- Edward estuvo aquí, Esme.
Simplemente, no podía creer lo que escuchaba. Era absolutamente absurdo.
Sin darme cuenta, el piso azulado de la habitación, y las paredes verdes empezaron a girar en mi cabeza, como un remolino que intentaba tragarme.
Como quería que la tierra me tragase en esos momentos.
Era eso. Edward había ido, seguramente alertado por Alice o alguien más, de la casi perdida que acababa de sufrir. Había ido para comprobar lo que tanto ansiaba.
Y que no había conseguido.
No le veía otra explicación. Intentando alejarme de la puerta, pues no me importaba mas nada de lo que Carlisle pudiese decir, me arrime a la pared, para poder sostenerme y así llegar a la cama.
Edward había huido, había salido corriendo de algo que hasta el momento no me querían decir. A lo que yo interprete, su gran afición por asegurar mi seguridad. En vano.
Al poco tiempo comprendí que no era eso. Que si era eso, él llamaría. Aunque sea, Alice, o Esme, o Carlisle me darían una explicación a su ausencia, algo que parcialmente me sirviera para aguantar su tortuosa ausencia. Pero no. Habían hecho como si Edward jamás hubiese existido, como si mi embarazo fuese un milagro, sin un padre.
Ahí fue cuando considere la segunda opción.
Edward no quería tener la responsabilidad de criar a esos niños.
No quería siquiera creer que algo así pasase por la mente de Edward; es mas, de haberla considerado dentro de los primeros días en los que èl no estaba, me hubiera parecido tan idiota que la habría desechado en cuanto cruzo mi mente. ¿Edward, abandonando una responsabilidad propia de él? Imposible. Pero considerando, que habían pasado los días, nadie me decía nada, y no recibía ninguna noticia, esa idea tan imposible comenzó a tomar forma.
Y había vuelto, precisamente, para saber si podría volver a mi lado sin obstáculos.
Unas cuantas lagrimas se juntaron en mis ojos, nublándome aun mas la ya medio destrozada vista.
- Pero, y se fue, sin mas?.- escuche la voz inconfundible de Esme detrás de la puerta. Todo estaba sumido en un completo silencio, y me sorprendía que ninguno de los dos me hubiese escuchado, o captado que yo los estaba oyendo a ellos.
- Así es. Y lo mas estupido de todo, es que esta teniendo ideas incoherentes.- dijo Carlisle, quien parecía bastante molesto.- se ve que su estancia con Tanya, en vez de aligerarlo le esta haciendo peor.
Sentí un nudo en la garganta, un nudo que por escasos segundos me impedía respirar. También sentí como todo dejo de dar vueltas de golpe, y un frío recorrió mi espalda a toda velocidad, para convertirse en un calor abrazador que quemaba mi cara. Mis mejillas, mis ojos.
Era suficiente.
Me dirigí rauda a la cama, donde, aprovechando ese momento en el que mi cabeza no ponía la habitación patas arriba, tome la foto que Carlisle me había dado de mis niños. Me metí en la cama, me acurruque, y me tape hasta la cabeza con una fina sabana. A través de la sabana, se filtraba una suave luz que me permitía ver la fotografía.
Sonreí para mi misma.
A pesar del dolor que estaba viviendo, por estar sola, por ver como ya no le importaba tanto a Edward, y por ver como huía de mi de esa manera, recordé que en mi interior crecían un par de milagros, pues eso eran, y que cada día crecían mas y mas, y que lo único que ellos merecían de mi, era todo el amor que yo pudiese brindarles.
Me resultaba casi imposible concebir que tocándome el vientre, que aun permanecía casi plano, estuviese a la vez tocando dos vidas, dos vidas que desde ya estaban modificando mi vida. Aun así no me importaba. No me importaba que la modificaran para mal. No. Yo los amaría, pues en mi interior corría un sentimiento calido que me incitaba a proteger a los dos niños.
Sonreí una vez más. Era extraño, que hacia tan solo unas semanas, pensara en que niños era sinónimo de arruinarme la vida a corta edad.
De golpe recordé lo que Carlisle le dijo a Esme. Edward estaba en Canadá, parando con Tanya.
Fruncí en ceño, molesta ante la declaración.
¿Tan poco le importaba yo, o era que él tenía la seguridad de que yo no me enteraría? Estaba más que segura de que Tanya estaría aprovechando al máximo que Edward estuviese pasando esta crisis conmigo. Y claro, él le daba bandera verde.
Idiota.
Rumiando el nuevo rencor que ahora le tenía a Edward, me dispuse a salir de entre las mantas después de media hora de estar escondida entre ellas, para disponerme a comer lo que Carlisle me había traído.
Esme POV
Nos alejábamos con Carlisle de la habitación de mi pobre y dolida niña. Los demás estarían en la cafetería del hospital, fingiendo comer algo. Carlisle caminaba con paso resuelto, como satisfecho consigo mismo.
- Cariño…
- Si?.- pregunto, mirándome dulcemente, como era su costumbre.
- Estas seguro de que esto le hará bien a Bella?.- pregunte, bastante insegura.
Si. Carlisle y yo sabíamos que Bella se había acercado a escuchar lo que nosotros hablábamos, obviamente en busca de información acerca de Edward. La cual había conseguido.
Carlisle había hablado deliberadamente, apropósito, para hacerle entender a Bella, según el, que Edward no era el santo que ella creía.
Yo estaba segura que mas que nada, el se sentía así por las falsas acusaciones que mi pobre hijo había hecho sobre el. Y no era para menos, considerando que Carlisle simplemente había cuidado de Bella todo lo que él no había hecho. En cierto punto, yo también me había ofendido.
¿Acaso Edward realmente creía, que mi marido estaría con Bella? no sabia si creer la teoría que Carlisle había dicho de que Tanya estaba afectando a Edward, o era simplemente la horrible situación que estábamos viviendo.
- Por supuesto que si. Obviamente, le dolerá entender que Edward es un idiota, pero…
- No me refería a eso, ella ya sabe eso.- sonreímos al mismo tiempo. No me gustaba acusar a mi propio hijo de idiota, pero como se estaba comportando…- simplemente, me refería a si era necesario que dijeras que esta parando en casa de Tanya.
- Bueno, no era necesario…Pero considerando las estupidas acusaciones que Edward me hizo, yo también tengo derecho a que ella dude de él. Y encima, no mentí, Esme.- no podía creerlo…se estaban comportando como niños.
- Se esta comportando como un niño, Doctor Cullen.- le dije mientras atravesábamos la puerta que conducía a la cafetería, desde donde veía a Emmett haciendo aspavientos hacia Alice, Rosalie sosteniéndolo de la cadera desde su asiento, y a Jasper rodeando a Alice con sus brazos, en un intento de protegerla de los golpes aéreos de Emmett.
- No, simplemente devuelvo la gentileza.
- Dios Santo…Niños! Que se supone que están haciendo? Quieren dejar mal parado a su padre?.- dije en tono de reproche, mientras nos sentábamos con ellos.
- No. Pregúntale a tu hija lo que pasa.- dijo Emmett bastante molesto, sentándose.
- Que sucede, Alice?.- dijo Carlisle, mientras simulaba comer algo de la bandeja que los chicos había encargado, la cual estaba casi intacta.
- Que conste que ella no tiene la culpa de nada.- se atajo Jasper de antemano. Mi hijo, siempre tan sobre protector con Alice…
- Nadie la esta atacando, Jasper querido.- le dije bajando sus brazos.
- Porque no pude….- murmuro Emmett, haciendo que Jasper tomara nuevamente a Alice, y Rosalie sostuviera a su marido otra vez, ahora por la cintura.
- Bueno, basta. Alice, habla.- dijo Carlisle.
- Bueno…Edward esta aquí.
- Lo sabemos, cariño.- le dije, haciendo que se sorprendiera.- hablo con Carlisle…
- Ya se fue, así que no importa mucho, verdad?
- Bueno….- titubeo Alice, agarrandose del brazo de Jasper.
- Eso es por lo que estaba enojado.- se justifico Emmett.
- Mierda, Alice. Habla!.- exigió Carlisle, quien ya había perdido la paciencia.
- Fue a hablar con Bella!
No alcanzo a decir las ultimas palabras, cuando Carlisle, sin importarle que lo viera siquiera el camarero, que por suerte estaba mas que dormido, salio disparado a velocidades inhumanas hacia la habitación de Bella.
Y yo atrás, por las dudas.
Lo único que esperaba, era que esto se resolviera de una vez.
Bella POV
Realmente, sin ánimo de ofender, la comida que Carlisle me había traído era realmente horrible. Bueno, era comida de hospital.
Estaba haciendo de tripas corazón, comiendo los últimos trozos, cuando alguien toca la puerta.
- Pasa, Carlisle.- estaba segura de que era él. Me había dicho que volvería, así que…
Pero me sorprendió la imagen que me devolvió la puerta. Realmente, me sorprendió. Me dejo sin habla, y una extraña sequedad me atravesó la garganta. El tenedor cayó de mi mano, hacia mi plato, produciendo un ruido que nunca escuche.
Detrás de la puerta, estaba Edward.
Mirándome con ojos llenos de reproche y tristeza.
Holaa!!
esta vez creo que no demore tanto,no??XD
muchisimas gracias por todos sus reviews!! la verdad, cada vez me ayudan mas a crear esta historiaXDD
ya saben: los reviews son mi sueldo, y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue.
cualquier duda, por muy estupida que parezca, me la preguntanXD
cualquier insulto, amenaza o felicitaciones(q creo es lo que menos voy a recibir) a review!!XDDD
nos leemos!!
:Alice:
