CAPITULO 9

Una batalla se llevaba a cabo en los límites de las tierras del oeste. Centenares me mounstruos de la clase más baja parecían no tener fin y por supuesto que Inu-no-Taisho, Sesshomaru, Inuyasha, Miroku, Taishi y Koru los eliminaban en un dos por tres.

-esto no tiene fin-decía Miroku mientras arrojaba varios pergaminos.

-tienes razón-le contestaba Inuyasha.

-bakusaiga-escuchan todos mientras se cubren de los trozos que caían en pedazos.

-por qué hiciste eso pudiste matarnos Sesshomaru-grita furioso Inuyasha.

-eres tan estúpido que no te das cuenta que es una trampa.-dice el daiyokai guardando a tokijin.

-a que te refieres-pregunta Inuyasha.

-es muy obvio joven príncipe-responde Kuro-durante estos días nos han enviado mounstruos de mayor poder y ahora nos envían esto.

-además que en esta ocasión los enviaron a los límites de las tierras-dice Taishi

-tienen razón se encargaron de enviarnos lo más lejos posible-dice Miroku analizando las palabras dichas por todos.

-pero por que harían eso-pregunta Inuyasha.

-para atacar el castillo sin ninguno de nosotros-responde Inu-no-taisho golpeando un árbol-y para nuestra desgracia fuimos un blanco fácil.

-ay que apresurarnos-dice Sesshomaru volviéndose una esfera y desapareciendo seguido de los demás.

X-X-X

-¡son demasiados Kagome!-grita Sango al esquivar un ataque-no creo que aguantemos por mucho tiempo, además son muy fuertes- decía mientras recibía su hiraikotsu.

-lo se Sango, los soldados se comienzan a cansar y no quiero más heridos, ni mucho menos muertes-decía Kagome lanzando flechas-jamás había visto unos youkais tan fuertes.

-cuidado sango-grita la azabache tirando a su amiga para evitar que la hirieran.

-gracias Kagome-le dice una cansada Sango, mientras se levantan para continuar luchando.

-"tengo que hacer algo" pensaba Kagome al mirar el panorama, cuando de pronto un dolor en el pecho se hizo presente haciendo que cayera al suelo "ahora no por favor, pero que es esta sensación".

-¡Kagome...!-gritaba Sango, pero esta no la escuchaba, solo se podía concentrar en un youkai que se veía a lo lejos sin hacer ningún movimiento, solo la miraba al igual que ella, pero lo más interesante para kagome era lo que tenía en sus manos, escuchaba un palpitar salir de aquel objeto que tenía en las manos aquel youkai cuando

-¡ahhhhhhh!-escucho un ruido el cual la trajo de nuevo a la realidad, pero más se sorprende cuando ve a su amiga con una gran herida en la pierna.

-¡Sango!-grito kagome sintiéndose culpable de haberse distraído en batalla. Por su culpa su amiga estaba herida tenía que hacer algo antes de que algo catastrófico pasara.

-Yu-le grito a un soldado.

-dígame señorita kagome- dijo el soldado.

-llévate a Sango de aquí y has que todos se retiren-le dijo mientras seguía disparando flechas.

-¿qué?-dijeron Yu y sango- pero señorita-lo corta Sango.-

-estás loca no pienso dejarte.

-Yu has lo que te digo inmediatamente si no quieres ver morir a tus soldados-dijo kagome ignorando por completo a Sango.

-está bien-le dice Yu, llevándose a Sango que gritaba como loca. Pasaron unos minutos y ya todos se habían retirado, en ese momento kagome hizo una kekai para ganar tiempo y concentrar su energía.

-"no me falles ahora" pensaba kagome al mirar su arco y sus flechas.

X-X-X

Ya estaban cerca del castillo y podían claramente sentir el olor a sangre. Sesshomaru que era el que iba mas adelante frunció el ceño al pensar que de entre tanta sangre podría estar la de rin sin pensarlo dos veces aumento la velocidad.

-"es otra vez esta energía" esa miko siempre tiene que estar en medio-dijo mientras fruncía nuevamente el ceño al distinguir un aroma que jamás había olfateado o al menos no lo recordaba, empezó a divisar el castillo pero le pareció extraño no escuchar ningún ruido ni ver a ningún soldado empezó a temer lo peor y eso lo enfureció, pero entonces diviso como una flecha con un gran poder espiritual salió disparada a una horda de youkais que no alcanzo a divisar ya que iban cubiertos por las túnicas que empezaba a odiar. Paro en seco al ver como se desintegraban los youkais y salía disparada por los alrededores una potente energía que sin duda mataría al instante a un youkai de bajo poder tal vez un daiyokai sufriría daños pero no para matarlo. Dejando sus pensamientos vio como la miko salió volando directo hacia un muro del castillo pero antes de que llegara la sostuvo y dejo salir un gruñido de dolor ya que aun inconscientemente tenía sus poderes espirituales rodeándola.

-estúpida humana- se quejó el youkai, pero se sorprendió al escuchar a la miko.

-estúpido perro-dijo Kagome con una sonrisa débil mirándolo.

-gracias-le dijo mientras desviaba la mirada para ver a los recién llegados.

-creo que se perdieron del show-dijo Kagome que aún seguía sostenida de Sesshomaru, todos sonrieron al escuchar a la miko.

-hiciste un buen trabajo Kagome- dijo Inu-no-taisho- te lo agradezco-dijo mientras se dirigía a ver a los heridos siendo seguidos por los demás, menos por Taishi.

-Kagome déjame llevarte a tu habitación has gastado mucha energía-dice acercándose a ella y cargándola en forma nupcial.

-gracias, pero me gustaría ayudar a los heridos-dice un poco sonrojada.

-está bien vamos-le dice mientras la lleva adentro, pero antes de entrar voltea para agradecerle de nuevo a Sesshomaru pero el ya no se encontraba ahí sin embargo cuando Taishi la dejo de nuevo en el suelo sintió húmedo su costado derecho llevando su mano se dio cuenta que era sangre, pero si no era de ella, pensó preocupada y en un susurro pronuncio el nombre de quien debía pertenecer dicho liquido rojizo.

-Sesshomaru.- Pasaron varias horas en los que todos habían cooperado para curar a los heridos, limpiar entre otras cosas, así que como la noche ya había llegado se dispusieron a ir a descansar a excepción de una preocupada kagome que había estado buscando a Sesshomaru por todos lados pero no lo había visto, tenía que hacer algo, por salvarla sin querer lo había herido y eso la mortificaba de sobremanera, es más estaba segura que no iba poder conciliar el sueño si no lo encontraba y se aseguraba de que no era nada grave. Así que decidida y arriesgándose a una muerte segura se escabullo silenciosamente al cuarto del lord del oeste.

-Sesshomaru-dijo silenciosamente-Sesshomaru ¿estás aquí?-volvió a susurrar.

-quien diablos te dijo que podías entrar humana-pronuncio por fin el lord del oeste. Kagome dio un respingo al escuchar su voz y tratando de escuchar de donde provenía camino ya que no veía nada.

-Sesshomaru ¿dónde estás?-pregunto ignorando la pregunta anterior que le hizo el youkai.

-quien te crees que eres para entrar así a mi habitación-la sujeto el daiyokai.

-yo solo quería saber cómo te encontrabas-dijo kagome aguantando el dolor que le producía el agarre de Sesshomaru.

-no necesito la ayuda de alguien insignificante como tú-le dice soltándola bruscamente.

-eso lo sé, pero no puedo irme tranquila sabiendo que esa herida te la cause yo, por favor te prometo que después no te molesto más-le dice con tono suplicante.

-pero que molesta eres, anda apresúrate-dice alejándose y prendiendo una vela.

-gracias-dice una muy contenta miko que se acerca a él y comienza a sacar cosas de su botiquín.

-bien quítate eso para que pueda ver la herida-dice Kagome dejando las cosas que necesitaría en un buro.

-mhp-dice Sesshomaru mientras de un jalón rompe con sus garras su atuendo.

-bueno empecemos-dice Kagome mirando el bien torneado cuerpo del daiyokai, pero rápidamente desvía la mirada hacia la herida-esto está peor de lo pensé-dice acercando su mano y tocando la herida, sin embargo ambos retroceden al sentir una descarga.

-¿qué hiciste miko?-pregunta un enojado demonio.

-yo... nada-dice la miko-es muy extraño no crees-dice mirándolo a los ojos y acercando otra vez su mano, pero antes de que lo tocara una mano con grandes garras reacciona más rápido que ella y le sujeta la mano. Kagome lo miro a los ojos y al ver que no había peligro lentamente siguió con su camino pero esta vez con la mano del youkai sujetando la suya.

-"que suave es su piel"-piensa kagome mientras lentamente y con delicadeza pasa sus dedos sobre el pecho del youkai bajando hasta su abdomen.

-"que es esta sensacion" pensaba el youkai al sentir sus manos acariciarlo.

-Sesshomaru- dice Kagome con sorpresa cuando al pasar su mano que aún era sujetada por el demonio por la herida una luz apenas perceptible salió curándolo al instante, pero provocando un pequeño ardor en el youkai que sin poder evitarlo gruño.

-lo siento mucho- dijo Kagome separándose, pero no recordando que su mano aún era sujetada por Sesshomaru que sin saber por qué la acerco de un jalón quedando ambos muy cerca y perdiéndose por un momento en sus miradas. Cuando Sesshomaru regreso a la realidad se acercó al oído de Kagome y en un susurro le dijo.

-ten más cuidado miko.

-s…si- dijo con dificultad Kagome al sentir la respiración del youkai tan cerca de ella. Pero todas esas emociones las dejo a un lado cuando el dolor en el pecho se hizo presente haciéndola gemir de dolor y sujetándose el pecho.

-¿qué te pasa miko?- pregunto el youkai sin querer al ver la cara de dolor que mostraba la sacerdotisa.

-no…es…nada- pronuncio con dificultad alejándose del youkai y caminando hacia la puerta, pero apenas dio tres pasos el dolor se hizo más fuerte haciéndola caer y sujetándose la cabeza con desesperación, segundos después no supo nada más.

-humana- dijo Sesshomaru al sujetarla apenas había caído inconsciente – "lo que me faltaba, que la humana se muera justamente en mi habitación- dijo mientras la cargaba y con suavidad la recostaba en su cama. Dispuesto a ir a hablarle a alguien para que la atendiera dio vuelta para dirigirse a la puerta, pero un agarre lo detuvo.

-por…favor…no…le digas a na…die- dijo antes de volver a caer inconsciente.

-mhp- dijo Sesshomaru mientras se dirigía a un sillón enfrente de la cama y tomaba asiento viendo a la miko delirar algunas cosas que no comprendía pero se sorprendió al ver como una luz la envolvió.

-"¿Qué le pasa a la humana?"-pensaba mientras observaba atentamente como su cabello crecía un poco más y ella se calmaba.- "que extraño" – pensaba mientras se debatía entre hacerle caso a la humana o ir a avisarle a su padre, función el ceño al darse cuenta que se estaba tomando muchas molestias por una simple hembra así que decidió mejor descansar al fin de cuantas si le pasaba algo a la miko era bajo su responsabilidad, pensó antes de cerrar sus ojos.

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Un daiyokai despertaba realmente molesto al escuchar los gritos del sirviente que cuidaba a Kagome al no encontrarla en su habitación.

-"demonios"-pensaba el youkai al haberse quedado dormido y no despertar a la humana antes de que Ayumi la fuera a buscar a su cuarto, ya podría imaginarse los estúpidos comentarios que se divulgarían si se daban cuanta que la humana había pasado la noche ahí. Sin más desvió la mirada hacia donde estaba la miko, pero cuál fue su sorpresa al no encontrarla donde la había dejado.

-"no siento su presencia, ni su olor"-pensaba Sesshomaru al inspeccionar toda la habitación, cuando sus ojos se detuvieron al verla en el balcón.

-sigues aquí- dijo el demonio poniéndose de pie.

-buenos días- dijo en tono sarcástico Kagome. Pero al ver la cara de enfado del príncipe camino hacia él.

-yo quería darte las gracias y pedirte por favor que no menciones nada de lo que paso anoche- dijo Kagome mientras escuchaba el golpeteo de la puerta y veía enfurecer más al youkai.

-maldita humana- dice el youkai mientras la toma del antebrazo y comienza a jalarla hacia la puerta del baño.

-¿Qué te pasa?-dice furiosa al no entender lo que intentaba hacer el youkai- yo solo quería darte las gracias no tienes por qué ponerte así- decía Kagome soltándose del agarre y caminando hacia la puerta.

-humana-dijo Sesshomaru al jalarla nuevamente antes de que abriera la puerta pero sin querer kagome dio un traspié y cayó encima del youkai.

-Sesshomaru- decía el general perro al otro lado de la puerta.

-¿Qué pasa padre?-pregunta Inuyasha.

-no sé, no contesta tal vez y salió desde temprano- dice toga al girar para retirarse pero un ruido hace que los dos taisho entren al cuarto.

-¿pero qué es esto?- dijo Inuyasha furioso, atrayendo rápidamente al resto de los huéspedes de la casa incluyendo a dos soldados.

-pues a mí me parece muy obvio perrucho- dijo Shippo

-niños vamos a continuar con el desayuno-dice Sango llevándose a los infantes.

-humana quítate de encima- dijo un furioso youkai empujando a Kagome.

-oye- dice al sentir el empujón del youkai-fue un accidente ad….

-sigo esperando una explicación Kagome- dice el hanyo caminando hacia ella y sujetándola del brazo.

-¡suéltala!-dice Taishi.

-tu no metas soldaducho-grita Inuyasha.

-ella nos puede explicar fácilmente sin que le hagas daño- dice furioso Taishi separando al hanyo y a Kagome.

-esto es patético- dice Sesshomaru caminando hacia la salida.

-tu ¿A dónde crees que vas?- dice Inuyasha poniéndosele enfrente-¿Cómo te atreviste a ponerle un dedo encima a Kagome?

-no tengo por qué darte explicaciones- dijo mientras seguía su camino.

-maldito- dijo Inuyasha mientras sacaba a colmillo de acero.

-¡basta!- grita Kagome furiosa.

-kagome creo que no puedes negar nada, tu no dormiste en tu habitación-dice Taishi mirando fríamente a Sesshomaru.

-saben que ya me cansaron los dos- dice Kagome mirando a Inuyasha y a Taishi.

-me voy- dijo mientras caminaba por donde hace unos momentos el príncipe del oeste había huido, porque ella sabía que como un cobarde decidió huir.

-no Kagome aún no nos has explicado así que habla-dice Inuyasha poniéndose a lado de Taishi ambos con los brazos cruzados.

-no tengo por qué darles explicaciones- dice Kagome mirándolos

- estoy de acuerdo con eso- dice toga caminando hacia Kagome.

-vamos a desayunar-dice Inu-no-taisho caminando junto a Kagome siendo seguido por Miroku, Koru y Ayumi.

-pero…-mencionaron en coro Inuyasha y taisho al haberlos dejado ahí sin ninguna explicación.

X-X-X

-bueno que tal si nos disponemos a desayunar- dijo un youkai al llegar al comedor.

-pienso igual que usted señor Inu-no-taisho-menciono un monje tomando asiento a lado de su amada

-¿y los niños? Pregunta Kagome a su amiga.

-bueno ellos ya terminaron de desayunar así que fueron al patio a jugar- respondió sango

-ya veo- dice Kagome- bueno si me disculpan no tengo apetito así que iré a buscar a los niños-dice Kagome dirigiéndose al patio-"por esta vez me salve, no puedo seguir así," –pensaba la miko mientras miraba el patio esperando ver a los niños pero al no encontrarlos decidió ir a un árbol a pensar.

-"necesito hablar con Inu-no-taisho pero me da tanto miedo que él no sepa las respuestas" pensaba Kagome con lágrimas en los ojos- pase lo que pase tengo que hacerlo- dijo mientras se limpiaba las lágrimas y miraba hacia arriba.

-ahora se te da por espiar- dijo la miko con una sonrisa, pero no escucho respuesta alguna.

-oye te estoy habla…-pero no termino al escuchar un grito de Rin que venial del patio principal.

-Rin-dijo en un susurro antes de correr hacia el patio principal. Un youkai harto de la palabrería que decía esa miko iba a responder cuando escucho el grito de su protegida pero antes de salir a toda velocidad, la sacerdotisa en un susurro dijo el nombre de la niña que fue escuchado perfectamente por él, haciendo que se preguntara ¿Cómo es que ella había alcanzado a escuchar a Rin a esta distancia? Ciertamente eso era imposible ya que ella era ¿humana? La verdad empezaba a dudarlo. Pero volviendo a lo que era importante en ese momento decidió seguir el camino que a aquella mujer.

X-X-X

Cuando Kagome llego miro algo que realmente la enfureció y es que una youkai de cabello hasta la barbilla color castaño abofeteaba a una pequeña que lloraba a mares.

-maldita mocosa ¿Cómo te atreves?- le grito la youkai a la niña que era consolada por Shippo.

-fue una accidente ya le pidió disculpas- menciono el kitsune.

-discúlpeme por favor señorita- mencionaba rin mientras se limpiaba las lágrimas.

-me importa muy poco que haya sido un accidente arruinaste mi vestido y lo vas a lamentar- dijo la youkai dispuesta a golpear de nuevo a la niña, pero antes de que lograra su objetivo una mano la detuvo.

-no te atrevas a volver a ponerle una mano encima a mi hija-menciono una furiosa Kagome ante la mirada de todos los presentes que ahí se encontraban ya que Inu-no-taisho al escuchar el grito de rin rápidamente fue a ver de qué se trataba seguido obviamente por los demás. Sesshomaru al ver lo que esa youkai se había atrevido a hacer decidió que por fin tendría una excusa para matarla ya que desde hace años esa youkai siempre lo seguía y al ser la sobrina del lord del sur no había podido matarla, pero ahora, al romper un protocolo nada se lo impediría. Inu-no taisho al saber las intenciones de su hijo lo detuvo.

-creo que no va hacer falta tu intervención- dijo mirando a las dos mujeres. Sesshomaru al escuchar las palabras de su padre, pensó que tal vez esa sería su oportunidad para comprobar sus hipótesis así que decidió hacerle caso a su padre por esta ocasión.

-jajajaja- reía una youkai- una humana me está amenazando a mí, a la youkai más poderosa del sur, futura lady de estas tierras- la miro con superioridad.

-por supuesto que es una amenaza- dijo Kagome con seriedad – y ¿sabes qué? Que me importa muy poco quien seas no le vuelvas a poner un dedo encima a mi hija o te juro que no vas a volver a ver la luz de un nuevo amanecer- termino para dar vuelta y retirarse ya que si seguía ahí no sabría de lo que sería capaz pero cuando apenas había dado unos cuantos pasos con rin y Shippo a su lado un látigo color a amarillo iba dirigido hacia estos últimos, interponiéndose Kagome recibe el impacto de lleno mandándola a volar varios metros de ahí.

-¡kagome! – escucho los gritos de sus amigos que estaban dispuesto a intervenir cuando vieron el ataque que recibió, pero ella los paro enseguida.

-no se atrevan- grito la miko levantándose y mirando a la youkai que la veía con una sonrisa.

-cometiste un grave error- menciono Kagome perdiendo el poco autocontrol que poseía hace unos segundos.

-sí, no me digas y ¿Qué piensas hacer humana?-dijo la youkai volviendo a atacar con su látigo. Pero esta vez la sacerdotisa lo esquivo con gran facilidad haciendo enfurecer más a la youkai.

-oh vamos no me digas que eso es lo mejor que tiene la youkai más poderosa de las tierras del sur- dijo Kagome provocándola.

-MALDITA TE VAS ARREPENTIR-grito encolerizada la youkai atacando esta vez directamente, pero ante su sorpresa Kagome los esquivaba fácilmente. Entonces desesperada arroja unas shuriken* hacia Kagome quien sonrió sacando un látigo color rojo y desviándolas. Kagome aburrida de ese juego decidió terminar con eso cortándole el cuello a la youkai con su látigo quien cayó de rodillas tratando de detener la hemorragia.

-debiste de haber dejado las cosas como estaban- dijo Kagome guardando su látigo y dando media vuelta para enfrentar las miradas de todos los presentes, así que tomando aire se propuso empezar con el relato pero varias energías se hicieron presentes cerca de ahí.

-creo que tendremos que dejar la explicaciones para después- dijo mientras desaparecía de ahí. Inu-no-taisho y Sesshomaru se miraron al entender por qué la joven había desaparecido e imitándola desaparecieron.

-pero qué demonios- grito un hanyo que comenzaba a cansarse de nunca obtener respuestas, resignándose por el momento decidió seguir a su padre y a su hermano, pero antes volteo a ver a un youkai pequeño.

-Yaken cuida a los niños y a sango, los demás vámonos- dijo mientras volteaba a ver a su amigo y a los soldados.

-pero como te atreves yo no obedezco ordenes de un semi demonio como tú- grito Yaken al ver como se perdían entre los árboles.

-parece que no lo escucho señor Yaken- dijo rin con burla mientras caminaba hacia el castillo con sango y Shippo.

*estrellas ninja.

Espero y les haya gustado este capítulo les prometo que en el próximo capítulo ahora si se empezaran a destapar las incógnitas…

Bueno me despido sayonara…