Los dos nos quedamos estancados en nuestros lugares, como si el tiempo se hubiese detenido. Solo para nosotros.

Ninguno de los dos se atrevía a hablar.

Yo no entendía porque Edward me miraba con esa mirada llena de reproche y tristeza, y yo estaba segura de que él veía lo mismo en mí, pues en cierto momento pude atisbar cierto deje de sorpresa en sus ojos.

No sabia que decirle.

Él tampoco lo sabía.

Por primera vez en nuestra relación, éramos incapaces de entablar una conversación. Ni siquiera con nuestras miradas, que mas de una vez nos ayudaron a comprendernos sin palabras de por medio.

Eso me entristeció. Y en algún momento que no supe entender, comencé a llorar.

Llore amargamente, pensando que algo se había roto entre nosotros.

Yo sentía lo mismo por él, como siempre. Incondicional a él, siempre pendiente por él. Ahora también por los bebés.

Sus bebés.

Pero y él? Estaría tan pendiente de mi, como yo lo estaba de él?

No lo creía así.

Se había ido. No había llamado. Se había ido a lo de Tanya, que seguramente había disfrutado y aprovechado enormemente la vacante que yo acababa de dejarle. Y ahora aparecia asi, sin mas…quizás creyendo que yo habia perdido a los bebés, y podia volver conmigo sin mas.

Lo mire.

Y sonrei.

El no podia pensar asi. Era imposible.

No se habia movido ni un milimetro desde que baje la mirada, pero verlo…me hizo entender que todas las cosas malas que habia pensado de él, eran producto de la distancia. Al verlo allí, junto a mi, aunque distanciado, entendia que nunca penso en dejarme. Que nunca pensó en que seria mejor que perdiese a los bebés. Que me queria.

Y que yo lo queria a él.

Pero eso no era suficiente.

Necesitaba escucharlo de él. Escuchar de los labios de Edward, que me amaba. Que queria que tuviese a esos bebés tanto como yo. Que las cosas que pense sobre él tras escuchar lo que Carlisle habia dicho, eran eso. Puros pensamientos.

Pero Edward no reaccionaba. Simplemente me miraba.

Y volví a llorar nuevamente.

Pero esta vez con dolor.

Dolor por pensar que en realidad, solo estaba tratando de convencerme de que nunca me abandono. De que el deseaba todo esto. De que no era solo yo.

Y junto con el dolor, devino la sorpresa.

Un par de brazos marmóreos, fríos como el hielo, me rodearon completamente, conteniéndome, apoyándome. Y sentí su aroma, su perfume que me embriagaba, que me hacia olvidar respirar.

Que me volvía loca.

Comencé a llorar más fuerte, pero esta vez de felicidad.

Edward me estaba abrazando, e intensificaba el abrazo cada vez mas, como una demostración de que no quería desprenderse de mi nunca mas.

Y yo lo abrace a él. Y a su vez, a su manera, mi vientre hizo contacto con él, como si fuésemos no solo dos personas, sino 4. Ahora, ya no estábamos solos.

No se cuanto estuvimos así, abrazados, sin decir nada. El lenguaje que tanto nos caracterizaba, a pesar de que Edward no podía leer mi mente, estaba funcionando como siempre. El silencio no era incomodo, sino acogedor. En el abrazo, nos expresábamos todo lo que sentíamos.

Aunque notaba aun ese deje de alejamiento en los ojos de Edward.

Tan rápido como empecé a pensar en ello, Edward se alejo de mí, para quedar, en menos de lo que pude pestañear, sentado en la cama, a mi lado, tomándome la mano y mirando hacia la puerta con gesto desafiante.

- Edward…

- Shh…- me callo Edward, a lo que respondí rápidamente.

Por la puerta, que en esos momentos estaba mirando consciente de que Edward veia a alguien detrás o acercándose, apareció Carlisle.

Y me afloje toda. Creía que Edward había visto algún enemigo que me podía hacer peligrar. Creía, en todo caso, que había visto a Charlie…pero no, a Carlisle.

Y fruncí el ceño.

Los dos se miraban como si quisieran demostrarse algo entre ellos. Como si intentaran parecer superiores uno del otro. Y obviamente, yo no entendía nada.

- Te pediría por favor Edward, que te retirases. Bella necesita descansar, y tu sola presencia lo único que lograra será ponerla mas triste.- dijo Carlisle en gesto autoritario.

- Es mi mujer.- dijo Edward en tono grave, con un gruñido. Sino fuera por los calores que rapidamente empezaron a apoderarse de mi rostro ante la mencion de posesividad de Edward, estaria ocupada pensando en porque Edward gruñia a Carlisle. El primero me apreto la mano con fuerza.- y mis Hijos.

- Pues no te ha importado mucho hasta ahora.- dijo Carlisle, arrimandose un poco. Senti los músculos de Edward tensarse en la cama. Comence a preocuparme.- O me vas a decir, que no piensas irte de vuelta.

- Que?! Edward, dile que eso no es verdad.- dije tirando de su mano.- dile que solo estabas confundido.

Pero no obtuve respuesta.

Un cubo de agua helada resbalo por mi espalda. Edward no se quedaba. Volvia a irse.

- Para que demonios volviste?!.- estalle en llanto, otra vez.- para dejarme sola de nuevo?

- Solo vengo a darte la idea, de que yo no estoy con Tanya, ni ella ha pretendido nada raro conmigo.- me miro con odio.- Por que no le pides explicaciones a tu Carlisle acerca de lo que él quiso que escucharas?

Mire a Carlisle. No podia creer lo que estaba escuchando…Carlisle habia dicho eso apropósito para que yo lo escuchara?

- Carlisle…

- Bella. nada de lo que dije es mentira.- dijo Carlisle en tono paternal.- Solo dije la verdad.

- A tu conveniencia.

- Edward…

- Edward, nada. Bella.- Edward se giro en su lugar, mirándome directamente a los ojos.- Dime que me prefieres a mi, antes que a él. Dime que yo puedo darte todo lo que él no puede…

- De que mierda estas hablando, Edward?.- estaba sacada de mis casillas. Que demonios decía Edward? Estaba pensando mal de Carlisle…y de mi?!.- estas diciendo que yo, estoy con Carlisle antes que contigo?

- No. Simplemente, te estoy pidiendo que elijas.

- Edward…- intento interferir Carlisle.

- Dejala.

No pude decir nada.

No podia. Simplemente lo que me estaban pidiendo era de mas chiquilin, estupido, infantil al extremo. Yo sabia que solo estaban actuando por los nervios, y que realmente no eran conscientes de las idioteces que estaban diciendo. Pero como se supone que les explicas a dos Vampiros de siglos de vida algo tan sencillo, sin que lo tomen a la ligera o mal?

Pues parece que mi silencio, surtio el efecto contrario al deseado.

Edward se levanto de la cama, y acercándose a la puerta, paso a Carlisle.

- Edward!! Que haces?!.- chille, histérica.

- Hago lo que decidiste.-

Y como llego, silenciosamente, desapareció por la puerta, como siempre solía hacer, sin dejar rastro de su presencia…


3 horas mas tarde…

No se como, ni porque ni cuando, pero ya habían pasado 3 horas desde que Edward se había ido.

Carlisle, Esme y los chicos, habían intentado hacerme hablar. Habían intentado sacarme que había pasado, aunque estaba segura de que Alice mentía al decir que no había visto lo que paso. Agradecía que lo guardara para nosotras solas. No necesitaba que los demás se compadeciesen de mi, ni nada por el estilo.

Carlisle había respetado mi mutismo, y no había insistido mucho. También agradecía eso.

Había insistido en ser arrastrada, literalmente, a la casa. Me habían acomodado en el cuarto de Edward, aunque realmente, ver todas sus pertenencias me ponía peor. Pero no quise discutir, no estaba de humor.

Tampoco comí nada, pese a las quejas de Esme.

Simplemente, me dispuse a dormitar.

Y asi pasaron 2 dias.

Comia esporádicamente, cuando Esme me obligaba.

Escuchaba a Alice, aunque notaba que a veces no le prestaba la mas minima atención. Nunca me habia dicho nada de lo sucedido, ni preguntado nada. Como si nunca hubiese sucedido.

Emmett y Jasper, cada uno a su manera, habían tratado de levantarme el ánimo. De cierta forma, lo habían logrado, pues lograban que saliera a pasear por los jardines (cuando Carlisle no estaba…sino, empezaba a los gritos acerca de "reposo", "bebés", "irresponsables").

Y Rosalie…ella se habia acercado a mi. Se preocupaba por mi estado físico y psicologico, y en varias ocasiones, para mi desconcierto, me pedía si podía tocar mi vientre…estaba conociendo en ella, un aspecto que creia nunca conocería.

Esa noche, hacia dos horas que estaba intentando dormir. Realmente, resultaba molesto, y mas cuando no habia casi nadie en la casa.

Solo estaban Alice, Carlisle y Esme. Los demas habian salido todos de excursión. Por lo menos, nadie se meteria a mi cuarto a preguntar que me pasaba. Estaba segura de que sentirian con sus super sentidos mis movimientos irregulares en la cama.

Estaba pensando en los bebés. En lo hermosos que serian.

Estaba pensando en Edward. Si el pensaba en mi en esos momentos. Si aun pensaba esas ideas idiotas, de mi y Carlisle.

Estaba pensando en nosotros, cuando una musica me desperto del todo.

No cualquier musica.

Era un piano. Y venia de la planta baja.

Me sente de golpe en la cama. No queria tener esperanzas estupidas. De seguro eran los demas, quienes seguramente sabrian tocar algo de piano.

Pero la esperanza crecio, hasta hacerse una realidad.

La melodia que provenia del piso inferior, era nada mas ni nada menos que mi nana.


Holaaa!!

ya se...salio algo raroXDD

por dios, espero que les guste!! cualquier duda, amenaza o critica que sea dicha por favor.

ya saben: los reviews son mi sueldo y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue.

se que parecio qe todo se desarrollo un poco rapido...pero todo a su tiempoXDD

ustedes sacaran sus conclusiones

muchisimas gracias por todos sus reviews!! sin ellos, esta historia no se moveria asiXD ni se actualizaria tan pronto!!

nos leemos!!

:Alice: