— LO QUE PIENSO DE ZICK —

Jeremy


Ezequiel Zick Barrimore. Sin duda un nombre que merece encabezar un archivo aparte.

No dejó de pasar de boca en boca desde que nació. Siendo el primer híbrido de la historia, estaba constantemente vigilado. Se le encargó a Timothy Toth su tutelaje, como le correspondía siendo el carcelero de los Zick, pero el resto de Tutores Máximos estuvimos siempre en la sombra. Todo cambio en su día a día nos llegaba noticificado como urgente, desde su primer día en la guardería humana hasta la "desaparición" de su padre, la dirección y copia de los archivos medicos de los niños humanos que lo acosaban... Saltaban las alarmas si pillaba un catarro. Todo era necesario para alumbrar y desarrollar el plan de exportación del chico.

Sí, lo creíamos peligroso, no sabíamos como iba a responder su cuerpo mestizo cuando comenzase a madurar y el hecho de llevar una vida asocial tan caótica... Vivimos lo mismo con Hector Sinistro y no queríamos tener que preocuparnos de otro Domador Oscuro adolescente, cuyo nivel de poder no sabíamos controlar y con sed de venganza para con la raza humana. Acordamos que en cuanto llegase a la pubertad lo trasladaríamos al Triángulo de las Bermudas y ahí se quedaría para siempre. Todo domador que ha entrado ahí, nunca ha salido. Estaría encerrado, pero a salvo, viviendo una envidiable vida caribeña, y de paso nosotros también nos salvábamos.

Todo suponiendo que sobreviviese.

No le dijimos nada a Greta Barrimore porque no queríamos alarmarla, pero los exámenes médicos anuales de Zick no estaban bien. Disfrazamos la insuficiencia cardíaca que sufría desde nacimiento y sus taponadas vías respiratorias como un problema de asma común. Fue fácil jugar con las mentes de los pediatras humanos. Solo nosotros sabíamos que los poderes de Zick eran demasiado grandes para un domador de su edad. Y para empeorarlo él tenía el cuerpo de un enfermo niño humano, nada preparado para soportar dentro de si un poder milenario. A cada año sus genes de domador consumían más sus genes humanos. Estaba muriendo. Y ninguno de nosotros se atrevía a decírselo a la madre.

Mientras viviese, sin embargo, era una potente amenaza. Magnacat quería su poder para sí, con él habría dominado el mundo de los monstruos en un chasquido de dedos. Hector Sinistro veía en él potencial de un aprendiz sirviente del mal, los espectros negros con suficiente sesera estaban al corriente de que, en caso de devorarlo, solo su poder llegaba para devolverles la vida a dos de ellos. Y en lo personal Zick no tenía buena relación con las anguanas, debido a su parentesco con Ermelia.

Yo nunca tuve miedo. Ezequiel Zick Barrimore solo significaba para mi datos escritos un papel. Un niño asocial que no tenía mucho que hacer de su vida más allá de respirar. Que ya le costaba debido a su salud tambaleante. En cuanto lo viéramos asentado en las Bermudas estaba convencido de que hasta lo agradecería... algún día.

Entonces, le conocí personalmente.

Los papeles escritos se transformaron en un niño necio capaz de darlo todo por cualquier causa que creyera justa (sobretodo si esa causa era sacarme de quicio, al parecer). Él, teniendo como único apoyo a una niña humana, se enfrentó al mismísimo Magnacat, sin conocer las repercusiones que eso podía causar, solo para salvar a los Tutores secuestrados. Solo 10 años y ya había comenzado a tomar la justicia por su mano. Muchos de mis compañeros Tutores se asombraron por eso, pero a mi solo me pudo llegar una frase a la cabeza.

La ignorancia es atrevida. Estúpido niño ignorante. Actuando así le había delatado al enemigo su posición, tantos esfuerzos que pasamos para esconderlo y mantenerlo a salvo se fueron a la basura en solo un día, además le había mostrado el mundo de los monstruos a una humana. Cuando yo era joven eso se traducía como alta traición. Y Timothy Toth había permitido aquello.

Entonces si que comencé a sentir miedo. Ese día la causa había sido la ignorancia, a ningún niño se le pasa por la cabeza nada de lo anterior a la hora de hacer algo. Pero si no se hacía nada, ¿qué pasaría después, cuando tuviera conciencia? Me vasto recordarles a los otros Tutores los inicios de Hector Sinistro para que decieran tomar cartas en el asunto.

Destituyeron a Toth de su puesto por negligencia y me convirtieron a mi en el nuevo tutor del chico. Tal vez fue rastrero, pero solo pensaba en el bien de todos. Mano dura era lo que Zick Barrimore necesitaba para bajar de la nube. Por supuesto que no iba a ser blando. Pero terco como era, no tardó en levantarse contra mi, teniendo el apoyo de los otros monstruos. No me importo, era la reacción que ya me esperaba de una oveja negra como él. Acabaría por domésticarlo, de eso estaba seguro. Ya no podía separlo de Elena Patata, nos podíamos apartar de su lado a la única amiga que tenía, eso lo desmoralizaría totalmente y nos aseguráriamos un segundo Domador Oscuro, pero podía usarla en mi beneficio.

A ella y a todo el amplio abanico de posibilidades. Nos dimos cuenta nada más comenzó el entrenamiento, cuanto más conocía sobre si mismo y aprendía a controlar su poder, su salud mejoraba y se convertía en un gran apoyo para nosotros.

Para resumirlo, desde que Zick entró en mi vida se convirtió en mi grano en el culo. Me contestaba, me miraba por encima del hombro (lo cual no le era difícil teniendo yo la forma de un gato), no hacía caso de mis avisos y siempre encontraba la manera de desobedecerme.

Estuve a punto de dejarle como caso perdido y pagarle yo mismo el billete a las bahamas, cuando ocurrió.

Como todo el pequeño vándalo que era encontró la manera de colarse en el edificio de mayor importancia de Big Burg-si para montar una escena. Mi sentimiento de hartazgo hacía él era totalmente correspondido, pues rompió varias reglas, solo para intentar tener a Timothy de nuevo a su lado.

Nunca me había sentido tan despreciado como en aquel día, os lo juro. Lo sorprendente es que realmente me dolió. En mis más de 900 años de vida no había dejado que un domador joven me tocase la fibra, ellos para mi eran solo trabajo y ya estaba. Pero al parecer en algún momento Zick había logrado calarme hondo, porque aunque nunca lo admitire en voz alta, me cele totalmente de la relación que tenía con Timothy.

Porque con solo una frase Toth consiguió lo que yo no pude con mano dura.

Jeremy es tu tutor ahora. Puedes tratar de obecerle, por mi.

Era obvio que Zick no me soportaba, pero comenzo a ser más manso por Timothy. Por primera vez comprendió que sus rabietas podían causarle problemas a su tutor y bajó el ritmo.

Y comprendí lo idiota que había sido.

Una oveja negra no se habría arriesgado ha hacer todo lo que Zick hacía solo porque sí. Los líos en los que se metía siempre eran propiciados por el mismo motivo: proteger a alguien. A Elena. A su padre. A los Tutores. A los compañeros de clase, que aunque a sus ojos no lo merecían, él se llegó a arriesgar por ellos más de una vez... a quien fuera.

Ese niño era un necio, arrogante, irrespetuoso, pero era un héroe. Me tocó la fibra, porque aunque fuera gracias a la intervención de Toth, comenzó a escucharme y a tan corta edad consiguió lo imposible. Sacar del mapa a tres grandes amenzas, la libertad para su raza. ¿Qué no puede hacer este chico?

Ezequiel Zick Barrimore es un grano en el culo y muchas veces es del tipo de alumnos de los que te hacen replantearte dos veces si vale la pena salir de la cama por las mañanas. Pero cuando es necesario siempre da la cara y eso es admirable.

La verdad es que utilizo mano dura con él porque sé que tiene potencial para lograr grandes cosas. En el fondo solo espero que no me decepcione, sería un gran golpe para mi.

Creo le tomé demasiado cariño para ser bueno.

Ah, por cierto, si divulgan está información clasificada, considerense apresados de por vida.

Sinceramente: el Tutor Máximo, Jeremy Joth.