Bella POV
Me desperté realmente sudada. Estaba en una habitación bien iluminada, pero realmente solitaria. No veía a Edward por ninguna parte. Por lo que, naturalmente, comencé a desesperarme. No podía recordar que era lo que había pasado, que me había provocado el nuevo y ahora normal desmayo. Me dolía mucho la cabeza, y sentía una pesadez en el cuerpo que me impedia moverme de mi actual posición.
Rápidamente, y sintiendo como si me hubiesen echado un balde de agua helada por toda la espalda, recorde lo que habia pasado.
Charlie. Edward. Alejarme. Bebés.
Oh, Dios Mío.
No podía creerlo! Ahora todo encajaba, porque Edward se ponía cada vez mas tenso a medida que papá y yo íbamos avanzando en la conversación…Charlie había mantenido sus pensamientos ocultos, inconsciente aun si de que Edward podía leerlos, hasta el momento de decírmelo. Por eso había estado tan calmado. En todo el tiempo entre que el se descompuso cuando se entero y Carlisle lo llevo a una habitación aparte, y entre que yo me recuperaba de los ataques de los Cullen en mi habitación, papá había hablado sin dudas con Renee. Y claro, ella a su favor, enloquecida con la idea del matrimonio…ahora ni siquiera quería imaginarme como estaría con lo del embarazo. Seguramente volando hacia aquí.
Se me contrajo el pecho y tuve una sensación horrible en el estomago. Papá no comprendía por lo que estaba pasando; yo realmente quería tener esos bebés, a pesar de todo lo que había pensado anteriormente con respecto a los niños y a los matrimonios prematuros…si el solo hecho de que yo estuviera embarazada de dos pequeños niños (en lo que residía, estaba segura, según el…el mayor problema no era que yo estuviera embarazada, sino embarazada de Edward…era allí la cuestión) podía llegar a provocarle un paro cardiorrespiratorio, no quería ni pensar lo que podría llegar a pasar si además le informara que los niños no solo eran hijos de Edward, sino que también, y para agregarle emoción al asunto, eran mitad vampiros. Oh, eso si seria digno de ver.
No podrían moverme de aquí.
Eso estaba clarísimo. Papá ni mamá tenían derecho ya de disponer de mi voluntad como si fuese una muñeca; esta bien, y entendía su preocupación, y el pánico que les provocaba…pero yo era feliz tal y como estaba, y además…era lo suficientemente madura como para andar repitiendo lo que ellos habían hecho de jóvenes.
Lo que me hizo sentir un frío repentino.
Me encontraba sola en la habitación. Totalmente sola.
Realmente, necesitaba del apoyo de alguien en ese momento; habría necesitado que alguien estuviese ya en la habitación para cuando yo despertara, alguien que me dijese que todo estaría bien, que nadie me tocaría, que se quedaría conmigo…en fin, alguien que me diera apoyo moral, pues en realidad me sentía un poco devastada.
¿Dónde estaba Edward? El siempre estaba cerca mío en momentos así…me extraño sobremanera que no estuviese aquí, junto a mi cama.
Quizás el pensamiento era un poco egoísta, pero realmente estaba acostumbrada a…sentirlo cerca de mí.
Los demás Cullen, no menos importantes, tampoco estaban allí.
Intente sentarme en la cama, para tomar un vaso de agua. Necesitaba hablar con Charlie, tranquilizarlo…y la parte mas dura: hablar con Renee. Seguramente, además de intentar llevarme de los pelos a Phoenix otra vez, me acusaría de traidora (por no haber hecho caso a todos sus consejos anti matrimonio y anti niños antes de los 20 años), de irresponsable (por lo mismo) y lo peor, de mala hija ( pues aun no había tenido tiempo de contarle nada, y se había tenido que enterar por Charlie que…imaginando la sutileza con la que le dio la agradable noticia, mi madre debe haber creído que además de estar embarazada, estaba por planear la destrucción mundial en pocas horas). Debía de estar fuerte para cuando ella llegara.
Logre llegar por fin al vaso con agua, y vi mi celular junto a el. Me extraño, pues nunca lo llevaba conmigo. Sonreí para adentro. Edward había tenido el detalle de dejármelo, quizás para que le avisase cuando despertara. Lo tome, y cual fue mi sorpresa, al notar que el celular tenia una pequeña notita pegada, y la caligrafía, perfecta, no era de Edward.
"Lo siento, Bella. Nunca espere que tu padre te dijera algo así. Lo mejor que puedes hacer ahora, es descansar y tomar los medicamentos que deje junto al vaso de agua. Lamento pedirte que los tomes por vía oral, pero no quise esquiciarte por vía intravenosa.
Pasare dentro de un par de horas,
Si necesitas algo, deje el celular para que me avises,
Carlisle".
Gire mi cuello, y allí estaban las pastillas. Una roja, y una rosada. Agradecía que Carlisle se hubiera tomado la molestia de pensar en mí tan detalladamente. No solo me había dejado el celular por si acaso, sino que también me había dado a elegir las pastillas, y no la vía intravenosa, que dejaba de por medio una aguja que seguramente lo único que conseguiría seria descomponerme más.
Rápidamente tome las pastillas con el agua que quedaba, y me recosté nuevamente.
Abrí el celular. Las 3:30… de la mañana?! No podía creerlo! Ni siquiera sabía que hora era cuando con Edward intentamos comunicarle a mi padre sobre los niños…pero, demonios…pasó bastante tiempo.
No sentía voces en el pasillo, lo que me dejaba claro que ni Charlie ni Renee estaban al asecho…aun. Los Cullen tranquilamente podían hablar sin ser escuchados, pero estaba segura de que si estuviesen fuera, hubieran escuchado que había despertado.
Genial. Me encontraba sola.
Y eso me hizo enojar un poco.
¿Dónde demonios estaba Edward?! No es que estuviera enojada con el, pero me sentía enojada y frustrada con la situación. No quería estar sola, no en este momento.
Comencé a mirar el directorio del celular. Encontré rápidamente el número de Carlisle, pues venia después que el de Alice y Ángela. N sabia que hacer. Por un lado, quería marcar ese numero, y así ya no estaría sola…pero por el otro…no quería molestar a Carlisle, quien seguramente o estaría trabajando, o estaría tranquilo en su casa.
Fruncí el ceño. ¿ Por que debía llamar a Carlisle?. Subí el botón, y marque el numero de Alice. Sonaba, sonaba…y sonaba. No atendía nadie. Probé un par de veces más, con el mismo resultado.
Probé con Edward, Emmett, y Rosalie. Tampoco. Nada. Me encontré con que me estaban empezando a subir los calores. ¿ Por que nadie me contestaba? Habian complotado en mi contra, para dejarme sola y abandonada?
Marque el número de Carlisle. Estaba desquiciada.
Sonó, sonó…Bingo!
- Bella, sucedió algo? Te sientes mal?.- pregunto la voz preocupada de Carlisle del otro lado. Por alguna razón, su voz me reconforto de tal manera, que se me bajaron todas las preocupaciones.
- No, me siento un poco…sola.- parecía estupido, pero así era. Me daba vergüenza admitirlo.
- No te preocupes.- soltó una pequeña risita.- termino con unos papeles y voy para allá. No te muevas.- y corto.
Creo que ni siquiera espere más de 2 minutos, cuando Carlisle entro por la puerta, despacio, intentando quizás no asustarme. Me sonrió amablemente, y yo tuve que devolverle el gesto. Realmente me calmaba mucho su presencia. Se aproximo, y se sentó a mi lado, en la cama.
- Como te sientes?.- sabia que la pregunta iba con doble sentido. El sabia que me encontraba bien físicamente…
- Mal.- respondí sinceramente.
- Quieres contarme?
- Donde esta Edward?.- pregunte abruptamente, recordando que el era su padre. Rápidamente me arrepentí por mi tono desesperado.- No quise decir que…
- No te preocupes. Entiendo que desees hablar con el y no conmigo, pero lamento informarte que será imposible por ahora.- lo mire con pánico.- No me malinterpretes. El y los demás están bien. Simplemente, salieron de caza.
- Todos juntos?.- pregunte extrañada. Siempre se turnaban para salir de a dos o de a tres. No todos juntos.
- Así es. Edward y Jasper no tenían que ir, pero desdieron acompañarlos…Edward para despejarse un poco, antes de que destruyera todas las instalaciones del hospital, y Jasper, antes de que gracias al ataque de Edward y a la desesperación de Alice por las ropas de la ahora nueva niña se volviera completamente loco y terminara haciendo alguna locura..- me sonrió amablemente.
- Entiendo…- bueno, era obvio que Edward tenia sus motivos…aun así, me sentía sola, como si me hubiese abandonado.
- Entiendes, pero no lo aceptas, verdad? Mira, no estas sola. Esme y yo aun estamos aquí, y creo que tu papá se ha calmado ya, si quieres hablar con el yo…
- No!.- sin pensar lo que estaba haciendo, por supuesto que no estaba pensando, me tire en brazos de Carlisle. Este instantáneamente me rodeo con sus brazos fríos, pero reconfortantes, y acariciaba mi espalda pausadamente, mientras yo lloraba acurrucada en su pecho.
- Quieres irte? Ya no necesitas estar aquí.- me dijo en un murmullo.
- No quiero ir a casa. No ahora.- realmente no querría encontrarme ni con Charlie, ni mucho menos con Renee. No en ese momento.
- No te preocupes. Puedes venir a casa hasta que los chicos vuelvan.
Y así fue como entre que se me paso el ataque de histeria, que Carlisle me dio de alta, que llegue junto a Esme, y que me acomode en la cama junto a ella ( Carlisle había insistido en que pasara un rato con Esme, que ella me ayudaría…), habían pasado ya 2 largar horas. Ya me sentía cansada otra vez, como si hubiese corrido una maratón gigante.
Esme me ayudo a acomodarme, y me contó cosas de cuando ella estaba embarazada. No obvie que todo lo que me decía eran cosas felices, y no relacionadas con la perdida de su bebé; lo agradecí internamente profundamente.
A la media hora, en la que yo ya estaba entre este mundo y el mundo de Morfeo, Carlisle golpeo la puerta, y entro casi sin hacer ruido.
- Bueno, Bella. debo informarte que a pesar de todo lo que ha pasado, y de ser un embarazo poco avanzado, programe la primer ecografía.- me miro sonriente, y pude notar que lagrimas se arremolinaran en mis ojos. Me sentía emocionada por la ocasión.
- Cuando…será?.- pude articular en un susurro.
- La semana que viene.- me miro sonriente, y se acerco a la cama. No pase por alto que su expresión cambiaba lentamente a una de preocupación.
- Que paso, cariño?.- pregunto preocupada Esme, quien me sostenía los hombros, dándome su apoyo.
- Bueno…veras, Bella. hace un rato, llamo tu padre…- me desespere.- tu madre ha llegado al aeropuerto. Fue a buscarla.
- Oh, Dios Santo.- me entro el pánico. Yo, siempre haciéndome la valiente…he aquí lo que pasa cuando haces todo lo contrario a lo que tu madre te dice durante toda tu vida.
- Bella.- Esme me hablo y voltee a verla.- quiero que sepas, que si no te encuentras en condiciones de hablarlo con ellos ahora, o necesitas un tiempo para ti, no estas obligada a ir. Puedes quedarte con nosotros todo el tiempo que quieras, o que consideres necesario para poder afrontarlos.
- Gracias, Esme.- se me volvieron a llenar los ojos de lágrimas. Estaba demasiado sensible últimamente. Carlisle se paro, y acercándose a la puerta, me dijo:
- Es verdad, Bella. tu eres parte de la familia, y como tal te protegeremos.- y salio de la habitación, cerrando la puerta detrás.
- Bella…tus padres no te preocupan tanto. Por lo que te conozco, se que esa carita tiene otro nombre.- me dijo Esme. Ella sabía todo, siempre.
- Me siento sola, Esme. No se si…no se si esto podrá funcionar.
Realmente, me sentía abandonada.
Holaaa!!
como estan, tanto tiempo?? espero que no hayan pensado que abandonaba la historia!!XD
me encontraba de viaje, y no tenia PC...por eso me fue imposible actualizar antes.
espero que les guste esto!! es un poco lo que quiero reflejar que pasa...se vienen tiempos oscuros para Edward y Bella ( muajajajaja).
ya saben: los reviews son mi sueldo, y es la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue
cualquier duda, o sugerencia: a reviews!
nos leemos!!
:Alice:
