Tenía miedo de descender esas malditas escaleras.

Realmente, la esperanza de que él hubiese vuelto, invadía mi corazón sin compasión, sin dejar lugar a un poco de cordura. Todo mi ser gritaba, rezaba por que fuera él, y no un invento de mi desolación.

Pero cuando no… mi espíritu de intriga, y más que nada, por resolver y aclarar aquella esperanza que crecía y crecía en mi interior, me hicieron salir de la cama. De la habitación.

Me hicieron bajar la escalera.

Con cada paso que daba, con cada escalón de madera que tocaba, intentando no hacer ruido…la melodía subía de volumen, cada vez más. Y ya no cabían dudas, era mi preciosa nana.

Sin proponérmelo, y antes incluso de comprobarlo, mis ojos traicionaron mi consciencia. Comencé a llorar. Silenciosas lágrimas caían por mi demacrado y cansado rostro. Mi respiración se agitaba con cada acorde del piano.

El tiempo se paraba.

Solo para mí.

Llegue al último escalón.

Todo estaba en penumbras.

Esperaba no encontrarme con nadie. Realmente, el simple hecho de encontrarme con Esme, Carlisle o Alice, hubiera arruinado mi futura perspectiva, que me aguardaba en el salón. Tampoco es que estuviese en las mejores condiciones…estaba agitada, y llorando. Realmente…bueno, no era normal.

Deje mis delirios de lado, rogando porque la melodía me guiara hasta lo que mi alma buscaba, ansiaba, deseaba. A él.

Camine en las penumbras inmóviles de la casa. Sin un sonido, sin un misero movimiento. Solo los acordes mágicos que me hacían caminar.

Llegue al salón.

Y mi respiración se paro por completo.

Las lágrimas también cesaron, incapaces de expresar en esos momentos todos los sentimientos de mi corazón.

El piano no estaba funcionando solo. Ni nada por el estilo.

Alguien estaba sentado en el pequeño taburete de madera, tocando con delicadeza cada una de sus teclas.

Su cabello cobrizo resaltaba gracias a la luz de la luna que se infiltraba por la ventana. Su silueta, en mi parecer mas perfecta que nunca, se erguía en la oscuridad, solemne, hermosa…dominante.

La música dejo de sonar, y de repente, mis oídos fueron invadidos por el grito del silencio.

Se dio vuelta, revelándome sus ojos dorados, profundos como la luz que comenzaba a iluminar nuevamente mi ilusión.

Era él.

Había vuelto.


Alice POV

- Realmente crees que esto le hará bien a Bella, cariño?.- pregunto Esme detrás mío. Estábamos en el despacho de Carlisle, escuchando la maravillosa música que mi hermano era capaz de crear.

- Claro que si. Es lo que necesita…- dijo Carlisle, sin terminar la frase. Me toco rodar los ojos. Esme y él se estaban abrazando como dos jóvenes adolescentes enamorados.

- Mientras no le haga nada a los bebés…a Rosalie no ira a gustarle nada.- dije con tono de reproche, para que dejaran sus…actividades infructuosamente visuales de lado.

- De eso quería hablarte, cariño.- dijo Esme, separándose de Carlisle. Vi como este me mando una mirada envenenada. Sabia que yo sabia que si decía eso, mi visión cambiaria a mi favor.- Que se trae Rosie entre manos?

- En realidad, la curiosidad esta vez es inocente, aunque no puedas creerlo.- Esme me miro mal, al hablar mal de su hija.- Que quieres que te diga, que tu hija es un pan de Dios? Ni tu te lo creerías. Solo le interesa lo que Bella lleva dentro. Nada más. Por lo menos, no esta pensando en matarla para robárselos ni nada por el…

- Alice! Como puedes pensar así de Rosalie? Ella es buena, y no se de que estas hablando con eso de los niños. No seria capaz…- Sonreí. Ni Esme se creía sus fundamentos.

- Admítelo. Gane.- dije triunfante, sacándole la lengua. Esme solo me sonrío con suspicacia, para luego mirar a Carlisle, en busca de la ayuda ella sabia él le daría.

- Bueno. Esme, debes admitir que Rosalie…no es muy devota de Bella. y también debes admitir, que lo que ella más desea en este mundo es tener niños, además de poder volver a ser humana.- Esme lo miro enojada.- Pero aun así, Alice.- Mierda.- Debemos darle una oportunidad. Quizás su interés por los niños también sea por Bella… Quizás llego el momento de dejarla sola. No te interpongas en su futuro, Alice, por favor.

- Y si intenta matarla? No me echen la culpa…

- Eso no pasara, cariño.- dijo Carlisle, sonriéndome.

- Y, Alice? Nos hiciste subir en vano, o que?.- dijo Esme, impaciente por saber.

- Por supuesto que no. Faltan más o menos…25 segundos para que Edward deje de tocar el piano, y unos 45 para que comiencen a hablar.

- Nos quedo claro, hija.

Nos dispusimos a esperar esos miserables 45 segundos, a la espera de que todo esto por fin tuviera una solución.

Solución que obviamente, yo ya había visto.


Bella POV

Los segundos pasaban. O tal vez fueran milisegundos. O tal vez horas. No lo sabía con exactitud.

Lo único que sabía era que Edward estaba sentado en el taburete del piano, y me miraba con ojos tristes. Y que yo era incapaz de moverme, incapaz de articular palabras.

En uno de esos movimientos que casi siempre me infartaban, Edward desapareció del taburete. Desapareció de mi vista.

Pasaron 3 o 4 segundos. Silencio. El silencio me mataba, y no me dejaba pensar. ¿Acaso era una ilusión lo que acababa de ver? Estaba tan mal como…como aquella vez, que escuchaba su voz? Si era eso, francamente había empeorado.

Una corriente de aire frío, helado, toco mi cuello. Me estremecí ante el contacto.

- Querrías sentarte?.- susurro una voz aterciopelada en mi oído derecho. Obviamente, deje de respirar. No era una visión. No era mi imaginación, intentando salvarme de un nuevo y más profundo abismo. No, era él. Allí, conmigo.

- Se…seguro.- no podía hablar con coherencia. Tampoco podía moverme. Escuche una risita amortiguada, y sentí sus gélidas manos agarrando las mías, para dirigirnos al sofá grande.

Me sentó allí, y él se apoyo a mi lado, inmóvil, incluso más que yo.

No sabia que hacer. No sabia que decirle…amaba que hubiera vuelto, amaba sentirlo de vuelta, sentir su frío, que en realidad quemaba en su contacto contra mi piel…amaba su música, amaba su presencia. En fin. Amaba que Edward estuviera aquí de vuelta.

Pero…por que?

La última vez que lo había visto, había sido horrible. Él se había ido con una idea equivocada de mí, me había dejado con la intención de no volver.

- Entiendo que estés confundida…realmente, paso demasiado rápido como para que todavía tome consciencia de todo lo que paso.- susurro su voz a mi lado. Lo mire a los ojos. Me observaba con sus ojos dorados, ya con un tono un poco pícaro, y no tan triste.- Lo único que comprendí en estas escasas horas en que todo encajo en mi mente, es que no quiero pasar un solo segundo lejos de tu presencia. Se que…estoy un poco en contra de creer que aun conservo mi alma.- prosiguió, tocando mi mejilla con tanta delicadeza que por un momento creí no sentirlo.- Pero…estos días lejos de ti, destruyeron a pedazos una parte de mi…y solo puedo suponer que…bueno, que es mi alma.- me sonrío de lado, y gracias a eso…comencé a llorar.

Sentí sus brazos rodeándome, protectores. Sentí que me susurraba algo al oído. No entendí que fue lo que me dijo, ni me importaba. Solo me aprete contra él. Y llore.

Llore de felicidad.

Edward se quedaba…por fin se quedaba a mi lado, como yo lo necesitaba. Podía aspirar su aroma, y sentir como sus labios tocaban mi frente.

Y colapse.

- Bella…estas bien?.- me miro con cara de preocupación, mientras yo aprendía nuevamente a respirar.

- Ss…si…pero no entiendo.- dije, un poco mas calmada.- y Todo lo que paso estos días? Te fuiste, me dejaste…- vi como sus facciones se contraían en dolor.- Creíste cualquier cosa de Carlisle…- se rió. Se estaba riendo de mi.- lo Siento, pero eres tu el que sufría hace unos días.

- Ay Dios, Bella…todavía no puedo creer que haya sido tan idiota.- me tomo de las manos, y las puso juntas en su regazo, mientras las acariciaba y miraba. Supuse que le daba vergüenza lo que estaba por decir, pues no me miraba directamente a la cara.- Hable con Carlisle hace un par de horas.


Flash Back

- Osea…que fue solo eso?.- dije, un poco confundido.

- Así es, Edward. Entendiste cualquier cosa. Sabes perfectamente que Bella solo te quiere a ti…además, no seria capaz. Solo veo a Bella como mi hija. Como una mas.- me sonrío, como siempre lo hacia conmigo.

- Pero y…y lo que escuche?.- Dios Santo…no podía creer que hubiese sido tan idiota, que la locura y desesperación que habían causado esos niños me hubiera vuelto tan ciego como para no darme cuenta de que todo era una mentira…- Dios, yo le creí…

- Lo entiendo, Edward. Solo estabas desesperado. En cuanto a esa enfermera…Cuando llegamos a Forks, en el hospital aun no sabían que yo estaba casado con Esme. Recuerdas que fui llamado de urgencia a las pocas horas de que llegáramos?- asentí.- Bueno…ella…bueno, creyó que yo era un hombre soltero.- carraspeo, lo que provoco mi risa histérica.

- Esa mujer intento sobrepasarse con el Doctor Cullen? Quiso violarte?

- Basta, Edward. Lo único que falta es que te escuche Esme…no quiero saber como se pondría…

- Mierda…- no podía creer que todo hubiese dado justo para que yo malinterpretara todo, y encima, hacerle pasar ese mal rato a mi Bella…- Carlisle, yo…no se que decirte, realmente estoy muy apenado…no se como subsanar esto…

- Yo si se como.- dijo Carlisle, levantándose de su silla.- Ve con ella. Te necesita.

- No me odia?.- dije con tristeza.

- Por supuesto que no…eres el aire con el que respira. Y en tu ausencia, se esta quedando sin oxigeno, Edward…Ve antes de que sea muy tarde.

Fin Flash Back


Bella POV

Lo mire con ojos suspicaces.

- Osea…que arreglaste tus diferencias con Carlisle?.- realmente, ahora que la situación había pasado, lo veía desde otro punto de vista. Y en esos momentos, realmente dolorosos para mis pulmones…estaba evitando reírme en su cara. Era demasiado tentador…

- Por supuesto. Supongo que ahora estamos todos en paz.- dijo, sonriéndome, y abriendo sus brazos en señal de que quería que me hundiese en ellos.

Lo abrace, enterrando mi rostro en su perfecto pecho.

Volvía a respirar.

Volvía a sentirme viva.

Una de sus manos, se deslizo suave como una pluma sobre mi espalda. Luego, inesperadamente cambio de recorrido, y acaricio mi vientre.

Puse mi mano sobre la suya, y sonreí. Entre nosotros, estaba lo que nos uniría mas que antes, si es que era posible.

Comencé a reírme de felicidad, y Edward me acompaño.

Sentí, entre medio, un empujón por detrás. Alice se había unido a nuestro abrazo, y Edward le criticaba algo así como "No respetas el espacio ajeno".

Carlisle y Esme nos observaban sonrientes desde la escalera.

Volvía a ser feliz.


Holaaaaaaaaaaaa!!

no me maten!! se que tarde un monton en actualizar...pero ya saben ,as excusas de siempre...

muchisimas gracias a las antiguas lectoras, y a las que se van sumando!! me alegra de corazon que les guste mi humilde historiaXD

y para aquellas que siempre quieren matarme por lo que escribo...este es UN momento de paz, de respiro...no creo que dure mucho, asi que aprovechenlo.XDDD

ya saben: Los reviews son mi sueldo y la manera en la que se, que les gusta y quieren que lo continue:D

espero que les haya gustado este...reencuentroXD

golpes, amenazas, solicitudes, sugerencias, o simplemente un comentario de como de mal quedo...a Reviews!!

nos leemos!!

:Alice: