahoo.com
Review Contest:
Uru Yuy: Sigo trabajando en el de Juego, sigo trabajando. Ya llevo como 30 hojas y aun no llego al juego, jejejejeje. Pero Mientras aquí les dejo este otro capitulo. No creas que le estoy dedicando tiempo a este fic, lo que pasa es que ya lo tenia en la pc desde hace meses y solo le corregí algunas cosas. Así que espero también te guste este otro capitulo.
Miaka Yuy1: Lo del bebe, jejejeje. Pues las historias se irán contando poco a poco. Con forme vayan pasando los capítulos se ira viendo mas de la historia que se centra sobre los chicos G. Mas en Heero y Duo, como siempre, jejejeje.
Terry Maxwell: La habilidad de Loga, nop. Otra mas, jejejeje. Eso lo puedes determinar por el hechizo que lanzo la mama de Lady One. Allí te deje otra pista, jejejeje. Y sobre la comida, pues ya viste lo que deberá hacer Duo?, mmm, nos sean mal pensados!!!
Angeli Murasaki: Que bueno que te gustan este tipo de historias. A mi también me encantan!. Ojalá este capitulo también haya sido de tu agrado.
Denisse: Ah!, deja te explico, jejejejeje. Traize quiere que Duo y Quatre se casen para que se vayan del reino Low y él quedarse con todo. Pero si Duo no se casa y se queda en el reino, en 3 meses subirá al trono como Rey de los reinos conquistados por Traize, incluso. Quatre sigue siendo príncipe del reino Winner y heredero en línea del reino Low también. Si Duo Faltara y Quatre no se casa con Dorothy, sería él quien subiría al trono al cumplir los 21. Pero el soberano que tiene mayor poder, es quien reine sobre el reino Low. Por eso Traize quiere mandar a otros reinos chicos a sus sobrinos. Ojalá me haya dado a entender -_-¡
Angel de Luz: Bueno, ya apareció Heero, como lo ves en cueros!!!, digo, con gamuza, jejejeje, al fin y al cabo cueros no??. Ojala este cap también te guste. Saluditos a tu guardiana Diamond!.
Itzukiai: Fabyyyyy!!!!!, que bueno es verte en este sitio amiga. Yo no se que tanto he cambiado del fic el anillo a este ultimo, creo que eso lo saben más los que han leído mis primeras historias y estas, jejejejeje. Aun que siguen sin gustarme ninguna de las que he escrito. Pero me alegra que a ustedes les gusten. Y si, Tu y Claudia son las culpables de que haya caído en esto del yaoi, jejejejeje. Tu fic de Apasionadamente tuyo fue el primer yaoi que leí. Gracias amiga por todo tu apoyo.
Nakuru Tsukishiro: Veamos que se le ocurre a Traize para solucionar la huida del trenzado, jejejeje. Esperemos que no sea adelantar la boda de Quatre, fíjate, eso no se me había ocurrido, jejejeje. Duo debió haber estado muy cansado de tanto caminar para haberse quedado dormido en el bosque, jejejeje. Ojala te haya gustado este cap también.
Aguila Fanel: Ojalá sea de tu agrado. Y muchas gracias por tus palabras para Juego. Yo espero que el ritmo de las cosas de esta otra historia les guste.
Hotaru Chan: Pues saber quien entrara al reino será algo que deberán averiguar a lo largo de la historia, jejejeje. Les he dejado solo algunas palabras de la profecía, para que ustedes puedan irse imaginando las cosas con forme pasen. Pero detener la profecía es algo de lo que deberán encargarse los malos de la historia. Así que nada esta escrito aun.
Gundam Wing
Por Maryluz
Pairings: 1x2, 3+4, 5+H? Category: Shonen Ai, fantasia, AU. Raiting: PG-13. Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de GW, esta solo es una historia de fanáticos para fanáticos. Warnings: Shonen ai.
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Capitulo 2
Cazando Problemas
Los limites del reino de Low eran muy vastos, si no fuera por el bosque negro, el reino sería mucho muy grande. Pero nadie se atrevía a pasar por el bosque negro o como les gustaba llamarlo a la gente, bosque de las sombras o las animas. Las crónicas decían que en ese bosque habitaban criaturas malignas, criaturas que habían encerrado las almas de los inocentes muertos hace más de veinte años. Y por lo mismo, ningún ser humano; sea soldado, noble, ladrón o campesino; se atrevía a cruzar por los linderos del bosque.
Contaban los ancianos que a orillas del río que cruza el bosque de las sombras, se encontró el medallón con la cadena rota del heredero de Low, aquel bebe que fue sacado de palacio el día en que fue muerto el rey. Junto con el medallón se encontraron los cuerpos muertos de una docena de soldados. Pero del bebe no se supo nada. Los soldados no habían sido muertos por flechas o por espadas. A simple vista parecían dormidos, pero todos habían muerto de forma misteriosa. La gente decía que las almas de los inocentes habían clamado venganza y que el bebe había sido desaparecido por las mismas animas. De allí que se temería entrar o cruzar por los linderos del bosque, ya que se decía que las animas podían secuestrar o matar gente.
A lo largo de los años, varios eran los soldados y viajeros muertos o desaparecidos en esa parte del bosque...
El ruido de los cascos de caballo retumbaban por el camino del bosque, no muy lejos de palacio, haciendo que los insectos brincaran de rama en rama y levantando un poco de lodo creado por el rocío de la mañana. Una docena de soldados de palacio recorrían el camino buscando personas que quebrantaran las leyes. Los ladrones y vagabundos solían dormir cerca de los caminos y a las orillas de los ríos. Encontrarlos por las mañanas era más común que encontrarlos por las tardes o noches.
Las hierbas comenzaron a quebrarse y a aplastarse bajo el peso de los caballos de los soldados. Caminando por pares, el guía observaba detrás de cada árbol, buscando a aquellos vagabundos que solían rondar por el reino de Low.
Levantando un solo brazo para que el resto de los soldados se detuvieran, el guía se adelanto al resto de los soldados, para observar un bulto negro que se hallaba tendido bajo un árbol. A simple vista parecía un hombre, pero no se movía, podría ser un muerto, uno de tantos aldeanos muertos al resistirse a un asalto.
Con una enorme lanza, se decidió a mover aquel bulto...
-- Aaay!!
Con un grito de dolor aquel bulto negro se levanto sobando sus glúteos para darle la cara al hombre que se atrevió a despertarlo picándole con algo en esa parte.
-- Como te atreves a despertarme! - grito aquel encapuchado, al ver al soldado sorprendido delante de él.
-- Disculpe señor, pensé que estaba muerto.
-- Ah, pensaste!?!, no sabía que los soldados pensaban, creí que todos se limitaban a seguir ordenes! - dijo de forma sarcástica. El Soldado le dirigió una mirada furiosa.
-- Puede decirme quien es usted? - cuestiono el soldado.
-- Que quien soy yo?, como osas siquiera preguntar quien soy??
-- Preguntamos por que no sabemos quien es usted. O ustedes saben quien es? - pregunto volteando a ver al resto de los soldados. Pero todos negaron con la cabeza.
-- No puedo creerlo!!, yo soy su soberano...
Una carcajada general se dejo oír.
-- Que?, No me creen?
-- Va a disculpar que no le creamos, señor. Pero con el atuendo tan lujoso que lleva, era imposible que le reconociéramos - Una carcajada general se volvió a dejar escuchar.
-- Yo soy Duo Maxwell, heredero del reino Maxwell y futuro soberano del reino Low - volvió a decir ante las carcajadas de los soldados. - Y si visto así es por que anoche salí de palacio y me quede dormido en el bosque.
-- Claro, su señoría - dijo el soldado haciendo una reverencia ante Duo - y esta es su corona? - dijo el soldado acercándose a Duo y retirándole una hoja de su cabeza.
-- Te burlas de tu señor! - dijo Duo comenzado a asustarse, pero imprimiendo un tono autoritario en su voz.
-- Para TU información, pequeño vagabundo - nuestro soberano se llama Traize Krushrenada, es imperdonable que no sepas quien es tu señor. Además el tal Duo Maxwell que mencionas, no es el heredero de nada. Todos saben que tanto él, como su primo Quatre, han decidido retirarse del reino en cuanto se casen. Solo son dos niños cobardes a los que no les gusta salir de las comodidades de palacio. Duo Maxwell solo se dedica a firmar leyes sin sentido, cree que esto de ser rey es un juego. Si no fuera por su excelencia Traize, este país estaría en la ruina con ese niño - la vista de Duo se clavo en la de aquel hombre. Como era posible que pensaran eso de él. No era verdad, nada de lo que decían era verdad.
-- No es cierto! - grito Duo.
-- Y ahora, tu debes venir con nosotros - dijo el soldado tomando a Duo por el brazo ignorando su protesta.
-- No, suéltame! - dijo Duo soltándose de forma brusca - Por que he de irme con ustedes?.
-- Por que eres un vagabundo y la ley del reino prohíbe vagar.
-- Que? - dijo Duo incrédulo, esa ley no tenía por que existir.
-- Que tu no eres de aquí pequeño vagabundo? Ven con nosotros!
-- No, olvídalo. Esa ley es una broma, verdad?
-- No es ninguna broma, el rey Traize y el príncipe Duo firmaron la ley hace un par de años. Por un capricho del niño. Así que debes venir con nosotros.
-- Yo jamás firme nada!!! - de nuevo una carcajada.
-- Creo que este chico esta loco, se cree de la nobleza - dijo el soldado riendo.
Pero Duo no estaba dispuesto a ser llevado preso. Sabía que estando en las mazmorras del palacio sería imposible que alguien se percatara de quien era. Los soldados decían cosas de él que no eran ciertas. Esa ley él nunca la había firmado, si algo le habían enseñado, era a no firmar algo que no había leído. Tenía que poner las cosas en claro. Huir por ser un cobarde? Dejar todo en manos de su tío Traize?. Aplicar leyes absurdas? No, él no había hecho nada de eso... Pero antes de regresar, tenía que impedir su boda, regresaría en tres meses como le prometió a Trowa y las cosas cambiarían... claro que iban a cambiar.
Pero de momento, tenía que huir de los soldados. No parecía convencerlos de que él era el soberano de esas tierras. Al parecer el robar las ropas del cuarto de lavado habían dado resultado y nadie creía que el fuese un noble.
Eso ahora no parecía ser nada bueno...
Vio la enrome lanza que aun sostenía el soldado en sus manos. Reía a carcajadas y el resto de sus compañeros también. Estaba distraído y tenía la oportunidad de huir ahora gracias a eso. Así que dio un paso ante el soldado extendiendo ambos brazos para alcanzar la lanza y la tomo fuertemente con ambas manos arrebatándola de forma sorpresiva al hombre que se vio sorprendido por la hazaña del vagabundo.
-- Alto! - dijo el soldado al sentir que le quitaban la lanza de las manos.
Pero todo fue demasiado rápido. Duo lanzó un golpe sobre el casco del soldado con la empuñadora de acero, haciéndolo caer hacía atrás, mientras comenzaba a correr entre los árboles arrojando la lanza en el camino en su carrera.
-- Deténganlo! - grito el soldado en el suelo al ver la figura negra que corría por el bosque.
Los once soldados restantes avanzaron en sus caballos a todo galope, siguiendo la figura que parecía correr con el viento. Pero él iba a pie y los soldados a caballo, era imposible que se les escapara.
Corría tan rápido como podía, empujando las largas ramas de los árboles que caían hasta el suelo. Saltando entre los altos carrizos que se extendían por el bosque...
-- No lo dejen, escapar!
-- Allí va!!
Volteo solo para ver como uno de los soldados se aproximaba peligrosamente. Como ganarle a la velocidad de un caballo?. El sonido de agua se escuchaba cada vez más cerca. Pero de que le serviría un rió?. Lo que necesitaba era que los caballos se detuvieran.
Que se detuvieran. deseaba con todo su corazón que los caballos se detuvieran. Siguió corriendo al darse cuenta que el caballo de uno de los hombres que más se acercaba a él, se había detenido bruscamente. Y sin darse cuenta calló al agua.
-- Esta en el rió, no permitan que se nos escape.
La corriente del rió lo arrastraba, sabía nadar y eso lo mantenía a flote, pero la capa se enredaba en sus piernas y brazos y eso a veces le impedía mantenerse arriba. Agua y mas agua se aparecían ante sus ojos, no sabía hacía donde iba, ni como se podría aproximar a la orilla. La corriente cada vez más fuerte lo arrastraba con furia.
-- Maldición! - pensó para si mismo - he tragado tanta agua que no me sorprendería que un pez estuviera ya ocupando mi estomago como su casa. - se dijo tratando de sacudirse el agua de los ojos - Me pregunto si esos malditos soldados ya se habrán retirado? - Pero una flecha le contesto - He!!, ahora me disparan!! - pensó viendo un poco hacía arriba para ver como varios soldados apuntaban hacía él con arcos y flechas.
El sonido fuerte del agua que caía le hizo mirar con los ojos asombrados al frente.
-- Una cascada!!!
Sin poder manotear a los lados y tratando de esquivar las flechas que le lanzaban, trato en vano de nadar en sentido contrario a la corriente. Pero esta era demasiado fuerte, sabía que si la corriente del rió iba muy fuerte, era por que la cascada era grande.
-- Va a caer por la cascada, rápido, bajen, encuéntrenlo, no permitan que se escape.
La corriente se fue haciendo cada vez más fuerte y sin poder evitarlo, el agua lo arrastro hasta la cascada...
Abrió los ojos al sentir que entraba de nuevo al agua, las luces provenientes de arriba le indicaban que tenía que nadar hacía el otro lado. Por fin podía respirar de nuevo. No se veían señales de los soldados. Se aproximo nadando hasta la orilla. Y por fin se dejo caer sobre las hierbas que crecían a los lados del río.
-- Coff, coff - seguía tosiendo mientras descansaba un poco boca abajo - con todo lo que nade, he hecho ejercicio para toda mi vida.
-- Allí esta!! Atrápenlo!!!
Duo volvió la cabeza al escuchar los gritos de los solados y los cascos de los caballos, que nunca se iban a dar por vencidos?
Se levanto pesadamente para intentar correr bosque adentro, pero lo pesado de las ropas por el agua le hacían caer constantemente.
-- Atrápenlo!!!
Las voces de los soldados se adentraban bosque adentro. A quien estaban siguiendo? A caso habían dado con él? Una sombra negra cruzo corriendo por debajo del árbol en donde se encontraba tendiendo una trampa. Parecía que huía de los soldados que le seguían a caballo.
-- Es el bosque de las animas!! - grito uno de los soldados deteniéndose algo asustado.
-- No crean en cuentos, este bosque es igual a cualquier otro. Encuentren a ese chico! - la voz de quien parecía ser el jefe se dejo escuchar.
Cuentos?, parecía que la oportunidad de demostrarle a los soldados que los cuentos del bosque de las animas no eran tan fantasioso como el jefe les hacía creer...
Tomo de su espalda una flecha y le ató la punta de una de las cuerdas que llevaba consigo. Los soldados aun parecían estar un poco lejos, pero seguían persiguiendo a la sombra negra que acababa de pasar por debajo de él. Lanzó la flecha al árbol que tenía en frente y bajó para atar el otro extremo al mismo árbol donde él estaba.
Varios soldados siguieron galopando para detener al vagabundo que seguía corriendo adentrándose cada vez más en el bosque negro. Cuando sin darse cuenta chocaron contra algo que los lanzó al suelo.
-- Que fue eso? - pregunto el capitán
-- Un espíritu! -grito uno de los soldados, girando al caballo y huyendo.
-- Detente!!, los fantasmas no existen! - pero varios soldados ya habían dado la vuelta para salir corriendo. Y los que habían caído al suelo ya se habían levantado corriendo para huir.
Corrió hasta una especie de cueva donde estaban una serie de jaulas. Levanto una de ellas que encerraban varios tipo de pájaros y estos al verse libres comenzaron a alzar el vuelo haciendo diferentes ruidos.
Los caballos de los soldados que aun se encontraban en el bosque, comenzaron a ponerse nervioso por el ruido de los pájaros y el aleteo. Los soldados comenzaron a ver hacía arriba, tratando de ver las luces matinales. Pero el bosque negro no permitía el paso de la luz, las copas de los árboles eran tan grandes que se extendían varios metros hacía arriba y estos impedían el paso de la luz del sol.
-- Yo me marcho! - grito otro de los soldados.
-- Retirada!, retirada! - grito por fin el capitán al verse solo en el bosque negro.
Por fin los intrusos se habían ido, solo faltaba darle alcance a la sombra negra que seguía corriendo y hacerlo salir del bosque antes de que diera con su refugio...
El sol matinal se alzaba sobre la enorme barda del palacio, su excelencia Traize paseaba por los corredores del castillo al lado del capitán de la fuerza real, Miliardo Piscraf.
-- Parece que todo va como lo hemos planeado Miliardo, el día de mañana se llevara a cabo el compromiso de Duo con Hilde y en cuanto se casen, el reino de Schbeiker pasara a ser parte del reino Low.
-- Parece que el haber dejado vivos a los niños fue la mejor decisión que haya tomado su excelencia.
-- Todo el merito es tuyo mi querido Miliardo - dijo Traize mientras Miliardo solo sonrió complacido.
El relincho de uno de los caballos en el establo llamó la atención de los dos hombres, quienes se aproximaron para ver que pasaba.
-- Por que ese caballo esta tan nervioso? - pregunto Traize viendo como una hermosa yegua negra relinchaba y daba vueltas en el corral, sin dejarse atrapar por nadie.
-- Lo siento su excelencia, es Shinigami, la yegua del príncipe Duo, desde anoche esta muy nerviosa y no la hemos podido calmar - dijo uno de los mozos de cuadra.
-- Pues hagan algo!, los invitados al compromiso ya están llegando y no quiero ninguna clase de escándalo en este día.
-- El único que puede calmarla es el príncipe Duo, pero no lo hemos encontrado.
-- Ya buscaron en su habitación? - pregunto extrañado Traize.
-- Si su excelencia, en todas partes, pero no lo hemos encontrado aun.
-- Pues sigan buscando! - dijo Traize dándose la vuelta para encontrase frente a Miliardo - No encuentran a Duo y esto no me gusta. Hay que encontrarlo, búscalo y tráelo de donde quiera que este.
-- Si su excelencia! - dijo Miliardo haciendo una reverencia y partiendo.
-- No permitiré que me hagas una de las tuyas querido sobrino - dijo entre dientes Traize dándose la vuelta para ver a la magnifica Yegua salvaje que le había regalado a Duo hace apenas un año.
Duo seguía corriendo, podía escuchar los pasos de alguien, parecía que por fin los soldados estaban por darle alcance. Pero no podía permitir que lo atraparan. Si lo encerraban en las mazmorras de palacio, podrían pasar meses antes de que alguien supiera que estaba allí. Esa hubiese sido una buena solución para librarse de la boda, si no supiera que el lugar era lúgubre, frío y la comida era pésima.
Alcanzó a ver de reojo como una sombra se aproximaba hasta él, parecía correr aun más rápido que los caballos que le seguían. Tenía que sacar fuerzas de donde fuera, no podía permitir que le atraparan. Pero el terreno estaba tan escabroso, tan lleno de sube y bajas, que si no se fijaba en el camino, pronto caería herido.
-- Aaaayyy!
Dijo al sentir como tropezaba con algo en el suelo que le hizo perder pisada y caía al suelo de tierra, extrañamente lisa frente a él. Mientras sobre él comenzaban a pasar varios tipos de patas de animales.
Agacho la cabeza cubriéndose con la capucha y las manos, no sabía de donde habían salido tantos animales, ni por que cruzaban por encima de su cuerpo?. Nunca los escucho, ni los vio. Pero podía sentir las patas de cabras, venados, gallinas y el graznido de patos o gansos, así como de algunos cerdos, el relinchar de caballos, por que no era un caballo, eran varios caballos. En que lugar había venido a parar?
Levanto un poco la cabeza al darse cuenta que ya ningún animal pasaba sobre él, bajo de forma rápida la cabeza al darse cuenta que un armadillo cruzaba corriendo al último. Volvió a levantar la cabeza y la escasa luz que se colaba le permitió ver de donde venían todos los animales. Al parecer había tropezado, en su loca carrera por escapar de los soldados, con la cuerda que mantenía las jaulas cerradas y al haberse enrollado en su pierna, había lanzado algunas de ellas al suelo y el resto de los animales habían aprovechado para escaparse al verse libres.
Donde estaba? Parecía ser el refugio de un cazador, pero seguramente al darse cuenta del desastre que había causado, este estaría muy molesto con él. Sería mejor salir de allí lo más rápido que pudiera antes de que el cazador llegara.
Se paro y comenzó a sacudirse las ropas, aun que tan mojadas y llenas de lodo como estaba, sería imposible quedar limpio.
-- Estas bien?
Escucho una voz fría a sus espaldas que le hizo quedarse petrificado, al sentir como si una corriente de electricidad le sacudiera por completo el cuerpo y le impidiera moverse. Su corazón comenzó a latir de forma acelerada, no sabía si era por miedo al escuchar la voz tan fría, o si había algo más que le había hecho sentirse de forma extraña.
Pero a quien pertenecía esa voz? Era de un soldado? O sería acaso el cazador que acababa de llegar? Volteo para verle...
La luz era muy escasa, a pesar de ser plena mañana, en esa parte del bosque parecía de noche. Solo había unas escasas aberturas entre las ramas de los árboles las cuales bañaban con muy poco el espacio donde estaba. Trato de ajustar su vista para ver a la persona que le hablaba. Pero solo pudo distinguir un par de ojos azules que le miraban con los ojos entre cerrados. No sabía por que al ver esa extraña luz en los ojos del cazador, la sensación de que le conocía de antes le embargo. Pero eso parecía imposible, ya que era la primera vez que estaba tan lejos de palacio. Es que se habrían visto en alguna parte antes? Quizá este era algún noble que habría ido a palacio?
Pero al ver bien las ropas del hombre frente a él, pudo distinguir que estas eran de gamuza, como las que usaban los arqueros de palacio. Y llevaba varios cintos al cuerpo, repletos de armas. Un cazador, eso era lo que era la persona frente a él.
Le sonrió nerviosamente para contestar de la forma mas tranquila que pudo, tratando de cubrir con su cuerpo la vista del cazador e ignorando ese extraño sentimiento de conocerle de algún lado.
-- Sobreviviré -dijo Duo bajando la capucha que aun cubría su cabeza.
Su larga caballera amarrada en una única trenza escapo de la capucha, dejando ver el color y la forma de su cabello. Así como los más hermosos ojos violetas que jamás se hubiesen visto en esa parte del bosque.
-- Eres una mujer? - pregunto molesto el cazador sin poder creerlo.
-- Claro que no! - dijo Duo molestándose por la forma en que el cazador lo veía - el hecho que traiga el cabello largo no quiere decir que sea una chica!
-- No lo digo solo por tu cabello - dijo el cazador pasando por un costado de Duo y viendo todas sus jaulas tiradas en el suelo - Pero que demonios??... - dijo parándose frente a las jaulas destruidas.
-- Eran tuyas? - dijo Duo sintiéndose nervioso. El Cazador volteo a verlo clavando sus ojos fríos en él. - Oh Diablos, nunca había visto unos ojos tan hermosos, pero tan fríos y peligrosos... - pensó Duo al ver los ojos azul cobalto del Cazador.
-- Que les paso a los animales dentro de las jaulas? - pregunto enojado el cazador.
-- He, este... - dijo nervioso comenzando a jugar con la punta de su trenza - tropecé con la cuerda que mantenía cerradas las jaulas y escaparon... - dijo riendo nervioso
El cazador paso su mano por su cara para terminar jalándose el cabello, se veía sumamente molesto, Duo se sentía muy nervioso, nunca había visto a alguien como él. Había tenido suerte de escapar de la jauría de soldados que le perseguía, pero la vista de este hombre parecía aun más peligrosa que los soldados de palacio.
-- Me has hecho perder mucho dinero - dijo tratando de calmarse el cazador.
-- Oh, lo siento - dijo Duo acercándose a él - te pagaré - el cazador clavo su vista cobalto en las pupilas violetas de Duo.
-- Me pagaras? - cuestiono sin creer.
-- Claro, te pagare hasta la última moneda - dijo Duo seguro, aun que había olvidado cargar con su bolsa de oro, pero en cuanto regresara a palacio... un momento!... No podía regresar a palacio!! Por lo menos no pronto.
-- Con que vas a pagarme? Pareces un vagabundo....
-- He, si, quizá, yo, este, pues bien. - dijo Duo de forma nerviosa tratando de no revelar quien era en realidad. Si el cazador quería pensar que él era un vagabundo, no lo iba a sacar de su error.
-- Entonces como piensas pagarme? - cuestiono de nuevo el cazador.
-- Con... con... con...
-- Con que?? - dijo furioso
-- No se!! Tampoco tienes por que gritarme, yo no tengo la culpa de que hayas puesto todas esas jaulas en medio del camino... - dijo Duo señalando las jaulas tiradas.
-- Si te das cuenta, las jaulas están a un costado de la pared de mi cabaña, no en medio del camino... - aclaro el cazador.
Duo giro su vista para ver las jaulas, se sintió nervioso de nuevo, que podía hacer para pagarle a este hombre todo los destrozos que había causado?
El cazador dejo vagar su vista por el desastre que el vagabundo trenzado había causado. Las jaulas estaban en el suelo, algunas estaban rotas. La comida que solía darles a los animales estaba toda regada. Cuanto tiempo se tardaría en volver a reunir todo lo que ya tenía? Y sumado a todo ello, debía reconstruir las jaulas y recoger todo... quizá esa era la solución.
-- Ya se como vas a pagarme - dijo el cazador viendo los ojos violetas del trenzado.
-- Ah si y como? - cuestiono Duo.
-- Me pagaras con tu cuerpo...
La mirada azulada de Traize vagaba por el cuerpo esbelto y alto del soldado joven que tenía frente a él. Por que debía creer en lo que decía? El era el único amigo que Duo tenía dentro de palacio que podía ayudarle a salir sin ser visto. Pero que pruebas tenía en su contra? Y si el soldado decía que el no lo había visto, quizá decía la verdad.
-- Bien Trowa, creeré en tu palabra - la mirada de Trowa pareció relajarse ante las palabras de su excelencia, sin embargo, este aun no terminaba - sabes que debes guardar lealtad a tu soberano Trowa, es la única función de un soldado: obedecer y cuidar de su señor.
-- Lo se, su excelencia. Por eso siempre he tratado de cuidar a Duo - Las palabras de Trowa cayeron como balde de agua fría sobre Traize haciendo que se pusiera de pie.
-- Pero Duo no es tu soberano, yo lo soy! - la mirada de Trowa de nuevo se endureció ante las palabras de Traize - cuando Duo se case, yo quedare a cargo del reino Low, es a mi, a quien le debes lealtad!.
-- Lo siento su excelencia - dijo Trowa sin realmente sentirlo. Traize le dio la espalda fastidiado, la platica con Trowa le había molestado. Pero aun tenía que encontrar a Duo.
-- Ve por Quatre y tráelo ante mi presencia!
-- En seguida su excelencia.
-- Duo no será el heredero de todo esto - murmuro Traize entre dientes al oír que la puerta se cerraba tras de Trowa y viendo por la ventana todo el vasto reino de Low.
Con renuencia había aceptado dejar vivos a los dos bebes, Miliardo le había convencido para llevarlos al palacio de Low y mantenerlos encerrados. Podía tener la tutela de ambos niños, ya que los dos se habían quedado sin parientes vivos que pudieran hacerse cargo de ellos. Y al tener él al heredero universal de los tres reinos, él se haría cargo del reino de Low en lugar del infante heredero.
Sabía que los reinos de Catalonia y Schbeiker tenían mujeres como princesas. Se había enterado por las parteras de las dos mujeres que las reinas no podrían volver a tener hijos. Eso obligaba a los reyes de esos reinos a conseguir príncipes para sus respectivas hijas. Una ves calmado el asunto de la muerte del Rey Low y su familia, pudo estableces un acuerdo con ambos reyes. Los matrimonios entre sus hijas con los príncipes de Winner y Maxwell. Mejor acuerdo no pudo lograr. Con la promesa de dar a los príncipes para sus princesas, los reyes de ambos reinos habían dado soldados para combatir en la guerra contra otros reinos. Con lo que ahora el reino de Low era mas grande al haberse sumado a sus tierras los reinos vencidos.
Claro que en cuanto Duo cumplió los quince, debió comenzar a firmar las leyes junto con él y eso había comenzado a fastidiarle. Pero tuvo que acceder a eso, ya que estaba en guerra con otros reinos y no podía ocuparse de los matrimonios de sus sobrinos. Pero ya estaba de regreso para hacer cumplir las leyes...
Pero ahora que todo estaba por cumplirse, cuando realmente él estaba por ser el soberano absoluto de Low, no podía permitir que Duo se escapara de casarse con Hilde. Por más que este se negara a la boda, debía casarse he irse. Nunca permitiría que subiera al trono de Low, Nunca!...
Quatre estaba nervioso en su habitación, sabía que mas temprano que tarde se darían cuenta de la desaparición de Duo de palacio y no sabía cual sería la reacción de su tío ante eso. Se paseaba de un lado a otro, le habían llevado el desayuno a su habitación cuando aviso que no bajaría a desayunar, no sabía como enfrentar la mirada de su tío al preguntarle por Duo. Sin embargo, su desayuno, prolijamente servido en una bandeja de plata, aun permanecía intacto.
Se sobresalto al escuchar como llamaban a la puerta con golpes fuertes y seguros. Sabía que era uno de los guardias. Su tío ya se había dado cuenta de que Duo no estaba?
-- Su majestad Quatre? - Quatre se relajo un poco al reconocer la voz de Trowa, se dio prisa en abrir la puerta y al ver los ojos esmeraldas del arquero sonrió ampliamente.
-- Buen día Trowa, pasa por favor - dijo Quatre de forma cortes, pero Trowa bajo la vista sin moverse.
-- Buen día su majestad. Su excelencia me ha enviado a buscarle para llevarle ante su presencia. - Quatre tembló un poco, ya lo sabría?, ya había descubierto la huida de Duo?
-- Ya lo sabe? - pregunto dudoso.
-- Si, su majestad - respondió Trowa viéndolo a los ojos - sabe que Duo no estuvo toda la noche en su habitación, pero no sabe que salió de palacio - Quatre suspiro aliviado al escucharlo.
-- Que bueno que no le dijiste, yo tampoco le diré nada - Trowa solo asintió con la cabeza e hizo un ademán para indicarle a Quatre que lo siguiera.
Traize no había obtenido nada con Quatre tampoco, el príncipe Winner también había dicho que no vio a Duo la noche anterior, sin embargo algo le decía que tanto Trowa como Quatre mentían en sus afirmaciones.
Miliardo regreso al palacio después de haber buscado en los alrededores, nadie parecía haber visto al príncipe Duo, sin embargo lo que contaban unos de los soldados que habían salido temprano llamo su atención.
Un vagabundo trenzado decía ser el soberano de Low. Todos lo consideraron loco, pero cuando pregunto si este se encontraba en las mazmorras, los soldados se habían sentido contrariados al informarle al capitán que este se había perdido en el bosque de las ánimas.
Ahora le correspondía averiguar más sobre ese supuesto vagabundo trenzado. Algo le decía que no era otro más que el príncipe Duo Maxwell. Eso quería decir que Duo estaba fuera de palacio y para mayores señas, perdido en el bosque negro de las ánimas.
Continuara...
Notas de la Autora:
Espero que vaya mejor y que les este gustan. Consideren que este fic lo estoy escribiendo al mismo tiempo que Juego por un Beso.
Mil gracias a mi amiga Claudia por darme ideas para desarrollar la trama de este fic.
Ya saben, comentarios, sugerencias, tomatazos, todo es bien recibido en maryluz_mty@yahoo.com
Review Contest:
Uru Yuy: Sigo trabajando en el de Juego, sigo trabajando. Ya llevo como 30 hojas y aun no llego al juego, jejejejeje. Pero Mientras aquí les dejo este otro capitulo. No creas que le estoy dedicando tiempo a este fic, lo que pasa es que ya lo tenia en la pc desde hace meses y solo le corregí algunas cosas. Así que espero también te guste este otro capitulo.
Miaka Yuy1: Lo del bebe, jejejeje. Pues las historias se irán contando poco a poco. Con forme vayan pasando los capítulos se ira viendo mas de la historia que se centra sobre los chicos G. Mas en Heero y Duo, como siempre, jejejeje.
Terry Maxwell: La habilidad de Loga, nop. Otra mas, jejejeje. Eso lo puedes determinar por el hechizo que lanzo la mama de Lady One. Allí te deje otra pista, jejejeje. Y sobre la comida, pues ya viste lo que deberá hacer Duo?, mmm, nos sean mal pensados!!!
Angeli Murasaki: Que bueno que te gustan este tipo de historias. A mi también me encantan!. Ojalá este capitulo también haya sido de tu agrado.
Denisse: Ah!, deja te explico, jejejejeje. Traize quiere que Duo y Quatre se casen para que se vayan del reino Low y él quedarse con todo. Pero si Duo no se casa y se queda en el reino, en 3 meses subirá al trono como Rey de los reinos conquistados por Traize, incluso. Quatre sigue siendo príncipe del reino Winner y heredero en línea del reino Low también. Si Duo Faltara y Quatre no se casa con Dorothy, sería él quien subiría al trono al cumplir los 21. Pero el soberano que tiene mayor poder, es quien reine sobre el reino Low. Por eso Traize quiere mandar a otros reinos chicos a sus sobrinos. Ojalá me haya dado a entender -_-¡
Angel de Luz: Bueno, ya apareció Heero, como lo ves en cueros!!!, digo, con gamuza, jejejeje, al fin y al cabo cueros no??. Ojala este cap también te guste. Saluditos a tu guardiana Diamond!.
Itzukiai: Fabyyyyy!!!!!, que bueno es verte en este sitio amiga. Yo no se que tanto he cambiado del fic el anillo a este ultimo, creo que eso lo saben más los que han leído mis primeras historias y estas, jejejejeje. Aun que siguen sin gustarme ninguna de las que he escrito. Pero me alegra que a ustedes les gusten. Y si, Tu y Claudia son las culpables de que haya caído en esto del yaoi, jejejejeje. Tu fic de Apasionadamente tuyo fue el primer yaoi que leí. Gracias amiga por todo tu apoyo.
Nakuru Tsukishiro: Veamos que se le ocurre a Traize para solucionar la huida del trenzado, jejejeje. Esperemos que no sea adelantar la boda de Quatre, fíjate, eso no se me había ocurrido, jejejeje. Duo debió haber estado muy cansado de tanto caminar para haberse quedado dormido en el bosque, jejejeje. Ojala te haya gustado este cap también.
Aguila Fanel: Ojalá sea de tu agrado. Y muchas gracias por tus palabras para Juego. Yo espero que el ritmo de las cosas de esta otra historia les guste.
Hotaru Chan: Pues saber quien entrara al reino será algo que deberán averiguar a lo largo de la historia, jejejeje. Les he dejado solo algunas palabras de la profecía, para que ustedes puedan irse imaginando las cosas con forme pasen. Pero detener la profecía es algo de lo que deberán encargarse los malos de la historia. Así que nada esta escrito aun.
