- Bella, Edward…Lo siento mucho.

El tiempo paro, para mí por lo menos, en esos segundos en los que procese lo que Carlisle acababa de decirnos. No podía reaccionar, no me podía mover; incluso, no podía respirar, me costaba muchísimo. Sentí como tibias lagrimas viajaban y bañaban mis mejillas, sin ningún refreno.

Mi instinto de supervivencia, me decía que no, que Carlisle estaba equivocado, que no era cierto; que los bebés estaban bien, dentro mío, creciendo y creciendo; yo solo había sufrido una descompostura mas fuerte que las normales, solo eso…yo…no los había…

No me animaba ni a decir la palabra; me daban mas ganas de llorar; mi reflejo fue mirar a Edward, y lo que vi fue, sencillamente, extraño. Lo que me enojo.

Primero, parecía que, por la expresión de Edward que se moriría en cuestión de segundos (si fuera posible), veía su rostro afligido, terriblemente dolido por la noticia. Pero después, miro a Carlisle, a su padre…y su ceño se relajo totalmente, y comenzó a sonreír.

- Edward, que demonios te parece gracioso?.- pregunte bastante histérica. Acababan de decirnos que habíamos perdido a los niños, y el ya estaba sonriendo como si nada. Esto era el colmo. Me aferre de su brazo con fuerza, quizás con la intención de hacerle daño. Que tonta.

- Me rio, cariño, de tus reacciones exageradas y demasiado anticipadas.- me costo entender, en mi dolor y locura, lo que Edward acababa de decirme.

- Quieres decir, que ellos están…están…?.- no podia decir la palabra, pues nuevas lagrimas, esta vez de alegría, empañaban mi visión de mi perfecto ángel, en esos momentos sonriendo hacia mi.

- Si, mi amor, los bebés están bien.

- Edward!

Me tire a los brazos de Edward, sin notar siquiera que casi me arranco el suero del brazo, sin notar que gracias a mi torpeza, casi me enredo en sabanas y me estrello con el suelo ( de no ser por un par de hábiles y pálidos brazos). Aterrice en los hermosos brazos de mi amado, y mientras lloraba de emoción, sentía como me acariciaba la cabeza.

De golpe, me di cuenta de que Carlisle habia dicho algo de que lo sentia mucho. Que era lo que sentia?

Me desaferré, no sin cierta reticencia, de mi angel inmortal, y me dispuse a mirar fijamente a Carlisle, que nos miraba con una sonrisa nerviosa en los labios. Escuche la risita ahogada de Edward a mis espaldas.

- Alguno de los dos podría explicarme, que pasa aquí?.- dije un poco mosqueada. Me sentía feliz de que todo estuviera bien, pero a la vez me sentía molesta porque ellos estaban siendo participes de una pequeña fiesta privada (en sus mentes) de la que yo estaba afuera. Me debían una explicación.

- Veras, Bella.. comenzó Carlisle ceremoniosamente.- Llegaron los análisis que mande a hacer con tu sangre, por un lado…y me temo, que a partir de eso surgieron dos problemas.

Lo mire fijamente esperando a que continuara. Edward se apoyo detrás mío, quizás creyendo que de un momento a otro me desmayaría de vuelta.

- El primer problema, fue que notamos algo extraño en tu sangre, que explicaria que es lo que paso, y por que pudiste quedar embarazada.- Se revolvió los cabellos.- ahora pasare a explicarlo. Pero antes, debes…saber algo Bella.

- Oh, Dios Carlisle…no me asustes. Que paso?.- ya me esperaba cualquier cosa. Cualquiera.

- Digamos que…tu padre, estuvo viendo los resultados, y…bueno, no pude ocultárselo. Lo siento Bella.

Vale. Esa no me la esperaba.

Un calor, bastante parecido al que experimentaba cuando Edward me besaba, dejándome sin respiración, pero en esta ocasión, multiplicado por mil, se extendió desde mi cuello, ascendiendo por mi cara, hasta las raíces de mis cabellos. Charlie lo sabía. Ya sabia que estaba embarazada. De Edward.

Me entro la desesperación, y mire a Edward, quien me miraba con aire divertido (seguro había notado mi sonrojo); es que no entendía? Charlie vendría a por el, trataría de sacarle todas y cada una de sus tripas, dispararle…Dios Mío, si cuando volvió después de aquella…vez, no lo dejaba entrar a casa, no me quiero ni imaginar ahora, que Edward…me habia embarazado. Obviamente, mi padre atribuiría toda la culpa en el. Quizás hasta lo acusara de violación, de secuestro, de dominarme…

- Bella, cálmate. Ninguno de los pensamientos de Charlie es homicida. Hasta ahora.- susurro mi ángel, como si me hubiese leído la mente. Me tendió su mano a modo de apoyo.

- Esta bien. Solucionado esto…- Carlisle empezó a ojear unos papeles.- pasare a explicarles todo. Desde el principio.

Nos dispusimos a escucharlo con toda atención. Note la tensión de Edward a mi lado.

- Bella.

- Si?.- ya me estaba asustando.

- Recuerdas el día en que James te mordió, que Edward intento sacarte toda la ponzoña?.- me dijo con tono serio.

- Si…supongo.- no me gusto como había empleado la palabra "Intentó".

- Bueno. Edward intento sacártela, pero al parecer, cierta…porción de ponzoña quedo viajando en tu sangre y organismo de manera latente.- levanto una mano viendo que yo lo iba a interrumpir, presa del pánico.- no te preocupes. La Ponzoña, por alguna razón que desconozco, quizás efecto de tu don al ser inmune a ciertos poderes, evito que esta te infectara del todo. Tu sangre no es la misma que hace 3 años. Ha cambiado de conformación.

- Que ha cambiado?.- notaba como Edward estaba cada vez mas tenso, pegado a mi lado como una estatua perfecta.

- La conformación de sus glóbulos rojos. Cambiaron los antigenos de reconocimiento.- estaban mareándome. Lo único que quería saber, es que me había pasado esta vez. La suerte parecía esquivarme constantemente… siguieron discutiendo un rato mas acerca de cosas que ni siquiera me molestaba en prestar atención, hasta que se callaron nuevamente.

- Bien. Eso explica porque quedaste embarazada, Bella. Al cambiar la conformación de tu sangre, de tu organismo en general (latentemente), fuiste…compatible con Edward.- volví a sonrojarme, a lo que Edward rio ampliamente. Le lance una mirada asesina.

- Carlisle…podrías explicarme que paso ahora?.- le pregunte sin desquitar la vista de mi ahora odiado ángel.

- Oh si. Chicos, préstenme atención, porque esto…es grave.

Otra vez los calores. Otra vez la desesperación. Otra vez la tensión de Edward.

- Parece ser, que la condición de los bebés es sumamente delicada. Bella, es normal que te sientas cansada, pues ingieren gran parte de tu energía; después de todo, no puedo asegurártelo aun, pero presiento que los bebés son mestizos.- Mestizos?.- Mitad humanos…mitad vampiros.

- Oh Dios Mío! Existe eso?.- mire a Edward, quien miraba a Carlisle igual de trastornado que yo.

- Parece ser que así es.- sonrió Carlisle.- Por lo que, Bella: tu embarazo es de altísimo riesgo, pues no podemos asegurar que provocaría un aborto y que no.- se me retorció la tripa al escuchar eso.- Así que…algo que me dice que tendrás que hablar seriamente con tu padre. No podrás ir a Alaska. Y no solo eso, sino que tendrás que cuidar tu dieta, tus actividades…en resumidas cuentas, absolutamente todo.

- Que?!.- grite, loca, mientras Edward volvía a reírse a mi lado.- Como que no? Pero si Edward ya pago…

- Oh, tonta Bella! Por el dinero no te preocupes. Cuantas veces te lo he dicho?.- me dio Edward al oído. Me encantaba sentirlo tan cerca…

- Y por cierto.. dijo Carlisle, tomando el picaporte de la puerta, y abriéndola.- Nada de cosas insalubres.- diciendo eso, salio disparado de la habitación, cerrando la puerta de un portazo, mientras un florero se estrellaba en ella, destruyéndose.

- Por que hiciste eso, Edward?

- Por lo que dijo. O mejor dicho, lo que pensó.

- Que pensó?.- realmente estaba confundida.

- Ay Bella…que puede ser insalubre para los bebés, una actividad que compartamos?

- No lo se.

Para mi desesperación, y gran regocijo, Edward se acerco a mi cama, me tumbo en ella, y se acomodo a mi lado. Comenzó a recorrerme el cabello con una mano, mientras su nariz hacia lo propio con mi barbilla. Ya me costaba respirar.

- No te das una…leve idea, Cariño?.- pronuncio muy cerca de mi boca. Ya no respiraba.

- Si…creo que…

- Oh, si que lo sabes…- murmuro contra mis labios, y luego me dio un suave beso que me subió todos los colores.- Sabes que seré un novio y padre muy…obsesivo, protector, y autoritario a partir de ahora, verdad?

- Aja…- no podía responder otra cosa. Edward estaba descontrolando mi corazón….

No pude continuar la frase.

La puerta se abrió de un golpe, estrellándose contra la pared contraria.

Charlie estaba en el umbral.

Oh

Dios

Mío.


Holaaaa!!

en primer lugar: nunca pense que produciria tanta desesperacion!! me alegro que asi seaaXD porque quiere decir que les gusta:D

igual...no se fien...muajaajaj

en segundo lugar:

Pamela, lo de los...Aromas, ya lo diran mas adelante, a no desesperar...yo no dejo nada suelto, es verdad que por ahi no lo digo, pero siempre lo termino diciendo despues XD; igualmente, hiciste bien en preguntar...pero te dejare con la dudaXD Y con respecto a eso de que hice referencia a un solo bebé...no me di cuenta que lo hice tan prontoXD pero tiene su explicacion...a esperar... (me debes odiar)

good-couples: Ya se que me odias!! y con ese comentario de "no se fien" se que vas a odiarme mas!! pero me encanta que lo hagas!XDD

ya saben: los comentarios son mi sueldo, y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue XD

y esta es la seccion en la que doy pena:

" Profesion, Amos de casa", "Sueña Conmigo, mi valiente leona", los estan esperando! con respecto a la actividad grupal...va a salir mal, en cierto sentido...los dejo con eso

Nos leemos!!

:Alice: