Un incidente y confesión
Digimon no me pertenece
Pareja: Takato y Ruki
Proyecto 1-8, escribe a partir de una imagen: 222 Chica en ropa interior desvistiendo a chico. Chia Moon.
—¡No se te ocurra abrir los ojos! —gritó molesta mientras el joven cierra los ojos con las mejillas sonrojadas —. Ash porque solo yo puedo ayudarte ahora.
—Perdona Ruki pero no fue mi culpa —se queja el joven con las mejillas sonrojadas —. Sabes que sin mi brazo derecho soy un inútil —lo último lo dice mostrando la férula en su brazo.
—¡Claro que sí lo sé! —grita mientras le desabrocha la camisa —. Nadie te dijo que te tiraras al agua para rescatar a ese cachorro.
—Pero se estaba ahogando —dice un poco molesto.
—Al igual que tú cuando te metiste en el agua Takato —el cierra los ojos con más fuerza esperando el golpe en la cabeza que no llega —. Ahora no solo tengo que ayudarte a vestir, sino que además cuidar un cachorro.
—Debía salvarlo —no puede evitar sonrojarse al sentir los dedos de Ruki sobre su piel —. Estaba en problemas.
—Alguien más podía hacerlo —le responde mientras le quita la camisa —. Además, siempre te metes en problemas por ayudar a otras. Desde el día en que nos conocimos, solo he estado en problemas por tu culpa.
Takato no responde y se queda en silencio mientras piensa en las palabras. Era verdad que siempre se metía en problemas en la escuela por dibujar siempre en clase y después de conocer a Guilmon su vida era solo problemas. Pero de no haber sido por él, jamás hubiera conocido a la chica más problemática y leal del mundo. Era cierto que estuvo enamorado de Juri toda la primaria y secundaria, era todo diferente ahora. Ruki siempre estuvo con él en todo y apoyándolo aun cuando consideraba que todo lo que hacía era estúpido. Y no fue hasta hace unos meses que había comprendido que se había enamora de ella, aun sabiendo que Ryo era su novio. Así que se quedó callado y simplemente se convirtió en su confidente y la persona más cercana a ella.
—Pero fueron esos problemas lo que lograron que te conociera a ti y a los demás —dicen aún con los ojos cerrados. Es demasiado tímido y educado para hacer algo de esa magnitud —. Así que no me arrepiento de ello porque de no haber sido por Guilmon, jamás hubiera encontrado a mi mejor amiga.
—Amiga —susurra cuando termina de quitarle la camiseta blanca.
En el momento en que lo ve sin camiseta siente como sus mejillas se sonrojan. Takato ni siquiera se quitaba la camiseta para el mar o la piscina. No era el mejor cuerpo, de hecho, era un poco delgado a comparación de Ryo, pero el hecho de trabajar en la panadería le había formado unos brazos y espalda fuerte para cargar las bolsas de harina. En ese momento se quedó allí sin moverse, pensado en acercase y besar sus labios. Ella nunca tuvo el valor de contarle que había terminado con Ryo porque se había enamorado de su mejor amigo o el hecho de que las hormonas la estaban traicionando en esos momentos.
—Donde está la ropa tuya —pregunto mientras recorría la habitación con la mirada evitando ver el torso desnudo del joven —. Tengo que ponerme algo seco antes de que me agarre un resfriado.
—En la puerta de la izquierda —dice señalando — Pude haberte pasado ropa limpia antes de que te comenzaras a desvestir y me obligaras a cerrar los ojos.
—No pienso enfermarme, más ahora que tengo una sesión de fotos el fin de semana —responde mientras abre la puerta.
¿Sesión de fotos? En ese momento recordó la sesión a la que la acompaño unos meses atrás y no pudo evitar sentir el calor por todo su cuerpo. Era sesión en traje de baño y casi no logra controlar sus hormonas ese día y al parecer ahora le es muy difícil. Sin pensarlo dos veces abre los ojos en el momento en que escucha como ella mueve las cosas de su armario para quedar observándola. Ella lleva ropa interior blanca que se ajusta perfectamente a su cuerpo de modelo, logrando que Takato se paralice por completo. Ella da la vuelta y lo observa atónita. Su primer impacto fue mirar lo sonrojado que estaba. No era la primera vez que la veía con poca ropa, pero si la primera que la veía solo con ropa interior (extrañamente un vestido de baño es más normal que la ropa interior). Lo segundo que hizo fue bajar la mirada y confirmar sus dudas. En ese momento no solo se molestó, sino que además le tiro la prenda que acababa de tomar al rosto de Takato, logrando así que el joven regrese a la normalidad y se diera cuenta del problema en el que se metió.
—Eres un idiota como todos —dice furiosa —. Pensé que eras diferente.
—De que rayos… —en ese momento pudo sentir muy bien a lo que se refería, porque se puso la prenda en su miembro que se encontraba erecto —. Disculpa, pero tampoco soy gay para evitarlo —se da cuenta la magnitud de sus palabras —. Lo que quiero decir es que…
—Olvídalo Takato —dice mientras se pone la camiseta de beisbol de Takato —. Al final, hasta mi mejor amigo sigue siendo un hombre después de todo.
—Te equivocas en eso —su voz es firme y la sorprende —. Es la segunda vez que me pasa esto. Y las dos veces han sido por tu culpa.
—¿De qué rayos estás hablando? —dice entre molesta y sonrojada.
—¿Sabes por qué me pusieron la férula? —dice acercándose lentamente y ella solo lo niega —. Porque un idiota te tomó fotos mientras te cambiabas. Le rompí la nariz y el mi brazo. Por suerte seguridad llegó a tiempo y lo sacaron, quedándome con su teléfono. Lo revise después de llegar a mi casa para ver que fotos había y era una tuyo en ropa interior. Simplemente sucedió lo mismo que ahora.
—¿Por qué eres un hombre? —dice molesta y agradecida. Porque, aunque sea un pervertido, sabe que siempre la va cuidar.
—Porque soy celoso y posesivo con la chica que amo —dice sin pensarlo. Ya no hay marcha atrás —. Sé que soy un idiota y todo lo opuesto a al gallardo príncipe que te mereces. Pero tú eres la única persona que hacer que no tenga control sobre mí. Me di cuenta de que tú eras la culpable de que no haya podido tener una relación formal con nadie, porque siempre estabas en mi cabeza. Sé que somos opuesto, pero no considero un solo día sin tenerte en mi vida. Sé que estás con Ryo y todo eso, pero tenía que decirlo. Te amo.
—Terminé con Ryo hace dos meses —dice sonrojada —. Le dije que no podía seguir con eso, porque era verdad que me gustaba, pero jamás lo amé. No como te amo a ti.
En ese momento Takato no puede evitar sorprenderse y sonreír como un niño pequeño al mismo tiempo. No le importó el hecho de aun tener el pantalón mojado o que Ruki estuviera solo con su camiseta, porque corrió para abrazarla y besarla en los labios. Era la sensación más cálida que había sentido en su vida. Como si el primer beso fuera ese y no los demás. Ella sin pensarlo dos veces lo empujo hacía ella para intensificar ese gesto de amor. Solo se separaron hasta que el aire les falto.
—Creo que seguiré rescatando cachorros en peligro, si eso me deja tenerte de esta manera —dice mientras le da un suave beso.
—Yo te avisaré cuando toque rescatar cachorro —dice mientras lo empuja suavemente —. Pero por ahora ese nivel no está permitido. Aún no los has rescatado jugador —señala por último la entrepierna del joven.
El joven se rie y se lleva algo de ropa para el baño. Al cerrar la puerta, Ruki no puede evitar sonreír y oler la camisa de Takato. En ese momento aparece el culpable de todo es meollo.
—Te debo una pequeño Guilmon —dice mientras le rasca las orejas —. De no ser por ti jamás hubiera escuchado los sentimientos de Takato.
